Clasificación de los documentos
Introducción
Dedicatoria
A quienes escucharon de mis labios la palabra "hipertexto" y
quisieron saber más, no por conocer qué diablos significaba el término,
sino por comprender en qué andaba yo personalmente implicada.
Y a quienes, sabiendo perfectamente lo que ¡oh cielos! significa,
me implicaron personal, intelectual y afectivamente en este camino:
un paso más en la información y el conocimiento libre, colaborativo y
compartido.
A F.C.S. y R.F.D. mis más fuertes enlaces bidireccionales en el mundo real.
Chusa Lamarca
Hace poco más de un lustro nadie había oído hablar de hipertexto. Hoy es
un término de uso habitual, pero pocas personas conocen su significado
preciso y sólo algunos iniciados y especialistas son capaces de definirlo y
de vislumbrar las implicaciones de esta nueva herramienta.
Desde que Vannevar Bush ideó la máquina hipertextual "memex" en 1945
y Ted Nelson acuñó el término hipertexto en los años 60, los avances
tecnológicos actuales han hecho posible el hipertexto, porque el hipertexto
no hubiera podido materializarse sin la revolución digital. El texto impreso
presentaba unas limitaciones que sólo la informática ha logrado romper
mediante el salto físico y técnico hacia la hipertextualidad.
El hipertexto nos abre un camino nuevo y desconocido lleno de
posibilidades. Tradicionalmente la escritura se ha producido y transmitido
de forma secuencial y jerárquica y los soportes sólo permitían
la lectura lineal, pero el hipertexto rompe esa concepción del texto como
una línea recta y esto trae consecuencias no sólo para la concepción del
propio texto, sino para conceptos tales como autor, lector, obra, edición,
etc. Por otro lado, el hipertexto ofrece una nueva manera de organizar la
información y esto tiene enormes repercusiones sobre la tradicional forma
de concebir el documento y la ciencia documental, modificando conceptos
tan arraigados en el análisis documental como la descripción
bibliográfica/documental, la localización del documento, la catalogación,
clasificación, indización o el resumen documental, etc.; y modificando los
métodos de búsqueda y recuperación de la información en los
que Internet, y más concretamente, la World Wide Web, se ha convertido
en una especie de biblioteca total en donde obtener no sólo las referencias
bibliográficas y documentales requeridas, sino lo que es más importante,
un directo e inmediato acceso al documento.
El hipertexto permite diferentes lecturas y distintos niveles de profundidad
en la lectura. También abre la posibilidad de la interactividad. Las
funciones del lector -que hoy ha pasado a ser usuario de la información-
se entremezclan con las del autor y la división entre ambos queda
difuminada. El concepto de autoría tal y como lo conocemos hoy queda
inevitablemente "tocado" y las nociones de derechos de autor y propiedad
intelectual sufren un cambio drástico, hoy todavía sin resolver; por no
hablar de las transformaciones radicales que se producen en la
originalidad y reproductibilidad del texto, ya socavadas con las técnicas
reprográficas y ahora aumentadas con la facilidad de copia, modificación y
reutilización informática y automática de los documentos. El acceso ha
desbancado a la reproducción.
Por su parte, el texto adquiere nuevas dimensiones: la obra única y
cerrada se convierte en inestable y abierta. Los enlaces hipertextuales
permiten el acceso al mundo hipertextual de dentro y fuera, ya que los
documentos hipertextuales pueden ser independientes (p.e. un CD-ROM o
un DVD-ROM) o integrarse en una red (p.e. Internet o una Intranet). El
mundo hipertextual es, por tanto, limitado y sin límites, flexible, abierto,
en permanente construcción, modificación y ampliación. Pero además de
reconfigurar las maneras en que concebimos el texto y de alterar las
prácticas de lectura y escritura, el hipertexto también trastoca los
procesos de producción, difusión y distribución que trajo consigo la
imprenta, y altera y modifica profundamente el tradicional proceso de
edición textual.
En la Web de la red Internet, el hipertexto ejecuta enlaces con cualquier
objeto o recurso situado en la telaraña mundial: documentos, texto,
gráficos, imágenes, animaciones, sonido, etc.; y esta fusión del texto con la
imagen y el sonido, es otro de los cambios sustanciales a los que nos
enfrenta la hipertextualidad. La confluencia de texto, imagen, sonido y
otros recursos audiovisuales y multimediales, ofrece un particular
dinamismo al hipertexto, convirtiéndolo en hipermedia y haciendo que el
modo literal se convierta en visual y auditivo y, por ende, multisensorial.
La integración de los distintos tipos de medios es un fenómeno nuevo que
antes era imposible de llevar a cabo con las tecnologías del libro, el audio y
el vídeo. Los antiguos soportes documentales pueden ahora integrarse bajo
un nuevo soporte y nace un documento híbrido que aúna varios medios.
Con el hipertexto nace una nueva clase de soporte capaz de aglutinar en sí
mismo a los otros soportes (papel, material magnético, material óptico,
etc.) y que puede ser reproducido en estos mismos soportes. También se
entremezclan las morfologías usadas en el mensaje: documentos
y archivos textuales (libros, revistas, artículos,
folletos...), gráficos (dibujos, mapas, planos, infografías, gráficos
animados...), iconográficos (iconos,
diapositivas, fotografías, cuadros), sonoros (música, sonidos de todo
tipo, programas de radio...) y audiovisuales (películas, vídeos, programas
de televisión), tridimensionales (objetos plásticos y de realidad virtual),
informáticos (programas, aplicaciones, archivos legibles por ordenador...)
y multimedia (combinaciones de varios de los códigos anteriores). Todo se
enlaza mediante el hipertexto, constituyéndose así una nueva clase de
documento o hiperdocumento llamado hipermedia.
Por último, quedan por analizar implicaciones más profundas ¿Varía el
hipertexto la forma de entender la cultura y los procesos de pensamiento?
Ya Leibniz hablaba de un sistema de escritura que "pintase los
pensamientos", pero ¿el conocimiento conceptual y teórico va a ser
sustituido por el conocimiento de la emoción del mirar? ¿Contribuirá el
hipertexto a un nuevo paradigma en el que "contar" será sustituido por
"mostrar" tal y como ya anuncia el medio de comunicación hegemónico por
excelencia: la televisión?
Cuando se analizan las nuevas tecnologías se suele confundir información
con conocimiento. Aunque estos dos elementos están muy relacionados ya
que el procesamiento y difusión de la información potencia el desarrollo
del conocimiento, información y conocimiento son dos cosas distintas. La
información se refiere al procesamiento, organización y difusión de los
datos; el conocimiento, por el contrario, es la elaboración de juicios
razonados a partir de esos mensajes. Lo que hacen las nuevas tecnologías
es actuar directamente sobre la información e indirectamente sobre el
conocimiento, ya que el procesamiento y difusión de la información
potencia el desarrollo del conocimiento.
Las condiciones técnicas actuales permiten que lo audiovisual obtenga el
grado de plasticidad que ha hecho de la escritura la principal técnica
intelectual de toda la Historia. La digitalización del sonido y
la imagen permiten ya modificar a voluntad el tono, timbre, forma, color,
textura, etc. de tal manera que la tendencia es a producir procesadores de
sonidos e imágenes con la misma flexibilidad que los actuales
procesadores de texto. ¿Contribuirá el hipertexto a la nueva cultura de la
imagen en la que parece que estamos ya inmersos? La cultura del libro se
suele situar en contradicción con la cultura audiovisual, pero ¿son esas
dos culturas antagónicas?
El hipertexto supera las limitaciones de la página impresa. Si la imprenta
supuso una revolución en los conceptos
de documento, autor, lector, edición, información y conocimiento, el
hipertexto supone una nueva vuelta de tuerca y es necesario redefinir esos
conceptos. Lo que permanecía oculto bajo los condicionantes del medio
impreso, queda al descubierto con la utilización de la nueva forma
hipertextual y la tecnología digital. Si la tecnología determina las formas de
pensamiento y expresión, la llegada de una nueva tecnología dará lugar a
nuevas formas culturales. Pero, como sucede siempre que se adopta una
nueva tecnología, se abren muchas posibilidades inéditas y las
perspectivas se analizan desde matices de signo muy contrario. Los más
pesimistas auguran el fin y la extinción del libro impreso, y los más
audaces futurólogos predicen la concreción real (virtual) de la biblioteca
universal borgiana.
Esta tesis tiene como fin descifrar todas estas incógnitas y analizar el
nuevo campo del conocimiento que nos ofrece el hipertexto. La aplicación
de las técnicas hipertextuales en campos muy heterogéneos ha permitido
que el hipertexto se enfoque desde campos teóricos muy diferentes:
informática, matemática, lógica, lingüística, pedagogía, teoría literaria, etc.
Una de las principales tendencias ha sido identificar el hipertexto con la
literatura. Ya Ted Nelson, uno de sus primeros introductores, llamó a
los ordenadores "máquinas literarias" y en este mismo sentido, las obras
ya clásicas y fundamentales de George P. Landow enfocan el hipertexto
desde el punto de vista de la crítica literaria.
Sin embargo, en el campo de la documentación, la reflexión sobre el nuevo
medio hipertextual es aún parcial y, aunque es necesario afrontar el
hipertexto desde un enfoque multidisciplinar, también es tremendamente
necesario un enfoque especializado más profundo. Las implicaciones que
tiene el hipertexto sobre el propio concepto de documento, sobre
la búsqueda y recuperación de información, sobre los conceptos de
autor, lector y usuario y sobre el tratamiento que se debe dar a la
información han modificado las pautas actuales
de descripción, clasificación, indización, resumen de documentos y otras
técnicas de acceso y recuperación de la información, labores todas ellas
pertenecientes al campo documental y transcendentales para el mismo.
Los hipertextos permiten conectar documentos o partes de documentos
y permiten explorar y navegar a través de grandes masas de documentos o
hiperdocumentos. También permiten la búsqueda directa y la
recuperación instantánea de la información. El texto digital ha facilitado la
búsqueda de información contenida en nuestro ordenador, pero
el hipertexto en la WWW ha añadido otras posibilidades como acceder a
archivos remotos mediante la conexión entre varios ordenadores y
sistemas, y por tanto, acceder a todos los documentos contenidos en ellos
de diversos modos. El hipertexto en la Web es un sistema de navegación
sobre información heterogénea y dispersa, un sistema de distribución de
recursos y un formato de presentación; pero lo único que comparten los
documentos de Internet son los protocolos de transferencia o los lenguajes
de marcado. La información comercial se entremezcla con las páginas
personales, los artículos científicos, la información contenida en bases de
datos de todo tipo, etc. El hipertexto permite enlazar estos documentos con
sólo un simple clic de ratón; pero además
de navegadores, servidores, protocolos y otras tecnologías como los
agentes y motores de búsqueda, se precisan nuevas herramientas
de descripción de documentos y recursos, y nuevos métodos
de indización, clasificación y catalogación de los documentos web para
acceder única y exclusivamente a la información que nos interese. De esta
forma, se precisan nuevos lenguajes documentales que permitan
interrogar y hacer búsquedas directas en la ingente memoria documental
almacenada a lo largo y ancho de la Web. Documentos primarios,
secundarios y terciarios se funden y confunden en la red hipertextual, a
los que, por primera vez, se puede acceder de forma directa e inmediata.
Cuando un documento impreso se traslada a forma electrónica y digital,
las características semánticas y visuales del documento se pueden hacer
simultáneamente presentes las unas a las otras. El documento no
necesitará entonces ser leído dentro de los marcos del espacio-tiempo
habituales, sino que todos y cada uno de los documentos separados se
pueden hacer simultáneamente presentes, así como todas las partes de los
documentos. La automatización lo que permite es ordenar las formas
secuenciales en formas multisecuenciales del conocimiento y de la
experiencia. Se produce así un engarce entre las formas abstractas y
complejas, un nuevo orden para los documentos que pueden ser leídos,
enlazados, navegados, explorados, recuperados, usados y reusados.
La Web es también un espacio de información relacionada, pero que
precisa de una semántica para ser comprendida.
En la corta historia de la World Wide Web y de Internet se han producido
cambios espectaculares en los últimos años. La introducción de nuevos
lenguajes -además del lenguaje hipertextual por excelencia, HTML- que
permiten dotar de una estructura (XML) y una semántica a los
documentos (RDF y esquemas, OWL, Topic Maps, XFML, etc.) y la fijación
y universalización de determinados estándares de normalización tanto en
lo referente a la localización de recursos, como a la descripción formal y a
la descripción de contenidos, así como el uso de nuevas herramientas
de catalogación, clasificación e indización de recursos como los metadatos,
y de otras antiguas como los tesauros y las ontologías ahora adaptadas a
su uso en la Web, constituyen un paso adelante en la construcción de la
llamada Web Semántica. De esta forma, la Web se va convirtiendo poco a
poco en un espacio de información, de servicios y de conocimiento que
puede ser interpretado tanto por agentes humanos como por agentes
computerizados.
Los servicios que hoy ofrece Internet no sólo se han multiplicado, sino que
han evolucionado hacia nuevas y mejoradas funciones y han ganado en
facilidad de uso y manejo. A este cambio han contribuido no sólo la
velocidad de transferencia de los bits que permiten
los modems y routers actuales y la mayor eficiencia y capacidad de las
líneas de telecomunicaciones con un gran ancho de banda, sino también,
mejoras en el software y las aplicaciones (bases de datos integradas en la
Web, motores de búsqueda, robots y agentes inteligentes,
elementos dinámicos e interactivos, etc.) y en el hardware (mayor
capacidad de almacenamiento y memoria, incremento exponencial de la
velocidad de los procesadores, capacidad de tratar todo tipo de datos no
sólo los textuales, sino también los datos multimedia, etc.). El usuario ya
no tiene que operar con comandos y algoritmos complejos frente a
una pantalla críptica, sino manejando el ratón sobre iconos e interfaces
gráficas e incluso con la voz, y por medio del lenguaje natural.
Por otro lado, a servicios de Internet de antigua raigambre como la
búsqueda y la navegación por la Web, el uso del correo electrónico,
los chats, news, foros y las listas de distribución; hay que añadir una
serie de servicios que se van consolidando poco a poco como
las vídeollamadas y vídeoconferencias o el intercambio de archivos P2P; y
otros de reciente aparición como los blogs, RSS o sindicación de
contenidos y la constitución de las llamadas redes sociales, hacen de
Internet un enorme espacio informativo y comunicativo de muchos y
variados recursos y posibilidades.
Sin embargo, todavía existen muchas lagunas y problemas por solventar
en Internet. La información semántica en la Web está todavía en pañales
ya que existe un porcentaje muy alto de páginas que tienen información no
fidedigna o directamente falsa (spamming de metadatos) y la Web
indizable, esto es, de la que efectivamente pueden extraer información los
buscadores, es muy pequeña y se corresponde, en su mayor parte con
documentos públicos. La mayor parte de la Web permanece oculta, ya sea
porque se trata de páginas de acceso restringido o porque estos recursos
son embebidos dentro de sitios web individuales (la llamada Web invisible)
o porque los buscadores tradicionales no pueden acceder a esa enorme
masa de recursos. Aun cuando recuperemos un sitio que contenga una
base de datos, es improbable que el buscador conduzca a la base de datos
misma, puesto que se requiere navegar por el sitio web para encontrarla.
Todo ese inmenso universo de recursos permanece aún inexplorado.
Por otro lado, en la Web existe un mayor número de páginas dinámicas
que estáticas. Esto significa que los documentos de la Web se generan
producto de un clic de ratón o de una consulta en un sitio web y esto
supone una verdadera revolución para las antiguas clasificaciones y
tipologías del documento. No sólo el nacimiento del documento digital ha
generado nuevos tipos de documentos según el soporte, sino que el
propio documento digital crea nuevas distinciones como la que se
establece entre documentos digitales estáticos y persistentes, y los
documentos dinámicos y virtuales. Un documento virtual es un
documento para el que existe un estado no persistente y en el que algunas
o todas sus instancias se generan automáticamente en un lapso de
tiempo.
Hasta el nacimiento de la WWW, el acceso a la información ha consistido
en la recuperación de copias electrónicas de los documentos de un gran
depósito de información relativamente estática. El término estático no se
refiere aquí a la estabilidad de los documentos -que en la WWW se
modifican y actualizan constantemente, cambian de lugar, desaparecen,
etc.- sino a que el documento ya existe y tiene unos límites bien definidos.
Lo que sucede ahora es que el acceso a la información se realiza a través
de la "manipulación" de una gran colección de fuentes y recursos de
información diferentes y que algunos de esos recursos son documentos y
otros son "procesos que crean documentos". Viene aquí a colación el
porqué se emplea el término "recursos electrónicos" en lugar de aludir
simplemente a documentos. La Web ofrece distintos tipos de información
además de documentos: junto a los documentos en sentido tradicional o
formando parte de ellos, es corriente encontrar páginas dinámicas,
programas y aplicaciones informáticas, eventos y servicios de todo tipo:
formularios interactivos, foros de discusión, listas de distribución, libros
electrónicos, buscadores, traductores e indizadores automáticos, etc. Se
trata de información dinámica que genera otro tipo de información en un
determinado punto en el tiempo. Ejemplos de este tipo de documentos
virtuales son los que se generan cuando utilizamos un buscador que
automáticamente crea una página web que no existía materialmente
hasta el momento en que nosotros hemos solicitado una consulta a la base
de datos de dicho buscador, la página web traducida generada por un
programa de traducción automática en el que hemos introducido
la URL del documento en la lengua original, un resumen de un documento
nacido por obra y gracia de un programa que lleva a cabo resúmenes
automáticos en línea, etc.
De esta forma, no sólo hay que establecer una tipología de los documentos
(o de los recursos) como hace la tipología tradicional en función
del soporte físico (papel, CD-ROM, disco duro, tarjeta de memoria, etc.),
del mensaje informativo o de las posibilidades transmisión y difusión, sino
que incluso, partiendo de la distinción básica entre documento
analógico/documento digital, hay que establecer las bases para fijar
también una nueva tipología que tenga en cuenta nuevos aspectos como el
estado del mensaje informativo (documento real/documento virtual), las
posibilidades de transformación del documento por parte del usuario, esto
es, la interactividad (documento estático/documento dinámico), la
estructura del mensaje informativo (documento secuencial/documento
hipertextual), el tratamiento previo de los datos contenidos en el mensaje
informativo (documento estructurado/documento no estructurado), el tipo
de estructuración (formal/semántica), el tipo de acceso al documento
(local/remoto), el protocolo de Internet utilizado para el acceso (http, ftp,
etc.).
Así pues, la aparición del hipertexto y de su máxima expresión que es
la World Wide Web, ha alterado las bases de la ciencia documental, su
aproximación al documento y a todos los aspectos y procesos técnicos que
tienen que ver con su descripción, recuperación y acceso. También el
hipertexto ha alterado las bases de conceptos tan arraigados como el de
autor, edición y lector. Prueba de ello son los cambios de denominación
producidos a lo largo de estos años, entre los que cabe destacar 2
principales. El primero es que el objeto principal de la documentación ya
no son los "documentos", sino los "recursos"; y el segundo es que los
"lectores" se han convertido en "usuarios".
El hipertexto no es ni más ni menos que un método de presentación y
organización de la información, donde determinadas palabras o imágenes
en el documento que estamos visualizando, pueden ser expandidas para
obtener información adicional referente a esa palabra o imagen dentro del
mismo documento o fuera de él (por ejemplo, en Internet). Hipertexto es
texto con enlaces o conexiones a otro texto, documentos, recursos o
informaciones. En realidad no se trata de nada nuevo, es muy común que
los documentos textuales contengan referencias, citas, notas al pie de
página, referencias bibliográficas a otros textos, etc. El hipertexto lo único
que hace es posibilitar y llevar más lejos esas funciones, supone un salto
físico y material en la concreción de esas funciones. El uso
de enlaces, links o vínculos de palabras o imágenes que nos llevan hacia
otros textos y documentos, nos permite encontrar fácilmente y de forma
inmediata, informaciones relacionadas. El hipertexto viene también a
respaldar la vieja teoría hoy rediviva de la recursividad de la significación:
el texto interpretado en contexto, un contexto a su vez formado y
conformado por otros textos y documentos integrados por diversos medios,
la gran telaraña del conocimiento, la enciclopedia mundial en la que hoy
se ha convertido la World Wide Web.
NOTA: Recursos de referencia sobre Tesis Doctorales se pueden consultar
en el capítulo de esta tesis: Recursos de Referencia.
Bibliografía sobre Investigación científica y elaboración de tesis doctorales:
BARRY, Christine A. “Las habilidades de información en un mundo
electrónico. La formación investigadora de los estudiantes de doctorado
(trad. Piedad Fernández Toledo)". Anales de Documentación, Nº 2,
1999. Título original: “Information skills for an electronic world: training
doctoral research students”, en Journal of Information Science, 23 (3)
1997. [Link]
CAZAU, Pablo. Guía de redacción y publicación
científica. [Link]
ECO, Umberto: Cómo se hace una tesis. Barcelona, Gedisa, 1996.
LÓPEZ LUCAS, Jesús. Cómo elaborar trabajos
científicos. [Link]
LÓPEZ YEPES, José. La aventura de la investigación científica. Madrid,
Síntesis, 1995.
LÓPEZ YEPES, José. Teoría y técnica de la investigación científica.
Madrid, Síntesis, 1996.
MARI MUTT; José A. Manual de redacción
científica. [Link]
MIGUEL ALONSO, Aurora. "Aportaciones al estudio de la literatura gris
universitaria: La evolución de la tesis doctoral en España". Cuadernos de
Documentación Multimedia, núm. 10,
2000. [Link]
as/pdfs/[Link]
NUBIOLA, Jaime. "II. Cómo se hace una tesis doctoral". En Metodología
de la investigación en
filosofía. [Link]
SABINO, Carlos. Cómo hacer una
tesis. [Link]
[Link] Links para facilitar el trabajo con la
tesis. [Link]
WOLFE, Joe. Cómo escribir una tesis de
doctorado. [Link]
Metodología
El tiempo de trabajo
Tras realizar el doctorado durante los cursos 1996/97 y 1997/98, esta
tesis comenzó su andadura en el otoño de 1998. Desde entonces, han
caído gobiernos, se han sucedido desastres naturales y humanos y el
mundo ha sufrido enormes transformaciones en todos los órdenes:
económico, político, social, tecnológico, artístico, cultural, etc. El
hipertexto no ha permanecido ajeno a dichos cambios. El uso de Internet y
el acceso al hipertexto por excelencia, la World Wide Web, se ha
generalizado y hoy, la navegación se ha convertido en un acto tan trivial y
cotidiano que parece que hubiéramos nacido con el ratón en la mano y
la pantalla frente a nuestros ojos desde tiempos inmemoriales, cuando
sólo llevan presentes en nuestras vidas poco más de una década. El
mundo de la información accesible al instante se nos antoja largo y
dilatado, pues los cambios han sido tan vertiginosos y de tal magnitud que
han afectado a nuestra percepción del tiempo y el espacio.
En los primeros años de esta tesis, el mundo de la
biblioteconomía/documentación todavía no había entrado al hipertexto. La
mayor parte de artículos y trabajos científicos se circunscribían
únicamente al entorno informático: ingenieros, diseñadores web,
desarrolladores de software, científicos de la inteligencia artificial, etc; y a
una incipiente eclosión del hipertexto literario. En 1995, George P.
Landow acababa de publicar en español "Hipertexto: la convergencia de la
teoría crítica contemporánea y la tecnología" (la edición en inglés data de
1992) y las primeras hiperficciones comenzaban a poblar la red. Hasta ese
momento, la escritura hipertextual se había circunscrito a la utilización
de sistemas de gestión de hipertextos independientes -los sistemas
preweb- cuyo resultado cada autor guardaba celosamente en
su ordenador o en las intranets de centros de enseñanza como los de
la Brown University donde desde finales de los 80 se experimentaba con el
hipertexto literario y la escritura en colaboración. Por aquel entonces, en
España comenzaban las primeras hiperediciones de textos clásicos y las
primeras bibliografías en soporte CD-ROM. El paso de los textos a
los hipertextos en la Web consistía, generalmente, en trocear
el texto en nodos más pequeños, añadir algunas imágenes de bajísima
resolución y poner unos cuantos enlaces asociativos aquí y allá.
Este era el panorama cuando comencé a elaborar esta tesis. Además, ¿qué
hacía una lingüista formada y educada en el mundo de la letra impresa y
profana en entornos tecnológicos? ¿A qué jugaba la hija de un bibliófilo, la
nieta de un cartero, la compañera de ecologistas luditas y antitecnológicos
y la colega de los "inefables", esa pléyade de poetas adoradores
del totem sagrado que era el libro y que aun hoy permanecen fieles al
correo postal analógico y a la librería "El Aleph" alicatada de fondos
impresos desde el sótano hasta el techo?
Siempre me había gustado leer y escribir y, recientemente, había adquirido
una gran afición por la fotografía, pero había una cosa que siempre se me
había resistido: no tenía ninguna aptitud para el dibujo. Sin embargo,
existía un nuevo medio que sí me permitiría conjugar todos esos gustos y
aficiones. Podía no sólo leer hipertexto, sino escribirlo. Así nacieron mis
primeros libros de viajes editados en el procesador de textos y que ya
conjugaban texto, imagen y sonido; mis primera cartas a través del correo
electrónico, mis primeras búsquedas en la Web, mis sorprendentes
incursiones en los chats cuando únicamente existía un servidor de irc en
España, mi incesante curiosidad por todo el mundo de la comunicación y
la información que ponía a mi alcance la red de redes. De esta forma entré
en el ciberespacio para instalarme, siempre a caballo entre el mundo
impreso y el mundo digital, y haciendo de ambos un mismo entorno
perfectamente compatible. Quería emprender el camino del acceso a la
información y al conocimiento por todas las rutas posibles: la cultura de la
imagen y la cultura del texto que, en último término, confluían en un
mismo punto de partida: el hipertexto.
Así, pues, esta tesis se ha desarrollado a lo largo de una década. En ese
largo período ha habido una evolución y un desarrollo
tecnológico espectacular en los materiales físicos (potencia y velocidad de
los ordenadores, miniaturización y aumento de memoria de los
procesadores, mayor capacidad y velocidad en las redes y líneas de
transmisión, nacimiento de nuevos soportes, etc.), pero también en los
programas y aplicaciones informáticas, que incluyen, como no, todas
las herramientas capaces de crear y gestionar hipertextos (herramientas
de autoría, navegadores, etc.). Si mis primeras páginas web fueron el
resultado de insertar etiquetas y código HTML en el humilde procesador de
textos, los potentes editores actuales que facilitan escribir hipertextos de
forma sencilla, me han permitido gestionar y estructurar los múltiples
bloques de información que conforman esta tesis, de forma automatizada y
sin gran esfuerzo. Establecer enlaces de todo tipo,
insertar audio e imágenes, elaborar tablas de contenido,
añadir índices, mapas conceptuales y mapas de navegación,
introducir herramientas de búsqueda o crear un sistema de navegación
adecuado, han sido todas ellas tareas sencillas gracias a las
funcionalidades que ofrecen las nuevas herramientas y aplicaciones
actuales.
Además, los conceptos han cambiado y un hipertexto se ha convertido en
algo mucho más complejo que desgajar un texto en bloques y unirlos por
medio de enlaces. En estos diez años se han analizado y estudiado
cuestiones referentes a la arquitectura de la información, la
navegabilidad, multisecuencialidad, usabilidad, accesibilidad, interactivida
d y funcionalidad del hipertexto, la descripción, indización y clasificación
de los recursos hipertextuales, la búsqueda y recuperación de información,
el desarrollo y potencia de los nuevos lenguajes que hacen posible no sólo
una estructuración de los documentos, sino también una semántica de la
información, etc. Lo cierto es que ya existe un corpus importante y
riguroso de publicaciones sobre todos estos temas que, incluso, han dado
origen a nuevas profesiones y especialidades en diversos campos del
conocimiento nacidos al albur del mundo hipertextual, como los
arquitectos de la información, los diseñadores web en sus diversas
variantes (diseño visual, diseño de navegación, diseño estructural del
espacio de información, diseño de la interacción y especificaciones
funcionales, etc.), los gestores de bases de datos, los generadores de
contenido, etc.
A fecha de hoy, la ciencia documental ha entrado de lleno en el hipertexto,
o mejor dicho, fue el hipertexto el que entró de lleno en la ciencia
documental tambaleando sus cimientos. Los cambios producidos en los
modos de acceso, búsqueda y recuperación del documento, han traído
consigo una enorme transformación en los tradicionales trabajos técnicos
de descripción, indización, catalogación y clasificación del documento y de
los recursos presentes en la Web. Los avances producidos en este sentido
también obligan a la utilización de los nuevos lenguajes hipertextuales, el
uso de metadatos y el seguimiento de estándares y normas reconocidas
internacionalmente, para que un hipertexto, como el de esta tesis, pueda
ser buscado, encontrado y esté accesible en esa enorme biblioteca
universal que es la World Wide Web.
Aunque el primer objetivo de esta tesis tenía como fin algo muy novedoso:
"hacer una tesis sobre hipertexto en hipertexto", la novedad ha perdido
hoy totalmente su vigencia tras casi una década de dilación en el tiempo,
sin embargo, ha merecido la pena el retraso, ya que la "novedad" ha sido
sustituida por un mayor rigor teórico y por una mayor "funcionalidad
práctica". Hoy están mucho más claras la mayor parte de las cuestiones
sobre las que trata esta tesis, pues cuando se están produciendo los
hechos y los fenómenos son tan nuevos, es mucho más difícil analizarlos,
caracterizarlos y describirlos que cuando ya han tomado carta de
naturaleza. Y, el hipertexto, se ha consolidado definitivamente no sólo
como forma documental en sí misma, sino también, como el sistema de
acceso a los recursos de información más utilizado en el mundo.
El espacio y herramientas de trabajo (analógicas, digitales y conceptuales)
Una de las principales premisas de esta tesis es que las posibilidades del
hipertexto se demuestran hipertextualizando. Así, pues, desde un principio
trasladé el espacio de trabajo de la mesa al ordenador, del papel a la
pantalla y del bolígrafo al teclado y el ratón. La escritura hipertextual me
exigió un cambio total de perspectiva del que no fui consciente en un
primer momento. Durante el primer año recopilé una ingente
documentación en papel tanto en originales impresos, como en copias
provenientes de fotocopiadoras e impresoras, pero la información analógica
se quedaba obsoleta al instante, mientras que la información digitalizada
se actualizaba constantemente y permanecía disponible y al alcance de los
dedos en cualquier momento. De esta forma, todo el material impreso
reunido en un primer momento, ha dormido el sueño de los justos en sus
carpetas y estanterías durante más de ocho años. En apenas un año,
había dado el salto al ciberespacio, al mundo digital y la pantalla sin
apenas darme cuenta y había entrado, paulatinamente y sin grandes
aspavientos, en la cultura visual.
Si los primeros textos de esta tesis fueron redactados en el procesador de
textos, pronto descubrí las ventajas de utilizar un potente editor web.
Podía escribir los bloques de información no de forma secuencial, sino
según iban pasando los temas por mi cabeza por asociación de ideas y sin
seguir el hilo discursivo lineal que imponen los medios analógicos y
los soportes impresos como el papel. Tenía abiertos un gran número de
frentes de trabajo y temas distintos, en nodos sin conexión aparente, que
debía, más tarde y poco a poco, ir cerrando, relacionando, estructurando y
jerarquizando. En los primeros años, este hipertexto era
una red de elementos (nodos, enlaces y anclajes) desordenados sin apenas
una estructuración y una jerarquía precisas, pero poco a poco, todo fue
tomando sentido y forma. Era precisa una organización rígida y
fuertemente estructurada y jerarquizada de los nodos de información,
precisamente para que la navegación y exploración del hipertexto fuera lo
más flexible y funcional posible.
Mapa mental de esta tesis hipertextual
Para la creación de esta tesis se ha utilizado el programa Microsoft
Frontpage. Me hubiera gustado utilizar cualquier otra herramienta
de software libre, pero aprendí el manejo de esta aplicación y, ante la
ingente cantidad de trabajo que se me avecinaba, ya no tuve fuerzas para
cambiar de aplicación. Este potente editor permite crear de forma fácil
la estructura de los nodos y sus relaciones. Mediante la simple operación
de arrastrar y colocar un archivo en el lugar correspondiente se
van conectando los distintos nodos de información y se va generando un
árbol de jerarquías que puede ser desarrollado gradualmente tanto
en extensión, como en profundidad, al ir añadiendo archivos y enlaces de
forma automática para formar las diferentes ramas y niveles. Este editor
puede mostrar toda la estructura completa del hipertexto, que puede ser
visualizada en forma de árbol jerarquizado y que permite la exploración y
navegación por los distintos niveles con el fin de poder acceder a cualquier
nodo de la red que conforma dicha estructura con un simple clic.
Cualquier modificación realizada en la estructura de
los nodos y/o enlaces, se actualizará de forma automática si afecta a otros
componentes de dicha estructura. El editor FrontPage también permite
visualizar la estructura de los enlaces, lo que facilita el poder gestionar las
relaciones asociativas de forma sencilla. Las siguientes figuras muestran la
estructura de exploración y la estructura de los enlaces de esta tesis
durante el proceso de su creación:
Estructura de exploración Estructura de enlaces
La creación y gestión de esta tesis en formato hipertextual me ha hecho
modificar, en la práctica, varios prejuicios previos que daba por supuestos
y que muchos teóricos del hipertexto aún hoy siguen defendiendo. La
estructura hipertextual no supone una ruptura total de la linealidad ni
una supresión de las estructuras jerárquicas de la información y de la
presentación de documentos, sino una conjunción de estructuras lineales,
jerárquicas, asociativas y reticulares. Prueba de ello es que esta tesis
mantiene una estructura jerarquizada por temas al modo tradicional
establecida mediante enlaces de tipo estructural, junto a más
de 32.000 enlaces de tipo asociativo que permiten saltar de una parte a
otra de la red hipertextual con el fin de acceder a información relacionada
(cerca de 23.000 enlaces internos), y a miles de enlaces de tipo
referencial que remiten a recursos textuales, bibliográficos y documentales
externos, etc. (cerca de 9.600 enlaces externos).
Si la estructura y diseño jerarquizado del hipertexto obedece a una base
conceptual prefijada que establece los límites
de profundidad y amplitud en los temas desarrollados, dicha estructura o
arquitectura estructural también ha de ir acompañada de una
arquitectura navegacional que ofrezca un correcto y eficaz sistema de
navegación para que el usuario, posteriormente, pueda elegir el grado de
detalle que le interese en cada tema. De esta forma, ha sido necesario
crear una estructura de navegación coherente y funcional. Por eso este
hipertexto permite no sólo una lectura secuencial guiada que ha sido
establecida por medio de los enlaces ( y ) que
conectan todas las páginas del hiperdocumento para una lectura lineal,
sino que también permite acceder de forma directa a determinadas
herramientas que facilitan otros tipos de navegación. Desde cada uno de
los documentos se accede a un conjunto de elementos o barra
de herramientas de navegación compuesta de una serie de iconos que dan
acceso a: la página de inicio, el mapa de navegación, la tabla de contenido,
un mapa conceptual, una tabla de documentos y el buscador:
Cada una de estas herramientas permite la exploración,
navegación o búsqueda y acceso al documento que se requiera por medio
de una vía de acceso diferente y de acuerdo a una estrategia de navegación
concreta y diferenciada.
El clásico problema de la desorientación del usuario se le plantea en igual
o mayor medida al autor de hipertextos largos, y esta tesis lo es, por lo era
fundamental establecer tanto una estructura jerárquica y sistematizada
con distintos niveles de profundización temática, como establecer una
estructura navegacional asentada en una interfaz sencilla mediante el
empleo de una serie de mecanismos que ayudaran o guiaran la movilidad
por toda la red hipertextual. Con este fin, se creó el mapa de
navegación que da acceso a los temas y sub-temas principales, y el mapa
conceptual que muestra la estructura temática general.
Mapa de navegación Mapa conceptual
Al sistema de navegación también se le ha añadido otra herramienta de
navegación como es la página informativa denominada Ayuda a la
navegación, con el fin de indicarle al usuario las posibilidades de
navegación que se le ofrecen. Incluso se ha dotado al hipertexto de
una Tabla de documentos que permite la exploración conjunta de todos los
documentos ya que muestra una imagen miniaturizada de cada uno de los
documentos que conforman esta tesis. Desde esta Tabla de documentos,
se puede explorar y navegar al azar con sólo pinchar sobre la imagen del
documento elegido, de ahí que esta herramienta se haya subtitulado: No
busques, ¡Encuentra! Quizás esta herramienta conduzca a una búsqueda
valioso por medio de un encuentro azaroso, lo que comúnmente se suele
denominar como serendipia, esto es, descubrir por accidente algo que se
buscaba.
Ayuda a la navegación por este hipertexto y Navegación al azar: No
busques, ¡Encuentra!
También se han elaborado diferentes meta-nodos con información sobre
otros nodos a modo de sumarios o índices, tales como la Tabla de
contenido, el Indice de autores y el Indice temático. Teoría y praxis han ido
totalmente de la mano a la hora de la creación y fabricación de esta tesis.
Índice Temático Índice de Autores
En cuanto al sistema de búsqueda propiamente dicho, se ha incluido en
todas y cada una de las páginas el acceso directo a un buscador que
permite tanto búsquedas internas dentro del propio hipertexto, como
búsquedas externas y que ofrece acceso directo a consultas en dos de los
buscadores más utilizados: Google y Yahoo. Esta herramienta de
búsqueda ofrece información sobre el lenguaje de consulta que se puede
utilizar (expresiones booleanas permitidas, etc).
Buscador y Ayuda a la consulta de búsqueda del
Buscador interno
Todas las cuestiones anteriores se refieren tanto al diseño estructural,
como a la arquitectura de la información y a las interfaces de navegación y
búsqueda. En cuanto al diseño o estilo de las páginas web, se ha
procurado mantener la mayor homogeneidad posible a lo largo de todas y
cada una de las páginas que conforman el hipertexto, dotándolas de un
mismo estilo general de página: fondo común, los mismos formatos de
letra, los mismos iconos informativos, las mismas estrategias y
posibilidades de acceso a otros documentos desde cada uno de los
documento que conforman el hiperdocumento, un logotipo identificativo
para todo el hipertexto, etc.
Portada Tabla de contenido
Una de las cuestiones más tediosas y costosas y que no tendría razón de
ser, si no fuera porque es preciso cumplir con los requisitos generales que
se precisan para la defensa de cualquier tesis, es trasladar este hipertexto
a papel. La mezcla de texto e imágenes y la disposición de esta últimas (la
tesis cuenta con más de 3.000 imágenes) hay que adaptarla al formato
impreso. A este coste adicional en tiempo y trabajo también se une el coste
general que originan los gastos de impresión de la tesis (derroche de papel,
alto coste de tintas, etc.); y, lo que es más importante, al trasladarse a
soporte papel esta tesis pierde toda su
funcionalidad hipertextual e hipermedial por lo que, para recobrar las
verdaderas funciones para las que ha sido creada
(multimedialidad, conectividad, acceso directo a la
información, navegación, búsquedas, etc.) debe ser publicada en la Web o
ser almacenada en un soporte digital (CD-ROM, DVD, disco duro, tarjeta
de memoria, etc).
Un problema añadido producido por la dilatación en el tiempo a la hora de
elaborar esta tesis ha sido la necesaria actualización constante de todos y
cada uno de los temas y páginas no sólo en referencia a los aspectos
conceptuales e informativos, sino también en relación a las referencias
bibliográficas y demás recursos electrónicos aquí citados. Muchas de las
páginas referenciadas en los distintos apartados y de las referencias
bibliográficas que aparecen en la bibliografía de la tesis, desaparecían o
cambiaban de localización en el transcurso de los meses y años que ha
durado su construcción, sobre todo en los primeros tiempos, cuando la
información era mucho más volátil que ahora. Ahora la Web se ha ido
consolidando como espacio de información común y generalizado y
quienes quieren tener una presencia real, fija y constante en Internet han
adquirido dominios propios (como la autora de esta tesis al reservarse el
dominio [Link] y también se ha generalizado el uso
de identificadores normalizados para la localización de los recursos
presentes en Internet, con el fin de evitar todos estos problemas
relacionados con la volatilidad, transitoriedad y cambios continuos de
localización, formatos y contenidos de los documentos y recursos
online. Así pues, la labor de actualización de la tesis ha sido constante con
el fin de evitar los enlaces rotos y esta experiencia me ha demostrado que,
en los últimos años, se ha producido una mayor estabilidad tanto en la
localización de los recursos (dominios específicos, uso de URIs, etc) como
en la identificación del contenido.
La tradicional bibliografía de las tesis que recoge la información sobre el
acceso a los documentos primarios mediante un documento secundario,
cobra aquí una importancia especial, ya que gran parte de las citas
bibliográficas y de referencia se convierten en documentos primarios
mediante un solo clic de ratón, y el acceso directo a otras fuentes
documentales y recursos sobre hipertexto hace que éstos se integren en el
propio documento hipertextual. La conectividad tanto interna como
externa, ha sido, pues, una de las cuestiones a las que se ha dado una
importancia primordial en este hipertexto. Existen cerca de 10.000
enlaces externos que tienen como fin abrir este hipertexto al resto de
conocimiento hipertextual disponible en la Web.
Aun a riesgo de ser excesivamente prolija, he pretendido incluir un acceso
directo a la mayor parte de la información que aparece en Internet y, más
concretamente en la Web, sobre hipertexto y el documento hipertextual, y
aprovechar así las ventajas que brinda la conectividad para el
conocimiento humano en red, además de las clásicas referencias a lo
publicado en formato impreso sobre hipertexto.
Debido a la enorme extensión de este hipertexto, se ha considerado mucho
más útil y funcional para el usuario, situar la bibliografía correspondiente
a cada tema al final del documento respectivo, y no redactar una
bibliografía conjunta y general. De esta forma se accede únicamente a la
bibliografía que nos interese, habida cuenta de que hemos accedido a
explorar y navegar un tema concreto de los muchos que conforman la red
hipertextual.
Bibliografía utilizada Glosario de Términos
También se dan ciertas opciones a la participación
del lector/usuario mediante la publicación de un formulario para recabar
información "online" sobre las quejas, problemas, sugerencias y opiniones
de los usuarios tanto sobre las propias páginas web que conforman el
hipertexto, como sobre cualquier otro tema relacionado con el hipertexto,
documentación, etc. Asimismo, se incluye también la dirección del correo
electrónico de la autora (Correo: Contacto), que está presente en todas y
cada una de las páginas que conforman el hipertexto, por si los lectores
quieren establecer contacto por este medio.
Formulario: Opina sobre este hipertexto Currículo personal de
la autora
Al final de cada página se ofrece información referente a los derechos de
autoría mediante el siguiente recuadro que se repite en todos y cada uno
de los documentos:
Título: Hipertexto, el nuevo concepto de
documento en la cultura de la imagen
Autora: María Jesús Lamarca Esta obra está licenciada
Lapuente (currículo personal)
Contacto bajo
Tesis doctoral. Universidad Complutense de
Madrid Creative Commons Reconocimiento-
URL: [Link] NoComercial-NoDerivados-Licencia
Fecha de Actualización: 29/07/2018 España 2.5.
Desde este mismo recuadro se ofrecen dos iconos que dan acceso directo a
dos herramientas que permiten la participación activa de los
lectores/usuarios de este hipertexto: lista de distribución sobre
hipertexto y chat en línea.
En cuanto a la ausencia de un apartado sobre resultados que recoja la
síntesis de esta tesis, la explicación a este hecho es que se ha huido
deliberadamente del método secuencial propio del medio impreso y se ha
optado, con cierto atrevimiento pero de forma coherente, por aplicar el
método multisecuencial propio del hipertexto hasta sus últimas
consecuencias. En esta tesis no hay un hilo secuencial único, no hay un
inicio, un desarrollo y un final, sino múltiples caminos.
La multisecuencialidad propia del hipertexto permite explorar, analizar y
presentar diferentes enfoques y con distinto grado de amplitud y
profundidad; sería incoherente aportar una síntesis final. Cada nodo de
este hipertexto tiene sentido en sí mismo (naturalmente el discurso dentro
de cada uno de los nodos es secuencial, pero también se establecen
numerosas relaciones asociativas, jerárquicas, explicativas, referenciales,
etc.), y estas conexiones sólo cobran sentido en relación a las diferentes
relaciones latentes que en algunos casos son de dependencia, pero en
otros muchos no.
Cada lector puede elegir su propio camino de
lectura: navegar aleatoriamente, hacer una consulta y acceder únicamente
a la información que busca y le interesa, etc. Pero también se le ofrecen
rutas concretas en función de los conceptos tratados (por medio del mapa
conceptual), temas (por medio del índice temático), jerarquización de los
temas (por medio del mapa de navegación), argumentación lógica basada
en la secuencialidad del discurso (por medio de la tabla de contenido), etc.
Por último, sólo resta hacer una precisión en cuanto al uso de
los metadatos que se han insertado en cada página a la hora de crear cada
uno de los documentos, con el fin de facilitar la indización y búsqueda de
todos y cada uno de los documentos que componen esta tesis cuando
hayan pasado a formar parte de los millones de documentos que pueblan
la World Wide Web.
Se han empleado 2 tipos de esquemas de metadatos, por un lado,
el esquema Dublin Core, y por otro, las etiquetas <meta> que utilizan los
principales motores de búsqueda para la indización de páginas web. He
aquí un ejemplo de estos 2 modelos y que han sido extraídos,
precisamente, del documento que estamos visualizando:
<meta name="[Link]" content="Metodología tesis hipertexto">
<meta name="[Link]" content="María Jesús Lamarca
Lapuente" />
<meta name="[Link]" content="metodología tesis" />
<meta name="[Link]" content="Metodología tesis hipertexto:
el tiempo y espacio de trabajo" />
<meta name="[Link]" content="Universidad Complutense de
Madrid" />
<meta name="[Link]" content="Lamarca Lapuente" />
<meta name="[Link]" content="tesis" />
<meta name="[Link]"
content="[Link] />
<meta name="[Link]" content="es" />
<link rel="[Link]" href="[Link] />
<meta name="Author" content="María Jesús Lamarca Lapuente"/>
<meta name="description" content="Metodología tesis hipertexto: el
tiempo y el espacio de trabajo"/>
<meta name="keywords" content="hipertexto documento metodología
tesis"/>
<title>Metodología tesis hipertexto</title>
Se ha elegido el esquema Dublin Core porque es el vocabulario de
metadatos más utilizado en el ámbito bibliotecario y documental y porque,
actualmente, se ha convertido en uno de los estándares más extendidos
para la recuperación de información en la World Wide Web.
Este hipertexto empieza su andadura desde Madrid a la World Wide Web el
martes 15 de noviembre de 2005, a las 8 a.m.
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Objetivo
El libro más leído en la actualidad no es El Quijote ni las obras
de Shakespeare, sino el gran hipertexto de la World Wide Web".
María Jesús Lamarca Lapuente. "Medios icónicos de masas".
Objetivo general y marco teórico-práctico
Esta tesis pretende tejer una pequeña -aunque extensa- telaraña del
conocimiento sobre hipertexto, con una pequeña especificidad: se teje,
asimismo, en hipertexto. Todas y cada una de las características del
hipertexto: conectividad, digitalidad, multisecuencialidad, estructura en
red, multimedialidad, gradualidad, extensibilidad, interactividad, usabilida
d, accesibilidad, reusabilidad, dinamismo y apertura, deberían no ser sólo
teorizadas, analizadas, descritas y explicadas en esta tesis, sino también,
ser desarrolladas y puestas en práctica a la hora de confeccionarlo. De tal
forma debieran estar unidas teoría y praxis, causas y efectos, que este
hipertexto sería el resultado material y concreto de todo el corpus teórico
en él contenido.
Dado que el hipertexto se puede enfocar desde muy distintas perspectivas
(técnica, sociológica, histórica, artística, cultural, etc.) y desde distintas
disciplinas (informática, lingüística computacional, crítica literaria,
inteligencia artificial, ingeniería de software, diseño web, arquitectura de
la información, documentación, etc.) se ha establecido un punto de
enfoque central que es la ciencia documental. Así pues, el enfoque troncal
de esta tesis es la ciencia documental, pero al ser la tesis en sí misma un
documento hipertextual que permite conectar y relacionar
diferentes nodos temáticos y con distintos niveles de
desarrollo, profundidad y amplitud, esto ha permitido ampliar el objeto de
estudio del hipertexto y no centrarse única y exclusivamente en los
aspectos documentales y en una perspectiva concreta, como generalmente
se suele hacer en el desarrollo de cualquier tesis doctoral, una de cuyas
exigencias es acotar rigurosamente el tema elegido y circunscribir el objeto
de análisis y estudio a un aspecto pormenorizado del mismo. La
hipertextualidad permite situar el punto de vista documental, esto es, el
hipertexto entendido como documento y como forma de presentación y
organización de la información, en un contexto más amplio que puede
abarcar diferentes aspectos y diversas disciplinas. El formato hipertextual
permite situar el hipertexto en contexto, en un contexto más amplio que el
que generalmente se emplea para situar una tesis en una única línea de
desarrollo de escritura secuencial, argumental y lógica. El hipertexto
permite “saltar” de un tema a otro y de una línea argumental a otra, esto
es, permite saltarse la argumentación secuencial que imponen los medios
de escritura impresos y los soportes analógicos como el papel, para dar
paso a la multisecuencialidad que ofrece la pantalla y
la lectura multisecuencial, esto es, a la presentación simultánea de varias
líneas de argumentación diferentes. Así pues, aunque en esta tesis el
objeto central de estudio es el documento hipertextual, también se tratan
diferentes aspectos como son los antecedentes históricos del hipertexto, la
filosofía de este nuevo sistema, los medios técnicos y los aspectos
tecnológicos que la hacen posible, los lenguajes hipertextuales existentes,
las implicaciones del hipertexto sobre el pensamiento y la cultura, cómo
afecta el hipertexto a la lectura y la escritura, cierto acercamiento al arte y
la crítica literaria y algunos matices sociológicos y culturales que tienen
que ver con el nacimiento de un nuevo medio de expresión, presentación y
organización de la información.
La forma hipertextual, además de permitir una presentación y un
acceso multisecuencial a los distintos documentos que conforman
el hiperdocumento por medio de la conectividad facilitada tanto por
los enlaces estructurales como por los enlaces asociativos internos,
también permite establecer relaciones de tipo asociativo y referencial con
otros documentos que no están presentes en el propio hiperdocumento,
pero a los que esta tesis da entrada. Desde ella, se puede acceder a
múltiples recursos, documentos y referencias externas sobre los temas que
en esta tesis se tratan, pero que no están propiamente contenidos dentro
de la misma. Esta tesis sobre hipertexto, se convierte así en un punto de
partida a partir del cuál emprender un camino para moverse fuera de
la red interna y salir a explorar y navegar el exterior, pero con los mapas
aprendidos y las herramientas adecuadas que nos indican la ruta a seguir.
Además, esta tesis de escritura hipertextual se convierte en hipermedia al
ir acompañada de otras morfologías diferentes al texto (imagen, tablas,
ilustraciones, recursos de audio, vídeo, aplicaciones, etc.) y que sirven no
sólo para ilustrar, sino para conceptualizar, describir y representar, de
forma práctica, todo el marco teórico expuesto.
Así pues, esta tesis se detiene, con especial detalle, en el desarrollo de
cada uno de estos dos aspectos diferenciados dentro del marco teórico-
práctico aquí expuesto, pues sus 2 objetivos fundamentales son, en primer
término, elaborar un marco teórico tanto general como pormenorizado
sobre hipertexto y, en segundo término y de igual importancia, llevarlo a la
práctica.
Marco teórico
El término hipertexto hace referencia, por un lado, a un modelo conceptual
o sistema de organización de la información, y por otro, al
propio documento o hiperdocumento resultante de aplicar dicho modelo.
Así pues, dentro del propio marco teórico podemos destacar 2 facetas
diferenciadas, por un lado los aspectos relativos al hipertexto como
sistema o modelo conceptual, y por otro, los aspectos que se refieren al
hipertexto considerado como documento.
Cada uno de estos grandes apartados conceptuales abarcaría distintos
aspectos que deberán ser tratados –y así lo han sido- en esta tesis:
El hipertexto como sistema o modelo conceptual
o Conceptualizaciones
básicas (definiciones/hiperdefiniciones, hipertexto, hipermedi
a/multimedia, documento, etc.)
o Características del
hipertexto (conectividad, digitalidad, multisecuencialidad, es
tructura en
red, multimedialidad, gradualidad, extensibilidad, interactivid
ad, usabilidad, accesibilidad, reusabilidad, dinamismo, transit
oriedad y apertura.)
o Arquitectura del hipertexto (modelos
Dexter, HAM, Trellis, Formal, Tower, Amsterdam, HDM, RMM,
OOHDM, lenguaje UML)
o La representación del conocimiento y la representación de
la estructura hipertextual: mapas conceptuales, mapas
temáticos, listas, taxonomías, tesauros, ontologías, etc.
o Los lenguajes hipertextuales (lenguajes de marcado –HTML-,
lenguajes estructurales -XML y derivados- y lenguajes
semánticos – RDF, XTM, OWL, uso de esquemas, etc.)
o Marco histórico del hipertexto (historia del hipertexto y
autores precursores, sistemas de hipertexto pre-
web, cronología del hipertexto, etc.)
o Marco tecnológico (Del texto al hipertexto, el recorrido
tecnológico, del papel a la pantalla, la escritura, la lectura, la
interfaz gráfica, sistemas de gestión de hipertextos, la World
Wide Web, Internet, tecnologías de la
Web (navegadores, editores, etc.) tecnologías de
Internet (protocolos, servidores, etc.), historia de la
Web e historia de Internet, servicios de
Internet (correo, ftp, redes
P2P, foros, chats, noticias, blogs, RSS, etc).
o Marco cultural (la racionalidad del hipertexto, la cultura del
texto y la cultura de la imagen, la dialéctica entre imagen y
texto, la fusión entre imagen y texto, el predominio de
los medios icónicos de masas en las sociedades
actuales, hipertexto en la literatura, de la enciclopedia al
hipertexto, los nuevos conceptos
de autor, lector/usuario, edición y documento, información y
conocimiento, etc.).
El hipertexto como documento
o Estructura del hipertexto (elementos del documento
hipertextual: nodos, enlaces, anclajes, mapas de
navegación, herramientas de navegación y búsqueda, diseño
de una página web, etc)
o Morfologías del documento
hipertextual (texto, imagen, audio, vídeo, tipos de archivos,
formatos, etc.)
o Análisis del documento hipertextual
o Descripción del documento hipertextual (normalización en
la descripción de la localización e identificación del
documento, normalización en la descripción formal y
normalización en la descripción del contenido)
o El nuevo papel de las bibliotecas y cómo afecta el hipertexto
a la ciencia documental, etc.
o Indización del documento
hipertextual (metadatos, indización automatizada, etc...)
o Catalogación y clasificación del documento
hipertextual (tesauros, ontologías, etc.)
o Resumen del documento hipertextual
o La búsqueda y recuperación del documento
hipertextual (buscadores, tipos de buscadores, principales
buscadores, robots y agentes, portales, bases de
datos, recursos de referencia en línea, la Web invisible, el
problema de la lengua, etc.)
o Hacia la Web Semántica (Servicios Web, Recursos sobre Web
Semántica).
o El nuevo concepto de documento y establecimiento de
nuevas tipologías de
documentos (hiperdocumento/documento)
Marco práctico
Al tratar las cuestiones referentes a la metodología de esta tesis, se ha
ahondado de forma detallada en varios aspectos que se engloban dentro
del objetivo o marco práctico que se pretende pues, como ya se ha
afirmado, las posibilidades del hipertexto se demuestran
hipertextualizando. Así pues, el objetivo práctico de esta tesis es la puesta
en práctica sobre pantalla, de todo el corpus teórico sobre hipertexto en
ella expuesto para un uso potencial que, por supuesto, debe hacerse
efectivo por medio de usuarios reales.
El primer objetivo en este sentido es crear un hipertexto realmente
funcional que guíe la exploración y navegación y que permita llegar a la
información que precise el usuario de forma sencilla, directa y accesible
con un clic de ratón o una consulta de búsqueda, dentro y fuera
del hiperdocumento. De esta forma, esta tesis contiene miles
de enlaces internos y externos, diferentes entradas temáticas,
conceptuales y navegacionales, diferentes morfologías además del texto,
como imágenes, audio y otros recursos audiovisuales; y diferentes
herramientas de exploración, navegación, búsqueda y recuperación de los
documentos. Pretende ser una ventana abierta al mundo hipertextual que
ofrezca múltiples caminos y enfoques diversos, valiéndose de las propias
posibilidades que brinda el hipertexto.
Aquí están contenidos una gran cantidad de recursos sobre hipertexto y
documentos hipertextuales: definiciones y conceptualizaciones, historia del
hipertexto, autores de hipertexto, obras hipertextuales, lenguajes
hipertextuales, bibliografías, enlaces a otras páginas y recursos sobre
hipertexto, etc.
Además, y como objetivo último, la inclusión de esta tesis sobre hipertexto
dentro del gran hipertexto que es la World Wide Web, permitirá analizar y
concluir si este marco teórico-práctico es de interés, si es útil la existencia
de una web sobre hipertexto en hipertexto y si las tesis aquí expuestas
han sido colmadas y responden a las expectativas y usos de
los usuarios presentes y futuros.
En resumen, en esta tesis y, por lo tanto, en este hipertexto, contenedor y
contenido forman un todo integrado que es todas y cada una de sus partes
y la totalidad supone algo más que la suma de dichas partes. Una red
hipertextual no tiene un centro conceptual ni un centro estructural
prioritario, tampoco un punto de partida ni un destino fijos. Su estructura
hipertextual es abierta, flexible, gradual, extensible, dinámica, transitoria,
mudable, actualizable, transformable, recuperable, accesible, usable,
reutilizable, temporal, espacial, digital y multimedial, una retícula con
muchos centros conceptuales, temáticos, semánticos, referenciales y
estructurales distintos. El lector o usuario, podrá entrar por el lado de la
red que sea de su interés o preferencias, seguir la recta o la torcida vía, ir
directo a una búsqueda o explorar otras veredas y centros de dentro y
fuera. Es el lector quien elige seguir el rumbo de los caminos marcados,
fisgar de forma directa o entrometida, aventurarse a una navegación a la
deriva para explorar lugares recónditos o dar con un tesoro oculto y
soterrado. Pero el lector no se perderá nunca, en cualquier espacio y
tiempo puede echar mano a la brújula, buscar al Minotauro, liquidarle en
la red, seguir el hilo de Ariadna o salir del laberinto con un clic. Este es el
nuevo tipo de lectura y el nuevo uso y acceso a la información que aporta
el hipertexto. Quizás este hipertexto...
La World Wide Web, comúnmente llamada Web o
WWW, nace a principios de los años 90, aunque
sus orígenes se remontan a mucho tiempo antes, ya
que es fruto de la confluencia de la teoría hipertextual y
de las redes
de ordenador.
Fue creada
por Tim Berner-Lee del Centro
Europeo de Física Nuclear
(CERN) con el objetivo de servir
como herramienta para la búsqueda y transmisión de información entre
los científicos.
El hipertexto es la base funcional y estructural de la World Wide
Web. Podríamos decir que la Web es un hipertexto de escala planetaria
puesto que
cualquier usuario puede poner su
página en la red y
establecer enlaces a cualquiera de
los documentos disponibles en
ella. La Web es un sistema
hipertextual preparado para
recorrer diferentes páginas
web dispuestas en servidores
accesibles desde
cualquier ordenador conectado a Internet y enlazadas unas con otras
conformando una estructura similar a la de la tela de araña, típicamente
una red hipertextual asociativa, o mejor dicho, la red hipertextual por
antonomasia. Las páginas web se enlazan unas a otras dentro de
cada hiperdocumento o sitio web y pueden conectarse a
otros hiperdocumentos o sitios web llevando al usuario de un servidor a
otro sin necesidad de teclear ninguna ruta.
En la Web, cada nodo es una página, y cada palabra remarcada (puede ser
con determinado color o subrayada) representa la entrada de un enlace. La
Web también permite relacionar
documentos multimedia (imágenes, sonidos, vídeo, etc.) y recursos
residentes en múltiples servidores mundiales y ofrece un nuevo y más
extenso medio para estudiar las consecuencias del hipertexto convertido
en hipermedia.
La Web se ha convertido en uno de los servicios principales de Internet. En
pocos años, casi toda la información disponible en la red se ha volcado a la
Web y se han ido abandonando otros métodos cómo Gopher, con su
estructura jerárquica de acceso a la información, o las técnicas
documentales que ofrecía Wais. La World Wide Web ha triunfado y
millones de documentos se encuentran accesibles mediante este sistema
de almacenamiento y acceso a la información.
La Word Wide Web constituye una gran red documental de estructura
hipertextual. El éxito de este modo de presentar la información, se debe
principalmente a la flexibilidad del protocolo HTTP y a las capacidades del
lenguaje HTML. En la base de ambos, está la estructura hipertextual de
los documentos creados, de donde protocolo y lenguaje, toman sus
nombres: Hypertext Transfer Protocol e Hypertext Markup Language. Lo
cierto es que en la Web hoy existen otros muchos lenguajes tanto para
estructurar la información como para conceptualizarla y que a través de la
Web no sólo se accede a
información, sino que la Web se
ha convertido en la interfaz más
utilizada hoy en día para la
prestación de muchos de
los servicios de Internet debido,
sobre todo, además de a su
capacidad hipertextual, a sus
capacidades hipermediales, diná
micas e interactivas.
Las páginas Web precisan de una
conexión a Internet y de un
programa de navegación que
deberá estar disponible en el ordenador del usuario o cliente web, ya que
el funcionamiento de la Web se basa en el modelo cliente-servidor. El
programa de navegación se denomina navegador, browser, visualizador,
explorador, visor, lector u hojeador (la traducción de la palabra browser no
está claramente definida, aunque en los últimos años parece haber
triunfado finalmente la palabra navegador). El primer navegador
fue Mosaic desarrollado por el NCSA (The National Center for
Supercomputing Applications), y hoy los navegadores más populares
son Internet Explorer, Netscape Navigator, Opera, Firefox, etc; aunque
existen otros muchos.
Analizaremos aquí distintos aspectos de la Word Wide Web como son la
historia de la Web, sus aspectos tecnológicos -centrándonos en el modelo
de cliente-servidor, los protocolos web y las funciones y tipos
de navegadores que se precisan para visualizar las páginas-; así como el
enfoque de la Web como hipertexto de alcance universal. Sin embargo, hay
que tener en cuenta que la Web no es Internet, sino una pequeña parte de
ella. Por lo tanto, también es preciso analizar los distintos aspectos
relacionados con la red Internet, como son la historia de Internet,
sus aspectos tecnológicos (protocolos, direcciones IP, URL, dominios, etc.)
y los distintos servicios que presta la red de redes. En capítulos aparte se
estudiarán otros aspectos relacionados con la búsqueda y recuperación de
información en la Web y otras actividades relacionadas como son
la descripción, localización, indización, clasificación y resumen de
documentos en la Web. También merecen una mención aparte la puesta
en práctica de nuevos desarrollos en el campo de los lenguajes
hipertextuales que permiten dotar de una semántica a los documentos
contenidos en la Web - lo que se ha venido en denominar la Web
Semántica-, y el desarrollo de los nuevos Servicios Web, así como el auge y
popularidad de la llamada Web 2.0 basada en redes sociales y
cooperativasl.
En cuanto a la utilización del término World Wide Web, todavía existen
oscilaciones y algunos autores utilizan el artículo masculino al intentar
castellanizar el término inglés -el Web-, y otros prefieren usar el femenino
por corresponder la traducción a este género -la Web, la telaraña-.
Bibliografía:
GARCÍA MARCO, Javier; TRAMULLAS SAZ, Jesús. World Wide Web:
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Madrid: Ra-Ma, 1996.
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española). [Link]
W3C. Architecture of the World Wide Web, Volume
One. [Link]
¿De qué hablamos cuando hablamos de hipertexto?
El término hipertexto se ha convertido en un lugar común para designar
una serie de entidades de signo muy dispar. Como afirman Pastor y
Saorín, "se ha producido una inflación del término 'hipertexto', de modo
que su contenido se ha reducido prácticamente al de "salto entre dos
puntos" o "relación". Además, su presencia en la World Wide Web, ha
contribuido a la confusión terminológica y conceptual.
Se dice que son hipertextos las páginas web,
las enciclopedias en CD-ROM, algunos
programas muy difundidos como la Ayuda de
Windows, otros programas propietarios que
sirven para elaborar hipertextos
independientes, y también se dice que son
hipertextos los documentos creados con dicho software o los generados
mediante un simple procesador de textos que permita la creación
de enlaces intra e inter documentos. Así pues, se denominan hipertextos
tanto a las herramientas que permiten crear y gestionar documentos
hipertextuales, como a los documentos concretos creados con dichas
herramientas. ¿Qué es lo que tienen en común todas estas entidades? La
forma en que organizan la información. El hipertexto es
una estructura que organiza la información de forma no lineal. La
estructura hipertextual permite saltar de un punto a otro en un texto -o a
otro texto- a través de los enlaces. En lugar de leer el texto de forma
continua, ciertos términos están unidos a otros mediante relaciones a
través de los enlaces. Esto permite que los lectores o usuarios de un
hipertexto accedan a la información que les interese de forma directa o que
la busquen de acuerdo con sus propios intereses, sin tener que recorrer el
texto entero paso a paso o secuencia a secuencia. Lo que convierte a un
texto en hipertexto es la enorme capacidad que le dan los vínculos
o enlaces dentro de una estructura de múltiples ramificaciones. Este tipo
de estructura y esta forma de organizar la información es sólo posible
gracias a la utilización de un medio digital, un hipertexto sólo puede
realizarse y tomar forma gracias a los ordenadores.
Lo que tienen en común todos los sistemas,
herramientas, programas y documentos anteriormente
citados es que están organizados como hipertextos. La
confusión terminológica se deriva del hecho de que el
concepto de hipertexto puede ser utilizado bien como
término genérico para referirse a un modelo conceptual
de organización de la información, bien como un término concreto que se
utiliza también en dos sentidos distintos: para referirse a las herramientas
informáticas y al software que permite crear, gestionar y llevar a la
práctica este modelo conceptual; y para referirse a los documentos
generados con dicho software o herramientas.
Como muy bien resume Cristòfol Rovira en Precisiones terminológicas, con
el término hipertexto se suele aludir a 3 conceptos distintos:
Hipertexto: modelo teórico de organizar la información de manera
no secuencial.
Hipertexto herramienta de software o programa informático que
permite leer y escribir documentos hipertextuales.
Hipertexto: Documento digital que aprovecha la ventaja de la
computabilidad para permitir un acceso no secuencial a la
información. En este sentido, se entiende un hipertexto como
contenido de la información, incluyendo los fragmentos de
información y las conexiones entre esos fragmentos,
indiferentemente de cuál sea el sistema utilizado para leer o escribir
tal documento.
Para hablar con propiedad, deberíamos reservar la utilización del término
hipertexto sólo para para la primera acepción, sustituir el término
hipertexto por sistema de gestión de hipertextos en la segunda, y utilizar la
voz hiperdocumento cuando nos refiramos a la tercera acepción. Así pues:
Hipertexto: modelo teórico de organizar la información de manera
no secuencial.
Sistema de gestión de hipertextos: Programa informático o
herramienta de software que permite leer y escribir
hiperdocumentos.
Hiperdocumento: Documento digital que aprovecha la ventaja de
la computabilidad para permitir un acceso no secuencial a la
información.
En resumen, el documento digital con prestaciones de hipertexto se
llama hiperdocumento, los programas informáticos para crear, modificar y
consultar un hiperdocumento son los sistemas de gestión de
hipertextos (SGH) y el modelo teórico de organizar la información de
manera no secuencial se denomina propiamente hipertexto.
Pequeño recorrido cronológico por las definiciones del término hipertexto:
A lo largo de la reciente historia hipertextual, diversas son las definiciones
que se han dado del término hipertexto. Entre las más conocidas podemos
destacar las siguientes:
La primera definición de hipertexto se debe a Ted Nelson, quien acuñó el
término en 1965 en su obra Literary Machines:
"Con 'hipertexto' me refiero a una escritura no secuencial, a un texto que
bifurca, que permite que el lector elija y que se lea mejor en una pantalla
interactiva. De acuerdo con la noción popular, se trata de una serie de
bloques de texto conectados entre sí por nexos, que forman diferentes
itinerarios para el usuario"... "Hipertexto es una combinación de textos en
lenguaje natural y la capacidad del ordenador de exposición dinámica de
un texto no lineal".
Así pues, con el término hipertexto Nelson se refería tanto a un texto
electrónico, como a una tecnología informática y a un nuevo modo de
edición. Este mismo autor afirma:
"Hipertexto es el término genérico; hay varios motivos para excluir otros
conceptos posibles como 'texto con ramificaciones', 'texto con estructura
gráfica', 'texto complejo' o 'texto arborescente'... La mejor definición de
hipertexto, que cubre una gran variedad de tipos, es 'estructura que no se
puede imprimir en modo apropiado'. Esta definición no es ni muy
específica ni profunda, pero es aquella más apta..."
