DIDAJÉ
DOCTRINA DE
LOD DOCE
APÓSTOLES
TRADUCCIÓN DE DANIEL RUIZ
BUENO
INTRODUCCIÓN DE JOSEP VIVES
ENSEÑANZA DE LOS DOCE APÓSTOLES
(«Didaché» o «DIDAJÉ» o «Didakhé»)
La Didaché () o Enseñanza de los Doce Apóstoles es uno de los escritos más venerables que nos
ha legado la antigüedad cristiana. Baste decir que su composición se data en torno al año 70; casi
contemporáneamente, por tanto, a algunos libros del Nuevo Testamento.
Aletea en su contenido la vida de la primitiva cristiandad. A través de formulaciones claras, asequibles
tanto a mentes cultas como a inteligencias menos ilustradas, se enumeran normas morales, litúrgicas y
disciplinares que han de guiar la conducta, la oración, la vida de los cristianos. Se trata de un documento
catequético, breve, destinado probablemente a dar la primera instrucción a los neófitos o a los catecúmenos.
Se desconoce el autor y el lugar de composición de la Didajé. Algunos estudiosos hablan más bien de un
compilador, que habría puesto por escrito algunas enseñanzas de la predicación apostólica. Se sitúa su
redacción en suelo sirio o tal vez egipcio.
En este libro se distinguen cuatro partes. La primera, de contenido catequético-moral, está basada en la
enseñanza de los dos caminos que se le presentan al hombre: el que conduce a la vida y el que lleva a la
muerte eterna. La segunda parte, de carácter litúrgico, trata del modo de administrar el Bautismo—puerta
de los demás sacramentos—, del ayuno y la oración—muy practicados por los primeros cristianos—y de
la celebración de la Eucaristía. La tercera parte trata de la disciplina de la comunidad cristiana y de algunas
funciones eclesiásticas. Se explica también, sintéticamente, el modo de celebrar el día del Señor (nuestro
actual domingo), y se alude—entre otras—a dos costumbres que manifiestan la finura de caridad que
practicaban nuestros primeros hermanos en la fe: la hospitalidad—con advertencias ante los abusos de
quienes buscaban vivir a costa de los demás—y la corrección fraterna. La última sección comienza
parafraseando la exhortación de Jesús a vivir vigilantes, a prepararse para la hora en la que el Señor viene.
Esta parte acaba con una síntesis de las principales enseñanzas escatológicas pronunciadas por el Maestro.
LOARTE
*****
La Didakhe o Doctrina de los doce apóstoles, a la que se hallaban referencias en los autores antiguos, se
había dado por perdida hasta que su texto fue hallado en un manuscrito de Constantinopla y publicado en
1883. Inmediatamente se suscitaron vivas polémicas acerca de su carácter y antigüedad. Frente a la opinión
de los que pretendían que se trataba de una ficción arcaizante, tal vez de origen montanista, que no sería
anterior a los últimos años del siglo II, parece haber ido ganando terreno recientemente la convicción de
que se trata de una compilación de elementos muy antiguos, que en su mayor parte bien pueden remontarse
al siglo I. El conjunto está formado por varias instrucciones de tipo moral, litúrgico y disciplinar, tal vez
para uso de evangelizadores itinerantes. Su particular interés está en que nos da a conocer las formas más
primitivas de catequesis moral, con reconocida influencia judía, y los elementos más antiguos de la liturgia
bautismal y eucarística, así como la organización eclesiástica en el momento en que, junto a los
predicadores itinerantes y carismáticos, empieza a surgir una jerarquía estable y una organización en las
Iglesias locales.
JOSEP VIVES
*****
ENSEÑANZA DE LOS DOCE APÓSTOLES
(«Didaché» o «DIDAJÉ» o «Didakhé»)
Doctrina del Señor a las naciones por medio de los doce Apóstoles.
LOS DOS CAMINOS
1.1 Dos caminos hay, uno de la vida y otro de la muerte; pero grande es la diferencia que hay entre estos
caminos.
CAMINO DE LA VIDA
2 Ahora bien, el camino de la vida es este: En primer lugar, amarás a Dios, que te ha creado; en segundo
lugar, a tu prójimo como a ti mismo. Y todo aquello que no quieres que se haga contigo, no lo hagas tú
tampoco a otro.
