Cáncer
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Para otros usos de este término, véase Cáncer (desambiguación).
Cáncer
Aparato respiratorio humano. Puede observarse un cáncer en el pulmón derecho
que comprime el bronquio principal e invade el lóbulo superior
Especialidad oncología
Aviso médico
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Cáncer es el nombre común que recibe un conjunto de enfermedades
relacionadas en las que se observa un proceso descontrolado en la división de
las células del cuerpo.1 Según la definición de Rupert Allan Willis, un patólogo
australiano, una neoplasia es una masa anormal de tejido cuyo crecimiento
excede del de los tejidos normales y no está coordinado con estos, y que persiste
del mismo modo excesivo aún después de finalizar el estímulo que le dio origen. A
esta definición se puede añadir que la masa anormal carece de finalidad, hace
presa del huésped y es prácticamente autónoma.2 Puede comenzar de manera
localizada y diseminarse a otros tejidos circundantes.3 En general conduce a
la muerte del paciente si este no recibe tratamiento adecuado. Se conocen más de
cien tipos diferentes de cáncer.4 Los más comunes son: de piel, de pulmón, de
mama y colorrectal.5
El cáncer se menciona en documentos históricos muy antiguos, entre ellos papiros
egipcios del año 1600 a. C. que hacen una descripción de la enfermedad. Se cree
que el médico Hipócrates fue el primero en utilizar el término carcinos.6 El uso por
Hipócrates del término carcinos (‘relativo al cangrejo’) se debe a que relacionó el
crecimiento anormal con el cuerpo del cangrejo. El término cáncer proviene de la
palabra griega karkinos, equivalente al latino cáncer.7 El cáncer es el resultado de
dos procesos sucesivos, la proliferación de un grupo de células, denominado
tumor o neoplasia, y la capacidad invasiva que les permite colonizar y proliferar en
otros tejidos u órganos, proceso conocido como metástasis.8
La malignidad del cáncer es muy variable, según la agresividad de sus células y
demás características biológicas de cada tipo tumoral. En general, el
comportamiento de las células cancerosas se caracteriza por carecer del control
reproductivo que requiere su función original, perdiendo sus características
primitivas y adquiriendo otras que no les corresponden, como la capacidad de
invadir de forma progresiva y por distintas vías a órganos próximos (metástasis),
con crecimiento y división más allá de los límites normales del órgano,
diseminándose por el organismo fundamentalmente a través del sistema linfático o
el sistema circulatorio, y ocasionando el crecimiento de nuevos tumores en otras
partes del cuerpo alejadas de la localización original. 9
Las diferencias entre tumores benignos y malignos consisten en que los primeros
son de crecimiento lento, no se propagan a otros tejidos y rara vez recidivan tras
ser extirpados, mientras que los segundos son de crecimiento rápido, se propagan
a otros tejidos, recidivan con frecuencia tras ser extirpados y provocan la muerte
en un periodo variable de tiempo, si no se realiza tratamiento. 10 Los tumores
malignos tienen repercusiones graves, puesto que estas células consumen
los nutrientes que necesitan otros órganos. Estas masas cancerosas cada vez
mayores consumen nutrientes y energía. Mientras crece un tumor, este crea vasos
sanguíneos (angiogénesis) para alimentarse, ya que requiere energía, de modo
que "mata de hambre" a los órganos que lo rodean. 11Los tumores benignos
pueden recurrir localmente en ciertos casos, pero no suelen dar metástasis a
distancia ni matar al portador, con algunas excepciones. Las células normales al
entrar en contacto con las células vecinas inhiben su multiplicación, pero las
células malignas no tienen este freno. La mayoría de los cánceres forman tumores
sólidos, pero algunos no, por ejemplo la leucemia.12
El cáncer puede afectar a personas de todas las edades, incluso a fetos, pero el
riesgo de sufrir los más comunes se incrementa con la edad. El cáncer causa
cerca del 13 % de todas las muertes. De acuerdo con la Sociedad Americana
Contra el Cáncer, 7,6 millones de personas murieron por esta enfermedad en el
mundo durante el año 2007.13
El proceso por el cual se produce el cáncer (carcinogénesis) es causado por
anormalidades en el material genético de las células. Estas anormalidades pueden
ser provocadas por distintos agentes carcinógenos, como la radiación
ionizante, ultravioleta, productos químicos procedentes de la industria, del humo
del tabaco y de la contaminación en general, o de agentes infecciosos como
el virus del papiloma humano o el virus de la hepatitis B.9 Otras anormalidades
genéticas cancerígenas son adquiridas durante la replicación normal del ADN, al
no corregirse los errores que se producen durante dicho proceso, o bien
son heredadas y, por consiguiente, se presentan en todas las células desde el
nacimiento y originan mayor probabilidad de que se presente la enfermedad.
Existen complejas interacciones entre el material genético y los carcinógenos, un
motivo por el que algunos individuos desarrollan cáncer después de la exposición
a carcinógenos y otros no. Nuevos aspectos de la genética del cáncer, como
la metilación del ADN y los microARNs, están siendo estudiados como importantes
factores a tener en cuenta por su implicación.14 Las anormalidades genéticas
encontradas en las células cancerosas pueden consistir en
una mutación puntual, translocación, amplificación, deleción, y ganancia o pérdida
de un cromosoma completo. Existen genes que son más susceptibles a sufrir
mutaciones que desencadenen cáncer. Esos genes, cuando están en su estado
normal, se llaman protooncogenes, y cuando están mutados se
llaman oncogenes.15 Lo que esos genes codifican suelen ser receptores de
factores de crecimiento, de manera que la mutación genética hace que los
receptores producidos estén permanentemente activados, o bien codifican los
factores de crecimiento en sí, y la mutación puede hacer que se produzcan
factores de crecimiento en exceso y sin control.15
Medidas para prevenir muchos tipos de cáncer incluyen no fumar, mantener un
peso saludable, no excederse en el consumo de alcohol, una alimentación
equilibrada (abundantes verduras y frutas, granos integrales en lugar de refinados,
baja cantidad de carnes procesadas y rojas), vacunar contra determinadas
enfermedades infecciosas y evitar exposiciones excesivas a la luz solar. 1617 La
inflamación crónica y ciertas enfermedades autoinmunes se asocian con la
aparición de malignidad.18 Entre ellas, la enfermedad celíaca no diagnosticada o
no tratada es la que tiene las asociaciones más fuertes y más extensas; se
relaciona con un aumento del riesgo de desarrollar todo tipo de cánceres, siendo
la probabilidad de desarrollar cánceres gastrointestinales un 60 % superior a la de
la población general.1819 La dieta sin gluten estricta tiene un papel protector y es la
única opción para prevenir contra ciertos raros tipos de cáncer en celíacos, muy
agresivos.181920
El tratamiento del cáncer debe ser multidisciplinario, pues exige la cooperación
entre distintos profesionales. Se fundamenta principalmente en tres
pilares: cirugía, quimioterapia y radioterapia. Otras posibilidades de tratamiento
incluyen la hormonoterapia, inmunoterapia, nuevas dianas terapéuticas no
citotóxicas y el trasplante de médula.