• Nombre: ¡Lucha!
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Struggle
• Género/Categoría:
Omegaverse, Alfas
,Betas, Abuso,
Adaptación a
manhwa
• Año: 2020
Estado: 4 volumen y
extras
Sinopsis
«Jooheon de repente pensó en esto mientras luchaba contra el miedo,
¿cómo puede ser?
La casa en la que vivió de niño está arruinada, sus padres están muertos y
la abuela que cosechaba las verduras que se tenían que vender, está en el
hospital prácticamente todos los días. Su vida es complicada y
absolutamente difícil porque, además de todo eso, estaba tratando de
ganar dinero para la matrícula de su hermano menor y los gastos de
subsistencia.
Pero el piso se rompe a cada paso que da.
No hay un lugar seguro. Solo está el suelo.
Más que eso, el fondo, el fondo más oscuro.
Comprimido por el peso de un dolor del que no puede escapar,
manteniendo los brazos a la sombra... De pronto se filtró una luz bastante
tenue. En el fondo de su vida, justo antes de ser tragado por un agar
terriblemente oscuro.
Hasta ahora, cuando Jooheon caía y caía, la única persona que extendía
su mano para sostenerlo era Lee Kang. Así que solo pudo pensar que él era
la salvación... Aunque posiblemente, tampoco lo era»
VOLUMEN 1
¡Lucha! • Capítulo 1
¿Cómo puede ser esto peor?
El suelo del gimnasio sin colchoneta se sentía fresco incluso en plena
primavera. Una inmensa fuerza aplasta sus mejillas contra las baldosas y
provoca que todo su cuerpo duela de la peor manera posible.
Mientras luchaba contra el miedo y la asfixia, de repente pensó en ello.
¿Cómo puedo luchar contra esto cada vez? ¿Cómo puede ser esto lo peor?
Había una sensación de náuseas entre las numerosas manos obstinadas
que sostenían sus extremidades hacia los lados. No había gritos y mucho
menos estaba la existencia de una voz o de alguna maldición. No salía
nada de su boca sin aliento.
Cuando lo golpearon con un puño justo antes de caer, le pareció que le
habían pegado justo encima de su mejilla ¿Fue en su tímpano? En el oído,
escuchaba solo el sonido del aliento áspero, un pitido. No era el aliento de
los chicos que lo sostenían, no eran sus bocas sino su propia respiración.
Apenas tragaba y exhalaba, temblaba... Eso era todo lo que podía hacer.
Lo único que podía sentir.
—Yeo Joo-heon.
Igual a la voz suave que llama su nombre, unos dedos largos y hermosos
se acercaron y levantaron la punta de su barbilla. Esa mano blanca y fina
también fue la misma mano que lo había golpeado con anterioridad.
Jooheon apretó los dientes. Sin embargo, un inestable silbido fluyó a
través de sus labios cerrados. La atmósfera incómoda se arrastró sobre su
piel pegajosa de sudor hasta hacerlo sentir como un insecto. Lo único que
podía hacer mientras se agarraba de las extremidades de ese hombre y las
apretaba, era consolarse.
No será esta la última vez y no será la peor.
—De ninguna manera vas a tocar a mi hermana menor.
Por un instante, los ojos de Jooheon temblaron con rabia... Hee-ju, es su
hermana menor. La niña que crio en lugar de sus padres... Aunque a
menudo pasaban hambre debido al dinero, nunca perdieron la
oportunidad de meterse al menos una cuchara de arroz a la boca. La crio,
la valoró. La amaba más de lo que se amaba a sí mismo. ¡Qué preocupado
habría estado si además de sufrir por una mala situación lo hacía también
por un mal ambiente!
—¿Uh? ¿Estás diciendo que ustedes son demasiado para alguien como
nosotros? ¿Es así?
Hee-ju era un Omega. Una Omega menor de edad sin la protección de sus
padres.
Lo precioso siempre se rompe en un instante.
Cuanto más precioso es, más debes permanecer con la mirada atenta.
¡Debes protegerlo! Y porque sabe eso mejor que nadie, Jooheon ha hecho
todo lo posible hasta ahora. Trabajo, estudio, tiempo y esfuerzo. Pero a
veces, ni siquiera eso es suficiente.
Los dedos, que estaban levantando la punta de su barbilla, escanearon
lentamente la línea de su mandíbula y luego se impactaron nuevamente
contra la oreja de Jooheon. Estaba cerca de donde fue golpeado hace un
segundo por lo que causó un dolor punzante y sordo... Jooheon cerró sus
ojos, los apretó sin saberlo y luego los abrió y miró fijamente al hombre
frente a él como para pedirle una explicación. Sus miradas no se
encontraron. La mirada del chico que lo quería matar se apartó y se clavó
en otro lugar. Tal vez para mirar su oreja enrojecida ¿Quién sabe?
—Tienes que cuidar de ti mismo —dijo... Y los alumnos que seguían
estando allí lo rodearon lentamente hasta que le bloquearon la vista. Era
una amenaza tan clara como la sangre sobre el papel—. Por lo tanto, si no
podemos tener un Omega... Sería apropiado para nosotros andar con un
cachorro Beta poco común. ¿No lo crees así
La última pregunta fue casi un susurro. Sin embargo, como si fuera una
señal, las manos fuertes que sostenían a Jooheon contra el piso
rápidamente llegaron hasta ponerse en su cintura. Los pantalones del
uniforme escolar, que llevaba siempre sin un cinturón, se bajaron
fácilmente antes de que al menos intentara luchar otro poquito. Lo único
que aún fluía de su boca era el aliento reprimido y las respiraciones cortas.
Los oídos todavía estaban sordos por el golpe y sus células cerebrales
parecían moverse como gelatina. Se detiene, se balancea...
Hoy nada salió bien. ¿Pero cuándo lo ha hecho realmente?
Jooheon trató de mantenerse despierto, viendo el uniforme escolar que
estaba casi roto y regado por el suelo. Pensó, que tenía que decir cualquier
cosa. Y si no podía hacer eso, al menos tenía que gritar. Sin embargo, su
boca cerrada nunca se abrió y solo preguntas estúpidas llenaban su
cabeza. "¿Qué debería decir? ¿Qué hizo mal? "No, esa no era la cuestión.
"¿Cómo podían hacerle eso?”
El suelo se vuelve oscuro con cada paso que da.
Hay decenas de miles de padres en Corea cuyo negocio, que solía tener
mucho éxito, se ha derrumbado. Debe haber madres que a menudo luchan
por ganarse la vida y que trabajan muy duro. ¿Por qué su madre se
enfermó tan fácilmente y por qué su padre tenía que seguirla? Con solo 14
años, no había ningún lugar seguro en el mundo que pudiera contenerlo.
No hay un camino fácil a seguir. No, en primer lugar, no hay forma de
seguir un camino. Solo está el suelo. Más que eso, más abajo, está el fondo
más oscuro en el que seguramente cayó. Entonces ¿qué tan lejos lo está
arrastrando? Estaba ahogado. No fue solo porque su boca estaba
obstruida con manos gruesas sino porque la temperatura corporal
lentamente superpuesta a su cuerpo era horriblemente caliente y
asquerosa.
Eso fue todo lo que pudo hacer. Lamentarse de una manera terrible hasta
el punto en que ya no sentía nada más. Aunque tal vez, podía decir que
estaba ese peso. El dolor del que no podía escapar. Siendo aplastado,
sosteniendo sus extremidades en una sombra inamovible.
Fue entonces cuando se filtró una tenue luz... En el fondo de su vida, justo
antes de ser tragado por un agar terriblemente oscuro.
¡Lucha! • Capítulo 2
10 de abril del 200X.
El dinero restante es de 52.600 wones.
La vida es penosa.
Jooheon se inclinó sobre el escritorio y miró los números garabateados en
la esquina de su libro de texto. Incluso si lo divide o le agrega más, no
puede ver la luz al final del túnel. Gastos de hospital de la abuela,
medicamentos, electricidad, agua, gastos por el teléfono, subsidio, comida,
dinero, dinero. Siempre es un número reducido, pero este año es difícil
encontrar una cantidad suficiente que le permita ahorrar. Cree
honestamente que es una pena querer ahorrar dinero ahora que los gastos
de manutención son urgentes en este momento. Pero cuando piensa en
Heeju, quien irá a la escuela secundaria el próximo año, todo se vuelve
muy complicado y se siente como si ya fuera demasiado tarde para
cambiar de opinión.
Jooheon se acostó en su escritorio y cayó en un silencio agonizante. En ese
momento, un compañero de clase desconocido que pasaba por el pasillo
entre butacas, pateó a Jooheon con un solo movimiento de su pierna hasta
hacer que el escritorio se balanceara y el lápiz, con el que solía escribir los
números, se saliera del lugar y rodara hasta caer. Pero eso no le molestó.
No podía permitirse el lujo de prestar atención a esas pequeñeces y lo
mismo sucedió con el tipo que pegó en su escritorio así que ni siquiera
hubo una mirada y mucho menos una disculpa. Por supuesto que no.
Desde el principio se dio cuenta de que Heeju quería estudiar, incluso si
no decía nada sobre ello. Debido a sus circunstancias, es una pena que
haya crecido sintiéndose miserable incluso en una etapa que debía ser la
más feliz de su vida. Obviamente quería hacer todo lo que quería, ir por allí
y por acá... Pero no era algo que se pudiera hacer tan fácil. Tan pronto
como se gradué, incluso si conseguía un trabajo a partir del próximo año y
comenzaba a trabajar, tenía que ahorrar dinero desde el inicio. Al menos lo
suficiente como para pagar un semestre.
A pesar de que ahora está nervioso, la razón por la que la casa puede
funcionar es gracias a su nuevo trabajo nocturno, el que gracias a Dios
pudo obtener hace apenas dos meses. Sin embargo, el trabajo a tiempo
parcial, pensado solo como un salvavidas, era una línea cansada que
dificultaba la completa existencia de Jooheon. Le gustaría dejarlo ahora
mismo, pero si lo hacía, la pregunta del millón era: ¿Cómo cubriría los
gastos de manutención que ya de por sí eran escasos?
—Tengo que parar...
Jooheon miró las mangas de su uniforme escolar. Los uniformes escolares
heredados de personas mayores que ni siquiera conocía ya se están
volviendo viejos y feos. El los utiliza sin problemas, claro, pero, sin
embargo, era el que más destacaba debido a esta comúnmente llamada:
"Atrocidad de la moda".
Dado que el Distrito 8 de Gangnam también reinaba como una de las
mejores en cuanto a la tasa de inscripción universitaria, la imagen de los
uniformes escolares, de las tres escuelas intermedias y secundarias
aledañas era, por supuesto, más que excelente. Gracias a esto, el éxito fue
bastante alto cuando lo ocupó durante una entrevista de trabajo a tiempo
parcial... Esta fue la razón principal por la que Jooheon, un hombre Beta,
pudo conseguir un trabajo con un salario bastante elevado. El mejor hasta
ahora. Se graduó de una escuela secundaria de humanidadesque llenó la
terquedad de su abuela para hacerlo ir a la preparatoria también.
Al principio se sentía avergonzado porque la escuela por la que se decidió
parecía ser, ciertamente, la opción menos adecuada para alguien de tan
pocos recursos económicos como él. Era una mansión que parecía ocupar
varios cientos de hectáreas así que, cuando entró, el lugar no parecía
poder darle muchos beneficios o comodidades. Pero lo hacía. Claramente
era la adecuada. Sin embargo, obviamente, llegó un momento en que se
quedaron sin dinero para seguir pagando la matrícula. Incluso si decían
que la escuela ofrecía muchas opciones para gente sin recursos, no
pudieron pagar los gastos de subsistencia y se vieron obligados a
mendigar. La "pensión por defunción" que les ofrecía el país se les cobró de
inmediato cuando Jooheon ganó suficiente dinero en un trabajo matutino
así que, mientras ayudaba con la limpieza de la escuela para que no le
cobraran la colegiatura por adelantado, se mantenía realizando un trabajo
de medio tiempo tan duro como para provocarle ampollas en la piel de
ambas manos. Sin embargo, el dinero siempre se escurría como un grano
de arena en sus dedos abiertos.
Hasta ahora ha estado aguantando, pero se está poniendo más y más
difícil con el tiempo. Jooheon miró en silencio los números que escribió en
la esquina de su libro de texto... No quería, pero la respuesta más obvia
era abandonar la escuela. Por supuesto, era el deseo de su abuela así que
había estado soportando todo gracias a la vaga idea de que necesitaba un
diploma de escuela preparatoria para ganar un centavo más después.
Aguantó dos años así que el tiempo que queda hasta la graduación es de
un año solamente. No parece un completo desperdicio, pero no puede
avanzar teniendo tantos límites.
Jooheon estaba parado en un callejón sin salida.
—Yeo Joo-heon.
Jooheon levantó la cabeza sin responder y miró hacia atrás. Era obvio
quién había llamado su nombre porque no hay mucha gente que llame a la
perfección el nombre completo de "Jooheon" en la escuela preparatoria.
Como era de esperar, el hombre estaba mirando a Jooheon con un rostro
inexpresivo. Cuando sus miradas se encontraron, Kang señaló el escritorio
de Jooheon con un movimiento de la cabeza y dijo:
—Pon atención. El maestro ya llegó.
Solo entonces Jooheon miró los libros de texto sobre los que había estado
escribiendo. No, era mejor llamarlo: "El engaño de libro de texto". No se
había dado cuenta porque estaba concentrando en ahorrar el dinero de la
pensión tanto como pudiera, pero ahora mira que consiguió un libro de
texto en inglés. Lo imprimió de la biblioteca tan pronto como le fue posible
para no generar sospechas, pero estaba seguro de que esa vez no estaba
en inglés.
Como sea, para Jooheon, que solo aspira a graduarse de la escuela
preparatoria y después desaparecer, las clases tenían poca importancia o
utilidad. Se dice que incluso si las calificaciones son bajas, si mantiene un
buen perfil de asistencia no tendrá que pagarle nada a la República de
Corea por "recargos adicionales".
Jooheon era una entidad casi fantasmal dentro de "Se-Jung High School",
donde la mayoría de los estudiantes iban con toda la intención de poder
ingresar a una prestigiosa universidad ubicaba en un entorno igualmente
rico. Pocas personas, tanto estudiantes como profesores, estaban
interesados en Jooheon así que los últimos dos años fueron muy cómodos.
No es que no hubiera "niños de papi" que estuvieran discutiendo sin
motivo aparente, solo que por lo general eran bastante tolerables. No le
quitaban fuerza, al menos.
—Si no tienes un libro de texto de matemáticas, te lo prestaré.
—... Yo tengo uno.
Jooheon respondió como si estuviera hablando con sí mismo y después
miró hacia abajo al libro de texto. Junto con el trabajo nocturno a tiempo
parcial, ese sujeto era una de las cosas que dificultaba enormemente la
vida de Jooheon. El humano en el asiento trasero, Lee Kang. Y es que,
¿qué crees que logras preocupándote por los libros de texto de alguien
más? Al comienzo del semestre le entregaron un libro de texto enorme que
servía para algunas clases, el problema es que nunca se lo llevó a casa por
lo que el libro de texto debe estar atrapado debajo del escritorio o en algún
lugar de su casillero... Pero, como si no quisiera tomar clase o tuviera
miedo de ir allí, no tenía la intención de sacar el libro.
Jooheon se inclinó sobre el libro de texto en inglés... Tiene que dormir bien
porque debe tener fuerzas para trabajar hasta muy tarde. Quería tener
dinero para comer correctamente así que para eso debía trabajar
diligentemente, con buena actitud y con el mejor de los entusiasmos hasta
hacer que su resistencia subiera hasta el límite. Aunque fuera a la fuerza.
Se dio la vuelta para conseguir una postura más cómoda, pero sintió una
sensación extraña cerca de su costado. Así que, cuando miró para allá...
Descubrió una mano debajo del escritorio. Miró hacia arriba lentamente
antes de observar hacia abajo de nuevo y quedarse mirando las manos
danzarinas. Los dedos bellamente alargados parecían ser los de él...
Estaba completamente familiarizado con su manera arrogante de moverse,
después de todo. Luego, Kang tomó un libro y lo extendió hacia él. Un libro
escrito en gótico, recto por fuera, con el título de: Matemáticas.
Cuando pone su libro de texto de matemáticas en el escritorio de Jooheon
y regresa a su lugar como si hubiera terminado su trabajo y ya no tuviera
nada que hacer allí, ninguno de los dos dijo una sola palabra. En lugar de
hablar con él, sucedió lo mismo de siempre.
Un impresionante silencio.
Los dueños de los asientos eran muy silenciosos el uno con el otro así que,
cuando alguien más los veía actuar así, rápidamente se convertía en una
escena que despertaba el sentimiento e interés de los demás.
—Los dos están muy juntos —dicen.
Pero Jooheon no tiene el tiempo para molestarse por eso.
Ha sido el segundo mes desde que se implementó el sistema de "asientos
fijos" según el número de asistencia ante la fuerte solicitud de los alumnos
que dijeron que "no querían perder tiempo en inutilidades como buscar un
sitio todas las mañanas".En otras palabras, es el segundo mes que Lee
Kang se sienta en el asiento que está atrás de Yeo Joo-heon. Es en orden
alfabético después de todo... Es decir, es apenas el segundo mes que se le
ha dado a Jooheon la excesiva tarea de sentir amabilidad o recibir
palabras dulces de aspecto desconocido.
—...
Aunque las palabras de: "¿Qué demonios estás haciendo?", subieron hasta
el final de su garganta, Jooheon aguantó con todas sus fuerzas y no dijo
nada más. En cambio, esta vez, se inclinó sobre su libro de matemáticas y
cerró los ojos.
Jooheon sabía muy bien que no había algo parecido a la buena voluntad,
que todo tiene un precio en el mundo y que él no era alguien dispuesto a
pagar por él. Más bien, piensa que si sus deseos fueran más claros no lo
molestarían de esta manera. No le dirían nada si tuviera el suficiente nivel
como para pagar a tiempo o comprar sus libros y su ropa. Sin embargo,
incluso en Sejung High, donde solo hay chicos guapos y nobles, Lee Kang
era definitivamente el "niño especial".
Joo-Heon se acuesta en su escritorio y duerme, come y vuelve a dormir
para trabajar a su debido tiempo... Kang es el único sucesor de la
Fundación Seryong, con solo cinco hospitales bajo su subsidiaria. Uno de
los pocos entre los grandes Alfas, con un grado elevado y un camino a
seguir bastante sólido. El humano elegido por Dios.
Incluso en las escuelas preparatorias donde solo hay chicos Alfa y Beta,
Lee Kang es siempre objeto de envidia. La gente estaba amontonada
alrededor de él e incluso cuando no se encontraba presente, todos
hablaban de sus logros con los ojos muy brillantes y enormes. Entonces,
incluso si no tiene que pensar en eso, Kang era un ser humano caminando
en el lado opuesto de Jooheon. Los dos vivirán una vida de líneas paralelas
que no podrán superponerse nunca. Y si, algunas décadas más tarde la
vida de Jooheon parecía ser más tranquila, podría llegar el día en que su
esposa e hijos vieran a Kang brillando en la televisión como director de la
Fundación Seryong. Eso era todo a lo que podía aspirar.
Sin embargo, era extraño el pensar las causas por las que ese apuesto
humano estaba interesado en Jooheon. Es incómodo y molesto porque...
¡No hay ninguna razón! Por supuesto que puede deberse a que es el líder
de clase. También podría ser una artimaña para llegar a un compañero de
clase que le gusta o alguna ridiculez como esa. Tal vez sea demasiado
sensible o amargado... Sin embargo, siempre era bueno asumir lo peor y
actuar con prudencia.
El mundo siempre ha sido como una espada afilada. Cada paso que da,
cada vez que extiende la mano, nunca lo han ayudado a dejar de caer.
Jooheon se inclinó sobre su escritorio y empujó el libro de matemáticas
hasta que lo tiró a sus pies.
Sus ojos cerrados no se abrieron de nuevo. Pensó... Que definitivamente se
iba a olvidar de todo por una buena vez.
¡Lucha! • Capítulo 3
Se siente como que cerró los ojos por un periodo de tiempo realmente
corto. Sin embargo, en algún momento de la historia, sintió el toque de
una mano, justo encima de su hombro. Era un agarre lo suficientemente
grande como para sostener su carne por completo, pero también era algo
en extremo amable... Y había una voz baja que llamaba por su nombre.
Jooheon no podía abrir los ojos fácilmente. Sus párpados se sentían
terriblemente pesados, de seguro gracias al agotamiento que había
acumulado por trabajar hasta altas horas de la noche en las jornadas
pasadas. Así que, el joven que apenas puede levantar la cabeza del
pupitre, se sintió frustrado al escuchar como lo llamaban unas cuantas
veces más sin tener ni el menor de los resultados. Sin embargo, no realizó
una acción brusca como sacudir violentamente sus hombros o darle una
palmada. Solo lo sostuvo un poco más fuerte, ocasionando que la
temperatura cálida que provenía de su agarre le llegase a todo el cuerpo.
—¿Papá?
Quizá, debido a tanta comodidad inesperada es que hubo un malentendido
instantáneo. Aunque lo había soltado de su boca mientras dormía, una
energía espeluznante fluyó de su espalda así que Jooheon abrió los ojos
casi hasta el extremo. Al mismo tiempo, se cerró la boca con el dorso de la
mano y levantó el cuerpo como si estuviera de verdad avergonzado por lo
que acababa de pasar. Era obvio quién había despertado a Jooheon.
Existían muy pocas personas que mostraban interés por él. Es decir, era
obvio que estaba en la segunda clase del 3er grado, pero también era como
si no existiera allí.
De los pocos alumnos, el único que pronunciaba el nombre de Jooheon
directamente, a excepción de algunos profesores y maestras, era Kang. Así
que también eso era algo que le ponía los nervios de punta. ¿Por qué tuvo
que cometer este error justamente con él?Lo confundió con su papá, con el
que ni siquiera había soñado desde hace más de cinco años. Después de
que la condición de su abuela empeoró, ni siquiera podía pensar en una
sola vez en que lo hubiese recordado así que... Con la idea de que era algo
extraño y que no tenía por qué haber sucedido, Jooheon, todavía en
blanco, miró hacia atrás con el rostro completamente arrugado. Con
alguna esperanza de que su voz no hubiese llegado hasta el asiento
trasero.
—El maestro está aquí. Despierta.
Jooheon no respondió, pero lo miró directamente a los ojos como para
tratar de encontrar algo allí. Burla, enojo... Pero contrastando con su
rostro blanco, su mirada negra, como una de esas fichas de Go, era difícil
de descifrar. Tal vez realmente no lo había escuchado murmurar.
Jooheon corrigió su postura solo después de mirarlo con ojos gentiles.
Bueno, había sido muy considerado y como mencionó, era cierto que el
maestro de aula ya estaba allí y se había parado frente a la mesita.
—Vaya, ¿ya se están durmiendo? ¡Ni siquiera hemos comenzado!
Los chicos del salón de clases parpadearon juguetonamente hacia
Jooheon, pero él fingió no darse cuenta de eso y volvió la cabeza para
mirar por la ventana. El maestro de aula, que parece tener poco más de 30
años, aún era joven por lo que no era extraño que estuviera lleno de pasión
y cero palabras negativas o regaños.
Jooheon estaba menos cansado ahora después de su inesperada siesta,
por lo que miró hacia el patio de recreo con bastante atención. La clase de
educación física estaba en curso así que los jóvenes corrían mientras
conducían una pelota en grupos. Luego, giró la cabeza y miró el horario
que estaba pegado junto a la pizarra. Ahora esta clase era la última así
que los estudiantes que estaban en Educación Física iban a comenzar a
subir al piso donde se encontraban sus aulas. Jooheon giró la cabeza otra
vez, contando los minutos mientras se golpeaba los dedos... Tal vez su
turno termine 10 minutos antes que la otra clase así que definitivamente
es seguro salir por los pasillos sin tener miedo, en la distancia más alejada
que le fuera posible. Por supuesto, también tenía que pensar: ¿Podrían
pelear con él dentro de la escuela?
¡Lucha! • Capítulo 4
Empujó la pesada puerta con la espalda. Tenía una bandeja con botana en
una mano y una botella de licor dorado justo encima de la otra por lo que
era inevitable... Y tan pronto como salió hacía el salón principal, comenzó
a verse a la gente subiendo y bajando por aquí y por allá. Hay un letrero de
neón que dice: “Bar 8”, pero en realidad es algo así como "Un club social".
Jooheon estaba mandando maldiciones en secreto. La puerta se cerraba
fácilmente, pero era difícil de abrir. El interior del Bar 8 se veía lujoso bajo
una luz oscura, pero todo era más bien sencillo y económico, aunque
claro, el aislamiento acústico era excelente por lo que era difícil reconocer
lo que estaba sucediendo hasta que se abría la pesada puerta. Todo estaba
cubierto por material esponjoso y se veían las nalgas de varios bailarines
moviéndose con un paso vigoroso y sensual. Era desagradable pasar por
allí varias veces seguidas. A veces eran actos tan sexuales que sentía que
tenía ganas de vomitar en el suelo, aunque claro que sería el mismo
Jooheon quien tendría que limpiar su desastre después. No había tiempo
ni oportunidad de estudiar así que sus calificaciones eran bajas casi todos
los meses, pero al menos no se estaba muriendo de hambre así que
Jooheon se tragó sabiamente la bilis que tenía detrás de la garganta.
No había relojes en la tienda porque el dueño opinaba que cuando no
sabes el tiempo ni la hora límite para llegar a casa, más oportunidades
tienes de gastar tu dinero por montón. Jooheon no tenía mucho espacio
para sacar el celular del bolsillo del pantalón y mirarlo, así que siempre
había tenido que adivinar qué hora era. Cuando se registró antes de entrar
en la tercera habitación privada, era alrededor de la 1 am. ¿Así que ahora
son casi 1:30? Aún quedan más de cuatro horas para terminar con su
trabajo. En realidad, va a trabajar alrededor de las 8:00 de la noche, pero
solo hace cosas simples como limpiar y prepararse para comenzar con su
servicio de la una. No podía llamarse un trabajo nocturno a tiempo parcial
sino en realidad un trabajo nocturno a tiempo completo.
Después de llevar los bocadillos y el alcohol restante a la cocina, Jooheon
tocó el bolsillo en donde tenía resguardado su teléfono celular. Fue porque
había recordado que su abuela, que se había quedado sola, había
comenzado a tener un fuerte ataque de tos por la tarde así que quería
ausentarse del bar tan pronto como pudiera para ir con ella. Cuando vivía
con Hee-joo, se preocupaba de que la anciana enferma y la joven Omega
estuvieran solos en casa, pero ahora que solo está la abuela... Era una
carga menos, pero una carga, a fin de cuentas.
—Oye, Chris. Ven aquí.
En ese momento, una voz que reconocía perfectamente comenzó a
escucharse desde el arco de la puerta. Apenas había podido evitarlo en la
escuela, pero finalmente había vuelto a toparse con él justo aquí.
Como en todos los locales de entretenimiento, una de las reglas básicas es
que cada empleado tiene que llevar un gafete con su nombre en la parte
derecha del pecho. Aunque no es exactamente su nombre porque lo que
tiene anotado dice Chris, que está escrito con una letra bastante bonita y
legible. Es difícil saber qué tipo de relación existe entre tener un club de
alto nivel y dar a los empleados un apodo en inglés. Sin embargo, dado
que la orden del presidente es absoluta, Jooheon se llamaba Chris cada
noche.
—¿No vienes?
A Jooheon no le gustaba el tono de su voz así que lo miró con la cabeza
completamente rígida. Su jefe de turno tenía un sobre entre las manos...
La identidad del sobre blanco que temblaba ligeramente mientras lo hacía
revolotear de un lado para otro era en realidad bastante clara, por lo que
no había necesidad de adivinar. Hoy era el día de pago en el “Bar 8”, lo
cual era la razón principal por la que había estado trabajando con
sinceridad durante todo el segundo mes a pesar de ver todo tipo de cosas
sucias. No sabe exactamente la regla, pero el día 10 de cada mes, "8"es un
club que parece increíblemente agradecido con sus trabajadores... Excepto
claro, por el bastardo de hoy que es su jefe de turno. ¡Ni siquiera es el
encargado principal! Jooheon movió los pies lentamente... Con miedo.
—Maldita perra. ¿Cuál es el problema contigo? —Y entonces el sobre
blanco golpeó ligeramente su mejilla. La textura incómoda del sobre
impactándose contra él le dio una sensación de frío y picazón
impresionante que ocasionó que Jooheon se quedara con los ojos cerrados.
Ser golpeado así no es algo doloroso, pero no hace que sea menos
ridiculizado—. ¿Odias ganar dinero? ¿No necesitas esto? ¿Yo hago las
cosas difíciles para ti? ¿Eh? ¿Eh? Eres un pequeño perrito saltando por
comida ¿No es cierto?
Cuanto más habla, más se enoja, y el sobre que le golpea la mejilla lo
golpea cada vez con más fuerza hasta que el pequeño cosquilleo se
convierte en un dolor agudo. Jooheon todavía tenía los ojos cerrados,
había decidido quedarse quieto y no mostrar mucha reacción... No quiere
problemas, está muy cansado y sabe que es solo un mal momento que
pronto pasará. También es que probablemente sea un acto más inteligente
asentir y callar que comenzar a dar golpes hasta que termine con él,
siendo echado sin su pagan del mes... Sin embargo, la mano del jefe, que
había estado golpeando cada vez más fuerte su cara, se detuvo cuando se
dio cuenta de lo que había provocado en la piel debajo de su ojo. Jooheon
también lo sintió. Levantó la mano y se tocó la mejilla sin saber que se
había untado toda la sangre hacia la barbilla. No fue mucho, pero se veía
exagerado... ¿Es que acaso es un tipo tan débil que se sorprende al ver
algunas gotas de sangre? De alguna manera, lo que pensó pareció hacerse
realidad y vio al jefe mordiéndose los labios como si se hubiera asustado
demasiado.
—Oh. ¿Por qué su cara está así? ¿Quién le hizo eso a esta linda cara?
La otra empleada de "8", Eunbi, intervino entre Jooheon y Moochan y se
abalanzó frente a él para poder revisarle cuidadosamente cada parte de la
cara. Como de costumbre, el largo cabello castaño ondulado revoloteaba
junto con el movimiento bullicioso de sus caderas. Abrió sus grandes ojos,
sosteniendo la cara de Jooheon antes de torcerla de un lado para otro en
un intento desesperado por tratar de examinar ahora la profundidad del
corte. Pero cuando la delicada piel fue aplastada por las uñas decoradas
con espeluznantes accesorios largos y pesados como piedras y joyas, fue
definitivamente mucho más doloroso que cuando Moochan lo abofeteó con
el sobre.
—Eunbi, detente.
—Dios mío, Moochan. ¿Por qué le pegaron a Tina? Mira su rostro, está
todo magullado. ¿Fue un cliente? Además... ¿A dónde fue Sang chan? ¿No
iba él a administrar la tienda el día de hoy?
Había muchas cosas equivocadas en sus palabras. Primero, el apodo de
Jooheon era Chris, no Tina. Segundo, el rasguño en la mejilla de Jooheon
era tan superficial que ahora que la sangre se había detenido, era difícil
notar en donde estaba a menos que miraras muy de cerca. Tercero,
incluso si era una gran herida, no había relación entre el corte de Jooheon
y el trabajo y, sobre todo, la persona a la que llamaba "Sang Chan" no era
alguien que administrara el bar sino más bien el hermano mayor de
Moochan, el presidente de "8" y, además, el dueño de docenas de
establecimientos más.
—¡Voy a reportar esto!
Hay que decir que Eunbi, a pesar de que es considerada la mejor dentro de
"8", solo es una prostituta. Una mujer que tenía su propia fuerza y sus
propias metas establecidas y elevadas. Es probablemente tan alta como
Jooheon, pero con una apariencia tan sorprendentemente hermosa que no
era comparable con la de ninguna otra mujer que hubiese conocido jamás.
Sin embargo, más sorprendente que eso, estaba el hecho de que Eunbi era
una Omega. El camarero de los martes, que estaba tratando de explicarle
el olor tan penetrante de su feromona a Jooheon, que no entendía qué era
una feromona o cómo se sentía, dijo que te hacía tener una sensación tan
feliz como si volaras en un montón de plumas de colores hechas de
algodón de azúcar. Algunos incluso dijeron que era el olor a verter el mejor
licor dorado en vasos apilados de cristal. Por supuesto, era una sensación
que Jooheon todavía no podía entender.
En la conversación sin sentido entre Eunbi y Moochan, Jooheon era un
mero espectador sin los ánimos suficientemente como para involucrarse.
De todos modos, la fuerza que tenía esa mujer era genial y lo hacía sentir
extrañamente orgulloso. Al contrario de las duras palabras que salían de la
boca de Moochan sobre su hermano y el motivo por el que había hecho lo
que hizo, la expresión y estado de ánimo de Eunbi estaban completamente
relajados. Tenaces y decididos. Jooheon podía ser un Beta, pero, aunque
no había forma de saber lo que eran las feromonas no estaba ciego como
para no poder apreciar la belleza y el poder que emanaban de todo su ser.
Moochan, que había estado hablando con Eunbi durante mucho tiempo,
tiró el sobre directamente en la cara de Jooheon con una expresión que
decía que estaba más que enojado.
—Nos vemos en la escuela mañana.
Moochan se dio la vuelta solo después de dejar una evidente amenaza
sobre la cabeza de Jooheon, quien estaba recogiendo el sobre que cayó al
suelo junto con algunos billetes esparcidos. Era un hecho que Jooheon
sabía que mañana tendrían que encontrarse nuevamente en la escuela,
pero esa oración era como la de un verdadero villano de película
prometiendo que iba a darle su merecido.
—Es porque le gustas a Moochan.
Eunbi susurró esto mientras se ponía en cuclillas junto a Jooheon. Pensó
que sería reconfortante escucharlo, pero Jooheon fingió que esa oración
nunca existió. Que ridículo. ¿Por qué a un Alfa como Moochan le gustaría
Jooheon que es un macho Beta? Incluso si Jooheon fuera un Omega, no
un Beta, no parece como que sea alguien de su agrado. Si alguien te gusta,
vienes a él todos los días a invitarle un cigarrillo, si te encanta, vas y lo
invitas a comer pescado. ¡No le cortas la cara con un sobre! La razón por la
que Eunbi habla de esas tonterías es porque parece alguien que lee
muchas historietas románticas así que era natural que sus palabras
sonaran como la mierda.
Jooheon respiró profundamente, se cepilló el cabello con los dedos y se
acercó a ella, que todavía estaba en cuclillas. Eunbi, mirando a Jooheon
que tenía una cara de mal humor, le extendió la mano para ayudarle a
ponerse de pie y, justo en ese momento, notó que el rostro de Jooheon
estaba tan distorsionado por el dolor como por las lágrimas que habían
corrido desesperadamente a sus ojos. Solo después de ver esto, soltó su
mano y frotó suavemente las mejillas rojas de Jooheon.
—Solo di que duele si duele, di que lo odias si no te gusta y pelea con
fuerza incluso si mueres. Sabes que Moochan es un poco retorcido, así que
no será mejor si te quedas quieto.
Jooheon recordó exactamente cuándo Moochan comenzó a comportarse
mal con él. Jooheon era un personaje extranjero en Sejoung High School,
Moochan era un chico coreano. Hasta ese momento, Moochan no había
hecho nada notable y él ya tenía muchos admiradores... Siempre le tuvo
odio, pero fue precisamente hace dos meses que Moochan apuntó a
Jooheon como presa cuando accidentalmente lo encontró en el bar de su
hermano. Es ilegal que los menores trabajen a tiempo parcial en
establecimientos de entretenimiento y sería un problema mayor si la
escuela lo supiera. Sin embargo, ahora mismo tenía prisa por conseguir
dinero y eso, obviamente, lo volvía su principal prioridad. Incluso más que
las amenazas.
—No guardes rencor por mucho tiempo y sigue adelante con tu camino. No
eres un niño malo, eso es trabajo de Moochan.
Después de terminar la charla con una palabra sabia, Eunbi sonrió
ampliamente y lo dejó para ir a ver si sus clientes habían llegado. Mirando
la espalda delgada de la mujer, Jooheon pensó por un momento lo mal que
estaba su condición y llegó a la conclusión de que sería mejor dejar este
trabajo de medio tiempo rápidamente. Sin embargo, había mucho dinero
en efectivo en el sobre que tenía en la mano.
Jooheon lo miró en silencio y suspiró.
¡Lucha! • Capítulo 5
Jooheon a veces faltaba a la escuela debido a su trabajo de medio tiempo a
corto plazo, pero cuando no llegaba tarde a casa, tomaba el autobús y
asistía temprano a clases, como de costumbre. Gracias al salario que
recibió de "8" el día anterior, este mes ya estaba completamente resuelto
así que no se sentía de mal humor.
La primera clase era con un maestro que no te mencionaba en absoluto a
menos que fueras un joven atento o uno con buenas notas así que, gracias
a eso, Jooheon se convirtió en una persona invisible e incluso pudo
aprovechar para cubrir la falta de horas de sueño. Hasta entonces, se
podía decir que fue un gran comienzo de día.
Sin embargo, al final del primer período, la pandilla de Moochan se
organizó frente al salón de clases de Jooheon para esperar por él. Había
dicho que lo vería mañana en la escuela, pero no sabía que se refería a
"tan temprano en la escuela".
Mientras transcurría el tiempo, Jooheon miró hacia atrás sin siquiera
saberlo. No tenía intención de pedir ayuda, de todos modos, no había
nadie lo suficientemente cercano a él como para hacerlo. Jooheon no era
diferente de una persona inexistente. No, incluso se preguntaba si al
menos lo considerarían un humano. Sin embargo, por alguna extraña
razón, Jooheon dejó una mirada de pesar mientras lo arrastraban por el
salón para sacarlo de allí. En ese momento, el asiento trasero detrás de él
estaba vacío.
Se detuvieron en el antiguo gimnasio que estaba en el piso superior. Dado
que este salón se construyó el año pasado, se utilizaba solamente para
visitas y eventos importantes. La repentina construcción del gimnasio se
debió a donaciones de la Fundación Seryong. Mientras pensaba en cosas
inútiles, Jooheon fue brutalmente golpeado en el estómago y cuando cayó
y miró hacia arriba, observó a Moochan sentado en la bóveda en donde
guardaban los balones.
—Escuché algo interesante, así que por eso te estoy llamando tan
temprano. ¿Estás bien?
Por supuesto que no lo estaba, pero Jooheon mantuvo la boca cerrada
todo este tiempo. Después de todo, no parecía haber ninguna intención de
escuchar su respuesta.
Moochan bajó con ligereza de la bóveda y le tendió la mano a Jooheon, que
seguía tumbado en el piso. Naturalmente, sus ojos comenzaron a
inspeccionarlo en un instante. Tenía un teléfono celular en la mano
derecha y, había un rostro familiar en él... Heeju. La cara de Jooheon, que
comprobó el fondo en el cristal, se distorsionó lentamente ocasionando que
Moochan, que todavía lo miraba, sonriera hasta un punto de verdad
exagerado. Inversamente proporcional a su naturaleza sucia, su rostro
atractivo se ve brillante.
—Me dijeron... Que esta chica Omega es tu bonita hermana menor. Lo has
estado haciendo bastante bien estos días, ocultando información
importante de nosotros.
Heeju es bastante hermosa ante los ojos de Jooheon y seguramente ante
los ojos de cualquier persona. En la calle, todos volvían la cabeza hacia
ella y la miraban mientras pasaba, aunque no estuviera haciendo nada
extraordinario. No era una Omega dominante, eso es verdad, pero comenzó
a emitir una fuerte cantidad de feromonas a una edad bastante temprana.
Incluso con la misma sangre, era una niña bastante diferente a lo que era
él. Una niña deslumbrante que no tenía defectos, además de ser pobre. El
director de casting de una famosa compañía de entretenimiento que había
estado haciendo audiciones cerca de la escuela de Heeju, reconoció su
increíble potencial así que desde finales del año pasado logró ingresar a un
grupo debut de ídolos por lo que comenzó a hospedarse en un albergue
especial. No hace mucho dijeron que su debut estaba a punto de ser
lanzado al aire y que la información de la banda se daría a conocer en
Internet y en la televisión... La pregunta importante aquí era: ¿Cómo sabía
que Heeju era su hermana menor? Incluso si los nombres y las apariencias
son similares, es muy extraño que alguien se dé cuenta a la primera. Es
mala suerte.
Jooheon miró a Moochan mientras le aventaba esta mala oración...
Cuando su madre falleció, Jooheon tenía 14 años y Heeju solo 11 años.
Aunque es una guardiana aterradora, su abuela está viva, por lo que
afortunadamente vivieron bien y sin separarse ni por un solo momento. No
quedaba mucho en las manos de Jooheon, así que Heeju era su única cosa
preciosa.
—Deberíamos ir por tu... bonita hermana. ¿No te parece? Siempre he
querido comerme a un cachorrito Omega.
—¡¿Qué estás diciendo, idiota...?!
Hasta ahora, no importaba cuántas disputas hubiese mantenido, Jooheon
nunca había tenido tal reacción de furia infinita. Entonces, no solo
Moochan, sino también los chicos que sostenían a Jooheon se
sorprendieron instantáneamente por la feroz reacción que mostró por
primera vez en su vida. Jooheon le gritó a Moochan con rudeza a través del
espacio de todas esas manos, sin embargo, todo ese esfuerzo fue en vano y
se encontró a si mismo siendo retenido y aplastado por el suelo.
Sin doblarse, Jooheon gritó y luchó.
—Vuelve a repetir eso, hijo de puta. ¡Oye! ¡No le vas a tocar ni un solo
cabello a mi hermana! ¿Me entendiste? Maldito mal nacido.
—Oye, oye, parece que no conoces tu posición, pequeño hablador estúpido.
—Eres una mierda...
Un puño voló aterradoramente hasta impactarse en su rostro así que
Jooheon no pudo terminar de insultarlo. En realidad, después de que
comenzó la violencia, no terminó en un buen rato. Había puños y patadas
que se derramaron sobre el cuerpo de Jooheon, de modo que era difícil
saber quién era el que lo hacía. Estaba agachado como un animalito que
esperaba pacientemente por el final, pero el tiempo apenas pasó, y
Jooheon fue presionado de nuevo frente a Moochan antes de que unos
fuertes dedos agarraran sus cabellos y lo obligaran a mirar hacia arriba...
El rostro de Moochan estaba frente a su nariz. Es la cara terrible que
siempre ha visto desde que ingresó a esta escuela, pero cuando se la
encontró esta vez, un desagradable escalofrío subió por su vientre hasta
detenerse en su pecho. Era algo que nunca había sentido en su vida. El
tipo de miedo que, por supuesto, si eres un varón nacido Beta, pensarías
que nunca vas a conocer. Sí, fue el horror de sentirse una presa.
Negó con la cabeza en un ataque de pánico impresionante y dejó caer las
manos cuando lo soltaron para ponerlo en otra posición. Estiró las manos,
arañó el suelo...
¿Cómo puede peor?
El suelo del gimnasio sin colchoneta se sentía fresco incluso en plena
primavera. Una inmensa fuerza aplasta sus mejillas contra las baldosas y
provoca que todo su cuerpo duela de la peor manera posible.
Mientras luchaba contra el miedo y la asfixia, de repente pensó en ello.
¿Cómo puedo luchar contra esto cada vez? ¿Cómo puede ser esto lo peor?
Había una sensación de náuseas entre las numerosas manos obstinadas
que sostenían sus extremidades hacia los lados. No había gritos, y mucho
menos estaba la existencia de una voz o de alguna maldición. No salía
nada de su boca sin aliento.
Cuando lo golpearon con un puño justo antes de caer, le pareció que
habían pegado justo encima de su mejilla ¿Fue en su tímpano? En el oído,
escuchaba solo el sonido del aliento áspero, un pitido. No era el aliento de
los chicos que lo sostenían, no eran sus bocas sino su propia respiración.
Apenas tragaba y exhalaba, temblaba... Eso era todo lo que podía hacer.
Lo único que podía sentir.
—Yeo Joo-heon.
Igual a la voz suave que llama su nombre, unos dedos largos y hermosos
se acercaron y levantaron la punta de su barbilla. Esa mano blanca y fina
también fue la misma mano que lo había golpeado con anterioridad.
Jooheon apretó los dientes. Sin embargo, un inestable silbido fluyó a
través de sus labios cerrados. La atmósfera incómoda se arrastró sobre su
piel pegajosa de sudor hasta hacerlo sentir como un insecto. Lo único que
podía hacer mientras se agarraba de las extremidades de ese hombre y las
apretaba, era consolarse.
No será esta la última vez y no será la peor.
—De ninguna manera vas a tocar a mi hermana menor.
Por un instante, los ojos de Jooheon temblaron con rabia.
—¿Uh? ¿Estás diciendo que ustedes son demasiado para alguien como
nosotros? ¿Es así?
Lo precioso siempre se rompe en un instante. Cuanto más precioso es,
más debes permanecer con la mirada atenta. ¡Debes protegerlo! Y porque
sabe eso mejor que nadie, Jooheon ha hecho todo lo posible hasta ahora.
Trabajo, estudio, tiempo y esfuerzo. Pero a veces, ni siquiera eso es
suficiente.
Los dedos, que estaban levantando la punta de su barbilla, escanearon
lentamente la línea de su mandíbula y luego se impactaron nuevamente
contra la oreja de Jooheon. Estaba cerca de donde fue golpeado hace un
segundo por lo que causó un dolor punzante y sordo... Jooheon cerró sus
ojos, los apretó sin saberlo y luego los abrió y miró fijamente al hombre
frente a él como para pedirle una explicación. Sus miradas no se
encontraron. La mirada del chico que lo quería matar, se apartó y se clavó
en otro lugar. Tal vez para mirar su oreja enrojecida. ¿Quién sabe?
—Tienes que cuidar de ti mismo —dijo... Y los alumnos que seguían
estando allí lo rodearon lentamente hasta que le bloquearon la vista. Era
una amenaza tan clara como la sangre sobre el papel—. Por lo tanto, si no
podemos tener un Omega... Sería apropiado para nosotros andar con un
cachorro Beta poco común. ¿No lo crees así?
La última pregunta fue casi un susurro. Sin embargo, como si fuera una
señal, las manos fuertes que sostenían a Jooheon contra el piso
rápidamente llegaron hasta ponerse en su cintura. Los pantalones del
uniforme escolar, que llevaba siempre sin un cinturón, se bajaron
fácilmente antes de que al menos intentara luchar otro poquito. Lo único
que aún fluía de su boca era el aliento reprimido, las respiraciones cortas.
Los oídos todavía estaban sordos por el golpe y sus células cerebrales
parecían moverse como gelatina. Se detiene, se balancea.
Hoy nada salió bien. ¿Pero cuándo lo ha hecho realmente?
Jooheon trató de mantenerse despierto, viendo el uniforme escolar que
estaba casi roto y regado por el suelo. Pensó, que tenía que decir cualquier
cosa. Y si no podía hacer eso, al menos tenía que gritar. Sin embargo, su
boca cerrada nunca se abrió y solo preguntas estúpidas llenaban su
cabeza. ¿Qué debería decir? ¿Qué hizo mal? No, esa no era la cuestión.
¿Cómo podían hacerle eso?
El suelo se vuelve oscuro con cada paso que da. No había ningún lugar
seguro en el mundo, lo supo a la edad de 14 años y lo reconoce justo
ahora. No hay una forma fácil de dar un paso. Solo está el suelo. Más que
eso, más abajo está el fondo más oscuro en el que seguramente cayó.
Entonces ¿qué tan lejos lo está arrastrando? Estaba ahogado. No fue solo
porque su boca estaba obstruida con manos gruesas sino porque la
temperatura corporal lentamente superpuesta a su cuerpo era
horriblemente caliente y asquerosa.
Eso fue todo lo que pudo hacer. Lamentarse de una manera terrible hasta
el punto en que ya no sentía nada más. Aunque tal vez, podía decir que
estaba ese peso. El dolor del que no podía escapar. Siendo aplastado,
sosteniendo sus extremidades en una sombra inamovible.
Pero fue entonces cuando se filtró una tenue luz. En el fondo de su vida,
justo antes de ser tragado por un agar terriblemente oscuro.
—Paren ya. Es hora de ir a clases.
✤✤✤✤✤✤
Una voz baja se escuchó claramente a la distancia, como si fuera una
mentira y en realidad sus oídos siguieran sordos. El movimiento de todos
los que rodeaban a Jooheon se detuvo y las cabezas se volvieron
inmediatamente a esa dirección.
Pensaron que el gimnasio estaba bien cerrado, pero ahora la puerta está
entreabierta.
El hombre, parado en el marco, estaba sombreado por la luz que fluía a
través del hueco así que era bastante difícil de ver. Lo mismo sucedía con
la pandilla de Moochan así que, de manera temeraria, uno de ellos se puso
de pie con palabrotas bastante subidas de tono y avanzó hacia la puerta
con amenazas de golpearlo. Luego, como sorprendido, se detuvo y dejó de
moverse. El hombre de la puerta también entró lentamente en el gimnasio
así que, cuando quedó claro de quien se trataba, la pandilla de Moochan
se cristalizó y luego se alejó de Jooheon. Jooheon apenas miró hacia
arriba... De hecho, desde el momento en que escuchó su voz, supo que era
Kang.
—Si mi compañero de clase no viene pronto, ambos estaremos en
problemas. Yo me lo llevaré.
Una voz clara y baja sonó por todo el gimnasio así que Jooheon trató de
levantar su cuerpo, apoyando en el piso sus brazos completamente heridos
y con dolor... Entonces, Kang se inclinó, envolvió los hombros de Jooheon
entre sus manos y lo ayudó para que se pudiera levantar. Así que mientras
caminaba, sostenido por él, sintió los terribles ojos de Moochan pegados a
la parte posterior de su cabeza. La sensación espeluznante y extraña
sorprendió a Jooheon hasta un nivel que le hizo estremecerse, pero, sin
embargo, nunca miró hacia atrás.
La puerta del gimnasio era una placa gruesa de hierro y estuvo cerrada
con llave durante mucho tiempo, así que, cuando la jalaban, las bisagras
escupían un ruido honestamente escandaloso. Finalmente, y una vez lejos
de ellos, Kang caminó primero y Jooheon dejó de intentar seguirle el
ritmo... El sol del mediodía brillaba a través de la ventana del pasillo de
una manera tan nítida que incluso terminó lastimando sus ojos debido a
todo el tiempo que permaneció en la oscuridad.
Jooheon trató de salir corriendo por el pasillo, pero se sorprendió al ver su
apariencia semidesnuda y dio un paso para atrás.
—¿Qué hago con esto...?
Mientras Jooheon se inspeccionaba cuidadosamente, Kang, que lo miraba
con recelo de arriba para abajo como si se diera cuenta tardíamente de la
condición de su ropa, avanzó nuevamente hacia él. La chaqueta del
uniforme estaba vuelta pedazos y no quedaban botones en su camisa. Los
pantalones eran como piezas de fieltro y cuando Kang extendió la mano
para revisarlo, Jooheon rápidamente se encendió en llamas.
—¡Lo siento! Está bien si salimos, en realidad no hay problema con esto.
Solo estaba avergonzado, pero ¡ahora está bien! Vamos.
—No, espera un segundo.
Kang interrumpió las palabras de Jooheon y se quitó la camisa que llevaba
sobre una camiseta de manga larga. Luego se lo llevó a la cara, lo olió y
después lo puso alrededor de los hombros de Jooheon.
—No lo huelo porque piense que esté sucio, es nuevo. Lo llevo puesto por
el frío. Tengo mi uniforme de gimnasia en el casillero así que te lo daré.
Quizá porque eran bastante diferentes en altura, la camisa de Kang,
toscamente envuelta alrededor de sus hombros, era grande. Como cuando
<era niño y jugaba con la camiseta de su papá...Después de terminar la
charla, como si todo estuviera arreglado, Kang elevó las cejas hacia
Jooheon, se volvió y siguió adelante mientras Jooheon lo seguía
apresuradamente, pero con pasitos pequeños. Los casilleros estaban en el
primer piso por lo que probablemente iban a ir directo para allá.
El campus estaba sorprendentemente calmado a pesar de que era
mediodía. Kang y Jooheon caminaron en silencio sin siquiera tener una
conversación. El ritmo de Kang era adecuado, ni demasiado rápido ni
demasiado lento. Jooheon caminaba mirando los talones de Kang, con la
cabeza gacha.
Al llegar al vestuario del primer piso, Kang se dirigió a su casillero sin
demora y Jooheon se paró a unos pasos y solamente lo miró. La ropa de
gimnasia sacada por el chico estaba lo suficientemente limpia como para
no mostrar arrugas. Aunque parece que no olerá a nada más que a
detergente y suavizante, Kang primero lo olfateó y luego se lo dio a
Jooheon.
—Lo he lavado y todavía no lo he usado, así que estará bien. No tienes que
devolverlo, así que úsalo tanto como quieras. Normalmente uso vario así
que compré muchísimos también.
—Gracias.
Aceptó el uniforme de gimnasia, pero fue un momento en el que estaba
confundido mientras pensaba en donde cambiarse.
—¿Y los zapatos?
—¿Uh?
—No tienes zapatos.
—Ah.
Jooheon se miró los pies. Los zapatos se le volaron por el alboroto en el
gimnasio y todo lo que estaba usando eran calcetines sucios. Incluso los
extremos estaban gastados y dejaban su piel ligeramente expuesta. En ese
momento, se sintió avergonzado y solo se conformó con mover los dedos de
los pies de adelante para atrás. Jooheon negó con la cabeza
apresuradamente.
—Tengo zapatos.
Jooheon rápidamente abrió la puerta de su casillero. Como estaban en la
misma clase y los casilleros se distribuían de acuerdo con los números de
asistencia, los de Jooheon y de Kang estaban naturalmente juntos. Fue
fácil sacar los tenis de deporte porque no había nada que poner en el
casillero excepto eso... No obstante, fue cuando sacó sus viejos zapatos y
las agitó para mostrárselos a Kang, que la suela descuidada se abrió como
una cáscara de plátano. Dos pares de pupilas se adhirieron a las suelas
abiertas de los tenis y ambos se quedaron sin habla. Sin embargo,
Jooheon estaba tan avergonzado que podía escuchar un zumbido justo en
su oído. Su cara estaba caliente como el infierno así que, si abría la boca,
estaba seguro de que podría escupir vapor. Ahora que lo pensaba con
cuidado, ni siquiera podía recordar cuándo había comprado estos zapatos.
Pensó que sus suelas estaban un poco flojas cuando las utilizó por la
mañana, pero ni siquiera creyó que estuvieran tan mal.
—Esto, eh, está bien, no es tan grave como crees. Si voy al aula más tarde
y lo envuelvo con cinta adhesiva... No, creo que puedo quitarle un cordón y
enrollarlo al frente. Excepto por la suela, están bien y sirven. Puedo
usarlos durante tres meses más.
Mirando a Jooheon, que estaba hablando con una cara terriblemente roja,
Kang silenciosamente sacó sus propios zapatos de su casillero. Inclinó la
espalda y colocó sus tenis de deporte prolijamente frente a los pies de
Jooheon. Después, le quitó los viejos tenis de las manos hasta dejarlas
vacías... Jooheon sacudió la cabeza con asombro, ni siquiera estaba
seguro de lo que acababa de pasar.
—¿Uh? No, yo no...
—También puedes quedarte con ellos, porque compré varios.
Jooheon miró los zapatos de deporte cuidadosamente colocadas frente a
sus pies. No sabía mucho sobre la marca, pero de un vistazo, podía notar
que era algo caro. Después de tragar una vez, Jooheon volvió a negar
vigorosamente con la cabeza.
—No, esto es demasiado... Prefiero tomar prestados tus zapatos de interior.
Te los traeré mañana.
—Ese uniforme no queda bien con zapatos para interiores.
Cuando levantó la cabeza, inmediatamente lo miró a los ojos. No había
ninguna expresión visible en sus pupilas limpias y claras así que Jooheon
mostró una impresionante expresión de asombro. Sin embargo, a Kang no
parecía importante y levantó la muñeca, que tenía un reloj de metal que
parecía muy caro. Tanto así que difícilmente podrías creer que pertenecía a
un estudiante de secundaria.
—Si no te gusta porque yo ya los utilicé, entonces te compraré unos
nuevos. Nos quedan unos 30 minutos hasta la próxima clase, así que
vayamos a una tienda departamental cercana.
Fue una bondad incomprensible. ¿Era la voluntad del líder de la clase
generalmente así de amplia? Jooheon miró hacia Kang en silencio. Es más
alto que él y sus hombros son como una larga madera. Su rostro es
hermoso. Una expresión en blanco sin margen de interpretación. Como su
nombre lo especificaba, Kang era como un río que fluía con libertad y, sin
embargo, todavía no lo entendía. ¿Cuál es la razón para mostrar tanta
bondad? No hay nada que Jooheon pueda devolverle a Kang. Por supuesto,
no hay nada que Kang realmente quiera de Jooheon. Ese "río" es un gran
hombre. Aunque sus notas son bajas, Jooheon se dio cuenta de que era el
más fuerte en cualquier lugar al que iba y, sin temor a equivocarse, podía
decir que se encontraba en la cima de la escuela secundaria Sejoong. ¡Para
comprobarlo solo tenían que ver la reacción de la pandilla de Moochan
cuando le vieron la cara!
Jooheon, que había estado mirando a Kang durante mucho tiempo, se
mordió los labios con firmeza y bajó la cabeza. Los zapatos de Kang,
cuidadosamente distribuidos adelante, le llamaron la atención de
inmediato y sus pies en calcetines viejos y sucios se sintieron gustosos. Es
decir, siempre ha estado ocupado huyendo del fondo de un abismo así
que, aunque no entiende por qué Kang se está acercando tan tiernamente
a él en este momento... Sí sabía que tenía que tomar su mano.
Jooheon se tambaleó, levantó un pie y lo puso con cuidado en los zapatos
de Kang.
—Traeré tus tenis mañana.
—Sí, vayamos al almacén mañana.
—¡No, no de esa manera!
En ese momento, para aumentar el nivel de extrañeza que ya tenía el
ambiente, se elevó un rostro con una fina sonrisa hermosa, algo que
nunca antes había visto en su vida. Estaba asombrado y tiró de su cuerpo
hacia atrás, pero como si Kang no pudiera notar lo incómodo que estaba
en absoluto, inclinó la espalda y miró a los pies de Jooheon.
—¿Número?
—¿Uh?
—Tamaño del pie.
—¿Por qué?
—Porque es grande.
Kang señaló sus zapatos de una forma bastante natural. Son zapatos
grandes así que por primera vez pensó si era del 4 o en realidad pegándole
al 5. En realidad, los pies de ambos eran de tamaño similar y eso
significaba que su cuerpo estaba algo desequilibrado. Tendría que ser
grande y grueso como él y... En comparación solo era una ramita.
—Ok. Lo entiendo, lo voy a usar por un tiempo.
Sobre todo, no parece ser de buena educación aventarle los zapatos y
regresarle la ropa. Para demostrar que estaba agradecido, rápidamente se
puso los tenis así que Kang asintió con la cabeza como si estuviera
orgulloso de él, después señaló el baño del maestro cerca del vestíbulo
central, diciendo que sería mejor cambiarse el uniforme de gimnasia allí
para poder ir a clases. Kang camina un paso adelante y Jooheon retrocede
otra vez, sostiene el uniforme de gimnasia contra su pecho y le hace caso.
Quizás debido al horario de clases, el baño estaba vacío y absolutamente
limpio. Jooheon pasó junto a Kang y se inclinó cerca del fregadero antes de
entrar en el compartimiento y cerrar la puerta. Como era el baño de un
profesor, era más cómodo cambiarse de ropa porque había más espacio
que en el baño de los alumnos. Era hora de sentarse en el inodoro,
cambiarse primero los pantalones y luego ponerse la camiseta.
—¿2? ¿4?
—¿Qué?
—Me refiero al tamaño del pie. ¿O 5?
Jooheon se sintió incómodo ante la pregunta inesperada que venía del otro
lado de la puerta... 2, el tamaño de los pies de Heeju era seguramente ese,
pero comparado con su hermano, él era una persona que excedía la
estatura promedio de Corea, pero que no se veía genial. No respondió y en
su lugar, rápidamente se cambió el uniforme de gimnasia y salió para
murmurar.
—Pienso que 5.
Kang, que estaba sentado en el fregadero, se levantó y se acercó a
Jooheon.
—De acuerdo. Dame tu uniforme escolar. Iré a la oficina de la maestra a
buscar uno nuevo. Los uniformes que dejaron los alumnos graduados
todavía deberían estar allí.
Jooheon miró a Kang, aceptando naturalmente el darle el uniforme escolar
roto que estaba sosteniendo. Cada año, muchos graduados dejaban sus
uniformes escolares a la escuela por si alguien necesitaba utilizarlos
después. Para emergencias, más que nada. El uniforme escolar que
Jooheon recibió cuando se inscribió también había sido donado y habría
sido un trabajo fácil pedir dos más, sin embargo, no sabe cuántos más
uniformes escolares se necesitarían en el futuro.
Mientras la violencia de Moochan no se detenga, será difícil trabajar en "8".
Y si no trabaja, habrá problemas en su hogar a partir del próximo mes.
Después de todo, era prácticamente imposible ir a la escuela sin dinero...
Será complicado conseguir un trabajo de inmediato así que...
Así que...
Muchos pensamientos flotaban en la cabeza de Jooheon hasta que
finalmente, las palabras que salieron de su boca fueron un simple:
—Gracias.
Jooheon, quien mostró su agradecimiento varias veces, se apresuró a dar
un paso y seguir de cerca de Kang, que había decidido comenzar a
caminar hacia el otro lado.
Jooheon estaba ocupado con sus pensamientos mientras recordaba los
tipos de lugares en los que podía encontrar un trabajo rápidamente, así
como la información de contacto de sus jefes anteriores a tiempo parcial.
¡Lucha! • Capítulo 6
Se acabó la clase.
Mientras sus compañeros de salón se levantaban y tomaban sus maletas,
Jooheon tragó saliva y miró directamente hacia el asiento trasero. A
diferencia de Kang, que empaca sus libretas, libros de texto y libros de
problemas matemáticos, Jooheon no tenía nada que llevar dentro de su
bolso, por lo que estaba abrazando una mochila vacía con una cremallera
cerrada. Muy pronto, se puso de pie y se levantó de su asiento, aunque
Kang lo había estado observando todo este tiempo. Fue un momento
incómodo, pero que no se podía evitar.
Mientras estuvo en el aula, continuó pensando constantemente que era
gracias a él que dejó de estar desnudo. En realidad, en una escuela sin
Kang, la pandilla de Moochan seguramente hubiese hecho más que
tomarlo de los brazos y llevarlo a rastras hasta el gimnasio. De alguna
manera quería mostrarle que estaba agradecido con él.
—Esto... ¿Dónde...? Después del colegio ¿A dónde vas a ir?
—Academia.
Tras una respuesta clara, Kang salió del salón de clases con tanta frialdad
como se había escuchado su voz. Jooheon se acercó apresuradamente
hasta alcanzarlo y continuó hablando:
—¿Qué academia?
—Kook Young soo.
—¿Dónde está la academia?
—En la calle Daechi-dong.
—Ah, Daechi-dong...
De alguna manera, era una forma de comunicación muy diferente a la de
la mañana. Jooheon estaba avergonzado, sudaba y caminaba junto a él,
pero no podía hacer nada más al respecto... Como fue tan amable, de
repente no pudo entender con facilidad cuándo y por qué había cambiado
tan abruptamente. Por supuesto, no hay ninguna ley que diga que Kang
siempre debe tratarlo con amabilidad, pero de alguna manera se sintió...
Honestamente infeliz.
En ese momento, al final de su vista, un rostro que no quería volver a ver
jamás en la vida volvió a aparecer. En un instante, sus labios estaban
secos y todo su cuerpo se sentía como si hubiese perdido sangre. Jooheon
agarró el borde de la camiseta de Kang de forma involuntaria.
—¿Puedo ir contigo?
—¿A la academia?
—No, eso, hay muchas cosas que hacer en la calle Daechi-dong así que
pensé: ¿No sería bueno ir juntos?
Kang frunció el ceño levemente, sin responder. Fue una señal obvia de
rechazo y, sin embargo, debido a su corazón urgente, la mano que sostenía
su camisa solamente cobró mayor fuerza. Kang miró hacia abajo como si
quisiera analizar de mejor manera la forma en la que lo sostenía... Y
mientras lo hacía se permitió reparar en la mano de Jooheon, cuyos
huesos estaban marcados y con la piel muy pálida. Suspiró.
—Vayamos juntos entonces.
Jooheon, que estaba pensando que se aferraría a él con toda su fuerza si
se negaba, levantó la cabeza con sorpresa y lo miró. Kang ya caminaba
adelante de él, sacando su teléfono celular y haciendo una llamada
telefónica a alguna parte. Luego, miró hacia atrás para ver si todavía lo
estaba sujetando. Jooheon se sorprendió de sí mismo al darse cuenta de
que seguía enganchado como un koala.
—Sí, iré por mi cuenta hoy. Por favor, ¿sería mucha molestia para ti si
vienes al final? Sí, buen trabajo.
Después de colgar, Kang habló sin mirar a Jooheon.
—¿Por qué camino vas?
—¿Uh? Oh, del lado de la intersección con Burger King. ¿Y tú?
—Similar. Entonces tomemos un taxi.
—Ok. ¿Pero no iba a ir nadie contigo?
Kang caminó en dirección a la carretera para tomar un taxi y miró hacia
atrás ante las palabras de Jooheon. No había expresión, pero en su rostro
parecía tener escrita la pregunta: “¿De qué estás hablando?”. Así que
Jooheon hizo una forma de teléfono con su mano y susurró:
—Te escuché.
Una leve sonrisa, que parecía formarse en la cara de Kang ante el diálogo
tan inesperado, desapareció rápidamente y dejó una nueva aura de
frialdad dentro de él. Entonces, sin responder correctamente si había
alguien que iba a ir con él o no, Kang se acercó a la carretera y paró un
taxi. Abrió la puerta trasera y miró hacia Jooheon para que pudiera pasar.
Jooheon no había tomado un taxi excepto cuando era muy joven, pero
puede entender lo suficiente como para saber que quiere que suba
primero. Con cuidado, se sentó en el asiento trasero, Kang lo siguió y le
dijo el destino al chófer como si lo hubiese repetido cientos de veces en el
pasado... A veces había jefes que le daban a Jooheon dinero para el taxi
cuando el trabajo de medio tiempo terminaba hasta muy tarde, pero él
nunca lo utilizó. La tarifa del autobús también era un desperdicio y los
taxis eran un lujo, así que prefería caminar.
Estar con Kang era muy diferente a cuando tomaba un taxi con sus padres
así que Jooheon, que estaba mirando alrededor del extraño espacio, vio la
cantidad escrita en el medidor al lado del asiento del conductor y se quedó
algo crispado. Era una cantidad con los que podía pagar el impuesto del
agua de un mes.
"Ya que viajamos juntos... ¿Debo pagar la mitad? No, yo dije que fuéramos
juntos. ¿Debo pagarlo todo? Pero no soy yo quien pidió un taxi así que..."
Jooheon calculó cuánto efectivo podría necesitar. En este momento, puede
pagar lo suficiente para un taxi, pero va a ser difícil mantenerse de pie por
todo un mes. Más aún cuando seguía sin poder encontrar su próximo
trabajo a tiempo parcial... Jooheon respiró profundamente, pensando que
debía mostrarse agradecido, y miró a Kang una vez más. Ya era mucho
abuso, posiblemente. La ropa y los zapatos que llevaba eran todos
regalados. Incluso Kang también fue el benefactor que lo salvó en un
momento de crisis. Recordando eso, Jooheon se sonrojó porque estaba
avergonzado de actuar, como un mendigo. Mordió sus labios con firmeza y
buscó en su bolsillo hasta encontrar su vieja billetera. La academia
Daechi-dong no está lejos de la escuela así que, mientras el estómago de
Jooheon estaba todo revuelto, su taxi se detuvo a un lado de la carretera y
les indicó que habían llegado a su destino. Estaba tratando de revisar el
medidor a toda prisa para ver cuánto salía, pero la mano de Kang se
extendió primero que la de él.
—Pagaré con tarjeta.
Jooheon, quien solo miró la mano del chico con un rostro desesperado,
finalmente salió del taxi y murmuró:
—Yo... Estaba intentando ser...
—No importa, también tengo muchas tarjetas.
Kang, quien volvió a guardar la tarjeta en su billetera, respondió con
calma... Y como si no fuera mentira, varias tarjetas aparecieron entre los
pliegues igual a si quisiera que las mirara con atención. Sin embargo,
independientemente de si la utilizó o no, el estado de ánimo de Jooheon no
mejoró en absoluto. Solo quería sacar su billetera y darle a Kang el pasaje
del taxi... Pero nunca la encontró. La billetera de él la había hecho con sus
manos y la de Kang era una billetera de cuero brillante. No tenía forma de
saber que marca significaba el patrón en el frente, pero era natural que
fuera bastante caro.
—Vamos. La academia está aquí.
Mientras Jooheon dudaba, Kang señaló el gran edificio en la parte de atrás
y caminó directamente hasta ella. Jooheon, que estaba mirando la parte
trasera, se sorprendió al notar lo bonita y elegante que ya era. Había una
tienda de conveniencia en el primer piso del edificio en el que había
trabajado a tiempo parcial durante bastantes meses antes de trabajar en el
Bar 8. Sin embargo, dado que es un edificio que sirve con motivos de
educación, el número de personas disminuye después de las 12 en punto
y, además, había resultado que el salario era muy corto... Por eso es que
básicamente se mudó a "8" al final.
Jooheon se alejó de Kang y entró en el edificio. Era un momento de mucha
actividad por lo que el interior de la tienda estaba lleno de estudiantes.
Tenía planeado esperar a que comenzara la clase de la academia así que
entró por el pasillo y se sentó en el sofá del vestíbulo, observando fijamente
la puerta giratoria y escuchando el sonido de las personas que pasaban a
su alrededor.
—Genial, mira sus zapatos.
—Es una línea popular.
—¿Ganará mucho dinero?
—Es demasiado caro incluso para alguien con dinero.
La mirada chismosa de los jóvenes estaba clavada en los zapatos de
Jooheon... Él también los miró. Pensó que eran caros, era algo lógico, pero
no sabía que eran lo suficientemente caros como para ocasionar la envidia
de la gente que estudiaba en una academia de por si lujosa... Poco
después de mirar hacia abajo durante mucho tiempo, Jooheon sonrió. Que
ridículo. Los tenis de alta gama, cuyo precio ni siquiera conoce, eran
zapatos de otra persona. En realidad, sus pies están utilizando calcetines
viejos que están rotos y que ocasionan que sus dedos se froten contra el
cuero.
—Vaya.
Si la clase ya estaba comenzando o no, los estudiantes se alejaron como
una marea peligrosa hacia el fondo. Jooheon abrió silenciosamente la
puerta de la tienda de conveniencia e inclinó la espalda para saludar. El
dueño de la tienda, el que vio después de mucho tiempo, reconoció a
Jooheon y puso en su cara una expresión de mitad asombro y mitad
alegría. Primero, preguntó cómo estaba y luego abrió una conversación
más detallada, explicando las circunstancias por las que estaba pasando
antes de preguntar si podía volver a conseguir un trabajo de medio tiempo
allí.
—Es tan bueno que Jooheon vuelva a aparecer por aquí. Amable y sincero.
Pero ¿sabes? No puedo solo correr al estudiante que viene por las noches.
—Oh sí. Entiendo. Solo... Estaba preguntando si había un espacio
disponible. No te agobies demasiado.
—¿Tienes prisa? Si no te importa si no es en una tienda de conveniencia,
escuché que había un trabajo de medio tiempo en un café cercano que
abría las 24 horas. Puedo preguntar.
—Entonces muchas gracias, jefe.
Cuando Jooheon sonrió ampliamente ante la propuesta, el jefe se rio y
pellizcó la mejilla de Jooheon.
—Nuestro Yeo Joo-heon todavía es suave y tierno. Preguntaré y te
contactaré más tarde. ¿Tu número es el mismo?
—¡Sí, gracias!
Jooheon, que le agradeció otra vez, escuchó como el jefe decía que tenía
una promoción de 2x1 así que le dio dos cafés con leche... Jooheon, quien
salió de la tienda de conveniencia con leche en ambas manos, se quedó en
blanco durante un rato y se preguntó a dónde ir. Antes de ir a la academia
le dejó un mensaje de texto al gerente de "8" diciéndole que renunciaría a
partir de hoy, por lo que obviamente no se presentaría al turno. La relación
laboral terminó con una simple respuesta diciendo: "Ok". Pues después de
todo, era una tienda con tanta gente, clientes y empleados, que no tenían
ni el más mínimo arrepentimiento por los que se iban.
Después de mucho tiempo, estaba pensando en irse a casa temprano para
cenar con su abuela o hacer sus tareas... Pero Jooheon se quedó mirando
las dos leches de café que tenía en la mano y pensó, que tal vez no era una
mala idea compartir. Jooheon parece estar demasiado decidido a darle a
Kang su bote de café así que, lentamente, fue de nuevo al sofá del
vestíbulo y se sentó allí. Era el mejor lugar para ver salir a los jóvenes
después de tomar clases y, aunque no sabía cuándo terminaría la clase de
Kang exactamente... La verdad es que imaginaba que valdría la pena la
espera.
✤✤✤✤✤✤
Alguien le tocó el hombro, así que levantó lentamente la cabeza. Las
manos que lo sujetaban eran firmes y cálidas por lo que se sentía
ligeramente familiar... Sin embargo, de repente se quedó absolutamente
perplejo al escucharlo decir:
—¿Por qué estás aquí?
Fue la situación perfecta para hacerle escapar del sueño. Jooheon abrió
los ojos de un modo exagerado y miró hacia adelante de una vez. Un rostro
tan familiar como su toque estaba frente a su nariz.
—Yeo Joo-heon. ¿Qué estás haciendo aquí?
—Uh...
—¿Me estabas esperando?
A diferencia del toque cálido y amable, los ojos de Kang estaban
ligeramente fruncidos. Como estaba avergonzado sentía que no podía
hablar bien así que Jooheon se mostró muy vacilante a la hora de dar su
explicación.
—No, bueno, tenía trabajo que hacer aquí... Quiero decir, estuve dando
vuelta por allí por un tiempo y luego me senté aquí. No estaba esperándote
a propósito, pero... Esto... Oh, sí, quería darte esto.
Kang, que frunció el ceño durante todo el discurso de Jooheon, bajó la
mirada y le vio las manos. Jooheon sintió como si lo estuviera
inspeccionando más a detalle de lo que debería así que el bote de café con
leche se comenzó a tambalear de un lado a otro. ¡¿Pero qué estaba
haciendo?! ¿Dónde diablo se quedó dormido? Estaba lleno de
arrepentimientos y nerviosismo así que ni siquiera podía mirarlo a la cara.
—¿Por qué te quedaste dormido?
—Porque siempre estoy cansado después de ir a la escuela.
Su rostro estaba caliente. Asintiendo con la cabeza hacia adelante y hacia
atrás como si más que convencerlo a él intentara convencerse a sí mismo...
Obviamente había muchas otras razones para estar cansado. Tenía un
trabajo a tiempo parcial hasta el amanecer y luego tenía que irse de
inmediato a la escuela. Hubo bastantes problemas con Moochan así que,
en la siguiente clase, la que ocupaba para descansar, apenas durmió
porque estaba siendo muy consciente del hombre a sus espaldas.
Entonces, tan pronto como se sentó en el mullido sofá de la academia, fue
natural que se quedara dormido en un instante. Pero ¿no es imposible
sacar toda la historia y contársela a Kang? ¿Qué podría lograr con eso? En
ese momento, Kang extendió la mano y tomó el café con leche, luego le
puso el popote y se lo volvió a tender a Jooheon.
—Vamos, tú también bebe.
Cuando Jooheon aceptó, Kang tomó la otra leche, le puso el popote y se la
llevó de inmediato a la boca. Si lo veías con detenimiento podías pensar
que trabajaba en una empresa de café con leche, promocionando los
empaques o incluso haciendo comerciales para tener más consumidores.
Kang de repente miró hacia atrás, porque había comenzado a caminar en
dirección a la salida.
—¿No vienes?
Jooheon, que estaba mirando estúpidamente su bonita figura, se levantó
del asiento, tomó su bolsa vacía y volvió a correr en dirección a Kang. El
chico esperó a que llegara a su lado y luego volvió a avanzar lentamente.
Cuando salieron del edificio, ya estaba haciendo frío afuera. Jooheon sacó
el teléfono celular que tenía en el bolsillo de su traje de gimnasia. El
tiempo mostrado en el cristal era 10:30... Son las 10:30. ¡Así que estuvo
dormido por cuatro horas! Impactado por este descubrimiento, Jooheon
miró el teléfono para ver si estaba roto y después volvió la mirada hacia
Kang.
—Voy a volver a ir a la academia después de hacer mi tarea en el café,
estoy pensando que voy a tardar aproximadamente una hora. Si quieres,
ven y quédate conmigo.
—¿Vas a ir a la academia de nuevo?
Jooheon durmió durante cuatro horas, lo que obviamente significaba que
las clases de Kang duraban cuatro horas y un poquito más... Es
sorprendente saber que después de estudiar en la escuela durante tanto
tiempo, tenga que volver a hacerlo, pero en un diferente lugar. Era un
horario que el sentido común de Jooheon no podía comprender.
Cuando miró hacia arriba con la boca bien abierta, una breve sonrisa pasó
por el rostro de Kang.
Fue tan amable, que obviamente dijo que sí.
Jooheon, guiado por Kang, entró en un café cercano a la academia. Era
una famosa franquicia que no conocía así que no le sorprendió cuando
descubrió que todo el menú estaba en inglés y que los precios eran
bastante exagerados. El café es más caro que el taxi. ¿Y qué es lo que tiene
el café que lo hace costar así?
Cuando Kang terminó el pedido, se acercó nuevamente hacia él y presionó
su hombro para llevarlo ahora en dirección a los asientos... Había una
mesa para cuatro que estaba cerca, por lo que Jooheon y Kang se sentaron
cara a cara. A diferencia de Jooheon, que no deja de moverse de un modo
nervioso incluso cuando está sentado, Kang dejó familiarmente su mochila
junto a él y sacó su libro de problemas matemáticos, su cuaderno y su
estuche de lápices. Luego, cuando sonó la campanita del pedido, Jooheon
se levantó rápidamente, fue al mostrador y trajo una bandeja con bebidas
que nunca había probado en su vida. Esas bebidas eran muchísimo más
caras que el taxi.
Con una cara temblorosa, sus ojos comenzaron a rondar por aquí y por
allá, aunque Kang ya había sujetado su taza.
—Me alegra que no tenga que tirarlo hoy. Siempre he sentido que tener
que ocupar cuatro asientos es demasiado triste así que pido dos bebidas
todos los días.
Parecía que las palabras de Kang no eran falsas.
La mesa no era tan grande, así que cuando puso el libro de problemas,
algunos cuadernos y un montón de papeles, se sintió como si todo
estuviera amontonado a pesar de que era para 4 personas. De todos
modos, era una oportunidad que no tenía todos los días así que
rápidamente se llevó la taza a la boca... Ah. El rico y fragante aroma del
chocolate le tocó la nariz de inmediato. Pensó que el café solo vendía café,
pero no parecía que ese fuera el caso cuando ya tenía en las manos algo
tan dulce como eso. Jooheon respiró varias veces y luego tragó un sorbo
con cuidado. Era una bebida de chocolate dulce muy sabrosa y lujosa.
—Es delicioso.
Afortunadamente, la mirada de Kang estaba fija en una pila de papeles
que parecían ser la tarea de la escuela. Se sintió aliviado al pensar que no
lo había escuchado, pero Kang habló, aún con la mirada fija en los
apuntes.
—Es un menú famoso de aquí. ¿Estuvo bueno?
—Oh sí. Es realmente delicioso.
—Pensé que te gustaría.
—... ¿Cómo sabías que lo haría?
Kang, que estaba escribiendo algo rápidamente, miró a Jooheon y señaló el
café con leche de la tienda de conveniencia. El que había dejado al lado de
la mesa.
—Parece que estás más acostumbrado a tomar bebidas así.
Fue un razonamiento acertado. Es un producto de gama alta y tiene un
sabor excepcionalmente diferente al del café con leche de la tienda. En
realidad, ese café era algo que a Jooheon no le gustaba mucho por su
sabor amargo. Por supuesto, aunque no fuera agradable era barato así que
se sentía en la completa obligación de acabárselo para calmar su hambre.
Jooheon levantó la cabeza y miró a Kang, pero el hombre parecía estar
demasiado ocupado haciendo los deberes como para seguir conversando
con él. Dijo que iba a hacer su tarea y luego ir a la academia, por lo que el
tiempo restante es de aproximadamente 40 minutos. Incluso para
Jooheon, que no estaba familiarizado, las tareas acumuladas en frente
suyo no parecían ser la cantidad que se podría completar en 40 minutos.
Jooheon se inclina cómodamente contra su espalda y envuelve la taza
entre sus manos. Es natural que Kang esté esforzándose en sus estudios
porque quiere ser médico. Solo había logrado pensar que esa persona era
inteligente desde su nacimiento y que era bueno para estudiar. No tenía
idea de que iba a la academia hasta altas horas de la noche ni que hiciera
tarea incluso en su tiempo libre.
Jooheon bebió su bebida de chocolate caliente, la que le gustó bastante y
pensó, que todos viven de su propio esfuerzo.
¡Lucha! • Capítulo 7
Su última clase terminó a la 1 am. Después de regresar a casa y completar
las tareas restantes, las 2:30 am debería ser el tiempo final.
Kang levantó la mano y se frotó los párpados. Sus ojos parecían arder y su
frente estaba hormigueando por el terrible cansancio. Kang era un hombre
con un físico y una mentalidad fuertes. Había logrado resolver todas las
ecuaciones que tenía pendientes en su libro, pero la literatura era un
problema diferente al que no le encontraba solución. Mientras recibía
tutoría individual de un instructor famoso, su puntuación aumentó
dramáticamente... Pero, aun así, ponerse al corriente estaba siendo muy
agotador.
Después de masajear sus estúpidos ojos, bajó las manos y algo similar al
plástico le golpeó los dedos. Era café con leche, el botecito que había
puesto previamente en el portavaso del asiento trasero de su coche. Una
risa suave fluyó sin su permiso así que tuvo que levantar su mano y
cubrirse la boca. Estaba haciendo su tarea en el café y cuando llegó el
momento de ir a la academia, le pidió al conductor que primero se llevara
a Jooheon. Pero el joven le preguntó: ¿Por qué? ¿Por qué me vas a llevar?
Así que la respuesta fue un simple: Porque te lo debo. La persona que me
llamó cuando preguntaste, era mi chófer.
Cuando sale de la escuela, si va acompañado de un amigo de la misma
escuela, el chófer solamente se va a casa y lo deja solo. No era como si su
padre le pidiera que investigara a todos y cada uno de los chicos con los
que se juntaba, pero odiaba no tener ni la más mínima sensación de
privacidad. Le dijo que fuera más tarde y él se dedicó mientras tanto a
tomar un taxi... Pero Jooheon pareció entender todo mal después de
escuchar la llamada. A altas horas de la noche, incluso si no eran sus
amigos cercanos, a menudo su chófer los llevaba como una cortesía por lo
que cuando llamó al automóvil y luego invitó al joven a pasar, el hombre
entendía completamente lo que tenía que hacer.
Yeo Joo-heon era un muy buen tipo, pero era infinitamente simple y
aburrido. Hasta ahora, la razón por la que Kang había soportado al chico
fue enteramente gracias a la completa educación de etiqueta que le había
inculcado su familia así que, incluso se podía decir que fue una
coincidencia que encontrara a Jooheon en el viejo gimnasio por la mañana.
Jooheon no había llegado a la clase, pero a Kang no le importaba en
absoluto.
La única vez que Kang habló con Jooheon fue cuando estaba en los ojos
del profesor de aula y tenía que hacer algo para despertarlo. Aparte de eso,
no estaba lo suficientemente interesado en él como para dejar la clase y
salir corriendo a su encuentro. Fue una coincidencia que saliera del aula.
En realidad, iba a la oficina de la escuela porque tenía algo que notificar
acerca de su asistencia a la competencia de matemáticas fuera del
campus. La oficina de la facultad estaba en el nivel inferior de su salón de
clases así que por lo general y como no quiere usar las escaleras centrales,
va por el otro camino... Así que, mientras subía las escaleras del área
norte, sintió una sensación muy molesta pegando en la punta de su nariz.
Había una intensa feromona Alfa liberada por alguien a voluntad.
Normalmente no lo notaría, pero claramente podía sentirlo como si se
tratara de un río intenso y bravo. Un Alfa enojado que da feromonas Alfa
desagradables. Por lo tanto, excepto en casos muy excepcionales, es de
sentido común echar un vistazo y verificar que todo estuviera corriendo de
manera adecuada... Pero no sabía qué tipo de accidente le había ocurrido
al Alfa como para que hiciera algo como eso.
Siguiendo esa desagradable sensación, fue que llegó al viejo gimnasio. En
ese momento, sabía que ese Alfa no estaba derramando feromonas ni por
accidente, ni porque estuviese enojado o porque algo le estuviera pasando
a esa persona. Cualquiera podía notarlo, a menos que fuera un Beta...
Esta era una feromona lanzada para marcar.
Fue cuando Kang dio la vuelta frente a una puerta de hierro bien cerrada
que escuchó un débil gemido y el crujido de un piso de madera. Era un
sonido tan pequeño que incluso dudó si realmente lo había escuchado...
Sin embargo, en ese momento y por alguna razón, Kang se sintió
verdaderamente mal. Es, como esa sensación que tienes cuando ves entrar
a alguien a tu casa con los pies sucios y hace un desastre cuando acabas
de limpiar. Quizá era así de desagradable porque soltó la feromona cerca
de él, pero, de cualquier modo, Kang se volvió y abrió la puerta de hierro
sin vacilar... Jooheon estaba en medio de una feromona que era tan espesa
como pesada y asquerosa. Cuando recuerda esa escena se siente mal de
nuevo así que Kang golpeó la tapa de plástico del bote de café con leche...
Jooheon era un Beta, así que no parecía sentirlo en absoluto, pero, la
verdad es que el asunto estaba muy mal. Hwang Moochan también era un
tipo bastante extraño. Es decir, ¿es normal que una persona golpee y
desnude a alguien? Además, hablando de eso, tampoco es que quisiera
vestirlo... Fue solamente que el olor corporal de las feromonas del Alfa
estaba tan mezcladas en el cuerpo de Jooheon que pensó que sería mil
veces mejor si olía a los productos con los que lavaba su uniforme de
gimnasia. Y sobre sus tenis, pues esa no fue una acción que significara
mucho tampoco. De todos modos, era rico; y el auto estaba esperando
justo en frente de la puerta de la escuela por lo que incluso podría irse
descalzo.
Kang pone la otra pierna sobre su rodilla y hace crujir los pies al ritmo de
la música clásica que fluye en el coche.
Fue un poco molesto que Jooheon lo alcanzara de repente cuando salía de
la escuela y tuvo que tomar un taxi, aunque tuviera puestos esos... feos
zapatos de interior. Sin embargo, había sido algo curioso ver a Jooheon
bebiendo chocolate caliente mientras usaba un gran traje deportivo, que
era la ropa de alguien más. Era chistoso así que solo cuando un
compañero le dijo que ya había llegado el maestro de turno, levantó la
mirada de la cara de ese chico y miró hacia la puerta de salida.
... ¿Por qué se aferró a su camisa de esa forma?
—Del 5...
—¿Sí? ¿Qué dijo?
—No, nada.
Ya que el conductor miraba por el espejo retrovisor, Kang decidió cerrar la
boca y cambiar de tema.
Estaba cerca de casa así que dirigió su mirada a lo largo de la familiar
pared larga. Se abrió la primera puerta y el coche entró suavemente
dentro... Una vez más, sintió un hormigueo en la frente así que Kang
levantó la mano para poder frotarse. Mientras cerraba los ojos, el
automóvil pasó rápidamente por la segunda puerta y se detuvo finalmente
en la entrada principal. La hermosa casa de un solo piso era el orgullo de
su abuelo. Obviamente, como no existían niveles superiores, el sitio era
demasiado grande y eso provocaba que Kang estuviera aún más cansado
de lo normal.
Cuando salió del auto y entró a la casa, la gente se alineó y le saludó con
demasiada cortesía. Era una práctica común para cuando el abuelo, el
padre y el hijo entraban y salían de allí así que Kang pasó rápidamente en
silencio y con un rostro más que cansado.
El secretario Park siguió familiarmente al chico mientras caminaba.
—¿Está el abuelo en la habitación?
—Fue al club de golf por la tarde y se acostó temprano. Su padre todavía
está de viaje de negocios y su madre está durmiendo... Me parece que
mañana van a desayunar con el presidente ya que la joven dama vino por
la noche.
La frente de Kang estaba completamente arrugada, por lo que se fue a su
habitación sin decir nada al respecto, solamente presionando su cabeza
para intentar detener el dolor que había comenzado a crecer. Entonces,
mientras atravesaba el largo pasillo y como si la hubiese invocado, un
rostro que no era tan agradable sobresalió entre la luz y abrió la boca para
decir:
—Tanto tiempo sin verte. ¿Cómo estás?
—Estoy bien, ha pasado mucho tiempo. Debes estar ocupada.
—¿Hay alguien en Corea que esté más ocupado que los jóvenes que están
a punto de presentar sus exámenes finales? ¿Es difícil en estos días?
—Bueno, noona ya terminó así que no creo que lo sepas realmente. Y no
hay nada particularmente difícil para mí.
A diferencia de su hermana, que sonríe una y otra vez, ha pasado mucho
tiempo desde que hubo una expresión duradera en el rostro de Kang. En la
superficie, no parece que exista algún problema entre hermano y hermana,
pero cuando miras la realidad, descubres que es como si pisaran un
campo minado constantemente.
—¿Es así? Bueno, el abuelo es muy soñador. Para lograr todo lo que tiene
planeado para ti, debes ingresar rápidamente a la escuela de medicina de
Corea. Es una pena que no podamos ir juntos a mi facultad, incluso si
ahora te conviertes en estudiante de último año o de tercer año, el año que
viene terminaré mi pasantía.
—Sí, es una lástima. Pero ¿sabes qué? Es demasiado tarde. Hablemos
mañana. Buenas noches.
Kang terminó la conversación con un tono urgido, y en caso de que su
hermana decidiera continuar alzando la voz, rápidamente entró a la
habitación y cerró la puerta con llave. Su hermana mayor, que es solo
cinco años mayor que él, está en el epítome de una brillante carrera.
Desde que era joven, nunca ha tenido obstáculos reales ni ha escuchado
que fracase jamás. No le gustaba hablar de los viejos tiempos y era tan
talentosa que se graduó temprano de la escuela secundaria de ciencias e
ingresó a la escuela de medicina de Corea. Si fuera una familia normal, su
hermana se habría sentido orgullosa por él en lugar de solamente juzgarlo.
Le hubiese mostrado apoyo en lugar de una impresionante presión.
Kang agarró su cabeza y rebuscó en su bolso por una pastilla para el
dolor. Todavía tenía que terminar la tarea restante de la academia.
¡Lucha! • Capítulo 8
El tiempo con la familia es realmente difícil. En particular, el tiempo juntos
a la hora de comer.
Kang tenía puesta la corbata del uniforme y se había sentado a la mesa
mientras miraba su reloj. Su hermana, que estaba acomodada justo en el
otro lado de la madera, se encontraba con la barbilla en la mano y el
teléfono celular entre los dedos de la otra.
Anoche estaba cansado así que ya no quiso hablarle, pero hoy que había
estado intentando tener solo una pequeña conversación con ella solamente
parecía que hacía su mejor esfuerzo en mirar para otro lugar.
El señor Park dijo que su madre había salido temprano debido a una
reunión de improviso así que, lamentablemente solo eran ellos tres.
¿Realmente tuvo una reunión o simplemente decidió que estaba bien
escaparse y no enfrentarse a ninguno de sus hijos? No sabía cuál era la
respuesta correcta y tampoco quería preguntar.
—Viene el presidente.
El abuelo parecía bastante conforme por el final de las palabras del
empleado que estaba parado en la puerta. Todos mantienen una posición
erguida y hermosa mientras que Kang solo mastica el pan tostado y luego
toma su café. Como para verse más intimidante, el abuelo caminó con
fuerza, se acercó al asiento superior y luego se sentó haciendo muchísimo
escándalo, aunque Kang fingió no poner atención en esos detalles. ¡Es tan
estúpido que lo traten de "presidente" incluso dentro de la casa! Ya le
prepararon arroz caliente y sopa cuando debería conformarse con pan
tostado con mantequilla, un vaso de jugo y un café como la gente normal.
—¿No quieres comer algo más que pan?
—Si como demasiado me da sueño.
Incluso con la respuesta tan casual de Kang, la expresión desagradable del
abuelo no cambió en lo absoluto. Casi todas las mañanas era lo mismo, y
le resultaba aburrido hasta morir. Sin embargo, el anciano podía tener sus
razones para molestarse por escucharlo decir algo como eso cuando
apenas tenía diecisiete. Es decir, el hombre tiene casi ochenta años de
edad y siempre se ve terriblemente lleno de energía.
—Pues yo digo que tienes que alimentarte mejor.
Finalmente, tal vez por orden suya, se colocó frente a Kang un cuenco de
porcelana blanca que tenía costillas en salsa y una muy buena cantidad
de estofado. Su estómago medio dormido no parecía preparado para
aguantar algo como esto aún y cuando era un desayuno perfecto para el
gusto de los carnívoros que no toleraban las comidas a base de puro pan.
El abuelo tenía una extraña cara sonriente mientras veía el arroz y luego,
ágilmente, comenzó a colocar abundante salsa en sus costillas al vapor.
Puso una cucharada grande de costillas en un plato diferente, un trozo de
kimchiy lo envolvió de tal manera que fue más fácil para él darle una
mordida tremenda y desordenada. Es una escena que hace que la saliva se
acumule en la boca con solo mirarla, pero Kang devuelve con cuidado el
cuenco de costillas al vapor que le habían ofrecido y contesta:
—Esto no va bien con el pan. Come mucho por mí, abuelo.
—La gente debe comer carne para ganar fuerza ¿Si no de que otra manera
aguantarían el día? Para que las células cerebrales funcionen tú debes...
—Necesitas carbohidratos, no proteínas.
La mirada de Kang y del abuelo se cruzaron cuando lo interrumpió. El
abuelo estaba lleno de comida, hinchando constantemente las mejillas
mientras masticaba su cucharada de arroz.
—Todas son fuentes de energía.
Sin embargo, pronto su hermana entró en la conversación, observando a
Kang en silencio hasta que finalmente abrió la boca y metió una inmensa
cucharada de arroz hasta conseguir que se le hincharan las mejillas. Kang
suspiró en secreto. De esta forma, entendió una vez más que la persona
que más se parecía a su abuelo en el mundo entero, era esa maldita
mujer. Desde una dieta descontrolada hasta su gusto desmedido por la
carne coreana. Esa habilidad de hablar en los momentos inadecuados.
—Hija, ¿quieres contarnos algo de lo que has estado haciendo?
—Por supuesto que sí. ¡Pero come despacio, abuelito! Es peligroso hablar
mientras masticas, ¿no es verdad?
Kang miró la apariencia del anciano, emocionado ante la aparición de la
mujer y su voz chillona respondiendo alegremente a las preguntas.
—Entonces ¿a qué área vas a enfocarte?
—Ayer les dije a mis supervisores que quería ir al área de obstetricia y
ginecología. Mi hospital es el mejor del mundo para el tratamiento de la
infertilidad, entonces ¿por qué debería elegir otro departamento? ¿Qué
harían sin mí, además de perderse?
Y sonrió. Una risita como el sonido del viento, pero más insoportable y
fastidiosa. Wooju y bebés. Una combinación sorprendentemente
inapropiada.
Kang carraspeo, tratando de evitar la mirada que estaba enfocada en él
cuando dijo:
—Siempre pensé que harías algo más interesante que eso.
—¿Hmm? No estamos tratando solo la infertilidad. Tarde o temprano,
planeamos ampliar un hospital especial para niños en el área
metropolitana. Si estudias, entonces tal vez puedas hacerte cargo de...
—No me interesa.
—Pero si le dieras una oportunidad estoy segura de que...
—Si no es algo que me interese, no lo acepto y punto. Entonces te pido que
dejes de decirme que entre a manejar algo tan... Estúpido como madres y
niños y te apartes de mis decisiones de ahora en adelante. Cuanto más lo
escucho, más repugnante me parece.
Incluso si tuviera la intención de hacerlo, hubiese peleado con Lee Wooju
igual con tal de llevarle la contraria. ¡La mejor persona en cualquier
momento y lugar! Siempre dándose sus aires de grandeza simplemente por
haber nacido excelente. "Vamos a ayudar con la infertilidad" "Vamos a
agrandar el hospital". ¡Siempre tiene que ser un ser humano infestado por
el deseo de tomar la iniciativa!No tiene lógica, solo fe ciega
Kang entonces recordó que el monje que era un buen amigo de su abuelo y
padres, predijo para él que un niño nacido en el año de la serpiente se
convertiría en el pilar de la Fundación Seryong. Sería un pájaro al inicio,
pero luego ascendería como un Imoogi (Dragón coreano). Y ya que el lugar
donde los Imoogi contienen la respiración y esperan el momento oportuno
para mostrar sus colmillos es en lo más profundo del río, naturalmente se
decidió que el nombre del niño fuera "Lee Kang". Esto fue antes de que
naciera Kang, así como la hermana de Kang, Wooju, que significaba
universo. El lugar donde los Imoogi tienen sus batallas finales.
Ésta es la única razón por la que su abuelo tenía una completa preferencia
sobre la nieta que era excelente desde nacimiento y brillaba cada vez más
a medida que crecía. El universo, que deslumbraba a todos sin esfuerzo en
lugar del río que necesitaba de la lluvia para crecer.
Wooju finalmente lo miró como si estuviera muy indignada, se levantó del
asiento y salió del comedor con pasos ruidosos. Era una situación familiar
terrible así que Kang lanzó un suspiro mientras escuchaba el sonido de
una fuerte patada contra la puerta como música de fondo.
Apretó con fuerza los dientes y luego se tragó en pan. Y como siempre se
enoja en la mañana, cuanto más ligero sea el menú del desayuno, mejor.
¡Lucha! • Capítulo 9
—¡Abuela! ¿No tienes que desayunar?
—Comencé a toser de nuevo.
—Pero la abuela tiene que comer. Toma un trago rápido. Es una sopa
nueva así que estoy seguro de que va a saber bastante bien.
—No como porque ahora no tengo hambre.
Jooheon refunfuñó, se sentó frente a la sopa y sostuvo una cuchara. Es
porque está muy preocupado por la salud de su abuela que piensa que
estaría bien trabajar menos horas y llegar pronto a casa.
La sopa recién hervida era una fragante sopa de miso. Jooheon come y
prepara de todo, pero le gustaba mucho la sopa de miso así que vació su
plato de arroz y arriba le puso el miso.
Jooheon, que hacía saltar el arroz en el aire, miró a su abuela, sentada
frente a él con una cara demasiado pálida para su gusto.
—Por cierto, abuela... ¿Nosotros teníamos miso?
—Lo compré ayer.
—No, no hagas eso. Estoy tratando de ahorrar algunos centavos porque los
costos del hospital son muy altos. ¿Fuiste al hospital ayer? Eso era lo
importante. Lo que dijo el doctor era importante también. ¿Qué pasa con
la medicina?
—Solo estoy muy vieja. ¿Hay algo extraño en eso? Es normal que no tenga
buena salud a esta edad.
Apenas se escuchó el final de la oración por el sonido tan escandaloso de
su tos. Jooheon, que estaba comiendo casi como si bebiera la sopa, detuvo
la cuchara y la miró con bastante ansiedad. Desde el momento en que
quedaron a su cuidado, descubrió que la salud de su abuela no era
precisamente tan buena que digamos. Mientras tanto, la verdad es que se
siente como si hubiera arruinado su cuerpo mientras trabajaba duro para
mantener con bien a sus dos nietos. Por supuesto, aunque Jooheon
comenzó un trabajo de medio tiempo y se estaba tomando un descanso de
todas sus cargas anteriores, su salud deteriorada no pudo recuperarse
fácilmente una vez más... Han pasado varios meses desde que descubrió
que no podía mantenerse de pie por más de cinco minutos porque la
fuerza en sus piernas era terriblemente baja y, recientemente, también
estaba preocupado por esa fea tos. Solamente cuando Heeju estaba en
casa, podía sentirse aliviado de tener un "par de manos extra".
—No te olvides de ir a la "Clínica Oriental" el día de hoy. Ve también una
vez a la semana. Sería mejor si recibes acupuntura.
—Todavía confío en el médico de siempre. No le tengo paciencia a otro. Por
cierto, ¿ya arreglaste ese traje de gimnasia? Lo vi, y se ve mucho mejor el
día de hoy.
—Sí, ya lo hice así que no le tomes importancia a eso. He terminado de
comer.
Rápidamente recogió el tazón de sopa, se bebió las sobras y fue
directamente al lugar donde tenían su vieja lavadora... Lavó el uniforme de
gimnasia que le había prestado Kang tan pronto como llegó a casa, pero no
pudo secarlo correctamente durante la noche porque parecía que iba a
comenzar a llover. Aun así, solamente está un poquito húmeda ahora por
el simple hecho de que lo metió a la caldera encendida durante toda la
noche. Jooheon planchó cuidadosamente la ropa. Es probable que las
planchas que son más antiguas quemen la ropa si dejas de darles
mantenimiento por un tiempo así que tuvo que hacerlo con mucha, mucha
calma. Puso con cuidado el traje de gimnasia y los tenis en una bolsa así
que su mochila comenzó a pesar un montón.
Cuando entró a la escuela, estaba pensando en usar el uniforme de
gimnasia que recibió junto con su uniforme escolar. Esto también era una
donación. Sin embargo, a diferencia del uniforme de diario que estaba un
poco gastado, el uniforme de gimnasia había perdido su color original
debido al sudor y la suciedad. Si el traje de gimnasia es color marfil, el de
Jooheon estaría cerca del color blanco así que nunca se lo puso o si lo
hacía, era una vez cada dos semanas. Ni siquiera necesitaba ropa de
gimnasia porque realmente no participaba en la clase así que se quedó la
gran mayoría del tiempo en algún rincón de la casa.
Jooheon miró el traje de gimnasia arrugado durante un rato con una
mirada confusa, pero no había de otra más que ponérselo porque el otro
estaba destrozado. De todos modos, cuando abre la puerta trasera, va
rumbo a la escuela pensando que hubiese sido mejor llegar desnudo.
✤✤✤✤✤✤
Normalmente llega a la escuela unos minutos antes de que empiece la
clase, pero hoy está incluso antes de la hora. Esto es porque quiere
terminar sus tareas con el menor número de testigos posibles.
Jooheon, quien abrió la puerta trasera y entró al salón de clases, se
sorprendió inmediatamente después de descubrir que Kang ya estaba allí
sentado. Era muy temprano, así que naturalmente pensó que no llegaría
hasta muchísimo más tarde, pero estaba.
Jooheon se sentó con cuidado en su asiento. Todavía tenía su mochila en
el hombro cuando se acomodó, mirando la mesa vacía de la escuela y la
pizarra que estaba justo detrás de él... Entonces fue cuando sintió su
mirada en la cabeza. Jooheon dejó su bolso al lado y sacó lo que había
estado guardando dentro, pensando en lo sorprendente que era tener algo
más que hacer que trabajo y tareas sin cumplir.
Entonces sacó su traje de gimnasia, sus tenis y levantó la cabeza para
poderlo enfrentar. Kang no pensó en tomarlo rápidamente cuando Jooheon
se lo extendió, sino que miró el traje de gimnasia y luego otra vez al chico.
La mano extendida se volvió temblorosa y Jooheon terminó por murmurar
una explicación inútil.
—Gracias por lo de ayer. Esto ya está limpio y seco.
Jooheon, quien recordaba haber tenido dificultades para secar su
uniforme de gimnasia después de una noche complicada, estaba un poco
asustado de que la última oración no fuera cierta. Lo supiera o no, Kang
tenía un rostro educado.
—¿Qué llevas puesto ahora?
—Algo mío...
Para ser precisos, era una donación. Estaba arrugado y no olía mal, pero a
medida que recibía la completa atención de Kang, comenzó a preocuparse
mucho de que fuera todavía más terrible de lo que había pensado. Jooheon
logró reprimir su deseo de quitarse la ropa y olerla con detenimiento.
Pensó que estaba limpio y que se veía lo suficientemente bien como para
no notarse tanto, pero ahora que lo piensa, se siente más que miserable.
Después de mirar su cuerpo, observó a Kang como si tuviera muchas
ganas de llorar. Su uniforme de gimnasia no se ve como el suyo, pero ¿es
necesario señalar vergonzosamente la ropa de los demás?
—Primero vayamos a buscar un uniforme escolar decente antes de que la
clase comience.
Se levantó de su asiento inmediatamente después así que Jooheon
también se paró y lo siguió. Ni siquiera había podido ponerse al día con
sus tareas y ya estaba rumbo a la oficina de la escuela sin siquiera saber
exactamente por qué... Entonces, a diferencia de Jooheon, quien se veía
realmente incómodo entrando en la oficina de la escuela, Kang se movió
familiarmente como si fuera su propia casa y se volvió hacia el maestro de
aula para comenzar a hablar con él. Jooheon no sabía que estaba
pasando, pero una gran y detallada explicación salió correctamente de la
boca de Kang así que, poco después, Jooheon sostuvo un nuevo uniforme
escolar que al parecer era completamente suyo.
Todo el proceso fue tan natural como el agua que fluía por un acantilado
así que, Jooheon, que no se lo podía creer, se quedó mirando fijamente al
profesor.
—El uniforme escolar es nuevo, así que eso significa que tienes que
trabajar todavía más duro en tu vida escolar de ahora en adelante. ¿De
acuerdo, Yeo Joo-heon?
—... Sí.
Como estaba en blanco, no sabía exactamente lo que le estaba diciendo y
tampoco lo que se supone que tenía que contestar, por lo que Jooheon solo
soltó una palabra así de lamentable ante el maestro. El profesor de aula,
que miraba a Jooheon asentir una y otra vez, tenía una expresión bastante
sonriente como para ser real.
—Entonces, Jooheon... Tenemos una beca que puedes obtener. ¿Qué te
parece? ¿Estás interesado?
—...
Jooheon miró a Kang, que estaba todavía junto a él, y respondió
lentamente:
—Debido al gobierno... No pago la matrícula.
—Oh, esta es una beca externa que no tiene nada que ver con la
matrícula. Se te paga en efectivo, dos veces por trimestre, pero Jooheon
tiene que tener buena asistencia y voluntad para que sea posible.
Los ojos de Jooheon se abrieron de par en par cuando escuchó la cantidad
aproximada dicha por la mismísima boca de su maestro de salón. Si
tuviera esa cantidad de dinero, podría encontrar una casa lo
suficientemente grande como para tener a su abuela en óptimas
condiciones mientras intenta encontrar un nuevo trabajo a tiempo parcial
por la noche. Después de dejar "8", se quedó con todos sus ingresos
mensuales vacíos así que Jooheon comenzó a asentir rápidamente porque
si respondía tarde, temía que la propuesta fuera cancelada. En ese
momento, la sonrisa solo se extendió muchísimo más en la boca del
profesor.
—Tus calificaciones no son muy altas así que creo que, si estudias un
poquito más, Jooheon podrá participar en todas las evaluaciones
necesarias para adquirir la beca. Ese es otro requisito, probar que te lo
mereces.
A diferencia de hace un momento, cuando asintió vigorosamente, Jooheon
puso los ojos en blanco y dejó la boca bien cerrada. ¿Evaluaciones de
conocimientos? ¿Él? Es decir, antes solía estudiar cada vez que tenía
tiempo libre, pero después de convertirse en estudiante de secundaria y ya
que la salud de su abuela se deterioró terriblemente, lo dejó de lado para
concentrarse en las cosas que tenía que controlar. En este momento, el
único objetivo era mostrar su cara en la escuela con el fin de graduarse así
que honestamente, hacer una evaluación de desempeño parecía una
completa locura.
Jooheon pospuso la respuesta, colocando una impresionante cara de
dificultad. Ansiaba el dinero, pero no creía que fuera posible alcanzar unas
calificaciones más o menos aceptables.
En ese momento, las palabras de consentimiento salieron de un lugar que
no era la boca de Jooheon.
—Será difícil debido a mi propio tiempo, pero lo ayudaré siempre que haga
falta.
—Si Kang hace eso, entonces puedo estar mucho más tranquilo. Aun así,
tú mismo lo dijiste. ¿Podrás manejar tus horarios?
—Estará bien si lo ayudo un rato durante mi descanso. De todos modos,
no es mucho lo que debo rescatar. Creo que es más que nada ayudar con
su tarea.
—Sí, tienes razón. Entonces ven conmigo también, yo te ayudaré con las
matemáticas siempre que tenga tiempo.
Antes de que pudiera responder, Jooheon miró a los dos hombres que
habían trabajado juntos voluntariamente para hacer que consiguiera la
beca. El maestro de aula, que se preguntaba si tendría apenas 30 años,
era joven por lo que estaba demasiado motivado con toda esa idea. ¿Y qué
tiene de interesante ayudarlo? Kang sonreía ampliamente también, con
una cara que nunca había visto en su vida así que la verdad, todo esto se
sentía desagradable e incómodo... Pero la importante beca ofrecida
trimestralmente era bastante atractiva para su propio bien. Finalmente,
Jooheon asintió hacia el maestro de aula, aunque como si caminara hacia
su final, sus labios estaban fuertemente torcidos y cerrados.
¡Lucha! • Capítulo 10
La boca de Jooheon estaba firmemente cerrada cuando salió de la oficina
de la escuela y regresó al salón de clases. Ya sea que supiera sobre su
estado de ánimo o no, Kang estaba mirando a Jooheon y al uniforme
nuevo que tenía entre las manos con una evidente expresión de duda. Lo
olfateaba. Ayer había pensado que estaba preocupado por la presencia de
olores antes de prestarle su ropa, pero ahora cree que más bien, es solo
una costumbre.
—Aquí, cámbiate de ropa.
Cuando terminó el examen, Kang de repente mostró una extraña
insistencia por verlo ponerse su uniforme nuevo. Después de aceptarlo sin
querer, Jooheon tenía en la mano una de esas bolsas que olía a naftalina
cuando se guardaban y no se sacaban durante mucho tiempo.
Jooheon vagó por el frente del salón de clases por un tiempo considerable,
agarrando con fuerza su uniforme escolar como si fuera a irse volando de
un momento para otro delante de él. Kang, que había estado pendiente de
sus acciones, frunció ligeramente el ceño y señaló al final del pasillo. Allí
es donde estaba el baño. "Rápido". Omitió la primera palabra, pero igual
había comprendido lo que quería decir. Jooheon asintió y se dirigió al
baño, olfateando su uniforme escolar todo este tiempo, aunque igual no
pudo encontrar nada interesante en la tela.
En este punto, Jooheon miró el traje de gimnasia arrugado que había
estado usando. Tal vez Kang había metido la nariz en el uniforme nuevo
para evitar el olor de este uniforme que llevaba puesto.
Era demasiado temprano por lo que no había otras personas en el baño.
Entró en el espacio en blanco, se quitó el uniforme de gimnasia y comenzó
a acomodarse el uniforme escolar que le habían conseguido. Así, mientras
miraba la camisa, miró también el uniforme que cubría la puerta. Seguía
pensando en Kang y en su manía con los olores así que, al final, la
conclusión a la que llegó fue que su nariz era bastante sensible porque era
un niño que nació en cuna de oro. El sudor y olor a la madera de su closet
no debió ser muy buena para él.
Después de vestirse, Jooheon fue al salón de clases con pasos llenos de
confianza.
—También te regalo el mío, tira ya ese uniforme. Realmente no me importa
porque tengo varios trajes.
Y así, la confianza que tenía en alza cayó en un instante. Cuando regresó
al salón, el uniforme de gimnasia, el mismo que había secado casi toda la
noche y el día siguiente, estaba sobre el escritorio de Jooheon. Giró la
cabeza y miró hacia el asiento trasero así que, como esperaba, la respuesta
fue esa. "Tengo varios." Sus ojos se hicieron más grandes sin su
conocimiento.
—¿No te importa? Tengo mi traje de gimnasia. ¿Por qué debería llevar el
tuyo? ¿Debería estar agradecido por todo lo que tengo ya que son cosas
que me dio gente rica cómo tú?
Aunque trató de hablar con calma, no pudo evitar hacer notar todas las
espinas que sobresalían de su lengua en cada palabra. Vivir en la pobreza
no significaba que se sintiera agradecido por cada una de las pequeñas
simpatías que tenía con él. Y debido a que Kang ayudó a Jooheon de
manera oportuna aquella vez, había tenido que soportarlo varias veces sin
protestar. Pero la personalidad de Jooheon era pesada si lo presionaban
demasiado. Kang volvió a abrir la boca, todavía no había cambios en su
expresión, pero el estado de ánimo le cambió rápidamente.
—No, no es así. Pero me siento incómodo.
—¿Por qué te sientes incómodo cuando uso un traje de gimnasia viejo?
¿Estás diciendo que te duele la vista cuando estás cerca de alguien como
yo?
—No me refiero… No me refiero a eso.
Por primera vez, Kang pareció quedarse sin palabras. Su mirada se movió
repetidamente entre la cara de Jooheon y los dos conjuntos de ropa de
gimnasia. Luego suspiró y bajó la cabeza.
—Duele porque no me gusta ver cosas que no combinen. Son colores
completamente diferentes y me siento incómodo.
—...
Las palabras que salieron de su boca fueron completamente ridículas.
Jooheon frunció el ceño y abrió los ojos muchísimo más de lo que lo había
hecho al inicio. Las palabras de este ser humano muy guapo, pero
aparentemente tonto que tenía frente a él, fueron inesperadas hasta el
extremo. Como si estuviera intentando mostrar su punto, Kang estiró su
mano, señaló las franjas y refunfuñó:
—Mira. El color es completamente diferente. Aquí y aquí también. Durante
la clase de educación física, si utilizas esto, vas a dañar completamente el
sentido de unidad y eso no me gusta. No es tu culpa, estoy un poco
incómodo con desviaciones tan pequeñas como estas. Es algo compulsivo.
Aunque no es lo suficientemente grave como para ir al hospital, afecta mi
vida así que por eso te estoy diciendo que te pongas mi uniforme. Es por
mi bien.
—¿Compulsión?
—Sí, compulsión. Tengo que acomodar los libros de texto diagonalmente,
de modo que queden pegados a la línea superior del escritorio porque las
líneas de la madera están torcidas y me siento mal cuando las veo. Los
bolígrafos están colocados en el orden de uso, rojo, negro, azul, etcétera. Y
no me detengo hasta que hacen una formación que yo considere perfecta.
Me siento un poco incómodo de lo contrario así que... ¿Alguna vez me has
visto alinear mi escritorio en cada descanso?
—...
Realmente no lo recordaba. Aun así, Kang parecía bastante honesto con
todas estas palabras por lo que intentó recordar las veces que lo había
visto deambular por aquí y por allá en el pasado. Parece que lo ha visto en
sus libros más que moviendo muebles. Sin embargo, mientras escuchaba
historias en las que nunca había pensado, las espinas que se habían
formado sobre su lengua se desvanecieron lentamente hasta que al final ya
no quedó nada.
Mientras Jooheon lo miraba, Kang se encogió de hombros y
silenciosamente le entregó el viejo traje de gimnasia.
—Así que, lo siento mucho. Siento molestarte por nada. Lamento pedirte
que utilices mi traje deportivo tan insistentemente porque, por mi culpa,
estoy seguro de que tuviste muchos inconvenientes. Lo siento mucho.
—No, algo así...
Jooheon sentía que él era el de los inconvenientes por lo que escucharlo
decir: "lo siento”, tantas veces y en una sola oración, se volvió tan
terriblemente embarazoso que Jooheon no tuvo más remedio que sentarse
mientras se rascaba la mejilla. De hecho, la verdad es que se había
ofendido de que Kang pareciera estar despojándose de la ropa de gimnasia
que secó con su plancha y en la olla y también bajo la luna en el patio de
su casa. Cuando pensó en ello, en sus esfuerzos tirados a la basura, se
puso muy sensible y se excedió. No toma clases de todos modos así que
hay pocos días en los que puede utilizar su ropa de gimnasia. No debió
ser... Tan exagerado.
Jooheon miró el uniforme de gimnasia de Kang sobre el escritorio... Y
entonces puso el ceño fruncido otra vez. A primera vista no se había dado
cuenta, pero este uniforme estaba bien doblado y no tenía ni siquiera una
pequeña arruga. No pudo encontrar ningún rastro del endeble planchado
de Jooheon.
Lo miró con asombro por un momento y luego miró hacia atrás.
—Oye, esto... Este no es el uniforme que te traje.
—Por supuesto que lo es.
—No, no creo que lo sea porque...
—Bueno, entonces fue un error. Después de todo, los uniformes se
parecen. —Una leve sonrisa se extendió por el rostro de Kang, quien
siempre parecía no tener expresión—. Así que tú tienes el mío y yo tengo el
nuevo. ¿Eso importa realmente? Jooheon, solo utiliza lo que traje y yo
utilizo lo que te dieron.
Observó su figura en silencio durante un buen rato y luego enderezó su
postura. ¿Cómo es que se sentía como si estuviera siendo golpeado por
palabras que parecían tan extrañas? Miró el traje de gimnasia en su
escritorio y luego se tocó la punta de la nariz.
Le pareció que el olor de una brisa fría había aparecido de alguna manera,
más allá del aroma del suavizante de telas.
¡Lucha! • Capítulo 11
Después de clase, estaba demasiado ocupado guardando las cosas en su
mochila como para pensar en algo más. Esto se debía a que había recibido
una llamada del propietario de la tienda de conveniencia para la que
trabajaba antes. Dijo que había hablado con el dueño de un negocio de
café cercano a la tienda y que le había dicho que fuera a una entrevista de
trabajo de medio tiempo tan pronto como terminara su turno en la
escuela. Según se había enterado, el horario estaba bien y el salario por
hora era más alto que el promedio. Y, además, como le habían ofrecido
una beca más temprano en la mañana, no pudo ocultar su alegría ante la
evidencia de que todos sus problemas financieros parecían estar
finalmente resueltos.
Jooheon tarareaba sin saberlo... Y entonces esperó a que Kang empacara
todas sus cosas también. Estar emocionado era poco, pero eso no
significaba que quisiera descuidar sus ingresos por un supuesto. Cuando
dejó el salón de clases, se acercó inmediatamente al chico que siempre se
quedaba detrás de él y le preguntó:
—¿A dónde vas a ir hoy?
—¿Uh? Daechi-dong —respondió apresuradamente, y luego agregó una
explicación un tanto detallada.
—¿Puedo seguirte? Porque cerca tengo una entrevista de trabajo a tiempo
parcial...
—¿Trabajo a tiempo parcial? —Siguieron por el pasillo y fueron directo al
vestuario para cambiarse de zapatos. Sin embargo, como si Kang estuviera
desconcertado, volvió a mirar a Jooheon—. Conseguiste una beca. ¿Por
qué quieres un trabajo a tiempo parcial?
—Aunque lo consiga, de todos modos, necesito un trabajo a tiempo parcial.
Dejé mi antiguo trabajo de la nada y la verdad es que necesito dinero.
—Puedes obtener el 100 por ciento.
—Dijiste que me ibas a ayudar y el profesor parecía tan motivado que no
pude decir nada en su contra... ¡Pero no estoy seguro de que pueda ser
posible!
Durante las pocas horas que duró el cambio de zapatos, Kang saludó a los
estudiantes que pasaban y Jooheon revisó en secreto la parte inferior de
sus tenis... Que suerte que no las utilizó esta vez porque la suela abierta
aún no ha sido correctamente reparada.
Al final, cuando salieron del vestuario, pareció que la mirada de Kang se
posaba sobre sus pies, pero en general no hubo ninguna palabra negativa.
—Vas a recibir el 100 por ciento. Estoy seguro. Entonces creo que incluso
si trabajas a tiempo parcial tienes que saber que tus estudios son lo
primero. No te vayas a saltar las tareas de la escuela porque si no esto va a
ser bastante contraproducente para nosotros.
—La verdad no tengo mucha confianza. Tú no conoces mis calificaciones.
¿Cómo estás seguro de que puedo conseguirlo?
Así como todas las escuelas están construidas en la desembocadura de
una montaña para absorber energía natural con regularidad, la escuela
secundaria Sejoong también está construida en lo alto de una colina por lo
que tuvieron que caminar bastante tiempo hasta llegar a la carretera.
—Nuestro maestro de aula. ¿Sabías que era un instructor muy famoso?
—¿Cómo?
—Es muy bueno con las matemáticas y ha sido bastante famoso como
tutor desde que era un estudiante universitario. Fue tan popular que todos
se peleaban por tenerlo, lo juro. Luego abrió una academia de matemáticas
y como se esperaba, se volvió un gran éxito. Tuvo millones de niños
esperando por él. Pero ¿por qué crees que está en nuestra escuela ahora?
—...
—De repente deseó ser parte de la educación pública, así que cerró la
academia y tomó el examen para ser un profesor de secundaria. Nuestro
maestro de aula es una buena persona, siempre piensa en los demás.
Jooheon suspiró, era difícil entender el hecho de que su maestro de aula
fuera una buena persona, incluso teniendo grandes habilidades y un
sentido de misión único en su especie. Kang se rio, como si hubiera visto
la cara de insatisfacción del chico.
—Esa persona te está ayudando, así que da lo mejor de ti.
—¿Y si no funciona?
—No te preocupes, si no es un 100 por ciento, al menos tendrás un 99.9
por ciento.
El hombre parece tener una parte que es optimista sin sentido de la
realidad así que Jooheon negó con la cabeza y después cerró la boca. No
valía la pena hablar más de la cuenta porque cuando salieran a la
carretera, iban a tomar un taxi y después iban a llegar a sus respectivos
destinos.
Kang estiró su brazo, pero luego lo bajó. El chico junto a él volteó la cabeza
para atrás y dijo con cautela:
—Ya me arrepentí. ¿Qué tal tomar un autobús hoy?
Y la aceptación fue más fácil de lo esperado. Kang asintió casualmente y
caminó hacia la parada del autobús. Jooheon pensó que definitivamente
era un personaje que no se había subido a un autobús en un buen tiempo,
pero fue un poco sorprendente que supiera a donde dirigirse e incluso los
pasos que tenía que seguir.
Después de dejar pasar varios autobuses, Jooheon se subió rápidamente,
un paso antes de Kang.
—¿Son dos?
Este es un multiplaza, así que el chófer estaba dividido por una cabina y
los asientos estaban unos centímetros más atrás. Jooheon pensó
brevemente entre acomodarse en los individuales o en los dobles así que al
final se sentó en los dobles. Kang también lo siguió y finalmente, terminó
sentándose junto a él.
—Gracias por ayudarme con eso. Estaba confundido acerca de lo que tenía
que hacer y no conocía que funcionaba con una tarjeta.
—Oh, no. No es gran cosa.
Y realmente no fue mucho, pero sintió que sus labios se curvaron de
manera muy extraña. Jooheon desvió la mirada por la ventana mientras
trataba de fijar su atención en algo más... Los edificios que pasaban por su
ventana eran los mismos que los de la última vez que tomaron un taxi,
pero, curiosamente, parecían cada vez más luminosos esta vez.
¡Lucha! • Capítulo 12
La parada de autobús también estaba cerca de la academia así que, tan
pronto como bajaron, se despidieron amablemente y luego se separaron.
Jooheon deambuló por la calle durante un tiempo considerable, buscando
el café del que le había hablado el dueño de la tienda de conveniencia la
última vez. Era un barrio que visitaba todos los días cuando trabajaba a
tiempo parcial, pero como solo salía a la calle cada vez que iba a tomar su
autobús, se transformó en un espacio que no conocía en absoluto.
Después de dar unas vueltas por lugares que se veían bastante similares,
finalmente llegó hasta el café que estaba al costado de la calle,
preguntándose una y otra vez por qué no había logrado encontrarlo de
inmediato si en realidad no era tan difícil... Cuando abrió la puerta con
cuidado, sonó el timbre de arriba. No sabía por qué, pero de inmediato
comenzó a sentirse ligeramente nervioso con todo el asunto. La dueña del
café era una mujer con una impresión cálida que parecía tener poco más
de 40 años, pero que daba palabras tan amables y amistosas como parecía
serlo su cara. En la entrevista, Jooheon dijo que no tenía experiencia con
trabajos de medio tiempo sirviendo café, pero en cambio destacó el hecho
de haber trabajado en varias otras industrias. Mientras hablaba de los
innumerables trabajos de medio tiempo que había pasado hasta ahora,
descubrió que el local se había convertido en un lugar en el que podía
hablar abiertamente sobre sus asuntos personales, no como si fuera una
entrevista. Los ojos de la señora, que escuchaba la breve, pero complicada
historia de vida de Jooheon, parecían un poco húmedos cuando terminó. Y
luego el trabajo se decidió en el acto.
—¿Puedes trabajar ahora mismo? Es decir, ¿desde esta noche?
—¿Está bien?
—Tengo que enseñarte cuidadosamente por un tiempo, pero supongo que
cuanto antes aprendas, será muchísimo mejor para los dos. El estudiante
Jooheon parece ser alguien que aprende rápido así que tengo confianza...
Y algo de miedo por enseñarte de más y perder mi puesto.
Jooheon se rio a carcajadas ante las bromas de su nueva jefa y después se
atrevió incluso a darle un golpe pequeño en la mano. Esta era una
habilidad para la vida social que había aprendido durante muchos años.
El dueño de la tienda de conveniencia no se había equivocado cuando le
dijo que el café estaba abierto las 24 horas, sin embargo, cabía aclarar que
tampoco fue muy preciso sobre eso. La cafetería está abierta las 24 horas
solo los fines de semana y cierra a las 2 am los días hábiles. Jooheon era
un estudiante de lunes a viernes y un trabajador de tiempo parcial ocho
horas al día, de 6 pm a 2 am, 5 días entre semana. El salario mínimo por
hora es de 600 a 900, pero de 1000 a 2000 los fines. Se agrega el pago por
noche y se proporciona el pago por vacaciones semanales. Una sonrisa
floreció en el rostro de Jooheon, quien había abierto la calculadora varias
veces en su cabeza para hacer las cuentas. Además, si conseguía una
beca, aunque no iba a ser lo suficientemente fácil si iba a tener el dinero
necesario para pagar los gastos de manutención y ahorrar para la
matrícula de Heeju. Si hubiese sabido que las cosas irían bien tan pronto,
habría dejado su trabajo muchísimo antes de tiempo. Es decir, la cantidad
de dinero es la misma, pero era un diferente entorno laboral. No importaba
que tan bien se manejara en "8", todos los días salía sintiéndose triste y
sucio. No estaba contento con las escenas promiscuas que veía en la barra
o en la pista y, además, por encima de todo esto, estaba Hwang Moo-chan
y su manía por hacerle la vida completamente imposible. Por otro lado, el
café era muy tranquilo y cálido. A Jooheon le gustó que la principal base
de clientes fueran estudiantes y padres porque, después de todo, la
academia estaba cerca... Por supuesto, puede haber chicos conflictivos
entre ellos, pero era mil veces mejor que sacar borrachos.
—Oh, el estudiante Jooheon trabaja muy bien. ¿De verdad es la primera
vez que estás atendiendo un café? No eres tan rígido y te comportas muy
amable con los clientes. ¿Ya te has memorizado el menú?
—No. Es muy confuso debido a los nombres... Aun así, preparar bebidas
es divertido. Estoy orgulloso de escuchar cuando dicen que es delicioso.
—Supongo que es porque te estás esforzando mucho. Nunca había visto a
un trabajador a tiempo parcial que rellenara automáticamente los vasos
desde el primer día. Tengo que agradecerle a Taejung por presentarme a
una persona tan confiable y linda.
Jooheon solo se rio como si se sintiera terriblemente tímido y no dio una
respuesta clara a sus halagos, aunque claro, no es que fuera realmente
alguien que se avergonzaba de inmediato. Esto también era una
contramedida que había aprendido durante todos estos años trabajando
en los bares y clubes y estaba seguro de que a la mayoría de los adultos
les gustaba un chico así.
La dueña de la cafetería continuó felicitándolo varias veces después de eso
así que... ¿No fue una pretensión decir que él era digno de confianza y
dejar que se fuera alrededor de las 10 pm? Bueno, al menos había dicho
que volvería antes de la hora límite. Probablemente, Jooheon tendrá que
manejar el café solo hasta alrededor de la 1 en punto porque la jefa era
una persona lo suficientemente grande como para que estuviera en el
mostrador por tanto tiempo.
Y así, Jooheon dio por inaugurado el primer día de trabajo de medio
tiempo en un café.
Afortunadamente no había muchos clientes esta noche así que pensó que
podía andar sin preocuparse. Sin embargo, fue cuando se sentó en una
silla dentro del mostrador y miró todas las recetas que aún no había
memorizado, que sonó una campana anunciando que había llegado un
nuevo cliente. Se levantó de un salto y gritó:
—Bienvenido.
—... ¿Yeo Joo-heon?
Era un rostro demasiado familiar así que la cuestión verdadera era saber
cómo Kang sabía dónde encontrarlo. Intentó recordar si había mencionado
el nombre de un café de bajo costo como sus opciones para su empleo de
medio turno, pero no había manera de que dijera algo así cuando solo
habían estado conversando de estudio y uniformes nuevos y limpios.
Además, incluso si lo hubiese dicho, debía ser difícil para Kang saber que
comenzaría a trabajar justo ahora. Al final, lo único que se le vino a la
cabeza fue que era una coincidencia que Kang viniera al café.
Jooheon salió del mostrador sin saberlo y se acercó al chico que estaba
justo enfrente de la puerta. Kang tenía siempre un rostro cortés e
inexpresivo, pero ahora parecía como si estuviera sorprendido de ver a
Jooheon en un local como este así que parpadeó varias veces.
—¿Por qué estás aquí?
—Porque no hay lugar en el café al que fuimos antes... ¿Tú estás
trabajando aquí?
—Sí, a partir de hoy.
—¿No dijiste que hoy era la entrevista?
—Sí, y me dijeron que comenzaba a trabajar ahora.
Kang no agregó más palabras a la respuesta de Jooheon, pero reveló que
sospechaba mucho de la actitud del dueño. Era natural porque al final era
una tienda extraña y alejada de las otras, sin embargo, si te lanzas a la
sociedad y al mundo del empleo sin una base sólida es normal que tengas
que enfrentar muchas cosas más extrañas que esta. La solicitud para
trabajar de inmediato era extraña, podía concederle eso. Había muchos
casos en los que le pedían a las personas que trabajaran el día de la
entrevista y luego los despedían al momento siguiente. También hubo
muchas ocasiones en las que esto era considerado una prueba. Por otro
lado, el sabor del café en esa tienda era bastante bueno y la personalidad
de la jefa también parecía más que genial. Incluso un estudiante que
trabaja a tiempo parcial tiene los mismos beneficios sociales que cualquier
otro empleado. Eso incluía poder beber una bebida de su elección cada
cuatro horas completamente gratis.
Jooheon contó las horas que había trabajado hasta ahora. Ya fueron unas
cuatro horas, por lo que una bebida era gratis.
—¿Qué te gustaría beber? Yo te invito.
—¿No sería posible realizar un pedido una vez que vayamos al mostrador?
En el momento en que dijo eso, se dio cuenta de que todavía lo tenía
arrinconado frente a la puerta... Ocultando su vergüenza, regresó al
interior del mostrador con un paso fuerte y decidido y Kang lo siguió
lentamente para terminar parándose frente al menú. Seguía siendo torpe,
pero Jooheon recomendó este o aquel menú.
—Este menú es el más caro.
—Bien...
—Oh, esto es realmente bueno. Ya he vendido más de diez tazas hoy.
—Hmm...
—Este menú es para bebidas heladas. También son algo caras, pero puedo
prometer que valen la pena.
—Ok.
La recomendación de Jooheon continuó por un buen rato, pero la
selección del menú de Kang parecía no ser exacta. Al final, cuando explicó
los beneficios y los contras y terminó con casi todos los menús, el chico
frente al mostrador abrió lentamente la boca y dijo:
—Entonces ¿cuál es el menú que te sale mejor?
—Eso es...
No hace falta decir que era el americano. Tenía que poner los frijoles del
molinillo en un portafiltro, presionarlo hacia abajo con temple e insertarlo
después en otra máquina. Según las palabras del jefe, el sabor del café
variaba delicadamente según la persona que lo preparaba, pero para
Jooheon, quien tiene su primer día a tiempo parcial en un café, realmente
le parece lo mismo. Es amargo todo el tiempo. Jooheon tocó
silenciosamente el Americano escrito en el menú con su dedo. Cuando
Kang lo vio, asintió y volvió a preguntar:
—¿Y cuál es tu menú favorito?
Por supuesto, era un menú con dos bolas de helado y sin café. Era una
bebida en la que se ponía helado con sabor a fresa sobre otro helado con
sabor a fresa en una taza con leche así que, por consiguiente, era uno de
los menús más populares y más caros del café. Si lo come gratis, este
menú también puede ser la mejor opción.
A diferencia de la vez anterior, con el Americano, Jooheon gritó con los
ojos brillantes:
—¡Definitivamente el flotante de fresa!
—Entonces, dame un americano helado y un flotante de fresa.
—¿Dos tazas? Ya que estoy aquí, puedes sentarte en una mesa para 4
personas sin sentirte extraño.
Jooheon insistió varias veces, pero Kang ordenó obstinadamente dos vasos
así que, presionado por su terquedad, Jooheon no tuvo más remedio que
acceder a sus peticiones.
Puso el flotante de fresa y el Americano y presionó los artículos juntos en
el monitor. Si aplica el descuento de la bebida gratis para empleados al
flotante de fresa puede tener dos bebidas por solo 2,000 wones. Jooheon,
que no tenía ingresos suficientemente para pagar esta cantidad,
extrañamente se sintió relajado por el puro hecho de estar haciendo algo
así por él.
En ese momento, Kang sacó su tarjeta.
—Aquí.
—No, pagaré por esto. Te invito.
—El primer día, sería genial si vendieras las cosas a su precio original sin
importar si es un amigo. El jefe no va a decir: "Hiciste bien tu trabajo",
hasta que aumenten las ventas.
Fue una respuesta perfecta sin ninguna laguna. ¿Está hablando de esa
manera tan inteligente porque le importa su trabajo? Y, además, no sabía
por qué había ocupado la expresión "un amigo", pero le gustó porque
sonaba muy bonito y amigable.
Aunque su corazón ya había sido conquistado, Jooheon trató de insistir
una vez más.
—Pero, te dije que pagaría.
—Entonces cómpralo mañana.
—¿Vendrás mañana?
—¿Por qué no vendría? ¿No quieres que venga?
—No, no. No lo digo por eso, estoy sorprendido.
Jooheon negó con la cabeza lo suficientemente fuerte como para escuchar
el sonido del cabello que cubría sus orejas, girando por aquí y por allá al
unísono. Kang, que lo enfrentó con una breve sonrisa en su rostro que
luego eliminó, volvió la cabeza y miró dentro de la tienda.
—El café es espacioso y las mesas me gustan... Y, además, a veces me
darás un americano gratis. Es fácil hacer mi tarea y verte hacer la tarea
también. Por cierto, ¿hiciste tu tarea de matemáticas? Se envía mañana.
—¿Qué?
Ni siquiera sabía de la existencia de una tarea, y aunque lo hiciera no
podría haberla hecho estando allí... Cuando Jooheon puso los ojos en
blanco, Kang se apresuró a agitar la hoja que tenía en la mano, como si le
estuviera diciendo que lo hiciera y que no aceptaría un nocomo respuesta.
No quería que otros clientes entraran en el medio y arruinaran el ambiente
así que miró la puerta varias veces con ojos ansiosos, aunque el timbre no
sonó.
Kang paga por sus bebidas y se sienta, sosteniendo una bandeja con dos
vasos. Jooheon da un paso involuntario hacia la mesa así que Kang, que
se dirigía hacia abajo como si estuviera a punto de sacar su libro de
problemas matemáticos, notó tardíamente al chico y aceptó hacerle un
espacio en frente de él. Colocó el Americano junto, el flotante de fresa al
otro extremo y posteriormente lo señaló con un gesto de su barbilla. Tan
pronto como Jooheon se sentó con cuidado al otro lado, colocó un
cuaderno, un bolígrafo y una hoja con el examen pasado. Hasta ahora
había hecho los exámenes después de días de no dormir bien por la noche,
por lo que era la primera vez que veía el papel del examen correctamente.
Mientras Jooheon observaba las cosas que estaban frente a él, Kang
levantó la cabeza y explicó, señalándolas una por una.
—La tarea es analizar la prueba y organizar las respuestas incorrectas en
un cuaderno con las correctas. Si no lo haces bien, no te preocupes,
obtendrás una puntuación básica solamente por tener la copia en tu
cuaderno.
—...
—Ponte cómodo.
¿Quién puede resolver cómodamente los problemas en esta situación?
Jooheon tomó lentamente el bolígrafo a la vez que se tragaba un suspiro...
Y mientras leía la primera pregunta una y otra vez, todavía no podía tener
una respuesta clara, y además continuar mirando hacia la puerta
solamente lo hacía peor. Los clientes no estaban llegando así que de la
nada se preocupó de que la tienda fallara pronto. Pensó únicamente en el
ascenso y la caída de un café que apenas le había ofrecido trabajo por lo
que el problema de matemáticas no se le pasó por la cabeza. Únicamente
estaba allí, haciendo correr el lápiz descuidadamente por la hoja hasta que
de repente, escuchó la profunda voz de Kang.
—¿Cuántas tuviste mal?
—¿Uh?
—En tu examen. ¿Cuántas tuviste mal?
—15.
Como sorprendido por la respuesta, Kang levantó la cabeza y miró a
Jooheon.
—Es mejor de lo que pensaba.
—...
No podía decir si debía estar agradecido por adoptar una actitud positiva o
si estar enojado por lo que había querido decir sobre su inteligencia.
Jooheon solo garabateó en el papel de prueba con una cara ambigua así
que, después de analizar la figura por un rato, Kang volvió al libro de
problemas y murmuró:
—Entonces pasa esos 15 a tu libreta y resuelve los problemas. Tengo que
salir en unos 55 minutos, así que espero que puedas resolverlos mientras
tanto.
La práctica de resolución de problemas terminó mucho antes de lo que
Kang había estipulado. Esto se debía a que la mayoría de los problemas
que no podía resolver en absoluto los había dejado hasta atrás y eso
obviamente modificó su puntuación. Después de recibir las respuestas
correctas y verificar el puntaje, Jooheon bajó la cabeza. Los ejercicios que
tenía bien eran cinco, dos con dos puntos y tres con tres puntos, dejando
en total 13 puntos. A diferencia de Jooheon, quien estaba frustrado, Kang
miró los papeles de prueba que Jooheon había liberado como si fueran
bastante interesantes.
—Hmm... Es mejor de lo que pensaba.
—¿Qué está bien con eso? Debería renunciar a la beca.
Jooheon estaba angustiado así que puso la cabeza sobre la mesa. Al final
de su conferencia, diciendo que podría obtener una beca del 100% si se
esforzaba un poco más, se sintió tan frustrado que comenzó a quejarse
una vez y otra vez, aunque Kang no le prestó atención y se concentró
únicamente en hacerle superar la prueba. Poco después, sacó un papel
blanco y ancho y comenzó a decir:
—Veo que lo que te cuesta trabajo es derivar una ecuación. Mira, una vez
que estableces un problema, puedes resolverlo bien incluso si no tienes un
orden. Las formas también tienen un concepto básico.
Kang señaló una pregunta de cuatro puntos con un bolígrafo y después, se
dibujaron decenas de triángulos como para que no quedara ningún
espacio vacío debajo del problema. Jooheon, mirando el papel de prueba
mientras estaba acostado boca abajo en la mesa, abrió la boca de manera
desinteresada.
—... De todos modos, voy a fracasar.
—Matemáticas es una asignatura donde el proceso es importante. Aunque
no realices el proceso correcto, aun así, lo primero es permanecer paciente
sin rendirse nunca. También hay un dicho que dice que estudiar se hace
con el corazón...
—No obtuve el resultado esperado.
—Sí, también significa que no puedes caer más bajo.
Jooheon levantó la cabeza ante el discurso burlón, pero Kang rara vez lo
miraba. Incluso era raro que le diera una sonrisa. Estaba mirando la
prueba así que Jooheon simplemente cerró la boca porque era difícil
hablar con él debido a su rostro serio. De hecho, en realidad no se sentía
mal con esto. Era difícil resolver problemas de matemáticas después de
mucho tiempo sin tener una buena práctica, pero, por otro lado, también
era terriblemente divertido. Fue un momento que se sintió como si el
mundo duro que siempre lo había marcado ahora lo estuviese abrazando
con suavidad.
Entonces, mientras Jooheon pensaba en esto, Kang se puso de pie con su
mochila en el hombro después de ver en su reloj que ya era hora de ir a la
academia. Mientras salía del café, el chico volvió a ocuparse explicando en
detalle cómo hacer su tarea. Incluso le dio un consejo muy fino para
doblar el cuaderno por la mitad y usarlo para estudiar en pasos separados.
Luego hizo una pausa, suspirando y preguntándole si pensaba que
funcionaría.
—Puedo hacerlo.
—¿A qué hora termina tu trabajo a tiempo parcial?
—La hora límite es las 2 en punto, pero ¿no serían más de las 2:30
después de limpiar y ordenar? Así que...
—La academia termina a la 1:00 así que volveré a esa hora. De todos
modos, todavía quedan tareas por hacer.
—Uh... Pero entonces, probablemente vendrá el jefe.
Después de todo es la primera vez que trabajaba en un café así que, no
sabía las reglas o las partes que tenía prohibidas. Además, sería difícil
sentarse a la mesa y hacer cualquier otra cosa si alguien más estaba allí.
Ante las palabras de Jooheon, Kang asintió levemente como si estuviera de
acuerdo con él, pero de todas maneras frunció el ceño.
—Entonces te veré mañana por la mañana, así que ven un poco más
temprano. Unos 20 minutos.
Kang dejó el café solo después de recibir la promesa de Jooheon de
hacerlo.
Después de tomar los papeles de prueba y los cuadernos esparcidos sobre
la mesa y regresar al mostrador, Jooheon volvió a mirar y concentrarse en
las ecuaciones porque todavía no había clientes... Cuando estaba en la
escuela secundaria, miraba bastante sus libros de texto. En clase, trataba
de abrir los ojos a la fuerza y escribía de la manera más correcta posible,
aunque tuviese la vista nublada. No recordaba todo, pero las cosas que
entendió en esos días todavía parecían permanecer en su cabeza así que
de alguna manera se sintió un poco orgulloso de sí mismo y se frotó la
punta de la nariz. Como le dijo Kang, dobló cuidadosamente las notas por
la mitad y comenzó a transcribir lentamente los problemas incorrectos y el
proceso de solución adecuado.
¡Lucha! • Capítulo 13
Han pasado dos semanas desde que empezó a trabajar a medio tiempo.
Mientras tanto, Kang ha estado mostrando su rostro en el café todos los
días y le ayuda a Jooheon a hacer su tarea escolar durante exactamente
una hora. Según Kang, le gustaba estar en el café porque era muy cómodo
y, además, porque tenía que hacer tiempo para volver a la academia. Pero
Jooheon sabía bien que todo esto no era tan trivial como él decía. No
hablaban demasiado y el tiempo que pasaban juntos era relativamente
corto, pero Jooheon se vio obligado a admitir que Kang era la mejor
persona que hubiera conocido nunca. No importaba si era por ocio o por
puro aburrimiento, simplemente era algo que... Se sentía muy bien.
—¿Qué vas a beber hoy?
—He estado tomando mucho café. Bien... Limonada. Muy fría.
—Sí —respondió con picardía, y ocupó el descuento de empleado para
tener una bebida gratis. En realidad, ya le ha dado a Kang una bebida
gratis varias veces sin siquiera notar la cantidad de estudiantes mujeres
que han aumentado notablemente a su alrededor y que lo miran con ojos
celosos. Al parecer, han comenzado a circular rumores en la academia de
que Kang está rondando por aquí en lugar del café de antes. A veces los
chicos guapos también vienen en grupos por lo que la jefa no pudo ocultar
su tremenda alegría por el increíble aumento en sus ventas.
Jooheon es un empleado estrella así que, aunque ya le ha dado a Kang
varias bebidas y postres como servicio adicional, no podía odiarlo ni
enojarse en absoluto.
Después de confirmar que Kang volvía a su mesa, Jooheon se inclinó y
sacó el agua verde con limón y carbonato. Pidió que estuviera muy fría así
que vertió mucho hielo picado en un vaso.
—Hola.
De repente, Jooheon saltó de su lugar al escuchar la extraña voz que
sonaba desde atrás del mostrador. Cuando se dio la vuelta con asombro,
había un cliente parado frente a él, pero en realidad no sabía cuándo
había llegado. No escuchó la campana en absoluto.
Aun así, era vergonzoso que estuviera demasiado sorprendido por ello y
Jooheon terminó por reírse sin saberlo. Entonces el cliente, que estaba de
pie con nerviosismo, lo miró por un momento y sonrió también. La chica,
que parecía tener más o menos la misma edad que él, se quedó sin elegir
un menú durante mucho tiempo y de repente extendió una carta en su
dirección como si fuera el paso final de algún plan elaborado. Era una
situación extraña.
—Ah... Sería mejor si se lo das directamente a Kang. No me gusta ser un
mensajero.
Pensó que solo en los dibujos animados y los dramas daban cartas de
amor a conocidos para que lo entregaran a su objeto de interés, sin
embargo, fue solo después de conocer a Kang que descubrió que había
muchas personas en el mundo real que vivían sus vidas como lo harían los
personajes principales. Jooheon logró ser flexible porque ya había
sucedido muchas veces los últimos días y los resultados no fueron tan
buenos en todas las ocasiones porque él terminaba rechazando todo. Sin
embargo, la respuesta que llegó fue del tipo que era completamente
desconocido.
—Te la estoy dando.
—¿Sí?
—La carta... Te la estoy dando a ti.
Antes del final de la conversación, Jooheon miró estúpidamente la espalda
de la chica que había casi aventado la carta sobre el mostrador, dejando el
café como si estuviese huyendo de algo invisible... Y, sin embargo, lo que
estaba sucediendo ahora no era algo que pudiera entrar en su cabeza
fácilmente. En ese momento, Kang se paró frente al mostrador y tomó la
carta que tenía delante. Luego, como si intentara averiguar algo oculto en
el papel, comenzó a mirar muy de cerca el sobre y los adornos que tenía.
Incluso intentó abrirla y ver lo que había adentro. Así, después de mirar
por dentro y por fuera por un rato bastante largo, se la entregó de nuevo al
dueño original.
Hay muchas cartas de amor que Jooheon recibió y entregó en nombre de
un montón de chicas por lo que esta situación no debería ser
particularmente extraña para Kang. Sin embargo, Kang no apartó los ojos
del sobre en la mano de Jooheon e incluso se permitió entrecerrar los ojos.
—¿La conoces?
—¿Qué? No. Es la primera vez que la veo.
Jooheon negó con la cabeza, con un rostro extraño. Puede recordar la cara
que vio en el mostrador, pero fuera de eso no la conoce para nada. Como
Jooheon salió de la escuela media con solo chicos Alfa como compañeros,
nadie parecía querer tener especial contacto con él o al menos poder
notarlo. Uno esperaría que asistir a una academia haría que las cosas
fueran un poco más fáciles y divertidas, pero para Jooheon, que estaba
ocupado asumiendo la responsabilidad de su hogar fragmentado, era difícil
soñar con un lujo tan relajado como lo era una relación romántica de
verdad. Una carta de amor no era lo que esperaba. Cuanto más pensaba
en ello más extraño era y por la misma razón, surgió una sospecha en la
que no había pensado antes. Podría ser un tipo de carta muy diferente a
una carta de amor. Por ejemplo, reclamación de deudas. Por lo que sabía
Jooheon, no quedaba ninguna deuda en la casa, pero todo podía pasar en
un lugar tan estricto como lo era Corea. Cuando todavía era un niño,
recordaba que pegaban etiquetas rojas por toda la casa con reclamaciones
y advertencias así que, ya que nada de eso está pasando ahora, tal vez
estaba pensando de más. Además, era imposible para los estudiantes de
secundaria entregar documentos relacionados con las deudas.
Cuando la sombra cayó de repente sobre su rostro, Kang volvió a hablar:
—¿Te acuerdas de quién es?
—No...
Mientras murmuraba, la mirada que enfrentó volvió a caer en la carta. Le
pareció que estaba intentando abrirla, no solamente para ver el papel si no
para leer lo que tenía escrito. Sin embargo, incluso si no estaba
relacionado con sus deudas, existía una gran posibilidad de que fuera algo
lleno de contenido negativo. No quería sentirse avergonzado después de
lanzarse frente a Kang de un modo tan valiente así que, silenciosamente,
Jooheon puso la carta en el estante debajo del mostrador... Kang, junto a
él, parecía tan extraño después de eso que los nuevos clientes no hicieron
pedidos y miraron desde una distancia considerable la manera en la que
se dirigía nuevamente a su mesa.
Jooheon se limpió las manos. Después de preparar una bebida para llevar,
preparó la limonada que ordenó Kang y la llevó directamente a su asiento.
Hoy en día hay bastantes clientes, por lo que era difícil sentarse en la
misma mesa que él para leer un libro o hablar de la escuela. Sin embargo,
después de un tiempo considerable, pensó que estaría bien darse una
vuelta por su mesa para tomar la copa y ver si no quería algo más.
—Tardaste demasiado. La calidad de tu servicio se está volviendo muy
mala.
—¿Qué?
Las palabras repentinas fueron difíciles de entender. A la pregunta de
Jooheon, Kang negó con la cabeza y volvió a meter la nariz en el libro de
problemas que tenía en la mano. Jooheon no volvió al mostrador y se
detuvo un rato, esperando que Kang dijera algo más para explicarse
adecuadamente... Sin embargo, ni siquiera le dio una mirada a Jooheon y
mucho menos le respondió. Jooheon trató de ocultar su vergüenza y volvió
al mostrador, rascándose la cara.
A diferencia de cuando Kang llegó por primera vez, ahora estaba lleno de
clientes. Mientras Lee estaba ocupado con sus estudios, Jooheon se sentó
en una silla dentro del mostrador, miró a su alrededor, sacando la cabeza
de nuevo, y reconfirmó que nadie le estuviera prestando atención. Luego
sacó con cuidado la carta que había dejado en el estante y la revisó. El
sobre exterior era azul claro... De repente, Jooheon llevó sus pensamientos
a la cara de su hermana menor, Heeju, quien siempre le daba cartas
cuando estaba triste. Cartas color menta. El sobre estaba sellado con una
bonita calcomanía. Cuando quitó la calcomanía con las uñas, abrió el
sobre y sacó un membrete finamente doblado. Un solo trozo de papel con
membrete, medio lleno en una fuente bastante prolija y ordenada.
Afortunadamente, el contenido de la carta, que comenzó revelando su
identidad, eran algo típico de una carta de amor. Es una mujer que va a
una escuela cercana de la que ha oído hablar un par de veces. La
estudiante dijo que vio a Jooheon por primera vez trabajando en una
tienda el año pasado y que, a partir de entonces, pensó que era muy lindo,
pero no pudo llegar a expresarlo como le hubiese gustado. Dijo que
pensaba que era el destino volver a verlo allí, en el café, y que finalmente
tuvo el coraje para confesarse. Aunque fuera en una carta... La cara de
Jooheon, que leyó una hoja que no era tan larga durante un largo período
de tiempo, estaba tan caliente que se preguntó si su rostro también podía
verse al rojo vivo. ¡Dios! Había recibido su primera confesión de amor de
parte del sexo opuesto. Pensó que algún día podría tener una relación o
casarse, pero eso definitivamente tenía que pasar mucho tiempo después.
Trataba de imaginar vagamente que podría ser posible en algún momento
en un futuro lejano, no en el instante en que estaba más adolorido y en
mal estado, como ahora. Su corazón latía con violencia así que solo se rio y
dobló la carta, pero una sombra cayó de nuevo sobre su cabeza. Cuando
miró hacia arriba, estaba Kang con una bolsa en ángulo hacia un lado. Se
preguntaba si ya era hora de ir a la academia, así que Jooheon se despertó
y miró el reloj. Era un poco más temprano de lo habitual.
—¿Te vas a ir ahora?
—Sí.
A diferencia de la respuesta contundente, la mirada de Kang rondaba la
mano de Jooheon. Para ser precisos, en lo que tenía en la mano. Jooheon,
quien sin querer siguió su mirada y encontró la carta, se sonrojó de nuevo.
—Ah... No es la gran cosa. Dijo que era una cliente que me había visto
desde antes.
A pesar de que era Kang, le daba vergüenza conocer el contenido de la
carta y transmitirlo como si fuera cualquier cosa. Kang era un tipo al que
admiraban todo tipo de chicas e incluso chicos Omega así que pensó, que
no había forma de que no lo pudiera comprender.
Cuando Kang salió del café sin decir ninguna oración adicional, los
clientes de otras mesas también despejaron sus asientos y se levantaron
para marcharse... Y fue allí cuando supo lo terriblemente popular que era.
Después de todo, la mayoría de las personas del café venían solamente por
él y pedían lo mismo que él pedía. Jooheon miró el café y luego se sentó de
nuevo. Habían programado una prueba de vocabulario para mañana, en la
clase de inglés, así que tenía que memorizar las palabras clave y los modos
de conjugación. En realidad, no creía que pudiera obtener una beca debido
a que faltó a muchas clases y a que, por supuesto, era un asco
contestando hasta las preguntas más fáciles. Normalmente Kang solía
esperar a que terminara, ocuparse de las tareas que tenía pendientes,
estudiar y llevarlo a casa... Pero ahora no pudieron hacer nada de eso
porque había muchos clientes y luego, por supuesto, estuvo ese extraño
incidente de la carta. Una carta dejada en el estante y que había sido
completamente olvidada mientras intentaba memorizar palabras que no
eran de su propio idioma. Escribiendo y leyendo en voz alta su cuaderno
de ejercicios.
¡Lucha! • Capítulo 14
—Oye, ¿puedes oírme?
Sostuvo su brazo con rudeza, pero eso fue todo. El cuerpo no se movió ni
un paso, tampoco tembló o se paralizó. Pocas personas, ya sea en la
escuela o en la academia, son groseras con Kang así que si vuelven a
intentar molestarlo en el futuro es fácil saber de quién se trata. Kang se
mantuvo erguido, pero miró hacia atrás de todos modos. Lo sabía, pero no
tenía idea de que lo vería en la academia precisamente hoy.
—¿Es un niño que vive con tantos lujos tan maleducado como para ignorar
a los demás?
—No sabía que me estabas llamando. Hwang Moochan, ni siquiera sabía
que ibas a esta academia. ¿Qué pasa?
—¿Cómo me preguntas eso? Es bueno verte.
Y como si hubiese sido una mentira que había estado rechinando y
apretando sus dientes desde hace un buen rato, Moochan sonrió mientras
distorsionaba la cara. Era una mirada incómoda así que Kang lo analizó
por un momento sin detenerse a pensar en ocultar su expresión aburrida y
luego, simplemente levantó la muñeca para mirar el reloj. No es de buena
educación presumir de que estás muy ocupado, pero igual no prestó
mucha atención a lo que pudiera pensar de él. No era un chico al que
deseara mostrar tal consideración.
—No tengo mucho tiempo así que no puedo hablar. Si no tienes nada
importante que decirme, me iré.
—¿Por qué decidiste estar con él?
Una de las cejas de Kang se alzó ante la pregunta sin contexto. El chico
miró a Moochan en silencio, sintiéndose terriblemente ansioso por el
cambio de ambiente. Después de todo, era un humano molesto en muchos
sentidos y no parece que valga la pena tratar con él ni hacer un esfuerzo
por responderle. Sin embargo, aunque trató de darse la vuelta para seguir
con su camino, Moochan se negó a soltarle el brazo.
—Bueno, entonces ¿qué tal esto? Papá y yo vamos a ir a la reunión de
empresas. Tú también, Lee Kang. ¿O no es verdad?
Kang miró en silencio mientras tartamudeaba estas palabras de mala
gana. Sin embargo, lo único que hizo fue extender nuevamente la mano y
mirar su reloj.
—Bueno, déjame decirte que será difícil para mí asistir a la reunión. Ya
sabes, dicen que no es necesario estar allí en cada oportunidad.
—Siempre es cuando me incluye a mí. ¿Es por qué crees que nuestra
familia no encaja en la gran Fundación Seryong?
Kang suspiró brevemente. Todavía es un estudiante y no ha aprendido
correctamente sobre la fundación o sobre su trabajo en ella porque el
examen de ingreso a la universidad es una prioridad absoluta ahora. Sin
embargo, el puro hecho de asistir a dos o tres reuniones y a los eventos de
etiqueta le ha permitido comprender las tendencias circundantes.
Ha pasado un tiempo desde que Hwang Moochan fue incluido en la
corporación y se convirtió en un lugar en el que no quería estar. Era, para
hablar con sinceridad, completamente imposible incorporarse a algo que lo
incluyera a él. El padre del chico era como un pañuelo de papel que solo se
encargaba de limpiar el sudor de otras personas y en estos días, parecía
muy empeñado en tratar de usar a su hijo menor para formar una red
entre la tercera y cuarta generación de la clase alta. Kang miró a Moochan,
quién no había ocultado los dientes, y luego chasqueó su lengua
brevemente.
—No creo que tenga que responder a eso.
—Entonces responde a mi primera pregunta. ¿Vas a ver a ese Beta? ¿Por
qué decidiste estar con él cuando siempre parece que nada de eso te
importa?
—...
—¿Sabes qué él trabajaba en mi club?
Moochan juntó las manos e hizo un movimiento vulgar con los dedos.
Parecía que siempre estaba completamente empeñado en mostrar las
limitaciones que tenían el uno con el otro y como siempre habían sido así
desde su nacimiento. La naturaleza de los seres humanos nacidos del
fondo se basa en que no pueden escapar de allí.
Kang no dijo nada, pero no pudo ocultar su profundo desprecio. No había
necesidad de mezclar palabras, ni valía la pena. Se volvió de inmediato y
dio un paso hacia el frente. Parecía que Moochan estaba diciendo más a
sus espaldas con una voz repleta de oraciones maliciosas y malas
intenciones, sin embargo, lo dejó pasar.
Kang entró al café de mal humor, entrecerró los ojos y sintió un hormigueo
en la nariz. Durante un tiempo, aunque había pocos clientes en las mesas,
era un lugar al que entraban y salían con bastante facilidad así que las
feromonas Omega eran lo suficientemente densas como para hacerle
pensar que incluso eran insoportables. En realidad, no era para tanto,
pero Kang no ha tenido un buen día y siente que incluso un pequeño
estimulo puede afectarlo de mala manera.
Sus padres sospechaban que Kang, que apareció como Alfa a una edad
más joven que los otros, estaba experimentando algo así como una
pubertad precoz. Habría sido posible curarlo si hubieran querido, pero
Kang, que ya estaba siendo juzgado como un Alfa de alto rango, lo cual es
raro en la población, pensó que era mejor aguantar y seguir derecho tanto
como le fuera posible. A diferencia de un Omega, el Alfa normal no tiene
cambios corporales periódicos, pero el dominante es completamente
diferente. Desde la infancia, Kang tuvo que tomar un puñado de drogas
que suprimieran cada una de sus reacciones impulsivas y sus feromonas.
Sin embargo, el aroma de alguien más solo evocaba las sensaciones más
terribles de Kang.
El hombre se acercó al mostrador a través de las densas feromonas
Omega, con una cara que no era diferente a la habitual. Allí, como de
costumbre, Jooheon estaba parado con una cara que le decía que no podía
saber ni sentir absolutamente nada. Y mientras miraba su expresión
estúpida, podía sentir la punta de sus nervios, que habían estado hasta el
tope, calmándose muy, muy lentamente... Es porque es un Beta y es
porque no sabe nada, que se siente terriblemente cómodo estando con él.
Jooheon, que estaba mirando desde enfrente, vivía como si no hubiera
Alfas, Omegas, ni feromonas en el mundo. No era extraño vivir así, ya que,
en realidad, era algo ventajoso de lo que podía decir abiertamente, estaba
muy celoso. Sin embargo, era un poco sorprendente porque se comportaba
de forma opuesta a los Beta que había visto hasta ahora. Los Beta a veces
eran más sensibles a las feromonas que los Alfa y Omegas y en general,
incluso podía decirse que estaban obsesionados con ellas. Ha habido
muchos casos en los que ellos mismos se administraban compuestos de
feromonas artificiales con el único fin de llenar los sentidos que no
existían. Entonces, era la primera vez que veía a un Beta viviendo así,
como si fuera natural que no hubiera feromonas y natural vivir como un
humano común y corriente.
Entonces, es posible que haya estado utilizando ese tipo de uniforme de
gimnasia apestoso todo este tiempo sin sentir ni el más ligero cambio a su
alrededor... El recuerdo que de repente le vino a la mente le hizo fruncir la
frente como si de pronto tuviera mucho asco. Era una feromona tan
repugnante y potente que todavía, incluso, aunque pasaran días, podía
sentirla pinchando la punta de su nariz. Como si no hubiera lavado la
ropa nunca antes o como si la feromona hubiese decidido atascarse en la
tela. Tuvo que sacudir la cabeza para poder concentrarse otra vez.
—¿Qué vas a beber hoy?
—He estado tomando mucho café. Bien... Limonada. Muy fría.
—Sí.
Cuando vio a Jooheon, sonriendo alegremente como una pequeña estrella,
sintió que todas estas desagradables feromonas habían sido olvidadas en
un segundo. Incluso más que al inicio. Va a la mesa con un paso ligero y
saca su tarea... Luego, el dolor en la nariz de Kang se eleva nuevamente
hasta las alturas. Cuando levantó la cabeza con los ojos desenfocados, una
Omega desconocida estaba parada en el mostrador. La mirada de Kang se
volvió hacia ella y luego hacia la carta sobre la madera. Eso fue lo que le
hizo sentir terriblemente confundido. Una Omega con una carta,
despidiendo feromonas lo suficientemente intensas como para estimular a
Kang, que estaba muy lejos. Además, escuchó a varias personas
chismorrear mientras miraban a Jooheon. Se levantó de inmediato y se
dirigió al mostrador. Él parecía como si no supiera nada, era natural que
no supiera nada... Pero verlo parado como idiota le hizo sentir frustrado.
Antes de que Jooheon lo sostuviera entre las manos, le arrebató la carta
como si quisiera robarla. Mirando más de cerca, incluso podía decir que
fue algo muy dramático.
Era fácil dejar feromonas en cosas como estas porque era una Omega, no
un Alfa. Y parecía a punto de entrar en su ciclo de calor. Kang, que apenas
había disimulado su disgusto y que había estado mirando el sobre durante
un buen rato, de pronto miró también a Jooheon. Cuando un Omega le da
a un Alfa algo con esta marca significaba una cosa. [Link] embargo,
como Jooheon era un Beta tenía esa calma incolora e inodora de siempre.
¿Qué significa marcar a un Beta que ni siquiera sabe lo que significa
marcar?
—¿La conoces?
—¿Qué? No. Es la primera vez que la veo.
Además, Jooheon había dicho que era una persona que ni siquiera
conocía. Dijo que ni siquiera le había dicho holaantes de este día.
Kang tomó el sobre desde todas las direcciones posibles. Las feromonas de
la Omega se borraron fácilmente con solo hacerlo unas cuantas veces,
pero el sentimiento desagradable continuó durante un buen rato más. Sin
embargo, fue difícil decirle a Jooheon lo que pasaba, así que Kang se
escondió en sus libros y leyó tanto como le fue posible... Pero lo miraba de
vez en cuando para ver que tanto hacía. Tenía un humor complicado,
estaba nervioso y mostraba una cara que estaba ardiendo. Se paró otra vez
y lo enfrentó, aunque no sabía que caso tenía hacerlo.
—Ah... No es la gran cosa. Dijo que era una cliente que me había visto
desde antes.
La mirada de Kang estaba fija en la carta y vagaba para arriba y hacia
abajo como si estuviera perdido por un tiempo entre Jooheon y las letras y
las vulgares feromonas. Ahora parecía saber dónde se habían encontrado
por primera vez esa Omega y él, y eso le molestaba infinitamente. Si había
dado con él una vez, eso significaba que podía existir una segunda y
entonces, una tercera.
Su sexualidad, un poco excesivamente más determinada de lo habitual,
también parecía afectada por este nuevo suceso así que, mientras miraba
esa cara roja y nerviosa con esas manos temblorosas, su interior se volvió
complicado. Además, ahora, cuando lo piensa con más cuidado, puede
decir que existía un rincón que estaba molesto y confundido desde el
primer encuentro que tuvo con Jooheon. Moochan, a quien Kang conoce
terriblemente bien, estaba ansioso por ocultar su mal genio en la escuela.
Conocía lo difícil que era ser el hijo menor y ser quién recibía las
expectativas más altas de la familia. Expectativas que impulsarían la
empresa familiar hasta el mismísimo sol. Sería una carga para Moochan
tener un gran accidente en una escuela secundaria de gran nivel donde
hay muchos niños de clase alta y aun así, cometió violencia dentro de la
escuela... Porque debió pensar que Jooheon valía la pena. Hasta ahora,
Kang solo pensaba que Jooheon era el objetivo principal porque era el
pobre en una escuela de nivel superior. Una cosa rara, pero que le daba
una explicación que parecía ser la correcta... Moochan dijo que Jooheon
trabajaba en su tienda e hizo una expresión con los dedos que le quería
dar a entender algo así como que era otro de sus prostitutos. Era tan
estúpido. Tan estúpido que hablara así y que de todos modos lograra
hacerlo enojar.
La mirada de Kang permaneció en el rostro de Jooheon, donde aún se veía
un pequeño rubor rojizo. No quería quedarse allí por más tiempo, a pesar
de que tenía bastantes minutos libres hasta la próxima clase en la
academia. Específicamente, no quería ver más de esa cara.
La conclusión de sus sentimientos ya estaba clara, pero cuando lo miraba
a la cara se sentía mal sin ninguna razón. Quería dejar de lado ese
sentimiento de que tenía una posibilidad inútil con él.
✤✤✤✤✤✤
—Lee Kang, ¿por qué no puedes concentrarte hoy? ¿Ocurrió algo?
—...
A pesar de que regresó a la academia relativamente temprano, no pudo
concentrarse durante la clase en absoluto así que, como era de esperar,
escuchó un regaño que incluía su nombre por primera vez en la vida. Kang
estaba molesto también. Después de todo, nunca había tenido tantas
respuestas incorrectas o ejercicios sin terminar.
—¿Qué significa esto? ¿Tienes algo más importante en lo que preocuparte
como para arruinar tus clases de la academia?
—No me siento tan bien el día de hoy.
Así que lo pasaron por alto.
Al final, solamente caminó frente a la academia por un tiempo
considerable y dejó que la brisa fría le golpeara en la cabeza lo suficiente
como para enfriar el ininteligible calor.
—¿Nos detenemos en el café?
—Por favor, solo llévame a casa.
—Sí, señor.
El conductor no hizo preguntas sobre por qué había decidido tomar un
destino distinto al habitual porque, después de todo, esta parece ser una
manía típica de Kang para días grises como estos. No se sentía lo
suficientemente bien como para molestarse por cosas tan pequeñas e ir a
la cafetería contaba como una de ellas.
Kang levantó la mano y se hundió profundamente en su asiento,
cubriendo su rostro hasta la mitad. No miró por la ventana para nada o
volteó la cabeza, simplemente decidió cerrar los ojos y obligarse a dormir
para que el café de Jooheon, ubicado en el boulevard cerca de la academia,
dejara de parecer una tentación.
¡Lucha! • Capítulo 15
Antes de que comenzara la primera clase, fue el momento del llamado
autoaprendizaje. Había notado desde el principio que Jooheon, sentado en
el asiento delantero, miraba detrás de él como si estuviera buscando un
momento adecuado para hablar, pero Kang fingió no saberlo. Tenía un
libro de vocabulario en inglés y al ver las hojas esparcidas sobre el
escritorio, era obvio que quería demostrar lo que ya había memorizado. Si
fuera como en un día habitual, Kang lo habría reconocido y elogiado
mucho antes de que Jooheon siquiera intentara contemplarlo, pero hoy no
tenía ninguna intención de hacerlo así.
—La prueba de vocabulario en inglés de hoy abarca desde la página 25 a la
50. ¿Verdad?
—Correcto.
Preguntó, aunque obviamente ya lo sabía. Desde hace mucho tiempo,
cuando abrió el libro de vocabulario en inglés en su escritorio, estaba
constantemente mirando desde la página 25 hasta la página 50. Su
corazón ansioso se dejó ver muy claramente, pero Kang respondió con una
respuesta corta y actuó como si no supiera lo que pasaba. Los hombros
redondos del chico parecían excepcionalmente caídos esta vez así que
Kang volvió a abrir la boca sin saberlo. Quería preguntarle si se había
esforzado mucho para la prueba de vocabulario y también decirle que lo
estaba haciendo muy bien. Sin embargo, antes de que la voz saliera de sus
labios, Kang se levantó de su asiento con un impulso intenso. Jooheon
volvió la cabeza y preguntó con voz lenta:
—¿A dónde vas?
—A la oficina del maestro.
—Ah.
La boca de Jooheon se abrió de nuevo, como si deseara preguntarle un
poco más sobre todo lo que pasaba con él, pero se volvió de nuevo,
fingiendo ser discreto... El estado de ánimo de Kang cayó al suelo ante la
apariencia de Jooheon, encogido en su asiento como un neumático sin
aire. El hecho de que no aceptó correctamente algunas de sus palabras,
¿era suficiente para que estuviese tan deprimido? Es decir, en este
momento se sentía como si se hubiera convertido en una persona muy
mala y tal vez, en el peor hombre del universo entero. Sin embargo, fue
Jooheon, no Kang, quien hizo las cosas de un modo incorrecto entonces
¿por qué parece tan desesperado por volver a cruzar palabras con él?
Kang mordió la carne dentro de su boca.
—Tengo que traerles la encuesta para el álbum de graduación.
Al final, agregó palabras para Jooheon, que ya se había dado la vuelta.
—Entonces yo...
—Voy a ir solo. La primera clase va a comenzar pronto, así que debo
intentar despejar un poco mi cabeza y una caminata a la oficina va a
caerme muy bien.
—Sí...
Como si hubiera estado esperando por esto, rápidamente se puso de pie,
haciendo que Kang no tuviera más remedio que presionar su cuerpo
nuevamente hacía abajo, intentando hacer que se sentara. Solamente
después de eso, salió del salón con un paso rápido y desinteresado... Pero
mientras caminaba por el pasillo, Kang levantó la mano y se frotó la frente
lentamente. Nada de lo que ha planeado hasta el momento está saliendo
bien... Y el hecho de que sintiera un extraño malestar en el estómago lo
volvió todavía peor. Fue un flujo de decisiones y pensamientos difíciles de
entender incluso para él mismo. La cara de Kang estaba tranquila como de
costumbre, pero el interior hervía silenciosamente como una olla a
presión.
Abrió la puerta de la oficina, a la que había llegado, y luego se trasladó al
asiento que estaba junto al escritorio.
—Oh, Kang. ¿Vienes por la encuesta?
El maestro de aula parecía feliz de encontrarse con Kang, pero él no dijo
ninguna respuesta para su pregunta. Solamente lo miró, y tomó los
folletos que tenían el cuestionario sobre si era sí o no y las especificaciones
para el álbum de graduación. Era fácil darse cuenta de que respuesta
prefería la escuela, incluso sin leer las hojas con mucha atención. La
mayoría de ellas eran más bien preguntas que no significaban mucho y
que más parecían encargadas de llenar el espacio en blanco.
—Debes estar ocupado, así que lamento seguir haciendo que hagas
recados como estos. No lo hagas todo tú solo. ¿Entendido?
—Está bien, puedo manejarlo.
—Por cierto, Jooheon está muy ansioso en estos días. Sus resultados están
siendo buenos últimamente, pero necesita trabajar un poco más para los
exámenes parciales. Kang también tiene talento para enseñar. ¿Eh?
—¿Enseñar...?
Las palabras salieron más fuertes sin su conocimiento, así que al final,
sorprendido por el poder de su voz, extendió la mano y tocó su boca. El
maestro sonrió y golpeó el antebrazo de Kang con toda la palma... Como
fue tutor desde la escuela primaria hasta la escuela secundaria, estaba
bastante cerca de enseñar al nivel de un maestro de aula. Gracias a que
su profesor era muy talentoso en la enseñanza de las matemáticas, pudo
comprender correctamente el concepto desde una edad temprana así que
ha estado navegando sin muchos problemas hasta ahora. No obstante,
entre los adultos que ha conocido, el maestro de aula es el que intenta
más fervientemente hacer que Jooheon alcance los ideales que parece
tener para él... Kang no simpatizaba con estas ideas, pero tenía que decir
que rendía homenaje a sus esfuerzos. Pensó que esforzarse era genial, pero
a medida que crecía se dio cuenta de que no se trataba solamente de eso y
de que los caminos no siempre eran tan fáciles como parecían. Quería dar
un poco de ayuda a estos planes, tal vez para sentirse mejor consigo
mismo... Y fue por eso que Kang le prestó atención a Jooheon desde el
comienzo del semestre. Todo fue por culpa del maestro de aula, porque el
maestro parecía preocuparse mucho por el entorno familiar de Jooheon y
terminó por contagiarle el interés. Al menos, gracias a él, durante el
tiempo de clase, Jooheon logró abrir un libro y sentarse sin caer dormido
Sin embargo, a diferencia de su intención inicial, ahora sentía que se
había acercado demasiado.
—Maestro, ya sabe... Quizá yo...
—¿Eh?
El maestro de aula abrió los ojos de par en par, esperando a que siguiera
con su oración. Pero Kang no pudo continuar fácilmente. El profesor de
aula ha estado interesado en Jooheon durante bastante tiempo, pero
puede que no supiera sobre su trabajo a tiempo parcial. Aunque claro, no
estaba seguro de si eso era lo correcto. Era un problema incluso si el
maestro de aula lo sabía, y era un problema incluso si él no lo sabía.
Además, si ese fuera el caso, no sería prudente sacar a relucir la historia
de Jooheon trabajando en un establecimiento de entretenimiento en un
momento como este. Y si no lo sabía, significaría hablar del pasado de
Jooheon con una persona que no tenía nada que ver con él. Al final, de
cualquier manera, no era bueno contarle sobre lo que había escuchado así
que Kang comenzó a sacar una historia diferente.
—Bueno, la beca... Me gustaría que se la diera sin ponerlo a prueba.
—¿Uh? ¿Por qué?
—Si se lo va a dar, solo hágalo. Él ya está bajo mucho estrés. Si no lo
consigue, tendrá que conseguir más trabajos a tiempo parcial.
—Está más motivado de lo esperado, así que me gustaría intentar llevarlo
más allá de su capacidad. Además, no soy yo, es la decisión de la
fundación de becas.
Kang miró hacia abajo como si fuera patético intentar llegar a un acuerdo
con el maestro de aula, y después rodó los ojos de un lado para otro
mientras se ponía a sudar. En realidad, ya se había dado cuenta de que la
fuente de la beca era el profesor de aula. Solamente él. Era extraño que
quisiera darle el dinero no solo de la matrícula, sino también de los gastos
de manutención y honestamente, nunca había oído hablar de un programa
como ese. Incluso si hubiera tales becas, los estándares eran demasiado
confusos. Es decir, asistencia y subir un poco las calificaciones cuando en
realidad ya estaba por debajo del nivel estándar. Era algo que parecía estar
hecho a la medida de Jooheon. Quizá, el maestro de aula, que tomó en
cuenta las circunstancias del chico, quiso ayudar un poco. Dijo que tenía
que mejorar las calificaciones porque deseaba darle a Jooheon, quien
renunció a sus estudios, la oportunidad de mirar hacia adelante
finalmente y hacerse de sus propias metas.
