Serpico
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Serpico
Serpico movie [Link]
Ficha técnica
Dirección
Sidney Lumet
Producción Martin Bregman
Guion Waldo Salt
Norman Wexler
Basada en Serpico de Peter Maas
Música Mikis Theodorakis
Fotografía Arthur J. Ornitz
Montaje Dede Allen
Richard Marks
Vestuario Anna Hill Johnstone
Protagonistas Al Pacino
Ver todos los créditos (IMDb)
Datos y cifras
País Estados Unidos
Italia
Año 1973
Estreno 5 de diciembre de 1973
(Estados Unidos)
Género Policiaco
Drama
Neo-noir1
Duración 130 minutos
Clasificación R
Idioma(s) Inglés
Compañías
Productora Artists Entertainment Complex
Produzioni De Laurentiis
International Manufacturing Company
Distribución Paramount Pictures
Presupuesto 3 300 000 USD2
Recaudación 23 400 000 - 29 800 000 USD (en EE. UU.)23
Ficha en IMDb
Ficha en FilmAffinity
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Serpico es una película policiaca neo-noir ítalo-estadounidense de 1973 dirigida
por Sidney Lumet y protagonizada por Al Pacino. El guion fue escrito por Waldo Salt
y Norman Wexler basándose en el libro biográfico homónimo escrito por Peter Maas
sobre el agente Frank Serpico del Departamento de Policía de Nueva York. La
historia detalla la lucha de Serpico contra corrupción policial de la ciudad de
Nueva York durante sus once años de servicio y su trabajo como denunciante que
llevó a la investigación de la Comisión Knapp.
Mientras que el productor Dino De Laurentiis compró los derechos de Maas, el agente
Martin Bregman se unió a la película como coproductor. Bregman sugirió a Pacino
para el papel principal y John G. Avildsen fue contratado para dirigir la cinta.
Pacino se reunió con Serpico para prepararse para el papel a principios del verano
de 1973. Después de que Avildsen fuera despedido, se contrató a Lumet como su
reemplazo, quien, en poco tiempo, seleccionó los lugares de rodaje y organizó las
escenas; la filmación se llevó a cabo en julio y agosto.
Tras su estreno, Serpico se convirtió en un éxito comercial y crítico. Al mismo
tiempo, la película generó críticas por parte de agentes de policía. Recibió
candidaturas para los Premios Óscar y los Premios BAFTA. Pacino ganó el Globo de
Oro al mejor actor dramático, mientras que Salt y Wexler recibieron el Premio del
Sindicato de Guionistas de Estados Unidos al mejor guion adaptado.
Índice
1 Argumento
2 Reparto
3 Antecedentes
4 Producción
5 Estreno
6 Recepción
6.1 Primeras críticas
6.2 Críticas tras el estreno a nivel nacional
6.3 Reseñas posteriores
7 Legado
8 Premios
9 Referencias
10 Bibliografía
11 Enlaces externos
Argumento
El oficial de policía de Nueva York, Frank Serpico, es trasladado de urgencia al
hospital, después de haber recibido un disparo en la cara. El jefe Sidney Green
teme que a Serpico le haya disparado otro policía. En un flashback, Serpico se
gradúa en la academia de policía. En 1959, ingresa en el Departamento de Policía de
Nueva York y no pasa mucho tiempo antes de que se dé cuenta de la corrupción
sistemática difundida entre sus colegas: desde pequeños sobornos de trescientos
dólares al mes hasta sumas más altas. La ceguera de sus superiores y su
subordinación a ese sistema dificultan la actividad de Serpico. Mientras patrulla,
se enfrenta a tres hombres que violan a una mujer y detiene a uno de los agresores.
Cuando el sospechoso es golpeado durante el interrogatorio, Serpico se niega a
participar. Más tarde convence al sospechoso de que entregue a los demás. Serpico
rompe el protocolo para arrestar él mismo al sospechoso, pero es obligado a no
atribuirse el mérito. Luego es destinado a la Oficina de Investigación Criminal. Se
muda a Greenwich Village y comienza a salir con Leslie, una mujer de su clase de
español. Por su apariencia, intereses y un malentendido en el baño de hombres, se
le acusa de ser homosexual. Serpico aclara la situación al Capitán McLain y
solicita un traslado.