Conklin en Hypertext: An Introduction and Survey, publicado en 1985,
ante la diversidad de sistemas de hipertexto, analiza los elementos que
componen estos sistemas:
"Un sistema de hipertexto tiene un componente que es una base datos. Los
objetos que aparecen en pantalla están asociados con los objetos de la
base de datos. Los enlaces entre los objetos no pueden definirse solamente
en la pantalla (p. e. gráficamente), sino también en la base de datos (como
punteros). Así, el hipertexto provee una novedosa manera de acceder
directamente a los datos, de forma diferente del uso de queries.
También el hipertexto es un modelo de representación en el cual el
material textual se mezcla con otras formas, operaciones y procesos sobre
aquel material. Para calificar un hipertexto, un sistema debe proveer un
soporte extensivo mecánico para estos enlaces.
Finalmente, un un sistema de hipertexto inevitablemente tiene un
componente de interfaz. En general, los sistemas de hipertexto utilizan, en
su mayoría, ventanas. De esta manera, se establece una correspondencia
entre los nodos y la base de datos".
Resalta un denominador común a todos estos sistemas:
"El concepto de hipertexto es bastante sencillo: las ventanas en la pantalla
están asociadas con objetos (nodos) en la base de datos y, por otra parte,
las ligaduras o relaciones entre aquellos objetos, están representadas tanto
gráficamente (en forma de marcas rotuladas), como en la base de datos (en
forma de punteros).
El equipo que desarrolló Intermedia -uno de los primeros sistemas de
gestión de hipertextos-, entre los que se encuentra Nicole Yankelovich,
define el término hipertexto en The Concept and the Construction of a
Seamless Informartion Environment, 1988, como sigue:
"Un sistema de hipertexto permite a los autores o grupos de autores
enlazar información de forma conjunta, crear rutas a través de un cuerpo
de material relacionado, anotar textos existentes y crear notas que dirijan
a los lectores hacia cualquier dato bibliográfico o texto referenciado".
Ann F. Bevilacqua en su artículo Hypertext: Behind the hyper, publicado
en 1989 hace hincapié en que el hipertexto supone un nuevo modelo
teórico de organizar las información:
"El hipertexto es un principio de organización, como la invención en el
siglo XV del orden alfabético o la invención platónica del argumento
dialéctico" (...)." "Esta imagen de un tejido multidimensional de
conocimiento unido con todos sus antecedentes intelectuales es un
concepto familiar para los bibliotecarios. En cierto modo, han sido los
defensores del hipertexto; enciclopedias, catálogos, índices de citas y
resúmenes, todos componen esta red invisible de conocimiento"... "La
esencia del hipertexto es una unión dinámica de conceptos que permite al
lector seguir preferencias al instante y tener el control. El alcance de un
tema se define por el redactor o el autor y está limitado tan sólo por la
iniciativa del lector"...
Norman Meyerowitz en su artículo The missing link: Why we're all doing
hypertext wrong fechado en 1991 afirma sobre el hipertexto:
"Para algunos de nosotros es un programa gráfico tipo HyperCard pero
para muchos otros el hipertexto es tantas otras cosas ... Para otros es el
conjunto de ilustraciones multimediales que se presentan al consejo de
administración y que contienen un montón de $ que bailan y cosas por el
estilo... Hay algunos que piensan que el hipertexto es un instrumento de
consulta, un modo de meter on line enciclopedias y diccionarios ... Mi
hipótesis es que el hipertexto es todo esto, y tantas otras cosas. En el
fondo, todos pensamos y creemos que el hipertexto es una visión, que
algún día existirá una infraestructura nacional e internacional, una red y
una comunidad de conocimientos que conecte una miríada de
informaciones de todo tipo y destinada a una enorme variedad de
públicos".
Para Robert Balzer en su obra Hypertext and Software Engineering,
publicada en 1989 hipertexto es:
"una base de datos que tiene referencias cruzadas y permite al usuario
(lector) saltar hacia otra parte de la base de datos, si éste lo desea".
Esta definición de Balzer puede hacernos avanzar un poco más para
desentrañar lo que es un hipertexto en sentido estricto, aunque también
puede crear cierta confusión al identificar un hipertexto con cualquier
base de datos. Un hipertexto es una base de datos, pero a diferencia de las
bases de datos tradicionales en las que la información consta de simples
grupos de bytes de datos, el hipertexto es una base de datos con
información estructurada. Otra diferencia entre un hipertexto y una base
de datos convencional es que si a la información contenida en una base de
datos tradicional se accede a través de "queries" o consultas, por el
contrario, en el caso del hipertexto, se accede mediante saltos -a través de
los enlaces y conexiones- entre las partes que componen dicha base de
datos hipertextual. Esto no es óbice para que muchos sistemas de bases
de datos sean capaces de almacenar la información utilizada en los
hipertextos y para que posteriormente dicha base de datos se incluya
dentro de un sistema hipertextual para poder realizar búsquedas directas,
y no mediante los enlaces hipertextuales.
Jakob Nielsen, en Hypertext and Hypermedia de 1990, destaca la
organización y lectura no secuenciales de los segmentos de información:
"El hipertexto consiste en piezas de texto o de otro tipo de presentación de
la información ligadas de manera no-secuencial. Si el foco de tal sistema
descansa en tipos de información no textual, se utiliza el término
Hipermedia... Los objetos entre los que es posible establecer relaciones
como origen o destino de ligaduras se denominan nodos, y el sistema
global formará una red de nodos interconectados. Las ligaduras pueden
ser de distintos tipos y/o tener asociados a las mismas atributos, que
también pueden ser bidireccionales. El usuario accede a la información
contenida en los nodos, navegando por las diferentes ligaduras que se
establezcan. Dicha navegación tendría que estar asistida por una
panorámica estructural de la red (y de la ruta seguida por el usuario en su
navegación)".
A finales de los años 80, se comienza a utilizar el término hipermedia ya
que al terminar esta década, el desarrollo tecnológico permite la inclusión
de imagen y sonido en los hipertextos. En el mundo digital, textos,
sonidos, imágenes y animaciones se representan con los mismo signos
binarios y los ordenadores aprovechan estas capacidades. Se empieza,
pues, a considerar que el término hipertexto es poco apropiado para
referirse a los sistemas que integran otros datos además de los textuales y
que sería más exacto utilizar el término hipermedia. Aunque Nielsen, como
otros muchos autores, distingue claramente entre hipertexto e hipermedia,
con el paso del tiempo, el término hipermedia no ha sustituido al término
hipertexto -ya que la mayor parte de los hipertextos actuales
integran imagen, sonido, vídeo y otros medios además de texto, sino que
se sigue utilizando el término hipertexto para referirse a un sistema
hipermedia y en el uso común, ambos términos se emplean como
sinónimos.
Pierre Lévy afirma en 1990 en Les technologies del'intelligence:
"Técnicamente un hipertexto es un conjunto de nudos ligados por
conexiones. Los nudos pueden ser palabras, imágenes, gráficos o partes de
gráficos, secuencias sonoras, documentos completos que a vez pueden ser
hipertextos. Los ítems de información no están conectados linealmente,
como los nudos de una cuerda, sino en modo que cada uno de ellos, o la
mayor parte, extienden sus conexiones en forma de estrella, según un
modelo reticular. Navegar en un hipertexto es diseñar un recorrido en una
red que puede ser tan compleja como se quiera. Porque cada nudo puede
contener a su vez toda una red".
Antonio Rodríguez de las Heras en Navegar por la información, 1991:
"El texto es la forma de organizar la información en dos dimensiones. Con
sistemas de escritura muy variados el hombre ha conseguido distribuir
linealmente la información en una superficie. Entonces, si un texto es la
organización de la información en una superficie, en un espacio de tres
dimensiones sería un hipertexto."
Según la definición dada por el teórico de la crítica literaria, George
Landow, en su obra Hypermedia and Literary Studies, el hipertexto es una
forma distinta de literatura. En esta obra, publicada en 1991, Landow y
otros autores, definen el hipertexto:
"como el uso del computador que trasciende la linearidad, límites y calidad
fija de la tradicional forma de escritura de texto".
Una posterior definición de Landow en: Hipertexto: La convergencia de la
teoría crítica contemporánea y la tecnología, es la siguiente:
"texto compuesto de bloques (o imágenes) unidas electrónicamente por
medio de múltiples caminos, vínculos, enlaces en una textualidad abierta,
perpetuamente sin acabar".
Donde también incluye la siguiente definición:
"Hipertexto, expresión acuñada por Theodor H. Nelson en los años sesenta,
se refiere a un tipo de texto electrónico, una tecnología informática
radicalmente nueva y, al mismo tiempo, un modo de edición. Como él
mismo lo explica: "Con 'hipertexto', me refiero a una escritura no
secuencial, a un texto que bifurca, que permite que el lector elija y que se
lea mejor en una pantalla interactiva. De acuerdo con la noción popular,
se trata de una serie de bloques de texto conectados entre sí por nexos,
que forman diferentes itinerarios para el usuario". El hipertexto, término
que seguiremos utilizando a lo largo de esta obra, implica un texto
compuesto de fragmentos de texto (...) y los nexos electrónicos que lo
conectan entre sí. La expresión hipermedia simplemente extiende la noción
de texto hipertextual al incluir información visual, sonora, animación y
otras formas de información. Puesto que el hipertexto, al poder conectar
un pasaje de discurso verbal e imágenes, mapas, diagramas y sonido tan
fácilmente como a otro fragmento verbal, expande la noción de texto más
allá de lo meramente verbal, no hará la distinción entre hipertexto e
hipermedia. Con hipertexto, pues, me referiré a un medio informático que
relaciona información tanto verbal como no verbal".
Otro autor del campo de la literatura, J. Bolter en The Computer,
Hypertext, and the History of Writing, 1991, define:
"hipertexto consiste de tópicos y sus conexiones; los tópicos pueden ser
párrafos, oraciones o palabras simples. Un hipertexto es como un libro
impreso en el cual el autor tiene disponible un par de tijeras para cortar y
pegar pedazos de redacción de tamaño conveniente. La diferencia es que el
hipertexto electrónico no se disuelve en una desordenada carpeta de
anotaciones: el autor define su estructura definiendo conexiones entre
esas anotaciones".
Para R. Rada en Hypertext: from text to expertext publicado1991, el
término hipertexto
"se relaciona con el término 'espacio hiperbólico', debido al matemático
Klein, en el siglo XIX. Klein utilizó el término hiperespacio para describir
una geometría de muchas dimensiones; por lo anterior, se puede deducir
que hipertexto es texto multidimensional, considerándose el texto como
una estructura unidimensional".
Carlo Rovelli en I Percorsi dell'Ipertesto de 1994 escribe:
"Un hipertexto puede ser un conjunto de 'unidades informáticas', llamadas
nodos, conectadas por links; un hipertexto, entonces, no es una sucesión
de páginas, sino una red de nodos ..."
Díaz, Catenazzi y Aedo en De la Multimedia a la Hipermedia, 1996.
"El hipertexto es una tecnología que organiza una base de información en
bloques distintos de contenidos, conectados a través de una serie de
enlaces cuya activación o selección provoca la recuperación de
información".
Estos autores definen hipertexto como organización asociativa de la
información. La información se fragmenta en bloques de
contenido: nodos. Cada nodo se conecta con nodos relacionados
mediante enlaces, cuya selección provoca la inmediata recuperación de la
información destino. Se genera una red por la que el usuario puede
navegar utilizando los enlaces.
"El hipertexto es el texto que, visualizado en un espacio tridimensional,
está formado por una serie de planos, que se cortan en todos aquellos
puntos que representan una relación entre los conceptos que incluyen".
Lluis Codina en El libro digital y la www, ante la variedad de enfoques
diferentes que se le dan al término (estructura de la información,
estrategia narrativa y proyecto de publicación y difusión de la información
digital) y que a veces son excluyentes unos de otros, elige una definición
abstracta capaz de incluir estas tres dimensiones del concepto. De esta
manera, define el término hipertexto como sigue:
"Un hipertexto es un modelo conceptual según el cual los elementos que
forman parte de un conjunto de informaciones se pueden organizar en
forma de redes de elementos. El propósito de un hipertexto es facilitar
escrituras o lecturas no secuenciales de la información. El concepto de
hipertexto siempre presupone un contexto informático, bien un contenido
limitado a un único ordenador y a sus dispositivos de almacenamiento
(microtexto) o bien ampliado al conjunto de una red universal de
ordenadores conectados a través de redes telemáticas (macrotexto)".
Jesús Tramullas, centrándose en los aspectos informativos y
documentales, ofrece la siguiente definición en Localización y acceso a la
información en Internet:
"El hipertexto es un sistema de organización y acceso a la información
basado en la asociación de documentos, que utiliza para ello un sistema
informático, y que sigue la metáfora de la red de elementos. El principio de
asociación permite que se pueda acceder directamente desde una idea a
otras íntimamente relacionadas con la primera, en virtud de diferentes
criterios".
Para el World Web Consortium, en Hypertext Terms:
"Hipertexto es un texto que no se limita a la linealidad".
La definición que ofrece el Diccionario de la Real Academia
Española no es demasiado esclarecedora:
hipertexto. m. Inform. Texto que contiene elementos a partir de los cuales
se puede acceder a otra información.
En publicaciones más informales, como glosarios, enciclopedias y
diccionarios en Internet, podemos encontrar definiciones similares a las
siguientes:
En el Glosario de términos de Al Ataque, podemos ver estas dos
definiciones de hipertexto:
"Concepto y termino inventado por Ted Nelson en 1969. Nelson era un
famoso visionario de la informática que investigo durante 25 años, las
posibilidades de interacción entre las computadoras y la literatura. Uno de
los conceptos básicos para el desarrollo de la WWW. El hipertexto es una
forma diferente de organizar información. En lugar de leer un texto en
forma continua, ciertos términos están unidos a otros mediante relaciones
(enlaces o links) que tienen entre ellos. El hipertexto permite saltar de un
punto a otro en un texto, y a a través de los enlaces (con un simple clic
sobre las palabras subrayadas y en negrita), permite que los navegantes
busquen información de su interés en la Red, guiándose por un camino
distinto de razonamiento. Algunos programas muy difundidos, como la
Ayuda de Windows o las enciclopedias en CD-ROM, están organizadas
como hipertextos".
"Término acuñado por Ted Nelson, en 1965, hipertexto es un documento
no limitado a un plano lineal o unidimensional. De hecho, un documento
en hipertexto contiene enlaces con otros documentos, lo que agrega una
nueva dimensión a la información. Por hipermedia, también acuñado por
Nelson, se entiende hipertexto no limitado a la palabra escrita. Puede
incorporar gráficos, sonido y vídeo".
En [Link], el término hipertexto se define como:
"Técnica para organizar bases de datos informatizadas o documentos, que
facilita la recuperación de la información no secuencial. Las piezas de
información relacionadas están conectadas mediante enlaces
preestablecidos o creados por el usuario que permiten a éste seguir
caminos asociativos a través de la bases de datos. Los datos enlazados
pueden estar en formato de texto, gráfico, de audio o vídeo, permitiendo
presentaciones multimedia; cuando se enlazan juntos formatos que no son
únicamente textuales, a esta técnica se la suele denominar hipermedia.
Las aplicaciones hipertextuales ofrecen una gran variedad de herramientas
para búsquedas muy rápidas de información específica; se usa
particularmente para trabajar con montones voluminosos de texto, tales
como búsquedas en una enciclopedia o un manual de instrucciones". (la
traducción es mía).
En Wikipedia, la enciclopedia libre que se redacta en línea de forma
colaborativa entre voluntarios en más de 50 idiomas, encontramos la
siguiente definición:
"Un hipertexto es un documento digital que se puede leer de manera no
secuencial y el sistema que lo implementa. Un hipertexto tiene los
siguientes elementos: secciones, enlaces y anclajes (L. Codina, El libro
digital y la WWW, 2000). Las secciones o nodos son los componentes del
hipertexto o hiperdocumento. Los enlaces son las uniones entre nodos que
facilitan la lectura secuencial o no secuencial del documento. Los anclajes
son los puntos de unión entre nodos. Los hipertexto pueden contener otros
elementos, pero los tres anteriores son los mínimos y suficientes. Otros
elementos adicionales pueden ser: sumarios e índices. En este sentido, L.
Codina habla, por ejemplo, de hipertextos de grado 1, 2, etc., según tengan
más o menos elementos".
Después de este pequeño recorrido por las definiciones del término
hipertexto parece que todavía no está muy claro qué significa realmente el
concepto. La realidad es que parece haber enfoques muy distintos. Unos
autores inciden en los aspectos informáticos, otros en que se trata de una
nueva forma de discurso narrativo y, por último, hay quienes ahondan en
el carácter del hipertexto como una nueva forma de organizar la
información. Este último aspecto es el que nos interesa, puesto que vamos
a analizar el hipertexto desde el punto de vista documental, como una
nueva forma de organización, estructuración y acceso a la información.
La definición de hipertexto desde el enfoque documental
Desde un punto de vista documental, podemos establecer 4 enfoques de
acercamiento al hipertexto que tienen que ver con la organización de la
información y su presentación, con el acceso e, incluso, con el contenido
de dicha información:
un modo de organización y presentación de la información
un modo de acceso y distribución de la información
un modo de edición
un modo de expresión
Una definición más precisa desde un enfoque estrictamente documental
sería la siguiente:
Un hipertexto es un sistema de organización y presentación de
documentos en un medio informático, que se basa en la vinculación
de documentos o fragmentos documentales digitales (textuales o
gráficos) a otros fragmentos o documentos (en cualquier morfología
digital: texto, imagen, audio, vídeo, datos, programas informáticos y
otras aplicaciones capaces de generar un contenido dinámico), lo que
permite acceder a la información no necesariamente de forma
secuencial.
El sistema puede ser cerrado (sistema de hipertexto independiente) o
integrarse en una red (Intranet o Internet), o puede tratarse de una
combinación de ambos (p.e. un sistema cerrado contenido en un CD-
ROM que al ejecutarse permita enlazar directamente con la Web). El
hipertexto puede tener una estructura muy simple (un único documento
en una única morfología, p. e. un texto) o hipercompleja (p.e. un enorme
conjunto de documentos con diferentes morfologías y estructura muy
compleja como es la WWW), e incluso, puede dejar de ser una estructura
estable para constituirse en una estructura dinámica. Un hipertexto puede
contener elementos que no existen materialmente, pero que se generan
dinámicamente en un momento preciso, generando así nuevos
documentos que no existían previamente. Los hipertextos son,
pues, estructuras dinámicas que se caracterizan por su complejidad,
transitoriedad y dinamismo. De ahí que, a pesar de su sistematicidad, su
apariencia parezca indeterminada, imprevisible, azarosa y caprichosa. Las
características que mejor definen un hipertexto y que estudiaremos con
más detenimiento
son: conectividad, digitalidad, multisecuencialidad, estructura en
red, multimedialidad, extensibilidad, gradualidad, interactividad, usabilida
d, accesibilidad, reusabilidad, dinamismo, transitoriedad, y apertura.
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Hiper definiciones
El término hipertexto está emparentado con una serie de conceptos
relacionados que también comienzan por el prefijo hiper, lo que ha
conducido a algunos autores a teorizar sobre lo que se esconde debajo del
prefijo hiper o incluso, a hablar de hiperdefiniciones.
Así, junto al término hipertexto, podemos encontrar ciertos términos que
también es preciso concretar y
definir: hipertexto, multimedia, hipermedia, documento
hipertextual, sistema hipertextual e hiperdocumento, son términos
relacionados que pertenecen todos ellos al ámbito del universo
hipertextual. Sin embargo, estos términos, de abundante uso y abuso
tanto en la vida cotidiana como en la investigación teórica y científica, son
demasiado difusos ya que a veces se usan como sinónimos, y otras veces
como términos complementarios o incluso antitéticos. Antes de
adentrarnos en el intrincado universo hipertextual, debemos hacer una
serie de precisiones terminológicas y aclarar una serie de conceptos
porque existe cierta confusión en torno al concepto de hipertexto y otros
conceptos que le son cercanos.
El prefijo hiper
Etimológicamente, el prefijo hiper deriva del griego hyper (ύπέρ) que
aparece tanto en palabras de origen griego (con el sentido de más allá
de, sobre, encima de; como por ejemplo en las palabras hipérbole -
exageración- o hipérbaton -transposición, pasar por encima-) como en
otras palabras de formación moderna (donde denota una cantidad o grado
superior al normal o grado excesivo). El prefijo griego a veces alterna con el
término equivalente latino super -como en el caso
de hipermercado/supermercado- ante los cuales el sentir popular suele
conferir a la voz griega un mayor grado que a su homónimo latino. Para
la Real Academia Española, el prefijo hiper significa superioridad o exceso.
En el término hipertexto al prefijo hiper se le aplican estos dos sentidos
anteriores: por un lado denota una "cantidad o grado superior al grado
normal" o un "exceso"; y por otro, ir "más allá" o "sobre un lugar o espacio
determinados". En la primera de estas acepciones, un hipertexto contiene
una enorme cantidad de textos (un documento hipertextual en CD-
Rom puede contener miles de páginas que, en el caso de un hipertexto en
red como es la Web, se convierten en prácticamente infinitas); y en la
segunda de estas acepciones donde el prefijo hiper quiere decir "más allá",
el hipertexto se constituye como un conjunto de documentos conectados
entre sí de tal manera que forman una estructura en la cual para pasar de
un documento a otro, o de una unidad informativa a otra, es necesario dar
un "salto", o "ir más allá" de la unidad textual singular. Los libros
generalmente se presentan como una sucesión lineal de capítulos que
tienen que ser leídos de forma secuencial: del prólogo al capítulo 1, de éste
al capítulo 2, del 2 al 3 y así sucesivamente; y lo mismo ocurre con las
páginas de un documento, que deben ser leídas en orden secuencial. Por el
contrario, el hipertexto nos permite una lectura no necesariamente
secuencial, pudiendo saltar de una página a otra o de un capítulo a otro
directamente sin tener que pasar por los estadios intermedios.
El prefijo hiper se emplea frecuentemente en los nuevos
medios digitales para representar la vastedad y el grado superior al normal
de la estructura virtual como en el caso de hiperespacio -o espacio de
más de tres dimensiones- hipermedia -suma de hipertexto
y multimedia o integración de más de un medio-, hiperdocumento -
documento entendido como suma o conjunto de documentos-, etc.
Ted Nelson, quien acuñó la palabra hipertexto en los años 60, definió el
prefijo hiper de hipertexto en su artículo "A Conceptual framework for
man-machine everything" como "ampliado, generalizado y
multidimensional". Para este autor, el influjo le llegó del vocabulario
matemático donde el prefijo hiper significa, precisamente, "extendido y
generalizado". A su vez, la palabra texto, deriva del latín textum o textus -
trama-, derivado de texére -tejer- (y cuyo participio pasado es textus). Así
pues, la palabra hipertexto cobra una enorme fuerza y exactitud de sentido
si unimos estos dos significados y el hipertexto se constituye como un
inmenso tejido o un enorme entramado de textos que van más allá del
propio texto enlazado.
Una vez precisado el origen etimológico del término, podemos pasar a
definir el término hipertexto y otros términos relacionados, de manera más
rigurosa. Será preciso distinguir, también, una serie de pares de términos
que invitan a confusión tales
como: hipermedia/multimedia y documento/hiperdocumento y, para ello,
es necesario establecer de forma clara, una definición de documento e
introducir una nueva tipología de documentos que, frente a la tipología
tradicional, incluya los nuevos tipos nacidos al amparo de la revolución
digital, la revolución hipertextual y la aparición de la Web y la red Internet.
Por tanto, definiremos términos de uso común y generalizado
como documento electrónico, documento digital, documento
virtual, documento estructurado o documento conceptual, y haremos un
especial hincapié en la definición de documento hipertextual e
hiperdocumento.
Bibliografía:
BEVILACQUA, Ann F. "Hypertext: Behind the hyper". American
Libraries 20(2), February 1989. Una versión condensada del artículo
original, se puede ver en: [Link]
9212/[Link] [Volver]
NELSON, Theodor H. "A Conceptual framework for man-machine
everything". National Computer Conference and Exposition, June 4-8,
1973, New York, NY. AFIPS Conference Proceedings VOL. 42. Montvale,
NJ: AFIPS Press, 1973. [Volver]
REAL ACADEMIA ESPAÑOLA. Diccionario de la Lengua
Española. [Link]
SCOLARI, Carlos. "Definiciones". En HyperPage, enero
de 2000. [Link]
perpage/[Link]
Desde la invención de la imprenta, el texto impreso en todas sus variantes
(libros, folletos, revistas, periódicos, etc.) ha sido
el vehículo de transmisión de información y de cultura,
por excelencia. Ni siquiera los medios audiovisuales han
logrado desbancar el poder de la letra impresa y
conviven con ella con igual o desigual ventaja en según
qué tipo de información se trate. Según datos
del Instituto Nacional de Estadística, solamente en España la
producción editorial en el año 2003 aumentó un 7,9% con respecto al año
2002 y, aunque en el año 2004 hubo una disminución del 16% con
respecto al 2003, se produjo un aumento de la tirada media por título en
un 6,5% (3.530 ejemplares). En 2005 volvió a aumentar la edición con
respecto a 2004 en un 5%: 63.551 títulos de libros y folletos y
281.005.000 ejemplares publicados sólo en España en 2005, demuestran
que la letra impresa no ha muerto, a pesar del auge, evolución y presencia
constante de los otros medios (televisión, cine, radio, etc.) y a pesar del
avance exponencial de los soportes digitales.
La denominación "sociedad de la información" tiene su razón de ser. Según
un estudio realizado por Peter Lyman y Hal R. Varian de la School of
Information Management and Systems de la Universidad de California,
Berkeley, la cantidad de nueva información almacenada en todo tipo
de soportes como papel, película, soportes magnéticos y ópticos se ha
duplicado en los últimos tres años. Se calcula que en 2002, el volumen de
información recopilada en dichos soportes equivale a medio millón de
nuevas bibliotecas cada una con similar tamaño a la Biblioteca del
Congreso de Estados Unidos. La información nueva almacenada en
todo tipo de soportes alcanzó los 5 exabytes (5 millones
de terabytes). El 92% de toda esa información se almacenó
en medios magnéticos, principalmente discos
duros.
Mientras que el uso de papel
como soporte de almacenamiento de
información creció un 36% en los últimos
tres años (y ello no sólo debido a la
publicación de libros, folletos, periódicos y revistas, sino en mayor medida
debido al imparable uso y abuso de impresoras y fotocopiadoras que son
las responsables de la mitad de todo el volumen de papel generado),
el soporte magnético aumentó un espectacular 80% en ese mismo período.
El medio de información que ha presentado una mayor crecimiento ha
sido Internet. En el año 2003, 600 millones de personas en todo el mundo
tenían ya acceso a la red. En 2000, la Universidad de Berkeley estimaba
que entre 20 y 50 terabytes de información discurrían a través de la World
Wide Web, mientras que en 2003, se calcula esta cifra ascendía ya a
170 terabytes, contando únicamente las páginas webs fijas. Este volumen
es 17 veces el tamaño de los fondos impresos de la Biblioteca del
Congreso. (Para hacernos una idea aproximada de estas nuevas medidas
de información, un terabyte equivale a [Link].000 bytes que
traducidos a un soporte físico como es el papel se materializarían en la
tala de 50.000 árboles. La Biblioteca del Congreso de Estados Unidos
ocuparía 10 terabytes).
La aparición del hipertexto ha abierto la puerta a un debate renovado
sobre los medios. La cuestión se suele centrar en considerar al hipertexto
como un nuevo medio en igualdad de condiciones que los medios
tradicionales, sin embargo, el hipertexto no es un nuevo medio, sino una
mejora tecnológica con respecto a los otros medios y prueba de ello es que
el hipertexto, y más concretamente, la hipermedia, integra los medios
tradicionales y supone una trasformación profunda de todos ellos y, en
particular, del texto impreso, subsumiendo las ventajas de la tecnología de
la imprenta y añadiendo nuevas funcionalidades a las que ofrece ésta.
En la siguiente tabla se resumen las diferencias principales entre texto e
hipertexto en relación a distintos factores como son la estructura de la
información, el tipo de soporte, los modos de lectura y otros aspectos
relacionados con el contenido, uso, etc.
TEXTO HIPERTEXTO
Estructura de la No secuencial o
Secuencial
información multisecuencial
Soporte Papel Electrónico/Digital
Dispositivo de lectura Libro Pantalla
Forma de acceso Lectura Navegación
Índice/sumario del
Tabla de contenidos Mapa de navegación
contenido
Texto, imágenes estáticas
Morfología del Texto e imágenes y dinámicas, audio, vídeo
contenido estáticas y procedimientos
interactivos
Es necesario disponer de
un ordenador o un
Portabilidad Fácil de portar y usar
dispositivo especial de
lectura
Puede leerse en Para leer se precisa una
Uso
cualquier sitio estación multimedia
El hipertexto no hubiera sido posible sin el desarrollo de la tecnología
informática, no existe hipertexto sin la tecnología digital y su tratamiento
con ordenadores y a este fenómeno tecnológico se ha sumado el desarrollo
de las redes telemáticas. El aspecto tecnológico ha sido, pues, un factor
decisivo para el desarrollo de este nuevo sistema de organización y acceso
de la información. Pero cabría además preguntarse ¿existe algún factor de
tipo conceptual que haya contribuido o haya hecho posible el surgimiento
de este nuevo sistema? y ¿existe realmente lo que algunos autores han
venido en denominar la nueva racionalidad del hipertexto?
P. Landow y los teóricos de la narrativa y la crítica
hipertextual literaria, han
puesto de manifiesto la
existencia, desde la
antigüedad, de una serie
de elementos que existían en
los libros impresos y
manuscritos y que se pueden
considerar como elementos precursores
del hipertexto. No sólo en los textos
antiguos encontramos citas y referencias bibliográficas, notas a pie de
página y en los márgenes, índices y sumarios, etc. sino que existen una
serie de obras como diccionarios y enciclopedias, que persiguen una
aproximación al texto y un acceso y lectura no secuenciales, sino por
asociación o que ofrecen un acceso distinto al texto que se aleja de una
lectura y un acceso lineales.
Estos precursores del hipertexto o protohipertextos son:
Notas a pie de página
Citas literarias y referencias bibliográficas
Notas manuscritas y marginales
Diccionarios y Enciclopedias
El hipertexto hace posible, por un lado, asociar el uso de notas, citas,
referencias, glosarios, anexos, etc. al texto principal, permitiendo acceder a
todo este corpus de forma simultánea. Y por otro, el hipertexto hace
posible la concreción de la gran biblioteca del conocimiento borgiana, esto
es, permite compendiar todos los saberes humanos en un gran corpus de
conocimientos que ahora puede estar accesible. Se trata del viejo ideal de
los enciclopedistas del siglo XVIII y que se remonta a varios siglos antes.
Asimismo, los críticos de la narrativa hipertextual, se apoyan en la
existencia de una corriente conceptual -que en los últimos 30 años ha
cobrado gran vigencia gracias a las ideas de Barthes, Foucault y los
filósofos postmodernos, que ha favorecido la importancia del lector y las
denominadas obras abiertas. Estas teorías vendrían a confluir en el
hipertexto, ya que éste permite poner un texto en relación con otros textos,
analizarlo en contexto y unir obras literarias distintas, aunque se hallen
separadas por el espacio y el tiempo. Esto ha dado origen, por un lado, a la
existencia de una serie de obras hipertextuales enfocadas hacia la crítica
literaria, y por otro, al surgimiento de una nueva corriente narrativa que
explora las posibilidades del nuevo medio hipertextual.
El paso del texto al hipertexto se puede analizar, pues, como vamos a
hacer aquí, desde 2 perspectivas distintas:
Perspectiva tecnológica
o Del papel a la pantalla (dispositivos de lectura y escritura)
La escritura
La lectura
La interfaz gráfica
o El recorrido tecnológico
Del ábaco a la red
Generaciones de materiales
Perspectiva conceptual:
o ¿Una nueva racionalidad hipertextual?
o La imagen y el texto
La dialéctica entre imagen y texto
La fusión entre imagen y texto
Medios icónicos
El diseño gráfico
o Hipertexto en la literatura (el hipertexto concebido como
lectura no secuencial, obra abierta, etc.)
o De la enciclopedia al hipertexto (el hipertexto concebido como
gran enciclopedia del conocimiento. El docuverso)
Aunque ambas perspectivas son a veces difíciles de separar, puesto que
están indisolublemente ligadas y se condicionan una a la otra, como
veremos a continuación.
Bibliografía:
CANALS, Isidre. "Intoducción al hipertexto como herramienta general de
información: concepto, sistemas y problemática". Revista española de
documentación científica, v.13, n. 2, abril-junio 1990.
CATENAZZI, N.; SOMMARUGA, L. "Hyper-book: a formal model for
electronic books". Journal of documentation, v. 50, n. 4, December 1994.
CODINA, Lluis. El libro digital y la www. Madrid, Tauro Ediciones,
2000. [Volver]
CONKLIN, Jeff. "Hypertext: An Introduction and Survey". IEEE
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1987. [Link]
CUNNINHAM, D.J.; DUFFY, T.M.; KNUTH, R.A. "The textbook of the
future". En MCKNIGHT, C.; DILLON, A.; RICHARDSON, J. Hypertext: a
psychological perspective. New York, Ellis Horwood, 1993.
FRISEE, Mark. "From text to hypertext". Byte, October 1988.
GARCÍA CAMARERO, Ernesto; GARCÍA MELERO, Luis Ángel. La
biblioteca digital. Madrid, Arco/Libros, 2001.
Instituto Nacional de Estadística (INE) [Link]
LANDOW , P. Hipertexto. La convergencia de la teoría crítica
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LANDOW, P. (comp.) Teoría de hipertexto. Barcelona, Paidós, 1997.
LYMAN, Peter and VARIAN, Hal R. How Much Information?
2003 [Link]
2003/printable_report.pdf [Volver]
MacGANN Jerome: The rationale of
hipertexto [Link]
NUNBERG, Geoffrey. El futuro del libro ¿Esto matará eso? Barcelona,
Paidós, 1998.
RADA, Roy. Hypertext: from text to expertext. London, McGraw Hill,
1991.
Los cambios en los soportes de lectura y escritura
La aparición del hipertexto y otros medios de producción, edición y
publicación de documentos en forma electrónica y digital ha venido
acompañada de una serie de cambios tecnológicos tanto en los soportes y
dispositivos de escritura como en los de lectura. Para Roger Chartier, la
revolución del texto electrónico es, al mismo tiempo, una revolución de la
técnica de producción y de reproducción de textos, una revolución del
soporte de lo escrito y una revolución de las prácticas de lectura.
La escritura y la lectura se han producido y transmitido siempre de forma
secuencial porque así lo exigían las distintas tecnologías que les servían de
soporte. Con la aparición de la tecnología hipertextual, la pantalla se ha
convertido en el principal soporte de visualización ya que permite
la multisecuencialidad característica del hipertexto, haciendo de la
pantalla un soporte que entra en franca competencia con el papel -que
deja de ser el soporte privilegiado- y, por
extensión, con el formato que se ha
considerado hegemónico como vía y soporte
del conocimiento: el libro. Esta circunstancia
ha llegado a desencadenar los temores y fobias
de muchos agoreros que pregonan no sólo la
muerte del libro, sino también la del
pensamiento "racional". La frase de El
Jorobado de Notre Dame de Víctor Hugo: "Ceci tuera cela" (¿Esto matará a
esto otro?) refiriéndose a que el libro matará la catedral o el alfabeto
matará a las imágenes, se ha convertido en una letanía repetida hasta la
saciedad.
Sin embargo, el hipertexto no elimina la escritura y la lectura, el hipertexto
no elimina el libro, sino que expande los modos de lectura y escritura, crea
nuevos soportes, nuevos formatos de almacenamiento y procesamiento de
textos y nuevas funcionalidades, y aporta nuevos modos de expresión,
acceso a la información y vías para adquirir y compartir conocimiento. Por
otro lado, el hipertexto favorece nuevos modos de edición y publicación y
hoy cualquier persona, con unas herramientas mucho más sencillas,
fácilmente accesibles y menos costosas que en épocas anteriores, se puede
convertir en editor, "impresor" y distribuidor de sus propias obras. El
mundo de la edición se ha modificado notablemente gracias a
los ordenadores a los que Nelson llamó "máquinas literarias". La nueva
impresión digital en papel o en otros medios o formatos de
texto electrónico como los e-books o los archivos .pdf y, sobre todo, la
publicación y difusión de hipertextos en la Web, han revolucionado no sólo
el mundo del libro y de la edición, sino también todo
el universo relacionado con las ciencias de la información y la
documentación: las bibliotecas, las técnicas documentales, el
periodismo, la formación, educación e investigación, y todas
las formas de acceso a la información, el conocimiento y
la cultura. Javier Echeverría al referirse a la propiedad de
expresar en forma digital cualquier modalidad de expresión
humana (habla, sonidos, música, imágenes, expresiones corporales, etc.),
afirma: "Nunca un impresor contó con unas planchas alfabéticas y
sígnicas tan polivalentes y tan multiculturales como la codificación digital
que está a la base del nuevo formalismo". El paso de los medios
lineales (analógicos) a los medios no lineales (digitales), cambia la
producción y el acceso al contenido informacional, pero también la forma
de expresión de los contenidos.
Cierto es que se pueden producir nuevas formas de analfabetismo no por
la incapacidad de leer y escribir, sino por la incapacidad de manejar los
nuevos medios tecnológicos o por la imposibilidad de acceder a las nuevas
formas de transmisión de lo escrito (la brecha digital puede deberse a la
falta de infraestructuras que impidan tener acceso a la red o a un teléfono
-el 63% de la población nunca ha hecho una llamada telefónica-, no tener
acceso al dinero, etc.). No basta la alfabetización, hay que dominar
las interfaces y tener acceso a ellas, saber navegar y buscar información
en Internet, elaborar páginas web, aprender
a leer y escribir imágenes y sonidos o conocer las técnicas para elaborar y
escribir nuestras propias películas, etc. pero una vez alfabetizados en el
nuevo entorno electrónico y digital, la aparición de las
nuevas tecnologías facilita ciertas tareas, mejora muchos procesos y ofrece
nuevas oportunidades para el acceso universal a la información y la
participación en la elaboración y construcción de conocimiento. En el
campo de la documentación, la aparición del hipertexto supone, sin la
menor duda, una mejora evidente y empírica y la Web, en potencia, se ha
convertido en una especie de biblioteca universal en donde cualquier
persona, desde cualquier parte del mundo y en tiempo casi real, puede
acceder y contribuir a esa enorme memoria humana colectiva que se abre
como base de información y conocimiento universales. Las desigualdades
de producción y acceso no vienen impuestas por la tecnología, sino por la
existencia de un sistema económico y social terriblemente injusto y
desigual.
La pantalla
En el mundo hipertextual, todos los textos se
dan en el mismo soporte
de lectura y escritura: la pantalla. Hace
apenas una década, el papel era el dispositivo
principal de escritura y lectura.
El cinematógrafo, y más tarde la televisión, habían
convertido la pantalla en un dispositivo de uso corriente,
pero no ha sido hasta época reciente en que la explosión de
la informática ha conducido a ver y construir el mundo a través de las
pantallas conectadas al ordenador o en consolas independientes. La
pantalla era el soporte por excelencia para ver imágenes y más
concretamente, para visionar imágenes en movimiento acompañadas
de audio. La pantalla era el reino del audiovisual. Hoy la pantalla está
presente en muchas de las actividades humanas y en una serie
interminable de objetos de uso cotidiano: los teléfonos móviles y algunos
fijos, lavadoras, frigoríficos, hornos, automóviles, reproductores de música
o vídeo, cámaras fotográficas, etc. Lo digital se manifiesta a través de una
pantalla, tanto para que demos las órdenes o programemos al aparato,
como para acceder y ver los contenidos. La pantalla es el reino
del multimedia informático, de la misma forma que las ventanas en la
pantalla, son el dominio del hipertexto/hipermedia.
Muy recientemente se ha pasado de los monitores de tubo de
los ordenadores de sobremesa a la pantalla
plana de cristal líquido. Incluso los
televisores abandonan el grosor
de los tubos de rayos catódicos y
se pasan a la tecnología LCD (Liquid Cristal
Display).
Las pantallas planas con tecnología TFT (Thin Film Transistor)-LCD (Liquid
Cristal Display), de gran contraste y resolución de imagen, han supuesto
una revolución para el diseño puesto que son sumamente delgadas-
ocupan unos pocos milímetros-y gastan muy poca energía. Incluso los
televisores fabricados con esta tecnología han logrado una imagen de gran
resolución, calidad en el brillo y contraste y un mayor realismo, y suelen
ser compatibles con otras aplicaciones digitales como vídeo, DVD, etc.
En 1939 apareció este comentario en el diario The New York Times: "El
problema con la televisión es que la gente debe sentarse y mantener sus
ojos pegados a la pantalla; la familia común americana no tiene tiempo
para ello. Por lo tanto, la gente del espectáculo está convencida por esto
mismo, de que la televisión nunca llegará a ser un serio competidor de la
radio". ¿Qué es lo que ha sucedido en estos 50 años? . Manuel
Castells afirma que a mediados de la década de los 90 había más de mil
millones de aparatos de televisión en el mundo. Según el Dentsu Institute
for Human Studies, en Japón, la familia media ve la televisión 8 horas y
17 minutos diarios, y según Nielsen, en Estados Unidos los monitores de
televisión están encendidos unas 7 horas de media y los adultos la ven
una media de 4 horas al día. Todos estos ejemplos son citados por Jeremy
Rifkin en La era del acceso, quien además afirma: "Pensemos que hace
sólo cien años broadcast (transmitir) era aún un término agrícola que se
refería a la siembra de semillas." Así pues, es el triunfo imparable de los
media con ventaja hegemónica para la televisión, y la presencia constante
de un monitor de televisión en nuestras vidas. Pero ¿qué está sucediendo
ahora?
Las pantallas se han convertido en las verdaderas
protagonistas del mundo digital. Ahora combinan el
mundo informático y el de la información y
comunicación, convergiendo en ellas todas
las tecnologías y todos los medios de información y
comunicación. Gracias a las pantallas no sólo nos
movemos por la Web y recorremos los espacios de Internet, sino que
podemos ver la tele y consultar el teletexto, oír la radio, escuchar
nuestro CD favorito y también conectar cualquier
aparato digital: cámaras o videocámaras digitales, DVDs, vídeos, consolas
de vídeo-juegos, etc. Para mayor sensación de realismo, muchas pantallas
llevan incorporados circuitos de sonido y potentes amplificadores que
crean un campo de sonido envolvente de 360º. En suma, disponemos
del cine, la radio, la televisión, acceso a todos los periódicos digitales, a
nuestros vídeos y fotografías, a escuchar música, a visitar museos o
acceder a mundos virtuales y a disponer de toda la gran biblioteca
universal que es la World Wide Web, gracias al hipertexto, en el salón de
nuestra propia casa.
Nuestra iconosfera ya no será predominantemente de imágenes estáticas,
sino audiovisual e interactiva. Los monitores se han aplanado hasta
convertirse en unos paneles de finísimo grosor, pero de muchas pulgadas
de longitud. La pantalla ahora es una lámina delgada que puede
empapelar la pared de una habitación u ocupar todo el techo del salón.
Ahora sí que podemos sumergirnos y vivir en las pantallas, como
dice Sherry Turkle en su libro "Life on the Sreeen: Identity in the Age of
the Internet" donde nos habla de la adopción de nuevas identidades en los
mundos virtuales de la pantalla.
El problema de este nuevo mundo en las pantallas radica en que el
grado de interactividad se puede limitar
a hacer zapping, a participar en los
concursos de la televisión votando a
través del teléfono móvil, el cable
o Internet, a ser un avatar en un juego
de realidad virtual sin ninguna
incidencia sobre el mundo real o a
convertirse únicamente en consumidor
dentro del gran hipermercado global en que se está transformando el
ciberespacio. En una sociedad donde todo se ha convertido en mercancía,
el peligro de que las experiencias culturales e informacionales se
conviertan en mercancías, es un hecho anunciado.
Rifkin afirma que "Mediante el control de la información y las nuevas
tecnologías de comunicación, los vendedores acaban desempeñando el
papel que antes solían tener las escuelas, las iglesias, hermandades e
instituciones cívicas y vecinales, en la creación, interpretación y
reproducción de la expresión cultural, y en la conservación de las
categorías culturales". Y anuncia del peligro del control de los accesos por
parte de las grandes compañías de los medios de comunicación, algo que
ya está sucediendo con el control de los grandes portales o puertas de
acceso a la red.
De igual forma, la mercantilización está entrando en actividades
relacionadas con la búsqueda y acceso de la información contenida en
la Web. Francis Pisani en su artículo Los motores de búsqueda, el saber y
la publicidad, informa de que numerosas compañías pagan a los
buscadores para que sus sitios web aparezcan bien ubicados cuando un
internauta hace una consulta relacionada, de lejos o de cerca, con su área
de actividad. Es decir, las empresas compran sus puestos para aparecer
en las primeras posiciones de las listas de los buscadores o bien para
recibir un trato "especial" en los indexadores. Pisani concluye: "En la era
del conocimiento, las técnicas de indexación y de visión están adquiriendo
cada vez más un papel de utilidad pública. Ninguna alteración en su
funcionamiento debe ser inocente".
Sin embargo, aunque el ciberespacio sea un inmenso centro comercial de
escala planetaria, todavía quedan algunas islas de sumo interés y se
pueden construir muchos más territorios, e incluso configurar enormes
archipiélagos de participación, colaboración en la producción
de información y en la defensa y puesta en práctica para que ésta esté
accesible de forma universal. De igual manera, también se pueden crear
nuevos espacios para la acción social tanto dentro, como fuera de las redes
y estos espacio se pueden fortalecer mutuamente, y la llamada Web 2.0 es
una clara prueba de ello.
Al igual que el cine se ha convertido en una maquinaria industrial para el
consumo de masas y la televisión en una fábrica de televidentes pasivos
que consumen desaforadamente marcas publicitarias y programas basura,
los usos de Internet se están encaminando hacia el ocio, el consumo y el
entretenimiento masivos. Nada nuevo bajo el sol. Pero siempre quedan
resquicios para el buen cine, la literatura de calidad en soporte papel o en
la red, y la ventana abierta a la biblioteca universal o archivo de
conocimiento compartido que es la Web, y al amplio espacio de
comunicación e interacción que abre Internet.
La realidad real y la realidad virtual se mezclan y confunden ahora en la
misma pantalla, y la ambigüedad será incrementada por el sonido
envolvente y por la mejora alcanzada en la elaboración de imágenes por
ordenador y mundos en 3 dimensiones. Rheingold en su obra Realidad
Virtual, nos advierte de que "la realidad está desapareciendo tras una
pantalla" y que "la propia realidad se puede convertir en una mercancía
fabricada y cuantificada".
No es sólo la presencia constante de la pantalla de la tele o del ordenador,
también otras pantallas nos rodean. Las máquinas y
herramientas mecánicas han sido sustituidas por las
máquinas digitales y para manejar éstas es necesaria la
presencia de una pantalla, una interfaz que haga las
funciones de mando de control. Ya no hay que dar vueltas
a una manivela, girar una tuerca para mover las
manecillas del reloj o dar vueltas al anillo de diafragmas de
la cámara fotográfica, ahora hay que pulsar botones y
programar un chip. Gran parte de los aparatos domésticos
son digitales. Y estos aparatos electrónicos
son multimedia, todos dotados de una pantallita que nos permite controlar
el tiempo que tardará en asarse un pollo en el microondas, y de una serie
de bits en forma de horrendos pitidos que nos avisan de que el ave ya está
en su punto (aunque en este caso la tecnología microondas no ha
superado al fuego, puesto que sigue estando mucho más sabroso con
la tecnología que hace varios milenios, robó a los dioses y nos trajo a los
humanos, Prometeo). Las pantallas nos permiten sacar dinero de los
cajeros automáticos (si hay fondos, claro); los lectores ópticos controlan
nuestras compras en el supermercado; y las cámaras nos vigilan en el
banco, el metro, los comercios, etc. proyectando nuestras actividades en
todo tipo de pantallas y monitores e incluso grabando todos y cada uno de
nuestros movimientos reales y virtuales.
Vemos la vida a través de las pantallas y vivimos a través de las pantallas.
Ahora las guerras se nos presentan como una representación incruenta
donde no hay sangre ni cadáveres, sino fuegos de artificio tecnológicos y
bombas asépticas asistidas por ordenador. Y también vivimos la vida a
través de las pantallas creando mundos virtuales, simulados y realidades
paralelas. Incluso para tomar fotografías -antaño el arte de la objetividad y
el realismo-, ya no miramos a través del objetivo, sino que encuadramos la
imagen dentro de una pantalla.
Pero las pantallas no sirven únicamente para la vigilancia y el control
social, o para manipular la realidad o salirse de ella, las pantallas también
hacen posible la expresión artística, la información, la comunicación y la
colaboración en el conocimiento a distancia. Y las pantallas hacen posible
el hipertexto. No es extraño que, igual que toda luz, las pantallas también
produzcan sombras.
Ventanas en la pantalla: las páginas del hipertexto
La proliferación de pantallas, y más concretamente, lo que se denominan
ventanas dentro de la pantalla del ordenador, fraguan el hipertexto. Las
ventanas superpuestas en una pantalla hacen posible
la multisecuencialidad del hipertexto. Las páginas del hipertexto no son
un rosario encadenado de hojas de papel, sino una
sucesión y una superposición de
ventanas que se manifiestan por medio
de las interfaces gráficas de los
programas vistos a través de
los navegadores. De igual manera, los
programas se abren y se cierran y podemos tener
abiertas varias aplicaciones a la vez y realizar diferentes tareas. Con sólo
un clic de ratón pasamos de una pantalla a otra. También podemos
desplegar dos o más ventanas a la vez y colocarlas a nuestro gusto
enfrentándolas en posición horizontal, vertical o en forma de mosaico.
Igual que la lectura del hipertexto se puede fragmentar en múltiples
ventanas, es corriente ahora fragmentar la pantalla del televisor en varias
ventanas para ofrecer varias imágenes a la vez o para mostrar una acción
o un hecho visto desde diferentes perspectivas, algo muy utilizado en los
acontecimientos deportivos.
El marco en la pintura era también una ventana, un recuadro que servía
para separar la realidad de su representación. La ventana sirve tanto para
tomar imágenes (encuadre de la
cámara fotográfica, de vídeo o cinematográfica),
como para mostrarlas o proyectarlas.
Una pintura o una fotografía siempre tienen un
marco espacial, un recuadro que delimita
sus contornos. Pero el texto también ha
tenido su marco, los contornos de la
página impresa. Siempre hay un reborde, unos límites. En el
hipertexto la pantalla se expande por medio de las barras de
desplazamiento horizontal y vertical. Leer en desplazamiento horizontal es
mucho más incómodo, por lo que lo común es utilizar una barra de
desplazamiento vertical. Dispositivos como el ratón (que auxilian a
la lectura y escritura) han incorporado un mecanismo con forma de rueda
deslizante que sirve para desplazar la página en sentido vertical hacia
arriba y hacia abajo, sin mucho esfuerzo.
En las bibliotecas y centros de documentación era muy importante el tipo
de soporte utilizado, ya que éste condicionaba la forma y lugar del
almacenamiento físico del documento y también la forma y lugar precisos
para su posterior recuperación. Sin embargo, este rol preponderante
del soporte, ha ido cediendo paso al contenido y más concretamente al
acceso al contenido. El contenido se convierte en el verdadero protagonista
de la información, el papel ha dejado de ser su soporte privilegiado y ahora
cobra importancia la pantalla, y las posibles y múltiples ventanas que se
abren y cierran dentro de ella y que permiten una multisecuencialidad en
la lectura.
El documento digital siempre tiene un emplazamiento de inscripción
material, aunque éste permanezca oculto y remoto y se actualice en
nuestra pantalla de ordenador viajando a través de las redes.
El documento se ubica en la memoria del ordenador que hace las veces
de servidor, en tanto que nuestro ordenador hace la función de cliente
para poder acceder al servidor. Cuando desaparece ese emplazamiento,
el documento desaparece. El soporte físico puede estar a miles de
kilómetros de nuestra pantalla, pero los electrones viajan a través de las
redes.
Ya se habla hoy de texto impreso en pantalla electrónica,
incluso es corriente mencionar la
tinta electrónica. Los futuros libros,
ya presentes, como los libros
electrónicos y los e-books tienen el
aspecto de una pantalla. Una
pantalla que imita al libro o un libro
que imita a la pantalla.
Se habla de la existencia de una histórica dialéctica entre imagen y
texto cuyo triunfo es de la imagen sobre el texto y de la existencia de una
nueva racionalidad. Si antes era la tinta sobre el papel, ahora son
los píxeles en la pantalla los que representan la información.
El texto parece haberse reconvertido en una imagen al utilizar
la pantalla como nuevo soporte.
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María Jesús Lamarca Lapuente. Hipertexto: El nuevo concepto de documento en la cultura de la
imagen.
Tanto los soportes como los dispositivos de escritura han ido variando con
el paso del tiempo y el hipertexto no sólo modifica nuevamente
dichos soportes y dispositivos, sino que también aporta
nuevos formatos de escritura (formatos para el procesamiento,
almacenamiento, impresión y presentación de textos, imágenes, audio y
otros recursos audiovisuales).
Soportes de escritura
La escritura ha sido siempre secuencial. Desde la piedra y las tablillas de
arcilla, pasando por los rollos de papiro ("volumen" en latín) y los códices
de pergamino, hasta desembocar en el papel, todos los soportes
documentales permitían únicamente la escritura
secuencial. Los rollos de papiro eran
muy voluminosos y nada manejables. En el siglo IX
comenzaron a plegarse los manuscritos en forma de
acordeón. Sin duda, se produjo un gran salto con la
utilización de hojas de pergamino cosidas al estilo de
los "codex" romanos. Había nacido el libro. El
pergamino también permitía escribir por las dos
caras y no embebía la tinta, por lo que la escritura se podía ilustrar y los
códices manuscritos se convirtieron en verdaderas obras de arte gracias a
calígrafos, iluminadores y miniaturistas.
En los inicios de la escritura, el pictograma dejó de
representar el objeto que designaba y empezó a tomar su
sentido del contexto. En 1000 a.C. se produce una verdadera
conmoción, la invención del alfabeto. El alfabeto fenicio dio
origen al griego y a su alfabeto moderno con vocales. Al
dispersarse los arameos hacia el este, fueron los precursores
de las escritura hebrea y árabe.
Los reyes de la Edad Media firmaban las leyes con una cruz, no sabían
escribir. Durante más de mil años, la escritura fue patrimonio de los
monjes. A lo largo de los siglos XII y XIII empieza a
haber una demanda creciente de libros debido al
nacimiento de las universidades europeas, los copistas
no daban abasto. El papel se empieza a utilizar de forma
masiva en estos años. A mediados del siglo
XV, Gutenberg mecanizó la impresión y "democratizó"
el acceso a la cultura. En sus primeros años, la
imprenta intentó competir con los códices medievales, se
imitaba la letra manuscrita y se dejaban en blanco
grandes espacios para que fueran ilustrados por un
iluminador. Los libros fueron durante muchos años de
gran formato, hasta que se empezaron a hacer en serie y en formato de
bolsillo. Ya no se escribía en latín, sino en las lenguas nacionales.
La imprenta no sólo trajo consigo la posibilidad de reproducir textos de
forma mecánica, sino también las imágenes a gran escala. La Biblia de
Gutenberg de 42 líneas (1454-1455) imita la escritura y la decoración de
las Biblias manuscritas de la época, con caracteres góticos y lujosamente
iluminada. Seis años después de su impresión ya hay constancia de
incunables con imágenes xilográficas (grabadas en madera). Esta técnica
se usó ampliamente para la edición de la "Biblia
Pauperum" o Biblia de los Pobres, cuya misión era
adoctrinar a las personas analfabetas, la mayor parte
de la población.
A finales del siglo XV ya se utilizan grabados con
planchas de metal. Aunque Gutenberg fue el primero
en mecanizar la impresión, lo cierto es que en China,
desde el siglo XI, ya se conocían los caracteres móviles
y que la prensa de rosca se utilizaba de forma
cotidiana para prensar la uva y estampar los tejidos,
pero se estampaba frotando el dorso del papel o la tela
sobre la madera. El primer libro impreso con bloques de madera del que se
tiene constancia, data del año 1000 dC. Se trata de The Diamond Sutra,
encontrado en el noroeste de China y contiene tanto texto con caracteres
chinos, como dibujos grabados.
A lo largo de varias centurias, la imprenta fue mejorándose técnicamente.
De la imprenta (plano contra
plano) se
llegó a la
rotativa (c
ilindro
contra
cilindro)
que
permitía
mayores
tiradas.
Así, en
1846 nace en Filadelfia la primera
prensa moderna. En 1796 aparece
la linotipia, que tendría fuertes repercusiones sobre el libro y la prensa,
pero sobre todo sobre el cartelismo que cobra gran auge a partir de 1860.
En 1904, el desarrollo de la impresión en offset, usada en la actualidad,
supone un nuevo impulso para el medio impreso.
Libros, periódicos, revistas, boletines, carteles y folletos de todo tipo han
conformado durante muchos años el reino exclusivo y privilegiado
del soporte papel y de un muy útil dispositivo de escritura: la imprenta. La
llegada del ordenador ha revolucionado el mundo de la impresión
facilitando aún más sus usos y funcionalidades. La impresión digital
sobre papel permite componer texto e imágenes de manera más efectiva y
rápida. Pero el ordenador también permite ahora huir de los
condicionamientos de la página impresa. La imprenta mejoró el lapso de
tiempo entre la producción de los códices y su reproducción por medio de
copistas y escribanos e incluso permitió una distribución a mucho mayor
escala. La impresión digital perfecciona estas funciones, pero sigue siendo
lenta en comparación con la velocidad de los flujos electrónicos. Las
funcionalidades del hipertexto escapan de la página en papel para
encaramarse y mostrarse en la pantalla. La edición, el almacenamiento en
nuevos soportes tanto de tipo magnético (disquetes, discos duros, discos
zip, tarjetas de memoria, etc.) como óptico (CD-ROM, CD-Audio, DVD), y el
acceso directo y en línea son, si no un fuerte competidor excluyente, sí
una nueva alternativa que emerge con fuerza y dinamismo.
David R. Olson afirma en Cultura escrita y oralidad que el hipertexto y
la hipermedia han supuesto un cambio de soporte para el conocimiento y
la comunicación tan radical como el cambio que supuso el papel sobre el
medio oral.
Dispositivos de escritura
No sólo el ordenador, sino
también la imprenta, el pincel,
el punzón, la caña, la pluma, la
tiza, el lápiz, el bolígrafo, la
máquina de escribir manual o
electrónica y el teletipo son
todos ellos máquinas y artefactos de
escritura. Sólo se escribe desde hace seis
mil años, aunque el ser humano puebla la
Tierra desde hace más de un millón. Como
dice Ong, “El hecho de que comúnmente
sintamos la influencia de la escritura sobre
nuestros pensamientos muestra que interiorizamos la tecnología de la
escritura tan profundamente que sin un tremendo esfuerzo no podríamos
separarla de nosotros mismos o incluso reconocer su presencia e
influencia”.
Y continúa Ong, “Platón pensó la escritura como algo externo,
como una tecnología ajena, como mucha gente piensa hoy del
ordenador. Porque actualmente tenemos la escritura tan
profundamente interiorizada, la hace así una parte de nosotros,
como en la época de Platón que no tenían todavía ésta plenamente
como una parte de sí, nosotros encontramos dificultades para considerar
la escritura una tecnología como comúnmente se asume que son la
imprenta y el ordenador". “En contraposición a lo natural del discurso
oral, la escritura es completamente artificial. No hay una forma de escribir
“naturalmente”. Las tecnologías son artificiales, pero –otra vez la paradoja-
la artificiosidad es natural al ser humano".
Figuras: Caligrafía china y dispositivos de escritura.
Fuentes: [Link]
[Link]
afia/caligr_2.htm
Hoy el teclado del ordenador se ha convertido en la principal
herramienta de escritura, pero también contamos con el ratón,
los punzones y los lápices ópticos para escribir imágenes; la
cámara fotográfica digital para escribir fotos; la webcam y el
vídeo digitales para escribir películas; los teclados midi para escribir
música, el escáner para digitalizar todo tipo de textos e
imágenes y el micrófono no sólo para escribir sonidos de
cualquier clase y condición, sino también para escribir
textos al dictado. Y la tinta electrónica aun explora nuevos
soportes al margen de los tradicionales PCs.
Así, podemos concluir, que los actuales dispositivos de entrada de los
ordenadores (esto es, los encargados de introducir los datos y programas
del exterior a la memoria central del ordenador), son las nuevas
herramientas de escritura, de un nuevo tipo de escritura, la escritura
digital.
Entre los principales dispositivos de escritura destacan:
Teclado: Es una colección de interruptores en forma de teclas
distribuidas en 5 grupos:
Alfanuméricas: son las teclas que se parecen a una máquina de
escribir. A esta serie de teclas se les llama distribución QWERTY.
Numéricas: se localizan a la derecha y simulan una máquina con
los 10 dígitos y los operadores (+, -, /, * ).
Teclas de función: en la parte superior del teclado de F1 a F12.
Teclas del movimiento del cursor: teclas en forma de flecha que
permiten mover el cursor abajo, arriba, izquierda o derecha. El
cursor puede aparecer como una caja, línea, flecha o en forma de
viga.
Otras teclas de control: Insert, Inicio, Supr, Av Pág, Bloq Mayús,
etc.
Existen diferentes teclados dependiendo del idioma empleado (ver teclado
español). En los teclados modernos suelen incluirse otro tipo de teclas
para acceso directo a e-mail, Página principal de acceso a la WWW, Buscar
en la WWW, Favoritos, etc. e, incluso, incluyen las teclas para el control de
los reproductores multimedia (audio y vídeo) con lo que se puede subir el
volumen, avanzar, parar, interrumpir el sonido, etc. operando desde el
teclado.
El ratón: inventado por Doublas Engelbart, es un dispositivo tanto
de entrada de datos como de control. Sirve para señalar un punto
determinado de la pantalla, lo que nos permite mover el cursor al
desplazarlo en una superficie plana. Cuenta con uno o varios
botones: izquierdo, derecho, con los cuales se puede operar: un clic
sirve para seleccionar el elemento al que apunta, doble clic activa el
icono apuntado, un clic sin soltar y desplazar el ratón sirve para
mover el elemento (aunque todas estas funciones se pueden
modificar). Existen varios tipos diferentes de ratón:
o ratón mecánico: cuenta con una bola de goma por medio de
la cual se transmite el movimiento a dos ejes con ruedas
dentadas que obturan alternativamente el enlace óptico entre
dos células fotoeléctricas (emisora y receptora). La obturación
produce la cadena de impulsos eléctricos que, tratados
electrónicamente, puede interpretar el software del ordenador
y traducirlo en movimientos del puntero sobre la pantalla.
o ratón óptico: carece de bola de goma y se basa en la
tecnología que es capaz de generar y dirigir un haz de luz, pero
sus funciones son similares al anterior.
o ratón inalámbrico: puede ser de bola u óptico, su
característica es que carece de cable que le una al ordenador,
pero necesita pilas o baterías para funcionar.
o touch pad: se utiliza en los ordenadores portátiles y consiste
en una membrana rectangular pequeña y sensible al tacto que
está situada en el teclado por debajo de la barra espaciadora.
Al mover los dedos por la membrana provocaremos el
movimiento del cursor en la pantalla.
o track ball: lo que proporciona el movimiento al puntero es la
bola y por eso el ratón presenta su bola al alcance del dedo
pulgar, único dedo que es preciso mover para lograr el
desplazamiento del puntero. Es el modelo más utilizado
cuando se dedica a un uso público.
Escáner: Es un lector láser que permite convertir originales en
formato papel a formato digital (texto o imágenes fijas) para que
puedan ser grabadas en cualquier soporte de almacenamiento. Se
emplea también para digitalizar texto mediante las llamadas técnicas
de OCR (Optical Character Recognition), esto es, reconocimiento
óptico de caracteres, que sirven para convertir las imágenes de texto
en texto con el fin de poder posteriormente manipularlo.
Tableta gráfica: Con este dispositivo podemos dibujar como si
fuera sobre papel o una pizarra y transferir estos datos digitalmente.
Las imágenes resultantes se
transfieren al ordenador para poder almacenarlas
en cualquier dispositivo de almacenamiento
digital con un formato gráfico de mapas de bits.
Lápiz óptico: Se trata de un dispositivo similar a
un lápiz con una cabeza lectora, con la que puede
escribirse o dibujarse en la pantalla del ordenador, si ésta es
sensible a estos dispositivos, o para escribir en una tableta gráfica.
En algunos casos puede funcionar sustituyendo al ratón, aunque su
principal función está asociada a programas de dibujo, ilustración, o
CAD.
Cámara fotográfica digital: las fotografías realizadas con la
cámara digital se guardan en la memoria de la propia cámara o en
una tarjeta de memoria en formato de imagen o bien se pueden
transferir directamente el ordenador a través de una conexión.
WebCam y Cámara de Vídeo digital:
a través de estos dos dispositivos,
podemos capturar imágenes en
movimiento y guardarlas en formato
de vídeo digital.
Teclado midi: consiste en un teclado
o sintetizador que nos permite
escribir audio en el ordenador.
Simplemente se toca el instrumento y,
mediante las conexiones adecuadas, la
tarjeta de sonido y determinados programas, se escriben los archivos
de audio.
Micrófono: igual que el anterior, permite grabar archivos de audio,
pero también, con los programas adecuados para el reconocimiento
de voz, nos permite escribir texto al dictado sobre la pantalla.
Formatos de escritura. La escritura digital.
El hipertexto y la hipermedia expanden la escritura ofreciendo una nueva
dimensión cognoscitiva y estética. La hiperescritura adopta una
morfología, la digital, que integra y amalgama todas
las morfologías de texto, imagen, audio, animaciones, pintura,
dibujo, fotografía, cine, etc. Todas las formas y medios de expresión
artística caben en el nuevo texto. La digitalidad ha transformado el texto.
Leibniz soñaba con un sistema de escritura que fuese capaz de "pintar los
pensamientos", la hipermedia se acerca.
Los simples procesadores de texto permiten una nueva dimensión artística
y estética pudiendo integrar texto, imagen y sonido en un mismo
documento. La Web hipermedia va más allá al ofrecer una nueva y
totalizadora dimensión expresiva: texto, imagen, sonido, vídeo, imágenes
en movimiento, gráficos en 3D, etc. se combinan en un único soporte de
escritura. La Web no es sólo la biblioteca universal, sino el museo
universal en línea en el que cualquier autor puede exponer sus obras. Pero
además, con el hipertexto nace un nuevo tipo de logografías formadas por
iconos y signos topográficos que llenan el espacio de las pantallas y que
pueblan los hipertextos y las páginas web con una lluvia constante de
señales que se dispersan a lo largo de todo el texto. Son las herramientas
para la navegación, los instrumentos de la interfaz gráfica que permiten
al usuario moverse e interactuar con los contenidos. La metáfora del viaje
o, cuanto menos, de los itinerarios posibles debe estar presente en
el diseño de cualquier hipertexto. Así encontramos botones de avance y
retroceso, flechas en todas direcciones, signos de interrogación, lupas para
las búsquedas, etc. Los iconos pueblan los documentos hipertextuales a
modo de pecas sobre una nueva piel muy diferente al papel.
La escritura, desde sus orígenes ha sido siempre multimedia. El papel
también permitía la multimedialidad: texto e imágenes, pero excluía el
sonido. En el texto se podían dibujar las imágenes o utilizar otros medios
mecánicos, manuales o pseudomanuales como recortar y pegar fotografías,
etc. La máquina de escribir no permitía líneas verticales, ni bordes, ni
tablas, ni gráficos de ningún tipo. El procesador de textos
del ordenador permite hacer de forma rápida y sencilla lo que antes
constituía un verdadero ejercicio de laboriosidad. Y hoy, los editores de
páginas web, facilitan mucho la labor del diseñador de páginas web.
Una vez digitalizados, todas las morfologías de escritura se transforman
en bits, pero cada elemento (texto, imagen o sonido) va codificado en un
determinado formato. El conjunto de los distintos bloques de información
textual y no textual que van a formar parte de un mismo documento se
almacena en un único archivo. Aparecen así los formatos de documento,
todos ellos fruto de un proceso de estandarización puesto que era
necesario establecer una serie de normas y acuerdos para que dichos
archivos puedan ser leídos e interpretados por los distintos softwares o
programas informáticos concretos. Un documento lleva un nombre y una
extensión que indica si se trata de un formato de texto o un formato
gráfico y en qué programa se puede leer y descodificar. Y si
este archivo informático es específico para la lectura, escritura, impresión
de los datos, etc. Pero también los formatos se pueden modificar ya que los
archivos de una morfología determinada se pueden transformar en otra.