Los pensamientos de ese hombre no parecían tan malos, así que hizo
coincidir las palabras de manera apropiada.
—No, si vas a dárselo de todos modos, hágalo rápido. No quiero que
Jooheon busque otro trabajo por puro miedo a no quedar en el programa.
Ni siquiera podía decirle que los trabajos que tomaba eran de muy mala
calidad así que los pensamientos que le vinieron a la mente se volvieron
instantáneamente desagradables. Feos a tal punto que la faz de Kang se
endureció. El maestro de aula, que estaba frente a él, murmuró excusas
porque estaba intentando guardar las apariencias.
—Pero yo...
—Espere.
Fue como un instinto. Como si notara que alguien se estaba acercando
incluso cuando no se escuchaba ningún sonido en especial. Después de
cortar las palabras del profesor con firmeza, Kang levantó la cabeza, miró
por la puerta trasera de la oficina de la escuela y no pudo quitar los ojos
de allí durante unos largos segundos... No sabía por qué, pero sus
sentidos se habían movido rápidamente. Sintió que alguien que conocía
muy bien abriría la puerta pronto y así, como para probar su teoría, la
puerta corrediza se abrió silenciosamente poco después de un rato, y
alguien asomó la cabeza primero. Era Jooheon. Kang, que lo vio, suspiró
levemente y se sacudió el cabello. El rostro familiar del niño era tan
natural, que todavía podía sentir la sensación abrumadora en su pecho.
—... Le dije que escribiera el formulario de solicitud.
—Por eso vino Yeo Joo-heon.
—Exacto.
El maestro se sorprendió porque estaba completando las palabras
mientras miraba directamente a los ojos de Jooheon. El chico, que parecía
extrañamente deprimido cada vez que venía a la oficina, caminaba con
cuidado, moviendo las manos hacia adelante y hacía atrás igual a si
estuviera terriblemente nervioso por lo que sucedería a continuación.
Jooheon, quien lentamente se acercó al frente del maestro, sonrió primero
a Kang y luego le dio una expresión bastante amable al hombre. A primera
vista, parecía estar sujetando una solicitud de beca. Kang pensó que era
algo ya muy pasado de moda, pero dado que parecía un trámite bastante
profesional y que iba acorde con su juego, no le quedó más que asentir un
poco y mirar al profesor.
—Entonces me retiro.
—No, vayan juntos. Solo tengo que archivar esto y se acabó.
Jooheon siguió de cerca a Kang y salió de la oficina sin mirar atrás. La
apariencia de este chico, la que veía en el salón y ahora en el pasillo,
nunca ha sido antiestética. Incluso aunque podría considerarse un "niño
pobre", no había un rincón vulgar en él y nunca le pareció que doblegara
su orgullo ante las dificultades. Nunca se rendía y siempre parecía saber
hacer lo que era mejor para él. Era lindo ver que no daba por sentado las
pequeñas cosas que había logrado hasta ahora y que trataba de
compensarlo dando su mejor esfuerzo en nombre de los demás. Es un
beneficio de su cercanía, verlo ser tan fuerte conforme pasa el tiempo.
Además, cuando le ofrece una bebida gratis con una cara tan orgullosa, es
realmente...
Realmente...
Kang dejó de caminar ante sus pensamientos. De pie, en el medio del
pasillo, miró a Jooheon, que estaba a su lado hasta que él también
terminó por mirar hacia arriba.
—¿He cometido un error?
Jooheon, quien sintió una atmósfera extraña desde la mañana, finalmente
preguntó sus dudas con cuidado. Kang lo miró sin cambiar su expresión...
Era lo más lógico de pensar, Jooheon tuvo que cometer un gran error si
había logrado enfriar lo que aparentemente ya estaban construyendo entre
los dos. Kang abrió lentamente la boca:
—Tienes... Las mejillas sucias.
—¿Qué? ¿En serio?
Jooheon se tocó la cara con asombro, pero Kang extendió la mano de
inmediato y le apartó los dedos para poder frotar a voluntad sus pequeñas
mejillas limpias. De arriba para abajo hasta que su piel blanca
rápidamente se enrojeció, como si le hubiese puesto colorante a la
harina... No sabía que decirle, ni por donde comenzar a explicarle sobre la
beca y los trabajos que sabía había tomado en el pasado. Jooheon no
hablaba demasiado sobre sí mismo o sobre sus problemas y, sin embargo,
algunos episodios que sin querer iba sacando poco a poco fueron
suficientes para adivinar lo mal que estaba. No tenía claro si tenía padres
o no, pero si los hay, entonces no están cumpliendo con el papel que
deberían. Su abuela se encuentra en un estado de salud en el que trabajar
es imposible y dado que su hermana menor aún es joven y es Omega, sabe
que siente que debería protegerla en lugar de compartir sus
responsabilidades.
Nadie puede culpar a Jooheon por elegir ese camino, pero le dolía todavía
recordar lo que había dicho Moochan. Era la vida de Jooheon, y Kang no
merecía culparlo por venderse a sí mismo como única opción porque debió
pensar que era necesario en su momento. La opción más fácil. Kang frotó
la inocente mejilla de Jooheon varias veces más.
—Cuando obtengas la beca, recuerda que la mitad es gracias a mí.
—¿Eh? Oh. ¡Por supuesto! Pero ¿podré hacerlo? Ya viste, apenas acabo
de...
—Te lo dije. Tendrás un 100 por ciento.
Jooheon sonrió y se rio como si pensara que hablar con Kang era lo mejor
que podía pasarle en la vida. Su rostro era tan bonito que quiso poner un
dedo en su frente blanca y frotarla también hasta volverlo tan rojo como lo
estaba el resto.
Kang suspiró y abrió la puerta del aula... Lo que importaba no era el
pasado, sino un nuevo futuro. Un camino en el que debía brindarle
suficiente apoyo económico y expectativas para el futuro con la esperanza
de que no volviera a caer en el camino equivocado... Y en el que pudiera
limpiar su entorno para no quedar atrapado en las cosas sucias del ayer.
Trató de recordar el rostro borroso de la Omega que le había entregado la
carta, pero solo consiguió que los músculos se le abultaran cerca de la
mandíbula, cuando comenzó a apretar los dientes.
¡Lucha! • Capítulo 16
Jooheon bostezó sin pensar en taparse la boca. Esto fue posible porque el
café estaba completamente vacío. El reloj que colgaba de la pared tenía un
minutero que se movía muy despacio, y una manecilla que seguía
señalando las 9:05 desde lo que se sintió como una eternidad.
Queda una hora completa para que llegue Kang así que ni siquiera hay un
solo cliente en las mesas. Bueno, es obvio que Kang no siempre tiene que
llegar al mismo tiempo, pero ¿por qué no llega en el momento adecuado?
Los clientes empezaron a entrar unos 10 minutos antes de que Kang
hiciera su aparición y, como no lo vieron sentado en el lugar de siempre,
simplemente decidieron salir del café e irse como una silenciosa marea
baja. Eran personas que tenían un propósito claro después de todo. Les
gustaba ver a Kang.
Jooheon intentó recordar la figura que veía todos los días. Su altura se
elevaba lo suficiente como para decir que sobresalía una cabeza o dos más
que los otros hombres y, además, daba la impresión de que si uno de sus
hombros te golpeaba accidentalmente podía hacerte rodar unas tres
vueltas hacia atrás antes de caer. Por lo general parecía tener un
caparazón hecho de puro acero, pero su interior era suave y bastante
tierno como para ser real... De repente, el recuerdo de una poesía clásica
que Kang había leído en medio de la clase apareció en su cabeza y le
provocó chasquear la lengua. ¡Se había olvidado completamente de
copiarlo!Pero fue en el momento en el que estaba hurgando en su mochila
por una copia de la poesía de Kang, que el teléfono móvil de Jooheon, que
no suena muy bien, comenzó a vibrar débilmente hasta hacer estremecer
su pierna. Con rapidez, rebuscó en el bolsillo de su pantalón. La mayoría
de las personas que se comunican directamente al teléfono móvil de
Jooheon eran solo dos. Heeju y su abuela. Y muy de vez en cuando, la
dueña del café. En caso de emergencia, solo estaba disponible en la
recepción de la escuela por lo que ni siquiera había intercambiado
números con otras personas del salón y lo mismo había sucedido con
Kang, al que había estado muy unido en estos días. Más bien, debido a
que estaban demasiado apegados, ni siquiera sintieron la necesidad de
pasarse sus teléfonos.
Jooheon contestó la llamada telefónica después de verificar el nombre en
la pantalla LCD externa que se había desvanecido en amarillo.
—Ay, esta chica. ¿Por qué no me llamas más a menudo?
—Vaya, regañando desde el principio. ¿Cómo está la abuela? ¿Cómo estás
tú?
—Si tanto quieres saber, entonces ven a verla directamente.
—Quiero, te lo juro. Pero en estos días tengo entrevistas, prácticas,
escuela, es una repetición infinita. Ni siquiera puedo respirar.
—Sí, sí, siempre eres la más ocupada. ¿Estás comiendo bien?
No fue hasta tarde que salió el instinto sobreprotector de Jooheon. Esto se
debe principalmente a que es la primera llamada que le ha hecho en
aproximadamente un mes. Si Heeju hubiera sido un hombre, habría sido
castigado mezclando algunas palabrotas bastante rudas y tal vez, incluso
le hubiese colgado. "Chica" estaba en el límite de las palabras duras que se
le podían decir a una hermana menor.
Él tenía un teléfono celular demasiado viejo, pero había comprado el
último modelo para Heeju y lo registró en un plan costoso que le permitía
realizar llamadas y mensajes a larga distancia con el único fin de que
pudiera contactarse a menudo con él. Pero ¡esta chica mala no lo contactó
ni una vez! A veces la necesita mucho así que piensa que un mensaje o
una llamada pequeñita estaría bien, pero como dijo, su tiempo de debut es
corto. Era entendible que tuviera un ajetreo frenético. La agencia a la que
pertenece Heeju era lo suficientemente famosa como para escuchar su
nombre en cualquier lado, incluso para Jooheon, quien no puede recordar
cuando fue la última vez que se sentó frente al televisor. Como era un
lugar así, pensó que estaba en buenas manos, pero no podía dejar de lado
sus preocupaciones.
—No puedo comer. Tengo hambre y me voy a morir, pero todavía tengo que
perder 2 kilogramos. Uh, quiero comer un pretzel... Bueno, al menos hoy
pude comprar una galleta espolvoreada con azúcar.
—¿Dónde estás perdiendo peso?
La voz de Jooheon, que había sido bastante suave hasta el momento,
rápidamente se volvió áspera en un segundo. Ella es muy delgada, pero
¿ahora se muere de hambre por perder peso? Es aún más ridículo cuando
piensa en las muñecas de Heeju, que no son tan grandes y que dejan
mucho espacio en su mano cuando la sostiene.
Ya sea que conociera su corazón o no, su hermana decidió que estaba bien
cambiar de tema; habló de sus presentaciones, se quejó de lo difícil que
era la coreografía que estaba aprendiendo en estos días y se jactó de lo
buenas que eran sus calificaciones en la escuela incluso en medio de un
tiempo tan ocupado. Jooheon no pudo hacer más que mantener una
sonrisa en su rostro.
—Bien, bien. Cuando vengas aquí, ¿te gustaría comprar muchos pretzel?
Si mañana te acercas un rato a casa después de la escuela...
—¡Si como eso, lo que he luchado hasta ahora será para nada! Pero bueno,
ahora háblame de ti. ¿No hay nada especial? ¿Cómo va la escuela?
Por alguna razón, la forma de Kang, esa sonrisa que había dibujado dentro
de sus párpados hace un tiempo, pareció comenzar a brillar con
demasiada fuerza. De hecho, conocer a Lee Kang en sí mismo fue lo más
inusual en su vida... Jooheon normalmente se encargaba de correr para
hacerse cargo del sustento de su abuela enferma y su hermana menor. No,
correr es demasiado agradable. Rodaba de un lado a otro, se cayó, cojeó y,
a veces, se arrastró a cuatro patas. No podía permitirse mantener cerca a
otras personas que no fueran su familia, pero sí, conoció a mucha gente
mientras hacía todo tipo de trabajos a tiempo parcial... Aunque más bien
eran relaciones por pura conveniencia. Una relación que ni siquiera había
dejado rastro. Sin embargo, Kang...
Jooheon dejó de pensar por un momento y se humedeció los labios con la
lengua. Asintió lentamente.
—Todo está bien.
—Me alegro de que no haya nada especial. No te canses de más y reduce el
tiempo de trabajo. ¡Si debuto ya no lo vas a necesitar!
—Ok. Yeo Hee-ju, creo completamente en ti.
Como de costumbre, el último paso fue responder apropiadamente a las
pomposas palabras de Heeju. Una vez que se abriera paso como
celebridad, definitivamente ganaría una cantidad de dinero de verdad
aterrador y compraría una casa solamente para él, pero Jooheon sabía que
no era fácil ni algo que se lograra de la noche a la mañana. Aumentar el
trabajo es necesario para que la abuela recupere la salud y su hermana
pueda estar un poco en paz. Incluso si decía algo como eso, no era posible
hasta obtener ingresos estables.
Después de todo, ahora son solo palabras inútiles.
Jooheon, que colgó el teléfono, todavía tenía una sonrisa en su rostro
cuando miró hacia adelante. La llamada parecía haber sido bastante larga
porque, uno a uno, los clientes iban entrando para ver si Kang ya estaba
allí o simplemente para matar el tiempo tomando un café así que, el timbre
de la puerta sonaba constantemente. Mientras tomaba pedidos y
preparaba las bebidas, las mesas vacías se llenaron y Jooheon aumentó la
cantidad de veces que miraba constantemente por la ventana mientras
preparaba Americanosy lattes.
En un momento, aunque estaba demasiado lejos de él, lo vio. Llevaba el
uniforme escolar con el mismo diseño que el suyo, pero parecía un
atuendo muy diferente cuando lo traía puesto tan diligentemente. Es una
calle difícil de ver, pero Jooheon rápidamente reconoció a Kang así que se
rompió en una increíble sonrisa sin saberlo.... Pero cuando encontró a una
chica desconocida a su lado, solamente pudo inclinar la cabeza y suspirar.
Jooheon no fue el único que centró su atención en Kang. Los ojos de las
personas, que son clientes del café y los que caminan por las calles,
también estaban con los ojos moviéndose por aquí y por allá al compás de
sus pisadas, aunque Kang no pareció darse cuenta en absoluto. Estaba
con una chica que era mucho más pequeña que él. Una niña con uniforme
escolar de una escuela desconocida y que se pasaba el pelo largo detrás de
las orejas cada determinado tiempo. Los ojos de Jooheon se estrecharon
lentamente. No sabe quién es o de dónde se conocen, pero parece muy
familiarizado con ella.
Kang se despidió de la chica y entró en el café así que hizo sonar la
campana... El joven, quien inadvertidamente volvió su mirada hacia el
mostrador, parecía tener una mirada desconocida. Mucho más fría que las
otras veces. La expresión era siempre la misma pero ahora, como si
quisiera ocultar sus sentimientos, Kang parpadeó rápidamente frente a él.
Una, dos, tres veces seguidas... Jooheon pensó que era como una persona
que accidentalmente había sido atrapada por la oscuridad interior. Pero
¿por qué? Y en un instante, sus ridículos pensamientos se dispersaron y
Jooheon se encontró haciendo un ovillo con la boca. No era de su
incumbencia, por supuesto... Pero por alguna razón, se esforzó un poco
más de lo habitual.
—Bienvenido. ¿Qué te gustaría beber hoy?
—Ah, limonada. Parece que hay mucha gente hoy así que tómalo con
calma.
Jooheon respondió dándole una sonrisa. A Kang le gustaba la limonada
incluso más que los americanos o el café oscuro así que, tan pronto como
abrió la tapa azul, el olor agridulce comenzó a pincharle en la nariz hasta
hacer que acumulara espontáneamente un montón de saliva en su boca. A
Jooheon le parecía muy tierno, pero a él no le gusta el sabor amargo ni
mucho menos el sabor agrio.
Jooheon tomó una bandeja y se acercó a la mesa donde ahora estaba
sentado Kang. Como de costumbre, dejó la limonada junto a él, quien
pareció saltar de inmediato al libro de problemas matemáticos... Al cabo de
un segundo o dos, simplemente volvió la cabeza en su dirección y lo miró
antes de observar también cada parte de la cafetería.
—La tarea es sobre poesía clásica, solo tienes que llenar los espacios en
blanco y hacer una reseña de una obra literaria.
Dijo que volvería después de que terminara la academia.
¡Lucha! • Capítulo 17
Aunque era tarde, había clientes debido a que Kang se estaba quedando
hasta el amanecer. Hoy en día, casi todos los días, Kang se detiene en el
café una vez más después de la academia para mirar la tarea de Jooheon y
luego permanece a su lado hasta la hora límite. Por supuesto, eso no
significaba que Kang le ayudara a cerrar el café. Nunca quiso ayudar a
bajar la cortina o a poner candado a la puerta. No obstante, mientras
Jooheon barría y limpiaba el café, cuando pasa la escoba por los azulejos,
levantaba un pie y luego levantaba el otro.
—Yeo Joo-heon, hay polvo aquí.
Es algo de casi todos los días, Kang allí, señalando el polvo en la esquina
del café con un dedo mientras estaba sentado en una posición recta y
bastante hermosa. Incluso después de tomar clases hasta el amanecer, la
apariencia del hombre, estirando los dedos con gracia, esa mirada cansada
y esa atmósfera helada... Era mucho más que maravillosa.
Jooheon frotó silenciosamente el lado que había sido mencionado, con un
trapeador. No era como si hubiera querido que Kang limpiara con él
porque la limpieza es un trabajo tan importante como preparar bebidas.
Además, Kang ya estaba soportando suficientes problemas solo por venir a
la cafetería dos veces en un día y ayudarlo con su tarea. Sin embargo, no
puede evitar sentirse raro por fregar el piso junto a un "señor noble".
—Termina rápido y ven a sentarte conmigo.
—Bueno, espera un minuto...
Fue más incómodo cuando lo apuró así. ¿Cenicienta se sentiría de esa
manera? Como trabajaba en un café, incluso se ponía un delantal, dándole
una atmósfera más similar a la chica en la película. Entonces, tan pronto
como terminó con sus deberes, Jooheon se desabrochó apresuradamente
la ropa de trabajo y se sentó al otro lado de Kang para concentrarse en un
aburrido poema clásico. Después de corregir las partes incorrectas en la
interpretación en blanco, Kang y Jooheon empacaron sus libros y se
levantaron de sus lugares. Mientras Jooheon apagaba las luces del interior
del mostrador, Kang estaba apoyado contra la puerta de la entrada.
Finalmente, Jooheon apagó el letrero de neón y cerró la puerta.
Aunque era mayo, el clima estaba estupendo así que sus brazos se sentían
bastante frescos al utilizar solo una camisa.
—Yo te llevaré.
—Gracias.
—No es nada.
Era la misma respuesta todos los días. Kang inevitablemente se llevaba a
Jooheon, diciendo que de todos modos tenían que pasar por ese camino.
Que era lo menos que podía hacer después de tantas bebidas gratis y,
aunque al principio era bastante pesado tratar con él, pronto se comenzó a
acostumbrar a esto.
El sedán negro, esperando a Kang, siempre estaba estacionado en el
mismo lugar. Era hora de que los dos siguieran adelante, subieran y luego
fueran a un lugar diferente. Pero Jooheon, que estaba mirando a su
alrededor sin darse cuenta, dejó de caminar cuando vio a una criaturita
agachada en una esquina. Cuando se acercó un poco más e Inclinó la
cabeza, vio que una persona le había dado de comer a un gato callejero. No
eran exactamente croquetas, sino salchichas de carne.
—Ah.
—¿Te gustan los gatos?
Cuando hizo ese sonido de alivio, Kang realizó una pregunta extraña sobre
lo que había entendido con ver su reacción. Jooheon nunca había pensado
en eso, en si le gustaban los gatos o no, pero igual se quedó observando en
silencio al gato callejero durante varios segundos más. Durante ese breve
silencio, Kang vio un rastro extraño en sus ojos.
—Creo que este es mejor —dijo.
Pero mientras se concentraba en la forma de su cabeza, no había podido
entender la respuesta que fluyó lentamente de sus labios. Kang preguntó:
—¿Este? ¿Hablas de que los gatos son mejores que los perros?
—No, de la salchicha.
Fue una respuesta muy seria, sin ningún tipo de alegría. Jooheon había
recordado que cuando tenía cinco años menos de lo que tiene ahora,
compró salchichas baratas para Heeju y él solo tragó saliva y aire. Ahora
tampoco tiene el suficiente dinero como para comprar un paquete de ellas
y aún si lo tuviera, se siente como que es un desperdicio gastar incluso
una pequeña cantidad de dinero en bocadillos tan inútiles. Se frotó la
punta de la nariz una vez y caminó hacia adelante, pero luego se quedó
quieto nuevamente. Miró hacia atrás en busca de algo y descubrió que
Kang todavía estaba allí. Con una mano cubriendo su boca.
—¿Qué estás haciendo?
—¿Estás hablando enserio?
—¿Qué?
No pudo escuchar lo que murmuró así que Jooheon frunció el ceño y
volvió con Kang. Es la hora más oscura del día, por lo que solo le queda
apoyarse en la tenue luz de la farola para echarle un vistazo completo a su
cara. Cuando llegó a un lugar que estaba a solo tres o cuatro pasos de
distancia, Kang de repente extendió la mano que había estado cubriendo
su boca durante todo este tiempo, y la apoyó sobre la cabeza de Jooheon.
—¿Estás bien? ¿Qué estás haciendo?
—De verdad... Hay momentos en los que pienso que eres increíble.
—¿Qué?
—Me diste una respuesta inesperada. Vamos a la tienda de conveniencia,
te compraré salchichas.
En lugar de esparcir su cabello, agarró la muñeca de Jooheon y caminó
hacia la tienda de conveniencia como si estuviera bastante ansioso por
llegar allí. Jooheon, quien sin darse cuenta siguió sus pasos, se detuvo
tardíamente. Le molestaban los comportamientos repetidos e ininteligibles.
Sobre todo, odiaba que le tuvieran compasión. Podía comprar salchichas
con su propio dinero así que Jooheon levantó la mano, la sacudió, hizo un
sonido extraño con la boca y se enfrentó a la cara de Kang. Pero él...
Parecía como si fuera a estallar a carcajadas en cualquier momento. Su
boca estaba llena y sus mejillas se levantaban. Sus ojos, siempre fríos,
trazaron una suave línea, como si quisiera reírse de él por su plática de las
salchichas así que Jooheon olvidó incluso la más pequeña señal de la
irritación que lo había golpeado hasta hace un momento. Luego, tomó su
mano nuevamente y Kang lo arrastró a una tienda de conveniencia.
La noche estaba demasiado oscura así que cuando entraron en la
habitación luminosa, se sintió cegado momentáneamente. Kang se movió
de inmediato mientras Jooheon seguía luchando contra el aturdimiento y,
sin embargo, sus manos se llenaron de todo tipo de bocadillos y postres
que su acompañante estaba escogiendo para él. Pronto, y en mucho menos
de un minuto, sus dos manos y brazos tenían galletas, caramelos,
gelatinas, chocolates, leche y un balde de salchichas de buena calidad.
Aunque lo aceptó porque le fascinó la expresión de Kang, pronto levantó
los ojos con fiereza y miró al hombre que estaba a su lado.
—¿Qué estás haciendo?
—Me gusta este.
Kang sacó una salchicha y la agitó frente a los ojos de Jooheon hasta que
lo hizo sentir como un gato callejero. Debido a su temperamento, podía ser
capaz de tomar el empaque y aventarlo a su cabeza, pero había
demasiadas cosas en su mano como para hacerlo realidad.
—No me gustan mucho los chistes como este.
—No estoy jugando, solo lo tomé porque pensé que estaba bien.
Jooheon, que estaba hablando con una voz que reprimía su ira, frunció la
frente ante la inesperada respuesta.
—¿Sabes que el examen de mitad de período comenzará la próxima
semana? No puedo ir a verte en esos días porque tengo que prepararme
para el examen. No te saltes la tarea, come todo esto, mantente con
energía, hazlo bien y también estudia mucho.
Kang tomó juguetonamente un trozo de chocolate y lo agitó frente a él.
Jooheon cerró la boca porque estaba avergonzado por su temperamento de
hace un rato. Sabía que pronto sería el examen de mitad de período, pero
no estaba al tanto de que esto cambiaría el tiempo que pasaban juntos.
Hasta ahora, los días de examen eran utilizados como cualquier otro día
así que iba a su trabajo a tiempo parcial y luego se iba a dormir a la
escuela. Era la primera vez que pensaba completamente en prepararse
para un examen. De hecho, ahora que lo pensaba, no tenía sentido que
Kang pasara tanto tiempo con él porque quería ir a la escuela de medicina
y ser parte de la empresa de su padre así que, si toma eso en cuenta,
puede decir que la consideración que le ha tenido hasta ahora es excesiva.
—De acuerdo.
Un sedán negro familiar estaba parado en silencio frente a la tienda de
conveniencia. Kang abrió la puerta del asiento trasero y miró a Jooheon.
Jooheon inclinó la cabeza y se subió al auto con todos esos bocadillos
tambaleándose en sus brazos. Ciertamente no hay brechas entre los dos,
pero las próximas semanas, cuando Kang no vendrá al café... Ya estaban
doliendo.
¡Lucha! • Capítulo 18
—Hola, nos estábamos preguntando... Había un chico que venía siempre
por aquí.
—Claro. No puede venir debido a los exámenes parciales.
—Oh ya veo. Gracias.
No era algo por lo que agradecerle.
Jooheon levantó lentamente la cabeza hacia el frente y notó como el cliente
salía de Burinake Café. Sería agradable si al menos decidieran comprar
una taza de lo que fuera y salir, como para aparentar. Pero parecía inútil
permanecer tanto tiempo en un local que no tenía a Lee Kang sentado en
una de sus mesas. Incluso los clientes que estaban sentados en las sillas
de junto, levantaron la mirada ante las palabras de Jooheon y luego se
fueron uno por uno. No habían preguntado porque no tuvieron el coraje,
pero todos tenían curiosidad sobre lo mismo.
Tan pronto como estuvo vacío, miró alrededor del café y suspiró
brevemente, luego se sentó en el asiento que estaba dentro del mostrador.
Las ventas se redujeron casi a la mitad en tan solo unos pocos días. No
hubo una gran diferencia el primer día de su ausencia, pero la paciencia
de los clientes no duró mucho más que eso. A la tarde siguiente le llegaron
muchas preguntas sobre por qué no estaba Kang y luego dijeron que
entonces ellos tampoco iban a venir. Después de todo, Kang impulsaba las
ventas del café como si fuera toda una celebridad. ¿Debería estar
preocupado por esto o debería estar agradecido por su ardua labor?
Jooheon miró el estado de las ventas con una mirada sutil, luego sacudió
la cabeza y bajó la pantalla de la laptop donde estaban todas las gráficas.
De todos modos, no era como si fuera su propio café así que no había
razón para pensar profundamente.
Estiró los brazos, se recargó contra la encimera y apoyó la barbilla en su
mano. Mientras miraba por la ventana, naturalmente se encontró con el
gran edificio de la academia y miró a Kang, caminando como si nada
estuviera pasando con él. La clase magistral había terminado antes de
tiempo, al menos parecía que sería así hasta que terminaran los exámenes
de fin de periodo. Los labios de Jooheon entonces se volvieron flácidos.
Comprendía que no podía estar en el café porque se encontraba
estudiando para un examen, pero ¿por qué cambiaría su actitud incluso
en la escuela? Era difícil intercambiar una palabra con él porque
estudiaba apasionadamente y siempre con esa mirada tan fría en la cara.
Debido a sus pensamientos repetitivos, Jooheon abultó los labios. Era
innegable que Kang fuera una buena persona, pero eso no significaba que
siempre fuera amigable con él. Básicamente era alguien... Infinitamente
voluble. Sus sentimientos y emociones cambiaban rápidamente por
razones que Jooheon ni siquiera podía adivinar y lo peor de todo esto era
que el estado de ánimo de Kang simplemente no se revelaba en su rostro.
Quizá había sido porque fue criado en una familia estricta o porque el
ambiente relajado le daba a Kang más desventajas que ventajas. Sin
embargo, a medida que se acercaba la fecha del examen de mitad de
período, era difícil aguantar al chico que era terriblemente sensible con
todo lo que lo rodeaba. Mientras recordaba las palabras que escuchó de
Kang en la escuela, el puchero de Jooheon se volvió lentamente más
marcado: "Después". "¿Es importante?". "Después del examen". "¿Tengo
que hacerlo ahora?" ."Puedes hacer eso por tu cuenta". "¿De verdad tienes
curiosidad?". "Hagámoslo más tarde, más tarde".
—Sabía que no podía tener tanta suerte.
Después de escupir una palabra así de extraña, revisó el cajón del
mostrador y sacó un trozo gigante de chocolate oscuro. Maldición. ¡Todo
esto era un enorme dolor de cabeza! Lo último que le preguntó fue: "¿Te
gustaría beber agua?". Por supuesto, podía pedirle su tarea o hablar sobre
algún libro de matemáticas, pero eligió deliberadamente una pregunta fácil
que pudiera responderse con rapidez utilizando un sí o no, dándole la
cara... No quería decir que se muriera por hablar con Kang a cada segundo
de cada bendito día, pero están muy cerca el uno del otro dentro del aula
de clases así que, si no dicen una palabra en todo el día... ¿No sería esto
algo muy incómodo? También era porque no encontraba un momento para
hablar adecuadamente con él.
Con cara de descontento, se dedicó a masticar su chocolate relleno de
almendras y luego, sacó sus bolsitas de gelatina también. Estaba claro que
el hecho de que Kang le diera muchos bocadillos no significaba que tuviera
que comerlo cuando quisiera hasta acabar con todo, pero no podía evitar
hacerlo así cuando tenía estrés.
—Si en realidad solo se trata de estudio, no sé por qué no quiere hablar
conmigo.
En el momento en que mordió el extremo de la bolsita de gelatina, Jooheon
se molestó por el nuevo panorama que estaba circulando justo delante de
él. Kang seguía allí, en el edificio de la academia... Y ahora la chica de pelo
largo estaba a su lado.
—¿Por qué no hablamos más tarde? ¿Por qué no hablamos en otra
ocasión? Tengo que estudiar. Mejor mañana. ¿Es algo que necesitas
ahora?
Jooheon imitó exageradamente el tono de Kang y luego se levantó de golpe.
Había una razón por la que estaba tan enojado y eso era básicamente
porque cuando estaba a su lado colocaba una cara inusual y aterradora.
¡Pero parecía unirse bastante bien con esa chica! Debido a que la
academia y el café están relativamente cerca, puede verlo perfectamente
desde su asiento en el mostrador. ¡Y ya lo ha hecho muchas veces en
cuestión de segundos! El otro día, cuando los vio cerca del café, pensó que
tal vez ella tenía algo importante que decirle y que por eso estaban tan
pegados... Pero ahora lo dudaba por completo. No era extraño que hubiera
una chica cerca de él, quien era casi tan popular como las celebridades de
la tele. También era natural tomarse un tiempo con una mujer incluso en
medio de una temporada ocupada. Pero sigue enojado con él y ahora se lo
atribuye al hecho de que presume. Es decir, Kang debe pensar que es el
único que goza de gran popularidad, pero Jooheon también fue una
persona que recibió una carta de amor... Aunque claro, la chica que se la
había dado ni siquiera se dignó a mostrar su nariz después de eso.
Jooheon, que primero se mordía los labios y después hacía pucheros, cayó
sobre el mostrador como un hombre que había abandonado toda
esperanza. Tomó el sobre de gelatina y la tiró a la basura sin importarle
completamente el hecho de no encestar... Y luego la campana sonó con
fuerza. Jooheon, quien comenzó a saludar por reflejo, se congeló tan
pronto como levantó la cabeza. Primero revisó el circuito cerrado de
televisión. Había uno en el lado de la puerta y uno más en el interior del
mostrador, por lo que no tendría por qué existir algún punto ciego.
También había un botón de emergencia en la parte inferior de la caja
registradora que alertaba a una empresa de seguridad cuando se
presionaba.
Solo después de extender la mano con cuidado y tocar el botón, Jooheon
tragó saliva.
—Mucho tiempo sin verte.
—...
La cara sonriente del hombre es brillante mientras saluda. Jooheon
guarda silencio, evitando la mirada de Moochan y después, bajando la
cabeza hasta perderse en las formas del piso. Era la primera vez que se
encontraban tan cerca el uno del otro desde la última vez que tuvieron una
discusión en el gimnasio y además de eso, siempre estaba caminando con
Kang o lo suficientemente concentrado en otra cosa como para siquiera
prestarle atención.
—Dejas la tienda y vienes a trabajar aquí, que chiste. Eunbi te cuidaba
mucho. ¿Y ahora qué eres? Un bebé sin una manta.
—...
—De todos modos, ¿cuánto ganas aquí? ¿Es la mitad de lo que recibías en
"8"?
—...
—Joder, ¿no vas a responder?
—... No me va mal.
—Seguro estos lugares dan el sueldo más bajo. Ya sea un bar o un
restaurante. ¿No crees que hay lugares en este país que serían mejores
para tipos cómo tú? ¿Así de desesperado estabas, aunque parece que el
dinero lo es todo para ti? Uff, tremendo idiota.
Lo que dijo Moochan no fue una completa mentira. El salario que le
pagaban en "8" era bastante elevado. A pesar de que se trataba de un
negocio de entretenimiento para adultos, le entregaban una gran cantidad
de efectivo cuando era el día de pago y las propinas que los clientes
borrachos solían ponerle en el bolsillo del pantalón también eran
generosamente buenas. Aunque el dueño del café tiende a cuidar el salario
por hora mejor que otras tiendas, en comparación con el salario que
recibía en "8", era un poco menos de 2/3 por mes. Sin embargo, hubo un
error cuando Moochan dijo que el dinero lo era todo... Hwang Moo-chan no
estaba aquí después de todo, y el ambiente de trabajo era muchísimo más
ordenado.
Moochan, que constantemente hablaba con frases que no entendía y se
movía por el café como si buscara algo, se acercó al mostrador. Jooheon
todavía tenía la cabeza inclinada cuando levantó un dedo largo y presionó
su frente.
—Ah, pero no estoy aquí para decir algo como esto. Oye, no hagas que la
gente se frustre tanto por culpa tuya.
—...
—Niño, joder. Respóndeme.
—...
—¡Respóndeme!
Con la mano con la que le estaba apuñalando la piel, le golpeó también la
parte posterior de la cabeza. Jooheon cerró la boca y miró el otro empaque
de gelatina que permanecía en el mostrador, el que había logrado apretar
hasta destruirlo por completo. La gelatina de colores era tan ajena a la
situación actual que parecía un producto de una realidad que no existía.
No podía creer que algo como eso estuviera en su boca hace un tiempo
atrás y que en este momento tuviera una mano golpeando la parte
posterior de su cabeza lo suficientemente fuerte como para romper el
sonido del viento. Jooheon casi apoya la frente en el mostrador.
—Ugh... No sé qué me estás pidiendo que responda.
—Joder. Parece que necesitas una sacudida para conseguir aclarar tu
mente... Eso o crees que puedes pasarte de listo conmigo.
Jooheon apretó los dientes. Moochan tenía la costumbre de fingir estar en
lo correcto cuando estaba equivocado y luego, parecía muy irritable
mientras blandía un puño en su dirección. Tal vez sea porque seguía
cerrando la boca. Cuando miró como levantaba la mano, Jooheon apenas y
separó los labios y soltó de golpe todo el aliento que tenía contenido.
—Dime de qué... ¿De qué quieres hablar? ¿Qué quieres que conteste?
—... Mierda. ¿De verdad?
Afortunadamente, esta vez no hubo más manos golpeando la parte
posterior de su cabeza ni manos agitándose en el aire con la intensión de
clavarse en él... Pero era más que claro que algo había tocado la fibra
sensible existente en Moochan. Jooheon parpadeó lentamente, como un
animalito asustado. Aunque estaba tratando de analizar el momento con la
mayor rapidez posible, igual no podía entender lo que sea que lo estuviera
incitando a comportarse así. Sin embargo, mientras el hombre continuara
frente a él, el trabajo de Jooheon debía seguir siendo el de evitar a
Moochan con todas sus fuerzas. ¿Pero por qué busca a alguien que no le
gusta y entabla una disputa de esta magnitud? ¿Es acaso algo divertido
para él?
—Oye, ¿qué es lo que has estado haciendo con Lee Kang últimamente?
¿Por qué estás siempre con él? ¿Es que acaso el mendigo está tratando de
salir de la miseria ocupando una carta fuerte? ¿Es eso? ¿Eh? Maldito Beta.
Era un sonido y una oración extraña. Algo que le hacía imposible
determinar en qué tipo de pensamiento se basaba para decir algo así pero
que igual le había ocasionado tener la piel de los brazos de gallina.
Además, estaba eso de insultarle llamándole constantemente: "Hombre
Beta". "Maldito Beta". "Asqueroso Beta". ¿Y qué podía decir cuando era la
verdad? Es decir, no era mujer y mucho menos un Omega así que, más
que palabras destinadas a herirlo parecían ser algo que pecaba por lo
obvio.
—Kang y yo no...
—¡Por supuesto que lo haces, joder! ¿Qué tipo de relación tienes con Lee
Kang? Porque en lo que a mí respecta, puedo decir que estás jugando muy
jodidamente con él.
Moochan maldice con fuerza y escupe en el suelo del café. Jooheon desvío
la mirada hacia el otro lado para fingir que no lo había notado y tal vez,
para intentar pensar en algo más inteligente que hacer para zafarse de eso.
Sin embargo, en ese momento sonó un timbre y un par de clientes
entraron al café. Rápidamente, Jooheon levantó la cabeza y envió una
mirada triste que pedía a gritos por ayuda, pero ellos solamente
murmuraron durante un buen rato, diciendo que era horrible y que
sentían una atmósfera dura, y luego volvieron a salir... Tocó el botón
debajo del mostrador de nuevo, con sus dedos temblorosos y manchados
de sudor. Le gustaría tanto presionarlo ahora mismo y dejar de lamentarse
por lo que podría o no llegar a pasar, pero con este nivel de feromonas
dominantes estaba seguro de que incluso si viniera una empresa entera de
seguridad a la puerta del establecimiento regresarían por donde vinieron
sin tomar ninguna acción en su contra. En lugar de resolverlo, es posible
que les atemorice así que Jooheon se tragó el aliento y bajó la cabeza
todavía más profundamente.
Aun así, a medida que la gente entraba y salía, hacían que la situación se
volviera un poco más clara para su atacante, por lo que Moochan suspiró y
movió un poco la cabeza... El cabello castaño claro lo tiene disperso en la
frente y también sobre sus orejas. Mientras se sacudía y como si fuera una
escena creada a propósito, se reveló una perforación en su lóbulo y
también algunas más en el arco de su oreja. Era algo que había visto
varias veces en "8". Sabía bien que tenía un tatuaje en la nuca y un
tatuaje de una máscara de duende con cuernos levantados y colmillos
alargados en la espalda. A pesar de que estaba cubierto con la ropa, la
forma grotesca que emergió claramente en su imaginación parecía estarle
advirtiendo que no podría escapar fácilmente de allí ni, aunque lo
intentara con todas sus fuerzas, por lo que solo sudaba y sudaba cada vez
más. Moochan suspiró de nuevo, se dio la vuelta y miró hacia otro lado.
Estaba revisando sus bolsillos, posiblemente pensando en fumar, y luego
simplemente tartamudeó:
—Yo... Deberías volver a "8". Eunbi dijo que quería verte.
Jooheon no sabía lo que lo había motivado para recomendarle trabajar de
nuevo en "8", pero eso solamente había provocado que se creara un
ambiente mucho más confuso que el de hace un momento. Mientras
Jooheon estaba de pie con la boca cerrada, Moochan había vuelto a
levantar la mano, frunciendo el ceño como si no supiera que otra cosa
hacer. Luego, igual a que si se arrepintiera, apretó lentamente los puños y
bajó la mano.
—¿Cuál es tu respuesta?
—... Es difícil volver a "8" porque recién comencé en este café. Kang viene a
menudo a supervisar que yo trabajé hasta el amanecer porque, bueno, yo
le pedí ayuda para conseguirlo.
No era cierto, claramente, pero decidió decir su nombre para confundirlo.
Además, incluso si no decía nada, estaba claro que Moochan tenía grandes
dificultades con todo lo que tuviera que ver con Kang porque, cuando lo
mencionó, el chico se puso rojo de nuevo y abrió la boca como si estuviese
decidiendo sus siguientes palabras. Sin embargo, en lugar de volver a
insistirle que saliera del café y fuera a "8", apareció otra palabra.
—¡Entonces ve el puto fin de semana! ¿O acaso estás aquí los siete días?
—No puedo. "8" no contrata a un empleado de fin de semana por separado.
Tiene que trabajar entre semana también.
Por supuesto, su boca se había abierto ante la idea de que le estuviera
insistiendo por trabajar, aunque fuera en fin de semana. Todavía
recordaba lo fácil que fue ponerse en contacto con el gerente de "8" para
dejar su trabajo y lo rápido que lo despidió. La idea de volver era nula y
completamente imposible así que, mientras escuchaba las palabras de
Moochan, Jooheon se puso increíblemente pálido. Como si la sangre se le
hubiera ido de la cabeza hasta los pies. La mano que golpeó su cabeza
hace un rato y la mano que le aplastó la espalda en el gimnasio de la
escuela se superpusieron hasta que no podía respirar sin hacerlo
jadeando. Jooheon bajó los ojos mientras se sostenía la boca y en algún
momento, su mano, la que se había ido hasta el sobre de la gelatina,
tembló y se apretó hasta dejar sus nudillos blancos y las venas marcadas.
Una pregunta de repente se le había venido a la cabeza: ¿Es malo sentirse
tan asqueado por él? No, es solo un sentimiento natural debido al miedo y
la vergüenza que siempre le ha hecho pasar.
—Ven este fin de semana.
—¿Por qué?
—¿Qué?
—Si es un trabajo tan bueno seguramente debe haber mucha gente que
pueda y quiera hacerlo. ¿Por qué vienes aquí y me lo pides a mí?
—¡Joder! ¡Porque no puedo soportar a Eunbi! Ella no quiere a nadie a
menos que seas tú.
Parecía que incluso las pocas palabras que iban y venían entre los dos
tenían el poder de hacerlo enojar. La cara de Moochan se puso de un color
rosa intenso así que pensó que, por naturaleza, era un ser humano que no
era apto para conversar. De nuevo, su cuerpo se contrajo por miedo a que
levantara nuevamente la mano hacia él para golpearlo así que se encontró
sosteniendo la gelatina con más fuerza de la necesaria. Tanto que incluso
llegó a pensar que podría derretirlo con su temperatura corporal.
—Yo también siento que haces falta en "8". Trabajar con alguien que no
seas tú, es extraño. Además, eres el hijo de puta que me...
—¿Quién dices que es un hijo de puta?
Ante la repentina voz que interrumpió la conversación, tanto Jooheon
como Moochan miraron hacia la puerta. El joven tras el mostrador estaba
tan contento que sintió que las lágrimas podían llegar a salir.
—Lee Kang...
Curiosamente, tanto Jooheon como Moochan murmuraron el nombre de
Kang al mismo tiempo. La voz de Jooheon, llamándolo, era un poco más
sombría mientras que la voz de Moochan, a su lado, temblaba para
finalmente quebrarse un poco. Como si hubiera venido corriendo, Kang
tomó una enorme bocanada de aire mientras se sujetaba del marco de la
puerta. La punta de su cabello estaba un poco mojada de sudor, pero poco
después, Kang no parecía diferente del estudiante modelo habitual.
—Hwang Moo-chan.
Simplemente lo llamó por su nombre, pero Moochan tembló como si
hubiera sido alcanzado por un rayo. Cuando se acercó un poco hacia él,
comenzó a murmurar todo tipo de palabrotas, apretando los dientes para
que no viera la manera tan desesperada en la que movía la mandíbula. Sin
embargo, a medida que Kang llegaba a su lado, la voz murmurante se
desvaneció como si redujera el volumen hasta cero en un solo instante.
Kang se acercó a Moochan casi lo suficiente para escuchar su respiración
y allí, Jooheon se dio cuenta de que Moochan no era tan alto como
pensaba. En realidad, viendo la parte superior de su cabeza rozando
apenas la punta de la nariz de Kang, no parecía ser muy diferente de la
altura que él mismo tenía. Era asombroso que lo viera tan grande hasta
ahora, y también era extraño que se sintiera protegido con Kang, mientras
miraba a Moochan con ojos fríos y profundos.
—¿Qué haces...?
—Dile a tu padre que asistiré a esa reunión.
—Uh... ¿Qué?
—Hwang Moo-chan, parece que piensas que el taburete en el que estás
parado es bastante resistente.
—...
—Y también parece que es necesario hacerle ver adecuadamente a tu
padre lo insignificante que todavía eres.
La punta de la barbilla de Moochan estaba tan rígida y su rostro tan
intensamente rojo que, Jooheon, que había retrocedido, solo podía pensar
que iba a atacar a Lee Kang de un momento para otro. Sin embargo,
Moochan lo soportó hasta el final a pesar de que su garganta no podía
pasar bien el aire. Fue muy paciente y estuvo muy quieto a diferencia de
cuando levantaba la mano para pagarle en la cabeza. Los ojos de Kang,
que miraban a Moochan, eran bastante fríos y parecían no poder ocultar el
desprecio que salía de lo más profundo de su corazón. Algo muy diferente
a cuando estaba tratando con Jooheon.
Desde el momento en que comenzó a trabajar en "8" había llegado a
acosarlo tan abiertamente que ahora tenía la capacidad de adivinar lo
suficiente sobre la personalidad de Moochan. Era violento y se
aprovechaba completamente de las debilidades del oponente. Los niños
ordinarios de la escuela secundaria Sejoong estaban celosos de la riqueza
que tenía y al mismo tiempo también la despreciaban. Hwang Moo-chan, el
hijo menor del proxeneta más exitoso de Corea, tomó una línea de dinero
que se derramaba como el agua de un florero y la utilizó para su beneficio
y también del de su familia. Por lo tanto y tras haber crecido en un hogar
tan poderoso, era natural a primera vista que Moochan fuera una oveja
hundida hasta los huesos en un charco de lodo que parecía brillar.
Delante de los débiles, empuñaba sus manos como armas a medida que
empeoraba su temperamento y después, escupía palabrotas vulgares y que
no parecían poder existir en el diccionario. Exactamente lo que intentaba
hacer con Kang ahora.
—Vaya, este perro...
—Hwang Moo-chan.
—...
—Cállate y sal sin decir una palabra. Realmente no me siento como yo
ahora mismo y no quiero cometer una estupidez...
Como si sintiera la mirada intensa de Jooheon sobre él, Moochan trató de
hacer una nueva rabieta, con una cara roja como la sangre y los puños
apretados hasta el extremo. Pero al final no pudo hacerlo realidad. A
medida que Kang se acercaba un paso más al lado de Jooheon y lo
llamaba por su nombre, Moochan cerraba la boca y permanecía en
silencio, sin necesidad de decir malas palabras o arremeter contra él. Los
gestos y el discurso de Kang fueron poderosos así que, Moochan se
encontró a si mismo inclinando la cabeza y luego, moviéndose lentamente
hacia la puerta de la entrada siguiendo la voz de amenaza de Lee. Se
escuchó el sonido de arrastrar los pies mezclado con la música que se
escuchaba todavía en las bocinas de la cafetería. Y mientras miraba esa
espalda obstinada, Kang lo llamó por su nombre una vez más.
—Hwang Moo-chan.
Moochan no respondió, pero miró hacia atrás con cara de enojo
impresionante. Su rostro, distorsionado y en una curva extraña, se parecía
al tatuaje de su cuerpo, el de la forma de una máscara de duende con
cuernos.
A diferencia de Jooheon, quien estaba sorprendido, Kang continuó con
una expresión y voz tranquila:
—No vengas aquí otra vez.
—...
—Y no molestes a Yeo Joo-heon de nuevo.
—Esta jodida perra.
—Asegúrate de dar la noticia de que iré a la reunión.
La cara de Jooheon se miró apagada hasta que Moochan desapareció
después de escupir en el suelo del café. A pesar de que la música fluía
constantemente por aquí y por allá, su voz y la escena fueron tan
espeluznantes que la parte posterior de su cabeza se sintió increíblemente
pesada. Jooheon logró tragar sin hacer ruido.
—Y aun así seguía diciendo cosas extrañas. Este loco.
—¿Cuál reunión es a la que...?
—Uh, sí, no es importante. Solo vuelve a trabajar.
Jooheon, quien preguntó lo primero que se le vino a la cabeza tras
presenciar la pelea, no pudo terminar con el hilo de ideas ante una
respuesta que surgió antes de tiempo. Era un hecho que la familia de
Moochan tenía casi todos los establecimientos de entretenimiento en el
área de Gangnam y seguro podía tomarse como un hecho afortunado...
Pero el sonido de Moochan, diciendo que volviera a trabajar en su tienda,
más que un halago se sintió como algo bastante sucio. "8" era un lugar
vulgar y terrible que tenía servicios de prostitución y acompañantes.
Aunque era mesero, el hecho de que trabajara en un lugar así no podía ser
moralmente satisfactorio, más allá de las cuestiones legales. Jooheon no
podía hablar al respecto sobre esta situación porque no sabía cómo
explicarse adecuadamente sin caer en los malentendidos. La vida era dura
y necesitaba dinero así que era natural que las líneas que no debían
cruzarse fueran haciéndose cada vez más y más delgadas... Y para Kang,
que había escuchado lo necesario, todo esto sonaba todavía peor de lo que
era.
—Para.
—¿Eh?
—No lo vuelvas a hacer. No, no vuelvas.
—¿Qué?
—¿No es suficiente el salario de aquí? Te dije que obtendrías el 100 por
ciento de esa beca. Yo... Le diré al maestro y adelantaré la fecha. ¿No es
eso suficiente? Luego, yo revisaré un trabajo mejor para ti. No sé, asistente
de oficina a tiempo parcial. Siempre hay un asiento disponible en las
oficinas del gobierno. Es fácil para ellos contratar estudiantes de
secundaria y el salario por hora se puede ajustar. Pero por favor... No, no
te involucres más con Hwang Moo-chan. Nada va a estar bien si continúas
por ese camino.
—Espera, no, quiero decir.... No planeo hacer lo que hice antes. Nada de
eso en absoluto.
Así que, aunque quería decirle que no tenía que preocuparse y darle una
explicación sobre los factores que le hicieron abandonarlo, Jooheon se
tragó un suspiro y Kang lo miró en silencio durante un rato.
—Me alegro entonces —dijo esto tan rápido que solo le quedó ver como
Kang se inclinaba y se apoyaba en el mostrador—. ¿Cómo puedo dejarte
solo por más días si ahora ya es así? Eres de verdad...
Las palabras de Kang, murmuradas como si se hablara a sí mismo, en
realidad no tenían mucho sentido. Miró sus ojos infinitamente negros en
contraste con su piel blanca y, extrañado por lo que había dicho, abrió la
boca y preguntó:
—Pero ¿cómo lo supiste?
—¿Qué?
—Que Hwang Moo-chan vino al café.
—Ah.
Kang, todavía apoyado en el mostrador y mirando a Jooheon, perdió su
impulso y luego se calló sin dar una respuesta en concreto. No hubo
mucho cambio en su expresión, pero sus ojos siempre tranquilos ahora
parecían algo ruidosos. Después de parpadear dos o tres veces seguidas,
Kang levantó su gran mano y barrió su nuca de arriba para abajo. Parecía
que de alguna manera el rosa pálido estaba coloreando su piel blanca.
—... Estas pequeñas cafeterías son muy vulnerables a la inseguridad. Por
lo general las compañías encargadas de los sistemas de alarmas no son
muy efectivos y en muchos casos, son de un nivel muy simple o incluso no
proporcionan ninguna contraseña. No lo estaba revisando a propósito, solo
le estaba echando un vistazo porque, la compañía de papá...
—No sé a qué te refieres.
—El CCTV. Es casi como un bien público.
—... ¿Quieres decir que estabas viendo el CCTV del café? ¿Por qué?
Pero Kang volvió a cerrar la boca. Después de todo, Jooheon había abierto
mucho los ojos y mostró una pregunta que no se podía resolver en
absoluto con palabras sencillas. En repetidas ocasiones se encontraba con
sus ojos, pero siempre logró esquivarlo. Finalmente, Kang suspiró en voz
alta, levantó la mano y barrió su rostro.
—Realmente es una locura... Pero la verdad es que me sentía muy
preocupado por ti. No podré venir por un tiempo así que, por si acaso, me
conecté a la seguridad con mi computadora portátil. No sabía que vendría
Hwang Moo-chan.
—¿Estabas preocupado?
—¿No debería? Somos amigos.
—¿Realmente lo somos?
—...
—¡No me refiero a eso! Es decir, no es que sea malo o no me guste, es solo
que... Yo no, tú a mí y... Durante este tiempo fuiste muy...
—Ah, por favor. Yeo Joo-heon. Jooheon. —Kang cubrió su rostro con
ambas manos y susurró su nombre como si estuviera hablando con el aire.
Independientemente del contexto, su corazón había sido golpeado por una
voz baja y amigable así que cerró los ojos y luego los abrió igual a si
estuviera aguantando algo dentro de su pecho. Cuando miró su cara, su
alma abatida comenzó a balancearse otra vez—. Es realmente increíble. Sí,
Yeo Joo-heon, puede que no lo entiendas bien, pero para mí los exámenes
son realmente importantes. Los exámenes intermedios, finales y
semestrales son todos de enorme valor así que, cuando me acerco a estas
fechas, me vuelvo un poco más sensible de lo habitual. Y sí, reconozco,
que fui bastante brusco contigo... Pero lo siento muchísimo en verdad.
—...
—Entonces ¿por qué crees que estoy aquí ahora? De noche, en un café y
aquí contigo, aunque en menos de cuatro días sean las pruebas.
Su corazón latía terriblemente, creando una onda extraña que le calentó
todo el cuerpo. Jooheon trató de tragarse el nerviosismo hasta alojarlo en
lo más profundo de su garganta, pero se dio cuenta de que no podía
hacerlo bien. Kang era una persona de atención dondequiera que fuera y
era bienvenido por todos. Ya fuera en la escuela, la academia o la cafetería,
la gente siempre estaba cerca de él. Desde personas que lo saludaban a la
ligera hasta las que mantenían conversaciones en broma durante bastante
tiempo. Al principio, Kang era una persona que estaba en el lado opuesto
de Jooheon. Un hombre que no sabía de carencias, que lo tenía todo y que
era tan brillante como el sol. No pensó que su existencia significaría algo
para Kang ni que pasaría tanto tiempo con él.
No, no pensó que pudiera tener algunas expectativas al respecto sin tener
heridas o dolor. Por lo tanto, para Jooheon, la existencia de Kang era la
única que podía considerar enorme a tal punto que incluso podía
confundirse con lastima. Fue un pensamiento muy racional y fue una
conclusión que ya se había cuestionado. Por eso sus acciones le
resultaban extrañas y a veces sus palabras no tenían sentido... Porque a
veces parecía que lo quería de verdad.
Jooheon murmuró con voz entrecortada.
—Somos amigos.
—Sí, porque somos amigos me preocupo... Pero no quería, hacerte sentir
mal con esto.
Jooheon negó con la cabeza un montón de veces. Si lo piensa con cuidado,
puede decir que nada cambió realmente. La salud de la abuela aún era
mala y su hermana menor aún estaba lejos de cumplir con su sueño. Cada
vez que daba un paso hacia adelante, el barro invisible a menudo se
tragaba sus tobillos y la prueba de eso era que hoy había sido uno de esos
días. Y, sin embargo, por alguna razón, había un optimismo infundado que
le hacía pensar que todo estaría bien ahora.
Cuando dejó de asentir lentamente con la cabeza, hizo contacto visual con
Kang y él, como hacía siempre que lo miraba, parpadeó, una, dos veces y
luego, incluso lo hizo una tercera. Después de parpadear, cerró los ojos y
se rio. No pudo ver ningún rastro de sombra en él.
¡Lucha! • Capítulo 19
Después de la una de la mañana, vino rápidamente la sensación de
somnolencia debido a que el café estaba vacío y terriblemente silencioso.
Jooheon comenzó a cerrar antes de lo habitual y sacudió la cabeza de un
lado a otro para intentar quitarse el sueño. Era el momento de lavar los
platos mientras la máquina se limpiaba y el filtro se ponía a secar.
Después de algún tiempo, sonó el timbre que colgaba de la puerta así que
Jooheon se volvió para saludar con un tono alto.
—¡Bienvenido! ¿Uh? ¿Qué haces aquí?
—¿Por qué dices eso? ¿No puedo venir?
Fue Kang quien estaba allí, de pie en la puerta mientras lo miraba con un
rostro verdaderamente extraño. Luego caminó rápidamente hasta el
asiento más cercano al mostrador y se sentó con las dos manos extendidas
sobre la madera. Se quejó sin ninguna razón, aun sabiendo que había
dicho que no iba a poder verlo debido a los exámenes. Pero sus acciones
últimamente son tan raras como el hecho de que viera el CCTV del café
con una computadora portátil mientras estaba en su automóvil.
—¿Quieres limonada?
—No, solo dame un americano helado. Muy cargado.
Tan pronto como se alejó de él, Jooheon sacó un montón de hielos y
después, con los dedos helados, se frotó las cejas una y otra vez para
intentar despertarse. Era algo que no podía quitarse, incluso si bebiera
muchas tazas de café y, muy por el contrario, estaba el hecho de que si
Kang había pedido americano debía ser porque estaba pensando en
quedarse despierto toda la noche.
Jooheon lo miró ansiosamente y llenó la taza con el hielo. No puede
detenerlo solo diciendo que estaba muy preocupado por él.
Cuando llegó la hora de salir, como de costumbre, Kang se apoyó en la
puerta y esperó pacientemente a que Jooheon saliera también. Después de
apagar las luces una por una desde el interior del mostrador, finalmente se
fue hacia la salida para poner el candado y bajar la cortina metálica de la
tienda. Jooheon se acomodó la ropa y se acercó junto a Kang. El chico,
parado con una pierna torcida, hizo brotar algo del bolsillo de su abrigo.
Era un celular.
—¿Número?
No sabía lo que significaba eso así que, cuando lo miró con un enorme
signo de interrogación sobre la cara, Kang chasqueó la lengua y le mostró
la pantallita. Quería intercambiar números de teléfono. Era la primera vez
que lo experimentaba así que lo había entendido bastante tarde. Jooheon
se siente incómodo por un minuto cuando extiende la mano hacia él y le
pasa el móvil, pero finalmente lo acepta. El teléfono plano y de forma
cuadrada era probablemente uno inteligente y bastante popular en estos
días. Lo vio hace meses, cuando había ido a comprar uno para Heeju, pero
era la primera vez que lo tenía en la mano.
Pudo ingresar el número hasta el final, pero le tomó bastante tiempo
porque lo tecleaba equivocado debido al tamaño de sus dedos. Al final,
cuando el número pareció estar correcto y guardado, le devolvió el celular
a Kang y notó como presionaba el botón de llamadatan pronto como lo
tuvo de vuelta.
Kang asintió satisfactoriamente al escuchar el sonido del teléfono celular
en el bolsillo de Jooheon.
—Llámame en caso de emergencia... Bueno, siempre puedes llamarme.
—Uh... Pero mi teléfono solo puede recibir.
—¿Qué? ¿Por qué?
—No necesito tenerlo. Es literalmente para emergencias. Después de todo,
si algo está mal conmigo puedo hacer una llamada desde un teléfono
público.
Con la mirada de un hombre confundido, Kang barrió a Jooheon de arriba
para abajo. Jooheon, sintiéndose herido por esto, apretó
considerablemente los labios y miró hacia otra dirección. ¿Qué es esa
mirada? ¿Lo está juzgando otra vez?
—Entonces voy a contratar un plan de llamadas para ti.
—De ninguna manera.
—¿Por qué no?
Jooheon fingió no darse cuenta de la extraña insistencia de Kang sobre el
tema, pero ya estaba negando con la cabeza como si estuviera realmente
avergonzado de su respuesta. Sus ojos se cerraron y luego se abrieron
igual a si no pudiera a soportarlo.
—Sería bueno si me llamaras cuando estés aburrido —dijo.
—¿No hay más personas además de mí para contactarte?
—Wow. ¿Estás rechazándome?
Esta vez, Jooheon sonrió ante su voz tan pequeñita. Aunque no había
ninguna necesidad en absoluto, Kang de alguna manera estaba peleando
con él como si fuera un niño de preescolar. Cuando miró de cerca, notó
que incluso la punta de sus cejas se había doblado sutilmente hacia
arriba, dibujando una línea torcida.
—Realmente no tengo mucha gente con la que pueda ponerme en
contacto. El hecho de que tenga bastantes números en mi agenda no
significa que esté en contacto con todos ellos. Probablemente la llamada
telefónica más frecuente que tengo es con el conductor.
—Pues yo vi algo diferente.
—¿Qué viste?
—Una chica con el pelo largo. Cuando vas a la academia, siempre está
esperando por ti incluso cuando a mí me dijiste que no ibas a verme.
Cuanto más seguía hablando, más extraño parecía el contenido de lo que
decía por lo que Jooheon se forzó a sí mismo a detener su boca antes de
dar otra vergonzosa explicación sobre las vivencias de los últimos días.
Pero parecía demasiado tarde. Las palabras que dijo sin querer... ¿No eran
como si estuviera celoso por qué trataba a otras mujeres con amabilidad
cuándo pudo haber ido con él? Jooheon rápidamente agregó más palabras
antes de que Kang cometiera un extraño malentendido.
—Uh, entonces puede que contactes a la chica. Estaba tratando de... Decir
eso.
—¿Sierra?
—¿Uh?
La pregunta que soltó fue inesperada porque pensó que se burlaría de sus
oraciones o que lo malinterpretaría por completo. Jooheon se sorprendió y
miró directamente a Kang y, sin embargo, mucho antes de eso, la mirada
del chico ya estaba pegada en él. Sus ojos un poco más estrechos de lo
habitual parecían estar buscando algo importante dentro de su propia
cara.
—¿Y qué fue?
Jooheon, que estaba retrasando la respuesta porque no podía entender la
pregunta, abrió la boca tardíamente.
—No sé por qué, pero tu academia se ve desde el café y yo... Pues yo me di
cuenta de que tú y ella...
—¡Ajá! Significa que yo no era el único que estaba espiando.
—¡No, eso es diferente! ¡No estaba espiando! Tú y esa... No, perdón, tú y
una chica, seguían caminando muy cerca del café así que fue inevitable
que me diera cuenta.
—Oh, ¿entonces es mi culpa por mostrarme de esa manera frente a ti?
—No es así... Si preguntas de quien es la culpa, entonces diría que de la
ubicación.
—Las excusas son un poco típicas últimamente... Pero créeme cuando te
digo que nunca quise hacer eso. Fue por culpa de las sesiones de estudio
así que, ¿me puedes disculpar? Estos días he estado muy sensible y no he
sido completamente consciente de lo que he hecho o no.
En ese momento, se quedó sin palabras y luego, Jooheon sacó un gemido
verdaderamente profundo. Es horrible que provocara que se disculpara por
algo como eso. Más aún, colocando una cara tan inocente igual a si fuera
su arma secreta.
Las palabras de Kang se sintieron correctas en cada frase. No podía saber
que el examen era un evento así de estresante e importante porque
siempre había estado estudiando y entablando conversaciones con él sin
perder la cabeza. Pero ahora que lo pensaba con cuidado, Kang no había
sido el único que reaccionaba con sensibilidad ante cosas triviales como
pruebas porque este también había sido el caso de la mayoría de la
escuela secundaria. Entre ellos, del aula de tercer grado y los profesores.
La oficina de enseñanza había prohibido la entrada a los estudiantes y
también el utilizar las escaleras cerca de la oficina de la escuela porque
hacían mucho ruido. En el momento de la clase, ambos lados estaban
luchando. Incluso si el maestro daba una explicación extraordinariamente
larga o fruncía el ceño un poco, de repente, podía escuchar el sonido de
todos sus compañeros de clase inclinándose y escribiendo eso mismo en
su cuaderno.
En otras palabras, no había forma de que no pudiera sentir la atmósfera
que desprendía. Era uno de los mejores de la escuela y ya había visto lo
mucho que solía esforzarse. Por supuesto, era obvio que estaría incluso
más nervioso que alguien como él y, sin embargo, eso no significaba que
Jooheon tuviera que aceptar toda la histeria de Kang o sus terribles
cambios de humor. La actitud del chico estaba claramente equivocada
porque lo había mal acostumbrado y ahora, cada vez que quería hablar
con él lo posponía para más tarde, pero se quedaba conversando con otras
personas. Más aún, con estudiantes del sexo opuesto.
Y podía parecer una cuestión completa de envidia,pero también iba mucho
más allá de eso así que sí, lo que dijo Kang definitivamente fue correcto.
Todo era su culpa.
Pero a la vez no lo era.
Jooheon se mordió los labios un par de veces sin decir nada más. Esto
siempre ha sido lo más difícil... Incluso si fuera su culpa o no, si aceptaba
sus disculpas o no o si pensaba que estaba mal o no, el problema de todo
esto surgiría cuando cayera en cuenta de que tenía que comunicarse con
él. Una conversación que gira por placer sin propósito ni significado.
Algunas personas nacen con este tipo de habilidad para conversar, pero
por lo general Jooheon no podía ni tenía la suficiente habilidad de hacerlo
a menudo. Y como seguía sin hablar, Kang abrió más los ojos, luego hizo
pucheros y finalmente separó los labios.
—No soy muy cercano a ella. La clase de preparación para el examen de
mitad de período se creó seleccionando a algunos de los mejores niños de
las escuelas cercanas, por lo que fuimos allí por un tiempo. Juntos. No
volveré a verla después del examen, así que, ¿por qué me comunicaría con
ella cuándo ya no tiene caso?
—Ah...
—¿Aceptas mis disculpas por el malentendido?
Jooheon volvió a cerrar la boca. Era incómodo que siguiera tan insistente
en esto de pedir perdón y decir que ya no lo volvería a hacer.
Cuando Jooheon tercamente deja caer la cabeza hacia abajo, Kang estalla
en carcajadas y le estrecha la mano.
—Estoy bromeando. No tienes que decir nada... Es que ya sabía que te
ibas a poner así. Todo rojo y nervioso.
—¿Por qué te gusta burlarte de mí?
—Yeo Joo-heon es lindo, es porque es lindo que lo hago.
Al final, Kang se echó a reír ante la verdadera intención de sus disculpas...
Pero la cabeza de Jooheon se alteró bruscamente. Cuanto más hablaba,
menos podía entender lo que decía. ¿Es lindo? ¿De qué tonterías está
hablando?
Jooheon barre su cabello vigorosamente una y otra vez y al cruzar la calle,
miró entonces la parte de atrás de Kang, quien había decidido caminar
adelante de él. Fue difícil aceptar sus palabras de broma, pero al menos
había prometido ponerle un poco más de atención y ser un amigo que
podía aparecer con él en momentos de crisis.
Fue una palabra que le hizo cosquillas en la boca. Poder llamarle amigo.
¡Lucha! • Capítulo 20
Después de llevarse a Jooheon, Kang se dirigió al apartamento que tenía
cerca de la academia, no a su [Link] lugar se utiliza para tutorías
privadas o tutorías grupales para la preparación de los exámenes. Durante
ese periodo, a menudo se quedaba allí en lugar de en su casa porque era
difícil soportar las constantes colisiones con los miembros de su familia y
con los mismos empleados también
Tan pronto como entró al departamento, Kang arrojó su mochila en el sofá.
A diferencia de la casa principal, que consta de pasillos interminables e
innumerables habitaciones, este sitio no era tan grande. Un lugar 3LDK.
Al principio hubo una breve pelea con su abuelo para usar un lugar más
amplio, pero esto fue lo único que Kang había conseguido en tan poco
tiempo. En primer lugar, la razón por la que consiguió otro sitio con tanta
premura fue porque no quería sentirse enojado todo el tiempo. Era un
espacio que le permitía... Ser él mismo de un modo que nunca antes había
logrado experimentar.
Kang, que estaba tirado como muerto en el sofá, deslizó la mano por su
bolsillo y sacó su teléfono celular. Cuando abre los contactos, el número
agregado más recientemente flota en la parte superior. "Yeo Joo-heon". Él
era quien molestaba el cerebro de Kang más frecuentemente y el hecho de
que hubiera ido a visitar la cafetería en este punto tan importante era una
prueba completa de eso. La razón por la que miró el circuito cerrado de
televisión del café en el que trabajaba no fue porque se sintiera curioso...
Había otra razón por la que se encargó de investigar y averiguar la
identificación de seguridad y la contraseña del CCTV del café de Jooheon.
¡Por culpa de esa Omega! Pensando en el rostro de la mujer, sus manos y
sus evidentes intenciones, Kang frunció levemente el ceño y se oprimió el
puente de la nariz con los dedos. A diferencia de un Alfa, la feromona
fragante de una Omega también es una especie de arma por lo que fue una
falta usarla alrededor de su cuerpo como un perfume. Bueno, si piensas
objetivamente, ciertamente no es una falta, pero Kang no podía pensar en
ella objetivamente en un momento así. ¿Cómo puede hacerlo cuando se
comportaba tan vulgar? La osadía de entrar y salir del establecimiento y
marcar al trabajador del café le parece completamente horrible y no puede
pasarlo por alto. En general fue un nivel insignificante, pero las feromonas
Omega estimulan la sensación sexual Alfa. Cuando llegó a la academia no
podía rociar desodorante sobre las manos que habían tocado el sobre, pero
era un personaje que podía calmar la sensación pesada del ambiente
rociando feromonas por su propio cuerpo. Como un sudor. Realmente fue
algo en lo que nunca deseó involucrarse, pero que tuvo que hacer para
quitar ese aroma de allí.
Sí, todo esto fue por Jooheon.
Kang cerró el contacto telefónico y abrió el buzón. Siempre evitaba hablar
más de lo estrictamente necesario por lo que se amontonaban muchos
mensajes sin leer. Algunos de ellos fueron enviados por mujeres y,
obviamente, por Sierra. Sin embargo, mientras miraba los mensajes sin
revisarlos más de la cuenta, la mano de Kang finalmente se detuvo. Fue
un mensaje de Moochan, algo sobre la reunión y que no tenía ninguna
clase de emoción infundada. Como si solo hubiese sido un corta y
[Link] miraba el mensaje cuidadosamente escrito y repasaba el
lugar y la hora de la apertura, Kang tiró su teléfono celular sobre su
hombro hasta que logró hacerlo chocar con la pared. ¡Fue realmente
ridículo! Kang se cubrió los ojos con las manos y exhaló un largo suspiro.
No tiene el pasatiempo de ir a reuniones sociales como esas y mucho
menos si los organizadores eran la familia de Hwang Moo-chan. Sus
eventos eran bastante hermosos y escuchó que eran populares
internacionalmente, pero fue terrible pensar en una reunión en la que la
feromona del tipo se sintiera con fuerza en cada pared y mueble. Decir que
iba a ir, de pie frente a él y con una voz tan segura, fue una tontería.
Kang, que había estado tendido con sus manos sobre su cara durante
mucho tiempo, finalmente se despertó lentamente, buscando el celular que
acababa de tirar. La sala de estar estaba oscura así que, después de varios
intentos, murmullos y golpecitos a la pantalla, logró encender el celular y
abrir la aplicación de mapas. Buscó un centro de telefonía cerca de su
casa y esta vez abrió una aplicación de internet que le dejaba buscar el
modelo celular de su elección. Estaba buscando algunos de los últimos
modelos y pensó que esto funcionaría bien para él. Kang asintió con una
leve sonrisa mientras buscaba los modelos más nuevos y pensaba en la
cara que haría al verlo en sus manos.
Las preocupaciones que había tenido antes fueron completamente
olvidadas.
¡Lucha! • Capítulo 21
—¿Qué es esto?
Como de costumbre, era una voz confundida en una cara haciendo
pucheros. Kang se tragó un suspiro. El examen es hoy, pero el cuaderno
que estaba colocado sobre su escritorio fue cubierto por otra cosa. Kang
miró a Jooheon con la misma cara de siempre.
—¿Qué?
—¿No es esto un celular?
—Lo es.
La cara de Jooheon, fija en una caja de teléfono celular, estaba sutilmente
distorsionada. Incluso si piensa sobre la conversación que tuvieron sobre
contratarle un plan para el teléfono celular no concibe el hecho de que
hiciera algo todavía peor. Kang admitió rápidamente su culpa y habló sin
detenerse para que Jooheon no tuviera tiempo de intervenir.
—Cuando fui a casa, recordé que tenía un teléfono celular que ya no
utilizaba. Lo busqué durante mucho tiempo y, como puedes ver, resultó
que estaba demasiado bien. Incluso cuando cambié de celular pensé que
era muy bonito para tirarlo.
—Pero eso...
—Pensé que sería perfecto si lo utilizaras. ¿Has usado alguna vez un
teléfono inteligente? Mira, con esto puedes enviar mensajes sin registrarte
en un plan. Puedes hablar por teléfono, puedes contactar a tu hermana
menor más libremente y es fácil contactar a tu abuela. Es difícil encontrar
un teléfono público en estos días así que... ¿Qué piensas?
—Pues, no entiendo bien. Llamadas y mensajes...
Kang asintió ante la voz de Jooheon, quien le habló con una cara
sospechosa... Por supuesto que fue una [Link], de principio a fin.
El teléfono celular es nuevo y lo compró el día anterior al detenerse en una
importante sucursal de telefonía. Lo tocó de todos lados para borrar la
sensación de nuevo, lo utilizó toda la mañana para dejar rastros de uso y
luego lo puso en su caja y lo entregó en el pupitre de Jooheon. También es
mentira que los mensajes y las llamadas sean gratis incluso si no se
suscribe a un plan. Claro, si usa Wi-Fi puede mensajear o hacer llamadas
sin la necesidad de datos, pero el lugar donde Jooheon se queda no parece
tener internet y lo mismo ocurría con el café donde trabajaba a tiempo
parcial. A menos que sea una gran franquicia, todavía hay pocos cafés que
ofrecen Wi-Fi gratis... Así que, las palabras de Kang solo torcieron un poco
la verdad. De todos modos, no cree que Jooheon, que usa solo el teléfono
2G con la función de recepción activa y todavía está buscando teléfonos
públicos por las calles vecinas pueda generarle una gran pérdida
monetaria así que, está de acuerdo con pagar lo que sea necesario por él.
Entonces, si la factura de datos que Kang paga mensualmente es para
puro Wi-Fi, es suficiente.
—¿Gratis?
—Todo es gratis.
—... El plan de Heeju era muy caro.
—Pues con este no tendrás que gastar nada, ya viene así.
—¿Es porque el de Heeju es mejor? El modelo era muy nuevo.
—Sí, sí. Eso hace una diferencia.
Gracias a Jooheon, quien hablaba del generoso amor que le daba a su
hermana menor prácticamente todo el tiempo, Kang suspiró y le dedicó
una sonrisa. Si tenía dudas o no, Jooheon miró el teléfono inteligente con
una mirada bastante satisfactoria y lo tocó de un lado a otro.
—Pero... ¿No es muy extraño?
—¿Eh? ¿Por qué?
Los ojos de Kang y Jooheon se encontraron debido a una pregunta que
surgió tras una revisión más exhaustiva. Kang parpadeó lentamente,
tratando de no poner una mirada sospechosa tanto como le fuera posible.
Si la duda de Jooheon, con la que había estado luchando hasta ahora, sale
a la luz de nuevo, ya no habrá manera inteligente de corregirlo.
—Las cosas están limpias. Parece completamente nuevo.
—Oh sí. Te lo dije antes. Tengo un poco de compulsión obsesiva.
No estuvo mal. En realidad, Kang usaba las cosas con mucho cuidado y
había una débil obsesión por la limpieza en todos sus útiles escolares,
libros, zapatos y muebles que frecuentaba. Aunque es claro que es difícil
que un celular esté tan bien cuidado como el que le entregó, de todos
modos, era algo bueno porque era fácil hacer trampa cuando la verdad y la
mentira estaban bien mezcladas.
—Parece más caro de lo que dices y... Es hasta difícil pensar que...
—No, no, realmente no lo utilicé. Estuvo rodando por la casa...
—Cuando reciba mi salario el próximo mes, intentaré pagarte al menos la
mitad.
—No es necesario, en serio.
—Con algo delicioso entonces.
—Oh, eso me gusta más.
Jooheon sonrió alegremente, tocó su teléfono inteligente y luego dijo:
—Si hubiera sabido que todo era gratis, habría comprado uno usado desde
el inicio. Puedo darle a mi abuela el teléfono celular que estoy usando
actualmente. Me preocupaba no poder llamarle cuando iba al hospital.
Por un momento estuvo nervioso de que pudiera regalarle a su abuela el
teléfono inteligente que era todo gratis, pero afortunadamente no parecía
tener la intención de hacerlo así.
Jooheon, que toca el nuevo teléfono celular con movimientos torpes de las
manos, se veía inusualmente más joven de lo habitual, con esa sonrisa
linda y brillante dibujada de oreja a oreja. Metió la nariz en esa pequeña
caja cuadrada, lo que provocó una sensación que era difícil de expresar
con palabras normales. Alargó la mano y le esparció los cabellos con
brusquedad.
—Oh, no hagas eso.
—Hay un examen hoy. ¿Estudiaste? ¿No querías obtener una beca?
—Me dijiste que obtendría el 100 por ciento.
—100 por ciento si te esforzabas.
Mientras hacía pucheros, Jooheon puso con cuidado el teléfono en la caja
y sacó un cuaderno de debajo del escritorio. Debería haber mucho
contenido en blanco, pero eran hojas con un montón de tareas y
evaluaciones de desempeño en las que había trabajado duro hasta ahora.
Cuanto más suban sus calificaciones más oportunidades tendrá de
conseguir su meta por lo que solo una décima tendría que ser suficiente
para obtener una calificación diferente a todas las anteriores. Kang tiene
una sonrisa satisfactoria mientras mira hacia las notas del organizador
extendidas frente a él.
Quedan menos de 15 minutos para la prueba. Estaba pensando en leer un
par de veces más antes del examen, pero parecía difícil repasar todos sus
apuntes y luego recordarlos. Era inevitable. Kang trató de sentirse cómodo
con lo que había logrado hasta ahora porque, de todos modos, de nada
serviría estudiar hasta el último minuto. A veces, abarrotar puede tener
éxito, pero la mayoría de los exámenes satisfactorios son los que hacía de
forma regular... Y como la tasa de inscripción en universidades de prestigio
es alta, la dificultad de los nuevos exámenes también era igual. Cuanto
mayor sea la prueba, más difícil será tener éxito.
Fue después de recibir la etiqueta del examen de mitad de período que se
dio cuenta de que había muchos días como hoy en los que no podía ver
todo lo que escribía en su cuaderno, pero en los que, si tenía tiempo para
enfocarse en otros lugares y también,Fue después de recibir la etiqueta del
examen de mitad de período que se dio cuenta de que había muchos días
como hoy en los que no podía ver todo lo que escribía en su cuaderno,
pero en los que, si tenía tiempo para enfocarse en otros lugares y también,
en otras personas.
✤✤✤✤✤✤
La mano que sostenía la delgada línea de papel tembló levemente. Kang
levantó la otra mano y se cerró la boca para ocultar un grito. Puntuación
media, 97,8 puntos. 6º puesto. Un rango que no se puede contar con una
mano. Algunos podrían pensar que esta es una puntuación bastante
buena, pero no fue para nada el caso de Kang.
La cantidad de personas talentosas es particularmente severa en esta
escuela secundaria así que es necesario apuntar siempre a una
puntuación perfecta para llegar al máximo nivel.
Hasta ahora, la puntuación media de Kang siempre ha estado cerca de
100, 99... Así que eso solo significa que es la primera vez que se aleja tanto
del número 1.
Rápidamente se difundieron rumores escandalosos de que Kang había sido
expulsado del top 5 por primera vez desde que ingresó a la escuela
secundaria. Algunos de los niños que han estado en la misma escuela que
él desde sus días en el jardín de infancia se sorprendieron aún más de que
probablemente fuera la primera vez que Kang había sido expulsado de la
gráfica desde que tuvo la habilidad de hablar por su cuenta. Y no eran solo
los chicos los que miraban a Kang, incluso los profesores parecían
sorprendidos por esto.
—¿Sexto lugar?
No pudo esconderse de las críticas de su abuelo así que, evidentemente,
hubo un sentimiento de decepción impresionante cayendo sobre él en el
instante mismo en que llegó a la casa. En cierto modo, parecía que estaba
avergonzado de sí mismo de una manera en la que no lo había estado
jamás. Kang, cuya cabeza estaba pulcramente inclinada, apretó los
molares. Estaba avergonzado y triste. ¿No es el abuelo una persona
importante de esa gran Fundación Seryong? El prestigio de la Fundación
Seryong no proviene de hospitales afiliados, complejos de investigación o
estudios de historia prestigiosos, sino de la misma sangre. Si vuelve a las
raíces, la familia tiene un esqueleto que comienza a principios de la
Dinastía Joseon. A finales de esa época, cuando abrieron los ojos al
movimiento Silhaky luego se produjeron los primeros estudiantes
estadounidenses, la Fundación Seryong comenzó a tener más fuerza,
impacto y se convirtió rápidamente en miembro clave de la sociedad.
Para no traer vergüenza al nombre de una familia prestigiosa, no había
ningún miembro en ella que no fuera brillante por su cuenta.
El título de la nobleza más antigua y prestigiosa de la familia Lee y la
superioridad hereditaria, fueron codiciadas por todos los hogares que
pertenecían a la llamada "clase alta" coreana. La fuerte relación de sangre,
similar a una telaraña de oro, era el mayor prestigio de la fundación
Seryong.
Así que, en esta gran familia donde Kang asumirá el control, las licencias
de médico eran más comunes que las licencias de conducir. Incluso su
madre, que era un miembro de la familia que vivía solo bajo el título de la
esposa de alguien, ahora trabaja en una prestigiosa escuela de medicina y
tiene antecedentes académicos impresionantes a tal punto que ahora
incluso tiene hasta un posgrado. Sin embargo, la existencia más cercana
para demostrar la superioridad genética de la familia de Lee, que ha estado
en las venas de todos de generación en generación, fue nada más y nada
menos que la hermana de Kang, de la que se escuchaban historias sobre el
progreso de su aprendizaje en la infancia, de su carisma y de su increíble
poder, aunque todavía no supiera caminar. Sus parientes se reunían
durante las vacaciones de verano y ocasionalmente bromeaban sobre el
gran avance que había tenido a la edad de tres años y como recitó su
primer gran argumento médico a la edad de cinco.
En lo que respecta a Kang, no hay diferencia verdadera entre ella y él, pero
era un universo que ya estaba muy por delante del pequeño río.
Kang, quien se haría cargo de esta familia y de la Fundación Seryong, tuvo
que demostrar sus habilidades prácticamente todos los días de su vida. Al
menos para probar que estaba al mismo nivel que ella y de la gran
inteligencia de su madre y que, por sobre todo esto, podía demostrar que
todo lo que había logrado no se debía solo a un nombre. A medida que
fuera envejeciendo, podría haber varias otras formas de probar sus
habilidades ante su familia y ante la sociedad, pero, desafortunadamente,
Kang todavía era un estudiante menor que no tenía voz ni voto en las
discusiones que creaban sobre él. La única forma de demostrar su
superioridad era con sus calificaciones y superando el examen de ingreso a
la universidad.
—Puedes hacerlo mejor la próxima vez. Si te pones tan desesperado ahora
no podrás superarte, así que estira los hombros y sigue recto.
De repente, el abuelo, que había estado escondiendo su corazón todo este
tiempo, sonrió y tocó la cabeza del joven un par de veces. Era un poco
decepcionante para él también, pero no podía considerarse un gran
problema porque después de todo, podía comprar un puesto en una
universidad líder en el extranjero haciendo una inversión adecuada y
hablando bien de él con la persona que estuviera a [Link] era
muy simple empujarlo a la escuela de medicina incluso si resbaló un poco
en el examen de mitad de periodo e incluso si hacía lo mismo en el examen
de ingreso... Poner a uno de los herederos de la Fundación en el
departamento médico es mucho más fácil que tener que pescar un
resfriado.
Los pensamientos de su abuelo se leyeron con toda claridad hasta el punto
en que Kang no pudo liberar la presión de su mandíbula y la autoestima
que había acumulado durante años, finalmente se derrumbó. Era un
sentimiento de humillación que incluso se sentía difícil de soportar. Pedir
favores porque no piensan que tenga lo que hace falta.
Tan pronto como terminó de hablar con él, Kang salió de casa. Estaba
pensando en quedarse en el apartamento hasta que la próxima prueba de
práctica nacional y las finales se realizaran.
Después de mucho tiempo, su madre, que había estado en casa todo el
día, le dijo que se quedara a comer y también que intentara pasar un
tiempo de calidad con todos ellos.
—Tu padre iba a venir en un rato, pero me dijo que estaba muy ocupado y
que lo disculparas por eso.
—Está bien. He estado viviendo así desde que era un niño después de
todo.
La mirada de pesar de su madre siguió sus movimientos durante todo el
trayecto por el pasillo, pero a Kang no le importó nada de esto en absoluto.
Solo su orgullo aplastado seguía hirviendo en su cabeza. El secretario
Park, que se dio cuenta rápidamente de su estado de humor, arrojó su
mochila en el sedán que había sido puesto en espera y le abrió la puerta
para que pudiera entrar. El destino era la academia.
“No puedo ir al café por un tiempo”
Kang, que solía presionar el botón de “enviar” inmediatamente después de
escribir cualquier respuesta, esta vez pensó por un buen rato antes de
hacerlo. Pronto, su dedo presionó el botón "eliminar", y de nuevo se movió
rápidamente hacia adelante y hacia atrás en el teclado.
“No creo que pueda ir al café por un tiempo, lo siento. ¿Obtuviste una
beca?”
Asintió una vez y envió el mensaje como si estuviera satisfecho con la frase
afectuosa que había logrado escribir. Kang miró por la ventana esperando
la respuesta de Jooheon. El conductor salió hábilmente a la carretera de la
ciudad, que estaba atascada porque era hora pico... ¿Cuánto tiempo ha
pasado desde que comenzó a golpear su muslo con los dedos como si fuera
un cronómetro? Kang tomó su teléfono celular y lo revisó, asustado por el
sonido de notificación del mensaje.
“De aviso. Hoy me doy bien”
Era un mensaje confuso, lleno de errores tipográficos porque el teclado
aún no era familiar para él. Kang rápidamente comenzó a escribir un
nuevo mensaje, sin saber que su boca estaba curvada en una sonrisa
inmensa.
“¿Crees tener los puntos suficientes?”
“Seguramente”
—Oh
Quizá, gracias a la respuesta corta de Jooheon, Kang se permitió abrir la
boca para hablar, aunque era muy raro que lo hiciera. Después de todo, él
no era un tipo tonto ni torpe. También dijo que solo había tenido 15
preguntas equivocadas la última vez así que eso podía considerarse un
logro notablemente inmenso. Pensó que, si sus propias calificaciones no
hubieran bajado tanto, se habría detenido en el café para celebrar su éxito.
Debido a este pensamiento, sin embargo, Kang comenzó a suspirar con un
rostro terriblemente deprimido. Por un tiempo, será difícil ver la cara de
Jooheon excepto en la escuela... Aun así, si sigue entrando al CCTV a
través de su computadora portátil o su teléfono inteligente, no tendría que
haber problema con ser detectado ya que era un dispositivo de doble
seguridad y entonces, podrá sentirse un poco más tranquilo... Pensó que
era una suerte haberse encontrado con Moochan de antemano porque si
tuviera que lidiar con él en medio de esto, se habría puesto de los nervios.
Tampoco estaba realmente preocupado por esa Omega porque no pensaba
que tuviera el coraje de ir nuevamente otra vez.
Un poco más tranquilo, Kang cerró los ojos y se hundió en el asiento.
¡Lucha! • Capítulo 22
Tuvo una prueba de práctica.
—No está mal.
Le dijeron. Así que, en otras palabras, no era malo, pero tampoco era lo
suficientemente bueno por lo que el sabor final era amargo.
Además de los exámenes finales, todavía hay espacio para la próxima
prueba de práctica nacional y la práctica mensual de la academia. Todo
está allí, organizado en un calendario importante de su celular para que
no se le pase nada. Sin embargo, por el momento solo estaba la meta
brillante de poner todo de sí mismo en el examen de ingreso. Esto hizo que
la rutina de Kang fuera particularmente simple. Tan pronto como
terminaba la escuela, iba a la academia para tomar clases todo el tiempo y
luego se la pasaba en la sala de autoaprendizaje durante el receso. A
menudo iba al apartamento para mirar las estrellas durante un buen rato
y dormía el tiempo suficiente para no morir... Cada vez que veía los
apuntes de Jooheon en la escuela y charlaba con él sobre cosas
insignificantes, la ira que siempre permanecía prendida en la base de su
pecho desaparecía. así como lo hacía el cansancio. Sus nervios, que
estaban al borde de un acantilado, bajaban lentamente cuando sonaba la
alerta de los mensajes de Jooheon. Este fenómeno fue similar durante los
días siguientes y le hizo sentir, una intensa pero muy extraña calma.
Sin embargo, algo muy malo estaba pasando con él el día de hoy. Cuando
se trata del período de prueba, todo tipo de documentales y programas de
cultura de actualidad son divertidos y no puede dejar de mirarlos... Ahora
estaba a punto de dejar la academia un poco antes de lo habitual. De
alguna manera, no se había sentido bien en todo el día. No se concentró,
ni realizó apuntes o leyó sus libros de matemáticas así que finalmente se
dio por vencido y decidió irse a lo más sencillo. ¡Pero eso solo le provocó
ponerse de peor humor porque no había terminado ni con la mitad de la
cantidad de aprendizaje que pretendía! Aún tenía tiempo antes de que
Jooheon cerrara el café, pero Kang se volvió hacia el apartamento.
El apartamento estaba justo enfrente de la academia, así que incluso
cuando ya era casi de madrugada, no llamó al conductor ni pidió un taxi.
Estaba enfermo, tan mareado que respirar hacía que el pecho le doliera y
que su visión se arremolinara en una niebla brumosa. Kang se quedó
quieto en su lugar durante algunos segundos. Hay todo tipo de olores
irrumpiendo en su nariz al mismo tiempo, como una explosión. El olor a
comida de un camión de hot dogs, humo y polvo provenientes de la
carretera, olor de causa desconocida, olor a pintura de un edificio recién
construido y las feromonas, feromonas y feromonas de Omega y Alfa
pasando a su lado. Su boca babeaba y su temperatura corporal subía
repentinamente hasta el límite. Se infringió un golpe en la mejilla para
apartar la mente de las feromonas de Omega que estaban regadas por
todas partes, pero su cabeza giraba, sus dedos temblaban y, sobre todo,
tenía una erección. Kang se sentó y maldijo con fuerza. Era su RUT. El
Alfa normal no sufre estos cambios hormonales periódicos, pero el Alfa
dominante es completamente diferente. Para suprimir esto, tiene que
tomar un puñado de pastillas a una hora fija todos los días. Medicinas que
están en el mercado gracias a los investigadores de la "Fundación
Seryong", que tienen una autoridad de clase mundial en el tratamiento de
la infertilidad y la fuga de feromonas. Aunque estaba solo, siempre se
había administrado la cantidad necesaria de dosis para evitar accidentes
en su vida diaria así que, ahora, Kang no podía entender la razón de que le
viniera... Quizá, el motivo principal por el que no podía entender lo que
había hecho mal era el calor que le llegaba hasta el cerebro. Ahora está
medio consciente así que su cuerpo se moverá contra su voluntad y
después de esto, se convertirá en una bestia con solo instintos no
humanos.
Kang sacó su teléfono celular con manos temblorosas. Después de
presionar 119, lo borró y marcó el número del conductor. Luego lo borró
de nuevo. No quería mostrarse feo frente a personas que no conocía y si
hay Omegas entre los paramédicos... Era algo que ni siquiera quería
imaginar. Sin embargo, tampoco tuvo la confianza para soportarlo hasta
que llegara el conductor de su familia.
Mientras estaba sentado, flotando en el calor, alguien palmeó con cuidado
su hombro.
—Oye, ¿estás bien? Tus feromonas...
El hombre que tartamudeaba, se sonrojó, incapaz de terminar la frase. De
él, podía sentir feromonas Omega, aunque eran bastante débiles.
Entusiasmado por este descubrimiento, su boca comenzó a babear
espontáneamente hasta el punto en que terminó por barrerse los labios
con la lengua húmeda. Mirando al hombre que miraba su figura, Kang se
inclinó hacia adelante con los labios abiertos y pronto se subió sobre él y
terminó por tirarlo contra el suelo... Lo miró, se mordió los labios con los
dientes frontales y luego empujó al hombre con brusquedad y corrió hacia
el otro lado. Escuchó al sujeto diciendo que se detuviera, pero en realidad
no le importaba lo que pudiera pensar de él. Era mejor cometer violencia
involuntaria que marcarlo únicamente por un instinto.
Tan pronto como le fue posible, Kang giró hacia el lugar que estaba más
lejos de su vista. Era un baño pú[Link], estaba
amaneciendo y no había gente en el baño. Aunque incluso en medio de
esto, fue solo después de abrir la puerta y verificar que todos los
compartimentos estuvieran vacíos que entró en el cubículo más alejado y
cerró la puerta. Bajó la tapa del inodoro, se sentó encima y
apresuradamente tiró de su cinturón.
—Ah, ah... Joder, joder, joder... Solo necesito... Solamente necesito...
Las malas palabras que no suele poner en su boca fluyeron hacia
adelante. ¡Esa fue la peor situación posible! Sentía que tenía que eyacular,
solo tenía que eyacular... Por supuesto, no podía dejar de lado su RUT
únicamente haciendo algo como eso, pero de lo contrario tendría que
tomar prestado el poder de las drogas y eso le haría todavía más imposible
llegar al hospital.
El baño público, incluso sentado en una taza, era miserable y no parecía
estar del todo limpio. Sin embargo, Kang estaba tan excitado que ni
siquiera podía pensar en eso. El sudor gotea sobre su cara enrojecida.
—Joder, joder, joder, joder...
Con insultos constantes, Kang levantó un poco la cadera y rozó su pene
mientras gemía de una manera realmente desorganizada. Sin embargo, el
orgasmo no llegó. Obviamente, cada vez que toca de arriba para abajo los
dedos de sus pies se arquean y las luces de colores parpadean frente a sus
ojos... Pero no pasa nada más. Sus lágrimas fluyeron y se hizo evidente
que cuanto más frotaba, menos podía llegar al punto que quería. De
repente sintió pena por el Omega que había rechazado.
—¿Lee Kang? ¿Kang? ¿Estás aquí?
Pronto escuchó su nombre, así que levantó la cabeza en un instante y dejó
que sus manos cayeran sin fuerza a los lados. Sabe que es una voz
familiar, pero no puede adivinar de quién se trata. De alguna manera... Es
muy dulce. Como si pudiera sentir el sabor de su voz.
Kang ni siquiera podía pensar en contestarle y se apoyó contra la pared,
exhalando e inhalando una vez y otra vez, solo tratando de mantenerse lo
más normal posible. Con cuidado, abrió la puerta del baño... Fue muy fácil
porque ni siquiera la había cerrado. La puerta se abrió y apareció Jooheon,
mirándolo con el rostro terriblemente pálido. Kang abrió lentamente la
boca, exhalando un poco:
—... Vete.
Esta fue la única línea que pudo decir.
Quería correr hacia Jooheon, como un animal hambriento, quitarle la ropa
y ponerse justo encima de él. No, ¿ya lo estaba haciendo? De repente, su
mente se vuelve confusa y lentamente, parece que puede ver todo de color
blanco y negro y después, rojo... Kang apretó los dientes y presionó la
frente contra la pared.
—Espera, espera un segundo...
Después de escuchar una voz temblorosa, los pasos pronto comienzan a
desaparecer a la distancia. Y escuchó un [Link]á Jooheon le había
hecho caso y salió de inmediato. Después de todo, él no era un mal tipo.
Oh, pero ¿qué es ese olor tan dulce? Era... Como si las partículas de
azúcar permanecieran en el aire. Como el algodón de azúcar que se
esparce sin dejar rastro cuando lo llevas a la boca. Cuando miró hacia
atrás y observó las luces que colgaban del techo, de repente, una sombra
cayó sobre él. Kang no sabía por qué Jooheon había decidido aparecer de
nuevo, pero ya ha pasado mucho tiempo desde que se sintió así de
frustrado. Con un rostro todavía extraño, Jooheon se arrodilló lentamente
frente a Kang, luego extendió la mano y sostuvo los pantalones de su
uniforme hasta que sus dedos terminaron por rozarle la piel. Kang lo miró
con la boca abierta... Solo mirarlo era tan erótico que se formó semen en la
punta de su pene y comenzó a jadear como si estuviera agonizando.
Jooheon levantó lentamente la cabeza y luego, puso sus labios sobre la
carne palpitante de sus muslos, y comenzó a chupar...
Era difícil saber si el sonido de tragar era suyo o de Jooheon.
A diferencia de su rostro sin sangre, sus labios de color rosa intenso
estaban muy abiertos y podía ver, una carne suave, roja como sangre,
moviéndose de arriba para abajo hasta que Kang terminó por quedarse sin
respirar. La carne medio roja fue arrojada hacia adentro y Jooheon se lo
tragó sin dudarlo, hasta sentirlo dentro de su garganta.
¡Lucha! • Capítulo 23 | Parte 1
Se dice que el sexto sentido es en realidad el resultado de la recopilación y
operación inconsciente que ocurre en tu cerebro. Si es así, se preguntaba
si la decisión precipitada de seguirlo había sido tomada con datos
recolectados por sus células cerebrales o si es que acaso estaba siendo
meramente instintivo.
Jooheon lo había visto desde el café y salió corriendo sin dudarlo. ¿Se
siente mal? ¿Por qué se sentó en la calle? ¿Por qué empujó a ese hombre?
Jooheon observó al joven que estallaba en un montón de maldiciones y
comenzó a sentir una terrible preocupación inundando su pecho. Kang
parecía mareado, a veces se sentaba y otras tantas caminaba mientras
revoloteaba los brazos. Luego se movía muy rápido y otras tantas parecía
querer gatear. Jooheon miró a su alrededor, sacó su teléfono celular y
llamó a Kang. La llamada no se conectó y apareció el mensaje de "línea
ocupada". Era hora de hacer una segunda llamada telefónica. Mordiéndose
la punta del pulgar sin que lo supiera, su mente ansiosa explotó en un
mar de dudas sin sentido.
El tono de llamada llegó desde algún lugar.
Aunque es un tono básico que puedes escuchar muchas veces mientras
caminas por el centro de la ciudad, el corazón de Jooheon le decía casi a
gritos que no lo perdiera de vista.
Mientras buscaba el lugar desde donde salía ese sonido, se dio la vuelta y
entró en un baño público con una puerta entreabierta a la vista... Kang
tiene un lado demasiado obsesivo para su gusto así que era difícil imaginar
que estuviera en un baño público así de desorganizado. Piensa que es un
error. Cuando volvió a salir el mensaje de "línea ocupada" y colgó el
teléfono, el débil tono de llamada desapareció también. Sin mirar el
celular, movió su dedo y presionó el botón de volver a marcar. El tono de
llamada, que pronto comenzó a sonar, aumentó gradualmente a medida
que se acercaba al baño.
Jooheon se asomó con cuidado a través de la puerta de hierro.
—¿Lee Kang? ¿Kang? ¿Estás aquí?
Las baldosas tienen manchas amarillentas por todas partes. Después de
limpiar, incluso el leve olor a cloro se mezcló con el aroma de fragancias
baratas... Jooheon llama cuidadosamente a Kang y comprueba el interior
del baño. Abrió. El tono de llamada se escuchó desde el rincón más alejado
y luego se cortó. No podía entender por qué se sentía tan nervioso... Solo
buscaba a un amigo que no se veía bien, pero el aire en el baño pareció
atravesar su piel como la espina de una planta. Una sensación extraña,
como si tuviera la piel de gallina en la nuca y el hielo se deslizará hacia
abajo, por su espalda. Todos los demás compartimentos estaban vacíos y
solo el último parecía estar cerrado.
Jooheon tragó una gran cantidad de saliva ante el débil sonido del aliento
de ese hombre.
De alguna manera, parecía que esa puerta no debería abrirse nunca. De
repente, le vino a la mente la película de dibujos animados que vio en la
televisión cuando era un niño. Alicia, entrando en el País de las Maravillas
mientras perseguía a un conejo con un reloj. ¿Por qué de repente tuvo este
pensamiento? Sacudió la cabeza ligeramente para dejar de imaginar cosas
así y empujó con cuidado la puerta.
Por desgracia, no estaba cerrada.
—... Vete.
Había una mochila tirada en el suelo del baño, pantalones de uniforme
escolar y ropa interior colgando en medio de sus muslos... Y una mano
húmeda pegada en la pared. Lee Kang se frotó la frente y exhaló un fuerte
suspiro. Sus ojos humedecidos ardían en color rojo y contrastaban
marcadamente con el tono tan blanco de su piel. Jadeaba, una vez y otra
vez y otra vez.
—Espera, espera un segundo.
Jooheon retrocedió lentamente. Luego se dio la vuelta y se dirigió a la
puerta del baño que todavía estaba medio abierta. Jooheon sabía muy bien
lo que significaba esa imagen. Era sobre lo que había visto y escuchado
mientras trabajaba en "8". Entre los invitados, a menudo había Alfas que
pasaban por su RUT así que, visitaban el club periódicamente para
controlarlo. No había ningún cliente que Jooheon atendiera porque solo le
daban paso a los prostitutos, pero era verdaderamente desagradable.
Un día, Eunbi, que estaba allí de turno, dijo que los Omega también eran
buenos inhibidores porque les calmaban el cuerpo. Hay Alfas que no
pueden tomar medicamentos porque los efectos secundarios eran grandes
y otros muchos que no podían costearlos.
"Es mejor hacerlo aquí. Todos estamos capacitados para realizar este
trabajo"
"¿Quién lo dice? Pueden conseguir una habitación. ¡Hay moteles y hoteles
por todas partes!"
"Nuestro lindo Tina. Si pudieran soportarlo en un hotel o en un motel, no
vendrían todos los meses. Si les obligan a aguantar, van a ponerse
realmente enfermos"
Jooheon cerró la puerta principal, giró la cerradura para bloquearla y
lentamente se dio la vuelta. Cada vez que se aproximaba a la parte más
interna del baño, el piso parecía pegarse a la suela de sus zapatos hasta
hacer un sonido inconfundible y alto. Jooheon ni siquiera podía creer lo
que estaba tratando de hacer y, sin embargo, no había forma de manejarlo
de otra manera. En cuanto a la fisiología de Omega y Alfa, él es solo un
Beta así que, no sabía exactamente para donde moverse. Tuvo clases de
educación sexual en la escuela, por supuesto, pero ni siquiera había
puesto la atención necesaria porque no le interesaba lo que otros géneros
pudieran sentir. No había mucha información sobre Alfas en su cabeza y
tampoco podía explicar el motivo por el que experimentaban tal fenómeno
en primer lugar. Al final, no tuvo más remedio que creer en lo que había
dicho Eunbi. Si no se deshace de alguna manera de su RUT, se
enfermará... ¿Pero qué tipo de persona es Kang? Si el camino de los demás
se midiera por kilómetros, entonces el camino que quería cruzar con su
único amigo era de unos 14 millones de kilómetros. Es el nivel de una
carretera con 12 carriles de ida y vuelta y que no parece tener un futuro
muy próspero que digamos.
Como si diera un paso frente a un oso, logró pararse frente a él
nuevamente. El estado de Kang se veía peor que antes. Ojos casi blancos y
rostro inconsciente. Cuando lo vio, se asustó y luego se sintió como si
estuviera muy desesperado. ¡Tenía que deshacerse de ese calor lo más
rápido posible!
Cuando extendió la mano en los pantalones colgando del muslo de Kang,
pudo ver sus dedos temblando... Jooheon cerró los ojos con fuerza, pero se
las arregló para sostener el pene de Kang habilidosamente y luego, se
deslizó con facilidad hacia abajo debido a que sus dedos estaban sudando
como locos. No estaba seguro de si este acto endeble lo resolvería en algún
momento y, de todas maneras, con los ojos aún cerrados, Jooheon tragó
saliva y se preparó para actuar... Pensó en los delgados rayos de luz que
brillaron repentinamente en el oscuro gimnasio ese día. La mirada de Kang
corriendo hacia el café y tomando aliento con el pelo sudoroso.
"Yeo Joo-heon"
"Jooheon"
"Porque estoy preocupado"
"Porque eres mi amigo"
Cuando lo miraba, incluso si era inexpresivo, sonreía solamente para él y
hacía que su voz, que solía ser tranquila, se volviera entusiasmada en un
segundo... Jooheon se llevó el pene de Kang a la boca sin dudar.
La primera impresión de tener el pene de alguien más, fue que no era tan
repugnante como lo había pensado. Instintivamente ocultó sus dientes y
lentamente lo sumergió más y más profundamente dentro de él. Aún no
llegaba a la raíz, pero se había quedado lo suficientemente atrapado en su
garganta como para que pensara que con eso era suficiente. El grosor de
su boca era tan pequeño que se sentía difícil cerrarla con normalidad y
provocaba que la saliva fluyera por sí sola hasta que la parte superior del
vello púbico terminó por quedar terriblemente húmeda y pegada.
—Ah... ¿Qué...? ¿Qué estás haciendo...?
Kang gimió y empujó el hombro de Jooheon hacia atrás, como si lo
estuviera corriendo. Pero era un toque que no logró sentir en absoluto.
Haciendo caso omiso de la resistencia sin sentido que estaba ejerciendo
sobre él, miró el pene que le estaba llenando la boca. Parecía lleno de un
montón de vasos sanguíneos y venas que se elevaban a través de la piel
coloreada. Además, tenía una textura suave que se sentía claramente a
través de su lengua. Kang gimió:
—Ah, ah. ¡Ah! ¡Dios!
Curiosamente, su gemido había logrado llenarlo de satisfacción.
Para Jooheon, Kang era el único que podía ser llamado amigo. Siempre
habían estado en una relación conmovedora en la que Kang ayudaba a
Jooheon en todo lo que podía. Tareas, exámenes, celulares, acosadores...
Por lo tanto, la situación ahora era muy singular para ser considerada
real. Jooheon estaba en condiciones de dar ayuda unilateralmente,
echándole una mano a Kang por primera vez en su vida. Aunque el tipo de
ayuda no era común, era importante. Kang, que siempre había
permanecido en un límite superior al suyo, estaba enloqueciendo por el
estímulo que le estaba proporcionando. Era como si estuviera poniendo al
hombre en la palma de su mano. Y no, no era por ser sádico, pero una
extraña alegría se elevó desde su estómago y se asentó a centímetros de su
corazón.
Jooheon ignoró el doloroso hormigueo de su boca, tragó su pene
profundamente y luego, lo succionó hasta que comenzó a cansarse.
Cada vez que su cuerpo temblaba, Kang, que se había tambaleado ante el
estímulo, se extendió lentamente y se dejó manejar igual a un trozo de
plastilina. Una vez más, a Jooheon no le importó que estuviera tratando de
alejarlo... Pero mientras frotaba su carne con la lengua y chupaba como si
fuera un cachorrito hambriento, una gran mano le agarró la espalda y lo
empujó muy fuerte hacia abajo. Lo apretó, con bastante fuerza.
Completamente diferente al hombre de hace unos segundos que intentaba
que se fuera de allí... Un objeto largo y grueso le llenó la boca y penetró de
una forma que no creyó posible. Se ahogó, y luego sintió náuseas
considerablemente terribles. Sin embargo, incluso de esta manera, no
pudo sacarlo de ese lugar. Jooheon trató de tirar de su cabeza hacia atrás
para volver a despejar sus vías, pero fue imposible debido a la mano
presionando la parte posterior de su cabeza como si quisiera fundirlo con
su ingle.
La mano, que solo estaba presionando y presionando, agarró y tiró de su
cabello esta vez para atrás así que, en un instante, su cabeza se echó casi
hasta su espalda y lo que estaba llenando su boca finalmente se escapó.
Tosió vigorosamente y trató de recuperar el aliento, pero no hubo tiempo
para actuar como le decía su cabeza. Nuevamente tuvo que tragarse el
pene hasta la raíz debido a la mano que le sujetaba la [Link] punta de
su nariz estaba aplastada porque no podía colocar su rostro de una
manera menos dolorosa cuando no le daba la oportunidad de intentarlo y
entonces, todo lo que pensó que podía hacer para ese momento, era
sujetar los muslos de Kang con ambas manos para que su cuerpo no
perdiera el control de la situación. Nuevamente, las lágrimas brotaron de
sus ojos cuando el pene le pasó por la garganta y le llegó hasta el esófago.
La comisura de su boca estaba un poco desgarrada y le dolía de un modo
considerable... En repetidas ocasiones tragó y otras veces intentó escupir
el semen de Kang hasta que poco después, de la nada, la fuerza y la
velocidad de su mano presionándole la cabeza aumentaron gradualmente
y se volvieron ásperas y considerablemente crueles.
Un gemido dolorido se escapó de Kang.
Jooheon no podía saber que significaba porque no podía escapar del
agarre que apretaba su espalda. Su boca estaba obstruida con ese enorme
pene y su mente estaba confundida porque le faltaba aire.
—Ugh. ¡Aahhh...!
Cuando Kang inclinó la espalda, su gemido llegó muchísimo más claro
hasta los oídos de Jooheon. Era... Como el aliento de una persona que
tiene mucho calor encima. Era sensual y erótico, por lo que se le puso la
piel de gallina en los brazos y la sangre se le extendió por todo el rostro
hasta ponerlo del color del tómate. Una vez más, lo estaba tragando hasta
la base, pero el pene de Kang temblaba como si experimentara una
convulsión... Sintió que algo salía, algo de una textura grumosa y tibia.
Jooheon trató apresuradamente de tirar de su cabeza hacia atrás, pero no
pudo escapar de las garras del hombre.
—Mmmm... ¡Ugh!
A medida que se corría directamente en su esófago, el semen entró en el
estómago de Jooheon tal y como estaba. Jooheon se encontró llorando
porque no tenía ninguna intención de brindar ese tipo de servicio. Levantó
los ojos y miró a Kang, quién estaba temblando tanto que ya ni siquiera
tenía fuerzas como para sostenerlo así que, aprovechando este tipo de
situación, Jooheon lentamente echó el cuerpo para el otro lado y sacó el
pene que todavía estaba vibrando en su boca.
En el momento en que miró su pene nuevamente erecto, unas grandes
manos rodearon la cara de Jooheon y la movieron para adelante. Una
sombra cayó sobre él, quien volvió su mirada para preguntarse qué estaba
pasando y entonces... Algo suave y caliente golpeó sus labios y luego
comenzó a chuparle la parte inferior, como si fuera un caramelo.
Lo dulce se volvió violento, le mordió con los dientes como si quisiera
destrozarlo y al final, un aliento caliente y una carne húmeda y blanda
invadieron su boca de modo que ni siquiera pensó en escapar. Fue su
primer beso. Ahora que lo pensaba con atención, había sido una lástima
que el sexo oral fuera antes que los besos y no al revés... Jooheon estaba
pensando de manera diferente porque, aunque no quisiera admitirlo,
estaba tan excitado como seguramente se encontraba él.
—Ah...
Kang mordió los labios de Jooheon con un poco más de fuerza, como
intentando hacer que comenzara a llorar. Y mientras gemía y fruncía el
ceño hasta arrugar su frente, le besó sobre los labios que tenía
completamente húmedos y mordidos, y luego le repasó el contorno con
una lengua húmeda y terriblemente caliente. Acarició cada uno de sus
dientes, le hizo cosquillas en el paladar, encontró su lengua escondida y la
envolvió y la frotó con suavidad una y otra vez hasta que se cansó de
hacerlo. Su respiración estaba ahogada y su cara se sentía caliente como
el infierno. De alguna manera, su mente se volvió confusa y luego la
emoción le hizo cosquillas como si alguien le apachurrara justo en el
estómago... No se dio cuenta de que el delantal que llevaba puesto ya
había rodado por el suelo ni que los botones de su camisa estaban sueltos,
de modo que el borde de su pecho era claramente visible desde todas
direcciones. La mano que sostenía la cara de Jooheon se apretó
lentamente en su oreja y luego bajó por la piel de su escote. Frotando y
acariciando con cuidado sus hombros redondos, frotando sus axilas,
agarrando ligeramente sus costillas remarcadas en su piel y repasando sus
lunares con los dedos. Su mano era tan grande que simplemente la
envolvió debajo de su axila y ocasionó que su pulgar le acariciara uno de
sus pezones... Eso por si solo hizo que su cuerpo temblara y que su
columna vertebral se pusiera increíblemente rígida. Esta vez, no frotó el
área, sino que acarició cada parte correctamente. Tomándose el tiempo
que le hiciera falta.
Jooheon se puso de pie a medio camino mientras sostenía la camiseta de
Kang con ambas manos... Estaba medio vestido y ni siquiera se había
dado cuenta de este hecho hasta que su mano estuvo en la parte de atrás
de sus pantalones. Tampoco notó cuando le bajó la ropa.
No pudo seguirle el ritmo y simplemente respiró el aire caliente hasta que
su mano abrió sus bóxers y le agarró violentamente las nalgas. Después de
todo, incluso la ropa interior terminó cayendo hasta la mitad y la mano
grande de Kang tuvo completa facilidad para agarrarle ahora el pene.
Jooheon abrió los ojos y miró al hombre. No había expresión en su cara,
pero sus ojos extrañamente sueltos y los labios entreabiertos eran más
fascinantes que cualquier otro material adulto que hubiese visto en su
camino de adolescente. Jooheon negó con la cabeza mientras se sonrojaba.
—¿Qué...? ¿Qué estás haciendo?
Pero en lugar de quitar las manos de Kang, dejó que le frotara el pene de
un lado a otro, acariciando la punta hasta que comenzó a derretirse contra
sus dedos... Cuando lo hizo, fue un estímulo que nunca había sentido
antes. Algo tan intenso que provocó que el frente de sus ojos se pusiera
blanco y después, completamente negro. Luego, su vista volvió y Jooheon
empujó la parte inferior de su cuerpo hacia adelante sin su conocimiento,
como pidiendo más estimulación... Su mente regresó a la realidad solo
cuando un dedo con un líquido resbaladizo tocó el agujero de su ano.
—¿Qué estás haciendo…? Ugh. ¿Qué estás haciendo?
Sostuvo el brazo de Kang, pero un dedo se rompió en su agujero de todas
maneras. Los ojos de Jooheon se abrieron de par en par ante una
sensación desconocida acompañada de un dolor insignificante. No
importaba lo que hubiese hecho con su pene y la boca, eso no significaba
que lo permitiría todo de una sola vez. Fue solo, una mano amiga para
aliviar el calor momentáneo. Se sentía un poco avergonzado cuando
recordó que le chupó la boca llena de semen, pero ni siquiera tenía la
intención de tener sexo anal de inmediato y a la primera vez.
Jooheon estaba asustado, empujando el cuerpo de Kang constantemente y
moviendo su propio cuerpo hacia atrás como si quisiera salir corriendo...
Kang no lo soltó. Más bien, abrazó el torso de Jooheon de una mejor
manera y lo sentó en sus muslos hasta dejarlo en una postura extraña,
con solo las caderas cayendo hacia atrás y los dedos de Kang, entrando y
saliendo de su ano.
Y al mismo tiempo que se sentaba un poco mejor, sus dedos entraron
profundamente en él, recorriendo la pared interior para después salir muy
lento.
—No hagas... ¡Ah!... ¡Ah, ah, ah, ah, ah!
Cuando el dedo de Kang presionó en algún lugar de su pared interior, la
electricidad fluyó como si su cuerpo hubiese sido alcanzado por un rayo.
Gimió sin dudarlo y terminó por curvarse espantosamente. El pene de
Jooheon, que había estado flácido hasta ahora, también se puso de pie y
comenzó a vomitar un puñado impresionante de semen. Sus dedos se
hicieron para atrás y apuñalaron repetidamente el forro de sus zapatos
hasta que Jooheon comenzó a sentir dolor. Su boca estaba abierta y la
saliva fluía como un pequeño río... Kang le besó en la mejilla innumerables
veces, como para consolarlo y como si aquel espectáculo no le resultara
sorprendente.
Era una parte de él que nunca habían tocado. A pesar de que antes
pensaba en lo asqueroso que sería que los dedos de otras personas
invadieran ese lugar y lo pisotearan a voluntad, Jooheon no pensó que
esta situación fuera desagradable en absoluto.
Lee Kang, que siempre era el más directo y el más guapo de los chicos de
la escuela, le estaba metiendo los dedos en el culo. Incluso en un baño
público que apenas estaba cerrado.
Jooheon empujó a Kang, pero él solo se acercó de nuevo. Quería besar su
mejilla otra vez y, sin embargo, en esta ocasión se había atrevido a lamer el
lóbulo de su oreja hasta que un gemido bastante potente hirvió en su
garganta.
—Ah no... No. ¡Detente!
Tan pronto como dijo que no le gustaba, el dedo de Kang atravesó la pared
interior de Jooheon en un solo movimiento. No había acelerado la
velocidad de su mano para nada, pero igual era lo suficiente como para
hacer que se quedara sin aliento. Su gemido se hizo más delgado y más
alto así que, Kang, como para detenerlo, abrió los labios de Jooheon con
los suyos hasta que la saliva fluyó nuevamente y pudo chuparle la lengua
como si fuera una limonada... No se sentía sucio. No podía ser posible,
pero su saliva era dulce como si se quemara en azúcar. Incluso si no era
precisamente miel, bastaba con creer que lo era para hacerse a la idea.
De repente, sus dedos aumentaron de uno a dos y, aunque no sintió dolor,
los ojos de Jooheon se nublaron y se quedaron fijos en algún lugar del
techo donde su mirada desenfocada le estaba haciendo ver estrellas. La
sensación de no estar familiarizado con esto se acercó más y más a algo
parecido al éxtasis y cuando los dedos de Kang rasparon suavemente la
pared interior y la frotaron en pequeños círculos, se sintió
indescriptiblemente extraño hasta el punto en que los labios que habían
estado apretando cayeron y se destrozaron en gritos. Junto con esto, el
dedo de Kang también se escapó de su interior y un lamento se hizo
presente en el rostro de Jooheon.
—¡¡Ah!!
—Mierda... Tú eres tan...
—¿Qué...? ¡Kang! ¡Espera!
Kang agarró a Jooheon, que había estado sentado sobre sus muslos, y lo
empujó con rudeza contra la pared del baño. Cuando una división hecha
de placas delgadas de aluminio chocó contra el cuerpo de Jooheon, se
sacudió visiblemente para terminar haciendo un sonido muy extraño.
Fue cuando Jooheon, que estaba de pie junto a la pared verde claro del
baño, trató de retroceder... El pene duro y pesado de Kang apuñaló el
trasero de Jooheon. Para ser precisos, el agujero por donde entró y salió el
dedo hace un rato. Luego, los gruesos brazos del joven rodearon su cintura
y el sonido de su respiración llegó justo a su derecha mientras lo abrazaba
por detrás y recargaba la cabeza sobre su hombro. Estaba claro lo que
significaba todo esto. Jooheon tragó un suspiro tembloroso y se mordió los
labios. Lejos de tener sexo, ni siquiera tenía mucha experiencia en la
masturbación. La mayoría de los deseos en su vida, así como sus deseos
sexuales, fueron suprimidos desde una edad muy temprana. Siempre
estaba en un estado de sed, y de repente lo arrojaron a un charco. El
cuerpo de un adolescente, que ya se había calentado porque ya estaba en
la lava, no pudo superar esta masiva avalancha de estímulos enviados
desde todas direcciones.
La razón por la que negó con la cabeza y murmuró que no, fue por el
rechazo de la posición en la que lo había colocado. Su pene ya estaba
ansioso por probar su agujero y su interior picaba de ansiedad por su
toque, pero su cabeza se levantaba con una sensación de rechazo. Hasta
ahora, nunca había imaginado que un hombre tan bajo como él tendría
una relación con un Alfa de su clase.
—No... Lo odio...
—¿Lo odias? ¿De verdad?
Mientras sostenía a Jooheon, la mano que estaba frotando sus pezones
descendió lentamente... Su cuerpo ya estaba sudoroso, por lo que sus
dedos se deslizaron fácilmente y vagaron un rato por debajo de su
estómago plano. Luego, le agarró el pene.
Mientras Jooheon lloraba y movía su espalda como si fuera a eyacular en
cualquier momento, Kang apretó el trasero de Jooheon con el resto de su
mano y al mismo tiempo, mientras barría suavemente su pene, lo penetró.
Fue una sensación que lo inundó de pies a cabeza, algo más parecido a un
dolor que a un estímulo. La mano se clavó en la pared hasta rasparla con
las uñas y luego frotó su mejilla contra la mampara del baño y eyaculó
sobre los dedos que no lo habían dejado en paz.
—Ah, ah, ah, ah, ah, ah...
—Ah... No puedo soportarlo más. Jooheon... Jooheon. ¿Estás bien?
Kang susurraba, pero Jooheon no entendía nada de lo que decía. Su vista
ardió en blanco y luego se llenó de una luz brillante.
Jooheon se apoyó contra la pared, frotándose la cara como si necesitara
calmar el calor de alguna manera. A pesar de que estaba el sonido de su
propia respiración, se escuchaba casi hasta la distancia. Como si todo su
cuerpo estuviera sumergido en aguas profundas. Entonces Kang acarició
su agujero con ayuda de los fluidos que había derramado. Un toque
meticuloso, igual a si intentara ocasionar el menor daño posible al
comenzar a mover el pene en su interior. Jooheon se dio cuenta de lo que
estaba pasando solo cuando Kang sostuvo sus caderas con ambas manos
y le extendió mejor el trasero.
—Ah, uh, uh...
—Estás tan estrecho... Hace calor. Hmm, parece que vas a hacer que me
derrita...
Era del tamaño que recordaba haberse tragado con la boca, pero, en
realidad... Incluso así no era tan doloroso como lo pensaba. La presión que
empujaba lentamente fue abrumadora, pero la estimulación era todavía
mayor. Lo suficiente como para olvidar cerrar la boca y guardar silencio.
Sus labios siguen secándose por el calor abrasador, saca la lengua y
ruega:
—Oh, solo un poco más, más, más... Más profundo. Quiero que entres,
más adentro.
Junto con la sutil sensación de gritar, comenzó a sentirse un poco
resbaladizo por dentro. Kang, que había empujado poco a poco, finalmente
perdió la paciencia y de inmediato golpeó con fuerza hasta llegar justo al
tope.
A medida que la velocidad aumentaba gradualmente, un sonido blando y
lujurioso llenó el cubículo. Los dos cuerpos semidesnudos se pegaron y se
separaron repetidamente mientras Kang mordía la oreja de Jooheon, le
agarraba la cabeza y lo besaba tanto como si estuviera muy necesitado por
su calor... Su lengua estaba toscamente mezclada, enredada y ardiente.
Ansiosa debido a sus suspiros desordenados y todas esas maldiciones que
se habían vertido dentro de su piel.
—Woo... Demasiado, es demasiado profundo. Um, um, um...
Era imposible, pero se trataba de una sensación de presión como si tocara
su estómago directamente con el pene. Se ahogaba con su respiración y le
temblaban terriblemente los muslos. Su cuerpo, apenas sostenido por los
dedos de los pies, seguía pareciendo como un pez en la orilla de un lago. El
tendón de Aquiles, que estaba doblado casi por completo, tembló y colapsó
hasta provocar que Kang lo sostuviera.
—Ah...
La exhalación se dispersó mientras Kang se movía. Con él, el pene de
Jooheon se agitó hasta lanzar algo parecido al agua... La mano de Kang
agarró su pequeño pezón, lo frotó y lo pellizcó. Le succionó las orejas y el
cuello así que no sabía si era el sudor o la saliva lo que lo estaba mojando
tanto. Luego, cuando Jooheon no pudo mantenerse de pie por más tiempo
y se deslizó hasta llegar al piso, le besó el hombro con fuerza, besó su
rostro y también, beso su nariz.
—Es muy dulce... Tu boca, sudor y cuerpo, saben tan delicioso. Oh, ¿por
qué eres tan dulce? Me estás volviendo loco... Ah, ¿te doy la vuelta, cariño?
¿Um? No puedo soportarlo, Jooheon.
—Ah, ah, sí. Sí.
Y fue él, no Kang, quien se dio la vuelta. Solo había un pensamiento
llegando a la mente de Jooheon: Quiero que me siga devorando así. Quiero
que siga penetrando mi culo. Cada vez que su cuerpo se balanceaba, lo
que parecía salir de su boca, era más un grito desesperado que un gemido
de placer.
La velocidad a la que Kang agitaba su cintura aumentó gradualmente. Su
espalda estaba doblada hacia atrás y los dedos de sus pies estaban en
garras. El pene de Jooheon, que había estado sufriendo, finalmente no
pudo soportarlo y arrojó un líquido casi tan transparente como la segunda
vez.
—Ah, ah, ah, ah, ah, ah...
—No puedo... No puedo soportarlo...
Inmediatamente después, se sintió una sensación de tibieza que se
extendía dentro de su estómago. Jooheon, obsesionado con las
sensaciones que Kang le había hecho experimentar en tan poco tiempo,
miró directamente a la puerta con los ojos desenfocados... Había un
extraño mar dentro de su abdomen, como si algo caliente se hinchara más
y más y más hasta fundirse con su carne. Parpadeó. Su mente se cortó
brevemente como si hubiera ocurrido un apagón en su cerebro y luego,
Jooheon simplemente perdió la cabeza y se dejó caer.
¡Lucha! • Capítulo 23 | Parte 2
Cuando abrió los ojos, estaba acostado en una cama completamente
desconocida. Jooheon, todavía parpadeando y sin moverse, no recordaba
dónde estaba ni cómo se supone que se había quedado dormido en primer
lugar. Sus ojos parpadeaban sin comprender nada realmente y luego, con
lentitud, comenzó a recordar lo que había pasado. Más bien, lo que había
hecho.
No sabía que habitación era esa, pero definitivamente fue toda una suerte
que los alrededores estuvieran tan oscuros porque debe haber tenido un
color muy rojo en la cara justo ahora.
Jooheon murmuró con un sonido de dolor:
—Debo haber enloquecido.
—¿Despertaste?
Estaba asombrado de poder escucharlo hablar.
Jooheon empujó la manta que estaba cubriendo su cuerpo. Aunque estaba
muy mullida y suave, lamentablemente no podía permitirse sentirlo tan a
detalle como le hubiese gustado. Miró a su alrededor por un momento
mientras se frotaba la cara de arriba para abajo y entonces, como si
tratara de leer a fondo los pensamientos de Jooheon, quien estaba
completamente shockeado, alguien tomó en silencio su mano y la entrelazó
con la suya. Podría saber quién era incluso si fuera ciego. Kang.
—Al principio pensé que solo te habías quedado dormido, pero no
despertabas para nada así que comencé a espantarme y te llevé a mi casa
para poder revisarte un poco mejor. Oh, llamé a tu abuela y le dije que
estabas durmiendo conmigo, que era tu amigo y que todo estaba bien.
Am... ¿Debería encender la luz?
—¡No! Está bien así...
Jooheon negó con la cabeza lo suficientemente fuerte y deprisa como para
hacer el sonido del viento. Si encendía la luz, su cara estaría frente a él y
se mostraría caliente y palpitante. ¡Y, además todavía no tenía la confianza
suficiente como para enfrentar a Kang! Se quedó dormido, como si se
hubiese desmayo en el medio del acto sexual y, además, todos sus
recuerdos desaparecieron de su sistema a excepción de la sensación de
estarse rozando piel con piel. No fue sorprendente que su rostro estallara
en llamas cuando recordó la gran cosa que había estado entrando por su
ano.
Fue cuando Jooheon se quedó sin habla y tragó saliva, que finalmente el
ambiente comenzó a ponerse muy incómodo y extraño... A medida que sus
ojos se acostumbraron a la oscuridad, poco a poco comenzó a ver la silueta
de su acompañante. Kang estaba sentado junto a Jooheon y sostenía su
mano. Había estado repasando las líneas de sus dedos y ahora rascaba
lentamente su palma con el dedo índice.
—...
—Jooheon, ¿dónde te duele?
—¿Qué? Nada...
—Me alegro.
Y como no dijo nada más, la atmósfera incómoda se volvió en una
atmósfera inquietante. Jooheon no podía abrir la boca porque no sabía qué
más responderle... Y, sin embargo, la próxima vez que volvió a la realidad
fue cuando su aliento caliente y húmedo tocó la punta de su dedo. La
lengua de Kang estaba lamiendo lentamente sus nudillos, luego comenzó a
darle un montón de mordiditas y finalmente lo chupó durante un buen
rato.
Jooheon simplemente tragó un suspiro. De alguna manera, el interior de
su estómago se había puesto muy caliente y le picaba debido a la
anticipación. Era extraño que ese hombre estuviera actuando con tanta
libertad así que, intentando pensar en algo que pudiera quitarle los
nervios, miró hacia abajo. Apenas podía ver la parte inferior de su cuerpo,
pero puede sentir que no lleva nada puesto. Parecía que solo traía una
camiseta grande, sin bóxers... Posiblemente sea una actitud demasiado
concienzuda querer que le ponga la ropa interior mientras duerme, pero
cuando vio a Kang, frente a él y chupándose los dedos, sospechó que su
celo seguía estando allí y que no había sido su intención hacerle quedar
desnudo.
La otra mano de Kang llegó en algún momento y agarró el pene de Jooheon
a la ligera.
Trató de esconderse las piernas bajo la camiseta, pero ya era demasiado
tarde como para actuar así. Kang frotó la piel de Jooheon de arriba para
abajo, frotando su glande y sus testículos también hasta dejarlo sin la más
mínima gota de aliento. El calor estaba aumentando tanto que ya no lo
podía controlar.
—Joo-heon, te paraste.
—Ca... Cállate.
—¿Estás emocionado?
—Un poco. Es que... Es la primera vez que me tocan así.
—Ya veo. ¿Te emocionas cuando te toco?
Su voz susurrante era terriblemente erótica. ¿Cuándo se acercó tanto? Su
oreja estaba temblando mientras lo escuchaba hablar y también, mientras
le lamía el lóbulo muy, muy lentamente... Bajó, pegó la nariz a su piel
caliente y apretó los labios a lo largo de la línea de su barbilla. Como si
buscara algo, dejó un beso interminable sobre su nariz, en sus mejillas,
ojos y en la mandíbula también. Pero, cuando Kang finalmente se encontró
con sus labios y lo besó como lo haría con un amante, Jooheon respiró,
muy satisfecho... Una carne roja y caliente se sumergió dentro de la suya,
creando un río de saliva bochornosa y espesa. Aun así, Kang era dulce,
como si estuviera finamente cubierto de azúcar. Sabía... A chocolate
caliente.
Jooheon se lamió la boca como un niño y abrió los ojos un poquito más.
Lentamente, su cuerpo comenzó a retroceder hasta que cayó de espaldas.
Sus respiraciones se mezclaron y sus latidos se entrelazaron tiernamente.
Era difícil saber cuál era de quién. Kang extendió la mano y encendió la
luz de la cabecera... Entonces, gracias a un brillo lo suficientemente
potente como para iluminar la oscuridad, Jooheon levantó la mano para
cubrirse la cara igual a si estuviese muy avergonzado por esto. Kang
agarró la mano de Jooheon de inmediato.
—Mírame... Mantén los ojos fijos en mí.
Su cara, la que se reveló claramente, se enfrentó a la suya apenas con una
pequeña distancia entre los dos... La piel de Jooheon estaba caliente y roja
y sus ojos hinchados estaban empapados de lágrimas. Una respiración
rápida se filtró y quedó flotando entre el espacio de sus labios abiertos...
Kang susurró, mirándolo con los ojos tan abiertos como los suyos:
—No puedo soportarlo... No, odio intentar soportar este deseo que tengo
por ti. ¿Qué dices tú?
—...
—Respóndeme, Jooheon-ah.
Jooheon se humedeció los labios secos con la lengua. Kang, que vertió un
beso a lo largo de su escote, mordió la areola de su pecho durante un buen
rato y después lamió el pequeño pezón puntiagudo que sobresalía cuando
lo apretaba con los dedos. Bajó con calma, besó su cintura y le hizo
cosquillas en el ombligo con la punta de la lengua. Y cuando la afilada
nariz de Kang pasó por encima de su pene, Jooheon inhaló y exhaló con
una voz bastante diminuta... Su pene se había puesto de pie, punzante y
ansioso, y Kang le demostró lo feliz que estaba de la reacción besando su
muslo.
—Jooheon, ¿te gusta?
—Ay...
—Tienes que responder.
—Um... Ujum...
De pie entre las piernas de Jooheon, Kang le dio un beso en los muslos
abiertos, levantó sus tobillos y antes de cualquier otra cosa, le lamió la
pantorrilla y cada uno de sus pequeños y pálidos dedos, entrecerrando los
ojos ante la nueva voz ansiosa de Jooheon. Una leve sonrisa se cernió
sobre el rostro del hombre que estaba de frente y luego los gestos que
comenzó a dibujar sobre su cara hacen la completa figura de un
depredador.
Kang agarró la pelvis de Jooheon y lentamente deslizó su pene hacia su
perineo... Cuando Jooheon abrió la boca, Kang le tomó la mano y lo ayudó
a aguantar la sensación de su miembro caliente, penetrando lentamente
en el centro de Jooheon. Aunque no hubo mucha preparación previa, fue
por el hecho de que lo había tragado hace unas horas atrás que el ano de
Jooheon se apretó y lo mordió sin hacer tanto esfuerzo.
—Jooheon, esa es la respuesta que quería escuchar.
Como de costumbre, susurrando en un tono amistoso, Kang terminó
enterrando su pene hasta llegar a la raíz. Fue un movimiento tan
repentino e imparable que finalmente había logrado dejarlo tan en blanco
como la pintura del techo. La mano que sostenía los dedos de Kang, lo
apretaron tan fuerte y con tanta furia que incluso pensó que podría llegar
a dejarle una cicatriz y entonces, en el momento en que quitó la fuerza de
su mano para darle entrada a otros sentimientos, Kang, que se había
escapado del cuerpo de Jooheon con la esperanza de ofrecerle un momento
de calma, volvió a golpearle la pelvis con fuerza hasta que se vio obligado a
gemir de nuevo y extender los dedos para arañarle los hombros y también,
los antebrazos. Gritó, se arqueó y luego comenzó a llorar.
Es difícil definir a los humanos en una sola palabra porque ellos a menudo
son muy complejos. Sin embargo, para decirlo simplemente, Kang siempre
fue una persona amigable con Jooheon así que ni siquiera había soñado
que hubiera un lado del hombre que fuera tan apresurado como lo estaba
mostrando ahora. Su comportamiento en el sexo era muy diferente a la
personalidad que había visto hasta el momento. La actitud siempre
relajada y modesta no estaba en ninguna parte porque tenía hambre, y
porque parecía muy ansioso por llenar la lujuria ardiente con su semen.
Los ojos fríos se le llenaron de un calor extraño y la mano afectuosa que le
había brindado apoyo a Jooheon en otras ocasiones, desapareció para
dejarle paso a la mano áspera y tosca de un Alfa.
Escuchó que originalmente era así con todos ellos, pero incluso si lo
hubiese aprendido en "8" y en palabras de expertos, esta era la primera vez
que había sido objeto principal de un RUT por lo que no podía imaginar
que sería... Tanto.
—Me... Me duele.
Kang, que había estado lamiendo su areola durante mucho tiempo, mordió
esta vez los bultitos prominentes de su pecho. Luego, como disculpándose
por lastimarlo, dejó besos cortos sobre su clavícula y se acercó para besar
la barbilla de Jooheon juguetonamente con sus labios hasta hacer un
sonido fuerte. Fue un acto infantil de aplicar saliva mientras que, por otro
lado, la parte inferior de su cintura, golpeando constantemente contra su
trasero, era muy parecido al acto de un adulto.
De esta manera, Jooheon reconsideró completamente las acciones de Kang
y dejó de lado las quejas sobre lo mucho que le dolía que le mordiera el
pezón. Incluso tenía una excusa en la cabeza diciendo que Kang no estaba
cuerdo debido a su RUT así que, finalmente, el chico estaba respondiendo
con verdadero entusiasmo a pesar de lo raro que fuera todo lo demás.
—Relaja... Relaja el trasero.
—¡Ah! Ugh. ¡Ugh!
—Tienes... Ah, tienes que relajarte un poco más. ¿Te duele mucho?
—No... Ya no duele, es solo que... ¡¡AH!!
No sabe que tan fuerte fue su gemido, pero el grito terminó haciendo que
su garganta doliera de un modo considerablemente intenso. Cuando le
preguntó si dolía se había dado el lujo de decir que no era así... Pero el
propio Jooheon tenía la facilidad de mostrarse absurdo cuando su sano
juicio era bloqueado de repente por una terrible nebulosa llamada Kang.
Es posible que los Beta no puedan satisfacer a los Alfa en su celo, pero
¿por qué entonces está atrapado en esto? ¿Por qué lo está besando en
lugar de pedirle volver a darle sexo oral? Parece que sus ilusiones están
empeorando a medida que avanza, pero todas eran cosas que Jooheon
apreciaba bastante porque le hacían sentir una extraña esperanza en una
vida lo suficientemente dura como para pensar en tener alguna relación
heterosexual. Claro, el hecho de que no pudiera soñar con una relación
heterosexual no significaba que estuviera soñando con una relación entre
alguien de su mismo sexo... Solo, que siempre se encontraba allí. Dando lo
mejor de sí mismo para sobrevivir a la siguiente vez y luego, a la siguiente.
Con esos pensamientos en la cabeza, Jooheon tembló y apretó un poco
más los labios siguiendo el movimiento de Kang. Luego, cuando su pene
golpeó en algún lugar de su interior, gimió y retorció todo su torso
nuevamente.
Jooheon no sabía que tenía un cuerpo tan vulnerable a la estimulación.
Siguiendo el campo de su visión pintada de colores, el foco desapareció de
su camino al mismo tiempo en que su boca se ensanchaba. Sus piernas
abiertas de par en par, como tijeras, no eran algo que le hiciera sentir
avergonzado porque, cada vez que Kang le agitaba el trasero y la espalda,
su pene, el que podía sentir en el interior más profundo de su estómago, se
mostraba tan caliente que cuando temblaba para eyacular, él mismo gemía
a tal punto que terminaba con la garganta seca y herida.
—Ah, ah, ah. ¡Así! ¡Me gusta justo así! Ah. ¡Se siente muy bien! ¡Más!
¡Dame más! ¡Más profundo! ¡Uff! Más, más...
—Oh, joder. Ah, sí dices eso... No, mierda, mierda, mierda. Yo te lo daré.
¡Te lo daré tanto como quieras, maldita sea!
Encima de Jooheon, Kang, que soltaba un montón de palabras abusivas
de forma distraída, se mordió los labios y frunció el ceño. La parte superior
de su cuerpo, que se veía claramente marcada debajo de la ropa, estaba
sudada por todas partes. También parecía que nunca antes lo había visto
como lo estaba haciendo esa vez. Era tan hermoso que Jooheon envolvió
sus piernas con fuerza alrededor de la cintura de Kang, incluso sin
importarle resbalar por culpa del maldito sudor.
Su mente, que había estado entrando y saliendo intermitentemente,
decidió dejarse ir la distancia, y saciar su sed.
¡Lucha! • Capítulo 24
Muy raramente se sentía renovado.
Kang entró en la habitación, lavó su cuerpo repleto de todo tipo de fluidos
y secreciones y secó su cabeza con una toalla de mano. Tan pronto como
había despertado en la habitación, el calor restante y el olor a semen le
pincharon la nariz hasta provocar que la arrugara ligeramente. En
realidad, no era muy desagradable a pesar de que no olía bien.
Kang cayó sobre la cama y se tendió junto a Jooheon para comenzar a
escucharlo roncar. No importaba lo fuerte que fuera su RUT esta vez, no
podía ni siquiera recordar la cantidad de veces que lo hicieron. En el
primer par de ocasiones y, aunque quería que Jooheon siguiera su ritmo,
descubrió que incluso estirarse sobre el colchón le provocaba estallar en
un intenso llanto debido al esfuerzo y a la sobre estimulación que el celo
de Kang le estaba provocando. ¿Permaneció la consciencia de Jooheon
hasta el final? Kang, que había estado reflexionando durante un tiempo,
hizo un nudo de pensamientos interminables sobre todos sus encuentros,
extendió la mano y tocó el cabello claro que estaba sobre su cabeza. Sí,
seguramente fue terriblemente cansado para tratarse de la primera vez con
él, pero Jooheon no frunce el ceño ni una sola vez y solo respira y ronca
como si fuera un gato. Le apartó los pequeños mechoncitos que tenía
sobre la frente y luego bajó lentamente su mano y le cepilló las pestañas...
Sus ojos parecieron moverse bajo sus párpados, pero incluso de esta
manera fue incapaz de despertar. Antes de esto, a menudo le tocaba la
cabeza y los hombros, pero nunca había tenido ningún tipo de contacto
que creara una atmósfera extraña alrededor de los dos. En primer lugar,
nunca miró a la persona que estaba frente a él como un objeto de deseo...
Pero eso no significaba que no le encantara esa manera tan desorganizada
en la que habían mezclado sus cuerpos la noche anterior. Las yemas de los
dedos de Kang descendieron lentamente a lo largo de la mejilla de Jooheon
y escanearon la bonita línea de los labios. Están un poco secos debido al
esfuerzo, pero tiene una textura cálida y bastante suave para tratarse de
un hombre.
Tumbado en medio de la cama, se quedó un largo rato junto a Jooheon,
mirándolo con tanto detenimiento que ni siquiera pensó en levantarse para
hacer algo más. Miró a Jooheon, con los brazos en alto para sujetar su
almohada, y entonces la cabeza de Kang se inclinó y se acercó otro poquito
más... Jooheon siempre tuvo una temperatura corporal un poco más baja
que la suya, pero ahora estaba muy caliente. Kang extendió la mano de
nuevo y acarició con lentitud el cuerpo que estaba dispuesto para él. Lo
había limpiado con una toalla húmeda hace un momento así que no se
sentía sucio en absoluto. Y esa fue una enorme novedad. Incluso lo había
sido que el primer sexo de su vida fuera en un baño público feo y cubierto
de humedad. Algo que nadie que conociera directamente a Kang creería ni
en un millón de años.
Por supuesto, lo más increíble sería recordar a Yeo Joo-heon, metiendo
todo su pene dentro de su boca.
—...
Tan pronto como llegó a ese momento, el roce del Kang contra el cuerpo de
Jooheon se detuvo abruptamente... Quizá la razón por la que Jooheon
había hecho eso era debido a que notó que estaba en celo. Pero la persona
promedio saldría del baño, cerraría la puerta y llamaría al servicio de
emergencias para que pudieran lidiar con ese asunto profesionalmente.
Era obvio por qué Jooheon eligió un método de respuesta tan imprudente
contra él. Hwang Moo-chan y el trabajo que le había dado en "8". Debió
provenir de la costumbre que tenía por vender su cuerpo en esa tienda y
claro, como era un hombre Beta, lo más seguro era que ocupara su cuerpo
no solo para hacer sentir mejor a las mujeres, sino también a los hombres.
Kang lentamente retrajo la mano que estaba sobre el cuerpo de Jooheon y
formó un puño.
Él había sido criado como un Alfa dominante desde que era muy pequeño
y como tal, fue educado para reprimir sus instintos tomando
medicamentos hormonales desde que pudo tener la edad para consentir.
Eso no significaba que estuviese pensando en ser virgen hasta el
matrimonio, por supuesto, pero ahora el sexo o los Omegas no le
importaban en lo más mínimo porque tenía un objetivo más importante
que eso en la cabeza. Por lo tanto, Kang nunca había tenido una
experiencia sexual. No contaba con la enseñanza de haber salido con un
Omega antes y nunca en su vida tuvo una relación profunda con alguien
para no interferir con el logro de los objetivos que ya se había propuesto
desde que entró en la escuela secundaria. Entonces, cuando tuvo
relaciones con Jooheon, se sintió como alguien muy torpe e inmaduro.
Incluso con él, que no era ni un Omega ni una mujer, sino un hombre
Beta, Kang era tan desorganizado e inocente que en realidad tuvo que
improvisar y dejarse llevar, aunque no estuviese seguro de ir por el camino
correcto... Y, aun así, no solo pareció que le gustaba cuando tocaba su
pene sino también cuando se atrevió a meter los dedos por detrás... Se
corrió, tuvo tres orgasmos por obra de sus manos, y eso solo lo llevaba a
pensar en lo imposible que era que disfrutara tanto como él lo había
hecho, incluso sin ser Omega o tener un Ciclo de Calor o estando con un
primerizo. Y quería decir, obviamente, que no era la primera vez de
Jooheon. Kang no era un ser humano patético como para decepcionarse de
que su pareja no fuera virgen, pero pensó que eso solo era válido cuando la
otra persona tenía experiencias a través de una relación común y con
sentimientos ordinarios. La historia es diferente si se trata de alguien que
ha experimentado eso a través de la prostitución.
Kang volvió a abrir los puños, estiró los brazos y abrazó a Jooheon con
bastante cariño. Que cuerpo tan delgado, que boca tan chiquita y que
dedos tan fríos tiene también. Por un lado, estaba enojado de pensar en él
siendo abusado en "8" y por el otro, triste de que esta fuera su manera de
quitarle el RUT. ¿Qué tan fácil había sido para él hacerlo con su amigo?
Seguramente, aunque fuese con buena intención, se sintió terriblemente
mal por actuar así.
Kang puso su cara cerca de Jooheon y frotó su mejilla. El sudor
perfumado que estaba prendido a su cabello olía dulce así que no dudo en
lamerlo también.
—Detente...
Jooheon estaba murmurando, aunque en realidad casi no tenía voz.
Apenas sintió la forma en que Kang había decidido acariciar la parte baja
de su cuerpo cuando comenzó a abrazarse al torso y a darse la vuelta para
darle la espalda... Kang no estaba del todo consciente de cuando su mano
había decidido tocar los muslos de Jooheon, así que, sintiéndose
avergonzado, lo miró por un momento y lo abrazó por la espalda. Recargó
la barbilla en su hombro y preguntó:
—Jooheon, ¿estás despierto?
—...
—¿Dormirás más tiempo?
—...
Como si volviera a quedarse dormido, Jooheon solo respiró como respuesta
a sus preguntas así que, en esta ocasión, Kang apoyó la barbilla contra la
cabeza despeinada que tenía frente a la suya. Fue algo muy extraño.
Jooheon y él eran especialmente cercanos, pero nunca hicieron cosas que
se salieran de la línea de amistad. Sin embargo, después de mezclar su
cuerpo con el suyo, esta cabeza redonda se sentía inexplicablemente linda
hoy. La cara densa también era bastante agradable y el cuerpo que pensó
que era delgado, ahora le parecía sorprendentemente carnoso por lo que
había dejado que sus dedos lo admiraran tanto como les fuera posible.
Si este es el final de su relación, sería bastante triste. Kang murmuró en
voz baja mientras acariciaba la curva del trasero de Jooheon.
—Tengamos sexo otra vez.
—...
—Hay que hacerlo ahora.
—¿Qué? ¡No lo haré!
Kang estaba asombrado por Jooheon, quien se sentó con un grito inmenso
mientras se cubría la cara como si no pudiera creer en nada de lo que
había escuchado salir de él. Sin embargo, su expresión era muy linda así
que Kang no podía enojarse.
—Yo... ¿Por qué quieres que...? ¿Contigo? ¡No lo haré!
—¿Qué no vas a hacer?
—¡Pues eso!
Jooheon no podía hablar correctamente a pesar de que hace un momento
parecía muy decidido. Cuando Kang, todavía viendo sus reacciones,
preguntó esto con una sonrisa extraña, Jooheon no pudo hacer más que
ponerse a tartamudear:
—Esta, esta... Esta cosa que quieres de mí. ¡No lo haré!
—No puedo entender.
—Sexo.
—¿El sexo? Pero si mi RUT sigue llegando con regularidad, entonces
deberías continuar haciéndote cargo.
Al final de la insolente voz de Kang, Jooheon le mostró una expresión
increíblemente deprimida por un instante. Kang, que estaba tratando de
mantener su expresión habitual, no pudo soportarlo más y se echó a reír
con fuerza hasta provocar que Jooheon, que seguía sosteniendo la sábana
contra él, lo mirara como si pensara que había perdido la cabeza. Jooheon
estaba enojado con su burla así que tomó una almohada y comenzó a
golpearlo con ella hasta que terminó aproximándose más de lo debido. El
problema era que ambos aún no estaban vestidos adecuadamente así que
tan pronto como pelearon, se sujetaron y volvieron a enredarse con el
cuerpo desnudo del otro, la atmósfera cambió rápidamente hasta volverse
en algo increíblemente diferente. Kang suspiró, sosteniendo los brazos de
Jooheon contra los suyos.
—No quiero volver a hacerlo ahora... Solo estaba bromeando.
—Idiota...
—Seguro tu cuerpo duele. Está bien decir que duele.
Fue Jooheon quien finalmente sacudió la cabeza, bajó de sobre el cuerpo
de Kang y trató de salir de la cama, sin embargo, rápidamente se dio
cuenta de que su cuerpo estaba bastante tumultuoso y se volvió a
recostar. Entonces, como si hubiera estado esperando esta reacción, Kang
abrazó a Jooheon contra su pecho desnudo y ambos permanecieron así,
sin ropa y viéndose fijamente a los ojos como si fuera un instante íntimo y
frágil. Jooheon, avergonzado otra vez, trató de apartarse de él, moviendo
los brazos de un lado para otro y diciendo: "Espera". Pero la resistencia
restante era muy alta y cuanto más luchaba contra él, más terminaba
fundiéndose sobre su cuerpo.
Al final, Jooheon finalmente se rindió y relajó sus músculos. Dejó caer la
espalda y sintió como la pierna de Kang se frotaba alrededor del hueso de
su cadera con la única intención de darle algo de seguridad y calma. Un
momento en que el aliento apresurado se calmó lentamente y se quedó
dormido entre sus brazos debido al cansancio.
Un minuto.
Dos minutos.
Y de pronto: ¡Bam! Se levantó de un salto, lo empujó y luego, como si
buscara algo verdaderamente importante, se inclinó fuera de la cama
hasta caer con un fuerte golpe contra el suelo.
—¿Jooheon? ¿Qué pasó? ¿Te lastimaste?
—No... ¿Dónde está mi teléfono? ¡Mi teléfono!
Kang, conmocionado, descendió rápidamente de la cama y miró por
encima de su cuerpo, pero Jooheon seguía estando impaciente y
escudriñando por sus alrededores igual a si la vida se le fuera en eso.
Cuando Kang había hecho una llamada telefónica a su abuela para
informarle que estaba bien, tomó el aparato de sus pantalones y lo terminó
dejando justo en la mesita de noche. Jooheon, tan rápido como obtuvo su
teléfono celular de Kang, comprobó la sección de mensaje al mismo tiempo
en que la expresión de la cara se le oscurecía.
—¿Qué es? ¿Qué está pasando?
—La cafetería... La dejé abierta y salí. Oh, está arruinado todo.
Kang se sentó junto a él, mirando a Jooheon adquirir una pose
desesperada en la que solo sostenía su cabeza con ambas manos.
—¿Dijiste que dejaste el café abierto?
—Sí... Yo te vi sentado en la calle y actuando de una forma muy extraña.
No sabía lo que había pasado y... Debería haber cerrado la puerta del café
al salir, pero no podía pensar en eso. Oh, realmente soy un idiota.
A primera vista, la pantalla del teléfono móvil de Jooheon estaba llena de
mensajes de la dueña del café y llamadas perdidas. Incluso hablando en
términos generales, fue un accidente bastante grave así que Kang, quien
básicamente había sido el causante de todo, miró a Jooheon entrar en
agonía y silenciosamente le quitó el teléfono móvil de las manos para
comunicarse con la dueña del café. No dijo nada sobre su RUT, pero
cuando explicó que se había desmayado en la carretera por razones de
salud, el caso se redujo un poco en gravedad ya que Jooheon quedaba
como todo un héroe. Hay una historia popular sobre las tremendas ventas
que Kang ha hecho en el turno de Jooheon, así que la tomó como excusa y
se aferró completamente a ella para sacarlo del caos. Gracias a que la jefa
se había apresurado a ver el circuito cerrado de televisión, se hizo posible
comprobar su historia hasta el punto en que no lo despidió, pero si redujo
sus horas de trabajo a la mitad.
—Creo que debería conseguir otro trabajo a tiempo parcial. El corte es
demasiado grande...
—Deberías probarlo primero. Después de todo, esto solo significa que
tienes más tiempo libre para ti. Podría funcionar bien, ¿no es verdad?
De todos modos, los chicos que crecen en un entorno rico tienden a ser
demasiado optimistas.
Poco después, se le notificó a Jooheon que el monto de la beca había
aumentado en una cantidad sorprendente debido a sus calificaciones
recientes. Un hecho muy afortunado y que compensaba lo que ahora
estaba perdiendo en el café. Por lo tanto, no hubo cambios en la vida
diaria de Jooheon y Kang. Excepto tal vez, por el hecho de que Jooheon
entraba y salía ocasionalmente de su mente.
¡Lucha! • Capítulo 25 | Final del Vol. 1
Al regresar de la academia, Kang tiró la mochila y abrió la puerta del
refrigerador para sacar los recipientes de la guarnición.
Debido a los nervios que se volvieron sensibles gracias al estrés académico,
incluso los personajes que limpian y lavan la ropa se vieron obligados a ir
y venir al departamento cada dos días a la semana. Sin embargo, no había
forma de hacer nada con las comidas, por lo que se entregaban
diariamente.
Las guarniciones que llenaron recientemente la madera de la cocina
estaban compuestas de diversas formas teniendo en cuenta los
ingredientes, la textura y la nutrición que le gustaban a Kang. La mayoría
de ellos son alimentos semi-cocidos que no saben mal incluso si se comen
fríos y hay algunos otros que simplemente necesitan ser calentados en el
microondas. Hay acompañamientos que fueron traídos por el personal de
la cocina de la familia. Sin embargo, hay un límite para la comida que ya
se ha enfriado y ha entrado en el frigorífico por lo que no despierta mucho
el apetito de Kang. Hubo un momento en el que dijo que preferiría
comprarlo afuera porque la mayoría de los recipientes solo se desechaban
y no llenaban espacios innecesarios. Gracias a su abuelo, que es un fiel
creyente de la comida de casa, las sopas, verdura y pollo de su mamá se
amontonó diez veces más de lo habitual, como si estuvieran deseando
hacer que engordara. Al final, no pudo durar más de medio mes cuando
Kang levantó la mano y dijo: ¡Alto! Hubiera sido un poco más rápido si el
personal de la cocina o el abuelo supieran que aumentar el apetito de una
persona no era del todo posible solo con el poder de llevar comida.
Con pensamientos tan fugaces, Kang eligió tres o cuatro comidas de entre
docenas de guarniciones. Jooheon come bien, pero siempre había algunos
alimentos que le costaban mucho trabajo tragar. Puso el recipiente del
plato de acompañamiento seleccionado sobre la mesa y miró hacia el plato
del lado izquierdo. Hay cinco opciones que le gustan y no puede decidirse
solamente por una. Kang sacó uno de los recipientes de guarnición
cuidadosamente llenos de Chonggakmu Kimchi y pensó en ello. Calentó el
arroz instantáneo en el microondas, sacó dos bolsas de sopa de huesos de
res y las puso en una olla a fuego lento... Y en ese momento, igual a si lo
hubiera invocado, sonó el timbre de la casa. A pesar de que Kang
chasqueó la lengua, no pudo ocultar su postura de bienvenida y se dirigió
hacia la puerta principal apresuradamente. Sus pies en pantuflas se
deslizaron sobre el piso de mármol como si estuviera en patines y luego,
comenzó a teclear en el panel de la pared. Este es un tipo problemático
que siempre llama al timbre incluso cuando ya le dio la contraseña de
seguridad. La mano, que se movía de un lado para otro en un intento de
abrir la cerradura de la puerta principal, parecía urgente.
—¿Cuándo diablos vas a abrir por tu cuenta y entrar?
—Todavía me siento extraño haciéndolo así.
—Ah. ¿Estás diciendo que debes recibir mi hospitalidad en la puerta de
entrada para tener un buen día?
—Posiblemente sea el caso. Vaya. ¡Huele delicioso!
Jooheon pasó a su lado con una voz diferente así que Kang finalmente lo
siguió al interior del apartamento.
Después de lo ocurrido, Kang llamaba a Jooheon cada vez que tenía
tiempo para estudiar los temas importantes de la escuela. A veces iba al
café para recogerlo y luego los dos caminaban juntos, conversando y
hablando sobre lo aburridos que habían resultado sus días. El espacio
llamado casa era especial, por lo que los dos terminaron por comer juntos
básicamente todo el tiempo. Jooheon, quien todavía está presionando el
timbre para que le dejen entrar y salir del apartamento de Kang, nunca se
negó a compartir una sopa y a veces, incluso era muy flexible para
quedarse a dormir.
Todavía recordaba cuando había dicho que las salchichas que tenía el gato
eran las mejores y que no podía costear nada muy extravagante.
Kang fue a la cocina otra vez, levantando una cuchara mientras miraba la
mesa donde el arroz instantáneo y cinco guarniciones estaban ordenados.
En el momento en que le dijo que esperara un poco a que hirviera la sopa
de huesos de res, de repente surgió una voz emocionada diciendo:
—Cuando dije que olía delicioso, era por eso. ¡Huele a hueso de res! Me
gusta mucho la sopa de huesos de res. Cuando era joven, solo hervía sopa
de pasta... Sé que no era lo mismo, pero comía hasta tres tazones de eso.
Le ponía huesos blancos porque son más deliciosos que al hacerlo con
costillas.
Cuando vio a Jooheon, charlando con un rostro emocionado sobre lo
mucho que le gustaba la sopa de huesos de res, la pregunta inútil sobre:
"¿Te gusta la sopa?" desapareció sin dejar rastro. Kang se acercó al
refrigerador, dándole la espalda a la mesa para poder esconder su rostro
de risa. Luego carraspeó brevemente y sacó un cucharón y dos tazones de
la alacena. Vertió el caldo de huesos de res en un tazón y el caldo restante
lo puso en una cacerola más pequeña. Kang se movió en silencio, sacó dos
arroces instantáneos más y los puso en el microondas para que pudiera
alcanzar para el hambre terrible que a veces crecía en Jooheon. El chico se
emocionó todavía más por el sonido del microondas girando, dijo que la
comida estaba realmente deliciosa y dio un elogio más mientras se movía
por aquí y por allá.
—Las habilidades de cocina de tu madre son realmente fantásticas. Los
huesos que te mandó también son muy gruesos y se ve que están jugosos.
Todas las guarniciones son deliciosas. Encurtidos de mantequilla y abulón
jangjorim. ¡Especialmente este kimchi!
—Descubrí el sabor que le gusta a Yeo Joo-heon, y pedí mucho de ese
especialmente para ti.
—¿Oh? —murmuró sin pensar mientras miraba el arroz instantáneo
dando vueltas y vueltas en el microondas. Pensó que era una broma, pero
igual Joo-heon no dijo nada más.
—No te gusta mucho el kimchi de rábano. Así que cuando pedí de este otro
kimchi y lo cociné, vi que te lo comiste muy bien... "Bachelor'moo 'kimchi".
Cuando trajo el arroz cocido, Jooheon metió las manos y le ayudó a darle
la vuelta sobre la sopa de huesos de res restante y después, se encargó de
mezclarlo todo y moverlo para calentarlo. Al contrario de los emocionantes
movimientos de su cuerpo, los labios que estaban cerrados con fuerza no
mostraban ningún signo de cambio o de hacer algún sonido... Mientras lo
miraba, la velocidad de Kang comenzó a enredarse como si hubiera
perdido el ritmo o tuviera que tener las manos ocupadas en otra cosa para
acelerar el ritmo de la preparación y alimentarlo. Kang estaba conociendo
un nuevo “yo”, en estos días que parecía muy raro. Recientemente su
mente estaba clara, como si la niebla se le hubiera quitado y gracias a eso,
sus calificaciones alcanzaron el punto más alto de manera más estable que
nunca. Era un aspirante a médico que ahora estaba cocinado mientras
preguntaba si estaba rico así que lo nuevo, no tenía nada que ver con las
calificaciones.
✤✤✤✤✤✤
—Oh.
La boca de Joo-heon, masticando el abulón, consiguió hacer que Kang lo
observara de una manera maravillada. Era lindo, con esos labios de color
rosa pálido que permanecían sin descanso, moviéndose de arriba para
abajo a voluntad. Sin embargo, lo único que podía recordar muy
claramente debido a esto, era el hecho de cuando lo estaba chupando tan
deliciosamente como a ese abulón...
Cuando sus pensamientos llegaron hasta este punto, Kang se mordió el
labio inferior y luego se rascó la cabeza. Su boca estaba pegajosa porque
había estado comiendo el caldo espeso de huesos de res. ¡Y eso
definitivamente no le ayudaba en nada a su imaginación!
—¿Por qué me ves?
—No... Es solo que recordé lo que me dijiste. Realmente estás comiendo
tres tazones. ¿Quieres más sopa?
—Está bien así. Perdón por hacerte pensar que como demasiado. ¡Es solo
que sabe delicioso! Dale las gracias a tu mamá más tarde.
Kang no se atrevió a corregir las palabras de Jooheon, así que solo se le
ocurrió asentir un par de veces con la cabeza. La madre de Kang era una
persona que no tenía mucho talento o afición para la cocina y que, además
de todo eso, no poseía ni el tiempo ni el amor como para dedicárselo a la
profesión. Todo era gracias a los cocineros y también al secretario, pero no
había necesidad de pellizcar deliberadamente esta situación y poner una
sensación de distancia entre los dos al hablar de todos los problemas que
tenía con su familia.
Jooheon sonrió como si hubiera ganado energía en un instante. Era
curioso que una pelota hinchada de comida fuera empujada de esa
manera en sus mejillas, como un hámster. Ciertamente podía considerarse
invasivo ponerle tanta atención, pero Kang, con las manos cruzadas en la
mesa, no podía quitarle los ojos de encima ni por una sola vez.
"¿Esa mejilla estaba tan hinchada cuando chupaste mi pene?"
Los pensamientos sobre esa ocasión seguían fluyendo hacia un solo lugar,
como una corriente de agua helada.
Después de tener un encuentro inesperado, la relación de Jooheon y Kang
no tuvo cambios aparentes. Excepto por el obvio ir y venir de Jooheon a un
apartamento al que Kang nunca había llevado a nadie. Como si no hubiese
tiempo para compartir la humillación de estar desnudos y llenos de semen
en una cama, ninguno de los dos sacó a relucir lo ocurrido en ese
momento nunca más. Quizá esta fue la acción correcta. Fue un accidente,
y tenía que ser lo más adecuado ir y enterrarlo como tal... ¡El problema
estaba en que su cuerpo no parecía estarle haciendo caso! Una vez que
sus manos saborearon la estimulación que ese bonito cuerpo podía
ofrecerle, parecía que no tenía intención alguna de olvidarla jamás. Con
solo observar la espalda de Jooheon, su mirada se volvía espontáneamente
hacia sus nalgas y la sangre corría derecho hasta su pene. Hoy en día,
incluso viéndole el cabello, la columna vertebral se le ponía toda rígida y la
piel de gallina le inundaba los dos brazos... Pensaba: "Hubo un tiempo en
que puse mi barbilla en ese pelo enmarañado y froté mis testículos en un
lugar secreto". Kang tuvo que lamentarse constantemente porque no tenía
idea de que fuera un ser humano tan lujurioso y lamentable como ese.
Sobre todo, porque estaba el hecho de que era el único que se sentía infeliz
con el rumbo que había tomado la situación. Jooheon parecía estar bien,
relajado y tan fresco como una planta. Comiendo tres tazones de arroz y
hablando de lo mucho que le gustaba la res.
Cerró los ojos y se tragó un terrible suspiro, queriendo ignorar sus
pensamientos y la visión del niño comiendo frente a él.
Se decía que a veces daba hambre con solo ver lo que la gente comía, pero
a sus ojos... Parecía que solo le había ocasionado hambre de él.
—¿Lo comiste todo? ¿Por qué cierras los ojos?
—Um... Es que estoy lleno. Comí muy rápido.
Al ver a Kang, levantándose lentamente de su asiento, Jooheon raspó la
última cucharada de sopa y se la llevó de inmediato a la boca para poder
irse también. Kang miró hacia la mesa, observó a Jooheon y dijo:
—Ah.
—¿Ah?
Un jangjorim de huevo de codorniz entró en la boca de Jooheon sin que
pudiera darse cuenta. Kang sonrió satisfactoriamente y mientras le
limpiaba los labios con el pulgar para quitarle los restos, se permitió decir
algo parecido a un: "Recordé que este también te gusta mucho".
Finalmente, después de enviar a Jooheon, quien dijo que ayudaría con la
limpieza, en la sala de estar, Kang puso los platos en el lavavajillas y
limpió un poco la mesa para dejar todo correctamente ordenado. Mientras
el chico estaba estudiando sus apuntes, él había salido de la cocina con
una cantidad adecuada de fruta para que los dos pudieran compartir y
entonces, se encontró a Jooheon, sentado en el suelo y con un libro
fuertemente sujeto entre las manos.
—¿Lo resolviste todo?
—No... Hice algunos ejercicios menos estos de acá.
Eran problemas de matemáticas impresos por la escuela. Kang comparó el
que había resuelto, marcó los problemas que Jooheon tenía equivocados y
luego marcó los problemas que no podía resolver. En los ejercicios de
memorización, su puntuación aumentó drásticamente en proporción al
tiempo invertido, pero el resultado general no parecía ser precisamente
favorable para él por lo que era posible que su moral se enfriara si solo
fuera y lo soltara sin tener un poco de tacto. Kang revisó el proceso de
solución que Jooheon escribió bajo el problema y lo explicó en detalle, sin
perder una sola línea.
—Hay que tener cuidado con estos pequeños errores de cálculo. El proceso
de solución estuvo bien hasta... Este punto. Te saltaste esto.
—Ah.
—Es... Justo así. Esta es la respuesta que quería escuchar.
—...
—Tienes que reducir la cantidad de errores que se pueden cometer... A ver,
dime... ¿Qué es lo que hiciste mal aquí?
—...
—¿Yeo Joo-heon?
Después de escuchar la explicación, Jooheon repentinamente giró la
cabeza hacia el otro lado y se tocó el cabello para fingir no estar
concentrado en él... Fue cuando Kang llamó a Jooheon nuevamente que
descubrió que la cara del chico estaba completamente roja, desde el cuello
hasta la frente. Igual a si se hubiera manchado con pintura roja de un
balde abierto. Kang no podía ocultar su asombro porque todavía no podía
saber lo que lo había provocado.
—¿Joo-heon? ¿Pasó algo?
—... Bueno, no me gusta cuando bromeas así.
—¿Broma? ¿Cómo que broma?
—No es... ¡Ah!
Esta vez, Jooheon dejó caer su rostro rojo oscuro sobre la mesa hasta
provocar un golpe y un sonido que parecía realmente exagerado. Incluso el
cuello que se reveló cuando bajó la cabeza estaba tan rojo que no era
diferente al color de una pequeña cereza. Pudo ver incluso el vapor
ascendente, perdiéndose por completo entre las lámparas del techo.
Una leve sonrisa se extendió lentamente por la cara de Kang, quien miró
hacia abajo en un instante y le proporcionó pequeñas palmaditas en la
espalda. Aún estaba con la cabeza sobre la madera, pero murmuró con
una voz que parecía demasiado pequeña para su gusto.
—No es nada.
—¿Qué es nada?
—...
—No es "nada" la respuesta que quiero escuchar.
—¡Ay, ya cállate!
—¿Por qué? Después de resolver este problema...
—¡¡Ugh!!
Así que Kang, que estaba temblando porque no podía soportarlo más, se
echó a reír de un modo completamente escandaloso. Jooheon, que estuvo
mirándolo todo este tiempo, sacudió los hombros y sollozó como si quisiera
comenzar a llorar debido al enojo. Apretó el libro de problemas contra su
pecho y se puso de pie. Kang guardó rápidamente la risa y se estiró
mientras sostenía la pierna de Jooheon en un intento por hacer que se
quedara en su lugar. Fue un mero impulso... ¿Esta es la cara de Jooheon
enojada o la que hace al estar muy triste? Fue difícil saberlo. Pero
juzgando que agarrar los extremos de sus pantalones no era muy efectivo,
Kang se levantó rápidamente y sujetó el hombro de Jooheon entre sus
manos. Luego, con su pierna, golpeó detrás de las rodillas de Jooheon
hasta hacer que se sentara en el sofá y después, sin planearlo, comenzó a
besarlo suavemente sobre la boca. Una y otra vez hasta que se convirtió en
algo automático.
—¿Qué...? ¿Qué estás haciendo...?
Pero seguía besándolo sin parar. Por encima de los labios, en la boca, en la
punta de la nariz, el mentón, las mejillas y las pestañas. En cualquier sitio
que tuviera piel y se sintiera caliente. Por último, después de besar
durante mucho tiempo sobre su frente, Kang abrazó a Jooheon una última
vez con toda su fuerza y comenzó su discurso diciendo:
—Jooheon, me siento loco últimamente. Cualquier estudiante de
secundaria imaginaría que... No, solo pienso en nosotros dos sin siquiera
intentarlo.
—...
—Es difícil de soportar, incluso ahora. Mira.
El pene de Kang, que se había levantado de la nada, revoloteaba de un
lado a otro, como respondiendo a las palabras de su dueño. Jooheon se
apresuró a jadear ante la extraordinaria majestuosidad que claramente se
sentía sobre su ropa cuando Kang le arrastró la mano y la posicionó sobre
esa parte.
—Esto es... Una locura.
Mientras Jooheon murmuraba y trataba de quitar la mano de su
entrepierna, Kang lo agarró por la fuerza y lo dejó justo debajo de él.
Estaba tan perdido en ese momento que solo podía exhalar un aliento
caliente en su oído, temblar, y luego colocar la mano más abajo hasta
provocar que incluso lo apretara. La sensación sorda que sentía sobre la
ropa, parecía estarle picando tanto.
—Esa es la verdad, yo también creo que es una locura. Pero, tú sabes...
La voz que susurraba sobre su oído, como un suspiro desesperado, se
desvaneció en un rápido instante cuando lo comenzó a tocar. Después de
comer hace un rato, su abdomen, que se había relajado
considerablemente, estaba muchísimo más gordito de lo habitual así que
comenzó a pensar que era adorable. La mano pasó de su estómago a su
pelvis y se hundió en sus pantalones. Aún más íntimo que eso, se hundió
en sus bóxers y tocó el pene de Jooheon con bastante brusquedad. Desde
el perineo hasta la base y el glande a la vez.
Jooheon ni siquiera podía respirar adecuadamente debido a esa mano,
esas uñas y esos dedos que sostenían cada parte igual a si quisiera
hacerlo estallar.
—No creo que sea el único loco. Yeo Joo-heon, te paraste.
—Ah, ah, no. No, esto es...
—Una vez más, esta no es la respuesta que quería escuchar, Jooheon-ah.
—Uff... Eso es porque, me equivoqué. Ah, me equivoqué al decir que no.
—Entonces habla adecuadamente para mí.
El sonido de Jooheon, respirando con la boca abierta, le hizo girar los ojos
y ponerse muy impaciente. Kang se mordió los labios y frotó su frente
sobre el hombro de Jooheon. Mientras fuera un humano, no un animal,
era imposible que pudiera pasar esto como un accidente cada vez que le
venía el hambre. Después de todo, no es normal querer masticarlo y
tragarlo pieza por pieza en cada oportunidad que aparezca frente a él.
—Jooheon, responde.
—Ah... Ah...
—Si no te gusta, si realmente no te gusta... No lo haré.
Escupió palabras que parecían ser relativamente amables... Sin embargo,
Jooheon no dijo su respuesta en absoluto por lo que Kang detuvo
lentamente la mano que había estado examinando su pene y las dejó
terriblemente quietas en el sofá. Era hora de intentar quitar el cuerpo que
sentía que estaba aplastando a Jooheon como si fuera un muñequito...
Pero, como temiendo la distancia que se podría crear, la mano de Jooheon
se colocó en el borde de su hombro, igual a una pluma. Lo abrazó
desesperadamente, sus ojos se encontraron por un breve momento y luego
se dispersaron otra vez. Rodaban hacia arriba y hacia abajo sin dudarlo ni
un momento y luego, parecieron comenzar a hacer muy pequeñitos.
Quería seguir observándolo tanto como le fuera posible, pero sus párpados
se cerraron y le dieron la entrada a una pestañas temblorosas y chiquitas.
Fue una respuesta clara. Kang se tragó la risa y besó incontables veces
sobre sus pestañas. Luego, un beso cayó suavemente por todo su rostro y
sus labios y entonces, más que sentir que le estaba haciendo cosquillas en
la cara, llegó a sentir que se las estaba haciendo en el corazón.
Jooheon, ni siquiera lo miró de nuevo. No abrió los ojos que estaban
fuertemente cerrados porque se sentía completamente a su merced. ¿Y
cómo puede hacer esto y no estar loco de remate? Los labios de Kang, que
pasaban por todas direcciones como una lluvia clara, se volvían
gradualmente más y más densos a medida que avanzaba como todo un
hombre seductor y luego, un aliento húmedo y caliente se vertió contra
sus oídos hasta hacer que la piel del escote se le pusiera de gallina.
Jooheon mojó sus labios secos, juntó mucho los dientes y de repente, fue
testigo principal de como una mano le atravesaba la camisa del uniforme y
le tocaba con lentitud cada tramo de la piel. No le gustaba usar ropa
interior dentro de su camisa así que, cuando logró quitar algunos botones,
la mano de Kang le entró al pecho tan fácil como si fuera su casa. Había
dicho que quería frotarlo, que deseaba acariciarlo, que quería besarle la
clavícula... Pero pronto tocó su pezón y lo torció con fuerza entre los dedos
igual a si quisiera arrancarlo de su lugar. Con un breve grito, Jooheon
levantó la mano y se tapó los ojos. Su cuerpo rojo se excitaba fácilmente
ante la más mínima provocación y su cabeza, que había sido
completamente devorada por la lujuria, decidió renunciar a su visión y
poner todo en blanco y negro.
Sí, fue una locura.
Si va a tomarlo así, entonces definitivamente preferiría que le diera la
vuelta correctamente para que ni siquiera pueda llegar a sentirse más
extraño.
Jooheon había sentido la extraña tensión que se cernía entre los dos
después del último encuentro. Nadie hablaba nunca de lo que sucedió en
ese momento y, aunque fingía estar tranquilo, como si nada hubiera
pasado realmente, el fuego de lo que habían experimentado no lograba
salir de su cabeza. Obviamente, no hacen nada muy diferente de antes.
Aunque se reían a carcajadas como amigos, si Kang se acercaba
demasiado a él, podía perderse por horas en el aroma de su jabón y
cuando se tocaban las yemas de los dedos al entregarle su café, se
sorprendía terriblemente y escondía las manos detrás de su espalda.