En su nuevo departamento, Serpico trabaja vestido de civil. Mientras persigue a un
ladrón, casi recibe un disparo cuando otros agentes no lo reconocen. Más tarde,
Serpico se hace amigo de Bob Blair, quien ha sido asignado a la Oficina de
Investigaciones del Alcalde. Mientras tanto, Leslie abandona a Serpico para casarse
con otro hombre en Texas. A Serpico se le ofrece un soborno e informa a Blair,
quien organiza una reunión con un investigador de alto rango. Se le dice que debe
testificar u «olvidarlo». Entrega el soborno a su sargento. Luego, Serpico solicita
una transferencia y empieza a grabar sus llamadas telefónicas. En ese momento,
comienza un romance con su vecina, Laurie. Mientras tanto, continúan los acuerdos
entre los agentes y varios exponentes de los bajos fondos y apostadores locales
que, pagándole a la policía, se aseguran de poder continuar sus negocios sin ser
perturbados.
Es reasignado a la 7ª División, pero inmediatamente descubre una situación de
corrupción aún peor. Obligado a acompañar a sus compañeros vestidos de civil
mientras perpetran actos de violencia, extorsión y cobran sobornos, se niega a
aceptar su parte del dinero. Informa a McLain, quien le asegura que el comisario de
policía quiere que continúe reuniendo pruebas y que será contactado por la oficina
del jefe. Serpico se impacienta esperando el contacto prometido, pues teme por su
vida. Serpico y Blair acuden al asistente del alcalde, quien les promete una
verdadera investigación y apoyo. Sus esfuerzos se ven obstaculizados por la presión
política y Serpico rechaza la sugerencia de Blair de acudir a otros funcionarios o
la prensa.
Durante el curso de una «reunión» en un parque público, sus compañeros intentan
convencerlo de aceptar al menos parte del dinero de los sobornos. Serpico se niega
y se da cuenta de que está totalmente solo. Desde ese entonces, las amenazas serán
mayores. «A un policía le pueden suceder muchas cosas en el servicio, como no tener
las espaldas cubiertas por sus colegas durante las acciones policiales», le sugiere
un compañero de la academia, ahora uno de los recaudadores más influyentes en la
actividad. La suerte de Serpico —ya aislado de sus compañeros y sin suficiente
apoyo externo— está echada, porque no tiene intenciones de aceptar la corrupción y
los policías de su distrito no le permitirán que haga lo suyo ahora que conoce la
situación interna. La tensión le pasa factura a él y a su relación con Laurie.
Cuando Serpico descubre que un sospechoso, al que había arrestado, recibe un trato
especial, le da una paliza al hombre, quien, según revela, había cumplido quince
años de cárcel por matar a un policía. Frustrado después de un año y medio de
inacción, Serpico informa a McLain que ha acudido a agencias externas con sus
acusaciones. Al frente del escuadrón, Serpico es enviado a reunirse con inspectores
de división, quienes explican que sus cargos nunca llegaron a la cadena de mando.
Los inspectores informan al comisionado, quien les ordena que investiguen la
división ellos mismos, y reconoce que McLain le había contado sobre las
acusaciones.
A medida que avanza la investigación, Serpico es amenazado y Laurie lo deja. El
fiscal de distrito convence a Serpico de que si testifica ante un gran jurado, se
llevará a cabo una investigación importante sobre la corrupción desenfrenada del
departamento. Durante el juicio, el fiscal del distrito le impide responder a
preguntas que incriminen a la cadena de mando. Serpico se frustra más. Tras varios
intentos de denuncia en vano y sabiendo que su vida está en peligro, él, Blair y un
comandante de división honesto contactan a The New York Times. Después de haberse
publicado sus acusaciones, es destinado a un peligroso escuadrón de narcóticos en
Brooklyn, donde encuentra una corrupción aún mayor.
Durante una irrupción en un apartamento de un traficante de drogas en un barrio
peligroso, Serpico termina involucrado en una situación violenta en la que dos de
sus compañeros ignoran su pedido de ayuda y recibe un disparo. Se recupera, aunque
con efectos de por vida. Después de ser dado de alta, testifica en contra de la
corrupción policial frente a la Comisión Knapp, una investigación del gobierno
sobre la corrupción policial del NYPD. Un epílogo revela que renunció a la policía
de Nueva York el 15 de junio de 1972 y que más tarde fue galardonado con la Medalla
de Honor de la policía de Nueva York por su «valentía conspicua en acción». Una vez
nombrado detective, un distintivo que para él ya no tiene ningún valor, decide
abandonar la policía y trasladarse a Suiza.