Por ejemplo, un texto se puede convertir en una imagen, y
una imagen puede transformarse en datos textuales.
El formato de texto más sencillo y también el más antiguo y general, ya
que puede ser leído por cualquier software es el
formato ASCII o "American Standard for Codification and Interchange of
Information". Se trata de un alfabeto que consta de 128 caracteres o
símbolos. Pero existen formatos más complejos que pueden incluir
información relevante no sólo sobre el tipo, tamaño y forma de las letras
(se denomina fuente a un tipo determinado de alfabeto), ordenación,
estilos de escritura, reglas de composición, márgenes, paginación, si el
documento contiene tablas o ilustraciones, etc; sino que también los
formatos pueden incluir información sobre la estructuración de esos datos,
como cuestiones referentes al contenido (metadatos) o marcas que
incluyen información sobre los enlaces, vinculaciones con otros contenidos
o programas, etc.
La edición de textos en formato hipertextual, se realiza a través de
formatos de escritura por medio de los llamados lenguajes de marcas o
lenguajes de marcado: HTML (HyperText Markup
Language), SGML (Standard Generalized Markup
Language), XML (eXtensible Markup Language), etc.
También existen formatos específicos para la impresión de textos, como los
formatos PostScrip, en los cuales no es posible que el documento se
modifique a la hora de imprimirlo ya que definen el el contenido de las
páginas (texto e imagen) con independencia del dispositivo de salida
utilizado. O los formatos PDF (Portable Document Format), que guardan
una exacta disposición tipográfica de todo el documento y que
recientemente han incorporado prestaciones hipertextuales. Entre estos se
ha impuesto el formato PDF creado por Adobe Acrobat, pero también
existen otros como el LaTex, muy empleado por los matemáticos ya que
permite incluir fórmulas matemáticas complejas.
El formato PDF de Acrobat es utilizado por
muchos editores y autores ya que conserva la forma exacta de los
documentos para su visualización e impresión. Incluye imágenes y
la posibilidad de navegar por medio de marcas de
hipertexto, enlaces,
etc. [Link] su
lectura únicamente es preciso disponer de un programa de lectura (Adobe
Reader) que se puede descargar de forma gratuita desde Internet, en la
siguiente
dirección: [Link]
El software gratuito Adobe® Reader® permite ver e imprimir
archivos de formato de documento portátil de Adobe (PDF) en las
principales plataformas de hardware y sistemas operativos. Adobe Reader
7.0 es la versión más reciente del conocido software Adobe Acrobat®
Reader. También sustituye a Adobe eBook Reader, software para visualizar
libros electrónicos con gran definición tanto en ordenador portátil como en
el PC de escritorio.
Además de Adobe, existen otros programas gratuitos y libres con los que
editar y visualizar archivos .pdf ya que en realidad, .pdf es un formato no
propietario. Es el caso del
editor Ghostscript ([Link] del
visualizador Ghostum: ([Link]
Los e-books más utilizados son, sin duda, Adobe Reader y Microsoft
Reader. Ambos sistemas permiten la lectura, navegación y visualización,
pero otros programas añadidos hacen posible la escritura.
Adobe
Reader [Link]
Microsoft
Reader [Link]
El e-book de Microsoft dispone del llamado Read in Microsoft Reader add-
in que añade un icono a la barra de herramientas estándar de Word y que
permite, con solo hacer clic sobre él, convertir cualquier documento Word
a formato .lit de Microsoft Reader. El programa se puede descargar de
forma gratuita
desde: [Link] de
para PCs y portátiles, también existen versiones de este lector para PDAs u
ordenadores de bolsillo y para Tablet
PC. [Link]
También se pueden crear documentos de este tipo
convirtiendo archivos HTML marcados de acuerdo con los
estándares definidos por la Open eBook Fundation. E,
incluso, podemos usar el Servicio Web gratuito eBook Express que admite
prácticamente convertir cualquier tipo de texto y devuelve rápidamente un
eBook Microsoft Reader. Este servicio gratuito acepta textos en formato
.doc, .rtf, .htm/.html, xml, .txt, .wps, .wpd, .wri y archivos planos ASCII
como archivos fuente. También permite incluir la portada del
eBook. [Link]
MobiPocket Reader es otro editor que permite crear e-books
importando archivos pdf o de Word y que sirve tanto para PCs,
como para PDAs u ordenadores de bolsillo. [Link]
eBrary: es un editor pdf que ofrece numerosas funcionalidades y
herramientas de edición para crear documentos. Permite
convertir el formato PDF en el llamado formato EDF (Exchange
Data Format de ebrary) que ofrece otras muchas funciones de
búsqueda, visualización, navegación y
exploración. [Link]
Pero la escritura digital no se limita a la edición de textos, sino que
también podemos escribir las imágenes y los sonidos e incluso podemos
integrarlos en el propio texto, convirtiendo la
tecnología digital en multimedial y el hipertexto en hipermedia. Entre
los formatos gráficos más comunes se
encuentran TIFF, BMP, JPEG, GIF para imágenes
fijas; MPEG, MOV y SWF para vídeo e imágenes animadas y los
documentos sonoros suelen ir en formatos de audio tales
como WAV, MIDI, RAM, WMF, AU, MP3, etc.
Podemos ver las distintas morfologías de la información y el porcentaje que
ocupan los distintos tipos de archivos en el conjunto de la World Wide
Web navegable (se deja al margen la Web invisible) en el siguiente gráfico.
(Ver gráfico). El estudio How Much Information? 2003 confirma el alto
porcentaje de uso de los archivos pdf. (9,23%).
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María Jesús Lamarca Lapuente. Hipertexto: El nuevo concepto de documento en la cultura de la
imagen.
"Desde el hipertexto, toda lectura es un acto de escritura".
Pierre Lévy: ¿Qué es lo virtual?
La lectura ha sufrido procesos de transformación a lo largo de la historia,
vinculada no sólo a los cambios introducidos por las diferentes tecnologías
de escritura, sino también a la función social que tanto la lectura como la
propia escritura han representado para cada período histórico y cultural.
Es a partir del siglo XVII cuando la lectura, antaño reservada a unos pocos
(monjes y estudiantes de las universidades y academias), se convierte en
una actividad algo más masiva debido no sólo a la mecanización llevada a
cabo por la imprenta y la revolución industrial, sino también a una mayor
democratización y universalización de la educación y la cultura.
La lectura intensiva y en profundidad de los siglos precedentes (se leían y
estudiaban hasta la saciedad, incluso de memoria, uno o unos pocos
libros) da paso a una actividad más superficial y extensiva con la
proliferación exponencial de documentos impresos de todo tipo: libros,
revistas, periódicos, etc. La explosión de la sociedad de la información
actual, nos conduce hoy al problema contrario: la sobreinformación y
sobreabundancia de todo tipo de publicaciones impresas que, unida a la
constante presencia de la publicidad en nuestras calles y medios de
comunicación, nos sume en un océano constante de información visual
escrita en donde es difícil discriminar la información que es importante y
que nos interesa.
La aparición del hipertexto supone un nuevo cambio histórico y
tecnológico que quizás tenga repercusiones culturales puesto que afecta
los modos tradicionales de lectura secuencial del texto. La lectura de un
hipertexto por parte de un usuario/lector se basa en la navegación o
exploración de los contenidos. Esta lectura por exploración o navegación
difiere de la lectura tradicional de un documento. Además, al margen la
secuencialidad del libro impreso y la multisecuencialidad del libro
en pantalla, la lectura sobre una pantalla electrónica es mucho más
activa, el lector hace barridos visuales y búsquedas de fragmentos de
interés. Se trata de una lectura extensiva, más superficial y horizontal,
mientras que la lectura de un libro impreso es mucho más pausada,
inmersiva, intensiva, en profundidad, vertical de abajo arriba y prolongada
en el tiempo.
A pesar de este cambio profundo en la manera de leer y mirar, lo cierto es
que los jóvenes se han adaptado rápidamente a las pantallas y a las
consolas gracias a la industria del videojuego y los multimedia, y que en
muchas ocasiones las prefieren a los libros.
La navegación ha sustituido a la lectura lineal y a cualquier forma de
lectura no lineal se la denomina navegar por la información. La
información es un espacio a recorrer, un camino a explorar y
los enlaces del hipertexto son los que nos permiten, mediante
los anclajes de partida y de llegada, saltar de un nodo a otro y de una
información a otra. En la lectura y navegación de un hipertexto nos
movemos de una pantalla a otra saltando sobre las olas o dejándonos
llevar por ellas en un mar de información; claro que ante la inmensidad de
tal océano también podemos sentirnos náufragos y ser tragados por tan
procelosas aguas si es que no contamos con las herramientas y los
conocimiento adecuados para llegar a buen puerto.
Antonio Rodríguez de las Heras en su obra Navegar por la
información habla de bucles abiertos:
la información se articula en
diferentes nodos compuestos por una
sucesión de pantallas, de manera que
una de las pantallas de un bucle
pertenece también a otro bucle. Para
este autor, hemos pasado de las
superficies donde se proyecta la
imagen (la pantalla de cine y la del
televisor) a una nueva superficie que
se proyecta sobre el lector, la
"interficie", esto es, una membrana
que posibilita el encuentro físico del lector con las palabras y las imágenes,
que al tocar los pliegues de ese texto se desplaza por él y lo transforma.
Es curioso que la bidimensionalidad del hipertexto en la pantalla nos dé
mayor sensación de tridimensionalidad que un objeto como el libro que sí
es verdaderamente tridimensional. Pero no es el objeto en sí mismo, sino la
información contenida en él la que parece cobrar una nueva dimensión.
Las dimensiones de la página ponen límites al texto, como también ponen
límites al texto las dimensiones de la pantalla, pero en el hipertexto la
pantalla no sólo se expande mediante las barras de desplazamiento
horizontal y vertical (Rodríguez de las Heras habla de hipertexto, el texto
plegado), sino que también se multiplican. Podemos abrir varias ventanas
a la vez y esto provoca una sensación de movimiento, no sólo las ventanas
parecen navegar dentro de la pantalla, sino que la propia información y
nosotros mismos navegamos con ellas.
Además, para que el usuario pueda tener control sobre su ordenador, para
manejar un programa informático o para moverse por el hipertexto,
las pantallas no muestran símbolos a modo de algoritmos como en los
primeros tiempos de la informática, sino interfaces gráficas (no
presentan texto sino imágenes) para que los usuarios se comuniquen con
las máquinas o con el hipertexto. Así hay una mayor sensación de espacio
real en el espacio virtual de la pantalla. Este hecho también ha dado
origen a la llamada interactividad y proliferan no sólo los dispositivos de
lectura, sino también los de visualización gráfica y audición -los llamados
periféricos del ordenador- entre los cuales la pantalla sigue siendo uno de
los dispositivos imprescindibles.
Compárese la figura de la izquierda: antigua interfaz textual, con la
figura de la derecha: navegador Mozilla con interfaz gráfica
El documento hipertextual posee características propias como la duración
temporal, la situación espacial, la variabilidad de la presentación o la
reutilización del documento o de sus partes en la generación de nuevos
documentos. Además de una diferencia fundamental: la utilización de
aparatos entre los que son imprescindibles un dispositivo de visualización
como es la pantalla, un ordenador y un programa de lectura o navegación
(que puede ser el navegador o explorador Web u otro programa de lectura
y navegación). La lectura hipertextual requiere, pues, nuevas
herramientas, soportes y dispositivos de lectura y navegación.
Según Nielsen/NetRating, cada persona consulta una media de 981
páginas web al mes, y en cada sesión de navegación mira 34 páginas.
Navegamos durante 49 minutos y nos paramos en cada página unos 46
segundos.
ABRIL DE 2004
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Fuente: NIELSEN/Netratings: [Link]
Dispositivos de lectura
La pantalla se ha convertido en uno de los principales dispositivos de
lectura actuales y en un dispositivo indispensable para la lectura de
hipertextos.
El soporte de la lectura de un documento hipertextual puede ser el papel,
en el caso de que imprimamos el archivo digital en cuestión. Sin embargo,
de esta manera no nos podremos mover a través de los enlaces y
perderemos las principales funcionalidades del hipertexto. La pantalla de
ordenador sí permite aprovechar al máximo los recursos que no están
disponibles a través de la lectura sobre papel, como también lo puede
hacer la lectura a través de la pantalla de un libro electrónico, del televisor
o de cualquier otro dispositivo provisto de pantalla, como una agenda
electrónica, un ordenador de bolsillo, un PDA (Personal Digital Assistant),
un teléfono móvil, etc.
Así pues, lo mismo que los documentos sonoros y audiovisuales han
necesitado de un equipamiento físico para su lectura y consulta, el
hipertexto y la hipermedia precisa de un equipamiento tanto físico
(hardware) como lógico (software) como soporte de lectura y navegación.
El problema de la no portabilidad o transportabilidad del ordenador, ha
conducido a la búsqueda de otros dispositivos que sí sean transportables y
que no condicionen la lectura o navegación de un documento digital a la
utilización de un sitio fijo y en una postura determinada. Así han surgido
los llamados libros electrónicos o e-books. Con este término se denomina
tanto al nuevo dispositivo de lectura diseñado para leer libros electrónicos,
como a las obras en sí mismas y a los programas que se pueden instalar
tanto en ordenadores de sobremesa y portátiles, como en dispositivos
especiales de bolsillo y que sirven para la lectura de estos libros digitales.
El libro electrónico es una realidad reciente que está disponible
actualmente y que permite recibir miles de documentos o seleccionar
uno a uno varios documentos, en el formato y peso de un
libro en papel. Suelen tener la dimensión de un cuaderno o
una página DIN A-4 y constan de un microprocesador para
guardar y buscar la información; un módem
interno o una tarjeta de red para las
conexiones a Internet; un puerto de conexión
al ordenador; y otros dispositivos que permiten moverse
por la pantalla (de forma táctil o mediante un puntero de
ratón, un punzón, flechas de dirección, etc). Para facilitar
la lectura, la obras se pueden editar según las preferencias
personales: tipo y tamaño de letra, etc.
Todos estos dispositivos de lectura para leer libros digitales permiten la
lectura digital con tecnologías hipertextuales.
También están en marcha proyectos como el uso de
tinta electrónica o e-ink que se lleva a cabo en
el Massachussets Institute of
Technology (MIT). Este
proyecto consiste en un nuevo
dispositivo que utiliza un nuevo
tipo de papel de unos pocos milímetros de grosor y que
se monta sobre un soporte que tiene una carga
eléctrica positiva o negativa que permite cambiar la
polaridad de unos gránulos o microcápsulas de colores
para formar las letras o imágenes. Así pues, sobre estas
páginas digitales que funcionan a modo de circuitos de
cables invisibles, se imprime esta tinta electrónica y se
consiguen libros electrónicos que imitan la apariencia de los libros
impresos, aunque su contenido varía en función del texto o la obra
seleccionada en cada momento.
El formato de libro electrónico no sólo se utiliza en dispositivos
electrónicos independientes, sino que también se ha adaptado para recibir
obras y editarlas en la pantalla de nuestro ordenador. Sólo hay que
descargar un programa de lectura ad hoc (los más conocidos son Adobe
Reader y Microsoft Reader) y ejecutarlo en nuestro propio PC y ya podemos
bajar los "libros" electrónicos de la red. Existen un gran número de títulos
que están disponibles en este tipo de formatos y que se pueden adquirir en
algunas librerías digitales presentes en Internet.
En castellano, podemos encontrar y descargar libros digitales a nuestro
ordenador, en las siguientes bibliotecas y librerías digitales:
Biblioteca Cervantes, ofrece un gran número de obras
clásicas: [Link]
Biblioteca de obras nuevas exclusivamente en formatos
digitales: [Link]
Farenheit451: Biblioteca que cuenta con una oferta variada de
títulos y autores en formato .LIT y .PDF.: [Link]
Librería de libros digitales de la UNED [Link]
Consultora española en temas de libro
electrónico: [Link]
Los libros electrónicos imitan el diseño y presentación clásicos de la
lectura para que ésta sea lo más parecida a la de un libro
impreso. Cuentan con tablas de contenido y enlaces para poder acceder a
las diferentes obras. Los libros se leen página a página o a doble página, y
se avanza y retrocede mediante el teclado o con un clic de ratón pulsando
sobre un icono de avance y/o retroceso. También es posible dirigirse a una
página concreta tecleando su número o deslizando el ratón sobre una
barra de desplazamiento dispuesta para tal fin. Es
posible seleccionar partes del texto para iluminarlas,
copiarlas, imprimirlas, etc. y ofrecen la posibilidad de
hacer anotaciones, dibujos o marcas. También es
posible descargar sólo los capítulos que nos interesen
sin tener que adquirir todo el libro o incluso formar
nuestro propio eBook con capítulos de varios eBooks.
Los eBooks no sólo reproducen texto, sino también
sonidos, gracias a un programa de lectura por voz que
incluyen los principales programas. Así pues, se puede
optar entre la lectura y la audición de la obra y esta es
una opción muy útil para personas con alguna discapacidad auditiva.
También es posible formar una Biblioteca con los distintos libros que
hayamos descargado en nuestro ordenador u otro dispositivo de lectura.
En la biblioteca, los distintos eBooks se pueden organizar por orden de
títulos, autor, fecha de última lectura, tamaño del libro, fecha de
adquisición, etc.
La lectura digital y los formatos de lectura
La diferencia entre un libro analógico y un libro digital radica en que este
último requiere de dispositivos adicionales para su lectura, como un
ordenador, un sistema de visualización y un programa. El programa puede
ser tanto el navegador de Internet como un programa específico de lectura
y navegación. En el libro analógico, la información se imprime en papel y
este soporte constituye un objeto de tres dimensiones.
Por el contrario, en el libro digital la información se
imprime sobre una superficie de visualización de dos
dimensiones gracias a un dispositivo informático o
electrónico que debe contender necesariamente
una pantalla.
El formato de lectura y escritura de
un eBook difiere en gran manera del de las
páginas elaboradas con el lenguaje HTML que
constituyen la esencia de un hipertexto en
la WWW. Un libro digital (una monografía en el sentido técnico
documental) tiene unos límites bien definidos y se presenta como un único
volumen cerrado, aunque también posee enlaces internos y externos como
un hipertexto. Un eBook no tiene por qué tener enlaces, aunque la
mayoría los tienen y los programas que los gestionan suelen poseer
herramientas hipertextuales. El sistema utilizado en la Web y el sistema de
los e-books constituyen dos sistemas de gestión de hipertextos distintos
cada uno con su programa de lectura y navegación propios y con un
formato de codificación de la información distinto.
Todos los documentos son susceptibles de ser convertidos tanto al
estándar eBook, como al estándar HTML de la World Wide Web. El
formato de lectura más utilizado es sin duda, el formato HTML de la Web
legible con el navegador web, sin embargo, van cobrando fuerza los
distintos formatos de libros electrónicos o eBooks. Entre ellos, destacan:
Formato .LIT: Se trata del formato de Microsoft que se puede leer
utilizando el programa Microsoft Reader y que puede ser descargado
desde:
Microsoft Reader: [Link]
Formato .PDF: es el formato de lectura de Adobe Acrobat (y otros) y el más
utilizado en la red. Los documentos o "libros" puede leerse utilizando el
programa Acrobat eBook Reader, que se puede descargar desde:
Acrobat eBook
Reader [Link]
Acrobat
Reader [Link]
A partir de la versión 6.0, estos dos productos han sido unificados en un
programa único llamado Adobe® Reader®
software [Link]
lee e imprime los clásicos documentos y archivos en formato .PDF
aportando una estructura similar a la de un libro electrónico.
eBrary: es otro lector pdf que ofrece numerosas
funcionalidades como búsquedas simples y avanzadas,
agregar y modificar marcadores, destacar texto, añadir notas,
guardar favoritos y puntos de interés, zoom para ampliar o
reducir el tamaño del texto y acomodar la lectura al gusto del lector,
etc. [Link]
Los eBooks también se distribuyen en formatos que pueden adaptarse a
su lectura no sólo en PC, sino también en una PDA (Pocket PC) y otros
dispositivos de lectura electrónica. Como las características de salida de
estos son muy diferentes, principalmente por el tamaño
de representación de la pantalla (por ejemplo, el de la
PDA es mucho más pequeño y vertical), generalmente se suelen preparar
versiones diferentes para cada medio.
Lo cierto es que los ebooks no han tenido el éxito de ventas esperado.
Librerías como [Link] de la editorial Planeta han tenido que
cerrar su librería de obras electrónicas tras algunos años de pérdidas.
Para muestra valga un dato recogido por José Ángel Martos en la
revista Qué Leer: el libro digital más vendido en España ha sido la
edición online del libro de Operación Triunfo (un programa televisivo con
gran éxito de audiencia en España, que sacó también a la luz una película
y un libro impreso con similar éxito). Pero el éxito de ventas online se
limitó a los 600 ejemplares en los primeros meses de comercialización en
el año 2002. Lo cierto es que otra cosa bien distinta sucede con este tipo
de libros cuando son gratuitos. Por ejemplo, las obras clásicas ofrecidas
por la Librería Virtual Cervantes, gozan de una muy buena acogida si nos
atenemos a las descargas de bits efectuadas desde su página web.
Sin ninguna duda, los libros que mejor se adaptan al formato digital son
los llamados "libros herramienta", esto es, los diccionarios, enciclopedias,
guías, obras técnicas especializadas, etc. Y nadie duda hoy del éxito del
formato .pdf, que es uno de los más utilizados en la red.
En realidad, el libro más leído en la actualidad es la propia World Wide
Web, una gran enciclopedia universal y biblioteca en línea, donde están
contenidos todos los temas y saberes humanos, y al alcance de cualquiera
con sólo un clic de ratón.
Enlaces sobre e-books y lectura
Edición y distribución de e-books en
Edición y distribución de e- inglés:
books en español: [Link]
[Link] [Link]
[Link] [Link]
[Link] [Link]
[Link] [Link]
.com
[Link]
com
[Link]
[Link]
[Link]
[Link]
m
[Link]
m
[Link]
om
[Link]
[Link]
[Link]
om
[Link]
Revistas literarias en español:
[Link]
Cervantina Digital
Tecnología e-book:
[Link]
[Link]
tml Revista Qué Leer
[Link]
[Link] Letralia
[Link]
[Link]
g
Letras libres
[Link]
[Link] Leer
[Link]
a Espéculo
Fomento de la lectura y escritura:
[Link] de formación y promoción de la
narrativa
[Link] dedicado a concursos literarios
[Link] dedicado al mundo de los cuentos
[Link] poder de la palabra
[Link] Talleres de relato
en Internet
[Link] dedicado a la literatura
[Link] Gutenberg
[Link] cultural con salas de lectura en línea
Bibliografía:
BIRKERTS Sven. Elegía a Gutenberg: el futuro de la lectura en la era
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( The Gutenberg Elegies. The fate of reading in an electronic
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María Jesús Lamarca Lapuente. Hipertexto: El nuevo concepto de documento en la cultura de la
imagen.
Con la idea de simplificar el uso de los ordenadores
para usuarios de todo tipo y no sólo para los expertos,
se ha convertido en una práctica habitual utilizar
metáforas visuales por medio de la llamada interfaz
gráfica de usuario (IGU ó GUI en inglés) para que
el usuario interactúe y establezca
un contacto más fácil e intuitivo con
el ordenador. Si, como
afirma Neal Stephenson: "en el
principio fue la línea de
comandos..." tal como
los hackers siguen hoy reivindicando no sólo con nostalgia, sino también
como una forma de tener control real sobre las máquinas, en la actualidad
prima la cultura de la interfaz "amigable" y vistosa. En estos casos, un
simple clic de ratón sobre algún gráfico (imagen) que aparece en la
pantalla, sustituye a la tediosa tarea de escribir código fuente para que
el ordenador interprete que debe realizar alguna acción. En 1981
aparecieron los primeros ordenadores personales, los llamados Pcs, pero
hasta 1993 no se generalizaron las interfaces gráficas de usuario. El
escritorio del sistema operativo Windows de Microsoft y su sistema
de ventanas sobre la pantalla se ha estandarizado y universalizado, pero
fueron los ordenadores Macintosh de la compañía Apple los primeros que
introdujeron las interfaces gráficas de usuario.
Una interfaz es un dispositivo que permite comunicar
dos sistemas que no hablan el mismo lenguaje.
Restringido a aspectos técnicos, se emplea
el término interfaz para definir el juego de
conexiones y dispositivos que hacen posible
la comunicación entre dos sistemas. Sin
embargo, cuando aquí hablamos de interfaz nos referimos a la cara visible
de los programas tal y como se presenta a los usuarios para que
interactúen con la máquina. La interfaz gráfica implica la presencia de un
monitor de ordenador o pantalla constituida por una serie de menús e
iconos que representan las opciones que el usuario puede tomar dentro del
sistema.
En el caso del hipertexto, la interfaz hipertextual consistiría en el diseño
navegacional y el conjunto de herramientas y utilidades que permiten
al usuario-lector interactuar con los contenidos. La interfaz proporcionará
al usuario el conjunto de posibilidades que podrá seguir durante todo el
tiempo que se relacione con el programa, detallando lo que verá y
escuchará en cada momento, y las acciones que puede realizar, así como
las respuestas que puede ofrecer el sistema. El usuario, además de
entender el mensaje, ha de comprender la mecánica operativa que se le
ofrece (sintaxis, órdenes, códigos, abreviaturas, iconos, etc.). Una buena
interfaz requiere poco esfuerzo por parte del usuario, simplicidad y
funcionalidad.
Las características básicas de una buena interfaz podrían sintetizarse en:
Facilidad de comprensión, aprendizaje y uso
Representación fija y permanente de un determinado contexto de
acción (fondo)
El objeto de interés ha de ser de fácil identificación
Diseño ergonómico mediante el establecimiento de menús, barras
de acciones e iconos de fácil acceso
Las interacciones se basarán en acciones físicas sobre elementos de
código visual o auditivo (iconos, botones, imágenes, mensajes de
texto o sonoros, barras de desplazamiento y navegación...) y en
selecciones de tipo menú con sintaxis y órdenes
Las operaciones serán rápidas, incrementales y reversibles, con
efectos inmediatos
Existencia de herramientas de Ayuda y Consulta
Tratamiento del error bien cuidado y adecuado al nivel de usuario
La tipografía y el tratamiento del color son dos elementos a los que hay
que prestar especial importancia a la hora de establecer una buena
interfaz, poniendo especial cuidado en el diseño de las formas y la
coherencia interna entre ellas.
Al igual que cualquier otro tipo de documento textual o gráfico creado por
un programa de ordenador, la lectura o navegación de un hipertexto se
realiza a través de la pantalla, y, en el caso de un documento web, por
medio de un programa de lectura y visualización llamado navegador. El
diseño del hipertexto se realiza para que el usuario vea en pantalla toda la
información necesaria y para que opere e interactúe en ella a través
del ratón, el teclado y las opciones del menú. Así, se insertan códigos que
no están visibles si así se prefiere, pero que ofrecen la apariencia deseada
para ser vistos en pantalla. Aquí la palabra clave es WYSIWYG ("What you
see is what you get"), es decir, lo que tu ves es lo que obtienes.
Para diseñar una buena interfaz enfocada hacia el usuario es necesario
tener claros los objetivos
del hipertexto, teniendo en
cuenta no sólo lo que se
persigue ofreciendo
información, sino las
necesidades que van a
tener los usuarios a la hora
de consultarlo. También es
clave determinar el
contenido y la
funcionalidad, especificar la estructura organizativa, la navegación, las
secciones y los sistemas de búsqueda. Hay que tener en cuenta que cada
usuario puede tener diferentes necesidades y un buen sistema de
navegación debe contar con las herramientas adecuadas para diferentes
funciones. Como cada usuario pude tener diferentes necesidades, es
importante ofrecer diferentes formas de acceso y búsqueda, desde
búsquedas precisas, hasta exploraciones guiadas o a elección del lector.
Interfaz del programa "Obras de Gustavo Adolfo Bécquer". Ejemplo
extraído de:
[Link]
La interfaz es el elemento que permite al usuario interactuar con los
contenidos, no sólo se precisa una interfaz atractiva, sino funcional. El
diseño de interfaz de un hipertexto es, pues, fundamental para que
el usuario pueda interactuar con los contenidos de dicho hipertexto. La
pantalla del ordenador se convierte en una ventana a través de la cual el
usuario accede al espacio hipertextual. Xavier Berenguer afirma que "el
éxito de un programa depende directamente de la calidad de su interfaz",
así podríamos decir, que el éxito de un hipertexto depende de su interfaz.
Figura: Xavier
Berenguer [Link]
El diseñador de interfaces debe facilitar y simplificar el acceso y los
recorridos de los usuarios. A menudo se usa la metáfora del viaje o del
camino a recorrer y se presentan iconos o símbolos de interfaz y otros
dispositivos que tienen que ver con las señales utilizadas en mapas,
urbanismo o arquitectura.
Los contextos navegacionales organizan el espacio de navegación,
ayudando al usuario a recorrer los contenidos y
ofreciéndole herramientas que guíen o faciliten los recorridos
o las búsquedas y la recuperación de información y que le ofrezcan la
posibilidad de realizar una serie de acciones estableciendo mecanismos de
vuelta atrás, el etiquetado y la vista previa de enlaces y otros procesos
automatizados a modo de servicios interactivos. La interfaz de navegación
no debe limitarse a la parte visible de la información en un momento dado,
sino que debe ser capaz de ofrecer al usuario el acceso a la parte del
documento que le interesa y en la forma que desea. Aun tratándose de un
entorno navegacional complejo,
éste se debe presentar
al usuario de una forma
sumamente sencilla y que sea lo
más normalizada posible.
Algunos ejemplos de interfaz se
pueden ver en: Merlos Network,
My Websites
[Link]
/webs/ de donde se ha extraído
este ejemplo.
Un buen hipertexto debe suministrar herramientas de uso sencillo y fácil
para que el usuario sepa en todo momento en dónde se encuentra y hacia
dónde puede ir, y herramientas para que pueda realizar una serie de
acciones como búsquedas, ponerse en contacto con otros usuarios,
participar en un foro de debate, etc. Algunas de estas herramientas útiles
para la navegación y que deben mostrarse en la interfaz de usuario son las
siguientes:
Herramientas de representación de la estructura de la información
documental: Se trata de representar la estructura de los nodos más
amplios o genéricos que contienen las diferentes partes
o nodos específicos, de forma similar a las secciones, capítulos, etc.
de un texto.
Herramientas de navegación: es necesario representar de forma
visual y gráfica (esquemática, iconográfica, etc.) el conjunto de
la red hipertextual. Para ello, son muy útiles los mapas de
navegación que funcionan a modo de brújula para ayudar al usuario
a moverse por el hipertexto. Los diagramas de representación
permiten no sólo anticipar las características de la navegación del
hipertexto, sino que también facilitan el diseño para la creación del
hipertexto. Los navegadores o visualizadores de páginas web, a
diferencia de la mayoría de las aplicaciones informáticas actuales,
no han recurrido a la manida metáfora del escritorio de trabajo y sus
carpetas para organizar la información, sino que han querido emular
la forma de conocimiento humano reflejado en el hipertexto: la
información se presenta como nodos dentro de una red en la que
una idea lleva a otra y esta a otra diferente. Sin embargo, el sistema
sería un caos si no existieran formas de organizar la información en
una forma lógica y con posibilidad de conocer en todo momento
dónde se está y cómo se ha llegado hasta ahí.
Herramientas que posibiliten guardar y almacenar la dirección y
localización de los documentos a los que se ha accedido, mediante el
registro de marcas, favoritos o bookmarks, para su posterior acceso
directo.
Herramientas que permitan definir los enlaces con indicación del
punto de destino (ancla): el usuario debe poder visualizar el destino
o destinos posibles de cualquier enlace para saber hacia dónde se
desplazará en caso de optar por esa conexión.
Herramientas que permitan la creación de un histórico de
navegación: para que el usuario pueda tener constancia del camino
recorrido tanto sobre la red de documentos como sobre la red
semántica, y poder así volver en cualquier momento, sobre algún
paso del camino recorrido.
Herramientas para la recuperación de la Información: se pueden
incluir buscadores y otras herramientas de búsqueda y consulta
tanto dentro de la propia red hipertextual como en el resto de la
web. Estas herramientas permiten la construcción de documentos
dinámicos creados a partir de las propias acciones del usuario, que
pueden contar con la ayuda de agentes inteligentes.
Herramientas que permitan que el usuario participe en la creación
del conocimiento en un entorno colaborativo. Estas herramientas
permitirán la interacción entre el autor del hipertexto y el usuario o
entre varios usuarios, o incluso, que el usuario contribuya al
contenido del hipertexto directamente. El usuario puede participar
en el contenido del hipertexto haciendo comentarios y anotaciones
ya sea en línea o por correo electrónico, es posible iniciar una
discusión, es posible añadir contenidos o añadir enlaces mientras se
lee, individualmente o en colaboración.
Ejemplo de distintos elementos que pueden formar parte de la
interfaz de usuario de un hipertexto
Bibliografía:
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Formats. Barcelona, 1997.
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CODINA, Lluis. El libro digital y la www. Madrid, Tauro, 2000.
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STEPHENSON, Neal. En el principio... fue la línea de comandos. Madrid,
Traficantes de sueños, 2003. [Volver]
María Jesús Lamarca Lapuente. Hipertexto: El nuevo concepto de documento en la cultura de la
imagen.
"La tecnología no es ni buena ni mala,
ni tampoco neutral".
Melvin Kransberg
Aunque los historiadores de la informática suelen incidir sobre los
aspectos tecnológicos, limitándose a explicar los avances como si se
tratara de una progresión lineal desde la válvula, el transistor y el circuito
impreso hacia un menor volumen y peso, velocidad y fiabilidad de los
ordenadores, esta es una visión demasiado simplista puesto que ignora no
sólo otros aspectos tecnológicos decisivos como los lenguajes de
programación o los programas o dispositivos de comunicación entre la
máquina y el usuario, sino que obvia el contexto social y económico en que
se desenvuelven y las repercusiones sociales que provocan tales cambios
tecnológicos. Los objetos y conceptos cambian de sentido en función de los
usos a los que se destinan y en función de los diferentes actores que los
ponen en práctica. Cada "invento tecnológico" y cada una de las creaciones
de la historia del cálculo hay que enmarcarlas en un imaginario social,
económico y técnico determinado. Las propias nociones de cálculo y de
automatismo se han ido transformado radicalmente a lo largo de la
historia. Las distintas revoluciones tecnológicas han penetrado en todos
los dominios de la actividad humana no como una fuente externa, sino
como una trama con la que está tejida esa actividad y así hay que
interpretar las nuevas tecnologías de procesamiento de la información y de
la comunicación.
Una característica propia de las nuevas tecnologías de información y
comunicación ha sido la rapidez de su propagación y la amplitud de su
extensión geográfica, que ha llegado a cualquier punto del planeta. Sin
embargo, existen grandes áreas de población mundial desconectados del
nuevo sistema tecnológico y las desigualdades sociales tienen también su
corolario en la brecha tecnológica. Más de la mitad de la población
mundial es iletrada y no dispone de luz eléctrica o teléfono. Además, el
inglés se ha convertido en el latín del imperio Internet y muchos
habitantes de la "aldea global" no conocen dicha lengua.
La informática (conjunción de información y automática) es una ciencia
reciente. Sin embargo, sus orígenes se remontan a hace muchos siglos,
cuando los seres humanos comenzaron a utilizar instrumentos auxiliares
para realizar cálculos. Poco a poco, el cálculo se va relacionando con las
máquinas automáticas y no con los instrumentos manuales o mecánicos
que, desde el ábaco han servido para facilitar a los seres humanos las
labores de cómputo. Los ordenadores primero fueron
máquinas de cálculo y sólo en su última etapa se
convirtieron en máquinas literarias. La integración de los
ordenadores en la red ha sido el último paso de una larga
cadena de acontecimientos tecnológicos, económicos y
sociales, y ha sido fruto de la confluencia de intereses
militares, científicos, educativos, documentales,
comerciales, etc. En el largo recorrido de
los ordenadores ha tenido tanta importancia la mecánica
como la lógica. Tanto es así, que la informática no puede desligarse de los
materiales y dispositivos que han hecho posible los avances científicos en
este sentido (válvulas de vacío, transistores, microchips, etc.), pero
tampoco puede olvidarse los cambios de paradigma científico que han
traído consigo nuevas concepciones lógicas y matemáticas como la teoría
matemática de la información, la cibernética, la inteligencia artificial, etc.
Sin perder de vista las nuevas formas de relación social y humana entre
los propios seres humanos y entre éstos y las máquinas.
Figura: Anuncio de la primera computadora de IBM.
Como se puede observar, ¡pequeña y manejable!
Pero no sólo se ha producido un cambio tecnológico en los materiales
físicos, también se ha producido un salto cualitativo en otros aspectos
relacionados con el software, los programas y las aplicaciones
informáticas; la conectividad de las redes; los servicios que ofrece
Internet e incluso, con el contenido, diseño y presentación de la interfaces
gráficas, de las páginas webs, etc. La breve historia con que cuenta
la World Wide Web desde su aparición, es una clara muestra de dicha
evolución tecnológica en relación con los contenidos físicos, pero también
formales. Y así, al observar hoy los diseños de hace apenas 10 años, nos
damos cuenta del camino recorrido en este último aspecto.
Figura 1: Página web de Microsoft en 1994. Recogida por Jakob
Nielsen en Report From a 1994 Web Usability
Study. [Link]
Figura 2: Interfaz gráfica para descargar programas desde la
Web, imitando el aspecto que tenía el escritorio de Windows 95.
Recogida por Jakob Nielsen en Report From a 1994 Web Usability
Study.
[Link]
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Crítica, 1988.
.
María Jesús Lamarca Lapuente. Hipertexto: El nuevo concepto de documento en la cultura de la
imagen.
"Un método para el Universo Molecular es un deseo escandaloso; pero la
naturaleza del tema
hace este desiderátum de consecución improbable. Tal descubrimiento (si
es totalmente posible)
sólo se podría realizar por métodos muy indirectos; y exigiría una mente
que uniera un hábito
de razonamiento y observación pragmático con la máxima imaginación,
una unión imposible en sí misma".
Ada Lovelace
De las máquinas mecánicas a las máquinas electrónicas y de las máquinas
de cálculo a las máquinas literarias. La integración en red.
El ábaco puede ser considerado como la primera computadora. Se
utilizaba ya hace 5.000 años en Asia Menor y aún se sigue usando
habitualmente como instrumento de cálculo en algunos países como
China. En Europa fue perdiendo importancia a medida que se fue
extendiendo, a lo largo y ancho de 12 siglos, el empleo de lápiz y
papel (también se supone originado en China hace más de 2.000
años, sirviéndose de bambú y paños viejos). El sistema de anotación
y cálculo algebraico (vocablo procedente del árabe) tuvo su origen en
la aritmética hindú y árabe que se introdujo en occidente a través de
los sabios árabes y comerciantes asiáticos. De India, procede la
utilización de números escritos en lugar de piedras o cuentas, y el
uso de los mismos símbolos -un total de 10- sin importar
su posición, para expresar todos los números. Un 0 o un
punto servían para indicar una columna vacía. Pero no fue
hasta el Renacimiento, cuando se generaliza en Europa el
empleo de la numeración 0, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8 y 9 en
lugar de la numeración romana, venciendo la oposición de
la Iglesia católica.
En 1642 Blaise Pascal (1623-1662) inventa la llamada pascalina,
aunque él la denominó calculadora de rueda numérica. Se trataba
de una caja rectangular metálica que usaba 8 ruedas giratorias y
empleaba base decimal. Cuando se movía una rueda 10 muescas, o
una revolución completa, se movía la siguiente rueda un lugar, que
representaba la columna del 10. Cuando la rueda del 10 se movía
una revolución completa, se movía la rueda que representaba el
lugar 100, etc. El inconveniente de la pascalina, era que se limitaba
a la adición.
En 1694, el filósofo y matemático alemán, Wilhelm Leibniz (1646-
1716) inventa la máquina aritmética. Tomando las notas y
dibujos originales de Pascal, mejoró la pascalina añadiendo
la función de multiplicar. El funcionamiento de este
multiplicador mecánico era también a base de ruedas y
engranajes.
En 1820 se difundieron las calculadoras mecánicas. El
francés Charles Xavier Thomas de Colmar, inventó
el aritmómetro, una máquina que permitía sumar,
restar, multiplicar y dividir, y que fue usada hasta la
Primera Guerra Mundial.
Los ordenadores, tal y como los conocemos ahora,
comienzan con el matemático inglés Charles Babbage (1791-1871)
cuya idea fue automatizar ciertas tareas repetitivas para que se
ocuparan de ellas las máquinas y no los matemáticos. En 1833,
Babbage presentó parte de una máquina
programable impulsada por vapor que podría ejecutar
diferentes ecuaciones y la llamó máquina diferencial. Podía sumar
16 cifras y era capaz de calcular tablas en dos o tres órdenes de
diferencias y, en parte, de calcular otras tablas. A pesar de su
artificiosidad, la máquina de diferencias solo era capaz de sumar,
por lo que Babbage se propone inventar otra máquina que realizara
todas las operaciones aritméticas, así surge la máquina analítica.
La máquina nunca fue construida, pero ya daba idea de los
elementos básicos de un ordenador moderno. Constaba de más de
50.000 componentes y el diseño básico incluía dispositivos de
entrada para tarjetas perforadas que contenían instrucciones
operacionales y un almacén de memoria de 1.000 números de hasta
50 dígitos decimales. También poseía una unidad de control que
permitía procesar instrucciones en cualquier secuencia, y
dispositivos de salida para imprimir los resultados. La
máquina de Babbage disocia por primera vez, las funciones
de cálculo y memoria, y prevé un funcionamiento controlado
por programas codificados en tarjetas perforadas. La idea de
las tarjetas perforadas para codificar las instrucciones de la
máquina, fue tomada de los telares de Jacquard. Hacia
mediados del siglo XVIII, las tejedoras podían tardar dos o tres
semanas en montar un telar para realizar un diseño concreto. A
principios del XIX, se empezaron a usar los primeros rollos de
papeles agujereados y poco después, tarjetas perforadas, que
convierten al telar en la primera maquinaria automática. Joseph
Marie Jacquard, un ingeniero francés, tuvo la brillante idea de
conectar los grupos de hebras que se enhebraban juntas a una
palanca diferente que sólo correspondía a ese grupo. Las palancas
terminaban en unas varillas y una ficha de cartón rectangular que
manejaba así las varillas. Si la tarjeta, en vez de ser lisa, se
perforaba con los agujeros correspondientes a las extremidades de
las palancas apropiadas, cada una de las palancas pasaría a través
del patrón del cartón y todo quedaría en su lugar al reproducirse en
la tela. En 1812, mientras Lord Byron, ofrecía su discurso inaugural
en la Cámara de los Lores, los luditas destruían los nuevos telares
porque una sola máquina realizaba el trabajo de varios hombres y
los obreros eran despedidos.
Augusta Ada King, Condesa de Lovelace (1815-1842),
ayudante de Babbage e hija de Lord Byron, contribuyó de
forma decisiva al diseño la máquina analítica. Ada creó
rutinas de instrucción y se convirtió en la primera mujer
programadora. En los años 80 del siglo XX, el
Departamento Departamento de Defensa de [Link]. puso el nombre
de ADA, en su honor, a un lenguaje de programación. El excelente
libro de Sadie Plant, Ceros + Unos, un hermosísimo hipertexto
escrito en papel, hace un repaso histórico por el desarrollo científico
y tecnológico digital a través de la figura, pensamientos y reflexiones
de Ada Lovelace y otras muchas mujeres que desde los telares, las
centralitas telefónicas o la programación, contribuyeron de forma
decisiva a tejer la red en la que ahora estamos inmersos.
En 1889, Herman Hollerith (1860-1929), con el fin de buscar un
método más rápido para calcular el censo estadounidense -cuyo
recuento en 1880 había durado más de 7 años- también aplicó el
concepto del telar de Jacquard a la informática. Hollerith usó
tarjetas para almacenar los datos de información y una máquina
compilaba los resultados mecánicamente. Cada perforación sobre
una tarjeta representaba un número y las combinaciones de dos
perforaciones representaban una letra. En una tarjeta
podían almacenarse 80 variables. En seis semanas el censo
estuvo listo y además, las tarjetas se podían utilizar como
un método para almacenar datos y evitar errores de
cálculo. Con su lector de tarjetas perforadas se fundó la
empresa Tabulating Machine Company que en 1924 se
convirtió en IBM. La calculadora de Hollerith mediante tarjetas
perforadas, coincidió en el tiempo con la expansión de las máquinas
de escribir Remington y los teléfonos de AT&T y Bell.
En 1931, Vannevar Bush (1890-1974), el padre del hipertexto,
desarrolló una gran calculadora analógica para resolver
ecuaciones diferenciales complejas: el analizador
diferencial. La máquina era muy voluminosa porque
requería cientos de engranajes y ejes para representar los
números y las relaciones de cada uno.
Para evitar la voluminosidad de la calculadora de Bush, el
profesor John V. Atanasoff y el estudiante Clifford Berry de
la Iowa State University, imaginaron un ordenador completamente
electrónico que aplicaba el álgebra booleana en el sistema de
circuitos electrónicos. George Boole (1815-1864) había determinado
el sistema binario para el álgebra (cualquier ecuación matemática
podía ser declarada simplemente como verdadero o falso), llevando
este concepto a los circuitos electrónicos, Atanasoff y Berry
desarrollaron el primer ordenador electrónico en 1940: ABC (the
Atanasoff and Berry Computer)
En 1936, el matemático y lógico inglés Alan
Turing publica un artículo acerca de un complejo programa
de lógica matemática que contiene la descripción de un
autómata abstracto, la llamada máquina universal, capaz
de efectuar todos los cálculos inimaginables. Gracias a lo
preciso de su descripción, Turing logró demostrar la existencia de
problemas no solubles por la máquina universal y, por consiguiente,
por ningún método de cálculo. Posteriormente, Turing participó en
varios proyectos de calculadoras electrónicas inglesas y en la
construcción de los primeros ordenadores. La vida de Alan Turing
estuvo rodeada de un halo de misterio y extrañeza, acusado de
"actos de grave indecencia" a causa de su homosexualidad fue
obligado a tomar estrógeno como condena, pero su muerte no le
anduvo a la zaga, el juez certificó suicidio, pero su madre sembró la
duda al afirmar que solía manejar cianuro. Al lado de la cama del
muerto había media manzana a la que Turing había dado tres
mordiscos (una manzana con tres muescas es el logotipo de los
ordenadores Macintosh de Apple).
Pero es a John von Neumann a quien se
considera fundador de la informática por ser el
redactor de los planos del EDVAC (Electronic
Discrete Variable Automatic Calculator), primer
documento que describe la disposición interna y los principios de
funcionamiento de los ordenadores modernos. Sin embargo, los
planos de la EDVAC eran fruto del trabajo y las ideas de la Moore
School of Electrical Engineering, un grupo de trabajo de la
Universidad de Pensilvania que acaba de diseñar la primera
calculadora electrónica americana y estaba poniendo en marcha una
segunda.
Al matemático e ingeniero estadounidense Claude Elwod
Shannon (1916-2001), investigador de los laboratorios
Bell y profesor en el MIT y autor de la "Teoría matemática
de la información" (1948), se le considera el padre de las
comunicaciones digitales y de otras muchas aportaciones
científicas en el campo de los ordenadores, las
comunicaciones digitales y la inteligencia artificial, tales
como la optimización en la transferencia de datos punto a punto, el
ancho de banda, la compresión de datos para la transmisión de
información digital, el uso de la lógica booleana para describir cómo
una máquina recibe información, la criptografía, etc. Shannon fue el
primero en identificar el bit como la unidad fundamental de datos y,
por tanto, la unidad básica de la computación. Entre sus inventos se
encuentran desde un ratón mecánico capaz de aprender cómo se
sale de un laberinto hasta una máquina de jugar al ajedrez
precursora del famoso Deep Blue, la máquina que derrotó a
Kasparov.
En 1948, Norbert Wiener publica "Cybernetics: Communication
and Control in Animal and Machine" y acuña el término cibernética.
Los sistemas cibernéticos son máquinas que incorporan algunos
mecanismos que permiten autogobernarse (del griego cybernos:
timonel de barco) y autorregularse, esto es, que funcionan con
autonomía. Estas máquinas poseen mecanismos para detectar
señales que llegan del exterior y se caracterizan por
la búsqueda del equilibrio. Las máquinas solían
calentarse, desajustarse, oscilar, romperse, etc. en
el uso y era necesario un sistema de
retroalimentación que las mantuviera en un estado
estable, regulando la temperatura, velocidad, etc.
Por otro lado, los sistemas interactuaban unos con otros y
constituían nuevos sistemas. Estas teorías influyeron de manera
notable para la moderna cibernética y la inteligencia artificial. Así, se
comenzaron a explorar las similitudes entre el cerebro humano y las
modernas máquinas de computación capaces de adquirir memoria
por asociación, de elegir y de tomar decisiones.
Desde los años 50 hasta la actualidad, se inicia la búsqueda
de materiales que permitan construir ordenadores cada vez más
pequeños y con velocidades cada vez mayores. Se suceden tubos de
vacío, transistores, circuitos integrados de silicio,
microprocesadores, superconductores, etc.
La microingeniería y nanoingeniería hacen su aparición y se
buscan microprocesadores cada vez más pequeños y a velocidades
inimaginables para la mente humana: microsegundo (1.000.000 de
segundo), nanosegundo (1/[Link] de segundo), picosegundo
(1/[Link].000 de segundo), femtosegundo
(1/[Link].000.000 de segundo), etc. En 1957 IBM preveía
un mercado de ventas de entre 50 y 250 ordenadores, dos años más
tarde se utilizaban 2.000 ordenadores en empresas y organismos
gubernamentales.
En 1969 nace la red ARPAnet, origen de Internet. Desde entonces,
cables telefónicos, cables de fibra óptica, líneas de
telecomunicaciones y satélites conectan los ordenadores
configurando una extensa red a escala planetaria por donde fluyen
la información y las comunicaciones. Conectividad, hipertextualidad
e interactividad son las características de este nuevo espacio virtual
llamado ciberespacio en donde la World Wide Web, una interfaz que
utiliza el lenguaje HTML o lenguaje de marcas de hipertexto, juega
un papel importantísimo para conectar con cualquier otro punto de
la red, publicar o recuperar información multimedia y buscar todo
tipo de información. En 1995 aparece el primer navegador gráfico y
poco tiempo después hacen su aparición los buscadores, los robots y
los agentes
inteligentes para indizar y recuperar los documentos dentro
de la inmensa telaraña y biblioteca mundial.
En 1977 Ilya Prigogine e Isabelle Stengers publican Order
Out Of Chaos, demostrando que el caos aparece altamente
ordenado a escala microscópica. Nacen las teorías del caos, la
complejidad, la lógica difusa, la concepción del cerebro como
formado por complejas redes neuroquímicas, el conexionismo y las
redes autoorganizativas. Todas estas teorías conformarán una
corriente dentro de la llamada Inteligencia artificial y los sistemas
expertos.
En 1981 aparecen los primeros PCs (Personal Computers) u
ordenadores personales, por lo que el uso de los ordenadores deja de
ser monopolio de las grandes empresas y de los gobiernos y se
universaliza su utilización. Hacia 1993 nacen las interfaces gráficas
de usuario, lo que facilita el uso de los ordenadores por parte de
personas no expertas. En 1995 aparecen los primeros ordenadores
con capacidad multimedia y hoy la informática es una constante en
el hogar, el mundo laboral, la investigación científica, el
entretenimiento, las comunicaciones personales, los medios de
comunicación, la educación, la ciencia documental, etc. El uso
de Internet se generaliza para el gran público en el corto período que
abarca de 1995 a 2000 y hoy es una constante en nuestras vidas.
Entre los precursores del ordenador o fundadores de la informática se
suele destacar a los matemáticos, sin embargo, también jugaron un papel
crucial los ingenieros, los mecánicos y otros profesionales como filósofos,
biólogos, científicos de la información y la comunicación, etc. y, sobre todo,
es preciso destacar el papel fundamental que para todos ellos tuvo la
lógica formal.
La informática, considerada a medio camino entre la ciencia y la técnica,
ha hecho que al interpretar su historia se destacara bien el aspecto
científico (tanto las personas: Babbage, Turing o von Neumann, como las
estructuras lógicas), bien el aspecto técnico a través de los materiales y
dispositivos físicos que hicieron posible lograr las velocidades necesarias
para efectuar tan complicadas operaciones. Por esta razón, la historia de la
informática se suele representar a través de una sucesión de materiales
que han configurado las llamadas generaciones de materiales y que hacen
un recorrido desde las máquinas mecánicas, pasando por las
electromecánicas hasta desembocar en las electrónicas, las
microelectrónicas y los ordenadores cuánticos. Todas ellas han hecho
posible el uso de los ordenadores como máquinas literarias y
documentales.
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Inicio navega al azar mapa conceptual
La historia de los ordenadores expresada en generaciones de materiales
Una aproximación muy común a la historia de los ordenadores es aquélla
que suele expresarse como si se tratara de un progreso lineal e inexorable
en la historia de los materiales con los que están fabricados, y en la que se
distinguen varias generaciones:
Primera generación (1945-1956): Estos ordenadores se caracterizaban
porque las instrucciones operativas se hacían para que el ordenador
realizara una tarea específica. válvula de vacíoCada ordenador tenía
programas distintos en lenguajes de programación diferentes, lo que
limitaba su versatilidad y velocidad. Empleaban tambores magnéticos para
almacenar los datos y tubos o válvulas de vacío, por lo que eran de tamaño
gigantesco.
En la II Guerra Mundial, los gobiernos desarrollan ordenadores con fines
militares y estratégicos, así surgen el Z-3 alemán construido por Konrad
Zuse en 1941; el Colossus Mark 1 de 1943 en Inglaterra, un ordenador
para descifrar los mensajes alemanes bajo el código secreto Enigma y que
tuvo poco impacto porque permaneció secreto hasta varias década
después; y el construido por Howard H. Aiken, ingeniero de IBM diseñado
para crear cartas balísticas para la marina estadounidense. Cuando fue
puesto en marcha el Mark 1, temblaron las luces de Pensilvania.
John Presper Eckert (1919-1995) y John W. Mauchly (1907-1980) diseñan
en 1946 el Electronic Numerical Integrator and Calculator (ENIAC),
producido por el gobierno estadounidense y la Universidad de Pensylvania.
Contenía 18.000 tubos de vacío, 70.000 resistencias y 5 millones
soldaduras, y consumía 160 kilovatios de potencia.
A mediados de los años 1940 John von Neumann (1903-1957) se unió al
equipo de la Universidad de Pensilvania donde en 1945 diseñó el
Electronic Discrete Variable Automatic Computer (EDVAC) con una
memoria para almacenar programas y datos. El elemento claveUNIVAC en
la arquitectura del EDVAC era la unidad central, que permitía coordinar
todas las funciones de ordenador en un único lugar.
En 1951, la empresa Remington-Rand, surgida del éxito comercial de la
máquina de escribir, construyó el UNIVAC I (Universal Automatic
Computer), uno de los primeros ordenadores disponibles comercialmente.
Segunda generación (1956-1963): más rápidos, más eficientes
energéticamente y más pequeños gracias a la utilización de transistores,
que también sustituyeron a los tubos de vacío en los televisores.
transistores
Las primeras máquinas a escala que utilizaban transistores eran
superordenadores que fueron desarrollados para laboratorios de energía
nuclear que necesitaban manejar una enorme cantidad de datos, es el
caso de Stretch de IBM y LARC de Sperry-Rand. Sólo dos LARCs fueron
instalados, uno en Lawrence Radiation Labs en Livermore, California, por
lo que el ordenador fue llamado (Livermore Atomic Research Computer) y
otro en U.S. Navy Research and Development Center en Washington. El
lenguaje máquina se sustituyó por lenguaje ensamblador, permitiendo
códigos de programa de forma abreviada para sustituir a códigos binarios.
A principios de 1960, ya existían muchos ordenadores que eran usados
por el gran ordenadorgobierno, universidades y empresas y que eran
comercializadas por IBM, Control Data, Honeywell y Sperry-Rand, entre
otras. Contaban ya con muchos de los componentes del ordenador actual:
impresoras, cintas de memoria, almacenaje en cinta, almacenaje en disco,
memoria, sistemas operativos y programas almacenados. Uno de los más
conocidos fue IBM 1401, considerado como el modelo T de la industria
informática. Hacia 1965, la información financiera se procesaba ya en
ordenadores de esta segunda generación.
En esta época comienzan a usarse lenguajes de alto nivel como COBOL
(Common Business-Oriented Language) y FORTRAN (Formula Translator),
surgen nuevas profesiones como programador, analista, experto en
sistemas informáticos, etc. Además, comienza el despegue de la industria
del software.
Tercera generación (1964-1971): los circuitos integrados
Los circuitos integrados sustituyen a los transistores que generaban
mucho calor y dañaba las partes sensibles internas del ordenador. Jack
Kilby, ingeniero de Texas Instruments, patentó el circuito integrado, en
1958, a partir de las rocas de cuarzo, aunque fue fabricado primero por
Bob Noyce. El circuito constaba de tres componentes electrónicos sobre un
pequeño disco de silicio. Después se logró encajar más componentes sobre
una única viruta, llamada semiconductor. Así los ordenadores se hicieron
cada vez más pequeños. circuito integradoLa tercera generación también
introdujo el sistema operativo que permitió a máquinas controlar muchos
programas diferentes con una unidad central que supervisaba y
coordinaba la memoria. En 1964 Thomas Kurtz y John Kemeny crean
BASIC, un lenguaje de programación muy fácil de aprender, para sus
estudiantes en el Dartmouth College. Un año más tarde surgen los
lenguajes orientados a objetos. En 1967 se inventa el disco flexible para
almacenar los datos y en 1969 se introdujo el sistema operativo UNIX.
Cuarta generación (1971 hasta hoy): los microprocesadores
Después de la aparición de los circuitos integrados, el único avance era
reducir el tamaño. En los años 80 se integran a gran escala cientos de
miles de componentes en un chip, llegando hasta una ultraintegración en
la que se pueden incluir millones de componentes. Esto disminuyó el
tamaño y precio de los ordenadores y también aumentó su eficacia y la
fiabilidad. El chip 4004 de Intel, desarrollado en 1971 por Ted Hoff, llevó el
circuito integrado aún más lejos localizando todos los componentes de un
ordenador (la unidad central, la memoria) sobre un chip minúsculo.
Mientras que con anterioridad el circuito integrado debía ser fabricado
para un objetivo especial, ahora podía fabricarse un microprocesador
microprocesadoresy luego ser programado para cualquier tipo de
demanda. Los microprocesadores se integraron pronto en artículos de uso
cotidiano como televisores, microondas, lavavajillas, automóviles, etc.
A mediados de los años 70, los fabricantes intentaron llevar los
ordenadores a los consumidores generales. Estos miniordenadores se
ofrecían con paquetes de software fáciles de usar, los programas más
corrientes eran los de procesamiento de texto y los de hoja de cálculo. En
1975, el ingeniero Ed Roberts construyó una caja de cálculo a la que llamó
Altair. Se trataba de un ordenador de pequeña escala en torno a un
microprocesador que fue la base para el diseño del Apple I y luego del
Apple II, el primer microordenador comercializado con éxito y que los
jóvenes Steve Wozniak y Steve Jobs montaban en el garaje de su casa en
Menlo Park (Silicon Valley). Así nace Apple Computers. Otros otros
ordenadores pioneros fueron Commodore y Radio Shack. El software para
los ordenadores personales surge a mediados de los setenta gracias el
entusiasmo generado por Altair. Otros dos jóvenes, Bill Gates y Paul Allen,
adaptaron el lenguaje BASIC para que funcionará en la máquina Altair en
1976 y poco después, en 1978, fundan la compañía Microsoft en Seattle,
que se convertirá en un verdadero gigante del software. A mediados de la
década de 1970, Silicon Valley se había convertido en la meca informática
y tecnológica, ya que había atraído a miles de jóvenes provenientes de todo
el mundo. En este valle a 48 km al sur de San Francisco, entre Stanford y
San José, nacieron el circuito integrado, el microprocesador y el
microordenador, entre otras tecnologías clave, y durante más de 4 décadas
ha sido el lugar de mayor innovación tecnológica. A principios de los 80,
los juegos de ordenador y los sistemas de viodeojuegos como Atari 2600
hicieron que los consumidores demandaran ordenadores para el hogar
más sofisticados y programables.
En 1981, IBM introdujo su Ordenador Personal (PC) para el empleo en
casa, oficinas y escuelas, cuyo nombre se convirtió en el acrónimo de los
miniordenadores. En 1981 también nace el MS-DOS o Microsoft Disk
Operating System, el software básico para los nuevos IBM PC. El número
de PCs en el lugar de trabajo se dobló de 2 millones en 1981 a 5.5 millones
en 1982. En 1995 ya se usaban más de 65 millones de ordenadores
personales. Los ordenadores siguieron su tendencia hacia la reducción de
tamaño, y nacieron los ordenadores portátiles y de bolsillo. ordenador
portátilEn competencia directa con el ordenador personal de IBM estaba la
línea Apple de Macintosh, presentada en 1984. Su diseño era notable y
muy fácil de usar. Ofrecía un sistema operativo que permitía a los
usuarios mover los iconos de la pantalla en vez de escribir a máquina
instrucciones. Los usuarios controlaban el cursor usando el ratón, un
dispositivo que imitaba el movimiento de la mano sobre la pantalla de
ordenador.
A los avances en microelectrónica y software, hay que añadir los
importantes progresos efectuados en cuanto a las capacidades de
interconexión. A finales de los 80 y principios de los 90, los ordenadores
dejan de considerarse simples máquinas calculadoras o literarias aisladas
y se convierten en nodos de una red global llamada Internet. Y se fusionan
textos, imágenes fijas y en movimiento, sonidos, vídeos, etc. en un espacio
multimedia interactivo. Ha nacido el ciberespacio. La potencia fue
aumentando y, además, podían unirse o conectarse en una red, compartir
el espacio de memoria, el software, la información, etc. y podrían servir
para comunicarse. Así nacieron las redes locales (LAN) o Intranets y
también podían conectarse por línea telefónica hacia la red global como
Internet. Nacían las superautopistas de la información. Los avances en
Optoelectrónica (fibras ópticas y transmisión por láser) y en la tecnología
de la transmisión de paquetes digitales ampliaron de forma espectacular la
capacidad de las líneas de transmisión. A esto se sumaron avanzadas
arquitecturas de conmutación y selección de rutas, como el Modo de
Transferencia Asíncrono (ATM) y el Protocolo de Control de
Transmisión/Protocolo de Internet (TCP/IP) que son la base de la
denominada autopista de la información. También se desarrollan otras
formas de utilización del espectro de la radio (transmisión tradicional,
transmisión directa por satélite, microondas, telefonía celular digital) así
como el cable coaxial y la fibra óptica, lo que ofrece una gran variedad de
tecnologías de transmisión que posibilita la comunicación entre usuarios
móviles.
Quinta generación (del presente al futuro)
Definir la quinta generación de ordenadores es todavía prematuro. R2Los
recientes avances en ingeniería e inteligencia artificial han hecho posible el
reconocimiento de voz, la imitación del razonamiento humano, la
traducción y resúmenes automáticos, los agentes inteligentes, etc. y están
sobre el tapete otras funciones como que los ordenadores aprendan de sus
propias experiencias, interpreten el contexto y el significado, etc. Ejemplos
de estos ordenadores de quinta generación son los sistemas expertos que
ayudan a los médicos en la realización de diagnósticos aplicando cierto
pasos en la resolución de problemas. Otros avances vienen determinados
por mejoras tecnológicas como el procesamiento en paralelo que permite
que muchas CPUs trabajen en conexión, o la utilización de
superconductores que permiten que el flujo de información adquiera gran
velocidad. Ya se habla de ordenadores cuánticos y del qbit o bit cuántico.
Los ordenadores cuánticos almacenan la información en forma de qbits,
que son estados cuánticos que representan unos y ceros. El cero y el uno
podrían corresponder al estado del spin de un átomo o un electrón, lo
curioso es que el átomo puede encontrarse en una superposición de ambos
estados, cero y uno a la vez. Un estado cuántico es una combinación de
ubicación y celeridad imposible de medir con absoluta precisión ya que
una misma partícula puede estar en varios sitios a la vez o permanecer en
distintos estados cuánticos. Ya se han construido ordenadores cuánticos
que contienen cuatro qbits, esto es, cuatro átomos dentro de una molécula
y se ha logrado operar la suma de 1+1, todo un logro que jamás Werner
Heisenberg hubiera imaginado llevar a la práctica.
El desarrollo de la nanotecnología ha hecho posible la existencia de un
prototipo de ordenador "AIO Card" (All In One), del tamaño de una tarjeta
de crédito que funciona con energía solar y una pantalla de papel
electrónico e-ink.
(Para conocer al detalle qué son, cómo reproducción páginafuncionan y
cuáles son los componentes de los ordenadores, se puede consultar la
página ¿Cómo funcionan las computadoras?
[Link] que, a través de una serie de
infografías, nos muestra de forma concisa, clara y muy gráfica, todas estas
cuestiones).
La imagen de la derecha ha sido extraída de la web:
[Link]
Las imágenes pertenecen a: Diario de Yucatán y Compañía Tipográfica
Yucateca, S.A. de C.V. Para ver la imagen a tamaño real, pinchar sobre
ella).
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imagen.
"Se vive con la técnica, pero no de la técnica. Esta no se nutre
ni respira a sí misma, no es causa sui, sino precipitado útil,
práctico, de preocupaciones superfluas, imprácticas."
José Ortega y Gasset: La rebelión de las masas, 1939
Para algunos autores, la escritura ordinaria suele ser secuencial porque el
habla es secuencial y porque los libros se leen de forma secuencial, pero
creen que la estructura de las ideas no es secuencial, sino que nuestra
mente funciona por asociación. El hipertexto vendría, entonces, a
corroborar esa idea. Wittgenstein, Foucault, Barthes, Derrida y otros se
presentan como ejemplo de autores que defienden este tipo de
organización del pensamiento lógico que ahora se podría expresar de forma
no secuencial gracias al hipertexto,
La definición que dio Nelson de hipertexto como escritura no secuencial
ha dado muchos quebraderos de cabeza. Los seguidores de la narrativa
hipertextual, con George Landow a la cabeza, han defendido que la
narrativa lineal ha sido así por razones históricas y, sobre todo, por
influencia de la imprenta, y no por por ninguna otra razón lógica. Según
ellos, las formas narrativas hipertextuales vendrían a sustituir a las
formas de narrar tradicionalmente lineales y de esta forma, la forma de
expresión del pensamiento se ajustaría más al proceso de pensar.
Sin embargo, como irónicamente nos dice Lluis Codina, "Landow es autor
de diversas páginas web que se supone que deberían ilustrar sus teorías.
En cambio, ¿paradójicamente?, sus páginas web constituyen buenos
ejemplos de hipertextos entendidos como estructuras organizativas y brilla
por su ausencia cualquier intento de narrativa no lineal".
En la posición extrema a Landow y los defensores de la no secuencialidad
o multisecuencialidad, se encuentran otros autores y pensadores que
critican la fragmentariedad, la discontinuidad, la hipotaxis y el texto
descentrado a que puede dar lugar la expresión hipertextual. Mientras que
unos teóricos (Landow) valoran la muerte del autor y del texto
tradicionales y pregonan el triunfo del lector, otros teóricos de signo
contrario preconizan la aparición de un lector y un sujeto descentrado,
inconexo, fruto de la dispersión conceptual de la nueva textualidad del
hipertexto. Según estos últimos autores, el desarrollo cognitivo, la reflexión
y el análisis crítico se relacionan con la capacidad de pensar mediante
argumentos proposicionales y para la formación y el conocimiento se ha
considerado de vital importancia la propia existencia y forma de
organización del texto impreso que permite un desarrollo lineal y
argumentativo del discurso secuencial. El hipertexto, por tanto, rompería
con el pensamiento lógico, argumentativo y racional.
Como se puede comprobar, existen tanto los hipertextófilos como los
hipertextófobos extremos. De cualquier forma, no vamos a centrarnos aquí
en sí existen o no formas distintas de narrar, ni vamos a dilucidar cuál
responde a la forma real de funcionamiento del pensamiento, si al
razonamiento lógico tradicional o al razonamiento por asociación, lo cierto
es que las dos son constitutivas del pensamiento y que lo bueno del
hipertexto es que permite ambas. Lo que nos importa realmente es
saber qué aporta la estructura hipertextual y, sobre todo, destacar que el
hipertexto introduce nuevas formas de organizar la información y nuevas
formas de acceso a ésta. La Clasificación Decimal Universal no nos
cuadriculó el cerebro ni coartó la creatividad de los autores, se convirtió
únicamente en una forma de ordenar la información para poder
recuperarla de una forma más rápida y efectiva. El hipertexto ofrece una
nueva forma de presentar, acceder y recuperar dicha información, una
cuestión bien distinta es cómo se estructura el contenido argumental de
un documento y si sigue una determinada línea narrativa o argumentativa,
varias o incluso ninguna. Lo cierto es que el hipertexto permite todas y
cada una de estas líneas narrativas gracias a enlaces de muy distinto tipo:
jerárquicos, asociativos, formales, conceptuales, referenciales, explicativos,
etc., y que permite diferentes formas de representación de las ideas, la
información y el conocimiento, desde una línea estrictamente secuencial
hasta una combinación de relaciones secuenciales, jerárquicas de distinto
tipo y asociativas de diferente signo.