Después de revisar los mensajes de Kang, los que había leído varias veces,
solía tocar apresuradamente las comisuras sueltas de su boca para dejar
de sonreír y, no, realmente no podía negar que algo había cambiado. Sin
embargo, Jooheon fingió no saberlo y se quedó junto a Kang en la forma de
su amigo. Trató de fingir no ser consciente del deseo que le quitaba el
aliento, pero iba a su casa porque no era suficiente verlo en el café. No era
suficiente con la escuela y no era suficiente con compartir un “hola”.
Jooheon nunca rechazó las invitaciones para ir a su casa a pesar de que
existieron muchas ocasiones en las que los sentimientos de ansiedad e
incomodidad llegaban hasta el final de su cuello y boca.
—Yeo Joo-heon. Jooheon, mírame.
Ante uno de sus susurros, su visión finalmente se iluminó. Kang agarró
suavemente la mano de Jooheon, que estaba cubriendo sus ojos, y la
enredó entre la suya de una manera delicada. Jooheon parpadeó varias
veces. ¿Es por la luz que se derramó repentinamente o es porque la
imagen que tiene frente a sus ojos es demasiado intensa? Jooheon miró
fijamente los rasgos pulcros que estaban distorsionados y de repente,
gimió ante el estímulo que sintió entre las piernas.
—Ah...
—Shh... Lo haré poco a poco.
Cuando dijo eso, un balde de loción para manos rodó alrededor del sillón.
Los pantalones los tenía a la mitad y estaban atrapados en sus rodillas... Y
un dedo con mucha loción se estaba metiendo en el agujero de su trasero
y se agitaba suavemente contra su pared interior. De arriba para abajo.
Jooheon no podía aceptar que hiciera algo así en un sitio que servía para
la excreción, pero igual lo hacía parecer tan increíblemente natural que no
decía nada... De dos dedos pasaron a tres dedos, tuvo toda la mano en su
interior y se la tragó como un niño obediente. Los dedos de Kang eran
rectos y largos, por lo que se veían hermosos cuando comenzaban a
escribir. Siempre olían a dulce así que, cuando pensó que eran los mismos
dedos que ahora se movían dentro de él haciendo un acto así de inmoral,
su corazón se aceleró como un demente.
Los Beta no podían tener celo, pero le estaba faltando el aire y sus ojos se
habían vuelto como los de una bestia necesitada. En ese momento, la
mano de Kang salió de Jooheon y, antes incluso de dejarlo descansar, un
objeto pesado se deslizó por un espacio vacío.
—¡Espera! Ah... Eso no, eso es demasiado. ¡Ah!
Se tragó el aliento de una manera desesperada. Ya lo ha aceptado muchas
veces en el pasado, pero siempre se siente como si fuera una experiencia
completamente nueva cada vez. Demasiado grueso, demasiado largo,
demasiado caliente. Demasiado suyo. Cuando Jooheon lanzó un grito, los
labios de Kang cayeron sobre sus ojos. Las lágrimas se amontonaron, pero
los labios se abrieron y el agua desapareció ante su beso.
—¿Te lastimé?
Contrariamente a la pregunta cautelosa, la parte inferior de Kang no
mostraba signo alguno de llegar a detenerse, como si no le importara en
absoluto, incluso si dolía. Cada vez que se movía, sentía como si sus
órganos bajaran al compás de su pene y luego regresaran hasta quedarse
en su lugar. Y ya que no podía darse el lujo de responder con palabras,
Jooheon simplemente negó con la cabeza sin dudarlo.
—¿Estás seguro de eso? ¿Sigo adelante?
Mientras Kang se desesperaba, pronunciaba palabras que parecían
escandalosamente tiernas, aunque no se las creyera del todo. Incluso
aunque doliera, Jooheon asintió firmemente otra vez. No puede pensar en
nada más que en él. En como en algún lugar de su interior, frotando
suavemente, su pared interior se hinchaba para adaptarse a la forma de
ser pene. Ah, su interior estaba tan caliente que parecía que saltarían un
montón de chispas frente a sus ojos.
El movimiento de Kang se volvió más brusco. Levantó una de las piernas
de Jooheon y lo besó y chupó como si estuviera comiendo una paleta.
Cuando la postura cambió, el punto de estimulación cambió también y
Jooheon torció su cuerpo terriblemente hacia atrás. Era una postura
pesada para un cuerpo que ya estaba emocionado. El sudor fluía sobre el
sofá de cuero y salpicaba hasta el suelo. Olvidaron incluso el paso del
tiempo y se quedaron allí. Sujetando sus manos y complaciéndose entre sí.
Se acostaron en el sofá y se tocaron el uno al otro, se besaron y luego,
Jooheon se sentó encima de Kang y lo comenzó a montar.
Todo el apartamento parecía estar lleno de latidos y sonidos respiratorios
escandalosos. Después de correr hacia la cima, Jooheon eyaculó en las
manos de Kang y sobre el abdomen de los dos. Al recibir un beso
increíblemente vertiginoso, Jooheon miró fijamente el campo de visión
blanco parpadeando delante de él, fuera de foco. Brillando... Mientras
alcanzaba el clímax, sintió que su ano se contraía y apretaba el pene de
Kang más y más hasta que él, respirando profundamente, lo abrazó y se
empujó para adentro.
—Ah, espera Kang, espera. Está... Está demasiado profundo.
—¿Qué?
Kang, que se balanceaba de atrás para adelante con un rostro
desorganizado, se derrumbó ante las palabras de Jooheon. Abrió la boca
un momento y al siguiente ya estaba corriendo a toda velocidad a la vez
que hacía temblar todo su cuerpo. Mientras tanto, sus gemidos, mezclados
con el sonido de su respiración entrecortada, eran tan vertiginosamente
eróticos que Jooheon tuvo que apartar el rostro en otra dirección,
sonrojándose. Pronto, con la sensación de un líquido tibio saliendo, Kang
se inclinó hasta terminar cayendo sobre Jooheon.
Fue cuando finalmente se abrazó a los hombros de Kang que... Comenzó a
sentir un dolor abrumador y desagradable. Algo dentro de él, se estaba
haciendo peligrosamente grande.
—Ah. ¡Ah! ¡¿Por qué...?! ¡Kang!
En ese momento, intentando sacar el pene de Kang de su interior, el rostro
se le distorsionó completamente en un grito terrible. Kang abrazó a
Jooheon con fuerza y lo aplastó... Lo que estaba tratando de sacar se hizo
más grande hasta el punto en que le provocó dejar de respirar y Jooheon
se encontró a sí mismo, empujando a Kang como si quisiera salir corriendo
de allí en dirección a su propia casa. Sin embargo, solo ocasionó que
hubiera una sensación de presión que le rasgó el fondo y provocó que sus
órganos se inflaran como si fueran a estallar. El pene de Kang parecía un
globo. Cuando pensó que algo realmente podría salir mal con esto, un
miedo ardiente vino desde los dedos de sus pies hasta su cabeza.
Luchando y tratando de salir de él, volvió a rogar:
—¡Duele! ¡Déjame ir! Ah. ¡¡Duele!!
—Calma...Espera un minuto, solo espera un minuto. ¿Por qué estás tan
asustado de repente? Lo siento, tampoco estoy seguro de lo que está
pasando, pero terminará pronto. Terminará pronto, ¿sí? Lo prometo.
—Es extraño. ¿Va a explotar?
—Sería más peligroso si te mueves ahora. No es algo que pueda controlar...
Relájate, relájate poco a poco. Respira y espera un minuto aquí conmigo.
Sí, así. Respira otra vez. Lo estás haciendo bien... Lo siento, Jooheon. Lo
siento mucho.
Kang murmuró con un rostro confundido que nunca antes había visto en
él. Jooheon movió su cuerpo para salir de alguna manera y cuando hubo
un dolor que le indicaba que había algo mal con sus movimientos, respiró
profundamente como decía Kang y trató de aliviar la tensión en todo su
cuerpo otra vez... Por supuesto, la presión que parecía estar torciendo
todos sus órganos internos era la misma y no había forma alguna de
relajarse, pero el miedo que estaba confundiendo su mente fue
disminuyendo lentamente debido a su voz.
Poco tiempo después, pudo recuperarse lo suficiente como para mirar con
atención la cara de Kang desde abajo... Jooheon sabía sobre el
anudamiento. Anudar era uno de los muchos elementos esenciales de la
pornografía y estaba cerca de ser algo de sentido común. Por lo general,
cuando Alfa y Omega están en una relación sexual durante el celo, el pene
del Alfa se hincha para aumentar la probabilidad de un embarazo. Lo
extraño era que Jooheon ni siquiera era Omega y el RUT de Kang ya había
terminado. Por lo tanto, fue inesperado que no solo Jooheon sino también
Kang tuvieran una reacción así de fuerte de la nada.
—¿Por qué pasó esto ahora...? ¿Duele mucho? Lo siento, ten un poco de
paciencia.
Con un suave susurro, un ligero beso cayó sobre su rostro de una manera
constante y tierna. Solo porque el miedo disminuyó, no significaba que el
dolor fisiológico lograra desaparecer también así que sus lágrimas rodaron
hasta perderse en sus mejillas. Kang, que lo había limpiado todo este
tiempo con los labios, levantó la mano y barrió los ojos de Jooheon... Sus
dedos temblaban con fuerza así que lo miró. Todavía era una mirada sería,
como de costumbre. Pero de alguna manera, era como la cara que ponen
justo antes de llorar... Después de darse cuenta de eso, el dolor de la
espalda baja pareció tolerarse. Jooheon le acarició el rostro para
consolarlo, le acomodó el cabello, abrazó los hombros de Kang y escondió
su rostro junto a su cuello.
—Fin del volumen 1—
Volumen 2
¡Lucha! Vol. 2 • Capítulo 1
Incluso después de que terminaron de tener sexo, el frenesí era lo
suficientemente intenso como para seguir rondando en el aire.
No estaba en condiciones de caminar correctamente así que, aunque
decidió quedarse en cama por un día entero, no pudo tener suficiente
tiempo para descansar debido a los horribles cólicos. Comió, tomó bebidas
especialmente preparadas por Kang para ayudarle a superarlo, desalojó
todo el semen que tenía en el intestino e incluso se acostó boca abajo. Es
la forma en que las cosas tenían que pasar después de experimentar un
nudo tan intenso, lo sabía, pero la expresión de Kang permaneció fruncida
en todo momento. Era como si estuviera preocupado y demasiado enojado
consigo mismo por lo que había ocasionado así que, no parecía querer
permitirse el actuar normal. Este comportamiento siguió hasta que salió
por la puerta principal para ir a la escuela al día siguiente. Una situación
extraña, lo suficiente como para que Jooheon también se diera cuenta de
que algo pasaba con él.
Jooheon ahora espera a Kang mientras está de pie en la entrada de la
casa. Era hora de enfrentarlo y hablar correctamente de sus sentimientos
por lo que parecía bastante reacio a permanecer allí el tiempo que hiciera
falta hasta que lo consiguieran. Sin embargo, cuando Kang abrió la puerta
principal y caminó al interior, sacó inmediatamente unos zapatos de
deporte y comenzó sus palabras con un:
—Utiliza esto. Lo compré en línea, pero me trajeron el número equivocado.
Todo el discurso de su cabeza se borró.
—¿Cómo...?
—Es demasiado pequeño.
Jooheon aceptó los zapatos que Kang le entregó, pero puso una cara
bastante extraña mientras lo hacía. Los tenis blancos no parecían tener el
nombre de una marca, pero Kang los había comprado después de todo por
lo que tuvieron que ser bastante caros para su propio bien. Es porque el
tamaño no es el adecuado, dijo... Pero igual parece una marca difícil de
conseguir. Jooheon miró los zapatos con una cara temblorosa.
—Si no es tu número, entonces pide una devolución. Yo no me voy a
sentir...
—Ha pasado el plazo de devolución. Póntelo y dime si te queda.
En el apuro de su voz, Jooheon se probó los nuevos zapatos deportivos sin
decir nada realmente. A pesar de la calcomanía hecha jirones con el
número 5 pegada en el talón, los zapatos se ajustaron perfectamente a su
planta. Como si estuvieran fabricadas a la medida del pie de Jooheon. No
duele, no aprieta. Eran perfectos.
—Si no puedes devolverlos, puedes venderlos.
—Bueno, te los vendo.
Cuando abrió mucho los ojos e intentó preguntar de qué demonios estaba
hablando, Kang frunció el ceño y murmuró:
—Zapatos a cambio de una caja de condones.
—¿Qué?
—Creo que tu dolor de estómago se debe a que no utilizamos condón. Lo
busqué en internet.
Jooheon, quien lo miró tontamente con sus nuevos zapatos de deporte
puestos, tenía los ojos tan abiertos que Kang vaciló un rato y dejó de
hablar de la información que había encontrado en la computadora. Eso de
que existía una relación entre la eyaculación y los cólicos y los resultados
de la investigación que mostraban que el uso de condón disminuía la
probabilidad de tener dolor severo. Obviamente no había vergüenza en la
cara de Kang, que enfatizaba que debía usar un condón la próxima vez
como si fuera lo más común y normal en la relación de los dos. Se
preguntaba si debería golpearle la cabeza con los zapatos en lugar de
utilizarlos, pero Jooheon lo soportó hasta el final como un chico muy
educado.
Kang dijo que cierto condón de la compañía de su padre era muy bueno,
esta vez lo soltó como una conversación común mientras caminaban
rumbo a la escuela. Un modelo delgado y que se siente muy cómodo. Igual
a si no lo llevaras. Jooheon tuvo que extender las manos y taparle la boca
porque aparentemente no iba a guardar silencio durante un buen tiempo
hasta que le dijera que si iba a conseguirlos.
Ha pasado mucho tiempo desde que la incómoda sensación de tener
zapatos de deporte demasiado caros desapareció de repente hasta volverse
en algo inexplicablemente común así que, como parte del trato: "Esto a
cambio de esto" Jooheon comenzó a buscar en su teléfono para ver si la
marca de condones de la que Kang estaba hablando con tantas ganas era
realmente buena. La verdad no tenía ningún interés en eso, pero el chico
ya lo había contaminado con sus planes.
En la escuela, no eran muy diferentes a como se comportaban antes. Se
sentaban uno tras el otro y tomaban clases sin hablar más de lo
estrictamente necesario. Durante sus descansos, Kang resolvía la mayoría
de los libros de problemas matemáticos y, a veces, miraba la tarea y la
evaluación del desempeño de Jooheon. Cuando él veía la mano de Kang
sosteniendo un bolígrafo que a veces se derrumbaba sobre el cuaderno,
quedaba fascinado sin su conocimiento y se quedaba un buen rato perdido
entre las líneas de sus bonitos dedos blancos... Pero a excepción de eso, no
pasaba nada más. No se mezclan, ni parecen más amigos de lo que eran
antes, pero ruedan como bestias después de la escuela y al final, incluso
se comienzan a besar. Algo mucho más de allá de la imaginación de
cualquier persona.
—Oye, ¿qué estás haciendo?
—Shh, los chicos pueden entrar.
Jooheon contuvo la respiración ante el susurro de Kang. Después de que
terminó la clase de educación física, llegaron al edificio principal un poco
antes que los otros estudiantes y entonces, mientras escuchaba las
palabras de Jooheon preguntando si cambiarse el uniforme escolar o ir
directamente a la oficina de la escuela, Kang repentinamente empujó a
Jooheon al baño en lugar de caminar por el pasillo principal y continuar
con los planes de siempre.
Jooheon de repente entró en el pequeño compartimiento del baño y miró
hacia Kang, que cerraba la puerta con llave.
—Ka...
—Ah... Mírate nada más. Hueles a sudor. ¿Cómo haces esto conmigo?
Mientras abrazaba a Jooheon, Kang murmuró cosas extrañas con la
cabeza oculta sobre su hombro. Cuando le llegó su aliento tan repentino,
descubrió que estaba muy caliente y que, además daba la sensación de
picarle por todas direcciones. Trató de empujarlo hacia un lado diferente,
pero Kang parecía no estar dispuesto a soltarlo por nada del mundo.
—¿Qué estás haciendo? ¡Estamos en la escuela! —Jooheon, cuya voz era
involuntariamente alta, se apresuró a cerrar la boca cuando escuchó una
fuerte risa proveniente del pasillo. Jooheon se mordió los labios, sostuvo la
mano que estaba sobre su traje de gimnasio y dijo—: Antes de que vengan
los otros, hay que salir e irnos de aquí.
—Le voy a pedir a mi padre que construya un vestidor.
—¿Qué?
Fue una palabra inesperada. Jooheon se olvidó de estar enojado en un
instante y, con una expresión bastante curiosa, acarició la cabeza que
tenía sobre su hombro y apartó su cabello hasta que finalmente lo pudo
mirar. El nuevo gimnasio de la escuela se construyó debido a que Kang
había ingresado allí. Era casi del mismo tamaño que el edificio principal,
enorme y con una cancha de tenis en el primer piso, un campo de golf en
el segundo y una piscina techada en el sótano. Todo el lugar y el sitio en el
que se construyó, fueron donados a la escuela secundaria. Incluso
Jooheon conocía la historia de que la "Fundación Seryong" hizo
donaciones descomunales para que el hijo del jefe, llámese Kang, pudiera
hacer ejercicios lejos del sol. En un espacio donde su piel pudiera estar
siempre bien cuidada.
—¿Odias... Cambiarte de ropa en el salón? ¿Por eso quieres un vestidor?
—No quiero que te quites la ropa frente a nadie más que frente a mí.
—... ¿Qué?
Jooheon no podía entender qué era lo que estaba escuchando. Parecía
difícil de oír principalmente porque Kang había decidido enterrar su
cabeza y murmurar igual a si fuera un niño pequeño... ¡Y porque no podía
ser posible que este hombre rico estuviera diciendo que construiría un
vestidor porque odiaba ver a Jooheon cambiarse el uniforme de gimnasia
con sus compañeros de clase presentes!
Jooheon intentó aclarar sus pensamientos, mirando al techo del baño con
la boca cerrada. "No te quites la ropa frente a nadie más". ¿No es cómo si
Kang estuviera diciendo que Jooheon era del tipo de persona que hacía un
show de striptease en cualquier momento y en cualquier lugar siempre que
se le diera la gana? Fue un sonido muy injusto. Comparado con otros
chicos de la misma edad que él, Jooheon era bastante reacio a mostrar su
cuerpo desnudo frente a otros. Había tomado ese hábito porque estuvo
viviendo con su hermana menor y con su abuela durante mucho tiempo.
Pero antes de la clase de educación física, el tiempo para cambiarse de
ropa era muy escaso y el ambiente era tan desordenado que todos se
vestían a la vez sin prestar atención a lo que ocurría con los demás. Había
muchas playeras volando por aquí y por allá, pero Kang parecía demasiado
enojado por ello este día. Más sensible a él de lo que parecía serlo en
realidad.
Fue cuando el sentimiento de vergüenza cambió gradualmente hasta
entrar en una dirección terriblemente diferente que Kang, que había
metiendo su mano dentro de su ropa, lamió el cuello de Jooheon con una
lengua larga y mojada. Jooheon, que solo estaba prestando atención a
empujar la mano de Kang que se aferraba a su cintura, levantó los dedos y
se cubrió la nuca con asombro... Su nunca estaba mojada por el sudor que
había causado el ejercicio y ahora le ardía como si lo hubiera tocado el
fuego. Kang puso una expresión de pesar, igual a si estuviese consciente
de que lo que había hecho, lo había conseguido asustar.
—Lo siento. Pensé que sería dulce al igual que tu aroma.
—Qué tontería. ¿Por qué las personas serían dulces? ¿Y así te haces
llamar inteligente?
Incluso con este tipo de palabras punzantes, Kang se rio y hundió la
cabeza en el hombro de Jooheon de nuevo, como si estuviera de acuerdo
con él y también pensara que estaba diciendo tonterías. La mano que
acariciaba suavemente su cintura, subió hasta acariciarle las costillas una
a una.
—Eres el mejor en estos días. En la última prueba de práctica, estuviste en
el puesto 20.
—Estar en el puesto 20 no me parece algo para celebrar.
—¿Qué quieres decir? Es la clasificación más alta de la historia.
—¿De la historia? La última vez dijiste que estabas en el primer y segundo
lugar en toda la escuela.
—El puesto 20 es genial, créeme. El vestuario será tu regalo.
No era gran cosa realmente, pero para Jooheon, quien apenas está
haciendo los deberes o contestando los exámenes a profundidad, el puesto
20 en el examen simulado nacional ciertamente parecía un logro inmenso.
Sin embargo, lo que más había conmovido en lo más profundo de su
corazón, fue el sonido de: "Voy a darte un vestuario", que Kang seguía
escupiendo constantemente igual a si fuera su pequeña promesa.
Jooheon abrió la boca, tomando la mano que se había subido a su pecho
como una serpiente escurridiza. Por fin, el grupo de jóvenes que pasaban
fuera del baño se fue alejando hasta que fue seguro decir de la forma tan
fuerte que deseó:
—Si vas a construirlo, entonces tienes que ser parte de eso.
—¿Um?
—El vestidor. Tienes que ser parte... Construye un tanto y transporta
materiales también. Si no lo vas a construir así, entonces no quiero nada.
—De acuerdo.
Jooheon empujó a Kang, que había comenzado a reír, y salió del baño para
poder dirigirse a su salón de clases. Kang lo había hecho también. Al pasar
por el fregadero, entró otro grupo de compañeros haciendo el escándalo
más grande de sus vidas. No dijeron: Hola,pero cuando la mayoría de las
miradas se posaron en Jooheon, Kang apretó los dientes un buen tiempo,
fingió secarse las manos y se dio la vuelta hacia ellos para conversar y
dirigir la atención de todos nuevamente hacia él. Jooheon tenía la mano en
el corazón porque casi los atrapan. ¡Hubiera sido terrible si salían tan
siquiera un poco más tarde de lo que lo habían hecho! Dejó a Kang atrás y
salió apresuradamente del baño.
—Lee Kang está allí. ¿No dijo que iba a ir a la sala de fútbol?
—Ha estado muy unido a Jooheon recientemente.
—Parece un perrito. ¿Incluso va al baño con Kang para no perderse?
—Pero ¿cuál es su nombre? Ni siquiera recuerdo cómo se llama. Siempre
es: "El que está pegado a Lee Kang".
—Jajaja, todo un perdedor.
El sonido de una charla que lo involucraba, se atascó bruscamente en la
nuca de Jooheon. No quería escuchar más y ni siquiera le interesaba lo
que pensaran o tuvieran que decir de él, por lo que intentó volver a
distraer su mente caminando tan fuerte como pudiera. Sin embargo,
aunque había logrado avanzar unos pocos metros, sus piernas se sintieron
terriblemente pesadas y entumecidas. Tenía una extraña emoción
surgiendo de la esquina de su corazón, como de ansiedad y tal vez,
expectativa por lo que haría Kang si los escuchara expresarse así de él.
Después de las voces de los chicos hablando fuera del baño, se escuchó
una voz tranquila decir:
—¿Qué hacen? Deberían estar en el salón en lugar de aquí, haciendo una
maldita conferencia en el pasillo. El descanso ha terminado, así que
comiencen a caminar.
Su corazón ruidoso se encogió en un instante. Al escuchar el sonido de
Kang, caminando en su dirección, Jooheon movió los pies como si saltara
de prisa y luego, casi comenzó a correr. Estaba conteniendo una
respiración que no conocía y el sonido de un zumbido resonó en sus oídos.
Su pecho subía y bajaba, como un pajarito. Como si fuera a estallar muy
pronto y sin que pudiera hacer algo para evitarlo.
—Jooheon, ¿a dónde vas? Vámonos juntos. No corras o puedes caerte.
Fue como un hechizo.
La voz de Kang, que se escuchó desde atrás de su espalda, hizo que los
pasos de Jooheon se detuvieron de inmediato. Similar a lo que hubiese
ocurrido si realmente jalara de su collar de perro para que se mantuviera
en una sola posición. Jooheon levantó la mano y se tocó la garganta para
comprobar que no tuviera nada alrededor de él.
Cuando el temblor y el sonido de los pasos de Kang llegaron a ponerse
apenas a un par de centímetros de él. Jooheon logró respirar y volvió la
cabeza para mirarlo a la cara. Su expresión no era diferente a la habitual,
pero ahora al menos podía distinguir unos cuantos pequeños cambios.
—Lamento la tardanza. ¿La beca va bien?
—Ujum. A partir de este momento, la cantidad aumentará. También me
dieron vales de comida. Es en un buffet.
—Um. Es en el hotel Samsung-dong, ¿no? ¿Vamos juntos la próxima vez?
No he comido el arroz de allí todavía.
—... ¿Cuándo te dije que era un buffet de hotel?
—Pues... Creo que lo dijiste la última vez. Tengo muy buena memoria.
Cuando cruzaron el umbral, Jooheon miró en dirección al hombre que
estaba a su lado. Su rostro, con una leve sonrisa, no era diferente de lo
habitual. Era arbitrario, soberbio y helado como el hielo, pero haciendo
una breve caminata hacia el pasado podía decir que siempre fue muy
amable con él. La única persona que se acercó firmemente a la vida que lo
hundía en lodo sin importar donde pisara. La persona que primero le dijo
la palabra: "Amigo".
Para Jooheon, Kang siempre fue el más especial. Ese era el caso antes y
había aumentado de nivel a últimas fechas. Era tan diferente todo lo que
hacían, la manera en la que se tocaban y las formas tan esporádicas de
sus conversaciones así que, realmente pensó, que ahora podría ser muy
especial para Kang. Y esto no significaba que Kang no fuera especial para
Jooheon... En realidad, más bien lo aceptaba con gusto.
¡Lucha! Vol. 2 • Capítulo 2
Después de todas las clases, Jooheon y Kang empacaron sus mochilas y se
levantaron como era la costumbre. Su rutina reciente siempre era similar,
excepto por el fin de semana. Jooheon iba directamente al café para
trabajar medio tiempo y Kang se dirigía a la academia. El momento en que
Kang y Jooheon terminaban su trabajo era bastante similar así que se
encontraban en la salida, iban al departamento y cenaban juntos hasta
que se hacía muy tarde. Después de comer varios platillos seguidos, había
muchas ocasiones en las que no podía ir a casa porque se sentía muy
cansado y todas sus extremidades se volvía horriblemente flojas. También
había pasado un tiempo considerable desde que se comunicó
adecuadamente con Heeju. Estaba tan metido en otras rutinas y
pensamientos que no pudo evitar reírse al recordarlo. Jooheon pensó que
debería ir al hospital con su abuela este fin de semana. Como para
compensarle un poco tantas ausencias injustificadas.
—¡Kang! ¡Lee Kang!
Mientras caminaba, con su mente en un lugar diferente, de repente sintió
como si la chica que apareció gritando el nombre de Kang hubiera salido
de la nada después de encontrar el momento justo para molestar. Debido a
que Kang naturalmente avanzaba como si cubriera el frente de Jooheon,
Jooheon no tuvo más remedio que mirar la apariencia de la niña que
llegaba desde su lado derecho y, analizarla un poco mientras tanto. Ella,
que parecía más alta a la distancia, estaba de pie con un uniforme escolar
de una escuela secundaria cercana. Ni siquiera había notado antes que su
largo cabello revolotea con la brisa de primavera tan naturalmente como si
fuera un comercial de champú. Su cara enrojecida parecía deberse a la
tensión más que a la emoción y, después de sostener sus delgadas manos
una frente a la otra y morderse los labios varias veces con los dientes, la
niña habló de inmediato con una voz muy bajita.
—Vine aquí por un tiempo porque quería verte, pero... Uh. ¿Estás ocupado
últimamente?
—Tienes razón, hay asesorías para los exámenes, tomo clases por mi
cuenta y también tengo un grupo de estudio. He tenido problemas para
quedarme por aquí demasiado tiempo, pero ¿cómo estás? ¿Qué estás
haciendo en este lugar? ¿Solo me buscabas?
—¿Qué? Oh, yo solo, espera... Yo también tengo un grupo de estudio, pero
no te he visto en la academia en estos días y no puedo contactarte para
nada. Pensé que algo te había pasado.
—Jaja. ¿Cómo puedo permitirme tocar el teléfono celular en meses tan
difíciles cómo estos?
Las palabras de Kang no eran falsas, pero tampoco completamente ciertas.
Al tomar clases o estudiar a una hora determinada, se concentraba tanto
que ni siquiera tocaba su teléfono celular para ver la hora... Pero había
momentos en que le enviaba mensajes puntualmente para preguntar cómo
estaba, en que ejercicio se encontraba y si ya había terminado con su
trabajo en el café. Era tan diligente que incluso le pedía que respondiera
rápidamente así que, era una mentira mezclada con verdad. Si tuviera la
voluntad, le respondería, pero parecía que estaba tratando de rechazarla
correctamente. Jooheon miró hacía Kang y sacudió la boca. Que hombre
tan malvado.
Después de algunas palabras más entre los dos, la niña dio un paso atrás
como si se diera cuenta de la intención de Kang y puso una expresión de
completa tristeza. Aun así, durante su caminata, se volvió para ver si Kang
también volteaba la cabeza... Pero en su lugar, Jooheon inclinó el cuerpo y
miró en su dirección el tiempo suficiente como para hacer contacto visual
con la chica. Era un rostro familiar que ya había visto frente a la academia
un montón de veces. Sus ojos se habían encontrado, eso era verdad... Pero
la chica se sorprendió y se apresuró a moverse de nuevo. ¿Por qué había
hecho eso? ¿Qué quería encontrar? ¿Qué le quería decir? ¿Por qué le
dolía...?
Jooheon cerró los labios para que sus sentimientos no fueran visibles.
Muchas veces los vio caminando, conversando, sonriendo el uno para el
otro en frente del café. ¿No dijo que estaban tomando una clase juntos
desde hace un tiempo? Entonces ¿por qué parecía como si para él
solamente fuera una de esas extrañas con las que chocas cuándo vas
camino a tomar el autobús? Quizá obviamente, las cosas que eran
especiales para esa chica no significaban nada para Kang.
Jooheon rápidamente se lamió los labios secos. Lo que era especial para
alguien podía no ser nada para el otro. Su corazón latía como si tuviera
concreto encima ante semejante afirmación.
¡Lucha! Vol. 2 • Capítulo 3
Mientras trabajaba a tiempo parcial en el café, se sentía incómodo y
extraño, como una persona que tiene preocupaciones todo el tiempo.
Jooheon se paró en el mostrador y se mantuvo fijo en la puerta mientras
sentía los efectos del sudor frío cayendo por su espalda. El trato que la
dueña del café le ha ofrecido en estos últimos días no era muy bueno que
digamos. Aunque Kang era estupendo para hablar y convencer a las
personas, apenas había logrado hacer que conservara su puesto. Las
horas laborales se le redujeron casi de un modo exagerado y, después de
que comenzó a estar saliendo y entrando del apartamento, la cantidad de
tiempo que Kang pasaba en el café se vio afectada significativamente hasta
el punto en que las ventas se desplomaron. Igual podía decir que tenía
muchísimos más clientes que durante el período de exámenes de Kang,
pero no los suficientes como para que la dueña le tuviera piedad a un
estudiante a tiempo parcial que ya no le gustaba.
Al final, todo fue causado por sus propias fallas, pero igual, desde el punto
de vista de Jooheon, había algunas cosas injustas en su trato. ¿No era un
café casi abandonado en primer lugar? Jooheon estiró sus extremidades y
pies, sacó su teléfono móvil y revisó el último mensaje que envió Kang. Por
supuesto, parecía que quería que fuera al apartamento para cenar, por lo
que le preguntó sobre sus gustos personales para el menú y el postre. Es
un mensaje que no le molestaría si fuera un día como cualquier otro, pero
curiosamente, desde hace un rato se siente bastante incómodo con todo
esto.
Jooheon, que estaba mirando su teléfono celular atentamente, se tocó los
labios. Después de morderlos, escribió lentamente una respuesta: "Hoy me
iré a casa temprano para quedarme con la abuela". Dudó en presionar el
botón de enviar, pero lo hizo después de servir rápidamente la bebida
"para llevar" al cliente que estaba tras la barra.
Al final, sin planes y a punto de irse a casa como lo había prometido,
Jooheon sacó una taza para él. Le puso el jarabe de limón, el agua mineral
y una pizca de carbonato... La limonada que nunca le había gustado en su
vida, hoy parecía extrañamente deliciosa y lista para él.
—¡Oye...! Yeo Joo-heon.
Jooheon, quien de repente miró hacia atrás al escuchar su nombre, se
endureció como lo haría una piedra. No había mucha gente que pudiera
pronunciar su nombre correctamente por lo que, Jooheon, que miró hacia
atrás con una cara feliz a la espera de encontrarse con el trabajador que lo
supliría, rápidamente se oscureció en una mueca distorsionada.
Un rostro que no había visto durante un buen tiempo, estaba justo delante
de él diciendo:
—Mucho tiempo sin verte.
—Dijiste que no volverías a venir aquí.
—Por eso no lo he hecho.
Moochan estaba allí, parado en la puerta de la entrada como si fuera el
tipo de seguridad. Alrededor del lugar donde estaba, las colillas de cigarro
se amontonaron como una pequeña montaña lo que quería decir, que
había estado esperando mucho tiempo hasta que tuvo la oportunidad de
ver otra vez a Jooheon. Jooheon apretó los dientes. Era más que seguro
que si ingresaba al café, Kang aparecería de golpe y lo insultaría justo
como la última vez. No había un CCTV en el rincón donde estaba parado y,
dado que decidió no encontrarse con él hoy, Kang seguramente ya habría
regresado a su apartamento y cenado o incluso estudiado todos sus libros
de matemáticas.
Jooheon dejó su delantal, la taza, y salió fuera del café con toda la
intención de ignorarlo.
—¿No vas a casa? ¿Cuál es la dirección? Te llevaré.
Cuando Jooheon lo miró con la boca cerrada, Moochan se encogió de
hombros y señaló la bicicleta que estaba detrás de él con un único
movimiento de su cabeza. Fue una bondad no deseada. La bicicleta, con
colores fluorescentes superpuestos en forma de llama, iban bastante bien
con la personalidad de Moochan... Así que no quería tocar una sola cosa
de ella. Las cejas de Moochan se fruncieron gradualmente al ver la
reacción de Jooheon y su repentino asco por él, sin embargo, por alguna
razón que desconocía, no salieron palabras duras o insultos enojados.
—Voy a tomar el autobús. No soy bueno en eso de las bicicletas. En
realidad, me dan miedo.
—¿Miedo? Entonces tomaré el autobús contigo. ¿Dónde está la parada?
La cara de Jooheon estaba distorsionada, como si hubiera masticado algo
agrio y no le hubiese dado tiempo de manejar su expresión. No habría sido
posible no verlo, por supuesto, pero Moochan parecía bastante empeñado
en seguir con el plan de acompañarlo hasta su casa.
Jooheon dio un paso en dirección a la parada del autobús. Quería sacar el
teléfono celular de su bolsillo de inmediato, pero no pudo hacerlo así que,
simplemente se conformó con frotarlo con los dedos sudorosos.
—Oh, no tengo una tarjeta de autobús. ¿Puedo usar la tuya?
—...
Aunque estaba muy molesto, no dijo nada más ni discutió con él. Parecía
que una vez más estaba pensando demasiado negativamente, aunque solo
fuera por el hecho de pagar el autobús de alguien más. Más aún, porque la
otra persona era Hwang Moo-chan. Jooheon se mordió los labios y pagó la
tarifa del autobús del chico.
—Oye… ¿Por qué estás sentado allá? Vamos hasta atrás.
Extrañamente, como si estuviera soportando bien su temperamento
explosivo, Moochan habló suavemente con Jooheon, que estaba sentado
en silencio en el único asiento que no tenía un acompañante. Al final,
Moochan se levantó de su lugar como si hubiera decidido que ya no le
gustaba estar en la parte de atrás, y se sentó en el asiento junto a Jooheon
hasta provocar que casi tuviera que ir pegado a la pared interior del
autobús para evitar tocarlo. Lo miró de reojo. Con una capucha negra y
sentado en el autobús, Moochan se veía inofensivo a pesar de que estaba
frunciendo el ceño y movía los dedos desesperadamente. Para una persona
que no conociera nada de su lado áspero, seguramente solo vería a un
estudiante masculino con una apariencia hermosa de líneas finas. Sin
embargo, Jooheon sabía muy bien lo mal que estaba su interior. Como
una fruta podrida.
Mientras las piernas de Moochan estaban abiertas de par en par, Jooheon
cerró los muslos y miró por la ventana del autobús.
—Voy a bajar.
—Pues baja.
La casa de Jooheon no estaba lejos del café por lo que incluso, a veces se
iba caminando. Sin embargo, puede que el chico no supiera que la
palabra: "Voy a bajar", no era para decirle donde debían de bajarse, sino
que significaba: "Sal de mi camino de una buena vez". Pero Moochan
todavía estaba sentado allí, con los muslos bien separados y la cabeza
mirando al techo. Inevitablemente, tuvo que levantarse del asiento,
frotando su pierna contra la pierna de Moochan hasta que logró salir al
pasillo. Estaba casi listo para sujetarse al asiento y tocar el timbre cuando
Moochan lo alcanzó y se levantó como para ver donde estaba la casa. ¡Esto
era lo más incómodo de la vida! Ni siquiera quería decirle algo sobre el
lugar o la ubicación así que bajó rápidamente, volvió a revisar su mochila
y se quedó allí, parado y con el hombre pegado a sus espaldas. No podía
dar un paso más por lo que, lentamente, miró hacia atrás. Moochan
todavía estaba frunciendo el ceño, como si no le gustara algo o estuviera
enojado.
¿Por qué tuvo que seguirlo? ¿Por qué tiene que estar preocupado por él
también cuándo ciertamente ya ha tenido suficiente?
—Si tienes algo que decir, hazlo.
—¿Algo que decir?
—No creo que me hayas seguido hasta aquí por nada. No quiero ir a casa
juntos. Habla aquí.
—No existe tal cosa como algo que quiera decir.
Jooheon, que tenía tensión hasta en la punta de los dedos de los pies,
logró escuchar incluso el sonido de los latidos que golpeaban su cabeza.
Moochan arrugó la cara... Pero como si fuera muy sincero y no tuviera
nada que decir, se dio la vuelta y caminó sin remordimientos, lejos de él.
Jooheon lo miró fijamente durante mucho tiempo.
CAPÍTULO 4 • VOL 2
A pesar de que todavía era la temporada que podía llamarse comúnmente
como "primavera", hacía demasiado calor en todos lados. Se trataba de
una prueba de aptitud física anual, pero era un hecho que cada vez que la
realizaban se volvía más y más difícil de completar hasta el punto en que,
obtener una puntuación perfecta sonaba imposible.
Jooheon odiaba utilizar su cuerpo de esta manera. Después de mucho
tiempo, el cielo despejado, sin polvo, era tan azul que tuvo que esconderse
a la sombra de un edificio para evitar que la luz del sol le diera de golpe. Ni
siquiera fue como si hubiera hecho gran cosa, pero ya estaba mareado. De
alguna manera, su cabeza estaba tan en blanco que tuvo que recargar la
espalda contra la pared y luego, comenzó a tocarse la frente una y otra vez
hasta que la náusea se quitó. La pared de cemento, que se extendía por
debajo del uniforme de gimnasia estaba fría y daba gracias a Dios por que
fuera así. Estos días ha estado en muy malas condiciones. Se cansaba
fácilmente y su cabeza no estaba clara. Además, no importaba lo que
comiera, no funcionaba bien para quitarle el hambre. Sin embargo, no
había necesidad de pensar de más porque seguramente era un síntoma
típico de estrés.
—¿Qué pasa? ¿Te duele la cabeza?
Su vista, medio oscurecida por las palmas de sus manos en la frente, se
llenó con la imagen del pecho de Kang. Jooheon levantó la cabeza.
Demonios, allí estaba uno de los principales factores de su estrés. Había
sido un terrible error mirarlo.
—Ayer perdí el sueño. Está bien, no me siento tan mal como parece.
—¿Por qué perdiste el sueño?
—Creo que... Solo se fue.
La respuesta es mentira. Anoche la tos de su abuela era tan fuerte que lo
despertó durante la madrugada. Trató de ir a la sala de emergencias
porque era una tos que no podía cortarse lo suficiente como para dejarla
respirar, pero no pudo superar su terquedad. Le llevó agua caliente varias
veces y luego le palmeó la espalda en un intento por calmarla. Apenas
pudo cerrar los ojos apropiadamente y después, pasaron las horas hasta
que, descansar ya no parecía parte del plan. Afortunadamente, cuando
amaneció, su tos se calmó lo suficiente como para llevarla al hospital y
luego ir a la escuela, pero de todas maneras estaba preocupado. Trató de
llevarla al hospital universitario para una revisión, pero la terquedad de la
anciana lo empujó en la dirección en la que tuvo que llevarla al hospital
local, donde iba originalmente. Jooheon se mordió los labios y se tapó los
ojos con la palma de la mano. La terquedad de su abuela lo llevaba hasta
el límite, pero, por otro lado, tenía confianza en esa infinita fuerza. Cuando
vayan al hospital universitario, les dirá que le hagan un examen de cada
parte, pero ¿de dónde sacaría el dinero? ¿Qué pasará si le dicen que tiene
que ser hospitalizada, incluso si el nombre de la enfermedad sale de
inmediato? El dinero que les cobraban en el hospital local, la clínica
oriental y la farmacia era de 100.000 wones al mes. Esto por si solo ya era
bastante difícil. El dinero siempre fue escaso y había muchas cosas que
comprar para el sustento de la casa. Incluso si trabajaba todos los días,
quedaba poco dinero para gastar en sí mismo. La casa apenas se movía,
pero ¿no sería lo más adecuado que el dinero que gana se utilice solo para
gastos hospitalarios? Por lo tanto, no será demasiado tarde para ir hospital
universitario el próximo año, después de convertirse en un adulto que
pueda conseguir un trabajo mejor.
—Hmm. ¿Tienes mucho sueño?
No había sombra en el rostro que sostenía la mano de Jooheon, mientras
susurraba esta pregunta con una voz infinitamente dulce. Jooheon miró a
Kang frente a él. El sucesor de una familia con tres hospitales bajo su
subsidiaria. Él seguramente ayudaría al tratamiento médico de la abuela
con una sola palabra dicha de sus labios porque, después de todo, siempre
fue un hombre muy amigable para Jooheon... Sin embargo, no pudo
pronunciar una sola palabra al respecto. Recibir lo que quiere darle y
pedirlo era fundamentalmente diferente. Vivir sin orgullo no significaba
que no lo tuviera y pedirle un favor así de grande era un acto que el orgullo
de Jooheon no podía tolerar.
Jooheon presionó las palabras que se estaban asomando en el final de su
cuello y luego las tragó. Falta menos de un año antes de llegar a la edad
adulta. Una vez que obtenga un diploma y recolecte el dinero necesario
para la matrícula de Heeju, entonces realmente podrá llevar a su abuela a
un gran hospital. Por cuenta propia.
—No creo que sea algo para no preocuparme. ¿Te gustaría ir a la
enfermería?
Unas manos grandes y frías cubrieron los ojos de Jooheon en un acto
terriblemente íntimo. Jooheon, que ni siquiera respondió correctamente,
estaba ansioso gracias a esto y sorprendentemente, también había sentido
como su corazón se entristecía completamente ante esa aparición. Aunque
había escuchado claramente que lo quería, el recuerdo de esa chica le
hacían pensar que esa mano cariñosa desaparecería alguna vez sin que él
pudiera notar ni el menor de los cambios.
Aunque lo sabía desde un inicio, no había forma de evitar que su corazón
doliera con todas sus ganas.
—Está bien, nadie va a la enfermería solo por no poder dormir.
—Anda, ve a la sala de enfermería y toma un respiro.
—Solo quiero lavarme la cara.
Kang siguió la espalda de Jooheon en su camino hacia el grifo, pasando
junto a los chicos que todavía no habían terminado la prueba. La sombra
de Kang y la sombra de Jooheon se superpusieron durante mucho tiempo,
caminando con el sol detrás de sus cabezas.
Los bebederos eran considerablemente largos así que varios niños
sudorosos conversaban mientras bebían agua o se refrescaban también.
Jooheon se paró a la distancia y comenzó a secarse la cara con su propia
ropa antes de pasar a mojarse. Aunque no sentía que hubiera hecho su
mejor esfuerzo en la prueba de aptitud física, se cuerpo sudoroso estaba
pegajoso y se sentía muy caliente. Cuando abrió el grifo, Kang llegó de
inmediato al lado de Jooheon. A Jooheon no le importaba su presencia,
extendió la mano bajo el agua corriente, empapándola por completo, y
luego comenzó a lavarse la cara ligeramente por aquí y por allá. De todos
modos, Kang en realidad estaba teniendo conversaciones mucho más
interesantes de las que podría darle él con los otros chicos del salón.
—¡Lee Kang! ¿Cuál fue tu tiempo en los 100 metros?
—11,6"
—¡Vaya, eres un tremendo loco!
Jooheon soltó un chillido de descontento ante sus voces, como si no le
gustara que hablaran así en su presencia... Y fue cuando se puso de pie
después de lavarse ligeramente la cara y la nuca que Kang, que estaba
justo a su lado, de alguna manera se retiró rápidamente unos pasos hacia
atrás. Unas gotas de agua se habían derramado desde su coronilla hasta
los dedos de sus pies.
—...
—¿Por qué te moviste, Kang?
—Oye, tenías que quedarte quieto.
Probablemente había sido una broma de los chicos hacia Kang, pero
Jooheon fue derrotado con un golpe directo gracias a que lo esquivó
hábilmente. Sin embargo, poco tiempo después y como si hubieran visto
algo realmente aterrador, los niños, que solamente querían jugarle una
broma, parecieron tan desconcertados entre ellos que huyeron y salieron
casi corriendo en dirección al salón. Jooheon se quedó en blanco por un
momento, luego levantó la mano y se limpió la barbilla, alrededor de los
ojos y la nariz que estaba goteando incansablemente. Mirando hacia abajo,
notó su traje de gimnasia mojado hasta el extremo así que se detuvo y se
quitó la parte superior del uniforme de gimnasia para poderla exprimir... Y
allí sintió una mirada apasionada justo frente a su nariz.
Kang lo miraba con una cara rígida.
—...
El chico tenía un rostro inexpresivo del que nunca había oído hablar.
Parecía estar bastante enojado por alguna razón por lo que tenía una
enorme bandera roja cubriendo toda su piel.
Jooheon lo miró de nuevo, con los ojos rígidos. La camiseta empapada
estaba pegada a su cuerpo y los pantalones de gimnasia también parecían
escurrir hasta sus espinillas. Se había visto envuelto en una broma entre
Kang y sus amigos y no estaba seguro de por qué parecía enojado cuando
no era su culpa.
—¿Por qué tú...?
Jooheon, que tenía el ceño fruncido, se quitó también los pantalones y los
exprimió justo como lo había hecho con su playera. Fue un accidente, pero
en ese segundo recordó las palabras de Kang, diciendo que no le mostrara
su cuerpo a nadie más que a él. Que iba a construir un vestuario.
—Es que... Mi ropa estaba mojada y no me gusta estar así.
No pudo ocultar su voz temblorosa cuando murmuró esto con la barbilla
apuntando en dirección al suelo. Kang, que estaba de pie con la cara
todavía lo suficientemente en blanco, de repente se quitó la playera de
gimnasia, la puso encima del cuerpo de Jooheon y luego lo atrajo un poco
más hacia él para poder revisarlo. Se preguntaba cómo rayos conseguía
ese tipo de músculos cuando parecía estar estudiando todos los días, pero
era impresionante. Impresionantemente apuesto.
Bajó la mirada otra vez.
—Después de la escuela, vayamos a comprar ropa.
La ropa que había utilizado durante la clase de educación física estaba
sudada por Kang y, aunque eso debería ser desagradable, extrañamente
no era tan malo como lo pensó. Cuando Jooheon sacó sus brazos por los
orificios he intentó tartamudear sobre el traje de gimnasia, Kang ya estaba
caminando muy lejos de él. Se preguntaba si había sido muy malo quitarse
la ropa mojada o es que era una vista ridícula... Pero Kang ya iba desnudo
del torso hacia el salón, con sus hombros anchos y su cintura recta que
provocaba que su mirada se perdiera en él durante mucho tiempo hasta
que de repente, giró la cabeza y se rascó la frente como para intentar
volver a la normalidad.
Fuera de la ventana del edificio principal de la escuela, alguien sacó la
parte superior del cuerpo para observar la escena con atención: Hwang
Moo-chan. Aunque no era muy visible, lo notó de la manera en que alguien
podría ver a un fantasma. Ese tipo también era uno de los factores
estresantes de la vida de Jooheon. No le había dado un puñetazo en estos
días, por supuesto, pero le gustaba fingir ser modesto y andar a su
alrededor como un cachorrito perdido. Para ser honesto, era reacio a
cerrar la brecha que se había creado entre los dos.
Parecía como si Moochan y sus ojos se encontraran por una fracción de
segundo, pero Jooheon volvió la cabeza, fingiendo no verlo y caminando en
la dirección opuesta al edificio principal. Una vez más, tuvo un dolor en el
interior del estómago, como si fuera una puñalada. Definitivamente debió
haber sido algo relacionado con el estrés.
CAPÍTULO 5 • VOL. 2
Al final de clases, Jooheon fue tomado de la mano por Kang y arrastrado
directamente a su vehículo. Hizo un saludo familiar cuando abrió y
extendió los dedos para poder colocarle el cinturón de seguridad. Las
miradas del conductor en el espejo retrovisor eran cálidas, como si
estuviera viendo a sus nietos pelear y quejarse.
El destino era una tienda departamental cerca de la escuela.
El coche bajó al aparcamiento subterráneo y se paró frente al ascensor del
vestíbulo principal. Esta vez agarró su muñeca, no su mano, y lo arrastró
como un niño pequeño rumbo al ascensor. Trató de soportar esto y
aquello, pero Jooheon no pudo superar la atmósfera que venía de él. Es
decir, el rostro de Kang era demasiado duro para ser verdad y
honestamente, no podía entender la razón de que estuviera tan
terriblemente enojado. No quería preguntarle porque no deseaba que ahora
lo odiara a él.
—Aquí.
El lugar al que entraron era una gran tienda. No solo parecía tener ropa de
mujer y de hombre, sino también zapatos, bolsos, sombreros, tenis y
juguetes para menores de edad. Pensó que debía pertenecer a una marca
bastante buena, ya que era del doble del tamaño de otras tiendas que vio a
lo largo del trayecto.
Kang, que miró al personal que salía corriendo a su encuentro con una
cara exageradamente feliz, fue pasillo por pasillo eligiendo ropa sin dudarlo
un segundo. Luego, se la pasó toda a Jooheon, quien lo aceptó tontamente
sin tener tiempo para pensar en lo que estaba pasando. Pronto, sin
embargo, se dio cuenta de que toda la ropa que llevaba eran camisetas.
Negro, azul, gris oscuro. Colores oscuros.
—Señor, si le interesan las camisetas, déjeme enseñarle la novedad de la
temporada.
—No quiero nada blanco.
—Oh, entonces aquí está en beige.
—Eso es casi tan transparente como el blanco. ¿Tienes más camisetas
oscuras de manga corta que sean gruesas?
El empleado, que estuvo preocupado por el pedido detallado, deambuló
rápidamente por la tienda y llevó varios juegos de ropa que iban acorde a
los gustos del cliente. Kang tomó las camisetas que había arrojado a los
brazos de Jooheon y fue directamente al cajero con la ropa que también
había traído el empleado. Jooheon, que miraba todo con una cara
temblorosa, volvió la cabeza y observó nuevamente hacia la tienda para
poder analizar todo con un poco más de detalle. Tomó la manga de una
playera. ¿Quién demonios se viste de esta manera todos los días? Echando
un vistazo a la etiqueta de precio que colgaba de un extremo, Jooheon, que
estuvo a punto de dejar caer la ropa por el shock después de contar todos
los ceros que tenía, logró poner la ropa en su lugar, separándose como si
tuviera miedo de romperlo o ensuciarlo y que lo culparan a él.
—Ya lo compré. Vámonos.
Después de las compras, Kang se acercó con una cara que gritaba que
estaba mucho mejor que la primera vez. Tenía dos grandes bolsas de papel
en la mano así que Jooheon lo miró con una cara de cansancio
impresionante. ¿Qué va a hacer con todas esas camisetas? ¿Acaso
finalmente enloqueció?
—Ten, es tuyo.
Una de las dos bolsas de compras apareció frente a los ojos de Jooheon,
que solo miró hacia abajo con una atmósfera temblorosa.
—No entiendo...
—De ahora en adelante, solo utiliza estas camisetas.
—¿No es demasiado caro? Algo como esto...
—Bueno... Hay un evento 1 + 1. Compras uno y la otra pieza es gratis. Por
eso te los estoy dando.
Ante Jooheon, que no creía mucho sobre la existencia de un evento, Kang
sacudió la bolsa de la compra que todavía estaba sosteniendo... Bueno,
tenía un poco de lógica, ¿no? Es decir, tenía dos bolsas de papel así que
parecía que una era para Jooheon y la otra para Kang. Y habían sido
oscuras, a él le gusta el color oscuro. Pero mientras más pensaba en ello,
más dolor en la cabeza parecía tener.
—Un evento.
—¿Por qué habría venido de compras después de la escuela si no fuera
así? ¿Crees que pondría en riesgo mis clases en la academia si no quisiera
comprar ropa? Eso es porque hoy es el último día del evento. En realidad,
ya terminó. La ropa aquí es muy cara, entonces tener dos de cada una es
una verdadera maravilla. Lo digo de corazón.
—...
—¿Recuerdas cuándo comenzamos a hablar por primera vez? Yo me pongo
camisetas debajo del uniforme de gimnasia porque me da frío.
—... Pues gracias. Lo aceptaré.
Los rostros de Jooheon y Kang, cada uno con una bolsa de compras,
brillaban como si finalmente hubiesen llegado a un acuerdo mutuo.
Al salir de la tienda con una sonrisa en su rostro, Jooheon encontró un
artículo familiar entre los diversos productos que estaban regados en los
estantes. No hace mucho, Kang se los regaló debido a que no podía usarlo
por un error en la talla. Incluso ahora, son los zapatos que está utilizando.
—Oh, señor. La empresa de moda "B" está entregando nuevos productos
esta temporada. La cantidad se está acabando lentamente, así que quedan
pocos en nuestra tienda. Los tamaños populares ya están agotados en todo
el país. Van bien con jeans, pero también van bien con uniformes
escolares. ¡Realmente parece que tienes un buen gusto
Quizá porque tenía buen aspecto, el personal se le acercó y comenzó a
hablar con todo tipo de miel en el tono de su voz. Kang agarró
silenciosamente a Jooheon del brazo, pero Jooheon movió su cabeza para
decirle que esperara y aceptó las palabras del personal. Era porque había
estado trabajando en todo tipo de trabajos a tiempo parcial desde la
infancia que no se sentía bien degradando su trabajo simplemente
ignorando.
—¿Quiere medirse otro par?
—Oh, estos iban a ser de mi amigo, pero la talla era muy pequeña.
—Vaya, eso es lamentable. La empresa B tiende a tener zapatos de deporte
más grandes, así que recomiendo que revise su catálogo. Sin embargo, si
los pies son anchos, recomendamos el tamaño completo porque es fácil
cometer un error solo basándose en el alto. ¿Cuál es el tamaño que estás
utilizando?
—Uh, es 5.
—Oh, es extraño. Esa talla se agotó en todo el país antes de que llegara a
nuestra tienda. ¿Cómo la conseguiste? Que fuera un error no tiene sentido
porque se hacen bajo, pe...
En ese momento y antes de que el personal terminara de hablar, Kang tiró
del brazo de Jooheon, quien estaba escuchando con una cara temblorosa y
lo llevó directo hasta la salida. Cuando miró hacia atrás, frunciendo el
ceño ante el agarre rígido, un susurro silencioso llegó a su oído.
—Vámonos ya. No quiero perder más clases.
Así como lo había arrastrado cuando llegó por primera vez a la tienda,
también lo arrastró cuando se fue. El empleado, que seguía sonriendo con
la cara muy brillante, se despidió de todos con un exagerado movimiento
de la mano.
—Vuelvan pronto.
Bajaron al estacionamiento subterráneo y subieron al auto que todavía
esperaba por ellos. Los grandes almacenes y la academia estaban casi
enfrente de ellos así que se bajaron aproximadamente un minuto después.
Como si fuera realmente tarde, Kang, que había entrado a la academia
casi corriendo, llegó a la puerta giratoria y de repente regresó. Se acercó a
Jooheon, quien lo miró con cara de desconcierto y dijo una palabra firme
mientras le sujetaba las manos.
—Tan pronto como vayas al café, te cambias la camiseta. En el baño. Hace
frío y eso que traes puesto es muy delgado.
Incluso si no se lo hubiera dicho, estaba pensando en cambiarse de ropa
porque esa no le pertenecía a él. Entonces ¿qué era esa urgencia? Incluso
había salido de la academia.
Jooheon que observó la cabeza de Kang, se percató de que entrara y
finalmente se volvió hacia el café.
CAPÍTULO 6 • VOL 2
—Estudiante Jooheon, ¿puedes barrer el piso una vez que no haya
clientes?
—¡Si! ¿Quiere que también lave?
—Mientras los clientes estén entrando y saliendo, puedes barrer un poco.
Cuando ya no veas tanto movimiento es mejor darle una lavada con agua y
jabón. Bueno, puedes hacerlo así de una vez... De todos modos, no hay
tantos clientes en estos días.
Fue una broma, pero no de las que daban risa. Jooheon, con una sonrisa
profesional sobre la cara, asintió y barrió el suelo en silencio con una
escoba ordinaria. No sabía si las palabras de la jefa siempre habían sonado
tan crueles o es que habían cambiado con el transcurso de los días. Sin
embargo, luego de dejar la puerta del café abierta la última vez, era normal
que se volviera fría y terriblemente inflexible. No importaba lo que le dijera,
siempre le hace pensar que hay otros significados ocultos en su voz.
Gracias a la intervención de Kang, mantuvo su trabajo de medio tiempo...
Pero igual no estaba muy feliz si de todos modos las personas para las que
rendía cuentas no lo estaban. Era difícil ver a la jefa a la cara cuando su
actitud hacia él estaba tan cambiada y también, cuando estaba el caso de
las horas reducidas. Afortunadamente, gracias al aumento de la beca,
estaba menos preocupado por los gastos de su hogar, pero frecuentemente
pensaba que sería mejor buscar otro trabajo a tiempo parcial.
—Trabaja hasta que el estudiante que viene a cubrirte aparezca.
—Por supuesto.
Jooheon, que había estado muy ocupado revisando el estado del suelo, se
estiró y la despidió adecuadamente para después suspirar con fuerza
mientras se alejaba. No importaba lo que pasara realmente, lo perdonó y lo
aceptó en sus filas, incluso cuando había cometido un error que
significaba despido inmediato. Decir que lo dejaría de inmediato porque su
salario se redujo se sentía un poco como ser... Malagradecido.
La mirada de Jooheon, de pie con una escoba, se dirigió a los cuatro
asientos más cercanos al mostrador. En estos días las personas no vienen
con tanta frecuencia como solían hacerlo, pero ese de allí, era como un
asiento reservado que no podía ofrecerle a ninguno otro cliente porque se
sentía como si le perteneciera a Kang. Jooheon, que miraba los cuatro
asientos con una cara complicada, se inclinó hacia atrás y comenzó a
barrer el piso nuevamente mientras suspiraba. El piso no estaba sucio,
quizá debido a que casi no hubo movimiento.
—¡Bienvenidos!
Cuando escuchó el sonido del timbre, automáticamente saludó, caminó
hacia el mostrador, dejó la escoba y el recogedor y se preparó para
comenzar con el servicio. Fue más tarde, cuando vio correctamente la cara
del cliente mientras se escondía dentro del mostrador que, Jooheon abrió
los ojos en un círculo impresionante sin decir una sola palabra. Es la niña
que llegó en busca de Kang el otro día, y ahora estaba de pie frente a él
con un rostro ligeramente disgustado.
—... ¿Te gustaría ordenar?
—Vine porque tengo algo que preguntar.
—¿A mí?
Con los labios cerrados, la niña asintió. Jooheon solo se rascó la mejilla
con una cara difícil y miró a lo lejos como si esperara encontrar algo que le
hiciera escapar de la situación. Gracias a Lee Kang, ahora tiene que sufrir
con este tipo de cosas. ¡No le han entregado más que una pequeña carta
de amor y ahora va a tener que actuar como un asesor!
Jooheon, que la estaba mirando atentamente, pensó que era un gran
problema no tener clientes. Ahora no hay nadie, por lo que no puede solo
decir: "Lo siento", y darle la espalda para trabajar.
—Quizás... ¿Tú le dijiste a Kang?
—¿Qué?
—Que me gustabas.
—¿Perdón?
La voz de Jooheon se elevó hasta hacer un sonido ridículo. ¿A quién le
gusta quién? ¿Ella a él? ¡¿De qué está hablando?!
—No... Eres la amiga de la academia de Kang, ¿no? La de ayer. ¿Qué estás
diciendo de repente? ¿Nos conocemos además de aquí? ¿De la escuela?
—Ya veo. ¿No te acuerdas de mí?
El cerebro de Jooheon estalló. Su uniforme es muy común, su voz también
lo era. Jooheon no prestaba mucha atención a las personas que lo
rodeaban por lo que, lo que dijo la niña, no sería muy extraño de pensar.
Jooheon negó, con una expresión silenciosa. No sabía nada de ella y la
verdad, ni siquiera se acordaba de alguna vez en que intercambiaran
palabras. Entonces, los ojos de la chica se abrieron dos veces su tamaño
inicial. Como si nunca hubiera esperado escuchar esta respuesta.
—Bueno, te di una carta de amor antes.
Kang estuvo frecuentando el café durante un buen tiempo en el pasado y
él entregaba cartas con su nombre casi todos los benditos días, como si
fuera el cartero a cargo de Lee Kang. Luego, hubo una carta que decía que
el destinatario era Jooheon, no Kang...
Jooheon miró el rostro de la chica que estaba frente a él con un poco más
de atención de la habitual. Cuando recibió la carta, había tantos clientes y
pedidos que solo recordaba que la persona que le había dado la carta era
una niña con uniforme escolar, pero nada más. Desde que le entregó la
carta, nunca regresó o se asomó así que la olvidó muy fácilmente. Y no
importaba cuánto mirara a la chica frente a él, no estaba seguro de que
fuera la misma persona de ese día.
Jooheon se rascó la nariz con expresión difícil. Incluso si no estaba seguro
de eso o de aquello, no podía evitarlo. Sabe de la carta así que debe ser la
misma.
—… Recuerdo la carta, pero honestamente no sabía que eras la misma
persona hasta ahora. En ese momento, había mucha gente en el café y fue
una locura. No has venido desde entonces.
—Escribí mi número de teléfono en la carta, pero no llamaste. ¿Cómo iba a
volver aquí después de tener tanta vergüenza?
—Ah...
Entonces resulta que por eso había tantos números pequeños en la parte
inferior de la carta. No había revisado nada después de eso, así que la
dobló hacia atrás y la dejó en algún rincón de su casa. De todos modos, el
teléfono celular de Jooheon era solo para recibir.
—¿No le dijiste a Kang? No, no pudiste. Ni siquiera sabías que era yo hasta
ahora. ¿Cierto?
—Sí.
—Entonces ¿por qué Lee Kang se comporta así? Yo quería ser su amiga,
pero... Ah, incluso pensé que tal vez, en un futuro él y yo...
En poco tiempo, la nariz de la chica se puso roja y gruesas lágrimas
cayeron hasta perderse en sus mejillas. Mientras Jooheon, que estaba
paralizado como si el disco de su cerebro se hubiera detenido, la miraba
llorar, no podía decir nada inteligente ante la chica que gritó y habló con
dificultad. Tenía mocos y se escuchaba el sonido de tragar y sollozar. Las
únicas palabras que apenas había entendido fueron: "No tengo
oportunidad con nadie". Y después: "Soy un fracaso en el amor".
Jooheon palmeó juguetonamente el hombro de la niña y le dijo que se
sentara en un asiento cercano. Primero que nada, intentó que dejara de
llorar, luego calentó la leche y se la entregó para que pudiera beber
lentamente mientras él se acomodaba en el asiento opuesto. Ella estaba
inclinando la cabeza por lo que no podía verle el rostro, pero pronto cesó el
fuerte llanto y solo la escuchó tragar ocasionalmente el contenido de una
nariz que escurre. La chica, que estaba jugando con la taza de leche
caliente, murmuró con la cabeza aún inclinada.
—Solía ser leche de soja.
—...
—Es molesto comer en las tiendas de conveniencia todas las noches
debido al horario escolar, pero mi mamá solo grita por teléfono diciendo
que el examen de la escuela es importante y que no lo puedo fallar así
que... Lo siento, las lágrimas son vergonzosas. Um... Mientras tanto, iba a
comer arroz instantáneo y, el tierno personal de la tienda me servía leche
de soja tibia. "Come despacio con leche de soja".
—...
—Fuiste tan amable. ¿No recuerdas eso tampoco?
La niña dejó de hablar, se levantó, tomó una servilleta y se sonó la nariz
con bastante fuerza. El rostro expuesto parecía aún más joven cuando
tenía la punta de la nariz tan roja como sus ojos. No la recuerda bien, pero
parece tan frágil y chiquita que tal vez por eso le mostró bondad en el
pasado. Jooheon se sentía muy débil ante las chicas de la misma edad que
su querida Heeju.
Después de sonarse la nariz varias veces, la chica, que se frotó los
párpados nuevamente para borrar la irritación, miró a Jooheon de arriba
para abajo y luego extendió la mano, como pidiendo un gran apretón.
—Es Hannah. Mi primer nombre. El segundo es Terra.
Jooheon miró sus dedos porque eran los que había utilizado para sonarse
la nariz vigorosamente hace un rato. Sin embargo, no era lo
suficientemente malo como para rechazar a alguien que quería ser amable.
Jooheon abrió la boca y la saludó educadamente.
—Soy Joo-heon.
—¿Tienes la misma edad que Kang? Yo también tengo 19 años así que
sería bueno si pudiéramos hablar cómodamente. Lamento haberte dicho
todo esto, seguro te pareció un poco loco. No puedo evitar ser así, pero es
que quería saber exactamente el motivo por el que me estaba tratando
tan... Cruelmente. Cuando yo no recuerdo haberle hecho nada.
—Sí, entiendo.
—Lo siento, lo digo de verdad. Lo siento mucho. —Después de disculparse
varias veces como una persona que realmente sentía vergüenza verdadera
y no solo lanzaba palabras vacías, Hannah tragó la bebida que ya se había
enfriado. Parecía beber un cuenco de makgeolli en lugar de leche—. En
realidad, siempre pensé que eras un hombre de oro. Fue por todo, no solo
por la leche de soja. Me di cuenta de que eras un Beta cuando te di la
carta. Un chico como Lee Kang... Un Alfa, no es tan tierno o no le dura
más de un mes. En fin, creo que es momento de que me vaya.
Hannah, que dejó la taza con tanta fuerza como su discurso, luego se frotó
la boca con las manos para limpiarse los restos y terminó embarrando eso
sobre su ropa. Jooheon podía hacerse una idea del motivo por el que Kang
no quería tener nada que ver con ella. El hombre era mucho más atractivo
y lindo que otros y, eso incluía que fuera muchísimo más limpio que el
promedio. Incluso a los ojos de Jooheon, que era muy normal, Hannah era
un poco anti higiénica por lo que habría sido difícil para Kang aguantarla
tanto tiempo. Al principio, incluso si había un buen sentimiento entre los
dos, era razón suficiente para escapar rápidamente.
Sin embargo, no puede decir eso frente a Hannah, así que intentó ser muy
amable con ella.
—Oye, ¿puedes darme tu número?
Hannah, que caminaba frente a la puerta sin salir del café, de repente le
preguntó por su número celular. Jooheon simplemente la miró sin dar una
respuesta y después escuchó todo tipo de explicaciones al respecto. Sus
motivos parecen absolutamente diferentes a lo que pensaba. Más bien, fue
porque quería darle las gracias por la leche que había recibido hoy y
también por todas las que había recibido en el pasado. Y también,
obviamente, para disculparse otra vez porque nunca le parecían
suficientes disculpas. Él todavía no conocía su número así que anotó los
once dígitos que ella le dictó y luego la llamó para que lo guardara. Cuando
Hannah salió del café y él regresó al mostrador, sonó el teléfono celular de
Jooheon. Fue un mensaje de Hannah. En lugar de una disculpa ordinaria
por los problemas, le había mandado un certificado de regalo para una
caja de donas tamaño familiar. Recordó a su hermana menor y lo adorable
e inocente que era todo el tiempo. También pensó que esto era algo que
Heeju seguramente también haría, así que comenzó a reír.
CAPÍTULO 7 • VOL 2
“Mi abuela no se siente bien, así que creo que debería irme a casa de
inmediato”
Como un hábito, después de abrir y cerrar el mensaje que envió Jooheon,
Kang lo borró de inmediato. En estos días, Jooheon publica a menudo
mensajes que incluyen a su abuela y su enfermedad. No quería pensar que
se tratara de una excusa para no venir al apartamento así que trató de
convencerse de que la salud de la abuela era realmente un caos. Pero no
era tan tonto. Kang se recargó contra la pared y después cruzó los brazos.
Frente al café donde trabaja Jooheon, no había espacio para esperar sin
parecer sospechoso así que tuvo que quedarse más lejos de lo que hubiese
deseado.
Kang continuó analizando la situación, moviendo su cuello de lado a lado
como si se estirara para quitar un dolor. Pensó que, de todas maneras,
estaría bien que la abuela de Jooheon fuera al hospital para un examen
exhaustivo, pero, si va y le dice algo como esto, se va a negar como lo ha
hecho con todo hasta ahora así que primero tiene que poner una excusa.
¿Diría que los hospitales estaban buscando pacientes para hacer
exámenes gratis a cambio de ampliar su investigación? No, lo eliminó
porque los matices no eran tan buenos cuando se trataba de ensayos
clínicos. ¿Diría que buscaban voluntarios para chequeos médicos en
poblaciones desafortunadas? Es como decir que es parte de la población
desfavorecida así que la eliminó también. Rara vez se le ocurría una buena
excusa, por lo que Kang frunció el ceño y volvió a dejar fluir su
imaginación.
Darle algo a Jooheon nunca era fácil.
El joven tenía ganas de salir adelante por cuenta propia, Kang quería
ayudar haciendo las cosas a su manera. ¡Incluso si eso significaba que
tenía que poner excusas ridículas para conseguirlo! No fue porque
lamentara lo mal que estaba la situación de Jooheon, por supuesto. Era
porque... Solo ver a Jooheon vistiendo las cosas que le daba, utilizando su
celular, comiendo su comida, la sensación que le quedaba era de
satisfacción pura.
Uno por uno, para que Jooheon no pudiera notar que compraba cosas
para él, iba escogiendo artículos y accesorios de un modo bastante
precavido. Compró tenis para Jooheon, zapatos, mochilas, jeans, jerséis y
todo tipo de cosas que estaban reunidas en una esquina del vestidor del
apartamento. En medio de la resolución de su libro de problemas, cuando
le dolía bastante la cabeza o ya estaba harto de todo, seleccionaba cosas
bonitas en internet que seguramente encajarían muy bien con la
apariencia de Jooheon. No había mejor manera de aliviar el estrés que
hacer esto. Y, además, el internet era realmente una buena herramienta...
Aunque hacía más complicado el entregárselo todo a Jooheon.
—¿Uh? ¿Qué pasa? No dijiste que ibas a venir.
Jooheon, quien salió del café después de despedirse del trabajador a
tiempo parcial que lo suplía, parecía realmente sorprendido por su
inesperada aparición. La cara de Kang, que empezó a reír antes de
responder, se endureció momentáneamente... Es porque vio una camiseta
blanca a través del cuello del uniforme escolar de Jooheon. Cuando lo dejó
en el café, le dijo específicamente que se cambiara la camiseta de
inmediato y se pusiera una nueva, pero parecía que lo había olvidado o
simplemente lo había tomado de loco. La camiseta blanca y delgada estaba
sucia, pero permanecía envuelta alrededor del cuerpo de Jooheon como si
fuera lo más normal del mundo entero. Ah, solo recordarlo en clase de
gimnasia parecía volver a ocasionarle los mismos escalofríos de la primera
vez.
Cuando lo vio mojado, su rostro ardió en calor debido a la imagen de esa
ropa translúcida. Y estaba enojado por eso. Enojado de que no fuera el
único que mirara ese cuerpo, de que no fuera el único que conociera sus
curvas o mirara su color o apreciara lo hermosas que eran sus
extremidades. No era culpa de Jooheon que su ropa estuviera mojada en el
patio de recreo, por supuesto, pero no se sentía lo suficientemente
entrenado como para manejar sus expresiones faciales y hacerle ver que
todo estaba bien. Se sentía enojado con los tipos que hicieron una broma
inútil en ese momento. No quería tener una bola de personas interesadas
en su cuerpo así que lo único que se le ocurrió en el instante, fue comprar
un montón de camisetas gruesas que no revelaran ni la más simple forma
de su torso. Sin embargo, si no la utiliza entonces todo fue inútil. El rostro
de Kang se oscureció de repente.
—¿Qué pasó con las camisetas?
—Ah, lo olvidé. Empecé a limpiar tan pronto como llegué así que se me fue
el tiempo. Lo usaré más tarde. Pero ¿qué estás haciendo aquí? Te mandé
un mensaje.
—Quiero que cenemos juntos. De todos modos, si vas a casa ahora, vas a
comer solo. ¿No es verdad?
Ya eran más de las 10 de la noche y la abuela de Jooheon seguramente ya
habría cenado e ido a la cama. Jooheon, quien silenciosamente ladeó la
cabeza para poder ver a Kang, se elevó de hombros y llegó a su lado para
caminar junto con él. No había muchos lugares para comer que estuvieran
abiertos tan tarde, así que se dirigieron a un "snack bar" cercano que abría
las 24 horas.
—¿Qué quieres comer?
—Bien… ¿Kimbap?
—Un Rabokki y Udon de pastel de pescado con tres filas de Kimbap de
atún.
Como había pedido el más barato, Kang se encargó de añadir el Kimbap de
atún, que tenía el precio más alto y algunos platillos preparados con
pescado. A diferencia de lo mal que parecía sentirse en la mañana,
Jooheon era alguien que tenía un gran apetito justo ahora. Tanto así, que
incluso llegó a pensar que lo que tenían adelante de ellos sería
insuficiente.
Jooheon, quien estaba sentado con la cara hinchada como un hámster,
relajó rápidamente su expresión mientras cortaba el pescado con sus
cubiertos. Puso el Rabokki sobre el arroz y le dio un enorme bocado
incluso antes de acabarse otra cosa. La cara de Kang, mirándolo, tenía
una enorme expresión de paz.
—Estás comiendo muy bien. ¿Debo pedir más Kimbap?
—Hecho. ¿Sabes qué tipo de cerdo es?
Jooheon miró a Kang, con un montón de Kimbap dentro de la boca. Los
palillos se alternaban entre el Kimbap, el Rabokki y el Udon así que solo
después de que los tres platos estuvieron vacíos, Jooheon se dio unos
golpecitos en el estómago y dejó los cubiertos en la mesa. Mirando los
platos sin restos de verduras, parecía que podría comer bastante más si le
añadían a todo chuleta de cerdo. La próxima vez que comió, llegó el
momento de ingresar información en su cabeza sobre los menús que debía
agregar en el futuro. Jooheon puso los ojos en blanco de un lado a otro
como si estuviera avergonzado y habló en voz baja igual a si de repente le
hubiese venido algo a la mente.
—Oye, una chica vino a verme.
—¿Por qué?
Cuando una palabra completamente inesperada salió de la boca de
Jooheon, los ojos de Kang parecieron comenzar a enfriarse. No fue muy
divertido pensar en Jooheon, acercándose a alguien que no fuera él. Sin
embargo, incluso entre ellos, había una tendencia a dividir todo en
aquellos que simplemente tenía que pasar por alto y aquellos que eran una
amenaza. Hanna posiblemente estaba en el medio.
—Um... No fue nada realmente. Pero ¿sabías que la chica que me dio la
carta es tu compañera de academia?
Jooheon cerró la boca como si sintiera que la expresión de Kang era lo
suficientemente mala como para seguir con las explicaciones. Kang levantó
la mano y acarició sobre su barbilla, parecía que este movimiento le
ayudaba a pensar. No había nada tan fácil como manejar sus expresiones
faciales, pero cuando estaba con Jooheon, sus entrañas seguían
poniéndose lo suficientemente calientes como para reflejarse también en
su cara. Con las yemas de los dedos, se frotó la sien y se frotó las cejas y
las comisuras de la boca también, luego volvió a mirar a Jooheon. Por
supuesto, todavía no se veía muy agradable, pero estaba muchísimo mejor
que antes. Por ejemplo, si hace un rato era un rostro que probablemente
apuñalaría a Hanna, en este momento parecía tener espacio para escuchar
su testamento antes de matarla.
—¿Dime qué pasó?
Las palabras del hombre tenían un tono coercitivo que era muy diferente
de lo habitual. Tan pronto como salió, se sintió avergonzado por eso así
que Kang volvió a barrer su boca. Los desagradables sentimientos se
revelaron claramente por lo que Jooheon tampoco respondió
correctamente. Al menos no a la primera. Los labios de Jooheon, repletos
con la sopa de Tteokbokki, parecían aún más hinchados mientras pensaba
en lo que estaba sucediendo y en qué tenía que controlar lo que él mismo
había ocasionado Y es que, ¿acaso no parece que está celoso? Es muy
evidente y también, era increíblemente lindo.
—Somos compañeros, ya te lo había dicho. Durante un tiempo estuvimos
involucrados en la clase de preparación para el examen y nos íbamos
juntos a las conferencias. Tú preguntaste por ella una vez, pero no sabía
que era la misma que te había dado la carta. Todo fue un malentendido
por parte de los dos.
La respuesta fue por supuesto, una mentira. Debido a que Jooheon no le
mostró correctamente la carta que recibió de Hanna, tuvo que encontrarla
sin siquiera tener información básica como, su nombre o su dirección. La
única información que tenía era la feromona que había enterrado en la
carta y el uniforme escolar que llevaba puesto. Especuló que asistía a una
academia cercana porque encontró a Jooheon tan pronto como cambió de
trabajo a tiempo parcial a un café dirigido a estudiantes. Era imposible
movilizar al secretario Park para esto así que utilizó el método antiguo de
pararse en la esquina del café y encontrar al Omega únicamente con el
recuerdo del uniforme escolar y el aroma.
Después de descubrir quién era, habló primero con ella mientras tomaban
una clase de matemáticas especializadas. Y fue terriblemente fácil seducir
a la Omega. Porque secretamente arrojo feromonas sobre ella e incluso se
permitió decir palabras amistosas un par de veces en presencia de todos.
Era la forma más conveniente de separarla de Jooheon.
Hanna era realmente una Omega descuidada y común que se podía
encontrar fácilmente por los alrededores. Un ser humano que nació en una
casa moderadamente rica, creció sin necesidades especiales y que se
sentía como si el mundo girara a su alrededor. Como dicen sus padres, irá
a la universidad recorriendo los éxitos que consiguió su dinero y luego,
conseguirá un trabajo o un compañero y su vida terminará siendo igual a
lo que todos los Omega esperan. Y por eso es que toman una flor en un
invernadero con una posición similar o mayor a la suya.
Kang, entonces odiaba que fuera por Jooheon de esa forma tan atrevida.
Que descarada, que persona tan sucia y vil.
—¿Por qué fue a verte tan de repente? ¿Se reunieron alguna vez por
separado?
—No, en realidad no. Pero me imagino el coraje que necesitó para entrar a
verme.
Jooheon negó con la cabeza y lo miró directamente a los ojos. No había
ningún rincón particularmente sospechoso en él, excepto que de repente
sacó la historia de ella. Si Jooheon hubiera sabido desde antes que la
chica que caminaba junto a él frente a la academia era la misma que había
conocido en el café, entonces lo hubiera notado desde el inicio. Todavía
recuerda a Jooheon, cuyo rostro se oscureció repentinamente con solo
mencionar que había trabajado en la tienda de Moochan... Tan fácil de leer
que podía confiar en él, aunque todavía existieran muchas cosas que le
resultaban difíciles de adivinar.
Yeo Joo-heon, que olvidó cerrar el café y saltó al baño público en su
búsqueda, Jooheon que incluso tuvo sexo después de eso y que aceptaba
fácilmente sus besos, ya parecía tener a Kang tan presente en su mente
como él lo tenía en la suya. Era un alivio.
Entonces, cuando Jooheon guardó silencio, quedó claro que no podía
comparar a Hanna con él en el cuadro de prioridades.
—Vamos.
Kang se levantó primero y fue a la caja registradora. Jooheon, que estaba
bebiendo su caldo Udon hasta el final, se puso de pie pidiendo que se
dividieran la cuenta. Pero llegó a él un paso tarde. Kang, que ya había
hecho el cálculo, sonrió refrescantemente mientras guardaba su tarjeta en
su billetera. Si lo calcularan de manera justa de acuerdo con la cantidad
que comieron, Jooheon siempre tendría que pagar por toda la cuenta.
Quizás porque la última conversación no fue muy agradable, ambos
estuvieron callados durante todo el camino hacia la escuela. Kang notó las
miradas que le dirigía de vez en cuando, pero fingió no saberlo en
absoluto. Kang se retuerce profundamente y arruga su rostro solo de
pensar que Yeo Joo-heon está siendo perseguido por Hanna, aunque al
final ni siquiera pudieron hablar adecuadamente sobre ello. Solo de
imaginarlo le parece algo tan sucio que automáticamente le dieron
náuseas y un sonido espeluznante se escapó de su boca. Era como si se
hubiera afilado los dientes sin saberlo. Jooheon, que había estado
buscando durante mucho tiempo el momento para hablar otra vez, se
sorprendió al ver que sus hombros temblaban.
—¿Te gustaría hablar un minuto? No pudimos terminar la historia
correctamente —dijo Kang, señalando un terreno baldío cerca de la
escuela. Ha sido designado como una instalación de vecindario para
residentes y tiene varios equipos de ejercicio, su propio pabellón y un
parterre. Era espacioso y cómodo para los dos por lo que podían perderse
un buen tiempo.
Jooheon sacó su teléfono celular, miró la hora y asintió.
—Bueno.
Jooheon estaba incómodo con la atmósfera que se había creado entre los
dos, y caminó por el terreno baldío para sentarse en el banco que estaba
cerca del equipo de ejercicio. Lo miró durante un buen rato, pero ni
siquiera estaba seguro para que servía. Era un dispositivo que parecía
hacerte caminar en el aire cuando movías dos palanquitas con las manos,
aunque igual se cuestionó sobre para qué ayudaría realmente a la salud.
Se levantó, tocó la máquina para verla de mejor manera y después fue a
los columpios para montarse en uno de ellos. Kang se acercó lentamente a
él.
—Dije que habláramos, pero no dije que fuéramos a jugar.
—Puedes decirme. Después de todo, es más cómodo aquí.
Estirando lentamente sus pies de un modo alternativo, Jooheon respiró
una última vez con toda su fuerza. Evidentemente estaba tratando de
hacer un ambiente más ameno para los dos. Kang sonrió y apoyó la
barbilla en el equipo de ejercicio que Jooheon había visto antes.
—Te lo diré una vez más porque no sé lo que piensas... Realmente no estoy
interesada en ella y no hice nada para que pudieras malinterpretarme otra
vez. Honestamente, incluso encuentro un poco molesto que me siga al
frente de la escuela solo porque tomamos una clase juntos una vez.
—...
Jooheon redujo gradualmente el ritmo de estiramiento de sus pies y luego
se detuvo por completo. Jooheon se quedó quieto, pero lo veía con una
cara realmente compleja así que Kang se movió y se acomodó de mejor
manera sobre el equipo de ejercicio. La altura de la línea de visión entre
Jooheon y Kang era la misma. Kang miró el rostro de Jooheon frente a su
nariz y luego, pareció estirar la cabeza directamente hacia la suya. Un
grito corto estalló de la nada.
—¡Ahh!
Jooheon, quien se hizo para atrás por la sorpresa, perdió el equilibrio a tal
punto que estuvo a nada de caer sobre su espalda. Como resultado, Kang
se inclinó apresuradamente con ambas manos y abrazó la cintura de
Jooheon para mantenerlo unido a la suya... Sus labios están más cerca
que antes. Muchísimo más.
—Ah, espera...
Pequeñas pero firmes palabras hicieron que Kang se detuviera en seco.
Además de eso, incluso le había puesto la palma de la mano en su cara. La
cabeza de Kang se inclinó hacia atrás con el empuje de sus dedos por lo
que sus ojos se entrecerraron hasta que se vieron muy chiquitos y
después, solo sacó la lengua y saboreó lentamente la palma de Jooheon de
arriba para abajo. Antes de hacerlo una segunda vez, su palma se cayó de
nuevo mientras soltaba un gemido encantador.
—¡¿Qué estás haciendo?!
—¿Qué estás haciendo tú?
—¡No puedes hacer eso siempre!
—¿Qué?
—Pues... Ocupar tu boca.
Era una expresión que nada tenía que ver con el romanticismo. Hablar
sobre su boca, gritar como si hubiera hecho algo mal. La cara de Kang se
enfrió sin su conocimiento.
—Nos besamos antes. ¿Por qué ahora no se puede? ¿Ni siquiera podemos
besarnos de nuevo?
—...
—Dime.
La respuesta no salió fácilmente de la boca de Jooheon. A altas horas de la
noche, en un terreno baldío por el que no pasaba nadie, hablando sobre
besos prohibidos, se hizo el silencio. Era un silencio insoportable, con los
gatos a veces llorando desde la distancia y el sonido de los insectos de la
hierba que parecían estar buscando a su pareja. Kang suspiró, mirando a
Jooheon en silencio por un rato largo, mordiendo sus labios y notando
como comenzaba a hacer lo mismo. Ya han mezclado sus cuerpos varias
veces en el pasado y estaba claro que él no era el único que deseaba que se
volviera a repetir. Si le preguntaran cuándo comenzó a hacer eso tan
despreocupadamente o cuándo comenzó a pensar así de él, no tendría
nada que decir más que el puro hecho de que Jooheon estaba ocupando
un lugar importante en su cabeza como si esa siempre hubiese sido su
casa... Solo que Kang no quería adjuntar una etiqueta con nombre a su
relación, no de inmediato. Antes de eso, había muchas cosas en las que
pensar. En primer lugar, estaba el examen de ingreso a la universidad y la
reacción que tendría su familia cuando supieran que estaba enamorado de
un hombre Beta. Sin embargo, siempre que estaba mirando a Jooheon,
cuando lo escuchaba hablar, todo se volvía negro y las emociones
abultadas que sentía por primera vez en su vida se hinchaban hasta
derramarse.
Quería escuchar la respuesta de Jooheon antes de actuar. Obviamente el
estado de sus sentimientos era el mismo, pero Jooheon siguió dando un
paso atrás siempre que avanzaba en su dirección con la mente decidida.
Después de mirar los labios tímidos del joven durante mucho tiempo,
donde no salía ninguna respuesta, Kang finalmente levantó la mano y
tomó la suya hasta entrelazarla. Realmente nunca había sido así en el
pasado, pero, curiosamente, cuando se paró y se quedó frente a Jooheon
para tener su rostro más cerca, sintió que se había vuelto infinitamente
débil ante él. Nervioso y asustado como cualquier joven de su edad.
—¿Qué tipo de relación tenemos?
Kang soltó su mano al escucharlo preguntar, la envolvió alrededor de su
barbilla y entonces, su respuesta fue darle un beso. Fue un beso que
pareció tener toda la intención de comérselo tal y como estaba, a diferencia
del beso ligeramente tierno que intentó realizar hace un momento atrás. Le
pasó su aliento caliente por todas direcciones y dejó que una lengua
resbaladiza se pegara a él tanto como le fuera posible
—Ah... Aguarda.
Jooheon, quien tomó aliento con rapidez, inmediatamente levantó la mano
y trató de empujarle los hombros. Sin embargo, pronto estaba sujetándose
del equipo de ejercicio para no caer.
A Kang no le importaba si Jooheon tropezaba o no, estaba lo
suficientemente ocupado rozando su paladar, mordiendo sus labios y
chupando su saliva como para darse cuenta. Fue un beso lleno de densa
codicia, tartamudeando mientras le repasaba cada diente como si fueran
de su propiedad. Jooheon solo pudo ser liberado de los brazos de Kang
cuando le faltó el oxígeno, pero de inmediato acercó su rostro otra vez y
volvió a atacar. Los ojos fuertemente cerrados de Jooheon estaban
temblando, su respiración era corta y ya ni siquiera podía pensar. Fue un
beso ligero, luego un beso chiquito y finalmente, un besar, besar, besar,
hasta que Jooheon gritó ante los besos sin fin y terminó por echar toda la
cabeza hacia atrás.
—Es un intercambio exclusivo de todo tipo de besos
—¿Qué?
—¿O no es así? —Kang presionó sus labios contra los de Jooheon como si
estuviera sellando una especie de contrato secreto, luego estiró sus brazos
nuevamente y lo abrazó con fuerza para que no intentara escapar—. Por
supuesto, no es forzoso que se quede solo en "besar".
Su mano, que le sujetaba la espalda, pareció meterse debajo de su ropa
para comenzar a tocarle sobre la piel. Lo empujó hacia abajo y terminó por
agarrar su trasero como si fuera el sitio al que estaba apuntando en
primer lugar.
—¡Lee Kang! ¿Qué estás haciendo...?
—Así que no hables con otros Omega. Ni Omega, Alfa, Beta o cualquier
otra cosa que se te ocurra. Ni siquiera pienses en ellos. Si tienes suficiente
espacio para pensar, entonces que sea únicamente para hacerlo de mí. —A
diferencia del toque sincero de frotar sus nalgas como si hiciera un pastel
de arroz, Kang acarició su mejilla contra el rostro de Jooheon con una
apariencia bastante adorable. Exigiendo el cariño y la atención de su
dueño, justo como un gato. No importaba la manera en que lo viera antes,
definitivamente es un trabajo infantil perseguir constantemente a alguien
que da un paso atrás—. Por eso quiero que utilices ropa hecha de
materiales suaves que no se envuelvan tanto alrededor de tu cuerpo.
Siempre ten en cuenta que tienes una relación exclusiva conmigo y
mantente alejado de los demás. Especialmente de esa mujer y Hwang Moo-
chan. Y... Por favor, deja de hacer tres pasos en mi dirección y luego dos
pasos para atrás. Se siente como si fuera a explotar.
—...
Jooheon no podía entender el ritmo de su propio corazón. Kang parece
lindo y no le importa en absoluto que parezca también tan desesperado y
obsesivo con él. Quería aguantar un rato para ver qué más hacía, pero
esta vez, Jooheon agarró la cara de Kang entre sus manos y la apartó lo
suficiente como para poderla mirar. Kang, cuya cabeza estaba más atrás
de lo que quería, sonrió débilmente.
—¿No respondes?
La mano que sostenía sus nalgas subió hasta su cintura y de inmediato
penetró en su ropa interior. La parte delantera de los pantalones de
Jooheon, que era plana, comenzó a hincharse con los dedos que ahora lo
estaban invadiendo y frotando de un lado para otro. Hubo un sonido al
inhalar a toda prisa, luego el sonido de la mano de Jooheon empujando a
Kang otra vez y al final, los besos. Él todavía besaba la mejilla de Jooheon
y lamía su mandíbula inferior cada determinado tiempo.
—Hazlo, responde...
—Entonces dime. ¿Está bien que sea así...? ¿Entre un Beta y un Alfa?
—Tal vez esté mal.
Kang agitó sus ojos ante palabras que sonaban tan extrañas. No podía
entender por qué de pronto salían cosas sobre: "Está mal que sea Alfa y
Beta", cuando en ese mismo momento, estaba tratando de concentrarse en
las emociones que brotaban como un grifo roto hasta desbordarse por su
piel. Jooheon, por otro lado, estaba agarrando la mano de Kang para que
no llegara más allá del límite establecido. Luego, miró hacia arriba con una
cara de desconcierto impresionante y descubrió tardíamente que Kang lo
estaba mirando en silencio. Se mordió los labios de manera molesta...
Parecía haber entendido mal la expresión de Kang porque inmediatamente
después volvió a gritar.
—¿Por qué no dices que está bien? Dijiste.... Dijiste que lo íbamos a hacer.
¡Deberías enseñarme que no hay diferencia entre un beso entre Alfa y
Omega o Alfa y Beta para hacer que cierre la boca y te haga caso!
Kang, que apenas podía entender las palabras de Jooheon al susurrar
rápidamente, comenzó a sonreír antes de volver a llenarlo de todo tipo de
besos. Quería burlarse de él y comenzar a reír escandalosamente, como
hubiese pasado en otras ocasiones menos complicadas que esa. Quería
tirar de esas suaves mejillas hacia ambos lados y hacer que sus labios
hinchados escupieran solamente palabras para él. Kang se rio, pero lo hizo
suavemente. Impidiendo que la comisura de su boca se elevara hacia la
cima del cielo.
—Oh, ahora pienso que una relación Beta sería aburrida. Aun así, ya dije
que lo haría, así que no puedo evitarlo. No puedo revertirlo, ¿verdad?
—¿Por qué... dices eso?
Kang besó a Jooheon, que se había puesto triste, para presionar la risa
que tenía ganas de estallar de su garganta. Sus hombros estaban
temblando, la saliva fluía y se escapaba junto con su aliento por lo que,
después de tragar varias veces, Kang pudo enfrentar a Jooheon
nuevamente con un rostro más tranquilo. Fue la primera lección que Kang
aprendió de su abuelo cuando era niño. Aquellos que tengan que escalar
lugares más altos en el futuro son los más fuertes. Y subir las montañas
con Jooheon, parecía una tarea difícil que iba a disfrutar con mucho
gusto.
—Estamos en una relación Beta. Me encantas, Jooheon-ah.
—Una relación Beta...
Mientras Kang lo miraba, su pecho se llenó de algo caliente y sus manos
comenzaron a experimentar una sensación de hinchazón impresionante.
Fue una sensación tan extraña que quiso tomar el equipo de ejercicio y
balancearlo de atrás para adelante si con eso podía sentirse un tanto
mejor. Sin embargo, no era el momento de dejarse llevar por el estado de
ánimo. Fue un gran problema porque ahora pensaba que cuando volviera
a casa y Jooheon buscara las palabras: "Relación Beta" en el diccionario,
no la iba a poder encontrar y regresaría con más dudas que las que tenía
al principio. Todavía no parece muy familiarizado con los teléfonos
inteligentes por lo que no utiliza bien el internet, pero puede que haya un
diccionario coreano en casa.
Sin embargo, las dudas comenzaron de inmediato.
—¿Qué es una relación Beta?
Mientras abría lentamente la boca, Kang habló
—Pues... Independientemente de que sean Alfa u Omega,
independientemente de la edad o el sexo, todos los demás se mantienen
alejados del Beta. Solo estás haciendo esto conmigo.
Al final, resultó que no era muy diferente de una relación "exclusiva".
Lamentando utilizar esa palabra, Kang rápidamente añadió algo más:
—Y no importa si soy Alfa o ambos somos hombres. Es una relación que
no está limitada por tales cosas. Incluye no obsesionarse con ciclos como
los que los Omega y los Alfa suelen tener... Hay un dicho que dice que un
Beta en realidad no está exento de tener un celo, siempre está en celo. Solo
tienes que saber cuándo encenderlo y la manera de hacerlo
apropiadamente. De hecho, en una relación Beta, este concepto es el más
importante. Debe estar incluido.
—¿Es realmente cierto?
—Por supuesto. Yeo Joo-heon, dijiste que lo harías.
—Tú fuiste quien...
—Sí, hablé primero, pero Yeo Joo-heon aquí presente declaró que tendría
una relación Beta conmigo. Es un contrato oral, y eso puede tener más
valor que un contrato verbal. ¿Sabes que también es legalmente válido?
Tan pronto como salieron las palabras de la ley o algo así, Jooheon se
agachó con cara de insatisfacción... Pero volvió a levantar la cabeza de
inmediato. Los jóvenes ojos castaños brillaban con un dorado pálido a la
luz de la farola.
—Si se trata de un contrato, es válido para mí. Para mí y para ti.
—Por supuesto que es así.
—Entonces, Lee Kang, tú... Solo puedes tenerme a mí así que... ¿Eso está
bien?
—Está bien.
Kang asintió con la cabeza mientras miraba sus ojos brillando con oro,
como si estuviera poseído. Jooheon cerró los párpados por un momento,
luego abrió lentamente la boca y respondió:
—Lo haré.
—¿Eh?
—Pero debería ser como... En un contrato de trabajo.
—¿Eh? ¿Quieres que escriba un contrato real?
—Si no te gusta, entonces...
—¿Cómo dices que no me gusta? Puedes poner tu sello aquí.
Kang sacó los labios ridículamente. Jooheon se rio como si fuera absurdo,
pero igual se encontró empujando la boca hacia afuera con toda su fuerza
para besarlo durante un minuto que pareció una eternidad. Al final, Kang
mostró su mejilla esta vez.
—Originalmente, el sello de un contrario se realiza en cada página. Cuanto
más importante es el contrato, más decenas de páginas tienes que llenar.
—Entonces ¿qué hago?
—Bueno, aquí están mis mejillas... Pero pueden existir otras medidas igual
de legales que los besos.
La mano de Kang había estado tocando constantemente la parte inferior
del cuerpo de Jooheon así que, como había olvidado que su mano todavía
estaba allí metida, se asustó y volvió a colgarse del brazo de Kang cuando
sintió como lo apretaba.
—Loco, ¿qué estás haciendo?
—Vaya. ¿No estás hablando demasiado?
Aunque no pasaba nadie, no tenía intención alguna de llegar al final en un
espacio abierto como ese por lo que su mano, que había estado vagando
libremente en los pantalones de Jooheon, subió y frotó esta vez la piel
dentro de su camiseta. Saboreando la temperatura caliente con las yemas
de los dedos, Kang puso su nariz en el hombro de Jooheon y lo besó justo
allí... La satisfacción y el arrepentimiento se dispararon alternativamente,
mareándolo. La satisfacción de ver al chico, que estaba ocupado
caminando hacia atrás, dando un paso hacia él por primera vez, y el pesar
de haber escuchado esa palabra en este espacio abierto... Donde no podía
hacerle el amor. Kang suspiró, pensando que al día siguiente
definitivamente iba a poner cualquier excusa para llevarlo a su
apartamento.
CAPÍTULO 8 • VOL 2
Estaba de camino al apartamento después de despedirse de Jooheon
frente a una tienda cercana.
Kang frunció el ceño al descubrir que un sedán negro, que no había
pedido, estaba parado frente al arco principal de la entrada a su casa. La
puerta del conductor se abrió y una cara familiar rápidamente corrió al
frente.
—¿Qué está pasando?
—El presidente lo está buscando.
La cara de Kang estaba todavía más arrugada que de costumbre. El
anciano no tenía forma de ser considerado con los demás y eso se notaba
en la forma en que entraba abruptamente a la vida de otros. Por supuesto,
sería porque vivió una vida que lo había orillado a ser de esa manera.
Kang no escondió su gesto ofendido y se subió al auto sin decir ni una
palabra. No había forma de hacer nada porque seguía siendo el miembro
más débil.
Al llegar a la casa principal, varias personas que estaban esperando por él,
tomaron su mochila, su abrigo y le dieron bonitas palabras de
bienvenida... En la sala de estar, escuchando la respiración del presidente
casi en el fondo de su oído, Kang atravesó el largo pasillo con una
expresión bastante digna. Era tarde, por lo que las luces estaban
encendidas para iluminar su vista y guiarlo. Sin embargo, una luz
deslumbrantemente brillante se filtraba desde el fondo como si le estuviese
marcando justo el sitio. Sin dudarlo, Kang se volvió y abrió la puerta. Lo
que le dijeron, de que el presidente lo estaba esperando, era equivocado.
Toda la familia estaba esperando por él. De abuelo a padre, madre y
hermana. Kang estaba familiarizado con sus ojos, con sus labios rectos,
un escenario desagradable en cualquier momento y situación
—Por alguna razón, todos están aquí. ¿Me han estado esperando?
—El fin de semana tendría que ser un día familiar. No tienes ni la más
mínima intención de aparecerte hasta que tu abuelo te llama, ¿verdad?
—Ni siquiera es fin de semana. ¿Qué está pasando de repente?
Superando las quejas del anciano, Kang se sentó en el borde del sofá.
—No fue por ti, es una reunión muy simple solamente. Pero, como
siempre, el último en llegar fuiste tú y tuvimos que llamarte. Ya no es
sorprendente.
Su hermana, sentada al otro lado, pareció adoptar una posición burlona.
La voz de su padre, que gritaba, superpuso el sonido de la desagradable
tos de su pequeño abuelo. Kang estaba ocupado tratando de recordar que
tipo de evento familiar tenía lugar en esta época del año y el motivo por el
que parecían tan reacios a estar todos juntos. Debe haber una razón
especial, no parece que sea algo de improviso solamente porque se les dio
la gana.
—Ha pasado un tiempo desde que vi tu cara. Tengo algo que decirte.
—¿Qué es?
—A partir de este año, celebraremos un concurso de biología y
matemáticas organizado por un investigador de la Fundación Seryong... Y
hoy, tu abuelo escuchó que nunca habían oído hablar del nombre "Kang
Lee". Dijeron que sabían que existías debido a nuestras historias, pero no
por méritos propios. Opinamos que obviamente tenías que solicitar la
participación para comenzar a abrirte campo, pero no es algo por lo que
tengas que preocuparte demasiado dado que ya te hemos ahorrado el
esfuerzo.
Fue algo absurdo, así que Kang solamente se limitó a reír, respondiendo
que lo entendía. Era obvio que celebraran competiciones tan rápido debido
al fin del ciclo escolar. Un espectáculo para insertar una línea más en el
departamento de estudiantes. Cuando termine el examen de ingreso para
la universidad, el tiempo de Kang probablemente se reducirá a la mitad o
incluso menos que eso, esperaba... Pero si ahora hacían esto era
obviamente porque no confiaban ni siquiera lo más mínimo en él.
—Pero bueno. ¿Me llamaron en medio de la noche para hablar solo de un
concurso? ¿Por qué son así? Madre, padre...
—Te dijimos que no es por ti. —Una voz ronca surgió del lado de su
hermana—. Solo fue un tema que salió...
—Hoy es el cumpleaños de tu hermana...
La madre, que estaba sentada a su lado, susurró esta respuesta al oído de
Kang. Solo entonces, al darse cuenta de lo que había sucedido, Kang
levantó la mano y se frotó la boca de un lado para otro. Ahora que lo
pensaba con detenimiento, este era el mes en que había nacido. Desde que
eran niños, fueron enemigos naturales así que no recuerda haber
celebrado un solo cumpleaños junto a ella a excepción de los que
obviamente vivieron cuando tenían 2 o 5 años... Sus padres tendían a
prestar mucha más atención a la mujer que a él. Es su cumpleaños y
están pasando tiempo juntos en un lugar agradable y su abuelo le ha
llamado para que vuelva a casa de inmediato. Una razón tan inútil que
incluso tuvo que sacar primero el tema de un concurso para capturar su
atención y hacer que se sentara. Sin embargo, no significaba que Kang
simplemente pudiera darse la vuelta e irse a otro lado. Era el abuelo y
presidente Lee Dae-suk, quien todavía era el jefe de la fundación y tenía
todo el poder de ese pequeño rebaño... Aunque solo son árboles jóvenes a
la sombra, esperando que caigan los árboles más longevos bajo el poder de
su propio peso.
Eventualmente, todos se pusieron de pie después de que el abuelo dijera
que se iría a la cama. Sus padres desaparecieron primero rumbo a su
habitación y Kang, muy a su pesar, terminó caminando detrás de su
hermana con el mismo paso de un zombie. Las dos habitaciones están
cerca. No había forma de hacerlo diferente.
—De todos modos, el anciano es asombroso. Será difícil para ti estar a la
altura de esas expectativas tan anormales que te tiene.
—...
—¿Te enojaste de que el abuelo llenara el formulario de la fundación en tu
lugar? ¿Crees que tenías la inteligencia como para marcar la hoja de
respuestas tú mismo?
—Por supuesto.
—Estoy bromeando. ¿Por qué los Alfa son tan agudos? —La hermana, que
estaba delante de él, se volvió un poco hacia atrás y le mostró una
sonrisa—. Es propio de un Alfa hacerse cargo de su familia. Pero ¿cómo lo
vas a hacer si ni siquiera puedes aceptar bromas como esta?
—Por supuesto, gracias por el consejo.
—Míralo de esta forma... Todos los vasos de porcelana son útiles en la
mesa. El hecho de que un anciano ponga una golosina en el tuyo no
significa que tu cuenco se convierta en un dulce. Y ahora, a mi parecer lo
único que tienes en tu plato es pura salsa de soja.
Sus ojos eran brillantes, pero Kang estaba frotando su frente de manera
molesta. Sus palabras ni siquiera le habían provocado pensar o reflexionar
sobre nada, únicamente ocasionaron que tuviera muchísimo dolor.
Aunque sabe que su hermana siempre está presente cuando es su propio
cumpleaños, estando juntos es como si fueran un globo de helio y una
aguja bastante afilada esperando por el momento justo para matarse entre
sí.
—Para que te metiera a un concurso que no sabías que existía, y te
enviara a la escuela de medicina sin preguntarte cuál era tu plan,
haciéndote pensar que no puedes ir a la universidad por tu cuenta o llenar
hojas por tu propio poder... Eso solo demuestra que tu habilidad no es
más que salsa de soja en un plato lujoso. ¿Qué tal si al menos tú pones tu
propia cuchara en lo que ya está servido?
Kang pensó que, si le daba un puñetazo directamente a la coronilla que
apenas le llegaba al final de la barbilla, dejaría de hablar con él como si
creyera que le interesaba.
—¿Sabes qué? Hagamos esto de las pláticas de hermanos otro de estos
días. Estoy cansado de escuchar sonidos que definitivamente nunca pedí.
Admito que el abuelo es demasiado... Controlador, pero ¿por qué siempre
me estás jodiendo? ¿Es por qué quiero estudiar medicina como tú? ¿Por
qué me estoy metiendo en tu camino? ¿Qué...? ¿Qué esperas que haga?
¿Debo tomar mi parte, guardarla y escuchar tu versión todo el tiempo
hasta ver cómo me llevas a la ruina?
—Solo quiero que actúes... Como un niño.
—Pero ¡¿por qué…?!
—No vayas como si tuvieras dos cabezas, yo tampoco tengo dos cabezas.
Era una palabra desconocida. Kang, que estaba mirando a otro lugar como
para calmar su propia ira, miró hacia su hermana una última vez. Ella se
rio en secreto, con los ojos todavía desagradablemente pequeños.
—Lee Kang. ¿Sabes qué kanjis conforman mi nombre?
Kang suspiró. No tenía la afición de conocer los caracteres chinos
utilizados en los nombres de su propia familia. Vagamente, pensó que,
como su significado, los Kanjis eran los mismos que se utilizaban para
universo, (宇宙) No se lo sacó de la boca, pero se rio al pensar que era un
tanto ridículo.
—Es con el kanji de lluvia y el de semana diurna. "Día lluvioso". El
momento en que el Imoogi ascendió como dragón fue en un día lluvioso. Lo
pensaron incluso antes de que nacieras... Pero al final te dieron mi
nombre. Diferentes sonidos, pero significados similares. El nombre era
mío, pero incluso algo así no era del todo de mi propiedad porque aquí
solamente ven por sus propios intereses. Ninguna de las cosas de esta
casa se hace sin un propósito anterior. Pero ¿cómo voy a quedar bien
contigo si me consideras solamente a mí la villana?
—...
—¿Por qué te estoy jodiendo? ¿Alguna vez has oído hablar del mito de
Imoogi? Si alguien que accidentalmente ve a un Imoogi ascender al cielo,
convertirse en un dragón y volar dice: "Es un dragón", sigue siendo uno
debido al poder de esa palabra. Pero si alguien lo ve y dice: "Es una
serpiente", se convertirá en una serpiente y caerá al suelo. Lee Kang,
aguanta como un espíritu bueno. No seas travieso y cuida bien lo que te
da el presidente Lee Dae-seok, observa tu plato con cuidado y decide...
¿Qué imagen quieres tener de ti mismo? Ellos quieren que seas un dragón.
A veces ser una serpiente, también es ser un dragón.
Moviendo juguetonamente su lengua, su hermana se balanceó hacia atrás
y rápidamente entró en su habitación. Kang estaba vacío, mirando su
espalda y cerrando los ojos con una pequeña palabrota saliendo de sus
labios.
Una víbora.
La parte superior de sus cejas estaba ardiendo y le entró un intenso dolor
de cabeza.
CAPÍTULO 9 • VOL 2
"Entonces, creo que estaré un tanto ocupado".
"¿Hay algún día en el que no lo estés?"
Era la hora del almuerzo. Después de clases, estaban sentados en un
banco en el patio de recreo, tomando el sol y conversando el uno con el
otro de una manera bastante desorganizada. Jooheon se recargó contra la
pared y comenzó a ver a todos sus compañeros corriendo como en un
enjambre de abejas asesinas. Deberían haber estado jugando fútbol, pero
parecía más bien algo ambiguo porque rara vez corrían en la dirección de
la pelota. Era ruidoso y todo llegaba directamente al banco donde Jooheon
y Kang estaban puestos. Gritaban con fuerza, se reían y luego decían algo
parecido a un potente ¡GOL! No podían escuchar lo que estaba diciendo el
otro si no se juntaban piel con piel. Y como si estuviera muy nervioso por
la cercanía, Jooheon terminó por mirar hacia otro lado en lugar de
observar al chico que frotaba suavemente su oreja con la boca.
"No quiero dejarte."
"¿Pero ¿qué estás diciendo? Nos vemos en la escuela todos los días.
Además, mi abuela ha estado enferma últimamente por lo que tengo que
irme a casa temprano durante un tiempo".
"¿Tu abuela todavía está muy mal? No lo había pensado hasta ahora, pero
¿Por qué no la llevas al hospital de mi padre para que se haga una
prueba?"
"No. A ella le gusta seguir en el mismo hospital. Y su cuerpo está muy
débil como para obligarla a caminar a otro lugar más alejado. No te
preocupes por eso ¿Bueno? ¿Cuándo es la competencia?"
"A principios del próximo mes. Pero la próxima semana, también hay una
prueba de práctica nacional por lo que supongo que debo estudiar el
doble. Ahora es el último momento para relajarse y no hacer nada de
nada."
Jooheon suspiró con fuerza ¿No habían dicho antes que iban a tener
una... Cita? El hombre hizo pucheros ante las palabras que salieron de la
boca de Kang sin siquiera ponerse a pensar en las cosas que había
prometido en el pasado. Sin embargo, el Kang que Jooheon conocía no era
una persona que se dejara vencer tan fácilmente ni que solo se quedaría
allí... Durmiendo en sus laureles. Incluso si no sabía mucho sobre el
examen de ingreso a la universidad, no fue difícil saber a qué nivel
apuntaba solamente leyendo sus guías de estudio. Kang no solo quería
ingresar a la escuela de medicina, quería ingresar a la mejor facultad de
medicina del mundo. La que tenía el más alto rango a nivel país. Sin
embargo, incluso con un grado tan elevado, siempre parece que está
persiguiendo algo más. Moviéndose para evitar morir...
La razón por la que se había permitido tomarse un descanso para almorzar
y pasarlo con Jooheon, fue únicamente para informarle que el tiempo que
pasarían juntos sería terriblemente más corto a partir de ahora. Por
supuesto que no puede ir al café y por supuesto que sería difícil incluso
verlo en el salón de clases. Fue apenas anoche cuando sacudió el corazón
de Jooheon con "La relación Beta" y palabras sobre contratos y promesas
que tenían que sellarse con besos. Luego va, y le dice que sería difícil
reunirse otra vez. Era una situación en la que no podía evitar recordar a
Hanna. La voz de la niña que murmuraba y lloraba diciendo ¿Por qué me
trata así? ¿Por qué actúa de esa manera?
"Joo-heon, ¿Me estás escuchando?"
“¿Uh? ¿Qué?"
"Tu teléfono, ¿Me lo das un segundo?"
Jooheon asintió. Sacó el teléfono celular de su bolsillo y lo puso de
inmediato en la mano de Kang. Jooheon sigue sintiendo que no conoce
bien esto de los móviles inteligentes y algunas ocasiones piensa incluso
que es terriblemente complicado lograr hacerlo bien y tan fluido como
otros chicos de su edad. Pero Kang lo tocó familiarmente de un lado a otro
como si fuera de él. Luego se lo devolvió a Jooheon y dijo. "He configurado
mi número para que aparezca en llamadas de emergencia, aquí. Incluso si
no ingresas al directorio, solamente presionas el botón de encendido
durante mucho tiempo y ya está, se conecta a mi teléfono. No creo que
pueda estar mirando el CCTV por un tiempo, así que, si sucede algo
urgente, cualquier cosa, púlsalo de inmediato. ¿Entendido?"
Jooheon bajó la cabeza y miró la pantalla de su teléfono, todavía sin saber
qué había cambiado en realidad. Después de un sonido de risa, Kang
levantó la mano y la puso sobre la suya, sosteniéndolo y presionando el
botón al compás. Un sonido fuerte, como el sonido de una sirena, salió del
teléfono celular de Jooheon mientras que el teléfono celular de Kang
vibraba violentamente. El número de teléfono de Kang estaba en toda la
pantalla de Jooheon, que miraba los dos celulares alternativamente con un
rostro misterioso antes de fruncir el ceño.
"Vaya ¿Qué es esto? ¿Gap- soon?"
En la pantalla LCD del teléfono móvil de Kang, el número de Jooheon y el
nombre "Gap-soon" flotaban al mismo tiempo. Gap-soon, en letras
brillantes y un lindo corazón saliendo detrás de él con la cara de Jooheon.
Cuando miró la pantalla de su propio celular un poco más de cerca, el
personaje que tenía justo al frente, llamado Kang, flotaba con un corazón
rojo mientras salían letras diciendo "Te está llamando, te está llamando".
Kang, con una sonrisa orgullosa en su rostro, frotó la pantalla de su
celular como si fuera adorable. "¿Lindo?"
"Ah... ¿Qué demonios es eso?"
"Es Gap- soon, porque hay una tonta serie romántica que me recuerda a la
de nosotros dos".
"¿Ah? Pero ¿Por qué decidiste el nombre de nuestra... ¿Lo que sea que esto
sea por tu cuenta? ¡Deberías hacerlo de manera justa!"
"Porque yo puse el nombre que va a salir en mi propio celular. En el tuyo
salgo yo en un corazón... Pero tienes que elegir mi nombre".
Por supuesto, Jooheon no sabía cómo poner un nombre en su teléfono.
¿Cómo se hace? ¿Cómo logró poner su foto en un corazón en primer lugar?
Mientras su frente se arrugaba y se mordía los labios como si estuviera
realmente concentrado en pensar, Kang comenzó a reír de esa forma
hermosamente maravillosa.
Jooheon olvidó por completo lo que tenía que decirle a Kang.
CAPÍTULO 10 • VOL 2
Quería decirle que la aparición de Moochan frente a él era muy frecuente
en estos días.
Jooheon se mordió el labio inferior e inclinó la cabeza: Está en una
situación familiar en donde va recto por un pasillo sin gente, escuchando
el sonido de sus propios tenis. La única diferencia con el pasado es que no
son zapatos gastados, sino zapatos lujosos que parecen caros a simple
vista. Para ayudar a Kang, que tenía que ir a la academia rápidamente,
tomó la tarea de sus compañeros de clase después del final del periodo y la
entregó de inmediato a la oficina de la escuela en su lugar. Luego fue
atrapado por el maestro de aula y se quedó allí, recibiendo una plática
bastante larga sobre la manera en que estaba estudiando recientemente,
sus exámenes futuros y el estado de su beca. Así que, después de salir de
la oficina de la escuela, casi todos los niños, independientemente del
grado, habían abandonado el edificio y el pasillo estaba todavía más
abandonado y lúgubre de lo que parecía serlo al inicio. Sin pensarlo
mucho, llegó a la entrada central que tenía los casilleros, se cambió los
zapatos y después se dio la vuelta para tomar su mochila y salir de allí.
Hasta ahora, no parecía haber nadie siguiéndolo, pero Moochan se había
quedado unos metros adelante de él, como si estuviera vigilando la puerta
principal en su nombre. Sintió como si le hubieran vertiendo agua fría
directo sobre la cabeza. Jooheon inclinó el torso y miró la punta de sus
dedos del pie. Fue una reacción instintiva que no pudo explicar
correctamente.
"¿Qué estás haciendo?"
"¿Qué?"
"¿No vas a ir a casa?
En realidad quería correr ahora mismo, pero Jooheon apenas y levantó la
cabeza para decir que no... ¿Significa esto que quiere que se vaya a casa
para volver a ir con él? ¿Por qué? Moochan, que lo estaba mirando
atentamente de arriba para abajo, le dio la impresión de ser un auténtico
demonio. Fue aún más fácil imaginarlo así ya que su cara estaba arrugada
al extremo.
"Esta perra... No, quiero decir ¿No te vas a casa aunque las clases ya
terminaron?"
"Lo haré en un momento."
"Pues deberías hacerlo ya."
"Sí, tienes toda la razón."
Era hora de pasar junto a él, así que definitivamente lo hizo del modo más
educado y digno que pudo. Moochan, que parecía estar clavado frente a la
puerta principal, se dio la vuelta y alcanzó a agarrar a Jooheon justamente
de la muñeca. Un suspiro se mezcló con el ambiente y luego se escuchó un
grito de disgusto. Jooheon respiró hondo y abrió la boca de la forma más
valiente posible:
"¿Tu no vas a ir?"
"¿A dónde?"
"A casa."
"No... Pero podría llevarte a la tuya ."
Fue ridículo escucharlo decir algo como eso. Tanto así, que Jooheon casi
se echó a reír frente a su cara. ¿Qué diablos quiere probar llevándolo a
casa todo el tiempo? No sabía que pasaba con él últimamente porque en
definitiva podría entenderlo si estuviera amenazándolo con llevarlo a la
puerta del infierno o a la puerta del dolor y la miseria, pero Moo-chan
Hwang insistía con su casa.
Jooheon se rascó la punta de la frente para calmar su cabeza mareada.
"No entiendo bien lo que quieres".
"No tienes que hacerlo".
Decir que tenía miedo de él podía considerarse bastante poco en
comparación con lo que realmente estaba sintiendo. Jooheon dejó de
caminar y miró a Moochan a los ojos.
¿Por qué me llevas a casa? No quiero que lo hagas."
"Lee Kang si puede hacerlo ¿Por qué es diferente conmigo?"
"..."
"Quiero decir ¿Cuál es la diferencia de lo que haga esta persona u otra
persona? No quiero hacerte nada."
Ciertamente estaban usando el mismo idioma, pero pensó que era tan
confuso como si estuviese explicándole la situación en inglés. Jooheon
abrió la boca y, después de escuchar las palabras de Moochan por el
tiempo necesario, hablo directamente con él diciendo:
"¿Qué demonios significa eso?"
"Justamente lo que imaginas."
La boca de Moochan era feroz, como si fuera a soltar palabrotas de un
momento para otro. Jooheon se encogió de hombros y comenzó a dar
pasos nuevamente en dirección a la salida... Moochan, como un mosco, se
mantuvo fiel a su ritmo lento pero constante hasta que Jooheon, que había
caminado unos cuantos pasos hacia adelante mientras sostenía su
mochila con una mano temblorosa, finalmente se detuvo una vez más
antes de salir del patio de recreo: "¡Oye, no me voy a casa! Tengo que ir a
mi trabajo de medio tiempo".
"..."
"Entonces, no tienes que llevarme".
"¿Vas al café?"
"¿Qué?"
"Entonces te llevaré allí".
"..."
"... Andando."
Era una orden irrazonable, pero Jooheon comenzó a caminar de nuevo,
temiendo que las palabras de Moochan se convirtieran en acciones que no
pudiera controlar...
Puso su mano en el bolsillo. Kang le dijo que mantuviera presionado el
botón para conectarse directamente con él. Sin embargo, el hombre estaba
muy ocupado estudiando y dijo que, a partir de hoy, lo estaría muchísimo
más. Era algo que le hacía sentir que no debería molestarlo, y menos con
cosas tan tontas como seguramente lo eran estas.
Jooheon miró en su dirección sin que lo pudiera notar: Lo ha visto a
menudo en estos días, pero aún no ha cometido ningún acto de violencia
contra él y ni siquiera se ha atrevido a amenazarlo. Incluso ahora, camina
hacia la parada del autobús por el boulevard sin la más mínima intención
de arrastrarlo a alguna especie de lugar grotesco para hacerle quien sabe
que cosa. No sabía realmente que propósito tenía, pero no parecía
completamente peligroso esta vez.
Jooheon respiró de una manera profunda, hasta hacerle doler el pecho. Es
un Beta, alguien técnicamente más débil que un Alfa, pero que era lo
suficientemente valiente como para no pedir ayuda y resolver sus
problemas con su propia voluntad. Dejó de caminar varias veces, luego
volvía a caminar, abría y cerraba la boca y luego se quedaba quieto
mientras esperaba el autobús. Moochan es como tener un chicle pegado a
la suela del zapato. No cayó, ni desistió y solo ocasionó que Jooheon
suspirara mientras pensaba que definitivamente era algo inevitable.
La intersección de Daechi-dong, donde se encuentra el café, no estaba
lejos de la escuela, por lo que había varias rutas de autobús que llevaban
directamente para allá. No había que esperar mucho. Jooheon tenía que
utilizar los dedos de las dos manos para contar la cantidad de autobuses
que había dejado pasar en aproximadamente un minuto.
"Yo... ¿Vamos a ir juntos al café de verdad?"
"¿Me odias tanto?"
Honestamente, eso era lo único que había dicho que sonaba verdadero.
Jooheon odiaba a Moochan hasta el punto de que ni siquiera podía
expresarlo con palabras sin sentir resentimiento. Sí, sería menos cruel
decir solamente "No me gusta" o "No me cae bien" Pero Moochan parecía
saber exactamente de que manera lastimar a Jooheon y en que partes de
sus piernas patear para que no volviera a levantarse nunca. Y por
supuesto, esto era suficiente como para no querer ver la cara de Moochan
nunca más. Después de que lo descubrió trabajando para "8", la violencia
rápidamente fue parte de su vida diaria. Trató de ignorarlo, trató de
tragarse todo el mal y fingir que no le molestaba, pero ¿Cómo podía
realmente hacerlo? La herida permanece en su cuerpo. Sus manos
temblaban cuando sentía el frío del piso del gimnasio y a veces soñaba con
él, desprendiendo los botones de su camisa hasta que comenzaba a llorar
¿Cómo podía olvidar eso? Es mejor vivir lo más lejos el uno del otro para al
menos intentar enterrarlo...
Jooheon no supo qué responder. Preguntó si lo odia, ¿Que debería
responder ante eso sin ocasionar su ira? Se preguntaba constantemente
cómo es que parecía sentir curiosidad por eso y por qué le importaba tanto
si lo hacía o lo dejaba de hacer alguna vez. Jooheon no pudo encontrar sus
palabras durante mucho tiempo por lo que, después de lamerse los labios
secos, habló:
"No soy igual a ti. Aunque lo sienta, no creo ser del tipo que realmente odie
a alguien como tú me odias a mi. Pero..."
"¿Qué yo te odio?"
Tenía la esperanza de poder decir sus sentimientos hasta el final, pero
Moochan le preguntó algo como esto con una voz más fuerte de lo normal.
No sabía lo que quería decirle al ponerle tanto énfasis a esta oración. ¿Está
intentando asentar las bases para decir que lo ha estado golpeando hasta
ahora debido a que piensa que es agradable o algo así? Menuda broma.
"Yo quería decirte que... Ah, Dios mío, no importa esta vez. De todos
modos deberíamos comenzar a subir en lugar de estar perdiendo tiempo
en esto."
Al ver las manos que se levantaban rápidamente en su dirección, Jooheon
se encogió de hombros y cerró los ojos con demasiada fuerza como para
prepararse para el impacto. Sin embargo, no hubo dolor. Jooheon logró
abrir los ojos de nuevo. Pero estaba temblando como un pequeño trozo de
gelatina en la mesa... Al parecer, Moochan solamente quería hacerle la
parada al autobús, pero al notar como se ponía y la manera tan asustada
en que lo miraba, rápidamente volvió a su forma original y se alejó de él.
"... Soy un idiota. Oye, solo, sube al autobús. No es amable dejarlo
esperando mucho tiempo".
Mientras hacía una mueca que nunca antes le había visto utilizar,
Moochan pasó al lado de Jooheon y caminó hacia algún otro lugar.
Después de mirar en su dirección por un buen rato, Jooheon pronto notó
como un autobús se detenía frente a él y le abría las puertas... Puede que
Moochan realmente no lo supiera y lo dijera por decir, pero fue una
coincidencia que incluso podía considerarse algo divertida. Jooheon negó
con la cabeza como si estuviera pensando las cosas más de la cuenta y
rápidamente, se subió al camión.
CAPÍTULO 11 • VOL 2
Quería decirle
Su estómago estaba algo regordete a últimas fechas. Jooheon, quien
estaba recargado contra la barra del café porque no había clientes, había
estado muy concentrado bebiendo de su limonada como para ponerse a
pensar en cualquier otra cosa. Extrañamente, a últimas fechas, está
teniendo bastantes problemas con su digestión y su cabeza. Sin embargo,
cuando pensó en que tendría que tomarse un tiempo para ir al hospital a
hacerse una revisión, se sintió extrañamente bien y hambriento y lo
pospuso para tomar el almuerzo junto a Kang.
Él desayunaba, comía y cenaba, pero de todas maneras quería almorzar.
Almorzaba tres o cuatro veces al día, así que siempre lo hacía
acompañado. A menudo Kang estaba allí, mirándolo como si estuviera
muy preocupado por él. Sin embargo, él se sentía bastante cómodo
comiendo. Era algo que no podía explicar, pero que se sentía como si lo
necesitara urgentemente.
Luego tenía náuseas, comía de nuevo y lo vomitaba todo otra vez solo para
volverse a llenar el estómago ¿Pero por qué se sentía bien cuándo iba a la
escuela? Escuchó una vez que cuando pensabas en ir a la escuela con
muchas ganas, podías enfermarte de gripa o tener mucha fiebre... Pero
nunca escuchó que pudiera ocurrir de manera contraria.
"Joo-heon, ¿Ya subiste de peso?"
Kang murmuró esta pregunta cuando lo vio comerse todos los hot dogs
que le compró para el desayuno. Jooheon, quien se llevó la limonada
espesa a la boca, de repente miró su cuerpo con una cara temblorosa y tan
preocupada como la que le había enseñado varias veces él. Por naturaleza
era muy delgado, pero en estos días, el área alrededor de su ombligo, que
solía ser plana, se sentía más suavecita y abultada que antes. Era natural
que pasara eso después de beber varios vasos de limonada, que no eran
diferentes de agua azucarada, y después de haber comido tantos panes y
guarniciones de arroz con pescado. Jooheon se rió al darse un vistazo,
pensando que realmente debería hacer ejercicio para ocultar su pancita y
hacer que dejara de salir. Fue una idea muy lujosa, esa de reservar tiempo
para hacer ejercicio.
Hace tan solo unos meses no hubiera soñado con hacer planes así.
"Pero tal vez, debería ir a un hospital para..." Jooheon negó con la cabeza
de inmediato ante sus propias palabras: "Es estrés". Y después pensó que
lo único que necesitaban los adolescentes antes de ir al hospital por un
problema gástrico era beber varias tazas de arroz con leche todos los días
para intentar agilizar el metabolismo. No hay nada verdadero de lo que
deba preocuparse.
Entonces, en un momento determinado, sintió una pequeña vibración en
su bolsillo trasero. Jooheon puso su mirada en el reloj que tenía en la
muñeca y se percató de que era hora del descanso de Kang y también, de
que era hora de que terminara su turno y esperara a que llegara el
estudiante de trabajo a tiempo parcial.
Kang siempre le dejaba un mensaje cuando ya se iba a ir a casa, como si le
preocupara que Jooheon se fuera solo tan entrada la noche o tuviera
remordimiento por no invitarlo a dormir. Jooheon se frotó suavemente los
labios, sacó su teléfono celular y revisó el mensaje.
[¡Ya terminé con las clases! ¿Ya llegó el otro trabajador?]
[¡Felicidades! Yo tuve un día muy aburrido. No, aún no.]
[Ha llegado muy tarde estos días. Dile a la jefa para que lo despidan.]
[Primero me van a despedir a mi.]
Era una temporada laboral terriblemente absurda y apagada. Después de
que Kang desapareció del café, los clientes también dejaron de llegar así
que recientemente, la expresión de la jefe no era lo suficientemente buena
como para permitirse hablar con ella. En realidad, esperaba que tarde o
temprano, le redujera el salario o decidiera que no podía mantener más
mano de obra innecesaria. Se preguntaba si ya tendría que estar buscando
algo más, pero no estaba especialmente preocupado por lo que podía
venirle en el futuro. Siempre ha estado bien desde que conoció a Kang. No
era optimista de que todo saldría perfectamente bien, por supuesto, pero
tenía la confianza de que incluso si tropezara con una piedra inesperada,
existiría una persona allí para él lo suficientemente cariñosa y atenta como
para que pudiera sostenerse y salir a flote.
Esperando una respuesta, miró la pantalla una última vez y... Fue allí
cuando sonó el timbre de la puerta del café. Jooheon levantó la cabeza con
resentimiento. Él era un estudiante a tiempo parcial que estaba esperando
a su reemplazo para poder irse a casa. Pero el rostro de Jooheon, que de
por si parecía extraño, se oscureció todavía más cuando saludó y miró
para adelante... Estaba vacío, pero había una silueta demasiado familiar
reflejándose en la ventana. No llegaron más mensaje de Kang y Jooheon
volvió a guardarse el móvil en el bolsillo mientras salía del café.
Incluso por la noche, era una estación calurosa. No había pasado mucho
tiempo desde que salió por la puerta del establecimiento y Jooheon ya se
estaba sintiendo ahogado por el horrible ambiente. Cuando se limpió el
sudor de la frente y miró hacía atrás, el hombre, que tenía una gruesa
capucha negra, rápidamente levantó la mano para decirle: "Hola".
"Hwang Moo-chan, ¿Qué estás haciendo aquí? ¿Por qué sigues viniendo?"
La luz de los faros de los vehículos que circulaban por la carretera, le
iluminaron la cara incluso aunque tenía la capucha puesta. Abajo de ella,
aunque le llegaba a más de media frente, había un rostro pálido con
cicatrices bastante profundas. Además, parecían ser heridas que se
provocó mientras luchaba contra alguien muchísimo más grande que él.
No fue sorprendente que Jooheon todavía estuviera lejos, lanzándole una
expresión desagradable cada determinado tiempo. Moochan, dando vueltas
constantemente frente a su nariz, siempre estaba mirando en su dirección
igual a si quisiera comprobar algo. Descubrió que Kang parecía muy
ocupado con sus estudios últimamente y acudió a él aprovechando esta
pequeña oportunidad. No obstante y a pesar de tanta determinación por
probarle que ya no era el mismo "chico rudo de antes," entre ellos ni
siquiera hubo un momento en el que no se sintiera incómodo a morir...
Pero que estuviera frente al café lo molestaba todavía más. Debido a que
estaba cerca de la academia de Kang, le preocupaba que pudiera
encontrarlo, que existiera algún malentendido y que se pusieran a pelear.
De por si ya era una carga tener que caminar con Moochan hasta la
parada del autobús a una hora tan avanzada como esa. Mientras tanto,
pensó que sería mejor no mezclar palabras en absoluto, por lo que la
mayor parte del tiempo ignoraba si Moochan seguía persiguiéndolo como
un perro o ya no.
"Espero que puedas parar aquí. En serio. Cuando hablaste con Kang
antes, prometiste no ir al café".
"El primero que no cumplió con la promesa, fue Lee Kang".
Debido a esto, Moochan apretó los dientes como si el mero recuerdo fuera
lo suficientemente terrible para él. Joo-heon alzó una ceja.
"¿Qué promesa? Ah, ¿Es sobre esa reunión o algo así? Kang está ocupado
en estos días. Tiene que ir a un concurso el mes que viene y también
estudiar para sus exámenes de ingreso a la universidad. Si pudiera,
cumpliría con su promesa. No mintió sobre eso".
"Joder, ya te contagió la maldita manía de decir mentiras ¿No es cierto?
Debido a ese sujeto, ahora soy la burla de mi padre y del resto de mi
familia también, pero, de acuerdo. Está bien. Cuando el rey termine su
ajetreado trabajo, cumplirá con su promesa. Lo voy a esperar con una
malteada de bienvenida y un cartel."
Cuando Jooheon se quedó parado, Moochan se adelantó y caminó hasta
ponerse a centímetros de él. Lo suficientemente cerca como para ver la
cara que estaba bajo la capucha. Iba a extender la mano para tocarlo,
como un simple reflejo, pero cuando lo hizo, le tomó del brazo y se lo dobló
hasta hacerlo gemir... Uno de los párpados del hombre estaba amoratado
como si alguien lo hubiera golpeado con el puño y el otro también estaba
en un estado de hinchazón que le impedía abrirse correctamente. Tenía
una marca roja alrededor de su nariz como si hubiera tenido una
hemorragia nasal y una costra de sangre se asentaba alrededor de su boca
y la causaba una sombra extraña... Hwang Moo-chan era un humano
despreciable, pero era la primera vez que lo miraba estar tan mal.
Jooheon, que estaba escaneando su rostro detenidamente, volvió sus ojos
a otro lugar solo después de que se encontró con la suya clavada en sus
párpados.
"... ¿Te rociaste perfume?"
"No."
Moochan ensanchó sus fosas nasales con una cara extraña y frunció el
ceño con una expresión intensa de dolor. Al parecer el movimiento había
estimulado su herida.
"Ah, parece que me golpearon con todo lo que tenían".
Parecía estar hablando consigo mismo, pero comenzó a caminar mientras
todavía sostenía la muñeca de Jooheon. No era grande, pero lo arrastró
unos pasos contra su voluntad debido a lo terriblemente fuerte que era.
Aunque su altura y su físico fueran los mismos que los suyos, parecía no
poder resistirse correctamente cuando trataba contra él. Incluso había
ocasionado que su rostro se pusiera caliente debido al esfuerzo.
"Espera un minuto, ¿A dónde me estás llevando?"
"A casa, ¿O es que ya no vas?"
Las cejas de Jooheon se estrecharon, pero a Moochan no le importó la
manera en la que se desfiguró su expresión y se adelantó con la muñeca
de Jooheon todavía entre la mano. Fueron en dirección a la parada de
autobús y tan pronto como el vehículo llegó al frente de la escuela, él se
subió primero y Moochan, que se había subido casi pegado a su espalda,
lo miró, le palmeó el hombro y le hizo una seña a Jooheon para indicarle
que nuevamente no contaba con una tarjeta que pudiera utilizar para
pagar el servicio. Jooheon, con una cara más que enojada, pagó el pasaje
del autobús de Moochan también. Aunque eso no había impedido que sus
cejas se juntaran hasta estar en contacto.
"No traje mi billetera porque tenía que llegar a la academia antes de que
fuera la hora de entrada. Te compraré arroz la próxima vez como
agradecimiento. Te lo prometo."
En lugar de comprar arroz por estar agradecido, debería dejar de venir,
pero ni siquiera fue capaz de escupir esas palabras frente a Moochan por
temor a lo que pudiera sucederle teniéndolo tan cerca de su cuerpo.
Jooheon se quedó mirando por la ventana del autobús con la boca cerrada
mientras que las piernas de Moochan, abiertas de par en par y casi en
ángulo recto, se frotaban contra las suyas cada vez que el autobús se
movía. Sin embargo, Jooheon lo ignoró y no apartó la mirada de la ventana
del autobús en ningún instante.
No pasó mucho tiempo para llegar a casa. Jooheon se bajó rápidamente
del autobús y miró a Moochan que lo seguía todavía. Solo tenía que hablar
claro con él y decirle que no podía ir al frente de su casa, como en otras
ocasiones. Pero extrañamente Moochan se puso extraño y pareció
realmente reacio a irse primero, como de costumbre.
"¿Qué estás haciendo? ¿No te vas?"
"¿Has visto mi hermosa cara? Esta vuelta mierda ¿Podrías aplicarme algún
medicamento o algo para que se me quite el dolor?"
Moo-chan agarró la capucha que llevaba y se la quitó. Su cara, que estaba
claramente expuesta gracias a la luz de la calle, se veía incluso peor que
cuando la observó gracias a las farolas. Jooheon frunció el ceño porque
estaba mirando un rostro bastante hinchado que más bien, parecía la
expresión de un monstruo de película. Incluso llegó a preguntarse si lo
habían aplastado. Esa no parece la herida que recibiría al pelear con
alguien, era evidente que le habían infligido violencia unilateral. ¿Pero de
quién? No hay nadie que pueda atreverse a tocar a Moochan por esta área
así que definitivamente era algo por lo que tener miedo.
"Oh, todavía está sangrando".
Después de quitarse la capucha con la mano, Moochan, que se había
frotado la cara, se sintió avergonzado y murmuró esta oración mientras se
quitaba las manchas de sangre con el dorso de los dedos. Habría sido una
lástima verlo si se tratara de cualquier otra persona. Sin embargo,
Jooheon solo lo miró con indiferencia y asintió. ¿Sería muy cruel decir que
había nacido un poco de aprecio por la persona que lo había golpeado?"
"No tengo medicina que ofrecerte."
"Entonces ¿Dónde está la farmacia más cercana?"
"Tampoco lo sé."
Moochan distorsionó su rostro cuando lo escuchó hablar y poner una
expresión así de estúpida. A medida que la cara hinchada se arrugaba
cada vez más, se convertía en una forma fea parecida a una bola de masa.
"¡Entonces solo llévame a tu casa y déjame ver si hay algo que pueda
beber! Joder ¿Eres así para Lee Kang también? ¿Si él te pidiera tu ayuda le
dirías que no?"
Jooheon no podía entender que tenía que ver Kang en todo esto. No solo
era el mejor estudiante de la escuela o una de las mejores puntuaciones de
la nación, jamás podría existir la posibilidad de que fuera golpeado de esa
manera, e incluso si se lesionaba así alguna vez, lo más probable es que se
debiera a un accidente. No había necesidad de ser comparado con
Moochan. Si Moochan fuera atropellado por un automóvil mientras cruza
la calle y Kang, viendo la escena, cayera por sorpresa en una zanja,
Jooheon correría hacia Kang sin dudarlo un momento. Los dos tienen
presencias diferentes y de todos modos, a uno lo odia y al otro no. ¡Y no le
gustaba que siempre tuviera que meter el nombre de Kang en todo lo que
hacía!
"¿Por qué un joven que solo estudia se lastimaría así?"
"Entonces es un maldito Dios. Discúlpame, Dios Kang, hijo de puta."
"... Ya me voy. Deberías ir al médico."
"¿Nos vas a ayudarme?"
Aunque no le dio una respuesta inmediata, el rostro de Moochan se
levantó para ver si su imagen se reflejaba en las pupilas de Joo-heon.
Parecía que estaba muy enojado ahora porque, a medida que su rostro
magullado se calentaba, se tornaba de un color rojo oscuro y se veía
todavía más aterrador.
"Demonios, no te estoy pidiendo nada de otro mundo."
"No tengo en casa tal cosa como un desinfectante".
"Joder, entonces saca un curita ¿¡O es que realmente no tienes una
mierda, joder!?"
Jooheon recordó una palabra que había aprendido durante la evaluación
de desempeño del idioma coreano. Al escribir un poema, decir el principio
y el final con la misma palabra era conocido como: Sumi Sang-eup.
Jooheon no conocía muchos poemas que tuvieran un sumi, pero escuchar
a Moochan era la relación sumi más desagradable del mundo entero.
Jooheon se dirigió a su casa, dejando a Moochan hablando solo para que
pudiera notar lo enojado que estaba y sí, para que se hiciera a la idea de
que no le daría nada ni lo invitaría a pasar a su hogar mientras estuviera
con vida. El camino a la casa en la ladera detrás de la escuela era un
camino de montaña crujiente sin una sola farola. Si le trae algunos
ungüentos y tiritas, ¿Qué le puede asegurar que no rodará colina abajo y
morirá? Y no estaba dispuesto a perder la vida por culpa suya.
Jooheon abrió la puerta y miró directamente a la habitación para ver si la
abuela no se había acostado todavía.
"Abuelita, estoy aquí. Pero... Tengo que salir por un tiempo, ¿Me puedes
traer un frasco de medicina para la piel?"
No quería quitarse y volverse a poner los zapatos, así que se paró en la
puerta principal y levantó el sonido de su voz de una manera que le
permitiera a esa mujer escuchar. Iba a llevarle medicina a Moochan y
luego regresaría sin compartir ninguna otra palabra. Sin embargo, no
hubo respuesta alguna al grito de Jooheon. Jooheon se quedó un rato en
el porche y miró a su alrededor como si la estuviera buscando. Es una
casa pequeña que ni siquiera tiene muchas habitaciones y además, era
cierto que la puerta de la habitación donde la abuela y Hee-ju
descansaban estaba abierta de par en par. Ella por lo general cerraba para
poder dormir.
"¿Abuelita? ¿Dónde estás?"
Lentamente, se quitó los zapatos y pisó el suelo vistiendo solo calcetines.
Un chirrido sonó dentro de la casa mientras ponía su peso en el piso viejo.
Es algo que siempre había escuchado, pero que hoy le generó muchísima
ansiedad... Jooheon miró alrededor y caminó hacia el baño. Encendió la
luz y comprobó el interior, pero el baño estaba vacío. Ahora que lo pensaba
con un poco más de calma, no había razón para que estuviera todo vacío.
La abuela estaba enferma, por lo que rara vez salía de la casa a menos que
estuviera en el hospital durante el día o comprando algo de pan... La
ominosidad se elevó a lo largo de su espalda de un modo aterrador.
Jooheon volvió la cabeza hacía la cocina y buscó también allí. Era una
casa vieja por lo que la cocina era un poco más baja que las otras
habitaciones. No hay una puerta ni una cortina, pero es oscura y el
interior es difícil de ver desde el exterior.
La cara de Jooheon se puso azul después de presionar el interruptor de la
luz y descender lentamente a la cocina.
"¡¡Abuelita!!"
Corrió en su dirección y se agachó de inmediato, su cuerpo estaba tan frío
como el hielo pero, afortunadamente, se escuchaba un leve gemido salir de
su boca todavía rosada. Con sus manos temblorosas, apenas logrando
cargar a su abuela, salió de la casa y corrió por el sendero de la montaña.
Su visión estaba manchada de agua, así que no podía ver bien. El sudor
seguía resbalando por sus manos y dedos así que hizo el mayor esfuerzo
en no soltarla. Puso toda su fuerza en sus manos y brazos, aunque su
tobillo, al correr en la carretera, se había doblado varias veces de un modo
que parecía doloroso. Jooheon ni siquiera lo notó. Solo estaba concentrado
en llegar al frente de la carretera para tomar un taxi.
"Oye, ¿Qué pasó?"
Alguien agarró a Jooheon por el hombro y lo giró con brusquedad, así que
no pudo evitar jadear sin responder porque su respiración no subía
adecuadamente. Jooheon, que estaba cargando a su abuela con un rostro
azul profundo, miró hacia arriba y hacia abajo y Moochan se mordió los
labios mientras le sostenía ahora de la cara.
"Hey... Respira."
"119… Por favor."
De repente Moochan dejó de agarrarlo y saltó al camino de entrada. Al
mismo tiempo, un automóvil se detuvo repentinamente hasta provocar que
las ruedas golpearan contra el asfalto tan fuerte que casi salió volando en
su dirección. La ventanilla del conductor bajó casi de golpe y escuchó al
taxista profiriendo malas palabras sobre lo irresponsable que había sido
ese niño. La puerta del conductor se abrió como si quisiera comenzar a
pelear de forma física pero, antes de que el taxista se bajara, Moochan,
que también parecía asustado, volvió a cerrar la puerta del conductor y se
inclinó hacia la ventana abierta.
"Entiendo. Me equivoqué, ¡Pero tengo un paciente que necesita llegar al
hospital! ¡Vaya a la sala de emergencias más cercana!"
Moochan volvió a rodear el taxi y abrió la puerta detrás del asiento del
pasajero. Luego, después de recibir a la abuela de manos de Jooheon,
empujó al chico, que solo respiraba erraticamente, al asiento de al lado y
cerró la puerta con un fuerte azotón. Entonces Moochan se sentó en el
asiento del pasajero y el taxi arrancó rápidamente.
No importa cuán urgente sea, el taxista siguió quejándose sobre lo
peligroso que era tomar un taxi así.
CAPÍTULO 12 • VOL 2
Jooheon pudo relajarse solo después de llegar a la sala de emergencias y
acostar a su abuela en una camilla. Al ver al personal médico apresurarse,
tropezó y dio un paso atrás, a petición de la enfermera de salir y esperar
en la sala de familiares. Joo-heon buscó tontamente en su bolsillo. Había
pagado la tarifa del taxi con el dinero en efectivo que tenía allí, ¡Pero no
recordaba dónde había guardado su billetera después! Moochan, que
miraba desde lejos, abrió la boca con una expresión considerablemente
triste.
"¿Qué estás haciendo? ¿Ya le hablaste a Lee Kang? Ese hijo de puta señor
cuatro hospitales seguro puede ayudarnos aquí."
"¡Solo quiero que mi abuela esté bien!"
Todas las personas a su alrededor, incluído Moochan, miraron a Jooheon
con una completa cara de asombro. Moochan miró fijamente los ojos
vigorosamente abiertos de Jooheon con los suyos llenos de hinchazón. Al
enfrentarse a esa figura, se sintió como un idiota así que lentamente
respiró y calmó su mente. Originalmente era un tipo que hablaba así de
mal, no era su intención.
"Oye, está bien.... Todo está bien, pero tienes que contactar a Lee Kang lo
antes posible. Dame solo su teléfono. No te pediré que lo hagas tú."
"..."
"Yo tengo efectivo, pero dejé mi billetera. En este caso, sería genial si
pudiera pagar todas las facturas del hospital, pero no puedo. Joder, dame
el celular de una vez."
Ignorando a Moochan, que se quejaba una y otra vez, Jooheon se dirigió al
mostrador de recepción. Caminó sin entusiasmo, llorando a mares, pero
Moochan se le acercó, lo agarró del hombro y lo presionó en un banco en
el pasillo. Luego, de repente, se quitó los tenis y los puso delante de sus
pies. Jooheon no había notado que llevaba calcetines, sin zapatos.
"... La abuela estará bien ¿Me escuchas?"
"..."
"Después de presentar la solicitud para su cuarto, comunícate
inmediatamente con Lee Kang. Me quedaré contigo hasta que llegue".
"... Kang está ocupado".
"¿De qué mierda estás hablando?"
Moochan, que nunca antes se había acercado a Joo-heon con un tono de
adulto verdadero, le preguntó nuevamente sobre la razón por la que no
quería llamarle a Kang y luego lo insultó como era su costumbre. Sin
embargo, solamente le apartó la mano y caminó directamente a la
recepción. Seguía usando solo sus calcetines.
Si se comunica con Kang, Kang definitivamente vendrá al hospital de
inmediato. Lo sabe, era un hecho que no dudaba. Así que por eso lo estaba
pensando tanto. Nadie sabía tan bien como Jooheon lo mucho que
intentaba y se esforzaba para ser un hombre mejor. Y además de todo eso,
el terrible orgullo de Jooheon no le permitía extender la mano para pedir
ayuda. Puede llamarle a Kang, más tarde, muy tarde. Cuando necesite
ayuda urgente. No ahora que sigue de pie.
Después de completar el registro de recepción, Jooheon buscó a tientas su
ropa y encontró la billetera en el bolsillo trasero de sus pantalones. Contó
la cantidad de dinero que tenía en su cuenta hospitalaria en este momento
y luego soltó un suspiro verdaderamente inmenso. Aún así, el apoyo que
tiene para los gastos médicos parece bastante estable por lo que si tiene
dificultades durante unos meses, algunos tantos meses, podrá pagarlos
todos. A menos que sea una enfermedad demasiado grave. Jooheon se
quitó el sudor frío de la frente. Sí, todo estará bien. No será una
enfermedad demasiado grave. No debería serlo.
"Necesito información sobre la paciente Kim KooBun."
"Entiendo. Bueno, sospechamos de una fractura de cadera así que primero
tengo que hacerle una TC. Sin embargo, si se ha derrumbado debido a
mareos, es posible que tenga un infarto cerebral así que tendré que hacerle
una resonancia magnética. Lo hacemos primero... Y después procederemos
con la inspección".
"¿ Uh ? ¿JaeCheol?
"¿Qué? ¡Moochan! ¿Qué estás haciendo aquí? ¿Por qué tu cara tiene esa
forma?"
El médico, que solo estaba sosteniendo su cabeza descuidadamente contra
la madera del mueble de recepción, de repente miró a Moochan para
comenzar a hablar con él como si fueran los mejores amigos del mundo
entero. Moochan le extendió la mano y luego llevó al médico a la esquina
más alejada del hospital, habló un rato con él y luego volvió a poner una
postura hosca. Jooheon iba de un lado a otro, caminando con solo
calcetines pero sosteniendo esos tenis en la mano.
"¡Jooheon! Oye mira, está bien. No tienes que llamar a Lee Kang. Solo
siéntate y relájate porque ya todo está hecho. No sabía que mi hermano
estaba en este hospital. ¿No te acuerdas de él? Es un VIP en "8" y dijo que
va a darnos una mano."
"¿Está hecho?"
"Ujum, está hecho. Ahora ponte los zapatos. Tus pies van a comenzar a
doler."
Moochan se inclinó y volvió a acomodar sus tenis en los pies de Jooheon.
"¿Por qué pagaste el hospital? Yo podía..."
"¿Sabes cuánto va a ser de la resonancia? Si tienes dinero, devuélvemelo
lentamente después. No es momento para hacerse el digno ahora." Los
ojos, medio ocultos por sus párpados hinchados, brillaban peligrosamente.
"Conseguiré tu pago por los intereses a mi manera".
Fue absurdo. Ni siquiera habían hablado apropiadamente del dinero y ya
estaba diciendo cosas sobre intereses. Miró a Moochan, con los ojos
fruncidos y chasqueó su lengua como si estuviera muy alterado por lo que
acababa de decir. Sin embargo, después de todo se trataba de Moochan.
Que hablara decentemente sería un milagro.
"Hecho.".
"¿Eh! ¿A dónde vas? ¿No habías terminado con la hoja de registro?"
Cuando se levantó de su asiento y se dirigió al mostrador, Moochan estaba
confundido y agarró los zapatos que parecía no quererse poner aunque sus
pies se resbalando una y otra vez debido a la forma del suelo. Jooheon no
se preocupó por él y midió la cantidad de dinero en su cuenta corriente. Si
utilizaba los ahorros que tenía para la matrícula de Hee-ju, parecía que
podría obtener lo suficientemente como para la tarifa de hospitalización. Si
la situación no funcionaba, entonces podía comunicarse con Kang y
pedirle prestado a él. No va a recibir ayuda de un tipo como Hwang Moo-
chan que ni siquiera fue amable con él en ninguna otra situación. No sabe
que tipo de concepto erróneo se está haciendo Moochan de él, pero la
razón por la que Jooheon no le habló a Kang no fue porque estuviera
avergonzado de su situación o porque no estuviera seguro de que lo
ayudaría. Fue porque aún podía resolverlo por su cuenta.
"Quiero cancelar el pago de hospitalización."
"¡Joder, te lo estoy dando como un regalo! ¿Por qué le rechazas?"
"¿Por qué debería tomar tu dinero? ¿Crees que soy un mendigo?"
"Yo no..."
"No quiero quitarte dinero, no quiero pagar intereses. Solo quiero... Que
me dejes en paz."
Moochan era del tipo que le mostraba todo tipo de desprecio incluso
cuando trabajaba en "8" y le pagaban por trabajo justo. No sabía qué
pasaría si recibía este dinero ciego de manos de él. Inmediatamente le vino
a la mente el suelo del gimnasio por donde subía el aire frío. El miedo que
tuvo, la impotencia. Y podría soportarlo si fuera directamente para él
porque era muy fuerte, pero, en ese momento Moochan mencionó el
nombre de su hermana en el gimnasio. Dijo que se querían divertir con
ella. Una chispa salió de los ojos de Jooheon y luego golpeó bruscamente
la mano de Moochan que sostenía su muñeca y se dio la vuelta otra vez.
Incluso en estos momentos, la brecha de poder no se puede superar, pero
la ira se extendió cuando Jooheon se mordió los labios.
"¿Realmente me veo como un estúpido? ¿Crees que he olvidado todo lo que
me hiciste? ¿Por qué querría ayuda de alguien como tú? Maldito, idiota. Es
mejor robar e ir a la celda en lugar de deberte dinero a ti." No podía
vencerlo con fuerza, así que en lugar de golpearlo volvió a morderse el
interior suave de la boca. Jooheon, que siempre estaba un poco deprimido,
no sabía que existía una llama tan poderosa burbujeando desde la base de
su pecho. Sin embargo, no pudo escuchar su voz defendiéndose porque su
estúpida y fea cara estaban hinchadas. "Prefiero morir."
"Yo... Yo..."
"..."
"Si no te gusta tener una deuda, entonces no me tienes que pagar."
"Dije que no..."
"¡Incluso si no te gusta, tómalo, joder!
Gritando, de repente Moochan tiró al suelo los tenis que sostenía todavía
entre las manos. La muñeca de Jooheon, que había sostenido todo el
tiempo, fue arrojada y tirada a un lado para luego darse la vuelta y salir
rápidamente del vestíbulo. Pisando con demasiada fuerza y rabia. Jooheon
perdió las palabras por un tiempo y miró hacia atrás. Con el pecho
subiendo y bajando descontroladamente.
Jooheon fue al mostrador y tomó el recibo. No puede devolver el pago
porque ya estaba pagado, pero era para comprobar cuánto le debía
exactamente. El costo del examen fue más caro de lo que pensaba y, sobre
todo, la sala que le había conseguido era una habitación individual. De
esta manera, incluso si tomaba los ahorros de toda su vida y vaciaba la
cuenta bancaria, la cantidad era insuficiente.
"Ah, disculpe ¿No se puede cambiar a una habitación para seis personas?"
"Ahora no hay lugares vacíos en la sala para 6 personas".
"¿Tiene una habitación para cuatro o dos? No puedo permitirme esto..."
"Mañana por la mañana saldrá una habitación para cuatro. Sin embargo,
ya ha sido prepagado por lo que si quieres transferirlo tienes que cancelar
el pago y volver a hacerlo. ¿Tiene una tarjeta de pago?"
Sacudió la cabeza en silencio. Jooheon, quien dejó atrás al personal con
una expresión vergonzosa, suspiró profundamente y luego sollozó una
última vez. Pensó que sería vagamente caro, pero el costo de un hospital
universitario estaba más allá de su imaginación.
Jooheon, que se dirigía a la sala de emergencias con el rostro tembloroso,
se encontró con un par de zapatos para correr que estaban tirados en el
vestíbulo del hospital. Después, se limpió las lágrimas y cambió su
expresión.
CAPÍTULO 13 • VOL 2
"¿Anoche? ¿Por qué no llamaste de inmediato?"
"... No hubo ninguna situación urgente".
La TC y la RM de pelvis se realizaron por la mañana así que se quedó
despierto toda la noche cuidando a su abuela hasta que finalmente llegó la
hora de ir a la escuela. ¡No había forma de que pudiera ocultar su estado
de Kang porque se tambaleaba de un lado para otro y tenía un tono negro
intenso debajo de los ojos! Jooheon habló cuidadosamente sobre su abuela
porque de todos modos se lo iba a contar. Se rompió la articulación de la
cadera, requirió una cirugía y se extendió el período de su hospitalización.
Ya no estaba al alcance de Jooheon.
"Pero ¿Cómo puedes solo...? ¿Qué hospital fue? ¿Por qué no me llamaste?
Dios, espera un minuto. Haré una llamada rápida y vendré".
Jooheon tomó su teléfono celular y miró a Kang salir del salón de clases.
Fue una situación reconfortante y a la vez, bastante extraña también...
Había dejado de lado toda la historia de Moochan porque, para poder
hablar sobre la ayuda que le había brindado en el hospital tenía que
empezar a contarle de Moochan, merodeando a su alrededor
recientemente. Era obvio que no quería hablar de ello precisamente ahora
por lo que intentó que eso pasara de largo. Después de lo que pasó con el
CCTV del café, no quería parecer como que lo había protegido de Moochan,
pero se llevaban bien en secreto.
Entonces, la puerta del aula se abrió de nuevo. Jooheon, que estaba
inclinando la cabeza de un lado para otro, pronto se quedó muy quieto
mientras hacía una especie de contacto visual involuntario con Kang.
"Le pedí un cuidador especial a tu abuela. Vayamos juntos al hospital
después de la clase de hoy. No te preocupes por el costo de la cirugía
porque los hospitales tienen muchos sistemas de apoyo. Me dijeron que
tenías que cancelar lo que pagaste por adelantado".
"Necesito una tarjeta de pago para cancelar."
Mientras murmuraba, Kang, que no sabía cuál era la situación, respondió
con una voz ligeramente perpleja: "¿La necesitas? No estoy seguro de los
detalles."
"Um..."
"El equipo médico se comunicará contigo desde el hospital si pasa algo
importante. También lo va a hacer el cuidador. Pueden querer hablarte por
teléfono varias veces, así que verifica la configuración para que no suene
en clase".
Sacudió la cabeza y sacó su teléfono celular del bolsillo de su pantalón.
Era hora de asegurarse de que estuviera en silencio y volver a guardarlo en
su lugar, como le había dicho...
Jooheon levantó la cabeza con asombro por el fuerte sonido de unos
golpes. Era el ruido que producía empujar la puerta del aula, que era
corrediza, de un modo bastante desorganizado. Todavía era temprano, por
lo que los pocos niños sentados en el aula miraron hacía esa dirección casi
al mismo tiempo y allí, para desgracia suya, estaba un animado y violento
Moochan. Y como si conociera el asiento de Jooheon a la perfección,
caminó directamente hacia él sin importarle mirar a su alrededor antes de
hacer eso. En el camino, sin embargo, podía ver que tenía la cara en alto y
los ojos moviéndose en todas direcciones como si estuviese tratando de
encontrar a Kang. Moochan tuvo el impulso de caminar hasta la nariz de
Jooheon pero, cuando alcanzó un radio de aproximadamente 1 metro, el
hombre que tanto esperaba lo detuvo.
"Hwang Moo-chan, ¿Qué está pasando?"
"¿Por qué lo cancelaste?" Fue una respuesta que no tuvo nada que ver con
la pregunta de Kang. Jooheon miró a Moochan sin comprender y luego se
dio cuenta de lo que estaba hablando. Quizá fue por la notificación de que
se canceló el pago de las facturas del hospital. "¡Lo sé, maldita sea!
Entiendo que prefieres a Lee Kang. ¡Pero mi dinero está limpio, perra! ¿No
es mi más limpio que el dinero que obtienes vendiéndote a Lee Kang?"
Las últimas palabras fueron tan bajas que solo los tres, Jooheon, Kang y
Moochan, pudieron escucharlas. La cara de Jooheon se enrojeció ante la
crítica del hombre y Kang, que se levantó bruscamente de su asiento
ocasionando que la silla cayera detrás de él, agarró la mano de Moochan
hasta provocar que hiciera un ovillo con la boca y después, que intentara
zafarse.
"Oye, ¿Qué estás haciendo? Hey ¡Suéltame bastardo! Demandaré de
inmediato a toda tu maldita familia ¿Eh? ¿Qué te parece? Veamos cuanto
poder tiene tu maldito abuelo."
"Te dije que te alejaras de Yeo Joo-heon".
"Primero que nada, no cumpliste la promesa. ¡Dijiste que vendrías
personalmente a la reunión! ¿Acaso lo hiciste porque tenías muchas ganas
de ver como aplastaban mi cara así?"
El rostro de Moochan seguía siendo un desastre, pero Kang pareció notarlo
tardíamente. Frunció el ceño y poco a poco soltó el agarre que tenía contra
él, igual a si de pronto pensara que no valía la pena.
Con un movimiento exagerado, Moochan sacudió el cuello de su camisa
arrugada y escupió de inmediato en el suelo del aula.
"...Lo olvidé porque estaba ocupado. Envíame de nuevo la fecha y el lugar".
"Si quieres ir, búscalo tu mismo. Pero mientras tanto, fallaste. ¡Fallaste así
que no puedes hacer que yo me aleje de Yeo Joo-heon!"
"No presiones tu suerte... A menos que quieras llevar tu rostro deforme
durante más tiempo".
El contenido amenazante en el tono fresco y pulcro de su voz, era
completamente inusual y diferente al hombre de siempre así que Joo-heon,
de la nada, sacó un leve gemido sin que se diera cuenta. Tragó saliva y
trató de no ponerle tanta atención a la discusión, pero sus ojos gritaban
que continuara pendiente de la fuente del sonido. Fue la risa fuerte de
Moochan la que rompió la tensión que permaneció en el salón durante
todo este tiempo.
"No tengas cuidado. No tengo ninguna intención de decir que ya no me
gusta Yeo Joo-heon".
Sin previo aviso, la mirada de Moochan se volvió hacía la de Jooheon, y él
no pudo ocultar su mirada avergonzada cuando de repente se encontró
con él y le guiñó uno de sus ojos. Sin embargo, se concentró en mirar el
reloj colgando en la pared del salón de clases en un intento por no sentir la
mirada ardiente fija en su cara.
"No me hagan dar más vueltas".
Fue una palabra con tintes dramáticos con la que le dio fin a la pelea.
Audazmente, Moochan, quien volvió a arreglar el uniforme que traía
encima, se dio la vuelta y salió del aula con un paso considerablemente
rápido... La mitad de su mente estaba mirando a la puerta principal del
salón de clases y luego, los rasgos pulcros de Kang aparecieron frente a su
nariz para ocupar la otra parte.
"Creo que tenemos mucho de que hablar."
Los ojos de Kang se curvaron finamente y se trazó una bonita línea en su
boca. Definitivamente es una sonrisa amistosa creada para los ojos de las
personas chismosas del salón que no los dejan de mirar. Sus palmas están
húmedas y sudorosas y parece que incluso los dedos le están temblando
sin parar. Kang se levantó sin decir una palabra más y salió primero del
aula. Jooheon lo siguió como si lo arrastraran con una correa.
El lugar en el que enfrentó a Kang fue en las escaleras que estaban justo
enfrente del edificio principal. También era una escalera junto al antiguo
gimnasio. Como era un lugar sin gente, podía decirse que se trataba de un
espacio adecuado para tener una conversación sensible pero
considerablemente rápida. Cuando Jooheon vaciló y subió las escaleras,
Kang mostró su disconformidad sentándose en un escalón frente a la
puerta de hierro que conducía a la azotea. Luego palmeó al suelo, como
para indicarle que se sentara a su lado y dejara de parecer tan
infinitamente ansioso por todo lo que pasaba a su alrededor. Jooheon
entonces se sentó junto a él:
"¿Que pasó?"
La pregunta no fue grosera ni cruda, pero era bastante difícil verlo a la
cara. Jooheon no podía hablar fácilmente porque no sabía a ciencia cierta
lo que tenía que responder ni como hacerlo... Comenzó como una
discusión de amigos, pero cuando recobró el sentido, no pudo evitar
compararlo con un niño siendo regañado por su madre.
Poco a poco aclaró sus pensamientos y eligió las palabras que pensaba
eran más apropiadas. Jooheon decidió contar solo la historia importante:
Accidentalmente se encontró con Moochan frente a la escuela y después de
eso, fue a casa, encontró a la abuela en el suelo y salió corriendo de allí
rumbo al hospital. El rostro de Kang, escuchando la historia con atención,
siempre fue terriblemente amable. La apariencia de asentir ocasionalmente
con la cabeza parecía hacerle pensar que creía por completo en sus
palabras, tal como eran, y por eso se sintió cómodo y con un cosquilleo en
un rincón de su corazón. La historia rápidamente llegó a la parte en la que
entró a la sala de emergencias con su abuela. Cuando Moochan llegó junto
a él y dijo que iba a pagar las facturas del hospital.
La frente de Kang se estrechó ligeramente.
"¿Por qué Hwang Moo-chan de repente decidió pagar las facturas del
hospital?"
Era una pregunta para la que Jooheon todavía no tenía una respuesta.
Cerró los labios con cara de vergüenza y luego abrió lentamente la boca
otra vez: "Yo tampoco lo sé. En palabras de Hwang Moo-chan, dijo que era
el precio por haberme acosado antes".
"Ya, ¿Estás diciendo que fue una indemnización?"
Kang murmuró como si lo hubiera hecho para si mismo, levantando la
mano, frotándose la barbilla y tapándose la boca después. Era difícil ver
qué tipo de expresión estaba haciendo ahora mismo porque casi la mitad
de su rostro estaba cubierto por sus dedos. Jooheon, quien se sentó a su
lado y miró de reojo, pronto sonrió torpemente después de escuchar la risa
de Kang resonando bajo.
"Es tan estúpido."
"¿Qué?"
"Hwang Moo-chan".
"Yo también lo odio..."
"No, tú no puedes hacer eso."
Kang cortó la voz resentida de Jooheon como si no quisiera escucharlo
hablar de esa manera. Fue una actitud genial que nunca había visto antes.
Tanto así, que Jooheon no pudo hablar durante un buen rato y solamente
se quedó en silencio, mirando lo que hacía Kang con demasiada atención.
Él estaba todavía sentado, mirando al frente en lugar de mirar a Jooheon.
No podía decir a que parte iba su mirada ni sus sentimientos, pero cuando
Jooheon lo miró y luego tomó su mano, descubrió que definitivamente era
el mismo de siempre. El mismo hombre dulce que lo había ayudado ya una
infinita cantidad de veces en el pasado. Cuando Kang giró la cabeza, las
miradas parecieron hacerse una misma.
"Pero no quiero que te acerques a él..."
"Fue un verdadero accidente ayer. De repente mi abuela se derrumbó y yo
estaba demasiado asustado como..."
"Deberías haberme llamado. No importa lo ocupado que esté, ¡No quiero
que recibas ayuda de esos proxenetas!"
"..."
"En ese caso, llámame. Cuando te suceda algo urgente, contáctame, no a
nadie más. Me dijiste que ibas a hacer eso y yo confié en ti."
Incluso si alzaba un poco la voz, debido a que estaban en unas escaleras
vacías, el sonido sonó verdaderamente fuerte. De seguro no es así y solo
está un poco alterado por lo que sucedió, pero se siente como si estuviera
gritando. Trató de entenderlo de alguna manera, pero a Jooheon también
le resultó difícil tragarse todas las emociones que tenía acumuladas. No
estaba conectado con Moochan porque le gustara, y el hecho de que no se
comunicara con Kang fue un acto de pensar en Kang. Y anoche, su abuela
se desmayó y solo quería hablarlo con calma en la mañana. No era como si
lo hubieran atrapado después de permanecer escondiéndose durante
mucho tiempo.
Kang jadeaba con la cara entre ambas manos. Jooheon, que estaba
mirando fijamente su figura, se mordió los labios y se levantó del asiento.
No importaba cuanto lo pensara, no era algo que tuvieran que manejar así
"¿Qué diablos te enoja tanto?"
"Fue esta mañana que cancelé la factura del hospital cuando descubrí lo
que había pasado". Murmuró, con el rostro aún en las palmas. "Cada vez
que creo que ya tenemos un problema resuelto, resulta que no es así y que
retrocedemos hasta volver a la línea de la que partimos... ¿Tienes idea de
cómo me hace sentir eso? ¿Qué no confíes en mí y no tomes lo que te hace
falta cuando llega el momento para hacerlo?"
Su cara se puso caliente en un instante. Las palabras de Kang estaban
gritando que había fingido no darse cuenta de la situación hasta que llegó
el momento de exponerlo finalmente. No parecía pensar demasiado en
como depender de los demás lo hacía sentir. Después de todo, sin Kang,
tendría que haberse agarrado de la mano de Moochan y trabajar de nuevo
en "8". Tal vez ya no ser mesero, sino un prostituto. Había vivido mucho
con básicamente nada durante toda su vida y todo lo que había logrado
fue porque trabajó noches y días como un maldito perro al que no le
importaba descansar. Se ganó lo que tenía a pulso, pero igual no podía
gastarlo como le gustaría ni ocupar ese dinero para si mismo. Si viviera
así, seguramente tendría esa "Vida sin vergüenza" que ellos gozaban y
presumían pero ¿Por qué todos parecen pensar que está mal tener un poco
de dignidad? Al final, todo es dinero. Pero fue porque no había dinero que
no podía rechazar correctamente a Hwang Moo-chan hasta el final y que
tuvo que escuchar esta crítica de Kang hasta hacerlo sentir como que era
un fracasado. Jooheon levantó la mano y cubrió sus párpados calientes.
Quería esconderse del mundo. Como un avestruz con la cabeza en la
arena.
"Lo siento."
La voz que salió mucho tiempo después, estaba terriblemente dividida y
temblorosa. Jooheon cerró la boca porque no había nada más que decir.
Se dio la vuelta para bajar las escaleras y volver al salón de clase, pero
cuando le sujetaron del brazo finalmente no tuvo más remedio que
permanecer de pie. La mano que cubría sus ojos cayó perversamente para
intentar apartarlo y seguir con sus planes de escape. Pero no parecía ser
rival para la fuerza del hombre que estaba sentado en las escaleras.
"Yeo Joo-heon".
"Lo siento. Ya dije que lo lamentaba. Por... No confiar en la personas y, no
querer ocasionar problemas para los demás. Por ser como soy, por no
llamar, por el dinero, por... Me disculpo por..."
"Me gustas." Fue una confesión repentina. La cara de Kang seguía siendo
tan fría como una pieza de mármol, pero estaba pronunciando palabras
dulces sin contexto con todo su corazón. "Incluso en una situación tan
ridícula como esta, no estoy enojado contigo. No, honestamente, estoy
enojado, pero es por pensar que no desayunaste incluso con ese apetito
que tienes todos los días al despertar."
"..."
"Me gustas, Yeo Joo-heon".
No sabía si debía reírse o enojarse. Sin embargo, las espinas que habían
estado clavadas contra su pecho cayeron cuando comenzó a morderse los
labios como un completo estúpido. Tiró con fuerza de su muñeca, pero
Jooheon fue retenido en los brazos de Kang hasta que le fue imposible
hacer otra cosa. Era increíble que tuvieran la misma edad... Y mientras
estaba abrazado en sus amplios brazos, su rostro no era visible y solo una
voz brotaba contra sus oídos:
"No tomes mis sentimientos como si tratara de hacerte mi rehén... Pero,
por favor, no vuelvas a involucrarte con Moochan".
"..."
"Responde."
"Voy a.."
Era una palabra que no pudo continuar debido a su llanto. Kang no lo
soltó y lo mantuvo acunado a sus brazos durante mucho tiempo. Le dolía
la espalda, el estómago y sentía que se ahogaba cuando lo sostenían en
una posición tan triste. Sin embargo, no era una atmósfera que pudiera
odiar completamente y Jooheon se encontró a si mismo cerrando los ojos y
esperando por él. Fue solo después de unos minutos que sonó la campana
que anunciaba el inicio de cursos. Kang tomó fuerzas y lentamente soltó el
agarre a Jooheon.
"Ya empezó la clase, ¿Estás bien?"
"¿Podemos... Estar otro rato solos? Dicen que estar en la enfermería es un
pequeño privilegio de un colegial."
"¿Entonces qué hay de mi?"
"Diré que fuiste mi apoyo".
Jooheon comenzó a pensar en excusas para llegar tarde mientras
caminaba por el pasillo silencioso y luego, volvió a mirar directo a Kang.
Era un hombre mucho más grande que él, con un pecho y unos hombros
que lo hacían lucir como un estudiante de atletismo. Ten inteligente que
era poco probable que se escaparan de una clase nuevamente solo para
estar juntos sin hacer nada y sin embargo, en respuesta a la sincera
excusa de que habían estado juntos en la enfermería, el profesor de la
asignatura a cargo condonó la falta de Kang y Jooheon tan fácilmente que
pensaron que repetirlo podía quedar entre los futuros "Tal vez".
Jooheon, que se preparaba para recibir la mirada desdeñosa de todos,
como si estuvieran mirando un bicho, vaciló y se sentó al final de la fila.
Este parece ser un privilegio trivial del que puede disfrutar en estos
momentos ¿Y eso no significa que las cosas que ha experimentado hasta
ahora con él se convirtieron en triviales también? Mientras pensaba en
eso, cayó sobre su escritorio. Ahora era solo el inicio de la escuela, pero ya
estaba infinitamente cansado como para una eternidad.
CAPÍTULO 14 • VOL 2
Hoy hay una conferencia especial que Kang no puede perderse. Antes del
final de la segunda clase, Kang le pidió permiso a su maestro, tomó su
mochila, dejó sus libros y abandonó la escuela primero que nadie. Una
hora después, cuando sonaron la campana, se abrieron las puertas de
todas las aulas de tercer grado, y mientras los chicos salían corriendo
rumbo a sus casas, Jooheon se mezcló con el flujo y se fue también.
El pasillo estaba lleno de todo tipo de conversaciones, gritos y risas
desenfrenadas. Palabras sobre la tarea u oraciones sobre programas de
televisión. Sin embargo, solo los alrededores de Jooheon estaban en un
completo silencio. Algo así como "soledad en la multitud". En el momento
en que un cierto nombre se adjuntó a todas sus cosas cotidianas, cuando
un apretón de manos o una sonrisa se enredaron en sus momentos
diarios, se renovaron los significados que no había sentido durante mucho
tiempo. Si no lo hubiera conocido a él, probablemente ni siquiera hubiese
llegado a pensar que así era como extrañar a alguien se sentía.
Jooheon sonrió y sacó sus tenis de deporte del casillero.
"Oye, ¿Ya vas a cambiarte?"
Nuevamente terminó por sorprenderse y mirar hacia el lugar donde se
escuchó esa voz. Moochan estaba allí, apoyado contra el largo casillero.
Los brazos cruzados y una sonrisa extraña dibujada sobre la boca.
Pasados unos días, la hinchazón había remitido bastante y ahora parecía
un rostro que lentamente volvía a su forma original. Aunque todavía había
costras de sangre por todas direcciones. Jooheon, quien intentó volver a la
normalidad después de mirar atónito lo maravilloso de su proceso de
curación, se rascó la cabeza y volvió la atención a sus zapatos.
"Ahora entiendo la razón por la que no querías utilizar los míos".
Parecía que Moochan seguía bastante enojado por los tenis que nunca
aceptó en el hospital. El joven revoloteó a su alrededor, alcanzando a
Jooheon en un segundo, quien caminaba rápidamente hacía la puerta sin
mezclar otra palabra con él... Hace solo unos días que Kang y Joo-heon
tuvieron un momento complicado por culpa de ese niño así que Kang,
cayendo en sentimientos malos, pidió que no tuviera ninguna otra cosa
que ver con Moochan, y honestamente era una petición que de verdad
quería cumplir.
Era el momento de avanzar, manteniendo la boca cerrada y pensando en
cumplir todavía con lo que había acordado... Pero entonces le sujetaron del
cuello de la camisa. Jooheon comenzó a toser vigorosamente y luego miró
hacia atrás completamente asustado. La persona que sujetó su cuello sin
decir una palabra y se inclinó para volver a pedirle la palabra, había sido
el mismo que no lo dejaba de molestar:
"¿Ya no vas a ir al café?"
