REANIMACION CARDIOPULMONAR
La parada cardiorrespiratoria (PCR) es la interrupción brusca, inesperada y potencialmente
reversible de la actividad mecánica del corazón y de la respiración espontánea que puede
ocurrir en cualquier lugar y por distintas causas.
El RCP es la clave para salvar vidas después de una parada cardiorrespiratoria.
La RCP es un procedimiento que permite salvar la vida de una víctima que presenta signos
de paro cardiaco (no responde, no respira con normalidad y no tiene pulso).
Se compone de compresiones torácicas y ventilaciones.
LA CADENA DE SUPERVIVENCIA.
La AHA ha adoptado, respaldado y ayudado a desarrollar el concepto de sistemas de atención
cardiovascular de emergencia (ACE). El termino cadena de supervivencia refleja los elementos del
concepto de sistema asistencial de ACE.
Las dos cadenas de supervivencia, que reflejan la situación y la disponibilidad de reanimación y
recursos, son:
El paro cardiaco intrahospitalario (PCIH)
El paro cardiaco extrahospitalario (PCEH)
PCIH
Vigilancia, prevención y tratamiento de los cuadros clínicos anteriores al paro cardiaco.
Reconocimiento inmediato del paro cardiaco y activación del sistema de respuesta a
emergencias.
RCP precoz con énfasis en las compresiones torácicas
Desfibrilación rápida
Cuidados posparo cardiaco multidisciplinares
PCEH
Reconocimiento inmediato del paro cardiaco y activación del sistema de respuesta a
emergencias
RCP precoz con énfasis en las compresiones torácicas
Desfibrilación rápida con un DEA
Soporte vital avanzado eficaz (incluida la estabilización y el traslado rápidos a la unidad de
cuidados posparo cardiaco)
Cuidados posparo cardiaco multidisciplinares
REANIMACION CARDIOPULMONAR BASICO
Es el conjunto de maniobras que permiten identificar la situación de PCR, realizar una
sustitución de la función circulatoria y respiratoria sin ningún material y alertar a los
sistemas de emergencias.
Puede ser realizada por cualquier persona entrenada en RCP básica (no es preciso ser
sanitario) y en cualquier lugar.
El objetivo es aportar una oxigenación de emergencia hasta que la parada pueda ser
tratada definitivamente, y por ello es necesario comenzarla lo antes posible ya que el
pronóstico depende, en parte, de la eficacia de estas medidas iniciales
Consta de estos elementos principales:
Compresiones torácicas
Vía área
Ventilación
Pasos:
1. Asegúrese de que la escena sea segura para usted y para la víctima.
2. Compruebe si la victima responde. Preguntar “¿Se encuentra bien?”
3. Si la victima no responde, reclame ayuda de las personas que se encuentren cerca,
gritando si es necesario.
4. Active el sistema de respuesta a emergencia como corresponda a cada contexto.
Dependiendo de su situación, llame al numero de emergencias local desde su teléfono,
movilice el equipo de reanimación o avise a un profesional de soporte vital avanzado.
a. La activación del sistema de respuesta a emergencias puede variar dependiendo
de la situación y del protocolo local. Por ejemplo:
i. Hospital: activar un código hospitalario especifico, un equipo de
emergencias médicas o un equipo de respuestas rápidas.
ii. Entorno prehospitalario: activar el SEM, el personal paramédico, las
unidades medicas o el soporte vital avanzado, o solicitar apoyo.
5. Si se encuentra solo, vaya a buscar el DEA o desfibrilador y material para emergencias. Si
cuenta con otra persona que pueda ayudarte, pídale que vaya a buscarlo.
6. Evaluar la respiración y el pulso: evalué a la victima para comprobar si respira con
normalidad y tiene pulso. No debería tardar mas de 10 segundos.
a. Respiración: no se tome mas de 10 segundos para ver si el tórax de la victima se
eleva y desciende.
i. Si la victima respira, vigílela hasta que llegue la ayuda.
ii. Si la víctima no respira o si solo jadea, boquea, no se considera una
respiración normal y es un signo de paro cardiaco.
b. Comprobación del pulso: Para comprobar el pulso en un adulto, palpe sobre la
arteria carótida. Si no detecta ningún pulso al cabo de 10 segundos, inicie la RCP
comenzando por las compresiones torácicas.
i. Localización del pulso carotideo:
1. Localice la tráquea (en el lado más cercano a usted) utilizando 2 o
3 dedos.
2. Deslice estos dos o tres dedos hacia el surco existente entre la
tráquea y los músculos laterales del cuello, donde se puede sentir
el pulso de la arteria carótida.
3. Sienta el pulso durante 5 segundos como mínimo, pero no mas de
10. Si no detecta pulso, inicie la RCP comenzando por las
compresiones torácicas.