Reparto
Al Pacino como Frank Serpico
John Randolph como el jefe Sidney Green
Jack Kehoe como Tom Keough
Biff McGuire como el capitán inspector McClain
Barbara Eda-Young como Laurie
Cornelia Sharpe como Leslie Lane
Tony Roberts como Bob Blair
John Medici como Pasquale Serpico
Allan Rich como el fiscal de distrito Herman Tauber
Norman Ornellas como Don Rubello
Edward Grover como el inspector Lombardo
Joseph Bova como Potts
Gene Gross como el capitán Tolkin
John Stewart como Waterman
Woodie King Jr. como Larry
James Tolkan como el teniente Steiger
Ed Crowley como Barto
Bernard Barrow como el inspector Roy Palmer
Sal Carollo como Mr. Serpico
Mildred Clinton como Mrs. Serpico
Nathan George como el teniente Nate Smith
Alan North como Brown
Lewis J. Stadlen como Jerry Berman
John McQuade como el inspector Kellogg
M. Emmet Walsh como Gallagher
George Ede como Daley
Ted Beniades como Sarno
F. Murray Abraham como un detective
Judd Hirsch como policía
Tony Lo Bianco como policía
Antecedentes
Después de que Frank Serpico se recuperó del disparo recibido, ayudó a Peter Maas a
escribir Serpico.45 La figura de Serpico había fascinado a Maas, que pasó meses
entrevistándolo e investigando por su propia cuenta para comprobar que
efectivamente se trataba de un policía honesto y que sus declaraciones no eran
exageradas.6 El detective David Durk, que también declaró frente a la Comisión
Knapp, planeaba vender los derechos de su historia para una adaptación
cinematográfica. Las primeras negociaciones incluyeron a Paul Newman en el papel de
Durk y Robert Redford como Serpico.7 Serpico se distanció del proyecto, ya que
sintió que sería retratado simplemente como un compañero secundario.8 El guionista
John Gregory Dunne rechazó el proyecto, al sentir que «no había historia». El
director Sam Peckinpah, así como Newman y Redford abandonaron el proyecto.9
El agente de Maas, Sam Cohn, fue contactado por el agente Martin Bregman, quien
expresó su interés en producir la película después de leer un artículo sobre el
libro en la revista New York. Bregman propuso a uno de sus clientes, Al Pacino,
para interpretar el papel principal.10 Bregman intentó sin suerte conseguir la
financiación de algunos estudios pero, según él, el drama policial había sido
agotado en los últimos dos años, cuando se habían estrenado unas diecisiete
películas del género, la mayoría de ellas «horribles» y poco realistas.11 Tras el
éxito de varias de sus películas en la década de 1960 y los primeros años de la de
1970, el productor Dino De Laurentiis decidió mudarse de Italia a Estados Unidos.
El cambio en las leyes de financiación reguló aún más la industria cinematográfica
italiana y el productor se instaló en la ciudad de Nueva York. Tras su colaboración
en The Valachi Papers, De Laurentiis compró los derechos del libro de Maas.12 De
Laurentiis se contactó con Maas cuando este tenía escritas unas veinte páginas de
su libro, y después de convencerlo para que le permitiera leer el material, quedó
fascinado con el personaje de Serpico y, con el libro aún sin terminar, decidió
comprar los derechos. «Sabía que podía hacer una historia en torno a la fuerte
personalidad de Frank Serpico», afirmó el italiano.13 El representante de Maas
acordó una reunión entre Bregman y De Laurentiis, quien estuvo de acuerdo con la
elección de Pacino para el rol principal.11 Maas recibió 400 000 dólares
(equivalentes a 2,3 millones de dólares en 2020) y participación en la película,
mientras que los derechos de su obra se obtuvieron antes de la publicación del
libro en marzo de 1973.14 Inicialmente, De Laurentiis encontró resistencia al
proyecto de parte de Paramount Pictures. El estudio consideraba que ya se habían
hecho «suficientes películas de policías».15 A su vez, De Laurentiis recibió el
apoyo de Charles Bluhdorn, presidente de Gulf+Western, que quería que se hiciera la
película.16 De Laurentiis declaró más tarde que «ningún productor estadounidense
habría tenido el coraje» de retratar la corrupción policial en una película.15
Se seleccionó a Waldo Salt para escribir la adaptación. El primer borrador no
impresionó ni a Maas, ni a De Laurentiis ni a Bregman. Bregman percibió el
resultado como «muy político» y sintió que la historia no reflejaba lo que los
productores deseaban plasmar en la película. A continuación Bregman y Maas
redirigieron a Salt a las partes del libro que imaginaban que se reflejarían en el
guion. El segundo borrador tuvo una mejora sustancial de acuerdo al equipo de
producción.17 Bregman le mostró el tratamiento a Pacino, quien inicialmente no se
interesó por la película. Salt luego visitó a Pacino con una reescritura del guion,
que lo convenció de considerar el papel.18 Más tarde se concertó una reunión entre
Serpico, Maas y Pacino, para que el actor conociera la temática de la película. Al
conocerlo, Pacino quedó completamente convencido de aceptar el papel.19 John G.