Una vez más, Jooheon, que solo estaba mirando a Moochan sin decir una
sola palabra, tomó su mochila contra su pecho y volvió a dar un paso para
atrás. Le había dicho un montón de veces que no volviera al café y que
evitara hacer todo tipo de contacto visual con él, pero parecía que lo había
visitado de nuevo constantemente porque de otra manera no se hubiera
enterado de su renuncia. La boca de Jooheon estaba rígida debido a la
irritación que estaba sintiendo otra vez.
Cuando estaba en la escuela, se servía del cuidador que le había
conseguido Kang, pero por la noche Jooheon iba y trataba de cuidar a su
abuela tanto como le fuera posible. Naturalmente, el café estaba
abandonado y ya no producía verdaderas ganancias. La dueña del café
estaba pensando en reducir la carga laboral y de pronto comenzó a
portarse demasiado cortante con las palabras que intercambiaba con
Jooheon. Muchas veces, como si intentara sacarle el tema, le recomendaba
otro tipo de trabajo y también, que buscara otro tipo de habilidad.
Afortunadamente, Kang le presentó un trabajo a tiempo parcial como
asistente de oficina en el hospital universitario. ¡Era el mejor trabajo a
tiempo parcial porque era un horario accesible y podía hacer rondas en la
sala de su abuela por la noche! Pero como no tenía la intención de contarle
a Moochan cada una de las circunstancias existentes en su vida, Jooheon
mantuvo los labios cerrados otra vez y caminó en otra dirección. Estaba
bajando, casi corriendo, y luego se fue derecho a la parada del autobús sin
mirar atrás. Moochan volvió a sostenerlo del cuello. ¡Era un acoso que no
había sufrido ni siquiera en la escuela primaria! Jooheon, con la espalda
doblada, miró a Moochan, todavía más molesto que al inicio.
"¿Qué pasa contigo?"
"¿¡Por qué me estás ignorando después de todo lo que hice por ti!? Además
¿Por qué no solamente vas y tomas un taxi?"
Moochan escupió en la calle, murmurando palabrotas que no pudo
entender a la primera. Jooheon, quien levantó su cuerpo adolorido, tocó su
cuello con el rostro arrugado y se lo sobó de arriba para abajo. Todo lo que
hizo por él, fue lanzarse a la carretera y tomar un taxi.
"Yo quería ser agradable contigo, pero despreciaste mis zapatos y luego
eliminaste la factura del hospital. ¡Casi pierdo todo lo que tengo tratando
de salvar a tu abuela!"
"¿Qué quieres que haga entonces?"
"Joder, ¿Tal vez empezar a agradecerme?"
"Gracias."
"¡Gracias no es suficiente! ¡Tienes que mostrar tu maldita sinceridad!"
Moochan gritó como si se estuviera desquitandose de todo lo sucedido
mientras hablaba. Como gritaba, a Jooheon ya le dolían los oídos y su
cabeza había comenzado a sentirse tan incómoda que simplemente se
Inclinó y empezó a fruncir el ceño. Pensó que gritaría más, que lo
golpearía, pero Moochan prefirió quedarse quieto, jadeando como si
alguien hubiera presionado el botón de "Stop". Todavía estaba enojado,
pero tampoco significaba que quisiera lastimarlo o comenzar a pelear allí
con él. Tenía mucha ira y lo demostraba colocando presión en los
músculos de su mandíbula.
"¿Qué tipo de sinceridad quieres?"
"Quiero que me digas solamente ¿Dónde trabajas ahora si dejaste el café?"
"No planeo volver a trabajar en 8".
"Joder, ¡No estaba hablando de eso!"
Un profundo suspiro se filtró sin permitirle tener el tiempo suficiente para
soportarlo. Levantó la mano con cansancio, se frotó la cara y abrió
lentamente la boca para decir: "Estoy en el hospital estos días, cuido a mi
abuela".
No sacó a la luz la historia de su trabajo a tiempo parcial, pero tampoco
mintió del todo. Moochan, quien miró a Jooheon con sus ojos entornados,
sonrió y le tocó la mejilla suavemente con uno de sus dedo.
"¿Nos vemos frente al hospital más tarde? A las 8 en punto".
"¿Qué? ¿Por qué?"
"Dijiste que me mostrarías tu sinceridad".
La voz de Kang, diciendo que no quería que volvería a salir con Moochan,
pareció sonar nuevamente en sus oídos hasta dejarlo terriblemente en
blanco... Un vehículo pasó junto a Jooheon, que se mordía los labios sin
responder, haciendo un fuerte sonido de motor que ni siquiera alcanzó
para despertarlo. Debía ser agradecido, dijo. Agradecido porque Moochan
tomó un taxi al hospital en lugar de Jooheon, agradecido porque sujetó a
su abuela y dio la dirección. Sí, solamente se trataba de mostrarse... Lo
suficientemente agradecido para ser libre por fin.
Jooheon asintió lenta y levemente. No se puede evitar hacer algo como eso
porque Moochan lo ayudó. Será la última vez que algo igual a esto suceda
y entonces, podrá abrir otro capítulo en su vida. Uno mejor y que
definitivamente no lo incluya a él. Sin embargo, Moochan, que había
estado comprobando muchas veces que realmente estuviera de acuerdo
con el plan, se alejó con rapidez de la parada, saltando y sonriendo con
más entusiasmo del que necesitaba demostrar. Asustado de que le diera
los motivos suficientes como para cancelarla de nuevo.
"¡A las 8 en punto! ¡Frente a la entrada principal del hospital!"
Después de luchar con el flequillo que le caía contra la frente, Jooheon
pudo ver a Moochan, quien casi se había caído por ir corriendo como un
tonto, corrigiendo su postura y mirando directo a los ojos de Jooheon
desde la distancia. Sin prestarle atención, sacó el celular que tenía en el
bolsillo y lo prendió porque... Se preguntaba si debía decírselo a Kang.
"Por favor, no vuelvas a involucrarte con Moochan".
Fue hace apenas unos días cuando se lo dijo, pero todavía podía sentir su
voz temblando y sus ojos brillando con completa desesperación.
El pecho de Jooheon estaba apretado y los dedos le empezaron a temblar
porque entendía que Kang era demasiado sensible a Moochan... Y que él
había provocado que fuera así en primer lugar. Era natural que Kang
estuviera a punto de estallar con el puro hecho de escuchar su nombre
¿Pero que más puede hacer a estas alturas? A veces es mejor deshacerse
de los problemas enfrentándose directamente a ellos. Además, si le dice a
Kang que esta será la última vez, lo entenderá bien porque es bastante
lindo cuando se trata de él.
Jooheon abrió una ventana de mensaje para Kang:
[Quiero decirte algo muy importante, lo que pasa es...]
Los dedos que se movían sobre el teclado se estremecieron y se detuvieron
unas cuentas veces hasta que terminó por borrarlo todo. Era un mensaje
que se sentía frío a diferencia de lo habitual. Expresiones que ni siquiera
tenían un puñado de calidez y que lo hacían parecer culpable. Luchó
contra la ventana de mensajes abierta, pero pronto no pudo pensar en
nada más que poner y terminó por volver a guardar el teléfono en el
bolsillo. Los sentimientos transmitidos a través de textos son de alguna
manera engañosos así que, para evitar malos entendidos, pensó que sería
mejor hacer una llamada.
CAPÍTULO 15 • VOL 2
"¿No viene hoy tu amigo guapo?"
"Kang está ocupado ¿Por qué? ¿No te gusta estar conmigo porque no soy
tan guapo para ti? "
Cuando la abuela se rió levemente de la broma de Jooheon, hubo un
empañamiento en su sistema respiratorio que le provocó toser otra vez.
Kang había llegado a la habitación del hospital el día anterior y se hizo
cargo de la abuela de Jooheon. Le presentó a un doctor especializado,
programó la segunda cirugía e incluso entrevistó a un cuidador antes de
contratarlo. Aunque Jooheon vive con su abuela, tiene un poco de
problemas tratando con los adultos así que, no pudo evitar sorprenderse
cuando vio a Kang actuar tan refinado, serio, profesional y a la vez, ser un
encanto con la abuela. Fue aún más sorprendente que se comportara tan
lindo como para hacerle pensar que esa faceta no encajaba en absoluto
con su tamaño.
Kang fue la primer persona que Joo-heon presento como su amigo y,
debido a que era bastante bueno hablando, a la abuela pareció gustarle
demasiado desde que cruzó el umbral y dijo "Hola".
Jooheon ordenó los documentos en la mesita de noche de la habitación del
hospital y miró el reloj. Ya eran las 7:45. Kang, que estaba tomando una
conferencia especial, posiblemente seguía adentro del salón tomando notas
o grabando las palabras del maestro. Piensa que sería mejor hablar con él
directamente antes de ir a encontrarse con Moochan así que, mientras se
mentalizaba, frotó ansiosamente la pantalla del teléfono móvil una y otra
vez. Si no podía llamarlo, entonces optaría por un mensaje de voz.
Era hora de elegir una palabra para enviar.
Pero se escuchó un ruido en la puerta de la habitación del hospital y,
antes de que dijera que entrara, la puerta se abrió de par en par y mostró
una figura completamente inesperada.
"... ¿Hwang Moo-chan?"
"¡Hola abuela! ¿Me recuerdas?"
Moochan, vestido con un elegante traje, sostenía un ramo que media más
que la parte superior de su cuerpo mientras que con la otra agarraba una
gran caja de ginseng rojo que parecía venderse al por mayor. Confundido,
Jooheon se levantó de su asiento tan rápido que se golpeó las rodillas
contra la mesa hasta gemir de dolor, pero Moochan se acercó rápidamente
a su abuela sin perder el tiempo.
"Abuela Kim Koo - bun , corrí al hospital en el mismo taxi que usted, ¿No
se acuerda de eso?"
"Tú... ¿Cómo sabes el nombre de mi abuela?"
"Te escuché cuando hacías el papeleo."
Moochan, quien sonrió con una expresión bastante incómoda, vio a
Jooheon por un momento y después levantó el ramo y la caja de ginseng
rojo mientras se ponía a reír. Tal vez de un chiste en su cabeza.
"Toma mucho ginseng rojo, abuela. ¡Eso ayudará a que te mejores en un
instante y sin hacer mucho esfuerzo realmente! Los tengo en todo tipo de
presentaciones. Bebidas, galletas y esencias también. Por favor, espero
pueda comer un montón de todo esto a su gusto mientras yo tomo
prestado a su nieto por un ratito nada más. Ya sabe, hay algo urgente que
necesito decirle a mi amigo."
"¿Quién va a ser amigo de...?"
Quería gritarle algo como "¿Quién sería amigo de un maldito mal nacido
como tú?" Pero no parecía apropiado hacerlo justo en la habitación del
hospital. Cuando vio a Jooheon, quien finalmente logró tragarse sus
quejas, Moochan se rió y señaló el reloj. Eran las 8 en punto. Le había
prometido reunirse con él a las 8 así que no pudo decir que no.
Jooheon fue sacado por Moochan, quien había decidido sujetarle de la
muñeca. Era una suerte que el cuidador regresara por la noche.
CAPÍTULO 16 • VOL 2
Era una tienda de ropa dirigida por Moochan. Y justo como la marca de
grandes almacenes a la que fue la última vez con Kang, no había
solamente ropa sino también zapatos y bolsos. Moochan no eligió la ropa
que quería, solo hizo un gesto al personal mientras Jooheon miraba a su
alrededor, pensando que ir a comprar ropa era realmente extraño y un
poco, como una pérdida de su tiempo. Lo que trajo el empleado a
continuación fue una chaqueta beige y pantalones del mismo color que
estaban colgados de una percha. No tenía el pasatiempo de mirar la ropa
de otras personas, así que lo estoy todo el tiempo con ojos aburridos. Sin
embargo, Moochan, quien recibió la ropa del personal, se la pasó
directamente a Jooheon.
"Sal después de cambiarte de ropa".
"¿Yo? ¿Por qué?"
"Joder, solo por una vez ... Cuando hagas una pregunta, deberías ser un
poco más específico. Solo decir " ¿Por qué?" es algo que no me gusta."
Moochan hizo una expresión grotesca y tragó el resto de sus palabras
como si se estuviese pasando el vómito que había llegado hasta la punta
de su cuello. Luego agregaron palabras extrañas sobre "Haz una pregunta
larga" porque al señorito no le gustaba que solo preguntaba "¿Por qué?"
¿¡¡Y por qué le interesaba tanto a ese hijo de puta!!? Sin embargo, podría
deducir razonablemente que si dijera eso aquí, el ambiente sería aún peor
de lo que ya lo era. Jooheon trató de aumentar sus palabras tanto como
pudo con una cara temblorosa.
"... Me pregunto ¿Por qué tengo que ponerme ropa nueva?"
"Porque voy a llevarte a un lugar al que no puedes entrar con un uniforme
escolar. Cámbiate de ropa rápido y sal. No te lo diré dos veces".
La sonrisa que le dedicó, fue feroz . Aun así, por extraño que esto
pareciera, no se veía tan aterrador como lo era antes.
Jooheon miraba la ropa que le ofrece entregado con una cara
completamente en blanco. "No hay razón para recibir esto de ti ¿No vas a
decirme que te lo devuelva oa pedirme que pague intereses?"
"¡Oh, esta mierda! ¡Entonces, si tanto te preocupa, puede usarlo cuando
ingreses y luego te lo quitas y me lo devuelves! ¡Problema resuelto!"
"¿A dónde vamos? Quiero saberlo primero."
"A comer. Vamos a ir a comer arroz".
Le han dicho que los restaurantes muy caros y buenos tienen un código
especial de vestimenta . ¿Estaba hablando de llevarlo a comer un arroz
caro? Las cejas de Jooheon se juntaron demasiado mientras lo pensaba.
Recordó a las azafatas de "8", que siempre chismeaban sobre los clientes
que compraban una comida por valor de varios cientos de miles de wones.
¿Hwang Moo-chan quería hacer algo parecido?
Sacó su ropa, le pidió que se cambiara y que saliera rápidamente, así que
se fue directo al vestuario ... Todo se ajustaba muy bien a su figura para
ser real. Los pantalones, que se cortaban con fuerza en los tobillos, eran
geniales porque estaban hechos de un material bastante bonito. Sin
encargó, cuando llegó el tiempo de quitarse la chaqueta y la camisa,
Jooheon lo dudo por unos segundos largos considerablemente. La
camiseta mullida que Kang le compró antes, era bonita, de buena tela y le
quedaba muy bien a los pantalones. Cuando salió torpemente, con su
uniforme escolar y una camisa que no había utilizado en una mano, vio a
Moochan observarlo, sentado frente a él con la cara en blanco. Se estaba
preguntando si podía ver que no estaba usando la camiseta que quería,
pero su expresión no se volvió feroz sino más bien, en algo que parecía
pura decepción. Al contrario de él, los empleados de la tienda llegaron y
comenzaron a decirle muchas cosas bonitas: Que su camiseta era de la
temporada y que combinaba bien con la chaqueta. Tenía un estilo natural,
le dijeron. Tan natural como el agua. Jooheon iba a tomar unos calcetines
solamente para presumir un poco, pero al ver la cantidad de ceros escritos
en la etiqueta del precio de los calcetines los soltó como si le hubiesen
quemado la mano.
"Ten esto"
Fueron unos mocasines de cuero marrón los que salieron primero. Los
empujó frente a su nariz, los soltó y él los tomó antes de que cayeran al
suelo. Lo que lleva puesto ahora son los tenis que le dio Kang así que la
mirada se le alternaba entre los mocasines y los tenis y luego se volvió
hacia Moochan nuevamente.
"Yo quiero seguir utilizando estos zapatos".
No sabe a que tipo de restaurante quiere llevarlo exactamente, pero la
verdad es que no le importaba mucho. De hecho, no hubo ningún
problema al inspeccionarse y, si se concentraba en los detalles que
parecían minúsculos a simple vista, hasta podía decir que los tenis que
daban dado Kang le daban esa apariencia de "nuevo rico". Se los dio
porque no eran del tamaño correcto, así que fueron los zapatos que Kang
compró originalmente para si mismo. Solo necesita devolver la chaqueta
inmediatamente después de comer, cambiarse los pantalones y listo
¡Asunto resuelto!
Después de calcular sus movimientos, Jooheon devolvió los mocasines de
cuero al personal y pidió una bolsa de papel para llevar su uniforme
escolar. El personal asintió rápidamente y charló con él mientras le
ayudaban. La chaqueta y el pantalón que utilizaba eran de un estilo
casual, por lo que combinaban muy bien con esos bonitos tenis. Tenis bajo
pedido. Quien lo atendía era un vendedor nato así que lo descubrió sin
siquiera preguntar. Jooheon cerró la boca mientras le escuchaba hablar
sobre el tamaño de sus pies como si fuera una novedad o algo por lo que
estar agradecido. Moochan todavía lo miraba como lo estaba haciendo al
inicio.
Jooheon, que pensó que iban a comer ahora porque ya se había cambiado
de ropa, se equivocó. Moochan lo empujó ahora a un edificio que no tenía
un letrero adecuado y que estaba justo al lado de la tienda de ropa. En el
interior, incluso llegó a pensar que este era algo así como un restaurante,
pero no había mesas o personas, solo sillas y un gran espejo en la pared.
Tan pronto como lo sentaron en una de las sillas, un par de personas se
aferraron a Jooheon como si fueran abejas atraídas por la miel que no
sabía que llevaba encima. No podía abrir los ojos correctamente debido a
la bata blanca envuelta alrededor de su cuello ya los rociadores que le
apuntaban por todos lados. No obstante, después de que pasó un time
considerable y abrió los ojos a las palabras "Se acabó", descubrió
horrorizado que su cabello lacio se había convertido en algo esponjoso.
¡Era como el pelo de un perro!
"¿Qué es esto ...?"
"Está fijado con cera, ¡Así que no lo toques!"
Tan pronto como movió su mano, el hombre que arregló el cabello de
Jooheon hace unos instantes gritó como si sus acciones fueron realmente
inconcebibles y luego, le dio un manotazo. Con una mano punzante de
dolor, se miró en silencio en el espejo un buen rato hasta intentar dejar de
sentir terror. Originalmente su pelo era fino, pero ahora de verdad parecía
el pelaje de un animal porque flotaba y tenía una forma raída. Su cara
cambió en una mueca extraña al descubrir que hasta sus labios brillaban
como si tuvieran brillitos.
"... ¿A qué tipo de restaurante vamos a ir?"
Después de murmurar esta pregunta, se frotó la boca con el dorso de la
mano una y otra vez hasta que escuchó el breve grito del empleado. Llegó
corriendo y sostuvo la barbilla de Jooheon nuevamente en lo alto. Era la
primera vez que un extraño le agarraba de la cara con tanta confianza, así
que estaba confundido y lo miró mientras comenzaba a parpadear un
montón de veces. El hombre frotó algo sobre los labios de Jooheon, con un
palito.
"Es un bálsamo labial de color melocotón. Si lo frotas, se esparce y se ve
extraño, así que no lo hagas".
Jooheon respondió sacudiendo levemente la cabeza mientras todavía le
sostenían la barbilla en lo alto. Moochan, que estaba sentado con las
piernas cruzadas en el sofá detrás de él, hurgando en revistas, se levantó y
se acercó a él para mirar la obra terminada . Cuando el empleado se fue,
esta vez miró al joven, quien le giró la cabeza hacia la izquierda y la
derecha, se rió un poco y después golpeó suavemente su mejilla igual a si
le estuviese dando el "visto bueno". Un movimiento que le hizo pensar
"Definitivamente soy un perro".
"Está bien, ahora ya pareces un niño rico".
¿Está felicitándome por parecer hijo de una concubina rica? "
La cara de Jooheon estaba sutilmente distorsionada, pero a Moochan no le
importaba que lo estaba o no. Agarró su muñeca y lo sacó de la tienda
antes de que comenzara a arruinar su nuevo look con alguno de sus
torpes movimientos de manos.
Cuando Jooheon perdió su centro y fue arrastrado de esa manera,
inmediatamente después descubrió como le abrían la puerta del asiento
trasero del sedán estacionado frente a la tienda. Terminó allí, arreglado
como una muñequita y sentado en el auto junto a Moochan. Todavía no
podía averiguar cuál era el dichoso destino así que comenzó voltear para
todos lados hasta que finalmente sacó la cabeza fuera de la ventana.
Mientras lo hacía y apretaba los labios, recordó que ni en la primera tienda
ni en la segunda pudo ver a Moochan pagando por los servicios así que se
preguntó, si tal vez todo era suyo. Y si ese era el caso, entonces, es posible
que vuelva a hablar tonterías sobre el pago de intereses. Hwang Moo-chan
era el tipo que no pasaba nada por alto.
"... Si no te pedi que lo compraras, es un regalo, por lo que no tengo que
devolverlo. De lo contrario puedo proceder legalmente."
"¿De qué mierda estás hablando?"
Le preocupaba que Moochan pagara la factura del hospital de la abuela de
todas maneras, así que buscó en internet y lo encontró: En el contenido de
respuestas legales, encontró muchas palabras difíciles que nunca había
visto en su vida así que solo recordó la oración " Proceder legalmente " y la
utilizó contra él. Después de todo, para Jooheon, Moochan no era un tipo
muy inteligente. Es decir, él no estudiaba mucho porque tenía que
encontrar la forma de vivir, pero Moochan no era para nada así, solo no
tenía cerebro dentro de la cabeza. De Todas Maneras, AUNQUE algo
Pasara o no, Despues De Que View the article decia Que "No Tenia Que
Devolver el dinero legalmente" se sintio Mucho Más Cómodo y se Aferro un
su nueva palabra favorita.
El automóvil pronto entró en el estacionamiento subterráneo de un
edificio. Después de dar vueltas y vueltas y bajar al sótano profundo, el
sedán se detuvo frente a un lugar que parecía un ascensor solo para
invitados. Jooheon salió del auto y miró alrededor del estacionamiento. No
sabía el nombre exacto de las marcas, pero había muchos autos que
parecían no ser domésticos con solo mirar la forma. ¿Cómo sería el
restaurante si esto ya era así? No podía levantarse fácilmente porque
estaba muy ansioso por eso, pero Moochan empujó su espalda y lo metió
en el ascensor. El interior de la pequeña cajita era tan brillante que
incluso podía ver su propia cara y el resto de su cuerpo. Era hora de cerrar
los labios y mirar el piso que se elevaba lentamente abajo de él.
"Mírate, tu cabello parece el de un perro".
"..."
"Bueno pero ... De un perro con pedigrí".
"..."
Quería decirle que él era una mierda.
El ascensor, con un tono que finalmente parecía así como música clásica ,
había anunciado su llegada y la puerta se abrió con bastante lentitud.
Moochan sostuvo la muñeca de Jooheon antes de que saliera , luego
extendió el resto del brazo y presionó el botón de cierre. Solo había dos
hombres en un cubículo cerrado que no se movía. Solamente dos
respiraciones ... Jooheon tropezó y dio un paso para atrás, pero no pudo
encontrar la manera de liberarse de él.
"Puedo ver ... La manera en la que el aire se pone todo tenso alrededor de
Lee Kang y de ti".
"What...?"
"Sí, era algo que tenía muchas ganas de preguntar desde hace algún
tiempo. Cuando te veo, y luego miro a ese idiota de Kang, se siente como si
quisieran comerse mutuamente. ¿Estoy ...? ¿Estoy equivocado?"
Los labios de Moochan se abrieron como una serpiente y luego, una risa
extraña salió de allí "¿Están saliendo?" Y aunque pensó que no valía la
pena caso, Jooheon contuvo la respiración sin que se diera cuenta de que
lo hacía así.
"¿Por qué ... El aire a nuestro alrededor no se se siente de esa manera?
¿Por qué no solamente me ahorras este sufrimiento e intentas algo
conmigo por lo menos una vez ¿Qué crees que será diferente? Digo, yo
también soy un hombre ".
De manera aterradora, como para ponerle mayor peso a sus palabras,
Moochan empujó a Jooheon contra la puerta del ascensor. Su rostro se
acercó demasiado al suyo y luego ¡Bam! Escuchó el sonido de la puerta
abriéndose de golpe hasta hacerlo tambalear. Moochan había presionado
el botón de apertura, pero todavía sostenía la muñeca de Jooheon. En su
oído, que sigue casi pegado al cuerpo del hombre, comenzó a escucharse
una música vibrante. Se sintió como si estuviera sonando desde el piso
hasta el techo, igual a si lo hubiesen encendido hasta el máximo.
¿Realmente esta fue una invitación a comer?Con una mano tapándose los
oídos, frunció el ceño y volteó la cabeza solo para ver a varios hombres
altos y llenos de músculos pararse detrás de él. Hicieron una reverencia a
Moochan en ángulo recto y lo saludaron con las manos después, luego
empujaron con fuerza, en algún lugar que parecía una pared y entonces,
como una puerta giratoria, la pared giró y le llegó de golpe la música que
zumbaba en un ritmo descoordinado. Moochan arrastró a Jooheon hacía
allí.
"¿Dónde estamos? Oye ¿Dónde estamos y de qué demonios estabas
hablando hace un momento?"
Gritó y preguntó, pero Moochan solo se estaba riendo. Parecía que apenas
y lo podía escuchar. A diferencia del exterior, donde el sol aún no se había
ocultado, el interior oscuro brillaba intensamente con una iluminación
psicodélica que giraba hacia todas direcciones. Era increíblemente confuso
y deslumbrante, no era sofocante porque la altura del piso era la
adecuada, pero el espacio estaba dividido como la colonia de una hormiga
y pronto perdió el sentido de la orientación. Las escaleras daban vueltas y
vueltas y el pasillo estrecho y el espacio abierto más amplio aparecieron y
desaparecieron repetidamente. Parece abarrotado, pero también había
cuartos especiales en donde había unas cinco o seis personas sentadas
juntas en un sillón circular. De alguna manera,su estómago comenzó a
sentirse tan extraño que Jooheon tuvo que sostenerlo.
"... Quiero salir".
Trató de quitárselo de encima aplicando fuerza a la muñeca que lo
sostenía, pero eso solo provocó que su piel comenzara a doler debido a ese
fuerte agarre. Con la boca cerrada, frunció el ceño y se agitó de un lado
para el otro mientras el rostro de Moochan se acercaba solamente para
decir en su oído: "Te llevaré con tu amado Lee Kang entonces".
"¿Ah?"
Kang estaba en la academia ahora mismo así que era ridículo ... Pero
entonces Jooheon comenzó a tener miedo sobre eso y recordó tardíamente
que no pudo contactar a Kang para hablarle de Moochan. Y si lo que decía
resultaba ser cierto ...
Aunque dio un paso atrás e intentó alejarse otra vez, Moochan no liberó la
fuerza de su mano en absoluto. En realidad, se hizo tan potente que
Jooheon no pudo soportar hasta el final y fue arrastrado tanto como se le
dio la gana. Ya que duele como si su muñeca se estaba rompiendo a la
mitad, no le quedó más que obedecer mientras se mordía los labios y
sollozaba en un estado de impotencia realmente aterrador ...
El lugar al que llegaron era mucho más amplio y lujoso que las otras
habitaciones por las que han pasado, más brillantes y más calientes
también. Además de la iluminación psicodélica, se desbordó una luz azul,
como un acuario. Gradualmente, los ojos de Jooheon se agrandaron
cuando la vista de una cueva al final del pasillo entró en sus ojos. No era
una luz que parecía la de un acuario, sino un acuario real. Toda la pared
de un lado era una enorme pecera, por lo que la luz azul se reflejaba
hermosamente haciendo olas ... Y en medio de la cueva azul, estaba Kang.
Como si estaba cansado, se estaba cubriendo los ojos con las manos
mientras dejaba los labios entrecerrados. No podía ver bien su rostro, pero
si que era capaz de reconocerlo de un solo vistazo ... Jooheon ni siquiera
se dio cuenta de que Moochan había desaparecido. Debido al enorme
acuario que parecía haber sido cortado directamente del océano, incluso el
gran sofá en el que Kang estaba sentado parecía un pequeño submarino
listo para sumergirse. Era como si las plantas acuáticas se precipitaran
hacia él para abrazarlo. Seis, siete , no, nueve . Jooheon contó el número
de personas que estaban a su lado. Las proporciones de sexos de hombres
y mujeres eran las mismas y sí, probablemente todo el mundo era un
Omega. Algunos estaban arrodillados como si lo estuvieran adorando
mientras que otros caían bajo sus pies y gateaban para luego subir y
oprimirse contra su estómago. Era,como una imagen de esas que
aparecían en los libros de arte o tal vez, como esas pinturas que colocaban
en las iglesias. No podía escuchar nada de lo que estaba diciendo debido a
la música fuerte, pero simplemente parecían estar resoplando. Sus ojos,
sus labios silenciosos moviéndose, todos parecían demasiado alcoholizados
o drogados como para tantear bajo los pies de Kang y lamerle la ropa ...
Fue un gesto de anhelo. Incluso él tuvo sed por alguna razón.
Jooheon, como poseído, se acercó un paso.
En ese momento, Kang, que aún cubría sus ojos con sus manos, levantó la
cabeza. Con la mano que cubría sus ojos, presionó su frente un par de
veces y la masajeó, luego abrió los ojos hasta el máximo. La luz azul del
acuario se reflejó hasta hacer que sus pupilas parecieran increíblemente
azules. Jooheon, mirándolo con atención, se dio cuenta tardíamente de
que no debería estar haciendo eso. ¡Ni siquiera tenía que estar allí para
empezar! Afortunadamente, la mirada de Kang estaba dirigida hacia un
lugar distinto al pasillo donde estaba Jooheon ... Era hora de retroceder
lentamente así que, cuando la mirada de Kang, mirando hacia un punto
inexacto de la cueva con una mirada molesta finalmente se volvió en la
dirección de Jooheon, él se cubrió la boca y salió corriendo ¿Cuántos
pasillos y cuevas ha pasado ya?Su respiración corrió hasta su barbilla y en
un momento dado ya estaba completamente desorientado. No podía tener
una idea clara de hacía donde iba o en que dirección estaba la puerta e
incluso, tuvo que alejar un montón de veces a los hombres que sostenían
su brazo y le pedían jugar con él. Jooheon se paró cerca de la pared, se
quitó el sudor de la frente y, cuando sus pensamientos finalmente se
aclararon, pensó que quizás esta era la "reunión" de la que Moochan habló
antes. Era, justo como pasaba en "8". Es decir, allí tenían un salón para la
gente común y un lugar donde la gente de clase alta iba para tener sexo.
Parecía que el proxeneta más exitoso de Corea finalmente pudo intervenir
en el juego y meter a Kang en él.
"Hola, te ves bonito. ¿Quieres pasar el rato juntos?"
Jooheon inmediatamente un gran peso cayendo sobre su cuerpo. Después
de eso, fue sorprendido por una voz desconocida que le susurraba justo en
el oído. Cuando Jooheon, que había estado apoyado en la pared todo este
tiempo, actuó como el borracho no pudo controlar y caiga con un golpe
sordo contra el suelo, Jooheon se alejó y comenzó a mirar a su alrededor
de un modo terriblemente frenético. Si no ves la puerta, al menos
necesitas un espacio para sentarse y organizar sus ideas para escapar.
Cuando puso los ojos en blanco, una luz fluorescente brillante se encendió
a través del fondo psicodélico . Era un baño. La puerta estaba abierta y la
luz del foco no se había extinguido por completo, como si alguien hubiera
salido recientemente.
Jooheon fue en esa dirección.
"De acuerdo ..."
El baño era considerablemente más ancho que lo que se veía desde la
distancia. Eran dos compartimentos a excepción del urinario exterior, pero
la puerta estaba cerrada en un lado, lo que le indicaba que había alguien
justo allí. Aún así, por la cantidad de insonorización que estaba ocupado
en la construcción de ese lugar, parecía que el sonido de la música fuerte
que sacudía su cerebro se había reducido considerablemente hasta el
punto en que ya era consiente de sus respiraciones. Al entrar en el
compartimento y bajar la tapa del inodoro, Jooheon, que se sentó sobre él,
comenzó a sentir una inmensa cantidad de sudor en la frente y la nuca. Se
frotó con la mano hasta que salió un suspiro que no controló. No podía
entender lo que estaba esperando Moochan como para ponerlo en una
situación como esta. Llevarlo con Lee Kang¿Pensó que se decepcionaría al
ver a Kang en un lugar como este? En primer lugar, fue por culpa suya
que Kang dijo que iría a la reunión. ¿Por qué estaría decepcionado? En un
instante, la enfermedad apareció y Jooheon comenzó a tener dolor de
estómago. Algo punzante que incluso ardió en su interior ... Y luego, solo
escuchó un ruido sordo. Algo duro golpeó la pared del baño y toda la
división tembló a tal extremo que Jooheon se sorprendió. Levantó su
cuerpo y agudizó un poco más la oreja ... Parecía haber un problema en el
siguiente compartimento. ¿Se cayó al suelo una persona borracha?
"Joder, ¿Por qué te escondes en el baño? De todos modos, no puedes
utilizar los pies."
"No ... Yo no ..."
Había tres voces susurrando entre ellos ... Jooheon se sorprendió tanto
que cerró la boca y se hizo incluso un poco más pequeño en su lugar.
"¿Eres realmente la mujer que trajo Lee Kang? Te ves demasiado común y
aún así, allá vas. Siguiéndolo por todos lados como una verdadera perra".
Después de escuchar sus palabras, Jooheon logró tragarse el suspiro que
estaba tratando de salir de su boca por alguna razón ¿Por qué hablan de
una mujer? ¿Alguien estaba con Kang? Cuando lo pensó, que existía la
posibilidad de que fuera una novia o acompañante, su estómago se
estremeció como si se estuviera enfermando de nuevo.
En el espacio abierto de las escaleras, Jooheon y Kang acordaron que
tenían una relación más especial que la de ningún otro ... Pero eso no
significaba que tuviera derecho a evitar que Kang conociera a otras
personas. Siempre fue solo un Beta pobre y de un patético aspecto al que
ayudó ... Y Kang era prácticamente la envidia de todo el mundo, un
hombre rico y además, un Alfa dominante. Al menos, si Jooheon hubiera
sido Omega, podría haber sido un poco más codicioso con él y reclamarlo
como suyo ... Sin embargo, Jooheon era un Beta que no podía hacer nada
de lo que se le venía a la cabeza sin fracasar en el intento. Era una idea
demasiado egoísta pensar que solo tenía que mirarlo a él. Era una
estupidez y cuanto más lo pensaba, más incómodo se sintió al respecto.
Entonces, de repente la sensación de náuseas le pegó en el pecho y lo
obligó a inclinarse. Respiró profundamente una vez y otra vez y se las
arregló para soportar las náuseas, Jooheon empujó con cuidado la puerta
entreabierta un poco más ... De todos modos, ni siquiera sabía quién era
por lo que,
"No ... Uh. Para."
"Oh, vamos. ¿Cómo vienes a una fiesta así con pantalones iguales a estos?
Tan difíciles."
"Por favor..."
"¿Lo rompo? Tengo un cuchillo".
"No, solamente hay que bajarlo un poquito".
La voz de la mujer fue rápidamente enterrada y no se pudo escuchar bien
mientras se reían entre ellos como si fuera algo realmente divertido y
genial . La voz de ella, escuchada brevemente, era muy pequeña, fina y
débil pero, aún así, estaba claro que estaba expresando su rechazo a la
situación. Se escuchaba como Hannah , y eso lo asustó tanto que incluso
se puso a temblar. No estaba lo suficientemente cerca como para darse
cuenta con tan pocas palabras que no se escucharon bien pero, aún así,
Jooheon no pudo moverse para seguir con su huí[Link] no estaba
muy feliz la última vez. Llegó al café por su cuenta, estaba demasiado
triste por la situación de Kang pero tenía una tendencia egoísta a no mirar
a su alrededor más de lo absolutamente necesario. Había una esquina de
ella que le recordaba a Hee-ju ...
Abrió la puerta del baño de madera contrachapada y cerró los ojos. No
importaba cuanto lo pensara, este es un comportamiento irracional y
terriblemente estúpido. Sin embargo, después de pensar en Hee-ju, no
pudo detenerse ni un segundo más. Jooheon se sostuvo del fregadero y
respiró profundamente sin hacer ruido. Luego, después de un tiempo, se
acercó lentamente al compartimiento cerrado y llamó a la puerta.
"Hannah, Hannah, hermana, ¿Estás aquí? Abre la puerta."
El sonido de risitas que se filtraba fuera del compartimiento se detuvo
finalmente. Jooheon no tenía el tiempo ni la paciencia como para esperar
otra vez así que agarró el pomo y lo sacudió repetidas veces. Es gracioso,
pero en estos casos, fingir ser un hermano es lo más útil para llevársela de
allí. Jooheon sabía bien que así sería porque este era uno de los pocos
conocimientos útiles que aprendió en "8".
Por lo tanto, mientras tiraba del pomo de la puerta con fuerza y lo agitaba
de un lado para otro, pudo escuchar el sonido de un cierre y luego un
nuevo gemido. Jooheon levantó la pierna en alto y la azotó contra la
madera hasta hacer que se abriera en un fuerte impulso. Echó un vistazo
rápido al interior:A diferencia del compartimiento en el que entró, donde
solo había un inodoro, este cubículo era espacioso y tenía un lavabo
separado. Había un letrero que decía unisex en la parte exterior del baño,
pero parecía que este compartimento era únicamente para las mujeres.
Jooheon miró el rostro de la chica, inconscientemente esparcido en el
inodoro. Realmente era Hannah.
"Soy su hermano, ¿pueden apartarse?"
Sin esperar una respuesta, se acercó y abrazó con fuerza a Hannah. No,
trató de abrazarla, pero el cuerpo de la chica, caído y frágil, era muy
pesado a pesar de que era una mujer mucho más pequeña que él. Era
hora de intentar despertar a Hannah, quien apenas se tragó el sonido de
una arqueada y luego se sentó en el inodoro para abrazarse a él. Lo miró,
como si no pudiera enfocar en absoluto.
"¿Quién eres?"
"Soy tu hermano. ¿Por qué estás aquí?"
"¡Oh, Hola Oppa!"
El sudor corría por su piel mientras hablaba . Cuando trabajaba en "8",
había personas que se quejaban con la anfitriona casi todos los días así
que, siempre que eso pasaba, el personal de seguridad venía y decía que
era un primo , un hermano o un padre y que si lo dejaban en paz, se
retirarían sin hacer más alboroto. Ahora, cuando lo piensa mejor, tal vez
no fue porque se auto nombraran familiares, sino porque el personal de
seguridad siempre estaba conformado por hombres altos y con muchos
músculos. Él definitivamente no era de esa manera así que puso los ojos
en blanco y tragó saliva. Los dos tipos que estaban frente a él no daban
miedo. Ambos eran pequeños, demasiado pequeñose incluso era algo
ridículo porque utilizaban ropa con patrones ruidosos y descoordinados. Si
vinieron a la "reunión", es porque de ser niños de casa con padres ricos
pero ¿Por qué su ropa es tan mala entonces?
Sin embargo ,, eran dos y él llevaba a una chica inconsciente en los
brazos. Sería bueno terminar la situación lo mejor posible: "Si se hace más
tarde, Kang se enojará. Kang me pidió que fuera a buscar a Hannah". Y la
forma más sencilla de hacerlo es tomando prestada la autoridad de
personas más importantes que él.
Dio un paso adelante, fingiendo ser lo más natural posible y mientras
Hannah se arrastraba cansada y completamente perdida, los chicos que lo
estaban estado bloqueando se alejaron y dieron un paso para atrás. Por
supuesto, al ver que el nombre de Kang los había hecho actuar de una
forma cobarde, entendió que suposición no se había equivocado . Tenía
que salir de este lugar rápidamente, pero no podía acelerarlo debido a la
posición en que se encontraban ahora su cuerpo. Jooheon afiló los dientes
y fortaleció el brazo que estaba sosteniendo a Hannah.
"¿De verdad conoces a Lee Kang? Tu cara es una que nunca había visto
antes".
Los ojos sospechosos del hombre se derramaron sobre él y el resentimiento
surgió incluso en medio de una situación tan sensible. Al menos, confiaba
en que se encontró más cerca de Kang que los muchachos que estaban
frente a él ...
En ese momento, un tono familiar salió del bolsillo trasero de sus
pantalones. Era un tono agradable, pero su corazón comenzó a temblar.
Jooheon buscó a tientas su bolsillo con una mano y sacó su teléfono para
mostrar el cristal líquido frente a los chicos que se interponían todavía en
su camino.
"Miren esto. Me está llamando porque voy tarde. ¿Puedo salir de aquí
ahora?"
No contestó el teléfono, por supuesto, pero la información de la persona
que llamaba era obvia. Kang, y un corazón centelleando con su cara.
Estaba agradecido con Kang por llamarlo en el momento perfecto, pero su
boca estaba seca debido a la ansiedad. Solo esperaba que no estuviera
llamando porque supiera que él estaba allí.
Con su rostro absolutamente palido, salió del baño, cargando a Hannah y
aventando despreocupadamente a los dos hombres que estaban todavía
mirándolo como imbéciles. El sonido de la música, que era terriblemente
fuerte, paralizó los oídos de Jooheon, quien acostó a Hannah en el sofá
largo más cercano. Solo entonces pudo ver su figura correctamente: Los
pantalones tenían media cremallera abajo y su blusa hacía que se le
notaran los senos. Por suerte estaba usando su ropa interior
correctamente, aunque era bastante pequeña. Para ponerle correctamente
el pantalón tuvo que tocar su cuerpo y al final, ya que no quería tener un
malentendido inútil, Jooheon se quitó la chaqueta y se la puso sobre la
espalda.
Ahora la pregunta importante era cómo salir de esta casa de hormigas .
Hannah, que está inconsciente, no puede ser de mucha ayuda y Moochan,
que lo ha arrastrado hasta ese lugar, lo dejó completamente solo y sin un
medio de transporte. Si le hablara a Kang ... Jooheon tragó saliva . Si fuera
con Kang definitivamente lo sacaría de allí rápidamente , pero el problema
era lo que ocurriría justo después de eso. No había excusa que poner por
haber venido hasta allí así que, al final, Jooheon pensó que tenía que dejar
ese lugar por cuenta propia.
Tan pronto como pudo, con una carga llamada Hannan en su espalda,
miró a su alrededor mientras movía la cabeza hacia atrás para ver si nadie
lo seguía. Demonios , su psique está vuelto loco. No podía ver bien debido
a la iluminación extraña ya su visión terriblemente borrosa y sin embargo,
después de un rato de andar sin detenerse, una luz verde brillante le llamó
la atención. A diferencia de otras luces que cambian constantemente de
lugar, esa luz verde permanecía en el mismo sitio y colgaba en la parte
superior por lo que era difícil verla bien. Jooheon leyó el alfabeto escrito en
luz verde con sus ojos entrecerrados. No importaba lo poco que supiera
sobre inglés, entendía lo que eso significaba.
[SALIDA.]
Intentó que Hannah se parara por su cuenta y le puso la chaqueta sobre el
hombro. Envolvió su cintura con fuerza, también sus hombros y luego hizo
que se apoyara contra él. Era una postura que alguien vería como "de
amantes" pero no podía permitirse pensar en ello esta vez.
Sosteniendo a Hannah, se movió lentamente hacia la salida de emergencia
... Aunque no estaba demasiado lejos, se sintió nervioso y sudoroso. Su
mano envuelta alrededor de Hannah seguía resbalando y resbalando así
que la abrazó un poco más firmemente. Al final, cuando llegó a la salida de
emergencia y empujó con lentitud la pesada puerta de hierro, sintió una
brisa fresca que le permitió respirar libremente por primera vez desde que
fue arrastrado al interior. Luego se sintió aliviado y dejó escapar un ligero
suspiro. Empujó primero a Hannah hacía la salida de emergencia, pero
entonces alguien la agarró por el hombro por detrás y la empujó de nuevo
hacía adentro . Miró para esa dirección con asombro, pero al contrario de
ella Jooheon fue empujado hacia la salida de emergencia antes de caer al
suelo.
"Qué...?"
"¿Jooheon?
Un hombre apareció lentamente en su campo de visión y bloqueó la puerta
. Tenía un teléfono celular en una mano y una maleta justo en la otra.
Jooheon se dio cuenta tardíamente de que el tono de llamada seguía
sonando desde el bolsillo trasero de sus pantalones. En el interior parecía
que no podía escucharlo en absoluto debido al fuerte sonido de la música,
pero en ese lugar era bastante diferente. Sin embargo, Jooheon ni siquiera
podía pensar en sacar su teléfono celular de su bolsillo cuando tenía que
mirar directo a Kang.
"Yo..."
"¿Como llegaste aqui?"
Incluso con el sonido de la música dentro de la puerta de hierro, se sintió
como si pudiera escuchar los latidos de su propio corazón en la cabeza.
Aparentemente le estaba hablando en un tono muy amistoso, como de
costumbre, pero sus manos estaban temblando tan rápido como lo hacía
su mandíbula. Frente a Jooheon, que pudo sentarse en una banquita,
Kang se sentó también. Luego se Inclinó y agarró la punta de la barbilla de
Jooheon para revisarlo con detenimiento. Igual a si buscara algo
importante.
"Y estás con esa Omega otra vez".
Kang subió lentamente la mano y se frotó la cara como si estuviese
tratando de mantener la compostura. Jooheon no pudo decir nada
mientras lo miraba con atención, todavía frotando su rostro para luego
hacer lo mismo con su boca ... Jooheon contuvo la respiración
mordiéndose el labio inferior con bastante fuerza. Por alguna razón, duele
como si el interior se estaba retorciendo, por lo que era difícil incluso
enderezar su espalda correctamente.
"Salgamos primero".
Kang, que se puso de pie primero, se acercó a Jooheon. Le dolía el
estómago hasta el punto en que le faltaba el aire, pero después de morder
sus labios con los molares, lo soportó valientemente y pudo tomarle de la
mano para levantarse de su asiento. Kang miró la mano de Jooheon en su
mano por un momento y luego entrelazó sus dedos. Sin embargo, Jooheon,
que había dado unos pasos conducido por Kang hacia las escaleras, miró
hacia atrás una última vez y se agarró de la barandilla.
"Oye, no podemos dejar a Hannah".
Kang, que se encuentran unos pocos pasos de él, siguió la mirada de Joo-
heon hasta detenerse en ella. A pesar de que cayó pesadamente contra el
asiento, Hannah no pudo despertar en absoluto y todavía estaba en la
mañana postura, acostada como un maniquí. Jooheon mordió
repetidamente el interior de sus mejillas y luego soltó sus labios con
ansiedad. Era natural que Kang se enojara porque estaba en un lugar
extraño días después de que le dijo que no debería volver a juntarse con
Moochan ¡Pero eso no significaba que pudiera desquitarse con otra
persona y dejarla tirada así!
"No puedes dejar a una niña en este lugar. ¿Y si le pasa algo?"
"Exacto. Es un lugar donde puede pasar cualquier cosa. ¿No viniste aquí
conociendo eso tan bien?
"No lo sabía ..."
"¿Bueno? ¿Cómo diablos llegaste aquí?"
Cuanto más hablaba, más parecía caer en el pantano. Jooheon se mordió
los labios como si pudieran estar hechos de chicle y después tragó saliva.
Todo esto fue por Hwang Moo-chan, pero no podía decirlo frente a él
porque no quería más odio. Al final, fue él quien violó la advertencia de
Kang y luego le mintió.
"Eso es… "
La idea de que sería mejor no decir nada fue una decisión egoísta con la
que no se siente muy satisfecho. Pero ahora, aunque lo lamentaba, no
había nada que hacer ni que decir al respecto. Jooheon ni siquiera podía
mirar a los ojos de Kang correctamente, por lo que no notó que tipo de
expresión estaba haciendo.
"De acuerdo, salgamos de aquí".
"Pero, Hannah"
"¡Ahora! Yo llamaré a alguien para que se ocupe de eso así que por favor,
salgamos. Por favor."
"..."
Sus manos temblaban suavemente. Jooheon arranca hacia atrás por un
momento, pero no pudo superar la voz tan fría de Kang y comenzó a
seguirlo por las escaleras. Él confía mucho en Kang de todos modos, así
que si dice que llamará a alguien para que se haga cargo de Hannah,
entonces creía en él. Considerando lo que le pasó hace un tiempo era
absurdo dejarla así, pero Jooheon no tenía otra opción.
No sabía cuántos pisos estaban bajando pero mientras pasaba varias
puertas de hierro y pasillos que se veían exactamente iguales, encontraron
un hermoso vestíbulo. Era un lugar diferente de la entrada por donde
había entrado con Moochan. Por supuesto, Kang lo estaba arrastrado
como una muñeca y no le dio nada de tiempo para apreciar el
[Link] a un sedán y luego, la mano del hombre abrió la puerta del
asiento trasero y casi aventó a Jooheon al interior. No podía quejarse, así
que cerró la boca y entró como un niño obediente. Luego, Kang subió,
cerró la puerta y el coche arrancó ... Jooheon miró para el otro lado. El
conductor, que no estaba al tanto del ambiente, estaba viendo sus caras
con la suficiente atención como para ni siquiera encender el radio. Kang
giró la cabeza para ver en dirección a la ventana mientras se sostenía la
barbilla con una mano así que no miró hacia Jooheon ni una sola vez. Sin
embargo, su mano todavía estaba fuertemente entrelazada con Jooheon.
Lo estaba agarrando con fuerza así que incluso sentí como palpitaba.
Mirándolo, era una sensación extraña que era a la vez tranquilizadora ...
El coche se dirigió al frente del apartamento de Kang así que cuando se
detuvo frente al ascensor, en el estacionamiento subterráneo, el hombre se
bajó en silencio y Jooheon no tuvo más alternativa que seguirlo también.
Había mirado el reloj dentro del auto. Eran más de las 10 de la noche y era
hora de volver al hospital, pero sintió que no tenía el derecho de decir eso .
Tomó el ascensor con Kang, pero él no dijo nada hasta que abrió la
cerradura de la puerta y entró en la casa. Jooheon, que lo siguió como un
perrito regañado, cerró lentamente la puerta y volteó para mirarlo.
Y entonces Kang empujó a Jooheon hacia la pared.
"Ugh ..."
Su espalda golpeó con fuerza así que sintió un hormigueo en la espalda.
No pudo gemir en voz alta porque estaba cubierto en sus brazos, bañado
con una luz tenue y encerrado por la pared. Poco después, incluso las
luces tenues se apagaron y la habitación se sumergió en la completa
oscuridad ... No pudo ver que tipo de rostro tenía el hombre y sin embargo,
incluso si la luz estaba encendida o el sol estuviese en lo más alto, no
habría tenido el coraje de verlo a los ojos. Incluso ahora, Jooheon estaba
contando los patrones en el suelo, con la cabeza gacha y la respiración
atrapada en su pecho.
"Te dije claramente, que dejaras de hacer cosas imprudentes."
"..."
"¿¡Entonces qué diablos te pasa!?"
Su puño golpeó la pared junto a la cara de Jooheon así que consiguió
hacer que se encogiera de hombros. Jooheon, asustado, abrió la boca con
cuidado mientras seguía mirando al suelo con la cabeza gacha.
"... Realmente, realmente no sabía que algo como esto pasaría. No fui
porque quisiera ir. Hwang Moo-chan dijo ... Que tenía que pagarle por
ayudar a mi abuela cuando se cayó. Lo hice por eso así que .. . "
"¿Crees que eso tiene sentido? Por Dios ¿Qué no puedes pensar?"
"..."
"¿Creíste que ese tipo había decidido cambiar su actitud de la noche a la
mañana? ¡Me engañaste al ser engañado por esa mierda!"
"Yo no engañé a Kang ..."
"Si no es un engaño, ¿Entonces qué diablos es?"
El sonido de sus gritos mientras rechinaba los dientes hizo que le doliera
el estómago una vez más. Como un tirón ... Tanto así que toda la sangre
de su cuerpo pareció gotear hasta las plantas de sus pies. Jooheon se
quitó el sudor de la frente con la mano temblorosa. Delante de Kang, se
sintió como un pecador sin excusas ... Y sin embargo, como le había dicho,
nunca intentó engañarlo en ningún sentido. ¡Tenía que decirle eso! Pero
sus pensamientos y palabras no eran para nada tranquilos.
"Hwang Moo-chan dijo que íbamos a comer."
"¿Y por qué aceptaste ir? Siempre puedes ir a comer conmigo."
"Yo..."
"Sí, puede que no fuera gran cosa para ti, pero no puedes hacerme eso. ¡No
deberías!"
"..."
"Solo porque me gustas, crees que soy estúpido ¿Él vino por ti o lo estás
mirando en secreto?"
"No, no es así ..."
Kang quitó la mano de la pared pero la used para envolverle el cuello y
luego, levantar la punta de su barbilla hasta muy arriba. No podía hablar,
ni respirar correctamente debido a la mano que presionó su garganta y sin
embargo, solo después de que se vio obligado a elevar la cabeza, Jooheon
jadeó y miró directo a los ojos negros de Kang. Su rostro palido hacer ver
luces brillando frente a él.
"¿Crees que fue fácil para mi vivir con la idea de lo que habías hecho? Y
sin embargo, aunque no pude enterrarlo , no me importaron las cosas
sucias y desordenadas que hiciste porque yo estaba bien con la pura idea
de que de todas maneras , eras tú. Pero, ¿Por qué lo sigues trayendo al
presente? ¿Por qué sigues haciendo todo tan difícil? ¿Por qué no puedes
dejar de hacer esas cosas? "
"¿Qué quieres decir?"
La cara de Kang, que estaba derramando un sonido desconocido, de
repente se acercó y le obstruyó la boca. Fue un acto duro y violento como
para nombrarlo beso . Todavía era difícil respirar adecuadamente cuando
sus dedos le cerraban el cuello con tantas ganas y si trataba de respirar,
en el momento en que apenas abría boca, se tragaba sus labios de nuevo
como si ese fuera parte de su plan. En algún momento, incluso se
preguntó si podía sentir sus lágrimas y luego, el sabor del hierro mezclado
con la saliva lo inundó hasta que quiso vomitar. Jooheon estaba muy
asustado, así que lo golpeó. Lo golpeó con el puño constantemente porque
no podía empujar su hombro, pero no le fue posible escapar debido a la
abrumadora diferencia de fuerza.Más tarde, solo estaba allí. Indefenso y
sosteniendo los brazos de Kang para que al menos dejara de ahorcarlo.
Seguía sin aliento, así que no fue hasta el momento en que el frente de sus
ojos se nubló, que Kang se fue cayendo lentamente y pudo ver sangre
manchando la comisura de su boca. Probablemente, si su apariencia era
terrible, entonces la suya era considerablemente peor .
Kang le dejó respirar tan de golpe que incluso tosió.
Inclinó la espalda y escupió, como si vomitara toda su saliva. Le costaba
enderezar la espalda debido al dolor abdominal que no había sido debido a
la asfixia ... Jooheon respiró hondo y luego, Kang levantó su cuerpo sin
previo aviso. No fue un gesto suave, sino un movimiento que pareció
bastante rudo para poder soportarlo. Le dolía el estómago y finalmente su
cabeza comenzó a dar demasiadas vueltas como para hacer sentir que
podía desmayarse. Jooheon se colgó silenciosamente del cuerpo de Kang y
se dejó manipular hasta que lo arrojó a la cama ... El colchón de Kang era
más duro que esponjoso. Pensó que las camas caras eran mullidas, pero
de hecho, era tan dura que incluso hizo que le punzara la espalda. De
repente recordó haber escuchado la historia de Kang en la escuela.
Cuando le dijo que era dura como un ladrillo.
Deseo decir algo más en su defensa, pero le dolía terriblemente el
estómago. Ni siquiera podía arrastrarse y sus ojos estaban comenzando a
ponerse negros. Rodó y se abrazó el vientre sin darse cuenta de eso, pero
una sombra cayó sobre él en un instante ... Kang subió, lo fun y lamió su
pabellón auricular mientras hacía que finalmente terminara boca arriba.
"Kang ... Para."
"Si te vas a vender, entonces hazlo conmigo ¿Crees que hay alguien que
pueda pagarte tanto como yo?"
No era tan estúpido como para no saber a que se refería así que un
sentimiento de desprecio y vergüenza se disparó en un instante.
"¿Qué demonios dices…? Ugh."
Era un dolor que parecía doler menos que sus órganos internos siendo
torcidos. Jooheon contuvo la respiración y cerró los ojos con fuerza para
no verlo de nuevo. El rostro de Kang, que lamió sus orejas, siguió la línea
de su barbilla, lo besó y luego bajó hasta su cuello. Le lamió la arteria
carótida metió la mano fría bajo su camiseta y entonces, comenzó a
acariciarle tiernamente el estómago, de arriba para abajo una vez, y luego
otra vez hasta que el dolor abdominal, que había sido empujado hasta el
punto en que era difícil respirar, disminuyó y terminó por calmarse. Sin
embargo, mientras le acariciaba, las lágrimas comenzaron a fluir por el
rabillo de sus ojos hasta que incluso sollozó. No sabía por qué este acto
ridículo se sintió tan dulce,ni por qué parecía que este contacto era todo lo
que había estado esperando hasta hoy ... Kang, que lo besó sin descanso,
se despertó lentamente hasta que terminó por quitar la mano de su
estómago y la pasó ahora por sus mejillas para poder limpiarlas . Jooheon
abrió lentamente los ojos, pero el agua que estaba oscureciendo su vista
solo lograba fluir todavía más.
"No llores ... No llores".
Obviamente Jooheon hizo mal, pero las palabras de Kang fueron excesiv as
. "Vendiendo tu cuerpo", ¿Cómo pudo decir eso? ¿Cómo pudo mirarlo de
esa forma y luego decir que era sucio? Poco a poco fueron subiendo las
burbujas de aire por sus pulmones hasta que explotaron y le hicieron
llorar con más fuerza.
"No llores. Estaba equivocado. Lo siento, lo siento tanto".
Aun así, no podía culpar a Kang. ¿Cómo puede hacerlo? Él ... No es malo.
Cuando Kang tragó a la fuerza un grito que pareció surgir desde su pecho,
Jooheon extendió la mano y le tocó la cara con cuidado. Mientras miraba
suavemente sus rasgos distorsionados y pulcros, suspiró profundamente y
se inclinó para besarlo otra vez. "Perdóname"
Sintió el peso de Kang, llenándolo tanto que fue difícil respirar. Sin
embargo, Jooheon cerró los ojos en silencio y lo aguantó.
CAPÍTULO 17 • VOL 2
Existía el sonido de una vibración junto a su cama. El mensaje decía que
había llevado a Hannah, que estaba acostada en el pasillo, a su casa sana
y salva ... Before de dejar el club, al final no pudo poner de lado la request
de Jooheon y lo escuchó incluso en medio de una fiebre que se extiende
hasta su cabeza. ¿Cómo pudo ser tan estúpido? Kang dejó escapar un
suspiro y se tapó los ojos con la mano ... Fue por Jooheon que asistió a la
"reunión" en primer lugar. Para alejar a Moochan de él de una vez por
todas. Fue una de las formas más pacíficas que se le ocurrió para lograrlo
y sin embargo, no estaba conforme con eso de que lo llamara a un lugar de
juego tan entrada la noche.
Como bien sabía Kang, siempre había varios tipos de estas "reuniones"
donde la familia de Moochan proporcionaba horarios de reunión para los
niños de clase alta. Escuchó que había lugares que parecían museos de
arte y muchos otros que te hacían recordar a los salones medievales. Por
supuesto, no son los jóvenes de la tercera o cuarta generación los que
prefieren eso, sino sus padres. El apareamiento abierto de sus hijos era un
producto revolucionario para los ancianos de la familia de clase alta,
quienes no pudieron pensar en ello como una degradación. En realidad,
estaban ansiosos por involucrarse con una familia que pareciera adecuada
en cualquier sentido. Con dinero, con estatus. Por otro lado, era más bien
un lugar aburrido para los que no gustaban tanto de interactuar con otras
personas.
El padre de Moochan usó todos los trucos que aprendió como proxeneta y
por eso logró que tuviera mucho más éxito que los clubes nocturnos de las
personas existentes en la escala común.
Kang no estaba interesado en lo que pudiera ofrecerle, eso era verdad, pero
sí sabía lo mucho que valía su presencia en este tipo de mercado sobre
citas y matrimonios. Debe haber innumerables personas que ni siquiera
han pensado en los enlaces hasta que lo tuvieron de frente, la semilla del
Alfa más codiciado de los alrededores, el hombre que todos quieren pero
que ahora está experimentando muchas náuseas. De todos modos,
prometió asistir a cambio de que dejaran a Jooheon en paz, así que tuvo
que brillar justo como querían que lo hiciera. Lo había olvidado hasta
ahora, pero era difícil soportar este tipo de situaciones incluso si se
trataba de algo que podía ocasionarle un mayor beneficio a futuro. No
había forma de hacerlo bien, más que tomando prestado el poder de la
casa. Era obvio que esta era la forma más fácil de actuar.
Después de recibir el mensaje de Moochan, llegó al lugar un poco más
tarde de la hora que planeaba. Y tan pronto como se abrió la puerta del
ascensor, notó que no era el tipo de "reunión" en la que había pensado en
un inicio. El pasillo de mármol estaba vibrando por el sonido de la música
y los descoordinados pasos de baile. Kang movió la cabeza, pero no se
volvió para irse de allí. Si lo pensaba con cuidado, en realidad este era un
espacio increíblemente cómodo. Es un lugar en el que no tienes que ser
educado ni fingir estar interesado en palabras bonitas. Las feromonas que
se derramaron cuando los hombres de seguridad abrieron la puerta
jugaron un papel importante cuando hicieron contacto directo con su
nariz. No valía la pena dividir a Alfa y Omega así que olía a todos ellos.
Kang recordó a Jooheon, su aroma. No tenía feromonas, pero olía a carne
caliente. Lamentó recordarlo frente a estas cosas repugnantes, pero no
pudo evitar extrañarlo.
Lo quería, justo ahora y justo allí.
En fin... Solo tenía que mostrar su rostro por un tiempo y luego irse.
Bastaba con dejar una presencia fuerte para que ni siquiera se dieran
cuenta de que había caminado por el cuarto por poco tiempo. Kang sonrió,
y lentamente giró el cuello como para quitar un dolor muscular. Había una
habitación reservada para él y seguridad privada que le servía como guía.
Mientras caminaba por el club oscuro, Kang liberó lentamente cada una
de las feromonas que estaba reprimiendo. Era un sentimiento de libertad
que era difícil de sentir porque siempre estaba reprimiéndose, varias veces
a la semana a decir verdad. Pudo ver a la seguridad mirando en su
dirección y tosiendo porque seguramente era una sensación de presión
impresionante. Como si estuvieran cuidando a un monstruo en lugar de a
un hombre. Sin embargo, no había ninguna razón para que Kang fuera
considerado con ellos. Sus feromonas reprimían sus extremidades como si
estuvieran atadas con fuerza porque la mayoría de las feromonas
dominantes son increíblemente intensas. No es solo un nivel que causa
malestar a los demás, es como el aura de una bestia. El miedo que surge
dentro de él cuando siente que puede salirse fuera de control, es real.
Existe. El abuelo se enorgullecía de decir que encajaba perfectamente con
la personalidad de los que estaban en la cima, pero él se sentía similar a
un niño pequeño cuando las consecuencias de la feromona lo alcanzaban
hasta hacerlo pedazos. Por eso aprendió a controlar sus sentimientos
desde muy, muy joven. Por supuesto, no solo aprendió eso, sino que
comenzó a asistir a una clase para superdotados por voluntad propia,
aprendió, inglés, francés, español, estética, administración de empresas y
economía. De todos modos, mientras más trabajara menos feromonas
soltaba y más ocupado se sentía como para no pensar en nada más.
Entonces, sí, fue un sentimiento de liberación después de mucho tiempo
de estar atrapado en su propia piel.
Kang soltó feromonas en su camino y borró otras feromonas repugnantes
cubriéndolas así que, para cuando llegó a la habitación que Moochan
había reservado para él, la seguridad que lo seguía de cerca estaba casi a
cuatro patas. Pasó el pasillo, más música y luces de colores y finalmente
entró en la habitación donde había un grupo de omegas con rostros
terriblemente familiares. La habitación se llenó de dulces feromonas
cuando lo vieron porque eran cachorritos esperándole y clamando por
amor. Chasqueó la lengua de manera molesta. Esas dos personas, cuyas
caras conocía a la perfección eran la nieta del expresidente y la otra la
nieta del actual líder del partido gobernante. Preferiría no saber si eran
una familia como la de Hwang Moo-chan que solo tenían dinero y al final
resultaban ser engañosas así que entró sin decir "Hola". También era un
problema que fueran Omegas, no Alfa. A diferencia de ellos, que pueden
calmarse con medicamentos, los Omega siempre pueden presentar una
extraña emoción con prácticamente nada. Moochan lo había hecho a
propósito. Estaba claro que era una situación provocada para molestarlo.
Kang levantó la comisura de su boca y luego se rió. Si hubiera sido un Alfa
normal, Definitivamente habría estado en una situación que terminaría
saliéndose de su control ¿Pero qué esperaba lograr con un ataque cómo
este?
Kang se acercó lentamente al sofá y se sentó, pero inclinó la cabeza hacia
atrás como si estuviera recostado. Un lado de la pared es un gran acuario,
por lo que la luz azul parpadeante se filtró a través de sus ojos cerrados.
Sentía las feromonas omega corriendo por todas partes. Un rocío de
perfume justo delante de su nariz, ¿Por qué se sentía tan asqueroso
cuándo debió parecerle delicioso? Kang exhaló lentamente y la feromona
que había estado sujetando todavía, la última, se abrió sin
remordimientos. Podía saber cuál sería la situación sin abrir los ojos.
Quizá al principio se estuvieran asfixiando debido a esa situación de tener
algo más denso que el aire rondando el ambiente, como si se estuviesen
tapando la nariz y la boca. Una extraña sensación que es difícil de soportar
y que los hace pensar algo similar a ¿Qué diablos pasa? y luego esto les
obligaría a sujetarse el cuello y jadear. Sin embargo, después de un poco
más de tiempo, su visión se volvería clara nuevamente y una extraña
excitación se filtraría desde algún lugar profundo de sus pechos hasta
hacerlos sentir drogados. Iban a luchar con sensaciones que no podían
controlar así que al final, terminaban sin energía. Kang liberó su feromona
Alfa sin el menor reparo porque quería borrar la feromona Omega que
saldría de ellos con el tiempo. Y aunque sentía una sensación de libertad
impresionante, también rico algo muy parecido a la soledad. Quizá la luz
azul que revolotea en su vista le hacía sentir así, como si se estuviese
hundiendo en un océano... Ah, estar solo le hacía inevitable sentir el olor a
carne que se mezclaba en su interior cuando colocaba la nariz en la piel
del hombre que tanto quería. Kang estaba cansado y tocaba su frente
debido a la excitación ¿Por qué se siente cómo si Jooheon estuviera frente
a él en este momento? Esa carne... El olor a carne está tan cerca.
En ese momento, giró la cabeza hacía la puerta con una sensación que no
podía explicar. Sin embargo, lo que apenas quedó atrapado en el borde de
su campo de visión fue la espalda de alguien que desapareció
rápidamente. A diferencia de la habitación que se balanceaba con luces
azules en el enorme acuario, el pasillo fuera de la entrada estaba oscuro
como el mar profundo. Era una oscuridad que no podía iluminarse
completamente, una iluminación psicodélica que parecía tenue a la
distancia pero que se acentuaba conforme te aproximabas. No había forma
de darse cuenta de la identidad del desaparecido cuando no le había
mostrado mucho de él. Aún con el ceño fruncido, Kang se elevó
lentamente. Ni siquiera sabía quién era y se mantuvo todo el tiempo como
una imagen secundaria. Como una alucinación en un espacio cubierto con
su feromona alfa... Pero hay un olor corporal que flota en la punta de su
nariz. No hay forma de que sea Jooheon. No hay ninguna razón para que
ponga un pie en un lugar así por lo que simplemente imaginarlo, es
ridículo. No obstante, a pesar de que estaba tan seguro, la ansiedad
mezclada con la irritación estaba humedeciendo sus dedos y también los
dedos de sus pies. Lentamente se levantó de su asiento y no, no es que
estuviera ansioso, solo quería echarle un vistazo. Mientras daba pasos
hacía adelante una mano desconocida le agarró la pernera de los
pantalones, pero él solo se sacudió y salió sin dudarlo y sin mirar hacia
abajo ni una sola vez. Parecía que una mano había sido aplastada con el
tacón de su zapato porque lo escuchó crujir, pero no era algo de lo que
tuviera que preocuparse.
El interior del club es una estructura compleja. Una vez dentro, rompe el
sentido de la dirección para que la persona que está allí no pueda escapar
fácilmente. Música brillante y todo tipo de luces y pantallas que oscurecen
el campo de visión y que hacen imposible sentir el paso del tiempo.
¿Debería llamarse un hormiguero o un infierno? Afortunadamente Kang
solo tiene que seguir su propia feromona, lo que le facilitaba enormemente
el paso... Se sentía como en la historia de Ariadna, que ató un hilo y pasó
por el laberinto hasta llegar al centro. Si es así, ¿Cuál es el minotauro que
está buscando? Kang recordó la apariencia de Jooheon y su olor a cuerpo
caliente... No era chiquito, pero debido a que Kang era más grande que el
promedio, la cabeza de Jooheon apenas tocaba sus labios. Como se
alimentaba mucho estaba seguro de que estaba a punto de aumentar de
peso en estos días, pero su cuerpo todavía era muy delgado. No era muy
adecuado para un minotauro. ¿Cuál era la vista de ese chico que vio en el
salón? La altura y la forma de su cuerpo eran similares a las de Jooheon,
pero no es una apariencia distintiva del chico y no podía estar seguro de
que fuera él.
A medida que acercaba al centro del club, las feromonas que dejaba Kang
se debilitaban gradualmente y comenzaba a sentir las feromonas de los
demás, que eran horribles. No es difícil encontrar la salida, pero eso no
significaba que no se sintiera increíblemente lejos. Kang estaba olfateando,
siguiendo esa... Esa sensación a carne que había vuelto nuevamente hacía
él. Fue un acto que no podía entender ¿Por qué estaba deambulando por el
club? ¡Es obvio que no puede ser Jooheon! Pero incluso cuando fue a la
entrada, no pudo rendirse y dio la vuelta varias veces. Mientras eliminaba
el sudor pegajososcon las yemas de sus dedos, su molestia subió
considerablemente a su cabeza. No era lo que pretendía, por supuesto,
pero se preguntaba si estaría bien volver o por el contrario, salir. Aún no
ha encontrado al dueño de ese cuerpo, pero como siempre, se repetía que
no podía ser Jooheon. Aunque estuviera pensando que sí.
Kang decidió ir a la entrada de la habitación donde estaba el acuario...
Pero una luz incandescente brilló brevemente delante de él. Era natural
que la mirada fuera dirigida hacía ese lado.
"¿Jooheon?"
El nombre que murmuró sin su conocimiento quedó enterrado en el sonido
de la música que provocaba que le dolieran los oídos. Kang, estaba
simplemente en blanco. Sin pestañear, extendió sus brazos y notó a
Jooheon, que salió del baño abrazando a una mujer que estaba
semidesnuda. La acostó en el sofá y se inclinó nuevamente sobre ella.
Kang dejó caer la mano contra su pecho y sintió la manera en la que su
corazón pareció estallar. No sería sorprendente que saliera de su boca si
continuaba así. No puso ni una gota de alcohol en su boca, pero su cabeza
dio vueltas y vueltas. ¿La visión borrosa frente a él se debe a las locas
luces psicodélicas giratorias o es por su nerviosismo? Levantó la mano que
estaba sujetando su pecho y se cerró la boca... No fue hasta que el aliento
intermitente y caliente tocó mi palma que supo que todavía respiraba
correctamente.
¿Por qué está Jooheon en el club? ¿Cómo ha llegado hasta allí? ¿Quién es
la mujer a su lado? ¿Por qué la mujer tiene la ropa de esa manera? Las
preguntas sin resolver mordieron su garganta. Ninguna de estas eran
preguntas que Kang pudiera responder porque Jooheon no pudo llegar
hasta aquí de no ser por alguna fuerza mayor que no pudo evitar. Kang,
que se había estado escudriñando a sí mismo, abrió estúpidamente los
ojos ante la nueva pregunta: ¿Qué diablos significa esa mujer al lado? En
ese momento, Jooheon levantó a la mujer y la apoyó, casi abrazándola.
Dirigirse a la salida de emergencia parecía ser su máxima prioridad y
también parecía, más cariñoso de lo que debería ser.
Kang, que lo miró sin dar un solo paso, se dio cuenta de toda la historia
solo después de revisar el rostro de la mujer que se acercaba. La mujer era
Hannah. Jooheon finalmente comenzó a hacer esas cosas sucias
nuevamente. Su rostro, que se había endurecido, se derrumbó en un
instante.
CAPÍTULO 18 • VOL 2
Una vez que recordó la situación de nuevo, se derrumbó nuevamente sobre
la cama. Incluso el nombre de "Hanna" que apareció en la pantalla de su
teléfono celular, le parecía tan terrible que lo arrojó sobre la mesa de un
modo bastante descuidado.
Se reveló el rostro de Jooheon que yacía junto a la tenue luz que brillaba a
través del espacio de cristal líquido invertido. Su rostro, durmiendo,
parecía infinitamente tranquilo. Kang lo miró, y silenciosamente extendió
la mano en su dirección para intentar acariciarlo, pero la luz de cristal
líquido se apagó antes de que pudiera cumplir su deseo de tocarle la piel.
En un instante, la habitación fue devorada por la oscuridad y no pudo ver
el contorno del rostro de Jooheon o tan siquiera aproximar el dorso de su
mano. La habitación de Kang siempre fue así. Está tan oscuro que no
puede hacer nada. Ni siquiera extender los dedos. Kang levantó
lentamente la mano y entonces se tapó los ojos, aunque igual no podía ver
nada.
"¿Por qué…? ¿Qué diablos te falta cuándo te lo he dado todo?"
Y es que realmente era ridículo. La cantidad de la beca se duplicó, le
consiguió un trabajo a tiempo parcial siendo asistente de hospital, cubrió
sus gastos y cuidados hospitalarios de la abuela y lo inscribió a un
sistema de apoyo del gobierno. Quería darle todo lo que estuviera en sus
manos a cada maldito momento de su vida, pero siempre pensó que
Jooheon no lo aceptaría. Siempre pareció que podía hacerse cargo de todo
por su cuenta, pero si no era así, debería haberle dicho que vendía su
cuerpo desde el principio para así salir adelante juntos ¿O es qué esto iba
más allá del dinero? Él podía darle toda su billetera si lo quisiera así...
Salió una risa gigantesca de su boca por lo que Kang, que sentía que ya
había enloquecido, de repente comenzó a hacer crujir sus dientes uno
contra otro...
Yeo Joo-heon es un humano sucio y vulgar. Fue un error doloroso haber
creído en él... Kang bajó la mano hasta volver la oscuridad todavía más
espesa, pero la cara de Jooheon apareció débilmente incluso en unos ojos
que se habían acostumbrado a no tener nada adelante. No hay sociedad en
el pequeño rostro que tiene unas hermosas líneas delgadas y sin importar
que diga que es una cosa sucia, todavía poseía una apariencia limpia y
absolutamente hermosa siempre que se ponía a sonreír.
Kang, quien sin saberlo extendió sus manos, las detuvo antes de llegar a la
cara de Jooheon.
CAPÍTULO 19 • VOL 2
Abrió los ojos porque el día estaba bastante brillante y la luz del sol le
pegaba directamente en la cara. Era una cortina opaca, pero la luz del sol
penetraba en el espacio que estaba expuesto debido a que la tela no se
colocó bien. Jooheon parpadeó vagamente un par de veces, intentando que
su enfoque volviera a lo normalidad lentamente... Pero luego saltó como si
hubiese recordado lo que había pasado durante la noche. Miró a su
alrededor a toda prisa, pero no había ningún rastro de Kang en su
habitación así que Jooheon contuvo la respiración y escuchó con atención
para ver si había algún sonido viniendo desde afuera.
No hubo nada.
"¿Hola...? ¿Lee Kang?"
Se levantó con cuidado de la cama, miró a su alrededor y luego caminó
hacía la cocina, la sala y el vestidor, pero no pudo ver a Kang en lo más
mínimo. Cuando observó el reloj, la manecilla corta había pasado el
número 10. Jooheon negó con la cabeza, pensando vagamente que tal vez
había ido a la escuela y luego recordando que era sábado. Si era así,
probablemente había ido a su casa o a la academia. Fue lamentable que
Kang se fuera sin decir "Adiós", pero también se sintió considerablemente
aliviado de no tener que ver el lado frío de ese hombre porque no sabía si
lo iba a poder soportar.
Jooheon, que se rascaba la cabeza como si se tratara de un hábito, se miró
en el espejo porque su cabello estaba más duro que de costumbre. Ayer se
quedó dormido sin lavarse así que no era una novedad que su cabello
estuviera vuelto un desastre. Parecía que tenía que lavarlo antes de ir al
hospital así que, después de hacer planes sobre su higiene y contar cuánto
tardaría en llegar si se iba ahora, Jooheon regresó al dormitorio para
ordenar la cama. El chico, quien levantó la manta para sacarla y sacudirla,
miró como se marcaba en ella una mancha completamente roja.
Entrecerró los ojos: Había marcas de color rojo oscuro en el lugar en el que
había estado acostado, algo como del tamaño de un huevo o más grande
que eso. Hee-ju tuvo accidentes como estos después de comenzar a
menstruar así que ya había visto un patrón similar esa vez. Esta es una
mancha de sangre. Jooheon intentó recordar si se había sido herido ayer
durante su estadía en el club, pero no había nada. No recordaba haberse
lastimado de tal forma que sangrara así que si es así ¿Está dañado Kang?
Ayer estaba abrazado en la cama con él y no tuvo tiempo de mirar su
cuerpo porque se quedó dormido sin saberlo. Aun así, no parecía que
estuviera herido en ningún lugar...
Jooheon miró la mancha de sangre con cara de desconcierto. La forma y la
ubicación eran similares a las que vio en el futón de Heeju... Jooheon miró
detrás de él sin siquiera darse cuenta de que lo hacía. Como ayer durmió
sin cambiarse de ropa, todavía llevaba los pantalones beige que le dio
Moochan así que a primera vista, no había caído en el color rojo oscuro
que le manchaba el trasero. Sorprendido, Jooheon miró su espalda en el
gran espejo de cuerpo entero que colgaba en el dormitorio. Las mismas
manchas de sangre eran claramente visibles en la almohadilla de la cama.
Arrojó la manta sobre la cama y corrió al baño... Su mano, quitándose los
pantalones, tembló con fuerza. El interior de la ropa, que se deslizaba
hasta el tobillo, tenía manchas de sangre más grandes que las que había
visto en la tela. Jooheon miró hacia arriba y vio la parte inferior de su
cuerpo reflejada en el espejo del baño. Las marcas de color rojo oscuro
también estaban en su ropa interior... La cara de Jooheon se puso
terriblemente palida. No podía entender qué había pasado. No podía
recordar ¿Tuvo sexo con Kang? Aunque era extraño sangrar así y era difícil
imaginar que le hubiera puesto la ropa interior y los pantalones
nuevamente... De repente, recordó su dolor de estómago. Pensó que podría
ser algo como enteritis o gastritis, pero, si tal enfermedad empeora,
¿Incluso lo hace sangrar? Estaba tan avergonzado que estaba sudado frío
y tuvo que quitarse las marcas de la nariz y de la frente demasiadas veces
¿Cuáles son algunas enfermedades que hacen que sangres del ano?
¿Hemorroides? Tan pronto como se le vino a la mente el nombre de una
enfermedad llamada hemorroides, se sintió aliviado y suspiró. Sí, deben
haber sido hemorroides. Siempre que tenía relaciones con Kang le parecía
asombroso que esa gran cosa entrara y saliera sin ocasionarle algún
problema así que, sí. Definitivamente era del tamaño que haría que tuviera
este tipo de problema, incluso si no sentía dolor.
Jooheon se quitó a la fuerza sus preocupaciones, se retiró la ropa y se
metió en la ducha. Tiene que lavarse e ir al hospital donde estaba su
abuela pero, cuando el agua caliente se derramó sobre su cabeza y lo
enjuagó por completo, descubrió que el agua que fluía por su cuerpo hasta
las baldosas estaba de color rosa claro. Cuando Jooheon lo descubrió, su
cabeza volvió a sentirse mareada ¿No se ha detenido todavía la sangre?
Jooheon extendió la mano y frotó las baldosas para que dejarán rastros y
luego, vio un hilo de sangre corriendo por su pierna. Brillante y fresco.
Antes de ir al hospital de la abuela, sintió que tenía que pasar primero por
otro hospital.
✤✤✤✤✤✤
"No hay nada de malo en el ano pero deberías acudir al departamento de
obstetricia y ginecología".
"¿Qué...? Oh"
Jooheon, que estaba acostado y con las piernas abiertas para que pudiera
revisarlo, volvió la cabeza hacia atrás ante palabras tan inesperadas. El
médico le dio la espalda y solo miró en su dirección.
"Estás esperando un bebé, hijo. Así que ve al departamento de obstetricia
y ginecología y haz que te revisen de inmediato porque podrías estar
teniendo una hemorragia uterina".
"Ah..."
"¿Eres todavía un estudiante?"
"Sí."
"Voy a mandarte al departamento de obstetricia para hacerte un examen.
Necesitamos que estés muy tranquilito, porque esto afecta tu salud y la del
bebé."
"De acuerdo..."
Aun acostado, solo su cabeza da vuelta para un lado y para otro. Su mente
estaba en blanco.
"No, soy un hombre beta..."
"¿Perdón?"
Esta vez, el médico lo miró detenidamente. Parece tener poco más de 40
años, frunce el ceño y arruga la frente casi como si estuviera muy
concentrado en lo que estaba pasando en el monitor del escritorio. El
hombre, que había estado mirando el historial durante un buen tiempo,
inclinó la cabeza y miró a Jooheon.
"¿Has tenido relaciones sexuales con un macho alfa últimamente?"
Para Jooheon, quien no pudo responder en absoluto y solo miró hacia
arriba, el médico asintió y le dijo que fuera al hospital de inmediato. Le dijo
que sospechaba de un caso de sufrimiento fetal, pero Jooheon no podía
recordar de que se trataba porque era un término técnico largo y difícil de
entender...
Fue al hospital donde su abuela estaba internada Jooheon, en el autobús,
miró por la ventana y mordió el final del sobre blanco que contenía los
hallazgos del doctor. Embarazo. Eso es ridículo. ¿Cómo quedan en
embarazo los hombres beta? Silenciosamente levantó la mano y apretó su
estómago. Dado que no puede ser real, probablemente contenga un tumor
del tamaño de un feto. Era una historia que no podía creer en absoluto.
Al llegar al hospital, Jooheon se dirigió primero a la habitación de su
abuela. Después de comprobar cuidadosamente que la comida estuviera
bien y que su condición se viera estable, miró a su alrededor diciendo que
tenía que ir a su trabajo a tiempo parcial y volvió a bajar al vestíbulo. Tuvo
la suerte de que su abuela no estuviera sola porque era el cuidador estaba
de turno. Jooheon buscó el mapa guía y verificó el número del piso en el
que estaba obstetricia y ginecología. Como no pidió una cita, tuvo que
esperar casi dos horas antes de poder ver al médico y durante todo el
tiempo que Jooheon esperó, no hubo ni un solo contacto de Kang. Ni un
mensaje. En el momento en que la enfermera llamó al "paciente Yeo Joo-
heon" Joo-heon había sacado su teléfono celular y marcado el número de
Kang. Después de jugar con la pantalla LCD, la guardó en su bolsillo y se
dirigió a la sala de examen.
"Bueno... Estoy segura de que tenemos un embarazo aquí. Parece que
tienes entre 5 y 6 semanas, cariño. ¿Puedes ver la casita del bebé aquí? Es
esta bolsa llena de líquido".
"¿No es un tumor?"
Preguntó mientras miraba la pantalla de ultrasonido con una expresión
asustada. La ginecóloga era una mujer de cabello corto que parecía
bastante inteligente, pero la extraña pregunta de Jooheon le hizo cambiar
su expresión facial.
"Ya que te has estado moviendo como un macho beta, puede ser bastante
difícil para ti. Parece ser algo que llamamos "síndrome de Ictus". Los
síntomas que presenta son una disminución en el desarrollo de las
feromonas y ocurre debido a una anomalía en la glándula pituitaria. Y sí,
generalmente solo aparece con los recesivos. En muy pocos casos, la
degradación del desarrollo ocurre hasta el punto de que es difícil de
manifestar pero, incluso en tales casos, es posible el tratamiento con
terapia de inyección hormonal. Hasta los 13 años o menos, se realiza un
examen a todos los Beta precisamente para descartar esta situación
pero..."
Jooheon asintió ante la oración que no terminó. En ese momento, los
padres de Jooheon no podían permitirse llevarlo al hospital para
diagnosticar enfermedades invisibles que no eran una prioridad y, después
de un tiempo, esos padres desaparecieron también.
"Entonces, ¿Me convertí en un Omega?"
"Es más exacto decir que originalmente eras Omega. Sin embargo, la
manifestación llegó muy tarde".
Jooheon no pudo despertar con la siguiente explicación. Estuvo allí, con la
cara en blanco y una manos temblorosas moviéndose en todas direcciones
así que la doctora cambió su comportamiento a algo muchísimo más
suave. Al final, todo esto fue causado por la exposición periódica a
poderosas feromonas Alfa. Aunque Jooheon es un omega, es recesivo por
lo que la posibilidad de un embarazo natural era mínima.
"Vamos a ver al bebé... El sangrado parece haber estado en el
revestimiento de la vagina alrededor del cuello uterino, no en el útero. No
tienes que preocuparte demasiado, aunque el primer doctor pensó que era
un sufrimiento. Lo que en realidad no está muy alejado de la realidad...
Evita el estrés, los trabajos pesados, los movimientos bruscos y evita otras
feromonas Alfa. No tengas relaciones sexuales, pero es bueno obtener
feromonas del papá con la mayor frecuencia posible. Eso va a hacer que
lleves un embarazo mucho más relajado".
Realmente no podía sentir que la historia que le estaba contando fuera
correcta, por lo que Jooheon, que estaba escuchando con una cara
extasiada, inmediatamente se sonrojó ante la palabra "papá".
CAPÍTULO 20 • VOL 2
Salió después de que le hiciera una receta para vitaminas y otros
medicamentos, pero Jooheon no pudo ir muy lejos y se sentó como si
hubiera caído en el asiento de espera frente a la clínica de obstetricia y
ginecología debido a un mareo o algo así...
Fue una historia increíble. Estuvo pensando que era un macho Beta toda
su vida, pero en realidad era un Omega recesivo. Le dijeron que era un
Omega y que estaba embarazado. Embarazado. Jooheon levantó la mano y
se tocó el vientre. Estaba más carnoso que antes, eso era verdad, pero
todavía estaba plano... Y había un bebé, creciendo justo allí. Si fuera un
Omega adolescente normal, sería correcto decir que primero tendría que
asustarse. No planeó quedar embarazado y para cualquiera sería el evento
inesperado que lo llevaría a desviarse de su vida soñada directo hacía el
camino más difícil. Siempre había historias de madres solteras adolescente
en las noticias y siempre eran historias sombrías. Sin embargo, aunque
vivió toda su vida sabiendo que era Beta y de un momento para otro le
aventaron esta bomba, Jooheon no tenía miedo. Simplemente tocó su
vientre plano y lo repitió muchas veces más. Hay un bebé dentro de él. Su
bebé. Algo suyo y de Kang. Jooheon inclinó la cabeza y cerró los ojos.
Nunca tuvo ninguna expectativa real entre Kang y él, se trataba de una
relación que no podía ser. Era una sociedad que no podía llamarse
igualitaria, los más pobres estaban gateando por la tierra y encima de todo
esto, estaba Kang. Kang y la empresa de su padre. Además de estos
problemas, eran hombres Alfa y Beta. Una relación que no podía dar frutos
incluso si combinaban sus cuerpos decenas o cientos de veces... Pero Kang
era una persona amistosa y siempre le estaba mostrando tanto afecto que
incluso podría decirse que estaba en una relación con él... Pero no conocía
el mundo lo suficiente como para confiar en un cuerpo que parecía buscar
afecto. Incluso si sucediera algún tipo de milagro y Jooheon subiera a un
nivel similar al de Kang, la relación entre Alfa y Beta era difícil de
continuar y de hacer crecer... Hubiera sido más fácil si Kang lo hubiese
tratado como si solo quisiera tener sexo con él, pero la mano que siempre
extendía en su dirección era tan cálida que se aferraba a ella sin saberlo o
planearlo y luego estaba allí, teniendo expectativas ridículas sobre algo
juntos. Le gusta Kang, realmente lo hace...
Jooheon palmeó suavemente su estómago y se mordió los labios. Ahora
era un Omega y estaba esperando a su hijo. Las cosas que nunca había
esperado tener se instalaron en un nuevo lugar al que tampoco había
planeado ir. Fue aterrador en un principio, pero pronto surgió una extraña
sensación. Era difícil admitirlo porque no estaba familiarizado pero, podía
decirse que era anticipación. Tal vez sea una oportunidad para Kang y
para él, para el inicio de una relación de verdad. Era molesto que Kang
estuviera trastornado por lo que sucedió el día anterior pero, aún así, se
solucionaría si lo explicaba bien. Sobre todo, cuando le dijera sobre el
bebé. La ansiedad de que pudiera ser un pensamiento demasiado
optimista pasó inmediatamente por su mente y la esquina de su corazón
se enfrió y se volvió un tanto doloroso. Sin embargo, Jooheon negó con la
cabeza rápidamente y se sacudió. Kang es una persona amigable y siempre
le ha ayudado tanto como le ha sido posible. Trató de creer que sin duda
volvería a ser el caso.
Su cabeza todavía estaba mareada y sus pensamientos no estaban del
todo claros, pero Jooheon se puso de pie de todas maneras. Al pasar entre
los asientos de espera frente a los consultorios de obstetricia y ginecología,
casi había chocado con una persona en el camino así que dio un paso
atrás y se disculpó rápidamente. A primera vista, la persona que estaba
frente a Jooheon todavía era joven, bonita, no había notado cuando le tocó
el hombro.
"¿Estás perdido?"
"¿Hannah?"
Por un momento, la cara de Jooheon se puso en blanco. Fue debido a la
tardía comprensión de que el lugar donde estaba era el departamento de
obstetricia y ginecología. ¿Y qué puede estar haciendo en obstetricia y
ginecología una niña que es estudiante de secundaria? Considerando el
lugar en el que se encontró con Hannah ayer, era natural que primero se
le ocurriera la peor posibilidad. Jooheon levantó la mano y se cerró la
boca. ¡Debió haber permanecido con ella todo el tiempo! ¡Que imbécil!
"Me preguntaba si habías sido tú quien me llevó a casa anoche"
"¿Qué pasó? ¿Estás bien?"
A diferencia de Joo-Heon, cuyo rostro estaba pálido, Hannah estaba
hablando alegremente, mirando a su alrededor y reduciendo su voz al
notar el paso de más personas. Agarró el antebrazo de Jooheon, lo llevó a
un rincón donde no había pacientes y le susurró.
"¡Realmente eras el de ayer! Muchas gracias por ayudarme..."
"Yo... ¿Te pasó algo? ¿Por qué estás en el hospital?"
"Oh, tengo una cita médica. Los Omega y las mujeres suelen ir mucho a
obstetricia y ginecología en estas etapas. Debido al estrés en el examen de
ingreso, tengo una anormalidad con mi período. ¿Por qué? ¿Qué te
imaginaste?"
Hannah frunció el ceño en broma, pero no se rió en absoluto y luego se
despidió cuando llamaron a su nombre, dejando algunas palabras más de
advertencia en su dirección. Incluso si se reía de si mismo ante palabras
internas que decían que no debía preocuparse por esto, su cuerpo se puso
helado cuando pensó que una cosa similar definitivamente podría pasarle
a Hee-ju.
Jooheon agitó la cabeza y se dirigió al vestíbulo del hospital. Y de pronto se
dio cuenta de que todas las advertencias que quería decirle eran similares
a las que escuchó ayer de Kang. La ansiedad fue llevada a la orilla de su
estómago y la ira se elevó como fuego mientras le gritaba ¿Qué haces aquí?
¿Estaba Kang enojado ayer porque había tenido miedo? Fue solo ahora
que su corazón lo entendió finalmente así que Jooheon se rascó la barbilla.
Sacó su celular, que todavía no tenía ninguna señal de recibir una llamada
de él, y frotó la pantalla con los dedos. Fue la primera vez que Kang se
enfureció hasta gritarle. Fue un poco, o bastante impactante porque
incluso lo lastimó, pero no es que no lo entendiera. Había estado muy
preocupado por él. Le dijo que no volviera a salir con Hwang Moo-chan y
no le hizo caso. Aunque no era su intención hacerlo de esa manera.
Tal vez, estaba haciendo bien al ignorarlo.
Una vez que volvió a la habitación de su abuela, caminó hacía el ascensor
pensando que debería contactar a Kang por la noche. Tenía que
disculparse por el trabajo de ayer y, sobre todo, hablar rápidamente sobre
lo que había dentro de su vientre. Cuando lo recordó, también recordó las
palabras de la doctora: "Papá", y su cara se puso toda caliente de nuevo.
Jooheon estaba tan concentrado en eso, que no se dio cuenta del folleto
"Información sobre la Olimpiada Biológica organizada por la Facultad de
Medicina de la Universidad a cargo de la fundación." adjunta a la entrada
del hospital.
CAPÍTULO 21 • VOL 2
La pluma estilográfica que solía estar en su mano se cayó de la nada y no
pudo evitar rodar debajo del escritorio. En lugar de pensar en ir por ella,
Kang ni siquiera volvió la cabeza en esa dirección. En realidad todavía
estaba con la mano extendida y vacía. El día del concurso, al que había
entrado a pedido de su abuelo, estaba llegando tan rápido que estaba en
su casa, reuniéndose con su familia en una rápida comida improvisada
que habían organizado para él. Solo asistieron tres personas a la cena,
incluído Kang. Su hermana dijo que estaba ocupada estudiando para los
exámenes y su madre se había ido a un viaje de negocios al extranjero. Las
tres generaciones de abuelo, padre y nieto terminaron rápidamente su
comida y se dispersaron para perderse en sus propias habitaciones...
Kang miró la mano todavía vacía con la cara rígida. Ha pasado mucho
tiempo desde que las ideas sobre el concurso habían desaparecido de su
cabeza y desafortunadamente, había otro asunto que seguía sin resolverse
y que todavía lo molestaba de sobre manera. Fue cuando sus dedos
dejaron de estar extendidos y finalmente apretó el puño, que se escuchó
un golpe corto en la madera de la puerta.
"Señor, soy el Secretario Park".
"Sí, por supuesto."
La puerta se abrió de inmediato y el secretario Park, que entró en silencio,
inclinó la cabeza ligeramente. Kang se acomodó detrás de su escritorio.
"No hay nada diferente en su conducta, Yeo Joo-heon estuvo en el
hospital".
"Ya te había dicho que no era necesario informarme sobre esto todos los
malditos días." Había una irritación impresante en su voz, algo que no
podía ocultar. Kang Inclinó su silla hacia atrás y se enterró profundamente
en los cojines. No quería escuchar más de la historia de Jooheon porque
su cerebro seguramente terminaría por partirse a la mitad. Ni siquiera por
boca de alguien conocido, como lo era él. "Yo me haré cargo de los gastos.
No necesito saber o preocuparme de otra cosa más que de eso".
"Haré lo que dijiste".
"Por favor, prepara el coche para que pueda volver al apartamento".
"Me pondré en contacto con el conductor Kim de inmediato".
Volvió a bajar la cabeza y luego se deslizó por el hueco de la puerta... Kang
todavía estaba enterrado en su silla cuando miró su reloj. La razón por la
que quería regresar al apartamento era por Jooheon. Recibió una llamada
del joven diciendo que le gustaría ver su rostro por la noche porque tenía
algo muy importante que quería contarle. Mientras se apoyaba a medio
camino contra la silla, Kang frunció el ceño con los ojos completamente
cerrados. Ya no tenía nada más de qué decepcionarse, pero al parecer él
todavía tenía mucho de lo que hablar. Mientras pensaba eso, respondió a
la llamada de Jooheon para verlo en el apartamento sin dudarlo. Incluso si
la cabeza y el cuerpo juegan por separado, todavía no puede negarse a
nada de lo que le pida él. Había llegado a un punto en que se sentía
bastante ridículo consigo mismo debido a esto...
El concurso se llevaría a cabo en la biblioteca de la Universidad Médica de
Sejin. Antes de eso, se incluyó un horario inútil de visitar el Hospital
Universitario para prepararse y eso solo significaba que el propietario
estaba vigilando sus intereses de acuerdo con la guía de otros. Aún así, su
cabeza estaba agitada por lo sucedido con Jooheon y sus emociones no
estaban bien controladas debido al trabajo que además tenía que cumplir.
Pero mientras seguía a los oficiales, tuvo una sensación extraña sobre el
pecho, como si algo estuviera enterándose justo allí. Su cabeza comenzó a
moverse en contra de su voluntad... No era extraño que Jooheon estuviera
en el hospital porque quizá había llegado para cuidar a su abuela. Pero
había una impureza pegada a él. Hanna. Una chica que parece hervirle la
sangre con solo verle la cara. ¿Por qué Yeo Joo-heon volvió a encontrarse
con esa chica? Ahora, en lugar de estar enojado, se rió porque era ridículo.
Estaba tan enojado ayer, pero ahora va y vuelve a hablar con esa chica
hoy.
Cuando Kang, que había estado en silencio en el asiento trasero, se echó a
reír ante sus recuerdos, el conductor Kim miró por el espejo retrovisor...
Jooheon dijo que tenía algo que decir, así que por eso va a ir a enfrentarlo.
Después de todo, también había muchas cosas que decirle a él.
CAPÍTULO 22 • VOL 2
Se bajó frente al apartamento y subió en el ascensor. Cuando la puerta se
abrió con el sonido de una campanita que anunciaba su llegada, Jooheon
lo vio de inmediato. Quizá había llegado primero pero el chico, que estaba
sentado en las escaleras, revoloteó y se puso de pie casi en un salto
frenético. Fingiendo no verlo, Kang fue hacia la puerta y abrió la
cerradura. Jooheon se tragó un suspiro profundo y lo siguió.
Kang, todavía sin mirarlo, va a la sala y se apoya en el sofá. Pone los
brazos sobre su pecho y acomoda una pierna sobre la otra. Jooheon se
paró frente a la puerta y comenzó a tronarse los dedos de ambas manos
una y otra vez. Carraspeó la garganta y abrió la boca: "Tengo algo que
decir."
" Uh , sí. Hazlo."
Jooheon no pudo decir nada de inmediato a pesar de que miró hacia su
dirección varias veces. Kang estaba allí, en la la misma posición y
esperando en silencio. También tenía mucho que decir, estaba lleno de
preguntas sin respuesta. ¿Por qué sigues haciendo ese tipo de cosas tan
sucias? ¿Cuándo empezaste de nuevo? ¿Cuál es tu relación con Hannah?
Y aunque estaba tan enojado por esto ayer ¿Por qué te reuniste con
Hannah hoy también? ¿Por qué estaban juntos en el hospital? No en otro
hospital, sino en el Hospital Universitario ¿Era gracioso burlarse de mí?
¿Qué diablos soy yo para ti? Kang abrió lentamente la boca cuando vio a
Jooheon, que no podía hablar pero que estaba jugando con sus manos. En
cualquier momento, todas estas preguntas parecían enredarse y salir de
su garganta pero solo como un pequeño susurro que no se podía entender.
"Quiero... Hay un..."
Fue Jooheon quien habló primero, con los hombros elevados. Una vocecita
que tartamudeaba casi como susurrando y una cara palida como un
papel. Las palabras que dice son bastante difíciles de entender cuando
apenas y abre la boca. Sin saberlo, Kang se inclinó hacia Jooheon y
frunció el ceño.
"¿Qué? Habla claro".
"Bebé..."
Quizás debido a la repentina voz fuerte del hombre, salió un sonido ronco
y las palabras se enredaron antes de que pudiera continuar diciendo algo
más. En respuesta, Jooheon se sonrojó y se aclaró la garganta, Kang abrió
los ojos un poco más y miró a Jooheon. Claramente había dicho la palabra
bebé. Las palabras que Jooheon susurró hace un rato, casi inaudibles, se
reprodujeron espontáneamente en su oído hasta que terminó pensando
"Dios mío, un bebé" "Está embarazada". Y luego recordó el pabellón donde
Hannah y Joo-heon estaban parados. En ese momento, el frente de sus
ojos se puso blanco y todo tipo de sonido dejó de existir. Kang se preguntó
si estaba respirando correctamente. Las preguntas que quería hacerle le
vinieron a la mente de nuevo. ¿Cuándo volviste a ver a Hannah? ¿Por qué
te volviste a reunir con esa Omega? ¿Por qué estaban juntos en el
hospital? ¿Cuál fue el motivo para que estuvieran en el departamento de
obstetricia y ginecología? Jooheon volvió a abrir la boca con el rostro
enrojecido, pero apenas podía oír lo que decía. Kang estaba loco al encajar
una a una las piezas que quedaban en su cabeza. La respuesta a todas
esas preguntas no fue de ninguna manera lo que esperaba Kang.
"Fuí a ese hospital porque había una sospecha de embarazo."
"Deshazte de eso."
No había necesidad de escuchar más. Kang cortó implacablemente las
palabras de Jooheon. Jooheon, que estaba a punto de soltar otra oración,
levantó la cabeza con una cara bastante extraña. La apariencia era tan
frágil que incluso le pareció difícil de soportar. Kang apretó los dientes.
"... ¿Eh?"
"Deshazte de eso. Yo me haré cargo del hospital así que dile..."
"No... Yo voy..."
"¿Eso es todo lo que tienes que decir? ¿Terminamos?"
El rostro de Kang estaba rojo ardiente, pero Jooheon estaba mirando a
Kang con el rostro increíblemente pálido. Como si no creyera que iba a
escuchar estas palabras. Se rió de nuevo. Un rostro aterrador mezclado
con risas.
"¿Qué esperas de mí? ¿¡Qué es lo que pensaste que pasaría al decirme!?"
Fue una nueva experiencia. Kang aprendió que si se enojaba al extremo,
comenzaba a reír. Estaba de pie, riéndose hasta que tuvo que pasarse la
mano por la boca. Ahora, no estaba claro si Jooheon era el absurdo o
solamente se trataba de él. La pregunta que debía hacerse no era cuándo
Jooheon se había encontrado con Hannah nuevamente. ¡La pregunta que
tenía que hacer era desde cuándo diablos lo había echo quedar en ridículo!
Mientras Kang estallaba en carcajadas, Jooheon seguía de pie sin
comprender y con el rostro como una hoja de papel. Ahora, incluso le
parecía gracioso que estuviera congelado como si tuviera miedo. ¡No tenía
miedo en absoluto cuando estuvo con esa chica o cuando la llevó al centro,
pero ahora tenía miedo de él!
A primera vista, Hannah era hija de una familia adinerada. Parecía una
relación entre un hombre de una cafetería y un cliente, pero si esa mujer
ya estaba embarazada, entonces la historia ers diferente. Tal vez fue una
oportunidad para que Jooheon mejorara su estatus, tal vez estaba
intentado, escalar en la tabla de posiciones por todos los medios posibles
¿Y por qué había hecho eso cuando Kang siempre ha sido un hombre
generoso para Jooheon? Se sentía tan ridículo en este momento. Tan
estúpido e ingenuo que realmente no pudo evitar reírse.
"Solo detente, renuncia a lo que sea que estés intentando conseguir y
deshazte de ese bebé".
"Kang..."
"No tienes que pensar demasiado emocionalmente. Para este momento solo
es una masa de células dividiéndose".
"Espera... Solo espera..."
"¿Y eso es lo que diablos vas a hacer? ¿¡Asumir la responsabilidad como si
fuera tan fácil!?"
Jooheon, quien estaba luchando por decirle algo más mientras
tartamudeaba, finalmente cerró la boca y se puso las manos en la cara.
Kang estaba haciendo subir su pecho de arriba para abajo como si fuera a
empezar a hiperventilar. Hannah, era Omega, la Omega que acudió al club
ayer y con quién ni siquiera lo había visto compartir más de unas palabras
así que, incluso si estuviera embarazada, como dice, era muy poco
probable que fuera el hijo de Jooheon. ¿Cuál es la tasa natural de
embarazo entre betas y omegas? No lo recuerda exactamente, pero no era
tan alto.
Y ahora... No, definitivamente era suficiente.
"Si no tienes nada más que decir, lárgate. No quiero verte".
Jooheon vaciló porque le llegó un dolor de cabeza tan impresionante que le
hizo fruncir el ceño, pero Kang miró a Jooheon sin decir nada todavía. Se
preguntaba qué más podían hacer. Quizás, por último, podría pedir
perdón. Sí, Jooheon tenía que pedirle perdón. Porque Jooheon lo traicionó.
¡Definitivamente fue un acto de traición!
"Yo... No quiero..."
"¿Qué?"
"Yo.. No importa cómo... Um... Yo no quiero... " Se desbordaron gruesas
lágrimas desde sus ojos hasta su barbilla y de pronto, comenzó a llorar
con tanta fuerza que incluso todo su cuerpo se estremeció. Le sorprendía
cómo tanta agua podía fluir hasta ese punto de un cuerpo humano tan
pequeño. "... A mi bebé..."
Jooheon no podía hablar correctamente porque se tragaba todos los
sollozos que le venían a la garganta, pero Kang parecía saber lo que estaba
tratando de decir.
"¿Cómo puedes realmente pensar en eso?" Kang habló, presionando
nuevamente sus puños. "Joder, ¿Tienes que asumir la responsabilidad de
un niño que ni siquiera sabes de quién es? ¿Por qué tengo que ayudarte?
¿Uh? ¿Qué tengo que ver yo en todo esto?"
Jooheon levantó las manos y se cubrió nuevamente la cara. Kang trató de
calmar su aliento.
"Hablemos después... Aún así, pensaré en ti y buscaré el hospital para
realizar un aborto. No hay forma de que una familia adinerada te acepte en
primer lugar solo por tener un niño de uno de ellos. Ah, no sé por qué
estoy hablando de esto todavía. Haré una reserva para el hospital y te
enviaré un mensaje, así que sal de aquí. Por favor."
Mientras Kang murmuraba con los dientes apretados, escuchó el sonido
de pasos que caminaban lentamente hasta la puerta principal. Era un
paso muy lento como si lo arrastraran. Como si esperara que lo siguieran.
Cuando finalmente se escuchó la cerradura de la puerta y la madera se
abrió y cerró de nuevo, Kang exhaló todo el aliento que había estado
guardando. Todo lo que pasó justo antes se sintió distante, como si fuera
un sueño. Las palabras que dijo Jooheon y las palabras que escupió en
respuesta, fueron débiles. Había solo una cosa que definitivamente
recordaba. Dijo que había un bebé. Hannah y Yeo Joo-heon iban a tener
un bebé.
"Entonces dime. ¿Está bien que sea así...? ¿Entre un Beta y un Alfa?"
"¿Por qué no dices que está bien? Dijiste.... Dijiste que lo íbamos a hacer.
¡Deberías enseñarme que no hay diferencia entre un beso entre Alfa y
Omega o Alfa y Beta para hacer que cierre la boca y te haga caso!"
"Estamos en una relación Beta".
Las palabras que dijo Jooheon volaron por su cabeza hasta hacer que se
mareara. Las promesas hechas en broma en el terreno baldío frente a la
escuela se ensuciaron como un trapo y rodaron por el suelo.
"Si ese es el caso, lo haré. Vamos a hacerlo."
Sin saberlo, el interior de los párpados se le calentó y se llenó de algo que
era difícil de soportar. Obviamente estaba fuera de sí. Se dio la vuelta con
fuerza y se limpió bruscamente las lágrimas.
Volviendo al pasado, Jooheon no había hablado claramente ni una sola
vez. Nunca dijo que le gustara. Pensó que todo estaba bien de todos
modos, pero fue por algo que asumió ¿Qué era él para Jooheon? Era una
pregunta que aún no tenía respuesta y de la que tenía miedo de saber.
Kang alejaba constantemente sus pensamientos, enjugando la humedad
que le calentaba los ojos. La razón por la que estaba tan mareado no era
por lo que había pasado, sino porque era la primera vez que le ocurría algo
así.
La primera.
CAPÍTULO 23 • VOL 2
Sus pies no se movieron como esperaba. Apenas salió de su casa, cerró la
puerta principal y se deslizó hasta que cayó directo al suelo. Jooheon cerró
su boca con ambas manos para que los gritos no se escaparan y alguien
pudiera venir a ver. Aunque fue una suerte que fuera un apartamento
unifamiliar en un piso que no tenía más cuartos. Al menos así podía llorar
libremente sin preocuparse por encontrarse con otras personas. No podía
respirar bien por el llanto. Fue difícil determinar el momento de inhalar y
cuando exhalar de nuevo. No podía decir si su visión estaba borrosa
debido a sus lágrimas o si sus ojos estaban empañados por la falta de
aliento. Jooheon se sentó en el pasillo y trató de mejorar su respiración
lentamente. Esta fue una situación inesperada. Pensó que Kang todavía
podría estar enojado porque cuando salió del ascensor pretendía no
conocer a Jooheon en absoluto. Estaba un poco asustado y aún así, era
tan optimista que pensó que lo aceptaría al final. Tenía que hacerlo. Era
Kang, su Kang. Cuando entró en la casa junto con él, la atmósfera estaba
mucho más fría de lo que pensaba, por lo que su boca no podía moverse
bien. Por supuesto, empezó su discurso diciendo del embarazo para
después hablar sobre ser un omega recesivo. Pero Kang no parecía querer
escuchar. Era natural sorprenderse porque Jooheon también se
sorprendió.
"Deshazte de eso."
Tan pronto como recordó sus palabras, le dolió como si su estómago se
estuviera retorciendo en todas direcciones hasta sacarle el aire. Jooheon
gimió y se inclinó sobre si mismo. Las lágrimas cayeron hasta morir en el
suelo del pasillo, sus intestinos duelen como si se estuvieran haciendo
pedazos, pero la parte superior duele mucho más que eso. Jooheon bajó la
mano que cubría su boca y apretó su pecho.
"No tienes que pensar demasiado emocionalmente sobre ello. Para este
momento solo es una masa de células dividiéndose".
Comenzó a arquear, pero en lugar de vomito salió el llanto... Rascó el suelo
del pasillo con la mano que no estaba deteniendo su pecho y entonces
jadeo igual a si no pudiera conseguir aire. Quizá sí, quizás sabía, en algún
lugar de su cabeza, que esto podría resultar de esa manera. Kang también
era menor de edad, era un adolescente que seguramente no tenía la
intención de tener hijos. En el futuro que se desarrolla frente a sus ojos,
no existe un plan para tener un hijo de un pobre Omega recesivo que
fingía ser un Beta.
"¿¡Vas a asumir la responsabilidad como si fuera tan fácil!?"
El grito que apenas logró tragar, vuelve a subir por su garganta y
finalmente estalla como si fuera el gemido de un animal ¿Qué estaba
diciendo? ¿Cómo puede ser hijo de otra persona? Fue ridículo, todo lo que
dijo ¿Cómo podría un omega recesivo, que pensaba que era beta, tener
hijos de otras personas? El embarazo era imposible a menos que fuera con
otro Alfa dominante así que, solo fue posible porque el hombre con el que
se acostó había sido Kang...
Los miedos imprevistos pueden llevar a un deseo terrible de evitar.
¿Cuántas veces había pensado que sería mejor huir de su hermana y la
abuela? Porque el peso de la vida que habían puesto sobre sus hombros
era tan pesado y aterrador que sentía que debía solo, dejarlo atrás.
Jooheon conocía mejor que nadie el sentido de la responsabilidad y el
miedo a la sensación de asfixia. Y sin embargo, eso no debería significar
que podía decir cosas tan crueles como esas...
Jooheon lo habría apoyado si le hubiera pedido que lo abortara porque no
tenía confianza en si mismo. Si lo hubiese visto a los ojos, tomado sus
manos y hablado sobre los dos y él futuro que les esperaba. Era un niño
que no hubiera existido si no hubiese sido por Kang de todos modos y si
Kang no lo quería, estaba bien abortarlo y... Esperar a otra oportunidad.
Pero, ¿Por qué solo le grita y evita la responsabilidad? Su cabeza estaba
mareada. No podía respirar bien y le temblaban las manos de un modo
horrible. Le dolía el estómago, así que ni siquiera podía enderezar la
espalda. Jooheon se dejó caer y tocó con la frente el suelo del pasillo...
Cuando el mármol frío le acarició, finalmente sintió que había tocado
fondo. ¿Por qué pasó esto? Realmente no entendía. ¿Qué tipo de persona
era Kang? ¿Qué tipo de persona es Kang para él? Jooheon todavía podía
recordar con precisión el momento en que conoció al hombre por primera
vez: Un fino rayo de luz brillando en el oscuro y frío suelo del gimnasio. La
mano se extendió en el momento en que fue arrojado al fondo más oscuro
de su vida. Kang fue su única salvación. El único apoyo que tenía así que
cuando supo del bebé... Pensó que podía ser una buena forma de
compensar todo su cariño.
Con la frente aún apoyada contra el mármol, su cuerpo se enfrió. Esa fue
una idea demasiado ingenua. No, tal vez fue una idea egoísta. A diferencia
de Jooheon, Kang era una persona cuyos planes de vida futuros se
planificaban trimestralmente. Nada en su itinerario contemplaba el tener
un hijo con un pobre Omega, con él... El llanto restante estalló
intermitentemente, hasta que jadeó otra vez, pero ya no fluyeron más
lágrimas. Jooheon pensó repetidamente, todavía agachado en el suelo, si
todo había sido producto de su mente egoísta. También fue porque sus
expectativas eran demasiado altas. Kang había sido tan dulce con él hasta
ahora que... Creyó que daría mucho más por él de lo que lo había hecho
ahora. Por supuesto el hecho de que Kang traicionara las creencias que
tenía no significaba que se convirtiera en una mala persona.
Jooheon parpadeó varias veces y trató de calmar su mente. Incluso
anoche, el hombre hablaba ridiculeces porque estaba enojado. Y si solo
estaba siendo impulsado por las emociones negativas, las palabras
dolorosas saldrán de su boca sin tener tiempo para pensar. Había muchas
personas así en el mundo, y no era una falla únicamente de él.
"Umm..."
Por aunque su mente se despejó, estaba llorando todavía. Jooheon en el
suelo, se ayudó a si mismo a levantarse mientras sostenía su vientre.
Sacudió la cabeza, se quitó las lágrimas y solo después de que logró dejar
de llorar por completo, Jooheon abandonó el edificio de apartamentos en el
que vivía Kang.
A pesar de que era tarde en la noche, a principios de verano se sentía
bastante bochornoso. Jooheon sacó su teléfono celular y lo miró, ya sea
por su llanto o simplemente por su estado de ánimo, de repente se sintió
increíblemente deprimido porque pensó que esto era un regalo de Kang.
Sin embargo, trató de sacudirse y buscó en la agenda. No importaba quien
fuera, quería reírse mientras hablaba de algo, nada en realidad, podían ser
frases cortas que lo ayudaran a olvidar lo que estaba sintiendo. Sin
embargo, la lista es corta y encuentra que no tiene a nadie. La relación de
Jooheon con otras personas era extremadamente vaga. Finalmente,
suspiró brevemente y luego presionó el número de Heeju. No podía decirle
a su hermano menor que estaba embarazado y que debía abortarlo si
quería conservar a la única persona que todavía quería, pero no importaba
porque solamente quería escuchar la voz de alguien más. El tono continuó
durante bastante tiempo, pero pronto no se hizo la conexión y salió un
sonido de guía diciendo que iría a buzón. Suspiró y apretó el botón de
finalizar... Jooheon, quien estuvo preocupado por un tiempo, presionó el
botón de llamada nuevamente. Una y otra vez hasta que le dolieron los
dedos. Incluso si no podía compartir al menos una pequeña charla, era
terco sobre escuchar de Heeju de alguna manera.
No fue hasta la cuarta pulsación del botón de llamada que la aburrida
conexión se cortó y una voz salió del otro lado.
<¿Quién eres?>
"¿No es el teléfono celular de Yeo Hee-ju?"
"Soy el hermano de Heeju".
"Ah... Entonces dígale que llame después de la práctica".
"Ah, sí. Bueno. Por favor diga eso".
Tuk, el teléfono se colgó.
Jooheon miró la pantalla en blanco durante un rato y luego volvió a
guardar el teléfono en el bolsillo trasero de sus pantalones. Parece que la
fecha de debut ya estaba fijada así que, aunque al final no escuchó su voz
en absoluto, después de oir la voz del gerente, la verdad es que se sintió un
poco más tranquilo.
Jooheon caminó por la carretera con la nariz arrugada y se detuvo en una
bifurcación. Tenía que girar a la izquierda para ir al hospital de la abuela,
y para ir a casa tenía que seguir recto. Era hora de que el cuidador se
fuera a casa y después de la operación en la articulación de su cadera, la
abuela se encontraba en un estado de malestar constante así que estaba
bien ir al hospital. Sin embargo, era un hospital de Kang. La habitación
individual donde estaba acostada su abuela, era un lugar que nunca
hubiera conseguido si no fuera por Kang. Jooheon se mordió suavemente
los labios. Está triste, cansado y siente que definitivamente está harto de
asumir responsabilidades. Quizás había traicionado a su país en la vida
pasada porque ahora no había nada fácil de conseguir e incluso sentía que
su cuerpo no era libre. No bastaba con darle todo su dinero a la abuela y a
Hee-ju, ¡Ahora no podía dormir bien porque tenía que cuidar a una
anciana! Y no, no era que no estuviera agradecido con su abuela por
cuidarlos a su hermana y a él, que fueron arrojados al mundo después de
la muerte de sus padres... Solo que a veces era abrumador. Y hoy,
justamente hoy, la vida era lo suficientemente dura como para que lograra
mantenerse de pie.
Jooheon siguió derecho en lugar de apuntar hacia el hospital. Hee-ju vive
su vida sin contactarlo ni una sola vez y él se pregunta, si puede pasar la
noche solo después de lo que acaba de pasar. Si se despierta temprano
mañana por la mañana y va a la habitación de su abuela antes de que
llegue el cuidador, estará bien. Todo estará bien.
Por el momento, Joo-heon quería ir a un lugar donde no hubiera nadie y,
acostarse.
CAPÍTULO 23.1 • VOL 2
El sonido de pasos en la carretera temblorosa rompieron el aire silencioso
de la noche. Jooheon movió los pies en silencio y a veces, incluso se
deslizaba igual a si estuviese patinando. Pensó que no habría más agua
por derramar, pero cuando caminó un par de pasos más, descubrió que su
cara estaba terriblemente húmeda. Quizá por el maldito camino familiar
del apartamento hasta su casa. Era un camino en el que no se perdería
incluso si caminaba con los ojos cerrados y también, era un camino donde
dos personas solían caminar juntas... Joo-heon inclinó la cabeza ya que no
pudo evitar recordar a la persona que siempre iba lentamente a su lado.
No tenía una personalidad muy habladora, pero en lugar de él, Kang tenía
una voz baja y armónica cuando le contaba esta o aquella historia. Su
tono permanece en sus oídos tan nitidamente que cada vez que daba un
paso, gotas de agua caían sobre sus tenis...
Jooheon derramó lágrimas al parpadear varias veces con la cabeza gacha.
Tragó un suspiro tembloroso y luego se puso a sollozar. Exhalando por un
largo tiempo e inhalando repetidamente para aclarar su mente. Fue una
suerte que le resultara lo suficientemente familiar como para caminar solo
mirando al suelo.
No había caminado demasiado, pero ya estaba frente a la escuela. Era
tarde y los semáforos no cambiaban a la luz roja. La señal para los
vehículos solo parpadeaba con luces amarillas así que Jooheon miró a la
izquierda y derecha con los ojos hinchados y después cruzó la calle. Para
volver a casa debe caminar igual a si fuera a la puerta trasera de la
escuela así que, inevitablemente, Jooheon se detuvo por un momento en el
terreno baldío de siempre y luego se hundió en un banquito... Es
demasiado tarde como para estar en un terreno baldío iluminado por una
farola amarilla. Se escuchaba el sonido de los insectos en la hierba y los
gritos de los gatos a la distancia. Jooheon se acomodó y miró el equipo de
ejercicio vacío antes de decir:
"... Que idiota".
Las pequeñas palabras que salieron de su boca eran menores que el llanto
de los insectos de la hierba, por lo que incluso los oídos de Jooheon no
pudieron escucharlas bien. No importaba porque no era como si quisiera
que alguien lo escuchara de todas maneras. Jooheon abrió la boca como si
tuviera más palabras para soltar, pero todo lo que salió fue un suspiro
tembloroso. Cerró la boca lentamente, se mordió los labios y negó con la
cabeza... Kang no era malo, sino que lo era su situación. Él no tiene
padres, tiene una hermana menor y una abuela enferma. Además, es un
omega recesivo inusual que hasta ahora pensaba que era Beta. No importa
cuán grande fuera la presencia de Kang, era natural que un bebé fuera
una carga. No, él venía de una gran familia, por lo que seguramente era
más difícil de aceptar que si hubiese sido un adolescente normal. Jooheon
se obligó a detener los pensamientos de su cabeza y se mordió con fuerza
los labios.
"Bien... No sé si podré tener un buen desempeño como Omega. Es un
cuerpo que no se puede distinguir del de un Beta después de todo".
La voz quebrada se estremeció con fuerza y luego se desvaneció. Inclinó la
cabeza y miró al suelo. Si sus padres no hubieran fallecido tan temprano,
si hubiera descubierto que tenía la enfermedad de los Omegas y la hubiera
curado antes, habría tenido un poco más de confianza en su cuerpo y
hubiese actuado mejor. Fue una idea estúpida. No puede retroceder el
tiempo, lo sabe muy bien y sin embargo, los pensamientos aburridos
continuaron una y otra vez hasta que se sangró la boca. Si hubiera estado
solo, si lo hubieran enviado a un orfanato sin su hermana y sin su abuela,
entonces al menos podría no haber estado obsesionado con los trabajos de
medio tiempo ni con tirar su futuro. Hasta la escuela secundaria, sus
calificaciones eran bastante buenas así que si hubiera estudiado
constantemente sin trabajar a tiempo parcial como ahora ¿Hubiese tenido
un mejor destino? ¿Ser más inteligente?
"... No puede ser Yeo Joo-heon, eres una basura." Aunque estaba
inclinando la cabeza, su cara estaba caliente por el llanto así que levantó
la mano y se cubrió la cara. De repente, pensó que no estaba solo. Bajó la
mano y miró su vientre plano. "Lo siento... Probablemente escuchaste
todos esos pensamientos vergonzosos que tuve." Jooheon, que no pudo
apartar los ojos de su estómago durante mucho tiempo, suspiró y se frotó
las cejas. "¿Y si lo escuchaste qué? Has estado escuchando un montón de
palabras mucho peores que esta."
"No tienes que pensar demasiado emocionalmente sobre esto".
"Es solo una masa de células."
Incluso para Kang, que es varias veces más inteligente que él, sigue siendo
solo un grupo de células por lo que no sería un problema si escucha cosas
malas. El pecho de Jooheon se sintió mucho más ligero al pensar en eso.
De todos modos, mientras Kang esté enojado, es imposible tener a su hijo
y criarlo. Incluso si se convierte en adulto el próximo año y consigue un
trabajo mejor que el que tiene ahora, no es razonable tener un bebé en su
situación actual.
Jooheon trató de apartar la mirada de su abdomen y se quedó mirando el
suelo. Incluso si continúa trabajando de alguna manera durante el
embarazo, no podrá hacerlo durante al menos uno o dos meses después de
dar a luz. Se dice que Heeju hará su debut pronto, pero nadie conoce que
pasará con el ascenso y la caída de las celebridades y es poco probable que
pueda contribuir a la casa de inmediato. Sobre todo, sin Kang... Los ojos
de Jooheon, que miraban el suelo, volvieron a brillar de humedad.
Jooheon estaba solo con el niño. La persona que debería compartir las
mismas responsabilidades y derechos no lo quiere. Entonces, como en
realidad es solo una masa de células divididas, sería apropiado... Tirarlo y
ya.
Jooheon parpadeó violentamente y levantó la cabeza. De hecho, no era el
momento de estar tan triste por eso cuando había otra cosa urgente que
resolver de inmediato. Como la relación con Kang era diferente, no sabía
que tendría que hacer con las facturas del hospital de la abuela a partir de
mañana. El trabajo a tiempo parcial que le consiguió Kang tampoco estaba
claro y sí, tampoco sabía cuál sería el estado de la beca. Todo debido a su
inútil codicia. Había una sonrisa en sus labios al pensar en eso. Sí, fue
muy codicioso y todo salió mal. Él lo embarazó, así que debería asumir la
responsabilidad con él ¿Pero cómo puede ser tan egoísta y decírselo? Ya
estaba obteniendo mucho de Kang y no puede quejarse solo por sentir que
esas cosas desaparecen como burbujas.
Eso era lo primero. Eso era más preocupante. El bebé no.
Sus labios tienen una sonrisa, pero sus ojos seguían ardiendo. Se acarició
el vientre: "Bebé... Tú, debes escoger a alguien mejor que yo cuando
regreses a la tierra. Un hombre rico, con un marido rico. Una mujer rica y
buena. Tienes que elegir una madre así ¿Bueno? Porque yo..."
Mientras susurraba con una voz pequeña que nadie podía oír, Jooheon se
tragó las palabras porque ni siquiera podía soportar continuar. No podía
escupir el llanto y tragarlo, pero hacerlo solo le quitaba el aire. Jooheon
revoloteó, se levantó de su asiento y se dirigió a casa.
A una casa que seguramente se vería tan negra como su alma ahora.
CAPÍTULO 24 • VOL 2
Un sonido molesto seguía apuñalando sus tímpanos. El suelo de madera
parecía temblar... Estaba mareado y molesto así que no podía entender a
ciencia cierta lo que estaba sucediendo. De repente, sin embargo, abrió los
ojos cuando su teléfono celular, que había estado en silencio por un
tiempo, comenzó a vibrar nuevamente con todas sus fuerzas. Jooheon se
alejó un poco de la cama, tomó su teléfono, que se sacudía en el piso de
madera y gruñó de frustración mientras se frotaba los ojos. Cuando agarró
el aparatito y lo acercó a su cara, la llamada terminó como si la persona
del otro lado hubiera estado esperando demasiado y finalmente se hubiese
cansado de hacerlo. Jooheon estaba aún medio dormido y miró el cristal
líquido con ojos borrosos. La llamada perdida venía del cuidador así que
inmediatamente después tocó la pantalla y fue al registro... El inicio se
llenó con una lista de las llamadas perdidas y sí, todas eran del cuidador.
Jooheon parpadeó en silencio y un escalofrío terrible se apoderó de su
espalda en un segundo. En ese momento, el teléfono empezó a sonar de
nuevo. Era otra llamada del cuidador. Trató de controlar sus sentimientos
de desgana y presionó con cuidado el botón de "Contestar".
"Diga..."
<¡Joven Jooheon! ¿Por qué no había podido contactarte? ¡Ven al hospital
enseguida!>"
Una voz urgente salió del auricular antes de que terminaran las palabras
de Jooheon. La corta llamada telefónica se cortó y el chico se levantó de
inmediato y corrió hacia la puerta principal en menos de un minuto.
Llevaba pantalones cortos y una camiseta con el cuello en V, pero no podía
permitirse el lujo de lavarse la cara y mucho menos de cambiarse de ropa.
La voz del cuidador estaba allí, todavía gimiendo en sus oídos. Dijo que era
crítico. Tenía un silbido extraño en el pecho y ahora era una horrible
neumonía. Joo-heon, quien no podía creer lo que decía después de haberle
visto con una apariencia saludable por la mañana, sintió un dolor en el
pecho cuando recordó lo último que dijo: "Vente preparado." Y mencionó
también que su condición podría deteriorarse rápidamente de un momento
para otro.
Bajó el camino de la montaña y tomó un taxi de inmediato. Tartamudeó
varias veces mientras le decía el nombre del hospital al taxista y al final,
Jooheon inclinó la cabeza mientras se mordía las uñas de todos los dedos
en sus manos. Ambos pies llevaban zapatos que no eran pares. Pies sin
calcetines, una pantunfla a la izquierda y un tenis blanco a la derecha,
pero ni siquiera esto provocó una risa en él o una pequeña sonrisa...
Cuando iba rumbo a casa, estaba pensando tonterías sobre lo abrumador
que había sido estar en esa familia y comentó ridículamente que hubiera
sido mejor no tener abuela. Un gemido incontrolable se escapó de su boca,
quizá fue un grito. ¿Cómo se atrevió a pensar en eso? ¿Qué es lo que le
pasaba? ¡Solo tenía a la abuela y a Hee-ju, por Dios bendito! Y así, tan
pronto como el taxi se detuvo frente al hospital, entregó el efectivo y corrió
a la entrada. No podía permitirse esperar el ascensor, así que subió las
escaleras de dos en dos y luego, dio una vuelta rápida a la derecha. La sala
estaba vacía, pero una enfermera que pasaba junto a él lo sujetó del
hombro en cuanto vio que estaba a punto de caerse.
"¿Eres familiar de Kim Koo - bun , verdad? Ella fue transferida a cuidados
intensivos... Oye, ¿Estás bien?"
Jooheon, quien logró asentir con la cabeza, estaba sin aliento y preguntó
inmediatamente después dónde estaba la unidad de cuidados intensivos.
Tenía una voz que parecía demasiado entrecortada para su gusto y unos
labios increíblemente temblorosos... Jooheon se dirigió a las escaleras una
vez más para ir a la unidad de cuidados intensivos, que al parecer estaba
un piso más abajo. ¿Cuántas veces Jooheon bajó las escaleras de la salida
de emergencia? Y sin embargo, no pudo evitar resbalar y sentarse en un
escalón mientras se agarraba de la barandilla.
"Está bien, ella está bien... Todo está bien, no va a pasar nada."
Incluso en medio de su mareo, Jooheon parpadeó vigorosamente y se
apretó con brusquedad los ojos utilizando toda la mano. No era momento
de llorar. No había necesidad de llorar. Que esté en la unidad de cuidados
intensivos significa que todavía tiene vida... Todavía está con vida. Todavía
hay oportunidad.
Jooheon, quien se levantó del escalón dándole fuerza a la mano que
sostenía la barandilla, bajó lentamente un escalón a la vez y llegó frente a
la unidad de cuidados intensivos para encontrarse finalmente con el
cuidador. Para entonces, la apariencia de Jooheon parecía tranquila por
fuera aunque por supuesto, cualquiera podía ver con que urgencia había
corrido debido a su atuendo tipo pijama y sus zapatos sin combinar. Al
recibir la mirada triste del cuidador y el médico, Jooheon sintió todo el
peso de la verdadera condición de su abuela cayendo sobre su espalda.
"Estaba sana ayer por la mañana, pero ¿Por qué de repente...?"
"La cirugía no es peligrosa para los pacientes mayores, pero las
complicaciones... Creo que el paciente tenía una enfermedad respiratoria
crónica de por sí ¿Lo sabía?"
Jooheon no pudo hablar sobre la anciana que estaba tosiendo una y otra
vez en casa. Ahogándose hasta el punto en que molestó a Jooheon, que se
quedaba durmiendo en la habitación de al lado. El médico asintió
brevemente, como si lo supiera todo con ese breve silencio.
"La causa de muerte de la mayoría de los pacientes de edad avanzada
suele ser la neumonía. Incluso si está hospitalizado por cáncer, la causa
directa de muerte suele ser neumonía. Es una complicación común, fatal y
de rápida progresión. En particular, la tos es un síntoma común de la
vejez, por lo que a menudo no se le toma la atención necesaria."
"Está bien, entonces... ¿ Qué debo hacer? ¿Se puede curar?"
"Tiene un insuficiencia respiratoria aguda, y eso se debe a una neumonía
por aspiración... Tendré que vigilarla durante un día más o menos para ver
su evolución pero, el pronóstico suele ser muy malo. Creo que ya te lo
habían dicho antes, sería mejor prepararse."
"¿Qué...? No..."
"¿Hay otros familiares? ¿Algún adulto? Sería mejor contactarlos con
anticipación".
"... Ha pasado menos de un día. Ayer por la mañana estaba bien, yo la ví.
La cirugía también fue muy buena, ¡Usted lo dijo! Entonces... Que tenga
que prepararme tan de repente... No, no tiene sentido. ¿Cómo puede ser?"
La voz de Jooheon, murmurando todo esto, era casi inaudible, enterrada
en la voz del guardián de otro paciente que se comunicaba con una
enfermera parada en la puerta. Junto a él, había un hombre sentado en el
suelo mientras lloraba a mares. La sala de espera para los familiares,
ubicada en el medio de la entrada del quirófano y la unidad de cuidados
intensivos, era terriblemente sombría. En ella, la tragedia de Jooheon no
parecía nada especial a primera vista. Debe ser una cara triste la que tiene
encima, pero el médico, que tenía una actitud muy profesional, seguro que
no reparaba tanto en eso.
Jooheon se sentó en una silla en la sala de espera, con la cara
increíblemente en blanco. Entendía las palabras del médico y también las
palabras del cuidador, pero todas estaban destrozadas y no podía darles
un significado. Jooheon estaba solo. Solo en el infierno. Cuando
desapareció el hombre que había estado llorando en el suelo, apareció otro
y se paró en la puerta de la unidad de cuidados intensivos con un
semblante vacío y derrotado. Siempre que se abría la puerta del quirófano
sonaba un timbre y cada vez que eso pasaba la persona que esperaba
noticias miraba para adentro... Fue demasiado doloroso soportar todo eso
solo. Jooheon vaciló y sacó su teléfono celular. Ni siquiera le ha dicho a
Hee-ju que su abuela fue ingresada en el hospital pero, según las palabras
del médico, tiene que contarle el estado de su abuela antes de que sea
demasiado tarde como para que pueda despedirse. Jooheon, mirando
hacia abajo mientras veía el número de Heeju en la pantalla LCD, suspiró
durante mucho tiempo. Apretó el botón de llamada y acercó el teléfono a
su oído para escuchar con atención... El largo pitido le dijo que se había
conectando y a esto le siguió la guía de voz en off, grabada. Era hoy el día
en que iba a contactarlo a través del gerente, pero todavía no hay ninguna
especie de aviso de Hee-ju y ahora incluso las llamadas telefónicas de bajo
costo no están conectando. Jooheon, quien estaba preocupado mientras
miraba la pantalla LCD, llamó a Heeju varias veces más, repetidamente.
Jooheon se mordió los labios sin saberlo ante la oleada de ansiedad, pero
Hee-ju no contestó el teléfono nunca. Incluso aunque se destrozó todos los
dedos con la punta de los dientes. Al final, todo lo que pudo hacer fue
enviar un mensaje pequeño diciendo que la abuela no estaba bien de
salud.
Jooheon, que había frotado la pantalla del teléfono varias veces, buscó
lentamente los botones del costado. En una situación urgente, este es un
botón que le dice a Kang que lo necesita solo presionando fuerte. Jooheon
abrió la boca sin saberlo y frotó el botón... Fue anoche cuando Kang
comenzó a gritarle y a decirle todo tipo de palabras hirientes. Sin embargo,
aunque solo habían pasado unas pocas horas, era difícil eliminar cada uno
de sus pensamientos agradables sobre él una vez que lo recordó. Tenían
una promesa... Y ahora lo necesitaba tanto.
Jooheon finalmente presionó el botón durante mucho tiempo, con las uñas
mojadas en gotas de sangre. La pantalla de espera cambió rápidamente a
la pantalla de conexión de llamadas así que Jooheon, que lo miraba con
nerviosismo, cerró los ojos con fuerza y tocó con la frente su teléfono móvil
porque era difícil mirar directamente. El pitido largo y continuo sonó con
fuerza en sus oídos y después:
Se cortó el pitido y se escuchó un familiar sonido mecánico. Jooheon, que
estaba escuchando hasta que el sonido se detuvo, presionó el botón de
volver a marcar sin que pudiera evitarlo. A diferencia de antes, el pitido se
repitió brevemente, luego se cortó y se escucharon los mismos sonidos
mecánicos que explicaban que no era posible establecer la conexión.
Jooheon volvió a presionar el botón de "re marcar"... Llamaba, salía un
sonido mecánico, y después de escucharlo todo el camino, repitió
innumerables veces lo mismo mientras lloraba con todas sus fuerzas.
Jooheon pasó todo el día sentado frente a la sala de espera de la unidad de
cuidados intensivos. La voz de Kang nunca se escuchó.
CAPÍTULO 25 • VOL 2
Pasó horas completas sentado en el banco frente a la unidad de cuidados
intensivos. No había nada que pudiera hacer al respecto ni palabras que
pudiera compartir, así que cuando se dio cuenta, ya había pasado un día
entero. El cuidador llegó corriendo con una cara de sorpresa.
"¡Joven Jooheon ! ¿Has estado aquí todo este tiempo? Oh, Jooheon no
debería hacer eso cuando se ve tan débil. ¡El estudiante Jooheon debería
apoyar a la abuela mostrándole a la abuela que está bien! Vaya rápido y
coma, lávese y cámbiese de ropa. Voy a estar aquí con ella ¿Bueno?"
El toque de golpear su espalda mientras hablaba con él, fue áspero pero
bastante amistoso. Joo-heon se levantó del asiento y se estiró, pero no
podía decir que tuviera ganas de volver a casa.
En primer lugar había pensado que debería lavarse la cara así que
comenzó una lenta caminata hasta el baño que estaba a final del pasillo.
Se tambaleó porque había estado sentado en un mismo lugar todo el día,
pero su cuerpo supo recomponerse por su cuenta sin hacer algo
extraordinario. Jooheon entró revoloteando en el baño y dejó de caminar
cuando se vio reflejado en el espejo: Sus ojos oscuros estaban
extrañamente hinchados y parecían medir menos de la mitad de su
tamaño habitual. Su rostro, que se había vuelto demacrado después de lo
ocurrido, estaba pálido y casi sin sangre. Llevaba una camiseta que estaba
completamente estirada y vieja por lo que parecía más una persona
enferma que un tutor. Jooheon levantó la mano y barrió su mejilla,
entendiendo entonces la preocupación del cuidador. Se lavó la cara con
agua y jabón y se enjuagó la boca. Incluso si no ha comido nada, tendría
que lavarse los dientes así que quería comprar un cepillo. Además, si va a
la tienda de conveniencia, puede conformarse con una comida rápida que
pueda prepararse arrojando agua caliente en ella. Jooheon se dirigió al
ascensor mientras intentaba recordar donde estaba la tienda de
conveniencia o si había una allí mismo en el hospital...
Cuando salió del cubículo y caminó hasta el piso de la tienda, el olor de
todo tipo de comida le apuñaló la nariz con demasiada fuerza. Fue porque
además de una tienda de conveniencia había un restaurante. Antes
hubiese sentido hambre después de oler tanta comida deliciosa, pero de
repente su estómago se hinchó en protesta y tuvo que cerrarse la nariz y la
boca para soportar las náuseas. Tenía hambre, pero estaba preocupado
porque comer parecía completamente imposible. La comida era buena,
pero pensó que sería mejor tomar un trago de cualquier cosa para
enjuagarse la boca. Algo como jugo de naranja o limonada bien fría.
Jooheon, que caminaba rápido con el ceño fruncido y cubriendo todavía la
mitad de su rostro, se detuvo por un momento y respiró. Lentamente bajó
la cabeza y miró su vientre aún plano. Era un síntoma que había sufrido
hace ya un buen tiempo. Sentía náuseas y le costaba comer sin motivo. La
limonada, que no le gustaba, ahora le parecía muy rica así que bebía
varios vasos de eso al día. Uno tras otro. Jooheon se tocó el estómago con
cuidado... Después de enterarse de que había otra vida creciendo dentro
de él, todo quedó muchísimo más claro. Eran náuseas matutinas
provocadas por su bebé.
"No estaba solo...
Una risa informal se filtró de sus labios. El teléfono celular seguía en
silencio así que durante un día completo, se sentó solo en la sala de
espera, aplastado por el miedo. Había pensado que estaba solo, pero no lo
estaba. Había alguien que mostraba su presencia girando dentro de él y
provocándole dolor, como para que comenzara a ser un poquitito más
consciente de su existencia
Jooheon, quien entró en la tienda, tomó primero un cepillo de dientes y
luego dio la vuelta a la sección de la comida. Tenía que comer algo, pero
estaba enfermo del estómago así que definitivamente nada le iba a caer
bien. Joo-heon hizo una ronda más con la cara temblorosa, intentó tomar
una sopa pero finalmente se rindió y fue a la sección de bebidas.
Naturalmente, sacó una limonada y, durante un rato, se quedó atónito y
volvió a mirar su vientre... Todavía era solo una masa de células, pero eran
células fuertes. Originalmente, a Jooheon no le gustaba mucho el sabor
amargo y no podía permitirse gastar dinero en algo como una bebida de
esas. Cuando comenzó a trabajar a tiempo parcial en un café y pudo
comer lo que quería, elegía los más caros y se los comía con mucho gusto.
Normalmente eran helados o leches con chocolate. Las bebidas que
contienen agua carbonatada en verde limón no son lo suficientemente
buenas para él, por lo que ni siquiera habían estado en su lista de
candidatos. Pero desde hace algún tiempo, tenía ganas de tomar limonada.
Se le antojaba todo el tiempo y se encontró a si mismo, buscando y
bebiendo mucho de esto una y otra vez. La boca de Jooheon tembló
repentinamente mientras miraba la limonada en su mano... Había
resultado que había una personita a la que le gustaba mucho la limonada
y eso, aunque no debía, le ocasionó mucha ternura.
Jooheon, quien regresó a la unidad de cuidados intensivos después de
completar sus compras en la tienda de conveniencia, arqueó las cejas al
notar un ambiente un tanto bullicioso. La puerta de la unidad de cuidados
intensivos se abrió y cerró repetidamente y el personal médico entró y salió
corriendo en una estampida. Otros guardianes, que estaban sentados en la
sala de espera en un ambiente incómodo, también se levantaron de sus
asientos y miraron hacia la unidad de cuidados intensivos con mucha
curiosidad. Jooheon se acercó rápidamente al cuidador.
"Señor, ¿Qué está pasando?"
"Joven Jooheon ..."
Solo han pasado unos días desde que lo conoció, pero era una persona
gentil y amable que siempre lo estaba cuidando como si fuera su
hermanito. Los ojos del cuidador temblaron esta vez, evitando la mirada de
Jooheon. La mano que sostenía el jugo de limonada y el cepillo de dientes
estaba sudada debido a este acto y después, intentó luchar contra la
ansiedad cuando preguntó:
"¿Qué pasó...?"
"¡Familiar del paciente Kim Koo - bun !"
Era una voz urgente e histérica. Sintió como si su corazón se cayera al
suelo, pero de todas maneras, Jooheon se volvió lentamente hacia la
dirección de esa voz y elevó las cejas. Como sumergido en agua, como
flotando, su cuerpo era ligero y fluido, pero no parecía moverse por su
propia voluntad. Los ruidos circundantes se alejaron rápidamente y
después zumbaron todos a la vez. Cada vez que daba pasos hacía allí,
sentía que podía caerse así que incluso era difícil respirar sin hacerlo por
la boca. El doctor, que ahora tenía demasiado cerca, tenía sudor en todas
partes. En la nariz, en la frente, parecía demasiado cansado por algo así
que se estrelló contra una pared y decidió cerrar los ojos, luego se aclaró la
garganta y comenzó a hablar:
"Tuvo un paro cardíaco... Actualmente estoy practicando RCP pero, parece
que no hay esperanza."
Un grupo de personal médico saltó detrás del doctor, abriendo la puerta de
la unidad de cuidados intensivos y haciendo tanto ruido que incluso él
volteó a ver. Hay un hombre en la cama, puede verlo a través de una
cortina a medio cubrir. Está sobre el cuerpo de su abuela y le presiona el
pecho repetidamente con todas sus fuerzas. Una vez, y otra vez, y otra vez.
Las piernas del paciente temblaban cada vez que le aplicaba presión, pero
eso era todo. Un muñeco palido...
"¿Qué quieres que hagamos?"
"¿Qué...? ¿Qué tengo que hacer?"
"RCP. ¿Te gustaría probar más?"
Jooheon miró al doctor sin comprender, y después volvió a mirar detrás de
él. El cuerpo de la abuela debajo del otro médico era tan pequeño y seco
que incluso temía que desapareciera si le daba otro apretón. El doctor, al
ver la mirada de Jooheon vagar hacía él fondo, simplemente levantó la
mano para quitarse el sudor y asintió.
"Entonces continuaré".
El médico se dio la vuelta y entró en la unidad de cuidados intensivos.
Habló con otro personal médico en el medio y luego se acercó al médico de
turno y a las enfermeras que estaban cerca de la cama. De nuevo,
volvieron a presionar fuerte el pecho de la abuela y repitieron el temblor de
sus extremidades, como una ramita que era agitada por el viento. Se
quedó sin comprender y luego intentó mirar un poco más de cerca, pero la
puerta de la unidad de cuidados intensivos se cerró y le bloqueó la vista.
El ruido circundante regresó lentamente así que Jooheon levantó la mano
y se tapó la boca para dejar de jadear. Fue increíble que pudiera respirar...
La mirada de Jooheon se volvió hacia el gran reloj electrónico colgado al
lado de la sala de operaciones de enfrente. El tiempo corría salvajemente. 3
minutos, 5 minutos, 15 minutos. Jooheon, que estaba mirando como
cambiaban los números, miró hacía atrás al sonido de la puerta
abriéndose. Esta vez, un médico sudoroso con bata azul salió con el rostro
tan cansado como aparentemente lo estaba el primero. Después de eso, las
piernas desnudas, como ramas secas que se agitan, se vieron borrosas.
Pensó que no había pasado mucho tiempo después de que su abuela se
sometiera a la cirugía. Si le tiemblan las piernas así, seguro le dolerá
después. Si la persona que presiona el cuerpo se moja de sudor de esta
manera, ¿Qué tan doloroso será para ella recibir el poder de ese hombre
tan inmenso? Ella no soporta el dolor. A ella no le gusta el dolor porque la
pone triste.
Antes incluso de que el médico abriera la boca, Jooheon se sujetó el cuello
con una mano y gritó.
"¡Para!" Las lágrimas se derramaron antes de que todas las palabras
continuaran. Jooheon sollozó, colgado de la manga de un médico que
nunca había visto en su vida. "Ah... Díganle que se detenga... Dejen de
lastimar... Dejen de lastimar a mi abuelita. Por favor. ¡Por favor deje de
hacer eso!"
Su cuerpo se deslizó hasta el suelo. Una enfermera y el cuidador, corrieron
e hicieron que Jooheon se apoyara contra la pared para que pudiera
respirar y después, poco después, Jooheon recibió apoyo, le dieron un
momento y le acompañaron a la unidad de cuidados intensivos. Se
recolectaron todos los tubos que estaban conectados al cuerpo de la
abuela y se cubrió su torso desnudo con un paño blanco limpio. Junto a
él, un médico de rostro cansado declaró en voz baja la fecha y hora de la
muerte... La mano azulada y seca, que salía de la tela, fue sostenida en
silencio por él. Era dura, como el tronco de un árbol y no tenía calor.
Jooheon se quedó de rodillas y frotó su mejilla contra la mano de su
abuela. Cuando su mamá y papá fallecieron, en esos momentos, esta
mano siempre limpiaba la piel húmeda de Jooheon y ahora, era el
momento en que incluso esa mano lo dejara también...
"Abuelita, ah, abuelita... Lo hice mal. Yo, yo estaba mal. Lo siento, lo hice
mal. Lo siento tanto. Yo estaba mintiendo... Yo no quiero no ser tu nieto y
no quiero... No quiero que dejes de ser mi abuelita. Um... ¿Puedes abrir los
ojos? Realmente te necesito mucho así que, solo una vez, solo una vez...
Solo tienes que abrir los ojos una vez y decirme... Que todo va a estar
bien."
Aunque las lágrimas caían sobre sus mejillas, sus manos endurecidas ya
no podían limpiar la cara de Jooheon. Él agarró la mano de su abuela con
todos sus dedos, como si estuviera tratando de darle de su calor. Su
corazón pareció estallar y luego... La escuchó decir "Todo estará bien"
desde algún lugar. Aunque no era posible.
"Ay no... Ah, abuelita." Jooheon jadeó y comenzó a llorar a gritos. "Todo
fue por mi culpa."
Ni siquiera sabía que lo que tenía era tan precioso y había dicho que era
abrumador y que esperaba que desapareciera. Si lo pensaba bien, Jooheon
siempre tuvo mala suerte y ahora, cayó sin cesar y fue arrastrado hasta el
fondo de un pantano.
"Lo siento. Lo siento. Lo siento. ¡Nunca más lo volveré a decir! ¡Nunca más
diré que deseo algo más! Abuelita, realmente, realmente quiero que me
perdones. Por favor, mírame. Por favor, por favor... Ugh, um... ¿¡Qué voy a
hacer sin ti!? ¿¡Qué voy a hacer si no estás allí para cuidarme!? Ni
siquiera... Um... Ni siquiera pude contarte del bebé..."
La confesión había terminado, pero sus ruegos no fueron escuchados. Al
final, solo un largo grito le atravesó el cuerpo.
CAPÍTULO 25.1 • VOL 2
Todo estaba borroso después de eso.
Parecía parpadear sin comprender, pero estaba sentado apoyado contra la
pared de una funeraria. Alguien, que parece ser un empleado del hospital,
llegó, y el cuidador se presentó para mostrar sus condolencias.
La funeraria estaba vacía. En este caso, no existe un amigo que corra
hacia Jooheon y le muestre sus buenos deseos o le de un abrazo. Heeju
todavía no se ha puesto en contacto y no sabía si había leído el mensaje de
que la abuela no estaba bien de salud. Jooheon pensó en ello mientras
miraba el techo de la sala funeraria. Ni siquiera había una imagen
adecuada de la abuela, por lo que la imagen colgada en medio del ataúd
era una selfie con píxeles rotos. Se dice que el cuidador tomó una foto
mientras charlaba con su abuela así que estaba allí, sonriendo torpemente
dentro del marco. Tiene una expresión rebelde en su rostro, incluso poco
después de someterse a una cirugía mayor. Jooheon, mirándolo con
atención, vestía un gran traje negro prestado para asistir al funeral.
La funeraria vacía era como una enorme cueva. Jooheon recordó la sala de
espera frente a la unidad de cuidados intensivos y también recordó pensar
que el interior de ese lugar era como el infierno. Obviamente estaba
equivocado. El infierno estaba en todos lados y estaba vacío. Como ahora.
Mientras miraba al techo una vez más, Jooheon se cepilló ligeramente la
cabeza y sacó su teléfono celular. Tenía que contactar a Heeju de alguna
manera. Era demasiado tarde y pronto iban a llevarse a su abuela para
incinerarla. Pensó que si no podía llamar, tendría que visitarla para
decírselo en persona así que encendió el internet mientras pensaba en el
nombre de la agencia a la que pertenecía Heeju. Estaba pensando en
buscar la dirección y luego tomar un camión, sin embargo, tan pronto
como puso el nombre de la agencia en la plataforma de búsqueda,
aparecieron innumerables fotos, noticias y artículos del sitio web... Tiene
que ir al sitio de la agencia para obtener la dirección. Jooheon hizo click en
un artículo de noticias: Era un artículo sobre un grupo de chicas que
debutaron en la agencia de Heeju hace un día. El artículo publicitario, que
decía sobre la próxima presentación y que hablaba de que la primera
canción ya estaba en la parte superior de las fuentes musicales, guió
amablemente a Jooheon a través de las fotos de los miembros del nuevo
grupo... Y entre ellos estaba el nombre de Hee-ju. Tocó el video adjunto al
artículo. El título del video contiene el nombre del programa musical en el
que se presentó y la fecha de ayer. Con música a todo volumen y la
cámara moviéndose sin dudarlo, Jooheon encontró fácilmente su carita
entre la multitud.
"Yeo Hee -joo, hiciste tu debut finalmente."
Dijo que no podía contactarlo demasiado... Y seguramente era por esto.
Jooheon miró la figura de Hee-joo, bailando mientras revoloteaba como
una mariposa sobre una flor. ¿Habrá recibido el mensaje de que su abuela
estaba enferma? No contó la situación en detalle, por lo que tal vez no
sabía que era tan grave. Además, tal vez no sabía que su abuela murió. No
era que no pudiera entender que no podía contactarlo porque estaba
ocupada, sin embargo, no podía hacer nada para evitar que le doliera el
pecho como si le estuviese frenando el respirar. Se sentía como si Hee-ju
hubiera llegado muy lejos solo para alejarse de él. Una extraña sensación
que incluso le hacía pensar que las cuerdas que lo ataban a las dos se
rompieron y las hicieron volar en otro rumbo. Jooheon levantó la cabeza y
miró por encima de la silenciosa funeraria. En la pantalla, su hermana
brillaba intensamente en un espacio deslumbrantemente ajeno a él, y su
abuelita ya estaba en el cielo. Solo Jooheon se quedó en este infierno
vacío.
Lentamente levantó su mano y la llevó frente a su boca. Exhaló un fino
aliento en su puño...
No quedaba nada para él.
Jooheon, vagando por algún lugar con los ojos fuera de foco, de pronto
agarró su estómago como una persona a la que de repente se le ocurrió
algo. Como si tratara de sentir la presencia de la personita que
definitivamente tenía que estar allí. Jooheon tocó su vientre y se lo acarició
con lentitud. Por supuesto que no sintió nada, pero su bebé estaba en ese
lugar. Y lo necesitaba.
Jooheon miró su vientre con los ojos húmedos.
"Lee Kang dice que eres solo una célula dividida... Kang era más
inteligente que yo, e incluso iba a ser médico más tarde. Eso es lo que dijo,
pero..." Jooheon se muerde los labios con tanta fuerza que hace un crujido
impresionante. "Pero ahora eres lo único que tengo."
Sus ojos se movieron y se volvieron hacia la pantalla LCD del teléfono
móvil. El video que había terminado de reproducirse se detuvo en la cara
de Hee-ju, quien estaba sonriendo ampliamente. Como una estrella. No
sería bueno si hubiera rumores de que un ídolo, que acababa de debutar y
estaba recibiendo buenas críticas, tenía un hermano que era un padre
soltero. Tal vez la comenzarían a malinterpretar. De todos modos, fue ella
quien se alejó volando de sus brazos y no quiere convertir sus palabras en
grilletes para sus tobillos... Y luego estaba Kang, que negó al niño y lo
abandonó. Era cierto que la única mano extendida en la vida que siempre
fue arrastrada hacia abajo y hacia abajo, era la de él. Así que solo pensó
que Kang era su salvación, su único apoyo. Era natural ser castigado por
confiarse demasiado.
Jooheon sonrió levemente y se levantó del asiento. No había necesidad de
quedarse en la funeraria, donde nadie lo visitaría de todos modos. Podía
ver el rostro del cuidador desde la distancia así que se aproximó y le dijo
que podía irse y que él era muy capaz de llegar al crematorio por su
cuenta.
"¿Cómo puedo pagar las tarifas hospitalarias y la funeraria?"
"No tienes que molestarte. Todo es compatible con el programa".
La respuesta que llegó a Jooheon, quien preguntó con cuidado mientras
pensaba en el saldo de su libro de ahorros, fue ordenada y bastante
honesta. Le vino a la mente las palabras de Kang sobre cómo poner a su
abuela en algún programa de apoyo médico en el hospital así que, era
comprensible y lógico que ya estuviera pagado. Al final, incluso ahora se
apoyó en Kang hasta el final. Jooheon cerro los ojos. Definitivamente es
algo por lo que estar agradecido, pero mantuvo el resentimiento por
delante.
Era medianoche cuando regresó a la casa vacía, con las cenizas de su
abuela en una mano y un cepillo sin utilizar en la otra. La puerta ni
siquiera estaba cerrada porque salió corriendo. Por supuesto, la casa no
estaba iluminada. No había luz en la calle, por lo que estaba tan oscuro
como el camino de la montaña que siguió mientras buscaba a tientas.
Jooheon entró familiarmente y presionó el interruptor de la luz. Cuando se
encendió el foco, sus ojos, que habían estado sumergidos en la oscuridad
todo el tiempo, se hicieron añicos y comenzaron a llorarle. Dejó los restos
en la esquina de la sala y comenzó a empacar. Grandes trozos de polvo
rodaban por la casa que no se habían limpiado adecuadamente durante
un tiempo. Ordenó las cosas desordenadas y las pusó en la puerta
principal. Es una casa donde nadie entrará y saldrá por un tiempo, por lo
que debe limpiarla adecuadamente. Trapeó y barrió tanto que su frente
comenzó a llenarse de sudor. Era hora de que llegara el amanecer, pero no
podía detenerse o comenzaría a llorar. Le dolía la espalda y las
extremidades, su estómago gruñía y hacía ruidos porque su bebé también
tenía hambre... Jooheon sacó una caja de medicinas oxidada del fondo de
la cómoda. Allí estaba un libro de ahorros y un cubo de documentos. Tomó
la cuenta de ahorros de su abuela, la cuenta de ahorros que había reunido
Hee-ju, los documentos de la casa, y sacó la cuenta de gastos de
manutención. Cerró la tapa y la empujó hacia lo profundo. El saldo de la
libreta de ahorros estaba en mal estado. Era una cantidad muy pequeña
como para que pudiera soportar durante un mes. Sin embargo, Jooheon
guardó su libreta de ahorros en su mochila sin cambiar su expresión.
Cuando puso dentro la ropa interior y ropa normal, la bolsa se hinchó
rápidamente y le fue difícil cerrarla... Jooheon llegó a la sala de estar y
miró alrededor de la casa una vez más. La sala de estar es muy chiquita y
la habitación solo tiene su cama. De hecho, desde que se convirtió en un
estudiante de secundaria, Jooheon no podía acostarse con las piernas
estiradas. En la cocina, donde los escalones eran diferentes, las ratas
salían cada determinado tiempo y era muy fría. Tomó comida y se
marchó...
La verdad, le pesaban los pies cuando estaba a punto de salir porque era
el hogar en el que había estado siempre con su abuelita y con su hermana.
Pero incluso si se quedaba, ya no había nadie que esperara por él.
No tendría que ser difícil encontrar un trabajo con alojamiento y comida
gracias a su cuerpo sano. Puede entrar en cualquier fábrica y luego tendrá
que explicárselo bien a Hee-ju aunque igual no van a reunirse por un
tiempo para que no haya rumores inútiles.
Mareado, mirando alrededor de la casa, su mirada se posó en las cenizas.
Su cuello se sentía fuertemente estrangulado y Jooheon se lo envolvió con
la mano que estaba temblorosa. Estaba llorando otra vez, pensando en lo
difícil que era dejar a su abuela en esta casa vacía. Cuando de repente se
limpió las lágrimas y pensó en irse definitivamente, de pronto comenzó a
dudar de su decisión. Jooheon deambulabó por la casa sin hacer nada
especial ni sentarse. Quizá la única razón por la que estaba tratando de
dejar todo atrás era solo un intento de evitar su situación. Tal vez es por la
tristeza. Es raro que huir sea la respuesta correcta así que fue un
momento en el que Jooheon no podía sacar conclusiones fácilmente y
estaba ansioso por el futuro.
Pero entonces, el teléfono celular que tenía en el bolsillo del pantalón vibró
brevemente. Su cuerpo conmocionado tembló aún más y entonces,
Jooheon sacó con cuidado el teléfono y lo puso entre sus manos. El cristal
líquido, que había estado apagado todo el tiempo, brillaba intensamente y
le mostraba una ventana de notificación que flotaba sobre ella y decía:
[ㅇㅇ Obstetricia y Ginecología]
Revisó el texto completo del mensaje con cara de desconcierto. Era la
primera vez que recibía un mensaje de texto sobre una cita en un hospital
de maternidad. Se anota la fecha y hora de la cita y el nombre del
responsable... Como si fuera un suspiro, como si fuera un gemido, un
sonido bajo salió de la boca de Jooheon.
"Buscaré un hospital para realizar un aborto."
La voz de Kang zumbó en sus oídos, como si estuviera hablando ahora
mismo. Agarró apresuradamente su vientre y retrocedió... Parecía que
Kang abriría esa puerta, saltaría y lo llevaría directo al hospital. Fue una
idea estúpida así que la risa estalló primero y pronto su rostro se
distorsionó como si estuviese soportando un intenso dolor. Kang nunca
visitará a Jooheon. Incluso la llamada para eliminar al niño no pudo ser
realizada por él sino que fue enviada a través del hospital.
Jooheon, que acababa de salir por la puerta con una mochila en la
espalda, dejó de caminar y miró hacia atrás. En una casita que se podía
ver de un vistazo, pudo ver los restos de la abuela en la esquina. No sabe
cuándo volverá Hee-ju, pero se siente mal por la abuelita.... Jooheon,
mordiéndose los labios suavemente, sacó su teléfono celular y comenzó a
escribir un mensaje a su hermana.
[Heeju, felicitaciones por tu debut. La abuela murió.]
Su dedo, que estuvo tembloroso por un tiempo, escribió algo más en la
ventana del mensaje y al final, decidió informarle que había dejado las
cenizas de la abuela en la casa y que él ya no iba a estar allí. Escribió que
no podría contactarla por un tiempo y que volvería a saber de él si se
instalaba. Después de enviar un mensaje a Hee-ju, Joo-heon dejó su
teléfono en el suelo. Esto también se lo dio Kang. No tenía confianza para
devolverlo, pero no tenía la intención de llevarlo con el. Acarició su vientre
plano con las manos. Si sabe que no quiere abortar al niño, puede intentar
hacerlo por su cuenta escribiéndole a alguien, justo como lo había hecho
ahora con el hospital. Puede que sea demasiado exagerado, pero Jooheon
siempre tenía que pensar en lo peor. Porque era una persona con mala
suerte.
Jooheon, quien miró en silencio su teléfono celular, se volvió sin
arrepentirse.
CAPÍTULO 26 • VOL 2 | Final
Tenía dolor de cabeza. Todo estaba borroso frente a él así que Kang cerró
los ojos con fuerza y tomó una gran bocanada de aire. Ha estado así
durante ya bastantes días así que se siente honestamente nervioso por
esto. Era ridículo que su cuerpo estuviera afectado hasta ahora debido al
estudio y además, la fiebre se extendía hasta la punta de su cabeza y lo
hacía sentir como si hubiese atrapado un resfriado...
Hoy Jooheon no fue a la escuela.
El maestro de aula le preguntó a Kang la razón, pero dijo que no sabía
nada. Y era la verdad. Además, parecía bastante obvio que lo estaba
haciendo porque creía que iría corriendo en su dirección y lo ayudaría a
resolver sus problemas igual que siempre. Ha tratado a Jooheon con
demasiada suavidad últimamente. Antes de que pudiera decir que
necesitaba algo, se lo daba y en caso de que su corazón se sintiera
incómodo con esto, incluso agregaba una excusa razonable e intentaba no
hacerlo sentir como si le estuviese dando una caridad. Así que, mirando
despacio, ese amor sin sentido no tuvo caso y lo volvió todo en algo
ridículo.
Kang comenzó a presionar su sien grasienta, y luego se golpeó toda la piel
con la mano. Su respiración estaba agitada y temblaba igual a si hubiese
corrido un maratón. En realidad, ya ha pasado un tiempo desde que su
corazón ha latido tan rápido así que, preocupado, encendió la pantalla
LCD del teléfono celular y lo dejó sobre la mesa. Llamó al Secretario Park.
Ahora se estaba quedando en un hotel porque el apartamento estaba lleno
de recuerdos de estar con Jooheon, del olor de Joo-heon y de la sensación
del cuerpo de Jooheon. Sin embargo, era difícil encontrar paz mental
cuando el dolor de cabeza no abandonaba su cuerpo hasta el extremo en
que ni siquiera quería abrir el libro de texto o mucho menos pensar en la
escuela. ¡Incluso pospuso la cita de aborto con el obstetra y el ginecólogo!
No sabía qué hacer en absoluto, pero el secretario Park lo averiguaba
siempre por él. Después de todo, era muy amable...
"Con dolor en el cuerpo".
<¿Ya tomó los medicamentos que le entregué la última vez? Además, el
dueño del edificio dice que tiene mucho tiempo sin aparecer.>
"Me voy a quedar en un hotel por un poco más de tiempo, necesito un poco
de aire".
"Yo te había dicho que no es necesario informarme de esto todos los días".
"Espera ¿Qué?"
Kang, que no podía creer en las palabras del secretario Park, abrió los ojos
de un modo impresionante. Como si notara el cambio en su tono, el
secretario Park repitió las palabras nuevamente con una voz más
cautelosa.
"¿De que diablos estas hablando? ¿No fue una cirugía de cadera? Escuché
que la operación fue buena".
Gimió sin saberlo. Fuera lo que fuera que hizo Jooheon, era una lástima
que le pasara algo como eso en un momento así. Kang se frotó la cara
como si se la estuviese limpiando y recordó las llamadas telefónicas de
Jooheon que estaban parpadeando en su teléfono celular desde hace unos
días. Había bloqueado su nombre, su número..
"Entonces, ¿Cómo está...?"
<¿Sí?>
"No, nada."
Kang, que colgó el teléfono, caminó por la habitación del hotel como si
tuviera mucha prisa por salir. Rara vez sus pensamientos estaban tan
desorganizados como ahora, pero fue porque era una situación
completamente inesperada. Kang sabía mejor que nadie cuanto quería
Joo-heon a su abuela y en primer lugar, solo había dos personas que
seguían siendo su familia y ella, quién vivía con él y le hacía compañía, ya
no estaba más. Y de un modo muy inesperado.
"¡Deberías haber hablado bien, maldición!"
Por supuesto, pensó que le estaba llamando al teléfono para hablar sobre
el hijo de Hannah. No pudo superar su temperamento y lo ignoró tanto
como pudo sin notar que...
Kang dejó de dar vueltas por la habitación, el dolor de cabeza le hacía
sentir el cráneo muy apretado así que se quedó quieto y contuvo la
respiración. No podía entender por qué las cosas se pusieron tan torcidas
de un momento para otro y después, se le vino a la cabeza una imagen de
Jooheon llorando. ¡Era difícil soportar el hecho de que lo había dejado solo!
Finalmente, Kang tomó el teléfono de la habitación y lo conectó a la
recepción. Después de pedir una reserva de taxi, salió corriendo de allí con
solo su teléfono celular y su billetera. Luego, cuando llegó al vestíbulo,
salió de golpe, subió al taxi y le gritó al conductor que se apresurara. ¡Era
un comportamiento tan estúpido que Kang se rió! Al final, Jooheon no le
rogó por nada, no le dijo nada del niño y no comenzó a buscarlo... Él era el
único que corría en su dirección, sintiéndose loco solo de pensar que
Jooheon estuviese llorando solo.
Kang suspiró y presionó su sien como un mal hábito. Era un
comportamiento provocado por un dolor de cabeza que no desaparecía en
los últimos días... Cuando el taxi llegó frente a la escuela, Kang, frotándose
ansiosamente las cejas y la frente, sacó dinero en efectivo de su billetera,
se lo dio al conductor y salió corriendo en dirección a la casa. Los
estudiantes, que iban directo a sus cursos de inducción, miraron
atentamente a Kang, que corría hacia la puerta trasera de la escuela de un
modo bastante desesperado... Nunca había estado en el hogar de Jooheon,
pero si sabía la ubicación por lo que rápidamente saltó por el sendero de la
montaña. No hubo preocupaciones porque no podía haber muchas casas
detrás de la escuela.
Al final, encontró una casa donde realmente dudaba que alguien pudiera
vivir y se precipitó mientras gritaba: "¿Jooheon, Yeo Joo-heon?"
Llamó a la puerta y llamó a Jooheon, pero no hubo respuesta. Kang trató
de mirar dentro de la puerta de entrada pegando la cara al vidrio opaco,
pero solo podía ver la oscuridad en el interior. Todavía no había sol, así
que no sabía si había gente allí o estaba vacío, aunque las luces no
estaban encendidas. Kang giró el pomo de la puerta varias veces y volvió a
llamar a Jooheon.
"¿No es aquí...?"
Después de murmurar para si mismo, sacó su teléfono celular. Aunque el
bloqueo de Jooheon ya no estaba, aún no había recibido una sola llamada
de él. El dedo de Kang se posó sobre el número de Jooheon y luego lo
presionó... Y entonces un tono familiar se escuchó débilmente dentro de la
casa. Asombrado, Kang se volvió hacia la casa y apretó los dientes. ¿Era
que estaba allí pero no quería abrirle?
"¡Yeo Joo-heon, voy a entrar!"
No pudo ser paciente y pateó la puerta principal hecha de una placa de
hierro delgada hasta que la rompió. Sin embargo, todavía no hubo
reacción dentro de la casa y tampoco había logrado hacer un hueco tan
grande como para pasar. El tono de llamada, que estaba aumentando de
volumen, se detuvo poco después...
"¿No es suficiente con venir a buscarte? ¿Uh? Joder, ¡Solamente sal!" Una
vez más, Kang pateó la puerta y levantó su pie para intentarlo de nuevo,
pero un dolor impresionante vino de pronto y le obligó a dejar de actuar.
Kang, que exhalaba como si no pudiera respirar, se estrelló contra la
puerta principal bien cerrada y tocó con el puño. "Ten la seguridad de que
nunca volveré. Elimina al bebé o no, puedes hacer lo que quieras. ¡Me da
lo mismo!"
A diferencia de las palabras pomposas que soltó, Kang miró fijamente la
puerta principal durante mucho tiempo y no pudo irse. La vieja casa
estaba silenciosa, la puerta principal estaba bien cerrada y el pomo nunca
giró así que Kang se dio por vencido. Bajó la montaña lentamente como si
tuviera un gran peso en sus tobillos y luego, miró otra vez hacía atrás.
Regresó más tarde y regresó también al día siguiente hasta notar que...
Realmente se había ido.
—Fin del Vol. 2—
Volumen 3
CAPÍTULO 1 • VOL 3
"Joo Heon."
La voz que pronunciaba su nombre era baja y profunda ... Era una voz tan
fría como el agua corriente, casi lo suficientemente helada. Su nombre se
acaba de pronunciar solo una vez, pero la piel se le puso de gallina desde
el interior del muslo hasta la espalda y el vientre. De alguna manera, le
dolía la garganta, Jooheon se humedeció los labios secos con la lengua y
extendió las manos en su dirección para que pudiera sostenerlo. No sabía
si era de día o de noche, pero su visión estaba oscura y no podía reconocer
el rostro de la persona que lo estaba llamando tan insistentemente.
Pero no tuvo miedo en absoluto.
La palma gruesa del hombre se aproximó y cubrió por completo la mejilla
de Jooheon. Era tan grande que definitivamente podía taparle la mitad de
su cara ... Eran suave, bonita y estaba caliente, a diferencia de su voz. Su
rostro, apoyado contra el suyo, se sintió cálido cuando le acarició
suavemente las mejillas y alrededor de los ojos y, de repente, presionó
ligeramente su labio inferior para abrirlo con los suyos. No tenía ganas de
resistirse esta vez.
Cuando el grueso pulgar entró en su boca y comenzó a excavar a través
del revestimiento húmedo, su garganta se volvió aún más seca que de
costumbre y se cerró. Sacó la lengua por reflejo y en el momento en que la
carne roja y viscosa lamió el dedo de ese alguien, Jooheon pensó que sus
ojos se encontraron lo suficiente como para poder ver en ellos un poco de
luz...
La sombra que lo estaba bloqueando creció en un instante y le hizo sentir
un aliento caliente desde la punta de su nariz hasta su barbilla. En lugar
de un dedo, un trozo de carne invadió los labios de Jooheon y le barrió
lentamente los dientes hasta hacerle cosquillas en el paladar. El aliento
húmedo que le llenaba la boca en un instante era soñador y dulce.
Ah, tomo aire y abrió mucho los ojos. Si bien, Jooheon estaba emocionado
por el calor y se entregó a ese beso, estaba sorprendido porque la gruesa
palma que le agarró el trasero de repente comenzó a buscarle también el
ano. Era un lugar que no había permitido el toque de nadie durante
bastante tiempo. Algo que se sentía prohibido. Jooheon dejó todo su
cuerpo a su merced, con los ojos bien abiertos y el pecho subiendo y
bajando una y otra vez.... El objeto caliente entre sus nalgas trató de llegar
hasta el final.
"Ah... Ah, espera."
Apenas pudo susurrar esto cuando fue besado de una manera
terriblemente ardiente. Jooheon, que parecía acostumbrado a recibirlo así
por alguna razón, golpeó su hombro y luego, esta vez se dejó besar la
frente y el cabello. Permitió que le mordiera las orejas y el cuello para
luego volver a subir despacio... Y en el momento en que el aliento caliente
tocó contra el área sensible de su tímpano, el placer vertiginoso corrió
rápidamente por toda su columna vertebral.
"¡¡Ah!!"
En el mismo momento en que esta palabra salió de su boca, Jooheon
despertó de su sueño. Incluso cuando abrió los ojos, como en el sueño, el
frente de sus ojos estaba oscuro por lo que Jooheon no pudo decir de
inmediato si el lugar donde estaba era la realidad. Mientras permanecía en
blanco y parpadeaba, su respiración entrecortada disminuyó
gradualmente y solo pudo sentir el final de un cosquilleo en su interior.
"Kang..."
Pero no había nadie allí, solo el recuerdo y una parte inferior húmeda con
su semen. Jooheon levantó la mano y se tapó los ojos con un largo
suspiro. Durante bastante tiempo, ni siquiera había pensado en la
masturbación y mucho menos en el sexo, pero tuvo un sueño así justo
ahora. Junto con la vergüenza, se sintió patético por lo que había pasado
con su cuerpo, pero se calmó en un minuto y apretó su pecho con
bastante fuerza mientras repetía que todo estaba bien. Jooheon, que había
estado acostado durante mucho tiempo sin hacer nada, lentamente se
ocupó de lo que había ocasionado y levantó su cuerpo. A diferencia de lo
que había imaginado, miró el hueco vacío junto a él, suspiró y se dirigió al
baño.
Joo-heon, que encendió la luz, se paró frente al baño y se bajó los
pantalones primero, luego se quitó la ropa interior y la puso en el
fregadero. Cuando su cuerpo desnudo se revelo frente a sus ojos, las
comisuras de su boca se relajaron un poco.
"Bueno... Puedes estar feliz de que todavía estás lo suficientemente sano
como para hacer esto, Yeo Joo-heon".
Jooheon, quien murmuró para si mismo y asintió levemente, sostuvo el
jabón de lavar en la mano y abrió el grifo. En los últimos años, había
estado viviendo como un pollo enfermo por falta de sueño así que no le
preocupaba mucho el estado de su pene... Pero ahora ha estado teniendo
un montón de sueños húmedos que no lo dejan en paz. No planeaba
seguir actuando igual en el futuro, pero eso de estar feliz de gozar de
buena salud era verdad.
Jooheon asintió varias veces más, enjuagando la ropa interior cubierta con
burbujas de jabón. Fue una suerte que el hueco junto a la cama estaba
vacío y también fue una suerte que no llamara a ese nombre muchas veces
... Igual a la última vez.
CAPÍTULO 2 • VOL 3
Miró el reloj en la pared del café. Después de todo, ha pasado la ajetreada
hora del almuerzo y ahora son un poco más de las 3 de la tarde. Jooheon
se desabrochó lentamente el delantal con la esperanza de salir. Era el
momento de ir a casa así que, con un leve asentimiento de su cabeza en
dirección al estudiante de medio tiempo que le saludaba con la mano,
Jooheon trató de agarrar la manija de la puerta y tomar su maleta. Sin
embargo, había alguien que le bloqueaba el paso. Jooheon, quien saludó al
cliente y se hizo a un lado por puro reflejo, parpadeó ante la extraña
apariencia familiar... Está adentro, con una gorra que se presionaba
profundamente sobre su frente, tiene unas gafas de sol y un cubrebocas
que le tapa la nariz. No era muy extraño, a pesar de que no era una figura
reconocible. Sin embargo, la persona que juntó las cejas se paró muy cerca
de Jooheon y apuntó el rostro en su dirección ¿Cuánto tiempo se enfrentó
a esa gafas de sol negras? En realidad no podía saberlo.