LA PERFECCIÓN EVANGÉLICA
3 Mas la doctrina de estas palabras es como sigue: bendecid a los que a los que os maldicen y rogad por
vuestros enemigos y aun ayunad por los que os persiguen. ¿Pues qué gracia tiene que améis a los que os
aman? ¿No hacen también eso mismo los gentiles? Mas vosotros amad a los que os aborrecen y no tendréis
enemigo. 4 Apártate de los deseos carnales y corporales. Si alguno te da una bofetada en la mejilla derecha,
vuélvele también la otra y serás perfecto. Si alguien te fuerza ir con él el espacio de una milla, acompáñale
dos. Si alguien te quita el manto, dale también la túnica. Si alguien se te lleva lo que es tuyo, no se lo
reclames; pues tampoco puedes.
LA LIMOSNA
5 A todo el que te pida, dale y no se reclames; pues el padre quiere que a todos se dé sus propios dones.
Bienaventurado el que, conforme al mandamiento, diere, pues es inocente. Pero ¡Hay del que recibe! Pues
si recibe por estar necesitado será inocente, mas el que recibe sin sufrir necesidad tendrá que dar cuenta
por qué recibió y para qué será puesto en prisión se le examinará sobre lo que hizo y no saldrá de allí hasta
no haber pagado el último cuadrante. 6 Mas acerca también de esto fue dicho que tu limosna sude en tus
manos hasta a quién das.
EL SEGUNDO MANDAMIENTO
2.1 Segundo mandamiento de la doctrina: 2 No matarás, no adulterarás, no corromperás a los jóvenes, no
fornicarás, no robarás, no practicarás magia ni la hechicería no matarás al hijo en el seno de su madre, ni
quitarás la vida al recién nacido, no codiciarás los bienes de tu prójimo. 3 No perjurarás, no levantarás falso
testimonio, no guardarás rencor. 4 No serás doble ni de mente ni de lengua; por que la doblez es lazo de
muerte. 5 Tu palabra no será mentirosa ni vacía, sino cumplida por la obra. 6 No serás avariento, ni ladrón
ni fingido, ni malicioso, ni soberbio, no tomarás designio malo contra tu prójimo. 7 No aborrecerás a ningún
hombre, sino que a unos los argüirás, a otros los compadecerás; por unos rogarás, a otros amarás más que
a tu propia alma.
APÁRTATE DEL MAL
3.1 Hijo mío, huye de todo mal y de cuanto se asemeje al mal. 2 No seas iracundo, porque a la ira conduce
al asesinato. Ni envidioso, ni disputador ni acalorado pues todas esas cosas engendran muertes. 3 Hijo mío,
no seas codicioso, pues la codicia conduce a la fornicación. Ni deshonesto en tus palabras, ni altanero en
tus ojos, pues todas esas cosas engendran adulterios. 4 Hijo mío, no seas adivino, pues la adivinación
conduce a la idolatría. Ni encantador, ni astrólogo, ni purificador, ni quieras ver ni oír esas cosas; pues todas
estas cosas engendran idolatría. Hijo mío no seas mentiroso, pues la mentira conduce al robo. Ni avaro ni
vanaglorioso, pues de todas estas cosas se engendran robos. 6 Hijo mío, no seas murmurador, pues la
murmuración conduce a la blasfemia. Ni arrogante ni mente perversa, pues de todas estas cosas se
engendran blasfemias.
HAZ EL BIEN
7 Sé en cambio, manso, pues todos los cambios heredarán la tierra. 8 Sé paciente y compasivo y sincero y
tranquilo y bueno y temeroso en todo tiempo de las palabras que oíste. 9 No te exaltarás a ti mismo ni
consentirás a tu alma temeridad. No se juntará tu alma con los altivos, sino que conversarás con los justos
y los humildes. 10 Recibirás como bienes los acontecimientos que te sobrevengan, sabiendo que sin la
disposición de Dios nada sucede.
DEBERES PARA CON LA COMUNIDAD CRISTIANA
4.1 Hijo mío, te acordarás noche y día del que te haba la palabra de dios y le honrarás como al Señor.
Porque donde se anuncia la majestad del Señor, allí está el Señor. 2 Buscarás cada da los rostros de los
santos para descansar en sus palabras. 3 No fomentarás la escisión, sino que pondrás en paz a los que se
combaten. Juzgarás justamente, sin aceptación de personas para reprender los pecados. 4 No durarás si será
o no será.
5 No seas de los que extienden la mano para recibir y la encogen para dar. 6 Si adquieres algo por el trabajo
de tus manos, da de ello como rescate por tus pecados. 7 No vacilarás en dar ni murmurarás mientras das,
pues has de saber quien es el buen recompensador de tu limosna. 8 No rechazarás al necesitado, sino que
comunicarás en todo con tu hermano y de nada dirás que es tuyo propio, pues si os comunicáis en los bienes
inmortales, ¿cuánto más en los mortales?