Los primeros hipertextos eran una maraña de bloques de texto que se
estructuraban únicamente por lo que Landow y seguidores llamaban
"relaciones de asociación", el resultado fue que los lectores y navegantes se
sentían náufragos y a la deriva en medio de un mar -incluso en un
pequeño río- de información. Rápidamente, los autores y lectores de
hipertextos sintieron la necesidad de establecer algún tipo
de estructura más allá de la simple asociación indeterminada de términos
a la deriva. ¿Qué es lo que el autor quería contar y de qué forma lo debía
organizar? ¿Cómo guiar al lector por esa ruta concreta o cómo dejar
abierta la puerta para que el usuario pudiera escoger su propio itinerario
sin tener que navegar a ciegas? Al principio, hasta la autora de esta tesis
se perdía entre los nodos de información. Fue necesaria una estructura de
composición formal y jerárquica que respondiera a una estructura
conceptual. Y también era necesario diseñar herramientas de ayuda y
navegación, índices, buscadores y visitas guiadas para que
los lectores pudieran elegir su propia ruta o se dejaran arrastrar por el
camino trazado por el autor, un camino sin pérdidas. Se precisaban
brújulas formales y temáticas, tanto para los caminos secuenciales como
para los no secuenciales y miguitas de pan conceptual para que
los usuarios se hicieran una idea mental de por dónde se movían, por
dónde se podían mover y con qué finalidad. La estructura y organización
de los nodos y las conexiones asociativas debía venir, pues, determinada
por la propia estructura semántica del hiperdocumento. La simple
conexión por asociación era útil, pero no bastaba si no tenía un sentido y
una luz para alumbrar el camino.
En otros hipertextos primerizos, por el contrario, no existía el menor
peligro de pérdida ya que lo que hacían simple y llanamente era adaptar la
información impresa al medio digital. A la manera de un libro impreso,
cada capítulo se configuraba como un nodo y las conexiones y enlaces se
realizaban a través del índice o, como mucho, el hipertexto constaba de un
texto principal alrededor del cual se conectaban las referencias y citas
bibliográficas, los gráficos, comentarios y anotaciones u otros elementos de
carácter secundario. ¿Era eso realmente hipertextual?
La potencia del hipertexto radica precisamente en la peculiar forma de
organización de la información. El hipertexto posibilita trazar las
referencias, crear referencias nuevas y establecer tanto
una estructura jerárquica como no jerárquica de composición, asociativa
como no asociativa, reticular, conceptual, formal, etc. El hipertexto ofrece
no sólo conectividad, apertura y extensibilidad, sino también
una gradualidad o modularidad a los documentos: un mismo segmento de
texto puede ser referenciado desde varios lugares, una misma idea puede
ser desarrollada con distinto grado de amplitud y profundidad. La
búsqueda puede ser secuencial, jerárquica, navegacional o directa y el
propio hipertexto nos ofrece todo tipo de relaciones internas y externas,
dentro del hiperdocumento y fuera de él, contextualizándolo tanto en un
pequeño entorno como en la inmensidad del conocimiento compendiado en
las redes. Pero la racionalidad humana sigue siendo la misma. Pensamos
secuencial y simultáneamente y también de forma asociativa, quizás las
asociaciones no puedan ser representadas al hilo del discurso, pero en
parte, el hipertexto nos las hace presentes. Por su parte los gráficos,
las imágenes en movimiento, los planos, los objetos en tres dimensiones,
los vídeos, los sonidos y todas las posibilidades multimedia son un enorme
ramillete de expresiones y modulaciones que acompañan al texto y lo
transcienden. Toda una inmensa riqueza de recursos y posibilidades que
ahora nos ofrece, de forma secuencial y simultánea -multisecuencial-, el
universo hipertextual.
Como sucede con el libro impreso, existen buenos y malos hipertextos, al
igual que existen buenos y malos libros. La estructura de un hipertexto es
arbitraria, puede ser definida de forma más o menos descentralizada o
jerárquica, ya que el establecimiento de las unidades hipertextuales se
debe a una -o varias- estructuras lógicas que tendrán su reflejo en la
estructura navegacional. El hipertexto, al igual que el libro tradicional,
exige un lector activo y reflexivo y que esté familiarizado con el nuevo
medio y, al igual que se exige que un lector de libros deba estar
acostumbrado a la lectura libraria, el usuario de un hipertexto deberá
conocer las claves para usar, navegar y explorar un hipertexto.
Tanto en forma impresa, como en forma hipertextual, información y
conocimiento no son sinónimos. El simple acceso a la información no
acredita el conocimiento, este último requiere siempre una labor
individual, íntima, perseverante y, sobre todo, activa. Un buen hipertexto
puede facilitar y estimular dicha labor.
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imagen
Diérame ahora la locura
que en aquel tiempo me tenía,
para pintar la Poesía
con el pincel de la Pintura.
Rafael Alberti: "A Picasso". En: A la pintura.
Desde hace varias décadas se habla de que vivimos en una iconosfera, en
el reino del audiovisual o la cultura de la imagen. La hegemonía de
la televisión, el cine, la fotografía y de otros medios icónicos favorecidos
por la omnipresente publicidad en nuestras vidas, ha dado lugar a la
consideración de que en la actual cultura, prima la imagen por encima del
texto. La irrupción del ordenador y de la tecnología hipertextual vendrían a
incidir sobre este hecho, ya que sustituyen el soporte papel y el vehículo
considerado hasta ahora como base del conocimiento: el libro, empieza a
ser sustituido de forma creciente por los píxeles en la pantalla. El texto se
vería amenazado ante la explosión de las imágenes favorecidas por
los multimedia.
El ordenador pasó de ser una máquina de cálculo a una máquina literaria
como afirmaba Ted Nelson en Literaries Machines, pero hoy también se ha
convertido en una máquina para la presentación perceptual y no para la
presentación racional propia del texto. El ordenador sirve
para la manipulación del símbolo y no sólo para el empleo
del signo lingüístico y/o numérico.
Las interfaces gráficas, las representaciones
icónicas de las pantallas y la explosión del multimedia han
contribuido a suponer que la cultura de la imagen prima
sobre la cultura del texto. En los hipermedia, el texto verbal
queda desplazado por un universo logográfico nuevo que se
nos presenta a modo de iconos o imágenes en miniatura,
gráficos de todo tipo, fotografías, imágenes en movimiento,
elementos visuales basados en la tipografía y en el color del texto y
los enlaces, etc. En la pantalla, la imagen se funde y se confunde con
el texto, y viceversa. Aparece lo que Mitchell llamó la imagentexto y la
forma del texto puede ser fácilmente manipulada como si se tratara de
una imagen.
Un gran número de autores analizan los cambios tecnológicos a lo largo de
la historia y coinciden en distinguir 3 etapas o estadios sucesivos en la
historia del conocimiento: Para Pierre Lévy estas etapas son: oralidad-
escritura-cibercultura, para Régis Débray son: escritura (logosfera)-
imprenta (grafosfera)-audiovisual (videosfera) y ahora aparece
la mediasfera (esfera mediática), para Mark Poster: comunicación cara
a cara-intercambios escritos-intercambios mediados
electrónicamente y para Raffaele de Simone son escritura-imprenta-
audiovisual (radio, televisión, Internet). Los nuevos medios contribuirían a
la explosión de lo visual.
Raffaele Simone, profesor de lingüística de la Universidad de Roma, ha
llegado a afirmar que Internet es el principal enemigo del libro y la lectura
y que en los últimos 20 años se ha dado un vuelco a 20 siglos de historia
del conocimiento que ha supuesto un retroceso evolutivo que sustituye la
lectura por la simple mirada. (Juan J. Gómez, El País, 14 de febrero de
2001).
Para Raffaele Simone existen 2 tipos de inteligencia:
Inteligencia secuencial: se aplica a la lectura y escritura. Quien
hace uso de ellas tiene que proceder por pasos consecutivos, uno
después de otro, linealmente, siguiendo el texto, el cual se desarrolla
ante sus ojos (o ante su mente) como una cinta.
Inteligencia simultánea: favorecida por la televisión y en general el
uso de códigos iconográficos, es decir, basados en la imagen.
Capacidad de tratar al mismo tiempo diferentes informaciones sin
que sea posible establecer un orden, una sucesión y, por tanto, una
jerarquía.
Para Simone, existen 4 factores que han originado la disolución de un
paradigma de cultura, de información y de educación: ha cambiado la
jerarquía de los sentidos (ahora la visión natural prevalece sobre la
alfabética), ha aumentado el valor de la imagen (y con ella la supremacía
de lo menos estructurado sobre lo más estructurado), ha cambiado la
naturaleza de la escritura y la tipología de los textos (que son
ilimitadamente modificables) y ha originado una nueva forma de elaborar
la información "no proposicional". Esta nueva forma de crear información,
ha perdido los rasgos tradicionales de ser analítica, estructurada,
contextualizada y referencial, para convertirse en "una masa
indiferenciada donde todo está en todo" que desprecia el análisis y la
experiencia.
Por su parte, la tesis de Marshall McLuhan en la Galaxia
Gutenberg, defendía más o menos la misma idea viniendo a
decir de forma resumida, que la escritura alfabética había
impuesto a la cultura occidental una racionalidad abstracta
que ahora era rota por las nuevas tecnologías y que éstas nos conducen a
una nueva tribalización. Aunque lo cierto es que McLuhan enfrentaba el
espacio visual al espacio acústico y táctil, e incluía en el primero al
pensamiento racional y la percepción lineal; y en el segundo la
simultaneidad propia de las sociedades prealfabéticas o postalfabéticas
como la actual. Consideraba, pues, la lectura como un acto derivado
de ver, algo que no parece muy acertado puesto que es muy distinta la
"visión" del texto de la "visión" de la imagen.
Existe cierto consenso en concebir que los procesos cognitivos propios de
la civilización occidental derivan de la alfabetización y de la escritura.
La escritura permitió fijar definitivamente y de forma invariable y duradera
las formas de conocimiento. Así pudo triunfar y extenderse el saber
racional y objetivo, la dialéctica y la argumentación lógicas. La imprenta y
su soporte, el libro impreso, extendieron y homogeneizaron este nuevo
modo de conceptualizar. La imprenta también se convirtió en un factor
clave para el desarrollo de las revoluciones científicas, introduciendo un
nuevo modo de ver y de actuar lógico, frío, racional y objetivo; alejado de la
magia y de las emociones que habían predominado en el modo de ver y de
actuar propio de las culturas orales basadas en el símbolo y el
mito, frente a las culturas basadas en la escritura y el signo
lingüístico. En el siglo de las luces, por ejemplo, aparecen
nuevas formas de mirar el mundo. En la Enciclopedia de
Diderot y D'Alembert las ilustraciones no sirven para decorar,
admirar o disfrutar, sino para aclarar. Se persigue la claridad
conceptual y el rigor deductivo. Sin embargo, en determinadas
épocas como la actual, la dialéctica entre imagen y texto se ha convertido
en una pugna constante.
Hoy existe un consenso bastante generalizado en percibir que la
hegemonía de la argumentación racional se encuentra amenazada tanto
por la excesiva y continua proliferación de imágenes como por los nuevos
sistemas de información -entre los cuales destaca el hipertexto-, alejados
del pensamiento lógico secuencial y del conocimiento racional clásico, por
eso se habla de la nueva racionalidad del hipertexto.
La oleada y saturación de
imágenes: cine, televisión, vídeo, carteles, fotografías, publicidad, cómic,
etc. y la reciente explosión del multimedia, así como la aparición
de nuevos tipos de imágenes como la infografía y nuevas funciones como
la posibilidad de su completa manipulación, unido al surgimiento de
la realidad virtual y simulada, plantean nuevos interrogantes que ya
habían sido esbozados con la llegada del audiovisual. La proliferación de
imágenes para la vigilancia y el consumo masivos, las imágenes
tecnologizadas despojadas de subjetividad y desligadas tanto de la cámara
como del ojo humano ¿cambian nuestra manera de concebir el mundo?
Los enormes flujos de estímulos y la avalancha icónica ¿modifican
nuestros modelos mentales y la manera de relacionarnos con la
información?
Todos estos temores ponen sobre el tapete el clásico enfrentamiento entre
el pensamiento racional y el pensamiento sensorial, encarnado el primero
en la palabra escrita y el segundo en las imágenes. La abstracción
intelectual frente a las percepciones sensoriales, la cultura de la imprenta
frente a la cultura visual y la dialéctica entre texto e imagen.
Desde hace varios años, muchos han sido los agoreros que han
pronosticado la muerte del libro ante la reciente avalancha de imágenes y
el poder hegemónico de la televisión. Sin embargo, y a pesar de los
temores, el medio televisivo no ha acabado con la cultura escrita, sino todo
lo contrario. La cultura de la imprenta no para de crecer. Gabriel Zaid en
su ensayo Los demasiados libros afirma: "La grafomanía universal publica
un millón de títulos anuales, con tirajes de miles de ejemplares". Este
mismo autor desmiente con cifras muy esclarecedoras que la aparición de
la televisión haya acabado o vaya a acabar con el libro, tal y como se
pensaba y se sigue pensando erróneamente. "Después de la televisión, la
población crece al 1,8% anual (en vez de al 0,3% en el milenio anterior) y
la publicación de libros al 2,8% (en vez de al 1,6% anterior)".
1450 (Gutenberg) 1950 (televisión) 2000
Títulos anuales 100 1.000.000
250.000
Población (millones) 500 2.500 6.000
Títulos (por millón de 0,2 100 167
habitantes)
Y sigue Zaid: "En el primer siglo de la imprenta (1450-1550), se publicaron
unos 35.000 títulos, en el último medio siglo (1950-2000) mil veces más:
unos 36 millones". "La humanidad publica un libro cada medio
minuto."(...) "Si uno leyera un libro diario, estaría dejando de leer cuatro
mil, publicados el mismo día. Es decir: sus libros no leídos aumentarían
cuatro mil veces más que sus libros leídos. Su incultura, cuatro mil veces
más que su cultura". "El número de películas producidas en el mundo no
es ni el 1% de los títulos publicados".
"Después de Gutenberg, apareció la prensa, el cine, la televisión, la
computación, los satélites, Internet; y cada vez se publica más, con más
facilidad, de más diversas cosas". Y ya ha comenzado la impresión bajo
demanda, por lo que podremos optar por una impresión personalizada
eligiendo uno o varios libros de entre los 50 millones de títulos existentes.
Así pues, ni la televisión ni otros medios icónicos han acabado ni van a
acabar con el libro. La iconosfera en que estamos inmersos coexiste con
una inmensa logosfera. Otra cosa distinta es que el libro tradicional en
formato impreso en papel sea sustituido -o coexista en mayor o menor
medida, con otro tipo de soportes.
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el hombre sin cultura pesca un resfriado".
Oscar Wilde
Desde la aparición de la escritura, ver ha primado sobre oír para fijar y
adquirir conocimiento. Sin embargo, a raíz de este hecho, han existido dos
visiones diferentes y casi antagónicas sobre la forma de adquirir y
transmitir conocimiento: la visión de la imagen y la visión del texto. Fijar
los pensamientos en imágenes y fijar los pensamientos en palabras son
dos formas de representación que han estado históricamente en pugna.
La linealidad y articulación del pensamiento racional, así como su
segmentación de la realidad, se oponen a la totalización de las imágenes, a
la unidad entre contenidos y formas. En el pensamiento sensorial y en las
imágenes no hay jerarquización entre significante y significado, a no ser
que las imágenes imiten la realidad y entonces sí sean fruto del
pensamiento racional y sea posible separar lo real de su representación.
En la primitivas formas de escritura, los pictogramas, no había diferencia
entre la forma y el fondo, pero poco a poco la imagen dejó de representar el
objeto que designaba, había nacido la escritura alfabética.
La dialéctica entre imagen y texto comenzó ya en el inicio de las religiones.
Se habla, no en vano, de las religiones "del libro". El Pentateuco, el
Deuteronomio y el Levítico, tres de los libros de la Biblia, prohíben las
imágenes. La propia denominación de Biblia procedente del griego biblos,
libro, confirma la importancia que se le da a la escritura como forma de
sacralizar la religión. Como afirma Facundo Tomás en una excelente obra
titulada Escrito, pintado donde analiza esta dialéctica entre escritura e
imágenes a lo largo de toda la conformación del pensamiento europeo: "la
monolatría se liga a la escritura como afirmación suprema del poder de
Dios". El judaísmo prohíbe representar a Dios con una imagen, la palabra
de Dios basta; y más lejos lleva esta consigna el islamismo. En los
primeros dos siglos del cristianismo sucede algo similar,
el cristianismo nace iconoclasta hasta que hace su
aparición una abundante idolatría con gran
proliferación de imágenes ya que el culto se
alimenta y acrecienta venerando las
representaciones de Dios, la Virgen, los
santos, etc. Además de tener una función
decorativa, la imagen cumple otra función
esencial: formar y adoctrinar a una
población iletrada.
Durante los largos siglos de la Edad Media, la mayor parte de
la población era analfabeta, y se imparte doctrina religiosa a través de la
pintura, la escultura, los retablos, la orfebrería, las catedrales y toda la
imaginería sacra. Sin embargo, aunque el cristianismo admite la imagen,
son continuos los enfrentamientos entre los valedores de las imágenes y
los espiritualistas defensores de la escritura que prefieren una fe "más
racional" y menos apegada a los sentidos, como único vehículo de
comunicación con Dios; como demuestran en el occidente cristiano varios
concilios y herejías a lo largo de varios siglos, y en el oriente, varias
cruzadas iconoclastas.
La pintura fue, durante muchos siglos, el medio hegemónico de
representación icónica. Hasta la aparición del marco, la pintura debía
adaptarse a la arquitectura de su soporte. El fresco se adaptaba los
volúmenes que le proporcionaba la roca, la pared o la vasija. No existía
separación lógica entre soporte y contenido, se trataba de una
representación mágica que, aunque de carácter espiritual, no se
diferenciaba de los objetos reales, sino que era una realidad contigua. La
pintura venía a ser una presentación del mundo, mas que
una representación. El arte no se separaba de la vida y, por tanto,
primaba el pensamiento mágico sobre la abstracción racional.
En el románico, lo real y lo simbólico estaban tan entremezclados que era
imposible separar lo real de su representación. Entre los objetos que
aparecen en el ábside de una catedral románica no
hay una relación causal, sino una unión de esencias y
semejanzas simbólicas, una conexión de sentido
mística. El Pantocrátor omnipotente colocado en lo
más alto del templo es una imagen poderosísima que
demanda sumisión y veneración marcando de forma
inapelable las distancias entre lo celestial y lo terrenal
mediante un simbolismo esencial que dominaban
tanto los teólogos como el pueblo en general.
En el fresco románico del ábside de San Climent de
Taüll, una ventana real abierta en el muro se
convierte en parte de la pintura. En numerosos
ejemplos románicos, la arquitectura se convierte en parte del simbolismo
de la propia pintura, es decir, una presencia de realidad se convierte en
parte de la representación/presentación.
Ábside de San Climent de Taüll. Museo Nacional de Arte de
Cataluña [Link]
No es hasta la llegada del arte gótico cuando la magia de la representación
empieza a ser sustituida por la racionalidad. La pintura se convierte
entonces en una imitación de la realidad pero diferenciando realidad y
ficción y separando el espacio cotidiano de su representación y/o
abstracción. El marco aísla y separa la realidad de su representación y así,
el marco comienza a convertirse en una metáfora de la pintura, como
también se hace lugar común la metáfora de la pintura como ventana
abierta al mundo. Lo que hay dentro del marco ya no es el mundo, sino un
discurso sobre el mundo. Esta idea no va va a ser abandonada ni a a ser
puesta en cuestión hasta los inicios del siglo XX.
Como afirma Facundo Tomás:
"A partir del siglo XIII y hasta la revolución conceptual que impondrán los
modernos medios de comunicación de masas, la pintura será concebida
como una ventana que permite mirar a través, pretendiendo mostrar algo
diferente a lo que la constituye; la teoría del arte tenderá siempre a
diferenciar entre forma y contenido, separando ambos conceptos como si
de cosas distintas se tratara; el pensamiento, en general, seguirá la línea
iniciada por Tomás de Aquino de considerar la realidad dividida en partes
y partes de partes".
Antes de la llegada de los escolásticos no existía la menor articulación
sistemática de los argumentos. A este respecto, Facundo Tomás recoge un
párrafo muy ilustrativo de la obra de Panofsky: Gothic Architecture and
Scholasticism, donde establece las similitudes entre la forma de
articularse un tratado de filosofía escolástica y una catedral gótica.
"Los escritos clásicos estaban divididos solamente en 'libros'. (...) A cuanto
parece no fue antes de los albores del medioevo que los 'libros' fueron
divididos en 'capítulos' numerados, cuya secuencia, sin embargo, no
implicaba ni reflejaba un sistema de subordinación lógica; y no fue antes
del siglo XIII que los grandes tratados fueron organizados de conformidad
con un plano general secundum ordinem disciplinae, de modo que el lector
es guiado progresivamente desde una proposición a la siguiente y está
siempre informado del progreso de tal procedimiento. El conjunto está
dividido en partes, las cuales -como la segunda parte de la Summa
Theologiae de Tomás de Aquino- podían estar subdivididas en partes
menores: las partes en membra, quaestiones o distinctiones, y éstas en
articuli. Dentro de los articuli la discusión procede según un esquema
dialéctico que implica una ulterior subdivisión, y casi todos los conceptos
están divididos en dos o más significados... según las distintas relaciones
con los demás".
Efectivamente, antes del siglo XIII, los libros no seguían la argumentación
lógica y racional que se considera hoy como la línea "normal" y "evidente"
del pensamiento y el discurso. Incluso los libros eran un conglomerado o
un potpourri de obras y autores, a veces sin un hilo conductor. Algo que
nos parece hoy tan obvio, como que un libro tenga portada, tardó cien
años en inventarse tras la aparición del primer libro impreso.
A partir de la escolástica empiezan a abundar las misceláneas sobre un
tema o tópico determinado (se unen textos de varios autores sobre un
mismo tema), las compilaciones (se unen partes textos de varios autores) y
los comentarios (se comentan y anotan los textos con interpolaciones
heterogéneas o se resumen y explican) y el avance teórico se realiza
mediante añadidos o "aditamenta". En los actuales libros de texto se
mantiene en mayor o menor media este modelo de compilación,
abundancia de citas y progresión "per additamenta".
El camino de la racionalidad y la abstracción
emprendida por el arte a partir del gótico da un
paso más allá con el arte renacentista que se
convierte en una actividad intelectual y no
manual o mecánica. En
el Quattrocento, Sandro
Botticelli pinta "El Nacimiento
de Venus" donde rompe con
muchos de los convencionalismos de la antigüedad, tanto
en la forma como en el contenido. Boticelli somete el
espacio y el tiempo a ordenación racional alejándose de la
tradición consagrada. En esta obra, a la alegoría
neoplatónica del nacimiento del alma cristiana a
través del bautismo y de la unión entre espíritu y
materia, se le suma la belleza de las formas de
Venus, lo que supone un verdadero reto del intelecto a la
sensualidad. En esta época, muchos pintores incluyen ventanas
en sus obras. Como afirma Facundo Tomás: "Pintar una ventana es pintar
una pintura". En el Renacimiento se introducen la perspectiva y las
proporciones, ya no se imita la realidad, sino que se imita la apariencia de
las cosas. Se trata de engañar a los sentidos para que estos crean que lo
que ven es real. Se persigue que parezca que las imágenes en dos
dimensiones se perciban en tres, tal y como se percibe la realidad. Esta era
la idea que mueve a Leonardo da Vinci "que parezca sobresalir del muro o
de cualesquiera superficies y engañe así a las mentes más
sutiles". Surgen así las llamada "reglas de Leonardo", descritas en
su Tratado de Pintura: pintar los objetos más próximos en colores más
saturados, contornos más nítidos, textura más gruesa; los objetos lejanos
estarán más arriba en el lienzo, serán más pequeños, más pálidos, más
finos de textura; las líneas paralelas de la realidad deben converger en la
imagen...
La pintura comienza a semejarse a la escritura ya que no sólo puede hacer
referencia a realidades que no están presentes, sino que se puede convertir
en una representación de lo real como núcleo de sí misma, es decir, la
pintura puede "reflexionar" sobre la propia pintura.
En la pintura renacentista, la ventana es la perspectiva, la mirada a
través, la pirámide visual imaginaria que llega hasta el objeto. Aquí cobra
tanta importancia el objeto representado como el sujeto que mira. La
perspectiva se convierte en la estructura del espacio, la luz en la realidad
física y los volúmenes y masas confieren la concreción de los objetos y las
cosas. En el Renacimiento se introducen los temas profanos, mitológicos y
de la naturaleza y las imágenes ya no son únicamente propiedad de la
iglesia, sino de una nueva clase social en despegue: la burguesía. La
pintura renacentista responde a una nueva concepción del mundo, a un
nuevo antropocentrismo en el que se destaca la individualidad del sujeto y
la ilusión y el deseo de éste de apropiarse y
comprender la realidad.
El Barroco va un paso más allá que el
Renacimiento, al incluir al espectador en el círculo
de representación. La pintura juega con la
realidad del mundo. En muchos casos se
introduce la realidad dentro de lo pintado, pero lo
que se retrata es un mundo de ilusión, una
interpretación del mundo apresada en el marco.
Sin embargo, no se rompe con la racionalidad, al
contrario, el arte se somete más que nunca a los
esquemas racionales, a pesar de los continuos
juegos entre realidad e ilusión.
En "El taller del pintor" o "Alegoría de la pintura" de Jan Veermer, el lienzo
vacío representa la idea artística, que no toma forma material sino en el
proceso de pintar. El pintor, de espaldas -y por tanto, anónimo- está
sentado en un taburete ante el caballete, ocupado en pintar en su lienzo.
Vermeer, como solía hacer habitualmente, sitúa la acción en un interior,
en este caso en su propio taller, y muestra elementos muy comunes en su
pintura: una mujer en azul (la musa de la Historia Clío) en una habitación
íntima de luz muy clara rodeada de objetos cotidianos y de gran realismo.
Lo que refleja Veermer en sus interiores es un universo armónico con el
individuo y medido de forma metódica en su perspectiva, luz y color. La luz
baña los objetos rodeándoles y enlazándolos. Sobre la mesa se encuentran
accesorios que en su época se interpretaban en el contexto de
meditaciones sobre teorías artísticas y que representan la cuestión de la
rivalidad de las artes. En esta lucha triunfa la pintura por encima de la
escultura, representada por la máscara sobre la mesa. Una cortina cubre
la mayor parte del lienzo, indicando que esto es una representación, y el
modelo diagonal de baldosas del suelo hace entrar el ojo en la escena. Hay
una silla abajo a la izquierda, lista para que el espectador se siente y
observe el espectáculo.
Pero en el cuadro de Veermer no sólo existe una alegoría de la pintura que
representa su intención pictórica, sino también una reflexión política. La
mujer con manto azul y una corona de hojas no es otra que la musa de la
Historia, Clío. El mapa representado en la pared y que ocupa gran parte
del cuadro fue realizado por Claes Jansz Visscher (Piscator) hacia 1692.
Por lo tanto, Vermeer se remonta al pasado, al estado geográfico de los
Países Bajos -las 17 provincias antes del armisticio con España en 1609,
que ya había sido políticamente superado mucho antes de su época. El
cuadro tiene, pues, una dimensión de carácter político. Vermeer es un
pintor en el contexto protestante de la Holanda del S. XVII en lucha contra
la dominación española. Su obra es un discurso sobre el mundo que le ha
tocado vivir y una interpretación propia de la historia y del papel que
puede jugar un pintor dando su visión de la realidad.
En la pintura Las gallegas en la ventana de Bartolomé Esteban Murillo,
el espectador queda definitivamente involucrado y atrapado en la escena
del cuadro. Las mujeres miran directamente a los ojos del espectador y
parecen dirigirse directamente a él, devolviéndole su mirada con otra
burlona y provocativa. Por otro lado, al no estar
cerrada la habitación por arriba, Murillo invita al
espectador a introducirse descaradamente en el
cuarto de las prostitutas.
Por su parte, Las Meninas,
pintado por Diego
Velázquez en 1656, es uno de
los cuadros que ha recibido
más amplios estudios,
reflexiones e interpretaciones
en la Historia de la pintura y
que ha sido considerado como
una obra pictórica total. Su barroquismo y el
engaño a los sentidos es completo. ¿Dónde está el
cuadro? ¿Qué es lo que verdaderamente pinta
Velázquez en Las Meninas? ¿Dónde están los Reyes? ¿Dónde está el pintor
mientras pintaba? La composición escalonada de los personajes, la adición
de elementos que aportan perspectiva geométrica como paredes y techos
además de los cambios de luz, la propia luz que penetra por el lado
derecho contrario al natural para pintar y, sobre todo, el juego del espejo
en el que la imagen que nos ofrece está parcialmente invertida, vista a
través de un espejo y a veces de dos, son el culmen del ilusionismo
barroco que nos esconde su verdadero significado.
El cuadro, a pesar de denominarse "La familia de Felipe IV" y "Las
Meninas" desde 1834, sólo representa a la infanta Margarita, junto a otras
damas y criados, y un perro. Los Reyes aparecen únicamente insinuados
en un espejo (o cuadro), y también está retratado el pintor mismo con sus
útiles de trabajo ante un enorme lienzo. Lo curioso es que Velázquez, el
pintor, no está situado frente a ese grupo de personas, sino que está
mirando en la misma dirección que las otras personas retratadas.
En el espejo de la pared del fondo se muestra la imagen de los Reyes, pero
no está claro si están presentes en la estancia, o si el espejo los refleja por
estar situados en la entrada. Lo cierto es que los Reyes no pueden
reflejarse en el espejo ya que deberían estar situados perpendiculares
frente a él y por tanto en el punto de vista, que es el punto de fuga del
cuadro. Si estuvieran frente al espejo probablemente no cabrían porque se
toparían con la puerta de entrada a la estancia y el pintor no alcanzaría a
verlos porque les taparía el lienzo.
Figura 1. Ubicación del punto de fuga real en el cuadro. Figura 2.
Punto de fuga en el espejo modificando la perspectiva de la
habitación. Figura 3. Situación del espectador y punto de vista del
cuadro con su perspectiva correcta y Figura 4. Posición del
espectador si el punto de fuga estuviese en el espejo. (Se
ha corregido la perspectiva del cuadro).
En 1865, Edouard Manet exhibe en el salón de París El almuerzo
campestre escandalizando a sus conciudadanos no sólo por el motivo de
una mujer desnuda ante dos hombres perfectamente vestidos, sino por la
brusquedad de los contrastes entre las zonas oscuras y claras, sin
transición, como manchas de color. Dos años más tarde, Manet vuelve a
escandalizar con La Olympia, la culminación de esta técnica. Las sombras
de la parte superior del cuadro, en donde apenas se adivina la cara de la
criada negra y el gato delante de un fondo negro sombrío y sin matices,
contrastan con los blancos de la parte inferior. Los volúmenes aparecen
planos y cobran importancia los contornos. En la mayor parte de la
pintura de Manet, masas oscuras y claras se contraponen y equilibran. Es
curioso que utilizara precisamente el color negro con generosidad, ya que
éste había sido proscrito por los impresionistas porque este color no se
hallaba en la naturaleza.
Lo que hace Manet en sus obras es utilizar técnicas ópticas basadas en la
luz, los contrastes de formas y el estilo compositivo. Manet no duda en
aplicar a la pintura las técnicas del grabado y, sobre todo, de la fotografía.
En "El almuerzo campestre" hay claramente una elevación del enfoque que
es, indudablemente, una técnica fotográfica, como lo es también la
sucesión escalonada de planos. Manet razona sus cuadros de una forma
puramente técnica, y siempre que pinta, sea cual sea el tema y el motivo,
pinta sobre la pintura misma. En La Olympia, Manet imita a la Venus de
Urbino de Tiziano y a La Maja de Goya, pero lo hace desde la visión
contemporánea de su época. Con Manet se inicia la modernidad y la
pintura comienza a hablar sobre sí misma, la pintura se convierte en el
objetivo de la propia pintura.
Figuras: "Almuerzo
campestre" [Link]
Olympia [Link] Manet
A partir de Manet, la verosimilitud deja de ser un atributo de la
pintura. La fotografía supuso un revulsivo para la representación de la
realidad y la pintura toma entonces otros derroteros. En su primera época
es la fotografía la que imita a la pintura. Las fotografías y
los carteles litográficos imitan las técnicas pictóricas tanto en los temas
como en las formas, aunque poco a poco inician su propia andadura. Lo
cierto es que la fotografía es el medio que va a recoger esa legado de servir
de analogía del mundo real y, por lo tanto, la pintura se puede dedicar a
otros menesteres. La pintura deja de ser el medio hegemónico de
representación visual de la realidad y cede esta hegemonía a los
nuevos medios icónicos de masas. El primer paso que debe tomar la
pintura para independizarse del mundo real es romper con el marco,
romper con la perspectiva y la tridimensionalidad y romper con la ventana
abierta al mundo.
En el siglo XX, se vuelve así, en pintura, a la concepción anterior al gótico.
Se trata de romper con la ventana y de crear nuevos conceptos y nuevos
objetos para pasar de una visión "a través" a una visión de la pintura
misma como única realidad. El color es una posibilidad a explorar y esto
es lo que hacen Matisse, Gauguin y Van Gogh, entre otros, utilizar el
color como máxima expresión. Se pretende volver al sentimiento, a reflejar
la emoción, que la pintura mueva los sentidos. La pintura se vuelve hacia
el goce sensorial del espectador, a la visión directa para el goce inmediato.
El lienzo de representación se convierte en presencia. Como afirma
Facundo Tomás: "Otro pintor planteará con radicalidad esa voluntad de
acabar con la condición de 'discurso sobre el mundo' y volver a reintegrar
a la pintura en el inventario del mundo. 'Yo no reproduzco lo visible, hago
lo visible'". Se refiere a la frase de Paul Klee emergida desde el corazón del
arte del siglo XX y que compara con otra frase similar pronunciada por
Juan Damasceno, en pleno siglo VIII: "La
misión de la pintura es hacer visible lo
invisible".
"Castillo y sol" de Paul Klee
Tanto Klee como Wassili
Kandisky elaboraron su propio ideario
estético pretendiendo una teoría no sólo del
color, sino de las formas. Sin embargo, sus
disquisiciones son más bien literarias y
tienen, por fuerza, que echar mano de
metáforas poéticas, musicales y fisiológicas.
En sentido estricto, todavía no se ha logrado un enfoque racional de la
expresión pictórica. Como afirma Jacques Aumont en La imagen: "Las
explicaciones de Klee o de Kandisky sobre la línea y sus aventuras son
fascinantes, pero derivan de la ficción (una línea que pasea, que se
apresura, que está desequilibrada, etc.)". Klee, en Esquisses
pédagogiques, recogió todas estas teorí[Link] en 1910, en Punto
y línea sobre el plano escribe: "Frío cálculo, manchas saltarinas sin
premeditación, construcción matemática exacta (manifiesta u oculta),
dibujo silencioso, llamativo, acabado meticuloso, fanfarrias de colores,
su pianissimo de violín, superficies grandes, tranquilas, pesadas,
desbordadas. ¿No es esto la forma? ¿No es eso el medio? Almas
dolientes, en búsqueda, atormentadas, con el profundo desgarro
causado por el choque de lo espiritual y de lo material. Lo encontrado. Lo
que de vivo hay en los vivos, y la naturaleza 'muerta'. El consuelo de las
apariciones del mundo: exterior, interior. Idea de la alegría. La llamada. El
decir del secreto a través del secreto. ¿No es esto el contenido?
"Balancement" de Kandisky
Como vemos, el arte abstracto, que dejó de considerar justificada la
necesidad de la representación figurativa para tender a sustituirla por un
lenguaje visual autónomo dotado de sus propias significaciones, necesitó
de la palabra para explicar estas significaciones.
Hoy consideramos que cualquier imagen es expresiva. Sin embargo, la
noción de expresividad en el arte necesitó de toda una corriente teórica y
práctica que así lo afirmara. Klee y Kandisky buscan representar no la
realidad objetiva, sino mas bien las respuestas y emociones subjetivas y, el
arte expresionista, en general, se convierte en el arte del yo y de la
expresión del interior, en contraposición a la realidad exterior y a la
imitación de la naturaleza.
En las obras de Edvard Munch ya hay una temática de
oposición al placer de vivir
impresionista. Munch "expresa" el
dolor y la angustia en obras
como El grito y La angustia. El
uso de líneas sinuosas tanto para
componer las figuras humanas
como el paisaje, configura un
ambiente que resulta turbador e inquietante. El
grito, refleja a la perfección la abstracción del entorno, el desgarro y la
soledad humana angustiosa que incluso parece conmover a la naturaleza.
El grito de Edvard Munch, 1893
Nosferatu de Friedrich Wilhelm Murnau, filme de 1921
La corriente expresionista nace por oposición al impresionismo y al
naturalismo y se expande rápidamente no sólo a la pintura, sino también a
la poesía y al cine. Sus cimientos se sustentan en un rechazo total de la
imitación, la exacerbación de la subjetividad, el exceso y el papel
fundamental que se otorga a la materia, a la línea sinuosa, los colores
puros y los contrastes acentuados. Los autores se "expresan" por medio de
la distorsión, la exageración, el primitivismo y la fantasía y también a
través de lo lúcido, lo irritante y lo violento, y mediante la aplicación
dinámica de elementos formales.
El cubismo es una vuelta de tuerca más observando la
realidad desde otros ángulos.
Mediante un ejercicio intelectual
el artista reduce las formas de la
naturaleza a pura geometría,
presentando simultáneamente al
espectador el objeto bajo diversos puntos de
vista.
Mujer en la ventana de Picasso
El Guernica de Picasso, 1937
El expresionismo consigue que la expresividad del arte quede por siempre
ligada a la emoción. Picasso, aun utilizando un lenguaje cubista ya algo
degenerado, logra su obra cumbre con una obra expresionista: El
Guernica. En este cuadro, Picasso logra expresar el terror, la
desesperación y el grito doloroso de un pueblo ante la guerra. Como afirmó
el propio autor en 1945: "No, la pintura no está hecha para decorar
departamentos. Es un arma de guerra para el ataque y la defensa contra el
enemigo".
Marcel Duchamp comprendió los nuevos derroteros del arte llevando
hasta el extremo la idea de que el arte deja de ser un cuadro para
convertirse en un objeto más de la vida cotidiana. El objeto de arte se
convierte en una alegoría, una síntesis poética de visualización y reflexión.
Duchamp quiere devolver al arte la condición de soporte de ideas. Según
Facundo Tomás, si en Klee encontramos paralelismos con el
neoplatonismo, en Duchamp encontramos semejanzas con el aristotelismo
del siglo XIII. Duchamp propone la ruptura de los géneros de la tradición
plástica y crea los llamados "ready-mades", auténticos poemas-objeto con
los que cuestiona y amplía de forma radical los límites del
arte. Entre los "ready-mades" más conocidos se
encuentran: Rueda de bicicleta (el primero de estos objetos
que data de 1913 y consiste en
una rueda de bicicleta con el eje
invertido y colocada sobre el
asiento de un taburete de cocina),
el erizo, Fuente o urinario,
Portabotellas, la máquina de
escribir Underwood y el secador de
botellas. Duchamp comprende la gran
transformación que iba a emprender el arte tras
la expansión y el desarrollo tecnológico y quiere rebelarse contra los límites
que la historia del arte ha impuesto a la pintura. De esta manera, parodia
y se burla de de los lugares comunes en arte, de la belleza y de las
tradiciones artísticas. Lo que pretende Duchamp es convertir la pintura en
literatura y la literatura en pintura, pero la pintura no puede hacer otra
cosa que crearse a sí misma o negarse a sí misma. Duchamp se rebela y
niega la esencia de la pintura, sin embargo, la condición metafórica del
arte, devuelve a los objetos representados por Duchamp la condición de
obra de arte. Es imposible romper el marco. (Figuras: "Rueda de bicicleta"
y "Fuente" de Duchamp. [Link]
El surrealismo figurativo de René Magritte se vale también de un estilo
provocador y contrario a los convencionalismos pictóricos como Duchamp
pero, al contrario que éste, lo que pretende Magritte es mostrar las
paradojas de la representación mediante la parodia del cuadro que niega el
cuadro. Haciendo uso de objetos cotidianos, pero con una disposición
distinta a la habitual: pipas, manzanas, nubes, barras de pan, sombreros
hongo, etc. junto con la tensión creada por una rara luz metafórica, crea
una extraña sensación de desazón y un sentido de incomprensión lógica
por la especial disposición de los objetos. Las obras se convierten en
verdaderas paradojas visuales con las que Magritte ironiza
sobre la representación. Sus cuadros son pinturas sobre la
pintura representada. Magritte nunca quiso explicar sus
obras y argumentaba que debían convertirse en un enigma.
La condición humana, II 1935.
La imagen y la realidad se mezclan tanto dentro del cuadro
como
fuera de él. El espectador ve de forma simultánea el paisaje
marino tanto en el espacio del cuadro como fuera de él, dentro del propio
cuadro.
La traición de las imágenes, 1929.
¿La famosa pipa? No se cansaron de hacerme reproches.
Pero ¿puede Ud. llenarla? No, claro, se trata de una mera
representación. Si hubiese puesto debajo de mi cuadro
"Esto es una pipa", habría dicho una mentira". René Magritte
La ventana, 1925. El dibujo de la pirámide y la pirámide
representada en el paisaje tras la ventana. La pintura es un
pájaro prisionero del paisaje, esclavo de una falsa ilusión que
se libera, pero que vuelve a caer en otra falsa ilusión.
Fuente de las
imágenes: [Link]
ano/
Andy Warhol, el más influyente de los artistas del Pop Art, considera que
la aplicación directa del pigmento sobre el lienzo era algo obsoleto y
limitado, y empieza a utilizar serigrafías para transferir imágenes
fotográficas a lienzos. En los años 60 empieza a reproducir múltiples
retratos de celebridades, como Marilyn Monroe, Elvis Presley y Jacqueline
Kennedy. Y a duplicar imágenes de productos comerciales producidos por
los medios de comunicación de masas, tales como la sopa Campbell,
sugiriendo que las estrellas fabricadas por los media son como los
productos comerciales.
Mao es una de las series de retratos serigrafiados del líder de la China
comunista, Mao Zedong que Warhol reprodujo en 1973. Su irreverente
actitud hacia la propaganda totalitaria china se manifiesta claramente en
la superficie de la pintura. Las extravagantes y llamativas pinceladas
rivalizan con la imagen fotográfica, formando salpicaduras de color sobre
la ropa de Mao. El carmín y la sombra azul de ojos se parecen a un graffiti.
Estos detalles pueden ser interpretados como un comentario sobre la
similitud entre la propaganda comunista y la propaganda capitalista
llevada a cabo por la publicidad y los media.
El movimiento del Pop Art se originó en Inglaterra a finales de los años 50,
interpretando las imágenes de la cultura del consumo con humor negro,
ironía y crítica. En su forma americana, el Por Art presenta imágenes
menos duras, adaptadas a fuentes tales como los cómics, productos
comerciales y fotos publicitarias. Esta deliberada huida del expresionismo
abstracto conmocionó al arte mundial en los años 60.
Figura: Exhibition view, Mao Wallpaper, Andy
Warhol, Musée Galliera, París, 1974. Fotografía de
Jacqueline Hyde.
[Link]
es/MOD_9.shtml
Así pues, no hay una sola forma de mirar y
entender las imágenes, la interpretación de la
imagen ha variado a lo largo de los siglos y la dialéctica entre la imagen y
el texto se ha ido modificando a lo largo del tiempo, unas veces
acercándose y otras distanciándose. Como afirma Régis Debray en Vida y
muerte de la imagen: "No existe la imagen en sí misma: su estatuto y sus
poderes varían continuamente con las revoluciones técnicas y los cambios
en las creencias colectivas. Y, sin embargo, la imagen ha dominado
siempre a los hombres, aunque el ojo occidental tenga una historia y cada
época un inconsciente óptico. Nuestra mirada fue mágica antes de ser
artística. Y en la actualidad se está haciendo económica".
En relación con lo real, la imagen tiene un valor de representación, un
valor de símbolo y un valor de signo. Estas últimas apenas son imágenes.
Pero esta es una simplificación. Estas tres funciones o valores pueden
coexistir en la misma imagen. Las funciones de la imagen pueden ser
simbólicas, epistémicas o estéticas. Para Gombrich en Arte e ilusión no hay
mirada inocente, el papel del espectador es activo y proyectivo. El
espectador es quien hace la imagen, en el sentido perceptivo. Otros
autores ponen el énfasis en que la imagen actúa sobre el espectador.
En el siglo XX, la pintura ha dejado de ser el medio icónico por excelencia
y, aunque ha pretendido y pretende deshacerse del marco para
confundirse con la vida real, como sucedió antes del arte gótico, ya es
incapaz de hacerlo. Su espacio está ocupado por los nuevos medios de
comunicación de masas que ahora se perciben a través de las pantallas.
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en la conformación del pensamiento europeo. Madrid, Visor, 1998. [Volver]
ZUNZUNEGUI, Santos. Pensar la imagen. Cátedra/Universidad del País
Vasco, 1995.
María Jesús Lamarca Lapuente. Hipertexto: El nuevo concepto de documento en la cultura de la
imagen.
"No conozco nada más triste (triste no trágico) que un animal que se ha quedado ciego.
A diferencia de los humanos, al animal no le queda otro lenguaje que le describa el mundo".
John Berger: "Algunos pasos hacia una pequeña teoría de lo visible".
El nacimiento y evolución de la escritura marca una dialéctica entre las
imágenes y la escritura alfabética a partir de la cual, las imágenes y el
texto toman sus propias posiciones divergiendo o aproximándose en
mayor o menor medida.
Al principio la escritura fue de carácter logográfico y pictográfico,
ideográfico o una combinación de ambos. La primera escritura china fue
de tipo logográfico -del griego logos: conocimiento, graphos: escritura-.
Es decir, que usaba símbolos, o logogramas, y cada uno representaba
una palabra en el lenguaje: un símbolo significa casa, otro sol, otro
flecha, etc. Los logogramas más antiguos eran pictográficos, esto es,
dibujos simplificados de los objetos que nombraban. Por ejemplo, para
"caballo" se usaba el dibujo de una casa.
Con el paso del tiempo los pictogramas
se fueron simplificando cada vez más,
hasta que algunos de ellos perdieron
toda relación con su
símbolo original. A
los signos que
resultaron de esta
simplificación se
les denomina ideogramas, porque cada uno
representa una idea. Se inventaron nuevos
caracteres para representar acciones, sentimientos,
diferencias en el tamaño, color, gusto, etc.
Generalmente a los ideogramas existentes se les
añadían nuevos trazos para añadirles significados. A diferencia de
nuestra cultura, la escritura china no se basa en los sonidos
(representados por las letras de un alfabeto) sino en el significado de
cada carácter o ideograma.
El sistema de escritura jeroglífico egipcio era ya mixto (ideográfico y
consonántico) y fue usado desde c. 3100 a. C. al 400 d. C. El sentido de
la escritura es horizontal de derecha a izquierda, de izquierda a derecha,
en bustrófedon y vertical de arriba hacia abajo comenzando por la
derecha y comenzando por la izquierda. Luego llegaron los alfabetos
propiamente fonéticos, fenicio, griego y romano.
Pese a esta pugna entre imagen y texto, a lo largo de la historia ha
habido intentos de conjugar, incluso confundir imagen y texto.
La escritura a veces ha querido permanecer en esa ambigüedad de los
primeros tiempos que la colocaba a medio camino entre imagen y texto,
símbolo y signo, como demuestra la caligrafía. La caligrafía es la
escritura como arte, donde prima tanto la imagen como el texto. En
Medio Oriente y en Asia la caligrafía se valora igual que la pintura. Los
caracteres chinos son muy apreciados en el arte de la caligrafía que tiene
más de dos mil años de existencia. Para los artistas chinos, la línea -no
las luces y las sombras como en gran parte del arte occidental- es el
elemento estructural básico de la caligrafía, como de toda pintura.
Cuerpo (shèn) Espíritu (Gui) Pincel (Yù)
Fuente: Escritura y
caligrafía. [Link]
[Link]
La caligrafía árabe también es el pilar más importante del arte
árabe, debido a la prohibición de la pintura islámica. Y
los códices miniados medievales no son otra cosa que
un intento de conjugar texto e imágenes en donde a
veces se llega a confundir símbolo y signo como ocurre
con las letras capitales.
.
Por su parte, la poesía ha intentado también nublar las fronteras entre
imagen y signo lingüístico ya desde antiguo. En la época clásica y
medieval, existían los caligramas, que en 1913 retoma Guillaume
Apollinaire. En ellos se representa la imagen a que hace mención el
discurso, dibujándola por medio de sus propias palabras. Así pues, la
disposición gráfica representa visualmente el contenido del texto,
literatura y artes plásticas se funden y
confunden.
La paloma apuñalada
de Guillaume Apollinaire
La poesía
experimental se llevó
a cabo sobre la página
impresa, pero ya quiso
salirse de ella
moldeando las palabras y los signos y creando los
llamados poemas objeto. Se produce una tensión entre
lo verbal y lo visual, lo simbólico y lo icónico. Se pretende
romper también no sólo con la orientación de
la lectura de izquierda a derecha, que se piensa que es
en realidad una representación arbitraria de la cadena
secuencial del lenguaje hablado, sino también con la
página bidimensional, también leída de izquierda a
derecha y de arriba a abajo. El texto se dispone
libremente en el espacio bidimensional como podemos
ver en los siguientes ejemplos de poemas visuales:
La capilla aldeana de Vicente Huidobro
En el arte incluso hay un intento de suprimir el lenguaje y convertirlo en
imagen. "La canción nocturna del pez" (1905) de Christian Morgenstern,
compuesto de signos métricos y el "Poema Fónico mudo" de Man Ray
(1924), son un claro ejemplo de esta aproximación:
Fuente: [Link]
Los poemas dibujados de Vicente Huidobro han sido recientemente
pintados por diferentes autores, lo que demuestra que el gusto por
la fusión y confusión entre imagen y texto sigue vigente:
Couchant, 1922 Ocean, 1921 Marine, 1925
Poemas pintados (izquierda) y poemas dibujados de Vicente Huidobro (derecha).
Fuente: [Link]
Estas tendencias han formado parte de la literatura de vanguardias, la
poesía experimental de los años 60 y 70 del siglo XX y sigue vigente en
la actualidad a través de la práctica de nuevos caligramas y la poesía
visual actual. Los títulos (multimedia y poesía experimental, del lenguaje
visual al libro objeto, lenguaje visual, música-poesía visual, poesía
fonética, polipoesía, holopoesía o poemas holográficos, el ojo que lee) a
que da entrada la web denominada Poesía visual son muy ilustrativos de
en qué consisten estas prácticas poéticas y el intento de convertir el
signo textual en otra cosa.
La poesía de las vanguardias históricas dio también lugar a una
dialéctica no sólo entre la imagen y el texto, sino también entre el sonido
y el texto. La poesía fonética ligada al futurismo ruso e italiano, el
dadaísmo y MERZ y a las vanguardias históricas de principios del siglo
XX fue un intento de introducir en el terreno literario el irracionalismo y de
expresar las palabras con diversos sonidos. La poesía sonora no es
poesía recitada o declamada al modo tradicional, sino poesía
experimental que utiliza técnicas fonéticas y/o ruidos. Se evita usar la
palabra como mero vehículo del significado y se compone el poema
mediante sonidos que requieren una realización acústica. No es una
mezcla de música y discurso o viceversa, sino que el discurso se hace
música o viceversa. El poema sale de la página para ser recitado con la
voz, pudiéndose acompañar de diferentes instrumentos, como martillos,
timbales, maderas, o declamaciones simultaneas con otras
declamaciones.
Tristán Tzara explora el poema simultáneo a dos o varias voces y
también incluye otros sonidos primitivos y cantos procedentes de África y
Oceanía. Se trata de un espectáculo visual y fonético. Los futuristas
rusos también inventaron el concepto "zaum" buscando un lenguaje
transmental vacío de racionalidad. Se trataba de una lengua conceptual
que huía de la sintaxis y de los signos de puntuación, por ejemplo, por
medio de una sucesión de sustantivos que producían una sucesión
continua de imágenes y que pretendía llevar el lenguaje hasta la
onomatopeya y el ruido. En 1913 Luigi Russolo escribe el manifiesto "El
arte de los ruidos" donde estudia el ruido de la guerra y los ruidos de la
naturaleza, los etno-ruidos, la grafía enarmónica, etc. dando origen al
llamado Arte del Ruido. En 1933 Marinetti publica "La radio futurista"
donde presta una atención específica a la radio, a la que él llamaría La
Radia para sus "síntesis radiofónicas". Estos experimentos futuristas son
un preludio de lo que ahora pueden ser la música electroacústica y el
sonar, el instrumentista omnipotente y sin límites humanos; y un ejemplo
claro de cómo dar otro sentido diferente a un medio determinado.
La poesía es un arte que utiliza las palabras como materia prima. La
poesía visual enriqueció la palabra dándole cuerpo a la superficie del
papel, pero también se intentó dar cuerpo a la palabra utilizando otro tipo
de materiales. Así surgen poemas hechos en madera, vidrio, metal o
plexiglás, y también los libros o poemas objeto. Lo que se quiere es
trascender la linealidad y rigidez del soporte papel y del formato impreso.
En la actualidad han surgido intentos similares a los ya citados en los que
no sólo se quiere romper con la página impresa mediante una falsa
impresión de tridimensionalidad, sino ofreciendo realmente dicha
tridimensionalidad al colocar el poema directamente en el espacio,
liberándolo definitivamente del papel. Ello ha sido posible gracias a la
holografía. Así nació, en 1983, la holopoesía. Incluso los poetas que la
practican hablan de una cuarta dimensión, porque la percepción del
holopoema depende también del tiempo subjetivo del lector. Los
holopoemas pretenden romper la fijación, integridad y continuidad del
texto, porque su lectura no se da lineal ni simultáneamente, sino a través
de fragmentos vistos por el observador según las decisiones que tome
puesto que dependen de la posición que adopte el observador en
relación al objeto. Los holopoemas introducen, pues, los conceptos de no
linealidad, interactividad, transitoriedad, multimedialidad, flexibilidad en el
contenido, obra abierta, etc. que también son características propias del
hipertexto. Se trata de poemas o documentos dinámicos que varían de
forma, colores, volúmenes y texto dependiendo de la posición del
observador o lector. Son pues, al igual que el hipertexto, nuevas
estrategias de lectura y escritura.
Eduardo Kac, en su artículo Holopoesía y más allá afirma:
"En matemáticas, ser un fractal significa encontrarse entre una dimensión dada y la siguiente, ya
sea hacia arriba o hacia abajo. En el arte, ser un fractal puede significar, por analogía, estar entre
la dimensión verbal y la dimensión visual del signo. Tomando la analogía de Bense un paso más
adelante, podemos concebir un lenguaje -moviéndose y cambiando en el espacio y el tiempo- que
consista en esta transportación del código verbal (la palabra) al código visual (la imagen) y
viceversa. La experiencia poética es enriquecida cuando el espectador o lector ve una obra que
continuamente oscila entre el texto y la imagen."
La holopoesía puede ser grabada en cinta holográfica o en
cualquier soporte óptico digital y puede ser proyectada sobre
una pantalla. Se pueden sintetizar hologramas de láser cuya información
se transfiere a otro holograma visible con luz blanca. El holopoema,
como cualquier imagen holográfica proyectada, no sólo libera al texto de
la página, sino también de otros materiales palpables, ya que se trata de
un haz de luz o varios haces de luz proyectados en el espacio. Exige
un lector dinámico que debe moverse alrededor del texto porque éste
cambia mientras es visto desde diferentes perspectivas, El poema
cambia, se transforma en el espacio tridimensional, cambia de color y
significado. Se habla también de lectura binocular porque la lectura es
una síntesis de la percepción recibida con cada ojo. El texto no está en
una superficie, sino flotando en el espacio.
La siguiente idea de Kac es toda una declaración de intenciones para
buscar nuevos caminos:
"Entre las convenciones lingüísticas de occidente se encuentra la orientación de izquierda a
derecha del proceso de lectura, que viene siendo una representación arbitraria de la cadena lineal
del lenguaje hablado. Asimismo, esto es válido para la página bidimensional misma que heredó la
norma y es leída de izquierda a derecha y de arriba a abajo. En cierto sentido, la lectura de arriba
abajo sigue una percepción ordinaria de la realidad, regulada por la actuación de la ley de
gravedad sobre los objetos. Una secuencia de páginas en un libro se lee convencionalmente de
izquierda a derecha también, pareciéndose a la cadena que se forma por las secuencias de
palabras en un enunciado. Es imposible no tomar en cuenta los límites impuestos sobre la creación
poética por las propiedades físicas del espacio visual en el cual se trabaja. El reto del poeta es
exactamente hacer a un lado las convenciones y crear nuevos códigos, moviendo el lenguaje más
allá de lo redundante, la verborrea y lo ordinario. Los poetas visuales modernos distribuían las
palabras libremente sobre la página, o creaban estructuras de su propia referencia, a veces con
posibilidades de mutabilidad entre las palabras en la estructura realizada. Imprimían fragmentos de
palabras, realzando su naturaleza visual, o convertían a la palabra misma en imagen, siempre
dentro de los perímetros de la página inmutable, o los límites tangibles de materiales
tridimensionales, estables y sólidos. La inmutabilidad y estabilidad de superficies bidimensionales y
tridimensionales condicionan el campo de significado de la poesía visual hasta ahora".
La poesía visual en todas sus vertientes está a medio camino entre la
literatura y las artes visuales, como lo atestiguan los holopoemas, la
poesía fónica o sound poetry y la poesía desarrollada por el grupo de
Firenze, que utilizaba fotografías y textos extraídos de la publicidad, y
que fue denominada poesía visiva. Los ejemplos de esta confusión y
fusión de medios son incontables.
El verbo griego graphein significaba tanto escribir como dibujar. La
caligrafía, los códices miniados e iluminados, los caligramas, los poemas
visuales, el cartelismo, los grafittis actuales, etc. Siempre se ha jugado
con la plasticidad del texto.
Fuente: [Link]
Fuente: [Link]
E incluso se ha llegado a utilizar el cuerpo humano como soporte de
escritura, en vez del cartel o el muro. Una
moda reciente es la proliferación de
los tatuajes entre los jóvenes, antaño una
práctica restringida a los ambientes
marineros o carcelarios y que hoy se ha
extendido en todos los ámbitos y clases
sociales.
El signo verbal impreso queda fijado en la
rigidez de la página, igual que le ocurre a
una línea sobre un lienzo. La poesía y el arte de vanguardia pretendían
-y pretenden- romper el uno con la narrativa y, el otro con el arte
figurativo, pretendían romper con lo lineal del discurso y la visión.
Buscaban una tridimensionalidad no estable, sino inestable, mutable.
El lector del texto o de la imagen podía experimentar distintas
perspectivas pues el texto varía de dirección, velocidad, distancia, orden
y ángulo de lectura. Esto se ha conseguido y hecho realidad con
la Poesía visual realizada por ordenador. En la Web prolifera no sólo este
tipo de poesía, sino que también hacen su aparición muchos hipertextos
literarios que aprovechan las posibilidades que ofrece la pantalla del
ordenador para trascender la linealidad de la página impresa. Por
ejemplo, podemos crear en línea nuestro propio poema visual mediante
un programa llamado Poem Generator.
El hipertexto multimedial aporta nuevos recursos al quehacer artístico,
puesto que no sólo ofrece la posibilidad de combinar y conjugar
lenguajes de todo tipo, sino que, además, ofrece un nuevo espacio que
transciende la linealidad y recrea ámbitos artísticos imposibles de ser
imaginados por otros medios. Es el caso de los poemas virtuales o
Vpoemas creados por ordenador mediante signos tridimensionales en un
espacio virtual que puede ser manipulado, siguiendo unas leyes físicas
reales simuladas o cualquier tipo de ley física inventada. Los poemas son
dinámicos y se mueven a través de programas o por medio de
la interacción entre el poeta, la obra y el lector.
Como vemos, la fusión entre imagen y texto se ha llevado a cabo bien
desde el enfoque textual (literatura): cargando las palabras visualmente,
bien desde el enfoque visual (arte), esto es, enriqueciendo las imágenes
verbalmente, creando así una constante oscilación entre texto e imagen,
imagen y texto.
La multimedialidad no es, pues, un fenómeno nuevo propiciado por los
nuevos medios digitales y la pantalla del ordenador, sino que ha estado
presente tanto en el arte como en la literatura. Siempre se ha intentado
combinar dos o más lenguajes verbales o no verbales, aunque la
combinación sígnica haya alcanzado su máximo potencial con la llegada
de la digitalidad y las posibilidades multimediales que ésta ofrece
ahora. Antes de que fuera posible realizar gráficos por medio del
ordenador, era muy corriente utilizar los caracteres del teclado para crear
dibujos bidimensionales, pero la explosión multimedia ha llegado con
las interfaces gráficas. La multimedia se convierte, pues, en un nuevo
medio de expresión digital complejo y totalizador que abarca todos
las morfologías y todas las formas de expresión: texto, imagen, audio y
otros recursos audiovisuales. La multimedia por ordenador une un
significante a un significado conjugando la forma de expresión con los
contenidos en un todo indisoluble. ¿Por qué no darle al texto una
dimensión estética y artística junto a su tradicional dimensión cognitiva?
El hipertexto y la hipermedia introducen en un mismo plano expresivo, el
espacio y el sonido junto a la estructura verbal, creándose así un área de
conjunción de lenguajes verbivocovisual, borrando los límites
entre imagen, sonido y semanticidad.
Muchos autores hablan de una nueva oralidad, ya que la comunicación
oral, cara a cara a través de los hipermedios, será la que prevalezca
frente a la escritura u otras manifestaciones simbólicas (sean imágenes,
iconos, ideogramas, etc.). Walter Ong habla de oralidad secundaria
refiriéndose a la que surge por influencia de la escritura y que se produce
sobre todo en los medios audiovisuales: radio, cine y TV. Otros autores
como Piscitelli han llegado a hablar de ideografía dinámica
y Joseba Abaitua habla de oralidad terciaria:
"El comunicador oral en los hipermedios dispondrá de un amplio elenco de recursos escénicos,
que podrá combinar a la manera de un montaje audiovisual, que, por supuesto, deberá ser
interactivo. Podrá integrar seres reales con personajes de ficción, a la manera de una composición
dramática, con un guión abierto e inacabado, como cualquier conversación. El ocio en la cultura
escrita tradicional ha estado representado por la literatura en sus múltiples géneros y variedades.
Una forma mixta que nace de la combinación del medio escrito y oral es el género dramático. En
este siglo hemos presenciado el difícil reto que ha supuesto para la producción teatral el
advenimiento de los medios audiovisuales: radio, cine, TV".
Sin embargo, esto no es nuevo. Como hemos visto, siempre ha
existido escritura sensorial incluso desde los inicios de la propia escritura.
La poesía, por tratarse de una disciplina que utiliza el signo lingüístico,
pero que tiene en cuenta la forma de expresión y no sólo el contenido
textual, ha sido el género literario que más ha perseguido conjugar
imagen y texto, sonido y texto o una combinación de todos los medios
expresivos posibles, por eso se convierte en un género a medio camino
entre la literatura y el arte. La poesía es en sí misma una
literatura/arte multimedia que persigue imágenes mentales a través del
texto, y que también ha utilizado imágenes reales para representar el
texto. En poesía, el pensamiento racional y el pensamiento sensorial no
se enfrentan, sino que se conjugan y confunden en un todo. Los
movimientos literarios de vanguardia, al querer romper con los
convencionalismos del lenguaje y la expresión racional: el modernismo,
el futurismo, el creacionismo y las vanguardias de principios del siglo XX
rompen las barreras que tradicionalmente han separado la imagen del
texto y la expresión sensorial de la expresión racional.
La hipermedia, en parte, tiene muchas conexiones con el arte de
vanguardia: el cubismo, el collage, el ideal de la poesía futurista de las
"palabras en libertad" y de que el poema debe salir de la página e incluso
con muchos de los principios del manifiesto de Marinetti: "La declamación
dinámica y sinóptica" en que se basa el futurismo.
Ciertas tendencias del arte digital actual también entroncan con el
futurismo de principios de siglo: la deshumanización del arte, el
maquinismo, la exaltación del progreso occidental y del estilo ruidoso y
agitado de la vida urbana, el olvido del pasado y su sustitución por los
avances tecnológicos, el culto a la velocidad y a la violencia, el
movimiento agresivo, el individualismo desesperado y la guerra. El
futurismo utilizaba técnicas como el llamado "complementarismo" o
divisionismo de origen francés, como técnica para captar la sensación
dinámica del movimiento.
Veamos algunos extractos del Manifiesto Técnico Futurista de Marinetti:
"En algunos casos será necesario enlazar las imágenes de dos en dos como balas enramadas que en su vuelo
arrancan a todo un grupo de árboles. Para envolver y atrapar todo lo que hay de más huidizo e imperceptible
en la materia es necesario formar tupidas redes de imágenes o analogías que se lanzarán al mar misterioso de
los fenómenos".
"Destruir en la literatura el "yo", es decir toda la psicología. El hombre completamente deteriorado por la
biblioteca y el museo, sometido a una lógica y a una sabiduría espantosa, ya no ofrece ningún interés. Por lo
tanto debemos eliminarlo de la literatura y sustituirlo finalmente por la materia cuya esencia se debe alcanzar
a golpes de intuición, cosa que no podrán hacer jamás los físicos ni los químicos". Descubrir a través de los
objetos en libertad y los motores caprichosos la respiración, la sensibilidad y los instintos de los metales, de
las piedras, de la madera, etc. Sustituir la psicología del hombre, ya agotada, por la obsesión lírica de la
materia."
También el Manifiesto productivista de 1921 proclamaba ¡Abajo el arte,
viva la técnica! y sus seguidores, los constructivistas soviéticos,
practicaban el fotomontaje y las técnicas del collage.
Todas estas características tienen mucho que ver con algunas
tendencias del arte digital actual. La destrucción del "yo" que persigue
Marinetti ha sido ahora encarnada o materializada en los cyborgs de la
literatura y el arte de ciencia ficción actuales. Los cyborgs son
organismos cibernéticos híbridos de máquina y ser vivo, según el término
acuñado y definido por Donna Haraway en su Manifiesto para
Cyborgs. "Un cyborg es un organismo cibernético, un híbrido de máquina y organismo, una
criatura de realidad social y también de ficción. (...) La ciencia ficción contemporánea está llena de
cyborgs -criaturas que son simultáneamente animal y máquina, que viven en mundos
ambiguamente naturales y artificiales. (...) "A finales del siglo XX -nuestra era, un tiempo mítico-
todos somos quimeras, híbridos teorizados y fabricados de máquina y organismo; en unas
palabras, somos cyborgs."
El cine, las pantallas de televisión y los ordenadores proyectan y crean
una "cybilización" o tecnosfera completamente deshumanizada y
conformada por seres que son fruto de la recombinación genética, los
experimentos de la inteligencia artificial o la realidad virtual. Aunque
también existen otras tendencias de corte bien contrario y muy
humanista. No olvidemos que el pensamiento de Marinetti y su Manifiesto
futurista jugó un papel importante en el expansionismo italiano y la
Segunda Guerra Mundial, y que fieles seguidores suyos fueron Mussolini
y los fascismos.
Para ver dos tendencias de signo bien contrario, comparemos, por
ejemplo, dos películas que utilizan la tecnología digital para fines bien
distintos.
Matrix, dirigida por los hermanos Wachowski es una
recreación de los mundos artificiales, cibernéticos y
virtuales. Sus fantásticos efectos especiales la han
convertido en una película de culto. Posee algunas
escenas imborrables y sólo posibles gracias a la
tecnología actual como los famosos movimientos de
cámara con la imagen congelada mediante el uso de 50 cámaras
fotográficas superpuestas, que muestran al superhéroe Neo volando,
esquivando balas, etc.
En realidad, Matrix es cine de entretenimiento que, aunque con una gran
fuerza visual y medios técnicos, es similar a otras muchas
superproducciones de Hollywood de corte futurista y el guión es una
mezcolanza sin sentido de temas clásicos y religiosos (predomina el
sionismo con la alegoría del pueblo perseguido que espera la llegada del
Mesías en la ciudad de "Zion"; con algunos toques cristianos como el
personaje llamado "Trinity", la muerte y su posterior resurrección del
héroe; y otros elementos de la mitología griega como el personaje
Morfeo, el oráculo y el mito de la caverna o de la mitología oriental,
el cómic, el manga, ciberpunk, etc.; traspasados todos ellos sin recato a
la ciencia ficción. Incluso el famoso movimiento de cámara ya fue ideado
por Eadweard Muybridge en 1878. Éste dispuso en línea un conjunto de
cámaras conectadas cada una a un hilo. Al pasar sobre ellas un caballo
al galope, éste tropezaba con cada uno de los hilos, consiguiendo que en
algunos fotogramas el caballo apareciera con las cuatro patas en el aire.