La persona que lentamente se bajó el cubrebocas hasta ponerlo en el
descanso de su barbilla y luego se quitó las gafas de sol, era alguien que
Jooheon conocía muy bien.
"Mucho tiempo sin verte."
"¿Heeju?"
"¿Como has estado?"
Jooheon miró su cabeza, y también reparó en lo pintoresco que era su
tono. Fue una visita inesperada y repentina, parece que no quiere que
nadie la vea así que vuelve a colocarse las gafas de sol rápidamente y luego
se acomoda el cubrebocas. Sin embargo, Jooheon la miró muy de cerca: La
hermana menor que había visto ahora después de mucho tiempo, no era
muy diferente de la niña más joven que estaba en su memoria. Excepto
por la línea de su barbilla, que se había vuelto más delgada debido a la
pérdida de grasa, parecía tan hermosa como cuando era estudiante.
Jooheon, que había estado inmerso en viejos pensamientos durante un
tiempo considerable, miró su reloj con asombro. No podía permitirse estar
tan cautivado ahora. Primero, dijo que hablaran mientras caminaba y tiró
de la muñeca de su hermana hasta que terminaron en la calle. Hee-ju, que
no se dio cuenta de su urgencia y fue arrastrada unos pasos por aquí y por
allá, rápidamente recobró el sentido y señaló un lado de la carretera. Allí
había un coche extranjero, caro y que nunca había visto antes. Era un
auto deportivo que parecía no tener techo.
"Súbete al coche, y hablemos allí".
Vagamente, pensando que el gerente habría conducido el auto, se acercó
lentamente e intentó mirar para adentro. Los ojos de Jooheon se
agrandaron exageradamente cuando Hee-joo mostró una increíble
familiaridad al sentarse en el asiento del conductor. Todavía tiene esa cara
de bebé de cuando estaba en la escuela secundaria, pero ya está
conduciendo... El hecho de que no la había visto en mucho tiempo le vino
profundamente a la cabeza y su boca comenzó a ponerse amarga.
Hee-ju le preguntó a Joo-heon, quien deambulaba frente a un automóvil
desconocido: "¿Tienes mucha prisa?"
Afortunadamente, no era el tipo de vehículo con la puerta que se abría
hacia el cielo o habría tenido muchos problemas. Jooheon, que se estaba
subiendo al coche con bastante torpeza, no estaba acostumbrado a los
asientos demasiado bajos, así que se inclinó y se acomodó un montón de
veces hasta que se sintió muchísimo mejor con su postura. Señaló el
camino que tenía que seguir así que Hee-ju, quien lo miró con una
expresión ridícula, entendió que era algo urgente y asintió.
<Esta es la noticia del momento, "Lovely Girls" abandona la renovación de
su contrato y se disuelven.>
De camino a su destino, la radio se encendió en cuanto prendió el motor y
salió el nombre de la banda a la que pertenecía Hee-ju. Ella bajó todo el
volumen con un ligero gesto de la mano antes de que la segunda oración
terminara y el locutor comenzara a armar alboroto al respecto así que,
aunque el interior del coche era más ancho de lo que esperaba, era
frustrante cuando se volvía lo suficientemente silencioso como para
escuchar la saliva del otro al pasar por su garganta. Jooheon recordó el
contenido de esa noticia mientras viajaba en un auto deportivo muy
extraño en una carretera familiar que podía seguir incluso con los ojos
cerrados. Hee-ju saltó al estrellato poco después de su debut. A diferencia
de la popularidad del grupo al que pertenecía su hermana, "Lovely Girls",
que permaneció en un estado de estancamiento profundo, ella comenzó a
filmar dramas y películas de manera individual. Poco después, el término
"ídolo" que siempre seguía al nombre de Hee-ju desapareció y en su lugar
comenzó a aparecer la palabra "Hermana de la Nación". Hee-ju, que
deslumbró intensamente a todos con una aura brillante y una hermosa
sonrisa, finalmente se convirtió en algo más que "la familia de Jooheon."
Jooheon miró a Hee-ju, quien giró el volante con un rostro inexpresivo.
Obviamente es una noticia impresionante que el período de contrato con la
agencia esté expirando...
Suspiró. Incluso allí, sentada a su lado, se sentía muy lejos de él. Casi una
desconocida. En la televisión, en los letreros de la calle, cuanto más a
menudo se encontraba con Hee-ju más se sentía terriblemente
abandonado por ella. Aún así, cada vez que cambiaba la información de su
contacto o su dirección, le enviaba un mensaje a Hee-ju de inmediato
porque después de todo, le había prometido ponerse en contacto tan
pronto como consiguiera algo nuevo en su vida. Hubo momentos en los
que las fluctuaciones fueron frecuentes durante un tiempo y, a veces,
tenía que buscar casa cada determinado mes debido a diferentes factores
en su economía. Enviaba mensajes pensando que algún día lo visitaría,
pero no recibió respuesta. Ni una sola vez.
"Espera, detente aquí."
Mientras el automóvil se estacionaba a un lado de la carretera con un
manejo suave, Jooheon se precipitó para adelante y salió de allí sin
esperar a que se detuviera por completo. Ni siquiera se dio cuenta de que
Hee-ju, que salió del coche también, lo estaba siguiendo muy de cerca.
"¡Papi!"
Jooheon se arrodilló rápidamente hacia la pequeña niña que corría en su
dirección. Era chiquita, con sus piernas cortas y regordetas y una sonrisa
hermosa que se iluminó en cuanto extendió unos bracitos blancos y
abrazó su cuerpo con mucha fuerza.
"¡Mi amor!"
Fue solo después de besar su cabello oscuro varias veces, que Jooheon
finalmente pudo saludar a la maestra de jardín de infantes que estaba a
un par de pasos de distancia de él y preguntarle sobre su condición. Solo
se había ido a un campamento por 2 días y 1 noche, pero se sentía como si
se hubiera ido una semana entera. Después de sacudir y abrazar a su
bebé, finalmente dejó el edificio de la escuela y comenzó a escuchar
atentamente cada una de sus palabras animadas sobre esto y sobre
aquello también... Pero entonces, Jooheon dejó de caminar cuando
encontró a Hee-ju, recargada contra la puerta como si fuera una
guardaespaldas.
"Yeo Joo-heon, tú..."
Fue un momento en el que no pudo pensar en algo adecuado que
explicarle a Hee-ju, quien se quitó las gafas de sol con una cara
increíblemente asombrada. Se paró, a centímetros de Jooheon y escuchó
las palabras de la niña, que parecía muy concentrada en hablar de lo
divertido que era ir a un campamento. Ella, que había visto a Hee-ju y Joo-
heon alternativamente, finalmente pareció reconocerla:
"¡Tía Heeju!"
Era difícil ocultar el sentimiento de frustración mientras la niña le sonreía.
Hee-ju torció los labios primero en lugar de hablar con Joo-heon, quien
apenas podía abrir la boca.
"Creo que tenemos mucho de qué hablar."
CAPÍTULO 3 • VOL 3
"¿Qué tipo de bebida le gusta a esta pequeña princesa?"
El lugar al que se mudaron inmediatamente después de estacionar el auto,
fue al café donde Jooheon trabajaba como gerente. Era un momento
tranquilo, por lo que no había muchos clientes en la tienda y tampoco se
escuchaba ningún sonido muy fuerte o particularmente molesto. Un poco
más lejos del pasillo, Jooheon guió a Heeju a una mesa en la esquina del
local y sirvió una copa americana y un omija cha. Hee-ju, que prestó
atención a los bonitos colores del vaso, frunció el ceño ante el olor agrio
que surgió del jugo.
"¡Es esto! ¡Es la bebida favorita de Taeyang!"
"¿Tu nombre es Taeyang?"
"Sí, Yeo Taeyang".
Desde que era una bebé, a la niña le han gustado demasiado las bebidas
muy ácidas así que, por supuesto, la bebida que toma recientemente es un
Omija cha o, en términos simples, un té de bayas. Los ojos de Hee-ju no
parecían ser nada comprensivos mientras miraban la cabecita de Taeyang,
bebiendo un trago rojo a la vez que tarareaba una canción que no podía
entender y que aparentemente había aprendido en el campamento.
"¿Cuantos años tienes?"
Con un popote en la boca, Taeyang levantó los dedos en lugar de
responder. Cuando vio sus manitas, blancas y largas con exactamente
siete dedos extendidos, Hee-ju soltó un suspiro inmenso, como si estuviera
muy sorprendida.
"Siete… ¿Eh? Y han pasado siete años desde que debuté. Significa que la
tuviste casi de inmediato."
"Yo te llamé, muchas veces de hecho."
"¿Cómo pude haber conocido esta noticia si la enviaste a una dirección de
mensajería que ya no era mía? Cambié de número después de eso, y ya no
te pude encontrar."
"Claro."
"Oye ¿Sabes cuántos mensajes por día había en mi teléfono? ¡Todas las
celebridades cambian sus números varias veces al año y usan otro teléfono
para hablar con sus familias! ¡¡Y mis mensajes jamás te llegaron porque
también tiraste el celular!!" Hee-ju dejó su teléfono sobre la mesa como si
lo hubiera aventado para mostrarle un punto. No había vibraciones, ni
tonos de llamada. Podía estar en silencio, porque las ventanas emergentes
en la parte superior de la pantalla LCD brillantemente iluminada
aparecían una y otra vez hasta darle la ilusión de que podría estallar. Hee-
ju empujó el teléfono lejos otra vez, igual a si estuviera harta de todo. "Y
luego, resulta que eran tantos y tantos que la batería no duraba ni dos
horas. ¡Podía considerarse un milagro encontrar tu mensaje en ese
estado!"
"..."
"Pensaba que estabas enfadado. Quería debutar, estaba cegada por un
sueño que pensaba era increíble... No sabía que la abuelita estaba enferma
y ni siquiera me enteré de inmediato cuando murió. Entonces, pensé que
estabas enojado y que por eso habías decidido probar suerte en otro lugar
y abandonarme. Supongo que no fue la razón".
Su mirada sobre Taeyang, que todavía estaba tarareando una canción que
no podía entender, era muchísimo más suave que la de hace un minuto.
Jooheon estaba en un estado de vergüenza porque por supuesto, solo
había pensado que Hee-ju no se estaba contactando con él por su propia
voluntad. Nunca pensó en el trabajo que pudiera tener.
"¿De qué estás hablando, tonta? ¿Por qué te abandonaría? Es solo que...
Llegó mi bebé".
"Sí, que bueno que lo mencionas ¿Qué hay de su madre? ¿Estás casado
ahora?"
"¡No! Mi madre se fue al cielo después de que nació Taeyang".
Pensó que estaba muy concentrada en sus propios asuntos como para
escucharlos, pero Taeyang intervino para responder a la pregunta de su
hermana. La persona que se sintió avergonzada esta vez fue Hee-ju así que
Jooheon evitó sus ojos con una cara temblorosa e incluso comenzó a
carraspear la garganta. El malentendido se volvió aún más involuntario ya
que era costumbre en la familia que esos temas no fueran punto de
conversación. Jooheon humedeció sus labios secos mientras recibía la
mirada de su hermana, quien se había vuelto muy suave y tierna con él
ante la idea de la muerte de una mujer que no existía... Fue una idea muy
ingenua, pensar que podría vivir de alguna manera solamente con su
fuerza de voluntad. Más aún, en un mundo que nunca fue fácil para
Jooheon. En ese momento estaba cegado por el niño en su estómago, su
pequeño sol en una habitación completamente oscura. Y llevó todo el
embarazo a cabo hasta que dio a luz se un modo completamente horrible.
La tuvo de un momento para otro porque se adelantó, así que incluso tuvo
que hacerlo en su casa y sin la ayuda de nadie. No llegó a los nueve meses,
estaba azul y no podía llorar. Tomó fuerzas y finalmente llevó a la niña al
hospital, gritando que necesitaba que la hospitalizaran de inmediato,
incluso antes que a él. Sin embargo, el hospital expresó su consternación
de inmediato y dijeron que el seguro médico no se aplicaba a los niños que
no habían nacido en un hospital y cuyo nacimiento no era certificado.
Jooheon, quien no sabía que existía tal certificado en el mundo, no podía
saber cómo actuar con eso ni de que manera ayudar a su bebé. La
atendieron, por supuesto, pero solamente fue la reanimación y los
servicios básicos. Tenía que buscar una asociación para madres solteras y
pedir ayuda directamente allí... Pero ahora su registro familiar estaba
vuelto un lío. Jooheon, quien todavía estaba registrado como un hombre
beta, no podría ser la madre de la bebé, al menos no en el papel. No es
difícil cambiarse a Omega una vez que se retira el certificado médico del
hospital y se siguen los procedimientos legales, pero el problema era el
tiempo y no podía esperar tanto. La niña no tenía tiempo. Como si supiera
lo mal que estaba la situación, la bebé que no había crecido hasta término,
se marchitó minuto a minuto hasta parecer lamentable. Al mirar sus
pálidas mejillas, a diferencia de un niño recién nacido, Jooheon renunció
al nombre de madre sin arrepentimiento y pidió por la piedad del servicio
hospitalario del gobierno... Jooheon se convirtió en el padre de Taeyang y
su madre figuró como fallecida. Era un omega recesivo que no era muy
diferente de un beta de todos modos entonces, era incomparablemente
más cómodo vivir aparentando ser un macho beta que un Omega.
Y ya con la bebé, era bastante difícil trabajar para mantener a los dos. Sin
embargo, con la ayuda de la misma organización, logró superarlo poco a
poco. El lugar donde trabajaba ahora también era dirigido por una persona
mayor que se había ofrecido como voluntaria para ayudar a las personas
de su situación. Estaban al tanto de la complicada situación de Jooheon y
ya que lo habían encontrado con sangre, el vientre abultado y la bebé, no
preguntaron más y comenzaron a decirle lo mucho que le admiraban y a
inscribirlo a tantos programas de ayuda como les era posible. Incluso
aunque ahora tuvieran que contar la historia de una esposa.
Aunque Hee-ju era su hermana, comenzó a tener muchísimos problemas
para contarle la verdad.
"Debiste... No lo sé, comunicarte con la empresa después de lo de tu
pareja, decir que eras mi hermano y... Yo..."
"Ah... Fue todo un caos. Las cosas iban mal en todo, ya ves. Taeyang nació
antes de tiempo y estuvo muy enferma durante semanas enteras. Era muy
chiquitita y, mi cabeza estaba..."
"Vale... No es necesario decir más". Ella cruza los brazos sobre su pecho,
como si realmente no quisiera escucharlo y se quita las gafas de sol. Hee-
ju, que tenía una mancha en la nariz y se presionaba la frente
constantemente, abrió la boca varias veces sin hacer ruido, como si se
preguntara que decir. "Estoy pensando en comprar un edificio con el pago
inicial que recibí esta vez".
"Oh, ¿Qué pasó con lo que escuchamos en la radio? ¿No vas a firmar una
renovación?"
"¡Son cachorros que ni siquiera podrían ser leones si no fuera por mi! Así
que no, no lo haré. Pero ahora estoy en otra industria del entretenimiento
por lo que no hay nada de lo que preocuparse. De todos modos, te daré el
primer piso de ese edificio".
"¿Uh?"
"Puedes montar un café como este o puedes hacer otra cosa con él. No
necesitas pagar el alquiler porque es mío, así que haz lo que mejor te
convenga".
No pudo rechazar o aceptar las palabras repentinas de su hermana, así
que solo gimió. Durante bastante tiempo, había estado imaginando que
tipo de historia compartirían entre los dos si volvieran a encontrarse... Y
las palabras que finalmente escuchó de su hermana menor después de 7
años fueron inimaginables. Mirando la sugerencia, parecía bastante
exagerado y loco y maravilloso por igual. Tener su tienda en el primer piso,
donde no tenía que pagar alquiler. Sin embargo, las palabras de Jooheon
no salieron fácilmente.
"Bien… ¿Por qué tan de la nada?"
"... ¿Me odias?"
"En lugar de odiar, diría que es repentino. Por supuesto, somos los únicos
hermanos, la única familia, pero a pesar de eso, nos hemos vuelto a
encontrar después de 7 años. Además, han pasado menos de 30 minutos
desde que comenzamos a hablar."
Como para demostrarlo, señaló la bebida que no había tocado. Incluso
Taeyang, que bebió un trago muy largo, todavía tenía más de la mitad de
su bebida rosa. Jooheon miró cuidadosamente a Hee-ju y negó. No quiere
dudar de ella, no puede atreverse a lastimarlo... Pero sucede que tenía
mucha curiosidad por la intención que tenía esta vez. Hee-ju miró a
Jooheon durante mucho tiempo con una cara que ya no era tierna sino,
una que parecía fría y un tanto dolida, y que se había grabado en cada
rasgo de su cara.
Heeju finalmente dio una respuesta cuando Taeyang bebió su Omija hasta
el final y comenzó a masticar y comer del hielo: "¿Realmente pensaste que
tu hermana te había abandonado?"
"Hee-ju..."
"Estaba muy ocupada antes de mi debut, pero después de hacerlo, estaba
realmente enloquecida. Hice lo que me dijeron que hiciera y actúe de la
forma que querían que actuara frente a las cámaras de televisión. Solo
podía dormir tres o cuatro horas a la semana y no podía comer ni una sola
comida al día. Así que no lo sabía... Honestamente, no pensé en mi
hermano y tampoco en mi abuela. No me lo podía permitir. Cuando me
enteré que murió, entonces tuve mis primeras vacaciones. Fuí a casa."
"..."
"Escuché el mensaje de mi hermano, me fui a... Nuestra antigua sala y me
quedé dormida junto a los restos de la abuela. Toda la noche, abrazando
esa caja que dejaste allí. Y tan pronto como me levanté, fuí a un evento. Ni
siquiera podía llorar o quizá el maquillaje se mancharía y, no podía
gritar... Yo pensé que me habías abandonado a mi, finalmente."
"..."
"Era natural que mi hermano me abandonara. Tú me criaste, me volviste
lo que soy y te descuidaste tanto que seguramente pensaste que era muy
injusto para ti. Solamente... Eras un estudiante de secundaria en ese
momento."
"Hee-ju, yo..."
Él no se había contactado adecuadamente porque no había nada que
pudiera decir. En ese momento, pensó que no había otra solución más que
la de irse porque era muy joven, acababa de perder todo lo que tenía y se
quedó con un bebé. Hee-ju seguramente pensaba que estaría bien, pero no
conocía nada. Solo estaba allí, brillando en un lugar hermoso, haciendo
realidad sus sueños y siendo muy feliz. Naturalmente pensó que ella
estaba mucho mejor que él.
"Te pagaré todo lo que hiciste por mí, aunque ya sea tarde. Porque...
Porque tienes una hermana hija de puta que te abandonó y que no pudo
compensarte nada. Entonces... Al menos si vivimos juntos otra vez..."
"Yeo Hee-ju, ¿Qué demonios...? ¿De qué estás hablando?"
Las palabras fueron aplastadas por la emoción. Sentía las miradas de
Taeyang sobre su cabeza, pero su mente tumultuosa no pudo detenerse
fácilmente para dejar de pensar. Vivir la vida siempre ha sido algo tan
peligroso como caminar sobre una espada. Y como ya lo había hecho
durante mucho tiempo, los rasguños se dejaron ininterrumpidamente
hasta que los callos se asentaron tanto que ni siquiera pudo sentir una
sensación de calor real... Aunque quería decir algo, solo habló unas pocas
palabras y luego cerró la boca para mirar directo al suelo. Era difícil
controlar sus labios temblorosos y era difícil no llorar. Pensó que ahora era
duro como una roca, pero su familia siempre era la parte más débil del
alma de Jooheon. Sus ojos estaban calientes, por lo que cubrió su vista
con ambas manos y luego, se permitió soltar un sollozo aterrador. Parecía
que si los ojos de Hee-ju y los suyos se encontraban, incluso lloraría en voz
alta y no podría parar.
"Eres mi orgullo... Incluso antes de que te convirtieras en una celebridad,
fuiste todo mi orgullo. No fue un desperdicio para mi hacer nada de lo que
hice para que estuvieras donde estas ¿Cómo dices que te abandoné?"
"Papi..."
Jooheon habló después de tomar el pañuelo que le había entregado su
hija.
"La abuela dijo que no te dijera que estaba enferma. Estaba muy
preocupada por eso. La muerte le vino debido a una complicación de la
cirugía. Um... No tienes nada de lo que sentirte mal y no tienes nada que
pagarme. No tienes que pagarle a nadie. Debes, seguir hacía adelante con
lo que tienes y olvidarte de las cosas cuando ya han terminado. Vacía todo
de tu mente y vive cómodamente, solamente para ti."
"Vaya, nunca te había escuchado hablar así ¿En qué religión crees ahora?"
"Esta es mi única religión". Jooheon sonrió mientras miraba a la pequeña
niña a su derecha, mirándole con sus pequeños ojos ansiosos pero muy
brillantes. Como su nombre indicaba, era su luz. Su pequeño solecito.
Después de acariciarle el cabello, volvió a mirar al otro lado. El rostro de
su hermana era un rostro más relajado, pero tenía una mirada irritada
hasta el extremo. Jooheon aclaró sus pensamientos y abrió la boca con
cuidado solo para decir. "Vamos a vivir juntos, pero pienso vender el piso
del edificio. Todavía no tengo la confianza para dirigir una tienda solo, y no
he hecho nada que merezca algo tan grande... Me gustaría, que
estuviéramos aquí en lugar de irnos a otra ciudad. Taeyang siempre ha
vivido aquí, así que todos sus amigos están a su alrededor. Sería muy
frustrante para ella."
Tongyeong era el lugar donde se establecieron Jooheon y Taeyang,
finalmente y después de intentarlo tanto. Pero no vino tan lejos
deliberadamente. Mientras buscaba un trabajo que proporcionara
alojamiento y comida, estuvo en fábricas que le pedían tiempo completo.
La última fábrica para la que trabajó fue en Gimhae, luego fue a Busan y
comenzó a buscar una fundación para madres solteras. Afortunadamente,
el anciano encargado de la asistencia social estaba abriendo un café en
Tongyeong y estaba buscando un nuevo empleado que pudiera serle útil...
Y la oportunidad envolvió fácilmente a Jooheon, que había trabajado en un
café cuando era todavía un estudiante. Su bebé era chiquita, prematura y
tenía miedo de lo que viajar podría hacerle a sus pulmones. Sin embargo,
después de alcanzar la cantidad de meses necesarios, se mudó
inmediatamente para Tongyeong y comenzaron una vida allí. Y desde hace
siete años, ha estado rondando por allí sin interrupciones. Se podría decir
que la niña es nativa de este lugar. Si vive con Hee-ju, podría criar a su
hija más económicamente que ahora, eso era cierto, pero el cambio
repentino en su entorno no parecía tener un efecto muy bueno en alguien
de tan corta edad. Desde dejar la ciudad donde vivieron por años, hasta
tener que adaptarse a un lugar extraño, todo era un elemento de ansiedad.
Hee-ju, que escuchó a Jooheon, también estaba preocupada.
"Sí, pero no pienses demasiado en eso. Yo no puedo quedarme aquí... Por
supuesto, venir conmigo será una carga para la niña, pero podría ser
también una gran oportunidad para ella. Dijo que tiene siete años ¿O no?"
Cuando Jooheon la miró, con cara de confusión ante los comentarios
inesperados, Hee-ju se arrastró como si estuviera frustrada. "¿No se
supone que debe ir a la escuela primaria el próximo año? ¿Cuándo es su
cumpleaños?"
"Correcto. Tiene que empezar el año que viene. Su cumpleaños es en
abril".
"Podemos buscarle una escuela que le enseñe inglés ¿Ya sabe Hangul?"
"Sí, lee bien los libros en hangul. Se parece a... A su madre. Y entonces es
muy inteligente".
Hee-ju, quien tuvo la parte de un chisme de Jooheon sin tener que
mencionar más de la cuenta, rápidamente miró a Taeyang e
inmediatamente comenzó a sonreír.
"Cuanto más inteligente sea el niño, más debería importarle a su papá.
¿No conoces el puente Mengmo Samcheonji? ¿Crees que el precio de una
vivienda en Gangnam es tan caro? No todo es así en el distrito escolar y
aún más importante, necesitamos una buena opción si es su primera
escuela. ¿Por qué estás preocupado por salir de casa o no? Yo veo mucho
potencial desperdiciado."
"Papá tiene que mudarse para educarme, él lo entiende. Pero se preocupa
porque quiere que sea feliz ¿Verdad, papá? ¿Quieres que sea feliz?"
Cuando Jooheon estaba a punto de contestar algo importante, la niña, que
había estado masticando el hielo restante, abrió la boca y habló como si lo
estuviera haciendo en nombre de su papá. El rostro de Hee-ju, que la
escuchó, se endureció.
"Demonios... Eres muy inteligente."
"Sí, Taeyang es un poco... Ah, Lee mucho y estudia mucho también."
"¡Entonces tienes que pensar en motivarla más! ¿No deberías pedirme que
envíe a la niña a Seúl en lugar de rogarme que se quede aquí?"
El rostro de Jooheon también se ensombreció con palabras que no
pudieron ocultar la frustración de su hermana. Era la primera vez que
criaba a una niña, así que al principio no lo sabía bien porque no había
lugar para establecer estándares. Sin embargo, un día ya estaba allí.
Leyendo un libro con Hangul aunque nunca le había enseñado. Se sabía el
reloj de manecillas y también comenzaba a sumar. Sabía que era
excepcionalmente inteligente. Era natural después de todo, que fuera como
su padre.
Pensando en un nombre que ni siquiera podía decir en sus sueños sin
sentirse mal, Jooheon acarició las regordetas mejillas de la niña.
"¿No es bueno criar a un niño como un niño?"
"Si eso es lo que piensas, no hay nada que decir... Pero al menos piensa
detenidamente en abrir una nueva tienda. Antes de ir a la escuela, sería
mejor que tuvieras una tarjeta de presentación bonita. Ya sabes que miedo
dan los niños estos días, son muy crueles".
Hee-ju se puso de pie, soltando palabras extremadamente realistas. Se
puso las gafas de sol de nuevo y luego se colocó el cubrebocas y se
apresuró a colocarse también la gorra. Entonces, sacó algo de su bolsillo,
un teléfono celular que parecía bastante caro. El último modelo que Heeju
está anunciando en la televisión desde hace un tiempo.
"Guardé mi número allí, así que contácteme a menudo".
El rostro de Jooheon, que ya había recibido un teléfono celular en una
situación familiar, estaba tembloroso. Parecía estar muy triste con tantos
recuerdos así que Taeyang se enojó y la regañó. Hee-ju, que vio la
aparición de una vena sobre su frente, habló con ella y le aseguró que iba
a regalarle un teléfono igual en compensación. Habría traído dos si le
hubieran dicho que su hermano tenía un hijo.
Después de que Hee-ju se fue, el café se volvió más silencioso. Solo estaba
Taeyang, quien se enamoró del teléfono celular que trajo Hee-ju,
presionando el cristal con bastante urgencia mientras que Jooheon estaba
inmerso en pensamientos profundos. A diferencia de Jooheon, cuya piel y
vello corporal son más claros que los de los otros, la cabecita de la niña es
negra y además, a medida que crecía y se desarrollaba, le recordaba
terriblemente a ese hombre que todavía quería olvidar. Estaba orgulloso de
que fuera inteligente, pero tenía miedo de que enfermera como... Él. Y de
que creciera tan presionada como...
Él.
"Taeyang dice que sí."
"¿Eh?"
"¿Vamos a vivir a Seúl? Está bien para Taeyang"
"¿Está bien?" Jooheon preguntó de nuevo, empujando su rostro de mala
gana al lado del teléfono celular. "¿Por qué te gusta Seúl?"
"¡Será divertido!"
"Hay más que hacer en este vecindario tranquilo y es un lugar divertido
para los niños."
Como si fuera un embajador de relaciones públicas de Tongyeong de bajo
costo, seguía hablando de todas las cosas bonitas que podía encontrarse
aquí. ¡Esta pequeña cosita seguramente ha olvidado lo aterrador que es ir
a un lugar nuevo sin conocer a nadie! Y por supuesto, así como ella lo
olvidó, seguramente él también habría olvidado que existía... El miedo vago
se instaló profundamente sobre su pecho y agitó la cabeza para dejar de
pensar en tanta estupidez.
"Pero no hay mar en Seúl y Taeyang no tiene amigos allá."
"Está bien, porque Taeyong solo necesita a papá... Además, la isla de Jeju
queda cerca."
"¿Quién te dijo?"
"En un libro."
Jooheon se quedó sin palabras mientras veía a la niña, cantando mientras
todavía estaba enganchada a su teléfono celular. Migrando su boquita que
decía palabras que no conocía bien, pensó que era en vano mantenerla
alejada de todo. Lo que cubría sus ojos y no lo dejaba explorar, era solo su
miedo y su inmensa codicia así que Jooheon se tragó un suspiro y frotó su
mejilla contra la mejilla de su todavía muy pequeña bebé.
Después de entrevistar a un nuevo gerente y hacerle asumir el cargo,
limpió su mi casa y se fue a Seúl, solo un mes después de que llegara Hee-
ju.
CAPÍTULO 4 • VOL 3
"Sang-guk, ¿Puedes hacerte cargo de él y revisar los bocadillos para los
residentes?"
Sang-guk asintió rápidamente a su superior y puso manos a la obra.
Había mucho trabajo que hacer y relativamente muy poco tiempo, pero ni
siquiera tenía ganas de quejarse o de ponerse a llorar debido a algo tan
innecesario como esto... Por lo que Sang-guk sabía, en realidad el hombre
frente a él había hecho su pasantía en otro hospital un poco más al norte
que este y con un campo laboral todavía mayor y más amplio. Sin
embargo, de un momento para otro Sang-kook lo vio aparecer como
pasante en la Clínica de Cirugía Ortopédica de la Universidad de Sejin,
donde él había sido residente. La cirugía ortopédica es famosa por ser muy
difícil, pero al mismo tiempo también era un departamento popular por lo
que no habría sido fácil intervenir entre los números establecidos de los
alumnos escogidos para la pasantía. Sang-guk, que estaba escaneando
sospechosamente el rostro del nuevo, decidió no preocuparse por esto más
de la cuenta. No solo no tenía suficiente espacio mental para hacerlo, sino
que también pensaba que era inútil poner toda su atención en alguien que
brillaba por su propia cuenta: Era un chico famoso desde que entró a la
escuela. Lee Kang, hijo del encargado de la fundación a la que pertenece la
Universidad de Sejin.
"¿Quieres comer arroz? Ya ves, aquí dejamos que nuestros pasantes elijan
lo que quieran".
Incluso ante las palabras de un estudiante de último año, Kang sigue
parado, con la espalda muy recta, los brazos sobre su pecho y no hay
movimiento ni siquiera en sus pupilas. El interno, que estaba a su lado, se
puso de pie mientras se elevaba de hombros, verifico el número de
personas que estaban con él, tomó el pedido y luego llamó al restaurante
chino para hacer una orden orgullosamente grande. Sang-guk lo miró de
una manera bastante extraña de todas maneras. Si ese tipo se postuló
para el Departamento de Cirugía Ortopédica del Hospital Universitario de
Sejin, podría considerarse sospechoso así que Sang decidió que cuando
llegara el momento adecuado, hablaría con el doctor de base por si mismo.
Como siempre, la comida terminó en 10 minutos. Como si lo estuviera
bebiendo en lugar de masticar, el arroz frito fue empujado hacía su esófago
una vez y otra vez hasta que Sang-guk finalmente fue directo a la sala de
operaciones. Era la cirugía de un doctor muy famoso en el hospital y allí,
una de las tareas de Sang-guk era seleccionar canciones según el gusto del
hombre que escuchaba canciones de chicas durante todas sus cirugías.
Era uno de sus pocos placeres en su vida, las Lovely Girls.
"Sang-guk".
"¿Sí, doctor?"
Fue cuando llegó la última canción de las Lovely Girls que Sang-guk abrió
los ojos y vio al doctor hacer un puchero enorme y exagerado. Era una
canción dolorosa para los fans porque les recordaba el inminente final de
las chicas. Sin embargo, no dijo nada sobre ello:
"¿Estás familiarizado con él?"
"¿Perdón? ¿De qué está hablando?"
"Bueno, el nuevo. Hay un joven que es hermano menor de Woo-Joo Lee, ya
sabes. La doctora que está en el departamento de obstetricia y
ginecología".
"Ah, Lee Kang. Sí, ese es el motivo por el que vine aquí tan rápido".
"¿Se conocen?"
Esta vez, no tenía nada que decir, así que sus ojos se desviaron de
dirección en un segundo. Sang-guk también tenía curiosidad por saber si
era cercano a Lee Kang todavía, así que no pudo responder la pregunta del
profesor.
"Ambos tenemos la misma edad por lo que en los primeros días del
preescolar, a veces íbamos juntos a la escuela".
Sang-guk era originalmente un candidato para la licenciatura de ingeniería
en la Universidad de Corea. Su puntuación fue exitosa y logró su objetivo
en cuestión de nada. Sin embargo, cuando entró en la universidad, la
ingeniería mecánica no se ajustaba mucho a sus aptitudes o metas y como
estaba en primer grado, tenía un trabajo de tutoría a tiempo parcial por lo
que sentía que abandonar la ingeniería no sería tan terrible después de
todo. Fue a la escuela de medicina el año siguiente.
Por otro lado, Kang reprobó el examen de ingreso. No fue porque no
supiera las respuestas del examen, fue porque no pudo realizar el examen.
Sang-guk aún recordaba el artículo del periódico de ese año, donde
hablaban del estudiante de tercer año de secundaria que se cayó en medio
del examen y luego comenzó a convulsionar ¡Era terriblemente espantoso!
Luego, se enteró de que el protagonista del artículo era Kang. Por
supuesto, esto fue a través de los chismes entre los estudiantes después
de llegar a la Universidad Médica de Sejin. Al principio, no tenía sentido
que un humano con una capacidad musculoesquelética excepcional cayera
en el sitio de prueba así como si nada y que empeorara hasta el punto de
convulsionar como un pescado fuera del agua. Pensó que era solo un
rumor. Pero no solo Sang-guk, sino que todos en la escuela de medicina lo
miraban a cada minuto.
Todos decían que Kang tenía una enfermedad incurable.
"Bueno, deberían empezar a ser unidos. Después de todo, necesita un
compañero."
"Sí, tiene razón."
"Woojoo Lee ya está siendo demasiado cuidadosa con su hermano así que
también tienes que ser muy amable con él. Así es como llegas alto, hijo.
Acuérdate de eso."
Era una historia muy famosa que la doctora Woo-joo Lee del departamento
de obstetricia y ginecología iba a ser la próxima presidente del hospital.
Sang-guk sonrió feliz y asintió con la cabeza, dejando la palabras del
profesor en su mente tanto como le fue posible. Sang-guk no tenía muchas
opciones para elegir después de todo. Afortunadamente tenía una
residencia deseada, buenas recomendaciones, opiniones, calificaciones y
técnicas excelente... Pero teniendo de compañero al hijo del jefe, era seguro
de que si no elegía la opción correcta después de eso, podría terminar
siendo un médico a sueldo toda su vida.
Sang-guk se dirigió al primer piso tan pronto como terminó la última
cirugía y regresó de comprar café. Piensa que las palabras de amor y los
cumplidos para fines egoístas no son necesarios, pero sí que pueden ser
algo perfecto para utilizar cuando sea el momento necesario. Ha pasado
mucho tiempo desde que estuvieron juntos pero, aunque ese sea el caso,
incluso un hombre como él puede aceptar un vaso de soju y una plática de
vez en cuando. Podría llevarlo a jugar billar e intentar que se soltara al
sacar a flote recuerdos de su infancia.
Sang-guk abrió la puerta de inmediato, pero su sonrisa desapareció.
"¿Eh? ¿Dónde está Lee Kang?"
"Bueno, Lee Kang ha dejado el trabajo".
"¿Cómo que lo dejó? ¿Se fue?" Sang-guk volvió su mirada hacia un reloj
electrónico colgado en la pared. 7 pm, no era demasiado tarde. Los ojos de
Sang se entrecerraron mientras miraba el programa de cirugía de hoy.
"¿Cuándo se fue Lee Kang a casa? ¿Hay otro doctor que haya terminado
una cirugía? Tal vez fue a revisar. Es que... ¿Por qué el pasante se fue a
casa?"
"A las 6. Dijo que tenía permiso de su hermana".
"Esa loca.".
Sang-guk se echó a reír debido a lo ridículo que era el asunto y luego
maldijo internamente antes de chasquear la lengua. El doctor dijo que
Woo-joo Lee era terriblemente condescendiente con su hermano menor y
también que últimamente era muy cuidadosa. Al parecer creció lo
suficientemente amado debido a la posición y poder de su familia pero
¿Cómo deja sus responsabilidades así cómo si nada estando en un
hospital de especialidades? ¿Estaría estudiando o algo? Pero incluso
ahora, Sang-guk, el residente más ocupado en cirugía ortopédica, ha
tenido muchas dificultades para encontrarse con Kang en alguno de los
horarios establecidos por el departamento. No importaba lo genial que
fuera Lee Kang, aún si estudiara, tendría que comer y vivir como todos los
humanos por lo que sería lo normal toparse con él al menos un minuto.
¡Pero era extraño que no mostrara su cara incluso durante la comida!
"Maldita sea, no voy a dejarlo ir así como si nada. ¡Lee Kang! ¡Lee Kang!
¡¡Lee Kang, oye!!" Sang-guk, que corrió con todas sus fuerzas al
descubrirlo muy a la distancia, agarró la comida que tenía en las manos y
se aproximó esquivando a todo el mundo hasta llegar junto a él. Después
de un rato, Sang-guk le entregó a Kang una de las varias tazas de café que
sostenía y lo invitó a hablar un momento. Había escuchado que Heeju, de
Lovely Girls había abierto un café frente al Hospital Universitario de Sejin
así que, por supuesto, era una tienda muy popular y a la que tenía que ir
por obligación. Tuvo la suerte de encontrarse con Kang para poder
entregarle su café y su pan a tiempo. "Ten."
Sang-guk le dio un café primero en la mano, luego abrió la bolsa de pan y
le mostró para que eligiera uno.
"Toma lo que quieras comer. Todo está recién horneado para que quede
delicioso ... ¿Oye, señor Lee Kang?"
Sí, definitivamente el hombre estaba mal.
Mientras sostenía un café y miraba a Kang derramar un montón de
lágrimas, Sang-guk soltó un fuerte suspiro que le rompió el pecho. Estaba
palido, tenía los labios curvados y había espesas gotas de agua cayendo
constantemente de sus ojos hasta el suelo. Kang se limpió la mejilla sin
ningún cambio adicional, como si ni siquiera supiera que estaba llorando.
Su rostro, mirando ahora la humedad de su mano, parecía más bien el de
una muñequita de cera. Era un rostro pálido y blanco con rasgos
elaboradamente pintados y bonitos, pero frágiles. Vaya, utilizar el
modificador "muñeca" para un Alfa fuerte no es realista, pero este hombre
está parado en la calle, llorando y temblando como si se sintiera muy mal.
No es nada realista de por sí.
"¿Dónde le duele? ¿Te sientes mal? Si no puedes seguir, recibir
tratamiento médico está bien... Te llevo".
"Gracias, pero..."
Sang-guk asintió, extendió la mano y tiró de él de la muñeca con una
actitud más amistosa que violenta... Y entonces él lo apartó de golpe y lo
estampó contra la pared. El sobre lleno de pan cayó al suelo y rodó, pero
nadie pareció reparar en todo el pan que se vertía. Sang-guk estaba sin
palabras, mirando la mano que antes le había golpeado con rudeza...
Kang, impresionado y mirando su piel como si hubiera tocado algo muy
sucio, mantenía la muñeca que Sang-guk sostuvo lejos de su cuerpo. Lo
estaba haciendo con la cara empapada en lágrimas así que podían
malinterpretar la situación y pensar que Sang-guk había hecho algo
terrible.
"Oh, lo siento. Debo haberte sorprendido al tocarte. Lo siento mucho, de
verdad que sí."
Dándose la vuelta con una mirada completamente apagada, Kang dejó solo
a Sang-guk, quien se quedó mirando inexpresivamente la parte posterior
de su cuerpo y los pasos tan lentos que daba hacía la otra dirección. Se
despertó tarde y se Inclinó para recojer el pan esparcido por el suelo. Se
sentía muy mal por su apariencia, así que Sang-guk se mordió el interior
de las mejillas con los dientes. ¿Se siente mal? Porque es muy raro que
actuara así solo por tocarle la muñeca. ¡O tal vez solo es un condenado
grosero!
Con la bolsas de pan y el café, soltó otro suspiro y se dirigió nuevamente a
la base. Muchos médicos, especialmente los cirujanos que realizaron
cirugías, tenían TOC. Así como hay doctores de ortopedia que solo
escuchan canciones de grupos de chicas durante la cirugía, hay doctores
que son sensibles al ruido y que se ponen tapones en lugar de poner
música. En comparación con ellos, las personas que eran muy sensibles a
la higiene, eran más cuidadosos y a veces bastante molestos de tratar
debido a que tenían sus propios métodos para hacer las cosas. Sin
embargo, ninguno de los médicos que Sang-guk conoció con este tipo de
problema trató a otros de esa manera tan... Rara. Incluso parece gustar de
estar en un lugar donde otros no puedan verlo. Llorando como si no
pudiese soportar estar dentro de su piel.
Pensando en él, Sang-guk Inclinó la cabeza para un lado y para otro. Al
final, Lee Kang está en una posición en la que no necesita conseguir la
atención de nadie porque ya la tiene. Era un tipo famoso que salió con un
cordón umbilical unido a un futuro de oro, incluso en una escuela de
medicina llena de niños muy talentosos. Quizá ¿Estaba haciendo eso para
revelarse? Es sorprendente cómo escondió ese temperamento
desafortunado durante el preescolar y la escuela básica. En ese momento,
parecía que tenían una buena relación e incluso comían muy bien juntos.
De repente, tuvo un pensamiento extraño, pero Sang-guk lo descartó sin
pensar profundamente en ello. Ya estaba frente a todos otra vez:
"¡Todos, tengan pan y café!"
Entró enérgicamente, pero solo eran nuevos internos en la oficina médica
así que no le contestaron de la misma forma. Por supuesto, Kang también
es un nuevo interno, pero su rostro no se veía por ningún lugar.
"No otra vez ¿Dónde está Lee Kang? ¿Saben si fue a revisarse?"
"La doctora lo llamó."
"¿Qué doctora era?"
"La doctora Woo-Joo Lee de Obstetricia y Ginecología".
El rostro de Sang-guk se distorsionó como si le hubieran dado una
palmada en la cabeza debido a las teorías locas que se estaban formulando
en su interior, y luego una sonrisa se extendió rápidamente para borrar
todo rastro de lo primero. Era una expresión bonita que fácilmente podría
provocar un enamoramiento en los demás... Sang se estaba divirtiendo por
ver a los pasantes meterse los panes a la boca sin ninguna sospecha de
que era el pan que se le había caído al suelo minutos atrás. Bueno... Al
menos Kang le había provocado una risa al final.
Sang-guk suspiró mientras ponía una pajita de café en la taza del interno
que estaba por comer el tercer pan.
CAPÍTULO 5 • VOL 3
Es un privilegio de sangre esperar dentro de la habitación sin ser el doctor
o ser el paciente. Estaba allí, con las manos una sobre la otra mientras
miraba una ventana que ocupaba la mitad de la pared. El sol estaba
saliendo así que, mientras se acomodaba en el sofá que estaba pegado en
un rincón, se movió lentamente hacia el cristal para ajustar todas las
persianas.
"Lamento haber tardado. Tenía un paciente de esos que pueden
considerarse V.I.P."
Sin darle una respuesta, volvió directo al sofá y se reclinó contra él para
recostarse. Como si Woo- Joo no esperara una respuesta de todas
maneras, ni siquiera miró hacia su hermano y se sentó en el escritorio
para examinar sus documentos. Su apariencia iba muy bien con esta gran
oficina. Kang la miró de inmediato, un rostro fresco y unos ojos brillantes.
Sentada como si fuera un hecho que sería la directora del hospital
solamente por ocupar una oficina de un tamaño gigante que podía
utilizarse en un día tan ajetreado. Trató de ponerse el pelo de lado y luego
se mordió los labios. Parecía excepcionalmente joven cuando actuaba así.
En realidad, era solo cinco años mayor que él, pero ya había logrado
mucho en comparación con lo que estaba haciendo en ese momento.
"¿Cómo va la vida en el hospital?"
"Bien."
"¿De qué manera estás bien? "
"En todos los sentidos."
Ella, que estaba poniendo su nariz en los papeles, lentamente levantó la
cabeza y lo miró. Como siempre, tenía una boca sonriente que parecía
feroz.
"Si puedes explicar exactamente por lo qué todo está bien, entonces me iré
al aeropuerto tan pronto como salgas de esta habitación y no volveré
nunca más. La vida en Estados Unidos era bastante buena, la idea de
volver tan rápido fue solamente por ti."
"..."
"Bueno, tu apetito parece estar bien. Después de todo, ya tienes un café".
Woo- Joo miró el americano en la mesa junto al sofá. Kang también la
siguió y observó justo en ese punto. Ni siquiera le ha dado un trago al café,
hay gotas de agua en la taza, lo que significa que el hielo se ha derretido.
Recordó la humedad que naturalmente había empapado sus manos y
rostro y las lágrimas que evidentemente también habían arruinado el
vaso...
"Podría haber algún problema con mis ojos."
"¿Por qué? ¿Crees que se te ha cansado la vista últimamente? ¿Cómo está
la presión intraocular? Programaré una inspección de inmediato"
"No, así no .."
Los inhibidores, que siempre lo llevaban al límite, desdibujan sus sentidos
más allá de la imaginación... Pero ha pasado mucho tiempo desde que se
llevó uno de ellos a la boca. Eso y cualquier comida en general. Lo único
que está haciendo últimamente es seguir una dieta perfectamente
equilibrada y medicamentos que traga para mantenerse con vida. El café,
que ha sido un alimento prohibido durante un tiempo debido a la cafeína,
ya no le gusta mucho a últimas fechas. En realidad ha pasado un tiempo
considerable desde que incluso sostuvo una taza de esas en la palma de su
mano. Aun así, ni siquiera él podía entender por qué las lágrimas se
derramaron de repente con solo tomar el café. Kang se frotó las cejas con
cara de cansancio.
"¿Hay informes de que lo que tengo también afecte al lagrimal?"
"¿Por qué? ¿Tienes los ojos secos? El ojo seco es un síntoma común de
algunas patologías, por lo que es difícil determinar exactamente que podría
ser".
La palabra "lágrimas" era incómoda de poner en su boca, así que cuando
utilizó el término médico y habló del conducto, parecía que a su hermana
se le vino a la mente el síntoma opuesto. Fue un problema porque sus ojos
no estaban secos, sino todo lo contrario. No derramó tantas lágrimas como
lo hacía antes, pero incluso mirando ese café, sus ojos rápidamente se
calentaron y el pecho comenzó a dolerle demasiado. A medida que el hielo
se derritió, el café, que no apelaba a su gusto, se sintió más como una
masa de emociones condensadas en lugar de un objeto ¿Cómo debería
nombrarlo? Sí, como añoranza.
"¿Cómo está tu condición? Cuéntamelo en detalle".
"No era eso parte del trato"
"No hay tratos, debes informar cualquier problema."
"¿No es suficiente con haber logrado un artículo en Nature? Molestarme
está de más."
Al contrario del tono fuerte, su cara era suave. Y en respuesta a esto, no
hubo ningún temblor en la mirada de Woo-Joo al mirar a Kang. Sin
embargo, la punta de su boca se deslizó un poco hacía arriba... Estaba
tratando de averiguar el momento exacto en que la enemistad había
desaparecido de su mirada cuando se veían, quizá fuera debido a que
estuvieron juntos en Estados Unidos por años. A diferencia de Kang, quien
no había podido graduarse adecuadamente de su escuela de pregrado,
Woo-Joo, quien se graduó de la Escuela de Medicina de la Universidad de
Corea en su último año, presentó su maestría y doctorado de la Escuela de
Medicina J.H en los Estados Unidos. Cuando se publicó la tesis doctoral
en Nature, escuchó que se cubrió bastante de ella en las noticias
nacionales. Fue un logro notable. Por supuesto, no habría sido posible sin
Kang y su inteligencia, pero estaba demasiado en mal estado para hacerle
hablar de eso. Kang fue un coautor de la tesis, pero en las sombras.
"Tomé la medicina directamente. Mi hermana dice que esta es una
enfermedad sin cura así que, incluso si lo hago no tiene caso."
"Vaya, cada vez que hablas eres lindo y fresco. ¡Tienes que tener en cuenta
que el hospital en donde te encuentras es un lugar donde los alfa y omega
pueden ser libres de entrar y salir! Se consciente, toma tus inhibidores,
toma tus medicinas, come, sal, deja de parecer un perrito deseando morir
¿Sabes que estoy hablando de ti como mi hermano y no como un
paciente?"
"Mi hermana, Woojoo Lee, es muy dulce. Gracias por tanto".
Era hora de levantarse, especialmente cuando escuchó que volvían hacía
él las palabras que había dicho decenas de veces en Estados Unidos. Kang
se retiró lentamente de su asiento y miró la taza en la mesa de café. Era
basura que ni siquiera tocaría en cualquier otro momento, pero de alguna
manera no quería dejar su mano vacía. La estiró y lo tomó.
Mientras se movía para salir de la oficina, se encontró con una mirada que
iba directo hacia él. No importaba como lo mirara o el ángulo en que
pusiera su cabeza, era una mirada preocupada, por lo que Kang quería
reír un poco.
"Tú me dijiste que estaba bien ser una serpiente. Bueno, ahora lo soy
¿Cuándo y de qué te preocupas tanto?"
"Pensé que serías una serpiente, no una lombriz."
Kang se elevó de hombros y se alejó hacia el vestíbulo, caminando como si
no le quedaran fuerzas. Afortunadamente, había muchas personas que
caminaban sin energía en el hospital por lo que no se notó demasiado y
pasó desapercibido. Salió del vestíbulo y se dirigió al estacionamiento.
Dado que su coche no se importó oficialmente, era un modelo extranjero
muy caro por lo que utilizó un estacionamiento de pago cercano en caso de
que vinieran los agentes de tránsito y comenzaran a molestar. Los policías
con libros de banco y hojas de multa estaban respirándole en la espalda
últimamente porque parecían interesados en los automóviles extranjeros
de lujo. Entonces, si utilizaba el estacionamiento en el hospital,
definitivamente podía ser muy contraproducente para él. Es muy poco lo
que tiene que hacer para llegar porque está justo después de cruzar un
paso de peatones... Sin embargo, hoy, por extraño que pareciera se sentía
muy lejos. Incluso ese corto tiempo de espera a que cambiaran los
semáforos fue difícil para mantenerse de pie, por lo que Kang se agachó en
la carretera por un tiempo. De repente, su mano se sintió muy húmeda,
así que miró hacia abajo y verificó que todavía estuviera sosteniendo el
café. La gente pasaba a su derecha, incluso la señal había cambiado. Se
levantó lentamente, respiró a profundidad y dio unos pasos hacía el frente.
Las líneas blancas y negras parecían bailar y bailar. Kang apartó la mirada
del suelo y miró ahora para adelante... Como la lente de una cámara que
enfoca y desenfoca cada determinado tiempo, el campo de visión se ha
difuminado y afilado repetidamente. Era un síntoma muy familiar, como si
sus sentidos estuvieran regresando a ser lo que eran...
Kang no había tenido su celo en un buen rato, pero ahora se sentía
terriblemente nauseabundo y perdido. Kang apenas acomodó su mochila
contra su espalda cuando cruzó la carretera y luego corrió directamente
hacia el estrecho callejón frente a él. El lugar era tan estrecho que no
podían caminar dos adultos uno al lado del otro ni aunque lo hicieran con
los hombros en contacto. Estaba oscuro y húmedo, oculto por la sombra
de un edificio... El olor de una alcantarilla le apuñaló en la nariz, pero era
mejor eso a concentrarse en todo lo que pasaba con su cuerpo. Sin
siquiera la energía para pararse, Kang se apoyó contra la pared, se deslizó
lentamente hasta el suelo y se hundió mientras jadeaba con todas sus
fuerzas. Incluso en medio de tanta vacilación, trató de estimar cuanta
dosis necesitaba del inhibidor después de no utilizarlo en absoluto por
años. Obviamente había tomado el medicamento recetado a la hora
establecida así que no era normal que este fuera un efecto secundario
excesivo. Aunque, demonios, tampoco era como si estuviera exento de
efectos secundarios excesivos. Un largo suspiro fluyó de su pecho. Que no
los utilice no significa que no los tenga listos. Incluso si va junto con los
otros médicos o con su hermana, hay una caja llena de inhibidores en los
cajones de cada escritorio existente en el lugar.
Se palmeó el pantalón, en la chamarra, y descubrió que no tenía nada en
su bolsillo. Kang gimió, pensando en la distancia más corta al
estacionamiento de pago.
"Señor, ¿Está enfermo?"
La voz repentina obligó a Kang a alzar la cabeza, que se inclinaba hacía
abajo de una manera honestamente lamentable. Una niña pequeña estaba
parada en el borde del callejón oscuro, donde pegaba el sol... Mientras
trataba de mover la mano para que la luz no le diera con fuerza en la
frente, Kang le abrió los ojos a un pensamiento destellante. A la vuelta de
la esquina, había un estacionamiento de pago. El coche de Kang tiene un
diseño único así que incluso un niño como ese puede encontrar
rápidamente el inhibidor, que está en el asiento del pasajero. Con
esperanza, Kang sacó la llave del auto y le habló con cuidado a la niña.
"Uh, um... Me siento un poco mal. ¿Cuál es tu nombre?"
"Mi papá me dijo que no diera nombres a extraños".
Kang apretó las muelas ante ese comentario. ¿Quién fue el primero en
hablar con un extraño?
"Oh sí. Eres una niña bien educada, no necesitas decir tu nombre. Me
siento... Muy enfermo, ¿Puedes ayudarme un minuto? "
"Un adulto que conozco dijo que no es bueno que los niños hagan eso".
"Um... ¿Quién dijo eso?"
"Pues el maestro de clase y mi papá".
Cerró los ojos con fuerza. No está mal pensar eso. Después de todo, si
hubiera estado en buena forma tampoco le habría pedido ayuda a un
niño... Sin embargo, ahora era una situación muy especial. Si hubiera un
beta entre la gente que pasaba, la mejor manera de actuar sería conseguir
su apoyo y moverse rápidamente hacia su vehículo. Sin embargo, tal como
estaba ahora, era imposible ver pasar a la gente y pedirle solo ayuda
especificando un beta. Comparado con Alfas y Omegas, el número de betas
es abrumadoramente pequeño, por lo que incluso si intenta creer en la
probabilidad de encontrar uno, es demasiado peligroso considerando el
porcentaje de alfa y omega en la ciudad. Por eso, estaba desesperado.
Kang gimió mientras intentaba aliviar los escalofríos. Cuando inclinó la
cabeza para ver a la niña, encontró un bonito cabello trenzado y unos
deditos regordetes que se retorcieron sin saber qué hacer. Se revelaba
claramente que era muy amada, y estupendamente bien criada también.
En el momento en que descubrió que sería una perdida de tiempo, se rió
de sí mismo y sacó su celular para llamar a su hermana. Al demonio que
fuera una situación embarazosa.
"¿Traigo a mi papi?" Sin saberlo, volvió la cabeza hacía ella. Aún moviendo
sus dedos regordetes, la niña comenzó a llorar de desesperación. "Papá es
un adulto, así que estará bien. Mi papá está en un café frente al hospital
¿Bueno?"
CAPÍTULO 6 • VOL 3
El café estaba lleno de gente. Ya sea porque está ubicado frente a un gran
hospital o porque acababa de ser inaugurado, no había tiempo para
descansar incluso ahora. Al mirar al personal que corría por el interior del
mostrador, Jooheon comenzó a sentir culpa por tomarse unos minutos y
se deslizó hacia un lado. Esto se debe a que Taeyang, que salió a visitar la
tienda de conveniencia de la esquina, estaba demorando demasiado en
regresar. Sin pensarlo, le había entregado una moneda de 5.000 wones y
la había enviado sola, pero ni siquiera pudo ver su nariz durante 30
minutos. A diferencia del barrio apartado en el que habían estado viviendo,
aquí es un lugar donde pasan muchas personas y vehículos pesados.
Empujó la gran puerta de cristal que daba del suelo al techo y salió. Esta
es la parte que Hee-ju eligió para el interior del café y a diferencia de su
forma pesada y elegante, se abre suavemente sin aplicar mucha presión.
Mientras Jooheon miraba para los dos lados, una pequeña cosita, que se
había acercado al muslo de Jooheon de un modo bastante impulsivo, saltó
e inmediatamente le enredó ambos brazos en el pantalón. Ya iba a
comenzar una búsqueda exhaustiva por toda la calle, pero en lugar de
enojarse como era su plan, ya estaba abrazando y revisando con atención
el rostro de su hija antes de preguntar:
"Taeyang, ¿Por qué tardaste tanto, bebé?"
"¡Papá, rápido, rápido!"
La mano de la niña, que fue a la tienda a comprar gelatina, estaba vacía.
Como si se sintiera frustrada, su pequeño rostro estaba arrugado e
impresionado a partes iguales... En ese momento, el corazón de Jooheon
estaba dolido porque de verdad se parecía demasiado a su papá.
"¿Qué pasó? ¿Perdiste el dinero?"
"Rápido papá ¡Es urgente!"
La niña, que habla con dureza y sin dar explicación alguna, lo agarró de la
mano y lo condujo hacía la calle principal. Jooheon agarró la manita de su
hija con fuerza, curioso por lo que fuera que estuviera mal. Luego se
inclinó y siguió los pasos de la niña un poquito más de cerca. Ella
apuntaba a un edificio, no muy lejos del café.
"¿Por qué quieres ir allí? ¿Qué encontraste?"
"Un hombre enfermo. Papá, hay un hombre que se siente mal y te llama."
Era una distancia corta, pero la respuesta que salió de la boca de la niña
le hizo elevar las cejas.
"¿El hombre enfermo preguntó por tu papá? ¿Conoce a papá?"
"No… ¡No! Yo te estoy llamando porque papá es un adulto".
Jooheon se detuvo y abrazó a la niña que poco a poco estaba sin aliento
debido a su urgencia por hacer que viera al enfermo. Le pareció que esto
no era una explicación adecuada de la situación y estaba preocupado por
lo que había pasado en su transcurso a la tienda.
Jooheon, que asintió, se levantó y se dirigió al edificio que su hija señaló
hace un rato. Encontró el callejón al lado del edificio solo después de que
ella gritó que ya no estaba allí y corrió hacía él como si estuviese
increíblemente triste por eso. Los estrechos callejones ubicados entre los
rascacielos eran oscuros y blandos sin la vista de la luz del sol. Jooheon
puso cara de tristeza también, pero todavía no entendía cómo se encontró
con un extraño en este lugar.
"¿Nadie está ahí?"
"¡Lo estaba! ¡Junto a la alcantarilla!"
"La alcantarilla ¿Esta? ¿Cómo se veía?"
"Sí, estaba en cuclillas en el suelo".
La imagen de ese extraño en su cabeza de acuerdo con las palabras de la
niña fue extremadamente peligrosa. Jooheon está enojado ahora, porque
está oscuro y no parece un buen lugar para que una niña ande
tranquilamente y hable con todo el mundo solamente porque le dan
ganas... Apartó los ojos del callejón y miró hacia atrás. El Hospital
Universitario de Sejin, una de las mejores instalaciones de Seúl, le llamó la
atención de inmediato. Tal vez era un paciente que estaba acuclillado
junto a la alcantarilla en el callejón frente al hospital... La idea de ser un
adicto a las drogas al que le habían recetado y la idea de que era un
hombre que había ido a robar medicamentos, pasó repentinamente por la
mente de Jooheon. La pregunta llegó hasta la punta de su lengua, quería
asegurarse si lo vio sosteniendo una jeringa o algo así, pero él, quien
apenas aguantó el miedo, se volvió mientras sostenía a Taeyang.
"No importa lo enfermo que esté, no debes acercarte a alguien que no
conoces".
"Lo sé, papá. Taeyang ni siquiera le dijo su nombre".
"Eso fue muy bueno."
"Si alguien que no conoces pide ayuda, ¡Llama a papá porque es un
adulto!"
"Correcto, mi amor. Eso también estuvo muy bien. Mi niña es muy
inteligente".
Era tan adorable que era difícil de controlar sus impulsos así que frotó su
rostro contra las suaves mejillas de la niña un poco más. Jooheon nunca
se afeita, por lo que su barba es pequeñita y parece ser tan áspera para la
niña que se comienza a retorcer y a reír.
"Papi... ¿Pero y si no te tengo?"
"¿Eh?"
"Si alguien que no conozco pide ayuda, pero mi papá está lejos ¿Qué
hago?"
Cuando Jooheon la escuchó, finalmente se volvió hacía el sol y soltó un
suspiro impresionante. No se le ocurre la respuesta correcta. Jooheon
frunce los labios por un momento y reflexiona... Cuando le dijo que
llamara a la policía, le preguntó que hacer cuando la policía no estaba. Si
pide llamar a un bombero, también se le preguntará qué hacer cuando no
haya bomberos. Era un presagio de la típica pregunta de ¿Y por qué? ¿Y
por que
"En ese caso, ve a casa".
Ante la voz que de repente interrumpió, la niña miró hacia atrás de
inmediato. Hee ju, la mujer con gafas de sol, estaba de pie con los brazos
cruzados sobre su pecho. La apariencia de ella utilizando gafas de sol es
familiar, pero las gafas de esta vez son nuevas porque parece que tiene
una obsesión por comprarlas todos los días. La niña, que ahora colgaba
del cuello de Jooheon, extendió sus manos hacía ella con un rostro
brillante.
"¡Tía Heeju!"
En menos de unos meses, se hicieron sorprendentemente cercanas. Hee-
ju, quien aceptó cargarla, habló con un tono suave.
"Ignora cosas como las personas que no conoces y vete a casa".
"¡Hee-ju, no hables así!"
"No tienes que ser bonita todo el tiempo. Tu seguridad es lo más
importante. Recuerda a tu tía y obedece ¿Okay?"
"¡Okay!
La niña se echó a reír e imitó las palabras de la mujer. Jooheon negó con
la cabeza y siguió a Heeju.
CAPÍTULO 7 • VOL 3
Parpadeó...
La habitación estaba tan oscura que era difícil distinguir en ese momento
si tenía los ojos abiertos o cerrados. Levantó la mano y frotó el lugar donde
debería tener la frente y luego, extendió los dedos de nuevo y buscó a
tientas por el interruptor... Pronto, encendió la luz. El foco estaba
instalado lejos de la cama porque incluso poca luz es muy molesta cuando
tiene problemas severos de migraña. Se sentó muy lentamente y tomó una
botella de agua que siempre estaba preparada en el mismo lugar. A
primera vista, estaba lo suficientemente tibia como para sentirse bien al
llevarla directo a su estómago por lo que tragó solo la cantidad de agua
suficiente para mojar su lengua arenosa y luego, movió sus ojos
desenfocados hacia el reloj de la pared. Eran más de las 2 am. Fue por la
tarde que se puso en contacto con su hermana para que fuera por él, le
ofreció el inhibidor y regresó a casa sin saber exactamente como lo había
hecho. Y solo había estado durmiendo profundamente hasta ahora así que
no era extraño que su visión estuviera borrosa y su cabeza se sintiera
terriblemente nublada. Tampoco era la gran cosa en realidad, así que Kang
estaba de vuelta en la cama con el rostro ligeramente distorsionado en
menos de un segundo.
Sin embargo, tan pronto como se acostó tuvo que levantarse debido a una
impresionante sensación de humedad en toda su espalda y cabeza. Parecía
haber sudado exageradamente todo el camino mientras dormía hasta que
mojó su ropa de cama y el colchón.
Kang rara vez se levantaba después de sentirse tan enfermo como ahora,
pero esta vez se quitó la camiseta, la arrojó contra el sillón y se puso de pie
casi de un salto. No tenía el hobby de dormir sobre sábanas mojadas.
"..."
Y antes de hacer cualquier otra cosa, Kang miró la taza de café para llevar
con una expresión absolutamente confundida y luego, solamente curvó
una ceja. ¿Cómo se le ocurre llevar este tipo de basura a la casa? Debió
estar más enfermo de lo que pensó... Pero levantó el envase de todas
maneras y lo giró ligeramente en todas direcciones hasta que terminó por
mancharse la mano.
Kang se volvió rumbo al sofá, con la taza todavía entre los dedos y la
mancha de café bailando por aquí y por allá hasta escurrirse contra el
suelo. Cuando finalmente no quedó nada, le dio un sorbo pequeñito y
terminó colocandolo sobre otra de las muchas mesas que estaban
esparcidas por su habitación.
De alguna manera, debido a que posee un sofá grande pero hombros
anchos que se sienten apretados cuando se acuesta, Kang retuerce su
cuerpo una y otra vez hasta que encuentra una buena postura para
descansar. Hubo un crujido cuando el cuero se pegó a su piel y otro más
cuando estiró las piernas, pero Kang solamente alcanzó a parpadear y
parpadear como si se hubiese perdido por completo en sus pensamientos.
Debido a la poca iluminación, las letras utilizadas en el portavaso,
probablemente el nombre del café, estaban borrosas y no se podían ver
bien. Aunque no era como si importara realmente de dónde lo había
traído...
En el momento en que parpadeo de nuevo, le vino a la mente el rostro que
debería haberse desvanecido con el paso del tiempo. Kang dejó de respirar
por un momento y tragó saliva. Ya han pasado 7 años... Su relación está
tan rota que fue como si nunca hubiese existido en realidad, pero dolía
tanto y tan profundo como la primera vez. 7 años después de ser derrotado
y destrozado... Había llegado el momento en que tenía cosas más
importantes en que pensar que en él así que ¿Por qué lo recuerda tan
claramente? ¿Es por qué fue lo único hermoso que tuvo antes de que todo
se volviera increíblemente borroso?
Suspiró y dijo... "Jooheon."
Una mano se deslizó por sus pantalones... Es su propio espacio, donde
incluso los miembros de su familia no pueden entrar sin su permiso así
que era obvio suponer de quien sería la mano, pero parecía ser un poco
más pequeña que la suya porque todos sus sentidos se embotaron debido
a sus recuerdos tan desesperados. Ya sea tocando su pene o acariciando
su boca, esa manita seca que temblaba todo el tiempo le hacía sentir un
placer tan impresionante que incluso recordarlo fue aterrador. Eran
recuerdos de hace mucho tiempo que le hicieron extender los dedos de los
pies como si hubiese recibido una descarga.
"Jooheon... ¡Ah!"
Mientras el aliento caliente y entrecortado fluía por su boca, Kang dio más
fuerza a sus ojos cerrados y se mordió la boca... Cuando su imaginación,
esa que le hacía recordar su cabello pálido temblando debajo de su
estómago, se hizo más clara, la sangre se le fue tan rápido al pene que
incluso comenzó a sentirse muy mareado. Ah, sus ojos oscuros se
distorsionaron por lo inesperado de un orgasmo y sus labios brillaron por
la saliva que le estaba goteando de la boca.
Parpadeo...
Cuando abrió los ojos, la cara del único hombre que había amado en toda
su vida desapareció rápidamente y su respiración fue lo único que llenó el
espacio vacío. Kang rápidamente cubrió sus pupilas brillantes con sus
párpados, y se dejó caer...
CAPÍTULO 8 • VOL 3
Incluso hoy, todo tipo de mensajes y audios sobre las artistas de la
industria del entretenimiento volaban en la sala de mensajes grupales de
la Clínica de Cirugía Ortopédica del Hospital Universitario de Sejin. El
dedo de Sang-guk, que estaba deslizando la pantalla hacia arriba con una
cara poco interesante, se detuvo en un globo bastante largo.
[¿Cuál es la verdadera razón por el que se disolvió el famoso grupo de
chicas? Una integrante, quién era llamada "La hermana de la nación" y
que además era la más popular del grupo, resultó ser madre soltera. La
agencia tuvo pérdidas significativas a raíz de esto.
Se sabe que nuestra cantante, quién llamaremos "A" por el momento,
compró recientemente un apartamento cerca de una escuela primaria en el
área de Gangnam, porque su hijo ingresará a la primaria el próximo año.
El padre de la niña era el presidente del conglomerado y hasta hace poco
estuvieron en una reunión para...]
Era un contenido frívolo que no parecía tener ni la más mínima intención
de informar a las personas. Como fan de Lovely Girls desde el comienzo de
su debut, Sang-guk no estaba satisfecho con esto ni con aquello tampoco.
Es más, no podía decir que le creyera una palabra. Parecía que habían
intentado cubrir su identidad utilizando esa horrible vocal estúpida, ¡Pero
era obvio que la persona a la que "A" apuntaba era Hee-ju!
Sang-guk chasqueó la lengua de una manera bastante espeluznante, sin
darse cuenta de que lo había hecho así o de que había comenzado a
balbucear. Si se tratara de un niño que va a ingresar a la escuela primaria
el próximo año, significaría que Hee-ju se embarazó y dio a luz mientras
estaba promocionando ¿Y cómo era eso tan siquiera posible? Cerró la
ventana de mensajes de forma molesta y accedió a la comunidad donde se
reunían los fans globales de las Lovely Girls. Dado que la mayoría de ellos
son fanáticos de Heeju, la atmósfera estaba infestada de comentarios muy
subidos de tono, capturando y bloqueando a las personas que compartían
ese artículo tan mentiroso. Mientras tanto, también hubo algunas
personas que afirmaban la veracidad de esos datos, pero parecía que se
trataba de fans de miembros que no eran Hee-ju. Además, debido a que
Hee-ju se negó a renovar el contrato, estaban conscientes de que
básicamente ella había disuelto todo ¿Y no era eso bastante sospechoso
también?
[Creo que hay una posibilidad de que sea verdad. Hay " Blings " que no
sabemos sobre las actividades que realizó durante el tiempo que se tomó
para ir a la escuela secundaria ¿Y recuerdan que en ese momento tuvo que
ir al hospital para reunirse con los fans de una asociación o algo así? ¿Qué
tal si el hospital al que asistió era de obstetricia y ginecología?]
Una chispa salpicó los ojos de Sang-guk, que estaba leyendo los
comentarios con bastante más atención de la necesaria. Había
comentarios en la línea de "Chat en vivo" que decían airadamente que la
abuela de Hee-ju murió y que ella estaba muy triste como para
embarazarse, pero el comentarista original no volvió a aparecer y su
opinión quedó enterrada con el resto. ¡Fue una suerte que la agencia de
Hee-ju revelara su intención de responder enérgicamente a los rumores
infundados con acciones legales o de lo contrario esto nunca tendría fin!
En lugar de seguir en eso, se levantó del suelo pensando que deberían
agregar unos ceros más a la cantidad de demanda por difamación y luego,
se estiró y volvió a concentrarse en sus propios asuntos. Últimamente ha
estado comprando y llevando café y pan de la cafetería que pertenece a
Hee-ju ¡Pero siente que es su deber ir y apoyarla con más ganas hoy que
nunca antes! Vaya, si hubiese sabido que esto sucedería alguna vez con su
hermosa Heeju, entonces hubiera ido al Departamento de Artes Liberales
para estudiar derecho. ¡Habría sido muy gratificante si hubiera servido de
defensa contra los malos y la hubiera defendido de todo el mal existente en
el mundo!
"Sang-guk, ¿Adónde vas?"
"Compraré un poco de café".
"¿Otra vez?"
Se preguntaba si el interno con el que se había familiarizado últimamente
había comenzado a sentirse incómodo estando con él. Al menos eso
parecía mientras fruncida el ceño ante la imagen mental de volver a tomar
café y pan ¡Por cuarta vez en el día! La misma merienda todos los días, era
algo increíblemente aburrido y sin embargo, sin importar que lo fuera o no,
Sang-guk, que se estaba moviendo en base a los sentimientos de su
desesperado y enamorado corazón, salió de la oficina y llegó junto a Kang,
que estaba sentado en su escritorio. Allí había colocado cuatro vasos para
llevar en una fila, todo correctamente separado de los libros, el papel y los
informes médicos. Por supuesto, todo esto era el café que Sang-guk
compró y les ofreció a todos, pero que Kang no había tocado para nada. El
café ya no era café, solo agua debido al hielo derretido así que ya no se ve
delicioso. Si no lo bebe, debería tirarlo. No pensó que fuera del tipo que
guardaba todo en su escritorio como un acumulador cuando odia la
sociedad así que Sang-guk movió las cejas mientras lo miraba con
expresión desagradable. Tal vez era una protesta silenciosa para que
dejara de comprarlo.
"Kim Sang-guk".
"¿Si? No, perdón ¿Dime?
Sang-guk, quien escuchó su nombre de esa manera tan repentina, corrigió
apresuradamente su postura debido a la persona que se atrevió a
pronunciarlo por primera vez en su vida. No estaba interesado en si era
respetuoso o informal cuando sus limpios pero fríos ojos miraron su
rostro.
"El café, ¿Lo compras siempre en el mismo lugar?"
"Ah, ah, sí, lo hago. Hay una nueva cafetería frente al hospital. El café es
bueno, el pan es bueno y el ambiente es bueno ¿Por qué? ¿No te gusta
el...?"
"No."
Luego no hubo palabras de nuevo. Sang-guk puso los ojos en blanco y
miró alternativamente a los internos y a los demás residentes también. Ese
tipo es tan extraño que definitivamente se merece que lo mire como si
fuera un bichito.
"Bueno, entonces regreso en un rato."
Sang-guk, que dio un paso lejos de él, abrió la puerta de la base médica
y... De repente, una larga y aterradora sombra lo cubrió por detrás.
Mientras miraba lentamente hacia su espalda, descubrió que había un
tipo que era más alto que él, de pie y con un rostro inexpresivo. Fue Kang,
quien incluso se había quitado su bata.
" Uh ... ¿Por qué…?"
"Vamos juntos."
La pregunta aún permanecía en la boca de Sang-guk, pero no podía
decirla correctamente. Sin decir una palabra más, asintió y salió del lugar
con pasos que se sentían extrañamente crujientes. Sus piernas largas lo
seguían rápido sin hacer el mínimo esfuerzo y en pocos minutos, salieron
del hospital, mirándose el uno al otro como si fueran desconocidos. La
pregunta de por qué demonios estaba siguiéndolo podría haber estado
escrita en el rostro de Sang-guk en un formato grande, interlineado y en
negritas, pero el tipo que lo seguía no dijo nada de nada. Su expresión era
pulcra como de costumbre, ordenada y hermosa ¡Pero ni siquiera han
tenido una conversación adecuada por amor de Dios! ¿Qué es lo que le
pasa tan de repente entonces? Sang-guk dio un profundo suspiro, pero el
sonido de su respiración no escapó de su boca.
"Esto.... ¿Cómo vas como pasante?"
"Regular."
Mientras caminaban hacia adelante, estaba bien no tener palabras entre
los dos, pero era difícil soportar el silencio tan pesado mientras estaba
parados uno al lado del otro frente al cruce de peatones y esperando la
señal de "Siga". El tema que logró encontrar había sido esquivado con una
respuesta simple así que le surgió el deseo de tomarle del cuello de la
playera y sacudirlo de un lado a otro mientras gritaba ¿Qué diablos
quieres decir con "regular" pedazo de cosa sin corazón? ¡Lo único que estás
haciendo como pasante es hacer brillar tu rostro en el consultorio médico
y llorar! Pero todas esas palabras fueron tragadas en las profundidades de
su garganta y Sang-guk terminó por sonreír con una cara luminosa.
Agarrar el cuello de su camisa no es posible. Además, esa prenda
seguramente tendría la misma cantidad de dígitos que su salario.
"¿Por qué quieres ir al café de repente? Pensé que no te gustaba el café o...
Caminar".
"Tengo algo que quiero comprobar".
"¿Qué?"
No hubo respuesta. Pronto, la señal cambió y la gente empezó a cruzar la
calle mientras él miraba hacia adelante con el ceño fruncido.
El café no estaba demasiado lejos del hospital. Después de cruzar,
caminaron una cuadra en línea recta y doblaron a la derecha en la
esquina. En línea con las tendencias de estos días, las cafeterías ni
siquiera tienen un letrero adecuado o un anuncio en la pared, pero a los
ojos de los ciudadanos es obvio que los lugares muy iluminados y con
ventanas y puertas grandes y de cristal sirvan para repartir comida.
Pronto, su estado de ánimo mejoró e incluso sus deseos asesinos se
desvanecieron gradualmente. Después de empujar la gran y elegante
puerta, Sang-guk giró la cabeza y miró a su alrededor. El café, que ocupa
un piso de un edificio bastante grande, tiene mucho personal y está
abarrotado de clientes. Subió y bajó y comprobó el rostro de la gente. Poco
después, una sonrisa feliz se extendió por el rostro del hombre cuando
encontró un rostro familiar...
Hay muchas razones para visitar este café.
Por supuesto, es significativo que sea una tienda de Heeju, pero las
celebridades están muy ocupadas como para hacerse cargo de un negocio
familiar por lo que no tendría mucho casi ir y venir descuidadamente.
Incluso si eres fanático, es lo normal visitar este lugar al menos una vez
como conmemoración y todas esas cosas típicas de la gente normal. Sin
embargo, Sang-guk lo descubrió de inmediato el primer día que llegó al
café. Si Heeju, que tiene una apariencia hermosa, era una pintura al óleo,
ese bonito hombre era una pintura en acuarela. A primera vista, la
mayoría de las personas lo pasarían por alto pensando que podría ser otro
empleado, pero Sang-guk, que ha estado apoyando a Heeju desde el debut
de Lovely Girls, lo notó de un solo vistazo. Que este hombre, del que Hee-
ju habló al aire muchas veces, era su hermano mayor. ¿Y cómo llegas a la
chica si no es por el hermano?
"¡Hola jefe! ¡Hoy también hay mucha gente!"
"Ah, ¿Estás aquí otra vez? ¡Bienvenido!"
Cuando se acercó y dijo un fuerte saludo como este, los ojos del hombre
que descubrió a Sang-guk se doblaron amablemente y luego su boca se
curvó en una sonrisa. Como todos los días, siempre había un lindo saludo
como este por ordenar. La satisfacción se extendió hasta los dedos de sus
pies debido a este saludo tan amistoso que fue cualitativamente diferente
al que se le da a otro cliente. (O eso quería creer)
Sang-guk comenzó a ordenar con una sonrisa en su rostro. "Hoy hay
mucho que comprar. Primero, quiero un croissant y... Um, cada tipo de
bizcocho que tengas también. Junto con eso, si me das un Madeleine y un
Finansi sería perfecto. Envuelve para mi un trozo de pastel de zanahoria
por separado. Y de beber... ¿Jefe?"
Sang-guk, quien continuó con su pedido, señalando con el dedo desde el
principio hasta el final de la vitrina, encontró tardíamente que el hombre
se había quedado parado sin escribir sus órdenes, a diferencia de lo que
hacía habitualmente. Su cara estaba más blanca que otras veces... En
realidad, está lo suficientemente pálido como para dar miedo. Tiene la
boca abierta y su mirada no está en su dirección, ni siquiera ante la
llamada de Sang-guk. Sin saberlo, giró lentamente la cabeza para seguirle
los ojos... Pero apenas había volteado la mitad de la cabeza cuando el
viento dulce comenzó a soplar frente a su nariz. Las cosas cayeron, los
clientes gritaron y Kang, se curvó hasta saltar por encima del mostrador
igual a un gato. Fue más tarde cuando se dio cuenta de que todo se había
vuelto un caos y de que Kang, encima del hombre que yacía en el suelo,
era como una bestia que no dejaba de gruñir y de babear. Solo después de
que la mano del hombre apretó el cuello del pobre chico, Sang-guk se
confundió y se asustó tanto que tuvo que meterse dentro del mostrador.
"¡Oye, oye! Lee Kang, ¿Qué estás haciendo ahora? ¿Estás loco?"
"… ¿¡¡Cómo!!?"
"¡Estás loco! ¡Idiota! ¿¡¡Qué estás haciendo, maldita sea!!?"
"¿¡¡Respóndeme!!?"
El personal del café corrió y tiró de Kang hacía atrás, pero no pudieron
vencer al hombre que tenía unos extraños huesos fuertes. En medio de
gritos e insultos, incluso Sang-guk entró en acción y trató de golpear a
Kang hacia abajo para tirarlo. Pensó que estaba estrangulando al joven,
pero cuando miró un poco más de cerca descubrió que no era así...
¡Aunque de todos modos eso no cambiaba el hecho de que estaba
cabalgando sobre el cuello del hombre en una actitud casi irreconocible!
Era tan aterrador que todos intentaron tirar de Kang para separarlo de él,
pero era imposible. La voz de Kang era tan baja y débil que era casi
inaudible y cuando casi se le colgó de los hombros para sacarlo de allí, las
palabras que apenas entendió fueron incomprensibles porque descubrió
que el hombre estaba hablando en otro idioma, una y otra vez hasta que
finalmente el personal y algunos clientes lograron separarlo del joven tras
la barra. No hubo sollozos, pero tenía la cara empapada de lágrimas. Sus
ojos enrojecidos brillaron y una extraña feromona brotó de su cuerpo
cuando cayó al suelo como una bestia herida. El tiempo que pudo relajarse
mirándolo fue corto. Pronto, la sensación de que su cuello parecía estar
tenso y el sentimiento de estar lo suficientemente aplastado como para
apretar sus entrañas invadió todo su cuerpo hasta darle unas increíbles
ganas de vomitar. Entre las personas con rostros confusos, algunos
cayeron al suelo y se retorcieron y otros tantos comenzaron a jadear por
oxígeno. Solo los Alfa y Omegas se ven afectados por las feromonas por lo
que una persona beta podría caminar con toda normalidad por allí sin
sentir nada. Sang-guk se quedó sin aliento y le susurró a la persona que
miró a su alrededor con cara de confusión que llamara al 119.
Cuando era estudiante, un síntoma que había estudiado en sus informes
pasó por su mente. Probablemente sea una incautación de feromonas de
alfa dominante. Un desequilibrio gigantesco y peligroso así que tenía que
decirle a los paramédicos que tuvieran cuidado al entrar.
CAPÍTULO 9 • VOL 3
Su campo de visión se había oscurecido. Quizá, tarde o temprano, su
mente también lo haría y finalmente dejaría de pensar demasiado en todo
lo que estaba sucediendo frente a él.
Desde que nació fue un niño sano, por lo que nunca había tenido una
hemorragia nasal tan severa como para ahogarse con su propia sangre,
incluso cuando estaba estudiando durante el transcurso de la noche. Sin
embargo, hoy ha caído como una marioneta con una cuerda quebrada,
perdió momentáneamente el conocimiento y se encogió hasta hacerse una
bolita temblorosa que no podía respirar. Ya estaba acostumbrado a caer...
Está acostumbrado a estas convulsiones que sacan a flote su peor estado
de ánimo cada vez que las sufre y que comenzaron exactamente el día del
examen para nuevo ingreso. Llevaba días intentando superarse, pero esa
vez solamente abrió los ojos y se dio cuenta de que estaba en una cama de
hospital.
El nombre de su enfermedad fue soltado de inmediato.
"Síndrome de cambio anormal de feromonas, a menudo denominado
"Enlace" ."
"¿Un enlace?"
Era tan absurdo que la risa estalló de inmediato hasta hacerle vibrar
completamente el pecho. El médico solo lo miró con tristeza porque era
normal que un paciente tan delicado pareciera tan histérico hasta el punto
de doblar su espalda... Era, después de todo, una enfermedad sin cura.
No se ha revelado mucho sobre esta condición, que se sabe solo afecta a
los Alfa y Omegas dominantes. En Corea, se contabilizaron incluso los
casos de brotes hasta hacer una tabla relativamente pequeña y sin
embargo, lo cierto es que la única solución era encontrar al hombre o
mujer con el que se formó el enlace lo antes posible antes de que se
considerara fatal e irreversible. El síndrome de cambio anormal de
feromonas es un tipo de enfermedad autoinmune así que si no se recibe
feromonas de la otra persona periódicamente, la feromona anormalmente
modificada causa convulsiones y luego ataca su propio cuerpo hasta
matarlo.
"Tienes que encontrarlo de inmediato. Es muy probable que sea el Omega
más reciente con el que estuviste involucrado."
Posteriormente a esto le siguieron explicaciones de los síntomas que
aparecerían en el futuro pero, mientras lo escuchaba con atención y
comenzaba a hacerse una imagen mental del problema, Kang enterró su
rostro en ambas manos y suspiró con una increíble fuerza. Omega, un
Omega con quien tuvo una relación recientemente. No se le ocurría nada.
Lejos de tener el rostro de un Omega, la verdad es que no estaba seguro de
si tuvo sexo con tres o con cuatro en ese momento. ¡Ni siquiera sabía con
cuantos Omegas había estado lidiando durante esa nueva vida promiscua
que llevaba desde hace meses! Además, era ridículo que lograra tener un
enlace con alguno de ellos porque no le importaban. De alguna manera,
sin embargo, una cara que no había visto en mucho tiempo revoloteó
dentro de sus párpados... Jooheon. Un Beta que evidentemente no podía
ser su enlace pero que dentro de su mente incierta y mareado, aparecía y
desaparecía como si fuera un foquito de luz entre tanta oscuridad. El Beta
que lo traicionó y lo abandonó, el hombre que tiene todavía una correa
alrededor de su cuello que se aprieta y se aprieta sin cesar hasta que lo
asfixia. La vida autodestructiva con la que había estado lidiando gracias a
su corazón desesperado regresó como un bumerang y de todas maneras
¿Por qué solamente él tiene que soportar todo esto cuándo Jooheon...?
Una risa miserable se filtró por los huecos de sus manos, que todavía
cubrían un rostro invisible.
Después de eso, tuvo que pasar casi un año en el hospital de su hermana.
La mayoría de sus feromonas dominantes no se pueden controlar como se
pretendía para un joven de su edad y eso provocaba convulsiones
evidentemente terribles y tan violentas que dañaron el cuerpo de Kang
hasta afectarle incluso un hemisferio del cerebro. Bastantes omegas fueron
al hospital donde Kang estaba hospitalizado, pero ninguno de ellos era el
que estaba enlazado a él y dado que esta condición no tenía otro
tratamiento que encontrar a la persona y recibir feromonas
periódicamente, no había nada más que hacer que recetar medicamentos
hormonales hasta encontrar otra solución.
Kang ingresó a la escuela de medicina de la Universidad de Sejin un año
después porque como era de esperar, la facultad de medicina de la
Universidad de Corea se convirtió en una historia muy lejana. Tuvo que
ser hospitalizado nuevamente porque desarrolló resistencia a la mayoría
de los inhibidores y luego se fue a los Estados Unidos para recibir un
mejor tratamiento por lo que tuvo que pasar bastante tiempo allí. Fue
enteramente el poder de la familia Lee lo que le permitió graduarse de la
escuela de pregrado. Probablemente otros estudiantes, a excepción de
Kang, ni siquiera sabían que había una nueva disposición para que los
estudiantes pudieran sustituir clases tomando cursos en línea por razones
de salud. Quizá ni siquiera sabían que había cursos en línea.
Desde el brote en el invierno de sus 19 años, la vida de Kang ha cambiado
significativamente. No, la palabra "cambio" era una expresión demasiado
moderada. La vida de Kang estaba completamente arruinada. No había
perdido mucho, pero el mayor problema fue que su futuro estaba
truncado. Un enlace unilateral donde ni siquiera podía saber quién era la
otra persona se lo estaba comiendo vivo. Y si no puede encontrar una
pareja, incluso esta vida rota no durará...
Su hermana, que estaba investigando sobre la infertilidad por anomalías
de las feromonas, descubrió un mecanismo que suprimía las feromonas
que atacaban a su sistema inmunológico y logró encontrar un camino que
no se veía desde hace mucho tiempo. Tan pronto como confirmó que la
medicina, que aún no ha completado el ensayo clínico, estaba tratando a
Kang lo suficientemente bien como para sacarlo adelante, su abuelo le
organizó inmediatamente una pasantía en el Hospital Universitario de
Sejin y lo regresaron a Corea...
A veces le venía a la mente un rostro que ya no estaba claro, pero eso era
todo. Los sentimientos tienden a desvanecerse con el tiempo y luego se van
si haces lo necesario para que eso se cumpla. Cuando era un niño, la vida
que había soportado había demostrado ser demasiado dura como para
hacerle aferrarse a un amor de adolescencia... Así que tal vez solo pensó
que lo era y se dejó llevar.
Pero el café, al que fue guiado por Sang-guk esa tarde, se sentía
terriblemente familiar. Entre una multitud de personas, su corazón latió
de una manera extraña y le provocó temblar, sudar y hacer que Kang
moviera torpemente la punta de su barbilla y levantara su mano para
mirar con atención.
"Ah, ¿Estás aquí otra vez? ¡Bienvenido!"
Hubo una voz tranquila en medio de los ruidos fuertes que estaban
provocando que sus oídos hormiguearan. Era una voz bonita, que
desencadenaba todo tipo de emociones así como recuerdos que no sabía
que seguía conservando. Kang se movía lentamente... Las piernas le
pesaban como si caminara en el agua y entonces, por encima de los
hombros de Sang-guk y el pan del mostrador, pudo ver una cara para
nada desconocida. El sol brillaba a través de una gran ventana y los
colores vivos se pintaban sobre las palpitaciones desvaídas de su
corazón...
"…Yeo Joo-heon".
Hubo un tiempo en el que ni siquiera podía poner este nombre en su boca.
Cuando apenas mueve la punta de su lengua para pronunciar la J, siente
como si una cuchilla estuviera clavada en su pecho hasta hacerlo sangrar
así que fue incómodo y extraño. No pudo haber sido escuchado porque
susurró con una voz muy chiquitita, pero Jooheon miró hacia arriba y
miró directamente a su cara después. Los ojos de Jooheon, que temblaban
mareados después de ese contacto visual, estaban muy abiertos así que
notó... Como su rostro enrojecido se desvanecía y se ponía blanco.
Sí, era Yeo Joo-heon. Fue Yeo Joo-heon a quien había estado buscando
durante tanto tiempo.
De verdad, ese tipo tenía una correa que no podía romper y que estaba
tirando de él, incluso ahora.
"Yeo Joo-heon".
Al segundo siguiente, solamente saltó. No sabía bien lo que estaba
tratando de hacer o que quería conseguir. Es solo que se sentía como si no
pudiera soportar todo esto. Cuando Kang agarró el cuello de Jooheon como
si fuera a matarlo, sus rodillas se rompieron y cayeron al suelo hasta que
finalmente, tomó una bocanada de aire impresionante y gritó:
"¿¡¡Cómo!!?"
Jooheon solo refunfuñó, pero no hubo ninguna respuesta. Obviamente él
era Beta porque aún así, incluso ahora, no podía sentir el dulce olor a
feromonas de un Omega. Incluso si está tan cerca, incluso si lo tiene allí
solamente para él solo se trata del aroma corporal mezclado con un poco
de sudor. Oh, el frente de sus ojos se oscureció por un momento.
"¡¡Respóndeme!!"
A diferencia de su vida arruinada, a pesar de que Jooheon fue aplastado
por él y cayó al suelo, estaba relajado. Cabello y piel bien cuidados. Ropa
hecha de buen material a primera vista. En ningún lugar se ve una
sombra, o una mancha que le haga sentir que ha sufrido tanto como la ha
hecho él. Un bulto caliente y pesado se cernió dentro de su garganta.
"Viviste bien." "Viviste muy bien". "¿Cómo pudiste?"
Lágrimas insoportablemente pesadas cayeron de golpe hasta que lo
hicieron sollozar. Si visión se volvió clara y luego se tambaleó para
desvanecerse nuevamente. Las lágrimas continuaron cayendo mientras la
gente se apresuraba y tiraba de Kang desde ambos lados. Esas fueron
todas las palabras de su boca:
"¿Cómo? ¿Cómo pudiste?"
Su visión cambió rápidamente y empezó a sentir que ya no tenía aire. Sus
extremidades no le responden, sus extremidades están temblando... Fue
un ataque familiar. Pronto perderá el conocimiento y luego todo será
negro.
Todo lo que pudo escuchar, sin ver a través de la puerta firmemente
cerrada, fue el tono de llamada del teléfono celular de Jooheon. Él había
estado subiendo el sendero de la montaña detrás de la escuela durante
bastante tiempo y se encontraba con esa vieja casita cada tarde. No
recuerda exactamente cuando se dio cuenta de que Jooheon nunca
volvería. Pero, incluso sabiendo que esta casa permanecerá vacía todo el
tiempo, Kang a veces subía y se quedaba en la puerta. Incluso después de
estar tan borracho con alcohol y medicinas y después de mezclar su
cuerpo con varios o decenas de Omegas. Esperaba y esperaba por Jooheon
justo en frente. Caminaba y se apoyaba contra la puerta cerrada y se iba
hasta el amanecer.
¿Cómo pudiste?
¿Cómo pudiste haber desaparecido como si no quedaran remordimientos
dentro de los dos?
¿Cómo estás?
CAPÍTULO 10 • VOL 3
"¿Puedes seguir la luz? ¿Cuál es tu nombre?"
Era un tono amable y profesional seguido de una pequeña linterna que se
movía frente a sus ojos para ver si su pupila respondía. Los paramédicos
apoyaron la cabeza trasera de Jooheon en la camilla y luego le pusieron un
protector alrededor del cuello. Respondió mecánicamente a la persona que
volvió a preguntarle su nombre, pero todavía se sintió que todo era
bastante vago. Rara vez podía pensar con normalidad después de lo que le
he hecho pasar. Era como si hubiera un agujero en algún lugar de su
cabeza y todo se filtrara ...
No tiene una herida lo suficientemente fuerte como para llevar a cabo una
médica tan fuerte así que, mientras pensaba vagamente en eso, Jooheon
levantó la mano y se frotó la frente. Dios, se siente como si el interior de su
cráneo estaba vacío, pero, si su mente se hubiera escapado, ¿A dónde
habría ido? ¿Por qué dejó su cuerpo esta vez?
Mientras lo subían en una ambulancia, Jooheon recordó el día en que
caminó por la terminal de autobuses. En el momento en que miró hacia
atrás, muchas veces mientras subía, el interior de su pecho se arrugó
como un trozo de papel de aluminio. Igual que como ahora.
El hospital estaba frente a su nariz, así que en tan solo un parpadeo
volvieron a bajarlo de la camilla. Jooheon no se despierta completamente y
sus ojos se sienten bastante pequeños, pero un hombre, quién podría
considerar un cliente habitual de la cafetería y que al parecer es médico en
el Hospital Universitario de Sejin, estaba llevando su condición con mucha
atención. Varios miembros del personal médico que esperaban frente al
hospital se atascaron e intentaron mover a Jooheon para adentro. Él dijo
que no.
"No, está bien. En realidad, ni siquiera necesito tratamiento médico ... Solo
me han arrastrado hasta aquí sin decirme nada".
"Incluso si te sientes bien, existe el riesgo de una conmoción cerebral.
Tomemos una TC. Desde que te estrangularon, es posible que alguna parte
de tu cerebro se hinchara".
"No no. No me estrangulo. Ni siquiera me golpeé en la cabeza".
Cuando se levantó de la camilla, el médico, que era el cliente, se quedó
cerca de Jooheon y lo examinó de nuevo. Aunque Kang ciertamente le
agarró la garganta, no le dio el suficiente poder a sus manos como para
ahogarlo. Más bien, podía decir que estaba aterrorizado y que por eso no
podía moverse por su cuenta. Sin embargo, de repente su corazón volvió al
suelo cuando recordó la imagen de Kang, que lo golpeó dentro del
mostrador cuando saltó como una bestia ... Sintió que se estaba cayendo a
pedazos. No podía entender lo qué pasó ni lo que debió pensar para hacer
eso ¿Dónde apareció y por qué apareció?
"Tomemos una tomografía computarizada y estará lista. Te ayudaré tanto
como sea posible durante el proceso así que no te preocupes. De todos
modos, le cobraré a Lee Kang el costo" .
"¿Conoce a esa persona?"
"Oh sí. Bueno, este es nuestro interno de ortopedia. Lo siento mucho. Al
principio, era un buen amigo pero todo ha ido en picada desde que
comenzó a enfermarse."
"¿No se siente bien?"
"Sí, eso ... ¿Qué debo decir? Tiene una enfermedad crónica. O esos son
algunos de los rumores que he oído."
Fue la primera vez que escuchó sobre Kang teniendo una enfermedad
crónica.
Sin embargo, antes de que pudiera preguntar más, escuchó un ruido
proveniente de la entrada del hospital y notó a un grupo de personas
corriendo hacia él mientras murmuraban en voz alta. Entre ellos, había un
rostro que podía reconocer incluso en la distancia más alejada ... Era
Kang, quien era llevado al interior en una camilla similar a la que tenía
Jooheon. Debe haber pasado un tiempo desde que llegó al hospital, pero
¿Recuperó ya sus sentidos? ¿All Right?
Jooheon, que estaba pensando mientras lo miraba, de pronto se encontró
con la pupila de Kang al mismo tiempo en que una joven, que estaba
parada junto a él, también volvía la cabeza y lo miraba directo a la cara. El
chico dio un paso atrás, pero por supuesto, no pudo caminar más de unos
centímetros cuando fue retenido otra vez. Afortunadamente, Kang estaba a
la distancia.
"Hola. Soy la doctora Lee de Obstetricia y Ginecología del Hospital
Universitario de Sejin, también soy la hermana mayor de Lee Kang. Joo-
heon Yeo, me gustaría hablar contigo un momento antes del tratamiento".
"No tengo nada que decir".
"Tengo que revisarte ... Y también tengo otras solicitudes para ti. Escuché
que Kang y tú fueron alumnos en la misma escuela secundaria."
La doctora ignoró cuidadosamente las palabras de Jooheon y sonrío como
si todos los bombillos en sus dientes se hubieran encendido a la vez. Un
grupo de personas vestidas con trajes, traídas por ella, rodearon de
repente a Jooheon, dando la ilusión de que si se negaba hasta el final,
entonces estaban dispuestos a arrastrarlo por la fuerza. Jooheon, que
estaba mirándola en silencio durante un buen rato, miró hacia arriba y
luego se volvió hacia Kang inconscientemente. Desde ese lugar, podía
notar que también estaba mirando a Jooheon ...
Jooheon, quien suspiró brevemente, asintió una vez y aceptó ir con ella
para hablar.
El lugar donde se le guió fue la oficina de Woo-Joo. Jooheon fun cómo se
sentaba primero y luego, la manera en que le ofrecia una silla que estaba a
cierta distancia con un movimiento muy elegante de su mano.
"Te lo diré sin rodeos. Kang está enlazado contigo, Yeo Joo-heon. Así que
necesito tu ayuda".
"¿Perdón?"
Sus cejas se fruncieron ante palabras tan inesperadas como esas. Él no
sabía lo que era un enlace ¿No es un elemento básico común de los
dramas? Jooheon, quien inadvertidamente recordó un drama de época del
que se había hablado mucho entre los hombres de mediana edad,
preguntó rápidamente.
"De ninguna manera ¿Cómo puedo enlazarme?"
"No. Veamos ... Han pasado aproximadamente 7 años desde que te
enlazaste a él. Mi hermano no sabía quién era la otra persona, así que lo
buscó durante bastante tiempo. Él ... Parece que mi hermano menor
estaba un poco emocionado después de saber que el objetivo del enlace era
Jooheon. Me disculpo. También te daré una compensación suficiente ".
"Siete años ..."
Levantó la mano y se tapó la boca mientras pensaba que saldría una risa
de ella. Hace siete años, cuando Jooheon, que pensaba que era Beta,
resultó ser un omega y, para empeorar las cosas quedaron embarazado, no
fue el único que enfrentó un gran cambio en la vida. No conoce los detalles
de un enlace, pero sabía que no era tan romántico como lo retrataban los
medios.
"Bueno, gracias por decirme la situación, ¿Puedo irme?"
"Señor Jooheon, como dije antes, necesito su ayuda".
"¿Por qué debería ayudar? Yo no le dije que nos enlazaramos".
Se puso de pie lentamente, así que Woojoo se movió como si lo bloqueara.
También rodeó el escritorio y se paró en ángulo cerca de la puerta,
Jooheon miró hacía Kang, que no había dicho una sola palabra al
respecto. Como si fuera el trabajo de ella y no de él.
"Por supuesto, Jooheon no tiene ninguna responsabilidad. Porque este
enlace fue algo así como accidente. Aún así, cuando pensamos en qué tipo
de situación lo provocó, ¿No era porque lo amabas? Dios, por supuesto, no
te estoy pidiendo que revivas tus sentimientos por el. Solo estoy pidiendo
tu compasión."
"¿Compasión?"
"Por supuesto que no nos quedaremos sin darte nuestro agradecimiento
por tu ayuda".
Finalmente, una risa impaciente salió de su boca. Compasión ... Hace siete
años, la posición era la contraria. En lugar de decir que fue un accidente,
era lo correcto decir que era un accidente entre los dos pero él fue el único
que se aferró al resultado. Si supiera lo que le dijo Kang en ese momento,
ella no podría atreverse a decir que se quedara. Jooheon miró hacia Kang,
con ojos fríos y secos.
"No creo que estemos en la posición de dar y recibir ayuda. Explícaselo
bien a tu hermana."
"¿Por qué? ¿Por el niño?"
Su boca, que se abrió de repente, no pudo sacar ningún sonido. Se siente
como si la temperatura corporal se enfriara en un instante hasta el punto
en que las palmas frías le comenzaron a sudar Cuando apretó el puño, sus
dedos se volvieron resbaladizos por la humedad. Sus ojos estaban
borrosos.
¿Sabía que había dado a luz? ¿Cómo? Taeyong ...
Tragó saliva hasta que le dolió y a Kang, esperando que hablara.
CAPÍTULO 11 • VOL 3
Su dolor de cabeza rara vez desaparece.
Después del primer semestre de la escuela secundaria, sintió como si su
vida estuviera completamente arruinada. Arruinada de verdad. Jooheon
hizo que todo se saliera de control y ahora ya han pasado tres semanas
desde que no se presenta en la escuela y cuatro desde que no han hecho
contacto. Al principio estaba enojado, pero ahora se siente increíblemente
ansioso. Quizás sucedió algo. Curiosamente había comenzado a
preocuparse por eso. Además, también era el último día así que valía la
pena visitar la casa de Jooheon nuevamente antes de darse por vencido ...
Su abuela había falleció, por lo que tal vez tampoco había comido bien
últimamente. Era un momento ridículo en donde incluso se preocupaba
por su alimentación y las cosas que quería comprarle para que lo hiciera
bien. También era bueno para hacer dejar de pensar en el examen final
que arruinó.
"¿A dónde llevaste a Yeo Joo-heon?" Saliendo del pasillo de la escuela,
apoyado contra la pared, Moochan, que estaba de pie, estiró un brazo y
también una pierna para bloquearle el camino. Parecía que su mirada
decía que tenía ganas de golpearlo hasta formar pedazos que fueron
difíciles de unir otra vez. "La habitación del hospital está vacía, la casa
está vacía y no viene a la escuela tampoco ¿Dónde lo confinaste ?"
Trató de ignorarlo, pero en palabras de Moochan, había algo que le había
hecho sentir intranquilo.
"¿Está la casa vacía?"
"No tuve respuesta cuando toqué, así que entré por la ventana. No creo
que haya estado en unos días. ¿Qué, no lo sabes? Joder, ¿A dónde fuiste
entonces o qué es lo has estado haciendo."
"Carajo, eso no te importa".
"Cuida tu lenguaje. Recuerda que necesitan a mi padre para hacer
negocios, y todavía puedo llamarle para que te hagan arrodillarte en el
jardín pidiendo perdón. Si quieres ver si soy capaz o si tu abuelo te hace
obedecerme , vuelve a intentar faltarme al respecto con esa boca ".
Era una amenaza algo estúpida, pero los nervios de Kang parecían haber
llegado a su límite. Ya no quedaba espacio para ser educado u obediente.
Todavía dejando que lo mirara con su estúpido rostro de boca abierta,
pateó a Hwang Moo-chan desde la distancia y caminó como si estuviera
corriendo de él. Sacó su teléfono celular y buscó en la guía telefónica, pero
no había ningún número que tuviera el nombre de "Hannah". No parecía
haberlo guardado. Maldijo en silencio y se dirigió inmediatamente después
a la academia. La mayoría de las escuelas secundarias están en periodo de
exámenes finales, por lo que si va a la academia, incluso si no recuerdan a
Hannah, podrás investigar y saber dónde está.
Debido a que no logra recuperarse, ha pasado un tiempo significativo
desde que fue a la academia o llamó a los profesores. Además, como el
dolor de cabeza no se detuvo nunca, no tenía caso pararse cerca del
edificio y por supuesto, no tenía caso enfrentarse a Hannah ni una sola
vez cuando ya lo sabía todo. Pensó que sería lo mejor, pero también había
estado mal porque no tenía la información que tanto le hubiera gustado
encontrar.
"¿Perdón? Hannah no está en Corea en este momento. Su examen para la
universidad fue una semana antes que el tuyo, así que en cuanto
terminaron las finales, se fue a Inglaterra para tomar el curso de
inducción".
"¿Inglaterra?
"La apariencia de Hannah no es mala, pero su mente es débil, le cuesta
trabajo enfrentarse a grandes retos. Parecía que estaba luchando mucho
por estudiar en el extranjero después de pensarlo con atención". El
profesor, que siguió hablando con él cuidadosamente, miró en silencio a
su alrededor y bajó la voz. "Porque cuanto más estresada y presionada
está, más lenta se vuelve. Ya ves, parecía que Hannah estaba dando
muchas vueltas en estos días. La asistencia a la academia era mala y sus
padres tomaron una decisión porque no querían que se les saliera del
camino ".
Las palabras que escuchó del maestro, fueron repentinas. Sin embargo, si
lo pensaba bien, sonaba como la excusa perfecta. La casa de Hannah no
parecía muy escasa de dinero como para preocuparse por si estudiaba o
no así que solo quedaba suponer que no existía tal cosa como estudiar en
el extranjero, fue por el niño que seguramente estaba esperando. Sin
embargo, si ella se fue al extranjero, ¿A dónde fue Jooheon? Kang apretó
los dientes. Estaba hablando con Moochan al respecto, pero no había
muchas cosas que Kang, que solo tenía 19 años, podía hacer al respecto.
¿Cómo lo encuentra? No tenía mucho efectivo que se pudiera administrar
bajo su mando y además, en la familia, era solo un sucesor que aún no se
ha establecido, siendo aplastado por Woo-Joo.
Pulsó el número del secretario Park mientras golpeaba con el puño su
sien. Un amigo suyo lo ayudó en el hospital el otro día ¿Podrá averiguar
qué pasó? ¿Tendrá un dato que se le haya pasado?
"Ya".
"… Gracias por averiguarlo".
La voz del secretaria Park tenía un extraño pesar, pero eso era todo. No
había voluntad de encontrar más a Jooheon o de ir por nuevos indicios.
Hasta ahora, ninguno había sido claro con su sentimiento así que era
natural decir que solo eran compañeros de clase, personas que iban en el
mismo salón. Todavía creería que Kang ayudó a Jooheon en una especie
de nobleza obligada, consideración social ... Kang se frotó la frente. Es
evidente que Hannah, que dejó sus estudios en el extranjero de la mano de
sus padres, habría huido por su hijo así que Jooheon abandonó todo y se
fue.
Sí, Jooheon lo había abandonado también. No es tan difícil de imaginar.
De alguna manera sintió que su mente estaba clara cuando lo pensaba:
Era un chico que tenía un gran apego a su familia así que es difícil volver a
verlo, el hombre quien le dijo que borra a su hijo de una vez sin antes
asistió. O tal vez no era que el niño fuera tan importante para Jooheon en
primer lugar. ¿Se fue debido a la vergüenza de tener un accidente así
mientras estaba con él? ¿Y a qué se refería precisamente con "Estar con
él?" Sin embargo, aunque lo pensó demasiadas veces, Kang todavía subía
la montaña detrás de la escuela todo el tiempo. El dolor de cabeza que aún
no desaparece se calma un poco cuando se emborracha, pero no se le va.
Poco después, el alcohol no era suficiente así que tuvo que mezclar drogas
y después de eso, tuvo que liberar sus feromonas teniendo relaciones
sexuales. Eso ayudó a que el dolor de cabeza desapareciera pero, después
de un poco más de mes, eso ni siquiera le funcionó tampoco. No podía
soportarlo, y a menudo tenía moretones en la frente porque se golpeaba
directamente con el puño. A veces se preguntaba cómo podía haber sido
más fácil o recapacitaba sobre todas las cosas que había hecho mal, pero
los pensamientos no duraron mucho debido al dolor.
No fue hasta que el invierno que supo que la fuente del fuerte dolor de
cabeza no era solo el estrés.
CAPÍTULO 12 • VOL 3
"¿Hablas del niño ahora?"
"Bueno, me di por vencido con el niño. ¿Debería perdonarte por eso?" Los
ojos de Jooheon mirándole fríamente, brillaron con un toque de extrañeza.
Kang casi extendió la mano para tocarle la cara ... Todavía no podía creer
que Jooheon estaba parado frente a él. "Perdóname ... No esperaba que
tuvieras sentimientos tan buenos hacía cada maldita situación que te
involucrara. ¿Sabes en lo que eras bueno? Intercambiando cosas como
estas por favores para ti."
La mano de Jooheon agarró el jarrón del escritorio y lo giró sobre la cabeza
de Kang. El ranúnculo de color rosa pálido se desprendió y el agua que se
derramó con ella empapó su cabello, por lo que todo terminó
acumulándose en la punta de su barbilla y goteando hasta el suelo.
Ocurrió de un momento para otro así que, mientras Woojoo se sorprendía
y cerraba la boca que tenía abierta, Jooheon dejó el jarrón vacío en la
madera y salió de la oficina bruscamente.
Con un toque lento, Kang tomó su barbilla, que estaba todavía fluyendo
para abajo. Miró las flores y las hojas esparcidas por todas partes, recogió
el ranúnculoque cayó sobre su regazo y lo actuó como si todavía estaba en
un tremendo shock. Wooju estaba congelada, con la boca cubierta con las
manos y sus ojos rodando de un lado para otro. No le importaban en
absoluto las flores.
"Parece que los dos son muy diferentes."
"Muy ..."
"¿De qué estaba hablando? ¿El niño? ¿Tuviste un accidente ...?"
Los ojos de Wooju, que miraban a Kang, se entrecerraron y lo miraron
como si buscaran respuestas en ellos. Curiosamente el hombre se levantó,
movió el cuerpo en su dirección y se quedó en silencio como si esperara
que ella continuara.
"Lee Kang, no puede ser. ¿Le dijiste que eliminara al niño?"
"No era mi hijo".
"Oh, ¿Ese fue el caso? No parece que eso sea algo que combine con su
personalidad o su cara".
De nuevo, no tenía nada que responder ante eso así que se quedó callado.
Es una ley que no debería juzgarlo solo por mirar su apariencia, pero ¿No
estaba incluso Kang abrumado por Jooheon? El vello corporal y la piel de
Jooheon son de color pálido, quizás debido a la falta de pigmentación, y
eso se combinaba perfectamente con sus rasgos delineados y duros hasta
crear una atmósfera única y hermosa. Como una pintura mezclada con
mucha agua, turbio y oscuro, pero con matices bastante sutiles. Era una
apariencia que no parecía la de alguien capaz de lastimarlo, pero ¡Oh! Sí
que lo había hecho. La palabra de su hermana, sobre que no parece malo,
ha sucedido ahora justamente por esta razón. Sin embargo, aunque parece
inofensivo es un tipo que demuestra una fiereza impresionante cuando se
presiona el botón correcto... Ante algunos de los recuerdos que le vinieron
a la mente, Kang se tapó la boca en silencio con la mano que había secado
su barbilla. De alguna manera parecía que iba a salir una risa.
"Han pasado 7 años, pero ¿No queda algo por hacer? Incluso si pasó todo
eso, no muevas la colmena e intenta hablar amablemente con el niño. Por
supuesto, yo no puedo hacer nada ante peleas tan grandes como estas,
pero incluso si dejan de hablarse o si se van uno del lado del otro y dicen
que no les gusta la situación, igual no es como si pudieran huir de ella
para siempre".
"En realidad, ahora que lo ví siento que no importa."
"No seas un tonto. Tuvo un niño así que debió ser complicado para él, sin
embargo pienso que es una madre sana porque todos sus movimientos y
sus actitudes son muy fuertes. Deberías estar aliviado por eso."
"No fue Yeo Joo-heon quien tuvo al niño... Bueno, no importa. Tengo que
llamar a mi abuelo ¿No crees? Debo darles esta buena noticia de que se ha
reducido significativamente mi esperanza de vivir."
Mientras sostenía la flor en su mano, revoloteó ligeramente por la
habitación, dando vueltas y más vueltas igual a si fuera un gato
encerrado. Como si no le gustara el contenido de lo que había dicho, los
ojos de Wooju volvieron a ponerse completamente opacos... Desde hace un
año no deja de hablar sobre un tema que siempre ha sido aterrador para
su abuelo, que está obsesionado con su sucesor macho alfa y los
sucesores que puedan venir de ese mismo individuo.
"No puedo creer que te des por vencido ¿No tiene un poco más de siete
años? Solo ve y habla con él y, dile que deberían perdonarse. De esa
manera, podemos aprovechar significativamente el enlace para que en un
futuro puedas tener una mejor calidad de vida y, no lo sé, una familia con
él..."
"Es Beta".
"¿Qué?"
"Yeo Joo-heon, es Beta. Me enlacé con un macho beta, así que no puedo
darle hijos. Debes ser tú, Lee Woo-joo, la que cumpla el deseo del abuelo".
"¿De qué estás hablando? ¿Ni siquiera sabes cómo va tu enfermedad o
qué? El Síndrome de cambio anormal de feromonas da síntomas de
supresión anormal que ocurren solo en los genes Alfa y Omega. Pero... ¿Me
vas a decir que te lo hizo un Beta? ¿Alguien que ni siquiera produce
feromonas? No puede ser, preferiría pensar que es un Omega. Incluso si se
ha manifestado al 0,1%."
Incluso si a su hermano menor está enfermo, parece ser incapaz de tolerar
su estupidez. Sus palabras fueron lógicas e impecables y sin embargo,
Kang barrió imprudentemente su flequillo mojado hacia atrás y colocó la
misma expresión de siempre. No puede entender su enfermedad, pero cree
completamente que la versión Beta de Jooheon es correcta. Hace siete
años, incluso ahora, ni siquiera podía sentir ningún signo de feromonas
viniendo de él. Y aunque su hermana parece lo suficientemente
desesperada con todo este asunto como para morder sus labios hasta
dejarles huella y gritar que vaya en su encuentro para salvarse la vida,
Kang ni siquiera miró a la cara de la mujer mientras se dejaba llenar de
ideas diferentes: Estaba pensando que era un poco más alto. Su cuerpo
aún es delgado, pero parece que la carne está adherida y los huesos son
más duros que antes. Es lamentable que faltaran las suaves mejillas del
pasado. Lo último que había escuchado de él fue que dejó de trabajar en
una fábrica estúpida para irse a una peor, y ahora está en un café
increíblemente grande. Cuando saltó al mostrador, recordó haber
escuchado al empleado gritarle a Jooheon algo así como "Jefe". Y no sabe
si es el jefe, el dueño o un empleado más, pero de cualquier manera es
bastante exitoso.
Jooheon realmente parecía haber vivido muy bien durante los últimos 7
años. Algo muy diferente a lo que está pasando con él.
"Debe ser un omega recesivo. Es ridículo decir que es un Beta. ¡Ridículo de
verdad!"
"Es Beta."
"Pero si estás realmente enlazado con un Beta, entonces todos los artículos
sobre el síndrome de distrofia de feromonas que se han publicado hasta
ahora se tirarán a la basura. Lo siento por tu enlace, pero Joo-heon Yeo
me interesa más que tú. Debido a este raro caso, gracias a mi hermano
menor, ganaré el Premio Nobel de Medicina después de haber sido
publicada en Nature. El tema de mi próxima tesis será "Las vacunas son
una conspiración de las empresas farmacéuticas" . "
De repente, Woojoo volvió a sentarse en su escritorio, se cruzó de brazos y
se estremeció rápidamente. Al contrario del tono burlón con el que había
hablado, fue un discurso seco sin ninguna expectativa ni emoción. No
tenía sentido que ella no creyera en lo que acababa de decir pero, Jooheon
definitivamente era un beta... Y mezclar su cuerpo con tanta frecuencia
seguramente resultó en un ciclo de calor desenfrenado porque él es un
dominante. Si Jooheon fuera Omega, hubiera notado algún cambio en su
cuerpo cuando le hacía el amor.
Con la boca cerrada, Kang miró a Woo-Joo con cara de extrañeza total. Su
hermana es su médico, pero también es su familia así que se muestra
reacia a entender su situación. Sin embargo, si no la convencía de alguna
manera, sería mordido y escupido por más oraciones crueles que tenían la
completa intención de mostrarle lo estúpido que era. Después de pensarlo
brevemente, se le ocurrió una respuesta concisa:
"Lo llevé a la cama cuando tenía mi RUT y algunos momentos después de
eso. Sin embargo nunca he sentido los signos de sus feromonas. ¿Es eso
realmente posible para un Omega? "
"¿ Anudaste ?"
"... Lo hice."
"¿Sabes que esto es realmente una tontería? Si Joo-Heon Yeo es realmente
beta entonces no... Umm". Woo-Joo, que había estado cruzada de brazos
todo el tiempo, levantó la mano y se mordió el pulgar limpiamente como si
estuviera nerviosa. Miró al suelo igual a si estuviese pensando en algo que
decir y luego levantó la cabeza. La comisura de su boca tembló. "Esto es
realmente asombroso. Creo... Que también Yeo Joo-heon está enlazado a
ti. Necesito hacerle pruebas y..."
"Lee Woo-joo tú, de ninguna manera vas a hacer eso. No pienses en estar
cerca de Yeo Joo-heon como si nada después de lo que acaba de pasar."
"Por supuesto que no, mejorar su relación contigo es lo primero. Después
de eso, si esperamos lo necesario ... Espera. Entonces, ¿A qué te refieres
con que tuvo al hijo de otra persona? ¿Cómo traen niños los hombres Beta
?"
Revisando un tema que no quiere sacar a relucir, Kang tragó un sonido
doloroso y se tocó la frente todavía húmeda de sudor. Cuanto más hablaba
con su hermana, más parecía caer a un pantano.
CAPÍTULO 13 • VOL 3
En lugar de derramar el jarrón, debería haberlo roto sobre su cabeza.
Tragándose el arrepentimiento tardío, Jooheon arrancó bruscamente el
protector de su cuello y lo aventó. No fue suficiente así que incluso lo
pateó. Una bola de fuego en su estómago, estaba subiendo hasta hacerle
sentir terriblemente incómodo. No había razón para escucharlo ni un
minuto más. ¡Qué ridículo! Fue arrastrado hasta allí y solo para escuchar
cosas estúpidas que le bajaron el ánimo... Los recuerdos que pensó que
estaban olvidados, ahora están recuperando su color. Una a una, como si
girara en un resorte, las hojas de memoria que le vinieron a la mente,
como si retrocedieran gradual y claramente, golpearon la cabeza de
Jooheon. Levantó las manos temblorosas y se frotó los ojos con fuerza.
Que terrible situación. El hecho de que la vieja herida todavía duela tanto,
incluso el hecho de que tal vez nunca dejó de hacerlo. Todavía no puede
escapar y no puedo soportar no hacerlo. Jooheon, que estuvo de pie por
un rato, temblando como una rama, respiró hondo y comenzó a moverse
de nuevo. No era el momento de pensar en ello. Era hora de que terminara
la clase de la academia de Taeyang así que se dirigió de inmediato a ella.
Era un lugar nuevo y a pesar de que acababan de abrir las clases
grupales, consiguió la tarifa para tutoría individual.
La niña vino antes de que pudiera reponerse:
"¡Papi!"
"¡Mi bebé! ¿Cómo estuvo tu clase? ¿Fue divertido?"
Abrazó a Taeyang, quien corrió desde lejos y saltó a sus brazos para
comenzar a recibir los besos de costumbre en sus mejillas. Sintió que
podía respirar correctamente ahora que si piel bonita y caliente tocó
completamente la suya. Como si quisiera comenzar a contarle lo que había
hecho o pensara que era suficiente, empujó la barbilla de Jooheon hacia
afuera y parloteó:
"El ballet no es divertido, pero me gusta porque la falda es muy bonita. La
profesora también es bonita. Aunque la maestra de clase en mi anterior
escuela era un poco más bonita que ella".
Luego, Jooheon asintió con vergüenza al ver a la profesor de ballet,
saliendo por la puerta de la sala de práctica. Ella es una mujer hermosa
con un cuerpo afilado, como alguien que ha sido una estudiante de baile
desde hace mucho tiempo, pero los niños tienen sus propios estándares
estéticos por lo que la maestra de jardín de infantes en Tongyeong, quien
ha sido su tutora desde que tenía 4, es una belleza absoluta.
"Hola maestra. Es el primer día y no sé si Taeyang fue buena
adaptándose".
"Hola, papá. Nuestra Taeyang lo hizo muy bien hoy. Participó bien en las
clases y también hizo muchos amigos. La niña tiene una personalidad muy
brillante."
"Papá, pero Seoyoon sigue diciendo que soy la hija de la tía Heeju. ¡Soy la
hija de mi papá!"
Como si un viento frío pasara entre los tres en un momento, el espíritu de
todos disminuyó notablemente. Mientras recitaba la historia contada por
un niño llamado Seo Yoon-i, las expresiones de la maestra de ballet y
Jooheon cambiaron a algo de extrañeza impresionante. La profesora de
ballet vaciló y luego él abrió la boca con una mirada fría pidiendo una
explicación de lo que acababa de suceder.
"Pues... Como sabe, vivimos en un barrio rico. Los padres están muy
interesados en los amigos de sus hijos. Es un vecindario pequeño, por lo
que hay muchos casos en los que las amistades continúan desde el jardín
de infantes hasta la primaria, secundaria e incluso la universidad. Los
chismes se extienden y de una niña pasó a la otra y así
consecutivamente".
La explicación que siguió fue un espectáculo. Le dijo a la comunidad local
que había circulado un chisme sobre Taeyang-i y Hee-ju. Había fotos de
Hee-ju y Taeyang por todos lados y artículos que explicaban que ella se
había acostado con un hombre casado, lo que había ocasionado que fuera
una madre soltera. A los papás... No les gustaba mucho que sus hijos
fueran a la misma academia con la niña de una celebridad que tuvo una
aventura con un hombre casado. Solo entonces Jooheon pudo entender
por qué no había asientos vacantes en las escuelas o academias a las que
había preguntado. La razón por la que esta academia de ballet aceptó a
Taeyang-i fue porque acababa de abrir y les faltaba dinero... Jooheon se
muerde los labios mientras hace más fuerte el agarre en su mano,
sosteniendo a la niña.
"Taeyang es mi hija. Heeju es una mujer soltera que solo está intentando
ayudar a su hermano".
"Por supuesto que lo sé, papá. Sé muy bien que todas esas cosas son
rumores. Me aseguraré de que los niños no vuelvan a hablar de eso."
"De acuerdo. Yo me aseguraré de preguntar todos los días para ver que sea
verdad."
Salió mientras sostenía a la niña con fuerza entre sus brazos. En lugar de
volver al café, estaba pensando en volver a casa... La academia no estaba
lejos del apartamento por lo que se podían ir andando. Jooheon
silenciosamente sacó su teléfono móvil y accedió a la comunidad local.
Hasta ahora, solo miraba tableros de anuncios con información sobre
jardines de niños y academias, pero nunca lo había inspeccionado a
detalle porque no estaba interesado en chismes. Cuando ingresó el nombre
de Heeju en el cuadro de búsqueda y luego hizo click en el botón Aceptar,
aparecieron inmediatamente docenas de artículos. Todas las fotos fueron
borradas por la empresa, como si estuvieran envueltos en cuestiones
legales, pero el texto y los comentarios permanecieron todavía allí. La gente
estaba convencida de que Hee-ju y Tae-yang eran madre e hija y
especulaban sobre la empresa a la que pertenecía el padre de la bebé. Y
luego hay un artículo sobre el director de un jardín de infantes que dice
que se negó a inscribirla porque estaba preocupado por el declive de su
institución. Dicen que Heeju ha estado preguntando y presionado pero que
igual siempre le dicen que no.
Mientras las manos que sostenían el teléfono móvil temblaban, Taeyang,
que había estado en silencio, inclinó la cabeza y preguntó:
"¿Papi, te duelen las manos? ¿Por qué estás temblando?"
"No es nada. Papá está bien ¿Bueno?"
Apenas se estaba moviendo, colocando mucho esfuerzo en la pierna que
estaba a punto de colapsar... Lamentó estar en Seúl, por primera vez
desde que llegó. El manager de Heeju le dijo que había contenido malo
circulando por las redes sociales, pero no sabía que estaría tan extendido o
que se vería tan mal. ¡Ni siquiera sabía que la gente realmente creería esto!
Hace 7 años se preocupaba por convertirse en una carga para su hermana
menor, que era una celebridad. Estaba asustado de que fuera la presa de
rumores inútiles y ahora, aunque ya estuvo sin una llamada de ella y sin
ver su cara ni una sola vez, se reúnen por unos meses y la gente comienza
a hablar. A pesar de ser absurdo, su cuerpo seguía temblando con una
mezcla de culpa y miedo increíblemente intenso. Sin embargo, como le dijo
el gerente, no puede mostrar a Taeyang en la televisión porque le da miedo
lo que puedan hacer o decir de ella. La mano que sostenía a la chiquilla se
sintió apretada por un segundo... Por supuesto, inmediatamente después
recordo a Kang, diciendo que la eliminara. La bebé se quejó, diciendo que
tenía dolor porque la estaba abrazando demasiado fuerte, pero Jooheon lo
arregló sin decir una palabra.
Jooheon, un omega recesivo que es casi una Beta, nunca ha
experimentado un ciclo de celo así que, no sabía mucho sobre la huella de
un fenómeno que solo le ocurre a los Alfa y Omegas dominantes. No
obstante, debido a que es un tema muy sonado en los medios, hay algunas
cosas que sabe muy bien. Una de las cuales es que una vez enlazado, es
imposible reproducirse a menos que sea con el objeto del enlace. Si no es
esa persona, no importa cómo se haga la relación o con que intensidad, la
fecundación no se hace posible. Esto significa que Kang solo podrá ver a
sus hijos si se acuesta nuevamente con Jooheon en el futuro. Por
supuesto, Jooheon está en las mismas por lo que Taeyang se convertiría
en el único hijo que tendría. ¡Eso es todavía más espeluznante! Su corazón
late rápido, tanto que parece que saldrá de su boca pronto. Solo ahora que
la tiene, es que puede aferrarse tanto a la vida y ser feliz. Pero si ese
hombre descubre que el bebé que no quería está allí con él, se la va a
quitar. No pude respirar adecuadamente por un instante ante el
pensamiento que repentinamente irrumpió en su mente. Inhalación,
inhalación y otra inhalación, Jooheon abrazó a la niña como si quisiera
hundirla en su piel. Nunca debería ser descubierta... Había pensado que
ese hombre ya lo sabía pero ahora que sabe que no, entonces lo siente
mucho por Hee-ju, pero incluso había creído que era una suerte que los
rumores fueran así.
Como Kang conoce el café donde trabaja Jooheon, va a tener que evitar
que Taeyang vaya por un tiempo. Para hacer eso, necesita que alguien se
ocupe de su hija de inmediato. La academia de ballet era el único lugar en
el que podía estar a falta de una escuela y no había amigos de su edad
para convivir con ella y hacer más amena su carga. Hasta ahora, Jooheon
usaba el piso superior del café como oficina y sala de juegos, pero ya no
podía usar ese método. ¿Debería enviarla a una academia un poco más
lejos? Incluso si contratara a una niñera, tomaría bastante tiempo elegir a
una buena persona...
Jooheon, quien pensó repetidamente en sus preocupaciones y entró al
apartamento sin darse cuenta, pasó por varios sistemas de seguridad y
entró como si fuera un zombie. Llegó frente a su casa. La puerta principal
se abrió solo después de ingresar la contraseña de 12 dígitos y reconocer
la huella digital... Y tan pronto como entró con su hija, una voz le saludó
desde adentro.
"¿Ya están aquí?"
Uno de los brazos que tiembla se afloja, y entonces su mirada se va más
allá del pasillo. Solo entonces, Jooheon se da cuenta de que hay una mujer
que está en casa, caminando hacia ellos con los brazos extendidos y una
sonrisa hermosa. Tan pronto como la niña aterrizó en el suelo, salió
corriendo hacía él pasillo, gritando por su tía y diciendo que la había
extrañado un montón. A medida que pasaban los días, mejoraban su
comunicación más y más hasta que se volvieron inseparables. Heeju se
quedaba en casa porque tenía bastante tiempo libre hasta el próximo
trabajo, pero también debido a todo lo que estaba pasando con su imagen.
Sin embargo, que este allí es como echar gasolina a los rumores sobre ella
siendo madre soltera.
Hee-ju, quien miró de cerca para ver si la respuesta a su frase de
bienvenida estaba escrita en algún lugar del rostro de Joo-heon,
rápidamente abrazó a Tae-yang y añadió palabras bastante amorosas. Era
como si se preocupara de que Jooheon decidiera llevársela. Cuando la
abrazó, Taeyang trató de escapar, haciendo el sonido de un delfín mientras
presionaba juguetonamente su cabeza contra aquella barbilla puntiaguda.
"Una vez que ingresas a los brazos de la tía, no puedes salir. ¡Ahora
Taeyang va a ser parte del cuerpo de la tía para siempre!"
Mientras observaba a las dos personas que más amaba en el mundo
entero, jugando, sintió que todas las preocupaciones que lo molestaban
eran nieve derretida. Podía finalmente pensar con la mente clara: Si Hee-ju
se encarga de cuidar a la niña por un tiempo, la mayoría de los problemas
que lo molestaban ahora se cerrarían. Mientras tanto, si de alguna manera
se deshace de la gente que está del lado de Kang y hace que no den vueltas
a su alrededor, lo demás debería ser relativamente pan comido.
Los rumores relacionados con Heeju no son un problema que Jooheon
pueda resolver de inmediato, pero de todos modos, es solo contenido que
no es cierto, por lo que no hay necesidad de tener demasiado miedo.
Jooheon se tranquilizó, pero después se mordió los labios. Si no se
resuelve, basta con demandar por difamación. Incluso si pasa el tiempo y
los rumores se desvanecen silenciosamente, quiere poner a todos los
humanos que han estado haciendo ruido en Internet tras la cárcel.
"¿Qué crees, tía? ¡Taeyang va a casarse con Seoyoon !"
Todos los pensamientos cesaron en el momento en que escuchó el
repentino nombre del niño. Sus ojos se abrieron de par en par, su boca se
abrió hasta el infinito y se cayó. Hee-ju notó que la expresión de Jooheon
era un espectáculo y silenciosamente dejó de jugar con la niña. Se hizo el
silencio.
"¿Quién es Seoyoon ? De ninguna manera ¿Es un amigo de la escuela de
ballet?"
"¡Ha Seo -yoon! Decidimos casarnos la próxima vez en la academia".
Hace solo un día desde que lo conoció, ¿Verdad? ¿Ya le ha prometido
matrimonio? ¿Incluso aunque es un matrimonio que no se puede hacer
entre niños de 7 años? Eran palabras que no podía decirle a su hija así
que nunca salieron del interior de su garganta. La pregunta que dijo
después de abrir y cerrar la boca varias veces, fue diferente.
"Bueno, ¿No es él el amigo que le dijo cosas malas a Taeyang?"
"¿Qué mala palabra, papi? Oh, ¿Sobre que era la hija de la tía Heeju?
"¿Eh? ¿Qué dijo?"
Hee-ju, quien caminó en su dirección, abrió mucho los ojos. Sin embargo,
ninguno de los dos le prestó atención. Por fin, Jooheon se levantó de su
asiento y golpeó la mesa como si hubiera atrapado una mosca.
"¡Bueno! ¡Papá no puede admitir a nadie que difunda rumores tan
infundados y maliciosos!"
"Si dicen que la tía está casada, entonces yo también me voy a casar
~Taeyang es bastante como la tía Heeju~ ".
"¿Qué estás...?"
Cuando vio a la niña, cantando mientras se retorcía, se quedó sin habla y
dejó las manos a los lados. A diferencia de Joo-Heon, Hee-ju se echó a reír
como si estuviese aliviada de dejar de contener la respiración y se
aproximó para besarla muchas veces. Son las dos personas más queridas
en su mundo, las dos mujeres que siempre hacen que su corazón se
acelere con fuerza. Ahora sin embargo, se sentía algo traicionado.
"Yeo Taeyang, ¿Por qué te quedaste quieta aunque tu padre estaba enojado
con la profesora de ballet? ¡Tú papá se sorprendió al saber que Seoyoon le
dijo algo malo a Taeyang!"
"¿Papá estaba enojado? No te enojes. La maestra de ballet es buena."
"Sí, no te enojes. Me gustan los niños. Seoyoon y la profesora de ballet no
hicieron nada malo. ¿Debería llamar a Seoyoon esta semana para invitarlo
a jugar?"
"¡Sí! ¡Quiero ir al parque de atracciones!"
"Alto. Primero que nada, tienes que contactar a los padres de Seoyoon y
preguntar si estaría bien. Así que no estés demasiado emocionada por algo
que ni siquiera sabemos si va a pasar".
"¡¡¡Parque de atracciones!!!"
"No te emociones."
Era muy afortunado de que su hija tuviera un amigo cercano, pero fue
desagradable por alguna razón. Jooheon le pidió a la niña que calmara su
mente y comenzó a frotarse la cara. Parecía que él era el único que tenía
que calmarse entre las dos personas presentes... Tan pronto como se dijo
que iba al parque de diversiones, la vio feliz como nunca antes, con esos
hermoso hoyitos en sus mejillas dándole una luz rojiza a su cara. Incluso
Hee-ju tenía un rostro que expresaba mucha anticipación, diciendo que
solo podía ir después de su debut, pero que era seguro. Buscó algo en su
teléfono móvil e incluso resopló un poco, diciendo que había una nueva
montaña rusa que definitivamente tenían que probar. Si vas con dos
niños, ese sería el mejor escenario posible. A pesar de esos pensamientos,
Jooheon no hizo nada.
CAPÍTULO 14 • VOL 3
"Bienvenido a…"
Uno de los orgullos del café, una puerta de vidrio que llega hasta el techo,
se abrió tan de golpe que los empleados que estaban gritando saludos
amistosos no pudieron terminar de hablar y miraron atentamente hacía
Jooheon. Jooheon no pudo controlar su cara arrugada, a pesar de que era
imposible dejar de lado esos asombrosos pares de ojos que tenía en frente.
El hombre, acercándose sin vacilar y sin demostrar ningún interés en
específico, se detuvo exactamente frente al mostrador abierto donde estaba
parado Jooheon.
"Buenos días."
"... Por favor, haga su pedido a la derecha, señor".
Dejando el vaso que estaba limpiando, Jooheon señaló la parte que tenía
que seguir. En realidad, incluso estaba marcado con flechas. El personal a
cargo del lugar sonríe ante los gestos con las manos de Jooheon y
descubren que no puede ocultar su nerviosismo. Estaba implícito que no
debería estar allí después de la escena que había creado antes, pero a
Kang no pareció importarle y se quedó frente a Jooheon sin moverse o
voltear los ojos.
"¿El jefe no atiende pedidos?"
"Porque hay un empleado a cargo de esto."
"¿Preparas bebidas tú mismo?"
"Tengo un personal a cargo de eso también".
Todo el personal tenía licencia y eran baristas bastante experimentados.
Jooheon no tenía mucho que hacer allí, más que echar una mano cuando
las personas se acumulaban más de lo que debería.
Jooheon, quien respondió brevemente, dio media vuelta y se dirigió al
almacén. Era porque no quería mirar esa cara de nuevo, pero el sonido de
los pasos que le seguían demostró que no podría zafarse de eso con tanta
facilidad. Sacó los frijoles que utilizaría hoy. Es bastante pesado, por lo
que es difícil de arrastrar hasta el otro cuarto. Sin embargo, Kang no hace
más que estar lejos de él y mirar lo que hace. Él nunca, nunca pediría su
ayuda en absoluto, pero ver al tipo que mira su sufrimiento solamente lo
hace estallar en una impresionante ira. Los recuerdos que pensó que
estaban enterrados y olvidados a lo largo de los años, le vienen a la mente
como un huracán mientras exhala hasta sacar polvo. Era el tipo que
trabajaba como una madrastra y él era Cenicienta, moviéndose todo el
tiempo incluso en momentos difíciles.
Se acercó un poco más y miró a Kang directamente como para comenzar a
pelear. Pasaron varios días desde que mostró su rostro en el café. Se
podría decir que tan pronto como se inauguró, llegaba en la mañana y se
iba a casa hasta que ya no quedaba absolutamente nadie. Sin embargo,
para evitar a Kang, Jooheon dejó solo al personal tanto como le había sido
posible y aparecía solamente para meter llave. Tuvo la suerte de haberle
pedido a Hee-ju que cuidara a Taeyang porque de lo contrario seguramente
hubiera descubierto a la niña. También le había pedido al personal que
tuviera cuidado con sus datos personales y que no hablaran de él en
presencia de ese hombre, pero la ansiedad creció a medida que le avisaban
que Kang seguía yendo y viniendo sin cansarse.
Jooheon exhaló un largo suspiro sin ocultar su molestia. Sin embargo,
Kang se mantuvo descaradamente a su lado. Sin siquiera inmutarse.
"Ve a la esquina y siéntate allí. Iré justo después de que termine de
prepararme".
Al final, Jooheon levantó la mano primero. El médico que lo atendió la vez
pasada dijo que Kang estaba haciendo una pasantía en un hospital de
ortopedia, pero parecía que ni siquiera iba a trabajar correctamente por
estar tan metido en el café. Los últimos días lo han tratado como a un
cliente hasta el final, fingiendo no darse cuenta de lo obsesionado que
parecía estar por dar con él, pero no estaba seguro de seguir haciéndolo
más tiempo.
Jooheon soltó un montón de palabrotas mezcladas con suspiros, como si
escuchara la voz de Kang en su oreja aunque todavía no decía nada. Sin
embargo, no mostró ningún sentimiento cuando fue a la esquina y lo miró,
sentado con las piernas cruzadas.
"¿Qué deseas?"
Después de completar los preparativos para la apertura, Jooheon llegó al
asiento opuesto al que ocupaba Kang y se acomodó para mirarlo a los ojos.
A pesar de que había lanzado una pregunta directa, la respuesta nunca
regresó. En su lugar, Kang solo observó a Jooheon sin despegar los labios.
Parecía que lo estaba estudiando.
"Si no tienes nada que decir, vete. ¿Qué estás haciendo en el negocio de
otra persona? Explícate antes de denunciarte como acosador."
"Kim Sang-guk".
"..."
"Debe haber un residente ortopédico que venga aquí todos los días y
compre pan y diez tazas de café. Antes era él, pero ahora soy yo".
"..."
"Ese café, ¿Lo preparaste tú?"
El nombre de Kim Sang-guk no es familiar para él, pero obviamente hay
una persona que le viene a la mente al decirle que es un residente
ortopédico que compra café y pan todos los días. Cada vez que llegaba al
momento de mayor actividad en el mes y se acercaba para pedir grandes
cantidades de pan, siempre hablaba con Jooheon e intentaba sacarle
tema, por lo que las órdenes del hombre siempre estaban en las manos de
él. Sin embargo, Jooheon miró por la ventana sin responder. Ha pasado
mucho tiempo desde que se ha sentido tan nervioso como para responder
preguntas de las que desconoce sus intenciones. No dijo nada. Aun así,
Kang se rió brevemente como si supiera la respuesta de Jooheon.
"Ja, no importa cuanto lo piense. Es ridículo."
"¿Esa es la razón por la que has estado entrando en mi café durante días?
¿Quieres asegurarte de que el café que te tomas no lo prepare yo? Si es
así, no hay nada más que tenga que preocuparte porque ya no lo haré"
"Yeo Joo-heon".
Kang dijo su nombre mientras Jooheon tiraba de la silla hacia atrás como
si fuera a levantarse en cualquier momento. Cuando levantó la cabeza y lo
miró, los ojos que lo golpearon fueron terriblemente fríos.
"...Te necesito."
"Eso es algo que no me importa. A mi no me sirves de nada así que no
habrá ningún trato entre nosotros. ¿Es algo así como ese intercambio
equivalente que solías mencionar antes? Ni siquiera lo sueñes".
Incluso con las palabras dichas mientras rechinaba los dientes, la
expresión de Kang no cambió mucho. Todo lo que hizo fue parpadear un
par de veces y pronto, despegó la boca para pronunciar palabras
inesperadas.
"¿Te lastimé?"
"¿Qué piensas...?"
Jooheon, que se levantó de su asiento y elevó la voz, de repente captó su
mirada y tragó un tembloroso aliento antes de decir cualquier otra cosa.
¡Es tan desvergonzado que quiere verter una taza de café en esa cara
ahora mismo! Desafortunadamente, la mesa estaba vacía.
"Bueno… Lo que dije duele. Supongo que tiene sentido que te sientas mal."
Con una voz que era casi inaudible, Kang habló para sí mismo mientras
colocaba una cara que no era diferente a la habitual, parecía incluso algo
estúpida. A diferencia de Joo-Heon, quien lo miró fijamente con sus
dientes todavía muy apretados, Kang habló otra vez, con una aura
tranquila: "Eso significa… que me disculpo. Lo siento. No pido que me
perdones de inmediato ni que tengamos una relación como la de antes,
porque todo lo que quiero de ti es una relación con fines terapéuticos".
" Hah , ¿Y por qué utilizas esas palabras? ¿Existe una cura para el enlace
además del sexo?"
"Estoy trabajando en el desarrollo de inhibidores... Si participas conmigo,
entonces se estimulará la investigación y podré dejarte antes. Por
supuesto, mientras no se desarrolla el medicamento, sería mejor si
pudieras ayudarme desde varios ángulos. Sería genial si pudiéramos tener
sexo, pero yo no pido eso. Por supuesto, si tienes ganas, siempre eres
bienvenido a mi colchón".
"Bastardo."
"De todos modos, no tomará tanto tiempo". Por primera vez, se agregó una
ligera sonrisa a su rostro inexpresivo. "Seguramente te haré venir de
prisa".
"¿Qué mierda...?"
Jooheon, quien de pronto se puso verdaderamente cerca de Kang, cerró la
boca y miró en la dirección contraria... Kang le había echado un vistazo al
asiento del sofá junto a él y tomado un juguete en miniatura entre sus
dedos. Era de Taeyang, así que obviamente le resultaba familiar. La ha
estado regañando varias veces y amenazando con deshacerse de ese
cochecito si no lo levanta apropiadamente, pero parece que ahora lo dejó
en la esquina como si nada. La verdad, ni siquiera pareció que le
importara porque colocó el juguete en la mesa como si pensara que
pertenecía a otro cliente. Pero Jooheon, que lo vio, tenía la boca seca y la
lengua completamente pegada al paladar. Trató de mantener la
compostura y fijó su mirada para que no girara constantemente hacia el
juguete.
"Entonces, ¿Es eso lo que quieres?"
"Correcto."
"Está bien, lo haré".
"¿Lo dices en serio?"
"Tengo que mirar los detalles exactos, pero si no hay nada que me moleste,
lo haré... Entonces, mientras tanto, no vuelvas a venir. No quiero ver ni un
mechón de tu cabello alrededor del café, ni siquiera aunque sea tu trabajo
¿No podemos tratar tu desorden en algún otro lugar como un hospital o un
laboratorio? Iré allí, así que déjame en paz. No vuelvas a fisgonear".
"..."
"Si me lo prometes, lo haré".
"Tu siempre eres... Tan extraño".
Antes de que Jooheon, que estaba enojado otra vez, dijera que ciertamente
lo era, Kang se levantó. Jooheon, que tragó un suspiro mientras miraba al
hombre que se alejaba sin decir ni una palabra más, miró ahora de nuevo
hacía el juguete en la mesa. No hubo una respuesta correcta, pero Kang
debió estar de acuerdo con las palabras de Jooheon...
En los últimos 7 años, nunca pensó que volvería a enfrentar a Kang. No, a
veces lo imaginaba. Pero eran cosas estúpidas. Kang se disculpaba por
haber hecho las cosas mal y a veces lo veía conociendo a Taeyang hasta
emocionarse y llorar. La abrazaba y decía que lo sentía. Que lo sentía pero
que ahora definitivamente estaría con ella. Sin embargo, todo eso fue en
realidad solo un sueño de medianoche y nunca esperó que se volviera
realidad.
Jooheon intentó quitarse el sabor amargo y extendió la mano para agarrar
el juguete. Todo esto es para proteger a Taeyang. Su corazón ya se ha
endurecido como una piedra y prometió que no sería sacudido por nada en
el futuro.
Jooheon parpadeó varias veces cuando la cara que se había reído de él
antes, igual a la que mostraba mientras iban a un terreno baldío detrás de
la escuela, apareció de repente en sus pupilas.
CAPÍTULO 15 • VOL 3
Hee-ju tenía a su sobrina cargando porque se durmió entre sus brazos.
Ahora solo tenía siete años y aunque parecía ser delgadita, estaba lo
suficientemente pesada como para hacerle entumecer hasta las manos.
Ella fue quien cuidó a los dos niños todo el tiempo en el parque de
diversiones, pero no estaba contenta porque Taeyang era bastante
hiperactiva para su propio bien. Subía, saltaba y caía, y luego contagió
también a su amiguito Seoyoon así que definitivamente fue todo un caos.
Hee-ju cerró y abrió los ojos con fuerza y abrazó a la niña que estaba
roncando. No tenía la fuerza necesaria para ir al apartamento así que se
sintió muy afortunada de tener el café de Jooheon justo enfrente de ella.
No contaba con las ganas para subir al segundo piso y tenía sed como si
fuera a morir. Sentía que tenía que ir directo al aire acondicionado y
abrazarlo con fuerza para quitarse el calor de horas.
Después de acostar a la niña en el sofá, Heeju, que estaba casi colgado a
su lado, se puso de pie, revoloteando y esperando poder ordenar una
bebida helada. Jooheon ni siquiera estaba allí. De todas maneras, era una
persona muy trabajadora por lo que no habría ido muy lejos y
seguramente volvería en unos minutos.
A última hora de la tarde de lunes a viernes, no había mucha gente en el
café. Al mediodía, solo había un cliente esperando frente a la larga fila de
máquinas automáticas. Una espalda delgada, con el pelo largo levantado
en una coletita.
"Hola. Disculpa la intromisión, solamente vine a hablar un poco con Joo-
Heon Yeo. ¿Sabrás cuando viene? Si le dices que vino una mujer del
Hospital Universitario de Sejin llamada Lee Woo-joo, lo entenderá de
inmediato".
Hee-ju parpadeó ante la voz de la mujer que buscaba a Jooheon. En ese
momento, el empleado que estaba respondiendo al cliente encontró a Hee-
ju y le hizo una seña extraña con los ojos. Si Jooheon es el dueño del café,
Heeju es la inversionista, por lo que era natural que los empleados la
saludaran y también que acudieran a ella en momentos de caos. La cliente
que buscaba a Jooheon miró hacia atrás... Y Hee-ju de repente abrió la
boca cuando vio la cara que tenía frente a su nariz.
¿No dijo que la madre de la niña estaba muerta?
Aunque Taeyang era su sobrina, no había muchos rincones que se
parecieran a Jooheon. Si tuviera que dar explicaciones, diría que su
cabello era tan fino que daba miedo peinarlo y que la piel blanca era
uniforme y perfecta por donde mirara. Asimismo, incluso le decepcionó un
poco porque no se parecía a ella, su tía. Hee-ju tragó saliva porque esa
mujer, tenía una cara que parecía que sería la de Taeyang cuando fuera
mayor. Su cabeza da vueltas con todo tipo de pensamientos. Sin lugar a
duda dijo que su madre estaba muerta. Si es así, ¿Está mujer es pariente
materno de Taeyang? También existe la posibilidad de que sea solo alguien
que tiene una apariencia similar, por accidente.
Los ojos de la mujer, que no había podido hablar durante un rato y
observaba la expresión endurecida de Hee-ju, estaban dispersos. Fue un
saludo ligero el que le dio, pero solo podía pensar que la forma de la punta
de los párpados, doblada cuidadosamente, era sorprendentemente similar
a la de Taeyang. Sería aún más sorprendente si las dos no estuvieran
relacionados.
Apenas escuchó sobre la madre de Taeyang. Pensó que sería mejor no
hacer preguntas porque parecía muy triste que muriera joven y que lo
dejara solo con un niño. Al ver que Jooheon la crió por su cuenta, pensó
que la madre de Taeyang probablemente era huérfana como su hermano.
Todas eran meras especulaciones y ahora que lo piensa bien, era muy
extraño que no la hubiera mencionado nunca ni por accidente por lo que
tal vez... No era precisamente como se lo estaba contando.
Hee-ju no pudo ocultar su vergüenza y rápidamente parpadeó. Tal vez ella
no sea un pariente, sino la madre de Taeyang. No era posible que Jooheon
le mintiera pero ¿Y si realmente lo es, qué debería hacer? Hee-ju miró
hacia atrás sin saberlo. La bebé estaba durmiendo en el sofá así que desde
ese posición solo vio los extremos de sus zapatos redondos.
"El jefe fue a recibir un pedido grupal. Estará aquí pronto, así que espera".
Las palabras del personal le llamaron la atención. Rápidamente giró la
cabeza hacia adelante y luego respiró verdaderamente hondo. No hay
razón para preocuparse por eso, solo debe preguntar y verificarlo de
inmediato por su cuenta. Cuando Jooheon regrese, intentará ocultarlo
todo otra vez así que ahora parecía tener una oportunidad única e
irrepetible entre los dedos. Hee-ju levantó la mano en su dirección, con
una amplia sonrisa
"Hola. Soy la hermana menor de Jooheon. Mi nombre es Heeju Yeo. ¿Qué
se le ofrece?"
"Encantada de conocerte, mi nombre es Woojoo Lee. Tengo un documento
para darle a Jooheon y además... Hay algo que quiero explicarle". Woojoo,
que seguía inclinando la cabeza mientras estrechaba las manos de la
mujer, inmediatamente pareció abrir mucho la boca "De ninguna manera,
¿Eres Yeo Hee-ju? Vi una película tuya hace un tiempo. Eres muy buena
actuando. Dios mío, ¿Eres la hermana menor de Jooheon?"
"Sí, él es mi hermano mayor. ¿Cómo lo conociste?
"Ummm, me gusta proteger la privacidad personal de la gente, por lo que
es difícil para mí decírselo".
Contrario a las palabras de vergüenza, el rostro de Woojoo estaba
extremadamente tranquilo. Tanto así que comenzó a convencerse de que
incluso si preguntaba una y otra vez, la respuesta sería la misma. Su boca
nunca se abrirá y no revelará nada de Jooheon. La apariencia ordenada y
la actitud cerrada de esa mujer se sentían como una pared de hierro
extremadamente fría.
"Si vienes a hablar sobre algo relacionado al café, no importa si me hablas
a mi primero. Mi hermano y yo también somos socios comerciales.
Estamos muy ajustados financieramente".
"Ya veo. Pero no se trata del café. Es extremadamente privado".
Una palabra completa de rechazo volvió como respuesta a la pregunta que
le había hecho. Cuanto más hablaba con ella, más se convencía de que era
inútil. No sabe qué pasó, pero debe estar relacionado con Taeyang. Y no
sería tan positivo. Ya sea un familiar o la madre de la niña, siempre es
malo cuando buscan una razón para venir de repente después de vivir
separados.
"Sería mejor hablarme directamente. Ya sea público o privado, es mi deber
saber si lo incluye a él. ¡Voy a deshacerme de cualquier cosa que agarre el
tobillo de Yeo Joo-heon! No sé qué pasó, pero en lugar de escuchar la
historia más tarde por alguien más ¿No existe la posibilidad de que tu
corazón se ablande? Estoy preocupada y tengo miedo por él."
"Ya, entonces la relación entre hermanos debe ser muy buena".
"Si. Muy, muy, muy buena. Yo también estoy criando a mi sobrina".
Como estaba nerviosa, sus palabras se volvieron cada vez más rápidas por
lo que su última oración casi ni se escuchó. Tenía el aliento en la garganta,
así que resopló con la boca cerrada y luego respiró hondo. Lo más
importante en la crianza de un hijo es el afecto, pero tener una base
estable también es esencial. Esta última era la parte más débil de Jooheon
hasta hace un tiempo, pero ahora tiene un apoyo firme en ella. No sabe
exactamente qué pasó, pero la niña ahora crece en un ambiente donde no
hay escasez así que no quiere que se atrevan a pensar en llevársela o algo
por el estilo. Sin embargo, todavía no hubo cambios en la expresión de
Woojoo al escuchar a Hee-ju, solo una leve sonrisa que debió vestirse de
cortesía y que se quedó en la comisura de su boca
Y de pronto:
"¿Dónde está la tía Hee-ju? Tía..."
Como acababa de despertar, Taeyang la buscó medio llorando. Hee-ju
corrió como un rayo y palmeó la espalda de la niña para tratar de
tranquilizarla. Tiene la carita mojada, tanto por sudor como de lágrimas.
Sin embargo, tan pronto como la limpió con un pañuelo y acarició su
cabello, los susurros cesaron y volvió a respirar.
"Dios..."
Cuando miró sobre su hombro, Woojoo estaba justo al lado del sofá.
Inclinándose profundamente y abriéndose paso para mirar al niño. Hee-ju
se sorprendió y abrazó a su sobrina como para protegerla. Sin embargo,
sin prestarle atención a la mujer, Woojoo murmuró con la mirada fija en el
rostro de la pequeña. "Se parece muchísimo."
En ese momento, un fuerte sonido resonó en el café. Como si algo cayera
al suelo. Cuando volvió la cabeza en la dirección del sonido, se encontró
con Jooheon, que estaba de pie con un rostro pálido como una hoja. Las
cajas de plástico, que se usaban para entregar pedidos grupales rodaban
por el suelo mientras se quedaba exageradamente pasmado. Hee-ju lo miró
con cara de desconcierto, y luego Woojoo lentamente miró hacia atrás
también. Tan pronto como su mirada lo alcanzó, Jooheon tembló como si
hubiera sido empujado por un rayo.
Hee-ju todavía no podía entender nada, por lo que miró a los dos
alternativamente.
CAPÍTULO 16 • VOL 3
Woojoo tragó una buena cantidad de saliva mientras miraba el gráfico en
el monitor. Jooheon dijo que era un paciente con síndrome de Ictus e
incluso había sido diagnosticado en el Departamento de Obstetricia y
Ginecología del Hospital Universitario de Sejin. Apenas podía apartar la
vista de los gráficos demostrando que sus palabras eran ciertas. La mujer
gimió y se frotó la frente. Síndrome de Ictus, Kang estaba tan convencido
de que Jooheon era Beta que... Bueno, de hecho, era casi un Beta. Si su
compañero no hubiese sido Kang, habría vivido sin saber que era Omega
durante toda la eternidad.
—Aun así ¿ni siquiera pudiste saber que estaba embarazado? Estúpido
hijo de puta —murmuró suavemente y suspiró como si estuviera enferma
de nuevo. Exhaló.
Al principio, las palabras de Jooheon y Kang eran tan diferentes que era
difícil reconocer adecuadamente la situación. Le llama Beta, es Omega, y
cuando tuvieron relaciones de pronto tuvo un hijo. En una situación en la
que no podía entender a ninguno de los dos, las palabras de Jooheon,
mencionando el Síndrome, le hicieron armar la historia un poquito mejor.
Por supuesto, todavía no entendía cómo pudo malinterpretar a alguien que
estaba embarazado pensando que había estado con otra persona. Según
las palabras de Jooheon, le explicó claramente toda la situación a Kang así
que la única opción razonable era que Kang rompió con Jooheon porque
no quería ser responsable del pobre Omega, y entonces todo lo que le
había dicho era una mentira. Sin embargo, es inconsistente que Kang,
quien ha estado sufriendo durante tanto tiempo debido al enlace
unilateral, no hubiese buscado a Jooheon hasta ahora por lo que, al final,
solo quedaba una opción. No sabe si ese fue el caso, pero ambos deben
haberse entendido mal. Kang pensó que Jooheon era Beta y, por
consiguiente, que el embarazo había sido de otra persona. Jooheon solo
pensó que Kang lo entendió y que él no estaba de acuerdo con tener un
hijo suyo. Todavía es difícil entender qué tipo de proceso llevó a tal
malentendido.
Ya lo ha hojeado varias veces de principio a fin y, como casi ya hasta podía
memorizarlo, leyó cuidadosamente la tabla una vez más para buscar
cualquier otra cosa. Le diagnosticaron síndrome de Ictus y embarazo en el
Hospital Universitario de Sejin. Fue hace 7 años.
Hace 7 años...
En ese momento, el teléfono celular en su escritorio vibró con fuerza.
Mirando hacia abajo, a la ventana de notificación de mensajes en la
pantalla LCD, descubrió que la persona que llamaba era el abuelo. Sin
demorarse, abrió la ventana después de examinar el mensaje que
preguntaba sobre el estado de salud de Kang y el estado del desarrollo de
sus pruebas para inhibidores. Siempre era así. A veces se preguntaba de
dónde venía su terrible obsesión por Kang. ¿Es por la idea anticuada de
que el sucesor debe ser un macho Alfa, o es porque está poseído por su
amigo sacerdote quien predijo que ese hombre se convertiría en un dragón
que salvaría a la Fundación Seryong? De cualquier manera, no podría ser
una razón suficiente para que su abuelo la tratara como un sustituto
temporal para cubrir la vacante del hombre.
Durante estos años, Kang no pudo encontrar el objeto del enlace y mucho
menos hacer alguna pelea de sucesión con ella, ni siquiera podía
levantarse bien de la cama o trabajar durante semanas enteras sin
colapsar. Era casi seguro que una mujer nunca heredaría a la Fundación
Seryong. Y este solo hecho es suficiente para que se sienta terriblemente
frustrada e impotente... Y de repente, aparece el objeto de su enlace e
incluso hay una niña entre los dos. Esto significaba que podía tener
suficientes hijos en el futuro como para hacer a la familia muy feliz. Su
hermano, por el que había tenido prisa por simplemente sujetar una
cuerda de salvamento para que no dejara de respirar, finalmente se detuvo
sobre una roca sólida en poco tiempo. En lugar de tener miedo, se sentía
como si estuviese recibiendo una recompensa de Dios.
Los ojos de Woojoo, que solo miraban el gráfico, de repente cayeron en el
suelo. Reflexionando profundamente, se tocó los labios con el dedo y
suspiró... Si Jooheon hubiera dicho que no le daría ninguna ayuda a Kang,
entonces ella fácilmente hubiera dado un paso adelante para aprovecharse
de la situación, pero él ya estuvo de acuerdo en que ayudaría. Significaba
que no había ninguna amenaza para la salud de Kang. La verdad, hubo
innumerables ocasiones en las que quiso moler la parte de atrás de su
cabeza a patadas por las palabras que escupía hacia ella. Quería
aplastarlo, sacarlo del camino y darle a entender que no era su lugar, sino
el de ella. Pero también recordaba al hombre convulsionando con la cara
terriblemente blanca y a la niña que lloraba en el café. Una niña que se
parecía a su hermano... ¿Dijo que era Taeyang? La mente de Woojoo, que
ha estado llena de baches todo el tiempo, de repente se vuelve suave y
brillante. Nunca pensó que ese tonto de Kang pudiera hacer a una niña
tan linda en su vida. Una criaturita idéntica a él, tanto que cualquiera
podía notar que es la sangre de la familia Lee.
Rara vez dejaba de dar golpes en sus labios, pero, finalmente, Woojoo
suspiró y cerró el gráfico.
No había tanta información para sacar una conclusión de inmediato, pero
ella tenía una personalidad que no le dejaba arrepentirse de las decisiones
tomadas en su vida. Para lograr cambios, a veces se deben hacer acciones
apresuradas.
Después de apagar el monitor, sacó su teléfono celular, encontró un
número y llamó. Después de que sonaron varios pitidos, una voz familiar
llegó desde el otro lado. Aunque no podía ver su rostro, Woojoo frunció los
ojos y puso una sonrisa alrededor de su boca.
—Quiero pedir varias tazas de café. Lo vi anteriormente y parece que
también están haciendo entregas a domicilio. ¿Pueden llevarlo todo a
ortopedia del Hospital Universitario de Sejin?
✤✤✤✤✤✤
Tan pronto como abrió la puerta del consultorio médico, se sorprendió
completamente al ver su cara frente a él. Tanto que incluso dejó de
caminar. No sabía que la puerta se abriría en ese momento ni que Woojoo
estaría precisamente allí. Avanzando hasta hacerlo retroceder y fruncir el
ceño.
—¿A dónde vas durante el descanso?
—¿Debo informarte hasta de cuando voy al baño?
La caja de plástico que ella tenía en la mano le llamó la atención, aunque
lo hizo tarde. Al parecer compró varias tazas de café para llevar y cada uno
de los envases tenía, por supuesto, un logo en el soporte que le resultaba
muy familiar. Sin saberlo, volvió la cabeza y miró a su alrededor. El rostro
que estaba buscando no estaba a la vista, solo Woojoo, mirando al hombre
con unas pupilas extrañas. Gruñe levemente y luego agita la caja de
plástico una y otra vez.
—Café y sobres de azúcar. Lo compré porque me di cuenta de que los
internos han estado todo el día sin comer.
—¿Has estado en la cafetería...?
—No, me entregaron el café aquí mismo. Sin embargo, ya que estamos
hablando de eso, toma.
Como todos entraron a la sala de operaciones de todos modos, las únicas
personas que quedaron en el consultorio médico fueron Kang y tres
internos. Le entregó la caja llena de café al chico que tenía curiosidad por
lo que estaba pasando y luego regresó de inmediato como si estuviese
pidiendo una explicación urgente. Woojoo, apoyada contra la pared, tomó
la delantera cuando Kang salió de la central hacia la salida e
inmediatamente después lo tomó de la mano. Dijo que tenía una larga
historia de la que hablar, así que la siguió. Especulando que
probablemente se dirigían a su oficina.
CAPÍTULO 17 • VOL 3
—¿Tenemos que hablar aquí?
Dos chicos, cuyas cabezas apenas y cabían en ese cuarto, se mueven de
aquí para allá como si estuvieran muy incómodos con la presencia del
otro. Su rostro estaba arrugado y luego, la mujer lanzó un gruñido
amenazador. Están en una salita dirigida a pacientes pediátricos. Tienen
una banquita y algunos juguetitos así que se sentaron uno frente al otro
como para comenzar a discutir.
A diferencia de Kang, que tiene una cara rígida, Woojoo parecía tener todos
los tonos fríos sobre una cara desenfadada.
—Tienes que acostumbrarte a esto. A los niños.
—¿Qué quieres decir? ¿Vas a decirme algo sobre ti que nadie más puede
escuchar? ¿Finalmente eres la jefa del hospital pediátrico de Pangyo?
—¿... Estás loco?
A menos que fuera sobre el hospital que se estableció recientemente en
Pangyo, no se le ocurría otra razón por la cual Woojoo quisiera hablarle en
un pabellón de niños y, además decirle que: "Se tenía que acostumbrar".
Pero ya que estaba reaccionando tan bruscamente, pensó que podría
tratarse de una nueva equivocación. En ese momento, sin embargo, sus
pensamientos fueron interrumpidos por la risa de los niños que había
estallado con bastante fuerza detrás de sus espaldas. Era un espacio muy
inadecuado para ponerse a platicar.
—Bueno... Fui al café durante el día y hablé con Jooheon. También me dio
documentos relacionados con el caso y me explicó muchas cosas
interesantes que no podrías ni creer. Así que, no importa cuánto lo mire,
no creo que sea una mala persona.
—¿De qué estás hablando?
—No puedo creer lo que dices. ¿Es verdad que Jooheon conoció a otras
personas mientras estaba contigo? ¿Tienes alguna evidencia?
—¿Por qué? ¿Qué dice Yeo Joo-heon?
Aunque era su voz, no parecía ser algo familiar. La expresión que tenía era
terriblemente intimidante, eso era cierto, pero la actitud de Woojoo seguía
siendo bastante tranquila. Incluso a comparación de otras ocasiones. Sus
ojos estaban fijos en los niños que corrían alrededor de las mesas, como si
fuera más interesante que todo lo demás. Y la mirada cálida que nunca
había puesto antes, se sintió tan absurda que el rostro de Kang también se
relajó.
—¿Qué quieres que te diga? No creo que sea yo la indicada de todas
maneras. No sé qué pasó entre ustedes dos después de todo así que...
—Lo que está claro, es que no puedo vivir sin él. Todo lo que necesitas
saber, es que Yeo Joo-heon es mi “vida”. Literalmente, ¿qué más te
importa?
—¿De verdad tienes alguna razón para estar seguro de que el señor
Jooheon cometió una infidelidad?
—Fue hace mucho tiempo.
—Cuéntame. Porque parece que ninguno de los dos ha podido salir de eso.
Ya fuera por el ruido o por otra razón desconocida, se frotó lentamente la
frente que ya tenía llena de sudor espeso. Como dijo, fue hace mucho
tiempo. Obviamente debería ser solo un pasado olvidado y lleno de polvo,
pero el cadáver enterrado en el suelo fue revivido, se volvió un zombie y le
mordió el cuello. Lo pensó, pero era una metáfora muy extraña y en medio
de esto, se rio. Tan pronto como su boca se soltó por completo, los ojos de
Woojoo se estrecharon cada vez más y más hasta que le dieron ganas de
darse la vuelta. Jooheon era demasiado fácil de juzgar, y no
negativamente. Aun así, pensó que lo manejaría sin decir nada porque
estaba muy interesada en el hecho de que lo había enlazado un Beta.
Aparentemente se equivocó.
Se frotó la frente otra vez, bajó la mano y se tapó la boca.
—Hubo... Muchísimas circunstancias.
—¿Cuáles circunstancias?
Los labios que se habían abierto para responder se volvieron a cerrar
porque, no importaba que fuera su doctora o la única que se mostraba
realmente preocupada por él, todavía era una relación de hermanos así
que se sentía algo reacio a hablar sobre la parte privada de Jooheon y él.
Aún más, porque Woojoo dijo que Jooheon se veía como una buena
persona.
—Dime. De todos modos, ¿qué te da miedo? ¿Qué comprobaste? ¿Captaste
la escena justa en la que conocía a una mujer? ¿Cómo supiste del bebé?
—Lee Woo-joo. Ten cuidado.
—¿Le preguntaste a Jooheon? ¿Has comprobado todo por tu cuenta? ¿No
lo adivinaste solo?
—¡Sí! Carajo, sí. ¡Sí, lo comprobé! ¡Él lo dijo y yo lo vi!
Después de gritar, los alrededores se callaron en un instante. Los niños
que corrían y reían en voz alta, miraron al hombre con asombro y poco
después, los susurros y las voces que decían mamá y papá se enredaron
hasta casi parecer un llanto lamentable. Sí, definitivamente todo era un
desastre. Ya no quería sentarse más así que se levantó, pero Woojoo agarró
su muñeca y lo jaló con toda su fuerza. Su rostro estaba tan frío como sus
manos.
—La mujer que el señor Jooheon dejó embarazada. ¿La conoces? ¿Cuál es
su nombre? ¿La edad? ¿Es una mujer Beta u Omega?
—¡Lee Woo-joo, cállate ya!
—Lee Kang, habla claro. ¿Realmente lo comprobaste? —Woojoo, que
estaba a medio camino de su asiento mientras sostenía su muñeca, agarró
también todo su brazo con el resto de la mano. Aunque ella es mucho más
pequeña que él, la fuerza con la que lo tiró hacia abajo fue tan fuerte que
le provocó incluso, arquear la espalda. Los ojos que encontró, eran fríos y
brillantes como guijarros en el agua—. ¿Has visto siquiera sus registros de
obstetricia? ¿Alguna vez fuiste con él al doctor?
—Ya te lo dije, Yoo Joo-heon dijo con su propia boca sobre el embarazo de
alguien más.
—¡Carajo! —Woojoo, quien gritó esta vez, lo empujó contra la pared
mientras continuaba diciendo—: ¿Quién está embarazada? ¿Has oído
bien? ¿De verdad?
—...
Era una pregunta que no podía responderse rápidamente... Porque el
recuerdo no estaba claro en ese momento. Kang ya sabía de las cosas
sucias que había hecho antes de que Jooheon y él se hicieran cercanos y
sabía con quién se estaba reuniendo en secreto. No había ninguna razón
para preguntar quién era la otra persona así que probablemente no lo
interrogó más sobre quién estaba embarazada. Solo lo supuso. No
recuerda exactamente lo que dijo Jooheon. ¿Cómo puede recordar si dijo
exactamente que había embarazado a Hannah o simplemente dijo algo de
un embarazo?
—¿Qué? No te des la vuelta y habla con franqueza. ¿Qué te dijo Yeo Joo-
heon?
—¿Por qué de pronto estás de su lado? Ni siquiera lo conoces.
Antes de que Kang volviera a abrir la boca, un empleado vaciló y se acercó
a los dos. Cuando les dijo que estaba prohibido levantar la voz porque era
un pabellón de niños, sonrieron amablemente y Woojoo dijo que se callaría
de inmediato. Luego se volvió directamente hacia él y adoptó una cara
sombría, como si todo lo anterior fuera una mentira.
—No, es solo que siento que debiste haber hecho todo mejor.
—Lee Woo-joo. ¿Qué demonios...?
—Hice todo lo que pude. De verdad. Pero Lee Kang, espero que puedas con
tu consciencia.
Woojoo le soltó la muñeca de un golpe, y luego dio un paso para atrás. Era
demasiado dramático como para venir directamente de su voz, pero no
había lugar para señalarlo. Las palabras de Woojoo permanecieron en su
mente todo el tiempo. Todas sus oraciones fueron significativas, pero no
estaba del todo claro. Woojoo dio la vuelta sin remordimientos, dejando a
Kang parado estúpidamente con la frente presionada contra sus dedos.
—Eres terriblemente estúpido, es por eso que somos diferentes.
Ella murmuró para sí misma y luego salió de allí con un paso ligero
mientras él se quedaba viendo a la niña de ojos inmensos que estaba
sentada en la mesa junto a él. Estaba apenado por eso, así que sonrió
tanto como pudo.
—Hola, no le hagas caso. No es mejor que nadie aquí.
Por alguna razón, cuando le dijo eso a la niña, Kang se quedó mirando la
parte de atrás de Woojoo y rápidamente salió tan rápido como ella. Sentía
que los niños sentados en una esquina e incluso sus tutores, lo miraban
como si pensaran que había enloquecido. Sin embargo, antes de dar
algunos pasos más, se detuvo lentamente y se tomó la barbilla porque las
palabras pronunciadas por Woojoo sostuvieron sus tobillos y lo estiraron
hasta atrás. “¿Realmente lo comprobaste? ¿Leíste siquiera los registros de
obstetricia y ginecología?”. Pensó que no era necesario. Todo lo había
encajado en el rompecabezas por su propia mano porque cada situación
apuntaba a una sola respuesta. Pero lo que dijo Woojoo implicaba que el
resultado al que llegó era incorrecto. Preguntó cuántas veces había
comprobado exactamente quién estaba embarazada. Si es así ¿significa
que Hannah no estaba embarazada? No supo de ella desde que se enteró
que fue a estudiar al extranjero. En primer lugar, eliminó su teléfono
celular con la esperanza de no tener un rastro de sus acciones
nuevamente. ¿Tendrá que llamar al secretario Park para comprobarlo? ¿O
tal vez haya alguien que pueda contactarla en su lugar? Su mano, que
buscaba rápidamente en la guía telefónica, se detuvo un momento y luego
abrió la aplicación SNS. Quizás esto sea más rápido... Pocas veces había
ido al SNS de sus compañeros de la academia, pero ahora está buscando a
Hannah como un desesperado hasta que una cuenta de SNS apareció
brillantemente frente a él. No quería pensar en eso hasta ahora, así que no
le estuvo dando tantas vueltas al asunto, pero siempre estuvo muy cerca.
Mirando su perfil, parecía que después de terminar su escuela de pregrado
en el Reino Unido, regresó a Corea y consiguió un trabajo bastante estable.
Le echó un vistazo a sus fotos y a las conversaciones que tenía con sus
amigos. Por supuesto, en ninguna parte hubo una historia sobre los
errores que cometió cuando era una jovencita. Pensó que sería mejor
contactarla directamente en lugar de buscar en las redes sociales y esperar
que hubiese incluso un pequeño rastro sobre ello. Dicho esto, también
opinó que era ridículo contactarla de repente y preguntarle si estaba
embarazada cuando tenía 19 años. ¿Es correcto meter tanto la nariz
incluso si es por algo que le importa a él?
En ese momento, una iluminación, como una tormenta eléctrica, cayó en
la mente de Kang. Y si no era realmente Hanna quién estaba
embarazada… ¿Quién lo estaba?
CAPÍTULO 18 • VOL 3
—Papá, ¿puedo ir al patio de juegos con Seoyoon?
Pero no se pudo escuchar ninguna respuesta, por lo que Taeyang levantó
meticulosamente la cabeza dentro de la abertura de la puerta para que la
pudiera ver mejor. La figura de Jooheon, tendido en el sofá,
inmediatamente le llamó mucho la atención. Estuvo bebiendo alcohol toda
la noche, hablando en voz alta, y luego se quedó dormido sin dudarlo. Dejó
sus muñecas durante un tiempo y entró a la habitación para ponerse al
costado del sofá... Los ojos de Jooheon, están hinchados. Parecía que
estaba hablando en voz alta mientras bebía alcohol, pero cuando se
despertó por la mañana y fue a la mesa, descubrió que Jooheon y Heeju
todavía estaban allí, sollozando y abrazándose. Taeyang hizo un sonido de
disgusto y negó con la cabeza después de eso, pero nadie contestó.
Heeju se estiró y se durmió, y Taeyang se fue con su papá después de
mucho tiempo de no hacerlo.
Jooheon logró trabajar un ratito, pero subió directamente al segundo piso
como si no pudiera soportarlo más y se quedó en esa posición hasta ahora.
En ese momento, sonó una notificación de mensaje. Era el teléfono celular
que le regaló Heeju tan pronto como llegaron a Seúl. Seoyoon era el único
amigo nuevo que había hecho en esta ciudad así que era obvio quién lo
había enviado sin tener que revisar detenidamente el mensaje.
La niña miró los ojos hinchados de Jooheon y pensó en ello por un
momento, luego asintió con la cabeza como si se hubiera decidido
finalmente.
—Vamos a vernos en frente del patio.
Jooheon está demasiado preocupado por su seguridad así que la ha hecho
memorizar toda la geografía alrededor de su apartamento y también, cada
parte existente junto al café. Taeyang hizo un gesto con la mano hacia
Jooheon, quien todavía no podía salir de su trance, y luego movió sus
pequeños pies rumbo al piso de abajo. Si Jooheon la hubiera visto, gritaría
que no debería correr por las escaleras y también que tuviera más
cuidado, pero ahora está completamente libre para hacer lo que quiera
hacer. Con un movimiento más ligero de lo habitual, la niña pasó
corriendo por el concurrido café y se dirigió hacia el patio de recreo dentro
del complejo de apartamentos de Seoyoon.
—¿Uh? —Estaba particularmente familiarizada con ese rostro que se
levantaba entre la gente que iba y venía así que corrió hacia él con una
cara bastante feliz. Su destino original se olvidó rápidamente—. ¡Señor!
¿Te duele algo hoy?
—¿Um?