DEBERES PARA CON LA FAMILIA CRISTIANA
9 No levantarás la mano de tu hijo ni de tu hija, sino que desde su juventud les enseñarás el temor del Señor.
10 No mandarás con aspereza a tu esclavo ni a tu esclava, que esperan en el mismo Dios que tú, no sea que
teman el temor de Dios que está sobre unos y otros. Porque no viene el Señor a llamar con miramientos de
personas, sino a aquellos para quienes preparó su espíritu. 11 Por vuestra parte, vosotros esclavos, someteos
a vuestros amos, como imagen de Dios, con reverencia y temor.
DEBER UNIVERSAL DEL CRISTIANO
12 Aborrecerás toda hipocresía y todo lo que no sea agradable al Señor. 13 Mira no abandones los
mandamientos del Señor, sino que guardarás lo que has recibido, sin añadir ni quitar nada.
LA CONFESIÓN DE LOS PECADOS
14 En la reunión de los fieles, confesarás tus pecados y no te acercarás a la oración con conciencia mala.
Este es el camino de la vida.
EL CAMINO DE LA MUERTE
5.1 Mas el camino de la muerte es este: Ante todo, es camino malo y lleno de maldición: Muertes, adulterios,
codicias, fornicaciones, robos, idolatrías, magias, hechicerías, rapiñas, falsos testimonios, hipocresías,
doblez de corazón, engaño, soberbia, maldad, arrogancia, avaricia, deshonestidad en el hablar, celos,
temerirad, altanería, jactancia.
QUIENES LO SIGUEN
2 Este camino siguen los perseguidores de los buenos, los aborrecedores de la verdad, los amadores de la
mentira, los que no conocen el galardón de la justicia, los que no se adhieren al bien y al justo juicio, los
que velan y no para el bien, sino para el mal; los que están lejos de la mansedumbre y la paciencia, amadores
de la vanidad, buscadores de su paga, que no se compadecen del pobre, no sufren por el atribulado, no
conocen a su Criador, matadores de sus hijos, corruptores de la imagen de Dios; los que rechazan al
necesitao, oprimen al atribulado, abogados de los ricos, jueces injustos de los pobres, pecadores en todo.
¡Ojalá os veáis libres, hijos, de todos estos pecados!.
PRECEPTOS Y CONSEJOS
6.1Vigila para que nadie te extravie de este camino de la doctrina, pues te enseña fuera de Dios.
2. Porque si puedes llevar todo el yugo del Señor, serás perfecto; pero si no puedes todo, haz lo que puedas,
mas de lo sacrificado a los ídolos, abstente enteramente, pues es culto de dioses muertos.
EL BAUTISMO
a) Forma
7.1 Acerca del bautismo, bautizad de esta manera: Dichas con anterioridad todas estas cosas, bautizad en
el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo en agua viva.
b) Materia
2 Si no tienes agua viva, bautiza con otra agua: si no puedes hacerlo con agua fría, hazlo con caliente. 3 Si
no tuvieres una ni otra, derrama agua en la cabeza tres veces en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu
Santo.
c) Forma
4 Antes del bautismo, ayunen el bautizante y bautizando y algunos otros que puedan. Al bautizando,
empero, le mandarás ayunar uno o dos días antes.
EL AYUNO CRISTIANO
8.1 Vuestros ayunos no sean al tiempo que lo hacen los hipócritas, pues éstos ayunan el segundo y quinto
día de la semana; vosotros, empero, ayunad el día cuarto y el de la preparación.
LA ORACION CRISTIANA
2. Tampoco oréis a la manera de los hipócritas, sino que tal como el Señor lo mandó en su Evangelio, así
oraréis: Padre nuestro celestial, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad como en el
cielo, así en la tierra. El Pan nuestro de nuestra subsistencia dánosle hoy y perdónanos nuestra deuda, así
como también nosotros perdonamos a nuestros deudores, mas líbranos del mal. Porque tuyo es el poder y
la gloria por los siglos. 3. Así oraréis tres veces al día.