Avildsen fue elegido para dirigir la película.20
Una vez estábamos en mi casa de playa alquilada en Montauk. Estábamos sentados
mirando el agua. Y pensé, bueno, también podría ser como todos los demás y hacer
una pregunta tonta, que era: «¿Por qué, Frank? ¿Por qué lo hiciste?». Dijo: «Bueno,
Al, no lo sé. Supongo que debo decir que fue porque... si no lo hubiese hecho,
¿quién sería cuando escuchara una pieza musical?». Quiero decir, ¡qué forma de
decirlo! Esa era la clase de tipo que era. Disfruté estar con él. Había picardía en
sus ojos.
— Al Pacino18
El trabajo de Salt no colmó las expectativas de Avildsen, quien amenazó con dejar
el proyecto a menos que pudiera traer a Norman Wexler para escribir el guion, con
quien había trabajado en Joe. Ambos viajaron a Suiza para visitar a Serpico y
trabajar en los detalles.21 El tiempo para trabajar en la producción se vio
limitado debido al compromiso de Pacino con El padrino II. Más desacuerdos
surgieron entre Avildsen y Bregman con respecto al guion y la selección de los
lugares de rodaje. Al encontrar resistencia a sus ideas, Avildsen amenazó varias
veces a Bregman con renunciar. Agravado, Bregman convocó a una reunión con el
equipo de producción, con el fin de provocar que el director renunciara frente a
testigos. En una reunión con Bregman y De Laurentiis, Avildsen había insistido en
filmar una escena en el hogar real de los padres de Serpico para aportar
autenticidad, pero los productores consideraron que la estructura no podía acomodar
de manera eficiente al equipo de producción.21 La creciente tensión en la reunión
resultó en que De Laurentiis despidiera a Avildsen, y a su vez director renunció.22
Según el relato de Avildsen, el motivo de su despido se debió a que se negaba a
contratar a Cornelia Sharpe como Leslie. Sharpe estaba saliendo con Bregman en ese
momento. Avildsen iba a declarar más tarde que debería haber tratado la situación
«con más delicadeza».23 Justo antes de comenzar el rodaje,14 se contrató a Sidney
Lumet para completar el trabajo por su reputación de director eficaz bajo agendas
apretadas.22 El director consideró demasiado extenso —de unas 240 páginas— la
versión del guion de Salt. Wexler acortó y reestructuró el guion. Según Lumet, el
resultado final se trató de una mezcla entre los diálogos escritos por Salt y la
estructura creada por Wexler.11
Pacino se distrajo brevemente del proyecto con una oferta para interpretar el papel
principal en Lenny, pero finalmente la rechazó.17 Para prepararse para Serpico,
condujo por una noche con oficiales de policía, pero decidió que no era suficiente.