Era el hombre enfermo que vio en el callejón la última vez. Por el que tenía
tanta urgencia de llamar a su padre. Esa vez parecía estar muriendo, pero
hoy se veía terriblemente bien. Su rostro estaba rígido y parecía algo
aterrador, pero no le importaba porque era una niña a la que le habían
enseñado que no tenía que tener miedo tan fácil. El hombre se rio
levemente porque la había reconocido y después, se sonrieron el uno al
otro. Sin embargo, solo entonces ella recordó lo que había dicho Heeju.
—Ha pasado mucho tiempo, pequeña.
—¡Tengo que ignorarte!
—¿Eh?
—Me dijeron que lo ignorara.
—¿A quién?
—Al señor.
El hombre levantó el dedo y señaló su propio rostro con un semblante
tembloroso. Cuando la niña asintió y afirmó, la cara que tenía de frente se
veía tan arrugado como si hubiera masticado una berenjena salteada con
muchísima sal.
—¿Quieres ignorarme? ¿Quién te dijo eso?
—La tía Heeju.
—¿Por qué?
—¡Porque eres un desconocido!
—Pero ya estamos hablando. ¿Serías capaz de hacerlo tan de la nada?
—Me dijeron que ignorara a cualquier persona que no conociera.
—...
A medida que avanzaba la conversación, la expresión del hombre se volvía
más sutil, pero Taeyang no era tan grande como para notar un cambio en
los músculos faciales de una persona adulta. Pronto, el hombre que miró
hacia abajo sin dudarlo ni un momento, se inclinó profundamente y por
primera vez, vio detalladamente a la niña que parecía demasiado
preocupada por su propia seguridad. Se preguntaba si le llegaría al muslo.
Su cabecita se inclinó hacia un lado y la cola de caballo, que estaba atada
con un nudo más fuerte de lo habitual, tembló siguiendo el movimiento de
la niña hasta casi picarle la cara. No había sombra en sus ojos redondos.
—¿Me dijiste que vas a ignorarme? Pero no lo estás haciendo.
Kang, que había estado haciendo contacto visual con esta niña durante un
tiempo, se inclinó un poco para atrás y levantó la cabeza. Vaya, se
preguntaba qué estaba haciendo allí y también, de dónde venía. Volvió su
mirada hacia la niña y después a otro edificio cercano. No hay letrero, por
lo que una casa no es visible desde donde se encuentra Kang, pero el café
de Jooheon está en el primer piso siguiendo derecho por aquí. La voz fría
del hombre, quien dijo que no quería ver uno solo de sus cabellos en su
territorio, todavía era bastante clara y atemorizante como para no sentir
terror, pero no pudo soportarlo más y tiró su bata y corrió de inmediato
hacia donde estaba él... El hecho en el que había creído firmemente por
años se estaba derrumbando sin dejar rastro y la ansiedad que le decía
que había hecho algo malo todo este tiempo, simplemente no parecía dejar
de fluir. No podía permitirse buscar más personas que le sirvieran para
llegar al objetivo planeado y esperar los resultados sentado en su lugar era
estúpido.
Luego, haciendo un ruido fuerte, una motocicleta pasó junto a Kang y la
niña. El hombre, instintivamente se inclinó y la abrazó pensando que se
trataba de algo más y que era peligroso. El vehículo, con la famosa marca
de una franquicia extranjera en ella, tenía prisa por ganarle distancia a un
vehículo y desapareció a la distancia, conduciendo alternativamente sobre
la acera y el camino de entrada. Sosteniendo todavía a la niña contra su
pecho y mirando detrás de él, Kang de pronto la enfrentó con una cara que
gritaba un montón de preocupaciones que no parecían tener sentido.
—Es malo estar aquí tu solita. ¿Por qué siempre estás sin compañía? ¿Qué
hay de tus padres?
—Tú también vas solo todo el tiempo. La última vez estabas tumbado solo
en el callejón.
—No estaba tumbado... Fue porque estaba enfermo en ese entonces.
Además, ya que soy un adulto, está bien ir solo. ¿Cuántos años tienes?
Los ojos de la niña rodaron de un lado a otro igual a si también tuviera
miedo de decirle eso. Kang la miró detenidamente mientras contenía la
risa... Quizá era un hábito que tenía siempre que hablaba de su edad, pero
la niña abrió la boca y también le enseñó los dedos.
—Tienes siete años.
—Ujum.
—¿No eres demasiado joven para ir solita en la calle?
A la edad de siete años, todavía no habría ingresado a la escuela primaria
así que Kang miró a la niña de pies a cabeza con un rostro todavía más
preocupado. No sabía qué tan altos o grandes eran los niños de esa edad
y, sin embargo, la niña era bastante chiquitita. Incluso parada de esa
manera, estaba seguro de que su cabeza apenas y tocaría su cintura, y
además su cuerpo se veía lo suficientemente flexible y delgado como para
pensar que, si la sujetaba mal, se derrumbaría.
Volvió la cabeza y miró el edificio donde estaba el café, luego suspiró. El
café no desaparecerá en un momento para otro de todos modos. Jooheon
también estará allí todo el tiempo, a menos que fuera a repartir un pedido
en alguna parte. E incluso si lo hiciera no era difícil averiguar lo que
estaba haciendo siempre que pudiera conseguir una pista de él...
Entonces, no importaba mucho si perdía el tiempo con la niña por un
momento. Solo necesitaba, mirarla hasta que saliera de la carretera.
—¿A dónde vas?
—Decidí jugar con Seoyoon en el patio.
Todavía no le dice su nombre, pero habló sobre el nombre de su amigo.
Era información demasiado detallada por la que no tenía curiosidad en
absoluto, pero como los niños son siempre así, Kang asintió en silencio y
luego le sonrió. Cuando hizo señas como si fuera a indicarle el camino a
seguir e inclinó la espalda, la cola de caballo de la niña comenzó a agitarse
vigorosamente antes incluso de que corriera de un lado a otro. Él la siguió
lentamente.
Por mucho que corriera, sus cortas piernas le hacían imposible alejarse de
la mirada de Kang más de lo necesario. Aún si caminaba lentamente desde
atrás.
—¡Seo-Yoon!
Cansada de correr, poco a poco la niña fue disminuyendo sus pasitos
hasta quedar a unos cuantos centímetros de Kang. Sin embargo, cuando
aparentemente llegaron a su destino, no ocultó su alegría y salió corriendo,
llamando al amigo con el que al parecer había acordado reunirse. Resultó
que estaban frente a un complejo de apartamentos y que allí, un niño que
estaba sentado frente a la entrada, saltó con anticipación y extendió las
manos hacia ella.
—¡Taeyang! ¡Uh, hola!
Como si estuvieran teniendo una reunión familiar, se tomaron de las
manos y dieron vueltas y vueltas en círculos, luego se detuvieron como si
Seoyoon finalmente hubiera descubierto a su invitado sorpresa tras sus
espaldas. Dijo: “Hola”, sin dudarlo ni un segundo. En un momento de
vergüenza, Kang levantó la mano para saludarlo y se rascó la nariz
después. Taeyang de repente miró a Seoyoon, quien estaba saludando muy
efusivamente, como si preguntara por qué lo estaba haciendo. Luego,
cuando encontró que Kang estaba detrás, fue a su lado y le susurró muy
cerca del oído:
—Seo Yoon-ah. ¿Conoces a este hombre?
—¿Eh? ¿No es tu papá?
—No es mi papá.
—¿Entonces no es tu tío?
—No tengo un tío.
Con una cara de vergüenza, Seoyoon miró a Taeyang y a Kang
alternativamente. Kang quería salir de allí y seguir su camino, pero todavía
sentía que no era seguro y también, que debía vigilarla otro poquito más.
Seoyoon inclinó la cabeza mientras miraba todavía a Kang, que parecía
incapaz de hacer esto o aquello.
—Se ve muy similar a ti.
—Siempre dices que las personas se parecen mucho a mí. La última vez,
fue Heeju. Dijiste que me parecía a mi tía.
—No es que realmente te parezcas, es solo que eres tan bonita como Heeju.
—¡No puedes llamarle por su nombre!
Kang miró hacia otro lado para no ser testigo de esa extraña pelea.
—¡Pero es una celebridad!
—Eso es grosero.
—Bueno... Entonces la llamaré tía Heeju. ¿Está bien?
—¡La tía Heeju no es tu tía!
Sintió una sensación de dolor impresionante por la aparición de gritos tan
potentes que definitivamente no eran como los que daban los niños
normales. Con los ojos entrecerrados y mirando a Taeyang, Kang notó que
el bolsillo con capucha del niño estaba brillando. No sabía si había sonado
algo porque los niños estaban gritando, pero parecía que había un tono de
llamada.
—¿Oye, Taeyang? Parece que tienes una llamada telefónica...
—Si es mayor que nosotros, ¡le diré ajumma!
—¡Si es más joven que tu madre, es señorita!
—¡Mi mamá no es vieja!
—¡Es más vieja que mi tía!
—¡Al menos yo si tengo mamá!
Al principio, era una pelea infantil común, pero poco a poco el contenido
de sus palabras estaba subiendo de nivel hasta que finalmente cruzaron la
línea. Seoyoon cerró la boca como si estuviera sorprendido por el tema que
escupió sin pensar y la niña cerró la boca igual que él. En medio del
silencio, el tono de llamada seguía sonando, pero ella parecía no querer
contestar. El hecho de que la mano que sostenía la tela de los pantalones
de Kang, se hacía más fuerte, solamente volvía evidente lo triste que se
sentía también. Aunque hay muchos tipos diferentes de hogares, palabras
tan directas todavía lastiman a los niños. Quizá llore. Incluso se descubrió
siendo muy observador con ella en caso de que hiciera algo, pero no sabía
cómo hacer para consolar a un niño que lloraba. Sintió el temblor de su
mano a través de la tela. Kang no podía ver abajo sin poner un rostro
difícil y mantuvo la mirada alejada. No debió haber acompañado a una
niña por la calle, ya sea que estuviera sola o no. No solo fue una pérdida
de tiempo, sino que la situación se volvió muy retorcida y no sabía cómo
actuar... Su mirada naturalmente se volvió hacia abajo ante el repentino y
pesado sonido de algo cayendo. Un niño, llamado Seoyoon, se sentó en el
suelo con una cara extraña. La camiseta que estuvo limpia hace un tiempo
está cubierta de suciedad y junto a ella hay un par de sandalias que
aparentemente la niña se quitó de un tirón para pagarle. La mirada de
Kang se acercó un poco más a la suya. Ella estaba enojada y jadeando,
con sus dos pies descalzos y temblando. Pensó que estaba llorando porque
estaba con la boca en un puchero, pero no era así. No hay agua en la
respiración entrecortada. Oh, se parece a Woojoo. Permaneciendo muda y
pensando antes de estallar en gritos. El rostro del niño se distorsionó
gradualmente y comenzaron a caer lágrimas como si estuviera bajo la
ducha. El que cruzó la línea era él, pero ahora estaba llorando.
Extrañamente, sentía que merecía un castigo más grande.
—¡Yeo Taeyang!
Fue una llamada repentina, también era un sonido familiar. De hecho, en
lugar de sorprenderse por el fuerte sonido, se sorprendió de que el niño,
que todavía estrujaba su ropa, se levantara de un salto y se pusiera
derecho. Alguien abrazó apresuradamente a la niña antes de mirar hacia
el lado donde Kang estaba. Su cabeza estaba agachada y su rostro era
invisible, todo lo que podía ver era el cabello que era tan denso como
extraordinariamente claro. Thump, thump, su corazón comenzó a latir con
fuerza.
—¡Yeo Taeyang! ¿Por qué saliste sin decírselo a papá?
—Eso es porque mi papá estaba cansado después de beber con la tía
Heeju ayer.
—¡Igual tienes que despertarme! ¿No pensaste que papá se iba a
preocupar?
—Es aquí cerca así que... Pensé que estaría bien.
—¿Por qué no contestas el teléfono? ¿Por qué le lanzas zapatos a tu amigo
de esa manera? ¡Papá lo vio todo!
—No escuché el teléfono... Es que él... Me dijo...
La niña rompe a llorar mientras responde. Habiendo visto toda esta
situación de principio a fin, Kang se acercó a ellos, pensando que tenía que
ponerse de su lado. Sin embargo, su cabeza estaba mareada y las palabras
rara vez salieron de su boca. Era Jooheon quien empujó a la niña frente a
él y se llamó a sí mismo su padre.
“¿Jooheon dijo eso?”.
“¿De verdad te fue infiel?”.
El SNS de Hannah pasó rápidamente como una película frente a sus ojos.
No había rastro de que hubiera tenido hijos porque, en cada parte de las
imágenes que subió a su perfil, parecía disfrutar de su juventud sin un
punto de sombra en su entorno rico... La mirada de Kang pasó por
Jooheon y se detuvo en Taeyang. Una niña sin madre. Se dice que
Jooheon crio a la niña solo. ¿Como puede ser? Las palabras de Woojoo
gritaron en sus oídos. "¿Quién está embarazada, has oído bien? ¿De
verdad?".
De repente, la ansiedad que se cernía sobre su pecho bajo hasta llegar al
final de su cuello. Su estómago se siente como si fuera a vomitar pronto.
Quema, duele y se le está acabando el aliento muy rápido... Kang extendió
la mano lentamente y agarró el hombro de Jooheon. El rostro que se
apartó de la niña y lo miró, es el mismo que le gritaba hace siete años...
Los ojos de color marrón claro se expanden hasta el punto de que ya no
pueden agrandarse más y, entonces parece llenarse de cierto miedo.
Jooheon abrazó a la niña con un rostro pálido, como el de un muerto.
—Tú… ¿Por qué estás...? ¿Por qué...? ¿Cómo?
—Yeo Joo-heon.
—¡No te acerques!
Fue un grito convulsivo. Jooheon parecía incapaz de prestar atención a
pesar de que la niña en sus brazos se sorprendió terriblemente al ver
temblar las manos de su padre. Kang se puso rígido, con los dedos
extendidos y sin moverse ni un paso de su lugar. Es porque Jooheon, que
niega con la cabeza con los ojos abiertos, se ve extremadamente inestable.
Sus ojos están llenos de lágrimas y su rostro pálido está seco. Los rasgos
no eran diferentes a los de hace siete años, era la verdad.
—No sé lo que te dijo tu hermana, pero no...
—Yeo Joo-heon.
—¡La tuve solo! Es mi hija... Yo la tuve en Tongyeong así que, no... No te la
lleves.
—¿Papá?
—Shh, Taeyang. Bebé, todo está bien. ¿De acuerdo? Te lo contaré todo
después. Quédate quieta, quédate quieta...
Besa constantemente el cabello de su hija, pero en lugar de tratar de
tranquilizar a la niña parecía estarlo haciendo por él mismo. La mirada de
Kang, mientras observaba como su cuerpo tembloroso se hundía
lentamente en el espacio entre su pecho y la niña, también notó el delantal
que llevaba Jooheon, como si hubiese estado trabajando en el café. El
nombre del café está bordado en el lado izquierdo. El océano. No era muy
especial para ser un nombre de un café, pero uno de los caracteres chinos
grabados al lado le llamó la atención. Dragones oceánicos. Era natural que
le viniera a la mente el significado de su nombre. Océano, el gran mar.
Donde fluye el río, donde los Imogis tienen sus batallas finales.
Lentamente levantó la mano y se cerró la boca. Parece que pronto saldrá
un grito si no se controla bien.
El hacer justicia propia y su arrogancia, cubrieron sus ojos y oídos. No
quería ver, y tampoco quería escuchar.
Todavía no sabía cómo era posible, pero era una verdad tan obvia. En ese
momento… ¿Quién estaba embarazada hace 7 años? La prueba estaba
ante sus ojos.
—¿Por qué...? —No pudo terminar de hablar porque salió un sollozo
impresionante. Kang se detuvo, con la boca cerrada—. ¿Por qué no me lo
dijiste?
Y entonces recordó viejos tiempos.
"Bórralo".
"Buscaré un hospital para ti".
"Renuncia a tu esperanza y elimínalo de inmediato".
"¿Por qué tengo que ayudarte?".
Jooheon dijo que había un bebé... Pero no podía recordar exactamente la
otra parte. Cree que dijo que había sospecha de un embarazo. Por
supuesto, solo pensó que la persona embarazada sería Hannah porque
Jooheon era Beta. Y, además lo vio, a él y a Hannah en un ginecólogo
juntos. Porque es un hombre con un pasado sucio del que puede dudar
bastante... Entonces, no escuchó lo que estaba diciendo. Incluso después
de tanto tiempo no recuerda lo que dijo, y solo las palabras que le gritó
quedaron claras en sus oídos. Todos esos recuerdos regresaron como un
bumerán y se clavaron como una daga.
—¿Por qué...?
—Lee Kang, tú... ¿Estás llorando?
—Papá, debe estar enfermo de nuevo.
El frente de sus ojos estaba borroso, por lo que no podía ver a Jooheon ni
a la niña. Parpadeó varias veces, pero tan pronto como el chorro de agua
caliente fluyó por sus mejillas, se volvió a llenar de inmediato y su vista se
volvió borrosa. Su respiración estaba ahogada y sus hombros temblaban
descontroladamente haciendo difícil tener quieto el cuerpo. Jooheon, que
lo miraba con un rostro extraño, y Taeyang, que estaba llena de
arrepentimiento, seguían luciendo borrosos sin importar cuántas veces se
cepillara los ojos alternativamente con ambas manos. Luego, al final,
rompió a llorar con fuerza, tapándose la cara por completo. Fueron 7 años.
Ni siquiera tenía idea de cómo vivieron los dos durante tanto tiempo. Él
solo había pensado... Que había estado viviendo cómodamente en ese
tiempo que no lo tuvo a él. Todo pasó por su culpa de todos modos… ¿A
quién culparía?
—Papá... Ese hombre está enfermo. Tenemos que ir juntos al hospital.
—No, Taeyang. No está enfermo.
—Algo le duele. La última vez estaba tirado en un callejón.
Jooheon, que estaba tratando de despertarse, fue atrapado por Taeyang y
rápidamente puso una expresión de desconcierto impresionante. Ahora,
Kang, que estaba haciendo un sonido extraño, casi sin aliento, se acercó y
extendió la mano hacia él. Jooheon miró sus manos temblorosas con ojos
desagradables, pero no pudo decir nada por la niña. Kang apenas y agarró
las mangas de Jooheon y murmuró algo, tragándose un sollozo.
—Lo siento...
—¿Qué?
—No te vayas...
—No... Espera. Yeo Taeyang tú... Ven aquí. —Como la niña había estado
llorando hace un rato, su cara estaba llena de marcas de lágrimas y
secreciones nasales. Jooheon, que había limpiado la cara sucia de la niña
empujando su manga hacia adelante y hacia atrás, tenía un lado húmedo
y manchado. Pero Kang tenía la mano colgando todavía de él así que
arrugó su impresión.
—Ah... Me estoy volviendo loco, de verdad.
—Ugh...
—¿Debería aceptarte solo porque estás llorando?
—No...
—Si lo entiendes, entonces déjame.
—Um...
—Déjame ir...
—¿Por qué le haces eso a alguien que está enfermo, papá?
—No, él no está enfermo.
Como si su interior estuviera hirviendo, Jooheon suspiró, pero Kang se
barrió la nariz sin soltar su manga. Jooheon sostuvo a la niña y se dio la
vuelta. Sentía que Kang estaba allí y que lo seguía, pero no le prestó
atención. Primero, tenía que apartar a la bebé de su mirada. Jooheon
susurró al oído de la niña para que no lo oyera.
—Llama a la tía Heeju y dile que venga por ti para ir al apartamento.
—¿Por qué a la tía Heeju?
—Papá tiene algo que decir y llegará en 5 minutos, así que dile que salga.
Mientras inclinaba la cabeza, Taeyang sacó su teléfono celular de acuerdo
con sus palabras y presionó el número de Heeju, designado como un
número de acceso directo. Pero el pitido continúa y continúa y el teléfono
rara vez se conecta. Habló con él toda la noche y finalmente se fue a la
cama cuando terminó la mañana. Era probable que todavía estuviera
durmiendo. ¿No fue también ayer el día en que estuvieron en un parque de
atracciones con los niños?
Había un olor a alcohol en su boca cada vez que suspiraba, porque había
bebido alcohol toda la noche y porque no solo había sido una botella. Era
difícil ocultarlo más, ya que Heeju ya se había encontrado con Woojoo en
el café y había visto su apariencia. No quería mentir, y Heeju se estaba
dando cuenta de que algunas partes de lo que ya había dicho eran falsas.
No fue fácil tartamudear y confesar los hechos, pero, por otro lado, fue un
alivio ser honesto. En realidad, es un Omega recesivo y dio a luz a
Taeyang. Su madre no estaba muerta porque era otro hombre y se negó a
asumir la responsabilidad de ella. No sería bueno si se supiera que un
ídolo, que acababa de debutar recientemente, tenía un hermano soltero así
que después de eso, se fue muy lejos, dio a luz y crio a la bebé. Después de
explicar las circunstancias de manera modesta, tragó saliva y miró
atentamente a Heeju. Pensaba que se iba a enojar en cualquier momento y
a preguntar por qué no se lo había dicho antes. Pero incluso después de
que terminaron las palabras de Jooheon, Heeju permaneció en silencio por
un tiempo y de repente, cayeron lágrimas espesas de sus ojos. Vaciló,
jugueteó con la lata de cerveza y luego extendió la mano hacía él. Cuando
era niña, le limpiaba la cara e incluso le sonaba la nariz, pero fue muy
incómodo cuando ella lo hacía para él aun viéndose peor.
—¿Por qué lloras?
—Lloro de dolor. Yeo Joo-heon, lo siento. Yo... Debió haberte costado
tanto.
—Todo es pasado... Tengo una buena hermana menor que me ha cuidado
muchísimo últimamente, así que en estos días estoy bastante bien.
—¿Cómo...? Seguro fue tan difícil para ti vivir así. ¿Por qué nada es fácil
para ti? Yo realmente... Ah, cuando nos veía, pensaba que éramos los más
tristes y lamentables en el mundo. Pero ¡esto es definitivamente mucho
peor! Pero ¿cómo puedo detener el resentimiento hacia mi está vez?
¿Cómo...? Después de esto...
Se preguntaba si la niña en el dormitorio los estaba escuchando, porque
Heeju estaba casi gritando. No fue fácil vivir en ese mundo de adultos,
como dice, pero ya había aprendido a no llorar de más por cosas que ya no
se podían cambiar. En lugar de eso, acarició la cabeza de su hermana,
llorando durante mucho tiempo y durante toda la noche también.
Esperaba que todo quedara atrás así que Jooheon se mordió los labios,
fingiendo no conocer a las personas que lo estaban persiguiendo... Siempre
supo que era cuestión de tiempo antes de que Kang lo supiera. Sin
embargo, nunca esperó que ocurriera tan rápido, y mucho menos de esta
manera. La reacción de Kang también fue muy diferente de lo que imaginó
en sus pensamientos. ¿Por qué está llorando? No pudo entender el
significado de esas lágrimas. Le dijo que borrara al niño así que… ¿Se
siente traicionado porque dio a luz? Porque no es posible, de ninguna
manera es posible, que ahora sienta lástima por el niño.
La mano que sostenía a su niña, estaba tensa. De hecho, fue solo su
imaginación lo que hizo que apretara los dientes. Después de pisotearlo
con una humillación así, ahora viene y se hace la víctima. Sin embargo,
aunque para él era basura que no se quemaba en el fuego... No importaba
cuán impuro fuera porque era el padre de su bebé. Incluso si el futuro del
niño ya estuviera asegurado, tiene la misma sangre de ese hombre y la
tendrá hasta que muera.
Esta niña era la hija de Kang, y por eso no podía decir que no tenía nada
que ver con él.
CAPÍTULO 19 • VOL 3
—Esto es horrible.
—Entra y quédate con ella. Taeyang... Haz que se lave la cara.
—¿Es ese hombre? Puedo saber la respuesta con solo mirarle la cara.
¿Qué van a hacer o...?
—Voy a hablar de eso ahora... Deja de mirarlo fijamente y entra. Cuando le
laves la cara, tomen una siesta de inmediato y trata de dormir más. ¿Está
bien? Buenas noches, bebé.
Heeju, que estaba esperando frente al complejo de apartamentos, levantó a
Taeyang y la abrazó contra su pecho. Miró la cara de Kang por un
momento y luego escupió palabras frías que no se podían entender.
Después, en cuanto le besó la cabeza y la llevó de regreso al apartamento,
Heeju miró hacia atrás varias veces mientras caminaba para adelante. Por
supuesto, todo lo que hizo fue ver a Kang horriblemente como si lo
quisiera matar.
De todos modos, después de que se alejaron, sintió que le faltaba el
aliento. Pero solo entonces miró hacia Kang.
—¿Me vas a escuchar?
Sin una respuesta exacta, tomó el brazo del tipo que estaba parado frente
a él y se dirigió al segundo piso de la cafetería. Es una forma de dejarlo
entrar un poco en su espacio así que, incluso si no está contento con esto,
también es mejor que sentarse en medio de la calle o en un café lleno de
gente para hablar sobre tener un hijo sin su ayuda y gritar sobre él,
diciendo que lo abortara.
Kang, que entró con él al segundo piso, parecía medio en shock cuando vio
los artículos de la niña regados en todas direcciones. Miró a su alrededor
sin dudarlo y giró la cabeza también hasta sentir que podía escuchar el
sonido del viento golpear en su tímpano por lo rápido que esto era.
Ignorando sus acciones, Jooheon primero fue al sofá y se sentó de
inmediato en el centro. Las secuelas de la resaca aún permanecían dentro
de él así que, incluso si se quedaba quieto y no respiraba, podía escuchar
el sonido del dolor y el hormigueo llenando todo su estómago. Corrió por
toda la ciudad para encontrar a Taeyang, quien desapareció sin decir una
palabra... Y descubrió que Kang estaba a su lado de un modo tan extraño
que su cuerpo pareció sufrir un corto de sistemas.
—No sé lo que estás pensando, así que te lo diré. Taeyang es tu hija.
Kang, que tenía el juguete de la niña en ambas manos, lo miró con una
cara congelada igual a si hubiera visto un fantasma en lugar de a él.
Jooheon estaba molesto por esto. A decir verdad, desde antes, la actitud de
Kang le molestó hasta el punto en que quería golpearlo. Quien lo viera
pensaría que Jooheon se había escondido de Kang y que dio a luz a una
niña solamente para negarle todo el acceso a ella. Ese hombre había
incluso elegido un hospital donde la abortarían así que era increíblemente
descarado de su parte.
—Hace siete años, hiciste una cita para que la eliminaran. Lo siento, pero
no lo hice. Tu hermana vino y comenzó a hablar sobre tus derechos de
padre, pero no siento que los merezcas. En realidad, aunque se haga algún
movimiento legal nada cambiará para mí. Tú no la querías y yo sí,
entonces ¿no es natural que no sea tu hija?
—...
—Pediste mi ayuda antes. Necesitas de mi para hacer un inhibidor.
Renuncia a todos los derechos sobre la niña y nunca vuelvas a aparecer
frente a ella. Si haces eso, entonces te ayudaré. Esa es mi condición.
—Joo Heon... Yo, yo...
—¿Cómo? ¿Ahora finges estar triste? Si estás tratando de hacer que me
sienta disgustado, puedes dejar de hacerlo porque ya lo lograste.
¿Era por la resaca o ese hombre estaba realmente extraño el día de hoy?
Aunque hable con bastante amargura, Kang no parecía estar enojado con
él sino todo lo contrario. Simplemente bajó la cabeza y se sentó en el sofá
que tenía en el otro extremo. Hace un rato, parecía estar abriendo y
cerrando la boca como para elegir correctamente que decir, pero al final
parecía haberse rendido completamente. Por supuesto que no habría nada
que decir y tampoco habría olvidado lo que hizo porque su memoria nunca
fue mala. Sin embargo, lo primero que recibió de él fue un: "¿Cómo has
estado?".
—... ¿Qué?
—Tuviste un bebé solo... No creo que fuera fácil. Hay un montón de... ¿Fue
duro?
Jooheon se congeló y miró a Kang. Obviamente se trataba de un pasado
del que ya había hablado la noche anterior. Heeju estaba llorando tanto
que no podía respirar, pero, pese a lo triste que estaba los primeros
segundos, él no derramó ni una gota de lágrimas minutos después. El
interior le hirvió cuando una palabra de consuelo llegó desde la
desembocadura de su boca.
—¿Cómo te atreves a decir eso? Respóndeme. ¿Qué vas a hacer si te digo
que fue duro o no?
—Jooheon, yo... Yo no sabía. Yo realmente...
—Sí, probablemente no lo sabías. No quería que lo supieras, así que me fui
y la di a luz en otro lugar. Pensaba que, si descubrías que no la había
abortado, llamarías a alguien para hacerme cualquier tipo de cosa que me
hiciera cambiar de opinión. Ya sabes, llevarme al hospital o algo.
—No es eso, yo, Jooheon...
—Después de la muerte de mi abuela, el primer contacto que recibí de ti
fue una carta de cita para un hospital. ¿Recuerdas? Obstetricia y
Ginecología, para un aborto.
—...
Kang jadeó por respuesta... Y su rostro pálido y sin sangre pareció
derrumbarse por completo. Obviamente, todo eso hizo que el interior de
Jooheon hirviera cada vez más. ¿Por qué ahora se comporta como si fuera
una víctima?
—Yo realmente... Nunca pensé que sería mi hijo. Ni siquiera imaginé que
serías tú quien estuviera embarazado.
—... ¿Qué quieres decir?
—Jooheon-ah, todavía no estoy seguro de cómo tú, un hombre Beta,
puedes quedar embarazado. No, por supuesto que eso es imposible, así
que pensé que debías haber tenido sexo con un Omega...
—¿No te lo contó tu hermana? Hace siete años fui al hospital y me dijeron
que estaba embarazado. También me dijeron que en realidad era Omega.
—No lo había escuchado. En realidad, apenas recuerdo lo que dijiste en
ese momento. Porque lo entendí muy mal... Creo que no pude escucharte
bien porque mis pensamientos eran todo un caos y...
Cuanto más hablaba, más le apetecía morir. Según Kang, dijo que ni
siquiera sabía que Jooheon había sido identificado como un Omega
recesivo. Si es así, parecía natural que no supiera que había dado a luz en
secreto a un niño, y tampoco que estuviera embarazado. ¿Y cómo puede
quedar embarazado un hombre Beta? Si pensaba que Jooheon era Beta
hasta ahora… ¿Qué fueron todos esos gritos de esa vez? No hace mucho,
incluso se quejó del niño en el hospital. ¿Qué diablos está esperando con
un truco tan superficial? Jooheon pensó que estaba actuando como un
idiota y se rio.
—Lee Kang, no tiene sentido. ¿Has olvidado todo lo que solías gritarme
sobre eliminar a ese niño? ¿Pensaste que era Beta? Entonces ¿por qué...?
¿Quieres decir que pensabas que el hombre Beta estaba embarazado de ti
y qué eso ponía en peligro la comunidad médica o algo?
—Pensé que Hannah estaba embarazada.
—¿Quién es Hannah?
Como si Kang se sorprendiera por la pregunta de Jooheon, abrió los ojos
un poco más y cerró la boca. Jooheon recordaba que era un nombre
familiar, por supuesto, pero no podía adivinar quién era. El embarazo y el
parto consumen mucha energía y, además, después de eso, el cuerpo de
Jooheon realmente no permaneció quieto mientras la criaba así que era
natural que no pudiera recordar a la mujer que conoció hace unos siete
años. No sabe ni siquiera que recuerda Jooheon de cuando tenía 19.
Jooheon, que había intentado recordar varias caras, pudo visualizar el
rostro de una chica que se llamaba Hannah. Aun así, no existe la
convicción de que esta persona sea exactamente la misma a la que se
refiere. Jooheon recuerda que incluso cuando estaba en la escuela
secundaria, no eran muy cercanos.
—Oh, creo que sé más o menos quién es. Pero, ¿por qué aparece su
nombre de repente?
—...
La persona que mencionó el nombre primero, guardó silencio... Pero
Jooheon inmediatamente se dio cuenta de la respuesta. Sintió como si su
interior hirviera con pequeñas burbujas de aire hasta llegar a la parte
superior de su garganta. Jooheon estaba tan confundido que ni siquiera
podía hablar correctamente y tuvo que imitar sus acciones de hace un
momento y abrir y cerrar la boca como un pez.
—... Tú... ¿Pensaste de verdad que ella estaba embarazada? De esa forma,
todo tiene un poco más de sentido. Para que los hombres Beta tengan
hijos, no tienen más remedio que hacerlo con mujeres.
—En ese momento, te vi con Hannah en el hospital Sejin. En obstetricia.
Antes de eso, incluso te vi junto a ella en el club.
—Entonces ¿pensaste que estaba saliendo con ella?
—...
—¿Por qué no preguntaste? Deberías haberme estado interrogando
adecuadamente.
—Se sentía bastante claro y pensé... Que no era necesario.
—En Obstetricia y Ginecología de la Universidad de Sejin me
diagnosticaron el síndrome de Ictus. Viví toda mi vida creyendo que era
Beta, pero, de hecho, era un Omega recesivo. En ese momento también
recibí el diagnóstico de un embarazo. Hannah estaba en obstetricia y
ginecología, eso es cierto... No recuerdo exactamente por qué, creo que la
encontré por casualidad.
Jooheon arrojó una ligera sonrisa en sus labios durante la conversación.
Lo malinterpretó porque vio a otra persona con él, frente al obstetra...
Estaba en el departamento de obstetricia y ginecología cuando escuchó
que estaba esperando un bebé y por eso, fue tan cruel con él. Le dijo que
borrara al niño tan despiadadamente porque...
—Bueno... Ahora entiendo yo también. De verdad, en ese momento no
sabía por qué tú, de entre todas las personas del mundo, habías sido tan
cruel conmigo.
—Jooheon...
—Pero... ¿Ya qué podemos hacer? Eso no va a hacer las cosas diferentes.
Jooheon, quien negó con la cabeza entre risas, miró a Kang por un
minuto. Solo porque todo eso fue un mal entendido, no significaba que
algo cambiaría entre los dos. Lo que ya pasó no puede desaparecer. Así
como Kang no puede eliminar todas las terribles palabras que le había
dicho antes y tampoco puede modificar el hecho de que el nacimiento de
su niña fuera en un cuarto horrible.
—Fue un malentendido, y eso que solo me viste dos veces. Si me hubieras
preguntado adecuadamente pude decirte estas cosas y evitarnos tanto...
Pero claro, eres el gran Lee Kang y siempre tienes la razón. Soy un tipo
pobre y estúpido por lo que es natural que siempre me veas menos, ¿no es
verdad? Era natural que te engañara porque soy sucio.
—No digas eso. No es así. Porque yo... Soy muy estúpido. Porque soy
arrogante y mis pensamientos fueron simples. Pensé que, todo lo que vi
era verdad. Pensé que eso era todo lo que necesitaba entender.
—Entonces está bien, por mi puedes seguir viviendo de esa manera y
pensar que todo lo que viste hace siete años era cierto.
—Jooheon... Yo...
Las lágrimas caían de los ojos de Kang como si apenas lo hubiera podido
soportar. Y, aunque sus hombros temblaban con violencia, no estaba en
posición de ir y pedir piedad a Jooheon o rogar por que se pusiera en su
lugar. Ya hace mucho tiempo que lloró y que seguramente estuvo más
triste que él, y todo había comenzado por sus palabras diciéndole que lo
eliminara... Ni siquiera, le preguntó a Jooheon una sola vez y, por
supuesto, pensó que se había acostado con otra persona.
"¿Qué tengo que ver yo con todo eso?".
Los recuerdos que se aprietan firmemente, como callosidades en sus
manos, no se borran y siguen siendo tan terriblemente claros como la
primera vez. Saber o no que estaba embarazado, era lo mismo que pensar
que había cometido una infidelidad. En ese momento, creyó que solo
estaba hablando de negar la existencia del niño así que realmente fue un
enredo terrible.
Al escuchar la confesión de que todo esto se debió a un malentendido,
quería gritar más desesperadamente que nunca antes en la vida.
CAPÍTULO 20 • VOL 3
Cuando Jooheon desapareció, salió del apartamento y regresó a su ciudad
natal. Además de eso, después de convulsionar el día de su examen, casi
siempre estaba internado en el hospital para llevar un seguimiento
adecuado. Después, solo se alojó en un hotel cuando no quería ir a la casa
que habían conseguido en los Estados Unidos. Al regresar a Corea esta
vez, se ha estado alojando todo el tiempo en un hotel cerca del centro de
salud en caso de que necesite ayuda. Entonces, no había entrado en su
apartamento en 7 años. Sus propiedades fueron administradas
adecuadamente por el equipo de su padre, pero dado que se ordenó que el
departamento permaneciera como estaba, nadie habría entrado y salido en
mucho tiempo. Kang presionó con cuidado el botón de bloqueo de la
puerta una y otra vez. No hubo reacción de la cerradura porque
aparentemente la batería estaba descargada. La puerta de hierro gruesa y
bien cerrada era terriblemente impenetrable y, además, le recordaba
mucho a alguien.
Kang solo suspiró profundamente con un rostro indefenso. Era la
apariencia de Jooheon la que estaba claramente grabada y nunca se borró
en medio del mareo y la confusión de su mente. Con una leve risa, la
forma en que decía que tenía que abortar al niño se repitió en su cabeza
innumerables veces. Sobre él, se superpuso la imagen de Jooheon, quien
derramó lágrimas aquí mismo, en el pasado.
Cuando le dijo que lo abortara, en cuanto recordó esos ojos que lo miraban
con resentimiento, se asfixió con el aire y dejó de respirar. Las palabras
que dijo Jooheon fueron tan pequeñas y temblorosas y las decía mientras
lo miraba con un rostro empapado en agua... Cerró la mano temblorosa
hasta formar un puño y se tapó la boca con todas sus fuerzas, pero un
sonido, que parecía más bien un grito terrible, le empujó la garganta.
—Ah... Uh, uh... Uh... Um.
Frente a la puerta cerrada, Kang se dejó caer hasta que se arrodilló
lentamente. Siete años fueron mucho tiempo. Durante estos meses, la vida
de Kang se ha derrumbado. A veces rápido, a veces lento, pero todos los
días se va al drenaje. Decir que ha echado de menos a Jooheon durante
todo el año pasado sin olvidarlo, es mentira. Ciertamente no lo olvidó, pero
los sentimientos que Kang tenía por él eran más de resentimiento que de
anhelo. Odiaba a Jooheon, quien le traicionó a pesar de que lo amaba tan
generosamente, y parecía que era culpa suya que dejara una huella
unidireccional que ni siquiera ese chico comprendía. Entendía que había
sido un accidente terrible y trató de apartarlo, pero no se borró fácilmente.
Mientras trataba de olvidar a la fuerza, Jooheon se agrandó gradualmente
en su mente y le hizo pensar... Que, si hubiera sido solo dinero, no
importaría demasiado donde estuviera o a que parte se hubiese marchado,
pero en su corazón, parece que se está extendiendo por todas direcciones.
Pero cuando apareció frente a él, aunque el odio precedió a la bienvenida,
parecía sentirse como si todo lo que esperaba fuera una ilusión. Todo lo
que estuvo anticipando fue nada más que algo inútil. Y cuando se dio
cuenta, no podía aclararlo otra vez porque había sido como si estuviese
usando anteojos negros en medio de la noche. Estaba tan oscuro que no
podía ver ni una pulgada por delante y parecía que podía escuchar a las
personas decir a su alrededor: ¿Qué tan estúpido y tonto puedes ser?
Mientras se arrodillaba, Kang apretó su frente contra la puerta de hierro.
Si su estupidez solo arruinara su vida, no se decepcionaría. Pero la cara de
la niña se frotó contra la visión borrosa por sus lágrimas. Ahora, cuando lo
piensa, era natural que tuviera una sensación de protección a ella. Era
sorprendentemente similar a Woojoo. Incluso considerando que Woo y
Kang eran hermanos y eran bastante parecidos. Después de todo,
significaba más bien que la nena se parecía a él. Cuando sus
pensamientos llegaron allí, sus ojos ardían tanto que sintió que se le
tapaba el interior de la garganta. Hubo un golpe. Era su frente la que
chocaba contra la puerta de hierro, pero el hormigueo se sentía desde
abajo de su estómago. Por su culpa, su inocente niña fue acusada de no
tener madre. Estrictamente hablando, es cierto que creció sin papá, pero
era una palabra horrible que le provocó el llanto.
Muchos de los pacientes diagnosticados con síndrome de Ictus en la edad
adulta viven sin tener ningún cambio importante. Sobre todo, los machos
Beta. Quizá así fue como Jooheon se convirtió en padre en lugar de madre
ante el registro. Fue un giro fuerte, pero fue él quien lo torció de esa
manera así que no había nadie a quien culpar. Jooheon simplemente tomó
la mejor decisión que pudo en cada momento de su vida y gracias a eso, la
niña creció sana y salva.
Si hubiera estado allí hace siete años...
Kang golpeó su cabeza con la punta de los dedos y golpeó también la
frente contra la puerta de hierro varias veces como si intentara clavar un
clavo.
—Estúpido, estúpido, estúpido, ni siquiera pude conocer al niño...
En algún momento pensó que tenía la frente resbaladiza y luego una gota
de sangre cayó al suelo del pasillo. Cuando bajó la cabeza y miró hacia
abajo, un poco de sangre fluyó también contra sus pantalones y le manchó
las manos. Solo entonces, Kang, que detuvo estas lesiones imprudentes
contra él mismo, se inclinó lentamente sobre la puerta y comenzó a jadear.
Incluso sabía que esto era una autocompasión inútil. Una puerta cerrada
no se puede abrir tirando el cuerpo contra ella de modo que todas las
extremidades estén divididas contra el suelo. Después de todo, es solo su
propio resentimiento.
Kang se apoyó contra la puerta fría y miró al techo sin comprender. Hace
siete años, Kang decidió dejarlo de lado y ahora era su turno. Era claro lo
que Jooheon quería de él. Que renunciara a todos los derechos sobre la
niña y se alejara. No era algo que no pudiera entender después de
llamarlo: "Una persona no calificada". Sin embargo, no sería muy difícil
obtener la custodia si peleara por ella legalmente. Pero ¿debería hacer eso?
Kang era lento, pero claramente negó con la cabeza. No puede hacerle algo
así, está más allá de su capacidad. En realidad, tan pronto como se dio
cuenta de que había echado a perder todo y que era un error
mayoritariamente suyo, sintió que estaba bien ser rechazado.
Pero ya no quería vivir una vida de caer y caer de nuevo.
¿Cuánto tiempo estuvo sentado con la mirada en el techo? Las luces del
pasillo se apagaron sin previo aviso y en la oscuridad, parpadeó varias
veces y se levantó con demasiada lentitud. Se frotó bruscamente la frente,
donde el dolor persistía y luego miró hacia atrás. La puerta a sus espaldas
todavía está cerrada. Fue solo un acto de autocompasión, pero parecía
haber aclarado un poco la mente que estaba demasiado confundida sobre
si era útil actuar de algún modo para enmendarse.
Lo primero que debe hacer para abrir una puerta cerrada, es encontrar la
llave correcta.
CAPÍTULO 21 • VOL 3
—¡Trenza mi cabello hoy! ¡Como lo hizo antes Staley!
Taeyang sonrió mientras abrazaba la banda de pelo que tenía muchas
piedritas brillantes. El otro día, el día de la sesión de fotos para la revista
de Heeju, un estilista que llegó temprano a la casa mostró su destreza
arreglando también la cabeza de Taeyang. Recuerda que la niña estaba
muy satisfecha porque definitivamente era un peinado profesional
demasiado hermoso. Pero como si hubiera olvidado que era estilista,
estaba todo el tiempo pidiendo que le hiciera algo igual. De verdad le
gustaría que se olvidara del cabello que le hicieron en ese entonces.
Cuando lo intenta, sus dedos se enredan porque es una técnica manual
que Jooheon nunca pudo manejar. Supuestamente iba a ser Heeju quien
lo hiciera, pero fue temprano a la oficina del abogado y le dijo que más
tarde iría con un inversionista muy famoso.
Jooheon puso los ojos en dirección al reloj de la pared mientras veía como
avanzaban lentamente las manecillas. Incluso si había momentos en los
que se tomaba un tiempo lejos del negocio, la apertura y el cierre del café
eran imprescindibles. No es porque no confíe en el personal, sino porque
ha estado trabajando en varios lugares desde la infancia y descubrió que
las tiendas que han estado operando durante mucho tiempo,
independientemente de los años que tenga el negocio, tienen el punto en
común de que el jefe está atrapado en la tienda durante mucho tiempo. Y
él obviamente, desea ser un buen ejemplo a seguir.
No falta mucho para abrir, así que no puede darse el lujo de luchar con la
cabeza de la niña justo ahora. Además, tiene que llevar a su hija al trabajo
todos los días en que no tiene a Heeju allí con él porque no había un jardín
de niños que aceptara a Taeyang ni una buena niñera disponible. De todos
modos, ahora que Kang ya sabía la verdad, no había una razón verdadera
para evitar que ella estuviera en el café.
Han pasado unos días y Woojoo y Kang han demostrado ser
inesperadamente tranquilos. Durante el primer día o dos después de su
reunión, tuvo que lidiar con las pesadillas que involucraban una demanda
por Kang y la lucha por la custodia de su hija. Jooheon trató de negar la
idea negativa de que estaba demasiado tranquilo porque era como la noche
antes de la tormenta e intentó convencerse de que todo estaría bien. De
todos modos, lo necesitaba. Y para eso tenía que renunciar a todos los
derechos sobre el bebé.
Jooheon cargó a Taeyang contra su pecho y mientras salía de la casa, se
frotó las mejillas contra el cabello negro que revoloteaba frente a sus ojos
hermosamente ¿Cómo pudo decirle algo así? No importaba lo que le
hubiese hecho en el pasado, el padre de esta niña sigue siendo Kang y no
puede negarlo. Como él dijo, realmente todo esto vino de un malentendido
así que, si más tarde la niña siente curiosidad por su padre cuando tenga
un poco más de edad, entonces ya le contará sobre Kang y sobre su
historia. Si quiere interactuar con él, no va a detenerla. Hasta ese punto,
Jooheon puede darse por vencido lo suficiente.
Los pasos de Jooheon mientras entraba al café sosteniendo a Taeyang se
detuvieron a centímetros de la puerta. Preparándose para abrir un café en
pleno apogeo, no notó la vergüenza que estaba marcada en los rostros de
los empleados que lo veían demasiado fijamente. De pie, como un largo
tronco frente a la ventana de la cafetería, un hombre se volvió lentamente
hacia atrás y le mostró su cara. Era Kang.
—¿Estás decidido a rendirte? De lo contrario, por favor vete.
Pero tan pronto como quitó el candado, entró y se sentó en la esquina del
café, lejos del mostrador y con los brazos completamente cruzado mientras
Jooheon susurraba algunas instrucciones en voz baja. Era porque Taeyang
miraba hacia ese lado mientras sostenía su muñeca con fuerza que tuvo
que pasársela a alguien del personal. La niña no escuchó las palabras de
Jooheon sobre subir al segundo piso y tampoco lo escuchó decir que no
tenía que acercarse al sujeto enfermo así que, accidentalmente dejó a los
empleados del café en el papel de niñera y a su hija en la nada total.
Jooheon se comprometió a darles una bonificación más tarde.
Kang, apoyado contra la mesa, abrió el maletín que había dejado en la silla
junto a él sin decir ni una palabra sobre el repentino acercamiento de
Jooheon a él. ¿Podría ser un documento de litigio de custodia escrito por
un abogado? Hubo una sensación de tensión en su estómago y se le
enfriaron las yemas de los dedos. A continuación, lo que Kang realmente
sacó del maletín fue una tableta digital delgada que le hizo mirar el
artefacto con ojos que gritaban que no podían entender el significado de
eso. Extendiendo la mano lentamente, sus largos dedos tocaron la pantalla
e inmediatamente después, los colores se encendieron y apareció un
gráfico frente a él. Era difícil entender de un vistazo cuál era el significado
de cada uno porque había muchas barras de colores con algunas cifras
grabadas al lado. En ese momento, sin embargo, Kang habló con una
distintiva voz baja y limpia:
—Es una lista de activos a mi nombre en este momento. Este lado muestra
la tasa de rendimiento promedio y el valor de cada uno. Son solo algunas
cosas que se han terminado por completo en el trayecto de algunos meses,
por lo que no son muchas. Pero si incluyo las que faltan por pulir, se
forma un poco más que esto.
La cara de Jooheon estaba extrañamente distorsionada. Una lista de
activos listos para usar. ¿Significa que quiere darle dinero? Kang continuó
hablando con calma:
—Hasta ahora era un paciente con una enfermedad incurable, por lo que
me sacaron de la herencia. Sin embargo, si Jooheon me ayuda en el
futuro, la historia será diferente.
—Lee Kang. ¿De qué estás hablando?
—Incluso si me caso con otra persona, no puedo tener hijos con ella.
Entonces Taeyang es mi única hija. Si muero ahora mismo, debería poder
recibir al menos las cosas que están escritas aquí. Por lo tanto, tenemos
que asegurarnos de que se pueda confirmar la relación entre la niña y yo.
Si quieres, escribiré un memorándum para no reclamar la custodia en
presencia de un abogado, pero si para ser reconocido como su padre.
Jooheon perdió sus palabras por un tiempo ante los comentarios
inesperados de ese sujeto y solo miró la tableta... Solo pensó que la actitud
de Kang lo llevaría a dos lados: O se rendiría o acudiría con un abogado y
demandaría. No tenía ninguna expectativa de que haría una voz formal y
organizaría una lista de propiedades cuidadosamente como si fuera una
tarea de evaluación de desempeño.
—¿Te refieres a que pague un abogado para...?
—No. Joo-Heon-ah, si estás ansioso, está bien llevar esta tableta a tu
propio abogado para que haga una consulta. Yo me haré cargo del costo.
Ni siquiera te pediré que tomes una decisión de inmediato, así que no te
apresures a rechazarla y piensa mucho en ello. Yo no estoy pidiendo nada
para mí, lo que quiero decir, es que Taeyang tiene derechos como mi hija.
Las palabras de Kang no eran muy diferentes de lo que Jooheon había
pensado hasta ahora, así que se mordió los labios. El parentesco entre
Kang y Taeyang es un hecho innegable, y por esa razón, Taeyang también
tiene derecho a conocer los hechos. La verdad es que tiene muchas ganas
de decir que no necesita de esas cosas, pero es difícil tomar decisiones
arbitrarias en su nombre porque no era su derecho, sino, ciertamente, era
el de ella.
Mientras Jooheon estaba en silencio, la presentación de Kang continuó.
¿Se ha estado preparando para esto durante estos días cuando no reveló
su rostro por el café? Cada vez que un dedo alargado gira la pantalla,
aparecen y desaparecen nuevos diagramas, imágenes y fotografías.
—Esta es una historia diferente, pero la Universidad de Sejin tiene un
jardín de infancia adjunto. Si está bien, me gustaría que inscribieras a
Taeyang allí de inmediato. Ya tenemos asientos disponibles, así que si
quieres puedes ir a mañana o ya llevarla desde esta tarde. Primero puedes
hacer un recorrido para que me digas que te parece.
—¿Qué?
—En cuanto a instalaciones, es el mejor lugar del país. En el parque hay
piscinas cubiertas y al aire libre, golf y paseos a caballo. Hay un parque
infantil al aire libre de más de 350 metros cuadrados y todas las semanas
realizamos actividades educativas en el bosque. Eso sí, al tratarse de un
bosque gestionado por la Fundación, no nos preocupamos por la
seguridad.
—Dijiste que no reclamarías la custodia. ¿No estás tratando de acaparar al
niño ahora mismo?
—Jooheon, te lo prometo. Nunca me acercaré personalmente al niño sin la
presencia de su tutor. Nunca. Dijiste que no habías estado en Seúl y que
Taeyang no parece ir al jardín de niños, así que está, más bien es una
sugerencia. Tienes derecho a decidir. De nuevo, lo digo porque se merece
lo que le estoy ofreciendo. La calidad de la clase también es muy buena.
Hay una escuela para superdotados en el parque y cada clase tiene un
maestro nativo de los Estados Unidos, excelente y muy competitivo, por lo
que sería mejor que la mayoría de los jardines de niños en inglés de Seúl.
—Inglés.
Se sorprendió tanto que imitó a Kang sin saberlo. Cuando la niña tuvo la
edad suficiente como para enviarla a la guardería, le echó un vistazo a la
fachada del edificio, pagó el precio y ni siquiera miró más a profundidad.
Sin embargo, siempre que ella mostraba tanta inteligencia era lamentable
que tuviera tan poco que ofrecerle. Lo era aún más cuando la niña, que
aprendía los textos de libros por sí misma y se daba cuenta de cada
concepto desconocido, tartamudeaba en inglés igual a si ese fuera su
pasatiempo o estuviera desesperada por saber más. Gracias a Heeju,
esperaba que después de venir a Seúl, pudiera enviarla a una instalación
educativa decente, pero al final, ni siquiera eso sucedió. Por lo tanto, Kang
estaba agitando el pan más delicioso justo frente a la nariz de Jooheon
para que se lo pudiera comer así que, le estaba dando justo en la parte
más sensible y vulnerable. Jooheon todavía tiene una cara seria, pero a
diferencia de antes, miró a través de la información del jardín de niños que
se mostraba en la tableta con una mirada persistente. Ya había escuchado
sobre esa escuela afiliada a la Universidad de Sejin. Ese nombre parece ser
exactamente, el jardín de infancia de alto perfil más importante de esos
lugares.
—¡Vaya, el patio de recreo es enorme! ¡Es como un parque de diversiones!
Una pequeña cabeza apareció de repente y cubrió la tableta. Jooheon,
sorprendido, agarró a la niña del brazo y comprobó dónde estaba el
empleado al que le había confiado su seguridad. Durante ese breve período
de tiempo, el empleado huía desde la distancia como si estuviera exhausto
y, por otro lado, Taeyang tocó la tableta con un rostro que no derramaba
una sola gota de sudor. En lugar de debilitarse, le brillaron los ojos.
—Papá, ¿voy a ir a ese jardín de niños ahora?
—¿Quieres ir allí?
Él todavía pensaba que tenía que mantenerla alejada de Kang, pero las
palabras que salían de su boca eran diferentes. A la pregunta de Jooheon,
la niña asintió igual a si estuviera muy emocionada. Los ojos brillantes no
se despegaban de la tableta e incluso había comenzado a mover el dedo
hacia adelante y hacia atrás.
—Nunca le dijiste a papá que querías ir al jardín de niños.
—Porque todo Seúl es demasiado caro. Taeyang no va al jardín de niños y
está bien. Me gusta jugar con mi papá y mi tía Heeju.
Jooheon apenas logró manejar sus sentimientos de tristeza mientras veía a
la niña hablar como si estuviera tarareando. Una niña inteligente tiende a
darse cuenta rápidamente de las cosas que no están bien.
Desde que era más joven que ahora, nunca ha estado en un grupo enorme
ni ha tenido todo lo que quiera conseguir. Vino a Seúl y vivió en una buena
casa, y aunque veía a su papá trabajando en un buen lugar, se
preguntaba si todavía estaba prestando la suficiente atención como para
notar las cosas malas. Su mirada se volvió hacia Kang, sentado al otro
lado de la mesa. Estaba mirando a la niña de la misma manera en que lo
hacía con él cuando le enseñaba su plan. Jooheon, que estaba viendo
cómo sus dedos alargados sobre la mesa temblaban levemente, abrió la
boca sin pensar para ocultar su rostro.
—De acuerdo, haremos un recorrido mañana, así que dame tu información
de contacto. Sacaré una cita y después volveré a hablar contigo. ¿No estás
hablando de la niña? Deja de aparecer en la tienda de otra persona sin
decir nada.
—¿Qué? Oh sí. Porque no tengo tu número. Entonces te enviaré más
información.
Kang, mirando a la niña, se sorprendió por las palabras de Jooheon y
comenzó a mover las manos por todas direcciones. Estaba tratando de
encontrar su teléfono celular en el maletín, pero después de comprobar
que no estaba allí, buscó en el bolsillo trasero de sus pantalones y se lo dio
a Jooheon. Quería estrechar su mano desde hace un tiempo, pero el
teléfono celular se resbaló de sus dedos como estaba, luego rodó
ruidosamente sobre la mesa y cayó al suelo. Los ojos de Jooheon y
Taeyang, así como los de los clientes y empleados del café, estaban
enfocados en un solo lugar. Kang se secó la frente con cara de frustración
y tomó un teléfono celular que cayó al suelo. Una gran tirita, clavada en el
medio de la frente de Kang, se reveló a través de su flequillo
desorganizado. Era un área difícil de lastimar, así que no podía saber que
había pasado exactamente, pero Jooheon solo trató de ignorarlo. No quería
hacer más íntima la conversación. Sin embargo, Taeyang estiró el brazo
para demostrarle que tenía una idea diferente. Rápidamente agarró su
bracito, pero ya era demasiado tarde y cuando se dio cuenta, estaba
señalando con un dedo corto la cara de Kang.
—Señor, ¿está herido?
—Taeyang, señalar con el dedo a una persona es un acto de mala
educación. No puedes hacerlo.
—Pero ya nos conocemos. Me encontré con él, estaba tirado en la calle la
otra vez.
—¿Te acostaste en la calle y chocaste con ella?
—No, no me acosté. No estaba acostado la última vez. Esperaba en la
calle... Cuando me siento mal, a veces llegan las convulsiones y es mejor
estar sentado. Taeyang me vio allí, pero debe haber entendido mal.
Kang frotó su frente y miró a Jooheon. Era un hecho del que había oído
hablar antes, que la persona que iban a ver el día en que Taeyang llevó a
Jooheon al callejón diciendo que había encontrado a un hombre enfermo,
era Kang. Si es así, significa que Kang ya ha tenido convulsiones dos
veces. Una vez en el callejón, luego en el café. El rostro de Kang, que se
reía de él mientras iban juntos a la escuela, de repente le vino a la mente.
La mirada de Jooheon se deslizó hacia abajo y se volvió hacia la tableta.
Una lista de su riqueza.
Solo pensó que se jactaba de tener muchas cosas, pero dijo que era lo
primero que tenían que arreglar para que la niña lo heredara. Era más
importante que la custodia incluso. Jooheon y Kang solo tienen veintiséis
años ahora, y aunque el futuro puede ser inestable, no tienen la edad para
pensar en las personas que se quedarán atrás. Sus labios estaban tan
secos que salió la punta de su lengua sin darse cuenta.
No puede averiguar qué preguntar. Todos mueren algún día, pero ¿debería
preguntar si creía hacerlo antes? Era una pregunta horrible e iba a ser
peor si recibía una respuesta. Si Kang realmente no es lo suficientemente
saludable como para vivir mucho tiempo, significa que solo hay una forma
de curarlo. ¿No había dicho que tenían que darle feromonas del enlace?
Entonces, debería estar bien con el inhibidor que él va a ayudar a hacer...
Pero de repente, Kang va allí a hablar de la historia de la herencia y logra
que todo se sienta confuso. Jooheon se mordió la boca, atrajo a la niña
hacia él y la sentó a su lado. Taeyang era lo más preciado para él.
Preocuparse por cualquier otra cosa era inútil... Ni siquiera tenía que
preocuparse por Kang.
—Hablaremos de otras cosas por separado más adelante. En primer lugar,
cumple la promesa de que no te vas a acercar a mi hija sin mí.
Aceptó su teléfono celular solo después de que observó como asentía.
Cuando marcó su número, tuvo una impresión extraña y lo apagó,
manteniendo una mirada dura y fría todo el tiempo. La niña, que estaba
sentada junto a la tableta y jugueteaba con ella, le preguntó de inmediato:
—¿Eres el director del jardín de niños?
La niña lo había pensado porque de repente lo había visto mostrar su
panfleto de la escuela en su tableta y presumir mucho sobre ello. Jooheon
se echó a reír sin saberlo, luego trató apresuradamente de recrear una
expresión firme. Kang miró a la niña con un rostro extraño y al final sonrió
también.
—Sí, lo soy.
—¿Qué? ¿De verdad lo eres?
Se sorprendió y tosió debido a esto. Dos pares de ojos negros que lo
miraban con asombro, eran muy similares así que trató de mantener un
rostro inexpresivo de nuevo. Sin embargo, un cosquilleo ligero se elevó
desde la parte inferior de su cuello hasta que tuvo que frotarlo varias veces
con las manos. Kang que miraba a Jooheon de reojo, tenía una leve
sonrisa al final.
—Para ser precisos, no soy el director, pero después de todo, es un jardín
de infancia bajo nuestra fundación. No estoy involucrado en la operación
real. No tienes que preocuparte.
—Oh, sí.
—Entonces ¿qué haces?
—Bueno, soy un vendedor.
Por supuesto, pensó que él respondería que era médico así que la
inesperada respuesta lo golpeó. Jooheon, que había estado tosiendo solo
en silencio durante mucho tiempo, subió la mano para que dejara de
hablar mientras se recuperaba. Kang se levantó y fue al mostrador solo
para regresar con dos vasos de agua y poner uno frente a Jooheon y
Taeyang.
—Vine a vender mis productos hoy. Porque quiero que seas la mejor.
—¿Qué es?
En medio de toser y apenas después de beber agua, Jooheon apuñaló la
tableta con rudeza para detener esta incómoda conversación.
—Ah, estás vendiendo esto.
Kang se rio sin darle una respuesta a la niña.
—Si la quieres, te la daré.
La niña era muy linda y tenía la cara completamente sorprendida y
brillante como el sol.
CAPÍTULO 22 • VOL 3
El día después de que se fue Kang, hizo una cita para un recorrido y fue al
jardín de niños con Taeyang. Era un lugar con mucho terreno e
instalaciones comparables a las de un campus universitario. El gran patio
de recreo se llenaba de agua en verano para jugar, como en un parque
acuático, y al lado había un bosque con senderos bien cuidados y un
campo de equitación con ponis debajo. Incluso los ojos de Jooheon se
giran suavemente así que era natural que Taeyang se enamorara del jardín
de infancia de la Universidad de Sejin.
Finalmente, se completó el registro.
Dado que hay un servicio de transporte y apoyos para padres que
trabajan, pueden cuidar a la niña hasta altas horas de la tarde, así que
más que un jardín de niños, parece una estancia. Le insistió fuertemente a
Kang que le pagaría el costo de las horas extra y también de autobús, pero
tanto él como el personal de la fundación siempre decían que sería gratis.
En algunos casos, se admitió que esto se pagó por adelantado así que se
sintió terriblemente ansioso. Esto podía tomarse como una desventaja si
pedía la custodia. Pero mientras miraba la cara de la niña, que brillaba de
manera diferente de todos los días, tal vez por el montón de cosas que
estaba viendo, era tan hermosa que ni siquiera se le ocurrió preguntar
sobre la idea de asistir a otro jardín de infantes.
Finalmente, la visita al edificio terminó de esta manera. Heeju también
estaba ocupada el día de hoy así que incluso el momento para comenzar la
escuela fue perfecto. Trató de alejar su ansiedad y pensar que las cosas
buenas eran buenas y ya. Sin embargo, también había cosas que apenas
podía soportar.
—Hmp, ¿qué no se cansa?
Exactamente a las nueve de la noche, Jooheon se molestó con la
notificación del mensaje que llegó inesperadamente. Por supuesto, podía
saber de quién era sin siquiera mirarlo. Lo mismo ocurre con el remitente.
Kang pregunta si puede ir al café mañana. Jooheon abrió bruscamente la
ventana del mensaje y envió una breve respuesta. Era un mensaje escrito
con un solo: "No." Era una respuesta sin cortesía, pero provocó que le
llegara una notificación de inmediato. Dijo que lo entendía, pero estaba
seguro de que Kang estaría parado frente a la puerta del café desde antes
de la hora de apertura. Luego compraría una taza de café, se iría,
regresaría a la hora del almuerzo, compraría otra bebida y finalmente
visitaría la tienda cerca de la hora de salida. ¡Y esto se ha repetido más de
diez días! Dijo que era un médico interno en el hospital así que… ¿No
debería estar extremadamente ocupado? Estuvo a punto de creer que eso
de que era un vendedor era real.
El personal, que estaba avergonzado de ver esperando a Kang, se hartó
aproximadamente hace una semana y parecían un poco asustados ahora.
Era un perfecto acosador por dondequiera que lo vieran.
CAPÍTULO 23 • VOL 3
Después de recoger y limpiar todo, salió y cerró la puerta solamente para
encontrarse a Kang en la esquina, pero cerca de la ventana. Jooheon
suspiró levemente y los empleados que se reunieron, lo miraron con la
cara pálida y cansada. Miraron a Jooheon con semblante de preocupación
porque temían que fuera apuñalado por ese acosador tarde o temprano. Le
dijeron que demandara y que ellos iban a testificar.
Después de calmar a los empleados que lo cuidaban, Jooheon se fue en
dirección a su casa... El sonido de los pasos que lo seguían tropezó al
principio, pero después de un rato, coincidió con el sonido de los pasos de
Jooheon. Jooheon no mira hacia atrás y la persona que lo persigue
tampoco le habla. Todos los días caminaban en silencio hacia el frente del
apartamento y cuando Jooheon entraba al edificio, Kang regresaba al
hospital. De verdad era innecesariamente diligente.
—¿Cuándo va a estar hecho el nuevo inhibidor?
—¿Uh? Ah... Bueno, eso no es algo que yo sepa. ¿Por qué?
Era una pregunta que de repente se había planteado sin siquiera mirar
para atrás o reducir la velocidad. Siempre caminaban sin conversar, así
que le sorprendió demasiado escucharlo. La respuesta tartamudeante
regresó casi en un susurro, pero Jooheon, todavía murmuraba con una
voz que parecía oírse incluso en la distancia.
—Hagámoslo ya, y nos despedimos. Yo... Me siento muy incómodo contigo.
No quiero verte más.
—La custodia no es...
—No es un problema de la niña, simplemente... La verdad es que te odio.
Los pasos que había dado sin reducir la velocidad se detuvieron en alto y
sintió que los pasos que lo seguían se detenían también. Jooheon se volvió.
Kang está parado debajo de una farola no muy lejos de donde estaba él.
Como de costumbre, era difícil adivinar su estado de ánimo porque no
había expresión en su rostro. Jooheon sonrió levemente. Incluso al verlo
aparecer en el café todos los días, no estaba exactamente enojado con él.
Solo que...
—Lee Kang, odio verte. La niña... Sí, puedes ver a la niña porque no puedo
negar que eres el padre. Está bien, puedes reunirte con ella más tarde,
cuando haya crecido. Por supuesto, cuando Taeyang lo quiera yo la dejaré.
Pero no yo. No quiero verte. Te odio.
—...
—Sé lo que quieres. Lo sé sin que me lo digas. Pero yo te odio. Lee Kang, te
odio.
—Jooheon...
—Sí, sé que fue un malentendido. Aunque te odio, decidí ayudarte con el
desarrollo de un medicamento y acordamos en que era un intercambio
mutuo, así que lo haré. Hagamos eso y ya. Taeyang estará contigo, pero no
ahora. Porque es demasiado joven.
—Yo... Ya admití que es mi culpa. Lo siento. Estaba realmente equivocado.
Su boca, que había estado abierta, se cerró lentamente. Jooheon miró a
Kang sin pestañear porque ese rostro pulcro, ahora estaba distorsionado.
Era la primera disculpa que había escuchado de él... Un día, hace mucho
tiempo, tuvo un sueño similar. Un sueño como un cuento de hadas en el
que le suplicaba perdón y los dos se reencontraban y tenían más hijos y
vivían felices para siempre. En su sueño, parece que corría hacia Kang y
lloraban y se abrazaban y se enojaban, pero todo volvía a quedar bien. No
tenía la sensación real de estar viendo a Kang, disculpándose con un
rostro distorsionado frente a él. Jooheon parpadeó lentamente. Una vez,
dos veces. No importaba cuántas veces parpadeara, no se despierta.
Realmente, es real.
—Sé, que ni siquiera merezco tu perdón. Por supuesto que lo sé, pero no
puedo rendirme, Jooheon. Estás en un lugar al que puedo llegar si me
acerco lo suficiente e incluso junto a ti, hay una niña que se parece mucho
a nosotros. Realmente podría haber sido feliz. No puedo soportar el hecho
de que lo arruiné todo.
Como si estuviera conteniendo sus emociones, Kang luchó con su
respiración. Jooheon todavía escuchaba en silencio lo que tenía que decir.
También fue eso parte de un sueño que tuvo un día. Cuando aprendió que
no era un macho Beta y un macho Alfa, sino un Omega y un Alfa que
podían dar frutos. Tenía la esperanza de que pudiera haber un futuro
frente a él con ese hombre... Y, como decía Kang, fue él mismo el que
rompió todo eso.
—Solo... Quiero que me perdones.
—Me comuniqué contigo.
—¿Qué?
Kang preguntó de nuevo, con una cara extraña. Jooheon, quien respondió,
todavía tenía una leve sonrisa en la boca. Parecía que podía ponerse a
llorar de alguna manera.
—Cuando nació Taeyang, muchas cosas... Salieron mal. En ese momento,
yo también era joven, así que no sabía a dónde acudir en busca de ayuda.
Te llamé porque el único número en el que podía pensar, era el tuyo.
—...
—Lo hice varias veces, pero no pude dar contigo así que...
Jooheon, que había esperado una oportunidad en ese momento para
volver a estar con él, se destrozó. Era estúpido y tonto porque a pesar de
que fue arrojado así por él, cuando tocó fondo, volvió a pensar en Kang.
—¿Cuándo...? ¿Cuándo fue eso?
Pensó que cerraría la boca después de eso, pero Kang caminó hacia él y
preguntó de nuevo. Mientras miraba sus ojos, Jooheon parpadeó
lentamente. La temporada era verano, pero a pesar de que era tarde por la
noche, el viento bochornoso hacía cosquillas en su cara y los insectos
volaban bajo las luces de las farolas que estaban sobre Kang. Es muy
diferente a cuando nació Taeyang... A principios de abril, generalmente se
le llamaba también principios de primavera, pero el frío fue
particularmente fuerte en ese año. Cuando borró el número de teléfono de
Kang, lo agregó de nuevo, lo borró de nuevo, y finalmente, cuando presionó
el botón de llamada, tartamudeando, la nieve revoloteó fuera de la
ventana. Después de escuchar el pitido de desconectado durante mucho
tiempo, cuando finalmente colgó el teléfono y miró hacia afuera, la nieve lo
había cubierto todo así que pensó que era un indicio. Nieve en primavera.
Y cuando ella finalmente pudo llorar, salió el sol.
—A principios de abril. Te llamé casi inmediatamente después de dar a luz,
por lo que probablemente fue en ese momento.
—Abril…
En la vida, a veces suceden cosas que parecen poco probables. Sin
embargo, no se le debe dar un significado diferente a lo que sucedió
simplemente por una coincidencia. Como eso de que la nieve en abril
pronto desapareciera sin dejar rastro... Porque fue lo mismo que pasó
cuando conoció a Kang y apareció la luz. Había pensado que era muy
especial, pero no lo era.
—... Había estado en el hospital, durante todo abril. En ese momento,
estaba casi inconsciente. Mi primera convulsión se produjo en noviembre y
ni siquiera pude encontrar el nombre de la enfermedad que tenía durante
varios meses. No estuve bien.
—...
—... Faltaban 10 meses para saber que estaba enlazado.
Kang murmuró esto con una voz pequeñita, mirando hacia abajo y
entrelazando sus manos. Y como para taparse la boca, se las llevó de
inmediato a la comisura de los labios, pero le temblaba el puño. Los
espasmos que empezaron en la mano pasaron por el brazo e
inmediatamente hizo que sus hombros se agitaran por completo. No hubo
ningún sonido de la boca que tenía firmemente cerrada, pero las lágrimas
gruesas y pesadas rodaron hacia abajo de sus ojos caídos. Las noches de
verano eran tan calurosas como el clima, por lo que había mucha gente
pasando por las calles a pesar de que era bastante tarde. En medio de las
multitudes que estaban ruidosas sobre si bebían cerveza o no, solo Kang y
Jooheon estaban tranquilos. Jooheon se quedó quieto y miró a Kang... Era
sorprendente ver esa cara distorsionada, es decir, Kang era una persona
cuyas emociones no eran muy altas o bajas. ¿Cambió la personalidad
después de sufrir un gran dolor? Se sorprendió un poco después de
escucharlo decir que estuvo en el hospital. De hecho, no sabía que el
enlace realmente lastimaría tanto el cuerpo. Ya había visto las
convulsiones del Kang, pero no pasó mucho tiempo antes de que sintiera
que no era gran cosa. Sobre todo, porque parecía demasiado saludable. Es
un poco desagradable tener una convulsión con un físico robusto que es
mucho más alto que el suyo.
Kang, que llevaba algún tiempo llorando e intentando matar su voz, se
despojó de sus emociones, tosiendo un poco y quitándose las lágrimas de
alrededor de sus ojos. Jooheon volvió la cabeza completamente, fingiendo
no darse cuenta de las marcas húmedas y los ojos enrojecidos.
—Las cosas no iban bien conmigo... Tomó mucho tiempo, encontrar el
nombre exacto de mi enfermedad. Después de ser diagnosticado, no hubo
tratamiento, excepto por cambiar de medicamentos y tomar inhibidores.
Entonces te vi en el café, pero yo... La verdad es que sigo saliendo y
entrando en recuperación.
—Bueno... Ya sé por qué no recibí una llamada.
No quería escuchar más. Jooheon negó con la cabeza y dio un paso atrás.
Como si tratara de sujetar a Jooheon, Kang volvió a girar la mano y habló
con urgencia:
—Pero... Pero encontré un inhibidor que funcionó y volví a mi rutina diaria
por un tiempo. Luego entré a la universidad. Sin embargo, los efectos
secundarios aparecieron poco después, y durante eso, estuve trabajando
en un instituto de investigación en los Estados Unidos. No ha pasado
mucho tiempo desde que regresé a Corea. No digo esto para pedirte que me
perdones. Lo sé, lo arruiné todo...
—Entonces ¿por qué estás hablando de esto?
—Lo arruiné todo. Sé que no puedes perdonarme. Sé que no puedo ser
perdonado. Aun así, aunque sea un poco... Jooheon, por favor.
—¿Quieres que sienta pena por ti?
Jooheon negó con la cabeza y comenzó a retroceder de nuevo. Mientras
Kang seguía sus pasos, negó con la cabeza aún más fuerte. Con una voz
que apenas se podía escuchar, Kang llamó patéticamente su nombre. Sí,
era patético. Ahí que lentamente se detuvo, miró a los ojos de Kang y trató
de sonreír, pero sus ojos seguían endureciéndose y su boca se deslizó en
una mueca extraña. Jooheon murmuró, con una cara distorsionada:
—Sí, lo admito. Lee Kang, tú también fuiste bastante infeliz. Tal vez, más
infeliz que yo.
—Jooheon-ah, yo no...
—Y me alegro.
—...
—Me alegra que estuvieras peor.
Dejando las palabras dichas al aire, se volvió sin arrepentirse. No pudo
escuchar el sonido de los pasos detrás de él cuando caminaba tan rápido.
Al final, el ritmo, que casi había acelerado hasta el máximo, se ralentizó
cuando las farolas dejaron de ser visibles después de entrar en el complejo
de apartamentos, y en el momento en que logró entrar al edificio, Jooheon
se apoyó contra la pared y se deslizó lentamente hacia abajo. Dijo todo lo
que pensaba... Pero no se sintió aliviado en absoluto, solo soltó un débil
grito y hundió su rostro en sus rodillas.
CAPÍTULO 24 • VOL 3
—¡Heeju, espera un segundo! ¡No entres!
—¡Yeo Hee-ju! Hay una junta. No puedes...
—¡Intenta tocarme!
Los empleados, que se habían estado acercando a ella con voz fría, bajaron
las manos con el rostro rojo de furia. Heeju, que llegó al frente de la
habitación del presidente sin dudarlo, abrió la puerta y entró haciendo
mucho ruido al caminar. Al presidente no le sorprendió que hiciera eso,
aunque tenía la cara en una mueca extraña. Después de bufar, ella se
acercó a él y arrojó los papeles que había traído en la mano.
—Presidente Kwak . ¿Tengo que venir directamente para que te dignes a
hablar conmigo?
—Señorita Heeju, tengo un invitado así que no debería hacer esto.
Podemos hablar de sus asuntos después...
—¿Invitado? ¿Dónde está el invitado? —Después de mirar a su alrededor
con un gesto quebrantado y dramático, Heeju revoloteó mirando a las dos
personas sentadas en el sofá—. Solo puedo ver a los mosquitos que están
pensando en comenzar a chupar la sangre de mi espalda.
—¡Señorita Heeju! ¡Eso que dice es muy malo!
—Sí, eso es terrible. ¿Qué es un mosquito? Debería decir que es un
murciélago vampiro.
A diferencia del presidente Kwak, quien estaba avergonzado, la persona
sentada frente a él tenía una sonrisa tan brillante como su rostro joven.
Heeju lo miró con los ojos entrecerrados y luego se quitó un par de
cabellos de la frente. El hombre, como si disfrutara de la mirada de Heeju,
que lo analizaba de arriba para abajo, se levantó de su asiento y levantó la
mano, pidiendo un apretón.
—Es muy bueno conocerte. Soy Moo-chan Hwang, director general de
Goldline Entertainment. Te veré a menudo ahora. Deberíamos llevarnos
bien.
Y vuelve a sonreír alegremente, dibujando marcas alrededor de su boca.
Heeju golpeó la mano de Moochan, pensando que quería escupir en esa
cara estúpida e hipócrita. Luego volvió la cabeza y miró al director. El
hombre de mediana edad se sorprendió y puso los ojos en blanco.
—¿Es en serio Kwak? ¿Estás tan loco como para venderme de nuevo?
—¿Por qué estás hablando tan duro y diciendo cosas sobre vender, Heeju?
Además ¿no es eso lo que hace una actriz? Abrirse paso, aunque eso
signifique dar el brazo a torcer.
—Cállate. ¿Tolerar la mierda es un servicio que haces incluso cuando eres
el presidente de mi agencia?
—Bueno, ¿ahora qué dices?
—La opinión pública sobre mi es mala. ¡Pero no hice nada malo! Mientras
tanto… ¿Qué tipo de inversor eres o qué cosa estás haciendo por mí? ¿Me
viste lo suficientemente estúpida como para dejarte mantener un contrato
exclusivo incluso al transferir la autoridad de gestión a otra persona sin mi
permiso?
El sonido de los dientes juntos y rechinando se escapó de su boca como si
estuviera hablando hasta ahora con los labios casi cerrados.
Debido a los numerosos eventos que tuvieron lugar en la agencia anterior,
Heeju ya no tenía fe ni esperanza en las compañías de entretenimiento.
Aunque la empresa de Kwak fue elegida por ella gracias a su promesa de
garantizar la máxima libertad en términos de cantidad y trabajo, no podía
creerle del todo. La mayoría de las empresas de entretenimiento, cuyos
gerentes están formados por miembros de nueva creación, se mueven a
base de acciones ilegales y, a medida que la empresa crece, surge un
sistema feroz que arremete contra sus empleados. Pero siempre ha sido un
problema que los gerentes en la parte superior del sistema sigan siendo los
mismos. Y allí es cuando entra en juego un nuevo inversionista que
apareció de la nada.
Como bien sabía Heeju, la situación empresarial de Kwak no era muy
buena. Hay muchas estrellas en ascenso, pero la mayoría de ellas
terminaron hundidas en el pasado. Parecía que estaba tratando de
empezar de nuevo tomando a Heeju entre sus manos, pero
lamentablemente tampoco funcionó. Tan pronto como entró a la empresa
le impidieron actuar porque comenzaron a hacer comentarios inútiles
sobre su sobrina. Lo sentía por la compañía, pero era inevitable que
peleara con ellos ya que la prioridad de Heeju era otra justo ahora. Sin
embargo, aun así, quería medir el momento de su stop loss porque estaba
poniendo demasiada carga en sus manos. Se encontraba en consulta con
un abogado y él le preguntaba constantemente si pediría una multa por
incumplimiento del contrato debido a la manera en la que rompían su
dignidad constantemente. El sentido animal de Heeju, que ha estado
apareciendo dentro de ella desde que comenzó a moverse en la jungla de la
industria del entretenimiento, le envió una extraña señal. Mirando hacia
atrás, su sexto sentido tenía razón. Kwak Chil-du vendió derechos de
gestión exclusivos a un tercero sin su permiso. Más específicamente
hablando, Goldline, una subsidiaria.
La antigua agencia de Heeju, era Jewel.
—O rompes el contrato en este momento o yo rompo el contrato exclusivo
contigo. Elige.
—No se enoje demasiado y escúcheme, Señorita Heeju. Aunque Hwang
Moo-chan parece tan joven, es muy capaz. Estudió en el extranjero. ¡Fue el
mejor de su clase en gestión, marketing y publicidad! ¡No hay nada malo
con él! Por eso creí en él y le pedí a nuestra Heeju que fuera amable.
—Así es, ahora eres mi estrella Yeo Hee-ju. —De repente, Moochan, quien
se sentó de nuevo, resopló y murmuró esto sin mirar al director, quien lo
observaba con una cara de confusión impresionante. Moochan, que estaba
mirando su mano vacía, lentamente levantó la cabeza y sonrió
ampliamente para ahora analizar a detalle lo que hacía Heeju—. Solo
quiero que brilles.
—¿No creen que no sé qué ustedes son los que están estafando? ¡La razón
por la que me hicieron abandonar a Jewel fue para meterme de nuevo allí!
—Es un poco triste que te expreses así de nosotros. Más cuando ya hemos
pagado tanto.
—No me importa cuánto pagaron, no voy a trabajar con ustedes de nuevo.
Kwak Chil -du, tan pronto como abandone este lugar, solicitaré
inmediatamente una orden judicial temporal para suspender la validez del
contrato exclusivo.
—Yeo Hee-ju, hay una película que estaba programada para ser su
próximo trabajo. ¿Sabías que la audición para encontrarte suplente ya va
a comenzar?
—¿Qué?
—Se dice que el director insistió en conseguir a Yeo Hee-ju hasta el final,
pero el inversionista fue bastante terco en querer a otra protagonista de
todos modos. Ya sabes, muchos escándalos.
Sus labios fuertemente cerrados, temblaron un poco. No es que no le
gustara la vida de ídolo, pero bailar y cantar frente a la cámara era más
pesado de lo que pensaba. Incluso cuando estaba sufriendo tanto por un
horario cercano al abuso y una familia que desapareció de su lado en un
instante, podía olvidarse de todo y reírse con tan solo subir al escenario.
Pero la actuación era algo muy diferente. Fue el poder de la agencia lo que
la impulsó para ser elegida como actriz secundaria en un drama. Al
principio, fue simplemente molesto porque a diferencia de un escenario en
el que sube y ya está todo perfectamente preparado, la actuación no se
tiene lista simplemente trabajando duro. Cuanto más lo hacía, mejor lo
querían y eso pronto se convirtió en su máximo sueño y la aspiración que
le ayudó a tener la mente despejada. La siguiente película, que se propuso
como próximo trabajo para ella, fue la segunda entrega de un joven
director que prometía tener un gran camino por delante. El primer trabajo
del hombre se convirtió en una película de 10 millones, lo que llamó la
atención de mucha gente. Sobre todo, porque las rodaba en escenarios
bastante buenos y detallados. Tener una protagonista femenina era raro,
así que se trataba de un papel bastante atractivo.
Cuando supo que iban a sacarla de la película, se asfixió.
—¿Qué pasa si Yeo Hee-ju trabaja conmigo? Puedo arreglar algo bueno
para ti...
Apenas abrió la boca para fingir estar bien, pero su cuello estaba
absolutamente obstruido. No se podía evitar que el sonido estuviera
manchado y que casi no se escuchara. Lo entendiera o no, Moochan habló
otra vez, con una amplia sonrisa mientras se señalaba a si mismo con el
pulgar.
—Porque soy un hombre testarudo y necesito una mujer testaruda que me
secunde.
—Este loco...
Heeju le mostró los dientes, con la cara llena de rabia y se dio la vuelta
para salir de la oficina sin mirar a Moochan otra vez. Tenía un impulso tan
fuerte como para romper el piso con sus pasos y cuando estaba a medio
camino, giró la cabeza para dejarle la advertencia a Kwak de que
continuaría con la demanda de rescisión del contrato. Cuando Hee-ju
desapareció e incluso los pasos avanzando por el pasillo se volvieron
completamente distantes, Moochan sonrió y tomó un sorbo del café que
había dejado en la mesa. Con la otra mano, recogió los documentos que
dejó Hee-ju. Eran papeles completos de rescisión del contrato, como si ya
se hubiera decidido completamente.
—Esto... Pensé que el director ya había dicho que definitivamente sería
Heeju.
—¿Um? Ah, sí. Fue una mentira.
El truco para arruinar su reputación es discreto, pero ya es demasiado
viejo. En estos días, tiene que mover todas sus cartas para conseguir
agarrarle del tobillo y no dejar que se mueva de allí.
—Cuando dijiste eso antes… ¿Entonces es porque estás muy interesado en
el trabajo de Heeju?
—Sí. Creo que es una muy buena actriz. Y me parece que, si cumple bien
con el trabajo, existe la posibilidad de que logre resultados en festivales de
cine en el extranjero.
—Pero, de todos modos... Parece que peleaste a propósito.
Ante las palabras del director, Moochan dejó los papeles sobre la mesa y se
rio. Parecía que los ojos de ese hombre para ver a la gente no eran tan
malos como lo pensaba. Pensó que lo que tenía debajo de la frente no era
un ojo, sino los puros agujeros, porque la empresa tenía un montón de
fugas por todas partes.
—Ummm, era solo para intentar doblegarla un poco.
—Ah... Así que era eso. Como puede ver, Hee-ju tiene una personalidad
fuerte.
—Sí, digo la verdad en que estoy interesado en el trabajo de Yeo Hee-ju...
Pero estoy más atraído por otras cosas que puede darme.
—Ya veo, ¿cómo en...?
Moochan miró el café en su mano sin quitar la sonrisa de su rostro. El
vaso de plástico tiene un soporte con el nombre de la cafetería... Moochan
se rio mientras giraba la taza de café con hielo que le quedaba.
—Solo estoy diciendo que es bueno si me tiene el miedo suficiente...
Una sonrisa más profunda atrapó sus labios, luego tragó café.
✤✤✤✤✤✤
Después de cerrar la puerta del auto, Heeju desquitó toda su furia contra
el volante forrado de cuero. Antes de que pasaran unos segundos, volvió a
levantar la cabeza y golpeó el mango del disco con todo el puño hasta que
los dedos le comenzaron a crujir. Como si estuviera en llamas, no se sentía
lo suficientemente capacitada como para soportar toda su ira en absoluto.
Lo era todo, él y Jewel. Lo ha estado aguantando durante 7 años, pero por
más que lo intenta no parece querer soltarle la mano o el pie.
Cuando firmó el contrato por primera vez, era solo una empresa de
renombre así que sus ojos se volvieron ciegos y su mente se nubló. En ese
momento, Heeju era demasiado joven y no tenía nada en que pensar ni
conocimiento sobre lo que hacía. Estaba agradecida solo por convertirse en
aprendiz de una de las principales empresas de entretenimiento en Corea.
Creía que ellos se ocuparían de todo... Heeju, una joven ignorante, no
sabía que no había nadie en el mundo que protegiera los derechos de los
chicos, nadie la cuidaba. Incluso dentro del grupo que debuto con ella, ni
siquiera podía imaginar que los términos del contrato pudieran ser
diferentes para cada individuo. Cuando fue su cuarto año de debut, supo
que otros miembros ya habían comenzado a recibir pagos, pero ella no.
Consiguió un abogado de inmediato y presentó una demanda después. No
podía cambiar el contrato hasta que se fuera de la empresa. Sin embargo,
cuatro años después de comenzar a recibir sus primeros pagos, pidió un
préstamo gigante y compró un edificio y una casa.
¿Este nuevo giro significaba que lo perdería todo?
—No pueden vivir sin poner un popote en la espalda de alguien, ¿verdad?
No pretendían dejarlo pasar en primer lugar. ¡Ahhh!
Incluso cuando gritó, el interior de su garganta seguía sintiéndose tapado.
Aunque le dijo al presidente Kwak Chil-du que iniciaría una demanda por
la rescisión del contrato, el problema real ocurriría después de eso...
Aunque asuman que tiene un abogado para asuntos legales, debe
comenzar a trabajar en ello de inmediato, pero no tiene nada. Fue todo
culpa de Heeju, que empezó a moverse desde la primera empresa con un
contrato que era claramente un fraude. No había nadie en quien creer ni
con quien trabajar. Incluso si intentaba establecer una nueva agencia
unipersonal, primero tenía que contratar a un gerente. ¿Cuánto dinero se
necesita para establecer una corporación y emplear a tres o cuatro
hombres? ¿Cuánto efectivo hay en la libreta de ahorros? Heeju, que miró
fijamente el volante que golpeó con el puño hace un rato, inició una
calculadora en su cabeza para ver en cuánto tendría que vender ese auto.
CAPÍTULO 25 • VOL 3
—Es el último día de servicio. Nuestro pasante, Lee Kang, también vino a
trabajar así que vayamos a cenar todos juntos. Sang-guk, haz una reserva
para un restaurante de costillas de cerdo.
—Sí, haré una reserva para las seis y media.
Las palabras del doctor al final de la sesión informativa de la mañana
fueron para anunciar lo que tendrían en la cena. A lo largo de su discurso,
hubo un momento en que solo señalaba a Kang, que aparecía en el
hospital por primera vez después de varias semanas.
Dado que solo dos internos son Alfa, esperaban que el menú de la cena no
fuera muy cargado, pero últimamente siempre tienen cerdo o vaca a cada
hora. Sang-guk trató de darle una sonrisa al doctor, aunque se veía muy
falsa. Los internos Omega, los estudiantes de cuarto año y quienes dieron
la idea de asistir a un buffet de un hotel cercano, ni siquiera respondieron
en cuanto escucharon las palabras para ir a una cena de costillas.
Tan pronto como regresó al pabellón principal, Sang-guk se hundió en su
lugar y suspiró profundamente... Después de la sesión informativa, antes
de iniciar la vuelta a la ronda, tuvieron un descanso con sabor a miel
dulce. El más relajado en un buen tiempo. Sang-guk, que estaba de
servicio el día anterior y el anterior a ese también, ya estaba medio
inconsciente para ese momento. Era difícil saber si estaba dormido o no,
pero sus orejas aún estaban activas y escuchaba cada sonido de la gente a
su alrededor.
—Oye, Yeo Hee-ju está molesta. Al parecer es debido a su agencia.
—¿Um? ¿Por qué?
—¿Recuerdas el escándalo del que te hablé? Debe haber sido real. Al
parecer si tiene un hijo ilegítimo de un hombre rico, y al parecer este
individuo tiene sus propias influencias como para establecerle una
empresa propia con tal de que deje de hablar.
—¿Cómo va a tener su propia empresa? Básicamente su imagen quedó
destrozada. ¿No es bastante lamentable que sigan llamándola la amada
"Hermana de la Nación" ? Hasta suena medio hipócrita.
Sus párpados, que probablemente no se abrirían en cualquier otra
circunstancia, temblaron y finalmente revelaron unos ojos negros de furia.
Sang-guk se levantó de su asiento y miró a la gente que estaba hablando a
su lado.
—¡¿Crees en la basura que dicen los medios hoy en día?! ¿Estás loco o
qué?
—Wow, hombre. No hagas eso de gritar de la nada, me sorprendiste.
—¡Tú me sorprendiste más! Ten cuidado, en estos días, pueden
demandarte por hablar mal de Heeju.
—¿Estás hablando en serio? Casi sonó como si estuvieras diciendo que tú
me vas a demandar.
Fue una interpretación acertada. Sin embargo, Sang-guk sonrió, tirando
de la rígida comisura de su boca hacia arriba para que no detectara sus
horribles intenciones. No hay nada que pueda ser beneficioso para él si
saben que es un verdadero fan de los grupos de chicas.
Poco después de mudarse a su agencia, se publicó un artículo en el que
decía que solicitaba una orden judicial temporal para suspender su
contrato exclusivo, y las noticias de entretenimiento estuvieron hablando
de ello durante varios días. Heeju, por supuesto, no emitió ningún
comunicado, pero se difundieron entrevistas con funcionarios y
colaboradores de quienes se desconocía el paradero real. En la web, se
estableció que el presidente de una importante corporación, el padre de su
hija, estaba tratando de rescindir el contrato existente para abrir una
nueva empresa bajo su propia marca.
—No tiene sentido en primer lugar. No tiene sentido que quiera hacer otra
empresa después de firmar un contrato con alguien más.
—Oh, tienes razón. El primo de mi amigo, con el que fui a la secundaria,
es un ex gerente de Yeo Hee-ju y dijo que seguramente quería montar una
empresa ahora que tenía la suficiente publicidad.
—No, yo no creo en eso. ¿Por qué estaría tomando acciones legales contra
los rumores si de verdad tuviera una hija? ¿No es porque no existe un
esposo, un amante o un embarazo? Y si es el primo de tu amigo, ¿no es
demasiado joven para ser su ex gerente? Mentiroso.
—Bueno, ¿por qué te ves tan seguro de eso? ¿Qué información tienes tú?
Sus labios apretados se agitaron por un momento. ¿Hay alguien que tenga
información más confiable que él? Es decir, tan pronto como Lovely Girls
debutó, ha sido fan de Heeju durante 7 largos años. Ha dedicado su vida
entera a estudiar a Lovely Girls, incluso sacrificando cada experiencia con
mujeres por temor a que esto fuera considerado una infidelidad. Entonces
Sang-guk podía estar seguro de que todos estos rumores eran
absolutamente falsos. Hee-ju ha estado fuera del mundo de las relaciones
durante 7 años, y ha tenido una agenda apretada con menos de una
semana libre al año. ¿Cuándo se embarazó? ¿Cuándo se realizó una
fecundación in vitro? Imposible.
—Kim Sang-guk.
—¡¿Qué?! No, ¿eh? Perdón... ¿Por qué me llamas a mí?
—¿Puedo hablarte un minuto?
Fue Kang, quien de repente llamó a Sang-guk de la nada así que él había
respondido con palabras completamente informales. Al comienzo de su
pasantía iba a trabajar demasiado fervientemente, pero hubo muchos días,
después de su espectáculo en el café, en los que ni siquiera dejaba ver su
nariz en el consultorio médico. No solo Sang-guk, sino que también la
mayoría de los cirujanos ortopédicos no mostraban registros de haber
estado con él ni una sola vez en un buen tiempo. Sin embargo, nadie lo
consideró extraño después de que los rumores de que no tenía buena
salud fueran confirmados de primera mano y extendidos en masa en forma
de chismes de hospital. Por supuesto, esto solo significaba que incluso con
el poder de su familia, sería muy difícil llegar a ser un residente incluso si
terminaba el curso de pasante. Y si terminara todo milagrosamente, de
cualquier manera no se especializaría en cirugía ortopédica jamás. No solo
por su condición, sino porque no parecía que le interesara.
Ante una situación que llamó la atención de todos, Sang-guk salió al
pasillo a petición de Kang. ¿De qué demonios quiere hablar ahora?
Después de algunos pasos fuera de la puerta del pabellón, donde tenía
más claro que nadie estaba escuchando, Sang-guk miró hacia el hombre.
Siempre que lo observaba con atención, había una característica elegante
que le hacía perderse el aliento. Después de toser sin razón aparente, le
preguntó:
—¿Qué pasa?
—Nada en realidad, solo quiero que seas más específico sobre lo que
estabas diciendo en el consultorio médico.
—¿De qué estás hablando? Oh… ¿Del informe de la cirugía?
—No, sobre la agencia de Yeo Hee-ju. Parece que conoces bien la situación.
—¿Eh...?
A diferencia de la expresión de Sang-guk, colapsada por tales palabras
inesperadas, el rostro de Kang todavía estaba serio como el de una
estatua. Finalmente, comenzó a hablar de los rumores en la web y la
demanda por rescisión de contrato de Hee-ju, pero sorprendentemente, la
actitud de escuchar de Kang fue excelente todo el tiempo. Gradualmente,
la historia se aceleró con la actitud correcta y ocasionales preguntas
profundas y al final, la conversación con Sang-guk terminó después de que
hablara de todos los eventos horribles que la agencia anterior hacía con
Heeju a tal punto en que se soltó a llorar como un desesperado.
—Fue tan injusto. Tan injusto...
CAPÍTULO 26 • VOL 3
Con cada paso que daba, soltaba un suspiro impresionante. Estaba tan
perdido en la máquina de café que el personal lo empujó fuera del
mostrador para intentar que fuera a despejarse, pero el suspiro no se
detuvo en un buen tiempo. El humor del jefe estaba bastante mal, así que
los empleados lo miraban constantemente.
“Oppa, ¿alguna vez has hecho algo más que un café?"
Hace unos días, Heeju hizo una pregunta inesperada. Asintió, diciendo que
no había nada que no hubiera hecho y entonces, ella sonrió. Sin embargo,
poco después el artículo final sobre su vida estalló. Llevaba a cabo una
demanda por rescisión del contrato. Sabía desde el principio que
circulaban rumores de que Taeyang era una especie de "hija oculta", no
que era la sobrina de Heeju. Sin embargo, no podía entender por qué este
chisme estaba tan inflado debido a la demanda. Tanto así, que quería
gritar que Taeyang era su hija. Suya, no de ella. Solo guardó silencio
porque sabía que no ayudaría en nada. Ahora, cuando lo piensa, sentía
que podría no ser tan mala idea para Taeyang y Heeju hacer un programa
de variedades juntas, pero era demasiado tarde.
Todos los días, el nombre de Heeju subía y bajaba en términos de
búsqueda en tiempo real y se llenaba de rumores que eran como palabras
vertidas al aire. A Jooheon le molestaba que no pudiera ayudar ni siquiera
de la manera más simple... Sin embargo, fue en ese momento en el que no
pudo contener sus suspiros imparables y exhaló sin su conocimiento.
Estaba allí, moviéndose de un lado a otro en una esquina del café, hasta
que una mano extraña sobresalió y golpeó la pared frente a los ojos de
Jooheon. Solo había una persona que podía aparecer de repente de esta
manera: Lee Kang. Pensó que ya lo había entendido la última vez y, como
no mostró su rostro durante unos días, creyó que incluso ya se había
calmado. Jooheon, quien miró hacia atrás con un rostro lleno de juicios
complicados, abrió los ojos por un momento cuando escuchó:
—¿Eres familia de Yeo Hee-ju? Vengo de la agencia.
—¿Eh? Ah, sí.
—Ya que no puedo contactar a Hee-ju, sería bueno hablar entre nosotros.
¿No lo crees también?
—... No estoy lo suficientemente involucrado en el día a día de Heeju como
para hablar sobre ella.
¿Era solo una cara familiar o realmente lo conocía? Aun así, era
demasiado vergonzoso hacer contacto visual, por lo que lo evitaba tanto
como le era posible. Jooheon puso los ojos en blanco sin saberlo y luego
murmuró esta respuesta con sus labios endurecidos. El hombre frente a él
era como un fantasma del pasado que repentinamente apareció en una
vieja película. Durante mucho tiempo, había vivido sin recordar el nombre
de este individuo o su excursión, pero sus manos temblaban con solo verlo
así que Jooheon lentamente juntó los dedos.
—Si escuchas lo que vengo a decir, probablemente quieras involucrarte.
Levantó la cabeza, con un tono claramente diferente del de hace un rato.
Estaba acostumbrado a su hermoso rostro y ojos juguetones. Esas pupilas
brillantes, que parecían tan salvajes como para romper las alas de una
libélula en cualquier momento... El aliento que inhaló estaba enredado y
salió en forma de hipo. Ya no pensaba que solo se parecía.
—Mucho tiempo sin verte.
—Moochan...
—Pensé que no me reconocerías. Estaba a punto de comenzar a explicar.
—¿Por qué estás...? ¿Vas a decirme que es una coincidencia?
La cara de Jooheon, que sufría de hipo, estaba distorsionada. Moochan,
mirándolo con una sonrisa, inclinó la cabeza como si se estuviera
avergonzado.
—Vamos, ¿cómo puede ser una coincidencia? Sabía que Yeo Hee-ju era tu
hermana menor desde la secundaria. Y, te pareces muchísimo a ella.
Cuando la vi en la televisión, lo supe de inmediato.
—¿Estás diciendo que deliberadamente conseguiste un trabajo en la
agencia de Heeju para acercarte a ella?
—No sabes nada. Eso no es divertido.
Jooheon miró a Moochan con ojos cansados, levantando la cabeza como si
estuviera preocupado, pero con los brazos cruzados todavía contra el
pecho. Obviamente habían estado lejos el uno del otro durante 7 años,
pero era terrible que se comportara como si hubieran estado juntos todo el
tiempo. E incluso después de tanto, él también estaba molesto consigo
mismo por estar tan nervioso de solo enfrentarlo. Jooheon, que se muerde
los labios, endereza la cintura y le da fuerza a sus movimientos.
—¿Cuál es tu propósito? ¿Por qué te acercas a mi familia?
—Veamos... Mi propósito. No tuve un propósito especial desde el principio.
Si fue una casualidad que encontrara a Yeo Hee-ju. No lo sabes, pero he
ido a la universidad en el extranjero. Cuando estaba pensando en que
hacer después de regresar a casa, mi hermano me consiguió este trabajo.
Lo acepté y le saqué todo el jugo posible. Me hice cargo del contrato
exclusivo. A Yeo Hee-ju no le gusta esto, pero me dicen que igual tengo que
trabajar con ella. Si la imagen empeora aquí, será difícil arreglarlo. Ya
sabes.
—Solo dime, ¿quién demonios te crees que eres? ¿Por qué haces eso? ¿Qué
deseas? ¿Por qué venir ahora?
—¿Qué deseo? Mmm...
Moochan de repente extendió la mano y agarró la barbilla de Jooheon con
suavidad. Lo giró a la izquierda y derecha como si buscara algo en su piel
y luego, se rio y lo tiró. Jooheon, que ni siquiera pudo rebelarse
adecuadamente porque fue golpeado por sus dedos, no ocultó su
vergüenza y se frotó la barbilla varias veces como si se la limpiara.
—Realmente no. No existe algo que quiera.
—¿No quieres nada, pero haces esto?
—Tengo unos años más que desperdiciar por acá, y soy muy bueno en lo
que hago... No tienes que tenerme mucho miedo, cuando estaba en la
escuela secundaria ni siquiera me divertí tocándote. Éramos jóvenes y si lo
piensas, tenía una personalidad retorcida para divertirme con tus
reacciones de perrito asustado. Ya no soy así.
—Por supuesto.
Pero lo golpeó con demasiada frecuencia en ese tiempo como para que
pensara que se divertía con eso. Moochan se encogió de hombros, como si
tuviera frío.
—En esa escuela, tenías que comer para no ser comido así que, aunque no
fuera divertido, te molesté porque tenía que enseñar quien mandaba por
allí.
—¿Y qué chiste tiene que digas eso ahora?
—Cuando lo pienso, esa fue la primera vez que te molesté. ¿No es verdad?
Cuando te mostré una foto de Yeo Hee-ju en el gimnasio. Actuaste como si
estuvieras lleno de fuego...
—¿Por eso te acercaste a Hee-ju? ¿Para molestarme otra vez?
—De ninguna manera. Te lo dije. Al principio fue una coincidencia. Y
ahora es mi primer negocio a mi nombre. Como tal, tengo que ganar algo
de dinero. Seguro lo entiendes.
Estaba hablando con una voz muy suave, pero la historia no entra
completamente a su cabeza. Jooheon ni siquiera podía entender la mitad
de lo que estaba hablando Moochan porque nada de eso le parecía
sensato. En ese momento, Moochan, quien miraba hacia otro lado
frunciendo el ceño como si buscara un vago recuerdo dentro de su mente,
puso los ojos en blanco y de repente, ambas pupilas se encontraron con
calma. Jooheon parpadeó lentamente sin evitarlo, pero él sonrió como si
estuviera contento de ver ese tipo de reacción.
—Tenía mucha curiosidad por ti, siempre me preguntaba: ¿Dónde diablos
estará? ¿Qué hará? Así que, si tengo que contestar honestamente sobre lo
que quiero, diría que es muy obvio.
Con una nueva palabra de significado desconocido, Moochan se dio la
vuelta y salió del café. Jooheon, que miró hacia atrás durante mucho
tiempo, buscó a tientas su bolsillo sin saberlo y sacó su teléfono celular.
Fue porque se le vino a la mente un número familiar, como un hábito. Un
número que no ha presionado durante mucho tiempo y que ya no debería
importarle... Un número que ni siquiera podía atreverse a presionar.
Estaba inmóvil, mirando la pantalla de espera y sosteniéndolo contra su
pecho como si fuera su Dios. Lo presionó tan duro que pronto sintió un
dolor sordo en las costillas y, sin embargo, Jooheon no se quitó el teléfono
celular porque le hacía sentir mejor pensar que... Tenía una posibilidad de
escape. Oh sí, era un hábito ridículo. Siempre que llega al borde de un
acantilado, piensa solamente en una persona para que llegue a su rescate.
Jooheon tomó aliento por un momento con su teléfono móvil en su pecho,
los hombros hacia adelante y la cabeza gacha. Suspiró. No era el momento
de dejarse llevar por la autocompasión.
Después de marcar rápidamente el número
de Hee-ju en lugar del de Kang, Jooheon se dio la vuelta mientras
escuchaba un pitido que parecía hacerse cada vez más largo. Después de
que comenzara la demanda por rescisión del contrato, Heeju se convirtió
en una persona muy ocupada y recientemente fue difícil incluso
enfrentarse cara a cara en casa. Es su hermana menor, pero ya ha logrado
más de lo que él podría conseguir, y la industria del entretenimiento
parece ser un monstruo espantoso que necesita toda su atención para
alimentarse. Era imposible saber hasta qué punto eran ciertas las
palabras de Moochan y si realmente está involucrado con ella, debe saber
exactamente cuánta influencia tiene sobre todo.
La mano de Jooheon, sosteniendo un teléfono que rara vez se conecta, se
tambalea.
CAPÍTULO 27 • VOL 3
—¡Niño, esto es una sorpresa! ¿Qué estás haciendo con las luces
apagadas?
Debido a que las luces estaban apagadas, pensó que tanto Jooheon como
Taeyang estarían dormidos, pero Heeju se sorprendió al encontrar a su
hermano sentado en el sofá de la sala sin una sola luz encendida.
—Yeo Hee-ju, te dije que me contactaras con anticipación cuando llegaras
tarde. ¿Por qué no contestas el teléfono?
—¿Teléfono? Ay, porque los reporteros no dejan de molestarme siempre lo
pongo en modo avión. Olvidé hablarte porque estaba tan loca últimamente.
Lo siento, es solo porque estoy cansada, así que no te enojes...
—Ven y siéntate.
Heeju, que suspiró levemente, se pasó el pelo largo para el frente, luego fue
al asiento junto a Jooheon y se sentó. La prensa la muerde tanto y tan
constantemente que se siente tan extraño haber aguantado todo en
silencio hasta ahora. Lo evitó porque no quería preocuparlo por eso y no es
que pensara que no podía ayudarla, pero era una montaña que tenía que
superar por su cuenta ya que tenía la capacidad para hacerlo.
—Sé que estás preocupado por mí, hermanito... Pero terminará pronto, así
que confía en lo que puedo hacer y espera un poco. Esto no es gran cosa.
Es algo común y es una pelea que ganaré si sigo la ley.
—Se cancelaron varios trabajos y había un artículo que decía que podrías
tener que pagar una multa bastante extensa.
—No ha pasado nada como eso. Lo de los trabajos son rumores que no
han sido confirmados todavía e incluso si se cancelan, está bien. ¿Me
escuchaste? No hagas un drama.
—Yo voy a rentar el café. Puedo conseguir trabajo fácilmente, así que
estaré bien pronto. Si lo hago por la cantidad de dinero adecuado, el costo
de la inversión estará cubierto en cierta medida y es mucho más rentable
recibir el alquiler mensual. El segundo piso también lo vamos a vaciar de
inmediato así que alquilaremos también allí.
—¡No necesito eso! ¡Se solucionará muy pronto sin necesidad de que hagas
una locura!
—Entonces ¿por qué preguntaste si alguna vez he hecho algo más que
café?
—Eso es…
—Yeo Hee-ju, seamos honestos. Sé que eres capaz y también es cierto que
me he apoyado en ti ahora que estoy con mi bebé. Muchas gracias por
todo, en serio... Pero eso no significa que seas mi mamá. Somos los únicos
hermanos así que, ¿por qué no me dejas ayudarte?
No pudo responder fácilmente y empujó sus labios hacia adentro.
Contrario a las estimulantes palabras que le soltaba todo el tiempo, la
situación no era muy buena. Se cortó el trabajo, y todos los días había
multas y todo tipo de facturas. El abogado confiaba en que estaba claro
que habían violado lo dispuesto en el contrato, por lo que pronto se
cotizaría la solicitud de amparo temporal para rescindirlo, pero ese no era
el único problema. Su imagen había tocado fondo y no había otra agencia
que aceptara a un ídolo cuya demanda aún estaba pendiente. Es suficiente
con establecer una agencia unipersonal, pero hay pocas personas
alrededor de Heeju en las que pueda confiar para trabajar y no hay un
lado de administración en particular. Sobre todo, no parece estar
completamente capacitada en la industria del entretenimiento. Su
“agencia” tiene una gran influencia en el mundo, y aunque es un nuevo
afiliado, no habría ninguna emisora ni productora que quisiera convertir a
Goldline, que está invirtiendo agresivamente en producción, en un
enemigo. De hecho, si simplemente piensa en el problema de comer y vivir,
lo que gana hasta ahora es más que suficiente. Utilizó un préstamo para
comprar el edificio, pero ese es un problema que se resolvería vendiéndolo
y si se quedaba callada durante unos años, los rumores se desvanecerían
y después de eso, podría ganarse un modesto costo de vida interpretando
papeles menores en dramas o musicales. Entonces, estaba bien. Estaba
bien, debería decir eso... La boca la tenía cerrada y rara vez se volvía a
abrir.
Sabía que algún día bajaría desde arriba, pero no que sería tan rápido.
—Sé que las cosas no están tan bien. ¿Qué vas a hacer? ¿Hay algo que
pueda hacer para ayudarte?
—Para ser honesta, tampoco estoy segura. ¿Qué debo hacer? ¿Qué pasará
en el futuro? Estoy pensando en una agencia en solitario... Pero el café
continuará. De todos modos, se arreglará alquilando los cuartos de arriba.
—Bueno, bueno, pero Heeju, ¿qué te está pasando ahora mismo? ¿Tiene
algo que ver con una persona llamada Moochan?
Los ojos de Heeju brillaron ante el repentino nombre. Hwang Moo-chan,
director general de Goldline. Era un nombre que no podía olvidar, aunque
no lo quería ni pronunciar después de la última reunión desagradable que
tuvieron.
—De ninguna manera, ese tipo... ¿Alguien te llamó? ¿Qué te dijo? ¿Te
amenazó?
—No es así, es solo que lo conozco un poco. ¿Crees que tenga que hablar
con él para...?
—¿Ahh? ¿Hablar para qué? ¡Se solucionará!
Si miras de cerca, a tu antigua agencia, debe ser la culpable, pero
Moochan también fue cómplice de todo. La cara de Jooheon se puso pálida
mientras le contaba su problema con él y con su director, pero Heeju no se
dio cuenta.
—Todos los de esa industria son... Personas de mala calidad, por lo que es
mejor que no te involucres con ellos, ¿de acuerdo? ¿Cómo es lo conoces?
—Solo, somos ex compañeros. Básicamente solo conozco su cara y su
nombre.
—Ex compañeros... Es un asunto mío, así que no vayas a buscarlo. No es
un humano que cambie su actitud con palabras lindas o por recuerdos
que saques de tu baúl.
—De acuerdo. Es un humano con el que no debería involucrarme. Eso
también lo sé.
La voz que murmuraba en voz baja, se dispersó como si se mezclara con el
aire. Heeju se apoyó profundamente en el sofá, tapándose los párpados
que gradualmente se volvieron más pesados debido a la fatiga. Seguía sin
darse cuenta de lo pálido que estaba el rostro de Jooheon delante de ella.
CAPÍTULO 28 • VOL 3
Echó un vistazo a los documentos apilados como una montaña sobre el
escritorio y luego miró al hombre que estaba al otro lado con los ojos
desorbitados. Parecía que se había quedado algunas noches sin dormir
porque su cara también estaba oscura. Sin embargo, la mirada de Kang,
que escaneaba al hombre de arriba para abajo, era insensible y sin ningún
tipo de arrepentimiento.
—La brevedad del informe es importante.
—Aquí hay un resumen.
Mientras Kang aceptaba la delgada carpeta de archivos que parecía estar
esperando por él, el hombre abrió los ojos inyectados en sangre y comenzó
la sesión informativa:
—La situación de Yeo Hee-ju es exactamente la que dijo. Esto sucede a
menudo cuando no se puede renovar el contrato con una celebridad. Es
un acto de hacer subir los rumores a través de la viralidad y luego hacerse
cargo del contrato a un precio de ganga. Este método no funciona bien
para las estrellas como Yeo Hee-ju, pero el hecho de que no se suprimieran
los rumores en la etapa inicial tuvo un gran impacto. Parece que no sabían
que Yeo Hee-ju tendría una participación tan fundamental en la agencia
anterior. El nombre no es capital privado. Sin embargo, la operación está
dirigida por Entertainment.
Las cejas de Kang se movieron. El informe del hombre siguió hojeándose
sobre la carpeta de archivos.
—La demanda por rescisión del contrato parece haber comenzado cuando
Yeo Hee-ju notó que la empresa que se había hecho cargo del contrato
exclusivo era una subsidiaria de Entretainment. La solicitud de medida
cautelar parece ser citada sin permiso, ya que surge un claro problema
legal en el hecho de que la autoridad de gestión fue entregada sin el
consentimiento de la persona ... Pero el problema es que los rumores sobre
Yeo Hee-ju no se pueden detener. No hay otras empresas de
entretenimiento que busquen nuevos contratos con alguien con tan mala
reputación. Incluso si Yeo Hee-ju abre una agencia en solitario, parece que
no habrá una solución especial ni inmediata y se puede decir con
seguridad que prácticamente solo le queda abandonar la industria del
entretenimiento.
—¿Entonces?
—¿Sí?
—No te contraté para resumir los hechos que ya sabía y volver a contarlos
de forma elegante.
—Sí. Lamento la larga presentación. Estamos planeando asumir la
dirección de Yeo Hee-ju en Artisan Cinema, como solicitó. Para continuar
con el contrato la próxima semana, Yeo Hee-ju tiene que...
—¿Hay expertos en gestión?
—La compañía de producción de drama recientemente fusionada también
está trabajando con la gerencia de actores. Originalmente intenté
organizarlo, pero fue antes del inicio del procedimiento, por lo que, creo
que puedo cambiarlo para el beneficio de todos.
Kang asintió levemente con una expresión aún insensible. Artisan Cinema
era un distribuidor de películas que Kang comenzó como un pasatiempo
mientras se encontraban en los Estados Unidos. Dado que había estado
confinado en un laboratorio estrecho todos los días durante varios años y
no estaba en buena forma, sus acciones fueron tan brutalmente limitadas
que tenían que buscar algo en lo que mantener ocupada su mente. Ver
películas era uno de los pocos placeres que le quedaban. Al principio, lo
vio como un éxito de taquilla, pero luego desarrolló el hobby de descubrir
obras maestras desconocidas. Fue un desperdicio hacerlo solo, así que fue
Artisan Cinema quien abrió una empresa para distribuir las películas que
Kang descubrió en Corea. Las películas que eligió estaban viajando de
boca a boca varias veces y obtuvieron resultados bastante buenos. Era,
como un pequeño consuelo para él, que estaba aislado.
La empresa comenzó como un pequeño pasatiempo, dejando la gestión a
un gerente profesional para gradualmente ir creciendo en tamaño sobre la
base de varios éxitos. Ahora estaba invirtiendo y produciendo películas y
recientemente, adquirió una famosa casa productora. Puede que no sea
demasiado como para apoyar a Heeju, pero al menos tenía que hacer el
esfuerzo.
—Hay un rumor de que dio a luz a un hijo fuera del matrimonio. ¿No hay
forma de protegerla contra eso?
—Se presentó una denuncia a gran escala por difamación provocada por la
difusión de información falsa, pero...
—¿Qué pasaría si compartiera una declaración clara de que no tuvo
ningún bebé fuera del matrimonio?
—¿Ajá?
—¿Qué pasaría si se prueba que el bebé no es un producto de Yeo Hee-ju,
sino que es su sobrina?
El líder del equipo, que miró a Kang en silencio por un momento, se
despertó de inmediato y volvió a poner una sonrisa de negocios en su boca.
—Sí, no hay mejor manera de probar un punto que esa, si fuera posible.
Sin embargo, como ordenó primero el director, proteger la identidad
personal de la sobrina de Yeo Hee-ju es lo primordial por lo que...
—Espera un minuto.
Por un momento, la sonrisa se fue del rostro del líder del equipo, quien ya
había sido interrumpido por él en innumerables ocasiones. Sin embargo,
Kang no tuvo tiempo de prestarle atención a su enojo mientras miraba su
celular. El tono de llamada, la vibración máxima y el nombre escrito en
letras mayúsculas en la pantalla LCD informaron de quien se trataba, pero
era difícil de creer. Kang miró su teléfono celular inexpresivamente con la
cara rígida, y presionó el botón de llamada a toda prisa, pensando que el
teléfono podría estar equivocado.
—Uh. ¿Diga? ¿Jooheon?
El líder del equipo de trabajo, en silencio y con asombro, como ese rostro
seco sin emociones comenzó a disolverse como papel sumergido en agua
caliente. Por otro lado, a diferencia de esa expresión aplastada, su cuerpo
estaba rígido y la postura de sostener un teléfono móvil era ridícula, como
una muñeca de madera que solo sabía temblar.
CAPÍTULO 29 | FINAL • VOL 3
No fue hasta mucho tiempo después de que los pasos vacilantes vinieran
desde afuera de la puerta, que se escuchó un breve golpe en la madera.
Era un sonido tan pequeño que, si no hubiera estado escuchando
atentamente desde que empezaron, no hubiese podido darse cuenta de lo
que pasaba.
Jooheon tragó saliva, se levantó de su asiento y se dirigió a la puerta
principal. Cuando abrió con cuidado, encontró a un Kang rígido y con la
mano todavía extendida.
—Toca el timbre.
—Ah... Hola. Lo siento si fue incómodo. Es que pensé, que el sonido sería
muy fuerte y que Taeyang podría estar durmiendo...
—Taeyang está en la escuela.
—Oh ya veo. Sí.... Tienes razón.
Fue una pena verlo actuar tan torpemente, pero Jooheon volvió la cabeza
sin saberlo y señaló el sofá con la punta de su dedo. Como poseído, Kang
siguió el gesto de Jooheon hacia el mueble y se sentó lentamente en él.
Mientras se acomodaban cara a cara, Jooheon sostuvo ambas palmas
sudorosas y se las secó.
—... Mucho tiempo sin verte. ¿Ya dos semanas?
—Hmm. En realidad, 17 días.
Siendo innecesariamente exacto en el número, la ceja de Jooheon se elevó
hacia arriba por un momento y luego se relajó otra vez. Pensó que no
volvería a ver a Kang desde lo ocurrido la última vez. Pero le dijo que no
volviera a aparecer porque no le agradaba y después va y lo contacta sin
dudarlo. Incluso después de todas las cosas desagradables que le dijo, no
había nada más que decir al respecto. No podía pensar en otra manera que
no fuera haciendo esto.
—¿Cómo estás? Taeyang... ¿Le va bien en la escuela?
—¿Puedo empezar con el tema principal?
—Uh, por supuesto. Dime.
Jooheon murmuró rápidamente sin mirar a Kang. Ni siquiera había podido
encontrar las palabras adecuadas o la manera exacta con la que
comenzar, pero ya estaba sin aliento. Fue una situación que no había
deseado así que su boca y su lengua estaban increíblemente secas.
—Necesito tu ayuda. Creo que probablemente lo sepas, pero... La situación
de Heeju no es muy buena.
—...
Kang cerró los labios firmemente por un instante. A pesar de que no hubo
respuesta, solo con esa pequeña acción, el calor en su rostro aumentó y su
corazón comenzó a latir más violentamente que antes. Jooheon habló
apresuradamente otra vez:
—Yo sé... Lo que estoy diciendo ahora es imprudente. No te estaría
pidiendo ayuda solamente porque sí. ¡Yo no lo haré sin darte algo a
cambio! ¿No es eso lo que necesitas? Mi ayuda, inhibidores e irme contigo
al colchón o alguna de esas estupideces que me dijiste.
—No, Jooheon... Así no. —Como si envolviera suavemente el agudo grito de
Jooheon con sus palabras, Kang abrió la boca tiernamente—. Solo estoy
sorprendido. Entonces, gracias.
—...
—Gracias por pensar en mi cuando lo estás pasando mal, Jooheon.
El calor que vagaba por su rostro calentó un poco sus ojos, provocando
que la humedad se extendiera hacia abajo. Jooheon parpadeó rápidamente
y se mordió los labios. Obviamente era una voz amistosa, pero era difícil de
soportar ya que le traía un montón de recuerdos dolorosos. Siempre que
tropieza con obstáculos en su vida y piensa en él, su interior se vuelve
vergonzosamente suave.
—No te preocupes demasiado, ¿de acuerdo?
Las explicaciones que le siguieron a esto fueron sorprendentemente
sistemáticas. Ya había preparado una empresa de gestión con el contrato
con Heeju en mente y, aunque había varias películas y dramas para
ofrecerle de inmediato a su hermana, eso no era señal de alivió. Jooheon
negó con la cabeza en un instante.
—La situación es demasiado compleja ya. No van a dejarlo pasar
fácilmente, su agencia no la va a liberar así porque sí.
—El bufete de abogados responderá. Yeo Hee-ju puede concentrarse en su
trabajo principal mientras tanto.
—No Kang, no es un problema que se resuelva de esa manera. Mira, los
rumores son demasiado grandes ahora. La seguirán acosando con eso. ¡No
la dejarán jamás!
Su respiración corrió hasta el final de su barbilla, como una persona que
acababa de correr un maratón. Kang, que miraba a Jooheon con ansiedad,
se acercó con cautela, arrodillándose frente a Jooheon hasta quedar de
frente a él. Cuando la mano le sostuvo la rodilla, Jooheon jadeó y tembló.
—Dime...
—Um... Es Hwang Moo-chan. Hwang Moo-chan está... ¿Por qué sigue
siguiéndome?
Al final, si tenía que obligarse a dejarse llevar por alguien, Kang era mejor
que Moochan. En realidad, incluso lamentaba compararlos. Por eso se
comunicó con él, sabiendo que era un asunto más grande que todo lo que
podía cargar en las manos.
—¿Hwang Moo-chan? ¿Ese Hwang Moo-chan?
Kang también parecía impactado, debe haber sido un nombre que no
había escuchado desde hace mucho tiempo. Explicó la situación,
tartamudeando hacia un hombre que tenía una cara que preguntaba:
"¿Por qué de repente apareció ese nombre en la conversación?". Cuando
contó como Moochan llegó al café y le confesó que al parecer trabajaba en
la empresa de su hermana, sus ojos se volvieron tan oscuros que pudo
notarlo de inmediato. Jooheon, ante un rostro desconocido, juntó las
manos con asombro y se estremeció. Era un hombre que reaccionaba con
bastante sensibilidad al enredo que tenía con Moochan.
Jooheon se mordió los labios con una cara tensa porque el asunto era
urgente y no podía pensar en ello con normalidad. Su cabeza estaba en
varias cosas, al mismo tiempo.
—No había oído hablar de eso. Pero puedo mandar a realizar una
investigación.
—¿Para qué?
—Bueno, los sentimientos personales de Hwang Moo-chan también son un
problema. ¿Habías hablado con él antes? ¿Después de dejar este lugar
hace 7 años...?
—No lo hice.
Negó con la cabeza firmemente. Lejos de reunirse con él, nunca había
pensado tan siquiera en su nombre. La relación que tenían consistía en
enredarse por un tiempo después de la escuela. Solamente recuerdos de
haber sido acosado unilateralmente, pero sin tener más detalles.
Normalmente, después de ese tiempo… ¿No es común recordar al agresor,
pero olvidar el acoso por completo? Pero, cuando pensó en las palabras
que le dejó Moochan antes de salir del café, parecía como si la víctima
fuera él, no Jooheon.
—Bueno... Descubriré más sobre esa parte. ¿Qué pasó? ¿Cuál fue el
verdadero propósito? Cosas como esas, así que no te preocupes
demasiado.
—¿Qué tipo de propósito puede tener?
Todo tipo de emociones se derramaron sobre su cuerpo y la articulación de
la mandíbula se le llenó de una fuerza increíblemente espeluznante. Hubo
un sonido extraño producido por los dientes molares, apretándose lo
suficiente como para hacerle sentir un hormigueo, pero Jooheon ni
siquiera se dio cuenta del todo. Viviendo en la pobreza e incluso viviendo
sin sus padres, la posición de Jooheon en la escuela siempre fue una de
dos: Persona de lastima o presa invisible. La mayoría de los maestros y
niños lo aceptaban como si Jooheon ni siquiera existiera y algunos niños
que, si notaron a Jooheon, ocasionalmente lo trataban como saco de
arena. Ninguno de ellos le habría hablado con ningún otro propósito que el
de patearlo como si fuera una piedra que sobresalía mientras caminaban
por la calle. Entre ellos, Moochan fue implacable y se portó mal con él todo
el tiempo, pero nunca mostró ningún propósito especial. ¿No lo dijo ya?
Simplemente le hacía sentir bien molestarlo, de verdad que eso habría sido
todo. Porque la violencia no implica necesariamente una meta en
específico.
—Él era feliz siendo molesto. Era feliz pegándome e insultándome y no
puedo... No puedo aceptar que ahora escale hasta molestar también a mi
hermana menor. Heeju no está haciendo nada malo. Yo me fui, di a luz a
un niño en un lugar tan... Yo soy el que debería ser maldecido con todo lo
malo de este mundo. ¿Por qué Heeju es quién queda peor que yo?
Cuanto más continuaba, más rápida comenzaba a hacerse su respiración
y luego su barbilla estaba temblando. Aunque tenía prisa por calmarse,
era difícil hacerlo cuando sentía como si alguien le cerrara la nariz y la
boca al mismo tiempo. Kang, que sostenía todavía la pierna de Jooheon, se
levantó y se acercó a su cuerpo. Los brazos extendidos con urgencia
abrazaron a Jooheon... Y él pudo respirar lentamente solo cuando lo tomó
con fuerza y fue aplastado por su duro pecho. Sintió que la camisa de
Kang estaba toda mojada con sus lágrimas y un montón de fluidos de su
nariz. Sin embargo, a medida que su ropa se volvía más y más
desordenada, una respiración que no salió como se esperaba regresó a un
lugar oculto en su pecho y se volvió lenta y tranquila. Lo abrazó tan fuerte
que su nariz estaba presionando y hormigueando de dolor.
El solo hecho de poder reconocer esa situación incómoda demostró que la
condición de Jooheon había vuelto a la normalidad.
Tan pronto como se dio cuenta de eso, las lágrimas que habían brotado
con rabia se detuvieron en un instante. Intentó escapar con todas sus
fuerzas y después de un tiempo, volvió a estar en su lugar. Era irresistible
volver a su lado en busca de ayuda, pero no quería intentar encontrar
consuelo en los brazos que lo habían soltado la última a vez. Todo esto era
para el beneficio de Heeju, no para el suyo. Jooheon empujó el pecho de
Kang con rudeza, pero con bastantes minutos de retraso.
—Oh, no hagas esto. Yo...
Te odio.
Las palabras que quería decir no pudieron continuar y se desvanecieron
en su lengua. Jooheon torció los labios, los abrió un par de veces y luego
los cerró de nuevo. Su piel no era lo suficientemente gruesa como para no
pedir ayuda y en realidad, a quien realmente odiaba era a sí mismo, no a
Kang. Solo estaba, demasiado triste, asustado y confundido como para
poder actuar con calma. Lo necesitaba tanto, pero no quería ser atrapado
por él nuevamente. No sabía qué hacer con su toque o con sus ojos y
opinaba que sería lo mejor tenerlo lo suficientemente lejos de él como para
no hacerlo caer. Sin embargo, considerando su situación actual, era
imposible apartarlo por lo que Jooheon agarró con cuidado la camiseta de
Kang de nuevo a pesar de que lo apartó segundos atrás.
—No quiero que algo malo le pase a Heeju por mi culpa. Ayúdame, Lee
Kang. Si puedes ayudar... El caso es... Realmente haré por ti lo que sea
necesario.
Se expresó de forma bastante indirecta, pero el significado estaba claro en
sus acciones. Jooheon agarró la camiseta de Kang y volvió la mirada hacia
el suelo. No podía estar seguro de mirarlo a la cara sin sentir que podía
morir de la vergüenza. Kang suspiró antes de responderle:
—Cuando me enteré de Yeo Hee-ju, pensé mucho al respecto. Primero que
nada, sabía que estarías preocupado, así que intenté encontrar una
solución de alguna manera. Si pasa por una demanda, solo necesita un
buen abogado para salir adelante. Pero revivir la imagen de una celebridad
es otro asunto. Así que, yo no imaginé recibir nada de ti.
—Oh, sí, no es necesario. Es solo... Me gustaría poder darte algo a cambio.
—Entonces, si te pido un ejemplo… ¿Qué es lo que tenías en mente? Me
gustaría que fuéramos claros en serio esta vez.
—Eso es…
Fingiendo ser una buena persona y diciendo que no tenía la intención de
recibir ningún trato a cambio de lo que estaba haciendo por él, de pronto
Kang comenzó a hacer una voz increíblemente seria mientras le decía que
fuera más claro. La vergüenza que había intentado enterrar, surgió otra
vez, enrojeciendo su cara. Se sentía como una prostituta debido a lo que
estaba a punto de decir así que Jooheon se mordió los labios y luego
murmuró con una voz que parecía ser casi inaudible:
—Si tan solo resuelves este problema... Es verdad, en lo que respecta a mi
cuerpo, haz lo que quieras.
—Eso es bastante generoso.
—Piensa en lo que te gustaría y...
—Sí, entonces...
Podía sentir sus ojos largos y prolijos recorriendo su cuerpo y barriéndole
de arriba para abajo. Jooheon aguantó en silencio y se mordió los labios
por tercera vez sin decir una palabra. Es mejor pagar un precio claro por la
ayuda, de esa manera, puede trazar claramente una línea entre los dos.
Con eso en mente, a pesar de que habló sobre algo así de delicado,
Jooheon se puso tan increíblemente ansioso que solo consiguió hacer
chocar sus dientes. En ese momento, los comentarios que sobresalieron de
la boca de Kang fueron completamente inesperados:
—Vamos a casarnos.
—¿Qué?
—No importa cuánto lo piense, no hay otra forma de hacer esto. Tenemos
que revelar que Taeyang es nuestra hija. Eso puede acabar por completo
con los rumores.
—Es una tontería.
—Pensemos... Es casi imposible deshacerse de los rumores que ya han
surgido. No importa cuánto lo intentemos, no puedo pensar en una
respuesta que haga que todo el humo se disperse cuando estamos en una
chimenea. No es suficiente con simplemente afirmar que es una mentira.
Tenemos que darle la vuelta al plato por completo. Hacer que sea fácil de
creer, mezclando la verdad con una mentira apropiada.
—¿Y por qué nuestro matrimonio entra allí?
—El rumor dice que alguien dio a luz al hijo de un adinerado fuera del
matrimonio. Lo cual... Es cierto. La única diferencia es que quien se
embarazó no es Heeju. ¿Qué debemos hacer para que la gente crea que
siempre fue un mal entendido? Que no es Yeo Hee-ju, sino Yeo Joo-heon...
Solo tenemos que crear una historia que le guste más a la gente. Algo...
Romántico.
Continuaron las palabras que no sabía si se escuchaban como la
explicación de un plan o su manera de hacerlo llegar a algún lugar para su
propio beneficio. Dijo que, si Kang y él se casaban, enviarán
inmediatamente un artículo a los medios y realizarían una entrevista bajo
un medio de alta credibilidad. Se dijo que con solo revelar que Jooheon era
la persona que realmente se casó con el hijo del jefe de la Fundación
Seryong, la gente se daría cuenta de que todos los rumores que siguieron a
Heeju fueron causados por una confusión. Tenía bastante sentido, pero
Jooheon no podía asentir fácilmente con la cabeza. En el mejor de los
casos, pensó que le pediría que se acostara con él cuando estuviera en
celo, pero un matrimonio... Cuando era un niño inocente, soñaba con algo
tan grandioso como eso solo por el hecho de que, en realidad era muy
bonito. Pero ahora, cuanto más lo piensa... Solo puede opinar que es
estúpido.
—¿Te vas a casar solo porque quieres ayudarme? ¿No es un poco...?
—¿Por qué no quieres? Es una vida que no puedo vivir sin ti de todos
modos.
—Si tú no puedes, yo sí. ¿Por qué debería hacerte caso?
—Yeo Hee-ju, dijiste que querías ayudar a tu única hermana.
No había nada que decir. Jooheon mantuvo la boca cerrada todavía, pero
también la había torcido. Kang comenzó a pensar que su persuasión
estaba funcionando.
—No hay mejor manera de darle la vuelta al plato por completo que esto.
Yeo Joo-heon, piensa con cuidado. Cuando nos casemos, tu hermana
menor se convertirá en mi familia también y naturalmente estará bajo el
cuidado de todos nosotros. Ya sea Hwang Moo-chan o Entertainment, no
será fácil de tocar.
—No creo en ti. —A diferencia de Kang, quien habla racionalmente con
todo tipo de fundamentos, la respuesta de Jooheon fue como la de niño
enojado. Tal vez sea una declaración tontamente simple, pero fue la más
honesta de Jooheon, la que sentía fluir desde dentro. Kang ya tiene un
historial bastante estructurado de capturar el alma de Jooheon con todo
tipo de palabras y acciones dulces solamente para tirarlo a la basura
después. Aunque hubo un malentendido, nadie puede estar seguro de que
no habrá otros malentendidos en el futuro y si, además, esto le hace
perder la custodia de Taeyang... Solo por imaginarlo, su espina dorsal se
sacudió en un temblor espeluznante y Jooheon se tuvo que abrazar como
si tuviera muchísimo frío—. Y definitivamente pienso que solo mi cuerpo
estaría bien. No somos solo nosotros dos, ¿verdad? Tu familia seguramente
puede entender la complicada situación, pero no Taeyang. Todavía es una
niña, y no quiero confundirla.
—Si piensas en Taeyang, tienes que aceptar mi oferta aún más. Yeo Joo-
heon, no niego los errores que he cometido en el pasado y tampoco niego lo
estúpido que fui... Pero quiero dar la vuelta de esto de alguna manera.
Deseo ayudarte. Quizá no me perdonarás incluso si te salvo de cada mal
existente y lo merezco, pero eso no significa que nuestra niña deba pagar
por esto.
Trató de descartarlo de nuevo por ser ridículo, pero no pudo. Ha estado
tratando de alejarse de él, pero desde que conoció a Kang, sus
pensamientos han sido un terrible caos. Todos los insultos y heridas que
él había recibido de Kang siguen siendo una cicatriz definitiva, pero era
algo en lo que no tendría que quedarse. Es cierto que el padre de la niña es
Kang, y también es verdad que la niña tiene derecho a disfrutar del afecto
de ese hombre. A diferencia de Jooheon, que solo tenía a su hermana, los
miembros de la familia de Kang, incluidos hermanos, padres y abuelos,
eran incomparablemente diversos. Y como Jooheon creció como un
huérfano, conocía la importancia de los parientes mejor que nadie.
Y con solo cambiar de opinión, la niña puede disfrutarlo todo, a diferencia
de él.
En un instante, su vista se volvió borrosa y Jooheon levantó la mano y se
tapó los ojos. Sentía que sus párpados temblaban bajo sus palmas así que
mientras bajaba lentamente la cabeza, sus hombros naturalmente
redondeados hicieron que pareciera aún más pequeño que antes. En ese
momento, una mano grande y dura cubrió la de Jooheon, quien seguía
tocando sus ojos. Suavemente la apartó de allí y entonces, de un vistazo,
sus pupilas claras se revelaron y se enfrentaron a unos ojos
increíblemente profundos. A diferencia de los que han seguido a Jooheon
hasta ahora, estos tienen una extraña calidez.
—Si no me puedes creer, escribe un contrato prenupcial y anota todo lo
que te preocupa. Me acomodaré a ti tanto como sea posible. Incluso si nos
casamos, dormir justos está prohibido o la custodia te pertenecerá incluso
si nos divorciamos. Escribe todo lo que quieras escribir.
—De verdad, ¿escucharás todo?
—No voy a perderme nada. Si quieres que ese tipo vomite sangre, hazlo.
Escríbelo y yo lo haré por ti. Por supuesto que estoy hablando de esa
persona.
Por lo general, si una persona vomita sangre, ¿no muere? Jooheon estaba
bastante impresionado de Kang, quien hablaba sobre vómitos de sangre y
profesaba matar a la otra persona si se lo pedía.
Al final, Jooheon, que había estado contemplando durante mucho tiempo
sus ojos negros, finalmente asintió con la cabeza tan levemente que fue
difícil de reconocer.
—Fin del volumen 3—
CAPÍTULO 1 • VOL 4
“Mi familia se opuso completamente a que dijera la identidad de mi esposo.
Aunque tuvo a mi hijo, no lo acepté públicamente durante 7 años y no fue
sino hasta el momento en que mi niña entró a la escuela, que comenzó
este horrible y ridículo desastre. Me gustaría expresar mi gratitud a mi
esposo, que ha aguantado tanto valientemente y claro, a mi cuñada. Que
se ha convertido en un pilar fuerte a mi lado”.
Le echó un vistazo a la entrevista de Kang, publicada en un medio que era
bastante famoso por dar noticias de entretenimiento. Al final del artículo,
se agregó una nota que expresaba lo mucho que lamentaban la situación
de Heeju, quien había sido víctima de estos rumores por demasiado tiempo
sin quejarse nunca. La situación de Heeju era tan mala que Kang pidió
permiso a su familia para que hablaran en su nombre y dieran artículos y
entrevistas que pudieran secundar sus palabras. Y como lo había
prometido, la atmósfera se invirtió notablemente como si el plato estuviera
volteado desde el principio. Podía saberlo con solo mirar los comentarios
de la entrevista más reciente.
Jooheon, quien estaba feliz de leer tantas disculpas por el hecho de haber
criticado a Heeju en el pasado, cerró la ventana de los comentarios y miró
al hombre que permanecía todavía junto a él. Kang, que repentinamente se
puso de pie y se sentó de nuevo, giró a la derecha e izquierda, giró a la
izquierda otra vez y luego movió su pierna como si tuviera un tic nervioso.
Estaba allí, con una chaqueta pesada en pleno calor.
—¿Qué estás haciendo? Pareces un loco, solamente siéntate. No es la
primera vez que Taeyang te ve.
—Uh, ah. Sí, tienes razón.
Jooheon, que lo estaba escaneando de arriba para abajo, pronto volvió su
mirada hacia su teléfono móvil. La historia del matrimonio se envió
apresuradamente a todos los medios y personas importantes, pero en
realidad no se inició ningún tipo de procedimiento. El contrato prenupcial
que prometió Kang todavía contemplaba estas y otras disposiciones, pero
aún no se ha cumplido la condición principal de Jooheon. Primero tiene
que obtener el permiso de Taeyang para acercarse a ella y también para
tenerlo rondando junto a ellos cada determinado tiempo. Y dependía
enteramente de Kang obtenerlo por cuenta propia. Por esa razón, Jooheon
y Kang estaban sentados uno al lado del otro esperando a Taeyang en el
lugar donde el autobús escolar se detenía todos los días. Para ser precisos,
Jooheon era el único que estaba sentado. Aunque ya había visto a Taeyang
varias veces, Kang no podía quedarse quieto y actuaba siempre como un
perro esperando a que su dueño regresara de trabajar. Era normal, dado
que ahora debe revelar que él es el padre. ¿Y no debería Jooheon
aprovechar esto para revelar que en realidad es su madre y no su padre?
—¡Papá…! ¡Señor!
El autobús amarillo se detuvo lentamente en la parada, y tan pronto como
se abrió la puerta delantera, la niña se bajó del autobús bajo la atenta guía
del maestro principal. Parece demasiado feliz de ver a Kang.
—¿Te divertiste en la escuela, bebé? ¿Qué hiciste hoy?
—Es lo mismo de todos los días.
No hay profundidad ni interés en la respuesta que llega de boca de la niña.
Incluso estando en brazos de Jooheon, la cabeza de Taeyang se volvió
completamente hacia Kang así que tan pronto como la soltó, corrió hacia él
de inmediato. Ha pasado un tiempo desde la última vez que se vieron en el
café, pero parece que con haberlo conocido en el callejón bastó para que
entrara por completo en su corazón.
Aunque Jooheon se quejó demasiado debido a esto, estaba realmente
fascinado por el hecho de que la sangre de su padre la llamara de esa
manera todo el tiempo.
—Señor, ¿pr qué está aquí? ¿Viniste a mi casa para ver a papá?
—Estoy aquí para jugar contigo.
—¿En serio?
—Sí, pero no vamos a hacerlo en tu casa.
Como si este fuera el movimiento que ya tenía preparado, Kang inclinó la
espalda y miró a la niña atentamente para luego sacar tres tarjetas de su
bolsillo y entregárselas a ella. La niña tartamudeó y leyó las letras que
estaban allí:
—¿Membresía anual para el acuario? ¿Qué es una membresía anual?
—Siempre que Taeyang quiera ir al acuario, puede ir de inmediato
utilizando esta tarjeta. Ya no tienes que pagar.
—Entonces ¿podemos ir al acuario hoy para ver a los peces?
—¡Vas a ver peces, tiburones, ballenas y a la sirenita también!
—¡La Sirenita!
Aunque vio los ojos de la niña abrirse exageradamente, los ojos de
Jooheon estaban tan delgados como un hilo. ¿Cuántas veces al año quiere
ir al acuario si ya sacó una membresía? Como el primer paso era acercarse
más a la niña para no parecer tan agresivo, los tres acordaron salir
juntos... Pero eso no significaba que lograra deshacerse de todos los
sentimientos incómodos que tenía en su interior. Jooheon saltó del banco
y se acercó a los dos. Agarró una de las manos de la niña y tiró de ella
hacia él.
—Taeyang, no hables tan casualmente cuando estás con un adulto. Es un
acto malcriado ¿No recuerdas lo que dijo la tía Heeju?
—Pero estoy bien. Ha pasado un tiempo desde que nos conocemos y ya
somos amigos. ¡La tía Hee-ju puede ser su amiga también!
Aunque Heeju conocía la existencia de Kang, en realidad nunca se habían
conocido correctamente. Aun así, tan pronto como surgió la historia del
matrimonio con Kang, fue Heeju, quien dijo que estaba absolutamente en
contra. Fue entonces cuando tuvo que hacer un esfuerzo impresionante
para evitar que dijera algo extraño en la televisión que hiciera que Taeyang
y Kang no se pudieran acercar.
Ahora Kang sostenía la mano de Taeyang. Cuando la niña dijo que fueran
al acuario antes de que fuera demasiado tarde, caminaron en una línea
horizontal con tres manos, una al lado de la otra, hacia el auto. Fue
porque no podía soltar la mano de la niña o decirle a Kang que la soltara
en su lugar. Jooheon no pudo reclamar nada porque su bebé, que estaba
absolutamente emocionada por el "paseo familiar", comenzó a charlar sin
cesar en un estado de ánimo inexplicable.
—Las ballenas son las mejores entre los peces. Pero también hay delfines,
orcas, tiburones...
—A Taeyang le gustan mucho las ballenas. ¿Pero no son malos los
tiburones?
—Posiblemente lo son cuando es necesario. Por eso los tiburones tienen
demasiados dientes.
—Los delfines también tienen muchos dientes.
—Bueno, pero los tiburones tienen una personalidad más cruel.
—La orca sería mucho más cruel que el tiburón.
Jooheon, que estaba luchando por controlar los sentimientos que seguían
fluctuando terriblemente en su pecho, miró a Kang como si su
conversación le pareciera demasiado extraña. Aunque era agradable que
estuviera concentrado en la niña en lugar de en él. De hecho, Kang estaba
muy ocupado mirando a Taeyang con la cara completamente suelta en una
expresión que decía que se estaba muriendo de amor por ella.
—Pero los tiburones no son lindos y las orcas son muy lindas.
—Eso es verdad. La orca se ve bien de cerca.
—¡Eso es más genial! Si tu personalidad es dura y tu cara es demasiado
dura también, no hay un factor sorpresa.
—Pero en los humanos, es muy eficiente. La gente tiene cuidado si eres
intimidante desde fuera.
—¿De qué le estás hablando ahora?
Finalmente, después de escuchar el sonido de su voz, Kang dejó de hablar
y abrió la puerta trasera del auto. Después de acomodar a Taeyang en el
asiento de seguridad de niños preparado con anticipación y abrocharle el
cinturón, Kang se sentó en el asiento del conductor y Jooheon se puso
justo a su lado. El asiento estaba innecesariamente cerca, pero Jooheon
solo desvió la mirada hacia la ventana para evitarlo.
CAPÍTULO 2 • VOL 4
El recorrido por el acuario fue más divertido de lo que pensaba. Jooheon
también está allí por primera vez en su vida, por lo que fue difícil
concentrar sus ojos en un solo lugar. Cuando pasó por un largo túnel
submarino y encontró una beluga blanca sobre la pared acrílica que
rodeaba la enorme cavidad del edificio, la emoción que había presionado y
sostenido dentro de su pecho finalmente explotó. Mientras sostenía las
manos del niño con fuerza y abría la boca junto con Taeyang, sintió una
mirada desde un lado.
—¿Por qué me ves?
—Porque es algo muy lindo.
—¿Qué demonios estás...?
—Taeyang y tú...
—...
—Te pareces mucho a ella.
Jooheon miró fijamente a Kang, que hablaba descaradamente con una
mirada que se asemejaba demasiado a la de la niña. En realidad, ¿quién se
parecía a quién? Incluso antes de ir al acuario, pensó que la conversación
que tenían los hacía parecer como dos gotas de lluvia.
—¿Sabes? Los beluga hablan con un sonido ultrasónico, pero los
murciélagos también hablan con sonidos ultrasónicos. Entonces ¿el
murciélago y los beluga hablarán entre ellos?
—Bueno, hasta donde yo sé, los delfines tienen diferentes idiomas
dependiendo de dónde vivan.
—¿No tendría sentido, entonces, porque la Beluga que vive en el
Mediterráneo y los murciélagos que viven en Grecia están cerca unos de
otros?
—Es el mismo sonido, pero el medio es diferente. Los murciélagos usan
aire como medio para las ondas ultrasónicas y las belugas usan agua. Así
que parece difícil interpretarse los unos a los otros.
—Las belugas viven en el mar, pero como son mamíferos, descansan fuera
de las aguas.
—Cierto. Pasé por alto eso. Entonces ciertamente pueden escuchar el
sonido en el aire.
Jooheon parpadeó y los miró a los dos, emocionados y hablando de
historias sobre ondas con caras complejas que él no conocía bien. Si le
hubiera preguntando a él, estaba pensando en que no iba a poder
responder correctamente a las preguntas de la niña. Todo lo que venía de
la boca de Taeyang no era tan simple que digamos porque ya le gustaba
leer en idioma coreano y leer libros muy avanzados para su edad también.
Pero mientras observaba cómo Kang respondía apropiadamente con
conocimientos claramente científicos, se dio cuenta que su primer
pensamiento era tan cierto que incluso le hizo sentir dolor. El papá y la
bebé fueron fotocopiados de adentro y de afuera. Ocultó su amargura
inicial y caminó detrás de los dos "amigos cercanos". Mientras los veía
acercarse tan familiarmente, incluso pensó que era puramente su fuerza lo
que los había bloqueado todo este tiempo.
En ese momento, la niña que estaba mirando a su alrededor una y otra
vez, tiró de la manga de Kang y le susurró algo al oído. Entonces, el
hombre asintió de inmediato y la rodeó entre sus brazos.
—No vayas a caer.
A Jooheon le sorprendió el movimiento tan repentino, pero en un instante,
la niña que estaba en brazos de Kang se echó a reír con todas sus fuerzas.
Taeyang ya tiene siete años y se encuentra entre los niños más altos de su
edad. Ha pasado mucho tiempo desde que montó en los hombros de
alguien y, sin embargo, no parecía ni un poco nerviosa. Tal vez porque
estaba sobre Kang. La niña, emocionada, gimió y miró hacia atrás. Su
pequeño rostro estaba rojo y sus ojos increíblemente brillantes.
—¡Papá, mira esto! ¡Soy la más grande del mundo! ¡Más grande que papá!
—No sacudas tu cuerpo de esa manera, es peligroso. Lo siento, ella debe
ser pesada así que tu cuello...
—No es difícil. Taeyang debería ganar más peso. ¿Debería comprar
palomitas de maíz para ayudarte a hacerlo?
—¡Sí! ¡Y un helado!
Colgó una canasta de palomitas de maíz con forma de delfín alrededor de
su cuello, un helado en una mano y un globo de helio del tamaño de su
cuerpo en la otra y luego, Taeyang descendió para poder comer más
fácilmente. Se preguntaba si estaba haciendo eso para intentar agradarle
más a la niña, pero Jooheon cerró la boca y no lo comentó. Sin embargo,
en el último tramo del acuario la tienda de souvenirs fue un gran
problema. Jooheon miró a Taeyang con un rostro bastante molesto. Ya le
habían comprado un globo hace un rato y ahora estaba abrazando a dos
muñecos grandes que parecían demasiado pesados como para que sus
bracitos los pudieran sostener. Sacó sus labios, hizo un puchero y miró a
Kang.
—Taeyang, solamente tienes que elegir uno de los dos. Deja uno.
—...
—Ya te compraron un globo antes. Además, son dos muñecos idénticos.
—No son los mismos... Esta es una beluga y esta es una orca.
—Ambos son ballenas.
Pero la niña solo hacía pucheros y no respondía en absoluto a él. Sin
embargo, en lugar de dejar uno de los peluches, pudo ver que lo abrazaba
todavía con más fuerza. Puso los ojos chiquititos y miró a Kang otra vez
hasta ocasionar que Jooheon tragara un suspiro que le llegó hasta el final
de la garganta. Kang, junto a él, parecía decirle que fuera un poco más
suave con ella y que le dejara conservar los dos peluches, pero levantó la
mano y lo detuvo antes de que lo comenzara a sermonear. Jooheon conoce
su deseo de quedar bien con la niña, pero no le están dando una buena
educación comprando todo lo que ella quiera. Jooheon se cruzó de brazos
e hizo una expresión más estricta.
—Yeo Taeyang. Elige rápidamente uno de los dos. Piensa cuidadosamente
y suelta el otro ¿Cuál quieres más?
—...
—Es inútil mirarme. Papá solo quiere que lleves uno. Ya lo he dicho
muchas veces.
De pie, todavía junto a él y sintiendo como si lo estuvieran regañando
también a él, Kang, que no tenía ni la más mínima idea de lo que hacer,
extendió la mano, agarró algo y se lo entregó al niño. Eran dos muñecos
grandes y ahora le había dado un pequeño muñeco de delfín rosado. Le
había dicho que eligiera uno de los dos peluches, pero va y le pone uno
más. Mientras miraba hacia Kang, Jooheon apretó los dientes y susurró
para que el niño no los oyera.
—Lee Kang, ¿qué estás haciendo ahora? Trato de enseñarle algo a mi hija.
—Bueno... La orca es la mamá, el Beluga es el papá, así que el delfín rosa
es el bebé. Son una familia. Si lleva uno, los demás estarán tristes sin
importar a cuál elija. No podemos simplemente llevar uno.
—¡Cierto! ¡Son familia así que deberían ser siempre tres! ¿Verdad que sí?
Papá.
Taeyang bajó la voz para ver si su papá había aceptado esto... Pero
Jooheon solamente se tocó la cabeza porque comenzaba a tener un dolor
inminente en la frente. Al final, después de que le prometieran que esta era
la última vez que compraban tantas cosas, asintió con un rostro reacio. La
niña abrazó a Kang con vítores y Kang la abrazó también, con un rostro
orgulloso. Jooheon tenía la cara arrugada hasta el extremo.
✤✤✤✤✤✤
—Todavía es muy difícil escoger un regalo para darle.
—¿De qué estás hablando?
La niña, cansada por tanto correr en la tienda de regalos después de
recorrer los grandes caminos del acuario, se quedó dormida de camino al
estacionamiento. Kang llevaba a la bebé entre los brazos junto con el globo
de helio, y toda la familia de muñecos con forma de ballenas estaban a
cargo de Jooheon. Cuando Taeyang dejó de hacer ruido, no hubo mucha
conversación entre los dos así que llegó el momento de caminar en
silencio... Hasta que salió esa extraña oración.
—Porque mi corazón me decía que comprara toda la tienda de souvenirs
para ella... Pero no lo hice porque pensé que te ibas a enojar.
—... El problema no es que me enoje o no me enoje. Es porque no es bueno
para la niña darle tanto tan rápido.
—Tienes razón, está bien. Así que la próxima vez sería mejor ir a ver
ballenas reales al mar.
En ese momento, Jooheon se ahogó con la saliva y no pudo responder
apropiadamente. Probablemente porque hay innumerables cosas que
pensar al respecto. ¿No iba a preguntarle al menos si estaba bien llevarla
al mar? ¿La iba a secuestrar y ya o qué?
—Lo preparé pensando en ello, pero no sabía que a Taeyang le gustaría
tanto. ¿Es porque el mar está en su nombre? Me gusta mucho.
—¿...Cómo supiste?
—¿Qué?
—Que Taeyang significa mar.
Le preguntó como si estuviera susurrando. El significado de la palabra
Taeyang es tan claro que la mayoría de las personas piensan que significa
sol. Lo era aún más porque había ocupado caracteres chinos muy
comunes para escribirlo.
—El nombre del café está conectado a mi nombre... Una vez te lo expliqué
cuando íbamos rumbo al departamento.
—...
—Mi nombre significa río. El río fluyó y llegó al mar. Cuando combinas
esos caracteres, aparece Taeyang.
—... Taeyang nació en Gimhae. Por eso puse el mar en su nombre. Quiero
que sea una gran persona, como un gran mar. No hay otro significado.
—Cómo sea, muchas gracias.
—Te estoy diciendo que...
—Gracias de todos modos.
—¿Por qué diablos me das las gracias si te estoy diciendo que...?
—... Por pensar en mi incluso cuando no deberías.
—... No lo hice así para escuchar gracias. No digas gracias.
—Lamento agradecerte entonces.
Jooheon giró y cerró la boca ante la tierna voz que se sentía acuosa.
Incluso el pasillo que conducía al estacionamiento estaba iluminado por
los colores azules típicos del acuario... Y el sonido de un pequeño ronquido
se quedó entre las dos personas que caminaban en silencio otra vez.
CAPÍTULO 3 • VOL 4
Taeyang y Kang se acercaron sorprendentemente rápido. Parecía ir al
jardín de niños bajo el título de: "Instructor en formación." Así que, tan
pronto como la niña llegaba a casa, estaba ocupada contando historias
sobre cómo aprendió a montar a caballo, como aprendió arte y como
jugaban todos juntos en el jardín.
Heeju, que ya odiaba demasiado a Kang, se volvió aún más feroz cuando
fue expulsada de la prioridad de su sobrina... Como saludo y persuasión a
Heeju, Kang fue a la casa de Jooheon con alcohol de alta calidad, carne de
res coreana y una canasta de frutas exóticas. Había varios tragos en la
casa y, cuando la escena en la que Kang intentaba comprarlos con
productos ya no era rara, una nueva película de Heeju entró en escena
para colocarse como la cereza del pastel... Y hoy, ya un poco más a favor
que en contra, llegó el día en que Taeyang finalmente conocería a la familia
de Kang. Ellos dicen que Kang es el verdadero padre de la niña y que
Jooheon y Kang pueden casarse pronto si lo desean así. No había dicho
nada, claro y, sin embargo, la familia de Kang ya había acordado que era
cierto que la sangre y la carne de Taeyang eran iguales a los del hombre
que sería su heredero y que tenía todo el derecho a reunirse con ellos.
Entró en el coche que Kang había mandado frente a su casa. El vestido
que llevaba Taeyang se colocó cuidadosamente en el asiento para no
arrugarse. Fue la ropa que compraron al recorrer deliberadamente los
grandes almacenes y por supuesto, fue visualizado completamente para el
día de hoy. Jooheon también utilizaba un traje que rara vez se ponía.
Aunque no llevaba corbata, su cuello estaba tan tapado que soltó un botón
más.
—Papá, no te ves educado cuando desabrochas el botón.
—¿Dónde aprendiste a decir eso?
—El señor Kang me enseñó. También me habló de caballos salvajes
mientras montaba a caballo en el jardín de niños, y...
—¿Cómo surgió la historia de los caballos salvajes cuando hablábamos de
botones?
—Taeyang también aprendió sobre los tomates rojos.
Jooheon, quien levantó los ojos con fiereza ante una nueva historia sobre
tomates rojos, lentamente quitó la fuerza de sus movimientos y suspiró
terriblemente fuerte. Fue Taeyang, quien una vez se enamoró de los Tres
Reinos. Un dibujo animado sobre caballos y princesas comiendo tomates
rojos. Por lo tanto, no era inusual que pensara en todo eso tan rápido y
con tanta emoción.
—¿Por qué hablas de tomates rojos, pero es una locura desabotonarme?
—Lo siento.
Miró a Taeyang, detrás del asiento del copiloto. No era mentira ni
exageración decir que podía ver el brillo de las estrellas en sus ojos
mientras hablaba de caballos salvajes y nuevos hechos que aprendió
gracias a Kang. Las historias que Jooheon no conocía y no le interesaban,
como que la raza de tomates rojos es más bien llamada Hanhyeolma y que
Turkmenistán era su país de origen.
Pasó mucho tiempo antes de que se diera cuenta de que el paisaje fuera de
la ventana del automóvil era increíblemente constante. Los altos muros de
piedra sobre los que se levantaron las tejas continuaban por toda la vereda
y cuando finalmente llegaron al final de la cerca, la puerta se abrió para
ser desalentadora con solo mirarla. Era una atmósfera que seguramente lo
hubiera hecho caer de rodillas si no hubiese estado todavía en un
automóvil. Con un trago de saliva, Jooheon barrió suavemente su cuello
todavía congestionado.
CAPÍTULO 4 • VOL 4
Fue el olor a aceite lo que la despertó.
Hay un montón de sensaciones inusuales que son sorprendentemente
diferentes a cuando abre los ojos en cualquier otro día. Es como si
estuviera esperando el sonido habitual de la alarma, aunque nunca llega.
Woojoo todavía estaba acostada en la cama, solo parpadeando y
parpadeando hasta que de pronto se levantó de un salto y comenzó a
mirar el reloj que no se quitaba nunca de la muñeca. Se dio cuenta muy
tarde de que no estaba durmiendo en su apartamento. En realidad, había
una razón especial para pasar la noche en la casa de sus padres. ¡Y por
poco lo había olvidado! Ella llevaba todavía pijama y calzaba pantuflas
cuando bajó.
—¿Cómo estás? ¿Dormiste bien?
—Ah, demonios... Ya pasó un buen tiempo desde que la casa ha estado así
de llena. No sé cómo sentirme al respecto.
Y miró alrededor de la cocina detenidamente, fingiendo no ver a su madre
observándole con detenimiento desde la esquina. Los empleados estaban
ocupados preparando la comida y la mujer no dejaba de batir. No era una
fiesta, era solo... Un día festivo. Había carne frita, Japchae y costillas a la
brasa. Las bolas de masa estaban siendo preparadas por un grupo de
personas que habían contratado con una semana de anticipación y había
un montón de muslos de res empanizados con harina. Junto a la vaca,
hay gulbi seco y pegajoso y del otro lado, muchos otros alimentos
enlatados y frescos también. La sopa de algas y la sopa de huesos de res
estaban hirviendo en dos grandes barriles que solo se podían mirar al
colocarse de puntitas.
Durante las vacaciones, cuando los miembros de la familia se reunían
para saludar, el nivel de preparación de algunos alimentos era tan
exagerado que daba un ambiente festivo... Ahora, sin embargo, solo se
trataba de una pequeña reunión casual por lo que no sabía el motivo por
el que este intenso olor grasiento había comenzado a llenar toda la casa
desde tan temprano. Woojoo miró alrededor de la cocina una vez más y se
rascó la mejilla con un rostro tembloroso.
—¿A un niño de siete años le gusta esto?
—Le pregunté a Kang y a la bebé le gusta la comida coreana.
—Si lo que le gusta es la comida coreana, ¿no sería mejor hacer
Tteokbokki?
—No, no, el Tteokbokki es muy condimentado para un bebé.
Woojoo, quien negó ante la selección de un menú tan completo, se volvió
hacia las palabras de su madre y la miró atentamente tras descubrir lo
emocionada que en realidad estaba. A lo largo de los años, nunca había
visto un rubor como ese en su rostro. Parecía que la niña tenía el poder
suficiente como para hacer que su madre, que no entraba a menudo en la
cocina, estuviera sacando todas sus antiguas recetas y poniendo en orden
su habilidad con las manos.
—No estás haciendo sopa de algas para Jooheon, ¿verdad? La niña ya
tiene siete años, mamá.
—¿Crees que la sopa de algas solo es buena después de tener un bebé? Es
deliciosa en los cumpleaños y también es deliciosa en los días buenos. Una
comida muy nutritiva... Y, además ¿qué tiene? En ese entonces no había
nadie que lo cuidara, pobrecito. Es bueno si se lo come ahora.
—No lo vayas a hacer sentir incómodo.
—Por supuesto que no. Me dijeron que les gustan los huesos de res, así
que ayer fui a Majang-dong y compré crisol y un manojo de rabos. No
estoy exagerando cuando digo que el señor Kim lo hirvió durante toda la
noche. ¿Te gustaría probarlo para decirme que tal?
Sin una respuesta, negó con la cabeza y se apartó. No porque no
entendiera el motivo por el que su madre estuviera tan feliz, por supuesto.
Hace mucho tiempo, Kang colapsó en el salón donde sería su examen final
sin previo aviso y, después de no saber el nombre de la enfermedad que lo
estaba matando, finalmente se le diagnosticó: "Síndrome de anomalía de
feromonas". El llamado "enlace". Es en realidad una enfermedad muy rara
así que, sin conocer la causa exacta, también fue difícil precisar el objeto
del enlace y el tratamiento a seguir... No es nada agradable para un padre
interrogar a todos los Omegas que se han acostado con tu hijo después de
descubrir que no eran solamente un par, sino cientos. Sin embargo,
desafortunadamente, ninguno de ellos era el enlace. Y eso era raro porque
en la mayoría de los casos la unión se realiza en la cama. Además, pocas
personas tenían esta enfermedad en el mundo por lo que se reveló muy
poco sobre ella. Casi nada. Originalmente, el número de Alfas y Omegas es
menor que el de los Betas y los Alfa dominantes son todavía más reducidos
que eso.
Kang era el querido nieto de su abuelo, pero antes que eso, era el amado
hijo de su padre y de su madre. Y en el momento en que su único varón
cayó en una enfermedad irreparable y no pudo garantizar el futuro, la casa
se descontroló. El sucesor enfermo, el abuelo muy viejo y Woojoo en shock
al ver que su hermano menor, el que siempre la había tratado con frialdad
hasta ahora, perdía el conocimiento frente a ella y convulsionaba hasta
ocasionar que no pudiera salir de la sala de cuidados intensivos por un
largo tiempo. Fue un momento en el que todos estaban en silencio,
atrincherados el uno junto al otro, como si estuvieran en un funeral.
Woojoo miró a su madre con una nueva perspectiva. Sus mejillas estaban
adelgazadas, pero parecía mucho más joven que antes debido al
enrojecimiento y a esos ojos brillantes. Era una mirada que no había visto
en mucho tiempo.
—¿Y papá?
—Fue a Seonsan temprano en la mañana, con el abuelo. Me prometió que
volvería a tiempo.
Woojoo, cuya expresión se había endurecido otra vez, entrecerró las cejas.
¿Qué irán a hacer a ese lugar? ¿A su padre se le habría ocurrido ir a
Seonsan para hacer la tumba del abuelo ahora que tenía hijo otra vez? De
todos modos, es un anciano pequeño y él es un hombre cruel que sigue
viendo por sus propios intereses... Pero la queja no salió de su boca.
No hace mucho, Kang anunció que había encontrado al objeto de su
enlace y que se casaría con él. Además, también anuncio que tenía una
niña. Su madre rompió a llorar y su padre se sonó la nariz mientras lo
miraba con los ojos rojos. Hasta el abuelo sacó un pañuelo y se limpió los
párpados húmedos, fingiendo secarse un sudor inexistente. Todo lo que le
dijeron era que debía estar agradecido con Dios, o con las bendiciones de
sus antepasados, ir y venir en silencio como penitencia y planear un
futuro que antes veían apagado.
El artículo de la boda se daría a conocer de inmediato, pero, en realidad,
todos asintieron sin una sola palabra de insatisfacción cuando Kang dijo
que procedería lentamente para que la niña
pudiera aceptarlo.
Intentando no pensar en el pasado, Woojoo tomó un trozo de carne, se lo
metió en la boca y se chupó la grasa de los dedos. Originalmente, un gran
trozo de carne se extendía y se cubría con agua y claras de huevo, pero
hoy se sirve en tamaños pequeños para que se pueda comer en un solo y
rápido bocado. Probablemente sea el esfuerzo por hacer que la niña coma
con facilidad y no se sienta incómoda... Es sorprendente cuánto poder
puede ejercer un niño para cambiar la atmósfera de una casa.
✤✤✤✤✤✤
A diferencia de las enormes mansiones donde solían vivir los ricos, la casa
de Kang era un lugar de un solo piso. Sin embargo, era tan grande y tan
increíblemente ancha que su escala no se podía medir de un solo vistazo.
Desde el momento en que salió del auto, Jooheon trató de cerrar la boca
que se abría constantemente mientras caminaba detrás del hombre que lo
estaba guiando hacia el escalón principal. Taeyang, de pie en medio de
Kang y Jooheon, tomando ambas manos y caminando con pasitos muy
lentos, estaba mirando a su alrededor con los ojos bien abiertos.
—¡Eres rico!
—No lo soy, pero mis padres y mi abuelo son ricos.
—¿Ustedes son diferentes?
—Muy diferentes.
Mientras mantenía una conversación con la niña, el hombre que caminaba
adelante de ellos, se detuvo y se hizo a un lado. Frente a él, había una
puerta corrediza cubierta con papel opaco para ventanas. Antes de que
abriera, miró a Jooheon.
—¿Estás listo?
—No.
—¿Cuándo crees que lo estarás?
Cuando las palabras de Kang volvieron a él con una voz abrumadora, sus
ojos se abrieron de una forma exagerada y luego parecieron ponerse
borrosos. El rostro sonriente que tenía adelante no era diferente al de su
adolescencia, por lo que cuando abrió la puerta de par en par, Jooheon
perdió las palabras... Y luego se sorprendió lo suficiente como para saltar.
—Dios. ¿Qué es eso?
—¡Es una orca!
La casa es de un piso, pero la altura del techo es impresionante. Y algo
parecido a un fósil de dinosaurio colgaba de unas enormes vigas de
madera. Eso fue lo que vieron tan pronto como abrieron la puerta
corrediza, así que se sorprendió un montón e incluso se preguntó si
habían llegado a la dirección correcta. Mientras Jooheon intentaba calmar
su corazón, la niña dio un paso adelante sin miedo y se acercó al fósil para
gritar que era una orca. Pero no importaba por donde lo mirara, son
huesos como los de una ballena.
—Lo vi en el acuario. Aunque la cara de la orca parece redonda, la mayor
parte está llena de grasa por lo que los huesos se ven así. Papá, mira.
El dedo de la niña se estiró y señaló el área que aparentemente era la cara
de la orca. Jooheon miró la larga columna debajo de ella con un rostro
cansado y luego volvió los ojos hacia su lado derecho. Kang parecía tan
confundido como lo estaba él.
—¿Qué pasa?
—No, nada... Es que... Bueno, es un poco extraño.
—¿No es tu casa?
—Lo es, pero... —Kang, que miró dentro de los huesos de la orca con un
rostro sombrío, pronto guio a Jooheon y Taeyang directamente al interior—
. No importa.
Mientras caminaban por un pasillo largo, el olor a comida pasó
repentinamente por su nariz así que, cuando se percató del fragante olor a
aceite caliente y vegetales, el estómago de Jooheon comenzó a quejarse
tanto que le hizo recordar que no había comido nada para el desayuno.
Al final del pasillo, una nueva puerta corrediza se abrió antes de que
llegaran frente a ella. Quien abrió la puerta desde adentro, fue Woojoo así
que Jooheon, medio asustado y medio nervioso, tragó saliva mientras
miraba su rostro joven con una ligera sonrisa temblorosa. Estaba a punto
de babear, ya fuera por oler la comida o porque había olvidado tragar
saliva.
—Jooheon, bienvenido. Taeyang, princesa, hola. Tanto tiempo sin verte.
—¡Hola!
Ella la saludó con una voz fuerte y extendió las manos para juntarlas con
las de ella. Por otro lado, Jooheon no estaba completamente seguro de que
su voz saliera bien, por lo que solo inclinó la cabeza en una reverencia
profunda. Cuando la voz de la niña resonó, escuchó un bullicio desde
adentro y otras personas salieron con cuidado y asomaron la nariz desde
detrás de la pared. Por supuesto, con solo mirarle las caras pudo darse
cuenta de que eran miembros de la familia de Kang. Probablemente eran
sus padres y su abuelo. Jooheon rápidamente volvió la mirada al suelo y
bajó la cabeza una vez más. En ese momento, sin embargo, un brazo se
envolvió alrededor de los hombros de Jooheon para darle soporte.
—Estamos aquí.
—Sí, bienvenidos.
—Ven aquí con nosotros. ¿Aún no has comido?
—¡Hola! ¡Soy Yeo Taeyang!
—Tú eres nuestro pequeño solecito, ¿eh? Pareces muy inteligente.
—Ah, eres muy bonita. ¿Ya quieres ir a comer? Te gusta la comida
coreana, ¿verdad? Por eso la preparé toda para ti.
—Pasa Jooheon, anda. También hay mucha comida para ti.
Jooheon estaba un tanto confundido por tan inesperada hospitalidad.
Pensó que podría estar incómodo al principio, pero no era de esa manera.
Kang y su familia han estado tratando de encontrar a la persona que se
enlazo con ese hombre durante mucho tiempo así que, aunque Jooheon es
una persona necesaria para Kang, pensó que no estarían del todo felices
con su visita. Sin embargo, los miembros de esa pequeña familia, los que
rodeaban a Jooheon, le dan la bienvenida sinceramente. Al menos en
apariencia. Si Kang no lo hubiera sostenido con tanta firmeza, podría
haberse derrumbado de la sorpresa. ¡Jooheon ni siquiera se dio cuenta de
que estaba caminando hasta que el escenario se comenzó a mover! En un
momento, se sentó en una silla y lo acercaron a la mesa casi empujándole.
Se colocaron candelabros por todo el lugar y sobre la mesa decorada con
flores, se posicionó la comida y un montón de platos de porcelana. Era un
paisaje que Jooheon nunca había visto antes, nunca había tenido una
comida así en la vida porque jamás lo habían invitado a comer en primer
lugar. Tampoco había visto antes que se sirvieran dos tipos de sopa.
Jooheon miró el arroz blanco, la sopa de algas y la sopa de huesos de res
colocados uno al lado del otro. Luego, hubo un sonido de traqueteo al
sostener una cuchara y cuando miró de nuevo a Taeyang, ya estaba
sosteniendo unos palillos y tocando la carne al vapor para comenzar a
comer. Jooheon se sorprendió y apretó el brazo de la niña.
—Taeyang, eso no se hace. Tienes que dejar que los adultos lo coman
primero y luego Taeyang ya puede comer.
—Está bien, no te preocupes. La bebé puede comer lo que quiera.
Era una voz profunda y poderosa. A diferencia de los otros miembros de la
familia que han estado hablando con Jooheon y Taeyang sin descanso
hasta ahora, el anciano solo había dado un paso discreto hacía él antes de
sentarse de nuevo. Miró para arriba con cuidado y observó una única vez
la cara del hombre mientras se estremecía debido a lo imponente que
todavía era. El anciano levantó la cuchara en alto y la agitó como si
quisiera decir algo más.
—Coman tranquilamente.
—Ah, muchas gracias.
Seo Joo-heon también tomó la cuchara y sonrió. Se preguntaba qué comer
o por dónde empezar, pero no tenía el valor suficiente como para extender
su brazo muy lejos así que primero sumergió la cuchara en el tazón de
sopa que tenía más cerca.
—Oh, te gusta la sopa de huesos de res. ¿Verdad?
—...
—Tiene cola de vaca hervida y crisol. Hice mucho así que puedes llevártelo
a casa más tarde.
La madre de Kang estaba mirando a Jooheon con ojos brillantes y con la
barbilla apoyada en la mano derecha, como si no tuviera ninguna
intención de comer hasta que él lo hiciera primero. Jooheon miró
cuidadosamente a la familia del hombre, sentada al otro lado de la mesa.
Aunque la madre de Kang fue demasiado explícita, las otras personas
también estaban ocupadas mirando a Jooheon y Taeyang en lugar de
comer de sus tazones. Era obvio de quién provenía la información de que
le gustaba la sopa de huesos de res, así que a la última persona a la que
dirigió su mirada, fue a Kang. Claramente una mirada aguda.
Puso un trozo de costillas en el tazón de arroz de Taeyang, y luego Kang,
que estaba mirando por encima del tazón de arroz de Jooheon, captó su
mirada y dio un brinco.
—Um... Bueno, ¿qué es ese hueso de ballena en la entrada? No lo tenían la
última vez que vine.
—Oh, eso...
—Amo a las ballenas. —Los ojos que estaban fijos en Jooheon y Taeyang
estaban enfocados ahora en un lado. La persona que dijo esto también
cambió su expresión, pero seguía comiendo con una figura todavía
profunda—. Son interesantes.
—Papá, al señor le gustan las ballenas. A Taeyang también le gustan las
ballenas.
La niña se inclinó hacia Jooheon y susurró esto con una voz muy bajita,
pero todos en la mesa la habían escuchado. Era grande, pero no lo
suficiente como para controlar hábilmente la forma en la que modulaba.
Los ojos de la gente vuelven a brillar y se van en dirección a Taeyang por
tercera vez en el día. El anciano dejó de comer y tomó una servilleta para
limpiarse la boca.
—El decorado en la entrada es el esqueleto de una orca. ¿Te gustan las
orcas?
—¡¡Me gustan mucho!!
—Uno de los principales depredadores del mar. Fuerte y rudo, aunque se
vea lindo. Taeyang debería ser así.
Jooheon no mostró mucho interés en el flujo inesperado de la
conversación, pero las caras de Woojoo y Kang estaban arrugadas como si
hubieran masticado un insecto. Incluso sus padres parecían temblorosos.
El anciano continuó la conversación sin preocuparse por ello:
—¿Taeyang no quiere ser una orca?
—¡Sí quiero!
—Entonces tienes que comer más y crecer más también. Anda.
El flujo de la conversación era muy extraño así que se preguntó si este era
el estilo de bromear del hombre por lo que Jooheon, intentó reír
torpemente. Lo intentó de verdad. Sin embargo, cuando descubrió que la
cara de Kang todavía estaba distorsionada, realmente se preguntó que
estaba mal o si es que había dicho algo inapropiado. La buena noticia era
que las palabras del bisabuelo de Taeyang la motivaron y la velocidad de
cucharear aumentó considerablemente. Era una niña quisquillosa, pero
comía mejor de lo habitual porque había mucha comida deliciosa en la
mesa. Los familiares de Kang, que la miraban con una sonrisa en el rostro,
se peleaban por ponerle guarniciones en su cuchara cada determinado
tiempo así que la niña solamente comenzaba a mover la cabeza para un
lado y para otro y se tragaba las cosas conforme se las entregaban. Una
vez y otra vez hasta que Jooheon comenzó a preocuparse.