Si la victima respira con normalidad y tiene Vigile a la victima
pulso
Si la victima no respira con normalidad, pero si Realice la ventilación de rescate.
hay pulso Confirme que el sistema de respuesta a
emergencias se ha activado
Continúe con la ventilación de rescate y
compruebe el pulso cada 2 minutos
aproximadamente.
Si la victima no respira con normalidad o solo Inicie la RCP de alta calidad comenzando por
jadea/boquea y no tiene pulso las compresiones torácicas.
Compresiones torácicas:
Se usa una relación de compresión – ventilación de 30 compresiones y 2 ventilaciones. Es
importante que:
Comprima a una frecuencia de entre 100 y 120 cpm
Comprima el tórax a 5 cm como mínimo.
Permita que el tórax se expanda completamente después de cada compresión
Interrumpa las compresiones lo mínimo posible.
Recomendaciones:
No mueva a la víctima durante las compresiones.
Para que las compresiones sean lo mas eficaces posibles, coloque a la víctima sobre una
superficie firme. Una superficie firme permite comprimir el tórax y el corazón para crear
un flujo sanguíneo.
Técnica de compresión torácica:
1. Sitúese a un lado de la victima
2. Asegúrese de que la victima se encuentra tendida boca arriba sobre una superficie firma y
plana. Si la victima esta boca abajo, gírela boca arriba con cuidado. Si sospecha que la
víctima podría tener una lesión cervical o craneal, trate de mantener la cabeza, el cuello y
el tarso alineados al girar a la victima boca arriba.
3. Coloque las manos y el cuerpo para realizar las compresiones torácicas:
1. Ponga el talón de una mano sobre el centro del tórax de la víctima, en la mitad
inferior del esternón.
2. Coloque el talón de la otra mano encima de la primera.
3. Ponga los brazos firmes y coloque los hombros directamente sobre las manos.
4. Realice compresiones torácicas con una frecuencia de 100 a 120 cpm.
5. Hunda el tórax al menos 5 cm con cada compresión (para ello hay que
presionar con fuerza). En cada compresión torácica, asegúrese de ejercer
presión en línea recta sobre el esternón de la víctima.
6. Entre cada compresión, asegúrese de que el tórax vuelve a su posición normal
7. Reduzca las interrupciones de las compresiones torácicas al mínimo.
Ventilaciones en adultos.
Para que las ventilaciones sean efectivas, la vía aérea de la victima tiene que estar abierta. Hay
dos métodos para abrir la vía aérea:
Inclinación de la cabeza y elevación del mentón
Tracción mandibular
Si se sospecha que la victima pudiera tener una lesión cervical utilice la maniobra de tracción de la
mandíbula para limitar el movimiento del cuello y la columna. Si no se consigue abrir la vía aérea,
utilice la maniobra de extensión de la cabeza y elevación del mentón.
Maniobra de extensión de la cabeza y elevación del mentón:
1. Coloque una mano sobre la frente de la víctima y empuje con la palma para inclinar la
cabeza hacia atrás.
2. Coloque los dedos de la otra mano debajo de la parte ósea de la mandíbula cerca del
mentón.
3. Levante la mandíbula para traer el mentón hacia adelante.
Tracción mandibular:
Se empieza cuando la maniobra de extensión de la cabeza y elevación del mentón no funciona o se
sospecha que pudiera haber una lesión medular.
1. Coloque una mano a cada lado de la cabeza de la víctima. Puede apoyar los codos sobre la
superficie en la que esta tendida la víctima.
2. Ponga los dedos debajo de los ángulos de la mandíbula de la víctima y levántela con
ambas manos, desplazando la mandíbula hacia adelante.
3. Si los labios se cierran, empuje el labio inferior con el pulgar para abrirlos.
Técnicas de ventilación:
Ventilación de rescate:
Consiste en realizar ventilación a una victima que no responde, que tiene pulso
pero que no respira. Puede realizar la ventilación de rescate utilizando un
dispositivo de barrera (mascarilla de bolsillo) o un dispositivo bolsa mascarilla. Si
no dispone de equipo de emergencia, el reanimador puede realizar la ventilación
utilizando la técnica de boca a boca o de boca a boca y nariz.
Ventilación de rescate para adultos. Ventilación de rescate para lactantes
y niños
Realice 1 ventilación cada 5 a 6 Realice 1 ventilación cada 3 a 5
segundos (10-12 ventilaciones por segundos (12-20 ventilaciones por
minuto) minuto)
Ventilación boca a boca
1. Mantenga abierta la vía aérea de la víctima mediante la extensión de la cabeza y elevación
del mentón.
2. Cierre la nariz de la victima haciendo pinza con los dedos pulgar e índice (apoyando la
mano en la frente)
3. Realice una ventilación normal (no profunda) y ponga los labios alrededor de la boca de la
víctima creando un sello hermético.
4. Administre 1 ventilación durante 1 segundo. Observe como se eleva el tórax mientras
realiza la ventilación.
