SISTEMA INTERAMERICANO
La Corte Interamericana de Derechos Humanos (en adelante la “Corte Interamericana”
o la “Corte IDH”), órgano de carácter judicial, al cual, en ejercicio de su competencia
contenciosa, le corresponde determinar la responsabilidad internacional de los Estados,
mediante la aplicación e interpretación de la Convención Americana de Derechos
Humanos y demás instrumentos interamericanos.
Ante la Comisión, toda persona puede presentar peticiones o quejas individuales sobre
violaciones a los derechos consagrados en la Convención Americana sobre Derechos
Humanos o en otros instrumentos interamericanos. Con posterioridad al conocimiento
de la situación denunciada y si se da el cumplimiento de una serie de requisitos, entre
ellos el haber agotado previamente los recursos internos disponibles, el caso se declara
admisible y se examina si está o no comprometida la responsabilidad internacional del
Estado, caso en el cual se produce un informe con recomendaciones, y eventualmente
en caso de incumplimiento de aquellas el caso puede ser sometido a la Corte
Interamericana de Derechos Humanos.
El Sistema Interamericano de Derechos Humanos está compuesto por la Comisión
Interamericano de Derechos Humanos. (CIDH) y la Corte Interamericana de Derechos
Humanos (Corte IDH).
COMISION INTERAMERICANA
ATRIBUCIONES
La Comisión tiene la principal función de promover la observancia y la defensa de los
derechos humanos y así aportar como órgano consultivo de la Organización de Estados
Americanos en esta materia. La Comisión, tiene competencias con dimensiones
políticas, entre las cuales se resaltan la realización de visitas y la preparación de
informes acerca de la situación de los derechos humanos en los Estados miembros. Por
otro parte, también realiza funciones con una dimensión casi judicial. En esa
competencia es donde se reciben las denuncias de particulares u organizaciones
relativas a violaciones a derechos humanos, también examina las peticiones y adjudica
los casos en el supuesto de que se cumplan los requisitos de admisión.
La CIDH tiene la dicha función principal y la defensa de los derechos humanos en las
Américas. De acuerdo con el artículo 106 de la Carta de la Organización
Es así como entonces para el cumplimiento de su mandato, la Comisión:
1. Recibir, analizar e investigar peticiones individuales en las que se alega que Estados
Miembros de la OEA que han ratificado la Convención Americana o aquellos Estados
que aún no la han ratificado han violado derechos humanos.
2. Observa la situación general de los derechos humanos en los Estados Miembros y
publica informes especiales sobre la situación existente en determinado Estado
Miembro, cuando lo considera apropiado.
3. Realizar visitas a los países para analizar con detalle la situación general y/o para
investigar una situación específica De manera global, estas visitas dan lugar a la
preparación de un informe sobre la situación de los derechos humanos, el cual es
publicado y presentado ante el Consejo Permanente y la Asamblea General de la OEA.
4. Estimular la conciencia pública respecto de los derechos humanos en las Américas.
La Comisión también lleva a cabo y publica informes sobre temas en específico; como,
las medidas que deben adoptarse para garantizar un mayor acceso a la justicia; los
efectos que tienen los conflictos armados internos en ciertos grupos; la situación de
derechos humanos de niños, niñas y adolescentes, de las mujeres, de las y los
trabajadores migrantes y sus familias, de las personas privadas de libertad, de las y los
defensores de derechos humanos, de los pueblos indígenas, de las personas
afrodescendientes y de las personas privadas de libertad; sobre la libertad de expresión;
la seguridad ciudadana y el terrorismo y su relación con los derechos humanos.
5. Esta recomienda a los Estados Miembros de la OEA que adopten medidas que
contribuyan a la protección de los derechos humanos en los países del Continente.
6. Se presentan casos ante la Corte Interamericana y comparece ante la misma durante
la tramitación y consideración de los casos.
7. Solicita opiniones de consulta a la Corte Interamericana, de conformidad con lo
dispuesto en el Artículo 64 de la Convención Americana.