—Aunque esté delicioso, mastica lentamente y traga. Si comes con prisa,
te vas a sentir mal.
Mientras vertía agua en su taza y susurraba este pequeño regaño, la niña
asintió y dijo algo inesperado:
—Hubiera sido bueno si la tía Heeju también viniera. Lamento que solo
comamos cosas deliciosas sin ella.
—Hoy es el día en que la familia de Kang quiere conocerte así que...
—Pero la tía Heeju es tu familia, así que puede venir cuando tenga ganas
de hacerlo.
Y allí fue cuando no pudo responder nada más porque se quedó sin
palabras. Una respuesta en nombre de Jooheon llegó junto con una tos
leve. Fue el abuelo de Kang.
—Así es. La próxima vez, sería mejor que viniera toda la familia y que te
sentaras junto a tus suegros. Así es como hacemos las cosas aquí.
El nombre de "suegros" era tan desconocido que le hizo temblar. En
realidad, sintió que su espalda se mojaba de sudor y que sus dedos
hormigueaban... Había estado tratando de pensar que todo esto era solo
un lugar para Taeyang, un acto para presentarla con los parientes que
podían apoyarla en su vida futura. Pero como Jooheon accedió a casarse
con Kang, rápidamente se dio cuenta de que también era un lugar para
que él saludara. También eran, su familia.
Los granos de arroz se sintieron como arena, por lo que no tragó bien la
siguiente vez. Finalmente, llegó el momento de que Taeyang lo comiera así
que desvío la atención a su pequeña carita. El cuenco de costillas al vapor
fue empujado un poquito en su dirección hasta que alguien lo detuvo.
—No solo cuides al bebé, también escucha a tu propio cuerpo. ¿No se
ajusta a tu gusto? Escuché que tanto a la bebé como a Jooheon les
encantaba la comida coreana, pero tal vez debí hacer algo más...
—No, es muy delicioso. Me gusta la comida coreana. Y como es mi favorita,
creo que mi hija no tuvo más remedio que adaptarse.
—De ninguna manera. Al ver que la bebé lo come todo tan bien, se puede
notar con que cuidado la crio Jooheon durante todo este tiempo. Los niños
se vuelven quisquillosos a veces, es lo normal. Pero no es culpa tuya.
—No, en realidad no lo es tanto. Taeyang ha sido muy linda desde que era
chiquita. Come todo muy bien.
Jooheon bajó la cabeza ante las palabras que lo estaban elogiando.
Aunque hizo lo mejor que pudo mientras criaba a su bebé, de acuerdo con
los estándares de esta familia, nunca podría decir sinceramente lo mal que
lo pasó sin que le dedicaran una mirada extraña o terrible. La madre de
Kang, que vio que el rostro de Jooheon se ponía rojo, solo sonrió en
silencio.
CAPÍTULO 5 • VOL 4
Cuando terminó la comida, todos decidieron pasar directamente a la sala
de estar. Se levantaron y caminaron lentamente, pero el abuelo se acercó a
la niña casi de inmediato. Taeyang giró el rostro y miró a Jooheon, él
sonrió y asintió con la cabeza como si estuviera dándole su permiso, así
que ella se acercó a su bisabuelo también... Pero antes de que las dos
manos se tocaran, Kang rápidamente agarró la mano de Taeyang y dijo:
—La tuya es una mano que todavía no ha tomado así que, puede tenerte
algo de miedo si lo haces con tanta brusquedad.
—Este chico...
La voz mezclada con ira se enterró rápidamente en risas pequeñas.
Mientras Jooheon, que la estaba mirando con atención, la seguía
lentamente, alguien tiró un par de veces de la manga de su camisa y lo
detuvo... Mirando hacia atrás con sorpresa, descubrió a la madre de Kang
a su lado y mirándolo con una sonrisa educada.
—¿Me ayudas a preparar el postre?
—Ah, sí.
La mano que sostenía su ropa descendió silenciosamente y agarró ahora
los dedos de Jooheon con bastante cuidado. Sus manos eran lo
suficientemente pequeñas y delgadas como para perderse en las suyas y,
además, estaban sorprendentemente calientes también... Pero en lugar de
preparar el postre, la madre de Kang llevó a Jooheon a un lugar que no era
la cocina. Después de caminar un rato por el pasillo, subió un poco las
escaleras y abrió la puerta corrediza que daba a una sala de estar bien
decorada. Como sugirió la madre de Kang, sacó una silla y le pidió que se
sentara hasta que terminaron uno al lado del otro, no de frente.
—¿Te sorprende que no vayamos a preparar nada de comer? Lo siento... Lo
hice porque quería hablar con Jooheon por un momento. Y sobre el postre,
hay algunas personas aquí que se ocuparán de eso así que no te
preocupes por nada.
—Oh, claro...
La palabra "matrimonio" terminó asfixiándole de nuevo cuando la recordó.
Fue más que nada porque nunca había imaginado que lo experimentaría
hasta este extremo. Ella, que miró el rostro de Jooheon, poniéndose pálido
gradualmente, todavía sonreía cuando tomó su mano de nuevo y se la
acarició. El calor salió de las yemas de sus dedos.
—En realidad, no conozco muy bien a Kang. Es mi hijo... Pero no sé lo que
le pasa. Cuando nació, no era más grande que mi mano. Una pequeña
cosita que apenas y podía llorar. No sé si Jooheon lo sabe, pero mi padre,
el abuelo de Kang, siempre pensó que era especial. Un tipo de regalo
mágico. Porque estaba débil y porque mi cuerpo estaba abrumado. Porque
era pequeñito como mi palma, pero de todas maneras era un luchador.
Desde entonces, Kang es en realidad casi uno solo con su abuelo.
—...
—Entonces, el niño que llegó temprano a mis brazos no se quedó allí por
mucho tiempo. Antes de que me diera cuenta ya estaba por allí, corriendo
para alcanzar a su hermana mayor. Y debido a que Woojoo es muy
inteligente, había mucho que quería hacer en muy poco tiempo. Siempre
intenté ir tras él y seguirle el paso, pero cuando me di cuenta Kang ya
había crecido. Sus hombros eran más anchos y también era más alto que
yo.
Es difícil responder, así que Jooheon escuchó con la boca cerrada. Parecía
estar mirando un lugar distante con una mirada débil, como si recordara
un evento antiguo.
—Era demasiado tarde para ir a hablar con él y mucho más para tratar de
acercarme. Aunque ya había tenido una niña, no sabía que un niño crecía
mucho más rápido así que, por eso, aunque es mi hijo la estoy pasando
realmente mal con él. En realidad, ni siquiera pensé que fuera un gran
problema hasta que de pronto tuve que sujetar su mano en una cama de
hospital y noté que... Apenas y podía sentir su pulso. Dios, me sentí tan
estúpida. La peor persona del mundo... Y es que… ¿Qué clase de madre
deja que...?
—... No es culpa de usted.
—Jooheon tiene razón. Pero cuando Kang estaba así de enfermo, todos
nosotros comenzamos a ver de mejor manera nuestros pecados. Entre
ellos, creo que yo me castigué más. De verdad, no hice nada por mi niño ni
una sola vez y... Por poco...
Quizá, debido a las abrumadoras emociones de su madre, podía sentir la
fuerza de su cuerpo entrando en la cálida mano que todavía sostenía la
suya. Miró hacia abajo sin darse cuenta y vio una gran cicatriz en su
muñeca. Jooheon, quien parpadeó varias veces, apartó los ojos de ella tan
rápidamente que seguro se vio muy evidente. Sus palabras, diciendo que
era difícil de soportar, no parecían exageradas cuando reparó en la herida.
Cuando Jooheon levantó la cabeza, la madre de Kang, que seguía
sonriendo, estaba mirando a Jooheon tan fijamente que incluso pudo ver
la cara de Kang superponerse a la de ella. Parecía tan similar que
cualquiera podía reconocerlo como una familia. En otras palabras,
también era muy similar a Taeyang.
Eso solo pareció derribar la pared de su corazón, por lo que Jooheon
sonrió levemente también.
—No conozco todos los detalles, pero... Entiendo que decidir casarse con
Kang no habría sido una decisión fácil. Tener un hijo solo y criar a un hijo
solo... Debe haber habido algo lo suficientemente grande como para que
una persona tan sólida como tú cambiara de opinión.
—Eso es...
—No tienes que hablar. Es mi hijo al que no conozco bien así que, si él es
bueno con Jooheon o sobre qué tan bien lo hará en el futuro, no puedo
decir nada. ¿Qué puedo hacer si no lo sé?
—Sí, también tiene razón en eso...
—Pero puedo decir esto con seguridad. Jooheon es mi benefactor y el
benefactor de mi familia. Así que pase lo que pase en el futuro, estoy del
lado de Jooheon. Por favor, sepa eso y recuérdelo bien.
—¿Benefactor? Quiero decir. ¿Qué soy yo para ser considerado eso?
Incluso ante la absurda respuesta de Jooheon, ella le estrechó suavemente
la mano, se levantó y se dirigió a la ventana. Mientras tiraba lentamente de
la línea, las persianas que cubrían la ventana se curvaron para revelar la
vista fuera de los cristales. Toda la familia se encontraba en el sofá y se
reían de lo que estaban haciendo. Taeyang, sentada en el medio, estaba
muy emocionada así que fue una escena tan cálida que Jooheon no pudo
evitar suspirar. Después de la muerte de sus padres e incluso de su
abuela, su pequeña bebé estaba en un ambiente con el que ni siquiera
hubiera podido soñar antes. Fue un sentimiento que no explicaba. Parece
muy feliz, pero, por otro lado, es desgarrador.
La madre de Kang, que se quedó sin palabras mientras miraba a Jooheon,
que perseguía a la gente con sus ojos, sonrió afectuosamente.
—Todo esto es gracias a Jooheon. Por supuesto que es un benefactor. Sin
importar lo que pase entre tú y Kang, no cambia en absoluto lo que me
diste en este momento.
—...
—Jooheon es mi familia también. No necesitas ponerte nervioso.
—¿Sí...?
—Por supuesto. ¿Salimos? Parecen divertirse mucho y nos estamos
perdiendo de eso.
Además de la puerta que daba a la sala de estar desde la cocina, hay un
camino separado que conduce directamente a ese lugar, y la madre de
Kang lo llevó justamente por ese lado. Al salir de la habitación, escuchó un
sonido de risa y mientras bajaba las pocas escaleras y doblaba la esquina,
encontró la sala de estar abierta. La madre de Kang se sentó hábilmente
en el sofá y golpeó el asiento junto a ella. Debe haber significado que
Jooheon fuera a sentarse allí también por lo que lo hizo torpemente. Pero
cuando llegó, Kang se sumergió junto a Jooheon y empujó su trasero más
cerca del suyo.... Aunque claramente tenía mucho espacio.
—Lee Kang. ¿Qué estás haciendo?
—Me siento en el sofá. ¿Por qué?
—Hay muchos asientos, pero ¿por qué vienes aquí?
Sin embargo, aunque dijo eso, parecía como si a Kang no le importara en
absoluto. Más bien, empujó su trasero de manera más exagerada. Cuando
la madre de Kang soltó una risa silenciosa sobre lo que estaba imaginando
que pasaba, Jooheon no pudo soportarlo y saltó de su asiento para
dirigirse al sofá de junto. Tan pronto como se sentó con cuidado en un
sitio vacío, Kang se levantó como si fuera un perrito, llegó al asiento junto
a él y se sumergió de nuevo. No valía la pena moverse otra vez, así que ya
no lo intentó.
—¿Qué fue tan divertido que todos se reían?
Como para evocar la atmósfera, la madre de Kang habló mientras
inclinaba su cuerpo para adelante. Entonces Woojoo respondió con una
voz que parecía fingidamente dolida.
—Como Taeyang estaba buscando a la tía Heeju, le pedí que llamara mejor
a la tía Woojoo.
—Si a la bebé no le gusta, no puedes forzarla. Además, habíamos acordado
que lo haríamos muy despacio...
—Tonta.
—No, no, los familiares no solo utilizan el título de tía. ¡Un país lleno de
cariño como Corea utiliza el termino tía indiscriminadamente! ¡Una vez fui
a un bar y había muchas tías y tíos!
Incluso antes de que terminaran las palabras de Woojoo, la madre de Kang
golpeó el antebrazo de la mujer hasta hacer un fuerte sonido. Cuando
Woojoo gritó, su padre levantó la mano y le cerró la boca.
—Niña. ¡La bebé está sorprendida! ¿Por qué estás gritando?
—¡Mi mamá me golpeó!
—Entonces ¿pensaste que hablarías sobre ir a un bar frente al bebé y
escucharías elogios? ¿Has estado bebiendo en estos días? Si es así… ¡Vete
de la casa!
—No, no es que esté dando vueltas por un bar. Solo digo que pasé por uno.
Cuando la pelea entre madre e hija dejó de mostrar signos de muerte,
Jooheon, que estaba inquieto sin ningún motivo, le preguntó a Taeyang,
que estaba distraída comiendo fruta:
—¿Por qué no llamas tía a la señorita Woojoo? ¿No quieres?
—No me gusta. Mi tía es la tía Heeju, ¿no es verdad?
—Es verdad, pero no solo ella es tía...
—¿Por qué?
Los ojos de la niña estaban muy concentrados en su cara por lo que
Jooheon mantuvo la boca cerrada. Como dijo Woojoo, no es algo que se
usa solo entre familiares, pero es un título que básicamente se refiere a la
hermana de un papá. Por lo tanto, era cierto que Heeju era la única
persona a la que Taeyang llamaría tía.
—Porque...
—Puedes hacer lo que quieras hacer. Pero esa mujer de allí siempre es
codiciosa así que no te va a dejar en paz hasta que le digas palabras
bonitas también. Ha sido así desde que era joven.
Si bien Jooheon no pudo responder porque no sabía qué decir, Kang dijo
mucho muy fácilmente... Jooheon en secreto sintió más ligero su corazón
mientras veía a Taeyang estallar en carcajadas al observar una pelea entre
hermanos.
CAPÍTULO 6 • VOL 4
Pensó que todo terminaría después de acabar de comer, pero cuando
Taeyang comenzó a quedarse dormida en el sofá, se sugirió que fueran de
inmediato a la cama. Él negó muchas veces, pero no fue suficiente como
para que dejaran levantar a un niño que ya estaba roncando. Y cuando
dijo excusas sobre la comida o sobre los juguetes, ellos dijeron que tenían
personal que podía encargarse de eso.
Dejó a la niña dormida en la habitación de invitados, se sentó en la cama y
miró al techo por un momento. No sabía cómo había pasado todo esto así
que, con un profundo suspiro, se tocó el cabello y se permitió cerrar los
ojos para intentar respirar... Hasta que escuchó un pequeño golpe en la
puerta. Cuando Jooheon respondió, la madera se abrió silenciosamente y
dejó al descubierto la cara de Kang.
—Toma, es la ropa para que te cambies.
—Oh... Por supuesto.
Lo que Kang le entregó fue una cómoda camiseta y unos pantaloncillos
cortos. Sin embargo, la camiseta le resultaba familiar, conocida de algún
lado... Jooheon, quien lo miró de cerca, pronto se dio cuenta de la
identidad de la prenda. Era la misma que le dio Kang cuando estaban en
la escuela secundaria. De la oferta 1+1 así que, esta debió ser la que salió
gratis. Pero incluso después de mucho tiempo, la camiseta seguía
pareciendo y oliendo a nuevo.
¿Nunca se la puso?
—Puedes lavarte en el baño, está al otro lado de la puerta. Es para
invitados por lo que nadie lo utiliza así que, úsalo cómodamente. Puse un
cepillo de dientes nuevo en el estante.
—Sí, gracias.
—No digas: "Gracias". En realidad... Lo siento. ¿No fue un poco loco hoy?
—No, todos fueron muy amables.
—No lo eran originalmente... Pero después de verme entrar y salir del
hospital, el ambiente ahora es bastante bueno. Especialmente con mi
abuelo. No dice nada, pero creo que nos siguió cuando fuimos al acuario. Y
como obtuve una tarjeta de membresía anual a través del secretario Park,
supongo que tiene sentido. Es decir ¿por qué otra razón abría una ballena
de repente?
—Ah. ¿No le gustan las ballenas?
La pregunta de Jooheon distorsionó sutilmente la expresión de Kang.
—No había oído hablar de eso antes... Y si le gustan las ballenas, ¿por qué
no hace un acuario? Tiene el dinero para eso. ¿Quién mete huesos de
ballena en primer lugar? Me alegro de que no se sorprendiera tanto. Otros
niños hubieran...
—... Ella ni siquiera sabía que existían los acuarios.
Al escuchar la respuesta del tembloroso Jooheon, Kang murmuró para sí
mismo un pequeño "sí", y rápidamente entró en la habitación. Como si
buscara algo, miró las paredes, retiró las cosas y miró a Taeyang, que
estaba dormida. Después se inclinó debajo de la cama, gimió y quiso tirar
de algo, y al tercer intento, otro colchón salió desde debajo. Fue la primera
vez en su vida que supo que había una cama con una estructura tan
compleja así que solo estaba mirando en su dirección con asombro. Se
preguntaba si iba a estar en el suelo, si debía estar en el sillón y luchar
con sus extremidades o si solo iba a sacar el colchón de allí para llevarlo a
otra recamara. Ni siquiera podía adivinar qué demonios estaba haciendo
así que le miraba la espalda sin decir una sola palabra. Sin embargo, Kang
solamente se dejó caer.
—De ninguna manera. ¿Tú también vas a dormir aquí?
—¿Crees que será incómodo?
Al mirarle a los ojos, pensó en inventar una excusa. Pero contrariamente a
sus expectativas, el discurso de Jooheon estuvo bastante bloqueado por la
pregunta planteada por Kang. ¡Por supuesto que es incómodo! Solo que
este reclamo no salió rápidamente. La situación era ridícula y dormir en la
misma habitación iba a ser terriblemente incómodo, incluso si utilizaba
una cama separada. Pero todo empezó desde que vino a esta casa como
alguien que se había casado con Kang así que, posiblemente también era
culpa suya.
Jooheon mordió la carne dentro de sus labios. Fue una especie de
matrimonio por contrato, aunque definitivamente era un contrato que le
favorecía demasiado. Es decir, tan pronto como se anunció el matrimonio
entre Jooheon y Kang, la opinión pública sobre Heeju estaba
completamente cambiada. Las noticias falsas que salían todos los días y
que solo representaban la posición de la agencia, desaparecieron y Heeju
se reincorporó al trabajo cinematográfico que tanto deseaba. Moochan,
quien visitó el café y lo amenazó, no había aparecido desde entonces y
nada fue insatisfactorio. Incluso para Jooheon, quién no tuvo que pagar
nada por todo esto. Las únicas preocupaciones existentes se resolvieron
conociendo a la familia de Kang hoy... Jooheon recordó la escena que miró
en el salón con la madre de Kang. La aparición de una niña sonriendo
alegremente entre su familia fue lo que Jooheon siempre soñó y lo que más
quería presentarle a su hija. No es gran cosa, pero Jooheon nunca podría
hacerlo por su cuenta así que reconocer este hecho, fue algo doloroso.
Sangre, familiares y personas que pueden servir de apoyo cuando aparece
un obstáculo repentino en su vida. No, gente que llenará de cariño la
infancia de un niño incluso en sus momentos buenos.
Aquellas personas que él no tenía.
Jooheon se dio la vuelta en silencio y acomodó el futón que Taeyang había
pateado. Le limpió una vez su pequeña nariz y tocó sus mejillas con la
punta de sus labios. No se sentía cómodo con sus malos sentimientos y
lamento haber estado a punto de quitarle esas cosas preciosas a su
pequeña bebé.
Entonces, Jooheon no perdió nada con este contrato. Es solo una ventaja
tras otra ventaja, pero extrañamente, un rincón de su corazón estaba
vacío. Jooheon acarició el cabello negro de la niña un par de veces y luego
se levantó lentamente para que la cama no temblara. La mirada de Kang,
sentado en el colchón debajo de él, lo siguió. Jooheon murmuró en voz
baja sin hacer contacto visual:
—Si quieres dormir aquí, duerme. De todos modos, es tu casa.
—¿Por qué dices eso? ¿A dónde vas?
—A casa.
—Jooheon-ah.
En el momento en que dio un paso hacia adelante y agarró el pomo de la
puerta, la mano de otra persona cubrió la suya. Pensaba que podía
asfixiarse por el calor y sus latidos y, sin embargo, lo primero que hizo fue
darle la vuelta a su cuerpo antes de intentar quitárselo de encima... Si
miraba hacia arriba, vería inmediatamente la cara de Kang así que
Jooheon observó al suelo tercamente.
Un suspiro del hombre calentó sus oídos.
—No voy a dormir aquí. Solo estaba bromeando. No te enojes conmigo.
—No estoy enojado.
—Lo estás. Tu cara está completamente fruncida.
—¡Dije que no! ¿Qué sabes de las emociones de los demás? ¿Alguna vez te
importó algo que no fuera...?
Se las arregló para tapar su boca antes de que sus palabras terminaran,
aunque era imposible recoger y tragarse lo que ya había escupido. Jooheon
miró hacia Kang, pensando que tendría una cara tan distorsionada como
la suya, pero Kang no tenía una expresión en especial. Sin embargo, podía
sentir la fuerza de sus emociones saliendo de su mano mientras lo
sostenía.
—Tu madre vino a verme.
—... ¿Qué te dijo?
—Algunas cosas que me hicieron... Pensar un poco más sobre todo.
—Cielos. No estoy seguro de lo que quiso decir mi madre, pero si te
ofendió, me disculpo. Yo, le advertiré a mi madre y la regañaré. Lo siento.
—No es así. Yo, yo... —Su visión estaba vagamente borrosa y sus mejillas
hormigueaban con palabras que ni siquiera él podía entender. Jooheon
susurró, como si estuviera jadeando—: Te odio. Lee Kang. Te odio.
—Yo sé que no... —Fue una respuesta rápida, como si ya se hubiera hecho
a la idea de esto en el transcurso del día. Kang levantó solo la punta de
sus labios, sonrió levemente y volvió a hablar, como si estuviera
convencido de sus pensamientos—: Te conozco bien, Jooheon.
—... No, no me conoces.
Su respiración era inestable y su boca se abría y se cerraba cada
determinado tiempo por lo que tuvo que morderse los labios para ocultar el
temblor. No lo sabe. Él definitivamente no sabe nada. Ni lo miserable que
fue, ni lo terrible que fue cuando hace 7 años comenzó a derramar un
montón de malas palabras sobre Jooheon. El hombre, parado frente a él,
era absolutamente perfecto. Su trabajo, su familia, su apariencia. Si tan
solo lo permitiera, viviría toda su vida dándole a la niña todas las cosas
que Jooheon no puede darle ni en un millón de vidas. Su mente no puede
moverse con claridad porque las piezas de los recuerdos que no pudieron
resolverse permanecen en el fondo de su corazón y se están comenzando a
pudrir. Lee Kang del pasado ya no está en ninguna parte, pero todavía
siente como si lo estuviera pateando. Ese hombre no sabe lo aterrador que
fue cada día en el que caminó como si estuviera en una fina capa de hielo,
con un embarazo de ocho meses y un niño que crecía en su vientre.
¡Estaba mejor cuando estaba dentro de él porque todos los días, después
de su nacimiento, fueron como estar en una maldita guerra! Aun así, pudo
resistir porque la niña, como su nombre lo indicaba, era la única luz de
Jooheon y la fuente misma de su vida.
—No sabes nada de mí.
—Dices que no te agrado. ¿Por qué? ¿Qué fue lo qué pasó para llegar a
esto? ¿Exactamente en qué me equivoqué?
—...
—Dilo. No, vuelve la cabeza y dime, Jooheon. No quiero pasar otros 7 años
lejos de ti porque no pude escucharte correctamente.
Como si una espina clavada en posición vertical fuera barrida por su
mano, cuidadosamente envolvió las mejillas de Jooheon con su gruesa y
caliente piel. Posteriormente, pudo ver que el hombre doblaba sus rodillas
para encontrar su mirada, pero Jooheon tomó aliento y bajó los ojos.
—Sé que piensas que me odias. Puedes odiarme, por supuesto.
—.. Taeyang lo es todo para mí.
—Yo lo sé, también lo sé.
—Y esto... Es diferente a Heeju. Estaba agradecido y arrepentido con ella,
así que estaba tratando de asumir la responsabilidad porque, todo lo de
los rumores sucedió por mi culpa. Pero mi hija... Taeyang es mi todo y
tenía, muchas ganas de dar hasta el último esfuerzo por ella. Quería
hacerlo bien. Así que viví tan bien como pude y realmente, traté de... Um...
Aun así, no importa cuánto lo intentara, no pude hacerlo. Hay demasiadas
cosas en el mundo fuera de mis habilidades. Pero para ti, todo es
demasiado fácil siempre. Luché para enviarla al jardín de niños, pero tú lo
resolviste de inmediato. Te acercaste demasiado fácilmente con ella. Tu
familia también...
Kang realmente le dio lo que nunca pudo darle... Y sí, tal vez tenía que
estar feliz porque su hijo tenía un mejor futuro ahora. Debe estar feliz,
pero de alguna manera, solo sigue sintiéndose triste... Jooheon cubrió su
cara con ambas manos. Probablemente, el interior descuidado se reveló en
su expresión así que intentó apartarse y volver a parecer un hombre
fuerte... Pero como no lo logró, en ese momento solo sintió un toque suave
en sus dedos. Una caricia Cuando bajó las manos hasta dejarlas debajo de
sus ojos, se sorprendió al descubrir que la cara de Kang estaba casi frente
a su propia nariz.
En el momento en que parpadeó, esta vez un beso cayó sobre su frente.
—No hagas...
—Eres todo para mí. ¿Lo has olvidado?
Kang agarró suavemente una de las manos de Jooheon, tiró de ella y besó
la punta de sus dedos. Jooheon ni siquiera pudo sacudirse y contuvo la
respiración por un momento mientras lo miraba y mientras sentía como
cada dedo tocaba la humedad de su boca. Después de besar incluso la uña
de su meñique, Kang levantó sus ojos con un brillo juguetón en ellos y
Jooheon exhaló lentamente solo después de enfrentarse a él. Se sintió
como si hubiera pasado mucho tiempo desde que habían estado de esta
manera.
—Soy un idiota que no puede vivir adecuadamente sin ti. Todo lo que
tengo es tuyo, incluso mi vida. Entonces, todo lo que Taeyang recibió a
través de mí, al final, es todo lo que diste.
—Eso es... Es difícil de...
—¿Por qué? Si no hubieras valorado a Taeyang así, tampoco la tendríamos
aquí con nosotros. ¿Crees que podríamos haber disfrutado de todo esto
como lo hacemos ahora?
—...
—Gracias, por todo lo que has hecho por mí y lo que has dado por
Taeyang.
—Taeyang también es tu hija así que... Tú...
—Cierto. Es mi hija... Pero Yeo Jooheon la dio a luz y por eso eres precioso
para mí. No olvides eso.
Jooheon no pudo hablar durante un rato porque era una palabra
inesperada... Pero en ese momento, de pronto frunció el ceño ante un
intenso dolor en las yemas de sus dedos. Fue porque Kang, que todavía
sostenía su mano, había decidido que estaba bien morderle la punta.
Jooheon trató de quitar la muñeca de su camino, pero el cuerpo de
Jooheon fue arrastrado hacia adelante porque lo sostenía con demasiada
fuerza. Trató de dar un paso atrás, pero el brazo de Kang, envuelto
alrededor de su cintura, fue más rápido que cualquier otro movimiento que
pudiera hacer él. Lo empujó a través de la puerta, luego giró el pomo con el
resto de la mano y lo sacó de la habitación.
¡Pam!
El sonido de la puerta cerrándose de nuevo, y solo entonces, Jooheon se
dio cuenta de lo que había sucedido. Salió del pasillo mientras era
abrazado por Kang.
—¡Lee Kang! Detente...
Mientras intentaba levantar la voz, Jooheon se apresuró a intentar volver
sus pasos por el pasillo. Trató de empujar a Kang hacia abajo, pero no
hubo un logro significativo debido a la diferencia entre su poderosa fuerza
y su gran tamaño. Más bien, sentía que era tan poderoso que podía sentir
sus ansias saliendo gradualmente de los brazos envueltos alrededor de la
espalda de Jooheon. El aliento, que venía de la cabeza que se inclinaba
sobre su hombro, estaba más caliente que antes... Notó que algo andaba
mal, por supuesto, pero fue aún más problemático que los pasos que
escuchaba desde la distancia se acercaran cada vez más conforme
pasaban los segundos. No quería mostrarle esto a los miembros de su
familia, así que tuvo que intentar evitarlos tanto como le fuera posible.
Jooheon extendió su mano, que golpeaba el hombro de Kang con un fuerte
sonido, hacia un lado, y comenzó a luchar de una forma diferente. Cuando
estaba tan acostado en él como para pensar que estaban haciendo una
postura de yoga, sintió una nueva mordida en la punta de su dedo.
—Uf, Lee Kang. ¡Deja de actuar como un maldito perro! ¡Uf!
—Ahh, es un poco extraño. Nos... ¿Alguna vez hemos hablado tan de cerca
después de que te fuiste?
—¡Cállate, por favor!
Con su cuerpo doblado como una enredadera, Jooheon tiró del cuerpo de
Kang y dio un par de pasos juntos. Por fin, todos sus dedos tocaron el
pomo de la puerta y al cabo de un par de intentos, incluso logró abrirla. Al
mismo tiempo que se escuchó el sonido de la puerta corrediza abriéndose
al final del pasillo, Jooheon entró por la puerta del baño con Kang y cerró
de un golpe. Quizá, este es el baño del que Kang estaba hablando. Golpeó
su espalda contra el lavabo mientras se abría paso y ya que la mayoría de
los interruptores del baño estaban fuera, no importaba cuanto extendiera
la mano ni cuentas veces golpeara la pared, no había manera de hacer
llegar la luz.
En la oscuridad, donde no podía ver ni una pulgada adelante de su nariz,
Jooheon parpadeó vigorosamente en un intento por acostumbrarse. Ni
siquiera podía decir si la respiración agitada en sus oídos era suya o de
Kang.
—... En primer lugar, ¿podrías dejarme ir?
—Es tan... Extraño. Claramente... Tomé mis inhibidores. Y tú... No tienes
ninguna feromona. Yo no sé... ¿Por qué siento que hueles dulce?
—Está bien, así que baja la voz. Por favor, por favor...
La insonorización era buena y rara vez se oía ruido fuera de la puerta.
Entonces, ya sea que el protagonista de los pasos que escuchó hace un
rato pasara por la puerta o por el pasillo, era seguro que se había ido de
allí.
Jooheon le gritó a Kang mientras apretaba los dientes, pero el hombre, que
tartamudeaba y hablaba con bastante lentitud, asintió con la cabeza un
par de veces y ocasionó que su cabello le hiciera cosquillas por su mejilla
izquierda y en el largo de su cuello también.
—¿Por qué entonces estás haciendo esto de repente? ¿Es tu RUT? ¿No
dijiste que tomaste el inhibidor?
—Sí. Incluso en estos días, estoy tomando inhibidores hasta el límite.
Claramente hoy está pasando algo... Jooheon, ¿estás sudando?
Jooheon se encogió de hombros ante el movimiento de la lengua que lamió
desde su hombro hasta su nuca cuando dejó caer un poco de la tela de la
camiseta. Una sensación insoportable corrió desde el fondo de Jooheon
hasta la punta de su columna. Negó con la cabeza con brusquedad,
sacudió a Kang y trató de empujarle los hombros hacia abajo. El contorno
del rostro de Kang era visible en los ojos que se estaban acostumbrando
gradualmente a la oscuridad, pero de todas maneras era difícil reconocer
su expresión. Jooheon despegó los labios y dijo con fuerza, mirando hacia
el lugar donde se esperaba que estuviera su cara:
—Lee Kang. Te odio.
—...
—Así que, si no quieres que te odie más, espero que te detengas. Ahora.
Mientras tartamudeaba, con el mismo tono de un borracho, Kang trataba
de acomodar un poco mejor sus pensamientos para sacarlos con formas de
palabras. Y como no podía ver su cara, no podía decir si estaba
entendiendo o solamente lo iba a ignorar otra vez. Jooheon volvió a abrir la
boca con el corazón frustrado, y sintió que Kang empujaba un poco su
cuerpo, en secreto... Tan pronto como su espalda tocó el fregadero y el
abdomen de ese hombre se quedaba quieto, sintió en todo su esplendor la
manera en la que Kang estaba superpuesto a él y como había ciertas áreas
que estaban particularmente endurecidas. Su rostro estaba tan caliente
que Jooheon abrió la boca y de inmediato olvidó lo que estaba tratando de
decir. Kang estiró sus brazos a ambos lados de su cara. Quizá estaba
tratando de sostener el espejo. ¡No sabía lo que iba a hacer, pero tenía que
detenerlo! Intentó hacerlo entrar en razón, aunque, por algún motivo, la
fuerza en los hombros de Kang no parecía querer ceder.
En ese momento, Kang se acercó otra vez y hubo un sonido de traqueteo
impresionante. Igual a si tratara de encontrar algo.
—¿Qué...? ¿Qué estás haciendo ahora?
—...
Pero no hubo otra respuesta más que el aliento caliente y humeante de
Kang.
El estruendo se detuvo después de un segundo, como si hubiera
encontrado lo que buscaba, y después, hubo un sonido a su espalda.
Como si algo se hubiera roto. A continuación, Kang, que sostenía a
Jooheon, soltó su brazo. Dio un paso atrás, luego otro... Y pudo ver a
Kang, moviéndose como si golpeara sus propios muslos.
Fue una premonición muy siniestra.
Jooheon rápidamente abrió la puerta, sacó solo la parte superior del
cuerpo y tocó la pared para encontrar el interruptor. Tan pronto como la
luz se encendió, Jooheon volvió su mirada hacia el baño y un gemido
superficial salió de su boca. La mitad de un cepillo de dientes roto se cayó
al piso del baño, revelando una sección transversal afilada. Kang se apoyó
en la esquina y se sentó lentamente en la bañera. Estaba cubriéndose el
muslo con una mano, pero vio claramente la otra mitad del cepillo de
dientes, pegada justo allí. Jooheon se mordió los labios y se tocó la frente
para luego quedarse sin decir nada. Su cuerpo estaba firme, pero sus
pensamientos parecieron detenerse. Jooheon logró despertarse cuando
una gota de sangre del muslo de Kang cayó sobre las baldosas del piso.
—¿Cómo...? ¿Estás loco? ¿Te volviste loco?
Las palabras de miedo y reclamo salieron de su boca sin siquiera ponerse
a pensar en ello. Jooheon tenía todavía la mano en su frente así que,
mientras se pasaba el pelo lentamente para atrás, se preguntaba cómo
demonios arreglar la situación. No hace falta decir que, si sucediera esto
en una casa familiar típica, habría llamado al 119 sin pensarlo demasiado,
pero la casa de Kang no era muy común y, además, apenas y los había
conocido. En un drama de televisión, generalmente habría un médico a la
mano, sin embargo, ahora mismo, Kang está inhabilitado... ¡Pero su
hermana también es doctor y probablemente varios de sus otros familiares
sean médicos también! ¿Verdad? Cuando recordó eso, su corazón, que
latía como loco, lentamente recuperó su ritmo inicial. Al menos, existía la
creencia de que Kang no moriría ni quedaría gravemente herido debido a
un trozo de cepillo de dientes atascado en la pierna.
Kang, sentado en ángulo en la bañera, todavía tenía su mano en el muslo
por lo que no podía ver completamente la herida. Su cabeza estaba
agachada, por lo que tampoco podía ver su expresión. Caminó, un pie
delante del otro, y cuando apenas llevaba unos centímetros, Kang estiró
sus brazos hacia adelante como si intentara detener a Jooheon.
—No vengas... No vengas. Sal y llama a mi hermana. Llámala... Y explícale
la situación. Ella lo entenderá de inmediato.
—Primero que nada, hay que ver si tu herida...
—Jooheon...
Kang dejó de hablar lentamente y poco a poco levantó la cabeza. El cabello
que se balanceaba con cada movimiento de su cuerpo, tenía las puntas
mojadas. El sudor goteaba de sus patillas y terminó por colgarse de la
punta de su barbilla también. Por alguna razón, Jooheon dejó de respirar y
recorrió a Kang de la cabeza a los pies hasta que sus ojos se encontraron.
El final de sus pestañas, estaba un color rojo ardiente y a diferencia de lo
habitual, un extraño calor estaba presente en los ojos negros medio
cerrados.
—Jooheon-ah.
La voz de Kang, que una vez más había llamado su nombre, se quebró al
final. Y como si esa fuera una señal, Jooheon exhaló después de mucho
tiempo de no hacerlo... Su corazón se aceleró, sus dedos estaban fríos
como si tuviera miedo y su boca estaba tan seca que parecía como si
hubiera estado meses sin agua. Las cejas de Kang se deslizaron hacia
abajo al ver cómo se quedaba quieto sin dar ninguna clase de respuesta.
—No puedo aguantar mucho con esto... Sal y llama a Woojoo ahora
mismo. Además, Taeyang duerme al lado. Cierra la puerta de la habitación
y cuídala... Yo te veo, mañana por la mañana.
—¿No es la primera vez que pasa esto?
Si fuera su primera vez, no sabría que no duraría lo suficiente. Al menos
había hecho esto una vez más antes. Como no pudo ocultar su expresión
de asombro, una sonrisa vergonzosa se desvaneció en el rostro de Kang.
—... No es tan divertido volverse loco por tus deseos y dejar que tu mente
se vaya por las nubes así que, yo... El dolor ayuda un poco, pero
comparado con lo que parece, el efecto dura casi nada. Así que Jooheon,
date prisa y sal de aquí.
—...
—No te preocupes demasiado, porque elegí algo pequeño para lastimarme.
Al contrario del tono suave, pudo ver la mano temblando levemente sobre
la herida en su muslo. La sangre caía constantemente al suelo, fluía por
las grietas de las baldosas y escapaba por el agujero del drenaje. Como
decía Kang, salir corriendo de inmediato y traer a Woojoo no solo ayudaría
a la comodidad de Jooheon, sino que también curaría las heridas de Kang.
Obviamente su cabeza pensaba que tenía que obedecer, pero sus pies no
se movieron.
Fue por su culpa que Kang hizo cosas tan locas como esas.
Deliberadamente le habló con violencia a un hombre que no podía
concentrarse debido a un RUT repentino y, después de pronunciar
palabras que no eran sinceras, sucedió esto.
Dijo que lo odiaba, pero, en realidad, más bien....
Jooheon, que todavía se mordía los labios, dio un paso adelante. Kang,
que sostenía su pierna, sacudió la cabeza en silencio como si intentara
bloquear a Jooheon tanto como le fuera posible, pero Jooheon dio otro
paso en lugar de retroceder hasta hacer que la distancia que tenía con él
dejara de ser tan larga. Debido a que Kang estaba sentado todavía en la
bañera, Jooheon naturalmente miró hacia abajo.
La ubicación y la situación despertaron una sensación de añoranza... En
ese momento, no era un baño tan limpio y espacioso, sino un baño público
con una mezcla de amoníaco y olor a cloro. Kang estaba en el inodoro, no
en una bañera de mármol y comparado con él en el momento en que le
llegó un RUT así de repentino, el Kang que ahora tenía frente a él parece
un ser bastante racional... Si se deja de lado el cepillo enterrado en su
muslo.
Jooheon también era diferente en la situación de antes y la de ahora. Ya
no es un adolescente que tenía miedo a decir algo equivocado frente a
Kang, ni era el mismo que estaba lleno de entusiasmo por los temas
desconocidos. Es un adulto que ha crecido sin deseos importantes.
Caminando lo suficiente como para poder sobrevivir y, aunque no parece
tan desaliñado, la vida todavía no ha sido tan fácil y ha quedado atrapado
en un montón de lugares inesperados y medianamente terribles.
Al final, después de enfrentar la situación actual y pensar que no fue solo
culpa de Kang, quien de repente se puso en celo porque no tomó el
inhibidor correctamente, sino suya, Jooheon levantó su mano temblorosa
y la colocó con cuidado sobre la palma de Kang. No lo había tocado tan a
detalle, pero el calor salió de su mano de tal forma que sintió como si
estuviera sosteniendo su palma directamente. La piel que apenas se
tocaba, estaba resbaladiza. No sabía de quién era el sudor ni quién estaba
temblando tanto, pero la nuca de Jooheon se humedeció como si se
hubiera puesto directamente bajo el grifo. Y en el momento en que se tragó
toda la saliva que tenía en la boca, sintió que algo se derramaba en su
pantalón. Quizá fue el sudor que corría por su espalda... Las yemas de los
dedos y las palmas que tocaban a Kang, picaban. Como si tuviera un
montón de hormigas en los huesos.
Pensó que el enfoque estaba desapareciendo de los ojos de Kang, que solo
miraba la forma de Jooheon como si no pudiera comprender lo que
pasaba, así que se sacudió por un instante creyendo que se iba a poner de
pie y que lo iba a atacar, pero no hubo movimiento o la ilusión de uno.
Kang no se paró, en cambio, lentamente retrajo el brazo que estaba
tocando su muslo.
—Umm...
—Ahh, no hagas eso. ¿Qué estás haciendo?
—Ahora veo... Porque pasó esto de repente. Yo no tengo mi RUT.
—No es tu RUT. Entonces ¿por qué estás haciendo esto?
Todavía era difícil ver la gravedad de la herida porque Kang sostenía la tela
con su mano, pero la condición debió haberse vuelto peor si el mero hecho
de tocarse lo había hecho gritar. Aunque Jooheon brincó, con el rostro
pálido y deformado debido al espanto, a Kang no le importó para nada. Su
rostro tenía una sonrisa.
—Jooheon-ah, ¿has tomando inhibidores?
—No lo hago. Nunca necesité...
—Cierto. Tienes el síndrome de Ictus y no lo has tratado. ¿No fuiste
diferente que un Beta excepto por estar embarazado de Taeyang?
—Sí...
Jooheon respondió a una pregunta inesperada con un monosílabo. Era
conveniente vivir como un Beta, así que no cambió sus documentos y vivió
como un Beta durante toda su vida.
Nunca se había sentido un Omega, excepto por tener un bebé. Jooheon
aún desconocía los efectos de su cuerpo así que, ya que no había
feromonas que suprimir, no era necesario tomar un inhibidor.
—Debido a que no has tenido un ciclo de calor antes, por supuesto que no
lo sabes.
—¿Qué?
—Estamos enlazados, es natural que incluso si tomo el inhibidor, no
pueda controlarlo en algunas ocasiones, pero, ah, casi me vuelvo loco...
Estaba comenzando a pensar que realmente había algo mal en mí.
—Qué... ¿Quieres decir?
Mientras murmuraba, con una voz tranquila y chiquita, Kang apareció en
su campo de visión. Los ojos negros estaban claros, a diferencia de antes.
Cuando lo miraron sin enfocar.
—Cómo he estado lo suficientemente cerca de ti estos estos días, debí
haber sido influenciado por tus feromonas. Tal vez los síntomas sean
débiles porque tus glándulas de feromonas no están completamente
desarrolladas, pero...
—¿Qué? ¿De qué hablas?
—Jooheon-ah, eres tú quien está en celo. Yo no.
Jooheon abrió la boca un par de veces sin hacer ruido, luego la cerró. No
pudo ver ninguna emoción en su rostro, pero en los ojos que parpadeaban
una y otra vez, hubo una vergüenza tan impresionante que no se pudo
ocultar. Mirando de cerca a Jooheon, Kang continuó hablando:
—Originalmente, el ciclo de calor del Omega, es muy fuerte. Pero Jooheon
dijo que puede que no sea lo suficientemente consciente de sí mismo
debido a su enfermedad. Los síntomas habrían sido insignificantes, como
falta de apetito, un ligero dolor de cabeza, mayores altibajos emocionales
de lo habitual y fiebre leve. Un Omega inexperto, que nunca había pasado
por un ciclo, no podía pensar en ello como indicadores de algo. Oye... No
es tu culpa. Quizá ni siquiera te hubieras dado cuenta nunca si no
hubieras estado tan cerca de mí.
Como si tratara de tranquilizar a Jooheon, Kang, que hablaba
constantemente, se tomó un momento para respirar y luego murmuró
como si intentara tener una tranquila conversación. A diferencia de las
palabras anteriores, que se explicaron de la manera más fácil posible, el
significado exacto de las oraciones que vinieron a continuación parecieron
ser más técnicas y complejas que nada. Para intentar entender, se inclinó
y miró donde estaba Kang. Se trataba de una bañera así que,
naturalmente, el hombre que es más de un palmo más grande que él, tiene
un ángulo de mirada mucho menor. Probablemente hacerse pequeño y
acercarse hubiera sido suficiente, pero la mirada de Kang estaba hacia
abajo... Jooheon se dio cuenta de que sus ojos estaban observando sus
dedos mordidos.
Desde adentro, el calor se extendió tanto que ahora podía ser consciente
de lo que había querido decirle. Era demasiado sudor. En su cabeza, en su
espalda, incluso bajo la cintura, una sensación muy pesada. Kang
murmuró otra vez:
—Conozco tu feromona ahora. Es... Sí, es como azúcar glas. Como cuando
lo pones en tu boca y la derrites, esa sensación del azúcar rodando en tu
boca. Algo parecido. Apenas lo siento, es la primera vez por lo que... En
realidad, no lo sé con exactitud.
Kang levantó lentamente la cabeza. Jooheon esperó a que su mirada
llegara a sus ojos, pero se tomó su tiempo recorriendo lentamente su
cuerpo... Al final, cuando sus pupilas terminaron descansando en las
suyas, encontró que eran tan feroces como los de una bestia que sigue a
su presa por todo el prado... Lo observó, como si estuviera poseído por
ellos y luego dio un paso atrás por puro impulso. Según Kang, todo fue
debido al ciclo de calor que ni siquiera sabía que tenía así que, para no
arrepentirse más adelante, tenía que alejarse de él rápidamente y hacer lo
que le pedía.
—Llamaré a tu hermana. Tiene que ver tus heridas y conseguir inhibidores
para mí.
Pero en el momento en que Jooheon estaba a punto de retroceder un paso
más, Kang se extendió hacia adelante. Tenía toda la intención de agarrar
su muñeca así que la envolvió fuertemente entre sus dedos y lo jaló hacia
él. Fue inesperado, así que no pudo soportarlo y se arrastró como un
muñequito hasta quedar justo donde lo quería. El otro brazo se envolvió
alrededor de la cintura de Jooheon y, sin embargo, el joven estuvo en los
brazos de Kang sin pensar en irse. Se sentía absorbido por ese rostro
pulcro, mirándole... Los ojos bellamente alargados todavía brillaban en
rojo al final, pero cuando aguantó la respiración y miró de cerca, el color
rojizo era más vivo y parecía incluso algo fascinante. Jooheon levantó la
mano sin siquiera saberlo, le tocó el rabillo de los ojos y repasó lentamente
las arrugas de su piel... Como si no pudiera perder esa oportunidad, Kang
tomó la mano de Jooheon y entrelazó sus dedos juguetonamente. Le
acarició la palma de la mano y se la llevó a la boca. El joven se sorprendió
al sentir su lengua, pero no lo apartó. Sus labios estaban muy abiertos y
revelaban unos dientes ordenados y un aliento caliente y húmedo que llegó
a la punta de sus dedos en un instante. Solo con eso, su mente se mareó
otra vez así que Jooheon tuvo que tocar el hombro de Kang con la mano
que tenía libre.
La carne roja y esponjosa que tocaron sus dedos estaba tan caliente que
parecía haber estado directamente en el fuego.
—¿Mi Omega quiere que pasemos juntos este ciclo de calor? ¿Um?
Mi Omega.
Aunque ciertamente nunca quiso escuchar tal declaración, su corazón
latió con fuerza y se sintió como si quisiera irse de su lugar. La mano que
sostenía el hombro de Kang estaba tensa y cuando pensó que sería mejor
negar y separarse para insistir en el plan inicial, el hombre inclinó la
cabeza y enterró la cara en los brazos de Jooheon. Mientras murmuraba,
su tibieza le hizo cosquillas en el estómago.
—Estoy bromeando.
—...
—Pero... ¿Podemos quedarnos así por un minuto? Por favor...
Él no respondió, pero Jooheon se quedó quieto sin empujarlo. No había
reloj en el baño y no trajeron ningún teléfono celular así que no podían
decir a ciencia cierta cuánto tiempo había pasado. Incluso el acto básico
de inhalar y exhalar era molesto, por lo que era difícil calcular
objetivamente el paso de los minutos. No podía ser, pero incluso se sentía
como si los segundos fueran más lentos.
Tuk, tuk
A primera vista, era como el sonido de gotas de agua cayendo de un grifo.
Jooheon estaba seguro de que se trataba de su propio sudor.
Tragó su saliva, sintiendo un dedo que subía lentamente, como vacilante,
desde su columna hasta su cuello. El calor se extendía lentamente desde
el fondo de su pecho hasta la punta de su cabeza así que, cuando se
combina todo esto con el aliento caliente y húmedo de Kang, circulando
por debajo de su pecho, Jooheon tiembla sin saberlo y empuja el hombro
del hombre un poco más. Los ojos oscuros que no se podían ver se
revelaron finalmente y Jooheon, todavía frente a su mirada desenfocada,
solo supo que sus pupilas lo estaban tragando cuando aproximó la nariz
para ponerla a su altura.
Frío.
Hace frío.
El sonido de las mucosas tocándose y chupándose sonó muy fuerte en el
baño. Jooheon, que estaba casi completamente recostado sobre el pecho
de Kang, comenzó a lamer sus labios y chupar su lengua con un sonido
sordo que hacía eco. El cuello y las orejas se le enrojecieron gradualmente,
pero Jooheon, temblando, levantó la cabeza y se dejó sostener de tal forma
que todo lo anterior se borró cuando lo oprimieron sus manos. Pronto, sus
labios se tocaron de nuevo y la carne húmeda abrió un espacio para él...
En algún momento, la mano de Kang soltó hábilmente la hebilla del
pantalón de Jooheon.
—Kang, ¿Qué...?
—Shh, está bien. Será muy rápido... Esto es mejor que un inhibidor.
—Um... Ah...
Kang frotaba suavemente la parte inferior.
Mientras jadeaba, con la nariz en su hombro, Kang giró su cabeza y le
mordió un poco la oreja... Aunque era un dolor desconocido, algo más
cercano a una placentera corriente eléctrica recorrió todo su cuerpo antes
de siquiera percibir dolor. La mano que estaba frotando su pene ganó
velocidad. El cuerpo de Jooheon, que no se podía quedar quieto y se
balanceaba impotente, saltó y luego se curvó. Es porque un dedo grueso se
clavó justo en su ano. Era un cuerpo que no estaba acostumbrado a estos
estímulos, ni siquiera por el hecho de tener un hijo. Los últimos 7 años
fueron tiempo suficiente para borrar todas las cosas que había aprendido
con él.
Jooheon pudo sentir algo húmedo por detrás. Los dedos se movían hacia
adentro y hacia afuera suavemente sin ningún tipo de atasco y se abrían
en tijera para lograr tocarle cada lugar... Jooheon dejó escapar su
respiración jadeante con la cabeza enterrada todavía en la piel de Kang y,
poco después, su cuerpo tembló mucho y Jooheon se derrumbó
lentamente sobre su pecho para que Kang lo abrazara con toda su fuerza.
¿Cuánto tiempo ha pasado? Jooheon, quien finalmente se levantó, se sacó
los pantalones cubiertos de semen y retrocedió unos pasos para poder
verlo un poco mejor, pero Kang mantuvo la cabeza gacha todo el tiempo,
por lo que no pudo ver qué tipo de expresión tenía esta vez. El tibio calor y
el silencio llenaron el espacio entre los dos.
—Tu pierna... ¿Está bien?
El sujeto que se había apoyado contra su cuerpo, pensó que debió pensar
en su pierna antes de dejar que lo tocara de esa manera así que su cara se
puso terriblemente caliente. Cuando Jooheon cerró la boca y luego intentó
trepar cuidadosamente sobre él, Kang volvió a extender su mano y lo
detuvo con una voz baja.
—Vete... Lo haré por mi cuenta así que, no llames a mi hermana de
inmediato. Solo... Vete a la cama.
—Pero... Estás san...
—Está bien... Está bien así que adelante. Si dices una palabra más o... Si
haces algo más, realmente voy a explotar.
Jooheon vaciló ante sus palabras, pero dijo que estaba bien.
Afortunadamente, la sangre pareció detenerse un poco, pero era
improbable que Kang pudiera manejarlo solo. Jooheon salió rápidamente
del baño, como si hubiera tomado una decisión después de mirar las
heridas y el rostro del hombre. Al cruzar el pasillo, con un pantalón mal
acomodado y las manos temblorosas, podía respirar bien, pero para eso
tenía que poner todo su esfuerzo.
Regresó rápidamente a su habitación y buscó el teléfono celular. Mientras
miraba la hora, descubrió que eran casi las 2 am... Ignorando las palabras
de Kang sobre no hacerlo de inmediato, deslizó el pulgar y buscó el
número de su hermana para después presionar el botón de: “Llamar”. No
contestó la primera llamada, pero cuando lo hizo otra vez, escuchó un
murmullo de voz a través del auricular. Solo entonces vino una sensación
de alivio y Jooheon movió un poco la nariz. Luego de explicar la situación,
la respuesta llegó diciendo que traería un inhibidor y un medicamento de
emergencia. Jooheon limpió su ropa arrugada y salió al pasillo de nuevo,
sosteniendo el celular con fuerza entre las manos.
Fue cuando se acercó nuevamente al baño que escuchó el sonido de la
puerta corrediza abriéndose desde la distancia, y el pasillo se iluminó
intensamente cuando encendieron todos los bombillos. Vio a Woojoo y a
un hombre extraño siguiéndola. Jooheon levantó la mano como si le
indicara la dirección y, cuando se dio cuenta de que esta era la casa de la
mujer y de que no necesitaba hacer eso, bajó la mano con torpeza.
—¿Estás bien, Jooheon? ¿Te lastimaste en algún lugar?
—Estoy bien. En realidad, ni siquiera... Primero, atiende a Kang.
Jooheon señaló la puerta del baño después de empujar ligeramente el
cuerpo de la mujer en esa dirección. Aun así, Woojoo miró hacia atrás,
diciendo que había traído todo lo que podía. El hombre que vino con ella
parecía tener medicamentos y equipo avanzado también.
—¿Y el doctor Yoon? Ah, ¿qué estás haciendo ahora? Recoge la caja y ven
aquí.
El cuerpo de una persona llamada Yoon revoloteó, pero no bajó la mano
que todavía estaba medio cubriendo su rostro. Ni siquiera se acercó. En
cambio, con cara de llanto, murmuró con una voz que era difícil de
escuchar:
—Ah, doctora... Lo siento mucho. Creo que usted debería entrar en la
habitación primero para calmarlo. Sus feromonas son...
—¿De qué estás hablando ahora?
—O llamaré a alguien más. Creo que sería mejor.
—¿Ah? ¿Hay alguien más aquí para trabajar además del señor Yoon? ¿No
quieres apoyar a la hija mayor del señor Lee Kang y la señora Hou
Daeman? ¿No sabes que esto puede afectar seriamente a tu currículum?
El tono de Woojoo se volvió aún más agudo. A pesar de que estaba
sonriendo, era una persona que parecía intimidante todo el tiempo así que
Jooheon, que estaba a su lado, se sorprendió cuando mostró también su
mal humor. El doctor Yoon negó con la cabeza ante sus palabras, pero
todavía se alejaba de los dos, aparentemente avergonzado. Cerró y abrió
los ojos que no eran tan grandes.
—Pero... Bueno, es un poco demasiado severo. Mi cuerpo está al límite.
Realmente lo lamento, pero hasta yo sé cuándo es un acto suicida. Ni
siquiera puedo tocarlo a él porque está terriblemente cubierto.
—¿Qué diablos dices? Habla claro y compórtate como un profesional.
Woojoo, que estaba de pie mientras miraba al doctor Yoon, murmuró sus
reclamos en voz baja y luego se volvió y miró a Jooheon. Jooheon se
estremeció y retrocedió medio paso atrás ante las miradas que lo
recorrieron de la cabeza a los pies sin pensar en ser discretos. Jooheon,
que no podía saber de qué estaban hablando los dos, se mordió los labios
con una cara confundida.
—De ninguna manera, al menos tienes que darle los primeros auxilios a
Kang. Es el paciente.
—Pues no puedo. Ya ni siquiera se trata de mis deseos.
La espalda se le llenó de tanto sudor que Jooheon parpadeó rápidamente
varias veces. Como si se hubiera dado por vencida, Woojoo suspiró y barrió
su cabeza un par de veces. Era un rostro complejo que parecía estar
mezclado con muchas emociones.
—Lo haré yo. El doctor Yoon es un Alfa así que es un poco difícil para él
porque Kang es ese niño dominante que no quiere que toquen sus cosas.
Primero me ocuparé del inhibidor de Jooheon y después me ocuparé de mi
hermano.
—Ah...
Una voz, que no sabía si era una exclamación de razonamiento tardío o un
suspiro de alivio, fluyó rápidamente de la boca de Yoon, quien aún no
parecía pensar en acercarse al baño ni unos centímetros.
—Esto... Si Kang es tan difícil de soportar, tal vez yo deba entrar para...
—No, el problema solo se nos haría mayor. —Cortó las palabras de
Jooheon y negó un par de veces con la cabeza. Hizo un gesto como para
pedirle que entrara en la habitación y de repente abrió mucho los ojos y
sostuvo la muñeca de Jooheon—. Ah, espera un segundo. Taeyang está en
esta habitación ahora mismo, ¿correcto? No entres entonces.
De inmediato, Woojoo, que lo había estado echando de la habitación
constantemente, cambió su actitud de un momento para otro y sostuvo a
Jooheon antes de caminar hacia el líder del equipo, Yoon, que estaba casi
parado al final del pasillo. Luego sacó algo de la caja de medicinas que
sostenía y rápidamente regresó su atención a él. La mujer tenía algo
parecido a un aerosol de plástico en la mano y el contenido ya estaba
siendo rociado sobre el cuerpo de Jooheon. Era un desodorante de
feromonas.
—Porque una feromona que es demasiado fuerte no es nada buena para
un niño. También hay estudios que demuestran que es un factor en la
pubertad precoz. Voy a rociar un poco más, pero aguanta. Las marcas no
son fáciles de borrar.
—¿Marcas? ¿Qué es eso?
No fue fácil abrir los ojos debido a la sensación de tener todo el cuerpo
humedecido con un desodorante. Su cabello ya se estaba mojando, por lo
que se formaban gotas de agua al final. ¡Era tan ridículo que hubiera un
hombre con una pierna lesionada y fuera más importante rociar el
desodorante primero!
A la pregunta de Jooheon, Woojoo respondió con una expresión de
desgana después de cerrar el frasco:
—Bueno, generalmente se llama: "Ducha de feromonas".
Una ducha de feromonas era un material poco común en los medios de
comunicación en estos días. En la sociedad moderna, donde el concepto de
que un Alfa que derrama feromonas en la vida diaria es una molestia, una
ducha de feromonas es un poco... Pasado de moda. ¡Nadie en el nuevo
siglo marca a las personas como si fueran propiedades!
Pero mientras estaba todavía observándola, su cara se puso terriblemente
caliente cuando notó lo que había hecho Kang. Woojoo suspiró de nuevo.
—Oh, eso es lo que es. En coreano se le dice: "Síndrome de trastorno de
feromonas", y el nombre de la enfermedad que se usa en Europa es
"Enfermedad de decapado cerebral". Significa que el cerebro se ha vuelto
muy desordenado. Él está... Loco por ti. Ni siquiera tiene tiempo para
pensar en lo que está haciendo.
—...
—No me estoy poniendo del lado de ese niño... Hablo de esto como médico
¿Está bien? Él no lo hizo con mala intensión, no habría estado cuerdo en
primer lugar. No tomaste tus inhibidores así que su instinto reaccionó de
esta manera. Y no te estoy pidiendo que lo entiendas, pero cuando vuelva
a sus sentidos, lo superará y estoy segura de que te pedirá perdón y se
sentirá muy avergonzado por esto. No vayas a enojarte con él y yo haré lo
mejor que pueda para ayudarte.
—... ¿Terminaste?
—Bueno... Sería mejor si te bañaras, pero el baño está ocupado. Primero,
cámbiate de ropa. Todo, incluso tu ropa interior. Pon todo lo que traes
puesto... Aquí, en esta bolsa. Y lo dejas en el pasillo. Ponte otra ropa,
agarra cualquier playera de Kang, métete a la cama, trata de olvidarte de
todo y duerme. Colgaré el inhibidor en el pomo de la puerta, así que tienes
que tomarlo tan pronto como abras los ojos por la mañana.
Como ella dijo, aparentemente la feromona de Kang fue borrada
satisfactoriamente así que pudo ver al doctor, que estaba parado lejos,
caminando lentamente en su dirección. Jooheon respondió asintiendo con
la cabeza y luego fue directamente a la habitación y cerró la puerta. Era
un lugar que tenía una buena protección contra el ruido así que cuando
cerró, no pudo escuchar en absoluto lo que estaban haciendo los doctores
Woo y Yoon...
Después de cambiarse toda la ropa interior según lo ordenado por la
hermana de Kang, abrió con cuidado la puerta y puso la ropa en el pasillo.
El lugar todavía estaba iluminado, pero ya no había nadie allí. Jooheon,
que cerró nuevamente la puerta, se acercó a la cama con paso
tambaleante y se acostó con cuidado junto a la pequeña Taeyang. Todo lo
que pasó le tomó aproximadamente una o dos horas, pero parecía que
habían pasado años y todavía no lo podía creer. El tipo que lo empujaba y
se ponía un cepillo de dientes en la pierna para no tocarlo, no parecía el
Lee Kang de siempre... Pero intentando obedecer las palabras de Woojoo,
Jooheon cerró los ojos para olvidar todo y comenzar a dormir. Sin
embargo, no pudo evitar que un suspiro, como un gemido ahogado, saliera
de su boca.
Al día siguiente, descubrió que pese al alboroto que estalló al amanecer, el
trabajo de reparación de los daños se hizo de forma rápida y silenciosa.
Incluso después de ingerir el inhibidor preparado por Woojoo, las manchas
del ciclo del calor desaparecieron como si las hubieran lavado con cloro.
Como decía Kang, Jooheon, un recesivo, habría pasado toda su vida sin
saber que era un ciclo de calor si no fuera por el tipo de hombre con el que
se había enredado. Y ya sea que nadie hubiera oído hablar de lo que había
pasado o fingiendo que no lo sabían, la familia de Kang envió a Jooheon y
Taeyang a casa sin decir una palabra. Sin embargo, a diferencia de cuando
llegó, ahora se iban en un vehículo preparado por la familia de Kang, no en
el auto de Kang ni mucho menos con él. La cajuela estaba llena de todo
tipo de comida envuelta en aluminio y también, había un montón de
juguetes que le ofrecieron como regalo.
Como Kang no fue ni siquiera a despedirlos, Jooheon miró a Woojoo con
una cara ansiosa, pero no dijo nada más. No tuvo más remedio que
imaginar que el tratamiento de Kang estaba terminado y que él estaba
bien.
Durante todo el viaje de regreso a casa, Jooheon tocó su teléfono celular.
El número de Kang está almacenado y su dedo se movía constantemente
encima del botón de llamar, pero no tuvo el valor de presionarlo.
CAPÍTULO 7 • VOL 4
Las clases del instituto tienen un currículum bastante variado. Taeyang
estaba interesada en la mayoría de las actividades así que participaba
apasionadamente a la vez que mostraba mucho talento en cada una de
ellas. Sin embargo, el plan de estudios relacionado con el arte fue una
excepción. Apenas y había podido lidiar con los instrumentos musicales y
la parte de pintar con las manos le parecía muchísimo más difícil que
hacer sumas. Jooheon y Kang solían quedarse mucho tiempo de frente al
papel, tratando de adivinar lo que dibujaba y cerrando la boca para no
causar inconvenientes que pudieran alterarla o hacerla sentir mal.
Y hoy, justamente, fue el día del arte.
Kang estaba sentado junto a Taeyang porque tenía un título de "Instructor
interno". Mientras se recuperaba de las secuelas que le había producido su
enfermedad. Pensaba que las clases de arte ayudaban a desarrollar la
creatividad, pero también que eran muy útiles para desarrollar la
memoria, la observación y la concentración en diferentes niveles. Por
ejemplo, si pedía que los niños imaginaran a su propia familia, justo como
lo estaba haciendo ahora, los niños intentarían recordar hasta los más
pequeños detalles. La ropa de alguien, el color de cabello del papá y tal
vez, incluso los juguetes favoritos de la hermana.
Kang observó cuidadosamente las líneas rectas y curvas que se extendían
libremente desde la mano de Taeyang hacia el papel blanco. Al ver que los
contornos eran suaves y que la selección de colores parecía bastante
audaz, intuyó que probablemente estaba dibujando a Jooheon. Kang
asintió, convencido de su razonamiento al ver los cuadrados alargados,
presumiblemente de esos pantalones de mezclilla que siempre llevaba
encima y luego, una mancha café que representaba el mandil
característico del lugar en el que trabajaba. Tanto el fondo como la parte
central estaban bastante vacíos, pero según sus propios estándares,
pensaba que era bastante razonable conocer la belleza del espacio en
blanco a una edad así de temprana. Le dio un nuevo papel... Esta vez,
sintió que era Heeju debido a las curvas y a las extravagantes gafas de sol
que llevaba en la cara. De hecho, como le dijo que dibujara una familia,
era natural que Taeyang dibujara a Jooheon y a Heeju. Luego, como si
todo estuviera hecho, Taeyang dejó el nuevo dibujo en el suelo y suspiró
profundamente mientras sacudía sus deditos. Quizá los aspectos más
destacados se expresaron en la pintura de Heeju, porque utilizó crayones
de oro y plata para pintar por todas direcciones. Y por supuesto, aunque
todavía es áspero, pensó que tenía una expresividad asombrosa y única en
su especie por lo que, como todo un padre orgulloso, la admiró en secreto.
En ese momento, sin embargo, sintió una mirada ardiente clavándose
justo en su oreja por lo que Kang volvió su cabeza hacia adelante. Era
Taeyang, quien además había sacado un nuevo papel para dibujar.
—Taeyang, ¿Qué pasa? ¿Necesitas algo?
—¡Oh, no puedes moverte! ¡Te estoy dibujando!
Ante las palabras de la niña, Kang se puso completamente rígido en un
instante. Igual a si hubiera sido electrocutado o golpeado por una fuerza
invisible. Ahora era el momento de dibujar a una familia así que, si lo
estaba pintando a él… ¿Significaba que también lo consideraba parte de
su familia? Era probable que no fuera demasiado significativo, pero no
pudo evitar emocionarse hasta el extremo.
Taeyang dibuja una línea en el papel de dibujo, pero no duda nunca. Un
círculo y luego, algunas rayas por aquí y por allá hasta que, una vez más,
la pintura terminó por completarse bastante deprisa. Piensa que
seguramente estaba muy inspirada esta vez.
—Para ti... Es un regalo.
—Vaya... Muchas gracias, Taeyang. Realmente me gusta demasiado.
Si lo toma mal, puede mancharse con sus dedos por lo que decide agitarlo
un poco para intentar que se seque con ayuda del viento. Siente que
debería guardarlo de inmediato para que no le pasa nada, hacer una copia
de seguridad y exhibirlo en la sala de su casa. Pensando así, Kang
comenzó a reír y la niña, contagiada por él, sonrió enormemente y luego
sacó un nuevo papel de dibujo de debajo del pupitre. A diferencia de
Taeyang, quien dibujó a una persona en un papel de dibujo y lo consideró
completo, los otros niños parecían estar dibujando a todos los miembros
de su familia y parientes cercanos en un mismo papel... Había hecho un
muñequito que representaba a Kang, pero como había estado toda su vida
acompañada solo de su papá, era natural que dibujar una familia
terminara en poco tiempo para ella.
Taeyang, quien miró en silencio el dibujo de un compañero que parecía
tener una familia muy numerosa, volvió la cabeza
hacia Kang y preguntó:
—Oye... ¿Puedo dibujar a tu abuelo?
—Seguro. Si Taeyang quiere dibujar, está bien dibujar cualquier cosa.
—Pero… Es tu familia. No es familia de Taeyang.
—... Pero si somos tu familia. ¿Quién no querría ser la familia de Taeyang
en primer lugar?
Pero por supuesto, Taeyang tiene razón. ¿Cómo puede considerarse su
familia después de todo lo que ha pasado?
Estaba sentado, con la cara confundida y el corazón tembloroso, pero a la
vez, estaba emocionado por poder ver a su pequeña hija tan motivada con
la clase como para tomar las herramientas de pintura en su mano y hacer
líneas y círculos una y otra vez.
La niña estaba dibujando ahora a los padres de Kang, al abuelo y a Woojoo
también. Y cuando se completaron, los acomodó para que junto a ellos
estuvieran Kang, Jooheon, Heeju y, finalmente, incluso la misma Taeyang.
Kang no pudo apartar la vista de la imagen durante mucho tiempo y en el
momento en que finalmente lo hizo, fue porque sintió que algo muy
caliente había comenzado a correr de sus párpados hasta descender por
su piel.
Como había ocho papeles de dibujo en el suelo, el instructor de arte, que
se acercaba con cara de desconcierto, provocó que Kang tuviera que dar la
espalda para limpiarse las mejillas y fingir concentrarse en los dibujos de
alguien más.
Pensó que, si ella podía sentir algo sin tener que preguntar, entonces era el
momento adecuado para hablar con ella. Y decirle la verdad.
CAPÍTULO 8 • VOL 4
Habló con el jardín de niños y pidió permiso para llevar a la niña a casa
tomando su propio vehículo en lugar de un autobús escolar. Para hacer
esto, primero se comunicó con Jooheon por primera vez desde que
estuvieron juntos con sus padres. De hecho, la última vez que se vieron a
la cara, sucedió hace solo dos días. Sus músculos se dañaron un poco
gracias al apuñalamiento de una vena moderadamente grande pero las
cicatrices no parecían demasiado excesivas porque Woojoo, su hermana,
ha suturado todo excelentemente bien.
En realidad, tan pronto como recordó lo que sucedió en ese momento,
parecía que su consciencia estaba siendo absorbida por Jooheon así que
negó con la cabeza vigorosamente. Este no era el momento para eso.
Taeyang, a quien estaba viendo por el espejo retrovisor, permanecía
sentada en el asiento trasero y aplaudía mientras tarareaba una canción
ininteligible.
—Taeyang... ¿Cómo te sentirías si te pido que te conviertas en mi familia?
Aunque intentó ser dulce, la pregunta que salió de su boca fue demasiado
rápida y agresiva. Incluso para él. Era muy tarde para tragarse lo que
había escupido por lo que parecía hora de golpear el volante en silencio
igual a si estuviera muy arrepentido por no poder abordarlo de manera
diferente. La niña paró de cantar eso que tarareaba constantemente y
murmuró como si estuviera pensando muy detenidamente sobre eso:
—Si me convierto en tu familia... Bueno, yo pienso... No lo sé.
—¿Por qué? ¿No te gustaría?
De repente, su garganta se cerró y su voz se quebró terriblemente en un
segundo. Cuando se lo preguntó de nuevo después de toser, la niña
frunció el ceño y puso los ojos en blanco antes de moverlos de un lado
para otro.
—Es que... Todos los miembros de tu familia serían miembros de mi
familia también. Si tú eres mi familia, entonces el abuelo, la tía, tu papá y
tu mamá se convertirían en algo mío. ¿No es así?
—¡Así es! Eso es correcto. Como era de esperar, no hay nada que Taeyang
no sepa.
—¡No! Hay muchas cosas que no sé. Taeyang todavía tiene siete años.
Kang está feliz con esta pequeña conversación, así que incluso si Taeyang
parece molesta, él comienza a reír en voz alta. La niña dijo que todavía
tenía siete años por lo que no sabía mucho del mundo, pero al menos
sabía más que Kang, de 26 años.
El hombre trató de controlar su tumultuoso corazón y condujo a una
velocidad lenta que cumplía con los estándares de seguridad establecidos.
Sentía que esto era un avance en cuanto a su matrimonio con Jooheon. No
era del todo malo que Kang hablara de todas las cosas buenas que le
ofrecía esta unión, aunque era cierto que se trataba más bien de la forma
más innovadora y eficaz de silenciar los rumores de Heeju... La condición
para tener este matrimonio fue obtener primero el permiso de la niña. Y
esto parecía haber llegado finalmente. Además, moría por decirle a su hija:
"Seamos una familia". "Formemos una familia". "Yo estoy aquí y realmente
te amo". Sin embargo, no podía decir palabras tan importantes en un lugar
sin Jooheon, así que trató de aguantar las palabras justo antes de que
cruzaran su boca.
Tan pronto como llegó al departamento de Jooheon y estacionó el auto,
Kang corrió urgentemente hacia la casa con la bebé entre los brazos. La
niña, que no sabía lo que estaba pasando, se rio, haciendo un sonido de
delfín solo por pura diversión. En realidad, quería hacer un sonido de orca,
pero ese no le salía muy bien. Sin embargo, a diferencia de la pequeña de
siete años que piensa que se trata de un juego, Kang no dejaba de comerse
la cabeza mientras intenta adivinar el siguiente movimiento a tratar.
✤✤✤✤✤✤
De pie frente a la puerta principal, Kang presionó el timbre un par de
veces. No hay forma de que sepa lo que está pasando dentro, pero el
intercomunicador estaba en completo silencio. Con un suspiro inmenso,
abrazó a la niña y esperó a que se abriera la puerta.
Taeyang revoloteó en sus brazos y alcanzó la cerradura.
—Taeyang conoce la contraseña de la puerta principal.
—Yo la sé también.
—¿Por qué estás de pie entonces?
—Por Jooheon, porque sé que a tu papá le gustaría que esperemos.
Ya había ido a su casa decenas de veces y siempre estaba a su lado cada
que abría la cerradura de la puerta. Además, en bastantes ocasiones vio a
Taeyang marcando lentamente un número con una sola de sus manitas.
No estaba tratando de recordarlo a propósito, es solo que la contraseña fue
memorizada por accidente. Por supuesto, abrir una puerta con una
contraseña adquirida de esa manera es un acto imprudente y, además,
cada vez que ingresa a una casa donde el propietario abre la puerta, se
siente como una persona invitada y se siente también muy en confianza
con él.
Siempre que recibe un breve saludo o un: "¿Estás aquí?". Parece que es
bienvenido por lo que Kang esperó pacientemente a que la puerta principal
se abriera.
—¡Taeyang! ¿Ah? ¿Qué haces aquí?
—Heeju, ha pasado mucho tiempo desde que te vi. Pareces estar ocupada
estos días. ¿Por qué estás en la casa ahora?
—¿No te gusta que esté en la casa?
—No hay razón para que no me guste.
Cuando se abrió la puerta principal, la cara que apareció fue la de Heeju,
no la de Jooheon. Estaba ocupada filmando una película así que tenerla
allí era realmente inesperado. Kang sonrió apresuradamente. No se fuerza
a hacer el trabajo duro de mostrar una sonrisa así de intensa a menos que
sea frente a Taeyang o Jooheon, pero tenía que mostrársela también a ella
en algunas circunstancias. Sin embargo, como si no tuviera interés en
tales esfuerzos, tan pronto como hizo contacto visual con Kang, Heeju
adoptó una cara de desagrado impresionante en un único instante.
Entonces, tan pronto como reparó en Taeyang, comenzó a reír alegremente
y a pintar sus mejillas de rojo.
Era completamente obvio que se trataba de una actriz.
Entró a la casa, pero todavía no podía ver a Jooheon. Cuando puso a la
niña, que todavía sostenía entre los brazos, en el suelo, le quitó los zapatos
de un pie y del otro y la dejó correr hacia donde quisiera. Kang puso
cuidadosamente los zapatos de Taeyang junto a los suyos y caminó detrás
de Heeju. Cuando la vio dirigirse a la cocina, pensó que Jooheon
posiblemente estaba allí.
—Has estado trabajando por un tiempo. ¿No es difícil? Si necesitas algo, yo
puedo hablar con la empresa de inmediato.
—¿Ahora quieres ser mi manager también?
—Claro que no, solamente... Me preocupaba que pudiera faltar algo.
—Solo porque estoy ocupada estos días no significa que me vaya mal.
—Por supuesto. Es solo que, ha pasado tanto tiempo desde que te vi. ¿Es
un pecado preocuparme?
—Pues sí. Algo así.
No están cara a cara, pero ella mira detrás de su hombro cada
determinado tiempo y se cortan las palabras mutuamente. Era lindo más
que odioso, aunque era de los hombres que deliberadamente molestaba a
cualquiera. De hecho, no sería una persona agradable si no fuera porque
es la hermana menor de Jooheon y claro, ella no lo hubiera invitado a
pasar si no fuera para guardar las apariencias con la niña.
Es un mundo en el que muchas personas intentan vender su sangre y su
carne para su propio beneficio, Heeju había demostrado ser diferente al
promedio. El contrato se concluyó después de que Jooheon casi se
arrodillara y suplicara, por muy estúpido que fuera, para que aceptara
entrar a la compañía de Kang y viviera finalmente una vida tranquila.
Por lo tanto, considerando todo lo que había pasado, Kang no pensó que la
actitud de Heeju fuera algo de otro mundo.
A medida que se acercaba a la cocina, le llegó a la nariz un aroma suave y
dulce. El nombre de la comida le vino a la mente después de inclinar la
cabeza ante lo familiar que todo resultaba: Olía a panqueques... Jooheon
estaba parado frente a la estufa como si se estuviera preparando para la
merienda de la tarde con Taeyang así que la niña se subió a una silla junto
a él y se acercó para ver los panqueques horneados en una sartén.
—Hola...
Jooheon miró hacia atrás para ver al hombre. El saludo fue breve, pero
sus miradas permanecieron juntas durante mucho tiempo. En particular,
miró el muslo de Kang durante un buen rato y luego volvió a girar la
cabeza.
Después de escuchar ese breve saludo, parecía que había recibido la
aprobación de poder quedarse en la casa por un tiempo considerable así
que Kang naturalmente se acercó al lado de Jooheon y subió a la niña
para que se acomodara.
—¿Taeyang quiere un bocadillo?
—Sí, me gustan los panqueques. ¡Papá, dos yo! ¡No, tres! ¡Un trozo de
sirope, un trozo de crema fresca, un trozo de mermelada de arándanos y
queso crema también!
Taeyang, que estaba en un estado de excitación, gritó todo esto mientras
luchaba en sus brazos. De repente, Heeju, sentada en la mesa, sacudió la
cabeza con un ligero suspiro.
—De todos modos, aunque parecen ricos... Este hombre ha hecho que ya
no tenga hambre.
—¿No vas a comer, Heeju? ¿En serio?
—... Solo uno. Sin aceite.
—¿Entonces vas a esparcirle mucho almíbar para que quede muy rico?
—Exacto, pequeña. Le estoy pidiendo que drene el aceite para poner
mucho almíbar después.
Estaba en medio de una filmación, así que parecía estar prestando
atención en evitar cualquier cosa que pudiera hacer un cambio en la forma
de su cuerpo. Sin embargo, frente a la Heeju que hablaba con firmeza, se
alinearon jarabe de arce, crema fresca, queso crema y varios tipos de
frascos de mermelada diferentes también. Era imposible no mirar en su
dirección, esperando su próximo movimiento para ver si podría salir
victoriosa o realmente terminaría por poner mucho jarabe. Sin embargo,
debido a que Taeyang comenzó a apuñalar su tenedor contra el plato,
Kang miró hacia arriba con una risa divertida... Jooheon le estaba
mirando con una cara bastante compleja para su gusto.
—¿Y tú?
—¿Eh?
—¿Cuántos vas a comer?
—¿Yo también? Uh, bueno. ¿Una pieza?
Mientras murmuraba torpemente, Taeyang negó con la cabeza lo
suficientemente fuerte como para provocar viento.
—Se comen por lo menos dos panqueques. Tienes que comer uno con
mantequilla y sirope de arce y otro con tu mermelada favorita. ¿Estás a
dieta como la tía Heeju?
—No, me equivoqué porque no sabía cómo funcionaba. Entonces, comeré
dos.
—Come tres.
—¿Uh?
—Necesitas comer bien para mejorar rápidamente.
La mirada de Jooheon, que puso un plato en su dirección, volvió a
posicionarse cerca del muslo de Kang. Ni siquiera dijo nada, pero le
pareció que estaba preocupado. Era lindo que le diera un panqueque lleno
de buenos deseos así que Kang sonrió... Eventualmente carraspeó su
garganta y solo después de pensar que era necesario sentarse para comer,
fue que decidió posicionarse al lado de la niña, pero al otro lado de Heeju.
—¿Estás feliz?
—Oh, lo estoy porque recordé tu canción. Ahora voy a comenzar a tararear
junto contigo. ¿Te gustaría?
Escuchar la risa de un niño en un espacio como ese era como si el azúcar
en polvo flotara y comenzara a brillar en el aire. Por otro lado, Heeju, que
parecía un malvavisco que se quemaba en el fuego mientras ese hombre se
derretía por razones diferentes, hizo un puchero con los labios hinchados.
—Entonces ¿por qué estás aquí hoy? ¿Es sobre la empresa o...?
—Oh eso... Tengo algo que quiero decirle a Jooheon. Es importante, así
que...
—¿Qué es?
—No necesitas saberlo.
Jooheon cortó sus palabras con firmeza mientras colocaba un gran plato
de panqueques prolijamente sobre la mesa. Mientras Kang estaba
sorprendido por la majestuosidad que podría llamarse: "Torre inclinada de
panqueques", la mirada de Jooheon volvió a quedarse cerca de sus
muslos. Quizá entendió mal y pensó que lo que quería decirle era sobre lo
que sucedió en ese momento, así que abrió la boca para corregirlo.
—No es... Es algo bueno. Quería decírtelo en persona.
—¿Algo bueno?
Jooheon y Heeju preguntaron al mismo tiempo, como si quisieran
demostrar que claramente compartían sangre. La cara de Heeju contiene
pura curiosidad, mientras que la cara de Jooheon parece gritar: "¿Cómo
puedes decir que es algo bueno después de lo que pasó?
Kang sonrió.
—Taeyang parece estar bien conmigo. Le pregunté si quería que fuera mi
familia.
—¡¿Qué?!
Cuatro ojos miraron a Taeyang a la vez. La niña, que había comido un
panqueque con abundante sirope de arce, inmediatamente tomó una
nueva hoja de panqueques para colocarle mucha crema batida, se tragó la
mitad y abrió los ojos ante la incomodidad. Heeju despegó los labios para
comenzar a decir lo que estaba pensando, pero Jooheon levantó la mano
para bloquearla.
—¿Cuándo? ¿Cómo le dijiste eso?
—Hoy tuvo una clase de arte en el jardín de infantes. Estaba dibujando un
retrato de su familia, pero, Taeyang no solo te dibujó a ti y a Heeju, sino
también a mí. Incluso a mis padres y a mi abuelo. Oh, puse la foto en mi
maleta para que no se dañara. Te lo muestro más tarde. Es... Muy
impresionante. Creo que Taeyang tiene talento para el arte, aunque diga
que no.
—Eso es... Pensé que podría ser el caso. Ella es muy hábil con los colores.
—Sí, eligió un color muy fuerte y no dudó en hacer un montón de líneas.
No es fácil que alguien aprenda a hacer eso. Nació con un don.
—Hola, chicos. ¿No nos estamos saltando el tema principal?
Jooheon, que se sacudió ante las críticas de Heeju, dejó de hablar con
Kang y se volvió hacia la niña. Como si supiera que querían hablar con
ella, Taeyang dejó de llevarse panqueques a la boca sin dudarlo, y fue
volteando la cabeza de poco a poco. Tratando de tranquilizarla, Jooheon
sonrió amistosamente y se levantó de su asiento. Suspiró. Primero, le
preguntó a todos qué querían beber y luego tomó algunos empaques del
refrigerador para comenzar a verter leche, jugo y agua fría, según el gusto
de cada uno. Finalmente, sirvió un enorme vaso de limonada.
Kang, que pensó vagamente que la limonada sería para él, miró hacia
arriba con asombro al notar como la colocaba frente a Taeyang.
—A ella le gusta...
Mientras observaba a Heeju y Taeyang chocar sus tazas, una sonrisa se
deslizó por la desembocadura de su boca. Y luego Kang lo miró comer...
Siempre pone todo tipo de comida en su boca y parece disfrutar de todo un
poco, pero le gusta más la comida coreana. Y le gusta lo dulce pero no el
sabor amargo. Siempre que Kang pedía limonada, recordaba que Jooheon
colocaba una sonrisa temblorosa y luego decía que le daba asco...
Entonces, el gusto de Taeyang por las bebidas agrias parecía ser
completamente similar a lo que pasaba con Kang. A él le gustan las
bebidas agridulces desde la infancia así que, después de encontrar una
similitud entre su hija y él, el área dentro de su pecho estaba revoloteando
como loco.
—Como yo obtuve el permiso de Taeyang, decidí que estaba bien proceder
de inmediato. ¿Está bien, Jooheon? Quiero decir, mientras antes, mejor.
—Está bien...
—¿Pero estás seguro de que te dio su permiso?
Aunque Jooheon parecía muy accesible, Heeju intervino de inmediato.
—Dijo que quería ser tu familia. ¿Qué tan amplia es la categoría familiar?
Por supuesto, los estándares serán diferentes para cada persona, pero la
verdad hasta un sobrino es familia. Taeyang quiere estar contigo y tu
familia, pero tal vez te quería, como un tío o un hermano mayor. ¿Lo
pensaste?
—Eso es...
Pero cuando la escuchó, parecía correcto. El rostro de Jooheon se
oscureció como si estuviera algo confundido, mientras que Kang solo abrió
los ojos y cerró la boca. Debido a que Taeyang dijo que estaba bien ser una
familia, corrió con entusiasmo para poder comenzar con los planes que
tenía junto con ella. Pero como dijo Heeju, desde el punto de vista de
Taeyang, era imposible averiguar qué tipo de miembro de la familia quería
que fuera exactamente. Fue porque para él, no había otra opción más que
ser su padre.
Con la boca todavía cerrada, puso los ojos en blanco un momento y
después miró a Taeyang, sentada justo a su lado. La niña estaba
escuchando las palabras que iban y venían como si notara que ella era el
tema de conversación. Mientras tanto, se comió todos los panqueques,
dejando solo rastros del almíbar, la crema y la mermelada restantes en el
plato vacío.
—¿Taeyang?
—¿Sí?
—Quiero preguntarte algo. ¿Está bien?
Mientras movía su boca, Kang miró a Jooheon y a Heeju alternativamente.
Jooheon asintió con la cabeza mientras miraba a los ojos del hombre, los
que estaban llenos de una clara intención por hacer esa pregunta. Heeju
también levantó un poco la cabeza, aunque tenía una expresión fría y
cruel. La inevitable ansiedad volvió a subir desde el dedo de su pie hasta
su pecho y, sin embargo, Kang se sacudió con fuerza y se mordió los
labios. Taeyang era su hija. Desde hace mucho tiempo lo fue. Era su hija
desde que estaba en el estómago de Jooheon y lo era incluso, aunque
estuviera lejos de él. No solo la apariencia es semejante, sino también su
espíritu. Y sin importar que se hubiera casado con Jooheon o no, incluso
después de todo lo ocurrido, Taeyang era su pequeña y era
responsabilidad de él. Entonces, obtener el consentimiento para
convertirse en su padre es absolutamente correcto en ese instante. Es su
derecho. Y como tal tenía que conseguirlo ahora mismo.
Kang abrió lentamente sus labios y chasqueó la lengua. En el momento en
que la voz dejó la punta de su garganta, sus labios temblaron.
—Taeyang, nena... Dijiste que sería bueno que te convirtieras en mi
familia. ¿Recuerdas?
—Ujum...
—Entonces, me pregunto... ¿Qué pasa si me convierto en tu padre?
—¿El padre de Taeyang?
—Oh, no estoy diciendo que Jooheon deje de ser tu padre. Papá se queda
contigo y... Yo también lo hago. Tendrías dos papás. ¿Qué piensas? ¿No
crees que estaría bien?
—No sé...
—Cuando yo me vuelva tu padre, el señor y la señora que viste antes se
van a convertir en tu abuelo y tu abuela. También mi abuelo, será tu
bisabuelo ahora. Taeyang... Todos dijeron que sería bueno que Taeyang se
convirtiera en su familia.
—Umm...
¿A dónde fue la niña en el auto, tarareando una canción desconocida y
deseando que todos pudieran convertirse en familia? Frente a Taeyang,
que no da ninguna respuesta, Kang se aceleró gradualmente. Al final,
apenas había podido respirar cuando soltó un montón de palabras nuevas.
—Es bueno ser una familia. Todavía tienes a papá...
—Pero...
—¿Pero? ¿Por qué? ¿Sabes cuántos hogares tienen dos padres en estos
días? Hay muchas casas con dos madres también. ¿Por qué tener dos
padres parece malo para ti?
—Lee Kang...
Jooheon interceptó las palabras de Kang, quien ya se estaba
desmoronando desesperadamente con una cara que ya le parecía bastante
difícil de soportar. El hombre cerró la boca ante la expresión tan decidida y
luego trató de apelar al encanto de una casa con dos padres una vez más.
—Taeyang, piénsalo cuidadosamente de nuevo. Tener dos papás, es
maravilloso. Puede ser justo como hoy. Papá número 1 puede hacer
bocadillos en casa y papá número 2 puede ir por Taeyang al jardín de
infantes. Sería... Muy conveniente sacar fotos cuando salgas a jugar. Los
papás se turnarán para tomar fotografías de ti. Uh, y la próxima vez...
—Bueno, pero, aun así... Tener dos papás es un poco...
—¿Por qué no? ¿Qué no te gusta? Papá, no, yo... Lo arreglaré todo.
Intentaré que sea bueno para ti.
— Yeopo Bongseon también tuvo dos padres. Y no fue bueno. ¡Taeyang
mantendrá su lealtad a papá!
Cuando el sorprendido Kang perdió sus palabras, Jooheon le susurró en
voz baja a Heeju con un rostro confundido: "¿Quién es Bongseon?".
"¿Taeyang tenía un amigo así?".
Bongseon... Como el general chino. Un personaje que perdió la vida en las
primeras etapas de "Los tres reinos". Tenía una de las mejores habilidades
en artes marciales en los Tres Reinos, donde aparecen fuerzas armadas
voladoras y cosas mágicas por el estilo. En otras palabras, ese padre y este
padre que tiene de frente eran cosas completamente diferentes. Kang abrió
la boca para refutarlo de inmediato, pero las palabras no salieron como un
sonido. Cuando una persona se siente avergonzada, no es fácil hablar.
Kang, que estaba en blanco, puso el panqueque que había sido preparado
para él en el plato vacío de la niña y organizó sus pensamientos mientras
cortaba la comida en tamaños apropiados para que un niño los comiera
con un solo bocado. Ya sabía que el niño se divertía viendo Los Tres
Reinos. También recuerda haber hablado de tomates rojos cuando la
enseñaba a montar a caballo en el jardín de niños. Aun así ¿está bien
hablar de eso en este momento y ponerlo de ejemplo? ¿Tan de repente?
Lejos de organizar todo tipo de pensamientos, estaba muy mareado.
—Bueno, es un poco diferente a eso, Taeyang. Él tiene dos papás, pero, en
lugar de una relación familiar real... Como él es un gran general, su familia
estaba tratando de mantenerlo bajo su mando. El general... No pensaría en
ellos como padres. Y ni Garden ni Dong Tak habrían considerado a
Bongseon como un hijo de verdad.
—Aun así, papá es papá. Quiero decir, no quiero traicionarlo. No quiero
tener un apellido diferente del de papá como pasó con el general porque
él...
—¡Ese es un mal ejemplo! ¡Las cosas que pasan en ese drama de la
televisión no pasan en la vida real!
Cuando los ojos de la niña, que encontró los suyos, se abrieron de nuevo,
Kang se cerró la boca con un solo movimiento de su mano. Mientras tanto,
Jooheon, quien escuchó la explicación de Heeju de que Yeopo Bong-seon
era un personaje de "Los Tres Reinos", lo miró con una expresión un tanto
angustiada.
Por el contrario, Heeju participó en la conversación con cara de
satisfacción, metiéndose un trozo de panqueque empapado en almíbar en
la boca.
—Taeyang tiene un punto. La lealtad es muy importante en la vida. No es
fácil aceptar a alguien como padre.
—Si la lealtad es tan importante para ti, entonces Heeju debería
mantenerla con su antigua agencia. ¿Por qué no te quedaste con ellos?
—Oye, Lee Kang... Es completamente diferente a eso. Ya sabes. ¡Ellos me
estaban comiendo viva!
—Bueno, entonces ¿la situación conmigo y el hombre del drama es la
misma, no? ¿Qué tan maldito debo ser entonces para encajar?
—¡Ya! Ambos. ¿Qué están haciendo frente a la niña?
Las dos personas que estaban discutiendo se callaron solo después de que
Jooheon se adelantó y los detuvo. En particular, Kang se volvió
visiblemente sombrío, por lo que no levantó la cabeza que tenía agachada.
Sintió que Taeyang le miró y lo había notado, pero, era difícil fingir que
todo estaba bien... De hecho, no es que hubiera pensando que sería
aceptado pronto. Ya había esperado que tomara más tiempo, pero, ahora,
la verdad es que se sentía increíblemente derrotado.
Era posible que tuvieran muy poco económicamente, pero era evidente que
la niña había sido criada con muchísimo amor. Si hubiera habido una
parte vacía, alguna carencia, habría podido profundizar en ella para
ganarse su afecto y ponerla de su lado. Pero esa parte de la niña no
existía. Jooheon hizo el papel de dos personas y crio a la niña con firmeza.
Ese punto, aunque admirable, hizo que una parte de Kang se sintiera
incómoda.
Ellos dos, no parecían necesitar a Kang en absoluto.
Entonces, descubrió que en realidad se estaba metiendo demasiado. El
jardín de niños, el acuario, varios juguetes y regalos... Estas cosas solo
jugaron un papel en acortar la distancia y al final, no había servido de
nada porque era evidente que Kang tenía que trabajar mucho más en
hacer un lugar en el corazón de Taeyang. Y hasta ahora, la verdad es que
no parecía haber hecho nada bien.
—Señor, ¿está enojado?
—No. ¿Parece que estoy enojado?
Quería fingir, pero parecía que la actuación era algo que tenía que darle
completamente a Heeju. Kang se apresuró a enfrentar a la niña con una
sonrisa en su rostro. Luego, ella se puso en la boca el panqueque que
Kang había puesto en su plato y sonrió también.
La hora del refrigerio terminó poco después de que todos acabaran con sus
panqueques. Kang se puso de pie primero y se dirigió al fregadero con un
plato y cubiertos vacíos. Cuando volvió a la mesa para ocuparse de los
platos de los demás, la niña sujetó el plato con fuerza y sacudió sus
mejillas gorditas como si estuviera haciendo una rabieta.
—Lo haré yo.
—Son las reglas de nuestra casa...
Sorprendido por las palabras de Jooheon, dejó que la niña se levantara de
su asiento, tomara los platos que tenía frente a ella y se dirigía al
fregadero... Debido a que no era alta, Kang se quedó mirando todo el
tiempo mientras se paraba de puntitas y ponía las cosas en su lugar. Poco
después, Heeju puso todo en el lavavajillas... Sí, no sentía que tuviera un
lugar en esta casa. Por supuesto, aun así, se vio obligado a apretar las
manos y sentarse de nuevo para crear una imagen de tranquilidad que no
le llegaba a los ojos.
En ese momento, Jooheon le confió a Taeyang a Heeju e hizo una seña a
Kang. Sus dedos alargados apuntaron en dirección a su habitación, por lo
que Kang obedeció y lo siguió en silencio.
Había visitado la casa varias veces, pero Kang nunca entró en el espacio
personal de Jooheon. Cuando lo hizo, Kang miró a su alrededor sin
saberlo. Juguetes y libros infantiles rodaban en una habitación limpia que
encajaba perfectamente bien con su personalidad.
—¿Qué tal tu cuerpo y tus piernas?
Jooheon, quien cerró la puerta con cuidado, se paró en el centro de la
habitación y se acercó a Kang sin dudarlo ni un segundo. El hombre se
frotó las cejas con torpeza y evitó su mirada.
—Todo está bien. Desde el principio evité los principales vasos sanguíneos
y... Pues, mi hermana también es excelente en su trabajo. Este tipo de
sutura es algo que puede hacer con los ojos cerrados. No sabes cuántas
cirugías hace al día. Realmente, fue pan comido así que no te preocupes
demasiado.
—Soportar algo así y, lastimar tu cuerpo. ¿Ha pasado antes?
—...
Esperando un momento, Kang solo parpadeó. Trataba de averiguar por
qué Jooheon había hecho ese tipo de pregunta. Sabía que lo había llevado
a la habitación para preguntar sobre lo que había sucedido en ese
momento, pero todavía no podía adivinar que contestar. Sería mejor si
tuviera un poco de preocupación por él, pero no parecía que fuera el caso.
—Lo siento por eso... Cambié de inhibidor varias veces debido a los efectos
secundarios, pero generalmente fue efectivo por mucho tiempo. Han
pasado años desde que soporté el dolor y eso que viste... Solo fue un mal
paso para mí. Si quieres, iré al psiquiatra y conseguiré una confirmación
de que mi estado mental no está...
—No estoy pidiendo algo así.
—No, lo prepararé de inmediato. Yo quiero estar junto a la niña, pero
comprendo que tengo que comprobar la parte mental. Está bien, creo que
es natural que estés preocupado por lo que puedo hacerle.
Después de hablar, Kang negó con la cabeza como si se convenciera a si
mismo de qué lo que había hecho estaba mal. Si quiere estar al lado de la
niña, es natural que demuestre que él no supondrá un peligro para ella. La
autolesión habitual es una medida de un estado mental inestable. Es
correcto que Jooheon, el único protector de la niña, tome un tema
incómodo y lo confirme para estar seguro. Es... Fue verdaderamente
atrevido de su parte llegar de esta manera a su casa.
Después de organizar sus pensamientos, frotó ligeramente sus cejas como
si estuviera sacudiéndose todo lo que tenía en el interior. Kang escondió
sus ojos debajo de su palma, frotándose tan constante y frecuentemente
que en un momento dado y mientras trataba de tranquilizarlo, Jooheon
agarró suavemente la mano que cubría su cara y la bajó... Hicieron
contacto visual. Los ojos marrones y medio transparentes con un pigmento
pálido en un lado, también tenían un color verde pálido a la luz del sol.
Solo mirándolo, descubrió que era como nieve que parecía ser absorbida
por el césped de un camino.
Pero esos hermosos ojos, que le habían estado mirando durante mucho
tiempo, pronto desaparecieron a mitad de camino a través de una gruesa
capa de pestañas.
—Lee Kang. Por favor escúchame hasta el final. ¿Cuándo pregunté algo
sobre un certificado psiquiátrico?
—¿No preguntaste porque estabas preocupado por Taeyang?
—¿De qué tengo que preocuparme?
—De que Taeyang esté a mi lado. Puede ser preocupante después de lo que
hice.
—Me habría puesto nervioso si me hubieras apuñalado con un cepillo de
dientes en lugar de hacerlo con tu pierna. Pero no fue así.
—Qué absurdo. ¿Cómo puedo tan siquiera...?
—Sí. Exacto.
La mano de Jooheon, que todavía sostenía la mano de Kang, estaba un
poco fría... Sin embargo, sentía que su cuerpo se estaba calentando desde
todas las direcciones posibles. Kang trató de desviar sus nervios, pero
Jooheon no lo dejó pasar. Evitar su mirada era imposible cuando ni
siquiera podía respirar correctamente así que no le quedó más remedio
que mirar a Jooheon... ¿De qué color brillan sus pupilas cada vez que
reciben la luz? Sus fosas nasales son pequeñas y el sol cuelga de su punta
redondeada. La forma de sus labios de color rosa pálido persisten debajo
del hueco en el medio y su barbilla es realmente muy pequeña y linda.
—Lo que quería decir es... Debe haber sido muy difícil. Antes, durante los
últimos 7 años. Yo, cuando dije que me alegraba... No quise ser cruel. No
estoy feliz de que sufrieras.
—...
—De ahora en más, tienes que caminar hacia adelante. ¿De acuerdo? No
te lastimes más. Tienes que mejorar rápidamente para poder estar con
Taeyang...
Como si se derritiera, como si hubiera rociado azúcar en polvo sobre su
aliento caliente... Su aroma lo golpeó tan de golpe que cuando se despertó,
ya lo estaba besando. Sus labios son suaves y el aliento dentro de ellos
parece terciopelo. Los dedos de Jooheon, que sostenían su mano, habían
comenzado a entrelazarse así que levantó la mano izquierda y la llevó a su
mejilla, aunque no pudo sostenerla y solo sintió lo esponjoso que era con
las yemas. Se tragó sus suaves labios, escaneó sus pulcros dientes y
comenzó a tocar la carne escondida en su interior con bastante hambre. Y
mientras lo besaba tan locamente como una bestia, Kang de repente
suspiró igual a si fuera una persona que había despertado de un sueño
profundo. Sin embargo, sus labios traicionaron su voluntad y dejaron un
breve beso en la boca y las mejillas de Jooheon.
Como sumergido en agua, su cuerpo estaba pesado y su mente estaba
confusa. Era el momento de mirar fijamente a Jooheon y decir algo al
respecto, pero en el momento en que sus ojos se encontraron, su expresión
colapsó terriblemente.
—Lee Kang.
—... ¿Qué?
—¿Por qué estás llorando?
—... ¿Estoy llorando?
Levantó la mano vagamente y tocó su ojo... Cuando vio el agua en la punta
de sus dedos, ni siquiera logró comprender de inmediato de qué era, así
que ni siquiera se movió. Jooheon, que miraba a Kang, apretó y tiró del
dobladillo cerca de su pecho para que la distancia entre los dos se
acercara un paso más, pero la expresión facial de Jooheon no era visible
desde este punto. Todo lo que puedo ver fue esa cabeza pequeña con un
cabello claro y fino.
Jooheon, que se quedó quieto mientras lo abrazaba, suspiró
profundamente y se apoyó contra el pecho de ese hombre.
—Si lloras así, no vamos a poder hablar...
—... Lo siento.
—Está bien...
Quería abrazar a Jooheon, que estaba apoyado contra él, pero la postura
era ambigua porque todavía tenía una mano entrelazada a la suya. Como
no quería soltarlo, Kang intentó hacerlo con la mano izquierda, pero
finalmente y después de ver que era imposible, se rindió y puso sus dedos
sobre la cabeza de Jooheon. Y le dio unas palmaditas con cuidado. Como
un padre alabando a su hijo por ser valiente o bueno.
—¿Deberíamos... Hacer lo que no pudimos continuar en el baño de mi
casa?
—¿Ah?
Como si supiera de qué estaba hablando, el rostro de Jooheon, que miraba
hacia Kang de una manera extraña, rápidamente se calentó y distorsionó.
—¡Loco!
La mano que golpeó el hombro de Kang "Puck Puck" con un puño pequeño
fue bastante mordaz.
Después de varios golpes y otras miradas asesinas, Kang se rio a
carcajadas, pero Jooheon lo abrazó con fuerza para que no pudiera
moverse más. Se cubrió los ojos húmedos, enterrando la cabeza en el
delgado hueco de sus brazos y se dejó consolar hasta que se sintió mejor...
Todavía queda un largo camino por recorrer, pero ya se siente tan lleno
que opina que posiblemente estalle más tarde.
CAPÍTULO 9 • VOL 4
Es casi otoño, pero al mediodía todavía hacía un calor impresionante.
Jooheon tiró de la línea de la cortina para cubrir la luz del sol que venía
desde la ventana del café. El interior estaba lleno de clientes que buscaban
el aire acondicionado y también, que deseaban comprar una bebida
helada.
Hubo un momento en que había pensado que sería adecuado vender el
café, pero como el trabajo de la compañía de Heeju estuvo marchando
bien, el edificio ya no se vendió y el negocio del café también comenzó a
funcionar sin el menor problema. Durante un tiempo, los periodistas no
iban al café y solo hacían fila en el segundo piso, pero en estos días, sin
embargo, se ha vuelto más tranquilo sin importar en donde esté. A veces,
algunos de los clientes seguían a Jooheon para ver cuál era la relación
entre él y Heeju y había gente que incluso se había atrevido a decir que era
su novio, pero ese era un nivel del que podía reírse.
Heeju apenas pudo llegar a casa cuando la filmación comenzó a volverse
cada vez más extensa. Dijo que era difícil ir y venir de Seúl porque la
carretera no estaba abierta y además, porque la película se estaba
grabando en un lugar increíblemente remoto. Jooheon no sabía si había
un lugar así en esta pequeña área, pero le invitaba tteokbokki y pollo
agridulce todos los días como una especie de compensación ante la falta de
su compañía. Además, había sido apropiado para pasar un poco más de
tiempo de calidad con Taeyang.
Después de bajar todas las persianas, Jooheon se sentó en la esquina más
alejada del café. Era un asiento pequeño para dos, justo al lado del baño,
así que, ya que siempre estaba vacía por alguna razón, se convirtió en un
asiento reservado para Jooheon. Sobre la mesa hay un libro de "Los tres
reinos" con un marcador insertado justo en la parte que ya había leído
hace un rato... La última vez, no sabía quién era Bongseon Yeopo, así que
comenzó a leer este libro como... Una pequeña investigación especial para
comprender a Taeyang. Jooheon ordenó en secreto un conjunto de 10
volúmenes de "Los Tres reinos" y comenzó a hojearlos como si fueran su
biblia. Al principio, comenzó a leer poco a poco cuando estaba en el
segundo piso del café, pero mientras más leía, más se aburría y de un
momento a otro se quedó dormido sin avanzar nada realmente. No era
divertido, así que el progreso fue increíblemente lento. Ahora está en una
sección muy interesante porque Yeopo cayó ante la belleza de Wang Yun y
traicionó a Dong Tak.
Fue cuando leía con concentración, casi como metiendo la nariz en el libro,
que alguien se sentó al otro lado de la mesa. Jooheon, quien levantó la
cabeza con retraso, se sorprendió y casi dejó caer las páginas de sus dedos
entumecidos. La persona sentada al otro lado, cruzó lentamente las
piernas. Siempre que la punta de su zapato tocaba la mesa, se escuchaba
un crujido.
—Ha pasado un tiempo...
—¿Por qué viniste de nuevo?
—Ja, ¿cómo? ¿No saludas? ¿Ni una vez? Que grosero.
Su voz parecía un pequeño murmullo, sin embargo, debido a que era un
asiento considerablemente cerca del suyo, podía escucharlo con bastante
claridad. Aunque Jooheon estaba sorprendido, no pudo ocultar su
expresión burlona cuando contestó:
—Hwang Moo-chan. ¿Por qué saludaría? No es bueno verte.
—Entonces, si fuera Lee Kang si te alegrarías de verme. ¿No es verdad?
Correrías y te pegarías a mí. Ja, veo que sigues teniendo esos viejos
hábitos desagradables. Sí. ¿Desde cuándo volviste a encontrarte con
Kang?
Tok tok.
La punta del zapato, que constantemente golpeaba la mesa, pateó la
esquina con fuerza hasta formar un estruendo increíble. Esta vez, cruzó
las piernas hacia el otro lado... En un momento, la cabeza de Jooheon se
inclinó para adelante y su mirada se volvió hacia abajo. Era como un
hábito grabado en su cuerpo así que Moochan lo captó de inmediato.
Sentado en una silla en ángulo y cruzando todavía las piernas, se miraba
tan relajado que su mirada impaciente parecía des coordinar. Jooheon,
que lo vio, enderezó lentamente la espalda y muy a su pesar, volvió a
acomodar la cabeza. Si lo piensa bien, en realidad no hay nada que temer.
Moochan ya no puede amenazar a Heeju e incluso si intenta hacerlo, Kang
lo resolverá. Sí, Kang lo resolverá todo. Para este punto no existía la
vergüenza de que no pudiera resolver las cosas utilizando su propio poder.
Además, entre las muchas personas que Jooheon ha estado conociendo en
su vida, muy pocas son capaces de enfrentar dificultades por sus propios
pies. De hecho, desde la perspectiva de Jooheon, pasar la infancia y recibir
apoyo de padres normales era lo mismo que recibir ayuda de otros. En
primer lugar, también fue gracias a la empresa y al poder financiero que
heredó de sus padres que Moochan podía tener un efecto tan significativo
en la industria del entretenimiento así que Jooheon no se avergonzó en
absoluto de tomar prestado el poder de Kang y estar orgulloso de él.
Incluso, aunque no le había pagado el precio justo a Kang.
Jooheon, que había pensado atentamente en esto, inclinó la cabeza por un
momento. Ahora lo más importante era eliminar el lío que tenía delante.
—¿Que te importa?
—¿Qué?
—Ya sea que me vuelva a encontrar con Lee Kang o no. ¿Qué te importa?
—Ja, de verdad que eres... Ahora veo que realmente las cosas no cambian.
—Tú eres el que no cambia, Hwang Moo-chan. ¿Crees que tengo todavía
diecinueve? ¿Crees que tú los tienes? Parece que una escuela estrecha y lo
que pasó allí lo es todo en tu mundo y que si dices algo malo todavía me
van a castigar.
—Joder. ¿Alguna vez te han castigado por mi culpa?
Moochan no parecía poder controlar su temperamento y se dedicó
completamente a cepillar su cabello hacia atrás, con fuerza. Y como si
estuviera sintiéndose muy asfixiado, se desabrochó la camisa de lino. Un
tatuaje, que se puede ver a primera vista entre el cabello extrañamente
esparcido y su ropa desabotonada hasta el punto en que se ve su pecho,
hace su extraña aparición. Le había preguntado si todavía pensaba que
tenía diecinueve años, pero Moochan realmente no parecía muy diferente
de entonces. Un joven feroz, sensible y tal vez un poco más adulto que
movía los pies hasta el punto en que Jooheon se sentía muy incómodo.
Moochan, que estaba presionando su cabeza, rápidamente abrió la boca
con amargura.
—Dijiste que tienes un hijo. ¿Qué demonios tuvo que hacer un Beta para
tener un bebé de un gran Alfa dominante?
—¿No lo sabes?
—Me preguntaba por qué desapareciste de repente cuando estábamos en
la escuela, pero, cuando escuché esto, lo supe de inmediato... Yeo Jooheon
se fue porque se embarazó.
—Me fui por un tiempo, después de discutir con Kang por el bebé.
Acordamos que...
—No seas un puto mentiroso. ¡Ese tipo no sabía nada de ti! Yo lo descubrí
primero. Lo supe primero, todo. Que tu abuela murió, que tu casa estaba
vacía. No pude entender que había pasado así que le pregunté a Lee Kang.
¡Ese tipo no sabía nada sobre ti! Pero ahora ¿vienes a decirme que
estuviste fuera por un tiempo porque su familia se opuso? Ja, esas cosas
pueden hacer ruido si se las dijera a los periodistas.
—...
—Eres un Omega. Omega... Si lo hubiera sabido desde antes...
La mirada de Moochan recorrió a Jooheon de la cabeza a los pies. Parecía
que solamente estaba intentando encontrar una manera de sacar
conversación, pero era tan molesto que Jooheon se levantó de su asiento
como si estuviera enojado.
—No quiero hablar más. Deja esto en paz y no vuelvas a venir.
—El Omega que tuvo un hijo es Jooheon y el Alfa que dio la semilla, es
Kang. ¿Cuál es la razón para qué te fueras?
—Hwang Moo-chan, lárgate.
—Es obvio. El Alfa escapó de la responsabilidad o decidió que sería
peligroso estar cerca de ti y del bebé. Bueno, no importa. Creo que fue un
acierto que se alejara...
Jooheon, que no podía soportarlo ni un momento más, se alejó de su
asiento para dejar de tenerlo cerca. Moochan, que se levantó a la velocidad
del rayo, agarró el antebrazo de Jooheon para que no se fuera y luego, lo
jaló hasta tener la nariz de Jooheon, quien se volvió a la fuerza, cerca de
su cara.
Jooheon, que se encontró con sus ojos pequeños y con emociones
desconocidas, vaciló y trató de moverse, pero su brazo estaba agarrado
firmemente.
—¿Qué estás...? Aléjate de mí antes de que llame a la policía.
—Solamente quiero hablar contigo, maldita sea.
—¡Déjame ir!
—¿No lo estás escuchando decir que lo sueltes?
La cabeza de Moochan y de Jooheon volvieron a su lugar ante la repentina
voz que los había interrumpido. Al mismo tiempo, un bastón aterrizó en el
brazo de Moochan, el que estaba sujetando a Jooheon, golpeándolo con la
fuerza suficiente como para hacer un sonido impresionante. En un evento
inesperado, Moochan gimió, bajó el brazo y Jooheon se quedó paralizado a
medio camino mientras miraba al dueño del bastón. El anciano, vestido
con un sombrero de copa y un traje de tres piezas, todavía estaba parado
frente a Moochan como si quisiera pegarle de nuevo.
—¿Por qué estás intimidando al esposo de mi nieto?
Moochan, que estaba a medias, cambió su rostro cuando dijo que era su
nieto... Solo entonces, se dio cuenta de la identidad del anciano. El feroz
impulso se hizo más fuerte, pero, tal vez porque no podía luchar contra él,
Moochan dejó su lugar rápidamente en lugar de apuntar al anciano y se
alejó casi como si estuviera corriendo.
Pero incluso después de que Moochan dejó el café, Jooheon no pudo
hablar por un tiempo y comenzó a moverse como un niño abandonado por
sus padres. Fue sorprendente ver aparecer al anciano y fue vergonzoso que
lo defendiera de Moochan. Además, Jooheon no había podido comprender
lo fuerte que era el abuelo de Kang, hasta ahora.
Sin saber qué hacer, sudando, Jooheon fue testigo de cómo el anciano se
sentaba en silencio en el lugar donde había estado anteriormente
Moochan. La apariencia de sostener un bastón entre sus piernas y colocar
los brazos en la mesa, lo hacía parecer un "abuelito tierno". El anciano
sonrió mientras tocaba el ala del sombrero.
—¿Puedo pedirte algo a ti aunque seas el jefe? Quisiera una taza de café
caliente. Un americano.
—¿Sí? ¡Ah, por supuesto!
Jooheon rápidamente se apresuró a la máquina de café después de poner
en orden su cabeza y pronto regresó a su asiento con una taza de
Americano y agua helada. El agua helada era para él. Necesitaba
despertarse lo más rápido posible.
El anciano tomó un relajante sorbo del café que tenía frente a él y lo dejó
en la mesa mientras permitía que le llegara al estómago. Jooheon miró sus
ojos y tragó el agua helada... Cuando no hubo palabra alguna, se sintió
mucho más nervioso. ¿Por qué está allí en primer lugar? Se preguntaba si
tenía que hablar primero o tal vez inventar alguna excusa para poder
marcharse. Desde que era joven, nunca había tenido dificultades para
tratar con personas mayores porque había estado siempre con su abuela,
pero el abuelo de Kang era diferente de otras personas mayores comunes.
—El café sabe bien.
—Muchas gracias.
—¿Tienes la intención de continuar con el café?
—Ah... Sí. No he pensado en nada más todavía.
—Hmm.
La conversación terminó de nuevo. Sentado frente a un anciano que solo
podía beber café sin decir una palabra más, Jooheon mantuvo la boca
cerrada y los ojos crispados. No podía entender cómo iban las cosas.
¿Bien? ¿Regular? ¿Terribles?
—No pareces muy valiente.
—¿Perdón?
—No pudiste deshacerte de la basura que entró en tu territorio... Al ver
que estaba temblando frente a un anciano débil al que le faltan todas las
uñas y los dientes me pregunto si la persona que se va a casar con Kang, y
no con otro chico, es suficiente. Es decir, ni siquiera ha pensado en lo que
hará en el futuro. Tú no eres un cachorro de lobo ni un cachorro de zorro,
sino un animal muchísimo más pequeño.
—... Sé que me falta mucho.
—¿Quién pensaría que una persona pequeña pudiera ocuparse de un
bebé, solo?
—...
—Incluso si hablo de lo que veo, hay cosas que no sé. Has sufrido. Es
decir, seguramente no fue fácil. La niña es muy inteligente y se parece un
montón a Kang. Sufriste, muchacho.
Jooheon perdió sus palabras por un momento ante la misteriosa
conversación. Al principio, pareció culparle, pero cuando lo escuchó hasta
el final, ahora sentía que lo estaba elogiando. Con un rostro extraño, solo
murmuró un pequeño: "Sí." Y luego volvió a tragar un sorbo de agua
helada. Como los personajes difíciles de manejar de Jooheon aparecieron
uno tras otro como un tifón, fue difícil ponerse en marcha correctamente.
El anciano estaba mirando a Jooheon, pero más que una mirada cálida,
era una mirada aguda que parecía penetrarlo.
—Estoy aquí hoy, porque tengo algo que preguntar. No quería venir solo,
por lo que le hablé a Kang para que me acompañara, pero...
—¿Kang vino...?
—¿Cómo puede venir si siempre está ocupado? ¡Está todo el tiempo metido
en ese jardín de niños!
Jooheon se sorprendió al ver al anciano dar un golpe contra la madera. Por
supuesto, Kang no iba al hospital en absoluto porque parecía estar
encantado con el extraño título de: "Instructor interno de jardín de
infantes". Siempre estaba pegado a Taeyang así que no era como si tuviera
tiempo para hacer ninguna otra cosa. No le importaba que lo hiciera y
tampoco creía que fuera un problema, pero cuando vio que el abuelo de
Kang, de quien se decía que tenía más poder en la casa, estaba tan
enojado, se puso de su lado en silencio.
—Por supuesto que el trabajo también es importante... Pero creo que estar
cerca de su hija es su máxima prioridad.
—¡Pero es ridículo! ¿Sabes que nunca va al hospital? Está siempre pegado
a ella y no me deja acercarme a hablarle.
—Oh... ¿Todos los días?
El anciano, cuyo rostro estaba sonrojado hasta el extremo,
silenciosamente cerró la boca sin responder a la pregunta de Jooheon. Él
suspiró, se acercó un poco y habló de nuevo con cuidado:
—Si usted quiere ver a Taeyang, puede venir a mi casa. Pero si no se
comunica conmigo con anticipación obviamente no voy a saberlo.
—Bueno, está en mi jardín de infancia, pero no puedo visitarte sin avisar.
Parecía como si se hubiera jactado de ser dueño del jardín de infancia así
que Jooheon soltó una carcajada sin saberlo, y luego corrigió tardíamente
su expresión y mencionó:
—¿Es muy difícil pedirme permiso?
—¡Es por culpa de ese maldito de Kang!
De la boca del hombre que valoraba y apreciaba a Kang, apareció el
termino de "el maldito". Cuando escuchó la explicación general, parecía
que el anciano, que también estaba encantado por Taeyang, finalmente no
pudo soportarlo y fue al jardín de infantes para jugar con ella. Se dice que
todavía no se ha formado un vínculo fuerte con la niña, pero el bisabuelo
ya es codicioso de todas maneras. Quiere estar con ella todo el tiempo,
sonreír y contarle muchas historias. ¡Pero Kang ni siquiera lo deja!
Frente al anciano quejándose, Jooheon asintió con una cara temblorosa.
—Lo lamento mucho. Pero estoy hablando en serio. Si quiere ver a
Taeyang, puede venir a casa. En cualquier momento puede contactarme,
con anticipación, y yo lo recibiré.
—No debería tener dificultades con mis nietos.
—No. Lo sé... Pero contácteme igual.
—Aunque ya resolvimos esto, digo la verdad en que vine porque tengo algo
que preguntar. No soy de caminar a menudo.
—Jaja, por supuesto. Dígame.
Ante la respuesta de Jooheon, el anciano se inclinó cerca de la mesa.
Naturalmente, Jooheon también se inclinó y escuchó. El hombre parecía
un actor que acababa de salir de una película cuando la sombra de su
sombrero cubrió una barba bien arreglada. Y luego susurró en voz baja
con la apariencia de tener un chisme.
—Hay un monje al que conozco bien, y ha estudiado nuestra historia
durante mucho tiempo... Jooheon, si me dices tu fecha de nacimiento y la
fecha de nacimiento de la bebé, le pediré que nos diga sus profecías de
vida.
La expresión de Jooheon, que estaba escuchando con seriedad, se
derrumbó por un momento, aunque logró hacerla regresar antes de que se
diera cuenta. Su hombro, que había sido aplastado hasta el final por el
peso del anciano, parecía un poco más ligero ahora, sin embargo...
Darle la fecha del nacimiento de su niño no fue difícil, pero Jooheon
respondió que no sabía la hora en que había nacido. El anciano, que
estaba mirando a Jooheon atentamente, le dio un golpe en la espalda a
Jooheon y se levantó de su asiento.
Si era realmente el propósito de su visita conocer la fecha y la hora de su
nacimiento, Jooheon lo vio salir de la puerta y desaparecer con pasos
continuos y pequeños. El dolor de su espalda desapareció de inmediato.
✤✤✤✤✤✤
Mientras tanto, Moochan, que salió del café, no pudo controlar su increíble
furia cuando lo echaron. Se acercó a su vehículo, parado al costado de la
carretera, abrió el asiento del conductor y sacó al chófer que lo esperaba.
Gritó que tenía que irse a pie y que lo dejara solo. Luego, Moochan fue al
asiento delantero y se sentó. Parecía que, si no pisaba el acelerador, no
podría aguantar la ira que había entrado a su pecho y que lo hacía sentir
como si su interior fuera a estallar.
Después de presionar ferozmente el volante, pisó el pedal hasta el fondo.
Los vehículos, que pasaban fluidamente por la carretera, hicieron sonar
sus bocinas de inmediato y comenzaron a insultarlo segundos después.
Aunque eso no le importó en absoluto. Lo que estaba intentado ahora, era
simplemente controlarse y hacer que su respiración fuera menos forzada.
Sin embargo, si lo piensa bien, siempre hubo un resentimiento que no se
pudo resolver y que todavía le estaba haciendo ruido... El padre de
Moochan era el jefe del entretenimiento coreano. Significaba que era una
persona naturalmente poderosa así que cuando era joven, se mostró como
un padre lindo que siempre veía por él... Pero no sabía que era el cariño
que salía con la expectativa de que se asemejara a su madre, que era una
prestigiosa estudiante universitaria. Lamentablemente, las calificaciones
de Moochan cayeron gradualmente a medida que envejecía y su promedio
terminó siendo increíblemente bajo. Y no era porque su cabeza estuviera
mal, pero no podía estudiar como si fuera lo más importante de su mundo.
Cuando sus notas bajaron, incluso el cariño de su padre desapareció.
Quizás fue un impulso desafortunado o un mal paso, pero un puño voló
hacia su cara y luego, uno nuevo le hizo saber que no tenía lo suficiente.
Su deseo de ser reconocido por su familia y
su deseo de huir de ellos hicieron que su infancia y su adolescencia fuera
extremadamente inestable. Todo lo que aprendió fue a golpear y a ser
golpeado... Y luego conoció a Jooheon. Al principio, fue simplemente
molesto. Una impureza que accidentalmente logró entrar a una escuela
secundaria donde todas las familias vivían bien y solo se la pasaban
teniendo buenas notas. Quizá, incluso fue un sentimiento similar al odio.
Sin embargo, Jooheon y Moochan parecían muy similares en muchas
cosas, aunque en espíritu se vieran diferentes. Al ver a Jooheon, gritando
mientras estaba boca abajo, Moochan se dio cuenta de eso. Estaba
luchando en medio de las dificultades que lo golpeaban, avanzando...
Como un espíritu indomable. Su cabeza erguida y ojos mirando siempre al
frente. Aunque quería pisotearlo, no pudo soportarlo y luego comenzó a
desear tenerlo.
Pero Jooheon desapareció antes de darse cuenta de que era lo que sentía
en realidad. Los sentimientos inmaduros e inexpertos se cerraron sin dar
un paso más porque lo amaba tanto y...
Y...
Moochan corrió ferozmente por la ciudad y solo frenó cuando sintió que
estaba a punto de tener un accidente. Un espeluznante sonido de fricción
entre los neumáticos y el suelo continuó durante mucho tiempo, y el
cuerpo de Moochan tembló enormemente, aunque estaba atado al cinturón
de seguridad. Cuando el coche se detuvo, Moochan gritó y golpeó con
fuerza el volante. Ahora bien, ¿qué está pasando con esos sentimientos de
los que está hablando? ¿Es amor de verdad? Él sabe que lo es, pero es
demasiado tarde para admitirlo.
No puede soportarlo porque quiere sostenerlo en su mano, quiere
abrazarlo y quiere destruirlo... Justo como en ese entonces.
CAPÍTULO 10 • VOL 4
Las cosas rara vez se sentían... Tan ridículas como ahora. Jooheon se
sentó sin comprender y se rio sin darse cuenta de que lo había hecho.
Frunció el ceño, se tocó la barbilla y después de una hora más o menos, se
levantó de su asiento y se dirigió a un lugar completamente diferente. Fue
porque quería dejar de parecer una piedra y estorbar al personal, así que ir
a casa y ver de nuevo a su hija definitivamente sería mejor para su salud
mental.
El credo de Jooheon era permanecer en el café hasta la hora de cerrar,
incluso si el trabajo del día siguiente llegaba temprano, pero hoy estaba
cansado, con la cabeza toda revuelta y sentimientos que le decían que no
podía quedarse eternamente sentado con la mirada perdida.
Mirando el reloj, descubrió que era hora de que terminara la escuela. Sin
embargo, con el título de "Instructor en prácticas", Kang cuidaba
amablemente a la niña en el jardín de infantes y en ocasiones, incluso la
llevaba a salvo hasta la casa. Hoy, ya que había salido temprano del
trabajo, estaba pensando en ir a recoger a su niña por su cuenta.
Cuando sacó su teléfono celular para buscar cuándo llegaría el autobús
que salía del jardín de infantes, un mensaje que había llegado hace un
rato pareció parpadear en el medio de la pantalla LCD. Era un mensaje de
Kang. No parecía algo especial que le enviara un mensaje porque era un
hombre que le informaba constantemente dónde estaba y qué hacía
cuando está cerca de Taeyang. También lo hacía para decirle cuando tenía
algún plan con ella... Pero en esta ocasión, parecía que el lugar donde iba
a ir con su hija era diferente a lo habitual. Jooheon, quien enarcó las cejas
por un momento ante la noticia de que irían a una librería, se preguntaba
si debería ir a casa o solamente pedir la hora de llegada.
Pronto cambió de opinión y envió una respuesta:
“¿Dónde está la librería?”
✤✤✤✤✤✤
La librería que Kang le dijo que iban a visitar era realmente brillante, por
lo que Jooheon se quedó en la entrada por un rato y simplemente
parpadeó. Tiene que levantar la cabeza para poder ver la impresionante
torre de libros que se había apilado lo suficientemente alto como para
bloquearle la vista y finalmente recuperó el sentido y se metió en la puerta
giratoria.
Aunque Taeyang nunca se lo dijo, era obvio que le gustaban los libros
desde que era lo suficientemente joven como para escribir por su cuenta.
Todavía era chiquita, por supuesto, pero al menos ahora no le gustaba
morder y chupar el borde de un libro de cuentos de hadas con sus
pequeñas encías sin dientes. Afortunadamente, aunque los libros que le
daba eran de editoriales caros, los libros de segunda mano que tenía eran
sorprendentemente baratos. Además, muchos libros fueron donados, tanto
nuevos como usados así que sí, pudo extender bien su biblioteca. Lo
suficiente como para que los libros fueran parte fundamental de su vida
desde que nació. Pero eso no quiere decir que hubiese estado en una
librería local como esta.
Jooheon, que estaba ocupado mirando a su alrededor, dejó de caminar
cuando vio una sección de libros para niños justo frente a él. Y Kang iba
junto con Taeyang, pero muy a la distancia. Era un lugar tan grande y
espacioso que te hacía sentir que todos los libros para niños en el mundo
estaban allí metidos. Las librerías, que se cortaron a un nivel bajo para
que coincidieran con la altura de los niños, tenían libros exhibidos en filas
ordenadas y se colocaron pequeñas sillas y mesas con espacios vacíos
entre ellos. Y uno, dos, tres... Cinco niños que eran del tamaño de
Taeyang, se reunieron para leer un libro y se apiñaron entre las
estanterías. Pensó que sería muy difícil encontrar a Taeyang y Kang, que
ya habían avanzado demasiado, así que ya tenía el teléfono celular en lo
alto para hacer una llamada. En ese momento, sin embargo, alguien
golpeó a Jooheon con fuerza mientras pasaba y el teléfono se le escapó de
la mano y voló por el aire. Antes de que cayera al suelo, logró agarrarlo y
suspiro con alivio, luego volvió la cabeza y golpeó a alguien más. A un niño
que corrió rápidamente y se detuvo cerca de una estantería.
Fue allí, cuando Jooheon entrecerró los ojos porque el niño corrió lo
suficientemente frenético como para golpear a una persona que estaba
quieta, y luego tropezó y cayó.
Alguien se inclinó profundamente ante la criaturita que estaba retorciendo
su cuerpo y luego se rio. Es curioso porque no los había reconocido hasta
ahora, pero el hombre que estaba solo entre la multitud era Kang. Era
inusualmente alto y se notaba, pero lo que más se destacaba eran sus
rasgos bien cuidados. Mientras se reía del niño desconocido, diciéndole
que tuviera más cuidado en el futuro, su pecho se sintió increíblemente
caliente así que Jooheon caminó con lentitud hacia Kang. Pero de alguna
manera, cada vez que pisaba, su corazón se volvía muy impaciente y se
aceleraba también.
La conversación entre el niño y Kang es inexacta.
Taeyang estaba sentado frente a él, mirando a Kang y al niño desconocido
de un modo que le hacía parecer muy, muy insatisfecha por algo. Jooheon,
que dio otro paso con cara de perplejidad, encontró que las mejillas de su
bebé se hinchaban de manera desigual para luego hacer puchero y juntar
las cejas. Sin saberlo, entró en el espacio de las estanterías, a un paso de
ellos. Se puso en cuclillas de manera rápida y luego, comenzó a espiar con
solo la mitad de su rostro.
—Me encantan los libros para niños.
—Bueno, es información que no me interesa mucho.
—Hay más libros en mi casa que en este lugar. Tantos. Todo lo de aquí
también está en mi casa. No hay nada que no sepa, todo lo leí hace mucho
tiempo.
—¿Tus padres trabajan en la biblioteca?
—No.
—Incluso si trabajaran para una editorial, no sería fácil tener más libros
que los que están aquí.
Jooheon se cerró la boca con la mano ante sus respuestas sarcásticas,
incluso le parece pesada la forma en la que está hablando con él. Por
supuesto, las palabras de ese niño extraño serían una exageración y un
engaño, pero el propósito estaba claro. La conversación es con Kang, pero
el cuerpo y la mirada están todas hacia Taeyang.
—Hay muchos libros en mi casa que son mucho más divertidos de los que
hay aquí. De verdad.
—¿Estás aquí solo?
—Vine con mi mamá, mi papá y mi hermano menor.
—Bueno. Cuando le quieras mostrar tu casa a extraños, es mejor pedir
primero el consentimiento de tus padres.
Lo que quiere decir es demasiado difícil de entender para los niños. El
pequeño era una molestia para él, y todavía se jactaba de su casa y
repetidamente golpeaba el libro que Taeyang estaba leyendo. Insatisfecha
con eso, las mejillas de Taeyang se hincharon gradualmente y luego agarró
la manga de Kang y sacudió la cabeza. Ante una clara indicación, Kang
sonrió suavemente e hizo un gesto con la mano que parecía como si
estuviera echando a un perro callejero.
—Bueno, ve con tus padres. Anda.
—Dios. No estoy aquí porque quiera hablar contigo. ¿Quién quisiera
hablarte? ¡Eres un viejo!
Odió todo lo que dijo el niño, pero como Jooheon miraba escondido con la
cabeza tras el mueble, no podía permitirse estar enojado. Sin embargo, era
obvio que, desde el punto de vista de los dos, la cara de Taeyang estaba
inusualmente distorsionada.
—Lo siento, ella no habla con gente que no le agrada. Por eso lo estoy
haciendo en su lugar.
—¡Eres un metiche! ¡Nadie te está hablando a ti!
—Estás peor que yo porque no entiendes lo que significa cuando una
persona te ignora.
—¡Ella no me ignora! ¡Estábamos hablando, pero tú interviniste primero!
Entonces vio a Taeyang, con cara de enojo y a punto de levantarse para
irse a otro lado. Fue cuando Jooheon se asomó porque quería intervenir.
De repente, Kang se aproximó y extendió los brazos para sujetar a Taeyang
contra su pecho. Cuando los dos niños que habían estado peleando,
miraron hacia Kang al mismo tiempo, el hombre habló, mirándolo con un
rostro desconocido e inmutable.
—Es mi hija. Entonces tengo que estar al tanto de lo que la hace sentir
mal. Y como beneficio adicional, en lugar de patearte a la salida voy a
preguntar en dónde están tus malditos padres para que vayas con ellos.
—¿Qué?
—Si te gusta, tienes que ser más educado ¿Dónde aprendiste el mal hábito
de hablar como un gorila? ¿Te enseñaron educación con videos de
YouTube o qué?
—¡Lee Kang!
No importaba cuánto le gustara que defendiera a su bebé, la otra persona
era un niño. Jooheon, que pasó al lado del pequeño que luchaba con la
mirada contra un hombre muchísimo más grande que él, se sorprendió
por los comentarios apasionados que salieron sin el más mínimo reparo
así que golpeó el antebrazo de Kang y arrastró su muñeca hasta un lugar
alejado de quienes los miraban. Se volvió para decir algo como: “¿Qué
demonios estabas haciendo?”. Pero cuando reparó en Taeyang, que tenía
una cara muy satisfactoria, Jooheon perdió las palabras por un tiempo.
—Yo...
—Papá, no te enojes con él. ¡Taeyang está de su lado porque ese niño
primero dijo cosas muy malas! Solo lo regañó.
Kang parece triunfante ante las palabras que lo apoyan, así que Jooheon
no tuvo más remedio que suspirar. Definitivamente esas dos personas se
parecen mucho cuando hacen una expresión de orgullo juntos, así que fue
como ver una calcomanía. Jooheon, que no supo qué decir por un
momento, solo miró a los dos alternativamente y negó con la cabeza. Fue
porque pensó que todo lo que dijera sería más que inútil. Eventualmente,
no pudo soltar ni una sola palabra.
✤✤✤✤✤✤
Después de hablar sobre algunas cosas sin importancia, Taeyang se quedó
dormida en los brazos de Kang durante el tiempo necesario como para que
Jooheon escuchara sus ronquiditos.
—Lee Kang. Taeyang estaba...
—Oh, lo sé. Estuvo mal que dijera que era mi hija, pero no podrá
recordarlo bien mañana. Seguro pensará que no escuchó correctamente o
tal vez ni siquiera puso demasiada atención en eso. No te preocupes, ¿de
acuerdo?
Kang miró hacia abajo y se rio de inmediato, diciendo que su pecho estaba
increíblemente mojado por culpa de la saliva de Taeyang. Sin embargo, no
hubo cambio alguno en la actitud de sostener a la niña. Incluso la
aproximó un poco más. En momentos como este, Kang parecía un adulto
mucho más grande que él.
Jooheon, quien lo miró con ojos brillantes, caminaba lado a lado con una
sonrisa bastante pequeña.
—¿Por qué vinieron de repente a la librería? No compraste un solo libro.
—Oh, lo compré, solo que van a conseguirlo así que lo enviarán a casa.
Vendré mañana por la mañana para llenar algunos formularios.
—¿Te lo tienen que traer? ¿Qué libro es?
—Las obras completas de Andersen. Las ilustraciones de la tapa dura eran
bastante bonitas, por lo que valía completamente la pena pagar el precio. A
mí me gustaba mucho cuando tenía la edad de Taeyang.
—¿Andersen?
El rostro de Jooheon se llenó de asombro. Él también estaba familiarizado
con Andersen. ¿No era el autor de cuentos de hadas que solía leer cuando
era joven? En otras palabras, eran historias que Taeyang conocía también.
No entendía bien por qué parecía tan importante ir a la librería con su hija
para comprarlos.
—Por qué de repente querías los libros infantiles de Andersen? Taeyang
ya...
—Es una versión completa, por lo que es un poco diferente de lo que sale
publicado en los libros para niños.
—Sí, pero...
Mientras Jooheon todavía miraba su espalda con una voz temblorosa,
Kang enumeró con urgencia todas las ventajas de los libros de cuentos de
hadas, aunque poco de eso parecía tener sentido. Al final, Kang murmuró
algo más, como si con esto ya todo estuviera terminado:
—Andersen tenía dos padres. Nació en una familia pobre y fue adoptado,
pero se convirtió en un gran escritor de cuentos de hadas algunos años
después. Taeyang necesita conocer mejor a estas personas para, no sé,
identificarse después.
—¿Eh?
—Por lo tanto, quiero leerle los cuentos de hadas de Andersen en lugar de
esa cosa de “Los Tres Reinos”. Jooheon-ah, ¿puedes cooperar conmigo?
Las pulcras cejas se deslizaron hacia arriba y revelaron sus hermosos ojos
brillantes. Cuando Jooheon, que se quedó sin habla, no respondió de
inmediato, Kang comenzó a hablar con una expresión más oscurecida y le
contó sobre Andersen, Nelson Mandela, Steve Jobs y otros hombres más
que habían sido adoptados y que, por consiguiente, tenían dos padres.
—Taeyang no está siendo adoptada por otra casa.
—Ya sé. Pero, en primer lugar, es importante que sepa que tener dos
padres es normal y... Genial.
No podía saber por qué era tan importante, pero Jooheon se echó a reír
ante esa cara tan seria.
No había nada diferente a hace unas horas, cuando no podía hacerse
cargo del trabajo y su mente estaba toda inquieta, pero ahora parecía que
todo se resolvería al esperar un poco. Si camina junto al hombre que
sostiene a Taeyang en sus brazos, realmente parece que todo se calmará
de una manera o de otra. Jooheon negó con la cabeza ante una fe
impotente que no tenía bases, y luego se echó a reír de nuevo, aunque
quería fingir estar serio.
CAPÍTULO 11 • VOL 4
Sintió una mano que gentilmente sostenía la suya. Sin embargo, como
estaba profundamente dormido y no podía abrir los ojos, esta vez esa
mano agarró su antebrazo y lo sacudió suavemente. Fue un toque
cuidadoso, como si se tratara de algo que se rompería en cualquier
momento. Como cuando Kang trataba con Taeyang.
Tan pronto como el pensamiento llegó a este punto, Kang abrió los ojos...
Temprano en la mañana, su madre estaba parada en una habitación
completamente sumergida en la oscuridad.
—Cariño, ¿te despertaste? El abuelo quiere desayunar contigo.
—¿Tan repentinamente?
—Siempre es repentino.
Unos minutos después, su madre le pidió que fuera al comedor y se fue.
Kang se cambió la pijama, se peinó el cabello correctamente y bostezó
como si no pudiera soportarlo. La razón por la que el abuelo pidió el
desayuno era obvia. Habría sido para expresar su insatisfacción por
haberle impedido pasar más tiempo con Taeyang. Por supuesto, no
importaba cuánto gritara o se quejara, no tenía ninguna intención de dejar
que su abuelo y su hija se encontraran por separado. No por el momento.
Estaba bastante ocupado construyendo un vínculo ahora mismo y, sin
embargo, el abuelo y otros miembros de la familia tenían que estar a su
alrededor constantemente igual a si su único fin fuera el de seducir a
Taeyang. Tan molesto.
Kang fue la última persona en llegar a la mesa. Cuando vio que tanto su
abuelo como sus padres estaban correctamente sentados y esperando por
él, Kang corrió hacia su asiento sin decir otra palabra. Woojoo ha estado
ocupada estos días así que, desde que regresó a su apartamento, no había
tenido la oportunidad de ver su rostro.
Se sentó en silencio y dejó que su abuelo comenzara a comer primero
antes de hacerlo él. Sin embargo, su mano se dejó caer completamente
contra la mesa y abrió la boca para decir casi en un grito: “¡Este maldito
niño! ¿Cuándo vas a ir a trabajar? ¿Vas a dejar todo en manos del becario?
—No, un becario no. Tienes que conseguir un especialista.
—¿Y quién demonios va a hacer eso? ¡Ve al hospital a partir de hoy!
—Estaba pensando en hacerlo la semana que viene, aunque solamente por
poco tiempo. Tengo que ir con Taeyang y, ya sabes, aprovechar que puedo
tenerla solamente para mí por un momento.
La expresión del abuelo todavía estaba distorsionada, pero la comida
comenzó a hacer que se le pusiera una impresionante cara de hambre. El
padre de Kang, que escuchaba en silencio, preguntó en voz baja si quería
al menos terminar con su aprendizaje y trabajar en esa área:
—¿Planeas hacer una formación en el Hospital Sejin?
—Sí. Tengo prisa por hacerlo, pero no tengo intención de volver a ese
departamento. Yo no quiero estar en ortopedia. —Incluso mientras
observaba los tres pares de ojos apuntándole al mismo tiempo, Kang aplicó
calmadamente mantequilla en su pan—. Estoy pensando en postularme al
Departamento de Pediatría y Juventud.
—¿... Estabas interesado en esto antes?
—Quiero dedicarme más a mi familia. De esta manera, incluso cuando sea
mayor, podré ver enfermedades médicas menores y tener un horario un
poco más accesible. Pero no se preocupen, no es como si tuviera la
intención de meter mi cuchara en el plato de arroz de mi hermana.
Cuando Kang terminó de hablar, se hizo un silencio espeluznante. Kang,
sosteniendo pan y un cuchillo de mantequilla en ambas manos, miró para
los lados, levantó suavemente la cabeza y observó ahora los ojos de su
abuelo. Pensó que escucharía un grito en cualquier momento, pero el
hombre estaba muy callado.
—Am... ¿No tienes algo que decir?
—¿Por qué? ¿Tienes algo que quieras escuchar?
—No realmente.
Entonces mordió el pan. Sin embargo, aunque le puso mucha mantequilla,
no pudo sentirlo en absoluto porque estaba más concentrado en el
ambiente. Y ya que su abuelo estaba callado, sus padres dijeron un
montón de palabras en su lugar. Fue un momento en el que solamente se
dedicó a asentir con la cabeza mientras escuchaba palabras sobre “apoyar
su elección” o que decían que “estaban orgullosos de él”.
Una voz lenta fluyó entonces del anciano.
—Los Imoogi crecen en el río y es verdad que muchas veces pasan parte de
su tiempo en el mar... Pero a veces, en lugar de ascender al cielo, se
quedan nadando en esas cálidas aguas saladas por toda la eternidad. Eso
dijo el monje.
—...
El nombre que apareció inesperadamente distorsionó el rostro de Kang en
un solo momento. El abuelo dijo sin preocupación:
—Esa niña es tu mar.
—... ¿Sigue vivo el monje?
Era una voz que casi gritaba que no le gustaba el hecho de que todavía
estuviera respirando. La frente arrugada del anciano estaba resbaladiza
por el sudor, pero eso no la detuvo para lograr que sus palabras se
volvieran aún más duras.
—No sé si eres un dragón o un pez, pero creo que está bien porque estás
creciendo como persona gracias a ese pequeño niño.
—¿Cómo sabes que Taeyang significa mar? Porque eso de las
adivinaciones...
—Pues, me gusta el café.
—¡Abuelo!
Kang saltó de su asiento e hizo demasiado ruido cuando la silla se
arrastró, pero el anciano se tragó la sopa como si estuviese bebiendo agua.
Incluso tenía una cara bastante despreocupada con él. Kang, por el
contrario, estaba furioso. Le impidió ir al jardín de niños para ver a
Taeyang, pero no sabía que iría directamente al café después de eso. Su
irritación hacia su abuelo fue breve y pronto la ansiedad y la vergüenza lo
inundaron de la cabeza a los pies... No sabe qué hacer, así que solo
levantó la mano y se tapó la boca. Aunque creía que estaban rompiendo el
hielo que tenían a su alrededor, la verdad es que Jooheon era una persona
bastante difícil para Kang. Los errores que ya se habían cometido y que no
pudieron ser corregidos, eran demasiado grandes como para que los
pudiera cargar y sabía bien que Jooheon no lo perdonaría solo porque uso
la fragilidad de su familia para conseguir un asiento a su lado. Si se
hubiese tratado de una relación normal que estaba medianamente
fracturada, existía una posibilidad de que todo mejorara al utilizar los
recuerdos necesarios y las palabras correctas, pero ¡no había relación
entre los dos! Cuando veía a Jooheon, sentía como si estuviese observando
un vaso lleno de agua que se desbordaría en el momento en que pusiera
una gota más. Estaba nervioso y asustado de que con cualquier pequeña
cosa mala hiciera que se borraran todas las buenas así que esta era la
razón principal por la que estaba tomando tantos cuidados.
—¿Qué fuiste a decirle? Yo te lo dije claramente, el anuncio de matrimonio
es superficial y todavía lo estoy persuadiendo. Esa es mi vida ahora. Y no
es como si quisiera ser parte de alguna especie de drama popular, pero
realmente muero sin Yeo Joo-heon. Les pedí que confiaran en mi porque
yo voy a ocuparme de eso. Solo… ¿Por qué no puedes esperar? ¡¿Tienes
que darle motivos para irse?! Porque si se va, yo me iré de tu estúpido
hospital.
—¿Estás amenazando a tu abuelo?
—¡Si! ¡Lo estoy haciendo porque al final del día yo soy quien está siendo
todavía más amenazado!
El anciano chasqueó la lengua brevemente y miró al nieto que tenía frente
a él. Desde que era estudiante de secundaria, Kang era lo suficientemente
alto como para sentirse impresionado al ver su apariencia. Mirando su
expresión, podía saberse que Kang estaba más maduro en estos días de lo
que estuvo alguna vez. Su naturaleza era tranquila y como el anciano lo
crio para obedecer, Kang nunca pululaba ni se extendía frente a él
descuidadamente como una mala hierba. Sin embargo, si mira con
cuidado ahora, puede ver que el nieto, el que siempre pensó que era un
niño grande, parecía haberse convertido en un hombre gracias a las
circunstancias de los últimos días. Por supuesto, se parecía más a un gato
montés que a un tigre. El anciano negó lentamente con la cabeza, teniendo
la impresión de que el maullido de Kang de todas maneras era ruidoso.
—Pregunté por sus fechas de nacimiento...
—¡¿Y por qué diablos preguntas eso?! Lo único que estoy buscando es su
aceptación, pero si sale mal, le preocupará qué hacer conmigo y me verá
como una carga para él. ¡Estoy realmente harto de eso, abuelo! De que no
me apoyes y de que hagas lo que quieras hacer. Por otro lado, ¿por qué
una persona razonable y tranquila como tú es tan ciega a la superstición?
¡Es algo idiota!
Fue una declaración que ignoró abiertamente. Estaba enojado, pero el
anciano no lo reveló y solo tomó una servilleta para secarse la boca. Es
natural que las personas siempre hagan lo mejor que puedan para lograr
sus metas, pero al final, se necesitaba el poder del cielo para que las
grandes cosas se hicieran realidad. A veces las supersticiones ayudan más
de lo que alguien puede llegar a creer.
El anciano entendió los duros comentarios de Kang, pensando que eran
dichos por sangre muy joven, pero eso no significó que los abrazara como
si fuera una madre. Después de comer, antes de levantarse de su asiento,
miró a Kang por última vez con un aura amenazante. Los ojos que se
golpeaban entre sí, sin retroceder, eran desalentadores y audaces.
—... Yeo Joo-heon, ¿estás de verdad tan preocupado por ese niño?
Entonces, antes de gritarle a este anciano débil, deberías ponerte a limpiar
los alrededores.
—¿Qué quieres decir con eso?
—Había algo pegado a él la última vez. Un hombre. Esas cosas son
bastante obvias, por lo que a menudo reconozco cuando es un asunto
peligroso.
—¿Cuándo diablos...? ¿Qué pasó cuando fuiste al café?
—¿Ahora si me quieres escuchar? ¿No hubieras pensado mejor en esto
antes de levantarle la voz a tu abuelo, culparme y no escucharme en lo
más mínimo? Para nada, anda a investigar.
No tenía nada que decir, así que Kang cerró la boca mientras el anciano se
levantaba y salía del comedor.
De frente a sus padres, que estaban mirando fijamente la caminata del
abuelo, Kang trató de poner un poco de orden en sus ideas escandalosas
tan pronto como le fuera posible. Probablemente fue Hwang Moo-chan. Si
hay un ser humano malo alrededor de Jooheon, él es el único en el que
puede pensar. Aun así, para salir de dudas, pensó que debería consultar
con el secretario Park así que Kang también regresó a su recamara.
—Ok. ¿Podría informarme si hay otra situación?
Kang frunció el ceño en silencio, concentrándose en la voz del secretario
desde el otro lado del teléfono celular. Después de todo, tenía razón en
suponer que había sido Hwang Moo-chan. Colgó después de que Park
dijera que Jooheon seguramente hubiera tenido un problema aún mayor si
el abuelo no hubiera estado en el café y entonces, se permitió suspirar con
fuerza. ¿Qué diablos pasa con ese tipo? ¿De verdad es lo suficientemente
idiota como para ir al café de Jooheon? Era vergonzoso pensar que le
había gritado al abuelo después de lo que había hecho por él, así que se
frotó ligeramente la barbilla y las mejillas. Incluso antes de escuchar la
historia de la otra persona, el hábito de comenzar a enojarse por todo
comenzó a ponerse en marcha y ahora tenía la mitad de una historia y no
los datos exactos. Se comprometió a ser más cuidadoso en el futuro y
luego volvió sus pensamientos a Hwang Moo-chan... Honestamente,
después de resolver el trabajo de Heeju, no le había prestado mucha
atención. Una respuesta más apropiada sería decir que no había espacio
para pensar. La cabeza de Kang estaba llena solo con Jooheon y Taeyang
así que no se estaba permitiendo pensar en la necesidad de limpiar los
alrededores.
Después de todo, han pasado siete años.
Ahora que Moochan había estado rondando alrededor de Jooheon, era
difícil pensar que no estuviera obsesionado con él. Es más, especulaba que
Jooheon había quedado atrapado accidentalmente en su anzuelo mientras
intentaba ayudar a Heeju. Consideró que si se liberaban los grilletes que la
sostenían, Jooheon también se liberaría naturalmente. Pero Moochan
siempre volvía a los brazos de Jooheon. Kang se dio cuenta de que
necesitaba revertir fundamentalmente el flujo de pensamientos que había
estado teniendo hasta ahora y, solucionarlo haciendo algo mejor.
Hace siete años, cuando estaba en la escuela secundaria, escribió una
anécdota sobre Moochan y sus intenciones. Fue hace mucho tiempo así
que el recuerdo más obvio era de cuando Moochan apareció en el café
donde Jooheon trabajaba a tiempo parcial. Jooheon le tenía un poco de
miedo a Moochan porque parece que hubo un momento en que pelearon
con fuerza. Kang tembló como si hubiera sido alcanzado por un rayo
mientras anotaba cada parte de su memoria poco clara. Fue porque
recordó que la primera vez que conoció a Jooheon en el gimnasio, fue a
causa de Moochan. Incluso antes de que Jooheon y él se conocieran,
Moochan había estado atacando a Jooheon durante mucho tiempo. Si eso
también era una especie de obsesión entonces ¿cuándo diablo empezó y
cómo empezó? Los recuerdos relacionados surgieron uno tras otro.
Jooheon dijo que había trabajado a tiempo parcial en un bar dirigido por la
familia de Moochan. Quizás fue a partir de entonces... Era tan común que
el hijo de un proxeneta estuviera obsesionado con los empleados de la
tienda, por lo que era un escenario que aparecería fácilmente en una
película barata de clase B.
Mientras movía su bolígrafo para escribirlo, Kang sintió una fuerte
sensación de incongruencia. De verdad, ¿Jooheon vendió su cuerpo en ese
lugar? Era un recuerdo relacionado, así que le vino a la mente en un
momento. ¿Por qué creyó en esas palabras cuándo se las dijo? Ni siquiera
le había dado la oportunidad de explicarse porque nunca le preguntó.
Nervioso, Kang hizo rodar el bolígrafo en su mano. Jooheon ni siquiera
podía recordar a Hannah y eso que los dos habían estado juntos en un
bar. Entonces, lo único que quedó fueron las palabras de Moochan y sus
señas obscenas. ¡Y era demasiado poco confiable! Kang se mordió los
labios y movió la cabeza de un lado para otro. La razón por la que había
entendido mal el embarazo de Jooheon y no le creyó fue, por supuesto,
principalmente por su propia culpa. Porque pensó que ya se había vendido
por dinero. Pero si no hubiera tal hecho en primer lugar, entonces...
Las chispas salpicaron sus ojos negros. No tenía ninguna intención de
negar su culpa. En realidad, pasaría toda su vida disculpándose con
Jooheon y tratando de enmendarse. Ya sea que lo aceptara o no. Sin
embargo, independientemente de eso, si existe alguien que ayudó a que la
relación entre Jooheon y Kang fuera un enredo... Entonces definitivamente
lo matará.
—En ese momento, es cierto que Yeo Joo-heon trabajaba en el Bar 8, un
salón que es propiedad del hermano mayor de Hwang Moo-chan, Hwang
Sang-chan. No trabajó mucho, solamente fue durante dos o tres meses. He
obtenido el testimonio del personal. Debido a la evasión de impuestos, el
salario no está registrado y no quedan documentos, por lo que es difícil
encontrar pruebas precisas de qué tipo de trabajo estaba realizando.
Afortunadamente, hubo algunos empleados que recordaron a Chris.
—¿Chris?
—Creo que fue un concepto del dueño, hizo que los camareros usaran
nombres en inglés. Yeo Joo-heon no fue la excepción, su apodo era Chris.
Las prostitutas y prostitutos solían usar su nombre artístico, pero era al
estilo coreano. El testigo que encontramos esta vez, fue Eunbi.
—Camarero.
—Sí, dijo que trabajaba como mesero. Era rápido y al parecer lo hacía muy
bien, pero era demasiado joven y esto le hizo sentir incómodo.
—¿Esa es la respuesta final?
—Sí… Oh, se dice que Hwang Moo-chan se atrevió a acosarlo una vez. Pero
no hay nada más. Hwang Moo-chan y Hwang Sang-chan no son muy
cercanos, pero en ese momento, recuerdo que a menudo mostraban su
rostro juntos en el sitio de negocios.
Al escuchar el informe del líder de equipo, Kang apenas pudo relajar el
ceño que tenía fruncido. Ya era de esperarse, pero cuando demostró que
realmente había caído en las mentiras de Moochan, sintió que su alma
entera se desmoronaba. Estaba atónito por su estupidez y arrogancia. Pero
es demasiado tarde para comenzar a llorar por la leche derramada. Kang
se frotó la sien con firmeza y trató de concentrarse en las palabras del
hombre.
—¿Se han realizado todas las investigaciones relacionadas con la empresa?
—Todavía estamos investigando, pero no será más fácil que recolectar todo
esto.
Los ojos de Kang se amargaron, pero como si no hubiera forma de hacer
nada al respecto, el líder del equipo solamente se elevó de hombros. Hwang
Sang-chan y el padre de Hwang Moo-chan, Hwang Ik-joong, fueron los
hombres que hicieron crecer todo, de abajo hacia arriba. No pudieron
saltar del tablero de entretenimiento de un momento para otro, sino que
encontraron una forma de tejer una red para que lo que habían hecho no
colapsara.
—Bueno... Primero que nada, continúa investigando. ¿Los guardaespaldas
que pedí?
—He tomado medidas. Para Yeo Hee-ju, el personal está listo.
Después de eso, le siguió una larga explicación sobre cómo había
organizado a los guardaespaldas alrededor de Jooheon y Taeyang... Estaba
escuchando su explicación, pero el espíritu de Kang siguió volando a otro
lugar y se mantuvo lejos de ese escenario. ¿Por qué no confiaba en él en
ese entonces? ¿Por qué no lo escuchó? Palabras que no sabía si eran
dudas o lamentos, no desaparecían y solo perduraban constantemente.
CAPÍTULO 12 • VOL 4
Era hora de que el autobús del jardín de infantes de Taeyang llegara al
frente del apartamento. Jooheon pidió comprensión al personal del café y
se dirigió a casa antes del tiempo de descanso.
Caminando por el sendero, no muy lejos, Jooheon inclinó la cabeza y miró
a su alrededor. Había mucha gente que era muy alta y grande, se veían
bien y parecían atletas o gánsteres. Heeju dijo que había encontrado
deliberadamente un apartamento en un lugar donde el distrito escolar y la
seguridad eran buenos, por lo que probablemente no eran personas malas.
¿Podría haber un nuevo gimnasio en las cercanías? Jooheon se sentó en
un banco cerca de donde estaba la parada del autobús y sacó el celular
para comenzar a ver el itinerario. Cuando finalmente observó el autobús
amarillo en la distancia, se levantó y comenzó a caminar muy rápido...
Pero segundos después, Jooheon, quien se acercó con una cara feliz, se
sorprendió y abrió los ojos mientras miraba el cuerpo de Taeyang,
sacudiéndose con fuerza. La niña estaba llena de lágrimas y todavía estaba
sollozando cuando extendió las manos hacía él.
—Papi...
—Taeyang, ¿por qué...? ¿Por qué estás llorando? ¿Que pasó? ¿Tuviste
algún accidente?
—Señor, no pasó nada.
—Es por mí.
Kang, que acababa de bajar del autobús, apareció detrás del maestro
principal, que intentaba explicar la situación con una cara de nerviosismo
impresionante. Al final, y ya que le habían dicho que tendrían una buena
platica entre los tres, el maestro principal se subió al autobús y se fue
para seguir con las entregas de niños. Los únicos que quedaron en la calle
eran Jooheon, Taeyang que lloraba y Kang, que le acariciaba la cabeza con
muchísima suavidad.
—Yo... No voy a poder ir al jardín de niños a partir de la semana que viene.
Tengo que ir al hospital.
—Buaaa, buaaa, um... Buaaa.
Incluso antes de que terminara con la breve explicación, Taeyang rompió a
llorar otra vez con bastante fuerza. Por reflejo, Jooheon abrazó a la niña y
le tocó la espalda para intentar calmarla, pero el llanto no se detuvo
porque parecía estar muy, muy triste. Kang murmuró, con un rostro más
complejo que el de antes:
—Estoy muy agradecido de que estés triste por mí, pero... De hecho, ha
estado llorando durante tres horas. Me preocupa que vaya a deshidratarse.
—¿Le diste agua?
—Sí, jugo de manzana para ser precisos.
No llegaría hasta un punto en que estuviera deshidratada, pero si lloraba
demasiado y por tanto tiempo, era un hecho claro que se iba a agotar.
Jooheon barrió con preocupación la espalda de Taeyang.
—Mi bebé, debes haber estado muy triste porque no va a ir al jardín de
niños. Pero puedes verlo, aunque no esté allí. Continuará haciendo sus
visitas.
—Por supuesto. Yo no puedo vivir si mi Taeyang no está conmigo. Volveré
a casa a jugar todos los días. ¿De acuerdo?
Jooheon miró a Kang con una cara extraña cuando dijo que volvería a casa
todos los días. Primero, dejó a la niña en sus brazos sin decir nada y
luego, simplemente asintió y suspiró. Taeyang es una niña muy amable
desde la infancia, por lo que no hubo muchas veces que llorara así de
fuerte. Antes no podía evitarlo porque llorar cuando era un bebé era la
mejor forma de comunicarse, pero incluso entonces, no hacía escándalo y
tampoco tenía rabietas. Entonces, fue muy extraño que le dijera que ya
había estado llorando durante tres horas ininterrumpidas y aun así, fue
por eso mismo que el llanto del niño se convirtió gradualmente en un leve
sollozo. Jooheon murmuró en voz baja, calmando a la niña:
—¿Qué hago? Mi bebé está tan triste... Pero tiene que ir al hospital ahora.
¡Es tu culpa! No deberías estar en el jardín de niños todos los días porque
cuando no estás, esto pasa.
—Umm... Um... Odio el hospital, dile que... Um, dile que no vaya al
hospital. Buaaa.
—¿Odias el hospital? ¿Por qué no te gusta? Tú dijiste que ibas a ser una
gran doctora y sanar a los enfermos, pero entonces ¿por qué lo odias?
En la escuela, la conversación era casi imposible porque no hablaba
correctamente y solo lloraba como si le estuviese estallando la garganta.
Kang no quería que su hija tuviera la garganta desgarrada o se
deshidratara así que la hizo beber jugo mientras le envolvía el cuello con
un pañuelo. Ahora que incluso la energía del llanto ha desaparecido,
parece que la conversación finalmente está fluyendo bien, por lo que Kang
se da el lujo de intervenir y hacerle preguntas. Taeyang, que tenía la
cabeza en el hombro de Jooheon y sacudía su cuerpo, levantó la mirada en
silencio y observó a Kang. Cómo había llorado, su rostro estaba enrojecido
por las lágrimas y por las marcas de sudor y sus ojos hinchados estaban
irritados. En ese momento, Kang estaba físicamente adolorido de la pierna
así que se inclinó tanto como pudo y levantó la mano para acariciar su
carita. Entonces la niña dijo con una voz mezclada con lágrimas:
—Papá dijo que mi madre se fue al cielo en el hospital. Um... No puedes ir
al hospital. Tú dijiste que querías ser mi padre así que... Ugh, no te vayas.
Quizá no eran las palabras que Kang esperaba escuchar de la boca de la
niña, pero no mostró ninguna reacción especial. Estaba endurecido, con
una cara confundida que le decía que no podía entender la situación, pero,
por otro lado, Jooheon se sintió como si le hubieran vertido agua helada
desde la parte superior de la cabeza. El brazo que sostenía a la bebé, cayó
con fuerza.
—¿Qué quieres decir con eso Taeyang? No habías hablado de algo así
antes. ¿Por eso no te gusta el hospital?
La respuesta no vino de inmediato del niño que sollozaba en sus brazos.
Pero mientras Jooheon hablaba, sus pensamientos se aclararon
gradualmente. Cuando Taeyang era más joven que ahora, le preguntó por
su madre. En ese momento, ni siquiera podía imaginar que volvería a
encontrarse con Kang así que, como solo iba a vivir como el padre de
Taeyang por el resto de su vida, dijo la mentira de que su madre estaba
enferma.
Al principio le preocupaba la reacción de la niña o como esto afectaría a su
futuro. Sin embargo, Taeyang rara vez hablaba de su madre desde
entonces. La mayoría de las veces, cuando las personas que no sabían
sobre las circunstancias de Jooheon y Taeyang preguntaban por primera
vez, ella respondía muy simplemente. Entonces, después de eso, no le
preocupaba mucho cualquier cosa que pudiera decir, de hecho, ni siquiera
le importaba. Si lo pensaba bien, era realmente extraño que un niño, que
solo tenía siete años, no hablara correctamente sobre el asiento vacío de
uno de sus padres. Taeyang, como es ahora, ha sido una persona muy
inteligente y receptiva desde que era más joven, pero siempre se esforzaba
en cerrar la boca deliberadamente para ocultar su corazón. No podía ni
siquiera imaginarse que tan doloroso debió de ser durante todo este
tiempo.
—Dime, Taeyang. Dile a papá lo que sientes porque papá no sabía nada al
respecto. Taeyang... Te hice mucho daño, bebé. Te hice tener miedo a los
hospitales. Papá no sabía nada, mi amor.
—No todos los hospitales dan miedo. El hospital al que voy, está bien... No
solo tienes que ir cuando estás enfermo.
—Cierto, él está sano...
—Quiero decir, voy a ir a un gran hospital, por trabajo.
—Pero antes estabas enfermo...
Jooheon recordó entonces la manera en la que Kang y Taeyang se
encontraron por primera vez. En un callejón y pensando que originalmente
era un paciente. La habían educado para tener cuidado con los extraños,
pero fue muy extraño que una niña tan inteligente como ella se acercara a
una persona que no conocía. Pensó que había sido por la fuerza de la
sangre o algo así como una fuerza sobrenatural y desconocida... ¡Pero fue
porque Kang se veía muy mal y Taeyang-i se acercó porque su madre
falleció por haber estado enferma! Ella no podía alejarse de una persona
en mal estado.
Jooheon gimió ante la tardía manera en que había hecho que todo
encajara.
—¿Realmente vas a trabajar en el hospital? Tan pronto como salgas del
trabajo, ¿vas a venir?
—Lo prometo.
Después de saber el motivo por el que la niña no había dejado de llorar
durante mucho tiempo, se sintió aliviado y Kang le habló entonces con un
rostro bastante relajado. Taeyang, que estaba enterrando su cabeza en los
brazos de Jooheon, silenciosamente levantó su rostro y miró a Kang. La
voz juguetona de Kang no parecía mentir.
—¿A qué hora vas a casa?
—A las seis. Pero Taeyang volverá a casa a las cinco y media así que está
bien.
—¿De verdad vendrás todos los días?
—Ya que Taeyang estuvo llorando, vendré incluso si tú dices que no.
—De verdad... ¿No estás enfermo?
—Nada duele en absoluto. Ha pasado un tiempo desde que me sentí muy
mal, ¿no lo sabías? Tú y tu papá me curaron.
—Papá no es médico, Taeyang tampoco. ¿Cómo te arreglamos?
Una niña con ojos redondos y rostro desconcertado parece linda e
inocente, así que Kang sonrió, se acercó y frotó su nariz con la suya.
—Taeyang es un médico solo para mí. El mejor médico en el mundo.
Tan pronto como logró consolar a la niña y regresó a casa, Taeyang se
quedó dormida como si se hubiera desmayado. Como dijo que lloró
durante casi tres horas, no le sorprendió que perdiera su energía de esa
manera.
A pesar de que acostó a Taeyang en una cama con forma de auto y la
cubrió con una manta delgada, Jooheon no pudo irse por un tiempo y
simplemente se sentó. Fue cuando limpió la cara, las manos y los pies de
la niña con una toalla mojada, que finalmente reparó en sus ojitos rojos e
hinchados hasta el extremo.
—¿Taeyang está durmiendo bien?
Jooheon no miró hacia atrás ni siquiera ante esa voz. Simplemente se
entretenía barriendo silenciosamente el cabello sudoroso de la niña.
Estaba frustrado, así que Kang caminó sin esperar una respuesta.
Frente a Jooheon sentado en la cama, Kang se aproximó, colocando una
rodilla en el suelo.
—Jooheon-ah.
Jooheon giró lentamente la cabeza y miró a Kang. Los ojos, que lo miraban
de un modo intenso, despertaron un corazón triste que quería culpar a
Kang de todo esto y gritarle “Es por tu culpa”. Pero conociendo que era
solo resentimiento estúpido, Jooheon cerró los ojos en silencio y trató de
calmar su corazón palpitante.
—Le mentí a Taeyang en el pasado. Dije... Que su mamá fue al cielo
porque estaba enferma. Lo hice sin pensar en lo que pasaría después y yo,
no sabía qué le iba a doler así. No, en realidad fingía no saber las
consecuencias. Le dije a una niña, que su madre estaba muerta. Por
Dios...
—Jooheon, no pudiste evitarlo en ese entonces.
Kang envolvió las rodillas de Jooheon con sus manos y se inclinó hasta
quedar un poco más cerca, pero Jooheon giró la cabeza completamente
para evitarlo.
—En ese momento, no pensaba en Taeyang, yo... Solamente estaba
pensando en mí. Finalmente, yo... No estaba... Fue por mi orgullo, Kang.
Porque era más fácil ser un maldito Beta que...
—No, no digas eso. Yeo Joo-heon, oye, mírame. Entonces eras demasiado
joven y yo... Tan estúpido. No voy a justificar nada. Todo es mi culpa. Te
dije que abortaras a Taeyang y tú te escapaste para protegerla. Por
supuesto, debe haber existido una mejor manera de actuar y podemos
quedarnos toda la noche pensando en eso. Pero entonces solo tenías 19
años.
—Sí, en ese entonces, pensé que estaba bien. “Tengo que salir de aquí para
proteger a Taeyang”. Pero, no fue eso. No... Arreglé nada porque todo
resultó ser un malentendido. Fue mi culpa porque de alguna manera,
tenía que haber hablado mejor y quedarme aquí. A tu lado. Entonces el
malentendido se habría resuelto antes y tan pronto como hubiera nacido
Taeyang-i, no habría estado enferma, y no habría sido lastimada por algo
que no sucedió.
Sus labios, que decían un arrepentimiento interminable, estaban
temblando por lo que incluso su barbilla se sacudió. Si hubiera tomado
una mejor decisión entonces, Taeyang habría sido feliz sin ser lastimada.
Rodeada de mucha gente que la hubiera amado mucho y sin tenerle miedo
al hospital. Solamente hubiera avanzado. Crecido, como una flor hermosa.
Pero Jooheon tampoco se sentía bien cada vez que iba a un hospital
grande. Siempre que entraba, recordaba a su abuelita muerta y temblando
y pensaba, que era un idiota al darle el mismo trauma innecesario a su
pequeña bebé.
—Ya todo es pasado. No sabías que había sido un malentendido en ese
entonces.
—Pero tenía que hacer algo más. Si hubiera... Si hubiéramos hablado
antes nos habríamos dado cuenta de que algo no tenía sentido en todo
esto.
—Entonces, si no hubiera entendido mal en primer lugar, si hubiera creído
en ti de principio a fin, no habría sucedido nada de esto en absoluto.
Jooheon. ¿Por qué sigues culpándote cuando fue algo de los dos?
—Sin embargo… Fui yo quien le mintió a Taeyang. —Una gota de lágrimas,
la que había estado soportando, finalmente fluyó y cayó sobre la mano de
Kang—. Soy yo quien dio a luz a Taeyang en una... Ah, una pequeña
habitación después de huir. Fui yo quien evitó que Taeyang tuviera todas
las cosas que podría haber tenido. ¿Cómo no puedo culpar...?
Las lágrimas que habían estado dentro de él durante todo el tiempo, fluían
sin descanso como si finalmente se hubiese roto en todas direcciones. Bajó
la voz y habló lentamente porque estaba preocupado de que comenzara a
hacer un escándalo, pero fue en vano. Jooheon no podía soportar los
sollozos que hervían dentro de su garganta, por lo que cerró su boca tan
fuerte como le fue posible. Kang, que estaba viendo cómo su figura se
solidificaba como una estatua de piedra, lentamente retiró la mano que
sostenía la rodilla de Jooheon y esta vez pasó a entrelazar los dedos con
los suyos.
—Todo es mi culpa. Todo es por mí, ¿está bien? Y pensé que ya sabía cuál
era mi castigo por no creer y por no escucharte. Estar enfermo y solo, no
ser perdonado de por vida, o que para Taeyang fuera difícil llamarme su
padre. Eso estuvo bien porque lo hice mal y porque puedo pagarlo por mí
mismo.
—...
—Y aunque pensé que en los últimos 7 años Taeyang y tú habrían estado
financieramente inestables, creí que esas cosas se llenarían rápidamente y
que podría dar de mí tanto como fuera posible. Sin embargo, si ustedes
dos no han sido completamente felices mientras tanto... Entonces no voy a
saber qué hacer. —Kang levantó lentamente la cabeza y llevó las manos a
sus mejillas. Los únicos rastros de lágrimas que quedaban eran las que
estaban en sus dedos y en esas pequeñas pestañas. Los ojos relucientes
estaban repletos de emociones distintas al dolor—. Probablemente, este es
mi mayor castigo. Que estés triste... Viviré eternamente, tratando de
pagarte. De alguna manera, haga lo que haga... Porque los humanos que
han pecado deben ser castigados.
CAPÍTULO 13 • VOL 4
Su último recuerdo fue de estar exhausta de llorar y quedarse tendida en
los brazos de su padre. Cuando abrió los ojos, observó un techo con una
figura familiar y después de parpadear un par de veces para deshacerse
del resto del cansancio, la niña se estiró y se levantó de la cama. Al
ponerse el sol, el interior de la habitación, donde las luces no estaban
encendidas, estaba increíblemente oscuro.
—Papá... ¿Eh? ¿Señor?
La cara de Kang apareció frente a ella, abriendo la puerta, aunque había
llamado a su papá. Cuando la niña lo enfocó un poco mejor y lo llamó
“señor”, Kang caminó hasta ella de inmediato, la abrazó y la levantó en sus
brazos con una sonrisa gigantesca.
—Buenos días. ¿Es porque lloraste tan fuerte que dormiste tanto?
—Señor, ¿hoy va a dormir en mi casa?
—Si tu papá lo permite.
La niña había notado desde el momento en que apenas empezó a darse la
vuelta, que su padre no estaba por ningún lado así que preguntó por
Jooheon otra vez e hizo el ademán de bajarse para comenzar a buscarlo.
Pero Kang agarró a la pequeña por el hombro y la sostuvo.
—Taeyang, espera un segundo.
—¿Por qué? ¡Tenemos que pedirle permiso ahora!
—... Papá se está preparando para decirle algo muy importante a Taeyang.
Kang la sentó en la cama, dobló las rodillas frente a ella y la miró. Luego
corrigió su ropita y, por último, enderezó los hombros, sonrió e inclinó la
cabeza para frotar la nariz con la suya... Si notó un ambiente diferente al
habitual, la niña no dijo nada al respecto y en su lugar, preguntó con
palabras respetuosas:
—¿De qué estás hablando, señor?
—Papá ama tanto a Taeyang que cometió un error.
—¿Un error? ¿Por qué?
—Bueno... Si amas demasiado a alguien, a veces actúas impulsivamente.
Papá hizo algo malo con Taeyang, así que… ¿Se enojará Taeyang con él?
—No. No estoy enojada.
—¿Por qué? Puedes estar enojada... En realidad, papá está listo para que
Taeyang lo regañe.
—Es porque lo amo, así que no me voy a enojar.
Los ojos de la niña y de Kang se encontraron y al mismo tiempo, los dos
colocaron una sonrisa muy similar en sus labios. Suspiró, dijo que estaba
bien y agarró la mano de Taeyang para dirigirse hacia la sala de estar. Allí
habían colocado una mesa larga de madera y tres sillas bastante ligeras a
los lados. Jooheon se sentó en una de ellas y ahora parecía haberse
acostado sobre la madera bastante libremente. Sin embargo, se dio cuenta
de que no estaba dormido cuando vio que sus piernas temblaban con
fuerza debajo de él.
—¡Papá!
Después de llorar, durmió profundamente y recuperó su energía, pero su
garganta estaba tan rasposa que incluso hizo un sonido extraño. Jooheon,
que se levantó asustado, arrastró la silla y miró a su alrededor para luego
ir a la cocina y regresar con una taza de té de manzana caliente. Mientras
sostenía la bebida con ambas manos y bebía, la niña hizo una expresión
complicada y después simplemente miró a Jooheon. El hombre tenía una
apariencia que no era diferente a la habitual, pero igual parecía muy
inestable. Como si pudiera llegar a derrumbarse en cualquier momento sin
saberlo.
—¿Dormiste bien? ¿Estás más calmada?
—Ujum... Pensé que iba a ir a un hospital porque estaba enfermo. Taeyang
odia los hospitales.
Jooheon se alteró ante las palabras de Taeyang y tembló con fuerza. Se
lamió los labios con la lengua un par de veces para quitar un poco esa
sensación de sequedad y luego abrió la boca para comenzar a hablar.
Aunque notó que su mandíbula temblaba justo antes de que saliera la voz.
—Taeyang, tengo algo que quiero decirte...
—Sí, hazlo.