5. Si el tórax no se eleva, repita la extensión de la cabeza y elevación del mentón.
6. Realice una segunda ventilación (sople durante 1 segundo), observe como se eleva el tórax
7. Si no consigue insuflar aire a la víctima después de 2 intentos, reanude rápidamente las
compresiones torácicas.
Dispositivos de barrera
Mascarilla de bolsillo
Para las ventilaciones boca a mascarilla, utilice una mascarilla de bolsillo. Normalmente las
mascarillas de bolsillo incorporan una válvula unidireccional que desviar el reanimador el aire
exhalado, la sangre o los fluidos orgánicos de la víctima. La válvula unidireccional permite que
la ventilación del reanimador entra en la boca y la nariz de la víctima y evita que llegue al
reanimador el aire que exhala la víctima. Algunas mascarillas de bolsillo incorporan una
entrada de oxígeno que le permite administrar una dosis complementaria de oxígeno.
Técnica:
1. Sitúese a un lado de la víctima.
2. Coloque la mascarilla de bolsillo sobre el rostro de la victima y use el puente de la
nariz como referencia para situarla en la posición correcta.
3. Pegue la mascarilla de bolsillo al rostro
a. Con la mano que esta mas cerca de la parte superior de la cabeza de la
víctima, situé los dedos índice y pulgar en el borde de la mascarilla
b. Coloque el pulgar de la otra mano en el borde de la mascarilla.
4. Coloque los demás dedos de la otra mano en la sección ósea de la mandíbula y levante
esta última. Realice una extensión de la cabeza y elevación del mentón para abrir la vía
aérea.
5. Mientras levanta la mandíbula, presione con fuerza y sobre el borde exterior de la
mascarilla de bolsillo para pegarla al rostro.
6. Administre cada ventilación durante 1 segundo, tiempo suficiente para hacer que se
eleve el tórax de la víctima.
Datos fundamentales:
Cuando interrumpa las compresiones torácicas para administrar 2 ventilaciones con un dispositivo
de barrera, recuerde:
Administre cada ventilación durante 1 segundo
Fíjese en que se produzca una elevación torácica visible con cada ventilación.
Reanude las compresiones torácicas en menos de 10 segundos.
Dispositivo bolsa-mascarilla.
un dispositivo bolsa mascarilla se utiliza para realizar una ventilación con presión positiva a una
victima que no respira o que no lo hace con normalidad. La mascarilla debería extenderse desde el
puente de la nariz hasta la hendidura del mentón, tendría que cubrir la nariz y la boca, pero sin
comprimir los ojos. La mascarilla contiene una copa que debería formar un sello hermético. Si el
sello no es hermético, la ventilación será ineficaz. Durante la RCP se recomienda que intervengan 2
reanimadores para que la ventilación sea eficaz. Un reanimador abre la vía aérea y sella la
mascarilla contra el rostro, mientras el otro comprime la bolsa.
Técnica de ventilación con bolsa mascarilla:
1. Sitúese justo por encima de la cabeza de la víctima.
2. Coloque la mascarilla sobre el rostro de la víctima, sirviéndose del puente de la nariz como
referencia para situarla en una posición correcta.
3. Utilice la técnica de sujeción C-E para sostener la mascarilla en su lugar mientras eleva la
mandíbula para mantener abierta la vía aérea.
a. Incline la cabeza de la víctima.
b. Coloque la mascarilla sobre el rostro de la victima en el puente de la nariz.
c. Utilice los dedos pulgar e índice de cada mano de tal manera que firme una C a
cada lado de la mascarilla y presione los bordes de la mascarilla contra el rostro.
d. Utilice los demás dedos para elevar los ángulos de la mandíbula (3 dedos forman
una E) abra la vía aérea y presione el rostro contra la mascarilla.
4. Comprima la bolsa para realizar las ventilaciones (1 segundo por ventilación) mientras
observa cómo se eleva el tórax. Administre cada ventilación durante 1 segundo
independientemente de si utiliza oxigeno adicional o no.
Desfibrilador externo automático.
Es un equipo ligero y portátil que puede identificar un ritmo cardiaco anormal que precisa
una descarga.
Puede administrar una descarga capaz de interrumpir el ritmo anormal (fibrilación
ventricular o taquicardia ventricular sin pulso) y restablecer el ritmo normal del corazón.
Pasos universales para manejar un DEA
1. Conecte los parches del DEA en el tórax desnudo de la víctima.
2. Aléjese de la victima y deje que el DEA analice el ritmo.
3. A continuación, el DEA le indicara si es necesario administrar una descarga.
4. Si el DEA aconseja una descarga, le indicara que se aleje de la victima y que administre una
descarga seguidamente.
5. La descarga provocara una contracción súbita de los músculos de la victima
6. Si no es necesario administrar la descarga y después de cualquier descarga, reanude
inmediatamente la RCP comenzando por las compresiones torácicas.