Como actor de método, sintió que necesitaba pasar tiempo con Serpico.18 Pacino y
Serpico se reunieron varias veces en Montauk (Nueva York), donde el actor había
alquilado una casa para la temporada de verano. La convicción de Serpico de
reformar el Departamento de Policía de Nueva York inspiró a Pacino y se comprometió
más con el proyecto.19 Metido en su personaje, Pacino a menudo caminaba por áreas
de la ciudad que se consideraban peligrosas en ese momento.24 En una ocasión,
mientras esperaba en el tráfico, intentó arrestar al conductor de un camión,
molesto por los gases de escape.25 En otra oportunidad se le negó el servicio en un
restaurante de Manhattan por la apariencia desaliñada que tenía para la película.26
Producción
Lumet organizó 107 papales con diálogos y sus escenas tuvieron lugar en 104
locaciones diferentes.27 Las escenas más largas ocupaban dos páginas y media del
guion, mientras que el promedio fue de una página.28 Se asignó un presupuesto de
3,3 millones de dólares2 —el equivalente a 19,2 millones de dólares en 2020—. Se
realizaron dos semanas de ensayos. Pacino había aprendido el guion de Salt y estuvo
de acuerdo con Lumet en que la versión revisada de Wexler mejoró la estructura,
pero que empobreció el diálogo.29 Lumet permitió a los actores improvisar ciertos
diálogos y también permitió sus aportes creativos en las escenas.27 El elenco
seleccionaba diálogos de ambos guiones a medida que avanzaba la filmación.29 Aunque
ya tenía un buen conocimiento de las ubicaciones de Nueva York, Lumet consideró el
trabajo «físicamente brutal y emocionalmente duro».30 El rodaje de Serpico comenzó
a principios de julio de 1973. Se planeó que la película se estrenara antes de
Navidad, con cuatro meses y medio para que el equipo la completara.31 El rodaje
tuvo lugar en julio y agosto.32 La historia de la película abarcó once años, desde
1960 hasta 1971.33
Pacino como Frank Serpico en un retrato publicitario.
Para acomodar las escenas en torno al vello facial de Pacino, la película se filmó
al revés. Pacino comenzó con barba y cabello largo. Lo afeitaron hasta el bigote y,
finalmente, le cortaron el cabello y lo afeitaron para el comienzo de la
película.29 Lumet decidía todos los días si Pacino debía afeitarse más y el equipo
preparaba barbas postizas en caso de que fueran necesarias.34 Para simular
condiciones invernales, el equipo tuvo que deshojar árboles y cortar arbustos.34 Se
utilizó un maquillaje especial para absorber el sudor y mantener seca la piel de
los actores.35 El elenco vestía abrigos de invierno, y se dio un tono azulado a su
piel, mientras que su exhalación tenía que ser visible.34 El director cumplió el
deseo de Serpico de que el invierno pareciera «frío y pesado» y el verano «idílico
y brumoso».32 El equipo tuvo dificultades para encontrar ubicaciones adecuadas para
las escenas ambientadas en la década de 1960, ya que el graffiti no se volvió común
hasta 1970.33 Lumet filmó en hasta treinta y cinco sets diferentes al día.27 En
promedio, el equipo tuvo que trasladarse tres veces al día. Cada lugar tenía que
estar libre de automóviles que no pertenecieran a la época en particular y los
extras no podían presentar cabello largo o vestuario que no fuera de la época. Los
peluqueros estuvieron presentes entre el equipo de producción.34 Se utilizaron
varias locaciones de cuatro de los cinco distritos de la ciudad —a excepción de
Staten Island—,31 incluidas Harlem, South Bronx, Bedford-Stuyvesant (Brooklyn) y
Astoria (Queens).30 Se rodó en el Estadio Lewisohn poco antes de su demolición.36
La escena de la fiesta se filmó en el desván de la Quinta Avenida del dramaturgo
Sidney Kingsley.30 La policía de Nueva York cooperó con el director y le permitió
filmar en cuatro comisarías activas.30
El apartamento de Serpico tuvo que ser construido por la producción; tenía un techo
fijo y paredes móviles,37 y estaba ubicado en Greenwich Village, del mismo modo que
el apartamento original de Serpico.38 Mediante la iluminación, Lumet y el director
de fotografía Arthur Ornitz optaron por mantener un «aspecto cálido» en la
locación. Se utilizaron diferentes técnicas para reflejar los estados de ánimo y
los cambios que el personaje atravesaba con los años.32 Lumet se centró en retratar
la lucha de Serpico por equilibrar su vida laboral y personal, y su mayor
aislamiento y alienación, ya que sus esfuerzos tenían resultados lentos.39 El
director decidió retratarlo «más y más oscuro». A medida que avanzaba la película,
el vestuario del elenco se volvía más oscuros, hasta llegar a la escena del
tribunal, donde todos los actores vestían tonos oscuros.40 Lumet le dijo a Charles
Champlin: «Estaba tratando de negar el color, para hacer una película a color que
no fuera colorida». Mientras tanto, deseaba que los compañeros policías de Serpico
fueran «hombres con encanto, más malvados por ser humanos y comprensibles».41 Lumet
terminó de rodar la película en cincuenta y un días, sin excederse del
presupuesto.30
La película fue montada por Dede Allen. Allen recibía las escenas inmediatamente