Lo cierto es que no todo el cine que utiliza las nuevas tecnologías tiene
que ser de corte futurista y tratar temas de ficción
hipertecnológica, guerra de las galaxias, aliens o similares,
como creen y nos hacen creer los productores de la
industria cinematográfica hollywoodiana.
"La inglesa y el Duque" de Eric Rohmer es una película
histórica que narra las memorias de Grace Elliot, una dama
inglesa que vivió en el París del Terror Revolucionario.
Rohmer adopta el punto de vista de esta mujer
perteneciente a la aristocracia, para analizar los hechos históricos desde
la cotidianidad de alguien que los vivió en carne propia. El atrevimiento
del octogenario Rohmer es utilizar los avances de las técnicas digitales
para recrear el ambiente del París de la época. Rohmer echa mano de
los procedimientos más modernos de la técnica de imagen digital: los
exteriores del filme (las calles y las plazas de París son telones pintados
e inspirados en pintores contemporáneos a la revolución francesa y los
personajes en esos exteriores se incrustan digitalmente en esos paisajes
dando al filme un aspecto de documento histórico no manipulado. La
cámara está siempre quieta y fija dándole un sentido de frontalidad
teatral que recuerda al cine de Griffith, al igual que el uso de los telones
fijos nos remite a las mismas raíces del cine primitivo de Meliés, que
también incluye títulos explicativos para presentar a los personajes y
hacer avanzar el relato.
Así pues, se puede hacer cine muy personal y de cualquier temática utilizando
las nuevas tecnologías digitales. Los efectos especiales también sirven para
mostrar la realidad, no sólo para crear mundos virtuales y artificiales. E incluso
sirven para recrear el pasado sin manipularlo, como nos muestra y demuestra La
inglesa y el duque.
En la Web, podemos ver numerosos ejemplos que muestran las
posibilidades que ofrece la hipertextualidad para la confluencia de
la imagen, el texto, el sonido, el movimiento o la tridimensionalidad y que
se manifiestan a través de la poesía (Ver un ejemplo en: Ver Red/tratos de Eduardo
Scala [Link] cualquier otra
manifestación de arte digital, etc.
Ejemplos de distintas tendencias y acercamientos al reciente arte digital
o [Link] pueden encontrarse en:
Centre de documentation musique
contemporaine
Aleph. Arte y Pensamiento (CDMC): [Link]
contemporáneo: [Link] [Link] [Link]
Art Futura: [Link] [Link]/
Art & Science Digital Art
Collaborations: [Link] Museum: [Link]
Arte y Ingenio400: [Link]
electricidad: [Link] .com/
t/ Intact
Arte y parte. Revista de Project: [Link]
Arte: [Link] La Fura dels
Arteleku: [Link] Baus: [Link]
[Link]: [Link] //[Link]/wip/
/ Metrópolis: [Link]
[Link]: [Link] program/metropolis/
Arts Electric: [Link] MOWA (Museum of Web
Canarias Art): [Link]
MediaFest: [Link] RMIT communication studies
om/canariasmediafest/ HyperText
Center for Computer Research in Music project [Link]
and Acoustics Vasava
(CCRMA) [Link] Artworks [Link]
Visual. Magazine de diseño,
creatividad gráfica y
comunicación: [Link]
Villette. Festival International de la
Creation et des nouveaux
medias. [Link]
[Link]
Por otro lado, el arte digital y, sobre todo, la hipermedia y los hipertextos
de la World Wide Web, le deben mucho al diseño gráfico, convertido en
una técnica y un arte. El [Link], a medio camino entre la publicidad y la
experimentación tecnológica, también se desarrolla teniendo en cuenta el
contenido y la intención estética, la intención contracultural y la
responsabilidad social.
La lectura del hipertexto es, sobre todo, una lectura visual. El
lenguaje HTML hace posible una tipografía que no es propiamente
imagen ni texto, sino la fusión combinada de ambos. Se trata de un
sistema retórico-visual para su interacción por ordenador que precisa de
una interfaz gráfica de usuario (GUI) que incluye la interacción
mediante imágenes, metáforas y conceptos para transmitir significados a
través de la pantalla del ordenador. La representación de la estructura
hipertextual tiene su correlato en el campo del conocimiento a través
de los mapas conceptuales y en el empleo de herramientas y mapas de
navegación, ya sea textuales o gráficos, que siempre aportan una
explicación visual de la estructura formal o del contenido de un
hipertexto, situando al texto en un contexto eminentemente visual.
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María Jesús Lamarca Lapuente. Hipertexto: El nuevo concepto de documento en la cultura de la
imagen.
"Lo más difícil es contar hasta tres. El cristianismo ha necesitado miles
de años para reemplazar
una cultura binaria por una cultura trinitaria (base teológica de la
mediología).
Sería una lástima que el lenguaje binario de las imágenes de mañana,
combinación de cero y de uno,
de sí y de no, encierre subrepticiamente a las inteligencias en el sí/no".
Régis Debray: "Vida y muerte de la imagen".
La imagen como instrumento de comunicación corre pareja de la historia
humana desde sus inicios. La iconocidad ha sido y sigue siendo magia,
símbolo, señal, aviso, amenaza, representación, percepción, apariencia,
arte, ilusión, ilustración, explicación, denotación, documento, testimonio,
memoria, archivo, realidad, verdad, actualidad, punto de vista,
connotación, expresión, exaltación, motivación, conmoción, persuasión,
etc.
Con la revolución digital los medios de comunicación de masas
tradicionales se incorporan a las nuevas tecnologías y cambian su
presentación en soporte papel: prensa, carteles, fotografía, cómic,
publicidad, y propaganda, por su presentación en la pantalla de
nuestros ordenadores. Lo mismo ocurre con los medios electrónicos: la
televisión, la radio y el cine, que no abandonan los canales tradicionales,
pero que, al igual que otros recursos audiovisuales, también
se digitalizan e incorporan a las redes telemáticas. El ciberespacio se
constituye como un nuevo espacio de comunicación social donde
los mass media quieren seguir ejerciendo su poder. Allí confluyen todos
los medios convertidos en datos de información para servir la "realidad
sensible a domicilio", como auguraba Paul Válery.
Los nuevos medios de comunicación devienen de la explosión de las
tecnologías de la información que añaden nuevas técnicas para la
difusión y la informatización de los datos. Así, nacen las nuevas TIC o
Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación, un sistema
integrado que agrupa a las comunicaciones telefónicas, las
comunicaciones de masas y las comunicaciones informáticas que,
gracias a las redes, cables y satélites, permiten la transmisión de datos y
el intercambio recíproco de éstos tanto entre los ordenadores, como
entre los usuarios. Un complejo sistema de nodos de datos,
de ordenadores y usuarios que se interconecta, intercomunica y entreteje
en una inmensa y enmarañada red de redes.
Esa combinación de redes telemáticas que trae consigo nuevas formas
de transmisión e intercambio de datos y que alcanza su máxima
expresión en la red Internet, junto al desarrollo de otras tecnologías como
la digital, la hipertextual, los sistemas multimedia, la existencia de
nuevos soportes, etc; supone el desarrollo de nuevas maneras de
transmisión, difusión y acceso a la información y nuevas maneras de
tratarla. Ahora no sólo leemos la información, sino que la navegamos,
exploramos, podemos interrogarla e interactuar con ella utilizando los
dispositivos gráficos o interfaces de nuestros ordenadores. Los medios
de comunicación tradicionales combinan viejas formas y buscan nuevos
contenidos para adaptarlos a la nueva situación en la que se establece
una relación algo más bidireccional, sobre todo en determinados medios
como puede ser la prensa y las publicaciones digitales. Los medios de
comunicación de masas se han integrado por completo en el
ciberespacio, aunque lentamente van abandonando los viejos métodos
para adaptarse a los nuevos formatos. En la World Wide Web, el
hipertexto hipermediático por excelencia, los medios de comunicación
han centrado ahora su punto de mira para el desarrollo de nuevas
propuestas y extensiones de su poder mediático.
La iconosfera, el medio ambiente icónico en el que nos encontramos
sumergidos y que domina todos nuestros espacios reales y cotidianos,
ahora también se extiende por el ciberespacio. Se abre un nuevo
espacio, un lugar virtual que se expande por todos los lugares del globo y
que viene a incrementar el ya gran impacto social, económico y cultural
que los mass media tradicionales trajeron consigo. Si desde una óptica
predominantemente cultural se habla de la sociedad de la información y
del conocimiento, de una aldea global de ciudadanos globales con
acceso universal a la información, desde una óptica puramente
mercantilista, lo que se abre es un nuevo mercado de servicios,
productos culturales y de entretenimiento, clientes y consumidores. El
nuevo paradigma cultural está siendo absorbido por el viejo paradigma
tecnoeconómico ahora renovado. La radio, la televisión, el cine, los
periódicos y los grandes grupos mediáticos han empezado su carrera
competitiva en el ciberespacio. Todos los grandes grupos cuentan con su
propio portal de acceso a la Web, donde nos ofrecen sus nuevos
servicios que, si durante un breve período de tiempo en sus inicios fueron
de carácter gratuito con el fin de introducirse en el nuevo mercado, poco
a poco han ido perdiendo ese carácter y se han ido convirtiendo en
servicios de pago. En muchos casos se trata de viejos medios con
nuevos soportes, puesto que todavía no se han desarrollado los
contenidos necesarios ni se han diseñado específicamente para un
nuevo medio como es la Web, lo que está claro es que la publicidad y la
propaganda, al igual que en los viejos medios tradicionales, han ido
cobrando carta de naturaleza en la red y que los medios pueden ahora
alcanzar áreas de difusión de ámbito local, regional, nacional o mundial;
al igual que el público y las audiencias pierden ese carácter local,
regional o nacional, para integrarse en el universo mediático global.
Si Internet es una autopista, la Web es un espacio que, al igual que el
mundo no virtual, cuenta con portales, sitios, direcciones, ágoras, foros,
hipermercados, juntas de accionistas y centros asamblearios, calles
globales, grandes avenidas y pequeños caminos vecinales. La metáfora
del lugar y del viaje en la Web es una constante: la Web es un espacio a
explorar, un lugar por el que navegar, una ruta por la que viajar, etc.
Los transeúntes de la Web se sumergen en un paisaje imaginario
poblado de información escrita, visual, imagen fija y en movimiento,
audio, etc; todo cabe en la red hipertextual que adquiere
características multimediáticas y que convierte el hipertexto en un
inmenso hipermedia. El medio impreso, el audiovisual, los elementos
hipertextuales, las bases de datos, juegos, intercambios monetarios y
otros recursos y servicios interactivos, tejen esa gran telaraña
llamada World Wide Web.
Podemos decir que un documento digital tiene 3 funciones
fundamentales: opera como medio de edición, como medio de difusión y
como medio de comunicación. En este último caso, el formato
hipertextual actúa con nuevas funcionalidades al potenciar una
interacción mayor entre emisor y receptor que el simple documento
analógico o que, incluso, el propio documento electrónico. Los lectores,
ya convertidos en usuarios, pueden acceder a la información de
forma interactiva, navegar por ella, filtrarla, acceder directamente sólo a
lo que les interesa, guardarla y manipularla, etc. Pero también,
el usuario puede comunicarse con el autor y otros usuarios, mandar
sugerencias y opiniones, participar en foros, etc. Se trata de una relación
cooperativa y colaborativa, de un diálogo y de un intercambio entre
emisor y receptor y entre los propios receptores. Por todo ello, se suele
hablar no sólo de documentos, sino de recursos.
Si bien los documentos de la Web tienen un soporte bidimensional, más
parecido al cartel que a los medios audiovisuales (no en vano se habla
de "colgar" nuestras páginas en la red), la hipertextualidad parece ofrecer
una tercera dimensión. Antonio Rodríguez de las Heras en Navegar por
la información, afirma que si el texto es la forma de organizar la
información en dos dimensiones, sobre una superficie plana, el hipertexto
supone la organización de la información en tres dimensiones, realizando
intersecciones entre los distintos planos y enlazando los distintos textos.
Las pantallas, con un marco espacial bien definido, bidimensional y
estático, permiten el salto de unas a otras como olas en un inmenso
océano informativo e informático. Podemos desplegar marcos
y ventanas a nuestro antojo, agrandarlas, minimizarlas, desenrollar el
texto y plegar o expandir el hipertexto. La función informativa y la función
expresiva se confunden en la Web a través de las pantallas. En la Web,
la imagen es también un texto, una unidad de comunicación textual visual
que precisa de determinados códigos para su lectura y que depende de
una interacción discursiva y de un determinado contexto entre emisor y
receptor, y entre la interfaz gráfica y el lector-usuario. El hipertexto cada
vez deja de ser más texto para convertirse en imagen.
Pero además, la World Wide Web está dejando de ser una imagen
estática y se vuelve dinámica. El lenguaje HTML dinámico: el DHTML,
las animaciones Flash, las imágenes en tres dimensiones, junto a la
utilización de numerosos recursos audiovisuales priman cada vez más
sobre las páginas estáticas.
La Web y el hipertexto se han convertido en una nuevo reino para la
iconocidad tanto por su propio carácter gráfico y multimediático, como
por la presencia de los viejos medios icónicos de masas tradicionales
que se adaptan y evolucionan dentro de Internet hacia otros estadios
nuevos y desconocidos hasta su presencia en la red.
De la imagen fotográfica a la imagen digital
La aparición de la fotografía rompió con el subjetivismo en el arte
tradicional. La "congelación del instante visual" suponía
una mayor objetividad que la pintura en la técnica del
retrato o en la reproducción del paisaje y otros aspecto
del mundo visible. Aunque, por supuesto, existió y sigue
existiendo fotografía realista, también se utilizó y se
utiliza la fotografía como medio de expresión, tal y como
denominó Cartier Bresson a la elección del "instante
decisivo". El hipertexto y la WWW se hacen eco de estas
dos funciones y utilizan la fotografía tanto con fines
informativos como expresivos.
Como afirma Román Gubern en Medios Icónicos de Masas, "la
revolución fotográfica supuso, en suma, tres aportaciones fundamentales
a la historia de la cultura icónica: la génesis no artesanal, sino
automatizada de la imagen matriz, su reproductibilidad ilimitada y la
democratización de la producción icónica". Hoy la fotografía digital incide
en esas 3 afirmaciones pero, además, la fotografía digital ha resuelto uno
de los problemas que siempre han acuciado a fotógrafos y
documentalistas: la obtención de copia de las imágenes y su
conservación, ya que se trataba de un soporte (tanto la copia en papel
como el negativo original) que se degrada con facilidad. La
digitalización de imágenes permite guardar, archivar,
tener acceso a la imagen fotográfica de forma más
fácil y accesible y sin degradaciones, obtener cuantas
copia sean precisas iguales al original, reutilizar la
imagen cuantas veces sea posible e, incluso,
manipularla a voluntad. Ahora surgen otros problemas
nuevos como pueden ser la obsolescencia de los formatos, la
obsolescencia del software y los programas y aplicaciones para tratar las
imágenes, la obsolescencia del hardware y los dispositivos de
lectura y escritura de la imagen (cámara fotográfica
digital, escáner, tabletas gráficas, lápiz óptico, ratón, etc.), y la
degradación de los soportes, puesto que tanto los soportes
magnéticos como los soportes ópticos tienes una duración determinada.
La imagen analógica y la imagen
digital suponen un
tratamiento distinto, aunque la
tecnología actual también
permite digitalizar la primera.
La revolución técnica y el
nacimiento de nuevos
dispositivos para leer y escribir
imágenes, pantallas y monitores
de alta resolución, soportes de
almacenamiento como discos
duros de alta capacidad, CD-ROM y DVD y el desarrollo de programas y
aplicaciones muy potentes para el manejo, procesamiento y
retoque de imágenes han revolucionado tanto el mundo de la
fotografía, como el mundo de la información y la documentación.
La fotografía desempeña un papel fundamental en los medios
tanto en la prensa escrita como en las revistas ilustradas. El
fotoperiodismo irrumpe ahora en los nuevos medios con una
fuerza inusitada. Los periódicos y las revistas en línea pueden
ofrecer diariamente no una sola imagen acompañando a la
noticia, sino toda una galería de imágenes para documentarla e ilustrarla.
Se constituyen así verdaderos archivos de imágenes y pequeñas o
grandes bases de datos que se suelen ordenar no sólo bajo el criterio
cronológico sino también por criterios temáticos, geográficos, alfabéticos,
etc. y que pueden ser consultadas mediante algún sistema de búsqueda
y recuperación en línea.
Pero no sólo los grandes medios echan mano de la fotografía, en la Web
existen publicaciones electrónicas de diversos tipos que permiten el
acceso a una información visual actualizada. Por ejemplo, los blogs esa
reciente forma de periodismo personal en línea que contiene información
escrita, usan las imágenes para enmarcar las páginas y nos ofrecen todo
tipo de información visual: imagen fija y en movimiento, multimedia, etc.
Los documentos textuales, gráficos y audiovisuales se funden y
confunden en las publicaciones electrónicas, puesto que los medios
gráficos poseen un alto valor comunicativo, no sólo por su valor de
información y por la rapidez con la que transmiten y comunican, o por su
valor artístico, sino también por su poder de atracción.
El poder del material audiovisual y de la imagen no sólo ayudan a
comprender y refuerzan la información, sino que motivan y captan
la capacidad de atención. Pero también, y como afirma
Gubern, "la digitalización de la información permite una mejor
manipulación de la representación para conseguir los efectos deseados".
Y como en los los medios tradicionales, en
los nuevos medios la fotografía se utiliza
no sólo para explicar, comprender y
documentar el mundo, sino también para
manipular y recrear la realidad. Además, el
simple observador de una fotografía hoy
puede convertirse en manipulador de la
misma sin demasiada dificultad técnica.
Como se ha repetido hasta la saciedad y
se ha acuñado en la frase: "una imagen
vale por mil palabras", el impacto de la imagen es tal que ha servido para
modificar el curso de la historia. Mediante las imágenes cambió la opinión
pública norteamericana sobre la guerra de Vietnam y así lo está haciendo
en la actualidad en relación a la guerra de Irak, tras comprobar
gráficamente las torturas y asesinatos que los soldados estadounidenses
cometieron contra los detenidos iraquíes en la cárcel de Abu Ghraib. La
foto de la soldado Lynndie R. England con su pulgar alzado en señal de
victoria sobre un grupo de prisioneros iraquíes se ha grabado ya en las
mentes y en las conciencias no sólo de los norteamericanos, sino de los
ciudadanos de todo el mundo. Además, no fueron los corresponsales de
guerra los que sacaron las fotografías, sino los propios soldados que, por
medio de sus cámaras digitales, se retrataron y difundieron esas
imágenes entre familiares y amigos. Hay quien ha afirmado que las fotos
tenían cierto parecido con las fotos que sirven para inmortalizar los
trofeos de caza o pesca.
La otra función de la fotografía, la expresiva, también está muy presente
en la Web y existen cuantiosas páginas que muestran la fotografía como
arte. Un claro ejemplo son los museos en línea, que pueden mostrarnos
sus obras representadas por medio de documentos fotográficos
digitalizados. Y también existe otra nueva modalidad de empleo de la
imagen fotográfica: los llamados salvapantallas, que utilizan la
fotografía digital para extenderla como una especia de tapiz que
cubre y decora la pantalla. Fondos, texturas e imágenes
fotográficas se aplican a las páginas web, ya sea con fines
informativos o expresivos.
El cartel
El cartel, telón de fondo de la vida urbana que ha ido
evolucionando desde el soporte papel hasta los letreros
luminosos, los anuncios de neón y los
paneles que cambian de forma y
contenidos de modo dinámico, encuentra
ahora una nueva manera de expresión en la
Web. Desde hacía tiempo, la luz imprimía movimiento al
cartel por medio del apagado y encendido de bombillas
o trazos gráficos elaborados con tubos flexibles
lumínicos que aportaban una sensación de dinamismo y movilidad a la
imagen estática. La ciudad de Las Vegas se ha convertido en el icono
por excelencia de este hecho, debido a la proliferación y concentración
de anuncios de neón en un muy reducido espacio en medio del desierto.
La electronificación del cartel se asienta en el hipertexto donde sus
formas, colores, signos gráficos y lingüísticos parecen salirse del ámbito
bidimensional para adquirir nuevas versatilidades y donde por fin el cartel
adquiere posibilidades reales de dinamismo y movimiento.
El cartelismo ha sido, desde sus orígenes, una clara
muestra de fusión de dos medios: texto e imagen, función
denotativa y función connotativa, función informativa y
función expresiva. No en vano, la publicidad y la
propaganda han utilizado y siguen utilizando el cartel de
forma profusa. El cartel pasó de considerarse un medio
artístico, en un principio elaborado por pintores, a
constituirse en un medio comunicativo, ahora fruto
del diseño gráfico y no sólo en papel, también en
la Web hasta el punto de crearse una nueva profesión:
el diseñador web, y una nueva disciplina: la arquitectura de la
información.
La versatilidad de la publicidad para asentarse en los distintos medios y
penetrar en todos los aspectos de la vida humana se ha adaptado
perfectamente al espacio web y campa a sus anchas a lo
largo del ciberespacio. Y así, podemos ver anuncios de todo
tipo, ya sea en imagen fija o en movimiento. en este último
caso, se utiliza masivamente la tecnología Flash, como
podemos ver en estos anuncios del Festival de cine de El
Cairo: [Link] la Biennale de
Venecia: [Link]
Los llamados banners, que son anuncios publicitarios a modo de
pequeñas pancartas, se han convertido en los carteles luminosos que
pueblan el espacio de la web, hasta el punto de que su uso y abuso ha
conducido a que se implanten y desarrollen determinados programas y
aplicaciones con el fin de eliminarlos de nuestras pantallas. Así,
encontramos tanto software ad hoc, como la existencia de sistemas
antivirus y cortafuegos que, aparte de las funciones de seguridad que les
son propias, se han diseñado con la posibilidad añadida de eliminar la
presencia molesta y no deseada de banners y anuncios publicitarios que
aparecen bien en la misma ventana de la página que estamos
visualizando, bien por medio de los llamados pop-pups o
pequeñas ventanas emergentes que se despliegan de forma
automática por nuestra pantalla, sin que el usuario pueda hacer
nada para evitar su molesta presencia y sus técnicas
de asalto.
Este bombardeo publicitario por medio de
los banners, también se ve acompañado por la
presencia constante de las marcas. Los logotipos invaden el espacio
hipertextual y las grandes compañías, las instituciones e, incluso, los
individuos, marcan su propio territorio en la Web por medio de enseñas
que los identifiquen. El logotipo no sólo es un icono que marca una
identidad y diferencia frente al resto, sino que también tiene una
función propagandística. Un logotipo con un buen diseño gráfico ayuda
a esta identificación, da prestigio al sitio web y ayuda a
publicitarlo.
El cartel tradicional no sólo sirvió para la publicidad,
también fue un medio perfecto para la propaganda. Si
el cartel quiso salirse del papel, como lo demuestran el
anuncio para la reivindicación política: la pancarta, la
pintada y el graffitti, ahora lo logra incorporándose a
las pantallas. En la WWW no sólo es posible participar en
una manifestación y convocarla, sino también
patrocinarla. (Manifestación
[Link]: [Link]
Las animaciones e imágenes realizadas en Flash, tecnología que permite
el movimiento, se utilizan a menudo para la denuncia y la sátira política.
El morphing o posibilidad de manipulación de la imagen tridimensional en
la Web, es otra de las características que se pueden ofrecer de
forma interactiva puesto que podemos, con la simple ayuda del ratón,
estirar y encoger las imágenes, darles la vuelta, agrandarlas, cambiarlas
de forma, etc. He aquí un ejemplo de imagen en 3D manipulable
realizada con Macromedia Flash Player: Campaña StopE$$O: World
lider? [Link] también existen
ejemplos de fotografías al estilo clásico en dos dimensiones que, gracias
a las posibilidades y la facilidad de tratamiento que ofrece la digitalidad,
juegan con la imagen original para modificarla y criticar sus significados.
En [Link]: [Link]
numerosos ejemplos de este tipo de alteraciones y
manipulaciones: anuncios, videoanuncios, juegos,
etc. precisamente para denunciar el
consumo desaforado al que nos conducen la publicidad y
los mass media. Y lo mismo podemos encontrar en las
páginas de Greenpeace, donde en la
sección Multimedia, encontramos imágenes, vídeos, salvapantallas,
animaciones en Flash y presentaciones en
diapositivas. [Link]
La producción del cartel también es posible mediante el uso de la imagen
sintética que se aleja un poco de los trazos rectos y bidimensionales del
diseño gráfico tradicional, para dar una imagen de tridimensionalidad,
posible gracias a su tratamiento
mediante ordenador.
Y también encontramos numerosos
ejemplos en los que el cartel no sólo
adopta funciones propagandísticas o
publicitarias, sino también informativas, ya que lo que pretende es aclarar
o explicar hechos, situaciones, etc. En estos casos, la Web se convierte
en un inmenso expositor donde es posible acceder a un gran número de
carteles o paneles informativos diseminados a lo largo y ancho de la red.
El cómic
El cómic, que tanto ha coqueteado con el cine y la
televisión (Superman, Batman, los Picapiedra,
Tarzán, Popeye, etc. son héroes en los tres
medios) y que ahora coquetea con los
videojuegos (Lara Croft), se asienta, por derecho
propio, en las pantallas de nuestros ordenadores.
La Web ha hecho posible la conjunción del cómic
en papel y el cómic cinematográfico
creando un nuevo medio híbrido entre
ambos con la edición de cómics
animados. El pictograma inmóvil y la
tira dibujada estática, se convierten en
móviles, animadas y dinámicas.
Muchas animaciones en la Web no son
audiovisuales porque carecen de audio,
como es el caso de los
llamados animgifs , aunque también pueden incluir sonido y muchas
veces se presentan en formato vídeo para ser descargados en línea y
reproducidos vía streaming en reproductores. Sin embargo, lo más
parecido a la tira cómica en papel lo encontramos en la World Wide
Web en las reproducciones animadas con Flash/Shockwave, donde las
imágenes no son parecidas a las fotográficas, sino al dibujo a mano
alzada y, en muchas ocasiones, el audio no representa palabras
habladas, sino las onomatopeyas propias de la tira cómica. (Ver ejemplo
de animación interactiva realizada con Flash: La verité sur Superman
([Link], extraída de Les pages
de Marsupialami [Link]/les_flash.html) y animación
simple también con Flash Parodie de pub version South
Park ([Link], extraída de Les pages de
Marsupialami [Link]
) En el sitio web de Macromedia existen numerosos ejemplos
de imágenes elaboradas con esta
tecnología: [Link]
[Link]/
En la Web están presentes todas las formas clásicas del cómic, desde el
humor gráfico en viñetas individuales, pasando por las tiras cómicas, las
caricaturas, las historietas y otros medios afines como los recortables, la
papiroflexia, etc. Muchas de estas imágenes son fijas, pero otras muchas
son dinámicas, incluyen sonido de fondo o diálogos, o se presentan en
formato audiovisual a través vídeo digital.
Animación en Flash de los personajes de Mafalda:
[Link]
swf
Los vídeos de Mafalda:
[Link]
Maitena: [Link]
Los vídeos de
Maitena: [Link]
[Link]
He aquí un ejemplo de cómic audiovisual realizado con Macromedia
Flash, esta vez con intenciones informativas y satíricas, para la
reivindicación social y política: Free Range Flash Activism Grant: The
Meatrix: [Link]
La presencia de los medios icónicos en el hipertexto es una de las claves
que permiten explorarlo sin perderse por las diferentes rutas que nos
ofrece su estructura multisecuencial, pero también sirven para
informarnos de los contenidos. Así, entre las herramientas de
navegación que nos ofrece el diseño hipertextual, se encuentran
numerosos ejemplos de iconos construidos con unos pequeños
trazos simples, pero cuyo significado es de fácil comprensión,
muchos de los cuales también son animados.
Por su parte, la animación audiovisual utilizada en el cine y
realizada por los grandes estudios tradicionales de dibujos
animados como Disney, cobra nuevo vigor con el desarrollo y
avances de los efectos especiales que se pueden conseguir
mediante la digitalización en dos y tres dimensiones. De esta
manera, las superproducciones que cuentan con numerosos medios
consiguen unos resultados espectaculares. La digitalidad supone un
nuevo acicate para las películas de animación y las grandes compañías
dejan de utilizar ilustradores "a mano" para producir de forma informática.
Ejemplos son los últimos filmes de animación de Pixar Animation Studios,
la compañía de donde han salido en los últimos años las
espectaculares: Toy Story, Hormigaz, Monsters o Buscando a Nemo,
esta última en coproducción junto a la clásica Walt Disney Pictures. En
el nuevo despegue de los filmes de
animación, también se ha realizado una
película española por el director y guionista
José Pozo: El Cid, la leyenda, en la que han
participado más de 500 profesionales y 17
estudios de todo el mundo a lo largo de 3
años y donde mezclan imágenes en 2D con
algunas secuencias en 3D, sobre todo en las
secuencias donde tiene lugar un batalla, con
el fin de darles mayor vistosidad.
Pero, sin duda, donde el cómic ha alcanzado su máxima expresión ha
sido en las consolas de los videojuegos, como veremos más adelante al
hablar de la infografía y la realidad virtual.
La imagen cinematográfica
La imagen cinematográfica es la consumación de muchas técnicas y
aportaciones científicas distintas que se convirtió en un gran espectáculo
y en un gran ritual que aglutinaba a cientos de personas en la misma sala
y que marcaba y fabricaba modas, tendencia, sueños, ilusiones, etc. La
imagen cinematográfica digital sigue siendo la fábrica de sueños,
mentiras y realidades de entonces, pero de ser un espectáculo para
grandes masas, pasa ahora a ser visto en la intimidad de los hogares ya
sea por medio de las nuevas pantallas de plasma o de cristal líquido, de
dimensiones gigantescas y con sonido envolvente. Los nuevos soportes
ópticos y su gran capacidad de almacenamiento, como el DVD, han
hecho posible esta transformación que permite llevar el cine a casa.
Blade Runner Page: [Link]
Pero no sólo abundan los filmes cinematográficos, sino que también está
en marcha el cine a la carta que, además de poderse disfrutar en los
canales de televisión por cable o en las cadenas digitales, permitirá su
recepción a través de la WWW cuando el ancho de banda lo permita.
Mientras tanto, la Web sirve para difundir pequeños cortos, como lo
demuestra la existencia de festivales convocados
expresamente para ella. Entre los ejemplos recientes y
más conocidos
del uso de la imagen
cinematográfica podemos citar la
película ¡Hay
motivo! [Link]
m/ un largometraje hecho de
pequeñas piezas, de alrededor
de tres minutos de duración.
Cada pieza fue dirigida por un
director distinto y su objeto fue
denunciar algún aspecto de la
realidad política y social
española que los directores
consideraran deteriorada
especialmente durante la última legislatura del gobierno del PP. Sus
directores se defendían el derecho a la libre expresión y aducían que
querían abrir los ojos de los ciudadanos y mostrar algunos problemas de
manipulación u ocultación a la opinión pública por parte del gobierno.
La incorporación del cine a la Web a través del vídeo digital permite que
no sólo los grandes estudios cinematográficos, sino cualquier persona
con una simple cámara de vídeo digital o, incluso una webcam, puedan
permitirse el lujo de producir una película, grabarla, almacenarla y
difundirla, ya sea en CD, DVD o por la red.
Greenpeace elaboró una serie de
documentos: [Link]
tomorrow entre los que incluía un vídeo, un trailer, un póster, imágenes,
juegos y documentación para denunciar el cambio climático, a imitación
del vídeo oficial de la 20th Century Fox que presentaba la película de
Roland Emmerich "El día después de
mañana" [Link]
De la imagen electrónica: televisión y vídeo, a la imagen digital
Mc Luhan afirmó "Si la imprenta fue la mecanización de la
escritura, el telégrafo fue su electrificación. Si el cine fue la
mecanización de gestos y movimientos, la TV fue su
electronificación"(1969). Con la televisión comienza la
verdadera sociedad de masas ya que la
información comienza a esparcirse en forma global y llega a
los hogares de todo el mundo.
Se ha hablado mucho del impacto social de los medios y de los efectos
nocivos de la televisión, centrando sobre este medio todos
los males del mundo actual. Cierto es que vivimos inmersos
en la cultura de lo audiovisual, dominada por un medio como
la televisión donde priman la inmediatez del acontecimiento
y la presentación de las imágenes en bruto sin un ápice de
reflexión. Es la tiranía de la imagen en vivo y en directo, la
tiranía de la televisión sobre los otros medios, ya que es el
único de todos ellos que nos permite ser testigos del
acontecimiento. Y si somos testigos presenciales, asumimos su criterio
de verdad. Pero cabría preguntarse si la telebasura, la manipulación
informativa y el dominio de la publicidad vienen determinadas por el
propio medio, o, por el contrario, por el interés de gestores, políticos y
empresas, y la falta de formación y educación de las audiencias.
Si tradicionalmente los mass media cumplían el papel de meros
transmisores de mensajes, en el mundo actual, los mass media se han
convertido en uno de los instrumentos principales de la construcción
social de la realidad. Los media convierten los acontecimientos en
noticias mediante complejos mecanismos en los que subyace una
ideología. Los medios son hoy no sólo una invitación al consumo, sino
medios de consumo en sí mismos. Son a la vez vehículos y siervos de la
publicidad. Incluso las noticias se han convertido en un producto
comercial.
Hoy, las consideraciones comerciales priman sobre cualquier otra función
y la competencia en el mercado se convierte en un factor determinante
para ganar las audiencias. Para aumentar el índice de audiencias, el
único método es rebajar el nivel de los programas hasta que sean
"divertidos" y "entretenidos", banales, impactantes, sensacionalistas,
insólitos, espectaculares, que den pábulo al cotilleo y culto a la
celebridad. La televisión muestra acontecimientos banalizados,
manipulados y desconectados de la vida real. El basarse en los gustos
del público mayoritario con objeto de conservar una mayor audiencia y
atraer la publicidad, hace que la calidad de los programas disminuya,
además de favorecer la discriminación de las minorías. La doble
influencia del público y de la publicidad explica por qué hoy se habla de
programas-basura. Pero habría que preguntarse hasta qué punto los
intereses y gustos del público son reales o imaginarios.
Como no se cansa de repetir Ignacio Ramonet:
"Informarse cansa" o, en palabras del Simone: "El
esfuerzo de leer no puede competir con la facilidad de
mirar". Pero la imagen también necesita un aprendizaje,
una formación y esfuerzo y esto lo saben muy bien
quienes la manejan.
Los aspectos sociales, económicos y culturales que rodean a un hecho
no pueden ser descritos con imágenes, y hoy estos aspectos son
subordinados por completo al hecho en sí, son sustituidos por el
acontecimiento en directo. Y el no va más lo constituye la presentación
del suceso en el momento en que se está produciendo. La imagen
aunque sea muy sugestiva, no puede suplir al argumento. Además, a la
espectacularidad se le ha sumado un nuevo elemento. Si antes las
informaciones se referían a grandes acontecimientos históricos, a
personajes notables y a hazañas importantes, en la actualidad, por el
contrario, lo que prima es la esfera de lo íntimo, la gente vulgar y
corriente, el suceso cotidiano. Vivimos la cultura del espectáculo y del
suceso bajo el imperio de los reality shows.
Un hecho curioso que ha ocurrido en los últimos años en España, ha sido
el que la televisión, antaño rival de las revistas ilustradas, ahora se ha
convertido en uno de sus máximos impulsores. Muchos programas de
"cotilleo" tienen su continuación en las imágenes fijas de las revistas,
donde se puede ver con más detalle a los personajes allí aludidos. Por
ejemplo, la boda real que fue seguida por millones de televidentes, tuvo
su continuación en la prensa amarilla y las revistas del corazón
se agotaron aun después de múltiples tiradas.
Y la televisión, como no, también entra por derecho propio en
las pantallas de nuestros ordenadores. En la Web está
presente no sólo por la presencia directa de las grandes
cadenas y su posible conexión directa usando las tarjetas
gráficas, cables, antenas y dispositivos adecuados, sino por la
utilización de la imagen de televisión o la imagen cinematográfica a
través de los distintos formatos de vídeo digital mediante el uso
de reproductores o pequeñas aplicaciones diseñadas para su descarga
en la Web. El vídeo que reproduce la imagen en directo y, sobre todo, en
diferido, mediante la técnica denominada streaming prolifera en la Web.
El uso del vídeo digital puede ser utilizado tanto en la faceta de
reproducción, como en la de producción y la Web sirve de panel de
exposición para la utilización del vídeo como creación, un nuevo tipo
de escritura para plasmar nuestras propias imágenes usando toda la
potencia de los medios audiovisuales. No sólo en la televisión, también
en el cine, el uso de la cámara de vídeo está suplantando a la película. Y
tanto la cámara como el magnetoscopio y las cintas VHS están siendo
sustituidos por la cámara de vídeo digital, los reproductores digitales y
los DVDs.
He aquí algunos ejemplos del uso del vídeo en la WWW para mostrar
imágenes televisivas, ya sean del pasado o del presente:
The open video project (OV): A shared digital video
collection. [Link]
Campaign Spots, 1952 Presidential Campaign
(1952). [Link]
videoid=3752 QuickTime.
Free Speech Tv (FST) [Link] Diseñados para la
televisión como Shocking and Awful: Empire and
Oil. [Link]
sobre la ocupación de Iraq (con el reproductor Real One Player) o
diseñados especialmente para la Web como este vídeo contra la
ingeniería genética: Againts the
grain [Link]
action=view&video_id=9828&media_id=5558&browse=1 o estas otras
muestras ofrecidas en The video Project con fines
educativos: [Link]
De la imagen infográfica a la realidad virtual
El término infografía se suele utilizar en
una sentido restringido para un
determinado tipo de imagen gráfica
(como el ejemplo de la derecha,
extraído de la sección multimedia de El País: La caída de Enron), pero
también se utiliza de forma más genérica para designar a la imagen
informática o imagen digital sintetizada por ordenador. Las nuevas
tecnologías ofrecen una nueva racionalización de la imagen, la separan
del observador humano aun más que lo hizo la fotografía.
La imagen digital, en ciertas aplicaciones como la imagen
sintetizada por ordenador, pasa a convertirse en una
tecnología de producción más que de reproducción. Así, es
posible crear imágenes sin ningún referente real en el
mundo físico y sin cámara, objetivo, lente, ojo, ni observador. La imagen
ya no representa el mundo, sino que crea mundos paralelos,
simulaciones y realidades virtuales. Ya no se trata de efectos especiales
vistos en una pantalla, sino de concebir mundos nuevos y de
experimentar las sensaciones y virtualidades que se sienten al formar
parte de situaciones y espacios imaginarios. Este tipo de imágenes son
la cantera de los videojuegos, con los que se
puede interactuar en mayor o menor grado, pero
también se aplican para reproducir
entornos de difícil acceso o peligrosos
para el ser humano (pruebas de
simulación de vuelos espaciales,
exploración de zonas contaminadas,
viajes a otros planetas, etc.) o, en medicina, para
experimentación de técnicas diagnósticas o quirúrgicas.
De los toscos videojuegos primitivos (el ejemplo de la izquierda es de la
casa Sega, 1981) hasta los videojuegos actuales en 3D, el mundo de
la imagen digital tanto en las consolas de videojuegos, como en los
teléfonos móviles, o en las pantallas del ordenador a través de
la lectura de DVDs o mediante acceso directo en línea gracias a la banda
ancha, la imagen digital sintética ha evolucionado sobremanera
convirtiéndose las imágenes y los espacios creados en interactivos e
inmersivos. En "The Lord of the rings. Inside of the
effects" [Link]
[Link], nos muestran una serie
de vídeos acerca de cómo se crean
los efectos digitales y cómo se
modulan las imágenes en 3
dimensiones, e incluso en el
apartado Build Your Own Orc, podemos modelar
nosotros mismos un personaje por medio de una
aplicación que realiza una simulación de uno de los personajes de la
película "El señor de los anillos".
Para el modelado y animaciones en tres dimensiones existen muchos
programas y formatos como 3D Studio, DXF o VRML. El lenguaje
VRML (The Virtual Reality Modeling Language) o lenguaje para
modelado de realidad virtual, que precisa que tengamos la consola Java
activada para poder ver las imágenes en 3D en la Web, no es
propiamente un lenguaje de modelado, sino que ofrece un conjunto muy
básico de elementos para poder modelar gráficos tridimensionales y
poder dar un comportamiento a los objetos y asignarles diferentes
animaciones que pueden ser activadas por eventos generados por
diferentes usuarios.
La realidad virtual puede ser de dos tipos: inmersiva y no inmersiva. Los
métodos inmersivos se obtienen mediante un ambiente tridimensional
creado por ordenador que se manipula a través de cascos, guantes y
otros dispositivos y que permiten "vivir" una realidad sensorial,
cenestésica y cinestésica y una inmersión envolvente en dicho ambiente
virtual. A la realidad virtual no inmersiva se puede acceder a través de
la Web y podemos interactuar con ella en tiempo real y también con
diferentes personas en espacios ambientes que no necesitan utilizar
dispositivos adicionales al teclado y el ratón. Existen algunas páginas en
las que podemos adoptar la forma de un avatar para participar en juegos
en línea o discutir en foros .wrl
Algunos ejemplos de imágenes en 3D mediante lenguaje VRML, las
podemos ver en el VRMLSite: [Link] en Web3d-
fr: [Link] Web 3D
Consortium: [Link] la entidad que se encarga de
estandarizar los lenguajes 3D y ahora se utiliza el lenguaje X3D que es
un estándar abierto del lenguaje XML para archivos con formato en 3D.
360
Vision [Link]
l. Nos muestra la Torre de Pisa, o la Plaza de
Oriente en Madrid para recorrer de
forma virtual por imágenes en 3
dimensiones, fotos panorámicas
como una vista del monte Olimpo y
otro tipo de animaciones que se
pueden manipular para ver en 3D.
Virtual Tours Ipix Photos: [Link]
Kendal Pictures. Un tour por una galería de arte que nos permite, al
hacer clic sobre cualquiera de las fotografías expuestas, ver éstas en
tamaño [Link]://[Link]/demos/gallery/[Link]
Del culto a la imagen en los medios, a la cultura de la imagen:
El conocimiento significa algo más que información, hemos de volver a
una cultura de los significados y no sólo de los significantes. Debemos
tener un criterio claro de selección de los mensajes para no detenernos
en lo superfluo, sino desentrañar lo esencial e interiorizar y reflexionar
para adoptar posiciones críticas. Conocer es algo más que tener noticia
de algo, aunque ese algo sea una ingente cantidad de información.
La comunicación es el proceso de intercambio y transferencia de
información, hechos, opiniones, datos y y mensajes entre los individuos y
los pueblos. La información se refiere al mensaje, y la comunicación a la
complejidad de los fenómenos de intercambio que se producen por
medio de los mensajes o informaciones entre individuos o grupos. El
concepto de información es, pues, complementario del de comunicación.
Sin embargo, a menudo se confunden estos conceptos y no sólo a nivel
conceptual. Tras la explosión y revolución de las telecomunicaciones, las
empresas se acaban de dar bruces con que no existen contenidos para
circular por las redes. ¿Tiene algún sentido una red de comunicación si
no hay mensaje para comunicar?
El impacto de la televisión ha conducido a la creencia de que cualquier
tipo de información se puede plasmar en imágenes, pero esto es
imposible. El pensamiento, los conceptos, los juicios y las ideas son
abstracciones que muchas veces no pueden ser visualizadas. El culto a
la imagen -que no la cultura de la imagen-, pretende suplantar a la
cultura basada en el pensamiento discursivo, pero la noticia hay que
situarla en un contexto más amplio que el de la simple transmisión del
conocimiento e imagen en bruto. Para comprender los hechos es
necesario que se ofrezca un análisis y una enseñanza, sin partidismos ni
subjetivismos interesados, de los procesos sociales, políticos y
económicos. El culto a la imagen despojada de cualquier contenido
analítico no conduce a pensar ni a razonar, sino que explota las
emociones para influir en el inconsciente individual y colectivo. Sin
embargo, quienes manejan la imagen, sí saben de sus significados. La
cultura de la imagen es mucho más compleja, el culto no.
Demos a cada medio su sentido y su espacio puesto que cada uno tiene
su razón de ser y estar. Pero tengamos en cuenta que ningún medio de
expresión posee igual potencia que el lenguaje para el pensamiento
discursivo y, sin embargo, la imagen nos ofrece otro punto de vista y
otras maneras de ver y de pensar.
La fuerza de la imagen radica, precisamente, en lo que el lenguaje es
incapaz de expresar y lo que medios como la fotografía, el cómic, el
cartel, el cine y la televisión, aportan como medios no sólo de expresión
informativa o artística, sino como medios que van directos a los
sentimientos. De ahí que el único lenguaje parecido a la imagen sea el
de la poesía, que en muchos casos se funde y confunde con la imagen.
El dominio de la los medios icónicos en la vida cotidiana y en la realidad
social y cultural es un hecho claro. Como afirma G Vattimo en El fin de la
modernidad, "El sentido en que se mueve la tecnología ya no es tanto el
dominio de la naturaleza de las máquinas -su sentido moderno- sino el
desarrollo de la información y la comunicación del mundo como
imagen". Cada día que pasa, la letra pierde importancia frente a la
imagen y la cultura y la civilización del libro ceden paso a la cultura y la
civilización de las imágenes, pero estas dos culturas no tienen por qué
ser contrapuestas, sino que se complementan y se integran la una en la
otra para crear una realidad social y cultural nueva. El hipertexto es una
clara muestra de ello.
Además, y como afirma Lluis Codina en El libro digital y la WWW, "la
letra impresa continuará existiendo como la forma principal de expresión
de ideas y pensamientos; es decir, seguirá existiendo como el vehículo
privilegiado de la cultura. Los documentos textuales, con información
icónica o sin ella, bajo la forma de publicaciones periódicas o de
monografías, en soporte digital o en soporte analógico, continuarán
siendo la forma principal de conservación y de transmisión cultural, por la
simple razón que la palabra y el lenguaje natural son la forma en la cual
se articula el pensamiento".
Los nuevos medios coexisten con los medios convencionales y no se
excluyen, sino que son complementarios. Cada medio tiene su razón de
ser y es útil para transmitir según qué tipo de información. Lo cierto es
que la cultura del libro no desaparece, otra cosa es que cambie
el soporte textual.
Podemos concluir afirmando que el libro más leído en la actualidad no
es El Quijote ni las obras de Shakespeare, sino el gran hipertexto de
la World Wide Web. Se precisa una nueva alfabetización que integre
la lectura, escritura y comprensión del hipertexto/hipermedia, medio por
excelencia donde confluyen la cultura del texto, la cultura de la imagen y
la cultura audiovisual.
(Para analizar todo lo relacionado con los media, se puede consultar la
excelente página The Media History Project, elaborada por la School of
Journalism and Mass Communication, College of Liberal Arts, University
of Minnesota, que hace un recorrido desde los medios orales y
manuscritos, pasando por los media impresos (prensa, fotografía,
cómics, carteles, etc.), los media electrónicos (telegrafía y teléfono) y los
mass media (prensa, radio y televisión), hasta desembocar en los media
digitales. Además, contiene una extensísima cronología de los distintos
medios).
He aquí un documento televisivo curioso: Franco, el
dictador español, habla de los peligros de la televisión.
Extraído de YouTube: [Link]
v=UtJ8LoirY1o
Y una impresionante proyección para el futuro de la prensa (año
2015): [Link]
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María Jesús Lamarca Lapuente. Hipertexto: El nuevo concepto de documento en la cultura de la
imagen.
Del diseño gráfico al diseño hipertextual
El hipertexto, sobre todo en la Word Wide Web y más concretamente,
la hipermedia le deben mucho al diseño gráfico. Aunque hay autores que
afirman que el diseño gráfico surge al albor de la imprenta, de la
revolución industrial o de las vanguardias del siglo XX, lo cierto es la
historia del diseño gráfico es tan larga como la comunicación visual.
Los ejemplos aquí aludidos sobre los inicios y desarrollo de la escritura y
la fusión entre imagen y texto (pictogramas, jeroglíficos, caligrafías china
y árabe, etc.) confirman que es un arte de raíces muy antiguas.
Ya en los códices, la escritura fue en sí misma un vehículo expresivo del
arte y estos trabajos artísticos se mecanizaron con la introducción de la
imprenta. El collage, por ejemplo, ha sido utilizado desde antiguo,
aunque es en la revolución industrial cuando el diseño gráfico cobra gran
importancia, enlazando con la pintura,
la poesía y la arquitectura del siglo XX
y adquiriendo un gran desarrollo
gracias al impulso de los medios de
comunicación de masas.
Hoy se produce una extraña mezcla
entre arte y técnica, debido al
potencial de la imagen y
los sonidos digitales. La introducción
del sonido, fotografías e imágenes fija
s de diversos tipos, animaciones
e imágenes en movimiento, vídeos y
otras morfologías en el hipertexto
(hipermedia) se convierten en los vehículos expresivos no sólo del arte
tecnológico y digital, sino del propio texto. Escritura textual, imagen y
sonido se funden y confunden en el hipertexto. La forma cobra tanta
importancia como el contenido.
Collage de miniaturas. Norte de Francia (posiblemente París), 1470-1490.
[Link]
Algunos textos poéticos ya utilizaban características visuales y sonoras
como parte de su campo imaginativo, como hemos visto en el caso de
los caligramas y la poesía visual como un intento de fusión entre imagen
y texto. Pero es es el siglo XIX cuando se empiezan a establecer
relaciones más estrechas entre la imagen y el texto, gracias a la
aparición de medios técnicos como la litografía y el grabado en acero.
Los medios electrónicos elevaron esas potencialidades pero hoy, los
medios digitales, suman nuevas potencialidades a límites inconcebibles
hace unos pocos años.
Al igual que en el diseño gráfico, en el diseño de un hipertexto cobran
una particular relevancia la tipografía, el color y la utilización de
numerosos elementos icónicos.
La tipografía ha estado siempre ligada a su época y se sometía a los
gustos y medios existentes en su tiempo. Los tipos góticos tienen mucho
que ver con el arte de la época, el "modern style" de principios del siglo
XX se refleja también en la tipografía, y el constructivismo está presente
en las obras de la Bauhaus. La tipografía es una combinación indisoluble
de forma estética y función práctica que en algunas épocas encuentran
un perfecto equilibrio, mientras que en otras se produce un predominio
de la forma expresiva sobre la función o, al contrario, el sentido práctico
triunfa sobre el campo creativo y artístico.
La tipografía clásica centrada usando varias formas de letras tuvo sus
orígenes en los letreros y en la caligrafía, pero se buscaron nuevas
formas de comunicación más efectiva. Toulouse-Lautrec fue el primero
en usar la litografía para realizar carteles a gran escala, combinando
imágenes y texto bajo una nueva estética y con una nueva funcionalidad
que era dirigirse a una audiencia. Desde entonces, las calles de las
ciudades se empapelaron literalmente con este nuevo medio y el
cartelismo comienza su desarrollo imparable.
Los movimientos de vanguardia también utilizaron el cartel de forma
profusa. Los futuristas no sólo introdujeron elementos de los anuncios en
su literatura sino que, seducidos por la tecnología, se apropiaron de
muchos elementos de la producción industrial. Nace la nueva tipografía y
se crean numerosas revistas de corte experimental e innovador que
quieren romper con la simetría de la página impresa. También los
expresionistas utilizaron el cartel como base de sus ilustraciones
agresivas y los dadaístas realizaban toda clase de montajes de imágenes
-ilustraciones y fotografías- junto a composiciones tipográficas.
Durante y tras la revolución rusa, el cartel de diseño constructivista sirve
para la apología política en la nueva Unión Soviética. E igual
trascendencia e importancia tuvo el cartelismo de signo político durante
la guerra civil española, donde la fotografía también se convierte en un
medio muy útil para la propaganda política.
Pero sin duda, el auge del cartel se manifiesta plenamente en su función
comercial. La publicidad se empieza a desplegar no sólo a través de
los carteles, sino también por medio de todo tipo de folletos, catálogos,
embalajes, etiquetas adhesivas, libros, etc.
El cartel de cine, desde la aparición del cinematógrafo, ha sido también
objeto continuo y permanente de tratamiento del diseño gráfico:
Fuente: Cartelia [Link]
El cartel del siglo XIX es informativo, anuncia funciones de teatro,
corridas de toros, cabarets, circos, festejos, etc. En el período de
entreguerras los diseñadores trabajan con ideología. A partir de los años
40, los publicitarios trabajan para la empresa y los valores del mercado.
Estas son las funciones predominantes en las distintas épocas, aunque
todos estos usos conviven de forma simultánea. A partir de los años 60,
el diseño gráfico ya forma parte indisoluble de la cultura y de la economía
de los países industrializados. En la actualidad, la publicidad conjuga los
valores del mercado con los valores estéticos. Una muestra bastante
exhaustiva de carteles con fines publicitarios, se puede visitar en el
Museo Virtual del Arte Publicitario del Centro Virtual Cervantes, que
realiza un recorrido histórico por el cartel
publicitario: [Link]
La publicidad siempre ha intentado fusionar el contenido textual con la
forma de expresión. Mezclar ilustraciones e imágenes con argumentos
persuasivos y seductores que conmuevan y muevan al espectador.
La revolución electrónica y la posibilidad de la manipulación digital de la
imagen han tenido un gran impacto sobre el diseño gráfico de la
publicidad. El morphing, o la posibilidad de metamorfosis continua de la
imagen, ha facilitado esta labor hasta límites inimaginables.
La facilidad de manipulación de la imagen hace posible que
modifiquemos la imagen original a nuestro antojo y así, la imagen de
un cartel original no sólo sirve a la publicidad para la que fue diseñado,
sino que también se convierte en la herramienta base para la
contrapublicidad y la reivindicación política anticonsumista contra el
propio anuncio publicitario.
Fuente: Consume hasta
morir. [Link]
La prensa escrita (periódicos y revistas)
es un medio que ha utilizado y
desarrollado profusamente el diseño
gráfico. La tipografía, la inclusión de
ilustraciones y fotografías para
documentar la "realidad" y el uso de otras
composiciones plásticas más recientes
como la infografía impresa en papel, han sido recursos masivamente
utilizados por la prensa. La utilización de tecnologías mecánicas,
electrónicas y ahora digitales ha supuesto una serie de saltos cualitativos
para la historia y evolución de este medio. Hoy la fotocomposición por
medio del ordenador facilita enormemente esta labor y, sin duda, la
facilidad de tratamiento, almacenamiento, reproducción y manipulación
que suponen la tipografía y las imágenes digitales, el uso de la infografía
en pantalla, las imágenes y los gráficos interactivos, la aparición de las
imágenes en 3 dimensiones y la existencia de la realidad virtual que
permite una inmersión virtual en la imagen, abren nuevos caminos y
expectativas. El "lector" pasivo de imágenes se ha convertido hoy en
lector activo o usuario interactivo, puesto que puede abrir las imágenes,
desarrollarlas y modificarlas a su antojo.
En el diseño gráfico ya son
imprescindibles las
nuevas tecnologías:
los ordenadores, los escáneres,
las imágenes 3D, las impresiones
digitales, etc. El diseño digital es
una realidad nueva que ha
revolucionado el diseño gráfico
tradicional también sobre papel. Ahora proliferan las imágenes pixeladas
típicas de la televisión o de Internet sobre papel, tipografías no
suavizadas, decoraciones vectoriales típicas de Flash, etc. Pero la nueva
revolución ha sido el diseño gráfico sobre las pantallas y el desarrollo
masivo de las interfaces gráficas.
Fuente: Tecnología Digital: Interfaces [Link]
Sin duda, la aparición del hipertexto y de la World Wide Wide ha creado
una nueva profesión técnica: el diseñador de hipertextos o el diseñador
de webs, y una nueva disciplina: la arquitectura de la información, puesto
que en el diseño del hipertexto importa tanto organizar y estructurar el
contenido de la información como la la presentación visual de ésta
mediante la interfaz. El lenguaje HTML o Hipertext Markup Language es,
en sí mismo, un lenguaje de marcas que dan más información que la
información meramente textual (texto plano). Precisamente, las marcas o
etiquetas del hipertexto no sólo permiten la existencia de los enlaces que
caracterizan esencialmente al hipertexto, sino que añaden información
vital para la tipografía del texto como son su orden, disposición,
estructura y formato. Las etiquetas de encabezamiento y cuerpo del
documento establecen la estructura del mismo y mediante otras marcas y
atributos se establecen los tipos de fuentes (letras), tamaño, estilos
tipográficos, etc.
Quien escribe un hipertexto no precisa sólo manejar el
lenguaje HTML (aunque ahora hay programas que nos facilitan
enormemente esa labor sin tener ningún conocimiento previo del mismo),
sino que también debe incluir una serie de elementos de presentación
visual: texturas, imágenes fijas y en movimiento, logotipos, iconos, etc.
Aparte del contenido y el diseño técnico de un hipertexto o
una web mediante la creación de herramientas de
navegación, usabilidad, interactividad y accesibilidad, hay que tener en
cuenta también el diseño estético y funcional, y aquí surge la figura del
diseñador gráfico que debe controlar las texturas, imágenes fijas y en
movimiento, los logotipos, las nuevas logografías, etc. El hipertexto y la
WWW constituyen un nuevo campo para el diseño gráfico. El diseño de
la estructura hipertextual, su usabilidad, accesibilidad y la posibilidad de
ofrecer interactividad son algunas de las características que deben tener
en cuenta los diseñadores de la web.
Junto al autor del contenido de los documentos, hace su aparición
el webmaster. Se trata del de la persona que mantiene, gestiona y
actualiza las páginas. Cuando se trata de un entorno de trabajo en grupo
o de un hipertexto colaborativo, pueden ser varias las personas que
tienen autorización para ejercer la función de webmaster. Es corriente
establecer unas pautas comunes a modo de recomendaciones o redactar
un manual de estilo para que los diferentes webmasters y autores se
atengan a ellas. De esta manera se pueden fijar normas para la
tipografía, estilos y formatos de documento, lenguajes de marcado, forma
de publicación, etc. Lo normal es utilizar un estilo común para dar a una
colección completa de
documentos
o hiperdocumentos una
coherencia visual. En
ocasiones, el webmaster ni
siquiera es quien ha
realizado el diseño original,
puesto que es muy común
descargar esta tarea en
empresas y trabajadores
especializados en el
diseño web. Una vez creada
una plantilla o varias
plantillas de documentos por
el diseñador, los gestores
del web pueden fácilmente insertar el contenido sobre dichas plantillas.
En cualquier caso, el webmaster realiza unas funciones similares a las
del impresor en el medio impreso, ya que es quien da la forma externa a
un contenido intelectual. Hacer buenas páginas webs multimedia es todo
un arte, además de una técnica sumamente compleja, a pesar de que los
recientes programas de edición de páginas web facilitan enormemente la
tarea, pues ya no hay que teclear a mano las etiquetas en
lenguaje HTML e insertar música e imágenes es "coser y cantar".
A primera vista y nada más entrar en la página principal de un hipertexto
y, más concretamente de un sitio web, con casi total seguridad
averiguamos si la función del sitio es mostrar un contenido intelectual -lo
normal es que predomine la forma texto sobre la forma gráfica-, o si no
tiene primordialmente esta función, en cuyo caso predominará la imagen
sobre el texto. Podríamos decir que en este caso predomina la
forma hipermedia sobre la forma hipertexto.
Si la página tiene un fin comercial y publicitario, la web se asemejará a
un cartel multimedia y utilizará todas las técnicas del cartel publicitario e
incluso las del anuncio televisivo. Aunque no será así en todos los casos,
pues muchas webs con fines educativos echan mano de numerosos
recursos multimedia (por ejemplo los museos virtuales), como también lo
hacen los periódicos y revistas en línea. A fin de cuentas, el diseño de
una página de periódico impresa se parecía mucho al diseño de
una web tanto en su forma gráfica como en la función. La prensa se
organiza en forma de cajas que pueden incluir texto e imágenes, ofrece
columnas a modo de índices para luego dar entrada al desarrollo del
texto, usa distintas tipografías, las fotos organizan el texto de las noticias
a su alrededor y viceversa, en un resumen puede aparecer una fotografía
en miniatura que a modo de icono conecta con el texto completo, un
bloque de texto perteneciente a la misma noticia se enlaza en páginas
distintas, etc. Y ahora es posible añadir nuevas funcionalidades como
incluir vídeos, audio o gráficos interactivos y otros recursos
audiovisuales. Realmente, la prensa se ha adaptado perfectamente a la
tecnología hipertextual, porque estaba en la base de ella como lo
demuestran la paginación, la diagramación, la composición en cajas o
módulos, el modelo de texto en forma de pirámide invertida, la posibilidad
de lectura fragmentada y multisecuencial, etc. La prensa on line y la
prensa impresa se incluyen mutuamente. Cada vez es más frecuente el
uso de la infografía sobre papel, y los gráficos interactivos en línea son
verdaderas obras de arte que, a través de la imagen, cumplen una
función explicativa mayor que su expresión en forma textual.
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María Jesús Lamarca Lapuente. Hipertexto: El nuevo concepto de documento en la cultura de la
imagen.
Uno de los enfoques más difundidos del hipertexto y que
permanece por completo ajeno al enfoque
documental, ha sido el tratamiento del
hipertexto desde el punto de vista de la crítica
literaria. Su mayor teórico y difusor ha sido
George Landow, cuya obra Hipertexto. La
convergencia de la teoría crítica contemporánea
y la tecnología se ha convertido en obra clásica para la teoría
y la práctica de la literatura y la narrativa hipertextuales.
El hipertexto en la literatura se ha introducido de la mano de 3
aproximaciones, la tercera de ellas de corte bien distinto a las anteriores:
las llamada ediciones genéticas, fruto de aplicar las ideas de
obra abierta, intertextualidad, etc. propias del post-estructuralismo,
a la crítica hipertextual
la narrativa hipertextual (que también recibe el nombre de
hiperficción)
y las ediciones críticas de obras clásicas (también llamada
hiperedición).
Dejamos al margen de este análisis la existencia de obras impresas que
se han adaptado al medio digital y al hipertexto, pues obviamente,
en Internet encontramos miles de textos clásicos y modernos que se han
adaptado a la escritura hipertextual para poder ser leídos y navegados en
línea y que están accesibles en diversas bibliotecas digitales a lo largo y
ancho de la red, ya que la Web se ha convertido en una especie de
biblioteca, archivo y repositorio universal de todo tipo de obras y
documentos.
Hipertextos sin medios electrónicos:
Como se ha afirmado reiteradamente, no existe hipertexto sin
medios digitales, sin embargo, los teóricos de la crítica literaria
hipertextual, consideran a una serie de autores y obras como
antecesores de las verdaderas obras hipertextuales. Las obras que citan
como precursoras del hipertexto son innumerables, pero entre ellas
podemos destacar: "Finnegan's Wake" de Joyce, "Pale Fire" de
Nabokob, "Tristram Sandy" "de Sterne, "El Castillo de los destinos
cruzados" o "Si una noche de invierno un viajero" de Italo Calvino,
"Rayuela" de Julio Cortázar o muchas de las "Ficciones" del autor más
citado por los defensores de la hiperficción hipertextual, el maestro
Borges. Todas estas obras destacarían por su peculiar estructura
narrativa y por ofrecer distintas lecturas no secuenciales. Analicemos
unos cuantos ejemplo.
En "Vida y opiniones del caballero Tristram Shandy", Lawrence Sterne
narra la vida de un personaje del siglo XVIII, pero entrelaza historias,
interpola digresiones y fragmentos de obras de otros autores, laberintos y
numerosos recursos tipográficos. Además, busca frecuentemente la
complicidad y la participación del lector. Nietzche afirmó que Sterne fue
el escritor más libre de todos los tiempos.
Por su parte, Italo Calvino denomina a algunas de sus
obras "hipernovelas". Por ejemplo, en "El castillo de los destinos
cruzados", Calvino utiliza las cartas del Tarot para narrarnos 12 historias
que se entrecruzan y que estructuran el argumento de la novela. Cada
carta es utilizada en más de una historia y transmite diferentes
significados según la historia a la cual pertenece. Una historia nos lleva a
otra historia, y mientras un huésped del castillo avanza en su historia,
otro avanza en dirección opuesta, ya que las historias contadas de
izquierda a derecha o de abajo hacia arriba, pueden ser leídas de
derecha a izquierda y de arriba hacia abajo, y viceversa.
La misma carta, presentada en orden diferente, cambia
su significado. En "Si una noche de invierno un viajero",
Calvino organiza la obra como una serie de relatos
entrelazados a modo de hipertexto. El lector
comienza a leer diez veces una novela que no
termina nunca. Otra curiosidad es que
describe a un personaje que no lee novelas,
sino que las transcribe electrónicamente en
forma de listas de palabras y las ordena
atendiendo a la frecuencia de su aparición. Teniendo en
cuenta esta estadística, el personaje es capaz de saber de
qué trata una obra. Así pues, el personaje vendría a sustituir la lectura
secuencial por una especie de lectura digital.
Por su parte, Rayuela de Julio Cortázar es una novela estructurada en
155 capítulos que se pueden leer de forma lineal o siguiendo una carta
de navegación que propone Cortázar, según el "Tablero de Dirección" o
Tabla de Instrucciones que precede a la novela. Rayuela, como dice el
propio autor, "A su manera este libro es muchos libros, pero sobre todo,
es dos libros". El primero se lee de forma lineal hasta el capítulo 56, el
segundo se lee a partir del capítulo 73, siguiendo el orden que se indica
al pie de cada capítulo. Se trata de un experimento literario similar al
del recorrido de un hipertexto por una novela de 155 nodos (capítulos)
agrupados en 3 bloques guiados, si el lector elige ese camino. Existe en
la red un proyecto llamado Proyecto Rayuel-o-matic Digital Universal
que busca construir una versión electrónica de la
novela de Julio Cortázar a la escala de la
WWW. [Link]
yuel_o_matic/.
"Tablero de dirección" de Rayuela
en la Web
Tablero de dirección de la obra
impresa Rayuela de Julio Cortázar donde se
explican las posibilidades de lectura del libro
Muchas son las obras de Borges que los teóricos de la
crítica hipertextual destacan como precursoras de la
literatura y la ficción hipertextual, sobre todo las
recopiladas en "Ficciones". Por ejemplo, en "La Biblioteca de
Babel", Borges imagina una biblioteca que abarcaba todos los libros, una
biblioteca ilimitada y periódica en la que cada libro es todos los libros. "La
biblioteca es una esfera cuyo centro cabal es cualquier hexágono, cuya
circunferencia es inaccesible. (....) En algún anaquel de algún hexágono
(razonaron los hombres) debe existir un libro que sea la cifra y el
compendio de todos los demás (...) ¿Cómo localizar el venerado
hexágono secreto que lo hospedaba? Alguien propuso un método
regresivo: Para localizar el libro A, consultar previamente el libro B,
consultar previamente un libro C, y así hasta lo infinito... En aventuras de
ésas he prodigado y consumado mis años. No me parece inverosímil que
en algún anaquel del universo haya un libro total. (...) Yo me atrevo a
insinuar una solución del antiguo problema: La Biblioteca es ilimitada y
periódica." Y en "El Jardín de los senderos que se bifurcan" (1941), "La
Lotería de Babilonia" o "Pierre Menard, autor del Quijote", Borges
también juega con los mundos y textualidades posibles. Asimismo, el
"Aleph" se considera la metáfora perfecta para explicar
la multisecuencialidad y simultaneidad que ofrece el hipertexto.
Ediciones genéticas
Para los seguidores de la crítica literaria hipertexual, el hipertexto permite
hacer real la concepción de texto abierto que defendían algunos teóricos
como Barthes, que separaba la obra (entidad física) del texto (inmaterial)
dando preeminencia a éste último y, sobre todo, al lector; las ideas de
Foucault de analizar el texto no en función del autor, sino de la obra en
contexto; la intertextualidad propuesta por Kristeva; la transtextualidad en
el caso de Gennette; o la poética dialógica de Bajtin con su propuesta de
aproximarse al discurso desde una situación pragmática que tenga en
cuenta al autor, lector y el texto en relación con otros textos anteriores e
incluso su propuesta de novela polifónica, etc. Todas estas ideas han
sido analizadas detalladamente por los teóricos de la crítica
hipertextual. Para Landow, "La misma idea de hipertextualidad parece
haber tomado forma al mismo tiempo aproximadamente en que se
desarrolló el postestructuralismo, pero sus puntos de convergencia tienen
una relación más estrecha que la mera contingencia, ya que ambos
surgen de una insatisfacción con los fenómenos asociados al libro
impreso y al pensamiento jerárquico".