8. Recibe y examina comunicaciones en las que un Estado parte alegue que otro Estado
parte ha incurrido en violaciones de los derechos humanos reconocidos en la
Convención Americana, de conformidad con el Artículo 45 de dicho instrumento.
PROCEDIMIENTO DE QUEJAS
La queja debe presentarse frente a los estados miembros de la OEA que se considere
haya violado los derechos contenidos en la Declaración Americana, Convención
Americana y demás tratados interamericanos
Se considera que un Estado ha violado un derecho cuando:
1. Acción: El Estado o sus agentes hicieron o actuaron de manera errónea
2. Aquiescencia: Hubo consentimiento previo tácito del Estado o sus agentes
3. Omisión: El Estado o sus agentes no actuaron como debieron hacerlo
La Comisión solamente podrá determinar la responsabilidad internacional de cualquier
Estado miembro de la OEA, es decir, no tiene competencia para atribuir responsabilidad
individual.
RESPONSABILIDAD
Cuando la Comisión establezca que un Estado es responsable de la violación de
derechos humanos de una persona o todo un grupo deberá emitir un informe inclusivo
de recomendaciones que:
1. Pretende suspender los actos que violen los derechos humanos.
2. Sancione e identifique a los responsables de tales hechos.
3. Reparar y resarcir los daños ocasionados.
4. Integrar cambios en el ordenamiento vigente.
5. Adoptar otras medidas según requiera de acciones estatales.
También se puede intentar llegar a una solución amistosa del asunto con el Estado.
Sin embargo, la Comisión no podrá ayudar en los siguientes casos:
1. Pronunciamiento de casos referentes a un Estado que no se miembro de la OEA
2. Proporcionar abogado para la asistencia del proceso interno o que éste pretenda
presentar una solicitud a manera de medida cautelar ante la Comisión.
3. Dar algún tipo de apoyo económico o herramientas de trabajo a las personas.
4. Ayudar en la procedencia de trámites migratorios u otorgar visas o asilo político.
En principio la Comisión deberá examinar las peticiones que aleguen violaciones en
Estados que ya estén ratificados frente a la Convención Americana, para los que no lo
hayan hecho se podrá alegar la violación frente a la Declaración Americana. Las
personas también podrán alegar la violación de un derecho que esté protegido en otro
tratado de derechos humanos según sean las condiciones aplicables.
Quienes pueden llevar la queja son los Estados partes y la Comisión ante la Corte IDH,
por tanto, las personas no podrán acudir directamente a la corte pues deben seguir un
conducto y primero deberán presentar su petición a la Comisión y completar todos los
pasos previos.
La Comisión podrá remitir los casos ante la Corte IDH únicamente de los Estados que
hayan ratificado la Convención Americana y que hayan reconocido con anterioridad la
competencia de la Corte, con salvedad de un Estado que acepte competencia de un caso
en concreto.
Uno de los requisitos para poder examinar una petición debe haberse agotado todos los
recursos judiciales internos que estén presentes de conformidad con la legislación del
Estado vigente.
Agotar esos recursos internos significa que las personas que quieran presentar una
petición ante la Comisión primero deberán haber presentado esta queja en los tribunales
nacionales para que ellos decidan ante la situación que se denuncia; si ya se emitió
decisión en última instancia podrá revisar la Comisión. Sin embargo, en caso de no ser
posible agotar los recursos internos las personas deberán explicar las razones y la
Comisión decidirá si admite la excepción.
SISTEMA EUROPEO DE DERECHOS HUMANOS
Tiene por objeto proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales de las
personas sometidas a la jurisdicción de los Estados miembros, y permite un control
judicial del respeto de dichos derechos individuales
Los mecanismos de control del cumplimiento del Convenio por parte de los Estados son
básicamente tres:
a) Los informes que, a requerimiento del Secretario General del Consejo de Europa,
todo Estado miembro deberá suministrar dando las explicaciones pertinentes sobre la
manera en que su Derecho interno asegura la aplicación efectiva de las disposiciones del
Convenio.