después de que eran filmadas por Lumet. Tenía un límite de cuarenta y ocho horas
para terminar su trabajo y entregarlo al departamento de sonido.31 En un principio,
Lumet no quería agregar música a la película, pero decidió que lo haría antes de
que De Laurentiis encargara una. Tras enterarse de que Mikis Theodorakis había sido
puesto en libertad en Grecia, pudo ubicarlo en París, ya que el compositor abandonó
rápidamente su país de origen.40 Theodorakis aceptó la oferta de Lumet y voló a la
ciudad de Nueva York al día siguiente. Se reunió con el director, quien le mostró
la película el mismo día de su llegada. Theodorakis estuvo de acuerdo en que no
debería tener una banda sonora, pero ofreció una composición suya para agregar a la
película. Theodorakis había organizado una gira por los Estados Unidos con una
orquesta griega y le comunicó a Lumet que no podía estar presente para la sesión de
spotting. Lumet obtuvo la ayuda de Bob James, quien iba a acompañar al director en
el proceso de introducir la música al filme. Para informar sobre el progreso de las
sesiones y posibles cambios en los arreglos, James voló a las ciudades donde se
presentaba Theodorakis para trabajar juntos los detalles.40
Estreno
El filme se estrenó el 5 de diciembre de 1973 en Nueva York42 y el 18 de diciembre
en Los Ángeles.14 En la semana de estreno en Nueva York recaudó 123 mil dólares.43
Serpico se estrenó a nivel nacional el 6 de febrero de 1974.44 La película fue un
éxito tanto comercial como crítico.14 Con un modesto presupuesto, estimado entre
2,5 y 3 millones de dólares,3114 recaudó entre 23,4 millones y 29,8 millones de
dólares.23
Frank Serpico asistió al estreno de la película,29 pero no terminó de verla;45 se
sintió «distante» del resultado final.46 En una entrevista con Pauline Kael para
The New Yorker, afirmó que «no da una sensación de frustración que uno siente
cuando no puede hacer nada».47 Lumet conoció a Serpico poco antes de la producción.
El director le pidió que se mantuviera alejado del set, para que Pacino no «se
sintiera cohibido» con respecto a su interpretación.29 Serpico vio la película en
su totalidad por primera vez en 2010.45 En una entrevista posterior, declaró que
Lumet lo excluyó del set luego de que interrumpiera el rodaje de una escena que
«nunca sucedió». Serpico también criticó del despido de Avildsen por parte del
equipo de producción. Serpico y Avildsen siguieron siendo amigos y compartieron una
propiedad en Long Island durante tres años en la década de 1980.48 El comisionado
de policía de la ciudad de Nueva York, Michael Codd, declaró que la película
«tiende a dar a entender que Serpico era el único policía honesto en todo el
departamento».49 El detective Durk no estuvo satisfecho con Serpico. Durk, quien
fue encarnado en el personaje de Bob Blair, sintió que la película disuadiría a
otros policías de denunciar la corrupción. En una entrevista con The New York
Times, consideró que la película era injusta para los policías honestos. Durk
afirmó que el final de la película transmitía que «el costo de la honestidad es el
martirio» y la partida de Serpico a Suiza lo muestra «herido y frustrado». Mientras
tanto, el fiscal de distrito del Bronx, Burton B. Roberts, declaró que «no tiene
absolutamente ninguna relación con la verdad». Lumet defendió sus licencias
artísticas en la representación de la historia, ya que deseaba hacer una película
en la que «la gente creyera».46 Bregman rechazó las críticas, ya que sintió que los
nombres reales no eran relevantes para los espectadores de otras ciudades además de
Nueva York.47 Maas reprendió los comentarios de Durk sobre los policías honestos y
en referencia a la herida de Serpico preguntó: «¿Dónde estaban ellos?».50
El 21 de septiembre de 1975, Serpico fue transmitida en televisión como parte del
programa The ABC Sunday Night Movie.51 Fue lanzada en VHS en 1991,52 en DVD en
200253 y en Blu-ray en 2013.54 La línea The Masters of Cinema editó la película en
Blu-ray para el Reino Unido en 2014. Esta versión contiene tres documentales sobre
la película, una galería de fotos con comentarios de audio de Lumet y un folleto de
cuarenta y cuatro páginas.55
Recepción
Primeras críticas
The New York Times sintió que la película era «estimulante» por la actuación de
Pacino y por la «tremenda intensidad» de la dirección de Lumet. Al mismo tiempo, el
periódico consideró la película «inquietante» por el uso de nombres ficticios, ya
que el crítico sintió que disminuía el papel de Durk. Además, se refirió a la banda
sonora de Theodorakis como «redundante y tonta».56 El New York Daily News recibió
el filme de forma favorable; le otorgó cuatro estrellas sobre cinco y lo calificó
como «un triunfo de la inteligencia, la compasión y el estilo».57 Otra crítica del
mismo medio consideró que la actuación de Pacino fue una «actuación magistral» y
comentó que «camina como un policía. Habla como un policía. Incluso parece pensar
como un policía». La reseña también elogió a Lumet y su «talento para lograr el
realismo social».58 The Record la consideró «una de las mejores películas del año».