Según Landow y seguidores, todas estas teorías vendrían a confluir en el
hipertexto, ya que éste permite poner un texto en relación con otros
textos, analizarlo en contexto y unir obras literarias distintas, aunque se
hallen separadas por el espacio y el tiempo. Por fin se podría cumplir el
sueño de Borges de la Biblioteca de Babel, un libro en el que caben
todos los libros, y la crítica literaria se podría beneficiar de ello. Esta idea
ha dado origen a lo que se denominan ediciones genéticas de obras
literarias, que permiten una lectura a la carta, un recorrido por el proceso
de síntesis de dicha obra y un detallado estudio de ésta, además de
situar la obra en contexto con otros textos. Los primeros hipertextos de
este tipo se realizaron mediante programas de gestión de hipertextos
independientes y fueron "In Memoriam", donde P. Landow y sus alumnos
analizan la obra de Tennyson utilizando el programa Intermedia y
"Forking Paths: An Interaction after Jorge Luis Borges" (1987), de Stuart
Moulthrop, hipertexto construido con Storyspace.
In Memorian es un hipertexto creado dentro del
proyecto Intermedia. George P. Landow es profesor de inglés e historia
del arte en la Brown University (Computer Science) y y jugó un papel
central en los orígenes de este proyecto. "In Memoriam" fue realizado en
colaboración con los alumnos de un seminario del curso
89-90. Al poema de Tennyson, los alumnos introdujeron
nexos tales como variantes sacadas de manuscritos,
criticas publicadas, comentarios de los propios alumnos,
pasajes de obras de otros autores, etc. Se trata, pues, de un hipertexto
en colaboración. Landow afirma que, como muchas grandes obras de la
literatura, "In Memoriam" de Alfred Lord Tennyson está plagada de
alusiones y referencias, una forma de realizar hipertexto; pero que
también "In Memoriam" fue compuesto en partes discretas significantes
para hacer una lectura reflexiva y en yuxtaposición y que esta obra se
prestaba particularmente bien al tratamiento hipertextual. Posteriormente,
Landow publicó en 1992 The In Memoriam Web en colaboración con Jon
Lanestedt, elaborado con el programa Storyspace y también es autor del
hipertexto pedagógico The Dickens Web y de Writing At The Edge,
además de su obra teórica ya clásica Hypertext: The Convergence of
Contemporary Literary Theory and Technology.
Hiperficción, la nueva narrativa hipertextual
Con los nacientes programas de gestión de hipertextos, los
llamados sistemas pre-web, se crearon una serie de hipertextos que
exploraban las posibilidades estructurales y formales del nuevo medio
hipertextual y que permitían al lector elegir diferentes caminos
de lectura alejándose de la linealidad. Así surgieron una serie de obras
llamadas hiperficciones en las que se volcaba una nueva forma de narrar
y entre las que abundan tanto las obras de narrativa, como
de poesía hipertextual. Se trata de literatura experimental
que explora las posibilidades de la nueva forma de narrar
hipertextual no secuencial, como alternativa a la narrativa
lineal propia de las novelas tradicionales del medio
impreso.
Afternoon, a story de Michael Joyce es una de las obras
más célebres y también un referente de este tipo de
ficción interactiva. Fue construida con el programa Storyspace y tiene
diversas lecturas. Posee más de 500 nodos a través de los cuales se
proponen diferentes itinerarios que tienen diferentes desenlaces según la
ruta elegida. Para Aaserth, "Afternoon" demuestra el potencial de la
hipertextualidad para la experimentación literaria y explora los efectos de
la no linealidad sobre la narrativa. Se trata de una exploración lírica sobre
el conocimiento y la memoria, las
interconexiones que lían y deslían
las vidas cruzadas de las
identidades postmodernas.
Michael Joyce es también autor de
"Twilight, A Symphony".
Pantalla de Afternoon, a story de Michael Joyce, 1987.
[Link]
Stuart Moulthrop construye en 1991 el hipertexto Victory
Garden mediante el programa Storyspace. Moulthrop, enlaza fragmentos
de ficción y realidad para permitir al lector explorar en la historia de la
guerra del Golfo Pérsico. es una de las obras de mayor riqueza de las
que se han publicado en hiperficción. Con Michael Joyce, Nancy
Kaplan y John McDaid, es co-fundador del TINAC, un colectivo de arte
electrónico. Moulthrop ha escrito varios hipertextos de no ficción y otros
de ficción electrónica como "Dreamtime", 1992 y Hegirascope
de 1995, caracterizada por una estructura muy particular y que
cuenta ahora con nuevas ediciones, puesto que la primera
estaba diseñada para Netscape Navigator 1.1 y Microsoft
Internet Explorer 2.0, navegadores que se han quedado
anticuados.
En 1988 Deena Larsen escribe su primer hipertexto Marble
Springs con el programa HyperCard. Es una historia de
ficción sobre las mujeres americanas que construyeron un
pueblo minero en el siglo XIX y la historia está contada a
través de una serie de poemas, mapas, dibujos y recuerdos
históricos de una ciudad fantasma en Colorado. Se puede
considerar como un hiperpoema de poesía narrativa. Los
poemas se enlazan a través de las relaciones entre esas
mujeres. Otra obra de Larsen es Samplers, nine
vicious litle hypertext, un hipertexto construido con el
programa Storyspace. Se trata de 9 pequeñas ficciones en
las que la estructura hipertextual de cada historia recuerda a
un patrón tradicional de colcha patchwork.
Entre las obras de no ficción, destaca Socrates in the
Labyrinth: Hypertext, Argument, Philosophy de David Kolb,
una de las primeras obras de hipertexto de no ficción, y que fue creada
usando Storyspace. Kolb explora la naturaleza de la argumentación en el
espacio lineal e hipertextual. El autor se pregunta si el hipertexto
presenta alternativas a las estructuras lógicas, si el hipertexto es una
mera herramienta expositiva que no puede alterar la esencia de una
discusión y demostración o si el hipertexto es esencialmente impropio
para una argumentación rigurosa. Para ello, Kolb hace un repaso por la
historia de la no linealidad en filosofía, desde los diálogos socráticos
hasta Hegel, pasando por la variedad de formas y discusiones filosóficas
que han tenido lugar. Kolb pretende mostrar que el hipertexto no es sólo
una superenciclopedia que deja la esencia de la argumentación
inalterada, sino que la aguda comprensión del hipertexto es más
compleja de lo que algunos dicen. "Socrates in the Labyrinth" encierra
varias estructuras de hipertexto que muestran las posibilidades de cómo
escribir y pensar en este nuevo medio.
Casi todas estas obras de ficción y no ficción fueron creadas con
software para creación y gestión de hipertextos independientes -los
llamados sistemas pre-web-, tales
como Hypermedia, Hypercard, Storyspace, etc. Stephen Linhart, autor de
este tipo de hipertextos ofrece, de forma gratuita en la red, el
programa Button Talk, con el que se pueden escribir hipertextos de
ficción interactiva.
Un espacio dedicado al hipertexto desde el punto de vista de
la crítica literaria es el que ofrece la Facultad de Ciencias de la
Información de la Universidad Complutense de Madrid a
través de la revista Espéculo, que también cuenta con un foro
denominado
La hiperedición o edición crítica de obras clásicas
Un acercamiento más científico es el del hipertexto aplicado a las
ediciones críticas de obras clásicas. En el formato libro tradicional, las
ediciones críticas suelen ser muy difíciles de leer y su utilización es poco
manejable, precisamente porque la herramienta utilizada: la forma de
libro, es igual a la materia estudiada. La llamada hiperedición o edición
crítica en hipertexto se ha demostrado muy útil puesto que
los enlaces facilitan el recorrido por las anotaciones críticas, los
glosarios, las variantes de versiones, la presentación de los textos en
facsímil, etc. Todos estos instrumentos analíticos permiten visualizar y
engarzar más allá del primer nivel de lectura por medio de estructuras
complejas, bibliografías descriptivas, formas de referencia abreviadas,
cálculo de variantes, etc. Sin embargo, realizar este tipo de ediciones es
bastante complejo y además resulta muy caro, por lo todavía no son muy
abundantes. En la Web podemos, por ejemplo, acceder a una edición
anotada de La Celestina a cargo de M. Garci-Gómez, en la cual se
pueden realizar varios tipos de búsqueda (por palabras, refranes,
campos ideológicos, grupos semánticos, etc.). La Biblioteca Virtual
Miguel de Cervantes de la Universidad de Alicante se ha convertido en
un referente en lo relativo a obras hispánicas ya que ofrece no sólo obras
en línea, sino fonoteca, videoteca, ediciones multimedia, estudios
críticos, tesis doctorales, foros de discusión sobre obras y temas, tertulias
online, etc.
Algunas de las hiperediciones de textos clásicos han aparecido en CD-
ROM, como la edición crítica de El Quijote o el ya clásico Archivo Digital
de Manuscritos y Textos Españoles. Ambas obras contienen programas
con los que es posible realizar búsquedas de palabras, cálculos, distintos
accesos, etc. y también permiten hacer anotaciones y comparar las
diferentes versiones del texto. La tecnología hipertextual se ha convertido
en una herramienta indispensable para el campo filológico.
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literatura hipertextual e html
hiperficción en
español [Link]
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by George
[Link]: [Link]
Hyperizons: Hypertext
Fiction. [Link]
2L670/ Word Circuits. Hypertext
Fiction: [Link]
Literatura: Contiene un
apartado específico sobre
Hipertexto que ofrece un Writing, Poems, Fiction
directorio amplio de webs interactive... by Nick
sobre el Monfort: [Link]
tema. [Link]
.info/
Literatura Interactiva.
Institut Universitari de
l'Audiovisual de la
Universitat Pompeu
Fabra [Link]
ratura-
interactiva/cas/[Link]
[Link]
Ediciones críticas de obras literarias
Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes de la Universidad de Alicante.
Cibertextos (La Celestina, El Lazarillo de Tormes, La Regenta, El Buscón,
etc.) [Link]
Obras de Literatura hipertextual
(destacamos aquí, sobre todo, las obras precursoras y algunas de verdadero interés po
en la actualidad, la narrativa hipertextual ha proliferado enormemente):
AlphaWeb A Poetry Hypertext de Diana Reed Metaphor on
Slattery. [Link] al Post Moder
hipertexto. htt
landow/cpace
Directorio de Hiperficción en Español. (Recopilación de
José Luis
Orihuela) [Link] My body, a
Wunderkamm
Los estilitas de la sociedad tecnológica de Antonio
Rodríguez de las Pangea http:
Heras. [Link]
Quibbling de
Grammatron de Mark America. El gran hipertexto creado Guyer. [Link]
por el Graduate Creative Writing Programma de la Brown
University y la National Science Foundation (NSF).
Contiene más de 1100 bloques de texto, 2000 enlaces, Socrates Ap
más de 40 minutos de sonido, javascripts, animaciones, Kolb. [Link]
etc. [Link] [Link]
Hegirascope, a hypertext fiction de Stuart The luminou
Moulthrop. [Link] Linhar. [Link]
/
HGS/
Tierra de ext
Andreas
El libro flotante de Caytran Dölphin de Leonardo Meier. [Link]
Valencia y Eugenio Tisselli. [Link]
Torino, un ra
Leitner. Ficció
italiano. http://
Autores de Literatura hipertextual
(destacamos aquí los autores precursores o los más innovadores):
Mark AMERICA George P. LA
Página del autor de "Grammatron", "The Kafka Chronicles", Página Princip
"Hypertextual contemporáne
consciouness", etc. [Link] tecnología". h
l andow/cv/land
[Link]
Xavier BERENGUER.
Página personal del profesor de la Universidad Pompeu Deena LARS
Fabra de Autora de Ma
Barcelona. [Link] hypertext. ht
Cuenta con una web sobre Narrativa
Interactiva. [Link]
[Link] José Antoni
Página Princip
edición digital
Doménico CHIAPPE y Andreas MEIER etc. [Link]
Tierra de
Extracción. [Link]
[Link] Stuart MULT
Una de las pá
en la Universi
Carolyne GUYER Garden. http
Página Principal de una de las más importantes autoras y _home.html. S
teóricas del
hipertexto. [Link]
Guyer_index.html. Sobre Janet H. MU
ella [Link] Página Princip
narrative in cy
(Massachuse
Michael JOYCE
Página Principal del autor de Afternoon, a story y
"TwelveBlue". [Link] Sobre Antonio ROD
él [Link] tecnológica".
la escritura en
electrónica. h
Nancy KAPLAN
Página Principal de la autora de Politexts, Hypertexts, and
Other Cultural Formations in the Late Age of Print, de la Sherry TURK
Universidad de Baltimore. [Link] Página Princip
Internet", don
hipertextual. h
David KOLB
Página principal del autor de Socrates in the
labyrinth, profesor de filosofía en el Bathes
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Según el estudio de Peter Lyman y Hal R. Varian, How Much
Information? 2003 se estima que la información crece un 30% cada año
desde el período 1999 a 2002 y se producen cada año entre uno y
dos exabytes de información nueva (mil millones de gigabytes ó 1018
bytes), el 60% de la cual corresponde a información digital.
Los resultados de este estudio son concluyentes, la información impresa
parece insignificante comparada con la masa de contenido total
producida año tras año en el mundo: un menguado 0,003%, y lo que
predomina es el contenido digital. Dicho contenido no sólo ocupa el
volumen más grande de información, sino que se trata del formato con
más rápido crecimiento. Si el soporte papel y las películas tienen unas
tasas de crecimiento bajas, los medios ópticos y magnéticos se duplican
cada año. Los nuevos soportes de la información triunfan. Hoy, la mayor
parte de los documentos nacen digitales, sobre todo los textos, y lo
mismo está ocurriendo con las imágenes. Los soportes ópticos que
incluyen CDs de audio, CD-ROMs y DVDs, aglutinan la cantidad anual de
83 terabytes de información, mientras que los soportes
magnéticos (discos duros de ordenadores y servidores, disquetes, cintas
de audiocasete o videocasete, tarjetas de memoria, discos zip, etc.)
almacenan 1.693.000 terabytes, ó 1,7 exabytes.
Por su parte, la World Wide Web aglutinó en 2002 un total de
532.897 terabytes de información, de los que
167 terabytes correspondían a la Web accesible y navegable y
91.850 a la llamada Web invisible. El resto corresponde a a
mensajes electrónicos y mensajería instantánea. Este
volumen de 167 terabytes, contando únicamente las páginas
webs fijas, se corresponde con 17 veces el tamaño de los fondos
impresos de la mayor biblioteca del mundo: la Biblioteca del Congreso de
los Estados Unidos.
Desde la antigüedad han existido intentos de compilar todo el saber
humano en grandes bibliotecas universales como la Biblioteca de
Alejandría. El enciclopedismo y la macropaedia de los siglos XVII y XVIII
fueron los primeros intentos reales de organización de la información de
forma asociativa y no lineal (Enciclopedia Británica,1768), y a esto se
suman los antiguos ideales libertarios de acceso igualitario a la
información y al conocimiento. La palabra enciclopedia procede de un
término latinizado a partir del griego eu-kuklios paideia, que
etimológicamente significa, el círculo (kuklios) perfecto (eu) de
conocimiento o de educación (paideia).
El nacimiento del hipertexto ha alimentado la idea de que el ideal
enciclopedista del siglo XVII, esto es, organizar todo el conocimiento
humano en un corpus unificado y estructurado, es ahora técnica y
materialmente posible.
La creciente especialización del conocimiento y el desarrollo científico
han conducido a la idea de que es necesaria la existencia de una
completa exposición del conocimiento. Sin embargo, esta idea viene ya
de antiguo. Desde Varro (siglo I a.C.) con su "Rerum Divinorum et
Humanorum Antiquitates" y Plinio con su "Historia Naturalis" (siglo I d.C.),
pasando por "Las Etimologías" de San Isidoro (Siglo VII d.C), "Tradentis
Disciplines" de Luis Vives (1531) y la "En cyclopaedia Ominia Sciences"
Alsted (1630), hasta llegar a la "Encyclopédie ou Dictionnaire Raisonné
des Sciences, des Arts et des Métiers" (siglo XVIII) de Diderot y
D'Alembert, la "Encyclopaedia Britannica" (1768-1771) o "The
International Encyclopaedia of Unified Science" (1938) de Otto Neurath,
se puede decir que la enciclopedia ha recorrido un camino imparable que
ha desembocado en la Web Wide World, con las posibilidades que hoy
ofrece el hipertexto.
Una enciclopedia no es un diccionario, un diccionario se refiere
únicamente al lenguaje utilizado en un momento histórico dado
y pretende ser un compendio de palabras y sus
correspondientes significados que se refleja en una obra de
carácter cerrado. La enciclopedia, por el contrario, posee
una estructura semánticamente abierta, recoge tanto el
mundo de las palabras como el de los hechos, cómo se
denominan las cosas y los acontecimientos y cómo se
conocen. Aunque las enciclopedias se pueden estructurar de la misma
forma que los diccionarios, presentando las entradas por orden alfabético
(no lo hicieron así hasta el siglo XVIII), su función es bastante distinta y
no se refiere sólo a las palabras y sus definiciones, sino que abarcan
muchos más aspectos del conocimiento.
Sin embargo, enciclopedias y diccionarios tradicionales
comparten una característica que los hermanan con el
hipertexto: la fragmentariedad y discontinuidad que
presentan en el texto. Diccionarios y enciclopedias constan
de bloques de texto independientes a la manera de
los nodos de un hipertexto, organizados por medio de
entradas ordenadas alfabéticamente o que siguen
una estructura conceptual, temática o semántica concreta,
perteneciente a uno o varios campos del saber. La Enciclopedia
Británica ya desde su primera edición en 1768-1771 adopta un modelo
mixto que combina la ordenación alfabética y disciplinar, y a partir de la
15ª edición de 1973-1974, pasa a conjugar el orden alfabético con el
temático. A menudo es difícil separar los conceptos o establecer de
manera unívoca qué conceptos se enmarcan en un campo temático
concreto, puesto que existen conceptos relacionados, cruces entre
distintas disciplinas, etc. Su parecido con la organización y estructuración
de un hipertexto, es pues, notable ya que el hipertexto no sólo hace
posible reunir todo el conocimiento en un único lugar, sino que permite
aunar los distintos fragmentos pertenecientes a campos semánticos o
temáticos diferentes y hace posible el establecimiento de relaciones entre
ellos por medio de enlaces que conectan los distintos ámbitos del
conocimiento. Los enlaces y sus conexiones, nos permiten movernos
libremente de una parte a otra del texto de acuerdo con las posibles y
múltiples relaciones que se establezcan.
La principal característica de la enciclopedia, además de su
discontinuidad, es su condición de texto abierto y sin límites. Las
relaciones y combinaciones pueden establecerse de forma ilimitada y la
enciclopedia puede ampliarse de forma constante. Un número concreto
de páginas contiene una red discreta de elementos que se articulan de
acuerdo a un indeterminado número de combinaciones.
Igual que en las enciclopedias tradicionales el lector puede seguir su
propia ruta yendo de una entrada a otra, el hipertexto proporciona nuevas
posibilidades: conexiones cruzadas, referencias
internas, enlaces directos a otros textos dentro del
propio documento o hiperdocumento, permite expandirse por la red, etc.
La enciclopedia ha sido siempre una obra de consulta en la que
la lectura lineal o secuencial se convierte en un absurdo. La enciclopedia
sirve para indagar, investigar, ir de un término a otro, navegar de forma
azarosa por las distintas secuencias y optar en cada momento por seguir
uno u otro camino. Se trata de un recurso didáctico flexible que permite
diferentes grados de profundización en la lectura y cuya ruta es marcada
por el propio lector en el momento de la lectura. Pero aunque la
enciclopedia no se ha intentado utilizar para ofrecer una enseñanza
secuencial, guiada, sistematizada y ordenada, sino multisecuencial y
aleatoria, sí que posee un carácter cultural y un papel eminentemente
educativo y pedagógico y, por supuesto, debe ser elaborada y construida
de una forma ordenada y sistemática.
Una enciclopedia no puede ser un conglomerado
desordenado de fragmentos, una miscelánea sin sentido o
una mera conjunción de elementos, sino que tiene que ser
un cuerpo bien ordenado, presentado y articulado de forma
coherente. Esto presupone que, previa a la presentación, debe existir un
plan mental que puede ser representado por un mapa conceptual que
permita la sistematización del conocimiento, o por lo menos, una
sistematización del ámbito del conocimiento concreto que vamos a tratar.
Si la presentación de las entradas no se realiza por orden alfabético,
debemos buscar otro tipo de organización lógico y coherente y mantener
esa perspectiva a lo largo de toda la obra. Hay que tener en cuenta a la
hora de estructurar el contenido, aspectos tales como la cantidad y
cualidad de las entradas, la inclusión o exclusión de los temas y
subtemas, o el establecimiento de relaciones y las conexiones
necesarias para la estructuración, jerarquización o articulación del
contenido.
El hipertexto nos permite, a su vez, establecer distintos niveles para la
profundización en el conocimiento que ofrece la enciclopedia. Se puede
ahondar más o menos en un tema concreto y estructurar en distintos
niveles los conocimientos: desde los más básicos generales, hasta llegar
a los conocimientos más detallados y exhaustivos. Podemos hablar así,
de gradualidad o modularidad.
De igual forma, la sistematización en el establecimiento de conexiones, el
uso de enlaces entre los términos y la práctica y puesta en marcha de un
conocimiento universal y cooperativo, hace de la enciclopedia un
artefacto idóneo para avanzar en el conocimiento.
Una enciclopedia encierra, además, un conocimiento compartido, fruto de
la amplia comunidad del conocimiento. Si bien las primera obras
enciclopédicas como las de Varro, Plinio, San Isidoro, Luis Vives, etc.
eran obras individuales, se trataba también de compendios de una o más
disciplinas, pero que recogían un saber acumulado a lo largo de varios
años de historia del conocimiento. A partir del siglo XVIII, y debido sobre
todo a la especialización del conocimiento y a las dimensiones que
adquiere el gran corpus del saber que se quiere compendiar en una
única obra, se considera que la enciclopedia sólo puede ser abordada
por medio de un autor múltiple. Y además de los autores y colaboradores
reconocidos como tales, la enciclopedia recoge referencias de autores
anónimos, cita a otros autores concretos, recoge distintas perspectivas y
opiniones de autores individuales, etc. La enciclopedia se nutre y
alimenta de una multiplicidad y diversidad de fuentes y autores. La
enciclopedia supone, pues, un trabajo colectivo que, por su extensión o
por conjugar diversos ámbitos de conocimiento, requiere del trabajo
conjunto de varias personas o de la reunión de expertos pertenecientes a
diversas disciplinas o procedentes de campos distintos del conocimiento.
Por su parte, el hipertexto permite y pide a gritos un autor múltiple y la
conexión de fuentes de muy diverso signo.
Un claro ejemplo de este hecho lo constituye Wikipedia, la enciclopedia
libre, accesible y gratuita en la red que se redacta entre voluntarios en
más de 50 idiomas. El nombre de esta enciclopedia ha sido tomado del
término wiki wiki que significa rápido en lengua hawaiana. Este término y
su abreviatura wiki se utilizan frecuentemente en la Web para referirse a
una colección de páginas web enlazadas, esto es, formando un
hipertexto, pero con la característica añadida de que se trata de un
hipertexto colaborativo en el que participan las personas que lo deseen.
(También se denomina wiki a la aplicación informática colaborativa que
permite que documentos web sean creados colectivamente sin que la
revisión del contenido sea necesaria antes de su aceptación para ser
publicado).
Una característica propia de las enciclopedias
tradicionales es que suelen
incluir ilustraciones, tablas, mapas,
fotografías, esquemas, diagramas, dibujos e
imágenes de todo tipo con el fin de hacer
más claras y fáciles las explicaciones, por lo
que dichas enciclopedias ilustradas pueden caracterizarse
como obras multimedia por conjugar texto e imágenes de
diferentes tipos. La digitalidad del hipertexto permite integrar todos estos
elementos y conjuga elementos textuales con otras morfologías además
de la imagen, ahora puede incluirse audio y otros recursos
audiovisuales, etc. yendo un paso más allá en la
consecución de la multimedidad. La enciclopedia se
convierte así en una especie de museo textual universal,
entendiendo el texto en su sentido amplio.
El enciclopedismo ha cobrado una nueva vigencia no sólo debido a la
creciente especialización del conocimiento científico y a la enorme
proliferación de datos e información, sino también debido a los nuevas
potencialidades que ofrecen el hipertexto e Internet. Enciclopedias
como The Encyclopaedia Universalis (1968-1975), las últimas ediciones
de la Enciclopedia Británica (1973-1974) y la Enciclopedia Einaudi (1977-
1984) con sus ediciones en línea, son una clara muestra de que el
hipertexto es una herramienta utilísima e imprescindible para presentar,
organizar y acceder al conocimiento compendiado en estas obras de
referencia.
Además, la idea de Diderot y D'Alembert, y sobre todo, el proyecto
de Leibnitz del "Atlas Universalis", quien pretendió establecer un modelo
teórico riguroso para la estructuración sistemática del conocimiento
humano están hoy más vigentes que nunca y existen actualmente
muchos proyectos que tienen como fin la construcción y elaboración de
grandes Enciclopedias digitales en diversas áreas del conocimiento e
incluso, ha resurgido la idea de hacer realidad la enciclopedia universal
en la red. El docuverso de Nelson, con su red universal de ordenadores
interconectados, no es otra cosa que la idea de una enciclopedia
universal interconectada y la Web semántica es el intento de su
ordenación y clasificación temática y disciplinar a través del
establecimiento de grandes tesauros y ontologías de los diversos
campos del conocimiento.
Sin embargo, si una enciclopedia representa una exposición
de la totalidad del saber adquirido por la humanidad en un
determinado momento ¿qué opinarán nuestros descendientes
cuando vean que la enciclopedia de principios del siglo XXI es
un conglomerado desordenado de documentos de todo tipo
ya que lo que contiene la World Wide Web no es sólo un
corpus de conocimientos, sino páginas personales, operaciones
mercantiles, noticias intranscendentes, junto a temas serios y disciplinas
de muy diverso signo y tratamiento?
Sin embargo, la Web ha logrado traer a un único lugar la información
dispersa y, al igual que la Biblioteca de Alejandría, el hipertexto de
la WWW promete el acceso universal a todos los textos escritos a lo
largo de la historia, a toda esa serie de información que antes se hallaba
dispersa y encerrada entre los muros de las bibliotecas o que todavía no
había visto la luz. El problema es que la Web no es una memoria
organizada, sino caótica, redundante y, a menudo, falsa. ¿Cómo
distinguir el grano de la paja? Desgraciada o afortunadamente, los
documentalistas seguiremos siendo necesarios y hoy se empiezan a
aplicar las viejas técnicas y antiguas herramientas
bibliotecarias: tesauros, ontologías, clasificaciones, uso de descriptores,
etc. adaptadas a los nuevos tiempos tecnológicos con el fin de construir
la llamada Web Semántica.
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POMBO, Olga. Leibniz and the Encyclopaedic
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María Jesús Lamarca Lapuente. Hipertexto: El nuevo concepto de documento en la cultura de la
imagen
"Es increíble lo que ayuda un nuevo cajón
en el lugar adecuado de nuestro archivo".
L. Wittgestein
El origen de la idea de hipertexto se remonta a Vannevar Bush (1890-
1974). En julio de 1945, Bush, jefe del Departamento de Investigación y
Desarrollo Científico de [Link], publicó el artículo As we
may think en la Revista The Atlantic Monthly, donde criticaba
los métodos utilizados hasta entonces para la gestión de la
información. Bush se dio cuenta de que la estructura
secuencial de los documentos -influida por la secuencialidad
del discurso hablado-, era la causante de que los métodos
de su tiempo fueran incapaces de procesar adecuadamente
grandes cantidades de información.
"... cuando datos de cualquier clase se ubican en su lugar de
almacenamiento, son guardados en orden alfabético o numérico, la
información se localiza (cuando es posible) por medio de trazos de la
misma en clases y subclases. La información debe estar en un único
sitio, sin otros duplicados y usos, uno tiene que seguir reglas para
localizarla y las reglas son incómodas y pesadas... la mente humana no
trabaja de esa manera, sino que opera por medio de asociaciones.
Cuando un ítem es asimilado por ella, el mismo nos lleva al siguiente que
se desprende de la asociación de ideas, de acuerdo con alguna
intrincada malla de senderos que cruzan por las celdas de nuestro
cerebro".
Así pues, este científico de la computación y asesor del presidente
norteamericano Roosevelt, fue el que primero tuvo noción de lo que era
la multisecuencialidad de un hipertexto, aunque nunca llegó a utilizar el
término hipertexto. Para Bush el principal problema se centraba en la
inadecuada forma de almacenar y clasificar la información y por ello se
afanaba en encontrar un sistema de procesamiento que resultara
más efectivo. Con este fin inventa un sistema imaginario de
procesamiento de la información llamado Memex. Dice
Bush: "Consideremos un futuro artefacto de uso individual, una especie
de archivo privado mecanizado y biblioteca. Necesita un nombre, y para
escoger uno al azar, lo llamaremos 'Memex' (MEMory Extended System).
Un 'memex' es un artefacto mecanizado en el cual un individuo puede
almacenar todos sus libros, archivos y comunicaciones, y que permite ser
consultado con gran velocidad y flexibilidad."
Bush define el Memex como:
"una máquina conceptual capaz de almacenar amplias cantidades de
información, en la que los usuarios tienen la posibilidad de crear
información, pistas o senderos de información, enlaces a textos
relacionados e ilustraciones, datos que pueden ser almacenados y
utilizados en futuras referencias" .
"Un memex es un dispositivo en el que una persona guarda sus libros,
archivos y comunicaciones, dotado de mecanismos que permiten la
consulta con gran rapidez y flexibilidad. Es un accesorio íntimo y
ampliado de la memoria."
El sistema teórico ideado por Bush era fruto de la combinación de
dos tecnologías en boga de la época: la microfotografía y la lógica
electrónica. Memex no sólo contenía unos mecanismos que permitían
una rápida búsqueda de archivos microfilmados y que podían ser
observados a través de
una pantalla transparente, sino que
también incluía la posibilidad de agregar
notas, comentarios, etc.
Figura: Representación del sistema
Memex
Según Bush, este aparato permitiría a
cada individuo almacenar su información
en microfilmes, consultarlos rápidamente y, lo que es más importante,
crear vínculos entre unos documentos y otros, de modo que durante
la lectura de un documento se recordara al lector qué documentos
contenían información relacionada. Era una visión de lo que ocurriría sólo
45 años después, pues Bush estaba hablando de futuros conceptos
como el rápido acceso a la información, la posibilidad de establecer
relaciones de tipología no secuencial entre distintos segmentos de
información -llegando incluso a prever la posibilidad de establecer
relaciones entre segmentos de información de distinta naturaleza como
texto y gráficos- y aludiendo a la capacidad del usuario para crear nuevas
conexiones y contenidos, es decir, anunció las características que
comparten hoy los sistemas hipertextuales
La capacidad profética de Bush no deja de sorprendernos muchos años
después cuando sus ideas visionarias se han hecho realidad. Bush
concebía la lectura y la escritura como un proceso creativo en el
que Memex ayudaría al usuario a registrar nuevos nexos, definiendo así
un "trayecto" personalizado que podría volver a recorrer tiempo después
y conectarse con otros trayectos para formar una "trama". Prevé que los
lectores-escritores puedan compartir conjuntos de documentos y
utilizarlos en otros campos. Y afirma:
"Aparecerán enciclopedias completamente diferentes, hechas a la
medida , con una malla compuesta de trayectos asociativos, listas para
ser introducidas en el Memex y ampliadas".
La novedad que introduce el Memex radica no solo en la capacidad de
recuperar y almacenar información, sino también en su sistema de
"índice por asociación" a través de conexiones y en la posibilidad de
agrupar distintos tipos de información que puede ser compartida por
varios usuarios. Además, Bush fue capaz de imaginar un texto virtual que
permitía la interacción y que trascendía los límites físicos del libro,
cuando todavía no existía ningún sistema de procesamiento de texto
como los actuales. Memex ofrece a los usuarios la posibilidad de seguir
múltiples trayectorias lo que trae consigo no sólo una nueva forma de
textualidad, sino también nuevas formas de lectura y escritura:
"Cuando se han unido numerosos artículos para formar un trayecto... es
exactamente como si se hubiesen reunido artículos físicos desde fuentes
muy distantes, y se los hubiese encuadernado juntos para formar un libro
nuevo...(...) ...cada artículo puede estar unido en numerosos trayectos a
la vez".
Aunque memex no llegó a construirse físicamente, el pensamiento de
Bush influyó notablemente para que otros investigadores retomaran e
hicieran realidad su idea.
Si Vannevar Bush está considerado el padre del hipertexto, Theodor
Holn Nelson fue quien lo bautizó. En 1965, Nelson
acuñó el concepto de hipertexto (hypertext) definiéndolo
como "un cuerpo de material escrito o pictórico
interconectado en una forma compleja que no puede ser
representado en forma conveniente haciendo uso del
papel". En su artículo "A File Structure for the Complex,
the Changing, and the Indeterminate", que leyó durante
la vigésima conferencia anual de la Association of
Computer Machinery (ACM), definió el término hipertexto de la siguiente
manera:
"Por hipertexto entiendo escritura no secuencial. La escritura tradicional
es secuencial por dos razones. Primero, se deriva del discurso hablado,
que es secuencial, y segundo, porque los libros están escritos para
leerse de forma secuencial... sin embargo, las estructuras de las ideas no
son secuenciales. Están interrelacionadas en múltiples direcciones. Y
cuando escribimos siempre tratamos de relacionar cosas de forma no
secuencial".
Y en su obra ya clásica, Literary Machines, donde demuestra una
clarividencia extraordinaria al trascender su época y considerar a
los ordenadores como máquinas literarias y no simples artefactos que
trataban con números mediante la introducción de datos en tarjetas
perforadas, definió el término hipertexto con más precisión:
"Con hipertexto, me refiero a una escritura no secuencial, a un texto que
bifurca, que permite que el lector elija y que se lea mejor en una pantalla
interactiva. De acuerdo con la noción popular, se trata de una serie de
bloques de texto conectados entre sí por nexos, que forman diferentes
itinerarios para el usuario".
Creador de sistemas hipertextuales, Nelson ideó un modelo para la
interconexión de documentos electrónicos y presentó el
proyecto Xanadú (en referencia al mítico lugar que Samuel Taylor
Coleridge inmortalizó en su poema Kubla Khan y que era símbolo de la
creatividad y de la inspiración romántica). Dicho proyecto tenía como
objetivo principal la construcción de un servidor de hipertexto que
permitiera almacenar y enlazar toda la literatura mundial, y que fuera
accesible desde cualquier terminal de ordenador. La idea era reunir toda
la producción escrita existente y conectar unos textos con otros, estando
esos documentos almacenados en ordenadores particulares pero
disponibles para el resto de los usuarios por medio de una dirección
única para cada uno de ellos.
Basándose en esta idea abstracta de que el hipertexto supone también
una manera ideal por la cual toda la cultura producida por la humanidad
podría estar al alcance de los ciudadanos, ya sean lectores o creadores
de documentos, Nelson acuñó el término Docuverso (contracción del
término universo documental). El Docuverso estaría formado por una red
universal de ordenadores, con la información almacenada en ellos de tal
manera que fuera posible crear documentos compuestos con ideas de
varios autores, sin que se perdiera la noción de la autoría intelectual de
cada autor. Los usuarios podrían integrar en sus documentos cualquier
pieza informativa recuperada en el sistema, y podrían, a su vez,
integrarla en la red universal. El parecido con la World Wide Web es
notable. Xanadú actuaría como la red final en la que se integrarían otras
redes y se establecerían las rutas de acceso y los protocolos necesarios.
Mediante el almacenamiento xanalógico, los documentos y cada porción
de documento dentro de un documento podría estar vinculada a
cualesquiera otros documentos en el Docuverso.
Ted Nelson describía el sistema Xanadú como sigue:
"El sistema actual, Xanadú 87.1, desarrollado por Autodesk Inc. es
un programa de organización de ficheros, pensado para utilizarse
en varios ordenadores de una red, que realiza un conjunto completo de
funciones y que puede ir mejorando sin que sea por ello necesario
modificar la estructura de la red principal".
El objetivo de la solución informática de Nelson reside en el ahorro de
espacio mediante el uso extensivo de enlaces, gracias al
almacenamiento de una sola copia de un documento original, aunque se
le añadan nuevas versiones o modificaciones. El almacenamiento
"xanalógico" consta de dos elementos, "bytes nativos" e "inclusiones" o
bytes nativos de otros documentos. Además de la unión simple de
materiales, Nelson aboga por la "transclusión", un modo de encajar las
partes de documentos a contextos nuevos, esto ayuda a presentar
simultáneamente tanto el documento primario como el documento citado.
El diseño de Xanadú posee dos ideas subyacentes: el usuario tiene que
poder ver y seguir los enlaces creados entre distintas piezas de
información, que está organizada de un modo no lineal; y el usuario ha
de ser capaz de comparar diferentes versiones de un texto. Lo que
conlleva la no eliminación de documentos. En los textos se deberían
incluir gráficos, anexos y referencias a otros textos, que también
deberían poder ser gestionados por este sistema.
En la actualidad, el programa Xanadú se está diseñando para integrarse
en la Web, aunque Nelson aún continúa luchando por
conseguir un modelo de hipertexto superior al que ha logrado
la WWW. La web oficial del proyecto
es [Link] al revés).
A medidados de los años 60, Douglas Englebart,
investigador del Stanford Research Institute ([Link].) y, en el
curso del desarrollo del proyecto Augmented Human Intellect, estudió los
sistemas basados en ordenadores como una forma de mejorar las
capacidades operativas de la mente humana. Parte de este proyecto fue
el sistema NLS (oNLine System) ( ver vídeo explicativo), un entorno de
trabajo para ordenadores con un sistema para almacenar publicaciones,
con catálogos e índices para facilitar la búsqueda, y con reglas para citar
documentos y poder acceder a ellos. Se basaba en las ideas de
Vannevar Bush de trasladar al ordenador la asociación de ideas que se
producía en la mente humana y tenía un entorno físico con teclado,
ratón, pantalla e impresora y con posibilidad de teleconferencia y correo
electrónico a través de una red de computadoras para una
rápida comunicación entre los profesionales.
El software NLS, fue el primer proyecto de desarrollo de software en
áreas como la automatización de oficinas y el procesamiento de textos, y
puede considerarse como el primer sistema de hipertexto operativo, a
pesar de que no fue desarrollado como un sistema de hipertexto, sino
que empezó siendo un instrumento experimental cuyo objetivo era cubrir
las necesidades de cualquier trabajo de investigación, almacenando
diversos documentos en una especie de "revista" compartida que incluía
referencias a otros documentos en los propios textos y que
permitía colaborar con otros usuarios para desarrollar la
documentación. La estructura principal de la organización de los nodos
era jerárquica, reflejando así la estructura de la mayor parte de la
documentación técnica, pero también permitía establecer enlaces entre
diferentes niveles y archivos y enlazar texto e imágenes. Se trabajaba
con los documentos saltando de una ventana a otra o en
modo multiventana, para ver varios documentos a la vez en ventanas
diferentes, y se podían copiar objetos seleccionados de una ventana a
otra. Con el paso del tiempo, NLS se convirtió en el sistema de
hipertexto Augmented utilizado por muchas empresas y comercializado
por McDonnell-Douglas.
A Douglas Englebart se deben también numerosas herramientas y
dispositivos de interfaz informática y entornos operativos que hoy
consideramos estándares, tales como la edición bidimensional, el ratón,
la disposición de varias ventanas en una misma pantalla,
las pantallas por mapas de bits, el procesamiento de esquemas e ideas,
la implantación de un sistema de ayuda y de búsquedas integrado, un
sistema de correo electrónico y otras muchas utilidades informáticas.
Como curiosidad, decir que el primer ratón, fue construido por el propio
Engelbart a partir de un bloque de madera y que tenía el botón (un
pulsador hecho con una moneda de cinco centavos de dólar) a la
derecha, pues Engelbart era zurdo.
Paralelamente, en 1967 Andries Van Dam, investigador de la Brown
University (una de las universidades que han dedicado y siguen
dedicando más esfuerzos a la investigación hipertextual), desarrolla el
HES o Hipertext Editing System, el primer sistema de hipertexto real, con
el objetivo de optimizar la escritura de documentos grandes y de explorar
el concepto de hipertexto. En este sistema ya aparecían los gráficos
dinámicos y la animación tridimensional.
Fuera del ámbito de la informática se encuentran también anticipos de lo
que llegaría a ser el concepto de hipertexto. La idea de que un texto
puede ser recorrido de múltiples maneras y no solamente del modo
imaginado por su autor es una de las claves de la semiótica
contemporánea, que atribuye un papel determinante a la contribución
del usuario en la producción del sentido de una obra. En particular la
escuela de la "teoría crítica" y de la "deconstrucción" aluden a nuevas o
diferentes formas de texto.
Es el caso del semiólogo Roland Barthes, que a aprincipios de los años
70 tipifica en S/Z, un ideal de textualidad que se asemeja a la
hipertextualidad: "pienso en un texto formado por bloques de palabras (o
de imágenes), electrónicamente unidos por múltiples trayectos, cadenas
o recorridos dentro de una textualidad abierta, eternamente inacabada y
descrita mediante conceptos como nexo, nodo, red, trama y trayecto". El
hipertexto implica un texto compuesto de fragmentos de texto -lo que
Barthes denomina lexías- y los enlaces electrónicos que los conectan
entre sí.
"En este texto ideal, abundan las redes que actúan entre sí sin que
ninguna pueda imponerse a las demás; este texto es una galaxia de
significantes y no una estructura de significados; no tiene principio, pero
sí diversas vías de acceso, sin que ninguna de ellas pueda calificarse de
principal; los códigos que moviliza se extienden hasta donde alcance la
vista; son indeterminables...; los sistemas de significados pueden
imponerse a este texto absolutamente plural, pero su número nunca está
limitado, ya que está basado en la infinidad del lenguaje." ("S/Z")
De igual modo piensan Jacques Derrida o Michel Foucault que utilizan
términos como red, nexo, trama, etc. y que frecuentemente hablan de la
descomposición del texto y de unas nuevas modalidades de lectura y
escritura mucho más dinámicas. Derrida concibe un texto compuesto de
unidades discretas de lectura e incluso utiliza el término montaje en su
obra Speech and Phenomena. Foucault, por su parte, concibe el texto en
forma de redes y enlaces. En su obra La arqueología del saber de 1969,
afirmaba: "Las fronteras de un libro nunca están claramente definidas",
ya que se encuentra "atrapado en un sistema de referencias a otros
libros, otros textos, otras frases: es un nodo dentro de una red... una red
de referencias". Se trata, pues, de la metáfora del hipertexto.
En 1971, Michael Hart crea el Proyecto Gutenberg, cuyo
objetivo es publicar 10.000 obras literarias
en Internet antes del año 2000. Hart postuló la
potencialidad de lo que se preveía que podía ser una red
universal de conocimiento.
El primer sistema hipermedia real fue el Aspen Movie Map, desarrollado
en el Massachusetts Institute of Techonology (MIT) por Andrew
Lippman en 1978. En este sistema, se creó un mapa virtual de todas las
calles de la ciudad de Aspen (Colorado), por las cuales los usuarios
podían moverse de forma virtual utilizando un joystick. (Ver vídeo ).
A mediados de los 80 empiezan a comercializarse numerosos sistemas
de gestión de hipertextos que integran características hipertextuales, son
los denominados sistemas pre-web. Entre 1985 y 1990 se desarrolló el
sistema Intermedia en la Brown University, sistema que funcionaba en
Apple bajo Unix y en que por primera vez aparece el concepto de ancla.
Este sistema desapareció en 1990 debido a la falta de financiación para
llevar a cabo una nueva versión que corriera en los nuevos sistemas
operativos.
Otros sistemas independientes y precursores en la implantación del
hipertexto fueron Guide de Owl International desarrollado para Unix en la
Universidad de Kent, NoteCards de Xerox Parc, Kms de Knowledge
Systems, e Hyperties de la Universidad de Maryland.
Pero la gran popularidad del hipertexto llega cuando en
1987 Apple incluyó el sistema HyperCard, desarrollado por Bill
Atkinson, en sus ordenadores personales Macintosh. Aunque este
sistema no se presentó con el término de hipertexto, es evidente que la
idea de hipertexto está en sus fundamentos. Se trata de un sistema
basado en la metáfora de las tarjetas ordenadas en montones según
su naturaleza y que contaba ya con un poderoso
sistema orientado a objetos
denominado HyperTalk. En ese mismo año, 1987,
la Association for Computing Machinery
ACM organiza en la Universidad de Carolina del
Norte, la primera de las conferencias sobre
Hipertexto. A partir de entonces se desarrollaron
muchos sistemas de hipertexto para distintas plataformas
En 1990, Jakob Nielsen publicó Hypertext and Hypermedia, donde hizo
la siguiente definición de hipertexto destacando la organización y la
lectura no secuenciales de los segmentos de la información:
"El hipertexto consiste en piezas de texto o de otro tipo de
presentación de la información ligadas de manera no-
secuencial. Si el foco de tal sistema descansa en tipos de
información no textual, se utiliza el término Hipermedia... Los
objetos entre los que es posible establecer relaciones como
origen o destino de ligaduras se denominan nodos, y el sistema global
formará una red de nodos interconectados. Las ligaduras pueden ser de
distintos tipos y/o tener asociaciados a las mismas atributos, que también
pueden ser bidireccionales. El usuario accede a la información contenida
en los nodos, navegando por las diferentes ligaduras que se establezcan.
Dicha navegación tendría que estar asistida por una panorámica
estructural de la red (y de la ruta seguida por el usuario en su
navegación)"
Pero, sin duda, el hipertexto por excelencia, nació a instancias
del Centro Europeo de Investigación Nuclear (CERN) de
Ginebra donde Tim Berners-Lee tomó la estructura del
hipertexto para dar origen a un proyecto que fue el inicio de lo
que hoy conocemos como la World Wide Web. Tanto a
la Web como a su historia, aspectos tecnológicos, etc. dedicamos varios
capítulos en esta tesis.
En la 3ª Conferencia de la ACM on Hypertext, 1991, se mostró ya lo que
sería la Web y su avance imparable comienza en 1993 cuando
el National Center for Supercomputing
Applications (NCSA) libera el navegador de interfaz gráfica y
manipulación directa Mosaic, ideado por Marc Andreesen.
En 1992, George P. Landow publica "Hipertexto: la convergencia de la
teoría crítica contemporánea y la tecnología", una obra clave para la
difusión de la literatura y la crítica hipertextual.
Para Landow, las primeras aplicaciones del hipertexto se
remontan muy atrás en el tiempo y se refieren a las:
"transliteraciones al hipertexto de poesía, de ficción y de otras
materias originalmente concebidas para la tecnología del libro.
La forma más sencilla y limitada de esta transliteración preserva el texto
lineal, con su orden e inalterabilidad, y luego añade, a modo de
apéndices, críticas, variantes textuales u otros textos, cronológicamente
anteriores o posteriores. En estos casos, el texto original, que conserva
su forma antigua, se convierte en un eje fijo del cual irradian los textos
conectados, y ello modifica la experiencia del lector de este original texto
en un nuevo contexto."
Los postulados de Landow tuvieron numerosos seguidores en los
primeros años 90 y muchos autores experimentaron con la literatura
hipertextual y la llamada hiperficción como Michael
Joyce en Afternoom, Stuart Moulthrop con Victory Garden, Hegirascope
y Reagan Library, y Deena Larsen en Marble Springs y Nine Vicious
Little Hypertexts, empleando el software StorySpace.
Pero donde se están centrando últimamente los estudios del hipertexto
más allá del constante y progresivo desarrollo informático, es en el
campo documental.
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Año Sistema Autor Suceso
1945 MEMEX Vannevar Bush Publica "As We may think" y presenta
Memex, un dispositivo analógico basado
en microfichas que permite el
almacenamiento de grandes cantidades de
información y que permite al lector navegar
y establecer conexiones entre los textos.
1965 XANADU Ted Nelson Primera persona en acuñar el término
"hypertext" al definir el sistema Xanadú
1967 Hypertext Editing Andy van Dam y otros Primer sistema hipertexto en
System (HES) investigadores de la Brown funcionamiento. Se utiliza el hipertexto
University para la educación: el proyecto permitía a
los estudiantes agregar datos, conectar
textos y navegar dentro de la estructura
hipertextual del College.
1968 oN Line System (NLS) Douglas Engelbart (Stanford Sistema de hipertexto con manipulación
University) directa mediante la utilización del ratón
1968 Hypertext Editing Ted Nelson y Andy van Dam Sistema de gestión de hipertextos
System (HES) (Brown University)
1969 File Retrieval and Brown University Sistema de gestión de hipertextos
Editing System (FRESS)
1972 Zog Carnegie Mellon University Empieza el desarrollo de este sistema de
gestión de hipertextos
1978 Aspen Movie Map Andrew Lippman (MIT) Primer sistema hipermedia
en funcionamiento (en videodisco)
1980 Enquire-Within-Upon- Tim Berners Lee del CERN Programa que permite enlazar nodos.
Everything
1981 Ted Nelson Publica "Literary Machines", obra en que
resume y conceptualiza el sistema
Xanadú.
1981 Knowledge Knowledge Systems Sistema de gestión de hipertexto
Management System
(KMS)
1983 The Interactive Ben Schneiderman de la. Empieza el desarrollo del sistemas de
Encyclopedia System Universidad de Maryland. gestión de hipertexto TIES, que más tarde
(TIES). HyperTies. se comercializará como HyperTies.
1984 NoteCard Xerox Parc Los laboratorios de la Xerox desarrollan el
software Notecards.
1985 Intermedia Yankelovich et al. (Brown Conjunto de aplicaciones hipertextuales
University) que incluyen editor de textos, editor gráfico,
visor de imágenes, visor de modelado 3D,
editor de animaciones y editor de vídeo. Se
utilizan los conceptos de anclaje y red.
1986 GUIDE OWL International. Primer producto para autoría de
hiperdocumentos para Macintosh, un año
después para MS-DOS
1987 HyperCard Apple Computer, Inc. Sistema de gestión de hipertextos
entregado con cada ordenador Macintosh
1987 Hypertext '87 University of North Carolina Primera conferencia auspiciada por la ACM
para el tratamiento de la tecnología
hipertextual
1989 Storyspace Jay David Bolter Sistema para autoría de hipertextos
1989 Michael Joyce Publica la novela hipertextual: Afternoon, a
story para Storyspace,
1991 World Wide Web Tim Berners-Lee, CERN Proyecto para llevar la tecnología
hipertexto/hipermedia a Internet
1993 Mosaic Marc Andreesen y NCSA Primer navegador gráfico para la WWW
1994 Navigator Nestcape Presentación de la versión beta del
navegador Navigator
1995 Explorer Microsoft Primera versión del navegador Explorer y
del sistema operativo Windows 95
Tabla elaborada a partir de la "Tabla I: Principales hitos en la historia y
desarrollo de hipertextos".Conceptos y definiciones de hipertextos.
Adelaida Bianchini: [Link]
Año Sistema Autor Suceso
Publica "As We may think" y
presenta Memex, un dispositivo
analógico basado en microfichas
que permite el almacenamiento
1945 MEMEX Vannevar Bush
de grandes cantidades de
información y que permite al
lector navegar y establecer
conexiones entre los textos.
Primera persona en acuñar el
1965 XANADU Ted Nelson término "hypertext" al definir el
sistema Xanadú
Primer sistema hipertexto en
funcionamiento. Se utiliza el
hipertexto para la educación: el
Andy van Dam y otros
Hypertext Editing proyecto permitía a los
1967 investigadores de la
System (HES) estudiantes agregar datos,
Brown University
conectar textos y navegar dentro
de la estructura hipertextual del
College.
Sistema de hipertexto con
oN Line System Douglas Engelbart
1968 manipulación directa mediante la
(NLS) (Stanford University)
utilización del ratón
Ted Nelson y Andy
Hypertext Editing
1968 van Dam (Brown Sistema de gestión de hipertextos
System (HES)
University)
File Retrieval and
1969 Editing System Brown University Sistema de gestión de hipertextos
(FRESS)
Carnegie Mellon Empieza el desarrollo de este
1972 Zog
University sistema de gestión de hipertextos
1978 Aspen Movie Map Andrew Lippman Primer sistema hipermedia
(MIT) en funcionamiento (en
videodisco)
Enquire-Within- Tim Berners Lee del Programa que permite enlazar
1980
Upon-Everything CERN nodos.
Publica "Literary Machines", obra
1981 Ted Nelson en que resume y conceptualiza el
sistema Xanadú.
Knowledge
1981 Management Knowledge Systems Sistema de gestión de hipertexto
System (KMS)
The Interactive Empieza el desarrollo del
Ben Schneiderman de
Encyclopedia sistemas de gestión de hipertexto
1983 la. Universidad de
System (TIES). TIES, que más tarde se
Maryland.
HyperTies. comercializará como HyperTies.
Los laboratorios de la Xerox
1984 NoteCard Xerox Parc desarrollan el software
Notecards.
Conjunto de aplicaciones
hipertextuales que incluyen editor
de textos, editor gráfico, visor de
Yankelovich et al.
1985 Intermedia imágenes, visor de modelado 3D,
(Brown University)
editor de animaciones y editor de
vídeo. Se utilizan los conceptos
de anclaje y red.
Primer producto para autoría de
1986 GUIDE OWL International. hiperdocumentos para Macintosh,
un año después para MS-DOS
Sistema de gestión de hipertextos
1987 HyperCard Apple Computer, Inc. entregado con cada ordenador
Macintosh
Primera conferencia auspiciada
University of North
1987 Hypertext '87 por la ACM para el tratamiento de
Carolina
la tecnología hipertextual
Sistema para autoría de
1989 Storyspace Jay David Bolter
hipertextos
Publica la novela
1989 Michael Joyce hipertextual: Afternoon, a story
para Storyspace,
Tim Berners-Lee, Proyecto para llevar la tecnología
1991 World Wide Web
CERN hipertexto/hipermedia a Internet
1993 Mosaic Marc Andreesen y Primer navegador gráfico para la
NCSA WWW
Presentación de la versión beta
1994 Navigator Nestcape
del navegador Navigator
Primera versión del navegador
1995 Explorer Microsoft Explorer y del sistema operativo
Windows 95
Tabla elaborada a partir de la "Tabla I: Principales hitos en la
historia y
desarrollo de hipertextos".Conceptos y definiciones de hipertextos.
Adelaida Bianchini: [Link]
Bibliografía:
BIANCHINI, Adelaide. Conceptos y definiciones de
hipertexto. [Link]
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KEEP, Christopher; McLAUGHLIN and PARMAR, Robin. The
Electronic Labyrinth. Time
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W3C. A Little History of the World Wide
Web. [Link]
W3C. About The World Wide Web. [Link]
La mejor manera de definir y conceptualizar el hipertexto consiste en analizar sus
características principales, entre las que podemos destacar:
Conectividad
Digitalidad
Multisecuencialidad
Estructura en red
Multimedialidad
Gradualidad
Extensibilidad
Interactividad
Usabilidad
Accesibilidad
Reusabilidad
Dinamismo
Transitoriedad
Apertura
La conectividad es la cualidad que permite, mediante los enlaces, conexiones
interdocumentales e intradocumentales. La conectividad es la característica
esencial del hipertexto hasta el punto de que se suele
afirmar que hipertextualidad es sinónimo de
conectividad. Si bien, el término hipertextualidad,
como se se apuntado anteriormente al
definir hipertexto/hiperme
dia, quizás no sea el más
correcto, ya que
los enlaces no se realizan
únicamente a través de los elementos textuales, como
ocurría en los inicios del hipertexto, sino que ahora la
conexión entre documentos y dentro de ellos se puede
realizar mediante conexiones o enlaces a través de
iconos o imágenes y hacia otros componentes, aplicaciones y medios no
textuales, por lo que sería más correcto hablar de hipermediatividad. A pesar de
ello, el texto sigue siendo una morfología esencial del hipertexto alrededor del cual
suelen articularse y conectarse las otras morfologías: imágenes, audio, vídeo,
otros recursos audiovisuales, etc.
La conectividad se establece a través del hipertexto, según la naturaleza formal o
morfología de los vínculos o enlaces empleados (texto, imágenes, etc.), pero
también, según el tipo de relaciones establecidas entre los
distintos nodos y documentos por medio de dichos enlaces.
La estructura del hipertexto se basa en 3 elementos
fundamentales: nodos, enlaces y anclajes y así, podemos
hablar de la existencia de una sintaxis entre elementos que
crea diferentes tipos de relaciones: asociativas, referenciales,
estructurales, jerárquicas, etc. dependiendo del
tipo de enlace utilizado y de la relación que se establezca entre los elementos que
conforman el origen y el destino de dicho enlace. La tipología de los enlaces es
muy variada y hay autores que han llegado a establecer 80 tipos
de enlaces diferentes atendiendo a distintos aspectos. La complejidad de
la estructura de un hipertexto radica no sólo en el tamaño del hipertexto, sino en el
número de conexiones que lo componen y la granularidad o grado de éstas, y
también en si existe más de una tipología para establecer estas relaciones. Las
estructuras pueden ser muy simples o muy complejas y adoptar distintas formas
desde las formadas por una simple red de tipo semántico y asociativo,
hasta estructuras mucho más estructuradas y jerarquizadas.
En cuanto a las conexiones, una de las tipologías más simples es la que se
establece entre los pares enlaces internos/enlaces externos atendiendo al lugar de
conexión al que apunten los enlaces y, así, podemos hablar de conectividad
interna y conectividad externa. La conectividad interna estructura formalmente el
hipertexto en su interior, como un documento elaborado por un autor concreto,
individual o colectivo. La conectividad interna es uno de los elementos
determinantes para definir la complejidad de un hipertexto. Pueden
establecerse enlaces dentro de una misma página (conexión vertical: de arriba
abajo) o a otra página distinta del mismo hipertexto o sitio web (conexión
horizontal). Los anclajes nos pueden ayudar a navegar por una misma página,
pero hay anclajes que nos conducen a otras páginas que pueden estar o no en el
mismo sitio web.
Detalle de los enlaces (internos y externos) de dos nodos de este hipertexto. Imágenes
tomadas en la fase de construcción con Microsoft FrontPage
La conectividad externa (siempre se
trata de una conexión horizontal), que
conecta un hipertexto concreto con el
resto de hipertextos a través de
la World Wide Web y
las redes telemáticas, es la expresión
más potente de la tecnología
hipertextual. La conectividad externa es
la propiedad de las páginas web de
conducirnos a documentos localizados
en espacios distintos al que se ubica el
documento de partida. La extensión de
cualquier hipertexto concreto a la red,
es lo que permite integrar documentos o hiperdocumentos y discursos separados
en el espacio, en un todo, y, en ocasiones, la asociación de contenidos puede ser
tal que es difícil establecer dónde termina un documento y dónde empieza otro, a
no ser que nos fijemos en determinadas marcas que indican su localización, como
puede ser la dirección URL o la ruta para ver si se trata de un enlace relativo o
absoluto. Se ha llegado a hablar de "documento total" ya que un hipertexto es
indefinidamente enlazable y conexionable. También se habla de "biblioteca total",
pues la conectividad externa permite, en teoría,
integrar todo el conocimiento y la
información humanas en la red. Sin embargo,
la conectividad externa que proporciona
la Web sirve más bien para dar/o tener acceso
a otros documentos y referencias y no como
auguraban los defensores de la narrativa
hipertextual para asociar todo un corpus de
conocimientos. En realidad, en la Web prima
más la interrogación directa y la visita guiada
que la navegación a la deriva, esto es, la Web sirve más para consultar y
recuperar información que para navegar por ella sin un rumbo fijo ya que, en tan
inmenso océano es casi imposible encontrar lo que nos interesa saltando
de enlace en enlace. Se calcula que más del 90 por ciento de los
nuevos usuarios acceden a Internet a través de los
grandes portales como Google, Yahoo, Altavista, MSN, etc. Los portales, con
sus índices y directorios temáticos o a través de los motores de búsqueda, se han
convertido en los intermediarios indiscutibles entre la información y el usuario.
La conectividad interna es autoorganizativa y obedece a un procedimiento de
ordenación de la información del propio hipertexto y de los propios nodos que
lo contienen, ya sean documentos o partes de documentos. La conectividad
externa es expansiva e internalizadora a la vez, ya que, por un lado da
acceso al conjunto de la comunidad web a nuestros propios documentos y
contenidos, y por otro, incorpora al propio hipertexto otros hipertextos, documentos
e informaciones externas.
Y, al igual que para navegar por un hipertexto concreto o por un sitio web se
construyen mapas del sitio que ayuden a la navegación o mapas
conceptuales que ayuden a su construcción, se han hecho y se hacen
continuamente intentos no sólo de medir la Web, sino de analizar su estructura y
representarla gráficamente, por eso se mapea el ciberespacio y se reconstruye
temática y gráficamente (ver Bray, Broder, Carrere, Lamm, Atlas del
Ciberespacio...). En mayo de 2004, según Netcraft, se calcula que existen 50
millones de sitios web y que esta cifra ascenderá a 60 millones dentro de un año.
Se crean 2.500 sitios web nuevas al día, 145 a la hora y 6 webs cada 2 minutos.
Fuente: An Atlas of Cyberspace. Maps of
Websites [Link] Space
Maps [Link]
Los motores de búsqueda a veces ofrecen una posibilidad muy interesante que
nos permite conocer cuántas y qué páginas externas mantienen enlaces a un sitio
web determinado. Para ello, suelen utilizar el operador link seguido de dos puntos
y la URL del sitio del cual queremos conocer cuántas páginas le apuntan, aunque
este operador puede variar en cada buscador. Por ejemplo, en Google, si
tecleamos link:[Link] nos mostrará todas las páginas que apuntan a la
página inicial de Google, así sabremos los enlaces externos que puede tener, por
ejemplo, una página creada por nosotros mismos.
Bibliografía
An Atlas of
Cyberspace. [Link]
BRAY, T. "Measuring the Web", in Proceedings of the Fifth World Wide Web
Conference. Paris, May
1996. [Link]
BRODER, A. et al. Graph structure in the
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Información y Documentación Científica. 1990, vol. 13, nº 2.
CARIDAD, M.; MOSCOSO, P. Los sistemas de hipertextos e hipermedios: una
nueva aplicación en informática documental. Salamanca, Fundación Germán
Sánchez Ruipérez, 1991.
CARRERE, J. and KAZMAN, R. WebQuery: Searching and visualizing the Web
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RODRÍGUEZ BRAVO, Blanca. El documento: entre la tradición y la
renovación. Gijón, Ediciones Trea, 2002.
RODRÍGUEZ DE LAS HERAS, Antonio. Navegar por la Información. Madrid,
Fundesco, 1991.
"Cuando nace la luz crecen las sombras
y el tenue gris aviva
el líquido amniótico de la fantasía".
Chusa Lamarca: Razón.
Uno de los elementos fundamentales que confiere su naturaleza al
hipertexto es el hecho de que se desarrolla en documentos digitalizados
e instrumentalizados por computadoras. Texto, imágenes fijas o en
movimiento, sonidos, vídeos, etc. se digitalizan y computabilizan al
codificarse en bits de información.
Nicholas Negroponte en Un mundo digital explica de manera bastante
clara y sencilla la diferencia entre átomos y bits, en el capítulo Pero,
¿qué es un bit? afirma lo siguiente:
"Un bit carece de color, tamaño o peso, y puede viajar a la velocidad de la luz. Es el
elemento más pequeño del DNA de la información. Es un estado de ser: activo o inactivo,
verdadero o falso, arriba o abajo, dentro o fuera, negro o blanco. Por razones prácticas
consideramos que un bit es un 1 o un 0. El significado del 1 o el 0 es una cuestión aparte.
En los albores de la informática, una cadena de bits representaba por lo general
información numérica"(...)"Los bits han sido siempre el elemento básico de la computación
digital, pero durante los últimos veinticinco años hemos ampliado enormemente nuestro
vocabulario binario hasta incluir mucho más que sólo números. Hemos conseguido
digitalizar cada vez más tipos de información, auditiva y visual, por ejemplo, reduciéndolos
de igual manera a unos y ceros. Digitalizar una señal es tomar muestras de ella de modo
que, poco espaciadas, puedan utilizarse para producir una réplica aparentemente perfecta.
En un CD de audio, por ejemplo, el sonido se ha sometido a un muestreo de 44,1 mil veces
por segundo. La forma de onda de audio (nivel de presión de sonido mediante voltaje) se
graba como números discretos (que a su vez se convierten en bits). Estas cadenas de bits,
cuando se reproducen 44,1 mil veces por segundo, nos proporcionan una versión en
sonido continuo de la música original. Las medidas sucesivas y discretas están tan poco
espaciadas en el tiempo que no las oímos como una sucesión de sonidos separados, sino
como un tono continuo. Lo mismo puede aplicarse a una fotografía en blanco y negro.
Imaginemos una cámara electrónica que extiende una fina trama sobre una imagen y luego
graba la gradación de gris que capta cada célula. Si le damos al negro un valor 0 y al
blanco un valor 255, los distintos matices del gris se situarán entre estos dos valores. Una
cadena de 8 bits (llamada hoy byte) tiene 256 permutaciones de unos y ceros, empezando
por 00000000 y terminando con 11111111. Con gradaciones tan sutiles y una trama tan
fina, la fotografía se puede reconstruir perfectamente. Tan pronto como se usa una plantilla
más gruesa o una escala insuficiente de grises, uno empieza a ver intervenciones
artificiales digitales, como contornos y volúmenes".
Así pues, los bits se han convertido en la nueva medida de la información
digital. El nombre de bits procede de la contracción de la
expresión binary digit que representa el único alfabeto binario (0-1)
entendible por el ordenador. Recordemos que un byte es un conjunto de
8 bits, y que suele representar el valor asignado a un carácter. Con
un byte se pueden representar 256 valores, sin embargo este número de
valores representados es todavía muy pequeño, por lo que se ha
determinado agrupar los bytes en múltiplos de 1024, los cuales reciben el
nombre de Kilobytes ( KB ), 1.048.576 llamados Megabytes (MB),
[Link] llamados Gigabytes (GB), etc. Estas unidades son las
que comúnmente utilizamos para definir la capacidad de memoria y
almacenamiento de la información.
Otras medidas de información son las siguientes:
MEDIDA DE INFORMACIÓN VOLUMEN DE INFORMACIÓN
1.000 bytes ó 103bytes
Kilobyte (KB) 2 Kilobytes: una página de texto.
100 Kilobytes: una fotografía de baja resolución.
1.000.000 bytes ó106 bytes
1 Megabyte: una pequeña novela o un disquete de 3.5 .
2 Megabytes: una fotografía de alta resolución
Megabyte (MB) 5 Megabytes: las obras completas de Shakespeare.
10 Megabytes: un minuto de sonido de alta fidelidad.
100 Megabytes: 1 metro de estantería con libros.
500 Megabytes: un CD-ROM.
[Link] bytes ó 109 bytes
1 Gigabyte: un camión lleno de libros
Gigabyte (GB) 20 Gigabytes: la colección completa de las obras de Beethoven.
100 Gigabytes: una sala de biblioteca con revistas académicas.
[Link].000 bytes ó 1012 bytes
1 Terabyte: 50.000 árboles para hacer papel para impresión.
2 Terabytes: una biblioteca de investigación académica.
Terabyte (TB) 10 Terabytes: la colección impresa de la Biblioteca del Congreso
de Estados Unidos.
400 Terabytes: la base de datos del National Climactic Data
Center.
[Link].000.000 bytes ó1015 bytes
1 Petabyte: 3 años de EOS data (2001).
2 Petabytes: toda la producción de las bibliotecas de
Petabyte (PB) investigación académica de Estados Unidos.
20 Petabytes: producción de los discos duros en 1995.
200 Petabytes: todo el material impreso.
[Link].000.000.000 bytes o 1018 bytes
Exabyte (EB) 2 Exabytes: volumen total de información generada en 1999.
5 Exabytes: todas las palabras dichas por los seres humanos.
Fuente: Peter Lyman and Hal R. Varian. How much Information?
2003 [Link]
2003/printable_report.pdf
Los ordenadores tienen sus propios lenguajes para la
comunicación de las
señales, y en estos
lenguajes los bits se
combinan de acuerdo
con un sistema de
codificación, el
comúnmente
manejado es el código ASCII (The American Standard Code
for Information Interchange o Código estándar Estadounidense para el
Intercambio de Información ). ASCII es un código estándar de 7 bits (el
extendido consta de 8 bits) que fue propuesto por ANSI en 1963 y se fijó
en 1968 para establecer una compatibilidad entre los distintos
ordenadores y procesadores de datos. El código ASCII consta de un
conjunto de caracteres de 128 números decimales, del 0 al 127 y de 127
caracteres asignados a las letras. Por ejemplo, en código ASCII el
símbolo @ es la combinación de las teclas ALT y el Número 64. Esta
normalización permitió y permite aún hoy el intercambio de datos y la
compatibilidad entre los distintos tipos de ordenadores existentes al
hacer posible la correlación fija entre los impulsos emitidos por cada tecla
en el teclado con la clave ASCII y la escritura de dichos caracteres de
forma universal.
