CONCLUSION
En resumen, el acoso escolar o la violencia escolar es un problema social que, aunque siempre
ha ocurrido, se está volviendo cada vez más popular a medida que los medios de comunicación
y las instituciones comienzan a “descubrir” casos.
Hasta ahora muchas de estas situaciones de agresión eran consideradas normales entre los
menores por tratarse de "asuntos de niños", pero con las nuevas tecnologías, como la
telefonía móvil y la difusión de videos en Internet, descubrimos que la agresión no se basaba
en un insulto, sobre el aislamiento de la persona o sobre una bofetada, pero que le hacen la
vida imposible a los afectados ya veces consiguen patadas impresionantes.
La conciencia social es mayor, por lo que se deben tomar medidas para que algunos
estudiantes no utilicen la violencia contra sus propios compañeros o incluso contra sus
profesores. La medida más importante sería la prevención, pero también concienciar a los
afectados de que no es una pena que tengan que esconderse, sino que deben "denunciarlo" a
sus padres, profesores, etc. Pues si este tipo de situaciones se ocultan, pueden ocasionar
graves problemas psicológicos y de relación social en la vida futura del agredido, por lo que el
apoyo del agredido es fundamental.
Desde el trabajo social se deben investigar las causas de tales problemas y las necesidades de
los afectados. También necesitan contacto con la víctima, agresor, familiares, profesores, etc.
Para conocer mejor el tema y poder intervenir de forma más adecuada.