Si bien consideró que el retrato de Serpico era «demasiado honrado y obsesivo», la
reseña elogió a Pacino, aunque opinó que su interpretación fue «por momentos un
poco demasiado intensa». Elogió la fotografía de la ciudad de Nueva York como
auténtica y le dio crédito al trabajo de Ornitz y Allen.59 The Village Voice
escribió una crítica mixta; criticó que la película se enfocase en Serpico y el
papel secundario que los guionistas le dieron al personaje que representaba a Durk.
El crítico consideró que Serpico era «digna de ver» por el desempeño de Pacino.60
Variety consideró que la actuación de Pacino era «sobresaliente» y la de Lumet una
combinación de «acción valiente y un comentario que invita a la reflexión».61 Para
Newhouse News Services fue una «película emocionante», pero la reseña señaló que
estaba «debilitada» por su enfoque en Serpico. La agencia de noticias opinó que la
minimización de los demás personajes era una forma de evitar «posibles juicios».62
Los Angeles Times elogió a Serpico; Charles Champlin llamó a Pacino «uno de los
pocos actores estrella genuinos del cine estadounidense». El guion de Salt y Wexler
fue destacado como de «una realidad casi documental»,63 y su tratamiento del
personaje principal «un retrato complejo y en evolución». El crítico también
comentó que los romances y las rupturas se presentaron con «honestidad
desmedida».64 Las contribuciones del elenco secundario fueron bien notadas.65
Champlin sintió que el trabajo de Allen se consideró «alto en la lista» para una
candidatura al Premio Óscar y consideró «efectiva» la música de Theodorakis.66
Críticas tras el estreno a nivel nacional
El Chicago Tribune calificó la película con dos estrellas y media. El crítico
expresó que el tratamiento de la corrupción era su «principal fortaleza y
debilidad» y agregó que Serpico «pierde la perspectiva» de que «la corrupción...
comienza y termina con la toma de decisiones activa y pasiva de individuos».67 The
Philadelphia Inquirer celebró la crítica de la película a la corrupción policial, a
pesar de sus «adornos y omisiones» en la historia. La actuación de Pacino fue
calificada de «fascinante» y elogió las «caracterizaciones marcadamente
individualizadas» de Tony Roberts, Jack Kehoe, John Randolph, Biff McGuire, Barbara
Eda-Young y Cornelia Sharpe.68 También para el Philadelphia Inquirer, el periodista
de investigación Greg Walter lamentó el retrato de los agentes de policía como
«burros insípidos». Walter sintió que el libro de Maas era «fríamente objetivo»,
pero que el trabajo del director presentaba personajes que eran «caricaturas
unidimensionales».69 The Boston Globe destacó la «eficiencia melodramática» de
Lumet. La publicación consideró la historia «muy repetitiva», pero aprobó su «ritmo
rápido». Consideró el trabajo de cámara de Ornitz como «el adecuado aspecto de
documental», mientras que se lamentó de la partitura de Theodorakis, describiéndola
como «disruptiva» y «fuera de lugar».70 La revista Esquire también criticó a
Theodorakis, opinando que su trabajo como compositor «debería ser silenciado». No
obstante, la reseña elogió el trabajo de Allen.71
Pacino como agente encubierto en una escena.