LA EUCARISTIA
a) Antecomunión
9. Respecto a la acción de gracias, daréis gracias de esta manera: 2. Primeramente, sobre el cáliz: Te damos
gracias, Padre nuestro, por la santa viña de David, tu siervo, la que nos diste a conocer por medio de Jesús,
tu siervo. A ti sea la gloria por los siglos. 3. Luego, sobre el fragmento: Te damos gracias, Padre nuestro,
por la vida y el conocimiento que nos manifestaste por medio de Jesús, tu siervo. A ti sea la gloria por los
siglos.
b) Oración por la Iglesia
4. Como éste fragmento estaba disperso sobre los montes y reunido se hizo uno, así sea reunida tu iglesia
de los confines de la tierra en tu reino. Porque tuya es la gloria y el poder por Jesucristo eternamente.
c) “No deis lo santo a los perros”
5 Que nadie, empero, coma ni beba de vuestra Acción de gracias, sino los bautizados en el nombre del
Señor, pues acerca de ello dijo el Señor: No deis lo santo a los perros.
d) Postcomunión
10. Después de saciarnos, daréis gracias así:
2. Te damos gracias, Padre santo, por tu santo Nombre, que hiciste en nuestros corazones, y por el
conocimiento y la fe y la inmortalidad que nos diste a conocer por medio de Jesús tu siervo, 3 Tu Señor
omnipotente, creaste todas las cosas por causa de tu nombre y diste a los hombres comida y bebida para su
disfrute. Más a nosotros nos hiciste gracia de comida y bebida espiritual y de vida eterna por tu siervo. 4.
Ante todo, te damos gracias porque eres poderoso. A ti será la gloria por los siglos.
e) Oración por la Iglesia
5. Acuérdate, Señor, de tu Iglesia, para librarla de todo mal y hacerla perfecta en tu amor, y reúnela de los
cuatro vientos, santificada, en el reino tuyo, que has preparado. Porque tuyo es el poder y la gloria por los
siglos.
f) Anhelo del Señor
6. Venga la gracia y pase este mundo. Hossana al Dios de David. El que sea santo, que se acerque. El que
no lo sea. Que haga penitencia. Maranathá. Amén.
g) Los profetas
7. A los profetas permitidles que den gracias cuantas quieran.
LA UNCIÓN
Respecto al óleo de la unción, daréis gracias de esta manera: Te damos gracias, Padre nuestro, por el óleo
de la unción, que tú nos manifestaste por Jesucristo, tu siervo. A ti sea la gloria por los siglos.
APOSTOLES Y PROFETAS
a) Fidelidad a la doctrina
11.1 Ahora todo el que viniere a vosotros y os enseñare todo lo anteriormente dicho, recibidle. 2 Mas si,
extraviado el maestro mismo, os enseñare otra doctrina para vuestra disolución, no le escuchéis; si os
enseña, en cambio, para acrecentamiento de vuestra justicia y conocimiento del Señor, recibidle como el
Señor mismo.
b) El apóstol itinerante
3 Respecto a apóstoles y profetas, obrad conforme a la doctrina del evangelio. 4 Ahora bien, todo apóstol
que venga a vosotros, sea recibido como el Señor. 5 Sin embargo, no se detendrá más que un solo día. Si
hubiere necesidad, otro más. Más si se queda tres días, es un falso profeta. 6 Al salir el apóstol, nada lleve
consigo, si no fuere pan, hasta nuevo alojamiento. Si pide dinero, es un falso profeta.
c) No juzgar al profeta
7 Tentéis, ni examinéis a ningún profeta que habla en espíritu, porque todo pecado será perdonado, más
este pecado no se perdonará. 8 Sin embargo, no todo el que hable en espíritu es profeta, sino el que tiene
las costumbres del Señor. Así, pues, por sus costumbres se discernirá al verdadero y al falso profeta.
d) Otros signos de discernimiento
9 Además, todo profeta que manda en espíritu poner una mesa, no come de ella, en casi contrario, es un
falso profeta,
10 Igualmente, todo profeta que enseña la verdad, si no practica lo que enseña, es un falso profeta. 11 En
cambio, si un verdadero profeta se ha probado que es verdadero y se dedica al ministerio mundano de la
iglesia, pero sin enseñar a hacer lo que el hace, no será juzgado por vosotros, pues tiene su juicio con Dios,
Así, en efecto, lo hicieron también los antiguos profetas. 12 Más el que dijere en espíritu: “Dame dinero”
o cosas semejantes, no le escuchéis. En cambio, si dijere que dé a otros necesitados, nadie le juzgue.
