Elección del Inca[editar]
Las crónicas identifican al Inca como el gobernante supremo a semejanza de los reyes
europeos en la Edad Media. Sin embargo, el acceso a este cargo no tenía que ver con la
herencia al hijo mayor, sino con la elección de los dioses mediante unas pruebas muy
rigurosas, a las que se sometían las aptitudes físicas y morales del pretendiente. Tales
pruebas se acompañaban de un complejo ritual a través del cual el dios Inti nominaba a quien
debía asumir el cargo inca. El dios Inti, si estaba de acuerdo, le daba el poder de la lluvia al
futuro Inca.6 Con el tiempo, los Incas nombraban como co-gobernante a su hijo predilecto con
la intención de asegurar su sucesión, 7 por ejemplo, Huiracocha Inca asociando al trono a Inca
Urco.8
Funciones[editar]
El Inca acumulaba en su persona la dirección política, social, militar y económica del Estado. 9
Ellos ordenaban y dirigían la construcción de las grandes obras de ingeniería,
como Sacsayhuamán, fortaleza que tomó 50 años en terminarse;10 o cuál era el plan
urbanístico de las ciudades.11 Pero su obra más importante fue la red de caminos que surcaba
todo el imperio y permitía un rápido viaje para administradores, mensajeros y ejércitos 12
provistos de puentes colgantes y tambos.13 Debían siempre estar abastecidos y bien
cuidados.14 Fundaban colonias militares para expandir su cultura y control y asegurar el
mantenimiento de dicha red.15 En Cuzco eran también curacas, a cargo de los caminos y
limpieza de canales de regadío. 16
A nivel religioso, promovieron el culto a Inti, considerado el padre de Inca, 17 u organizaban el
calendario, señalando los días de fiestas y sacrificios.18 A nivel político, enviaban inspectores
para fiscalizar la lealtad y eficiencia de los funcionarios. 19 Los monarcas promovieron un
gobierno unificado y descentralizado donde el Cuzco actuaba como eje articulador de las
distintas regiones suyos.20 Nombraban gobernadores de suma confianza. 21 En el plano
económico, decidían cuánto debía tributar cada provincia según sus recursos. 22 Sabían
ganarse a los curacas para asegurar el control de las comunidades.23 Estos eran los
intermediarios mediante los que recolectaban tributos. 24
El Sapa Inca debía ser un guerrero. Por tradición cada vez que uno moría, su sucesor era
desheredado porque las tierras, casas y siervos de su padre pasaban a sus demás hijos. El
nuevo rey debía conseguir tierras y botín para legar a sus propios descendientes,
produciéndose un proceso perpetuo de expansión territorial. 25 Cada vez que sometían un
pueblo exigían al líder vencido entregar parte de sus tierras para seguir al mando. 26
Símbolos de distinción[editar]
La mascaypacha era el único símbolo de poder que otorgaba al Sapa Inca los títulos
de Gobernador del Cusco e Inca del Tahuantinsuyo (este último a partir de Pachacútec), a modo
de corona.
El Inca era divinizado, tanto en sus acciones como sus emblemas. En público portaba
el topayauri (cetro), ushno (trono áureo), suntur páucar (pica emplumada) y la mascaipacha.9
En ceremonias religiosas le acompañaba una llama blanca (considerada sagrada), la napa,
cubierta con una gualdrapa roja y adornada con orejeras de oro. 27 Además se habla de que
portaban el llauto.