El Miami Herald elogió el uso de «lenguaje callejero» en lugar del «lenguaje de
actores y actrices» de Salt, Wexler y Maas. Elogió la fotografía de Lumet y Ornitz,
la cual «genera los olores, sonidos y estilos de la ciudad», y la música de
Theodorakis. También consideró la actuación de Pacino como «previsiblemente
excelente».72 El Detroit Free Press sugirió que Serpico sería un papel decisivo
para Pacino como actor y calificó su actuación como «fascinante». El periódico
definió la película como un «alentador relato moral».73 Mientras tanto, The San
Francisco Examiner observó que la actuación de Pacino era «brillante y sólidamente
pensada». La publicación agregó que las contribuciones del reparto secundario
«nunca se desarrollaron satisfactoriamente». En cuanto a Lumet, el crítico
consideró que dirigió la película con «habilidad y vigor».74 The Cincinnati
Enquirer atribuyó el éxito comercial de la película a la actuación de Pacino y a la
representación de la película de «la realidad dura, fría, cruda y mugrienta».75
El crítico de The Evening Sun, Lou Cedrone, expresó sus dudas sobre la «charla
gratuita de Durk sobre la difamación de la imagen policial». Cedrone consideró que
Durk «queda muy bien» en la película y defendió la elección de Lumet de «enfatizar
la acción en lugar de la definición». Mientras tanto, consideró «tonto quizás, pero
no conmovedor» el uso de la música napolitana. Afirmó que la contribución de Pacino
era «una actuación magnífica».76 El Pittsburgh Post-Gazette sostuvo que Serpico
estaba «meticulosamente elaborada, inteligentemente escrita, inquebrantablemente
honesta». La publicación destacó la «fidelidad» con la que el director capturó
Nueva York y que la ciudad «se convierte en algo más que un paisaje de fondo».
Definió la actuación de Pacino como «naturalista, perfectamente convincente».77 The
Honolulu Advertiser indicó que la «brillante interpretación» de Pacino convirtió
una «película de policías corriente» en «extraordinaria». La reseña también destacó
el trabajo de Lumet, los escritores y el elenco secundario.78
El Austin American-Statesman señaló que el realismo del filme produjo una «película
fascinante».79 El Fort Worth Star-Telegram celebró la «actuación imponente» de
Pacino, mencionó la participación de Roberts como «destacada» y consideró que las
apariciones de Sharpe y Eda Young como las novias de Serpico estuvieron
«interpretadas con moderada excelencia». El periódico opinó que la película tenía
«15 minutos de sobra», pero que los espectadores «no se darían cuenta de la
duración hasta que estuviesen afuera mirando el reloj».80 The Kansas City Star
detalló las críticas que recibió la película por parte de policías y el descontento
de Serpico con la producción. La reseña señaló que a pesar de las adiciones
ficticias, Serpico era una «dramatización superrealista». Mientras tanto, Wexler y
Salt fueron elogiados por el uso auténtico de blasfemias en los diálogos.81 The
Times comenzó su reseña aplaudiendo la denuncia de Serpico a la corrupción
policial, al tiempo que señaló que la película «supera las expectativas» del
público de que sea «poderosamente dramática». Se destacó el «ojo preciso para los
alrededores» de Lumet y el crítico elogió a Pacino y al reparto secundario.82
Reseñas posteriores
Serpico consiguió un 90 % de reseñas positivas en el agregador de reseñas Rotten
Tomatoes, basado en 41 críticas, con un promedio de 8 sobre 10. El sitio web
destacó la «feroz actuación» de Pacino.83 En Metacritic, donde se asigna un puntaje
promedio basado en las reseñas de los críticos de los medios más importantes, la
película recibió un promedio de 87 %, basado en siete reseñas.84
AllMovie le dio a Serpico cinco estrellas de cinco. La reseña describió la
situación en los Estados Unidos después del escándalo de Watergate y cómo la
«depravación burocrática tocó un nervio cultural». Además recibió con satisfacción
el «realismo de estilo documental» de la película.85 The A.V. Club la recibió de
manera positiva, el crítico consideró que Serpico expresaba «momentos ingeniosos de
la vida y basados en los personajes».86 En su revisión posterior, The Village Voice
declaró que la «cápsula del tiempo de la moda hippie de la era Watergate» que
presentaba la película «debería verse bastante anticuada», pero que la historia «se
siente deprimentemente relevante».87