PEREGRINOS Y VAGOS
12.1 Todo el que llegare a vosotros en el nombre del Señor, sea recibido; luego, examinándole, le
conoceréis, pues tenéis inteligencia, por su derecha y por su izquierda. 2 Si el que llega es un caminante,
ayudadle en cuanto podáis; sin embargo, no permanecerá entre vosotros más de dos días, o, si hubiere
necesidad, tres.
3 Más si quiere establecerse entre vosotros, teniendo un oficio, que trabaje y así se alimente. 4 Más si no
tiene oficio, proveed conforme a vuestra prudencia, de modo que no viva entre vosotros ningún cristiano
ocioso.
5 Caso que no quisiere hacerlo así, es un traficante de Cristo. Estad alerta contra tales.
SUSTENTO DE PROFETAS Y MAESTROS
13.1 Todo profeta verdadero, que quiera morar de asiento entre vosotros, es digno de su sustento.
2 Igualmente, el maestro verdadero merece también, como el trabajador, su sustento. 3 Así, pues, tomarás
toda primicia de los productos del lagar y de la era, de los bueyes y de las ovejas, y se las darás como
primicias a los profetas, pues ellos son vuestros sumos sacerdotes. 4 Mas si no tuviereis profetas, dadlo a
los pobres. 5 Si amasares pan, toma las primicias y dalas conforme al mandamiento. 6 Igualmente, cuando
abrieres un cántaro de vino o de aceite, toma las profetas y dadlas a los profetas. 7 Toma de tu plata y de tu
vestido y toda posesión las primicias, según te pareciere, y dalas conforme al mandamiento.
LA CELEBRACIÓN DEL DÍA DEL SEÑOR
14.1 Reunidos cada día del Señor, romped el pan y dad gracias, después de haber confesado vuestros
pecados, a fin de que vuestro sacrificio sea puro.
2 Todo aquel, empero, que tenga contienda con su compañero, no se jute con vosotros hasta tanto no se
hayan reconciliado, a fin de que no se profane vuestro sacrificio.
3 Porque este es el sacrificio que dijo el Señor: En todo lugar y en todo tiempo se me ofrece un sacrificio
puro, porque yo soy rey grande, dice el Señor, y min nombre es admirable entre las naciones.1
ELECCIÓN DE OBISPOS Y DIÁCONOS.
15.1 Elegíos, pues, inspectores2 y ministros3 dignos del Señor, que sean hombres mansos, desinteresados,
verdaderos y probados, porque también ellos os administran el ministerio de los profetas y maestros.
2 No los despreciéis, pues, porque ellos son los honrados entre vosotros, juntamente con los profetas.
LA CORRECCIÓN FRATERNA
3 Corregíos los unos a los otros, no con ira, sino con paz, como lo tenéis en el Evangelio. Nadie hable con
quienquiera se enemista con otro ni oiga palabra vuestra hasta que se arrepintiere.
1
Mal 1, 11.14
2
(episkopus) = obispo = inspector.
3
(diakónus) = diácono = ministro, servidor.
EL EVANGELIO, NORMA DE VIDA
4 Respecto a vuestras oraciones, limosnas y todas las demás acciones, las haréis conforme lo tenéis
mandado en el Evangelio de nuestro Señor.
EL FIN DE LOS TIEMPOS
a ) Vigilancia
16.1 Vigilad sobre vuestra vida; no se apaguen vuestras linternas ni se desciñan vuestros lomos, sino estad
preparados, porque no sabéis la hora en que va a venir nuestro Señor.
2 Reuníos con frecuencia, inquiriendo lo que conviene a vuestras almas. Porque nada os servirá todo el
tiempo de vuestra fe, si no sois perfectos en el último momento.
b) Preludios del fin
3 Porque en los últimos días se multiplicarán los falsos profetas y los corruptores y las ovejas se convertirán
en lobos y el amor se convertirá en odio.
4 Porque creciendo la iniquidad, los hombres se aborrecerán los unos a los otros y se perseguirán y
traicionarán, y entonces aparecerá como hijo de Dios el extraviador del mundo y realizará milagros y
prodigios y la tierra será entregada a sus manos y cometerá crímenes cual no se cometieron jamás desde
los siglos.
LA VENIDA DEL SEÑOR
6 Y entonces aparecerá los signos de la verdad.
Primeramente, el signo de la apertura del cielo; luego, el signo de la voz de la trompeta, y, en tercer lugar,
la resurrección de los muertos.
7 No todos, sin embargo, sino como se dijo: Vendrá el Señor y todos los santos con el.
8 Entonces verá el mundo al Señor que viene encima de las nubes del cielo.
Missio Domini
2021