Un ser sagrado[editar]
Era considerado una divinidad y representante del Estado. 28 Llamado «hijo del Sol», Intichuri,
y «benefactor de los pobres», Huaccha Khoyaq. Viajaba sentado en un trono de madera
llevado por cargadores de andas (ushnu) porque como dios no podía caminar. Siempre iba
acompañado de sus sirvientes. Cambiaba sus ropas 4 veces por jornada, era servido por su
hermana y jóvenes nobles, solía comer en soledad o acompañado por su hijo preferido. Todo
lo que el Inca Sapa tocaba se guardaba con extremo cuidado y se quemaba un día
determinado del año. En su presencia el súbdito debía inclinarse llevando un peso sobre su
espalda, en señal de sumisión29. Nadie podía mirarlo a los ojos, alzar la cabeza o hablarle sin
permiso.30 La gente común no podía pronunciar su nombre como el de cualquiera. 31 Cuando
pasaba por un pueblo la gente iba a las montañas y desde ahí le ofrecían coca, frutos y otros
regalos. Si no tenían nada, se arrancaban las pestañas y las arrojaban en dirección al
monarca.30
Al morir, el cadáver del monarca era considerado sagrado, su funeral podía ir acompañado
por sacrificios de algunas esposas, sirvientes y sobre todo llamas, las marrones para honrar
a Viracocha y las blancas para Inti.32 Su cuerpo se convertía en malqui, una «momia». Para
cuidar y reverenciar a esa momia sus descendientes se constituían en una panaca, un
verdadero grupo de poder poseedor de tierras, siervos y palacios, y que decían poder
comunicarse con el difunto a través de un servidor especializado, para decirle al presente
Sapa Inca sus opiniones y mandatos sobre la política imperial. 33 Eran la élite imperial y
monopolizaban los sacerdocios, jefes militares de alto rango y principales administradores.
Eran apodados colectivamente collana y sus sirvientes payan (y los no incas cayao).34
Cuando Huayna Cápac murió en el norte del imperio, fue embalsamado y llevado en andas a
Cuzco bien vestido, armado y con su topayauri, llegando a la capital en una gran fiesta.35 El
peor insulto para ellos era destruir a la momia que servían, algo que hizo Atahualpa al
conquistar Cuzco,33 permitiendo a sus soldados quemar la momia de Túpac Yupanqui.36
Lista de incas[editar]
Estatua del emperador Inca Pachacutec situada en la plaza principal de Aguas Calientes.
La lista oficial de soberanos incaicos fue escrita por cronistas coloniales y es
denominada Capaccuna.37 En quechua fue Qapaqkuna.38 Proviene de Cápac, traducible como
«señor» o «poderoso», y Cuna, sufijo de plural, por lo que significa «los señores». 39 Tal lista
es aceptada por los historiadores contemporáneos, 2 aunque muchos señalan que
probablemente varios fueron borrados de esta historia oficial. 40 Es posible que fuera
una diarquía, con un emperador principal compartiendo el poder con su hermano o hijo de
mayor confianza, ya que estos eran los primeros en la línea sucesoria en los primeros
tiempos. De ahí que muchos gobernantes fueran olvidados. 41 Este sistema binario era
costumbre entre los pueblos andinos y entre los cuzqueños. El primer indicio surge con Manco
Cápac y Ayar Auca.42 También, si un Inca llegaba al trono a temprana edad, como sucedió
con Mayta Cápac, se nombraban dos regentes entre los familiares más cercanos hasta que
llegase a la mayoría de edad.43
Hurin y Hanan Cusco[editar]
Estaban agrupados en Hurin Cuzco, «Bajo Cuzco», y Hanan Cuzco, «Alto Cuzco». La capital
incaica estaba dividida en esas dos mitades separadas por el camino Antisuyo y que las
poblaban parcialidades que se disputaban el poder político. 44 Los primeros gobernantes eran
Hurin, pero acorde al cronista Martín de Murúa, cuando el Sapa Inca Cápac Yupanqui murió,
aparentemente envenenado por su concubina Cusi Chimbo, hija del sinchi o «señor» de
Ayarmaca, que llegó a ser su segunda esposa. El momento fue aprovechado por los
conspiradores encabezados por Inca Roca, que atacaron el palacio de Inticancha, depusieron
a los Hurin e instalaron a los Hanan como monarcas. 45 Finalmente, se llegaría a un equilibrio.
Los Hurin conservaron el poder religioso, de propiedades y tesoros comparables al secular.
Los asuntos políticos, cívicos, económicos, sociales y militares quedaron para el Sapa Inca
Hanan, pero esto no significa que entre ambos se formara una diarquía. 9
Incas del Tahuantinsuyo