A la hora de definir un documento digital hemos visto que lo
que caracteriza a este tipo de documentos es la forma en que está
codificada la información (en forma de bits) y, por otra, la necesaria
mediación de un ordenador para descodificar esta información, porque
para leer, visualizar o grabar la información se precisa de un dispositivo
que transmita o grabe información codificada en bits.
La digitalidad del hipertexto es la que permite no sólo un nuevo modo
de organizar la información, sino un método rápido y efectivo de acceder
únicamente a la información que nos interesa sin tener que ir paso a
paso hasta ella. La estructura hipertextual era imposible de plasmar
en soporte papel, donde los saltos de una
información a otra eran mecánicamente
imposibles. Sin embargo, con el desarrollo
de la tecnología informática y gracias a la
digitalidad, no sólo es posible manejar una
gran cantidad de información de diferentes
tipos y a gran velocidad, sino ir y acceder
directamente a la información que
requiramos.
Las tecnologías impresas y electrónicas
anteriores se pueden considerar como
tecnologías para el almacenamiento y la memoria (libros, casetes,
discos, videocasetes, películas, etc.), la digitalidad y una característica
que es intrínseca a ella: la computabilidad, convierten a las tecnologías
actuales en tecnologías para el procesamiento de la información,
cualquiera que sea la naturaleza del soporte y cualquiera que sea
la morfología de dicha
información: texto, imagen, audio, vídeo o recursos audiovisuales, ya que
toda esta información puede ser tratada de forma rápida al ser procesada
como datos computables por el ordenador. Sea cual sea la morfología de
la información analógica anterior (textos impresos, fotografías, películas,
etc.), ahora puede ser convertida en bits de información, esto es,
transformada en información digital para poder ser manipulada y tratada
por el ordenador.
Lluis Codina en El libro digital y la WWW, ha resumido de forma clara las
características de los documentos analógicos versus documentos
digitales en la siguiente tabla:
Documentos analógicos Documentos digitales
Información de diversa naturaleza, según la
Información siempre en base a bits, sea cual sea
morfología de la información: texto, imagen,
la morfología de la información
sonido, etc.
Baja interactividad Alta interactividad
Escasa reusabilidad Alta reusabilidad
Impacto directo Impacto mediado por instrumentos
Altos costos de impresión, de almacenamiento y Muy bajos costos, o inexistentes, de impresión,
distribución almacenamiento o distribución
Grandes facilidades para modificaciones o
Alta dificultad de modificación y actualizaciones
actualizaciones
Gran dificultad de copia o reprografía Gran facilidad de copia y reprografía
Escasa recuperabilidad Alta recuperabilidad
Fuente: Lluis Codina: El libro digital y la WWW
Bibliografía:
ABC Datos. Códigos ASCII (0-
127) [Link]
CODINA, Lluis. El libro digital y la WWW. Madrid, Tauro Ediciones,
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LYMAN, Peter and VARIAN, Hal R. How Much Information?
2003 [Link]
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NEGROPONTE, Nicholas. El mundo digital. Barcelona, Ediciones B,
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TERCEIRO, José. Sociedad digital. Del homo sapiens al homo
digitalis. Madrid, Alianza, 1996.
TERCEIRO, José B. MATÍAS, Gustavo. Digitalismo. Barcelona,
Taurus, 2002.
Una de las principales características del texto impreso es su linealidad. El texto
es una unidad finita, con un comienzo y un fin que se desarrollan linealmente
siguiendo una lógica de tipo causal. Para Aristóteles, una trama -o el modo en que
se disponen los elementos que forman la historia bien construida, tenía que
describir una secuencia fija con un principio y un final, y una magnitud de la
historia definida. Por su parte, el soporte papel no permitía saltarse los límites de
la página impresa, y la escritura y lectura se desarrollan línea a línea de arriba
abajo siguiendo un orden
secuencial dentro de cada página o
página a página. Por el contrario, el
hipertexto viene a romper los límites
espaciales de la página impresa al
poderse desplegar en la pantalla y
poder saltar -dentro de la misma o a
diferente pantalla, no de arriba
abajo, sino horizontalmente.
Además, el contenido secuencial del
discurso escrito, paso a paso, secuencia a secuencia, puede ser roto, ya que el
hipertexto permite un acceso no lineal a la información por medio de saltos a
través de los enlaces, lo cual implica poder romper con un hilo discursivo único y
modificar la secuencia única como principio ordenador de la información.
Los teóricos de la narrativa hipertextual han hecho hincapié en que
tradicionalmente, tanto la lectura como la escritura, se han concebido como actos
secuenciales, aunque a lo largo de un discurso o en el proceso de redacción de un
texto, tanto el orador como el redactor pueden perder el hilo del discurso principal
adentrándose en pensamientos relacionados con la cuestión tratada o
introduciendo digresiones que poco o nada tienen que ver con el tema en
cuestión. También han señalado cómo en algunas páginas de libros y artículos,
sobre todo en los de carácter científico, existen muchas referencias que aportan
información relacionada y también proliferan las citas textuales y las citaciones de
fuentes bibliográficas. Todos estos hechos vendrían a corroborar, por un lado, que
la mente humana no sólo funciona de forma secuencial, sino por asociación, y que
siempre han existido mecanismos de escritura que pretendían plasmar esta
circunstancia.
Para estos autores, la organización hipertextual de un documento, en forma
de red construida mediante una serie de enlaces a modo de puentes que asocian
una información a otra, podría imitar esas interrelaciones que se dan en nuestras
ideas y esto sucedería porque la mente humana es, por naturaleza, "hipertextual"
ya que no podemos evitar poner en relación conceptos, situaciones e ideas.
Lo cierto es, que la disposición hipertextual lo único que hace es añadir nuevas
funcionalidades a la disposición secuencial tradicional del texto impreso en papel.
El hilo discursivo o argumentativo del lenguaje humano no deja de ser
eminentemente secuencial, aunque el discurso puede enfocarse desde un aspecto
meramente argumentativo o narrativo o, por el contrario, optar por un modo de
discurso más expresivo, asociativo, semántico, etc. Ambas cualidades, la función
argumentativa y la función expresiva, la sintaxis y la semántica, son partes
indisociables del lenguaje y de la mente humanas.
El hipertexto lo que permite es dar saltos
de un discurso a otro, o de una
información a otra sin tener
necesariamente que leer la información
anterior y la cualidad de los enlaces puede
ser tanto de tipo semántico como
estructural. La estructura hipertextual le
permite al lector la posibilidad de moverse
libremente por un documento en función
de sus propios intereses y acceder a un
punto concreto del hipertexto sin tener
que leer todo el conjunto de la información
ofrecida. Lo cierto es que
los enlaces pueden ofrecer tanto
información semántica o asociativa, como
también información puramente sintáctica
como método de organización de dicha información. El hipertexto es, pues, una
forma de organización del conocimiento que proporciona un acceso
multisecuencial a la información.
El hipertexto nos remite de una porción de texto a otra mediante caminos que se
bifurcan y ramifican y es, en muchos casos, el lector/usuario quien elige la ruta a
seguir. De ahí que se hable de descentramiento, de la degradación de la figura
del autor y de la importancia del lector, y de que la cantidad de información
recibida puede provocar sobrecarga y desbordamiento cognitivo puesto que los
caminos de exploración de los documentos son múltiples, y el lector puede llegar a
desorientarse si intenta adentrarse o profundizar en todos los niveles de
la red hipertextual. Sin embargo, en un hipertexto bien estructurado y que ofrezca
las herramientas de navegación y búsqueda adecuadas, la propia estructura de la
información se convierte en una brújula o en un hilo de Ariadna válido para
cualquiera de las rutas o secuencias de información que elijamos seguir.
Según Landow, la cultura letrada y el texto impreso se basan en centro, jerarquía y
linealidad, pero el hipertexto rompe esos principios teóricos y filosóficos y se
decanta por el descentramiento, la deposición de las jerarquías y,
fundamentalmente, por la derogación de lo lineal. El texto se despliega de forma
discontinua, se fractura y se rompe mediante los enlaces. El hipertexto intenta
reproducir, en parte, la navegación de nuestra memoria mediante unos artificios
mecánicos y lógicos, pero también, permite una lógica de organización de la
información distinta a la que registra la información sobre papel.
En realidad, mejor que hablar de no linealidad, lo correcto sería hablar de
multisecuencialidad o multilinealidad, puesto que los distintos fragmentos de texto
son lineales y, aunque el hilo conductor que llega hasta ellos sea discontinuo o
bifurcativo, sigue existiendo una linealidad por más que las secuencias a elegir
sean múltiples. Como el propio Landow afirma: "Los nexos (enlaces) electrónicos unen
fragmentos de texto internos o externos a la obra, creando un texto que el lector experimenta como
no lineal o, mejor dicho, como multilineal o multisecuencial".
La definición de Nelson de hipertexto y su énfasis sobre la no secuencialidad se
ha demostrado problemática. Es por eso que algunos autores como Landow
hablen de multisecuencialidad y multilinealidad. Espen Aarseth en No linealidad y
teoría literaria, ha analizado esta problemática y, según él, hubo una idea falsa
detrás de esta nueva formulación conceptual. Mientras Nelson, según afirma
Aarseth, escribía sobre el hipertexto como una estructura (que es una red
topológicamente) y la oratoria (clara y simplemente no lineal), los teóricos
posteriores han estado escribiendo sobre las lecturas de hipertextos (que como
experiencias temporales son inevitablemente lineales). Así, el hipertexto
como estructura es no lineal, pero puede haber un número infinito de
múltiples lecturas lineales de él.
Lo que sí es cierto es que el hipertexto sí puede responder a un paradigma
de estructuración de la información no lineal, aunque la lectura sí acabe siendo, en
último término, lineal o multilineal (esto es, lineal con alternativas). Sin embargo, lo
que no está tan claro es que el hipertexto rompa, necesariamente, con las
jerarquías y las disposiciones y formas de ordenación jerarquizadas, puesto que
pueden diseñarse tanto hipertextos sin ningún tipo de estructuración preconcebida
sino por una mera conexión de palabras relacionadas, como hipertextos en los
que la información esté fuertemente estructurada y jerarquizada.
En realidad, la linealidad tiene que ver tanto con la forma en que se diseñe
la estructura de la red hipertextual (que puede ser lineal o no lineal tanto en un
texto impreso como en un hipertexto), como con el soporte empleado y, en este
caso, las tecnologías anteriores a las tecnologías informáticas, digitales e
hipertextuales no permitían salirse realmente de la linealidad (libros, casetes,
películas y cualquier otro tipo de información analógica) ya que había que explorar
secuencialmente la información para poder llegar al punto que nos interesaba.
El soporte libro podía estructurarse para leerse de forma más o menos lineal
(como por ejemplo, un diccionario o una enciclopedia con diferentes entradas, que
permitían una lectura multisecuencial aunque en el fondo, no dejaban de tener una
estructura lineal), mientras que los soportes digitales y su lectura informática sí
permiten una verdadera multisecuencialidad si los diseñamos con características
hipertextuales. La hipertextualidad nos permite saltar de un texto a otro mediante
un simple clic de ratón a través de un enlace, navegar por la información, acceder
a ella de forma aleatoria y rápida, hacer búsquedas e ir directamente a la
información que nos interesa sin pasar por nodos, documentos o secuencias
intermedias, etc.
Así pues, más allá de aspectos puramente narrativos, la multisecuencialidad
del hipertexto responde a un modo de estructurar la información y nuevas formas
de acceso a ella. Por lo tanto, la estructura del hipertexto tanto en lo referido a los
aspectos propiamente estructurales (forma de estructurar los
directorios, archivos y documentos que conforman el hipertexto y que permiten
establecer relaciones entre ellos), como a los navegacionales (formas y
herramientas de acceso a la información y navegación por los nodos de
información contenida en los archivos y documentos) y a los puramente
conceptuales (ya que la estructura del hipertexto generalmente atiende a una
noción conceptual o temática determinadas), es la clave que determina la
multisecuencialidad.
Esta imagen, que muestra varias ventanas abiertas de un hipertexto, nos aporta una idea gráfica
de qué es la multisecuencialidad del hipertexto.
Bibliografía
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(compilador.): Teoría de Hipertexto. Paidós, 1997. [Volver]
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RODRÍGUEZ BRAVO, Blanca. El documento: entre la tradición y la
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Fundesco, 1991.
Una de las características que más se han destacado del hipertexto es la
posibilidad de establecer una estructura que se aleje de la secuencialidad y del
hilo discursivo lineal que imponían los medios analógicos y soportes como
el papel, el libro, etc. La tecnología hipertextual posibilita enlazar nodos de
información de cualquier tipo en forma de red. Una red se caracteriza porque no
tiene un centro determinado, sino múltiples centros enlazados los unos con los
otros. Los elementos que conforman
la estructura hipertextual: nodos, enlaces y anclajes son la clave de esta estructura
reticular. Sin embargo, esta estructura en red se suele identificar con un
determinado tipo de relaciones eminentemente asociativas y semánticas, como si
la única estructura reticular posible fuera una red sin jerarquías y sin líneas o
secuencias temporales, graduales, causales, argumentales, estructurales, etc.
lineal red asociativa red jerárquica
red lineal con jerarquía
Como hemos afirmado al referirnos a otra cualidad del hipertexto,
la multisecuencialidad, esta creencia se debe al impacto que, sobre el estudio del
hipertexto, han tenido las reflexiones y trabajos de los teóricos de la narrativa
hipertextual, con George Landown como cabeza visible de esta corriente. Para
algunos de estos críticos, la estructura no lineal del hipertexto vendría a ser una
representación del pensamiento humano, en la cual se plasma con mayor facilidad
la digresión asociativa de ideas. Para estos autores, la mente humana funciona
por asociación de ideas y no sigue un hilo lógico o discursivo lineal o, por lo
menos, se trata de un hilo multisecuencial.
Los primeros autores de esta nueva tendencia pusieron en práctica sus ideas
explorando las posibilidades de la narrativa no lineal por medio de la construcción
de hipertextos narrativos o hiperficciones a los que aplicaban una estructura
meramente asociativa, sin ninguna jerarquía ni línea argumental definida. Estos
autores se apoyaban en los filósofos postestructuralistas
como Barthes, Derrida o Foucault y su defensa de la obra abierta u obra en
contexto. Era el lector el que iba creando la obra por medio de un viaje
exploratorio y de descubrimiento a través de un camino no prefijado. Se trataba,
en realidad, de considerar que el texto se iba construyendo a medida que
el lector optaba, aleatoriamente, entre seguir uno u otro camino de entre las
bifurcaciones que se le presentaban. El énfasis se situaba en el lector y no en el
texto, pues era el primero el que creaba el texto por exploración, encaminando sus
pasos hacia una determinada ruta sin saber muy bien adónde le conducirían sus
pasos.
Pero la metáfora de la mente humana como asociación de ideas ha llegado aun
más lejos. Se ha llegado a hablar del hipertexto y más en concreto, del gran
hipertexto de la World Wide Web, como de una representación metafórica de
ciertas partes del pensamiento colectivo o también como una representación de la
manera en que se organizan e interconectan las neuronas del cerebro humano
para desarrollar los procesos cognitivos. La Web semántica junto con los agentes
inteligentes, la sociedad funcionando como un sistema nervioso central o cerebro
global y compartiendo todo ese conocimiento en la red, formarían la llamada red
global del conocimiento.
Dejando al margen estas disquisiciones metafóricas, es cierto que una estructura
reticular es la que mejor se presta para establecer relaciones de tipo asociativo o
semántico cuando no queremos priorizar o jerarquizar ninguna parte o
ningún nodo concreto de la red, pero ello no quiere decir que las relaciones
asociativas sean las únicas posibles en el hipertexto. Es más, puede haber
hipertextos sin relación asociativa alguna o, por el contrario, hipertextos que, junto
a este tipo de relaciones asociativas
presenten relaciones de otro tipo que
primen sobre las puramente asociativas,
como por ejemplo, un hipertexto
estructurado jerárquicamente en su base
estructural, pero que también contenga
relaciones por asociación. De igual
manera, tampoco podemos afirmar que el
cerebro funcione únicamente por
relaciones asociativas, sino que junto a
este tipo de relaciones, existe un
pensamiento discursivo, lógico,
argumentativo y secuencial. Ambos tipos
de razonamiento no son excluyentes, sino
que coexisten y, a veces, convergen
apoyándose el uno en el otro.
red multisecuencial con jerarquía
Quizás, este empecinamiento en defender la estructura asociativa del hipertexto
se haya debido, en parte, a la comparación de un medio nuevo como es el
hipertexto, con el de los medios analógicos tradicionales y, así, mientras que un
libro sólo podía seguir una estructura lineal mediante un desarrollo temporal y
secuencial, había que hacer énfasis en que el hipertexto sí podía alejarse de la
linealidad impuesta por el los viejos soportes como el papel o la película, puesto
que el hipertexto sí permite construcciones asociativas, además de las meramente
discursivas y lineales. Cuando queríamos glosar un texto, lo debíamos hacer en
los márgenes del papel o en notas a pie de página, pues era imposible introducir
digresiones o comentarios sin romper el hilo del discurso principal.
Red semántica o asociativa
Pero, como hemos afirmado, la estructura hipertextual no obedece solo a estas
relaciones asociativas o semánticas que son las que mejor se prestan a
un representación en forma de red, sino que en un hipertexto se pueden -y suelen-
establecerse otros muchos tipos de relaciones más o menos estructuradas y que
obedecen a relaciones de tipo jerárquico y secuencial.
La estructura hipertextual es una estructura bastante compleja que puede integrar
en sí misma diferentes tipos distintos de organización de la información. Un
hipertexto no solo puede presentar una estructuración en forma de red por medio
de nodos encadenados los unos a los otros mediante relaciones asociativas o
semánticas, sino que junto a este estructura reticular asociativa, puede presentar
-y suele presentar como verdadera armazón estructural, formal, navegacional y
discursiva- una organización secuencial o multisecuencial (esto es, lineal con
alternativas) y/o una estructura jerárquica. Una estructura hipertextual puede
conjugar todas estas estructuras en mayor o menor medida, y primar unas sobre
otras, por lo que sería incorrecto afirmar que la estructura de un hipertexto se
limita a la configuración de una red semántica o asociativa.
Veamos otros ejemplos de organización hipertextual diferentes de la estructura de
red semántica o asociativa:
Hipertextos jerarquizados
Lluis Codina en El libro digital y la www resume de forma muy clara la estructura
del hipertexto como una red o malla con una estructura de 3 dimensiones: "la lista
tiene una sola dimensión, que es la que va de izquierda a derecha (o de derecha a izquierda). La
tabla tiene dos: las filas (de izquierda a derecha) y las columnas (de arriba abajo). El hipertexto
tiene 3 dimensiones: la primera dimensión es la relación arriba/abajo o relación vertical que forma
la estructura básica del hipertexto. La segunda es la relación horizontal, que sirve para unir
elementos del hipertexto por asociación. La tercera, finalmente, es la que establece una relación
entre hipertextos distintos dentro de un docuverso o universo documental".
Y así, resume así los 3 tipos de estructuras hipertextuales:
Estructura arbórea: estructuración de los diversos componentes del hiperdocumento.
Navegación vertical.
Estructura semántica: establecimiento de relaciones potencialmente heurísticas entre las
diversas partes del documento. Navegación horizontal.
Estructura lineal con alternativas: Estructuración de nodos o secciones con contenido de
tipo predominantemente explicativo o argumentativo.
Este mismo autor crea un modelo que denomina Hipertexto Múltiple sobre
Arquitectura Arbórea (HIMSA) cuya característica principal es, precisamente, la
combinación de varias estructuras en un solo modelo hipertextual y el uso de otros
componentes básicos de los sistemas de navegación, orientación contextual, etc.
Este modelo estaría compuesto por:
Un conjunto de nodos, enlaces y anclajes que conforman un hipertexto en su expresión
Estructura arbórea (jerárquica)
Enlaces estructurales
Enlaces semánticos
Índices(s)
Sumario(s)
Recuperación de información
En el hipertexto se suele hablar no sólo de fragmentariedad, sino también de
desorientación. Sin embargo, es más fácil perderse por una red semántica que por
una red estructurada o jerarquizada, ya que la propia estructura hipertextual tiene
sentido en sí misma y ofrece una visión de tal sentido. Por ejemplo, la estructura
puede proporcionar información sobre las relaciones causales, espaciales,
temporales, semánticas, de dependencia jerárquica y secuencial, etc. entre los
elementos que la conforman. El hipertexto es una arquitectura en sí misma que
crea nuevas demandas de puntos de acceso, navegación y comprensión por parte
del usuario y que crea unas condiciones de generación, organización y
procesamiento de la información por parte del autor.
Además de la estructura, la dimensión tan vasta y compleja del documento
hipertextual, sobre todo en la Web, pero también en hipertextos más pequeños,
hace necesario un sistema de navegación, búsqueda y recuperación de la
información adecuados para evitar las consecuencias negativas de la
desorientación. De cualquier forma, la desorientación se puede evitar dotando al
hipertexto de una estructura interna coherente, por ejemplo, estableciendo una
progresión y graduación de contenidos organizada de forma jerárquica, secuencial
y asociativa, además de contar con otras herramientas de navegación como
mapas o guías de navegación.
La complejidad de la estructura de un hipertexto viene determinada no sólo por el
tamaño total del hipertexto sino también por la granularidad o grado
de conexiones que contenga, esto es, el número de nodos que participan en cada
extremo del enlace. La complejidad también se debe a la existencia de una serie
de variables como si existe sólo texto o aparecen
otras morfologías multimedia como imágenes, sonido, vídeo, recursos
audiovisuales, contenido dinámico, etc; si se apoya en una o varias fuentes
o soportes de almacenamiento (CD-ROM, DVD, disco duro de nuestro ordenador,
etc.) y/o en las redes telemáticas; y en si se ofrecen no sólo herramientas de
navegación, sino otros mecanismos de interacción más o menos complejos, etc.
E, incluso, la
complejidad puede
depender de la forma
en que se haya
estructurado el campo
conceptual en el que
nos movemos.
Por lo tanto, la
estructura en red
puede referirse o
reflejar 3 aspectos o
niveles distintos del
hipertexto:
Nivel de usuario:
para representar la
estructura de
posible lectura y
uso, esto es, la estructura de navegación que comprende aspectos como la interfaz de
usuario, mecanismos y herramientas de navegación que incluyen visitas guiadas,
mecanismos de vuelta atrás, mecanismos de búsqueda y recuperación, etc. (Este nivel se
correspondería con la llamada arquitectura navegacional que se puede representar por
medio de mapas de navegación). He aquí un ejemplo del Mapa de navegación de este
hipertexto.
Nivel conceptual: para representar las estructura del conocimiento o estructura
conceptual de la información ofrecida. (Este nivel se corresponde con la
llamada arquitectura lógica de la información y se puede representar por medio de
sumarios e índices, tablas de contenido, mapas temáticos, mapas conceptuales, etc.). He
aquí un ejemplo del Índice, Menú o Tabla de Contenido de este hipertexto, del Mapa
conceptual y del Índice Temático e Índice de Autores.
Nivel físico o formal: para representar los aspectos de almacenamiento de la
información, la morfología de los nodos y sus relaciones, los sistemas y herramientas de
hipermedia, las aplicaciones utilizadas y su puesta en marcha dinámica, los lenguajes de
marcas para hiperdocumentos, etc. (Este nivel se corresponde con la arquitectura física y
propiamente funcional del hipertexto y se representaría por medio del árbol de directorios,
subdirectorios y documentos con las correspondientes extensiones de archivo que
conforman este hipertexto).
Cualquier tipo de organización hipertextual, por muy complicada que sea, se
puede representar gráficamente. Para ello, se suelen utilizar diagramas, árboles,
grafos o redes.
Fuente de las imágenes: elaboración propia a partir de la estructura hipertextual de esta tesis
Fuente de las imágenes: la de la izquierda es elaboración propia a partir de la estructura
hipertextual de esta tesis y la de la derecha está extraída de: Fundación Sidar
Bibliografía
CARIDAD, M.; MOSCOSO, P. Los sistemas de hipertextos e hipermedios: una nueva
aplicación en informática documental. Salamanca, Fundación Germán Sánchez Ruipérez,
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1998. [Link]
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La multimedialidad supone la integración en el hipertexto de distintos medios. Los
documentos hipertextuales pueden ser textuales, gráficos, sonoros, animados,
audiovisuales o una combinación de parte o de todas estas morfologías; por lo que
el término hipertexto puede tener características multimedia. Multimedia
significa la combinación o utilización de dos o más medios en forma
concurrente.
Ya hemos hablado de las diferencias
entre los conceptos de hipertexto,
multimedia e hipermedia, que se
suelen usar como sinónimos, aunque
en un sentido estricto posean
características que les son propias.
El concepto de multimedia en un sentido amplio es tan antiguo como la
comunicación humana, ya que al comunicarnos en una charla normal
utilizamos sonido y observamos a nuestro interlocutor, por lo que
empleamos dos medios distintos: sonido (las palabras) e imagen (la
expresión corporal). Igualmente, muchos libros
impresos van acompañados de ilustraciones,
gráficos, mapas, fotografías, grabados, etc. y la
ornamentación de los
códices manuscritos
medievales ofrece
una gran riqueza
gráfica debido a sus bellas miniaturas,
escenas pictóricas, letras capitales, filigranas
y otros elementos decorativos. La iluminación
(de iluminare -"dar alumen o alumbre, sulfato"
que se ha llegado a confundir etimológicamente con lumen "dar luz") y la
miniatura (de miniare "dar minio" que también por error se ha confundido
etimológicamente
con minus, pequeño)
hacen de los códices
medievales verdaderas obras
multimediales. El verbo
griego gráphein , significaba
indistintamente dibujar o escribir, de
ahí surgió el vocablo italiano graffiti en
donde se confunden escritura y figura
y en donde la figura se hace signo, en
una completa integración de medios, fusión de imagen y texto. Igual
ocurre con los caligramas y los poemas visuales.
Los mapas eran también obras multimedia que
entretejían imágenes "vectoriales" y "mapas de bits",
además de integrar texto. No en vano, entre las primeras
obras multimedia publicadas en soporte CD-ROM se
encontraron los Atlas y los mapas interactivos.
Otro claro ejemplo de obras multimedia anteriores a la
tecnología electrónica fueron los mosaicos, una excelente
muestra de cómo fusionar distintas morfologías y aplicarlas a usos
insospechados. Las teselas conforman no sólo las imágenes, sino
también el texto. En los mosaicos la escritura no se realiza por medio de
los habituales dispositivos de escritura textual y gráfica, sino con un
material que aporta tridimensionalidad y que de esta manera conforma la
imagen y el texto.
Por su parte, los caligramas del poeta vanguardista Guillaume
Apollinaire, son poemas visuales en los que las palabras "dibujan" o
conforman un personaje, un animal, un paisaje o cualquier objeto
imaginable. Con el hipertexto y la posibilidad de incluir imágenes en
movimiento, han proliferado este tipo de poemas visuales (Se pueden ver
ejemplos de poemas y carteles animados en Poemotion, Poemóvil, Poecinética (poesía animada,
poesía cine): [Link]
Como vemos, la cualidad multimedial no está, necesariamente, ligada a
la informática. Durante algunos años se reservó el termino multimedia
para aplicarlo a los medios electrónicos: un libro junto con un casete de
audio es una obra multimedial, sin embargo, cada vez es
más frecuente la utilización del término multimedia ligado a
los nuevos medios digitales.
El hecho de que un documento o un sistema
de comunicación sean multimediales no
hace transitivamente mejor ni más eficiente la
comunicación. Lo único que asegura es que serán
necesarios más elementos para reproducir el mensaje
completo. Sin embargo, si la combinación de medios está correctamente
utilizada, entonces sí mejora la comprensión, la memorización o el
aprendizaje, ya que no sólo será más atractivo para
el lector/receptor/usuario, sino que se acercará algo más a la manera
habitual en que los seres humanos nos comunicamos, es decir, utilizando
varios sentidos para comprender un mismo objeto o concepto. Un buen
ejemplo de hipertexto multimedial lo podemos encontrar en: El poder de
la palabra, una web dedicada a la literatura, el arte, la música, la
arquitectura y el cine, con más de 2.000 textos literarios, así como la
biografía e imágenes de sus autores, junto con obras de arte, imágenes y
pasajes musicales. [Link]
Los medios a que se refiere el término multimedia en un ambiente
hipertextual son:
Imágenes estáticas (fotos, ilustraciones, gráficos, mapas, figuras
en 3D, realidad virtual, etc.)
Imágenes en movimiento (vídeo o animaciones)
Gráficos interactivos
Texto en todas sus formas
Audio (música y sonidos de todo tipo).
Cada uno de estos medios tiene características y requerimientos
particulares.
En el campo del hipertexto, se suele hablar mas bien de hipermedia que
de multimedia. Hipermedia sería la conjugación de hipertexto y
multimedia, es decir, la síntesis de un hipertexto multimedial. En
consecuencia, la hipermedia comparte usos y características del
hipertexto y la cualidad de ser multimedial. Tiene, por lo tanto,
propiedades de ambos, además de una serie de propiedades únicas, que
le son propias, y que emergen de esa síntesis. La hipermedia permite
al usuario interactuar de manera más rica, sencilla, y agradable con un
sistema dado ofreciendo mejores interfaces de usuario. El
hipertexto supone añadir una tercera dimensión al texto clásico, plano, de dos
dimensiones. El texto clásico se sale de esta forma
de su ubicación espacial proyectando al lector a una
mayor profundización o extensión de contenidos de
interés y, también, al integrar varios medios,
permite una comprensión más global.
Hasta ahora la Web e Internet son un medio
bisensorial: ver y oír. La multimedia de
la hipermedia es únicamente audiovisual,
mientras que la comunicación cara a cara es
pentasensorial: ver, oír, tocar, oler y gustar
objetos y formas. Las imágenes
tridimensionales y la realidad virtual pretenden
ampliar la bisensorialidad hacia la completa
panoplia de sentidos, simulando la realidad.
La interfaz gráfica que media entre el usuario y la máquina le permite a
éste ver y oír por medio de órdenes escritas en el teclado, la utilización
del ratón, el lápiz óptico o el joystick (somos nosotros los que tocamos y
no a la inversa) o incluso dando órdenes de voz con el micrófono, pero
no se pueden oler las imágenes, gustar las formas o palpar los
volúmenes que el ordenador nos devuelve. Se pretenden
ahora interacciones táctiles simuladas mediante el uso de guantes, ropas
electrónicas, etc. Las experiencias y sensaciones olfativas y gustativas
quedan aún más lejos.
Históricamente la imagen y el texto han permanecido en una pugna
constante, aunque también es una constante histórica la voluntad de
integración y fusión de ambos medios. Desde el Renacimiento, la vista
parece ser el sentido triunfante (ver más que oír) y a ello ha contribuido
también la preponderancia dada a la lengua escrita sobre la oralidad. El
predominio de lo visual ha llegado hasta nuestros días incrementándose
exponencialmente en el último siglo gracias a los medios de
comunicación de masas, sobre todo, por la televisión y ahora gracias a
las pantallas del ordenador y la proliferación de todo tipo de aparatos con
pantalla acoplada: cámaras fotográficas, reproductores de vídeo,
microondas, teléfonos móviles, etc. Se abre una nueva iconosfera que
ahonda la cultura de la imagen.
El nacimiento de los gráficos interactivos por ordenador en 1963, debido
a la tesis doctoral Sketchpad de un estudiante del Massachusetts
Institute of Technology (MIT), Ivan E. Sutherland (hoy miembro de Sun
Microsystem Laboratories), tuvo unas repercusiones
enormes. Sketchpad era un sistema que permitía
la interacción del usuario que, mediante un lápiz óptico, podía trazar
líneas en tiempo real directamente en la pantalla. Ese fue el origen de
los gráficos vectoriales. Sin embargo, a partir de ahí, se comenzó a
estudiar y a experimentar no con las imágenes en tiempo real trazadas
línea a línea, sino con imágenes sintéticas en tiempo diferido a las que se
pretendía dotar de un mayor realismo y una verosimilitud visual similar al
del realismo fotográfico. Se empezó a experimentar con las sombras,
texturas, reflejos, degradaciones, etc. y se pensó, que igual que ocurría
con el monitor de televisión, las imágenes no debían interpretarse como
trazos de líneas, sino como puntos, igual que ocurría con las imágenes
en televisión. Xerox creó el primer sistema para realizar gráficos punto a
punto y no línea a línea. Había nacido el píxel y los gráficos de mapas de
bits.
Pocos años después, surge la realidad virtual
(RV), término acuñado por el propio
Sutherland en el artículo The Ultimate
Display. Los sistemas de realidad virtual son
sistemas informáticos interactivos que ofrecen
al usuario una percepción sensorial de un
mundo tridimensional sintético que parece
suplantar al real. La realidad virtual ha tenido aplicaciones importantes en
la aeronáutica, la automoción, la medicina y el ocio, pero también puede
ser de gran utilidad en las prácticas educativas y culturales. Podemos
destacar la obra de Fischnaller, Multimega Book en CAVE, una
plataforma inmersiva de realidad virtual. Otras muchas se pueden
encontrar en F.A.B.R.I. CATORS: [Link]
Como afirma Manuel Viñas al hablar de la realidad virtual leída: "Quién sabe
si las clásicas bibliotecas, concebidas en su origen como espacios de almacenaje, catalogación y
consulta de grandes cantidades de libros, darán paso en un futuro cercano a asépticas
-arquitectónicamente hablando- salas de proyección en las que el usuario, provisto de los útiles
digitales convenientes, efectuará el sano ejercicio intelectual de leer un clásico de la literatura
enfrascado en un entorno envolvente, donde no sólo actúan dinámicamente los órganos oculares,
sino también los táctiles y los sonoros. Y todo ello ejecutado en tiempo real, ... a la velocidad que
nuestra mano pasa una hoja, los ojos advierten lo allí expuesto y el lúcido entendimiento lo filtra y
depura racionalmente". La tecnología se acerca cada vez más a hacer realidad
tales mundos ahora tan sólo imaginados, pero lo más lejano, creo yo, es
la consecución de tan lúcido y depurador entendimiento.
(Pulsar sobre la imagen para activar el libro))
Fuente: Stuart K. Card, George G. Robertson, and William York. The WebBook and the Web
Forager: An Information Workspace for the World-Wide
Web. [Link]
Entrada a la web: Hipertexto, uma experiencia colectiva e hipertextual por André
Lemos [Link]
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El hipertexto permite presentar la información y acceder a ella desde una multitud
de planos de información diferentes y también permite jerarquizar estos planos
gradualmente. La estructura de un hipertexto compuesta de 3 elementos
fundamentales: nodos, enlaces y anclajes posee una modularidad diferente
dependiendo de la forma en que se estructuran los nodos en distintos niveles
dentro de la red hipertextual. A menudo se representa la estructura de un
hipertexto en forma de árbol invertido con el fin de representar los diferentes
niveles para que se muestren horizontalmente. Del nodo raíz parten las distintas
ramas o niveles y de cada rama parten las distintas hojas o nodos, según vamos
descendiendo verticalmente por el hipertexto.
Podemos distinguir entre profundidad y extensibilidad. La profundidad (en inglés
suelen denominarla granularity) estaría constituida por el número de niveles o
número de ramas que cuelgan del nodo raíz; mientras que la extensión o amplitud,
esto es, la extensibilidad (extensibility) estaría conformada por el número de hojas
o nodos en un determinado nivel.
Profundidad Amplitud
En el ejemplo de la
izquierda, el hipertexto
tendría
una profundidad de 3
niveles o igual a 3,
mientras que la amplitud
del nodo mostrado en el
ejemplo de la derecha
(con 5 elementos)
tendría una extensión
igual a 5.
Un hipertexto puede
tener un gran número de
niveles y ramas con
infinidad de subniveles,
según la profundización
realizada en los diferentes aspectos de información y el grado de detalles con que
se trata cada tema. El crecimiento de estos racimos muestra los diferentes niveles
de desarrollo conceptual o temático.
Si bien la lectura o navegación por un hipertexto puede estar regida
por el principio de indeterminación, incertidumbre, imprevisibilidad,
improbabilidad, azar, caos, etc. o seguir una estructura lineal con
diferentes alternativas, la estructura de un hipertexto bien construido
debe ser una estructura sistémica que obedezca a un modelo
conceptual determinado por el que se establecen distintos niveles
de jerarquización de los contenidos. La lectura o navegación de un
hipertexto se ve afectada por
fluctuaciones internas y externas
que pueden originar puntos de
bifurcación, pero el diseño
jerarquizado del hipertexto tiene
que obedecer a una base
conceptual prefijada que
establezca unos límites de
profundización y amplitud
concretas en los temas a
desarrollar para que el lector
pueda elegir el grado de detalle y
desarrollo de cada tema. El
tamaño del hipertexto influye en la
complejidad y determina el grado de complejidad del hipertexto, por lo que diseñar
una buena interfaz de navegación que responda a una estructura conceptual
coherente previamente prefijada y bien jerarquizada, ayuda al lector a comprender
mejor la información y a ahondar en la que más le interesa. La incorporación al
hipertexto de herramientas de navegación y el ofrecimiento de un mapa de
navegación ayudarán al usuario no sólo a comprender mejor los contenidos, sino a
saber dónde encontrarlos. Por su parte, el autor del hipertexto puede representar
la estructura temática de la información por medio de un mapa conceptual, que
puede o no poner a disposición del usuario cuando dicho mapa no coincida
exactamente con el mapa de navegación, ya que en el primero, pueden
englobarse los distintos niveles de profundización y establecer otro tipo de
relaciones diferentes de las propiamente jerárquicas para presentación de la
información.
Interfaz visual poco clara Interfaz visual clara y ordenada
Como afirma Antonio Rodríguez de las Heras, el hipertexto supone añadir una
tercera dimensión al texto clásico, plano, de dos dimensiones. El texto clásico se
sale de esta forma de su ubicación espacial proyectando al lector a una mayor
profundización o extensión de contenidos de interés. Así, al navegar por
la red hipertextual, el lector puede decidir lo lejos o atrás que quiere llegar en una
información y el grado de profundidad y amplitud, aunque también pueden existir
herramientas que nos permitan acceder a la información de forma directa, bien
buscando una información bien definida o totalmente abierta. Un hipertexto bien
construido debe estar organizado jerárquicamente, además de semánticamente y
permitir acceder a la información de distintas formas dependiendo de las
necesidades de cada usuario.
Bibliografía:
CANALS CABIRÓ, Isidre. "Introducción al hipertexto como herramienta general
de información. Concepto, sistemas y problemática". Revista Española de
Información y Documentación Científica. 1990, vol. 13, nº 2.
CARIDAD, M.; MOSCOSO, P. Los sistemas de hipertextos e hipermedios: una
nueva aplicación en informática documental. Salamanca, Fundación Germán
Sánchez Ruipérez, 1991.
CODINA, Lluis. El libro digital y la WWW. Madrid, Tauro Ediciones,
2000. [Volver]
RODRÍGUEZ DE LAS HERAS, A. Navegar por la información. Madrid:
Fundesco,1991. [Volver]
De las dos posibilidades que comprenden la gradualidad del hipertexto
(profundidad y extensibilidad), podemos afirmar que esta última, la extensibilidad,
es una característica exclusiva que diferencia el medio hipertextual del medio
impreso. Si en el medio impreso también podemos establecer diferentes niveles
de profundización y jerarquización vertical (de arriba abajo), sólo el hipertexto
permite una gradualidad horizontal. Esto es, la extensibilidad es la cualidad que
permite a un hipertexto ir de lo secuencial a lo reticular, de la línea a la red con
ramificaciones no jerárquicas ni lineales, sino asociativas y multilineales. Esta
cualidad se aplica tanto a una red hipertextual cerrada como a su salida a la World
Wide Web. El texto se va ampliando y extendiendo a medida que optemos por
seguir un enlace sea éste interno o externo al propio hiperdocumento. Y así,
podemos hablar de extensibilidad interna y extensibilidad externa. La
extensibilidad, está pues muy relacionada con otras 3 características del
hipertexto: conectividad, gradualidad y apertura. En la Web, las posibilidades de
extensión del hipertexto son casi infinitas.
La extensibilidad externa viene propiciada por dos factores determinantes. Por un
lado, la apertura a la Web, y por otro, la posibilidad del hipertexto de trascender
su soporte. Los hipertextos pueden contenerse en un determinado soporte (p.e.
un CD-ROM) y a partir de ahí extenderse más allá de dicho soporte hacia una red
Intranet o Internet. Son los enlaces externos los que hacen que el hipertexto
sobrepase sus límites de horizontalidad y que el contenido se expanda
de enlace en enlace hasta poder alcanzar, en teoría, una extensión infinita y una
dimensión sin límites conocidos.
Aunque un hiperdocumento consta de un determinado número de nodos, la
extensibilidad sería la propiedad de ampliar dichos nodos al incluir
nuevos nodos presentes en otros soportes o en la red. Así, pues, aunque con
unos límites bien definidos, cualquier hipertexto en la Web puede expandirse
indefinidamente puesto que permite agregar nodos sin cambiar una estructura
previamente diseñada y fijada. De esta forma, el hipertexto se redimensiona cada
vez que cualquier otro autor de otro hipertexto, introduce un enlace cuyo anclaje o
punto de destino es nuestro propio hipertexto. Colgar nuestro hipertexto en
la Web abre la posibilidad de que éste pueda ser enlazado a otras páginas web y
que pueda ser extendido por medio de enlaces y adiciones ajenas a la voluntad
del autor del hipertexto inicial.
Pero también, la extensibilidad puede ser una característica previamente buscada
ya que muchos autores de hipertexto se agrupan en círculos de interés y enlazan
o anillan sus webs por intereses temáticos. Hace unos
años se pusieron de moda en la Web los llamados
"anillos webs" o anillos de sitios web (webrings) donde
los autores de determinadas webs (webring members) se
intercambiaban enlaces generalmente agrupados bajo el
mismo tema. Un anillo web es, pues, una cadena de
sitios web que tratan del mismo tema y que están
conectados con enlaces directos ya que cada miembro
del anillo muestra en su sitio web una lista accesible
donde constan todas las demás webs que pertenecen al anillo. Los vínculos están
enlazados de tal manera que se podría recorrer un círculo imaginario que los
uniese. Lo normal es que exista una web central que los agrupe y que ésta posea
las herramientas necesarias para suscribirse al anillo. Hoy también los autores
de weblogs se agrupan en comunidades y podemos encontrar
diferentes blogs reunidos bajo una misma temática y que se enlazan los unos a los
otros. Se trata pues de un mecanismo que favorece la extensibilidad
mediante enlaces temáticos de tipo horizontal que ofrecen una navegación
semántica más o menos guiada, puesto que ofrecen un recorrido a seguir
mediante una exploración sin salirse de la misma temática. Algunas aplicaciones
de la Web Semántica avanzan en esa dirección y se han hecho intentos de
agrupar webs, ya sea de forma automática (mediante el uso
de metadatos y ontologías) o mediante enlaces agrupados de forma manual, para
generar mapas conceptuales y mapas de navegación que den acceso a las
diferentes webs que traten un mismo tema o dominio específico del conocimiento.
El siguiente ejemplo muestra un mapa de navegación conceptual interactivo que
da acceso a las diferentes webs que tienen que ver con las sedes webs del
movimiento antiglobalización.
Fuente: Rekombinant. Biomappa interattiva del movimiento
globale [Link]
El término extensibilidad (extensibility) se suele usar en programación para definir
la facultad de flexibilidad para el cambio que posee un programa o aplicación
determinada, por ejemplo, para referirse a la capacidad que tiene un programa
para soportar nuevas funcionalidades cuando se produzcan cambios o se
incorporen nuevos elementos, sin que se alteren los elementos o bases existentes
(o alterando mínimamente los existentes). Algo similar se puede aplicar al
hipertexto ya que éste permite añadir nuevos nodos sin variar su estructura. Y esta
facultad se debe a la facilidad de los enlaces de combinar entre sí documentos
propios y ajenos. La extensibilidad puede afectar tanto a lo que Lluis
Codina en El libro digital y la WWW denomina microtextos y macrotextos.
Bibliografía
Anillo Web. La web de los anillos. [Link]
CODINA, Lluis. El libro digital y la WWW. Madrid, Tauro Ediciones,
2000. [Volver]
KERCKHOVE, DERRICK DE. Inteligencias en conexión. Barcelona, Editorial
Gedisa, 1999.
WebRing. [Link]
"Estamos pasando de la estética del mensaje a la estética de la interactividad."
Pierre Lévy.
El término interactividad se utiliza hoy con dos sentidos muy diferentes. Uno como
sinónimo de participación en relaciones comunicativas establecidas entre las
personas, donde es corriente utilizar la voz interactuar en lugar de conversar,
dialogar, colaborar, votar, etc. Y otro como
la relación que
se establece
entre los
seres humanos
y las máquinas,
esto es, el
método por el
cual
un usuario se
comunica con
el ordenador, sea local o remoto. A la
confusión entre estas dos acepciones contribuye el hecho de que en la primera
definición, las relaciones entre las personas a menudo se establecen utilizando un
medio tecnológico, por ejemplo, el teléfono y ahora se ha convertido en un acto
cotidiano y corriente la comunicación entre personas mediada por el ordenador y
sus periféricos (pantalla, micrófono, bafles) y por una serie de aplicaciones o
programas que hacen posible establecer una comunicación a través de las redes.
Así pues, un sistema de información mediado por ordenador tiene 3
componentes: hardware, software y usuario/os (ya sea en la comunicación
persona-máquina o en la comunicación personaA-máquina-personaB).
Relacionado con el término interactividad, es imprescindible definir otro vocablo:
la interfaz de usuario o cara visible de los programas que nos permite interactuar
con ellos y con la información en ellos contenida. Sin duda, el elemento principal
de la interfaz es la pantalla del ordenador, así que se tendrá especial cuidado en la
disposición y organización de los elementos dentro de la pantalla, combinando la
información, los elementos de interacción y la información interactiva.
Hechas estas precisiones, pasemos a analizar las dos acepciones del término
interactividad:
La interactividad como proceso comunicativo entre las personas
La interactividad o relación ser humano-máquina: cómo interactúa el
usuario con el hipertexto
La interactividad como proceso comunicativo entre las personas
Mucho antes de que el término interactivo se convirtiera en una palabra muy en
boga tras la explosión de Internet, existía ya una larga tradición crítica que
afirmaba que la comunicación que establecen los medios de comunicación está
limitada a una dirección única. Incluso varios teóricos de la emancipación de
los medios de comunicación como B. Brecht, W. Benjamín, J. Habermas y H.
M. Enzensberger analizaron la manipulación de los medios, la fabricación de
consumidores pasivos, la mercantilización de los contenidos, la estructura
jerárquica de los medios de masas, la formación de ciudadanos pasivos, etc; y
también otros autores más conservadores
como N. Postman, han puesto de manifiesto
que los medios suponen un ataque a los
valores educativos y crean audiencias pasivas.
Los defensores a ultranza de los nuevos
medios nacidos al albor de Internet, han
intentado destacar la interactividad como una
característica diferenciadora de los nuevos
medios frente a los antiguos. Incluso se ha
llegado a hablar de un "ágora electrónica" y de
una democracia mantenida de forma
electrónica tal y como sostienen autores
como Arteton o Rheingold. Por su parte, las
empresas también publicitan el término en sus
páginas web como un estímulo para ganar
clientes. La interactividad se ha convertido, pues, en la nueva bandera para
defender o promocionar el ciberespacio e Internet.
"La Red no es un megáfono. La Red es una conversación”. Esta frase de J.D.
Lasica, describe el potencial de Internet para la interactividad, pero no la realidad
real. Se trata de una ingenua ilusión tecnófila. No toda la comunicación mediada
por la red de redes es interactiva, ni mucho menos. Los receptores de los
mensajes de Internet no siempre pueden intercambiar este papel para ser
emisores y, por el contrario, la interactividad sí requiere una cadena de mensajes
interrelacionados. La esencia de la interactividad radica en la conversación
bidireccional receptor-emisor y en el grado en que la comunicación supere ésta.
En la comunicación de dirección única, tan sólo el emisor emite el mensaje y no
recibe respuesta. En la comunicación de doble dirección, los mensajes fluyen
bilateralmente. En
la comunicación de doble
dirección y reactiva, ambos
lados "envían" mensajes y los
ajustes reactivos requieren,
además, que los mensajes
posteriores respondan a los
anteriores. Se habla entonces
de retroalimentación. En un
grado mínimo, la
retroalimentación consiste en
una cadena reactiva, pero esto
no supone un nivel totalmente
interactivo. La comunicación
permanece reactiva a no ser
que los mensajes posteriores a
cualquier secuencia, tengan en
cuenta no solamente los
mensajes que les precedieron, sino también el modo en que los mensajes
anteriores fueron respondidos”. Es entonces cuando se alcanza un nivel
totalmente interactivo. Esto implica que los papeles del emisor-receptor en la
comunicación, sean totalmente permutables.
Mapa de una red contactos. Fuente: Bonnie A. Nardi et al.
Integrating communication and information through ContactMap.
[Link]
Objetivos y tareas diferentes requieren ajustes de comunicación diferentes y
niveles diferentes
de interactividad. Por
ejemplo, Rafaeli descarta el ideal
conversacional que representa la
noción de que "los medios de
comunicación mejorarán si emulan
de algún modo la forma en que la
gente se comunica en las
conversaciones cara a cara”. Los
nuevos medios ofrecen distintas
funcionalidades que las
interacciones cara a cara no
pueden proporcionar. Por ejemplo,
dejar constancia escrita de un
debate sobre un tema concreto en
una lista de distribución o un foro y poder, posteriormente en el tiempo, realizar
búsquedas por palabras clave.
Como afirma Schultz, "La utilización de máquinas no es, en sí misma, algo
interactivo. Las máquinas autónomamente no entienden ni responden a mensajes,
como a los investigadores en el campo de inteligencia artificial les gustaría. Los
sitios interactivos comparten contextos interpretativos en un papel primario. La
interactividad describe y prescribe la manera en que la interacción conversacional
como un proceso iterativo conduce al significado conjuntamente producido. Las
máquinas pueden no producir ni compartir el significado en un sentido estricto
pero, indudablemente, las máquinas pueden mediar - y facilitar o impedir- la
comunicación interactiva". "La comunicación a menudo no logra ser interactiva,
independientemente de si ésta está mediada o no por ordenador. Las
características formales de la comunicación totalmente interactiva pueden implicar
una mayor igualdad de los participantes y una mayor simetría en el poder
comunicativo que la comunicación de doble dirección y reactiva y, claramente,
más que la comunicación de dirección única. Por lo tanto, se valorará un alto nivel
de interactividad. El logro de un acuerdo democrático está relacionado con las
opiniones que no son simplemente anunciadas, sino discutidas abiertamente y
libres de distorsiones. Como arguye Hacker 'Un sistema de comunicación más
democrático, primará la interactividad sobre la mera conectividad'”.
Los sitios de la World Wide Web y los hipertextos independientes se corresponden
con el modelo de receptor-emisor tradicional a no ser que integren una serie de
instrumentos y herramientas especiales, como son los enlaces de correo
electrónico que pueden servir como un medio rápido y asincrónico de
comunicación interpersonal entre lectores/usuarios y autores/organizaciones; el
establecimiento de áreas de discusión mediante tablones de anuncios, foros de
discusión en línea, chats, etc. que permitan a lectores/usuarios hacer sus propias
declaraciones y establecer una comunicación de lector a lector, o establecer
formularios con encuestas en línea. Todas éstas son herramientas y opciones
interactivas. Así no se logra la "democracia electrónica", pero sí se puede llevar a
la práctica la funcionalidad interactiva perseguida que es que
los lectores/usuarios participen en una actividad o proceso concretos, en mayor o
menor medida. Esto nos conduce a estudiar la segunda acepción del
término interactividad.
La interactividad o relación ser humano-máquina: cómo interactúa el usuario con
el hipertexto
La interactividad también puede ser entendida como la relación que se establece
entre los seres humanos y las máquinas. A menudo esta función se realiza a
través del hardware o de dispositivos que permiten la comunicación entre el sujeto
y la máquina, pero también son importantes los programas y aplicaciones y, sobre
todo, el diseño de éstos y cómo se le presentan al usuario. La eficacia
de la interfaz radica en su capacidad para implicar al usuario y por
tanto, favorecer la interactividad. (Como ejemplo de interactividad
humano-máquina, ver vídeo: FlowMenu: Combining Command Text
and Parameter Entry. [Streaming video]
En el caso del hipertexto, los dispositivos que sirven para tal interacción son no
sólo el teclado, el ratón y la pantalla que permiten al usuario interactuar con
el ordenador, sino también otras herramientas como la interfaz de navegación, que
facilita y hace posible esta comunicación entre el usuario y el objeto hipertextual.
Una cualidad muy importante de la interfaz es determinar el diseño
original del hipertexto que debe ser atractivo y sugerente, además
de tener un estilo homogéneo. Además, la propia estructura del
hipertexto facilita la localización de información relevante. Como
afirma Kerckhove parafraseando una broma de Marshall McLuhan: "Si el medio es
el mensaje, entonces el usuario es, en realidad, el contenido".
A menudo se confunde interactividad con conectividad. Navegar por un hipertexto,
seleccionar un enlace y hacer clic con el ratón no es propiamente interactividad,
aunque navegar ya implique un grado de interactividad mayor que
una lectura secuencial en los soportes tradicionales como son el papel o
la película. Las posibilidades de navegación vienen determinadas por el diseño
que el autor del hipertexto haya previamente fijado y el lector/usuario puede elegir
entre las opciones que se le presenten, sin embargo, la elección de poder
moverse y saltar de un lado a otro del hipertexto, supone un grado muy bajo de
interactividad.
El hipertexto no es una mera forma de creación de documentos y de presentación
y navegación por la información, es una estructura mucho más compleja que se
sustenta sobre elementos de muy distinto signo y que deben conformar un todo
integrado que tenga en cuenta la estructura interna de la información, su
estructura externa, la estructura inmediata de presentación de la información, el
contexto físico y psicológico y las posibles necesidades del usuario, etc. Por tanto,
el diseño navegacional juega un papel fundamental ya que la organización del
espacio de navegación ayuda al usuario a recorrer la información o a ir
directamente a la información que requiera. La historia de la Web hubiera sido
muy distinta si Marc Andreesen no hubiera creado
el navegador gráfico Mosaic para explorar la World Wide Web en 1993. Su invento
hizo posible que el hipertexto se
convirtiera en hipermedia y saliera
de los ámbitos científicos debido a
un diseño mucho más atrayente y
de fácil uso para el público general.
La interacción entre el usuario y la
máquina o, entre el usuario y el
hipertexto, se realiza a través de la
denominada interfaz gráfica, pero
las herramientas que hacen posible
la interactividad son muy variadas.
En esencia se basan en el uso de
una serie de herramientas textuales
o gráficas que aparecen en
la pantalla y que permiten al usuario identificar y distinguir los contenidos del
hipertexto y la forma de acceder a ellos, las posibilidades de navegación y la
manera en que podrá controlar el hipertexto. El término control es una de las
claves para definir la interactividad, más allá de la simple navegación se trata de
que el usuario tenga verdadero control sobre determinadas acciones. Un
hipertexto bien diseñado permitirá una mayor
interactividad para que el usuario no sólo se mueva por el
hipertexto, navegue por la información y explore distintas rutas,
sino que le ofrezca la posibilidad de visualizar
información multimedia en el momento que desee, hacer
búsquedas directas, encontrar información relacionada y
recuperar la información atendiendo al establecimiento de
filtros y adaptaciones personalizadas que el
propio usuario pueda establecer, etc. Todas estas cualidades
son las que conducen a que el lector de un hipertexto pase a
denominarse, con toda propiedad, usuario. Vemos que el
hipertexto entendido como una nueva tecnología, ofrece
muchas más funcionalidades y posibilidades de interacción que las tecnologías
simplemente digitales, y aun mucho mayores que cualquier tecnología analógica.
Laura Regil en La construcción de la mirada, interpreta la interactividad como la
exploración asociativa de búsqueda y rastreo de información que se enmarca en
un proceso dialéctico de control, selección, exploración, consecución-
retroalimentación y retorno. Y distingue varios niveles de interactividad:
El nivel más bajo permite al usuario acceder o entrar a programas para
realizar operaciones de selección. Generalmente las únicas rutas que
propone es el de ir adelante o atrás.
Un nivel medio de interactividad permite franquear la linealidad impuesta
por los medios audiovisuales preinformáticos. Gracias a la tecnología de
los soportes ópticos, el lector de láser no recorre todas las secciones
almacenadas para llegar al punto elegido. Esta modalidad de acceso
aleatorio permite al usuario llegar directamente al área seleccionada. En
este caso, la interactividad corresponde a una doble eficacia de acceso; es
decir, respuesta puntual a una elección de elevada proporción y respuesta
casi en tiempo real. Este grado también se conoce como interactividad de
selección. En estos casos existe la posibilidad de que el usuario realice el
recorrido por los contenidos almacenados, seleccionando a qué sección
acceder y en qué secuencia. Además, en la programación para este nivel
de interactividad, se presupone que el tiempo que el usuario puede dedicar
a la consulta de los contenidos del hipermedia, no está predeterminado,
sólo él o ella lo establece.
El contenido de dispositivos ópticos tan populares como los CD-ROM se
presenta como un recurso ya estructurado en potencia que, con la
intervención del usuario, se transforma cada vez en un recorrido diferente,
articulado y completo.
Un nivel mayor de interactividad es el que ofrecen algunos hipermedia
desarrollados con base en una estructura de múltiples ramificaciones y en
los que se ofrece al usuario la posibilidad de acceder a los contenidos
desde diferentes puntos de vista. En este sentido, existen en el mercado
programas para programación y diseño, con los cuales el usuario puede
mirar imágenes reales o virtuales tridimensionales y con el ratón puede
hacerlas girar y, por lo tanto, observar desde diferentes puntos de vista,
haciendo un recorrido de 360°. Este nivel de interactividad presenta sin
duda sugerentes retos, sobre todo para contenidos narrativos. El hecho de
que el usuario pueda partir desde diferentes puntos de vista, le otorga una
amplia versatilidad a la configuración de los recorridos e interconexiones.
Brenda Laurel en su obra La interfaz como mímesis, ha llegado a decir que los
medios interactivos evolucionan hacia la interacción dramática y que la interacción
con una interfaz inteligente es un acto dramático, no estrictamente perceptivo ni
lógico. Laurel describe la interactividad en términos de mímesis, como la imitación
artística aplicada comúnmente en contextos dramático-teatrales. El
desarrollo tecnológico ha permito crear interfaces "inteligentes", que pueden
"recordar" o guardar en la memoria algunas preferencias del usuario.
La interfaz puede abarcar aspectos cognitivos y emocionales del usuario.
La interactividad ayuda a aumentar el entorno tecnológico, puesto que cada vez
hay más dispositivos de lectura y escritura que sirven para conectar a
los usuarios con las máquinas: teclado, ratón, pantalla, tabletas y lápices ópticos,
pantallas táctiles, joystick, guantes, etc; aunque también existen otro tipo de
dispositivos que permiten una interacción más natural (Véase el excelente vídeo
de Multi-Touch Interaction
Research: [Link] ahora,
la principal forma de interacción entre los usuarios y
los ordenadores había sido el tacto, pero ya se están
haciendo avances sustanciales que minimizan el entorno
tecnológico como son la miniaturización de muchos de
estos periféricos, las tecnologías sin cables, las tecnologías
de reconocimiento de voz, el empleo de
herramientas de software que sustituyen
al hardware, etc.
Por otro lado, tanto la costumbre y cotidianidad de
los ambientes tecnológicos como los diseños más
recientes parecen ir tomando un cariz de menor
artificiosidad y, por tanto, adquieren una mayor
"naturalidad". Es difícil dilucidar si los seres humanos nos estamos adaptando al
entorno tecnológico o es el entorno tecnológico el que se va adaptado al entorno
humano. Incluso podríamos llegar más lejos afirmando que actualmente el entorno
tecnológico se ha convertido en el entorno humano por excelencia. Sin embargo,
la interactividad entendida como característica de los nuevos medios ha sido una
cualidad frecuentemente exagerada puesto que la mayor parte de las veces se
limita a un mando de control o a elegir entre dos o más posibilidades mediante un
clic de ratón. Sin embargo, también existen los
denominados agentes de software que proporcionan una asistencia activa y
personalizada al usuario y son capaces de realizar acciones de forma autónoma.
Existen varios tipos de agentes, algunos son proactivos (toman la iniciativa de
ayudar al usuario haciendo sugerencias o automatizando tareas cotidianas que
normalmente tendría que realizar el usuario), otros son adaptables (aprenden las
preferencias y gustos del usuario) y otros son personales (adaptan su ayuda a lo
que conocen sobre el usuario). En estos casos, la comunicación máquina-ser
humano llega a un notable grado de interactividad. Los robots y agentes que de
forma automática rastrean la World Wide
Web e indizan los contenidos para ofrecérselas
al usuario cuando realice una consulta a través de
los buscadores, y que, en muchos casos ofrecen
sugerencias o tienen en cuenta las preferencias
anteriores de los propios usuarios son un claro ejemplo
de este grado elevado de interactividad aplicada al
hipertexto.
Sin embargo, es el entorno de la realidad virtual el que se
considera como el de mayor grado de interactividad. Los
entornos virtuales con interfaces inteligentes, permitirán
al usuario experimentar un alto grado de interactividad al
ofrecerle la libertad de modificar y/o generar contenidos sean estos
elementos audiovisuales, ambientes, situaciones o personajes.
Entre los propios juegos de ordenador hoy existentes existen diferencias notables
en el grado de interactividad. Si comparamos por ejemplo, los dos
videojuegos Doom y ARQuake, podemos encontrar grandes diferencias entre
ellos. El clásico videojuego Doom es interactivo porque utiliza la típica pistola y
aunque los objetos son 3D, no es posible manipularlos porque se encuentran
dentro de la pantalla; sin embargo, el más evolucionado ARQuake es ya un
proyecto de investigación que mezcla en
tiempo real criaturas virtuales generadas por
ordenador y escenarios reales y en el que es
posible la inmersión.
Estos mundos virtuales son posibles gracias a
la tecnología y a lenguajes como
el VRML o Virtual Reality Modeling
Language que permite construir objetos
en tres dimensiones y que hace posible que
las personas interactúen con ellos. Por
ejemplo, los MUDs permiten a
los usuarios adoptar identidades distintas,
sean humanas o no humanas, para comunicarse con otros usuarios, lo que se ha
fijado con el nombre de avatar.
La realidad virtual está en sus inicios tecnológicos. Interactuar con un entorno de
realidad virtual permitirá realizar una auténtica y total inmersión en
una interfaz inteligente y tridimensional, donde los usuarios podrán moverse
libremente e inclusive modificar los contenidos. Hasta ahora, los mayores avances
han sido en la realidad virtual en el monitor gráfico o proyectada, pero no por total
inmersión. En el ámbito de la interactividad, la variable tiempo real, es quizás una
de las más importantes y la mayoría de los nuevos medios digitales pretenden una
interacción instantánea para mejorar la experiencia sensorial.
Bibliografía
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Aunque el anglicismo usabilidad (usability) no sea el más correcto desde el punto
de vista lingüístico, lo cierto es que este término ha acabado imponiéndose por
encima de otras voces también utilizadas en el mismo sentido, como es el caso
de visitabilidad que, en realidad, nos ofrece una mejor metáfora de lo que significa
este concepto. El hipertexto es un espacio para recorrer, la usabilidad/visitabilidad
es el grado.
La usabilidad a menudo es confundida con la interactividad. Se trata de dos
características que están muy relacionadas y que comparten un espacio de
análisis que suele solaparse, pero ambas voces no son sinónimas. En realidad, la
usabilidad es un concepto más amplio que abarcaría no sólo la interactividad, sino
también todas las formas de presentación de los datos de un hipertexto, las
herramientas para su comprensión, las tecnologías utilizadas, etc. y no sólo las
herramientas que ofrezcan un uso interactivo. También se ha afianzado el
concepto de "arquitectura de la información", acuñado por Richard Saul
Wurman en 1976, para referirse a la disciplina que trata del diseño de los espacios
de información, hoy referido al entorno digital. La arquitectura de la información
establecería un conjunto de principios, procesos y métodos que rigen su
conceptualización y aporta los instrumentos, herramientas y técnicas necesarios
para su producción.
Así, la conceptualización del hipertexto como un espacio ha cobrado forma teórica
y práctica y, al igual que el diseño de un edificio se sustenta sobre 3 pilares
básicos que son: la planificación, la estructura y la funcionalidad, el diseño de un
hipertexto se sustenta sobre las mismas bases.
El espacio de lectura de un hipertexto no es la página en papel, sino la pantalla.
En ella se presenta la información de una forma determinada: texto, imágenes,
tipografía, colores, diseño homogéneo, elementos multimedia, etc. El lector no
necesariamente lee de forma secuencial, sino que navega por la información a
través de los enlaces asociativos o jerárquicos, recorriendo ciertas rutas o
itinerarios prefijados, saltando de un bloque de información a otro por medio
de mapas de navegación, o sirviéndose de algunos nodos que hacen la función de
sumarios o índices; incluso yendo directamente a la información que le interesa a
través de los buscadores u otra serie de herramientas de ayuda y navegación, que
determinan las posibilidades de uso del hipertexto.
La usabilidad de un hipertexto se refiere al modo en que está diseñado para que
el usuario pueda manejarse por la información, ya se trate de un programa de
gestión de hipertextos independiente, del documento concreto creado con éste o
de un página presente en la Web. La interfaz de un hipertexto, esto es, el modo de
presentación del hipertexto al usuario, abarca las pantallas y su diseño, el lenguaje
usado, los iconos, botones, los mensajes de ayuda o de error, y todas y cada una
de las herramientas de navegación, búsqueda, mecanismos de ayuda, guías e
itinerarios, etc. entre otros aspectos de la comunicación usuario/hipertexto. El
conjunto de todas estas herramientas es lo que determina la usabilidad del
hipertexto.
Interfaz de presentación pobre (mala usabilidad) e Interfaz de presentación
mejorada (buena usabilidad)
La interactividad es una característica que, viene en parte, determinada por la
usabilidad. Ya que se trata de una forma concreta de usabilidad, esto es, ofrecer al
usuario las herramientas necesarias para que pueda hacer uso de
esa interactividad. Un contexto de uso no tiene por qué ser necesariamente
interactivo. La simple navegación o exploración por el hipertexto no significa que
exista interactividad, a no ser que existan los mecanismos apropiados para
facilitarla.
La usabilidad no es sólo algo potencial o las posibilidades de uso de un
hipertexto. Según Nielsen, la utilidad, en tanto que medio para conseguir un
objetivo, tiene una componente de funcionalidad (utilidad funcional) y otra
componente basada en el modo en que los usuarios pueden usar dicha
funcionalidad. La usabilidad se referiría a esta segunda acepción.
La usabilidad sería la medida en que un hipertexto puede ser utilizado por
los usuarios para explotar al máximo todas las posibilidades del hipertexto. La
usabilidad permitirá que el usuario logre unos objetivos concretos con efectividad,
eficiencia y satisfacción en un determinado contexto de uso .
La usabilidad tiene que ver con la estructura y la presentación de la información,
con la forma de mostrar texto e imágenes; tipografías, colores, forma y color de
los enlaces; uso de hojas de estilo para dar homogeneidad a todos los nodos;
inclusión de metadatos y otros lenguajes de marcado para facilitar la
posterior recuperación de la información; inclusión de elementos multimedia;
presentación de información sonora, visual o en movimiento; todo lo referente a la
forma y herramientas que faciliten la navegación, la comprensión de la información
y el contenido; inclusión de verificadores automáticos para ver si cumple con las
normas de accesibilidad o con las especificaciones de los lenguajes de
hipertexto como HTML o XML; soporte para los navegadores web; tecnologías
que se incluyen, etc.
La usabilidad está, pues, muy relacionada con el diseño de hipertextos, y más
concretamente con el diseño enfocado hacia el usuario. El diseño debe tener en
cuenta la legibilidad y la comprensión del texto por parte del usuario y que
la navegación se le presente como un hecho fácil y agradable, Las herramientas
de navegación y otras herramientas de interacción, ayuda, búsqueda, guías, etc.
tienen como fin orientar y guiar al usuario por los distintos recorridos posibles para
evitar que se desoriente y para que encuentre de forma rápida y sencilla la
información que necesita. La información debe ser clara. El diseño de
la interfaz debe ser eficaz y efectivo, de fácil manejo y aprendizaje, y los recursos
y herramientas utilizados deben servir para cumplir a la perfección funciones
específicas con el menor número de pasos posibles. Los sistemas fáciles de usar,
reducen el esfuerzo y motivan e incrementan su uso, ya que el usuario adopta una
actitud positiva hacia la lectura y navegación. Pero la usabilidad no se refiere sólo
al manejo funcional del hipertexto, éste también tiene que ofrecer un diseño
agradable, un ambiente estético
que motive al usuario y gane su
interés, y con el que se sienta a
gusto. La interfaz tiene que ser
también atractiva, no sólo
funcional. Así pues, la usabilidad
de un hipertexto se podrá medir
tanto por la utilidad funcional,
como por el estilo de su diseño.