b) Las demandas interestatales, o denuncia de uno o varios Estados miembros contra
otro por incumplimiento del Convenio. A diferencia de lo que ocurre en otros sistemas,
en el Convenio Europeo sí ha tenido relevancia en determinados casos, como el de la
demanda de varios países contra Grecia por el golpe de Estado de los coroneles y las
consiguientes violaciones de derechos humanos, o la de Irlanda contra Gran Bretaña por
las técnicas de interrogatorio utilizadas con miembros del IRA, calificadas por el
Tribunal Europeo como actos de malos tratos.
c) Las demandas individuales, que constituyen el mecanismo más importante mediante
el que cualquier persona, ONG[ONG, REDES DE, ONG (ORGANIZACIÓN NO
GUBERNAMENTAL)] o grupo de particulares que se consideren víctima de una violación
de sus derechos humanos puede plantear una demanda ante el Tribunal Europeo de
Derechos Humanos.
Las demandas individuales son primero examinadas para comprobar que cumplen los
requisitos de admisibilidad, entre otros: el haber agotado los recursos en su propio país,
no haber sometido el caso a otra instancia internacional de investigación o arreglo, y
que la demanda se presente en los seis meses siguientes a la fecha de resolución
definitiva en el ámbito interno. Una vez admitida la demanda, pasa a una Sala
compuesta por siete jueces, que buscarán un arreglo amistoso entre la víctima y el
Estado demandado, en cuyo caso dictarán una resolución recogiendo el acuerdo. En
caso contrario, se inicia un procedimiento contencioso que acaba con una sentencia
definitiva y de obligado cumplimiento para el Estado. El órgano que vela por este
cumplimiento es el Comité de Ministros del Consejo de Europa, órgano compuesto por
los Ministros de Asuntos Exteriores de los países miembros del Consejo de Europa.
Estas sentencias desempeñan un papel fundamental en el sistema europeo. Además de
su vinculatoriedad para los Estados, ejercen una influencia cada vez mayor en la
jurisprudencia de los tribunales internos en materia de derechos humanos: así, por
ejemplo, el Tribunal Constitucional español hace referencias cada vez más frecuentes en
sus sentencias sobre derechos humanos a la jurisprudencia de Estrasburgo como
fundamento de la suya propia. Por otro lado, como fruto de algunas de las sentencias del
Tribunal Europeo de Derechos Humanos, se han llevado a cabo modificaciones
legislativas importantes en alguno de los Estados miembros del Convenio Europeo. La
última de ellas es la modificación, a finales de 1999, de la legislación británica sobre las
fuerzas armadas para permitir la entrada en el Ejército británico de homosexuales tras
una decisión del Tribunal de Estrasburgo condenando a Gran Bretaña por
discriminación en sus fuerzas armadas.
Además de la función contenciosa que acabamos de ver, el Tribunal Europeo de
Derechos Humanos también puede llevar a cabo una función de carácter consultivo en
todos los asuntos relativos a la interpretación y aplicación del Convenio Europeo de
Derechos Humanos que le sean sometidos.
SISTEMA AFRICANO
El sistema africano de protección de los derechos humanos es el más reciente y el
menos evolucionado de los sistemas regionales actualmente en funcionamiento. El
principal instrumento convencional con el que cuenta es la Carta Africana de los
Derechos Humanos y de los Pueblos.
MECANISMOS DE PROTECCION DE LOS DERECHOS
El órgano específico creado por la Carta para “promover los derechos humanos y de los
pueblos y asegurar su protección en África” es la Comisión Africana de Derechos
Humanos y de los Pueblos (artículo 30). Dicha Comisión está compuesta por once
miembros “seleccionados entre personalidades africanas que gocen de más alta
consideración…, competentes en materia de derechos humanos…”, ejerciendo sus
funciones “a título personal” (artículo 31).
En cuanto a los mecanismos de control y de protección de los derechos humanos, la
Carta Africana sigue el modelo de los sistemas existentes, optando por los tres
mecanismos tradicionales: los informes periódicos, las denuncias interestatales y las
denuncias individuales.