Se trata de que el diseñador
desarrolle un hipertexto enfocado
a los usuarios. En último término,
son los usuarios y no los
diseñadores los que determinan si
un hipertexto es cómodo y fácil de usar, y si éste satisface sus necesidades y se
ajusta a sus gustos. Hay que conocer quiénes son los potenciales usuarios, ya
que no es lo mismo elaborar un hipertexto para niños, que uno para adultos o para
una persona con problemas de visión. También la materia condicionará el
hipertexto y el contexto de uso, no es lo mismo una página web que tenga como
fin el entretenimiento, que otra que persiga un trabajo de investigación en
colaboración. Las herramientas y entornos de uso que ofrecerán serán bien
distintas en estos dos casos, la usabilidad también.
El diseñador debe tener en cuenta tanto las características de los
potenciales usuarios, como los usos a los que va a estar destinado el hipertexto.
Estas son dos cuestiones fundamentales antes de ponerse a elaborar un
hipertexto y de ofrecer las herramientas que faciliten la usabilidad.
Quien construye un hipertexto también se expresa a través de su diseño.
La estructura hipertextual, en sí misma, refleja una forma de concebir el texto y las
posibilidades de su uso. Aunque la estructura sea sumamente compleja, el
sistema que se le presente al usuario debe ser sumamente sencillo.
Interfaz que presenta una guía de navegación caótica e Interfaz que
presenta una guía de navegación ordenada
Como afirma Jesse James Garret en The elements of user experience: "La web
fue originalmente concebida como un espacio de información hipertextual; pero el
desarrollo de tecnologías cada vez más sofisticadas ha conducido a su uso como
interfaz remota de software. Esta naturaleza dual ha creado mucha confusión, ya
que los desarrolladores de la experiencia de usuario han intentado adaptar su
terminología a casos que están más allá del alcance de su aplicación original y
habría que definir cada término dentro de su contexto apropiado y aclarar las
relaciones subyacentes entre los distintos elementos".
Fuente: Jesse James Garrett: The Elements of user
experience. [Link]
(traducción al castellano por Javier Velasco: Los elementos de la experiencia del
usuario [Link]
En los últimos años las publicaciones, en la red y fuera de ella, sobre usabilidad y
diseño centrado en el usuario, han aumentado a un ritmo creciente. Se habla de
diseño centrado en el usuario y de diseño centrado en el uso. Pero ¿son las
misma cosa? En un sentido literal, el diseño centrado en el usuario consiste en
diseñar por y para el usuario. El diseño centrado en el usuario tiene en cuenta el
contexto en que se usa el hipertexto. En el diseño de uso, por el contrario,
entender al usuario y su contexto es lo de menos, lo importante es concentrarse
en las tareas del usuario. En el mundo empresarial es corriente hablar de "smart
objects" es decir, productos inteligentes o elegantes, a través del diseño centrado
en el uso.
El nuevo estándar ISO 13407, que lleva por título "Human centred design for
interactive systems", utiliza la expresión "centrado en el usuario", pero en la
práctica existen pocas diferencias entre estas dos aproximaciones. Hay quienes
piensan que el término "centrado en el uso" se utiliza más como una cuestión
de marketing. De cualquier forma, lo verdaderamente importante es el modo en
que el usuario interactúa con el hipertexto.
Dentro del propio hipertexto también se pueden incluir herramientas para que el
usuario aporte su opinión y sugerencias sobre el diseño y usabilidad, por medio
del diálogo y la interacción (correo electrónico, formularios de opinión, foros en
línea, etc.).
Lo que está claro es que el uso corriente y cotidiano de una tecnología también se
ha convertido en un factor determinante para que otras tecnologías imiten su
usabilidad, entorno de uso y funcionalidades. La propia interfaz de la Web se ha
hecho tan corriente y popular que está invadiendo el mundo del PC e incluso el
sistema operativo Windows ofrece como opción la utilización de los enlaces y el
sistema de exploración de la Web para la navegación interna por el disco duro.
Compárese la figura de la izquierda: Interfaz de Windows 95
con la figura de la derecha: Interfaz navegable de Windows XP
Este sistema también está siendo utilizado de forma masiva en las nuevas
aplicaciones ofimáticas que integran un sistema de hipertexto en sus programas.
Por ejemplo, los documentos de Word y Excel, procesador de textos y hoja de
cálculo respectivamente de Microsoft Office, permiten crear enlaces a otros
documentos sin importar si están en el disco duro en el que se trabaja, en otro de
la red local o en un servidor externo; la ayuda de Windows o los nuevos editores
de libros electrónicos y otras aplicaciones poseen estructura hipertextual
con enlaces de unos documentos a otros, de unos capítulos a otros. E incluso, la
tecnología de los discos ópticos como soportes de almacenamiento (CD-
Rom o DVD) comparten las características de las interfaces web en cuanto al
diseño y además integran el multimedia con el dinamismo de los enlaces, que no
sólo son internos sino que también salen a la red. La interactividad es cada vez
más fácil porque viene propiciada por la usabilidad. Se ocultan al usuario los
verdaderos mecanismos de funcionamiento y en la superficie, de una manera
clara, sencilla y precisa, se muestran las posibilidades de interacción mediante un
simple clic de ratón u otro tipo de acción sumamente elemental.
Recursos sobre Usabilidad
Revistas digitales:
Otros recursos sobre Usabilidad:
Cuadernos de Documentación
Multimedia [Link] Alzado. [Link]
multidoc/revista/
Ainda: Arquitectura de la
Digit. HVM. Revista digital de Información. [Link]
humanidades de la Universidad Oberta de
Catalunya. [Link] Argus Center for Information
m/digithum1/ Architecture. [Link]
publicats/[Link] [Link]/[Link]
Inf@¡Vis! [Link] Boxes &
[Link] Arrows. [Link]
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Studies. [Link] Eleganthack. [Link]
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humano: [Link]
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Qweos. net [Link]
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(blog) [Link]
Webmonkey design:
site_building. [Link]
m/webmonkey/design/
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Recopilación de recursos en línea sobre Usabilidad
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usabilidad. [Link]
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"La potencia del World Wide Web radica en su universalidad. Un aspecto esencial
es el acceso de todos, independientemente de su discapacidad."
Tim Berners-Lee. Director del W3C e inventor de la World Wide Web
El término accesibilidad también se torna problemático ya que podemos entender
que tiene que ver con la inmediatez del acceso al documento hipertextual. Un
documento impreso en soporte papel sólo es accesible por unos pocos y en un
momento dado, mientras que un documento digital o hipertextual -si está en
la Web- será siempre accesible en cualquier momento y por diferentes personas;
es decir, el uso por un usuario no impide que sea usado por otros. También con la
voz accesibilidad podemos referirnos a la mayor o menor accesibilidad
del soporte dependiendo de si está o no mediada por aparatos electrónicos o
informáticos (en este caso el documento digital presentaría un menor grado de
accesibilidad que un documento analógico en soporte papel). Y, en otro sentido,
con el término accesibilidad también podemos referirnos al grado de accesibilidad,
una vez que hayamos tenido acceso a él. La mayor parte de la bibliografía
empleada en la red bajo el término accessibility, enfoca la palabra bajo este último
concepto y reserva para los dos primeros enfoques los términos reusabilidad y
recuperabilidad.
La accesibilidad sería, pues, la característica que se refiere a que el diseño de un
hipertexto debe ser universalmente usable por todos: personas mayores, personas
con discapacidades físicas, sensoriales, y cognitivas; personas con equipos
antiguos o lentos, etc. Igual que en el espacio real se pretenden romper las
barreras físicas que impiden la movilidad a las personas con algún tipo de
discapacidad, en el espacio hipertextual se pretende salvar el mismo tipo de
barreras y además, las barreras tecnológicas puesto que no todas las personas
usan la misma tecnología o tienen acceso a los últimos desarrollos de ésta.
Los términos accesibilidad y usabilidad están muy relacionados, por eso algunos
autores creen que la accesibilidad es un elemento de la usabilidad, mientras que
otros opinan que la usabilidad debe incluirse dentro de la accesibilidad. Lo que
está claro es que ambos términos se complementan y que no se excluyen
mutuamente. Un hipertexto accesible debe ser usable y un hipertexto usable debe
ser accesible. Lo cierto es que, al aplicar las normas de la accesibilidad, siempre
obtendremos un hipertexto usable y que, si enfocamos el diseño del hipertexto
centrándonos en el usuario para satisfacer sus necesidades, debemos tener en
cuenta a "todo" tipo de usuarios.
Un hipertexto accesible será aquél cuyo contenido puede ser correctamente usado
por el mayor número posible de usuarios. Y así, el diseño de un hipertexto para
ser accesible presentará la información de manera que los usuarios puedan
acceder a ella independientemente del equipo físico (hardware) y los programas
(software) que estén usando, e independientemente de qué capacidades físicas y
sensoriales utilicen para interactuar con el ordenador.
Un hipertexto es accesible si:
puede ser percibido
puede ser navegado
puede ser usado (mediante el teclado u otros dispositivos como el ratón)
puede ser fácilmente comprendido por todas las personas
Uno de los principios del diseño accesible se refiere a superar las barreras
tecnológicas. Lo documentos hipertextuales deben ser creados para que se
transformen correctamente sea cual sea el equipo físico que se vaya a utilizar y
los programas con los que se usen. Por ejemplo, para hipertextos en la Web no
debemos emplear tecnologías que únicamente sirvan para visualizarse en un
único tipo de navegador o cuyo contenido no sea correctamente reproducible en
todas las circunstancias, como resoluciones o configuraciones especiales. No es
lo mismo acceder a un hipertexto desde la pantalla de un ordenador de sobremesa
que desde un teléfono móvil o un ordenador de bolsillo.
Además, las páginas deben diseñarse para que sean accesibles a pesar de que
los usuarios tengan deficiencias físicas o sensoriales. El formato texto siempre es
el más accesible (puesto que existen programas que sintetizan el texto y lo
convierten en voz o en braille de forma automática), pero no por eso hay que crear
páginas con morfología textual únicamente, sino que los elementos gráficos que
se incluyan deben llevar la correspondiente etiqueta <ALT> del lenguaje de
hipertexto HTML que asocia un texto alternativo a cada elemento gráfico. Por el
contrario, las imágenes y otros elementos multimedia si se usan correctamente
pueden contribuir a mejorar la accesibilidad del hipertexto, ya que pueden ayudar
a la comprensión del contenido y a hacer una lectura y navegación más fáciles.
Con el fin de que un hipertexto sea accesible a todo tipo de usuarios: personas
con algún tipo de discapacidad o con equipos antiguos, lentos y con programas no
actualizados, etc; se han creado una serie de directrices y recomendaciones de
accesibilidad con el fin de llegar y satisfacer a todos los usuarios, para superar
cualquier barrera física o tecnológica.
Accesibilidad en la Web
El World Wide Web Consortium (W3C), organismo encargado del desarrollo de
la Web a nivel mundial, ha establecido unas pautas para la accesibilidad de
la Web. Dichas pautas se recogen en el documento Web Content Accessibility
Guidelines 2.0. [Link]
Una Guía, la Guideline Guide, funciona como una especie de sumario e índice que
da acceso a dichas pautas. La traducción de esa guía al castellano la
ofrece Sid@[Link], una organización que se dedica a traducir las especificaciones,
pautas y documentos que fomentan y favorecen que el ciberespacio sea más
accesible. Así, pues, bajo el título de Guía de Pautas, se recogen las siguientes
pautas de accesibilidad para la Web, que dan acceso a la Web Content
Accessibility Guidelines 2.0.:
Guía de Pautas
Presentación Interacción
Proporcione texto Permita que el usuario
equivalente para el tenga control sobre el
contenido no textual acceso/búsqueda
Haga consistentes la
Revele la estructura
navegación/presentaci
ón/comportamiento
Use la presentación
para
Dé al usuario el
aclarar/enfatizar la
control sobre los
estructura
cambios de vista
Comprensión Tecnología
Escriba Elija lenguajes de
simple/clara/consiste marcado que apoyen
ntemente la accesibilidad
Haga que la Use el lenguaje de
presentación sea marcado de acuerdo
consistente con la especificación
Ilustre/resuma/orga Transformación
nice/perfile/indexe elegante
En la Web también existen una serie de herramientas y servicios de verificación en
línea que sirven para analizar la accesibilidad de una página web. Algunas han
sido puestas en marcha por particulares, y otras se deben al World Wide Web
Consortium (W3C), organismo encargado del desarrollo de la Web a nivel mundial,
que también promociona la usabilidad de la Web para gente con discapacidades.
Estas herramientas analizan la accesibilidad de una web de forma forma
automática con sólo teclear la URL. Los revisores automáticos más conocidos son:
Revisores y validadores automáticos de accesibilidad:
T.a.w. Test de accesibilidad Web. [Link] Se
trata de una herramienta de validación de accesibilidad que
trabaja no sólo sobre soporte web, sino en nuestro propio
ordenador. El software puede bajarse de forma gratuita.
Página de
Bobby. [Link] Ofrece una revisión
automática en línea de usabilidad de páginas web.
W3C MarkUp Validation Service. [Link] de Verificación
de marcas o etiquetas del W3C que chequea si los documentos HTML son
conformes con las Recomendaciones del W3C World Wide Web Consortium para
los estándares HTML y XHTML.
W3C CSS Validation Service. [Link] Servicio de
Verificación de Hojas de Estilo (CSS) en documentos (X)HTML del W3C. Verifica
si los documentos cumplen las recomendaciones del W3C World Wide Web
Consortium
La Web Accesibility
Initiative: [Link] en
coordinación con otras organizaciones a lo largo del
mundo, propone la accesibilidad de la Web a través
de diferentes áreas prioritarias de trabajo: tecnología, guías, herramientas,
educación y otras, para la investigación y el desarrollo de la accesibilidad. Para
ello, ofrece una serie de herramientas y pautas que favorezcan dicha
accesibilidad. Entre ellas, se incluye el establecimiento de unos logos de
conformidad con dichas pautas. Las Directrices de Accesibilidad para el Contenido
Web 1.0 explican cómo hacer el contenido Web accesible para las personas con
discapacidad.
La Web Accesibility Initiative permite la inclusión de unos Logos de
conformidad en nuestra página web, si la web cumple con las Directrices de
Accesibilidad para el Contenido Web 1.0 del W3C (WCAG 1.0) y también se tiene
en cuenta que cumplan o no los puntos de verificación de Prioridad 1, Prioridad 2,
y Prioridad 3 definidos en las Directrices. Existen varios niveles de conformidad y
logos que se recogen en: [Link] Las
páginas que lleven estos logos cumplirán con estos requisitos.
[Link] Nivel "A" de
Conformidad: Se han satisfecho todos los puntos de verificación de Prioridad 1.
[Link] Nivel
"Doble-A" de Conformidad: Se han satisfecho todos los puntos de verificación de
Prioridad 1 y 2.
[Link]
"Triple-A" de Conformidad: Se han satisfecho todos los puntos de verificación de
Prioridad 1, 2, y 3.
Otros testeadores son:
WebTesting en [Link] (combina técnicas de accesibilidad y
usabilidad). [Link]
Examinator: Investiga las páginas web y califica su accesibilidad de acuerdo con
las pautas de la WAG-1.0 y a su propio algoritmo de
revisión. [Link]
[Link] es una herramienta desarrollada por
la Fundación Sidar. Evalúa la accesibilidad de las páginas web y crea un informe
en RDF.
AIS [Link] Information
Solutions (AIS) del National Information and Library Service (NILS), Australia.
Herramienta en forma de barra que posee diferentes funciones como: validación
W3C del código fuente y hojas de estilo CSS, diferentes resoluciones de pantalla,
activar y desactivar las hojas de estilo y estilos en línea, activar y desactivar las
imágenes y los textos alternativos, visualizar la estructura de los documentos,
comprobar el contraste de color, navegación sin ratón y varios test automáticos
incorporados, como Bobby, TAW, etc. (Descargar la nueva versión en
castellano: [Link]
ssibility_Toolbar_ESV1.exe )
Otros recursos sobre accesibilidad
Accesibilidad en la red. Blog en castellano. [Link]
Accesibilidadweb. [Link]
AccesoWeb. Lista en castellano sobre problemas y soluciones de diseño
accesible para la Red. [Link]
Acceso. [Link]
CAST Universal Disegn for Learning [Link]
IBM. Accesibility Center. [Link]
Fundación de ciegos Manuel Caragol. [Link]
Fundación Sid@r. Acceso universal. [Link]
INCLUDE. [Link]
Microsoft. Accesibilidad. [Link]
[Link] Navegación fácil [Link]
Nielsen, Jakob. Disabled Accessibility: The Pragmatic
Approach. [Link]
Nosolousabilidad. com. [Link]
Universal Design Manifesto. The Center of Universal Design. Principles of
Universal Design. El Centro para el diseño
universal. [Link]
[Link] (Traducción al castellano: Principios de Diseño Universal o Diseño
para todos: [Link]
Una nota importante es que la legislación española exige que desde el año 2006,
todas las webs de las Administraciones Públicas sean accesibles, sea cual sea la
plataforma utilizada. Se trata de un pequeño paso hacia la accesibilidad de
la World Wide Web.
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Learning. [Link]
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Approaches and New Media. [Link]
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todos: [Link]
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Contenido Web
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Accessibility. [Link]
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The Web Standards Project. [Link]
Del acceso y la reproducción a la reusabilidad
Gracias a la redes (Intranets e Internet), actualmente no se trata de
producir documentos y reproducirlos para copias, lo que importa es el
acceso y recuperación de los mismos. En
la distribución de documentos
hemos desterrado la palabra "copia" ya
que un único original accesible puede ser
usado por diferentes y
múltiples usuarios de forma instantánea.
Además, el usuario puede trasladar el
documento a un soporte propio para hacer una
réplica, transformarlo y manipularlo. La reusabilidad
ha suplantado a la reproductibilidad. Hoy se habla de
circulación y distribución de documentos, más que
de producción. La imprenta, la rotativa o la
multicopista servían para sacar miles de ejemplares
iguales por medio de la misma plancha. El facsímil,
el microfilm y la fotocopiadora permitían la copia
exacta del documento mediante una fotografía que
incluía todo lo que éste podía contener y que se
limitaba a texto e imágenes estáticas, ya que no era
posible el empleo de audio, vídeo o imágenes en movimiento.
La fotocopiadora posibilitaba
hacer collages usando un método
manual de recorte y pegado bastante
rudimentario, aunque era posible
ampliar y reducir las imágenes, pero no
modificarlas. Sin embargo, en todos
estos casos,
cada morfología de escritura perdía su forma concreta, puesto que el documento
completo se transformaba en una imagen que formaba un todo homogéneo
imposible de manipular. Ya no se podía separar el texto de la imagen, y mucho
menos modificar la tipografía de las letras del texto, su tamaño o posición. La
imagen total únicamente se podía alterar cambiándola de tamaño por ampliación o
reducción.
La escritura digital del hipertexto, por el
contrario, no sólo permite la reproducción y
copia exactas por medio de un simple clic
de ratón y una orden que hace que
el archivo original que contiene el documento
se copie en el disco duro de
nuestro ordenador o en otro soporte de
almacenamiento; sino que además, esta
copia conserva los formatos de todos y cada
uno de los datos de información y por ello, es posible manipular separadamente
tanto los bloques de texto como las imágenes. Se pueden modificar los tipos de
letra, su formato y posición; y también se pueden manipular las imágenes, no solo
ampliarlas y reducirlas, sino metamorfosearlas. Bajo la aparente uniformidad de
la digitalidad, cada morfología recupera su formato una vez que ha sido
decodificado. Podemos concluir que el documento ha perdido su integridad ya que
el lector puede suprimir párrafos o añadir nuevos, eliminar imágenes o
manipularlas y, en suma, modificar el documento original a voluntad. Incluso
utilizar partes de ese documento para insertarlas en otros.
La invención del fax, conectado a la línea telefónica, supuso un
gran avance para la difusión de documentos, puesto que permitía la
distribución a distancia. Sin embargo, los documentos seguían
manteniendo su integridad porque no se podían manipular y además
no se trataba de un modo de difusión a gran escala. Para acceder o
difundir el documento debía establecerse una comunicación
sincrónica entre emisor y receptor.
En la Web, los documentos están disponibles en cualquier tiempo y lugar, no hace
falta una conexión sincrónica entre autor y lector, sino que la Web es una especie
de biblioteca que ofrece sus servicios sin horario de apertura y cierre, y sin
tiempos de espera. Además, el documento "prestado" sigue permaneciendo en la
"biblioteca" y está disponible para cualquier
otro lector/usuario que lo precise, aunque las
peticiones sean múltiples.
Como muy bien resume Lluis Codina en El libro
digital y la WWW, la reusabilidad consiste en la
propiedad que presenta la información digital de
poder ser fácilmente seleccionable, recuperable,
transmisible y transportable. Y, como bien afirma
Linda Schamber en What is a document?, lo que
distingue a un documento digital de un documento
impreso es que es fácilmente manipulable, es
enlazable interna y externamente, es rápidamente
transformable, es inherentemente accesible,
instantáneamente transportable e infinitamente replicable. Efectivamente, en estos
tiempos en que está tan en boga la ingeniería genética, ya no hablamos de copiar
y de copia de un documento, sino de clonar y de clones de documentos.
Si antes tratábamos de tener los objetos físico originales o sus copias para
almacenar la información y poder tener acceso a ella, ahora sólo necesitamos este
último proceso. Digitalmente, la distinción entre original y copia ha perdido toda
pertinencia. Según Derrick de Kerckhove: "Pasamos, en estos momentos, de la
era de la 'reproducción' a la de la 'segunda versión'". Los medios digitales permiten
cortar y pegar trozos de texto, hacer collages y adaptar los documentos a nuestros
propios intereses informativos. No sólo el autor, sino los propios lectores, pueden
crear sus segundas y terceras versiones a partir del documento original, o incluso
apropiarse de una obra ajena con o sin modificaciones. Las interconexiones e
integraciones que el lector establece con otros textos, bloques de texto u obras de
otros autores, plantea una serie de problemas relacionados con la autoría y
el copyright, hoy todavía sin solucionar. Incluso la inclusión de los enlaces de otra
página web en una página diferente de la de su
autor ha sido puesta en cuestión planteando
problemas de autoría.
La propia esencia del hipertexto, que es
poder conectar documentos o bloques de
información mediante la inclusión de enlaces en las páginas de la World Wide
Web, fue objeto de una demanda judicial en el año 2000. British Telecom (BP)
reclamaba a Prodigy -una empresa que presta servicios como proveedor de
Internet- la patente de los enlaces y exigía que todos los Proveedores
de Servicios de Internet (ISP) le pagaran una licencia ya que, según ella, estos
servidores daban alojamiento a los millones de páginas web existentes y que
todas ellas utilizaban los enlaces infringiendo la patente. Para BP, toda la red era
culpable, aunque eligió a Prodigy para interponer la demanda y se lo notificó a
muchos otros servidores. El hecho es que en 1976, BP había patentado el
dispositivo capaz de enlazar los bloques de datos situados en un servidor central
por medio de los enlaces hipertextuales. Esta patente también había sido
ampliada en Estados Unidos en el año 1989, aunque su plazo expira en 2006.
En agosto de 2002 por fin se resolvió la demanda y, afortunadamente, a favor de
todos los defensores del hipertexto, el libre acceso a la información y la
cooperación en el conocimiento. La juez
rechazó los argumentos de BP
afirmando que "Internet no tiene un
ordenador central; así que Prodigy no ha
podido contribuir a propagar la
infracción".
En realidad, la esencia profunda del
hipertexto entra en contradicción con los
derechos de autor, las patentes y las
marcas registradas, ya que se trata no
sólo de acceder a toda la información de
forma universal, sino también de
favorecer la creación de un corpus de
conocimiento compartido que ahora es posible a través de la Web. La filosofía del
hipertexto y de Internet tiene más conexiones con la cultura oral que con las
culturas escritas, ya que se trata de compartir y contribuir al conocimiento entre
iguales y en la expresión de lo que se comparte oralmente no hay derechos que
valgan, sea la patente de Agamenón o su porquero. La información es más útil
cuando interactúa con otra información que cuando se diviniza o se patenta. Para
el conocimiento, el texto enlazado, el intertexto o el texto recombinado son algo
productivo. Así se eleva al hipertexto a su máxima potencia. El problema es que,
frecuentemente, estas cándidas palabras tienden a ocultar una menos inocente: el
plagio. Recientemente, cierto autor pillado in fraganti por haber realizado tales
prácticas, se ha defendido aludiendo a la "intertextualidad". Toda obra es fruto de
las anteriores, igual que el pensamiento humano es un largo hipertexto que en la
red de la historia entreteje las ideas y las obras presentes con las
precedentes. Sin embargo, hay que buscar ese
difícil equilibrio entre el conocimiento ya compartido
y el respeto al autor de una obra de creación
concreta. Lo que no se puede consentir es que
alguien eche mano del conocimiento compartido
para reclamar la autoría en beneficio propio. Hay
que huir de las apropiaciones indebidas. Soluciones
posibles y al alcance del hipertexto, son decantarse
por llevar a cabo una autoría múltiple y así anunciarlo (la Web no es otra cosa que
una inmensa obra de autor múltiple), o mencionar a todos los contribuidores a
través de las citas y referencias, y en esto, los enlaces, son la mayor aportación
del hipertexto.
En resumen, hemos pasado del almacenamiento local al acceso global. Yendo un
poco más lejos y basándonos en la multiplicación de los puntos de acceso y la
funcionalidad de Internet, podemos coincidir con Derrick de Kerckhove que ha
llegado a afirmar que la relación es inversa y que sería una visión más precisa del
futuro decir: "Del acceso global al almacenamiento local". Mediante el hipertexto,
cualquiera puede acceder a la información de forma rápida y directa y la función
de las bibliotecas y los centros de documentación debería ser constituirse en
puntos de acceso para la entrega de información y no únicamente ser guardianes
de una colección. El texto existe físicamente una vez en un ordenador local o
remoto o en un soporte de información digital (disquete, tarjeta de memoria, CD-
ROM, etc.), pero el hipertexto se reproduce en cada visualización. Las nociones
de unidad, identidad y localización se desdibujan y la información se
desterritorializa para viajar por las redes y hacerse presente en la pantalla de
nuestro ordenador.
Hace pocos años las tecnologías intentaban resolver el problema del
almacenamiento de los datos y de los contenidos. También de las velocidades de
procesamiento de los ordenadores para acceder a tales datos. Resuelto este
problema mediante las enormes capacidades de memoria actuales no sólo de
los ordenadores servidores de la red, sino de los PCs clientes, la tecnología se
encamina hacia el tratamiento y procesamiento de esos datos y contenidos. La
ingente y acelerada capacidad de almacenamiento ha sido desbordada por una
falta de herramientas para organizarlos, indizarlos, clasificarlos, buscarlos y
recuperarlos de forma adecuada.
Un problema de más calado es que nos quedemos simplemente en el acceso a la
información y en saber cómo buscar, encontrar y organizar lo más relevante, pero
sin que por ello modifiquemos nuestros conocimientos. Es decir, que la memoria
externa -en el sentido que utilizaba Vannevar Bush refiriéndose a su
máquina memex, debería aportar algo a la memoria interna humana y colectiva, si
no carecería de sentido tener al alcance de un clic todo ese corpus de memoria
externa y... desaprovecharlo.
En 1990, la Fundación para las Fronteras Electrónicas (Electronic Frontier
Foundation EFF), una organización que perseguía la libre expresión en Internet,
extendió su grito de guerra por el ciberespacio bajo el lema "La información quiere
ser libre". Este despojamiento del emisor y el receptor para centrarlo todo en el
contenido y focalizar la importancia de la información en la información misma y no
en las personas, se convirtió en una buena metáfora para exigir que la información
fluyera libre y sin censuras. Sin embargo, no tiene ningún sentido despojar a la
información de su verdadero sentido, que es favorecer el conocimiento en y entre
personas y contribuir a la comunicación y el entendimiento entre los seres
humanos. El objeto -la información- no puede existir sin los sujetos -emisores y
receptores- pero esto no quiere decir que convirtamos a los sujetos únicamente en
propietarios o consumidores.
Bibliografía
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Madrid, Taurus, 1973.
CODINA, Lluis. El libro digital y la www. Madrid, Tauro, 2000. [Volver]
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Gedisa, 1999. [Volver]
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RODRÍGUEZ BRAVO, Blanca. El documento: Entre la tradición y la
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SCHAMBER, Linda. "What is a document? Rethinking the concepto in uneasy
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núm.9. [Volver]
[Link]
María Jesús Lamarca Lapuente. Hipertexto: El nuevo concepto de
documento en la cultura de la imagen.
Al definir el término hipertexto nos hemos referido a una de sus
principales acepciones: el hipertexto concebido como documento, como
contenido de la información que incluye tanto los fragmentos o nodos de la
información, como las conexiones entre esos fragmentos, indiferentemente
de cuál sea el sistema utilizado para leer o escribir tal documento. Y al
documento digital con prestaciones hipertextuales le hemos llamado
hiperdocumento.
Sin embargo, las fronteras terminológicas entre lo que es un documento
hipertextual y un hiperdocumento no están todavía muy claras
empleándose indistintamente uno u otro según las preferencias de quien
lo nombre sin seguir un criterio fijo y riguroso. A esto se suma que la
propia definición de documento genera aún cierta confusión dada la gran
diversidad de nuevos epítetos que se le aplican, tales como "documento
digital", "documento electrónico", "documento virtual" y otra serie de voces
nacidas al amparo de las nuevas tecnologías de lectura y escritura. Ante la
proliferación y confusión que aporta toda esta nueva terminología hemos
de comenzar por el principio y preguntarnos: ¿Qué es un documento?
¿Qué es un documento digital? ¿Existe alguna diferencia entre
un documento electrónico y un documento digital? ¿En qué se diferencia
un documento virtual de un documento hipertextual? ¿Por qué a veces se
habla de recursos electrónicos para referirse a documentos digitales?
¿Todos los documentos digitales son hipertextuales? ¿Qué es realmente
un hiperdocumento? ¿Es preciso establecer una nueva tipología de
documentos teniendo en cuenta que la tipología tradicional no incluye
muchos de los nuevos tipos nacidos tras el impulso y desarrollo de la
tecnología digital e hipertextual?
Comenzaremos por el principio, intentando definir el término documento.
Documento
La definición que ofrece el Diccionario de la Real Academia Española:
"documento. (Del lat. documentum). m. Diploma, carta, relación u otro
escrito que ilustra acerca de algún hecho, principalmente de los
históricos. || 2. Escrito en que constan datos fidedignos o susceptibles de
ser empleados como tales para probar algo. || 3. desus. Instrucción que
se da a alguien en cualquier materia, y particularmente aviso y consejo
para apartarle de obrar mal. || ~ auténtico. m. Der. El que está
autorizado o legalizado. || ~ privado. m. Der. El que, autorizado por las
partes interesadas, pero no por funcionario competente, prueba contra
quien lo escribe o sus herederos. || ~ público. m. Der. El que, autorizado
por funcionario para ello competente, acredita los hechos que refiere y su
fecha."
no nos ayuda mucho, ya que hace un excesivo hincapié en los aspectos
etimológicos, históricos, jurídicos y administrativos y olvida por completo
otros muchos, entre ellos el sentido que el término tiene para una ciencia
a la que ha dado nombre y origen y de la que el documento es el principal
objeto de estudio: la ciencia documental. Ya han pasado algunos años
desde que Paul Otlet publicara su Traité de Documentación en 1934, pero
la RAE no se ha dado aún por aludida.
En el terreno de la ciencia documental, la mayor parte de autores
coinciden en que un documento es, esencialmente, información, la
materialización de un mensaje o el soporte de una información. Un
documento, no es ni más ni menos, que un soporte para transferir
información. Para la ciencia de la documentación, el documento es a la vez
medio y mensaje de información y conocimiento. De esta manera, el
documento se caracteriza por una triple dimensión: el soporte físico o
material, el mensaje informativo y la posibilidad de transmisión o difusión
de este conocimiento. (J.A. Martínez Comeche), (J. López Yepes), (R. Coll-
Vinnet y F.J. Bernal Cruz).
Clasificación tradicional de los Tipos de documentos
Esta triple dimensión que caracteriza al documento ha servido, a su vez,
para establecer una tipología de los documentos en la que los estudiosos
del campo de la documentación coinciden, más o menos, y que se puede
establecer de la siguiente forma:
Según el soporte material
o papel: (libros, revistas, folletos, etc.)
o material químico (películas)
o material magnético (cintas de vídeo, disquete de ordenador,
casetes, etc.)
o soportes ópticos (CD-ROM, DVD, video-discos, etc.)
o material plástico (microformas: microfichas)
Según el mensaje informativo
o por la forma de expresión del contenido
Documentos textuales
Documentos no textuales:
Gráficos (mapas, planos, etc.)
Sonoros (cintas, discos, etc.)
Iconográficos (cuadros, diapositivas, fotografías,
etc.)
Audiovisuales (películas, vídeos, etc.)
Informáticos (legibles por ordenador)
Tridimensionales o plásticos (esculturas, etc.)
Compuestos o multimedia (cuando el documento
combina varios de los anteriores)
o por el nivel y rigor del contenido
científicos
técnico-profesionales
culturales-divulgativos
sociales
o por la transformación del contenido
primarios: originales
secundarios: hacen referencia a los primarios
(bibliografías, catálogos, índices, sumarios, etc.)
terciarios: tienen estructura formal de secundarios, pero
contenido primario (diccionarios, enciclopedias, léxicos,
tesauros, etc.)
mixtos: tienen elementos primarios y secundarios
(bibliografías comentadas, resúmenes o abstracts, etc.)
Según la posibilidad de transmisión o difusión
o social:
públicos
reservados
inéditos
personales
o temporal
periódicos
no periódicos
En este tipo de clasificaciones tradicionales, no encontramos por ningún
lado términos como electrónico, digital, hipertextual, virtual, etc. Será
necesario, pues, ampliar esta tipología para dar cabida a los nuevos tipos
de documentos surgidos gracias a la revolución digital, la tecnología
hipertextual y la aparición de la Web y la red Internet como depósito
universal de informaciones y conocimientos donde es posible acceder a
documentos de muy diverso signo y condición.
Documento electrónico/Documento impreso
El término electrónico empezó a cobrar importancia en documentación
cuando proliferaron los medios audiovisuales y los bibliotecarios y
documentalistas se dieron de bruces con el problema de catalogar una
serie de documentos especiales, sin saber en un principio si atender a la
clase de soporte (librario o no librario) o a la clase de signo en que se
expresaba el contenido (textual o no textual). Una casete, por ejemplo,
podía contener únicamente música, pero también podía ser un libro-audio,
e incluso, muchas veces llegaba la casete empaquetada junto al libro
impreso formando una unidad.
La proliferación de los medios audiovisuales junto a los tradicionales
medios impresos, hizo que se estableciera una oposición clara
entre documentos electrónicos y documentos no electrónicos, puesto
que era importante conocer si los documentos necesitaban la mediación de
algún aparato electrónico auxiliar o, si por el contrario, eran legibles de
manera directa sin la mediación de éste.
Un documento electrónico difiere de un documento impreso en el
material que lo conforma. Tablas de cera o arcilla, papiro, pergamino
y papel han abierto paso a los discos y cintas magnéticas (casete, cinta de
vídeo, disquete, disco duro de un ordenador, tarjetas de memoria, etc.) y a
los discos ópticos (CD-ROM, DVD, etc.) que se imprimen y leen mediante
láser sin que exista un contacto directo con el soporte. Ambos, documento
impreso y documento electrónico, pueden contener el mismo texto, lo que
cambia es el soporte.
Un documento electrónico es aquel contenido en un soporte electrónico
que, para su visualización requiere una pantalla textual, una pantalla
gráfica, y/o unos dispositivos de emisión de audio, vídeo, etc; según el
tipo de información que contenga. En algunos casos también se precisa la
mediación de un ordenador (cuando la información está digitalizada), en
otros no (si se trata de información analógica).
Documento digital/documento analógico
A menudo se identifica un documento electrónico con un documento
digital, sin embargo, no son la misma cosa. Los términos electrónico
y digital no son sinónimos, aunque suelen utilizarse como tales en los
pares biblioteca electrónica/biblioteca digital, libro electrónico/libro
digital, edición electrónica/edición digital, información
electrónica/información digital, documento electrónico/documento digital,
etc.
Todo documento digital es un documento electrónico pero no ocurre lo
mismo al revés, no todo documento electrónico es un
documento digital. Un documento electrónico puede ser bien analógico,
bien digital. Documentos electrónicos son, por ejemplo, una cinta de
casete o una cinta de vídeo, que precisan de un dispositivo electrónico
para su lectura, pero no son digitales. Lo que distingue un medio
electrónico de un medio digital es, por una parte, la forma en que está
codificada la información y, por otra, la necesaria mediación de un
ordenador para descodificar esta información . En el caso de un
documento digital, la información está codificada en bits, y para leer,
visualizar o grabar la información se precisa de un dispositivo que
transmita o grabe información codificada en bits. Al representarse
digitalmente, los datos de entrada son convertidos en dígitos (0,1)
inteligibles para la máquina y no para los sentidos humanos; y a la salida,
otro dispositivo los convertirá en señales analógicas, inteligibles para los
sentidos humanos. Un documento digital es, pues, aquél que contiene la
información codificada en bits.
De esta manera, las distintas morfologías de texto, imagen y sonido se
pitagorizan y se integran en una: la forma digital, ceros y unos. En
realidad, los bits no son inmateriales, sino que se trata de electrones que
se mueven en los pequeños chips de silicio de la memoria de los
ordenadores y otros dispositivos. Los archivos grabados en los chips de
memoria del ordenador u otros dispositivos sí ocupan lugar y prueba de
ellos es que frecuentemente se saturan los discos duros de nuestros
ordenadores, los CDs y DVDs grabables, las tarjetas de memoria de
nuestras cámaras fotográficas digitales, etc.
La dicotomía, pues, no sólo se establece entre documento impreso y
documento electrónico, sino también y dentro de los propios documentos
electrónicos, entre documento digital y documento analógico.
Lluis Codina en El libro digital y la www, resume en la siguiente tabla las
características que definen a los documentos
analógicos versus documentos digitales:
Parámetro Documentos analógicos Documentos
digitales
Diversos medios: Un único medio:
papel memorias legibles por
película fotográfica ordenador, para
cinta magnética registrar las diversas
disco láser morfologías de la
etc. información:
para grabar cada una de las texto,
Grabación diversas morfologías de la gráficos,
información: imagen
texto, fotográfica,
gráficos, imagen en
imagen, movimiento,
imagen fotográfica, sonido, etc.
imagen en movimiento,
sonido,
etc.
Codificació Cada morfología de la Todas las morfologías
n información requiere su de la información se
codificación específica, que codifican como
cambia, además, según el cadenas de ceros y
soporte. unos, sea cual sea el
soporte físico: chip de
memoria RAM, disco
duro, disco CD-ROM,
etc.
Formas de Algunos documentos analógicos No tienen impacto
lectura se pueden leer simplemente visual directo.
acercándolos a la luz, por Siempre necesitan un
ejemplo, los documentos aparato de lectura.
impresos en papel. Es decir,
poseen impacto visual directo.
Soporte de Cada morfología de la Toda la información
impresión información se imprime en un se imprime en un
soporte propio: único soporte: un
papel, monitor de ordenador.
pantalla de cine,
monitor de televisión,
etc.
Grado de La interactividad entre el Teóricamente, no
interactivida documento y el lector es muy tiene límites
d reducida, y a menudo limitada
a una simple conmutación, por
ejemplo: apagar y encender un
aparato, cambiar de canal,
abandonar la lectura y volver a
retomarla, etc.
Circulación La circulación de los La circulación de los
documentos implica documentos no
necesariamente el implica,
desplazamiento de objetos necesariamente,
físicos: libros, discos, cintas, desplazamiento de
etc. ("movimiento de átomos") objetos físicos, sino
únicamente
desplazamientos de
energía ("movimientos
de bits").
Fuente: Lluis Codina: El libro digital y la www.
Es claro que los medios analógicos (libros, periódicos, revistas, folletos,
etc.) conviven hoy con los medios digitales a pesar de que se habla de que
vivimos en la sociedad de la información entendiendo ésta como
eminentemente digital, basada en el uso de los ordenadores y las redes de
transmisión de datos. Existe un factor clave que favorece el avance de la
información digital: la producción,
distribución, acceso y reusabilidad (esto es, la facilidad de
selección, recuperación, reproducción y transmisión) es mucho más
sencilla, accesible, rápida y barata que la de la información impresa, sin
embargo, la tecnología digital no va a sustituir a la tecnología impresa,
como tampoco la imprenta acabó con nuestros cuadernos y notas
manuscritas. Muchos escritores actuales siguen escribiendo a mano, otros
permanecen aferrados a sus viejas máquinas de escribir manuales o
electrónicas y, los más, se han lanzado a los procesadores de texto,
aunque pocos novelistas cuelgan sus obras en las redes y sí lo hacen
muchos autores e investigadores con sus textos científicos.
La industria del libro, la prensa y las revistas impresas aumentan de
forma imparable favorecidas también por la digitalización de los procesos
de impresión. También crecen la prensa y las revistas digitales en línea,
los e-books y los libros digitales, pero la explosión digital ha llegado a
través del hipertexto, ya que la digitalidad es una condición esencial para
la existencia de éste. La tecnología de la imprenta, la tecnología electrónica
y la tecnología digital conviven en el tiempo, la elección de una u otra
dependerá de la finalidad que se le quiera dar a la información, del tipo de
información que procesemos o precisemos y de las preferencias
de autores, lectores y/o usuarios. La portabilidad y facilidad
de lectura que ofrece una novela impresa, no puede competir con
su lectura en un medio electrónico (por lo menos con las tecnologías
existentes hasta el momento) y, sin embargo, es más fácil y útil consultar
una obra de referencia cuando se encuentra en formato digital y se
actualiza asiduamente en la red (prueba de ello es que las enciclopedias,
diccionarios y bases de datos de todo tipo pasaron rápidamente del papel
al CD-ROM cuando nació este nuevo medio, y del CD pasaron pronto a
la Web). De igual manera coexisten las bibliotecas tradicionales junto a las
bibliotecas digitales, aunque el crecimiento de éstas últimas es
inconmensurable y, por el momento, ambas son necesarias ya que tienen
distintas funciones y usuarios.
En cualquier caso, lo que nos interesa traer a colación aquí es que
documento es tanto un libro impreso en papel, como
un archivo informático; y tanto el que está contenido en un soporte físico
como el que forma parte de una red.
Documento virtual
El desarrollo de la tecnología informática y digital, unida al desarrollo de
la Web, ha traído como colofón otra serie de términos como el
de documento virtual, que a veces se presenta como una voz homóloga a
documento digital. Sin embargo, un documento virtual es un tipo concreto
de documento digital, puesto que no todos los documentos digitales son
virtuales.
Los documentos digitales pueden ser estáticos y persistentes o pueden ser
generados dinámicamente y ser virtuales. Un documento virtual es un
documento para el que existe un estado no persistente y en el que algunas
o todas sus instancias se generan automáticamente en un lapso de
tiempo. Un documento virtual puede entonces consistir de múltiples
páginas, una visita guiada, applets de Java y puede tener o no
tener enlaces (esto es, puede o no ser hipertextual). El contenido puede
definirse mediante etiquetas o tags, una plantilla de documento, un
programa informático, una consulta a una base de datos u otras muchas
aplicaciones. Los documentos virtuales han emergido al albur de
la interactividad y del deseo de obtener y recuperar documentos "a la
carta", particularmente en la Web.
Hasta el nacimiento de la WWW, el acceso a la información ha consistido
en la recuperación de copias electrónicas de los documentos de un gran
depósito de información relativamente estática. El término estático no se
refiere aquí a la estabilidad de los documentos -que en la WWW se
modifican y actualizan constantemente, cambian de lugar, desaparecen,
etc.- sino a que el documento ya existe y tiene unos límites bien definidos.
Lo que sucede ahora es que el acceso a la información se realiza a través
de la manipulación de una gran colección de fuentes y recursos de
información diferentes y que algunos de esos recursos son documentos y
otros son procesos que crean documentos. Viene aquí a colación el
porqué a veces se emplea el término recursos electrónicos en lugar de
aludir simplemente a documentos. La Web ofrece distintos tipos de
información además de documentos: junto a los documentos en sentido
tradicional o formando parte de ellos, es corriente encontrar programas y
aplicaciones informáticas, eventos y servicios de todo tipo: formularios
interactivos, foros de discusión, listas de distribución, libros electrónicos,
buscadores, traductores e indizadores automáticos, etc. Se trata de
información dinámica que genera otro tipo de información en un
determinado punto en el tiempo.
Ejemplos de este tipo de documentos virtuales son los que se generan
cuando utilizamos un buscador que automáticamente crea una página
web que no existía materialmente hasta el momento en que nosotros
hemos solicitado una consulta a la base de datos de dicho buscador, la
página web traducida generada por un programa de traducción automática
en el que hemos introducido la URL del documento en la lengua original,
un resumen de un documento nacido por obra y gracia de un programa
que lleva a cabo resúmenes automáticos en línea, etc. La información
contenida en dichos documentos sólo se hace factible eventualmente y se
genera y materializa en ese determinado espacio de tiempo en que el
usuario realiza alguna acción. El papel del usuario pasa de ser lector a ser
participante activo e, incluso, podríamos denominarle autor o cuando
menos, ¿autor virtual?
El nacimiento de este nuevo tipo de documentos establece una nueva
dicotomía entre los términos documento real/documento virtual.
Documento real: es el que se puede consultar sin ningún cambio,
esto es, en su estado presente, actual.
Documento virtual: es el documento que no es un documento real,
pero que contiene los datos específicos necesarios para producirlo.
Se trata de de una colección no organizada de bloques de
información, junto con las especificaciones necesarias (herramientas
y técnicas) que permiten la generación de un documento real. (Se
entiende aquí por bloque de información un fragmento de
documento, dado sobre un medio, caracterizado por un modelo
conceptual e insertable en un documento real. Una vez que existe un
conjunto de bloques de información, el edificio de un documento real
toma forma al seleccionar los bloques pertinentes organizándolos y
ensamblándolos).
Documento virtual=Bloques de información + métodos que permiten la
generación de una secuencia final de estos bloques
El término virtual se entiende aquí como un estado de posibilidad, ser en
esencia o potencia, pero no en acto, tal y como lo entendían los
escolásticos y tal como se usa hoy en informática. Por ejemplo, al emplear
el término "memoria virtual", se indica la memoria de que dispone
funcionalmente un usuario dado, sin tener en cuenta la estructura física o
lógica usada. La palabra proviene del latín medieval "virtualis" que a su vez
deriva de "virtus" (fuerza, potencia). Pierre Lévy en ¿Qué es lo
virtual? afirma con más o menos claridad que lo virtual poco tiene que ver
con lo falso, lo ilusorio o lo imaginario y que lo virtual no se opone a lo
real, sino a lo actual:
"En cuando a lo virtual, no se opone a lo real sino a lo actual. A diferencia
de lo posible, estático y ya constituido, lo virtual viene a ser el conjunto
problemático, el nudo de tendencias o de fuerzas que acompañan a una
situación, un acontecimiento, un objeto o cualquier entidad y que reclama
un proceso de resolución: la actualización"(...). "La actualización aparece
entonces como la solución a un problema, una solución que no se contenía
en el enunciado. La actualización es creación, invención de una forma a
partir de una configuración dinámica de fuerzas y finalidades"(..). "Lo
actual no se parece nada a lo virtual: le responde"(...)."Pero ¿qué es la
virtualización? No nos referimos a lo virtual como manera de ser, sino a la
virtualización como dinámica. Consiste en el paso de lo actual a lo virtual,
en una 'elevación a la potencia' de la entidad considerada. La
virtualización no es una desrealización, sino una mutación de identidad,
un desplazamiento del centro de gravedad ontológico del objeto
considerado: en lugar de definirse principalmente por su actualidad, la
entidad encuentra así su consistencia esencial en un campo problemático.
Virtualizar una entidad cualquier consiste en descubrir la cuestión general
a la que se refiere, en mutar la entidad en dirección a ese interrogante y en
redefinir la actualidad de partida como respuesta a una cuestión
particular".
Para Pierre Lévy:
"El hipertexto contribuye a producir acontecimientos de actualización
textual, de navegación y de lectura. Sólo estos acontecimientos están
verdaderamente situados. El imponderable hipertexto no tiene un lugar y
necesita soportes físicos importantes para subsistir y actualizarse".
Podemos distinguir 2 tipos de documentos virtuales:
documento hipertextual: se trata de una subclase de documento
virtual. Está compuesto de bloques de información hipertextual que
tienen conexiones predefinidas. Los enlaces contenidos en estos
bloques conducen a otros bloques. El método que permite construir
de un documento real un hipertexto es que el usuario navegue a
través del documento. Un documento hipertextual es, por definición,
un documento virtual porque su forma final depende enteramente de
los deseos del usuario, no está presente. La ruta tomada en la visita
al documento no está predeterminada, la decide y lleva a cabo el
usuario. Un caso particular de un documento hipertextual es aquél
que contiene un sólo enlace al final de cada página y éste conduce a
la página siguiente. En este caso, el documento hipertextual coincide
con el documento real.
Documento hipertextual=bloques de información hipertextual+navegación
del usuario
documento conceptual: es un documento virtual a partir del cual
es posible construir un documento real dinámicamente y en algún
momento que el usuario lo solicite. Los bloques de información que
componen un documento conceptual pueden tener varios formatos.
Los bloques se seleccionan por medio de su contenido semántico
(metadatos y otros lenguajes estructurados de contenido). El
documento puede obtenerse vía Internet o fuera de línea
(CDROM, DVD, disco duro, disquete). Los métodos usados para
crear un documento real se deben a un programa (por ejemplo,
un motor de búsqueda) y a las especificaciones del usuario. El
programa es responsable de seleccionar los bloques de información,
organizándolos y ensamblándolos, pero obedeciendo a datos
específicos definidos por el usuario.
Documento conceptual=bloques de información+programa o motor
conceptual y datos específicos
El proceso de creación de documentos reales a partir de documentos
conceptuales pasa por 3 fases: la primera es la fase de recuperación de
información; la segunda es la creación de la estructura del documento real
por medio de filtros que se aplican a los bloques de información
recuperados, el ordenamiento y el montaje de éstos; y la tercera es mostrar
el documento por medio de una interfaz (por ejemplo, mostrar el
código HTML en un navegador). Para hacer esto necesitamos no sólo una
aplicación informática o un motor de búsqueda, sino también que los
bloques de información contengan etiquetas de contenido, metadatos o
cualquier otro tipo de metainformación que el motor de búsqueda pueda
extraer. En realidad, un documento hipertextual puede ser capaz de
general un documento conceptual si incluye la metainformación necesaria,
y el documento generado dinámicamente mediante el uso de esa
metainformación, también puede ser hipertextual, si la información
generada posibilita enlazar con otros bloques de información relacionada.
Los documentos virtuales y, por lo tanto, quedan incluidos aquí los
documentos hipertextuales, pueden ser estáticos o dinámicos, y dentro
de este dinamismo podemos encontrar distintos grados
de interactividad dependiendo de las posibilidades que le ofrezcan
al usuario.
Por otro lado, los documentos virtuales pueden ser de dos tipos:
homogéneos: si todos sus elementos provienen del mismo
documento fuente. Así, todos ellos tienen el mismo autor o grupo de
autores, el tamaño y estilo de los bloques de información es similar y
poseen un domino ontológico único.
heterogéneos: documentos compuestos de bloques de información
que pueden tener orígenes diferentes (por ejemplo, un CD-ROM,
diversas fuentes de Internet, etc. y, por lo tanto, varios autores). El
tamaño y estilo de los bloques de información varía y el dominio
ontológico es múltiple, pudiendo existir ambigüedades ya que los
documentos fuente no se han atenido a una semántica controlada
uniforme.
La heterogeneidad de los formatos de texto existentes nacidos al embate de
la edición digital, hizo necesario el establecimiento de una serie de
estándares y normas para homogeneizar los formatos con el fin de que los
documentos se pudieran intercambiar entre distintas aplicaciones y para
que pudieran circular por las redes telemáticas, ese fue el origen de los
llamados documentos estructurados. La estructura se lleva a cabo a
través de las etiquetas o tags de los llamados lenguajes de marcado.
Existen 2 tipos de marcas, unas que definen la estructura formal del
documento (por ejemplo, las marcas del lenguaje HTML o HyperText
Markup Language que hacen posible la estructura hipertextual no
secuencial de los documentos de la Web) y otras que definen la estructura
del contenido o estructura conceptual (es el caso de los metadatos también
llamados datos sobre datos).
Existen, pues, 2 tipos de documentos estructurados:
documentos con estructura formal: documentos hipertextuales
(documentos HTML, XML, SGML, etc.)
documentos con estructura del contenido: (documentos RDF,
documentos con metadatos, etc.)
Una nueva Tipología de Documentos
Vemos que la definición de documento debe ser lo más amplia posible, ya
que tiene que integrar una gran variedad de soportes, formatos y
distintas morfologías. La tipología de los documentos también se va
ampliando a medida que surgen nuevas formas y tecnologías
de lectura y escritura, nuevas formas de acceso y recuperación del
documento, nuevas formas de estructurar la información y nuevos modos
de interacción por parte del usuario. A la escritura manuscrita a través de
diversos dispositivos (cuñas, pinceles, cañas, plumas, lápices, bolígrafos),
le han seguido la tecnología de la imprenta, las máquinas de escribir y
otros dispositivos electrónicos, los ordenadores y las redes telemáticas.
Todos estos medios de escritura conviven hoy en el tiempo. Los sistemas
de gestión de hipertextos, los lenguajes hipertextuales, los lenguajes
estructurados y el gran hipertexto -la Web- han incrementado la escala de
los sistemas de recuperación de la información y han introducido nuevas
nociones y nuevos tipos de documentos. Podemos, pues, ampliar la
tipología clásica de los documentos incluyendo nuevos tipos como los
siguientes:
Según la naturaleza Según la tecnología de
del soporte: lectura/escritura:
físico: documentos manuscritos
o papel, película... documentos impresos (fruto
o soportes magnéticos de la tecnología de la
Vídeocasete o Video imprenta)
tape (analógico) documentos electrónicos (fru
Radio casete to de la tecnología electrónica)
o Audio documentos digitales (fruto
tape (analógico) de la tecnología digital)
Casete digital
o Digital tape Según el tratamiento previo de
Mini DV los datos contenidos en el
Disquetes o Floppy mensaje informativo:
Disk documentos estructurados
Discos Zip o Zip o por medio de marcas
Disc formales
Audio MiniDisc (documentos HTML, XM
Tarjetas de L, SGML, etc.)
Memoria o por medio de marcas de
Discos duros contenido
o soportes ópticos (documentos RDF, meta
CD-Audio datos, etc.)
CD-ROM documentos no
DVD estructurados
virtual (en línea, aunque, Según la estructura del mensaje
por supuesto no es informativo:
inmaterial, siempre documentos secuenciales
necesita un soporte físico documentos hipertextuales
donde alojarse como es la o Según la morfología del
memoria o disco duro del mensaje informativo:
ordenador que hace las documentos hipertext
funciones de servidor de la o (datos textuales)
red) documentos hipermedi
Según el estado del mensaje a (datos multimedia)
informativo: o Según la posibilidad de
documentos reales manipulación del mensaje
documentos virtuales: informativo:
o documentos hipertex documentos abiertos (
tuales el lector/usuario puede
o documentos concept añadir comentarios y
uales anotaciones,
Según la posibilidad de agregar enlaces, etc.)
transformación del contenido documentos cerrados
por parte del usuario: o Según la posibilidad de
documentos estáticos difusión en las redes
documentos dinámicos (permite telemáticas:
n la interactividad del usuario y documentos de sistem
pueden generarse mediante as independientes,
diferentes aplicaciones, autóctonos o cerrados
formularios, motores de de hipertexto (sin
búsqueda, agentes inteligentes, posibilidad de
etc. integración en una red,
como los elaborados por
un programa autónomo
de gestión de
hipertextos)
documentos de sistemas abiertos
de hipertexto (para su integración
en la red)
Según la codificación del Según el contenido del mensaje
mensaje informativo: informativo:
documentos analógicos textos
documentos digitales publicaciones seriadas
Según el tipo de acceso al bases de datos
documento: aplicaciones informáticas
documento local (el acceso boletines de noticias
se realiza a través de listas de discusión
un soporte físico como es foros
el disco duro del ordenador o mensajes electrónicos
a través de algún periférico) portales
documento remoto (el acceso se buscadores
realiza en línea a través de una blogs
red)
wikis
etc.
Según la posibilidad de acceso, Según el protocolo de Internet
transmisión o difusión: utilizado para el acceso en
social línea al documento:
o documentos públicos documentos http
o documentos privados documentos ftp
temporal: documentos telnet
o documentos permane documentos gopher
ntes documentos vía correo
o documentos transitor electrónico
ios documentos vía news
espacial documentos vía rss
o documentos en línea etc.
en una Intranet
o red
independiente
en Internet
documentos fuera de línea
Según la dirección de la
comunicación establecida
unidireccional (comunicaci
ón uno a muchos:
emisor → receptores)
bidireccional (comunicació
n uno a uno: emisor
Según la autoría: ↔ receptor)
documentos individuales multidireccional (comunica
o personales ción muchos a
o institucionales muchos: emisores
o corporativos ↔ receptores)
documentos colectivos Según el tipo de comunicación
o no establecida
participativos (intervi Comunicación
enen varios autores, interpersonal
pero no es posible la o Comunicación
participación de los sincrónica: chats, rede
lectores) s P2P, muds y juegos
o participativos (es en red, etc.
posible la participación o Comunicación
de los lectores como en asincrónica: e-mail, lis
el caso de tas de
los wikis, redes distribución, grupos de
sociales, etc.) noticias, foros de
moderados debate, wikis, redes
(publicación sociales, etc.
previo filtrado Comunicación colectiva
por moderador) o Medios
no moderados (publicación directa globales: portales, índi
sin intermediarios) ces y
directorios, buscadore
s, etc.
Medios individuales: Páginas
personales, blogs, páginas de
asociaciones, instituciones y
empresas.
La lista anterior no pretende ser exhaustiva, tan sólo es un ejemplo de
cómo la tecnología digital y las redes telemáticas han dado paso a nuevas
concepciones teóricas y prácticas del documento, y a la necesidad de
establecer tipologías de nuevo cuño.
Del documento al hiperdocumento
Como hemos afirmado anteriormente, un documento hipertextual es un
tipo de documento digital. No todos los documentos digitales son
necesariamente hipertextuales, aunque todos los documentos
hipertextuales son digitales. No es posible la hipertextualidad sin la
tecnología informática y digital. Por su parte, las redes telemáticas amplían
aún más las funcionalidades hipertextuales al hacer posible la conexión de
documentos localizados en nuestro ordenador (o en un dispositivo
periférico) con otros documentos on line. La Web (con su lenguaje de
marcas HTML para estructurar la información de forma hipertextual, no
en vano estas siglas significan Hypertext Markup Language) se ha
convertido hoy en el hipertexto por excelencia ya que
permite conectar millones de documentos en una red mundial.
Un documento hipertextual es también un documento
estructurado formalmente (y puede estarlo conceptualmente). La
tecnología hipertextual, gracias a las conexiones establecidas por
los enlaces, determina una estructura que permite al lector trascender
la secuencialidad ofreciendo nuevas posibilidades de lectura y acceso al
documento. Mediante un simple clic de ratón, el lector puede navegar por
los nodos de información, saltar de un documento o de una parte de un
documento a otro u otra parte, e incluso puede obtener información
adicional accediendo a otros documentos situados en redes locales o
remotas. A la nueva estructura se une la posibilidad de diferentes formas
de acceso que transcienden la secuencialidad propia de los documentos
impresos. El documento hipertextual se convierte en una especie de base
de datos que permite decidir el orden en que queremos leer la información,
pudiendo ser también manejada por un programa de búsqueda.
Así pues, dos son los factores que caracterizan a un documento
hipertextual frente a otro tipo de documentos:
una nueva estructura
y nuevos medios de acceso a la información
El hipertexto constituye una nueva forma de estructurar la información
que se puede representar como una red de nodos interconectados.
La estructura puede ser más o menos compleja e integrar distintos tipos
de relaciones como son: relaciones de tipo asociativo, relaciones
referenciales, relaciones jerárquicas, etc; además de las tradicionales
relaciones secuenciales propias del medio impreso.
Las conexiones o enlaces son las que permiten al usuario elegir diferentes
rutas y formas de acceso, navegar aleatoriamente por los
distintos nodos de información o ir directamente a la información que
precisamos sin tener, necesariamente, que hacer el recorrido paso a paso,
secuencia a secuencia. Es el usuario quien escoge la ruta a seguir.
El concepto de hiperdocumento se ha relacionado con estos posibles
recorridos o itinerarios de consulta del hipertexto. En este sentido lo
definen Juan Antonio Pastor Sánchez y Tomás Saorín Pérez en su
artículo El hipertexto documental como solución a la crisis conceptual del
hipertexto. El reto de los documentos cooperativos en redes:
"Por hiperdocumento no entendemos el conjunto de documentos
(abstraídos en nodos de información) existentes en la red de hipertexto. El
hiperdocumento será la reunión y posterior elaboración de información,
que responda a una necesidad de información determinada, extraída de
los nodos o puntos de la red que se han consultado a través de los enlaces
entre los mismos".
Según esta definición, Sánchez y Saorín identifican hiperdocumento con
el documento virtual hecho real por medio de la ruta elegida por
el usuario al recorrer los distintos nodos de información.
Sin embargo, otros autores entienden por hiperdocumento
cualquier documento con prestaciones hipertextuales. En este sentido lo
entiende Martin en su obra Hyperdocuments & How to Create Them:
"El término hiperdocumento se refiere a un documento electrónico que
combina hipertexto con gráficos, la posibilidad de sonido, animación, o
vídeo, y otros tipos de software... con el software para hiperdocumentos
podemos crear 'documentos inteligentes' que guíen a los usuarios, integren
sistemas de inteligencia artificial o expertos, y puedan adaptarse a las
necesidades de los usuarios. Muchos documentos separados pueden ser
enlazados electrónicamente".
Y de igual manera lo define Lluis Codina en "El libro digital y la www",
entendiendo hiperdocumento como contracción de documento
hipertextual, para quien:
"un hiperdocumento es un documento digital complejo, formado por un
conjunto de elementos no necesariamente homogéneos, dotado de una
composición interna y que se puede leer, indistintamente, de una manera
secuencial o no secuencial. Sinónimo: Hipertexto".
En la definición de hiperdocumento tiene mucho que ver lo que
entendamos por documento dentro de la estructura hipertextual
constituida por nodos, enlaces y anclajes. Los primeros hipertextos fueron
creados por sistemas de gestión de hipertextos independientes y
autónomos. Cada documento hipertextual o hiperdocumento estaba
constituido por una red de nodos interconectados. En
una red independiente no existen problemas, ya que cada nodo (o grupo
de nodos almacenados como uno) de información de la red constituye un
documento y el conjunto de todos los documentos de la red hipertextual es
lo que se denomina hiperdocumento. El hiperdocumento estaría
constituido por el conjunto de nodos, enlaces, anclajes, la estructura de
navegación, las funciones de ayuda, etc.
En este sentido, son útiles las definiciones de nodo y documento ofrecidas
por el World Web Consortium en Hypertext Terms, que interpreta estos
términos como sinónimos dentro de un sistema hipertextual cerrado:
"Documento: Un término para un nodo en algunos sistemas (por ejemplo
Intermedia). Otras veces se usa como un término para una colección de
nodos sobre temas relacionados, accesible, almacenado o distribuido como
uno."
Nodo: Una unidad de información. También conocida como un marco
''frame" (KMS), tarjeta "card" (Hypercard, Notecards). Usado con este
especial significado en los círculos hipertextuales: no confundir con 'nodo'
en el sentido de 'servidor de red'. Para hacérselo más fácil al usuario,
nosotros usamos el término "documento" en este sentido por ser el término
más cercano, dejando a un lado la palabra hipertexto".
Así pues, en el ámbito de una estructura hipertextual, podemos definir
un documento como un conjunto de información independiente, que
siempre aparece junta, y que constituye una unidad de almacenamiento o
archivo. Un documento equivale a un archivo individual. Un documento
puede contener varios nodos, e incluso, ser un nodo.
Un nodo es un segmento de información que entra en relación con otro u
otros nodos. Cada nodo pertenece únicamente a un documento, que puede
estar formado por uno o varios nodos. Los nodos son, pues, los elementos
que contienen la información o las unidades básicas del hipertexto y
pueden estar compuestos de un sólo tipo de datos de información o de la
conjunción de varios medios: texto, gráficos, imágenes, secuencias
de audio o vídeo, etc. Así pues, los nodos tienen diferentes formas:
partes/todo, texto/imagen. Pueden ser documentos de sólo texto o
documentos multimedia.
Podemos definir documento como cada uno de los nodos (o conjunto
de nodos almacenados como una unidad) de la red hipertextual
e hiperdocumento como el conjunto de todos los documentos de
la red hipertextual, incluyendo también las herramientas que permiten la
navegación y búsqueda, y los demás elementos y componentes que
conforman toda la estructura hipertextual. El problema surge cuando se
trata de una red abierta y los nodos o documentos que pertenecían a un
hiperdocumento concreto, se enlazan a documentos correspondientes a
hiperdocumentos diferentes. ¿En qué consiste ahora el hiperdocumento?
¿En el nuevo conjunto de documentos enlazados? ¿o los dos o más
hiperdocumentos conectados siguen considerándose hiperdocumentos de
forma independiente?
Este problema ha añadido cierta confusión terminológica a las
indeterminaciones ya existentes, puesto que algunos autores lo han
intentado resolver estableciendo una dicotomía entre los términos
hipertexto e hiperdocumento, concibiendo al primero como una estructura
que conecta documentos que tienen un mismo origen y forman un todo y
al segundo como la conexión de documentos de distinto origen.
Si queremos hacer esta distinción entre hiperdocumentos constituidos por
documentos de diversas fuentes frente a los que tienen un único origen, y
para no añadir más leña al fuego, sería más correcto, aunque un tanto
absurdo e hiperbólico, hablar de "hiperdocumentos" para referirnos a
hiperdocumentos compuestos de documentos pertenecientes a distintos
hiperdocumentos, sin embargo, bastaría con distinguir entre:
hiperdocumentos homogéneos (conectan documentos con el
mismo origen)
hiperdocumentos heterogéneos (conectan documentos de distinto
origen)
Jesús Tramullas en su Introducción a la Documática refleja los siguientes
tipos de sistemas de hiperdocumentos siguiendo las posibles clases de
sistemas que estableció J. Martin en Hyperdocuments & How to Create
Them.
Macroliterarios: trabajos y artículos relacionados con
bibliografías, críticas, comentarios...
Colecciones de documentos: información organizada sobre un
tema, de gran tamaño (servicios de información industrial y técnica,
servicios bibliotecarios...)
Herramientas de exploración de problemas: organizar material e
ideas desconectadas para estructurar una idea general
Conjuntos interrelacionados de información: informaciones
diversas que son útiles si se asocian (modelos complejos,
información policial...)
Documentos largos y complejos: manuales, regulaciones...
(productos, metodologías, referencias legales, guías...)
Documentos inteligentes: combinado con inteligencia artificial
mediante sistemas expertos (diagnósticos, autoenseñanza, ayuda
sensible al contexto...)
Según Tramullas, la división anterior no es obstáculo para poner en
relación, en un sistema informático, una aplicación de hipertexto con otras
aplicaciones, de cuya interacción puedan beneficiarse ambas, como pueda
ser un sistema de gestión de bases de datos, aplicaciones ofimáticas,
sistemas de apoyo a la decisión, ayudas en línea o sistemas expertos.
La solución es más simple de lo que algunos plantean. En el contexto de
la Web y de la red Internet, un hiperdocumento se identifica con un lugar
Web (también llamado sitio o "site web") y los nodos son las
llamadas páginas. Esto es, los nodos o páginas son los documentos
individuales que forman un hiperdocumento o sitio web. La Web sería,
pues, una red mundial de hiperdocumentos a los que se puede acceder
porque están conectados unos con otros. Cuando consultamos o
navegamos por distintas páginas pertenecientes a diferentes sitios web,
materializamos un hiperdocumento en el sentido en que interpretan el
término Pastor y Saorín porque, en último término, la WWW es un gran
hiperdocumento virtual que está compuesto, a su vez, de una serie de
documentos (sitios web) con una estructura independiente funcional y
homogénea. Se trata de aplicar la definición de
documento/hiperdocumento establecida para un sistema de hipertexto
independiente, a una escala mayor, puesto que la Web es también un
sistema de hipertexto en sí misma.
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W3 Consortium. Hypertext
Terms [Link]
Título: Hipertexto, el nuevo concepto de
documento en la cultura de la imagen
Autora: María Jesús Lamarca Lapuente Esta obra está
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