1. Informes periódicos: tal y como se establece en el artículo 62 de la Carta,
“todos los Estados partes se comprometen a presentar cada dos años… un
informe sobre las medidas legislativas y de otra índole adoptadas a fin de dar
efecto a los derechos y libertades reconocidos y garantizados por la presente
Carta”, informe que será analizado por el Secretario General de la OUA.
2. Denuncias interestatales: si un Estado parte en la Carta Africana tiene razones
fundadas para creer que otro Estado parte ha vulnerado las disposiciones de la
misma puede 5 llamarle la atención por escrito y, tras recibir sus explicaciones,
tratar de llegar a una solución del caso (artículo 47). Si han transcurrido tres
meses y todavía no se ha resuelto satisfactoriamente el caso, cualquiera de los
dos Estados tiene derecho a someterlo a la Comisión Africana de Derechos
Humanos y de los Pueblos (artículo 48). Ahora bien, también cabe, con arreglo
al artículo 49 de la Carta, someterlo directamente desde el principio, sin tratar de
solucionarlo entre ellos, a la Comisión Africana.
3. Denuncias individuales: el artículo 55 de la Carta Africana admite la
posibilidad de denuncias presentadas por “otros que no sean los Estados parte”,
lo que abre la puerta a que los individuos, tras cumplir con los requisitos de
admisibilidad establecidos en el artículo 56, puedan presentar denuncias
individuales ante la Comisión Africana. Cuando la Comisión analiza ese tipo de
comunicaciones y observa que “una o varias comunicaciones se refieren a
situaciones particulares que parecen revelar la existencia de violaciones graves o
masivas de los derechos humanos y de los pueblos, la Comisión llamará la
atención de la Conferencia de Jefes de Estado y de Gobierno sobre esas
situaciones” (artículo 58.1). Una vez recibida la llamada de atención por parte de
la Comisión, la Conferencia de Jefes de Estado y de Gobierno “podrá pedir a la
Comisión que proceda a un estudio en profundidad de esas situaciones y dé
cuenta a través de un informe pormenorizado, acompañado de sus conclusiones
y recomendaciones” (artículo 58.2). Además, como señala el artículo 59 de la
Carta, “todas las medidas que se adopten en el marco del presente capítulo serán
confidenciales hasta que la Conferencia de Jefes de Estado y de Gobierno decida
lo contrario”.
Como podemos comprobar, nos encontramos ante unos mecanismos tremendamente
débiles, con poderes muy limitados de la Comisión Africana y con un control férreo por
parte de la Conferencia de Jefes de Estado y de Gobierno, órgano político por
excelencia y, hasta la fecha, no muy preocupado por la grave situación por la que
atraviesan los derechos humanos en el continente africano. Además, como contraste con
los sistemas regionales europeo y americano, la Carta Africana no prevé un órgano de
protección de los derechos humanos de naturaleza jurisdiccional, como el Tribunal
Europeo de Derechos Humanos o la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Esta
laguna está en trance de ser superada, ya que en junio de 1998 se aprobó el Protocolo a
la Carta Africana que prevé la creación de un auténtico órgano jurisdiccional, el
Tribunal Africano de Derechos Humanos y de los Pueblos. A pesar de que el Protocolo
entró en vigor en enero de 2004, por problemas en el seno de la Unión Africana el
Tribunal Africano ha entrado en funcionamiento recientemente.
BIBLIOGRAFIA.
F. González, “La OEA y los derechos humanos después del advenimiento de los
gobiernos civiles: expectativas (in)satisfechas”, en Derechos Humanos e Interés
Público. Cuadernos de Análisis Jurídico, serie Publicaciones Especiales 11. Escuela de
Derecho, Universidad Diego Portales, 2001, pp. 215-217
CASTRO-RIAL GARRONE, F.: "La Carta Africana de Derechos Humanos y de los
Pueblos", Revista Española de Derecho Internacional, Vol. XXXVI, 1984.
Arriaga, I. y C. Zoco (1998), "El nuevo Tribunal Europeo de Derechos
Humanos: de proyecto a realidad", Revista de la Liga Española para
la Defensa de los Derechos del Hombre, vol. 1, pp. 23-38.