—El hecho es… Papá, eh, quiero decir... Um, yo soy tu papá. Pero también
soy tu “madre…”
Jooheon cerró los ojos con fuerza cuando dijo estas últimas palabras.
Taeyang, que no podía entender de inmediato de qué estaba hablando,
simplemente movió los ojos de un lado a otro hasta que Kang, que la
estaba mirando desde la distancia, se acercó con un ligero suspiro y se
sentó a su lado. Luego escuchó junto con ella más explicaciones lentas y
repetidas para que la niña pudiera comprender plenamente la situación en
la que quedó embarazado y luego tuvo que renunciar a su maternidad.
Cuando terminó, Taeyang asintió levemente como si lo entendiera todo
muy bien.
—¿Sabes lo que dijo papá? ¿Lo que quiso decirte?
—... Significa que papá es en realidad mi madre.
—¿Estás de acuerdo? ¿No... no me odias?
La voz de Jooheon, preguntándole si lo odiaba, era extraña y frágil. Igual a
si lo hubieran estrangulado en un segundo por lo que la niña solo se echó
a reír.
—¿Por qué te iba a odiar? La madre de Taeyang es su padre también. Eso
es todo, ¿verdad?
Jooheon, quien no pudo hablar por un tiempo, estaba emocionado por las
palabras de la niña así que logró respirar y continuó hablando de nuevo.
En el pasado, cuando había dicho que su madre se fue al cielo porque
estaba enferma, estaba mintiendo. E incluso después de disculparse
muchas veces, diciendo que lamentaba haberlo hecho, Taeyang asintió
tranquilamente con un rostro que no cambió mucho.
—Está bien... Está bien, papá.
—En serio, en serio lo siento. Yo no debí haber hecho eso contigo.
—Está bien. Pero, si papá es en realidad la madre de Taeyang, ¿Dónde está
papá?
Fue una pregunta que atravesó su pecho. Jooheon respira con prisa,
aprieta los labios y cierra la boca antes de poner los ojos en blanco y mirar
a Kang. Él también estaba mirando a Jooheon con una cara confundida y
los labios bien cerrados. Después de mirarse el uno al otro por un rato,
Kang suspiró y se inclinó hacia adelante. Sin duda alguna, los ojos rojos
de la niña se volvieron hacia Kang.
—Yo tengo algo que decir al respecto.
—¿Sabes dónde está papá?
—Lo sé muy bien, pero...
Kang abrió y cerró la boca varias veces. Estaba pensando y tratando de
elegir las palabras adecuadas, pero ninguna de ellas le gustaba en
absoluto. Él solamente traga saliva y abre la boca con cuidado.
—Yo...
—¿Eres mi papá de verdad?
—¿Eh?
—¿Eres mi papá?
—Sí, eso es correcto... ¿Cómo lo supiste?
—Porque dijiste que querías ser mi papá.
Jooheon y la mirada de Kang se encontraron de nuevo. Taeyang era
excepcionalmente inteligente en comparación con sus compañeros. En
comparación con cualquier niño de su edad. Era más madura y se notaba
rápidamente, por lo que a menudo se sorprendían inmensamente de ella.
Sin embargo, aun así, la niña era una niña. Una bebé lo suficientemente
pequeña como para llorar durante tres horas solo por escuchar que Kang
iba a ir al hospital. Es por eso que no habían previsto que ella lo adivinaría
antes incluso de hacerle saber con sus palabras que Kang era su padre
biológico. Jooheon y Kang no pudieron ocultar sus expresiones de
vergüenza así que simplemente exhalaron como si se hubiesen quedado
sin aire.
Taeyang, quien miró sus figuras alternativamente, suspiró con fuerza
también, emitiendo un silbido. Asombrado por el sonido, Kang tardíamente
levantó su rostro y comenzó a hablar, pero se sentía tan estúpido que no
sabía exactamente lo que estaba diciendo.
—Eres muy inteligente... No sabía que Taeyang me reconocería.
—Es bueno que seas mi padre.
—¿De verdad?
—¿Pero por qué estás aquí ahora? Taeyang se siente mal. ¿Por qué no
estabas en el pasado?
Con las primeras palabras de Taeyang, el rostro de Kang brilló como si
hubiera una luz en su interior, y luego se oscureció como si estuviera
enterrado en el barro. Como todavía no ha aprendido a hablar sobre eso,
todas las palabras de Taeyang se sintieron pesadas y tristes y él se quedó
sin armas para pelear. Kang apenas y movía los labios que estaban
pegados en una cara oscuramente muerta. A veces se mordía los labios
cuando ya no podía ni siquiera hablar.
—Eso es... Todo pasó porque fui increíblemente estúpido. He hecho
demasiado mal. Y no fue porque no quisiera estar con Taeyang.
Absolutamente no es así. Pero los pecados que cometí fueron tan grandes
que... Incluso solo venir me tomó mucho tiempo. Lo siento mucho,
Taeyang.
Al final, las palabras que comenzaron de una manera pequeña se
convirtieron casi en un susurro. Fue porque la expresión de la niña que
escuchaba la confesión de Kang se oscureció gradualmente. No tenía
excusa, no podía justificar aparecer como padre de una niña que creció sin
saber de él por siete años. La niña no dio ninguna respuesta, pero era un
hecho que se podía ver con solo mirarla.
—Taeyang, yo...
—Lee Kang. —Jooheon negó lentamente con la cabeza mientras miraba a
Kang, observándole con una cara bastante desesperada. —Dale a Taeyang
algo de tiempo.
Eso tenía sentido. Kang, que estuvo de acuerdo con él, despejó su asiento
y se puso de pie. Por supuesto, antes de salir por la puerta principal, miró
hacia atrás muchas veces con una cara llena de pesar. Hace poco, era una
niña que estaba tratando de pedir permiso para que durmiera en casa,
pero ahora Kang se pone los zapatos en el descanso y desaparece después
de intentar calmarse.
Jooheon cerró la puerta después de ver los hombros caídos de Kang. Pensó
que iba a ser él quien tendría que decir todas las palabras difíciles y
pesadas, pero su trabajo terminó tan fácilmente que incluso se sorprendió.
Obviamente, al ver a Kang tan triste, Jooheon sintió una sensación
complicada que no se podía describir con palabras normales.
Después de cerrar la puerta principal y regresar a la sala de estar, Taeyang
se acercó muy lentamente... Jooheon se arrodilló y entonces la abrazó con
muchísima fuerza. Después de un rato, besó un poco sus mejillas y miró a
su cara con bastante atención. El rostro de la niña no estaba tan brillante,
pero tampoco parecía que estuviera en estado de shock. Jooheon abrió la
boca con cuidado:
—Taeyang, ¿hay algo que quieras decirle a papá?
—No, pero...
—Sea lo que sea, ahora o más tarde, me puedes decir todo lo que te
preocupe. Papá quiere escuchar todo lo que Taeyang sienta.
—Bien. Tengo curiosidad.
—Dime...
—¿Mi padre estuvo en la cárcel?
—… ¿Eh?
Cuando Jooheon no pudo responder de inmediato, la niña murmuró con
una voz que parecía estar bastante asfixiada. “¿Papá hizo algo malo y
estuvo en prisión?”. Jooheon notó que este tipo de malentendido podría ser
causado por las palabras que Kang había utilizado para pedir perdón. Fue
un gran problema, pero era más difícil decir que Kang y él se habían
equivocado a tal punto que ni siquiera supo de su existencia durante años
por lo que, sí. Decir que su padre había estado en prisión era mejor.
Al final, Jooheon decidió dejarle este malentendido sobre Kang y cerrar la
boca.
CAPÍTULO 14 • VOL 4
—Disculpe, señor...
Con una llamada cautelosa, el rostro de este “Líder de equipo financiero”
apareció de repente a su vista. Kang, que estaba metido en sus propios
pensamientos, abrió los ojos con asombro. El líder del equipo dio un paso
atrás con una expresión complicada en el rostro, como si las palabras
estuvieran escritas justo allí.
—Te lo he dicho muchas veces, pero no parece que me puedas escuchar.
La presentación ha terminado.
—Ah.
Pero las exclamaciones de Kang sonaban estúpidas. Echó un vistazo a la
pantalla que ya estaba en pausa y suspiró. Su mente estaba llena de
pensamientos sobre Taeyang así que ni siquiera recordaba haber visto la
presentación de este hombre. Ahora ni siquiera podía decirle que lo hiciera
de nuevo así que Kang miró los documentos preparados frente a él. De
todos modos, era algo de lo que ya sabía.
—Hay algo urgente que atender así que, estoy un poco distraído el día de
hoy. Entonces, estábamos hablando sobre reducir los objetivos de Hwang
Moo-chan, ¿no?
—Así es. Sin embargo, cabe mencionar que tomara mucho tiempo y la
situación ya es lo suficientemente complicada como para eliminarlo por
completo. Es eficiente de la manera que le propongo, porque es una forma
de hacerle cortar la raíz por su cuenta. Algo como: ¿asustarlo?
Kang dejó los documentos que tenía en la mano y tomó la carpeta de
archivos que investigaban la identidad de Hwang Moo-chan; aunque era
solo uno de varios hijos ilegítimos del presidente Hwang Ik-joong, solo
Hwang Moo-chan estaba en el registro familiar. Para el resto de los hijos
ilegítimos quedaba la marca de que la madre era una prostituta mientras
que la madre de Moochan era una prestigiosa estudiante universitaria
Omega. Aunque el presidente Hwang tiene un camino exitoso en el bajo
mundo, no hay forma de resolver el complejo de aprendizaje corto y
nacimiento deficiente de su hijo. El presidente Hwang amaba a su actual
esposa Ji-cheo Cho y a sus hijos, con quienes había estado desde tiempos
difíciles. Pero trajo a un hijo ilegítimo a la familia con la esperanza de que
pusiera un poco de valor a su nombre.
El problema fue que el niño creció en contra de las expectativas de sus
padres.
Tal vez la madre de Moochan era excelente, pero sus antecedentes
académicos y antecedentes profesionales no eran muy diferentes de lo que
habían hecho sus medio hermanos. Tal vez era natural que el hijo
bastardo fuera el primero en ser desechado en una crisis.
—Cuando veo que se independizó tan dramáticamente, creo que estaba
tratando de lograr otra cosa.
—Porque apenas estaba comenzando así que el capital es bajo... Parece
que fue un caso especial tener una alianza con Jewel y Yeo Hee-ju.
¿Sabes? Aparte de eso, no veo que trabajaran en conjunto. Goldline aboga
por la gestión profesional de actores, pero el hecho de que Jewel sea el foco
principal de los ídolos significa que hay gente que está interesada en el
área de la actuación así que la empresa se metió profundamente en la
producción dramática. Para atraer más jovencitos.
Mientras miraba los papeles de Hwang Moo-chan y fruncía el ceño, Kang
comenzó a gruñir de tal forma que incluso el líder de equipo, que seguía
observando, giró cuidadosamente la pantalla de presentación hacia
adelante. Su jefe parece desear la caída de toda la familia Hwang, también
la caída de Jewel, pero parecía imposible lograrlo en un corto período de
tiempo. Además, no importaba cuánto lo pensara, el método que tenían
que utilizar debía ser el más realista posible.
—¿Y qué pasa con la protección de Yeo Joo-heon? Él irrumpió en la
cafetería así que no se si hay poco o ningún riesgo. Solo sé que tiene en
sus manos un informe que incluye a mi familia.
—No lo ha enviado a la prensa, solo lo está usando como una herramienta
de intimidación. Algo como lo que queremos hacer nosotros.
—Ajá, ¿y si decide ocuparla entonces qué? A partir de ese momento, las
cosas se van a ir de nuestras manos otra vez. Va a convertir todo en un
nuevo “incidente”.
—Bueno... ¿Puede poner antes su atención en esto? Es mucho más grave
que cualquier cosa que puedan hacernos.
El nuevo informe que trajo el líder del equipo fue sobre la llamada
“reunión”. Un encuentro social para niños de clase alta, en los que Hwang
ha estado trabajando durante mucho tiempo y donde también participó
Kang. Al parecer, el presidente Hwang ha estado suministrando
medicamentos para lograr drogar a los Omegas que están allí y después,
entregarlos a productores o directores importantes. Algunos de ellos son
aprendices que pertenecen a Jewel, así como celebridades que ya han
hecho su debut. Ha sido algo que ya han hecho durante mucho tiempo,
pero el contenido reciente fue más profundo y terrible de lo esperado.
Además, es de una fuente bastante confiable. Sin embargo, esto no ha sido
revelado debido a la solidez financiera y las conexiones personales del
presidente Hwang, y este líder de equipo decía que era justamente eso lo
que se tenía que revelar a los medios. Es solo, para asustar a Hwang y
usarlo para que se mantenga al margen... Pero Kang se quedó sin
respuesta durante mucho tiempo, sin decidir si sí o no. No fue porque
fuera en contra de su ética, por supuesto. Es decir, era sorprendente que
el presidente Hwang no pudiera abandonar sus viejos hábitos e incluso
obligara a la prostitución. Sin embargo, la razón por la que no abrió la
boca con facilidad fue porque era... Muy dramático. Kang miró fijamente la
pantalla de presentación con la mano bajo su barbilla y luego levantó su
dedo cerca de su boca. Según el informe, todas las celebridades
pertenecientes a Jewel se vieron obligadas a venderse. Celebridades
desconocidas y aprendices... Y Yeo Hee-ju estaba allí. Quizá por esto, los
ojos de Kang simplemente se entrecerraron. ¿Ella había sido violada? Hee-
ju... Estaba, pero no había anotaciones sobre ella como pasaba con todos
los otros Omegas. Este fue el primer hecho que el líder de equipo verificó
antes de encontrar y llevar el informe. Y esa fue la parte más
incomprensible. Ella era una huérfana y ni siquiera podía contactar
adecuadamente a su hermano menor por lo que era fácil de tomar. No le
fue difícil llegar a la cima de una vez y tocar el cielo fácilmente. Escuchó
que Lovely Girls, el grupo al que pertenecía Hee-ju, lo pasó mal con el bajo
reconocimiento durante bastante tiempo y que Hee-ju, quien fue la única
que dio a conocer su nombre a través del entretenimiento, fue apodada
incluso La hermana de la Nación... ¿Y realmente lo había hecho con su
propio esfuerzo? Su nombre no estaba allí por nada.
—Dios.
Lentamente, su dedo, paseando sobre su barbilla, se detuvo. Kang
finalmente abrió su boca, que había estado cerrada por completo y luego
dijo:
—Investiguemos un poco más. Hazlo con Goldline, pero céntrate en Jewel,
especialmente en cosas que pasaron alrededor de Heeju. Investiga lo que
ocurrió con ella hace 5 a 7 años atrás.
CAPÍTULO 15 • VOL 4
Jooheon entrecerró los ojos mientras miraba la pared de piedra cubierta
con hojas amarillas de ginkgo. Era hermoso a la vista, pero estaba lleno de
olores desagradables.
Cuando miró hacia atrás, estaba Kang, observando en la misma dirección
con una cara bastante calmada. Era una expresión que gritaba que no le
importaba en absoluto ese olor o el clima.
Jooheon caminó de regreso, ignorando el muro de piedra donde se había
asentado el otoño, y se paró frente a él con un rostro increíblemente
tembloroso.
Necesitaba espacio para hablar sobre Taeyang, pero la casa no era un
buen lugar y ahora que Kang comenzó a ir al hospital nuevamente, él solo
tenía tiempo cuando la niña estaba más activa que nunca antes. Hasta
ahora siempre lo había citado en el café, pero muchos de los clientes ya
reconocían a Jooheon y a Kang por lo que era incómodo hablar de su vida
privada en esas mesas. Simplemente lo contactó y quedaron de verse en el
estacionamiento. Le había dicho que el horario de atención del hospital
estaría más tranquilo a las 3 p.m., así que, por supuesto, lo único que
tenía que hacer era esperar por él.
Todos los empleados despidieron alegremente al jefe, que se fue más
temprano de lo habitual rumbo a un lugar desconocido. Tomó una bolsa y
miró el teléfono móvil para llamarle a la niñera y pedirle que se hiciera
cargo de la bebé. Cuando Kang dejó el jardín de niños de Taeyang, eligió a
un empleado de confianza y le otorgó su completa confianza para cuidar de
ella.
Kang seguramente había salido del hospital hace un minuto, pero Jooheon
vio de inmediato el auto del hombre, estacionado en el espacio reservado
para clientes que estaba justo frente al café. Tan pronto como Jooheon
salió por la enorme entrada de cristal, Kang corrió hacia el asiento del
pasajero y abrió la puerta del auto. Jooheon se subió rápidamente allí
antes de que otros lo vieran y después, simplemente se abrochó el
cinturón de seguridad y se hizo más chiquito de lo que ya era. Suspiró
mientras observaba cómo Kang se ponía el cinturón con una mirada de
pesar y cuando le dijo que tenían que ir a un lugar donde pudiera hablar
correctamente, fue entonces que llegaron al otro lado del río Han.
Jooheon avanzó cuidadosamente, paso a paso, para no pisar las hojas.
—¿No se te ocurrió otro buen lugar para hablar?
—Este fue el número uno.
—¿El número uno en la lista de los buenos lugares para hablar?
¿Clasificas esas cosas?
Mientras miraba alrededor del río con cara de desconcierto, levantó la
mano y se frotó la nariz como si tuviera bastante comezón en ella.
—Es la ruta número uno de Seúl para tener una cita en otoño.
—¿Qué...?
Había preguntado sobre eso, pero cuando dijo que era un lugar de citas
comenzó a sentirse tan nervioso que las palabras ni siquiera lograron salir
bien por su garganta. No obstante, eso no quitaba que tuviera una
expresión de insatisfacción impresionante ante la idea.
—¿No te gusta? Las hojas de ginkgo son de color amarillo, por lo que me
parecen bastante bonitas. ¿No lo crees así?
—¿Qué importa si es bonita? Huele mal.
—¿Oler? ¿A qué huele aquí?
Como si nada, Kang miró hacia arriba y miró también a su alrededor. El
camino tiene muros de piedra y hay varias personas envueltas en citas de
otoño... Pero Kang sobresalía tanto que podía encontrarlo incluso entre
una enorme multitud. Y si estaba tan alejado del piso, el olor obviamente
no podía llegar a su nariz.
Mientras Jooheon intentó explicarle más o menos el aroma, fue empujado
por una considerable masa de gente así que la distancia entre los dos se
hizo un poco más grande de lo que hubieran querido.
—Jooheon-ah.
A diferencia de ese tipo, Jooheon no era muy alto así que consiguió
mezclarse muy bien con el gentío. Abriéndose paso y empujando un poco a
quien se le atravesaba, Kang encontró a Jooheon y lo agarró por la
muñeca sin mayor dificultad. Jooheon miró en silencio la palma grande y
cálida que sostenía su muñeca así que Kang se rascó la mejilla como si
estuviera muy avergonzado con eso, pero no soltó su mano ni una vez.
—Porque hay mucha gente... Puedes caerte si no te agarro.
Era una excusa plausible, por lo que Jooheon no dijo nada más y
simplemente volvió la cabeza hacia el lado opuesto de la muñeca que tenía
atrapada.
Era difícil escuchar a la multitud que tenía a su alrededor debido a lo
desorganizado del ambiente así que, incluso Kang y Jooheon, que tenían
una diferencia de un paso, no podían escucharse en absoluto ni tener una
conversación mientras andaban. En otras palabras, era un lugar que iba
completamente en contra del propósito inicial... Aun así, la sonrisa no
desapareció del rostro de Kang. Tampoco parecía hacerlo su buen humor.
No lo había entendido bien, pero a primera vista parecía que estaba
tarareando una canción de pop por lo que Jooheon lo miró todo el tiempo,
inclinando la cabeza para no perderse nada.
—Hay un dicho que dice que las parejas que caminan juntas en el muro de
piedra se separan. O al menos que provoca que vayan al tribunal familiar.
En ese momento, las voces de las personas que pasaban se escucharon
tan claramente que parecía como si estuvieran gritando justo al lado de
ellos. Tal vez, querían comunicarles que no era un lugar con leyendas
románticas sino, de desamor. En un instante, la sonrisa desapareció del
rostro de Kang e inclinó la cabeza hacia Jooheon con el rostro helado.
—... Creo que tenemos que ir a un lugar más tranquilo para hablar. No me
gusta estar aquí después de lo que dijeron.
Jooheon asintió en silencio, ya que parecía que de alguna manera la risa
estallaría, y luego puso mucha fuerza en sus labios para lograr que ni una
pequeña sonrisa se escapara. La superstición que tenía su abuelo parecía
ser muy similar a la que tenía él también.
Terminaron entrando en un café que parecía apropiado y pequeño y se
sentaron en los asientos vacíos. Un empleado le dijo a Kang que debía
ordenar en el mostrador y mientras tanto, Jooheon capturó
cuidadosamente cada rincón de la cafetería. No podía darse el lujo de
echar un vistazo a otras tendencias de locales en estos días porque su
trabajo era una locura así que, como tal, había pasado mucho tiempo
desde que estuvo tranquilamente en un lugar como ese. Jooheon
tarareaba sin siquiera saberlo mientras examinaba el interior de la
cafetería y también, mientras le echaba un ojo a las bebidas que bebían
estos clientes. Poco después, Kang regresó con dos tazas.
Mientras Jooheon tomaba un café con leche caliente, Kang tocó la taza fría
que tenía café. Lo estaba mirando sin hacer ningún ademán por probarlo
hasta que de repente, saltó de su asiento y se dirigió de nuevo al
mostrador. En su mano, de regreso, sostenía una bandeja llena de waffles
y pasteles.
—Me gusta comer esos en el almuerzo.
—Lo sé. Con sopa de helado.
—¿Cómo sabes eso?
Pero incluso antes la pregunta de Jooheon, el rostro de Kang seguía
tranquilo, sin cambiar su expresión facial ni una sola vez. Pero Jooheon
observó claramente que los movimientos de la mano que había tocado la
taza se detuvieron por un instante. Sus dedos dejaron el café y en su lugar
comenzaron a picar los waffles con un cuchillo que habían colocado en la
bandeja. Él suspiró, y dijo que los waffles de ese lugar eran famoso por
saber muy ricos, pero Jooheon no olvidó que su pregunta no fue
respondida.
Puso helado en el waffle que había partido en trozos pequeños, se lo
entregó a Jooheon y dijo:
—Taeyang, ¿cómo está?
—¿Qué? Pues... Se hizo amiga de la nueva niñera. Ya sabes, esa es su
personalidad.
—¿No dijo nada de mí?
—Pues... Taeyang dijo...
Así que por eso son famosos. Los waffles eran crujientes por fuera y suaves
por dentro, así que se derritieron tan pronto como se los metió en la boca.
Un montón de pedacitos desaparecieron en medio de unas pocas palabras
y después, Jooheon lo pensó por un momento y movió el tenedor hacia el
pastel. Él, quien hábilmente cortó una rebanada de zanahoria cubierto con
queso crema espeso en una hoja suave y se lo puso en la boca, dijo que
definitivamente debería poner un pastel de zanahoria en el nuevo menú
para la temporada de invierno. Kang sonrió.
—Ese día... Hiciste una confesión un poco rara. Dijiste que habías
cometido un crimen, por lo que Taeyang tuvo algunos malentendidos.
—¿Qué entendió mal?
—Preguntó si habías estado en la cárcel.
La boca de Kang se apretó y luego gimió sin hacer ruido. Todo fue después
de que Jooheon se comiera todos los pasteles de zanahoria.
—Bueno, pero... Dijiste que no. ¿No es así?
Mientras chupaba la nata con el tenedor y evitaba su mirada, los ojos de
Kang, que estaban muy pequeños, se tiñeron de tristeza y resentimiento.
Claro. Si hubiera dicho que no allí mismo, tendría que explicar de
inmediato el por qué Kang no había estado en 7 años. Cuando Jooheon
dijo que en realidad no sabía qué decirle, Kang asintió lentamente para
demostrarle que lo entendía, pero su rostro estaba más que muerto.
Jooheon, que estaba comiendo los waffles sobrantes con un tenedor, no
estaba feliz por como habían resultado las cosas y rápidamente sintió pena
por él. Entonces, de repente Kang lo miró con los ojos bien abiertos y
extendió las manos como si intentara controlar su ansiedad haciendo
cualquier cosa. La taza de café con leche, que ya se había vaciado,
comenzó a danzar de un lado para otro entre sus dedos.
—Está bien... Tengo que explicarlo. Era algo que debería haber dicho
desde el inicio en primer lugar. Yo no fui lo suficientemente inteligente y
me equivoqué en decir... Tenía confianza en que... No, no. Debería haber
hablado correctamente.
Kang, sujetándose ahora la cabeza con ambas manos y murmurando para
él mismo, levantó tardíamente la mirada cuando encontró el tenedor de
Jooheon inmóvil.
—¿Por qué no comes más? ¿Está muy grande? ¿Quieres que los corte para
ti?
—No, ya es suficiente. Vine después del almuerzo.
La comida de la bandeja estaba casi vacía, así que era extraño que igual
hiciera preguntas sobre eso. Aunque quedaban la mitad de los waffles,
Kang no tocó nada y todo lo había comido solo, así que definitivamente ya
había tenido bastante por un día. Pero de todos modos Kang volvió a abrir
la boca.
—¿Estás seguro? ¿Qué tal comer bollos? ¿O quieres unas galletas?
—Está bien así...
Jooheon negó con la cabeza, con un rostro ligeramente enrojecido y los
labios en curva. Era un hombre que se había mantenido tan inalterado en
el pasado que ahora parecía extraño verlo hablar insistentemente sobre
poner algo más en su boca. ¿Alguien se ha preocupado por sus comidas
desde que falleció su abuela? Jooheon miró a Kang con una nueva mirada
brillante.
—No te tortures demasiado, simplemente hazlo como antes. Acércate
primero y muéstrale que la quieres mucho. No puedo confirmarlo, pero
siento que no tomará tanto tiempo. Porque Taeyang ya se abrió contigo.
—Sería muy afortunado entonces...
—E incluso si lleva mucho tiempo, sigue intentándolo... Eres su papá
después de todo.
—¡Por supuesto! ¡Yo nunca me rindo! —Su gran cuerpo se sacudió al
levantarse de su asiento y su habla aumentó como si gritara. Cuando
Jooheon, sorprendido, miró a su alrededor, Kang carraspeó la garganta y
cambio su postura diciendo—: Ups.
Jooheon, que lo estaba mirando, trató de no soltar una risa y finalmente
habló:
—No te preocupes. De todos modos, los niños no se quedan enterrados en
las cosas malas. No existe tal cosa como, nunca mirar atrás una vez que
han sido heridos. Ellos, son muy inocentes y perdonan. Por eso los adultos
lo lamentamos bastante. Porque no somos así.
—Bueno, entonces… ¿Puedes prometerme eso?
—¿Qué?
—Si te lastimo de nuevo, mira hacia atrás y perdóname.
La voz se detuvo y sus ojos se encontraron. Jooheon parpadeó sin
responder... No era una pregunta difícil y en realidad, no hace mucho, era
una pregunta que hubiera respondido clara y cruelmente.
—Depende de qué tipo de herida sea.
Dio una respuesta ambigua y mantuvo la boca cerrada después, pero Kang
simplemente asintió.
La conversación se detuvo por un momento y la música que sonaba en el
café llenó el espacio vacío... Jooheon desvió la mirada por la ventana junto
a Kang. Los árboles de la calle teñidos de los colores de otoño eran
hermosos. Ahora que lo piensa, Kang y él estuvieron juntos en su
adolescencia desde principios de la primavera hasta el verano. También
fue por esa época cuando se volvieron a encontrar así que era la primera
vez que estaba juntos en otoño. Se sentía... bien, en realidad.
Jooheon no pudo apartar los ojos de las hojas amarillas de ginkgo que se
agitaban con el viento.
CAPÍTULO 16 • VOL 4
—Esta es la oportunidad perfecta.
—Sí, está bien, así que por favor detente. ¿Sabes que ya dijiste eso casi
treinta veces?
—No importa cuánto lo piense, no hay papá tan joven como yo. En primer
lugar, ni siquiera creo que alguien pueda ganarme en fuerza física.
Jooheon suspiró y puso una bolsa de ramen en el carrito. Pronto será la
competencia atlética de otoño celebrada en el jardín de infantes así que
Kang repitió innumerables veces, con entusiasmo, lo mucho que quería ir
para fortalecer los lazos con su hija. Y mientras lo hacía, sacó suavemente
el ramen y lo volvió a colocar en el estante. Jooheon, que estaba tratando
de poner otra bolsa de ramen en el carrito, miró hacia Kang con una
expresión ridícula.
—¿Qué estás haciendo?
—Jooheon-ah, creo que comes demasiado ramen.
—Es porque no tengo nada para comer cuando llego a casa después del
trabajo por la noche.
—Puedes comer arroz.
—Es difícil y es muy molesto.
—Lo haré yo.
Cuando los ojos de Jooheon se hicieron pequeñitos y adelgazaron ante
esas palabras inesperadas, Kang rápidamente añadió:
—Yo soy bastante bueno. De verdad. Comencé porque estaba aburrido con
la comida del hospital en el que estaba en los Estados Unidos y, para ser
honesto, fue divertido. Solo dime, sé hacer de todo. Desde pollo hasta
tteokbokki.
—... No es porque no sepa que eres bueno en eso.
—Vamos. Haré un verdadero bocadillo para ti, y luego me iré de inmediato.
¿Qué piensas?
No valía la pena responder, así que Jooheon tiró el ramen en el carrito y se
dio la vuelta. Sin embargo, de inmediato escuchó un crujido. Como si
estuviera sacando la bolsa de ramen por detrás. Pero ya no se quejó.
Ya han pasado un par de semanas desde que Kang ha estado llegando a
casa con la cena después de su trabajo en el hospital. Como venía a ver a
Taeyang, lo dejó hacer lo que quisiera porque pensaba que estaba dando lo
mejor en hacer una cena deliciosa... Le sorprendió que le gustara tanto a
él también. Taeyang estaba maravillada con el hombre así que a veces
incluso se ponía de pie y se permitía ordenar su propio menú. Hoy pidió
pasta. Llegó al café diciendo que no tenía los ingredientes para hacerla así
que no le quedó más opción que acompañarlo al supermercado.
Los carros ya están cargados con todo tipo de ingredientes para hacer
pasta como para veinte personas así que Jooheon solo pudo sonreír. Desde
muy joven, el trabajo de Jooheon era prepararle arroz a su abuela cuando
no se sentía bien e, incluso cuando Taeyang y él vivían solos, si no
cocinaba la niña tenía que pasar por un fuerte periodo de hambre así que
trataba de hacerlo lo mejor posible. Sin embargo, incluso después de
preparar comida durante tanto tiempo, las habilidades culinarias que
tenía que explotar no pudieron surgir. En otras palabras… ¡La comida que
hace Jooheon era un pecado! Estaba al nivel de ser comestible, pero no
estaba delicioso. Tal vez por eso Taeyang no era quisquillosa y comía todo
siempre muy bien, porque creció comiendo la comida de Jooheon desde
una edad temprana. Pero Kang es bueno cocinando. Y eso ya es algo muy
injusto.
—¿Qué debo poner en la lonchera el día de la competición deportiva? ¿Un
kimbap?
—¿Ya tenemos todo?
—Oh, claro. Solo traeré fruta y un postre para ti.
—... Yo no soy a quien deberías alimentar.
Pero realmente no importaba quien comiera. Seguramente cuando se
despierte en la mañana del encuentro atlético, el olor a aceite de sésamo
invadirá la casa y Taeyang recordará haber ido al lado de “su madre” y su
papá. Con una lonchera de kimbap que podrá comerse tanto como quiera.
Dos si hace falta. Era una imaginación muy cálida que venía en el paquete
de “La comida es muy buena porque Kang la preparó para su familia”.
Aunque por supuesto, para hacer realidad eso tenía que organizar los
ingredientes el día anterior por lo que sería mejor ir a la casa de Jooheon y
dormir con él para despertarse temprano y comenzar a cocinar a primera
hora. Jooheon sacudió la cabeza ante esto. De todos modos, quedaban
más de dos semanas para el encuentro atlético por lo que tal vez no tenía
que adelantarse.
Empujó el carro y miró a su alrededor para ver si podía encontrar alguna
otra cosa. Ya tenían todo tipo de verduras, carne, productos lácteos y
especias también.
—Yo escuché que el año pasado también dieron premios a los padres que
ganaron más de tres eventos. Cuando obtenga el premio, quiero pedirle a
Taeyang que pida un deseo...
¿Por qué se emociona tanto por la competencia atlética? Se rio, y luego
pensó que ciertamente esto lograría hacer que la niña le diera su permiso
para todo. Incluso para casarse con él y ser una familia.
Kang, que no podía ver el rostro de Jooheon, volvió a abrir la boca
mientras empujaba el carrito y miraba a su alrededor.
—¿Sabes qué? También me estaba preguntando qué pasaría si tomara una
foto familiar. Al principio estaba pensando en hacer una sesión fotográfica
de boda porque necesitaba algo que mostrarles a los medios, pero sería
mejor tomar fotos familiares. Es como... Representar la imagen que
Taeyang dibujó antes. ¿Qué tal?
—Uh... Creo que estará bien.
Jooheon respondió apresuradamente a Kang, mirándole mientras
terminaba de hablar, y luego siguió adelante sin detenerse ni un solo
segundo. ¡Su cara estaba ardiendo! Realmente no podía seguir cargándola.
¡Por supuesto que con esto no tendría dificultades para obtener el permiso
de matrimonio primero!
Jooheon se movió rápidamente, lanzando aire con la mano para enfriar la
mejilla que se le estaba calentando... Y fue frente a la esquina de los
electrodomésticos donde la velocidad del carro se detuvo.
Jooheon se paró con la boca abierta sin saberlo. Varios televisores que
llenaban una pared, mostraban la misma escena. Parecía ser el noticiero
de la tarde, pero la cara que llenaba la pantalla le resultaba bastante
familiar. Además, sabía sobre el nombre de la empresa que fluía en los
subtítulos de abajo.
Mientras Jooheon permanecía en blanco frente a ellos, Kang tomó el carro
y suspiró.
—Como no ves las noticias, pensé que no lo sabrías por un tiempo. No hay
forma de ocultarlo.
—Eso... ¿Qué es? ¿Qué pasó? Lee Kang...
La cabeza de Jooheon, que parecía estar atrapada en la televisión y en
esas palabras, se volvió apenas un milímetro hacia él. En la pantalla, los
subtítulos con el mismo contenido seguían fluyendo una y otra vez. El
sonido no estaba activado, por lo que era difícil entender los detalles, pero
todas las palabras que pasaron por la parte inferior de la pantalla fueron
increíblemente terribles. “Entretenimiento sexual”, “favores sexuales”,
“malversación de fondos”, “evasión de impuestos” y “negación de una
agencia llamada Jewel”. No sabe cuándo comenzó a circular esta
información, pero no recibió ningún aviso de Heeju. Entonces, mientras se
aseguraba de que no tendría nada que ver con su hermana, Jooheon no
pudo ocultar su impaciencia y tampoco pudo hacer otra cosa más que
morderse los labios. Caras desconocidas aparecían y desaparecían
constantemente en la pantalla. Había gente que se veía como de la política
y también, muchas caras en mosaicos. Luego, en un momento, Jooheon
dio un paso atrás con una pequeña expresión atrapada.
—Ese… ¿No es Hwang Moo-chan? ¿Ese chico también está involucrado?
—Tal vez no. Aunque Hwang Moo-chan está del lado del que lo provocó,
probablemente no sabía lo que estaba pasando en la sede.
—Entonces ¿qué pasará en el futuro? ¿La compañía de Hwang Moo-chan
se está hundiendo?
—No se puede romper tan fácilmente. No es una empresa pequeña.
—¿En serio? Bueno, al parecer no todos pueden tener castigos apropiados.
Un signo de decepción se extendió por el rostro de Jooheon. Kang que lo
miró también, murmuró en voz bajo:
—Va a ser un escándalo un poco más grande que este. El próximo
candidato presidencial de la oposición se enredó en esto. Para ser precisos,
el hombre administraba drogas cuando estaba en ciertas “reuniones” y
alguien lo publicó en las redes sociales. Lo borraron rápidamente, por
supuesto, pero ya está filtrado en todas partes.e
—¿Cómo sabes esto tan bien?
Jooheon, mirando hacia Kang con los ojos bien abiertos, pronto frunció el
ceño y volvió la mirada hacia la pantalla. Estuvo parado frente a ella por
un tiempo, pero lo que Kang acababa de decir no salió en absoluto.
Aunque las palabras de política, hospitalidad y entretenimiento fluían
constantemente, no hubo historia sobre la participación de ciertos
políticos influyentes en reuniones sexuales. Si es así, significaba que Kang
sabía sobre noticias que aún no querían que circularan. Jooheon volvió a
mirar a Kang con expresión dudosa.
—Seguramente... Tú tuviste que ver.
—¿Eh? ¿Estás seguro de que yo puedo descifrar cosas como estas?
—¿No? Bueno, es un drama intenso y a ti te gustan los dramas.
—Sí, vi demasiados dramas de parte de Yeo Joo-heon.
Al mirarlo y golpear el brazo de Kang, Jooheon dio un nuevo paso hacia
adelante y volvió a quedarse increíblemente quieto. Estaba confundido por
todos los pensamientos que no dejaban de llegar, uno tras otro. La
compañía estaba atrapada en un asunto tan malo que se sintió aliviado de
que esto hiciera que Moochan no apareciera por un tiempo. Pero también
le preocupaba que quisiera tomar represalias o que, en realidad, las cosas
no salieran tan bien como ya parecían estarlo haciendo.
En respuesta al paso lento de Jooheon, Kang tiró lentamente del carrito. A
diferencia de él, Kang nunca miró hacia la pantalla de nuevo.
CAPÍTULO 17 • VOL 4
La pasta tuvo bastante éxito.
Cuando observó a Jooheon y Taeyang, quienes vaciaron todas las alitas
calientes que estaban preparadas como menú secundario, y se sentaron
en el sofá uno al lado del otro para golpear sus estómagos rellenos, una
sonrisa apareció entonces en su boca. Sin embargo, en el momento en que
Kang cruzó el umbral de su casa, la sonrisa que había estado colgando
justo sobre su boca desapareció como si hubiera sido una mentira.
Con un rostro frío como el mármol, Kang caminaba sin vacilar. Era tarde,
pero había mucho más movimiento del que hubiera esperado. Cuando fue
a la sala de recepción donde la mayoría de los clientes externos, no
familiares ni personas cercanas, estaban esperando, él inclinó la cabeza
como si estuviera esperando cualquier sonido que le permitiera continuar.
Luego llamaron a la puerta de enfrente y alguien anunció la llegada de
Kang. Escuchó la voz de alguien diciéndole que entrara y entonces, la
madera se empujó pesadamente minutos después. Kang entró lentamente
en el salón, con paso pausado, y luego sonrió con completa falsedad.
—Mucho tiempo sin verte. Presidente Hwang Ik-joong. Hola, abuelo.
—Vaya, que sorpresa. ¿Cuándo fue la última vez que te vi?
—Recuerdo que fue... Probablemente cuando tenía once o doce años.
A pesar de que fingían saludar, tenían un aura bastante extraña sobre los
hombros así que intentaron ser lo más breves posibles. Moochan, que
estaba sentado frente a él, fue visto inclinando la cabeza antes de que
hicieran cualquier tipo de contacto visual. Dando un vistazo rápido, podía
decir que sus mejillas estaban terriblemente hinchadas.
No se preocupaba de los asuntos familiares de otras personas, pero no
pudo evitar pensar en las cosas que podía ver. Hwang Ik-joong, que es
famoso por su mal genio, habría sido difícil de controlar en cualquier otra
circunstancia. Más aún, ahora que estaba con su hijo.
Kang frunció el ceño y se sentó. Después de eso, Hwang Ik-joong también
se instaló un poco más cómodamente al otro lado del escritorio... Aunque
tenía una sonrisa en su rostro, se reveló que estar allí no le era grato en
absoluto debido a su sien palpitante y esponjosa. Moochan aún mantenía
la cabeza gacha.
Kang se dio cuenta de que habían notado que su mirada no podía moverse
de su cara cuando el abuelo, carraspeando, envolvió suavemente sus
hombros y levantó la cabeza.
—El presidente Hwang tiene una historia interesante que contar.
Kang elevó una ceja.
—¿De qué está hablando, señor? Ahora que lo pienso, ¿cuál es la razón
por la que está aquí en este momento?
—Un “perdón” para empezar estaría bien.
—¿Mi perdón? No tengo ni idea de lo que quiere decir.
Incluso antes del final de la conversación, Hwang Ik-joong apretó el
hombro de Moochan y lo obligó a extenderse y bajar más la cabeza. Kang
dejó de hablar y miró entonces su miserable y patético comportamiento.
Aun así, no le era posible ver su expresión en absoluto.
—Ustedes, cometieron un error. Es muy tarde ahora, pero estoy hablando
de una nota que hizo mucho ruido así que, si no quieren que les obligue a
dejar de pisar suelo coreano, más vale que me digan lo que quiero.
—No sé de qué estás hablando.
—¿Qué pasa? ¿Por qué las personas que parecen las más inteligente e
instruidas de por aquí no piensan en resolverlo primero a través de la
conversación en lugar de ponerse tan a la defensiva?
—Oh, ya. ¿Está hablando de las noticias que han estado circulando en
estos días? Lamento decir que no hay nada que pueda hacer al respecto.
Ni siquiera pedirles perdón, como quieren.
—No puedo creerlo. ¿Por qué estás en mi contra por algo que
prácticamente no te incumbe? Además, todavía eres un jovencito. ¿Qué
autoridad tienes en todo esto?
Mientras hablaba, pudo notar que los ojos de Hwang Ik-joong se volvían
ridículamente brillantes. Parecía estar conteniendo su temperamento
frente a su hijo así que, mientras analizaba la situación y justo a tiempo,
el agua tibia que le trajo el secretario Park fue llevada a su boca tan rápido
que Kang lentamente aclaró sus pensamientos.
Todavía no había decidido qué hacer con Moochan, pero Hwang Ik-joong
parecía moverse tan rápido que por un momento se sintió honestamente
confundido con todo eso... Lo que le había dicho no era falso. Es un joven
enfermo que fue expulsado de su puesto de sucesor así que Kang no tenía
ninguna autoridad especial. Aunque sus feromonas se estabilizaron
mientras permanecía cerca de Jooheon, todavía no habían establecido una
“relación profunda”, así que seguía tomando inhibidores. En otras
palabras, no estaba completamente fuera de la simple posición de un
“paciente”. Podía decirlo con solo mirar el agua frente a él, que
seguramente le había dado para calmar su cuerpo ante esta fuerte
estimulación.
Incluso pese a que con la posición actual de Kang no era difícil mover a
algunas personas empleadas por la fundación de su familia, era imposible
presionar a los medios y a los políticos. La razón por la que pudo hacer
crecer su trabajo hasta este punto fue porque Ik-joong Hwang proporcionó
las bases en el momento adecuado. Además, con las elecciones
presidenciales acercándose, hablar sobre el candidato presidencial
envuelto en un asunto de drogas podía ser incluso, tan beneficioso como
un tanto contraproducente.
Kang dejó la taza sobre la mesa. Desde que era un adolescente, lo habían
estado invitado constantemente a varias reuniones como esa y por
supuesto, incluso entonces estaba consciente de que les administraban
drogas fuertes. Tenía que confiar en esto, en sus cartas ya jugadas.
—Debes estar muy ocupado, hijo. ¿Puedes perder el tiempo en un lugar
cómo este incluso aunque no hay nada que puedas ganar?
—Según las noticias, debería iniciarse una auditoría fiscal especial... Si
son inocentes. ¿Por qué está incluida la casa del jefe del Servicio Fiscal
Nacional en la investigación?
—Así que estás bien enterado. La esposa del jefe es la sobrina del
presidente. Ellos tienen el hobby de cuidar un pequeño huerto, por eso
siempre traen una canasta de frutas cada día festivo. Te daré una la
próxima vez.... Cuando todo se calme.
—Ok...
—¡Por Dios! ¿Cuánta gente realmente está involucrada? ¿Eh? ¿Cuánta
gente asiste realmente a nuestros eventos cuando son hechos dos veces al
año? Además, piensa. Te vas a herir también. Tengo informes de que
también asistió el congresista Kim.
Había dos políticos de apellido Kim así que podía saber fácilmente a quién
se refería Hwang Ik-joong. Era el primer contribuyente a la turbulenta
situación actual y uno de los próximos candidatos a las elecciones
presidenciales. Fue famoso por graduarse de la escuela de leyes al recibir
una beca debido a sus “circunstancias familiares difíciles”. Pero pocas
personas sabían que en realidad, la beca había venido de un programa de
becas de la Fundación Seryong. Tampoco sabían que su esposa, que era
conocida como su pareja en el campus, se graduó de la facultad de
medicina de la Universidad de Sejin. Por consiguiente, era imposible, con
el poder de Kang, corregir todo lo que habían hecho crecer hasta ahora. Y
era exactamente lo que dijo el líder de equipo. El trabajo que ha estado
haciendo Hwang Ik-joong es demasiado profundo y sus pilares son muy
fuertes. Por lo tanto, es probable que piense que en el momento en que se
revele, lo más posible es que se convierta en un incidente, y que después
de eso, deje de importar.
Kang carraspeó y volvió a mirar a Moochan, que tenía el cuello rojo,
hinchado y con un tatuaje lleno de arañones. Y como si lo hubiera notado,
el hombre presiono con fuerza la nuca de Moochan de nuevo hasta que no
se pudo defender.
—Tú deberías pedir disculpas por no conocer bien las cosas, ni los
problemas en los que te metiste. Pídeme disculpas rápidamente y lo dejaré
pasar.
—¿Qué hizo Hwang Moo-chan? —Los ojos de Hwang Ik-joong se
entrecerraron, como para evaluar la intención de su pregunta. Kang se
encogió de hombros ligeramente y luego se acomodó completamente en el
sofá—. Quiero escucharlo claramente. Si quiere hacer que los malos
entendidos se resuelvan rápidamente. ¿Por qué no comienza diciendo lo
que hizo?
—Yo...
Las manos gruesas que sostienen la nuca de Moochan parecen tener
bastante poder. Tanto así, que su nuca, que ya se había hinchado, estaba
moteada y de color azul oscuro, quizá a causa de la supresión
involuntaria. A primera vista, su piel estaba a punto de parecer tan negra
como su tatuaje.
Hwang Ik-joong se frotó la barbilla con la mano, con su grueso labio
apretado y aplastado por sus dientes todo el tiempo. Es maduro, pero tiene
una apariencia atrevida que no se parecía en absoluto a la de Moochan.
Kang recordó a sus otros dos hijos, a quienes había visto solo unas veces.
Uno se parece a Hwang Ik-joong, pero el otro se parece a su esposa.
Ninguno era tan brillante como Moochan. Los ojos de Ik parecían
preguntarse hasta dónde sabía.
Kang acomodó sus piernas en una posición relajada y levantó
moderadamente la punta de la barbilla. Hwang Ik-joong lo miró a él y al
abuelo alternativamente, pero el anciano no dijo ni una sola palabra.
Finalmente murmuró con una cara reacia:
—Se hizo cargo de Yeo Hee-ju, ¿no es verdad?
—Lo único que hizo fue una práctica común cuando un ídolo no renueva
su contrato. Quienes dirigen empresas deberían siempre hacer lo correcto
y darles libertad, ¿no es así? Además, puede que se vea grande, pero es un
joven todavía. Supongo que fue mi culpa por llevarlo en la dirección
equivocada desde que era niño. Su idea principal no funcionó y rebotó en
la dirección equivocada.
—¿Rebotó en Yeo Hee-ju?
—Oh, entiendo hacía que parte vas. ¿No son ambos jóvenes como para que
puedan experimentar?
—Bueno, parece que se conocían en el pasado.
—Realmente no lo sabía tampoco.
—¿Hay alguna forma de que no supieras?
Kang todavía miraba la nuca de Moochan mientras se frotaba la frente.
Como era de esperar, Hwang Ik-joong creía que Moochan y Heeju estaban
en algún tipo de relación. Es por eso que ya que era una Omega que
evidentemente estaba en una relación con su hijo, evitó que se quemara...
Aunque claro, siendo como es y conociendo que era una huérfana, firmó
un contrato injusto y decidió fijar un horario cercano a los abusos y retirar
dinero de su cuenta tanto como se le diera la gana.
—En realidad, entiendo muy bien por qué el señor Hwang vino a verme,
pero no hay nada que pueda hacer. Ya está hecho.
—Este movimiento tan...
—No cambiaré de idea. Mi abuelo y yo estuvimos de acuerdo en que es
necesario organizar el entorno lo antes posible.
También era una especie de prueba de Kang frente a su abuelo, así que él
estaba dirigiendo toda la operación. Ahora, no tenía idea de que
sumergirse en algo como eso era tan increíblemente agotador, pero
también sentía la necesidad de hacerse cargo. Esa... Llama del deber que
le obligó a pedir consejo del anciano.
Cuando Kang miró al secretario Park, que se había movido detrás de
Hwang Ik-joong, los otros guardias entraron y se pusieron en fila. Eso
significaba que, si no quería que lo sacaran, tenía que obedecer y
escuchar.
Aunque claramente no hizo nada de eso.
Hwang Ik-joong le gritó al anciano, y antes de que pudiera decir algunas
otras palabras más, lo echaron del salón con un fuerte impulso. Entonces,
los guardias extendieron los brazos hacia Moochan también, pero Kang
negó con la cabeza. Todavía tenía una historia que compartir con él.
Kang se levantó de su asiento e inclinó levemente la cabeza hacia su
abuelo. El anciano, reconociendo ese movimiento, se levantó y pegó la cara
a la oreja de Kang.
—Es muy escandaloso traer trabajo a la casa. Deberías tener una oficina
propia pronto.
—Todavía tengo mucho que aprender antes de eso. Por favor, entre
primero.
Cuando el anciano salió de la habitación, el secretario Park lo siguió y el
resto de los guardias también fueron enviados lejos de la puerta.
Kang miró a Moochan con frialdad en el espacio que quedaba solo para los
dos así que, por un momento, no hubo ni una pequeña palabra que
intercambiar. Moochan, que se estiraba, giró el cuello e hizo una impresión
como si estuviera rígido. Su piel estaba hinchada y las mejillas se le veían
más sucias de lo esperado. Moochan abrió la boca para hablar, pero sonó
como si murmurara con una pronunciación incorrecta:
—... Hiciste algo increíble. Si estabas tratando de que saliera noqueado de
la casa, fue un acto muy bien logrado.
—Fue una señal de gratitud.
Moochan, frunciendo el ceño ante las palabras de Kang, se tocó la barbilla
para ver si había entendido.
—¿De qué mierda estás hablando?
—Yeo Hee-ju...
Hee-ju fue seguida por rumores que eran demasiado terribles como para
contar. Como era una celebridad bastante popular, salía humo de su
chimenea constantemente por lo que no era inusual que la atacaran todo
el tiempo. De hecho, como Jooheon, quien dio a luz al hijo de Kang, estuvo
viviendo con ella, era probable que los rumores se confundieran y
estuvieran circulando por más tiempo del que cree. Sin embargo, cuando
hizo una investigación, hubo un rumor de que Heeju tenía un patrocinador
de una casa rica desde hace muchísimo tiempo, y la fuente del rumor
estaba relacionada con Jewel misma, que era su agencia. En cuanto a
Jewel, la lealtad de los empleados no era alta, y Heeju, quien se
encontraba aislada en ese momento, no cuidaba a las personas que la
rodeaban por lo que su información salió de todas direcciones.
Kang miró a Moochan a la cara durante mucho tiempo... Porque parecía
que la estaba cuidando.
—Escuché de Jooheon que recientemente entraste al trabajo de Yeo Hee-
ju. Ocurrió por casualidad de hecho.
—Por supuesto. No ha pasado mucho tiempo desde que vine a Corea...
—Y Yeo Hee-ju... Heeju dijo que era la primera vez que veía tu cara.
—Sí, esta es la primera vez que la vi. Estaba tratando de ganar dinero
asumiendo el contrato de la empresa.
Moochan, quien estaba sentado con el rostro tembloroso, parecía un niño
pequeño que estaba indefenso y a la intemperie, quizá por sus heridas.
Kang se tragó las palabras que quedaban en su boca y lo miró en silencio
por un instante. Fue la primera vez, desde que habían estado en la escuela
secundaria, que tuvo una conversación tan larga con Moochan. Aunque
esa vez eran increíblemente jóvenes. Cuando estaban en la escuela
secundaria, se encontró con Moochan en el antiguo gimnasio. Lo que
pensó que era solo violencia escolar le siguió a un recuerdo desagradable
de feromonas Alfa esparcidas en la escuela, rastros de marcas y rabia.
Después de eso, cuando lo conoció en la academia, descubrió que solo
estaba hablando de Jooheon y luego incluso fue a la cafetería... Uno a uno,
mientras las piezas del rompecabezas estaban pegándose en su cabeza,
Kang no pudo apartar la mirada de Moochan. Un ser humano que no ha
recibido una palabra de afecto adecuado, y que, además, ha sido criado
con violencia... Pensó que lo podía entender ahora. ¿Por qué Moochan le
dijo tal mentira sobre Jooheon vendiendo su cuerpo? ¿Por qué ha estado
haciendo cosas tan irracionales? El acertijo completo produjo un resultado
amargo, pero Kang todavía no abrió la boca y no dijo nada. Sin más, se
quedó increíblemente quieto, solamente respirando.
—... Te ayudaré con esto y cumpliré con la amenaza de tu padre sobre el
suelo coreano. Te mandaré al extranjero antes de que la bomba estalle y te
pegue en la cara. Luego hablaremos de precios.
—¿De qué estás hablando? Si es por “tu familia”, yo ya no tengo ninguna
intención de ver a Yeo Joo-heon.
—Se hicieron todo tipo de cosas sucias en tu edificio, tienes que entender.
—Pero ¿y si se anularan todos los cargos de contrabando y distribución de
drogas? Entonces yo...
—Bueno, es improbable, y aunque pase seguiríamos viviendo bajo el
mismo cielo y eso es algo que honestamente no me agrada mucho que
digamos. ¿Cuánto tiempo podrás vivir decentemente sin volver a caer bajo
el yugo de tu padre? ¿10 años? ¿La mitad? Tengo miedo de eso así que, es
bueno sujetarte del collar.
—Bastardo. ¿Qué demonios estás...?
Moochan negó con la cabeza después de tragar la blasfemia que sobresalía
de su garganta. En realidad, Kang sentía que, desde hace mucho tiempo,
su corazón ya no era solo sádico. Había un sentimiento más que se había
cultivado durante mucho tiempo, durante 7 años. Fue difícil de pensar, así
que Kang desvío la mirada.
—¡¿Por qué estás obsesionado con mis errores?! ¡Yo no hice nada en
realidad!
—No lo estoy, solamente... Quiero evitarte la fatiga. Una señal de gratitud
por cuidar a Yeo Hee-ju.
—... ¿Puedo entrar una vez que salga? ¿O vas a llevarme al extranjero
como un criminal?
Y escupió, aunque la saliva en el suelo se mezcló con sangre. Kang miró a
Moochan, que parecía adolorido, y luego le habló con un tono pobre. Como
si fuera un niño incapaz de comprender.
—Sí, como supones, no soy tan buena persona. Y como tú tampoco lo eres,
tienes que pagar por las cosas que hiciste mal. Estoy agradecido por el
trabajo que hiciste con Yeo Hee-ju, pero ambos sabemos que no podemos
dejarlo así.
—Tal mierda... Pensar que todo comenzó con Yeo Joo-heon.
Moochan, quien negó con la cabeza, se tocó la espalda antes de seguir
hablando. Parecía haber dolor en cada esquina mientras movía su cuerpo.
A primera vista, uno supondría que habría sido una vergüenza para él
hacer esto. Un hombre, sentado allí con una depresión tan impresionante
que incluso parecía consumirlo... La mirada de Kang, mirándolo,
permanecía fija en él como si temiera lastimarlo si hacía algo
incorrectamente.
Dándole un vistazo al pasado, incluso se podía decir que Moochan era un
benefactor de Kang. Después de todo, la primera vez que conoció a
Jooheon fue por Moochan, y la oportunidad de tener una nueva relación
con Jooheon, que solo lo había expulsado constantemente de su vida,
también se debió a los disturbios creados por Moochan todo el tiempo. Por
supuesto, hace 7 años sospechaba de Jooheon por las mentiras de ese
mismo hombre, pero Kang fue quien lo había entendido mal y al final, era
difícil culpar a Moochan de todo ya que él quien no creyó en Jooheon
hasta el final, había sido solamente él.
Cuando juntó todo esto, aunque llegó a la conclusión de que era en gran
parte una molestia, también hubo una gran fluctuación en sus
sentimientos... Las moscas que flotan alrededor de su Omega enlazado no
pueden ser ni considerarse agradables nunca. Pero, por lo general, es un
hombre que ha aprendido a ya no estar tan enojado con las moscas
cuando existe la opción de eliminarlas.
Kang dejó de mirar a Moochan y cerró los ojos por un momento. La fuerza
entró con su respiración, así que presionó suavemente las cejas y luego
trató de reiniciar el circuito de pensamiento racional que se había detenido
por un momento.
—... No pongas el nombre de Yeo Joo-heon en tu boca tan fácilmente —
dijo.
—Ah, sé muy bien de lo que hablas, pero ¡joder! ¿Por qué diablos tú...?
Incluso cuando yo fui el primero. —Moochan cerró la boca, arrugando la
cara en lugar de gritar como parecía querer. Luchó, con una mirada
desagradable sobre lo que estaba pensando hacer como próximo
movimiento y de pronto comenzó a charlar. Kang no podía saber si
hablaba solo o no—. Joder, ¿qué? ¿Naciste con un marco dorado? Como
un idiota, ni siquiera conocías la verdad sobre nada. Volteaste los ojos y
elegiste el camino en el que suponer era más fácil. Tuviste un hijo. ¿Y
entonces que hiciste? Yeo Joo-heon... Nunca se hubiera acercado a ti sin
una buena razón. ¿Pero ahora tú eres el santo y a quién debo pedir
perdón?
—Cállate. Solo cállate. A menos que quieras que te arrastren como a tu
padre.
—Yeo Joo-heon es tu familia ahora porque te aprovechaste de la situación
para hacerlo. Dios... Si tú supieras. Solo lo he visto volverse loco dos veces,
y fue cuando su hermana y su abuela estaban en peligro. Luego se
embarazó y… ¿Solo te alejaste? ¿Intentaste tirar los árboles que ya habías
sembrado? Es obvio, así son todos los humanos como tú. Yo también
investigo las cosas Lee Kang y sé que estabas buscando una clínica de
aborto.
Sus ojos, que había estado tratando de cerrar, se abrieron de la nada y sus
pupilas negras brillaron como si las llamas pudieran salir en cualquier
momento. Kang se levantó del asiento y, aunque luchó contra el impulso
de golpear a Moochan, momentos después aquel cuello, moteado y con
huellas de manos, ya estaba siendo apretado por sus dedos.
Moochan se rio en voz alta, como si estuviera fanfarroneando a pesar de
que estaba siendo estrangulado.
—¿Te dolió? ¡Entonces es cierto! ¿No te tratan ya como a un humano con
pedigrí? Yeo Jooheon seguramente estaba buscando eso cuando fue
contigo. ¡Pero solo encontró a un imbécil!
—¡Y tú estaba allí...! Listo para comer las migas que había dejado.
—¿Y qué más remedio tenía? ¡Dime qué otras opciones tengo yo! No hay
persona que sepa tan bien como nosotros todo lo que sufrimos...
Del rostro de Moochan, que se había estado riendo a carcajadas como un
paciente maníaco, en un instante, la pequeña sonrisa burlona
desapareció. Las miradas de Kang y Moochan chocaron a una distancia de
menos de un centímetro y luego, el poder de sus manos comenzó a hacerse
más y más pequeño. De hecho, las palabras de Moochan eran tan
absurdas que parecían divertidas. En primer lugar, ¿cómo podía decir que
Kang conocía sus sentimientos cuando ninguno de los dos habían sido
completamente iguales? Entonces, en lugar de sentir empatía con la
pregunta de Moochan, él también se rio. El agarre, que en un principio
soltó su garganta, se hizo considerablemente más fuerte y un ligero gemido
fluyó en el aire cuando su cara se puso increíblemente roja.
Sí, romper un cuello herido así hubiera sido relativamente fácil. Era
delgado, como el de un pollo. Kang lo miró y parpadeó lentamente... Pese a
todo esto, seguía siendo un sentimiento de verdad incomprensible. ¿Por
qué está tan enojado? ¿Por qué lo considera insoportablemente
desagradable y a la vez intenta tener tan siquiera un miligramo de
consideración por él?
—Bueno... Lee Kang. Tú… ¿Estás asustado?
En el momento en que Moochan habló, con una voz extraña debido a su
garganta apretada, Kang parpadeó. Cuando la fuerza desapareció por
segunda vez del agarre que había ido aumentando poco a poco, Moochan
tosió violentamente y trató de quitar de sobre él la mano de Kang. El
hombre parpadeó y miró hacia abajo, observando los dedos que quedaron
inconscientes y flotando en el aire.
Moochan, que logró dejar de toser, le habló de nuevo, con un rostro
enrojecido y una respiración rápida:
—Si mi existencia te parece tan jodidamente estúpida, solo entiérrame.
Mátame y déjame tirado por allí. Incluso si no te gusto… ¿Por qué estás
tirando tu dinero para mandarme al extranjero? ¿No es suficiente con ir a
la cárcel durante unos años?
—Ya te lo dije... Es solo una señal de gratitud por lo que hiciste con Yeo
Hee-ju.
—Estás jodidamente loco. ¡Es porque quieres deshacerte de mí en Corea
porque si Jooheon se entera que hice que no maltrataran a su hermana,
comenzará a verme de otra manera y vendrá conmigo para hablarme! Así
es él... Y así se comportan todos los estúpidos Alfa como tú. —Lo escupió
con rabia, y luego lo miró con la boca cerrada. Lentamente, el sonido de la
risa desapareció y Moochan hizo una expresión estúpida que hizo que
Kang apartara la mirada—. Dime que eso no te espanta.
Kang, que se despertó de ese trance, caminó cerca de la mesa en lugar de
regresar al sofá... Presionando el botón de extensión, dijo que sacaran a
Moochan de ese cuarto y luego volvió a cerrar los ojos con un largo
suspiro. ¿Por qué era tan irritable cuando alguien conocía la base de sus
sentimientos? En realidad, no valía la pena responder a las sucias
palabras de Moochan, pero una pequeña espinita se había quedado justo
allí. El dolor de cabeza, que había desaparecido desde que volvió a
encontrarse con Jooheon, vino a él de nuevo, y Kang entonces intentó
solucionarlo presionando y tocando su frente. ¿Qué había hecho mientras
Hwang Moo-chan parecía tan fiel a Jooheon durante 7 años? Incluso sabía
que la abuela del chico había fallecido y recordaba exactamente que tenía
una hermana. Él ni siquiera sabía que Jooheon estaba embarazado y ni
siquiera se enteró de que su hijo ya había nacido. Sin saber nada,
simplemente se sentó con las manos vacías y pasó un tiempo golpeando el
aire. Odiando y teniendo resentimientos sin sentido... Y si no hubiera
vuelto a ver a Jooheon, si Moochan hubiese conocido a Jooheon primero y
Jooheon se hubiera enterado de lo que Moochan había estado haciendo
por Heeju hasta ahora, estaba seguro de que su posición podría haberse
invertido por completo. Al final, es él quien vuelve a estar junto a Jooheon
solo porque fue muy afortunado. Pero la victoria parecía difícil de soportar
porque estaba enojado y ansioso.
—Jaja. ¿Estás realmente asustado, Lee Kang? ¿Es así verdad? Wow esto es
increíble. Haces que me den muchas ganas de hablar con Jooheon sobre
esto.
—Cállate y vete. Tú puedes rechazar mi oferta o no, así que haz lo que
quieras y ve a la cárcel y también a ser golpeado por tu padre. Solamente
hazme un favor y desaparece de una buena vez.
Pero Kang dejó de respirar en el momento en que ordenaba que se llevaran
a Moochan. Esto fue porque la puerta se estaba abriendo con tanto
cuidado que pensó que eran sus guardias. Su mano, señalando la salida y
haciendo señas, cayó lentamente al suelo y Moochan, que lo estaba
mirando, miró hacia atrás con cara de desconcierto antes de levantarse de
su asiento con asombro y tan rápido que no pareció que estuviera
lastimado.
Jooheon estaba nervioso, junto a la puerta.
—Jooheon-ah.
Como si exprimiera las palabras, su voz se perdió en el aire. Notó
claramente que Jooheon tragaba saliva a pesar de que estaba en una
posición lejana... Dio un paso adelante y cerró la puerta en silencio. Su
mirada recorrió lentamente la habitación y alcanzó a Moochan por un
tiempo, sin embargo, finalmente se quedó perdido en Kang.
—Vine porque tenía algo que contarte... No sabía que estaban juntos.
De pie en el medio, Moochan apretó ansiosamente sus labios, levantó los
brazos con torpeza y trató de cubrir su cuello.
Mientras Kang lo miraba por un momento y luego se volvía hacia Jooheon
nuevamente, notó que las pupilas de Jooheon seguían completamente
incrustadas en él. Sin ningún temblor o rastro de duda.
CAPÍTULO 18 • VOL 4
La pasta que había hecho con Kang, era tan maravillosa que merecía la
pena comerla lentamente. Los espaguetis se hirvieron en casa y luego lo
frieron en una salsa que fue preparada por Taeyang-i. Sin embargo, aun
así y pese a lo rápido de todo, la pasta hecha por Kang parecía de una
calidad incomparablemente alta. Como dijo antes, tenía bastante habilidad
para cocinar.
Tan pronto como terminó la cena, Kang se levantó y dijo que tenía que ir
con su abuelo así que, después de despedirlo en la entrada principal, se
sentó en el sofá al lado de su hija y se puso a ver una caricatura con ella
mientras los dos se tocaban los estómagos hinchados.
Las caricaturas que suelen ver los niños de hoy en día no parecer ser
particularmente largas por lo que el tiempo en que comenzó y terminó fue
inferior a las dos horas. Sin embargo, Taeyang se aburrió muchísimo antes
de eso y entonces se levantó para buscar un bocadillo en la cocina.
Originalmente es una niña que come todo muy bien, pero en estos días, lo
hacía más y en la misma cantidad que un adulto. Dijo que la pasta estaba
deliciosa y comió casi 1,5 porciones, pero ahora estaba por allí buscando
más bocadillos. Definitivamente se trataba de un período especial de
crecimiento. Al mirar a la niña, Jooheon estaba preocupado por lo que iba
a comer y qué tanto sería lo que se llevaría a la boca... Pero Kang era algo,
y seguramente ella también lo iba a ser.
Era la temporada en que las papas se estaban volviendo más deliciosas así
que había comprado una bolsa entera de ellas. Jooheon sacó varias papas,
quitó la piel y las cortó después en trozos lo suficientemente pequeños
como para que un niño pudiera comer. Estaba pensando en hacer un
mattang. Debido a que ninguno de los ingredientes que se utilizaban para
esto eran caros, podía recordar que era un bocadillo que su abuela le daba
frecuentemente por lo que también era uno de los menús que Jooheon
podía preparar sin la mayor dificultad.
Las papas fritas son peligrosas, por lo que, al freírlas, no se permiten niños
cerca. En lugar de pedirle ayuda con la azúcar, lo hizo por su cuenta hasta
derretirla y mezclarla. El azúcar se hacía una pastita que cubría
rápidamente la superficie de la papa y luego la volvía toda
irremediablemente pegajosa. Todo lo que tenía que hacer la niña era
remover con la espátula varias veces para hacer que no se quemara y
luego, moverlo otro poquito de las esquinas. La pequeña, mirándolo con
una expresión completamente brillante, saltó de la silla y corrió hacia la
alacena para sacar un cuenco de vidrio.
—¿Vas a ponerlo ahí para comértelo?
—¡Sí!
Cuando Jooheon tomó el mattang con una espátula, la niña sacudió la
cabeza, tomó los bordes y luego la colocó en el cuenco utilizando toda la
mano. Le llevó bastante tiempo poner papa por papa, creando la forma que
tenía en mente hasta hacerla perfecta. Queriendo ver qué era, Jooheon
miró en su dirección hasta percatarse de la pequeña ovejita de Taeyang, en
silencio y con los brazos cruzados. Por fin, la niña, que puso el resto del
mattang en el recipiente de vidrio, miró a Jooheon mientras sonreía
ampliamente y gritó:
—¡Trae al señor!
—... ¿Ahora?
—¡Si! ¡Quiero mostrarle lo que hizo Taeyang!
Jooheon, que estaba intentando ocultar el ruido de un suspiro
escandaloso, miró al niño en silencio por un momento y lo pensó. Taeyang
sostenía un cuenco de vidrio lleno de papas y sonreía por todos lados ante
la idea de mostrarle esto a Kang. Era realmente algo encantador pese a lo
que había ocurrido cuando reveló que era su padre... Y como esa vez no
parecía estar completamente conforme con la idea, seguramente Kang se
conmovería hasta el alma cuando viera la comida. Tal vez, incluso podría
dejar caer gotas de agua espesas de esos ojos que parecían siempre
indiferentes.
Finalmente, después de respirar y dar un par de pasos a su alrededor,
Jooheon, quien consintió, le puso un abrigo ceñido a Taeyang para que no
le diera frío con el viento otoñal de la tarde y tomó su mano para ir con ella
a la salida. Debido a la temporada de lluvias, tuvo que tener cuidado con
su cristalería a tal extremo que terminó por guardarla en una bolsa de tela
gruesa. Se subieron en un taxi y le dieron al chófer la dirección de la casa
de Kang. Él había dicho que iría a casa y que vería a su abuelo, así que
Jooheon llamó al hombre para avisarle de inmediato y hacer que se
pudiera preparar. Cuando sonó el primer pitido, sus palmas estaban
húmedas por alguna razón y sus dedos se movían como si se hubiesen
vuelto de gelatina. No hay necesidad de estar nervioso, ese era un hecho,
pero cuanto más largo es el pitido, más mareada se siente su cabeza. El
teléfono no estaba conectando. Revisó la pantalla del teléfono por un
momento así que Taeyang, sentada a su lado, rápidamente lo motivó para
hacerlo otra vez. Jooheon presionó el botón de llamada nuevamente
mientras escuchaba la voz parloteante en su cabeza que decía: “No es la
gran cosa”. “Seguramente está hablando con su abuelo”.
Esta vez, el teléfono se conectó antes de que sonara el primer pitido, por lo
que pudo escuchar una voz extraña venir desde el otro lado.
—¿Diga?
—... ¿No es el teléfono celular de Lee Kang?
—Sí, lo es. Joven Joo-Heon Yeo, este es Young-taek Park. El señor Lee dejó
el teléfono por un rato...
—¿Qué? ¿Es Jooheon? Pásamelo.
Estaba oyendo atentamente las palabras del secretario Park cuando de
repente, escuchó la voz del anciano venir desde el fondo. Jooheon enderezó
la espalda y acercó un poco más el teléfono a su oído. El abuelo de Kang
tomó el teléfono celular que tenía el secretario Park y dijo que cosas que
parecían ser relativamente simples. Había personas con las que Kang tuvo
que reunirse para tratar algunos temas importantes, por lo que dejó su
teléfono al secretario Park por un tiempo y luego fue a la oficina principal.
—¿Para qué llamaste? ¿Pasó algo? Te pasaré a Kang ahora mismo.
—Oh, está bien así. No es un asunto urgente.
—¿Eres el abuelo del señor?
Taeyang se acercó al lado de Jooheon y ladeó ligeramente su cabecita.
Parecía que había escuchado la voz del abuelo a través de su teléfono
celular.
Mientras oía con atención y observaba el parpadeo de los ojos de su niña,
la bolsa que sostenía con fuerza entre sus manos entró en sus ojos.
Jooheon, quien estuvo preocupado por un tiempo, intentó olvidar la
escena del anciano, llegando a su café el otro día y estallado en ira contra
Moochan, antes de finalmente tragar un suspiro doloroso y abrir la boca.
—Quiero darle a Kang-i el mattang de camote y papa que hizo Taeyang.
Estoy de camino a casa ahora, ¿está bien?
—Está muy bien. ¿Dijiste que la pequeña lo hizo? Excelente, muero por
probarlo.
Cuando escuchó la voz del anciano, pensó que la cantidad de camote que
se entregaría a Kang sería muy pequeña, pero no dijo nada.
Poco después de que terminaran de hablar por teléfono, llegaron al área
principal de la casa de Kang y, quizá debido al hecho de que le había dicho
al abuelo que habían tomado un taxi, los empleados estaban esperando
justo afuera de la puerta. Pero a diferencia de Jooheon, que no sabe cómo
acomodar su cuerpo o su expresión ante tan violenta hospitalidad,
Taeyang dio un paso al frente con una expresión de dicha impresionante.
En el enrejado, esperaban el anciano y los padres de Kang también. La
ceremonia de presentación del mattang de camote y papa siguió con los
elogios y las palabras bonitas a Taeyang, que engrandecían terriblemente
sus dones culinarios. En realidad, podía ver el ego del niño asomando alto
en el cielo, y luego, cuando ella preguntó por Kang, quién era en realidad
el destinatario inicial, la respuesta que tuvieron fue sobre una reunión que
aún no terminaba.
El anciano habló en voz baja con Jooheon, quien movía su cabeza de un
lado a otro son pensar:
—¿Te gustaría venir por aquí un minuto?
Tenía curiosidad, así que le hizo caso.
Mientras caminaba por los hermosos pasillos entre los jardines, el anciano
se detuvo frente a una puerta inmensa después de pasar varias puertas
corredizas y pasillos un tanto complejos. Jooheon lo miró con cara de
perplejidad, pero solo una pregunta, cuyo significado era desconocido,
regresó.
—¿Te gustaría entrar?
—¿...Puedo?
—Recomiendo que lo hagas.
—Esto... Primero, dígame qué está haciendo.
—Seguro piensas que podría ser desagradable que pase algo en un lugar
que no conoces. ¿No es así? Alguna pelea que no puedas manejar, un
silencio incómodo que escuches durante mucho tiempo...
—Eso es… Correcto.
—Pero si ya viniste hasta aquí buscando a Kang. ¿Qué más puede pasar?
Antes de que Jooheon pudiera decir algo, el anciano llamó a la puerta
suavemente... Y, aunque no se escuchó ninguna respuesta en el interior,
agarró el pomo entre las manos y lo giró hábilmente: Había una
combinación inesperada de dos personas enfrentadose frente a frente.
Jooheon, quien había llegado simplemente para entregar un traste de
comida, se quedó en medio con una cara de sorpresa impresionante y
luego pasó a mirar a Kang. La emoción y la vergüenza se mezclaron a
partes iguales y se revelaron de inmediato en su cara. Salió un tono que
parecía de burla cuando dijo:
—Te dije que te gustaba el drama.
Kang estaba extraordinariamente perplejo y no podía encontrar una
excusa que considerara factible. Vio que su mirada se clavaba
directamente en sus ojos y, al cabo de un minuto más, miró a Moochan,
que estaba justo a un lado, y se quedó allí por más tiempo del que hubiese
podido considerar necesario. Parecía muy patético ver que estaba tratando
de cubrirse la cara con los brazos y las manos. ¿Pensó que no podría ver
eso? Salió una risa de la boca de Kang, pero igual se contuvo para tratar
de aclarar su mente.
—No sé exactamente cuál es la situación... Pero vi lo que salió en las
noticias.
—... No tiene nada que ver contigo, Jooheon. Salgamos. De todos modos,
no estábamos hablando de eso.
—¿Por qué esto no tiene nada que ver con Yeo Joo-heon, Lee Kang? Todo
es por Yeo Joo-heon, ¿o no es cierto?
Moochan bloqueó el frente de Kang, que se movía rápidamente hacia el
chico que todavía estaba parado en la puerta. Jooheon frunció el ceño
cuando el ángulo del brazo que había estado sosteniendo el pecho de Kang
se torció y luego se reveló una cara arruinada. ¿Podría ser que Moochan
fuera golpeado por Kang? Nunca había visto a ese hombre utilizar los
puños, pero no es extraño que lo golpeara si lo había hecho enojar lo
suficiente. Jooheon rápidamente negó con la cabeza, mirando a Kang con
una mirada sospechosa, y luego suspiró de nuevo. No importaba cuánto lo
pensara, Kang no era tan malo.
—He estado metido en esto durante mucho tiempo. ¿No crees que todos
necesitamos respuestas a nuestras preguntas sobre...?
Moochan, que estaba bloqueando el frente de Kang, se dio la vuelta y miró
a Jooheon, que lo observaba con bastante detenimiento. Torpemente
levantó los brazos sobre su frente y luego incluso intentó mirar para el
suelo. Sin embargo, el rostro de Moochan, que apenas se ocultaba,
ocasionó que Jooheon frunciera el ceño porque estaba manchado de
cicatrices, heridas frescas y rastros de sangre.
—No digas otra palabra, sal ahora.
—¿Por qué ahora actúas como si no hubiera pasado nada? ¿Ya no vas a
intentar ahogarme porque está Yeo Joo-heon presente? Hazlo, vamos...
¿No es esta la mejor oportunidad de hacer que tu Omega no sea robado
por idiotas como yo?
Y entonces una sonrisa divertida colgó sobre la boca de Moochan. Como si
sus palabras no estuvieran equivocadas, Kang le agarró el antebrazo con
fuerza igual a si estuviese listo para arrastrarlo por el suelo, pero no pudo
hacer nada más que eso... La mano opuesta, medio levantada, temblaba
con mucha fuerza, pero eso era todo lo que podía hacer.
Moochan, que miró hacia Kang, volvió la cabeza y observó ahora a
Jooheon atentamente. Dos ojos se permitieron brillar en medio de la cara
rota.
—Yeo Joo-heon, ¿lo sabías? ¿Lo qué hizo él hace siete años y lo que yo
hice por ti?
—Jooheon, no escuches estas tonterías y vete. No, salgamos juntos...
—Joder, ¿realmente no quieres escuchar? ¿No quieres saber lo que hizo
este hombre para controlar su ansiedad mientras yo estaba viendo por ti?
—Jooheon-ah... Yo no...
—Silencio. Ahora esto es entre él y yo.
Sentía que quería apretar la cabeza de Moochan hasta hacerla estallar
entre sus dedos, así que levantó la mano hacia el frente de su cara. No
obstante, y como si el tembloroso Kang hubiera cambiado de opinión por
tercera vez, simplemente se acercó a Jooheon y lo instó a salir... Pero
Jooheon se mantuvo firme en su lugar y no apartó la mirada de Moochan
en todo momento. Kang no podía sacarlo a la fuerza así que simplemente
lo miró con ojos suplicantes una y otra vez hasta que Jooheon trató de
apartarlo... Moochan, que se sintió animado por la forma en que parecía
escucharlo, se acercó un paso más y volvió a abrir la boca.
—Joder, todavía me avergüenza hablar contigo... Quiero que, primero que
nada, sepas que no era mi intención hacer las cosas que viste. Es solo que,
estaba tratando de explotar lo que tenía en mis manos. No, maldita sea,
yo... Honestamente, quiero decir que fue un error. En realidad, no estaba
tratando de hacer algo malo, pero...
—No entiendo nada de lo que estás diciendo, así que simplemente se claro
y habla sin rodeos. Moo-chan Hwang, ¿qué hiciste para ayudarme según
tú?
—Yeo Hee-ju, que vivía siempre en el mundo del espectáculo, no tenía casa
y tampoco tenía padres... ¿Cómo crees que logró estar allí todo el tiempo
sin ensuciarse?
Jooheon, que no entendió sus palabras de inmediato, parpadeó en silencio
y luego abrió la boca. De repente, le vino a la mente la parte superior del
artículo de noticias que habían visto mientras paseaban por el centro
comercial. Al mirar alrededor y reparar en Kang, que tenía una cara
infinitamente blanca, asintió y luego dijo que podía seguir.
—Entonces, aunque le pasaron todo tipo de cosas sucias a los demás,
siempre dejé a tu hermana menor lejos. Yo la cuidé, para que nadie
abusara de ella.
Jooheon no dijo nada, y en su lugar barrió su cabeza con una mano que
no dejaba de moverse de un modo inquieto. No sabía que era lo que estaba
tratando de probar, pero al menos a sus ojos tenía que decir que seguía
viéndose como un humano terrible. Incluso Kang, que fue alcanzado por
esas palabras, se estaba enojando con él de un modo tan intenso que tuvo
que mirar al otro lado.
Jooheon tragó un suspiro doloroso mientras seguía pendiente de su rostro.
—Sí, es una suerte que Heeju no haya pasado por cosas malas... Es solo
que, también pienso si realmente debería agradecerte. Sabías de esto e
igual la llevaste allí. ¿Me estás diciendo que te agradezca por sacar a mi
hermana del camino cuándo a muchos jóvenes más los violaron? ¿Cuándo
ella sufrió tanto por 7 años?
—Es que eso lo hizo la empresa, no yo... Joder, parece que no me estás
escuchando. Entonces, veamos. ¿Me estás diciendo que debería haber
dejado que tu hermana rodara en las camas de todos o qué?
—Hwang Moo-chan, es triste que realmente no hayas cambiado en
absoluto. No hay nada diferente a los viejos tiempos, cuando me pedías
que te devolviera un favor por ser amable. ¿Todavía me ves como un niño
que se deja llevar por esas cosas?
Siempre que veía a Moochan, su mano temblaba y su cabeza se inclinaba
como un hábito. La violencia, una vez impresa en alguien, no se curaba
fácilmente solo porque pasaba el tiempo... Por ejemplo, en el pasado y sin
importar cuanto tratara de no hacerlo, su cuerpo colapsaba de manera
natural y comenzaba a sentir una ansiedad impresionante. Pero ahora, no
había ningún rastro de miedo en los sentimientos que estaban hirviendo
en su cabeza. Estaba enojado con Kang, que estaba tratando de llevarlo
hacia otro lado como si imaginara que no lo soportaría y sobre todo, estaba
harto de que pensaran que era un idiota. Ese pantano negro todavía
intentaba sujetarle el tobillo... Pero ahora era más alto que él.
—Y comparado conmigo, Kang realmente te lastimó mucho más...
—Lo hizo. Pero no es nada que te importe.
—¡Joder! ¡¿Y por qué parece que no te importa a ti tampoco?! Te folló y te
dejó, y cuando no te tuvo para seguir haciéndolo se folló a alguien más.
¡Eso es lo que intento explicarte! ¡¡Que él es la peor persona con la podrías
estar y que deberías notarlo en lugar de crucificarme solamente a mí!!
Joder Si no tuvieras un hijo con él. ¿Le habrías perdonado?
—Si no hubiéramos tenido un hijo...
Jooheon, que había cerrado la boca durante un rato, respiró hondo. Antes
incluso de responder, miró a su alrededor nuevamente y notó a Kang, con
un rostro miserable y un estado de ánimo que gritaba saber exactamente
lo que respondería Jooheon. Jooheon suspiró, y lentamente volvió su
mirada hacia Moochan. Si no hubiera tenido hijos, si su estómago hubiera
estado vacío hace siete años...
—Si no hubiera tenido un hijo, no hubiera huido tampoco. De alguna
manera... Nos habríamos arreglado porque nos queríamos. Entonces,
Hwang Moo-chan, todas tus palabras son tonterías. Habría perdonado a
Kang-i.
—Entonces… Tal cosa...
—Ahora, es cierto que estoy aceptando a Kang-i más fácilmente debido a
mi niña. Es mi juicio, es mi elección. Pensé que sería mejor para mi hijo y
para mí así que… ¿Qué tienes que ver en eso?
Sin niños, nunca hubiera dejado a Kang hace 7 años. No se hubieran
lastimado en la primavera de sus diecinueve y no hubiesen dejado de
tomarse de las manos... Fue poco tiempo, pero fue increíblemente
profundo por lo que las palabras de Moochan no encajaban para nada. Es
decir, Jooheon a veces se preguntaba a sí mismo también: ¿Por qué estaba
haciendo lo que hacía y actuando de tal manera cuándo estaba junto a él?
Era dudoso que fuera únicamente por Taeyang que lo perdonara y lo
aceptara así que, lo que había pasado en realidad fue que, durante 7 años,
sus sentimientos realmente no se endurecieron en absoluto.
—Yo lo quiero...
El rostro de Moochan, que no pudo responder a las palabras de Jooheon,
se distorsionó lentamente. Parecía más triste que enojado.
—... ¿Por qué siempre eres tan cruel...?
—Yo estoy...
—¡Joder! Está bien, lo entiendo. ¡Sé que no soy suficientemente bueno
para ti y qué no importa lo que haga para intentar ayudarte porque tú
nunca lo notarás! Yo, joder, sí, te estaba jodiendo antes. Te jodí en la
secundaria, tanto como pude. Sé lo que no soy y sé también lo que soy.
Entonces, sí, seguro que me superan. Y me superarán siempre, aunque
me esfuerce y me esfuerce...
—...
—¿Es porque tiene dinero? Joder, tengo mucho dinero también. Y mi
personalidad... Si es muy mala yo podría... Realmente podría... No soy,
igual que cuando me viste la última vez.
—...
—Yo fui el primero... Yo fui el primero que te amo y el primero, que te
encontró otra vez...
Moochan, que murmuró todo esto como un loco, levantó las manos y
enterró la cara justo entre ellas. Su rostro no era visible, pero tampoco
parecía estar llorando. Era como si estuviera tratando de dominar la
sensación de estar abrumado.
Jooheon lo miró con una cara que reveló un corazón complejo. No parecía
estarle preguntando algo, así que tampoco tenía algo que responder. Sin
embargo, abrió la boca después de un arduo trabajo.
—Hwang Moo-chan, lo sabes bien... Lo que me hiciste. Y nunca me pediste
perdón o trataste de cambiar. Lo siento... Pero eres como el barro que
siempre trató de hundirme. Vienes conmigo para amenazarme y cuando
logras hacerlo, vienes de nuevo y de nuevo y esa es la historia entera de mi
vida.
—...
—No importaba cuánto estuviese luchando, no había nadie en quien
pudiera sostenerme... Pero Kang fue el primero en darme una mano.
¿Puedes entender eso? Sentir, que tú fuiste el baño de barro de mi vida
cuando Kang fue mi primera luz.
La luz brillando tenuemente en el gimnasio oscuro.
La primera persona en llegar ante una vida que parecía difícil.
El cariño que tuvo y que se extendió como si estuviera sumergido en agua
caliente.
Todas esas cosas brillantes, fueron todas sus primeras veces. Y si lo miras
desde afuera, por supuesto que no se verían como grandes cosas para
alguien ordinario, pero para Jooheon, todas eran como huellas
significativas y hermosas.
—¿Cómo no podría elegir a Lee Kang...? —preguntó inconscientemente—.
¿Cómo no podría estar con Kang después de esa lucha?
Moochan seguía en silencio con la cara entre ambas manos. No hubo
respuesta, pero Jooheon pudo adivinar que esto era suficiente como para
tomarla como una. Por lo tanto, se volvió y envió una mirada a Kang para
decirle que ya podían salir de allí, pero Kang se quedó como un tronco y no
hizo nada.
Se aproximó, agarró su mano y dijo:
—Salgamos.
Kang fue sacado fácilmente por la puerta a pesar de que no tenía mucha
fuerza en ambas piernas. Y después de cerrar, se dio cuenta de que solo
ellos dos estaban parados en el pasillo silencioso, de lo que estaba
haciendo y lo que había dicho frente a Kang, por lo que su rostro se puso
rojo de inmediato. Jooheon abrió la boca para intentar disculparse y luego
la volvió a cerrar. Mientras tanto, Kang seguía en silencio.
—Am... Hwang Moo-chan es una mierda, solo traté de... Hacérselo notar.
¿Sabes a lo que me refiero?
Después de apenas murmurar en un hilo de voz, Jooheon miró
cuidadosamente hacia Kang de nuevo. El rostro que le miraba de vuelta no
tenía expresión hasta el punto de que parecía indiferente a primera vista.
Tragó saliva sin su conocimiento y después, las gruesas palmas de Kang
cubrieron por completo sus mejillas. Sus manos eran lo suficientemente
grandes como para tapar la mitad de su rostro, desde el costado de la
cabeza hasta las orejas y la línea del mentón. Exploró su piel con cuidado,
barrieron lentamente su labio inferior y el superior hasta hacer que
Jooheon mirara a Kang como si estuviera poseído. Sus ojos oscuros se
veían más borrosos que de costumbre.
—¿Puedo besarte?
—... ¡No puedes hacer eso en este momento!
—Por eso pregunté primero. ¿Puedo besarte?
—Ah... No sé si me molestaría...
La respuesta que salió por reflejo, fue tragada por los labios de otra
persona y no pudo alcanzar a completarla. Varias respiraciones se
entrelazaron, suspiros y manos temblorosas y al final, un calor tocó su
boca cuando dijo:
—Esa no es la respuesta que quería escuchar.
Era una voz terriblemente baja que le siguió a una sonrisa... La carne
caliente de su lengua entró y le sacudió sin dudarlo y después, en algún
momento, sus piernas se aflojaron y se tambalearon hacia los lados y sus
brazos se envolvieron como una cadena alrededor de su cintura. Los
brazos de Kang rodearon la espalda de Jooheon y luego, subieron
lentamente para acariciarle la nuca... A diferencia del fuerte agarre entre
los dos, sus labios se tocaban muy suavemente y se derretían en un suave
camino de saliva, lo que dificultaba enormemente el despertar de la
fantasía.
Cada vez que la lengua de Kang toca la carne blanda de su boca y luego la
succiona suavemente, algo le baja desde la espalda hasta los dedos de los
pies y le provoca cerrar los ojos... Pero cuando sus párpados temblaron y
levantó la vista por un momento, la espalda de alguien apareció frente a él.
El protagonista de la figura salió por la puerta corrediza y luego la cerró
con un fuerte impulso, por lo que todo quedó en un fantasma del que no
supo el nombre. Jooheon, que tenía prisa, agarró el borde de la camisa de
Kang y lo apartó, pero a pesar de haber hecho eso dejó un beso en sus
labios, mejillas y nariz... No estaba claro, pero podía asegurar que era el
abuelo.
Todo esto había sido por culpa de Kang, que atacó su boca, así que ahora
se sentía lo suficientemente tímido como para vivir.
CAPÍTULO 19 • VOL 4
—Oh Dios mío, ¿Taeyang hizo esto sola?
Con rostro emocionado, Kang levantó un cuenco de vidrio que tenía
camote y papa. Las secuelas del beso aún permanecen fuertemente
acentuadas en el temblor de sus manos así que Jooheon, quien intentó
fingir que todo estaba bien, rápidamente giró la cabeza hacia adelante
cuando hizo contacto visual con su abuelo. Se tocó la cara caliente y
ardiente con la mano y cuando respiró con fuerza, sus ojos se encontraron
esta vez con los de la madre de Kang.
—Señor Jooheon, ¿se encuentra en mal estado? Su rostro está muy rojo.
—No es nada solo... Hace un poco de calor. Es todo.
Cuanto más hablaba, más caliente se ponía su cara así que Jooheon puso
los ojos en blanco y se mordió los labios en secreto. ¡Todo esto se debe a
Kang! Y ya fuera porque conocía los pensamientos de Jooheon o porque
estuviera tan avergonzado como él, Kang parecía muy ansioso por elogiar
el mattang de camote para desviar el tema.
—Yo puse uno por uno y luego coloqué el jarabe de azúcar.
—Es perfecto, en serio lo es. ¿Taeyang realmente hizo esto? Parece tan
delicioso que tengo envidia.
—Ujum ¿Lo quieres probar?
Cuando Taeyang pidió que lo comiera y colocó una cara ansiosa, Kang
sacó con cuidado un trozo del mattang y, tan pronto como se lo puso en la
boca, todos colocaron una sonrisa sobre sus labios al ver y escuchar al
hombre vomitar un montón de cumplidos. Incluso Jooheon, que lo miraba
de manera desigual, finalmente se echó a reír.
Tenían un cuenco de vidrio lleno de mattang, pero poco después de que lo
sacara y todos lo probaran, pudo ver únicamente el fondo manchado con
bastante caramelo. Luego, el abuelo tomó la mano del niño y le dijo que
quería mostrar su gratitud por tener un Mattang tan delicioso como ese.
De hecho, la madre de Kang susurró en voz baja, diciendo que ya había
tres habitaciones llenas de todo tipo de juguetes dedicados completamente
para ella. Jooheon asintió con la cabeza ante las palabras que estaban
diciendo, pero no podía ocultar su expresión acomplejada. De ninguna
manera, quizás un juguete estaba bien, pero ¿tres habitaciones? Jooheon
y Kang estaban tratando de decir algo al respecto, pero la madre se acercó
y tomó sus manos una por una. Cuando les dijo que tenía algo que
decirles y que solamente tomaría un momento, los dos le tomaron de la
mano también y la siguieron hasta el comedor.
Al llegar a la mesa y colocar un cuenco de vidrio con solo jarabe de azúcar
en el lavaplatos, soltó sus manos y sonrió, mirando a Jooheon y a Kang
alternativamente.
—Por lo que escuché de Kang, parece que primero han decidido obtener el
permiso de Taeyang antes de proceder con el matrimonio, ¿no es verdad?
Los ojos de Kang y Jooheon chocaron ante su pregunta.
—Es verdad, así que llevará algún tiempo. Si estás tratando de decir que...
—No, para nada. No quiero entrometerme. —Cuando Kang avanzó, ella
negó con la cabeza suavemente. Todavía había una enorme sonrisa en su
rostro—. Es solo que parece que Taeyang ya tiene una respuesta... Y por
eso los llamé a ustedes dos.
CAPÍTULO 20 • VOL 4
Mientras esperaba a sus papás, la niña había estado hablando y jugando
por toda la casa mientras permanecía con una sonrisa muy bonita de oreja
a oreja. La espaciosa sala de estar era ruidosa porque incluso se estaba
dando el lujo de cantar canciones —con movimientos de baile incluidos—,
que aprendió en el jardín de niños y también con su tía.
Mientras tanto, la madre de Kang, que fue a la cocina por un rato, estaba
pensando en hacer más dulce de camote y papa en un cuenco diferente de
vidrio. Alineó varios de sus platos favoritos en la mesa de centro y se
preguntó por un buen rato cuál iría mejor con el mattang... Hasta que de
pronto una cabecita redonda se asomó por el medio de las sillas. Era
Taeyang, con una gran cantidad de cabello esparcido en pequeñas mechas
desordenadas.
—Abuela, ¿qué estás haciendo?
—Estoy buscando un plato que combine con el mattang que hará nuestra
preciosa Taeyang.
—¿Vamos a hacer más? ¿En ese plato? —El rostro de Taeyang, que no
había desaparecido su entusiasmo, se encendió rápidamente mientras
hacía tamborilear sus dedos—. ¡Vamos a hacer la forma de un oso!
—¿Sí?
Sorprendida, volvió a mirar el cuenco de cristal. Pero no importaba que tan
cuidadosamente lo mirara, era difícil entender qué tipo de movimientos
tenía que hacer esa pequeñita con el Mattang para darle la forma de un
oso. Sin embargo, también pensaba que sería una buena opción porque
parecía estarse divirtiendo muchísimo con las preparaciones que ya tenía
en la mente. Los platos que utilizarán, después serían un regalo para que
Jooheon y su hija los utilicen para comer en casa. Pensó que sería lindo
hacérselo saber y entregarle también todo el conjunto, por lo que preparó
un mantel a juego con la temporada y puso un montón de cubiertos
hermosos.
Mientras se movía y miraba a su alrededor, Taeyang había decidido colocar
la barbilla sobre la mesa. Antes había oído decir que la sola presencia de
un niño provocaba sentir el alma un poco más ligera, y debía ser así
porque no había dejado de sonreír en todo ese tiempo.
—Si papá, Kang y el abuelo Wang se juntan más tarde, comerán
muchísimo de este dulce. Este ya casi se termina porque era muy rico.
Todavía eres muy chiquita, ¿cómo puede ser tan buena tu comida
entonces? ¡Eres una pequeña genio! Supongo que aprendiste las
habilidades de tu papá, ¿verdad?
La niña, que estaba poseída por el cristal que brillaba bajo las luces de la
sala, miró hacia atrás bastante lentamente. Aunque ya había escuchado el
elogio varias veces, la boca de Taeyang se curvó hacia arriba, como si más
que estar emocionada, quisiera hablar de algo.
—Esto es un secreto... Abuela, ¿de acuerdo? De hecho, mi papá es mi
mamá porque él me tuvo. Entonces, en realidad, lo aprendí de mi madre.
—Oh, ¿eso es verdad?
—Lo es... Este es un verdadero secreto ¡Más grande! De hecho, yo también
tengo papá. Dicen que tengo a mi mamá y a mi papá.
No conocía todos los detalles, pero escuchó una explicación de Kang lo
suficientemente grande como para que pudiera adivinar hasta dónde había
progresado la situación. Por alguna razón, estaba tan emocionada que
miró a Taeyang y sonrió ampliamente.
—¡Eso es genial! ¿O no? Tener a mamá y a papá. ¿Cómo se siente Taeyang
con esto?
—Oh, bueno, um... Está bien, pero la verdad no estoy segura.
—No hay necesidad de pensar con demasiada impaciencia sobre esto.
Taeyang debería esperar a que mamá y papá se relajen un poquito, ¿de
acuerdo? Lo más importante es que nuestro bebé sea feliz y se sienta
tranquila.
Después de tocar el cabello desordenado de la niña, suavemente le pasó el
dorso de la mano por sus cálidas y suaves mejillas. Aunque no era mucho,
el calor de la niña penetraba en las manos que no podían separar de ella.
Un gesto hermoso y amoroso, como si tuviera todo el mundo entre sus
palmas.
—Abuela, ¿puedo hacerte una pregunta?
—¿Sí?
—Abuela, ¿cómo te sentirías si me convirtiera en tu verdadera nieta?
—Mi bebé ya es la verdadera nieta de la abuela.
—Más real que esto. Nieta real, real.
Ya sea que quisiera hacer énfasis en el parentesco o que deseara decir la
palabra “real” innumerables veces para que pudiera comprender la
magnitud de los hechos, Taeyang abrió las manos a ambos lados y
comenzó a moverse como si estuviera bastante emocionada con eso.
La madre de Kang, que miraba su figura con mucho cariño, preguntó
entonces:
—Taeyang, ¿cómo te sentirías si la abuela se convirtiera en tu abuela de
verdad?
—Creo que sería genial.
—La abuela también lo piensa. No, estaría mucho más emocionada que
Taeyang. ¡Sería la persona más feliz del mundo!
No pudo soportarlo y abrazo a la niña con toda su fuerza. Los brazos
cortos y regordetes que se acercaban a ella para rodearla la ponían tan
feliz que estaba segura de que podía poner todas sus emociones en sus
ojos rápidamente y no se iba a avergonzar de ello para nada. Su padre y el
padre de Kang, que estaban husmeando en la cocina, le gritaron y la
abrazaron a ella y a Taeyang a la vez.
—No, ¿por qué solamente tú la abrazas mujer?
✤✤✤✤✤✤
La madre de Kang, que contó la historia, aún sonreía mientras asentía
levemente como si estuviera muy orgullosa de lo que había pasado.
Jooheon apenas bajó la mano que había estado cubriendo su boca todo el
tiempo y luego, miró al hombre junto a él. La última vez, además de
preguntarle si Kang había estado en la cárcel, ella nunca le dijo algo más
sobre él. De repente, decir que el papá en realidad era una madre y que el
hombre que se hizo cercano a ellos en realidad es el padre real, puede ser
algo confuso y aterrador, pero Taeyang no mostró ningún signo de
problemas. Pensó que sería correcto darle tiempo a la niña para permitirle
pensar en lugar de comenzar a llenarla de palabras, así que tampoco
habían hablado de eso correctamente. Sin embargo, como Kang derramó
un afecto inmutable sobre la niña todos los días desde su encuentro, se
notó que gradualmente le abrió su corazón y lo dejó pasar a tal extremo
que se preocupaba y pensaba siempre en él. Era un hecho que podía notar
con solo recordar que llegó hasta allí porque quería mostrarle su dulce de
camote y papa. Pensó que era un gran progreso, pero ahora y después de
escuchar esa historia, ¿cómo puede pensar tanto esta pequeña cabecita?
Fue divertido y lindo que incluso pensara en decirle a los papás de Kang
que se convirtieran en sus abuelos.
—Si se ha preocupado tanto, ahora parece un buen momento para pedirle
a un adulto que le de la paz que necesita. Si hay un acuerdo entre
Jooheon y Kang, ¿qué tal si nos apresuramos a proceder? —La madre de
Kang sonrió tímidamente y sonrojó sus mejillas—. Quiero convertirme
rápidamente en una verdadera abuela. ¿Qué hay de usted, señor Jooheon?
¿Qué opina al respecto?
—¿Sí? Yo... Estoy bien con eso.
Jooheon asintió con torpeza. No había nada que decir porque acababa de
besarlo, y no había necesidad de demorarse porque, además, Taeyang
estaba muy emocionada con todo esto. Sin embargo, Kang no respondió
nada. No quería que celebrara, pero pensó que estaría muy feliz. Más de lo
que demostraba estar ahora. Kang solamente se tapó la boca con una
mano y de repente, se levantó de su asiento y levantó a Jooheon junto con
él.
—Es demasiado tarde. Te llevaré de regreso.
—Puede quedarse a dormir aquí.
—Jooheon tiene que ir a trabajar mañana y Taeyang también tiene que
dormir para poder ir al jardín de niños. Vamos.
Jooheon salió de la cocina, atraído por la mano de Kang que había
envuelto suavemente su espalda. Pero no fue fácil llevarse a Taeyang de
una habitación llena de juguetes.
—¡No quiero ir!
—Anda, deja que la niña se quede aquí. ¿Qué tal si prometo llevarla a
dormir a tiempo y mandarla a la guardería antes de la hora?
—¡Por favor! ¡Solamente un día!
Si hubiera sido solo la niña, hubieran logrado llevársela sin importar
cuantos berrinches hiciera, pero cuando el llanto de la niña y el del
anciano se unieron, no pudieron ganar. Ambos miraron al abuelo, llorando
mientras abrazaba a Taeyang, que estaba lloriqueando con una cara roja y
llena de lágrimas, y luego, Jooheon miró hacia el hombre que estaba
detrás de él, preguntándole si sería mejor dormir en esta casa.
—Ka...
Obviamente, la historia que contó la madre de Kang fue algo bastante
cálido y feliz. Pero la cara de Kang era como el cielo antes de llover. Algo
debe haber estado muy mal, pero no parecía querer decir lo que era. Pensó
que la conversación con Moochan había terminado bien por lo que era
difícil adivinar la magnitud del nuevo problema.
Al final, Jooheon dejó solo a la niña y se dirigió a casa con Kang. Parecía
necesario tener una conversación con él, pero muy tranquila y bastante
discreta. Mientras le decía a Taeyang sobre la importancia de cepillarse los
dientes e ir al baño antes de acostarse, se subió al asiento del pasajero
mucho más tarde que Kang. Le preguntó si había esperado mucho tiempo,
pero el hombre, con la cara todavía en blanco, se inclinó hacia Jooheon sin
responder. Estaba asombrado y tenso, pero Kang le abrochó el cinturón de
seguridad y volvió al asiento del conductor de todas maneras.
—Gracias por llevarme.
—Me gusta hacer cosas por ti, así que no digas eso.
—Entonces puedes hacerlo durante la semana.
—¿De verdad que puedo?
—¡Por supuesto!
Jooheon, que gritó sin saberlo, llevó los dedos a su boca y se obligó a
guardar silencio. Mientras conducía, Kang, cuya mirada estaba al frente,
miró a Jooheon y sonrió por un pequeño momento. Era mucho mejor
mirarlo hacer eso después de tener una cara oscura todo el tiempo.
Jooheon se sintió aliviado y miró por la ventana del coche... No había
muchos vehículos en la carretera porque era tarde por la noche. La calle
principal, en donde estaba la casa de Kang, y la calle donde estaba el
apartamento, no estaban lejos la una de la otra así que sentía que
llegarían pronto ya que nada estaba bloqueado.
—... ¿Cómo estuvo el mattang?
—Fue la segunda mejor comida de mi vida. La primera fueron los
panqueques que hiciste.
—Estás exagerando.
—Lo digo en serio. Me regañaron por no poder contener las lágrimas
mientras comía.
Es cierto que mientras comía el postre preparado por Taeyang, Kang
realizó movimientos bastante exagerados mientras llenaba sus ojos de
lágrimas silenciosas y muy gruesas.
Jooheon dirigió cuidadosamente el tema de conversación.
—Taeyang es... Tan pronto como preparó el mattang, me pidió que te lo
trajera para que lo probaras primero. ¡Realmente dijo esa palabra! Yo no la
convencí. Así que de repente ya estábamos en un taxi y rumbo a tu casa.
Cuando me comuniqué contigo, al celular, el secretario Park me contestó.
—Oh, era un asunto importante, así que dejé mi celular un rato y entré. Al
principio, el abuelo y el padre de Moochan, Hwang Ik -joong, también
estaban presentes en la oficina.
—Sí. Al principio el secretario Park contestó el teléfono, pero de repente tu
abuelo lo tomó. Me dijo que era bienvenido en casa así que fui... Y de
repente ya estaba en esa habitación. Bueno, de cualquier modo, es como lo
que dijo tu madre antes. Creo que Taeyang ya aceptó que eres el padre.
¡Eso es bastante positivo! ¿Verdad? Entonces, si es así, yo... No quiero que
Taeyang espere más. Ya lo ha hecho demasiado y de verdad siento que te
necesita mucho ahora.
—...
—... Pensé que estarías mucho más feliz de escucharme decir eso. ¿Hay
algo que te moleste?
Kang, que solo sostenía el volante, fijó la mirada hacia adelante con la
boca cerrada y de repente dobló hacia un lado de modo que el coche se
detuvo a un lado de la carretera. Jooheon, sorprendido, miró por la
ventana del coche y vio la ya muy conocida puerta de entrada del
apartamento. En lugar de ir de inmediato al estacionamiento subterráneo,
Kang se detuvo cerca del portón. Pueden bajar aquí y caminar, así que
trató de aflojarse el cinturón de seguridad... Kang dejó caer el cuerpo
completamente contra el volante.
—¿Lee Kang? ¿Qué es? ¿No te estás sintiendo bien?
Jooheon sorprendido, agarró ligeramente la manga de Kang y lo sacudió
con suavidad de un lado para otro... Pero ni siquiera se movió. La razón
por la que no se veía feliz era porque no se sentía bien. De alguna manera,
era muy extraño que no sonriera o se emocionara con la sola mención de
su pequeña hija. Aterrado, Jooheon se inclinó profundamente hacia el
asiento del conductor y miró atentamente su cara. El tamaño de este
vehículo es pequeño así que el asiento del conductor es muy estrecho
también. Había dicho que todavía estaba utilizando los inhibidores al
límite. ¿Quizá se trataba de otra convulsión? Jooheon frotó lentamente la
espalda de Kang, con cara de preocupación.
—...
—¿Qué es...? ¿Cómo te ayudo?
Era como llorar y como respirar jadeando. Jooheon preguntó, acercando
su cabeza al lado de la cara de Kang. Y solo después de un rato, escuchó
un susurro decir:
—Voy a trabajar muy duro. Lo haré todo muy bien... Daré mi mejor
esfuerzo.
—¿Qué?
Cuando Jooheon soltó su impresión ante una palabra difícil de entender,
Kang giró lentamente la cabeza, todavía acostado en el volante, y la apuntó
en dirección hacia Jooheon. Sus ojos estaban cerrados, así que Jooheon se
sentía increíblemente triste solo de pensar que Kang estuviera llorando en
ese momento. Sin embargo, cuando miró de cerca, sus ojos estaban
brillantes, pero no había marcas de lágrimas.
—Jooheon para ti y Taeyang, lo haré realmente bien. Trabajaré muy duro.
Así que, ¿puedes darme algo de tiempo para preparar algo?
—¿Qué? ¿...Cuánto tiempo?
—No lo sé, no lo sé. ¿Una semana? ¿Diez días? De todos modos, ahora no
estoy listo como para ser aceptado. Quiero decir, todavía ni siquiera tengo
un anillo. Yo no lo compré. Debería también darte una casa y cargarte a la
entrada mientras te digo: “Mira, aquí quiero hacer una familia contigo”.
¿Sabes qué? No lo sé, pensé que tomaría mucho más tiempo y que por eso
mismo tendría mucho más tiempo para... ¿Qué debería hacer? Me estoy
volviendo loco.
Kang, que murmuraba solo, como si estuviera muy nervioso, volteó a
mirarlo nuevamente. Luego giró la mano, se tapó la boca y soltó algo así
como una risa. Sus ojos, que siempre habían estado fríos, ahora estaban
envueltos en un extraño calor... El solo hecho de ver a Jooheon, junto a él
y acariciando su espalda, de alguna manera también le emocionó de
sobremanera así que Kang simplemente parpadeó. Una vez, dos veces... Y
se inclinó sin previo aviso contra él segundos después. Jooheon solo vio la
sombra caer sobre su cara.
—Quería hacerlo realmente romántico. Como algo que puede aparecer en
películas o dramas. Quería atar un hilo a tu dedo para medir tu talla y
luego, comprar el anillo de diamantes más grande del mundo. Tapar tus
ojos, vestirme de traje y ponerme de rodillas para pedirte matrimonio. Tú,
yo y el mar. Porque lo haría en un yate... —Lo primero que tocaron sus
labios fue entre la oreja y la mejilla de Jooheon, haciéndole cosquillas cada
vez que hablaba—. Pero creo que voy a morir si no hago algo rápido. Si no
lo digo ahora mismo, lo que siento, creo que mi corazón estallará. Así
que... Después de hoy, me prepararé una y otra vez hasta ser perfecto.
Sus labios se acercaron otro tanto y cayeron sobre su mejilla innumerables
veces. Su nariz le pegaba y también le cubría los ojos y la boca debido a
los movimientos tan repetitivos que hacía.
Jooheon ni siquiera podía respirar correctamente cuando sintió su piel
sobre la suya al momento de darle un beso, ligero como las alas de un
pájaro, pero también muy fuerte.
—No respondas a lo que diré, no puedes responder, ¿de acuerdo? Lo haré
mejor la próxima vez así que ahora solo... Actúa como si no hubieras
escuchado nada y luego, sube a tu casa a dormir.
—¿Qué vas a decirme?
Después de un último beso en su cuello, debajo del lóbulo de la oreja,
Kang abrazó a Jooheon con fuerza. Lo abrazó muy fuerte y susurró, como
si quisiera derretirse contra su pecho:
—Vamos a casarnos. Cásate conmigo, Jooheon. Por favor, mantente a mi
lado y yo, lo haré bien. Lo intentaré con todas mis ganas cada hora de
cada día. Haré mi mejor, mejor esfuerzo. Trabajaré duro. Quiero estar a tu
lado, así de esta manera, toda mi vida y hasta que me muera. No, incluso
si muero, quiero estar contigo en el otro mundo también.
—...
—Pero, está bien que no respondas. Porque esto es solo una charla. Estoy
practicando. Lo haré mucho mejor cuando sea el momento real.
Contéstame entonces. En este instante, solo estoy practicando porque
siento que me volveré loco si no lo hablo con alguien.
—... ¿Qué pasa si me niego?
Profundamente enterrado en su pecho, Jooheon murmuró una palabra
que apenas y se podía entender. Sin embargo, como si estuviera tratando
con un niño pequeño, Kang acarició suavemente la espalda de Jooheon y
contestó:
—Si te niegas, puedo hacerlo de nuevo hasta que lo aceptes porque... Eres
mi destino, Jooheon. Y no puede ser otra persona además de ti. Yo... ¿Fui
tu primer hombre verdad?
—...
—Fui tu primero, y... Quiero también ser tu final.
Kang besó a Jooheon en un instante. Las palabras que dijo eran
justamente las que pensaba decir, pero en lugar de estar satisfecho, su
rostro se deformó en una mueca bastante evidente. Hace años, dejó que
las palabras de Moochan hicieran pedazos su cabeza y pensó cosas que
ahora le estaban haciendo sentir muy avergonzado consigo mismo.
Cuando escuchó las palabras que decían que era el primero y el final, la
respiración de Jooheon, que sabía muy bien las cosas horribles que
pensaba de él, se volvió inestable y no sabía para donde poner la mirada.
Hacía pucheros y se estrujaba los dedos sin motivo alguno hasta que
finalmente y sin rodeo alguno, abrió la boca.
—¿Me acompañas al apartamento?
—Por supuesto...
Sin preguntar nada más, Kang volvió a poner la mano en el volante y llevó
el coche hasta el aparcamiento subterráneo. Cuando Jooheon finalmente
se bajó, Kang lo siguió y abrió el maletero antes de que le preguntara por
el motivo de sus acciones. Sacó algo con ambas manos y se lo mostró.
—¿Qué es?
—Es un juego de cuencos. Mi madre dijo que quería dártelo. Si lo deseas,
puedes usarlo para la hora del café o puedes venderlo. Lo traje porque sin
importar lo que decidas, ahora es tuyo.
Los ojos de Jooheon, que miraban su antebrazo, rápidamente viajaron
hasta los cuencos que parecían ser de un tamaño bastante considerable.
Era obvio que lo que tenía en las manos era un producto de marca, muy
caro, que había visto varias veces en fotos de ventas en línea. No conocía
todas las marcas, por supuesto, pero entendía sobre lo que era algo
vintage. Puede que no pueda ocuparlo en su cafetería, pero será muy
hermoso mostrarlo en su comedor cuando tome una taza para café o té y
le sirva un poco a su hermana o a algún otro invitado.
Jooheon no pudo negarse ante la escena que se dibujó directamente en su
cabeza, y entró en la casa con un juego de cuencos nuevos.
—Siéntate un minuto. Serviré agua caliente para comenzar a estrenarlos.
Después de guiar a Kang hasta la sala de estar, Jooheon tomó el juego de
tazones y se dirigió a la cocina sin hacer contacto visual con él. El calor
todavía no desaparece de su cara y está seguro de que solo puede ponerse
peor si se juntan más de lo necesario.
Como era de noche, sacó las hojas de té de manzanilla, no de café, y colocó
el agua en la olla eléctrica. Abrió la caja que había sido cuidadosamente
envuelta y quedó fascinado por un rato observando el interior. Luego, sacó
un plato pequeño y lo colocó sobre la mesa mientras decidía con que
acompañar las bebidas y de qué manera comenzar a utilizarlos. Como era
una casa en la que habitaba una niña pequeña, había muchos bocadillos y
galletitas así que puso todo lo que preparó en una bandeja y se dirigió a la
sala de estar. La televisión estaba encendida, y la imagen de Kang, sentado
solo en un pequeño sillón afelpado, parecía una obra de arte que alguien
había arreglado cuidadosamente. Jooheon dejó de caminar sin saberlo y
tragó saliva una vez más, cuando los ojos se encontraron con los de ese
hombre que le estaba mirando como si fuera algo verdaderamente
hermoso.
Sin embargo, fue cuando extendió la mano para poner la bandeja sobre la
mesa que el mundo se puso a girar descontroladamente. Siempre le había
dicho a la niña que guardara los juguetes con los que jugaba y ahora,
debido a que no le había hecho caso, uno de ellos lo había hecho resbalar
de tal manera que sentía que su rodilla se había doblado. En ese
momento, Jooheon abrazó la bandeja hacia su cuerpo, resentido con
Taeyang quien arrojó el carrito justo hacía ese lado... Tenía que evitar que
estos preciosos vasos se rompieran así que intentó hacerse bolita junto
con ellos para que no se fueran a caer. En ese momento, sin embargo, el
robusto brazo de Kang agarró la cintura de Jooheon y el otro brazo lo
envolvió como si intentara tomar toda la bandeja. Jooheon no pudo
entender la situación por un momento así que, cuando volvió en sí,
descubrió que su espalda estaba doblada como si estuviera bailando tango
y que sus dedos estaban todos doloridos. Estaba preparado para recibir
todo el impacto del té caliente, pero el único lugar que sentía caliente de
su cuerpo, era la cara. Ni siquiera había escuchado al tazón crujir o
romperse.
Jooheon, que solo estaba parpadeando, rodó y se separó hasta volver a
pararse bien contra el suelo.
—¿Estás bien? ¿Te lastimaste?
—Lee Kang, tu brazo...
Ante la voz de Jooheon, Kang miró su cuerpo... No dejó caer nada porque
agarró la bandeja con todo el brazo, pero en cambio, el agua caliente se
desbordó por toda su piel. Había vapor, saliendo constantemente de su
camisa mojada y, sin embargo, Kang estaba más ocupado tratando de ver
si Jooheon tenía alguna especie de herida. Finalmente, Jooheon se enojó y
lo arrastró al baño y empujó el brazo del hombre debajo del grifo. Se sentía
estúpido por lo que había provocado. Él fue quien casi se cae al pisar el
carrito, pero ¿por qué siempre parece ser Kang el que se daña?
Afortunadamente, no había ampollas ni heridas abiertas, pero Jooheon
estaba muy preocupado cuando tocó su brazo y sintió que todavía estaba
muy caliente.
—No te preocupes demasiado. En realidad, no duele.
—¿Cómo no duele esto? No hables, sigue mojando tu brazo.
—No, realmente no duele. Tengo la sensibilidad dañada así que, está bien.
De verdad que lo está.
¿De qué diablos estaba hablando cuando tenía los brazos tan rojos que le
dolía con tan solo mirarlo? Le dedicó una mirada bastante agresiva ante
eso así que Kang, que no le tomaba mayor importancia, no tuvo más
opción que responder:
—Si tomas inhibidores tan fuertes como los míos... Creo que esto pasa. Es
el propósito principal, ralentizar la reacción del cuerpo. Mis sentidos se
volvieron muy lentos y ya no los puedo ocupar de la forma que me
gustaría. Entonces, realmente no tienes que preocuparte. No me duele, y
no es una quemadura tan grave después de todo.
Jooheon perdió sus palabras por un momento ante su explicación y luego
miró su brazo todo quemado. Su piel todavía parece bastante hinchada y
roja incluso después de haber sido golpeada por agua fría durante
bastante tiempo. El hecho de que no sintiera dolor no significaba que no
tuviera ninguna herida, así que… ¿Qué quiere decir con eso de no
preocuparse? No obstante, las palabras no salieron de su boca de
inmediato por lo que Jooheon estaba agarrado al grifo, respirando con
enojo y con la boca increíblemente cerrada.
Cuando el calor descendió de la herida hasta cierto punto, Jooheon envió a
Kang a la sala de estar y fue a la cocina para traer algo que estuviera lo
suficientemente frío. Colocó mucho hielo en una bolsa de plástico y la
envolvió en una toalla fina antes de volver con bastante prisa hacia él...
Pero Kang estaba bebiendo té de manzanilla como si nada hubiera pasado
realmente. Sentado a su lado, Jooheon murmuró, colocando una bolsa de
hielo directamente en su brazo lesionado:
—¿Por qué te lo estás tomando ahora? Ya se enfrió, dame un momento
para hervir otra vez un poco de agua.
—No. Esto está bien para mí.
—¿Te gustan más las bebidas tibias?
—Es menos peligroso.
Cuando miró hacia arriba con una cara que decía que no entendía en
absoluto lo que estaba diciendo, Kang se colocó una mano bajo la barbilla,
como si fuera difícil de explicar.
—Pues... Lo de los sentidos me afecta muchísimo. Puedo provocarme
heridas así que, es mejor comer con cuidado.
—Ah.
Solo entonces y cuando Jooheon entendió sus palabras, gimió brevemente
igual a si estuviera muy espantado por lo que estaba ocurriendo con él. No
importaba qué tan cuidadosamente tomara una bebida caliente, es
probable que cualquiera que no tenga una buena sensibilidad pueda
lastimarse la boca o la lengua... Y todo fue por culpa del maldito inhibidor.
Ahora que entendió lo que significaba tomar un inhibidor hasta el límite, y
después de pensar en lo que era la mejor solución imaginable, la mano que
sostenía la bolsa de hielo se apretó mientras ordenaba:
—Ya detente.
—... Oh sí, ya me lo bebí todo. Es muy tarde, ¿verdad? Y tienes que
dormir.
Pensó que estaba diciendo que se fuera, así que dejó la taza, se levantó, y
le dijo que le agradecía mucho. Jooheon sujetó a Kang y le obligó a
sentarse de nuevo. La bolsa de hielo cayó al suelo, pero a nadie pareció
importarle realmente... No podía apartar los ojos de él, como si el ambiente
no permitiera que ninguno de los dos volviera la cabeza.
—No es eso. Inhibidor... Deja de tomar inhibidores.
—...
—Si puedes detenerte de inmediato, hazlo. O hazlo poco a poco pero
comenzando desde ahora.
—Yeo Joo-heon, tú... ¿Quieres decir que sabes lo que eso significa?
La voz que preguntó, se hundió hasta que comenzó a sonar muy ronca.
Cuando terminó, Jooheon tragó saliva y abrió la boca.
—Lo sé...
—No.
—¿Por qué?
—Ya te lo dije, aún no he comprado el anillo. No, yo... Realmente no puedo
hacer algo así.
Kang murmuró en voz baja, mientras Jooheon lentamente levantaba la
mano para cerrarle la boca. Sus dedos, lo suficientemente grandes como
para cubrir parte de su rostro, temblaban y se sentían muy fríos... Y
mientras observaba la forma en que se sonrojaba, como el rocío en una
brizna de hierba temprano en la mañana, de repente pensó que de verdad
quería besarlo. No es difícil poner sus pensamientos en acción así que, en
realidad, fue algo que sucedió en un breve espacio de tiempo que no le
permitió ni siquiera parpadear. Perdió el aliento y el calor, que no sabía a
quién pertenecía, le llenó de inmediato la boca.
El paquete de hielo se comenzó a derretir, pero ninguno de los dos puso
atención a eso.
CAPÍTULO 21 | FINAL • VOL 4
Era el día del festival de deportes del jardín de infantes que Kang había
estado esperando con tantas ganas. Desde el día anterior habían estado
preparando demasiada comida así que incluso se despertaron antes del
amanecer para freír pollo, cocinar carne, envolver gimbap, sushi de tofu
con cara de personajes animados, salchichas en forma de pulpo y,
finalmente, un traste de frutas que parece cubrir toda la lonchera.
Jooheon se detuvo en silencio mientras miraba a Kang, que había
completado una bolsa de ocho niveles mientras que Taeyang solo se
sentaba a su lado, abriendo la boca como un pajarito y comiendo todo lo
que le daba especialmente para ella.
Querían conseguir el asiento delantero, por lo que tuvieron que salir de la
casa mucho antes de lo que anunciaba el folleto que les habían dado en el
jardín de niños. Se sentaron en la puerta principal y comenzaron a sacarse
los zapatos, pero antes de que se pusieran los que ya habían conseguido
antes, tres cajas de zapatos fueron puestas por las manos expertas y
cuidadosas de Lee Kang.
—¿Qué es esto?
—Porque el espíritu de equipo es importante para la victoria. ¡He traído
esto para darnos inspiración!
—¿Qué tiene que ver eso con los zapatos?
—¿Sabes que un mismo equipo utiliza la misma ropa?
Tres pares de tenis, del mismo diseño y diferentes tallas, se colocaron
ahora cuidadosamente en el porche. Taeyang estaba vistiendo un uniforme
de gimnasia del jardín de niños, pero Jooheon, en secreto, estaba un poco
avergonzado por Kang, que vestía un traje de entrenamiento similar en
color y aspecto y también, avergonzado por él, que tenía una sudadera con
un diseño demasiado similar. Quería esconderse debajo de una piedra,
pero Taeyang gritó de un modo emocionado y puso sus pies en sus tenis
nuevos.
—¡Guau! ¡Todos tenemos los mismos zapatos! ¡Papá y papá se lo tienen
que poner también!
Al final, Jooheon tampoco pudo vencer las órdenes de su pequeña hija y
tuvo que ponerse también los tenis.
Con una lonchera de ocho capas, un tapete y una carpa, los dos hombres
sostenían todo mientras animaban a su pequeña hija. Haciendo porras
que sonaban un tanto ridículas. Cuando Jooheon no pudo soportar la risa
que se escapó de su boca, Taeyang y Kang miraron hacia atrás al mismo
tiempo y se acercaron.
—¿Qué estás haciendo? ¿Por qué te ríes de nuestra fabulosa forma de
cantar?
Pero incluso así, era difícil ocultar la risa que intentaba salir de sus labios.
Sonrió, y con una mano, tomó la de Taeyang y con la otra mano, sostuvo
los dedos de Kang.
Era una felicidad maravillosa.
Los niños del jardín de infantes parecían haber sido divididos. Y entre los
cuatro equipos que estaban formados por color, Taeyang fue justamente
del equipo amarillo. Dado que el equipo amarillo tenía el símbolo de unos
pequeños girasoles, todas las niñas de allí llevaban una diadema con un
gran girasol en un lado, que también y evidentemente, era muy tierno.
Jooheon pensó que Kang estaría ocupado tomando fotografías y videos ya
que la niña se veía increíblemente hermosa el día de hoy, pero estaba
ocupado saludando en su dirección con las dos palmas. Se sentía
avergonzado porque estaba grabando todo lo que ocurría con su teléfono
celular cuando tal vez, no tenía que estar haciendo nada.
—¿Crees que debo parar de filmarla? Posiblemente es un poco exagerado.
—Oh, no te preocupes por eso. Yo llamé a un equipo profesional.
—... ¿Qué?
Jooheon inclinó la cabeza mientras miraba a Kang, que había respondido
bastante tranquilamente a su pregunta. Resulta que desde hace un buen
rato había visto personas raras caminar por el patio de recreo con toda la
facha de ser parte del consejo de la escuela. Sin embargo, los lentes largos
de los camarógrafos parecían apuntar hacia Taeyang y solamente a
Taeyang. ¿Acaso fueron todos llamados por Kang?
—¡Señor Jooheon! ¡Estamos aquí!
Los padres, el abuelo y la hermana de Kang, aparecieron justo detrás de
un montón de asientos abarrotados. Y justo después de todo ese desfile
cariñoso, apareció una cara familiar con gafas de sol. Era Heeju.
—¿Uh? ¿No dijiste que tenías un horario apretado para hoy?
—Vine justo después de terminar ¿Por qué la carretera está tan bloqueada
el día de hoy? De verdad corrí por dos calles. Pensé que no iba a llegar,
pero luego me topé con todos ellos en la puerta principal y me dieron un
aventón.
—Está prohibido ingresar vehículos el día del evento. Por eso, las
carreteras cercanas están bloqueadas.
Probablemente fue un privilegio de la familia dueña de la fundación poder
conducir hasta un lugar en donde la entrada de vehículos estaba
estrictamente prohibida. Jooheon ofreció un asiento a la familia de Kang y
a Heeju y después de eso, sacó una lonchera gigantesca y comenzó a
repartirla para todos. Todavía no era la hora del almuerzo, por supuesto,
pero debido a que la cantidad era demasiado exagerada, parecía que no
habría ningún problema si comenzaban a comer a partir de ahora. Heeju y
Woojoo se sentaron una al lado de la otra y tomaron kimbap, diciendo que
estaban demasiado hambrientas como para resistirse. La madre de Kang
les entregó agua de sabor en vasos desechables y luego bebió lentamente
ella también.
Después de que terminó el rodaje de la película de Heeju, habían cenado
con la familia de Kang un par de veces así que ya se habían acercado lo
suficiente como para hablar con normalidad. En particular, había
escuchado que Hee-ju y Woojoo se hicieron muy buenas amigas, por lo
que intercambiaron su información de contacto por separado.
—¿Eh? Tienen los mismos tenis. Oh, ¿ustedes dos vienen uniformados?
La madre de Kang, que reparó en los tenis que se habían colocado, inclinó
la cabeza como si fuera extraño y pronto preguntó sin mostrar un rastro
de duda. Ella sonrió, como una niña que había hecho una travesura, pero
Kang respondió con un rostro desvergonzado:
—Es un juego de tres. Taeyang los tiene también.
—Parece muy lindo. En invierno, pueden llevar guantes y una bufanda
también. ¡Oh! ¿Qué tal si comienzo a tejer algo especial? ¡Solo pensar en
eso me parece tan lindo!
—Madre…
Kang llamó a su madre con voz entrecortada, pero parecía no poder
escucharlo en absoluto porque estaba muy ocupada hablando de todos los
planes que tenía para la bebé, su hijo y su nuero. Luego, hubo un anuncio
de que la carrera comenzaría muy pronto así que los ruidosos asientos
familiares se silenciaron instantáneamente y todos los ojos se volvieron
hacia el patio de recreo.
La carrera que comenzó no fue una carrera normal, sino una carrera de
obstáculos en la que tenían que hacer cosas como comer bocadillos
colgados en hilos de estambre o comer dulces enterrados en harina sin
usar las manos. Sin embargo, la última carrera fue la clave. Esto se debía
principalmente a que tenían que llegar a la meta, sacar un mensaje
desconocido y traer lo que estaba escrito allí. Después de mucho tiempo,
finalmente fue el turno de Taeyang. Todos gritaron y aplaudieron a la niña
así que, a pesar de que había bastante distancia desde los asientos
familiares hasta el patio de recreo, Taeyang los miró con los ojos bien
abiertos e inmediatamente después agitó las manos. La pequeña comió el
dulce rápidamente, luego se llenó la cara de harina y finalmente alcanzó el
último obstáculo. Apenas sacó la nota del contenedor, corrió al asiento
familiar sin mirar atrás. Luego, agarró el brazo de Kang y lo jaló sin decir
absolutamente nada. Kang sonrió, se levantó de su asiento y comenzó a
correr hacia la línea de meta, sosteniendo a la niña entre sus brazos y
elevando las rodillas de tal manera, que incluso los zapatos se le salieron.
Tenía razón cuando había dicho que le serviría ser el padre más joven
porque, aunque Taeyang comenzó a último, pasó la meta final en segundo
lugar.
Una medalla de plata se colgó alrededor del cuello de una niña muy
emocionada.
Cuando saltó fuera de su lugar, Kang extendió los brazos hacia ella en un
fuerte impulso por lo que cuando Taeyang lo abrazó cariñosamente,
Jooheon, asombrado, se levantó de su asiento para poder verlos mejor.
Parecen muy emocionados el uno con el otro, pero ahora que está
haciendo algo tan peligroso como aventarla al aire y atraparla antes de
caer, Jooheon se apresuró a tocar la parte superior de la espalda de Kang
para decirles que ya era demasiado por un día.
Kang y Taeyang platicaron a solas un rato y luego regresaron juntos,
tomados de la mano... Pero a medida que se acercaban hacia él, la cara de
Kang se veía cada vez más y más extraña. Intentó observarlo de nuevo,
mientras pensaba detenidamente sobre lo que estaba causando esta
anomalía, pero, cuando se aproximó unos pasos más y se frotó la nariz
con el puño, pudo notarlo claramente. La punta de su mentón está
temblando, sus mejillas están rojas y sus cejas se curvaron hacia arriba
cada vez que comenzaba a llorar. Olvidando que había prometido regañarle
por aventar a la niña, Jooheon corrió hacia Kang.
—¿Qué es? ¿Qué pasó?
Miró a Kang y a la niña alternativamente y preguntó, pero nadie respondió.
Taeyang tenía una cara que decía que no sabía nada y cuando Kang vio a
Jooheon, pareció ponerse más sentimental porque enterró su rostro en el
hombro de Jooheon y comenzó a llorar con todavía más fuerza.
Avergonzado, dio unas palmaditas en su espalda y tomó la nota que
Taeyang había sacado en el juego y que Kang le extendía. En ella, se leía
una palabra corta en el medio. Con letra grande y clara para que la niña
pudiera reconocerla de un solo vistazo.
“Trae a tu papá”
—Pues ... El padre de Taeyang está llorando mucho ahora.
Sintió sus hombros mojarse lentamente así que Jooheon le habló en tono
de broma cuando hizo contacto visual con Taeyang, quien miró hacia
arriba con una cara increíblemente preocupada. Poco después, Kang
levantó la cabeza, sollozando, y luego sostuvo a Taeyang con un brazo y la
mano de Jooheon utilizando el otro. Había gente esperándolos con caras
sonrientes en los asientos familiares y un par de tenis idénticos colocados
uno al lado del otro. Jooheon se sorprendió y miró hacia sus pies. Hasta
ahora, ni siquiera había notado que había ido hasta ellos sin colocárselos
así que la risa comenzó a fluir con fuerza. Kang los había perdido también
cuando corrió... En el momento en que sus ojos rojos, húmedos e
hinchados, se encontraron con los de Jooheon, estalló en una sonrisa
bastante grande.
Mientras se reían a carcajadas, Taeyang comenzó a reír con él, y luego
extendió las manos para poderlos abrazar.
La felicidad, que los llena sin descanso, es interminable. Y se desborda.
—Fin del Vol. 4—
EXTRA 1: HWANG MOO-CHAN
A pesar de que no lo habían golpeado a él, Moochan rápidamente inclinó la
cabeza y se encogió de hombros hasta hacerse un pequeña y temblorosa
bolita. El que fue golpeado solo estaba mirando en silencio a Hwang Ik-
joong, el hombre que era su padre y quien simplemente estaba frente a él,
levantando la cabeza y respirando entrecortadamente.
Su rostro estaba caliente cuando levantó los puños en alto y gritó:
—Hwang Sang-chan, ¿vas a seguirte rebelando contra mí? ¡¿Eh?!
Como de costumbre, el puño del hombre parecía no tener destino ni lugar
favorito para atacar. Al principio, le había golpeado en la mejilla, luego lo
hizo en la sien y finalmente provocó un desastre significativo en el centro
de su cara. Moochan, aterrorizado, cerró los ojos tan fuerte como pudo y
se sostuvo los brazos con sus manitas temblorosas. Sin embargo, el simple
hecho de cerrar los ojos no pudo detener el sonido de la carne aplastada y
de los huesos rotos. Quería cerrar sus oídos, levantando sus dedos y
enterrándolos en su piel porque era de verdad muy espeluznante, pero ni
siquiera tenía el coraje para hacerlo. Todo lo que pudo conseguir fue
doblar la cabeza hacia abajo y esperar.
Solo esperar...
Sang-chan no pudo soportar la violencia que se derramó sin razón contra
su cuerpo y cayó al suelo en un instante... Lo llevaron al baño para evitar
los ojos de otras personas, por lo que el lugar donde finalmente se dio por
vencido había sido contra las baldosas de mármol y junto a un inodoro.
Hizo un sonido bastante pesado porque su cabeza se estampó, como si
fuera una roca, y sorprendido por esto Moochan abrió los ojos
involuntariamente, aunque luego los cerró otra vez a toda velocidad. El
rostro de Sang-chan estaba tan desordenado que era difícil reconocer a
primera vista si le había roto la nariz o la boca. La sangre que fluía de su
barbilla, goteaba a través de las grietas hasta hacer un charco
impresionante y, por consiguiente, la imagen había quedado atrapada en
el campo de su visión y permaneció como una fotografía
permanentemente. Dos manos, que estaban abrazando un pequeño torso,
temblaron, y de pronto Moochan apretó también los dientes y se mordió.
Aunque cerró los ojos tan duro como pudo, sus pestañas estaban mojadas
debido a todas las lágrimas que ya había derramado. ¿Cuánto tiempo ha
pasado en ese estado tan lamentable? Tan pronto como terminaron los
golpes unilaterales y se hizo el silencio, su padre se calmó y solo se
escuchó el silbido de su propia respiración descompensada. De vez en
cuando se mezclaban malas palabras dichas a modo de susurros y
también, algunas pisadas que no coincidían con el ambiente. Miró a Sang-
chan, que estaba boca abajo hablando solo:
—Solo era... Una puta de bar. ¿Qué tiene eso de malo?
Por último, Ikjung se dio la vuelta y pateó el estómago de Sang-chan con
muchísima rabia hasta tronarle una costilla. Moochan, que estaba
temblando detrás de ellos dos, casi se derrumbó sobre su asiento cuando
se encontró con Ikjung, quien de repente se dio la vuelta, acercándose tan
rápido hacia él que incluso la saliva se le atoró en la garganta.
Su padre, que se había estado moviendo con mucha ira, de pronto agarró
el hombro de Moochan y lo arrastró lejos de allí igual a si fuera un
muñequito. El cuerpo de Moochan, cuyos pies estaban torcidos mientras
lo sacaban de repente, se tambaleó de un lado para otro
desordenadamente, aunque, por supuesto, no parecía querer detenerse ni
mirar atrás ni una sola vez. Moochan corrigió rápidamente la postura de
su cuerpo y lo siguió para no caerse.
Cuando salieron del baño, los hombres, que estaban vestidos con trajes
negros y que vigilaban todavía el exterior, se inclinaron profundamente
ante él para mostrarle sus respetos incluso, aunque Ik-joong, que había
pasado junto a ellos casi corriendo, no les había prestado ni la más
mínima de su atención. De repente se detuvo ante la imagen de una
mujer, vestida brillantemente con un traje negro y tacones altos. Moochan
intentó mirarla y notó que, aunque estaba temblando levemente, su rostro
era más brillante que su ropa y tan bonita que ni siquiera se notaba
completamente los antiguos rastros de humedad.
—Yun Eunbi... Ni una palabra al respecto. Acompaña a mi hijo y nos
veremos más tarde en el club. ¿Entendido?
—Sí, jefe.
—Eunbi...
—Shhh.
Uno de los delgados dedos de Eunbi cubrió suavemente sus labios.
Moochan no pudo escupir todas las palabras que quería decirle y se las
tragó como si fueran agua. Moochan no tuvo más remedio que mirar hacia
atrás y tocar su boca varias veces igual a si estuviera intentando recuperar
su centro, pero las palabras que se pasó no regresaron nunca. pareció
hundirse en la oscuridad. Debería decirle a su padre que no quería asistir
al evento como compañero de Eunbi. Además, él conoce bien que Eunbi no
estaba allí porque le agradara estarlo... Pero los labios helados siguieron
sin moverse.
Agarrándose de las manos y fingiendo ser hermanos, pasaron el largo
pasillo y varias puertas grandes antes de aparecer en un espacioso salón
de banquetes. El salón, donde la fiesta está en pleno apogeo, tiene una
sensación infantil ya que la decoración no es linda en comparación con el
gran tamaño y el lujoso interior. Sería así porque después de todo, los
protagonistas de la fiesta eran niños pequeños que estaban a punto de
ingresar a la escuela primaria. Esta es una de esas fiestas en donde ellos y
sus familias tenían la oportunidad de interactuar entre ellos.
Ik-joong no fue directamente al salón de banquetes, sino que se quedó
quieto y miró a su alrededor. Mientras tanto, Moochan había olvidado por
un momento que estaba aterrorizado y miró a la gente sin comprender lo
que pasaba. ¿Es por qué seguía en shock por lo ocurrido con su hermano?
Niños, adultos, las tres cuartas partes del lugar estaban llenas de gente
que reía y charlaba y que, además, eran tan poco realistas que se sentía
como si estuviera viendo un programa de televisión.
Ik-joong se aproximó hasta él y le dio fuerza a la mano que comenzó a
sostener el hombro de Moochan. Era demasiado fácil para una mano de
ese tamaño presionar los huesos de un niño hasta casi destrozarlos.
Después de apenas tragar el sonido de un gemido, Moochan asintió
mientras miraba hacia la derecha y notaba la manera tan asustada en la
que Eunbi retrocedía. Su padre no emitió ningún sonido de su boca, pero
su voz, la que ocupó con su hermano, se quedó en su oído como un
hechizo constante. Papá, a quien conocía bien, siempre estaba enojado.
Era esa clase de persona que de repente gritaba como un rayo en un
momento inesperado y a veces estaba por allí, sonriendo. Una persona así,
a menudo golpeaba a la gente tanto como quisiera y luego iba y rompía
cosas utilizando sus propias palmas. Como lo hizo hoy, lo había hecho
igual durante incontables días y Moochan, que solo solo tenía ocho años y
que no sabía exactamente sobre los problemas que tenía su padre, estaba
considerablemente muerto de miedo debido a él. Hwang Ik-joong, ocupaba
un puesto muy alto en una empresa. El hombre siempre estuvo lleno de
gente de rostros duros vistiendo trajes negros y se sentía como si fuera un
rey entre todos ellos. Incluso en casa, era la persona más alta y más
imponente. Sus órdenes eran ley. Por ejemplo, cinco minutos antes de que
su padre regresara a casa, su madre y toda la familia tenían que salir para
esperarlo. Y cuando el auto llegaba frente a ellos, siempre se concentraban
en mirar su expresión dentro de la ventanilla sombreada del auto... Por si
era un mal día o uno peor.
—¡Hwang Moo-chan! Estúpido... En lugar de quedarte quieto, deberías ir a
saludar a todos.
Moochan se estremeció, caminando torpemente junto a su padre como si
sus piernas fueran de madera. Cuando finalmente llegaron frente a otros
hombres, ambas palmas estaban mojadas y heladas como un cubito de
hielo. Su padre tiró del hombro de Moochan y lo empujó hacia el frente de
otro niño.
—Este es mi hijo. Es un placer decir que es un joven Alfa muy atento y
comprometido que seguramente se llevará bien con el suyo. Realmente
agradecería que su Kang-i pudiera ser su amigo.
—... Hola.
Se le puso la piel de gallina hasta la coronilla debido a la cara sonriente y
la mano que golpeaba tiernamente la cabeza del niño extraño. Era algo que
nunca antes había visto de parte de su padre... Moochan saludó al niño
con una voz lenta y luego, simplemente retrocedió. Era bien sabido que el
niño de rostro regordete era Lee Kang, y parecía natural que Ik-joong fuera
dulce con él y dijera cosas bastante bonitas. Kang era hijo de una gran
familia por lo que, de alguna manera, aunque su padre no se lo hubiera
pedido, era evidente que tenía que estar con él.
Sus ojos redondos miraron a Moochan mientras lo saludaba y, cuando la
mirada molesta se enfrentó a sus pestañas largas y claras, un sudor frío
golpeó su espalda de un modo escalofriante.
—Ya sé quién eres.
Como si pudiera escuchar el sonido de un engranaje en su cabeza, las
grandes pupilas de Moochan esta vez apuntaron hacia arriba,
precisamente hacia su cabello.
—¿Me conoces?
— Ujum. Ven.
Kang, que escupió una oración bastante corta con un acento
sorprendentemente similar al suyo, solamente sonrió y comenzó a correr
hacia algún lugar desconocido. Tal vez, esperando jugar con él. Ik-joong,
que estaba mirando la figura en silencio, rápidamente sacó a Moochan de
sus propios pensamientos con malas palabras y un golpe en la nuca.
—¿Qué estás haciendo? ¡Date prisa y síguelo!
—¡Sí! —dijo su respuesta por reflejo y después corrió tras el pequeño Kang.
Sin embargo, ¡era bastante difícil ponerse al día con él! Aunque pensó que
era más grande que los niños de su edad, resultó que Kang era incluso un
poco más bajito que él. Parecía una ardilla voladora, porque extendía los
brazos como si eso le sirviera para tener más velocidad mientras
zigzagueaba y daba vueltas a su alrededor. Moochan, que perdió a Kang
varias veces en un segundo, gimió mientras intentaba tomar un nuevo
respiro. No obstante, a medida que el rostro de su padre se distorsionaba
gradualmente, se puso nervioso y se olvidó de jugar. Su visión se puso
considerablemente borrosa y sus manos temblaban y temblaban sin
control... De alguna manera, tenía que agarrar a Kang para acercarse y
hablar con él.
Moochan jadeó y extendió los dedos, intentando tomar el borde del
dobladillo ondeante del niño porque la ropa que usaba Kang, era un
diseño común de traje de marinerito y la parte posterior de la chaqueta era
más larga que la parte delantera. Como si fuera una cuerda, lo sujetó con
tanta fuerza como pudo y tiró de ella para que lo pudiera escuchar. Sin
embargo, junto con el sonido de la tela rasgándose, la cara de Kang,
mirando hacia atrás estaba llena de molestia.
—¡Déjame!
Al mismo tiempo que lo hacía Moochan, Kang tiraba con fuerza de su
dobladillo hacia su propio cuerpo.
Y fue cuando Moochan tiró de la ropa en la dirección opuesta una última
vez que “trash”, la costura estalló en un sonido intenso que incluso le soltó
un par de botoncitos. La pequeña manga del traje de marinerito estaba
toda tirada y dejaba expuesto su hombro. Afortunadamente Kang llevaba
ropa interior, pero igual era vergonzoso.
Ik-joong, que había llegado antes de que Moochan dijera que lo sentía, le
aplastó el hombro por detrás.
—¡Hwang Moo-chan, discúlpate de inmediato! Kang-ah, lo siento mucho.
¿Dónde están tus padres? Tengo que decirles por separado lo avergonzado
que estoy.
No pudo ver la cara que había hecho Kang porque su papá le obligaba a
hacer una reverencia, presionando su espalda lo suficientemente fuerte
como para inclinarse hasta la cintura. Todo lo que podía observar era la
punta de los zapatitos de Kang y poco después, Kang corrió a algún lugar
de nuevo así que ya no puedo hacer nada más al respecto. Sin embargo, la
mano que presionaba su cabeza no desapareció. Moochan se mordió el
labio inferior, todavía con la espalda doblada y por supuesto, la imagen de
su hermano destrozado dando vueltas en su cabeza. Cuando pensó que
podría ser así con él también, sus manos y pies temblaron y el interior de
sus párpados comenzó a sentirse muy caliente.
—Estúpido hijo de puta, lo arruinaste de nuevo. Vamos a casa también.
Después de gruñir, Ik-joong recogió la mano que aplastó la espalda de
Moochan y comenzó a hablar con una voz ruidosa que nunca antes había
escuchado. Moochan mantuvo su postura durante mucho tiempo, con el
cuerpo tembloroso y se dejó guiar hasta que se toparon con alguien más...
Lo primero que le llamó la atención fue Ik-joong, que sonreía frente a un
hombre que probablemente era el padre de Kang, porque se parecían
demasiado. Luego, se volvió lentamente hacia un lado y notó a Kang,
llorando junto a una persona que parecía ser su madre. Ella miraba
cuidadosamente la ropa de Kang y le consolaba diciendo que iba a
componerlo tan pronto como llegaran a casa. De un humor indescriptible,
Moochan miró la escena sin comprender... Sentía, que tal vez tenía mucha
envidia. Porque Kang estaba allí con sus padres y él tenía a Ik-joong
Hwang. Un hombre que le volvía un ser temeroso y pequeño. Aquel que
siempre reinaba como monarca en el mundo de Moochan hasta el punto
de aterrorizarlo con su tiranía. Incluso cuando él estaba sediento de un
puñado de afecto que nunca le arrojó.
Moochan miró nuevamente a las personas que lo rodeaban, incluido Ik-
joong e hizo contacto visual finalmente con Kang. Tan pronto como vio al
niño fruncir el ceño, rápidamente bajó la cabeza sin darse cuenta y se
tragó un suspiro impresionante. La vergüenza y una sensación de enojo
surgieron profundamente en el corazón de Moochan, quien lo notó solo
cuando su mirada se volvió hacia el suelo. Los nombres de todas las
demás emociones complejas que tenía en el pecho aún se desconocían,
pero sí tenía un hecho claro. En el futuro, se dijo que nunca le gustaría
ese tipo llamado Lee Kang.
✤✤✤✤✤✤
El frío primaveral de marzo fue tan amargo como el duro invierno.
Independientemente del clima afuera, el auditorio de la escuela secundaria
Sejung, donde la ceremonia de entrada estaba en pleno apogeo, fue
calentado por el perfecto sistema de calefacción de última tecnología que
tenían en las esquinas. Aunque era una escuela secundaria general, la
producción de los graduados fue muy buena y las donaciones fueron
desbordantes por lo que las instalaciones también eran comparables a la
de una escuela secundaria de alto nivel.
Moochan se sentó en una silla a medio camino y miró al frente del
auditorio con cara pálida y apagada. Quizá más de la mitad de las
donaciones destinadas a la escuela cada año provenían de la familia de Lee
Kang, el representante de primer año y quién ahora estaba dando un
discurso bastante elaborado. Para seguir aprendiendo en la escuela donde
se graduaron su padre y su abuelo, Kang entró a Sejung High, aunque
fuera una escuela secundaria general. Y como Kang fue a Sejung High, Ik-
joong también envió a Moochan allí. De hecho, era un patrón que se había
repetido desde la primaria.
—Y ahora, unas palabras de nuestro representante del salón B.
La ceremonia de entrada parecía acercarse al final. Al mirar al director, la
parte de atrás de Kang era tan imponente que era difícil de creer que tenía
17 años. Era ancho y superaba los 1.80. Moochan, que apenas y
alcanzaba los 1.70 frunció el ceño ante la ira que le salía de los labios sin
siquiera ser completamente consciente de eso.
Una vez pensó en lo maravilloso que hubiese sido ir a otra escuela
secundaria e incluso hoy, en la ceremonia de entrada, opinaba
exactamente lo mismo.
—La ceremonia de entrada número 103 de nuestro ciclo escolar 20XX -
20XX ha terminado.
Los ex estudiantes de primer año, que estaban sentados en el auditorio, se
despertaron y el interior del salón rápidamente se convirtió en un alboroto
impresionante. Lo mismo ocurrió con los asientos familiares en el segundo
piso del auditorio por lo que el magnífico ruido pareció incluso venir desde
el techo y las paredes.
Moochan miró a su alrededor y volvió a caer sobre la silla. Era mejor
sentarse y aguantar así un rato que atravesar esa horrible multitud por lo
que el joven, que estaba concentrando en sus propios asuntos mentales,
pronto observó el respaldo de alguien que estaba sentado en una silla del
auditorio justo igual que como lo estaba haciendo él. Mientras todos
estaban dispersos o se reunían para tomar fotografías o saludarse, él
estaba allí simplemente esperando. Y parecía un resultado natural que
Moochan, que no tenía nada que hacer en ese momento, comenzara a
escudriñar su espalda. ¡El problema era que no había mucho que ver! Una
chaqueta de uniforme escolar con cabello castaño suelto y hombros
delgados. Moochan lo observó con atención, incluso cuando decidió mirar
por la ventana. Hacía frío por la mañana y ahora llovía a cántaros, el
interior del auditorio era cálido pero debido a que afuera hacía mucho frío,
todos vestían abrigos gruesos y con peluche. Todos menos él,
evidentemente.
De repente se preguntó cómo sería su rostro y sin dudarlo, Moochan se
levantó de su asiento y caminó rápidamente hacía él. Un paso, dos pasos.
A medida que avanzaba, surgió una expectativa desconocida. Estar en esa
escuela significaba que era Alfa o Beta, pero, de todos modos, ¿por qué se
sentía así de feliz? Aunque la pregunta fue borrada de su cabeza
rápidamente porque, aunque Moochan caminaba diligentemente, el
hombre se levantó de su asiento y caminó para irse de allí. Yeo Joo-heon.
Era el nombre escrito en la placa de identificación que estaba pegada en el
bolsillo de su chaqueta. Parecía un estudiante de secundaria de primero,
con su rostro regordete y sus ojos suaves. Aunque era más hermoso que
los demás, no era tan especial. Era en realidad, una cara fea.
Jooheon le miró a los ojos y pasó sin decir nada... Pero desde ese entonces
Moochan recordó claramente el nombre de Yeo Joo-heon.
✤✤✤✤✤✤
Aunque lo había predicho antes, su vida en la escuela secundaria era
terriblemente poco interesante. Así había sido desde el principio y a
medida que pasaban los días, se aburría tanto que los dos años que
pasaron se sintió morir. Era una escuela secundaria de tres niveles donde
se reunían todos los jóvenes que tenían riqueza o un nivel educativo por
encima del promedio. Moochan se rio al pensar en su madrastra, cuya
expresión definitivamente cambiaría si su puntuación —de por si baja—,
disminuyera un poco más de lo que ya lo estaba haciendo. Moochan era
medio hermano de sus hermanos y cuando era muy joven, se enteró de
que la Omega que había estado en su casa por una temporada, una
estudiante universitaria muy bonita que, además estuvo muy pegada con
su padre, era su verdadera mamá. Sin embargo, además de esto, no hubo
episodios especiales donde se revelará algún secreto de su nacimiento o
algo impactante por el estilo. Una mañana, como de costumbre, la boleta
de calificaciones de Moochan no fue satisfactoria ni sobresaliente así que
Ik-joong escupió casualmente que no podía creer que, habiendo nacido de
su madre, que era una Omega conocida por ser una prestigiosa estudiante
universitaria, él estuviera siendo una completa perdida de esfuerzo y de
dinero. De alguna manera, era extraño, pero Moochan pudo entender su
situación muchísimo mejor después de eso. Es decir, tenía hermanos con
mucha diferencia de edad y madrastras a las que no les gustaba. Todos
tenían apariencias diferentes e inteligencias diferentes también. Si había
algo injusto, era que Moochan era más como una piedra que se arrastraba
por el camino en lugar de rodar. Solo se arrastraba, y luego se arrastraba
de nuevo.
—No es divertido... —murmurando para sí mismo, Moochan se volvió hacia
el pasillo más alejado de la institución.
Durante las clases, la enfermería estaba desocupada y la cama mullida de
la esquina era solamente para él. Incluso los profesores estaban lejos del
cubículo porque tenían mucho trabajo así que, era sencillamente perfecto.
Moochan suspiró, con sus ojos medio somnolientos y el rostro apagado.
Siempre que decía esto, recordaba a Eunbi, porque estas fueron las
palabras exactas que la mujer, quien fue atrapada por su padre cuando
estaba con Sang-chan, dijo cuando vino a su casa como castigo.
Recordaba como lo miró y la manera tan condescendiente en que susurró:
“No es divertido”.
Sí, eso es correcto. Nada de su vida es divertido o lo ha sido alguna vez. Lo
único que podía hacer de acuerdo con sus deseos era dormir y
posiblemente ir al baño. Es algo así como una vida que es aburrida y que
se escapa lentamente de entre sus inútiles dedos.
La somnolencia iba y venía, como olas. Su mente parpadeó como una
bombilla gastada y las piernas se le doblaron en un minuto. Era hora de
irse a la cama, pero cuando se acostó y acomodó la cabeza entre las
almohadas, simplemente se encontró mirando las cortinas de la enfermería
que estaban meciéndose al viento... Una vez y otra vez, y cuando la cortina
se inclinó hacia un lado, apareció ante él un rostro familiar… Era Yeo Joo-
heon. Moochan no podía decir si estaba soñando o si era real, pero era un
hecho contundente que Jooheon fue lo único que le estaba dando placer
durante esta aburrida vida escolar. Era divertido ver que su cara
indiferente se volvía desigual si lo molestaba de vez en cuando.
Después de descubrir a Jooheon en la ceremonia de entrada, Moochan
estuvo a su alrededor durante bastante tiempo. No había otra razón más
que decir que estaba aburrido a muerte y que Yeo Joo-heon, común y
todo, era un tipo con el que podía jugar y pasar el rato. Debido a que
parece estar en una situación difícil nunca tomó dinero ni bienes de él así
que, tal vez podía llamarse un tipo muy considerado.
De todos modos, él siempre es quien tiene que ir primero para lograr que le
haga caso por lo que, si realmente estaba allí, podía decir que era un
auténtico milagro.
La cortina de la enfermería era movida por el viento, cubriendo el rostro de
Jooheon a primera vista y luego, mostrándolo de nuevo... Moochan cerró
lentamente los ojos y los abrió de nuevo cuando le vino a la mente una
escena de una película japonesa que habían visto en el aula de la escuela.
No recordaba el título, pero sí que era de amor.
—Moochan.
—¿Qué pasa?
Trató de responder a eso, pero la voz no salió bien porque aparentemente
seguía bastante adormilado. En primer lugar, Jooheon era alguien quien
siempre decía: “Hwang Moo-chan”, por lo que era extraño llamarlo solo
“Moochan” y quitarle los apellidos. Guardó su respiración y vio ahora a
Jooheon, acercándose lentamente hacía él. De verdad muy lentamente...
Cuando Jooheon se sentó con cuidado en la cama, el colchón se hundió
bajo su peso.
—Moochan.
La mano de Jooheon, que era alargada, delgada y bonita para un hombre
Beta, tocó suavemente el brazo de Moochan y por alguna razón, se sintió
muy caliente... El cabello teñido se inclinó lentamente sobre él y se
derramó hasta hacerle estremecer y luego, abrió la boca para vomitar un
largo suspiro. El cabello le hacía cosquillas en la cara y su temperatura
corporal cubrió finalmente sus labios abiertos en un beso pequeño y
tierno.
Pero en el momento en que el aliento y la saliva se mezclaron…
—Oye, ¿qué pasa contigo? Soy la enfermera ¿No me reconoces? Deja de
dormir y entra a la siguiente clase antes de que se lo diga al director.
Moochan se despertó en la cama, sacudiendo su brazo salvajemente antes
de saltar como un resorte y quedarse sentado. La enfermera, que lo miró
con una expresión de entre tristeza y desprecio, sacudió la cabeza y
regresó a su escritorio mientras decía un montón de regaños que no podía
entender.
Moochan, por otra parte, miró estúpidamente al techo y comenzó a
parpadear. ¿Fue un sueño? No pudo serlo, ¿o sí? El tacto del colchón, la
forma en que se hundía y la temperatura corporal caliente que tocó su
cuerpo fue demasiado vívida para serlo.
—Yo... ¿No había ningún otro niño aquí aparte de mí?
—No hay muchos niños en la escuela que disfruten de saltarse la primera
clase.
La enfermera respondió sin mirar a Moochan a la cara. El tiempo indicado
por el reloj de pared sobre su cabeza dice que quedan 10 minutos antes
del final de la primera clase y han pasado menos de 15 minutos desde que
miró a Jooheon junto a él... Cuando volvió la cabeza y miró a su alrededor,
notó que la ventana de la enfermería se cerraba herméticamente por lo
que, por supuesto, las cortinas no pudieron ser arrastradas por el viento.
Realmente fue un sueño.
—¿Fue un sueño?
Moochan miró lentamente hacia su propio cuerpo. Su pene estaba erguido,
revelando un bulto pesado más allá de la fina manta.
—¡Puta madre!
—Si continúas diciendo groserías, voy a pedirte que salgas ahora.
—¡Ahhhhhh!
Fue en el momento en el que al segundo grado de la escuela secundaria le
quedaban menos de unos días antes de pasar a tercero. También fue el día
en que su interior comenzó a distorsionarse todavía más.
—Fin del Extra No. 1—
EXTRA 2: LA PEQUEÑA PRINCESA
El presidente Lee Dae-seok, director de la Fundación Seryong, no era un
hombre que trabajara precisamente duro. Ese más bien, sería el caso de
todos los trabajadores que estaban en la Fundación Seryong. Poseía tres
hospitales bajo su empresa, compañías farmacéuticas e investigadores,
prestigiosas academias privadas y otras empresas que utilizaban todo tipo
de inmuebles a su nombre. El presidente Lee Dae-seok solamente
supervisaba, daba órdenes y se retiraba para cumplir con cosas
"muchísimo más importantes que esas".
Solía pedir muchas cosas artesanales para su disfrute personal como por
ejemplo, un escritorio de bordes suaves construido completamente de
caoba y más recientemente, un tablero de ajedrez que el artesano talló a
mano en un árbol de ginkgo. Este último, se debía principalmente a que
estaba comenzando a enseñar Baduk a su bisnieta, la pequeña Taeyang-i.
Una niña muy adorable que se quedaba quieta, seguía órdenes a la
perfección y que había comenzado a interesarse en el Baduk a últimas
fechas, uno de los pocos pasatiempos de Dae-seok y algo que no mucha
gente disfrutaba.
No era de extrañar que el afecto goteara de los ojos de Dae-seok, mientras
miraba a su pequeña bisnieta diciendo que quería jugar con él.
Un árbol enorme de ginkgo milenario fue tirado especialmente para
fabricar su juego por lo que el artesano, intentando lucirse y pensando que
sería un desperdicio, talló el tablero y construyó también un dragón en el
gran tronco que había sobrado. El hecho de que cada una de las escamas
fuera brillante y bien definida parecía elevar el precio de su trabajo hasta
las alturas así que tanto Woojoo como Kang parecían estremecerse con
solo pasar cerca. Ambos pensaban que solo quería un tablero para Go,
¡pero esto ya parece muchísimo más exagerado!
Dae-seok, quien estaba orgulloso de su adquisición, sonrió y limpió el
polvo entre las escamas utilizando un paño mojado. Recientemente, las
únicas personas que jugaban contra él eran otros ancianos solitarios en el
parque que le invitaban cada que tenían tiempo. ¡Y que solitario y terrible
es eso! Así que ahora, con la promesa de tener a su bisnieta junto a él,
limpió el tablero con una sonrisa entusiasmada en su boca arrugada y
luego, puso una caja de Go sobre la mesa para comenzar a sacar brillo en
sus fichas.
Sonó el teléfono. Era hora de que su bisnieta le llamara para que fuera por
ella hasta su casa así que Dae-seok recibió la llamada con un rostro
increíblemente brillante.
—¿Taeyang?
—¿Bueno? Solo quería decirle que yo iré con la niña.
Cuando las palabras del esposo de Kang saltaron por el teléfono, nubes
oscuras comenzaron a caer sobre el rostro claro de Dae-seok.
—Al final, llegó el momento en que Taeyang va a volverse una niñita.
—¿Qué? Lo dices como si fuera malo.
—¿Entonces te gusta esto?
Woojoo estaba muy inconforme con este día. El momento en que Taeyang
venía deliberadamente a jugar Go, parecía estar arruinado por una
estúpida sesión de juego infantil. Intentó detenerlo, pero las únicas
personas en la inútil casa eran su abuelo, que estaba limpiando sus fichas
con una cara deprimida y sus padres, que decían que no podían hacer
nada para evitarlo.
—Es muy inteligente, mamá. Pero, aunque es una niña, no debería jugar a
que es una princesita. Luego va a pensar que a lo único a lo que puede
aspirar en la vida es... A ser rescatada y mantenida por un príncipe.
—¿Sabes que tú hiciste eso cuando eras más joven?
—Ja, mamá. ¿Tengo que decirlo? Yo quería ser una reina, no una
princesa.
Ante las palabras de Woojoo, la madre cerró la boca con rostro tembloroso.
Era una época en la que el sexismo era un tema sensible, pero cuando lo
pensó detenidamente, era cierto que su niña nunca estuvo metida en
cuentos de hadas ni en historias con un contenido emocionalmente
desfavorable en el que se planteaba que los hombres eran los únicos que
podían salvar el día. Cuando jugaba, tiraba lejos las tiaras y prefería la
capa roja que usaría en la coronación en lugar de un vestido. De todos
modos, era una bebé inusual así que una sonrisa se deslizó en su boca al
recordarlo.
Por otro lado, Woojoo, frunció el ceño al ver las frutas de temporada
servidas en un cuenco decorado junto con un té caliente.
—Oh, no me gusta ese tipo de fruta.
—Al abuelo le gusta el caqui, pero también voy a poner melón para la niña.
—Sí, sí. Hasta la noche.
Woojoo suspiró levemente y levantó la taza de té. No era inusual que una
niña cayera en el juego de la princesa en esta época del año. Pero más
bien, mientras Taeyang estaba en el jardín de infancia y salía con sus
compañeritos, sentía que estaba enganchándose en los mismos juegos que
les gustaban a sus amigos y eran un poco... Horribles. No hace mucho,
escuchó que quería tener una muñeca y luego dijo que deseaba tener un
kit para decorar su propia tiara. Algo que combinara con el hermoso
vestido que le regalaron. Dijo que el padre de una de sus amigas era el
dueño de una popular industria de moda que había lanzado una marca de
joyería de lujo y que, además, estaba realizando una promoción para
alquilar y exhibir varias tiaras reales europeas. Invitó a los niños para ir a
jugar y al final, Jooheon, quien no pudo persuadir a la niña, pidió
paciencia por teléfono y explicó que vendría después. Como resultado, los
adultos, que solo habían estado esperando a Taeyang durante todo el día,
no pudieron decir nada al respecto, aunque estaban comiendo con caras
deprimidas.
Woojoo estaba en silencio.
—¿Qué tal si intentamos seducirla? Con un juguete o algo por el estilo...
—¿Qué tal si hacemos un pedido? Podemos comprar una tiara hermosa y
hecha completamente de oro y entonces así, puede que venga a verla a
menudo. La guardaremos y ella la ocupará cuando se case. ¡Oh!
Imagínate. Usará la tiara que solía tocar cuando era joven, en su boda.
¿No es demasiado romántico?
—Mamá, Taeyang tiene siete años...
—¡Cof cof, ujum!
El anciano, que se había quedado sin palabras, se despertó
repentinamente y comenzó a toser. No dijo nada directamente, pero fue
una tos que mostró que no le gustaba lo que decía su madre.
—No significa... Que tenga que casarse de inmediato.
—¡Va a llegar tarde un día y ya estás diciendo cosas inútiles, mujer!
—Pero si mi abuelo fue el más decepcionado.
—¡Para nada! No es así yo solo... Am, estoy triste porque siento que ya
nadie está interesado en el Go.
—¿Qué tal cambiar al ajedrez en lugar del Go?
—¡El Go es coreano!
—Eso solo significa el abuelo es bastante antic...
Pero antes de que pudiera seguir hablando, su madre golpeó la parte baja
del cuello de Woojoo. No dolió mucho, por supuesto, pero la chica frunció
los labios con una cara deprimida. En realidad, estaba pensando en
asumir lo que había dicho, ir al almacén y traer un tablero de ajedrez para
mostrarle que era más divertido que el maldito Go, pero tal vez, no era la
solución ni el momento adecuado.
—Bueno ya, no funcionará de todos modos. Taeyang se divierte aquí y
quiere vernos porque nos quiere mucho. ¡¡No hay que forzarla como si
fuera una tarea!! Incluso si la bebé no llega hoy, se acabó porque llegará
mañana. ¡Solucionado! Quiere jugar con sus amigos por un rato. ¡Jooheon
prometió que la traería!
Eso tenía sentido. La familia, que se sintió atraída por las palabras de
Woojoo, volvió a cambiar su expresión en un instante. Incluso su padre,
que estaba sentado en el sofá en completo silencio, comenzó a mover la
cabeza de atrás para adelante para darle la razón. Los ojos de Woojoo
brillaron como nunca antes, y la voz susurrante se hizo más profunda.
—¡Pelea!
—¡¡Pelea!!
✤✤✤✤✤✤
—¿De verdad vas a ir así a la casa del abuelo?
—¡Ujum!
—¿Estás segura de ponerte la corona?
—¡Ujum!
¿Por qué se siente avergonzado? Jooheon levantó la mano por un momento
y se cubrió la cara. Taeyang, quien recientemente se enamoró de los
cuentos y películas infantiles, estaba preocupada por tratar de usar un
vestido gordo y esponjoso dondequiera que fuera. Incluso hoy en día, tiene
una corona de juguete de plástico y pendientes de fantasía colgando de
sus pequeñas orejitas. ¿Cómo podía no estar entusiasmada con ir a visitar
la exposición de joyería con sus amigas?
Tomando una respiración profunda, Jooheon aclaró su mente. Hoy van de
casa en casa en su auto de todos modos así que no debe explicar nada. Y
no había mucho problema porque las personas de la familia de Lee Kang,
incluida Woojoo, se morirían por ella incluso si la niña fuera en pijama.
Jooheon miró a su alrededor con un gesto que recordaba a una operación
de espionaje, tomó la mano de Taeyang y se dirigió al estacionamiento
subterráneo tan rápido como le fue posible. Afortunadamente, era a media
tarde de lunes así que no había ni una sola persona. Incluso cuando la
subió al coche. Puso a Taeyang en el asiento de atrás y le pasó la muñeca
que le había comprado Woojoo durante sus vacaciones. Hoy en día, no
podía evitar llevarla siempre consigo porque ella parecía no poder estar en
paz sin esa enorme muñeca de la mitad de su altura y completamente
articulada. Jooheon, quien solo suspiró después de completar estas
acciones con éxito, se acercó lentamente al asiento del conductor y revisó
los espejos. En los viejos tiempos, antes de todo esto, lo más fácil para él
era tomar el transporte público. No tenía suficiente dinero para la gasolina
o para el estacionamiento. Empezó a conducir de nuevo porque se lo
habían pedido. Para ser más precisos, cuando Kang y él se casaron, los
padres de Kang le dieron este SUV como regalo de bodas. No había
ninguna razón para negarse porque, si lo pensaba bien, no era
simplemente un regalo sino, una cortesía. Era una extraña elección de
palabras.
Acababa de salir de la línea de estacionamiento y se dirigió a la salida del
estacionamiento subterráneo cuando su teléfono celular comenzó a sonar.
Era obvio quién era, por lo que Jooheon conectó el teléfono al altavoz
Bluetooth del vehículo sin mirar la pantalla.
—Hola.
—Hola Jooheon. ¿Cómo va todo?
—Uh , estoy bien. Oye, ¿vendrás a la casa de tu abuelo justo después del
trabajo?
—Sí, lo haré. ¿Dónde está Taeyang?
—¡Estoy aquí!
Mientras Taeyang movía los pies, el crujido de plástico peculiar del vestido
de princesa hizo un ruido fuerte. A diferencia de Jooheon, quien había
negado con la cabeza sin saberlo, desde más allá del auricular se escuchó
un sonido de risa impresionante.
—Hmm... ¿Cómo está Heeju? Si el tiempo es bueno, ¿crees que podamos
decirle que venga con nosotros a cenar?
—Debido a la promoción de su película está filmando un programa de
entretenimiento. Tal vez podemos ir juntos la próxima vez.
—Sí, ya veo. Sería lo mejor. Bueno, tengo que entrar ahora. ¿Nos vemos en
casa? Hasta luego, cariño.
—Claro... Hasta luego.
Incluso después de colgar el teléfono, la sonrisa de Jooheon no
desapareció en un buen rato. Kang y Jooheon aún no habían buscado una
casa y vivían en el apartamento de Heeju. La razón aparente era que el
lugar que Kang había preparado como “casa de recién casados” estaba en
remodelación, pero en realidad, fue el resultado de la solicitud de Jooheon
a Kang, quien quería quedarse con Heeju un poco más de tiempo. Además,
si le pedía a Heeju que se fuera a vivir a la casa de los recién casados,
saltaría diciendo que no y se apartaría inmediatamente, por lo que era
mejor actuar con lentitud. Sin embargo, incluso ahora, cuando Kang y
Jooheon están reunidos, conversando o uno al lado de otro en el sofá, la
mirada de Heeju a Kang no era tan agradable que digamos. Incluso, la
verdad es que podía ver el fuego. Aunque Jooheon trató de mediar en el
medio, Kang siempre se mantuvo al margen. Era muy agradable y
comprensivo y estaba muy agradecido porque cuidaba siempre a Heeju
como si también la considerara su hermana.
—Papá, tomaste el camino equivocado.
—¿Ah? Oh, sí. Cometí un error... Lo siento, estaba pensando en otra cosa.
—Está bien. Me gusta viajar con mi papá durante mucho tiempo.
Jooheon se rio a carcajadas ante la voz clara que venía del asiento trasero.
Era un poco vergonzoso, pero no era tan malo actuar así de vez en cuando.
Desde que colgaron el hueso de ballena en medio de la sala, pensó que era
una familia bastante extraña para su gusto... Pero siempre superaban sus
expectativas.
Jooheon trató de sonreír, pero sus músculos faciales estaban ligeramente
distorsionados mientras miraba alrededor de la casa con una expresión
bastante confundida. Todos los miembros de la familia estaban allí,
vestidos como una criada de la corte real, un monarca y cosas que solo se
habían visto en dramas históricos.
—Am... ¿Qué es todo esto?
—En estos días, Taeyang se ha enamorado de estas temáticas, ¿no es
cierto? Y dado que nuestra casa tiene un estilo tradicional hanbok, creo
que esto es mejor que hacerlo al modo occidental.
Tenía que decir algo al respecto, pero no tenía las palabras adecuadas
para la ocasión. Afortunadamente, la madre de Kang, vestida con un
hanbok bastante bonito, se acercó para saludar a Jooheon con una
sonrisa increíblemente brillante que logró romper el hielo... La niña entró
en la habitación con los ojos brillantes y la boca completamente abierta, y
fue peor cuando le dijeron que también habían preparado un hanbok para
ella.
Aunque venía aquí dos o tres veces al mes, podía decir que siempre estaba
agradecido por su arduo trabajo con la niña por lo que Jooheon,
poniéndose un poco más cómodo, trató de reír y fue a la sala de estar
junto con su suegra.
—Bienvenido.
—... ¿Secretario Park?
Después de ver al secretario Park, que vestía como un eunuco, se hizo más
difícil mostrar una sonrisa. Por otro lado, después de cambiarse a un
hanbok, Taeyang apareció ante él tan enérgicamente que pronto comenzó
a reír por segunda vez.
Tenía un Daenggi en la parte superior de su cabello finamente trenzado y
se veía tan bonita, que fue una experiencia bastante satisfactoria para
Jooheon. Era incomparablemente mejor que esa corona de plástico.
—¡Papá, mira esto!
—¡Estás hermosa! Oh Dios mío. ¿Incluso prepararon la ropa de la
muñeca? ¡Me encanta!
La niña se rio de las palabras de su padre y luego, dio un par de vueltas
para él. La muñeca en sus brazos llevaba el mismo hanbok y los mismos
accesorios, por lo que era aún más tierno de presenciar. Sin embargo,
mientras estaban abrazados y Jooheon la estaba viendo de arriba para
abajo, hubo un sonido de tos en el pasillo y el movimiento de su abuelo,
levantando meticulosamente la cabeza. A diferencia de la expectativa de
que llevaría tal vez, una bata, utilizaba un hanbok de Durumagi junto con
un sombrero en la cabeza. Esto, por supuesto, acompañado de un bastón
con forma de dragón en una mano. Era difícil apartar la vista de esa cosa.
—Cada vez que te veo, tu rostro parece mejorar. ¿Comes bien, muchacho?
—Por supuesto. ¿Cómo ha estado el abuelo?
—No hay razón para que no esté bien.
Jooheon, que se levantó de inmediato, lo saludó extendiendo la mano
mientras que la niña se apresuraba a abrazarlo. Gritando:
—¡El abuelo es un rey!
—Ah, ¿Y tú no eres nuestra pequeña princesita? Vas a jugar con el abuelo
hoy, ¿no es cierto?
Taeyang, que todavía sostenía una muñeca de medio metro en sus brazos,
miró al anciano y asintió varias veces con la cabeza.
—¡El abuelo jugará a las muñecas con Taeyang el día de hoy!
—¿Um ? Entonces ¿no jugaremos Baduk...?
Una pregunta que no pudo completarse, se desvaneció de la arrugada boca
del anciano. Jooheon se aclaró la garganta sin motivo y ocultó la risa que
parecía poder estallar de su boca en cualquier momento. Lo mismo ocurrió
con su suegra, porque escuchó una pequeña tos por detrás.
—Dado que Taeyang lleva un hanbok hoy, ¿por qué no juegas a ser una
princesa coreana? ¿Te gustaría que tu abuelo fuera el príncipe de la
dinastía Ming?
—¿Um ? ¿Por qué no del mismo pueblo coreano?
—¡Porque la princesa se casa originalmente con un príncipe de otro país!
Lo elige el Bumar.
—¿Bumar?
—Bumar significa... Pues elige a alguien que pueda ser útil para el rey.
La voz del anciano y de la niña, hablando de historia, se fue alejando
lentamente... Al final, parecía que su idea del Baduk estaba desechada y
que habían decidido jugar a las muñecas en su habitación. Jooheon miró
hasta que la espalda del anciano, que sostenía a la niña, desapareció al
final del pasillo. Una escena que hizo que su corazón se sintiera cálido.
✤✤✤✤✤✤
Después de salir del hospital, Kang se dirigió directamente a la casa
principal... Y caminó hacia atrás cuando entró por la puerta. Esto se debía
principalmente a que le sorprendió la gente vestida con ropa que solo se
vería en dramas históricos.
No sabía si había algún evento en casa hoy, así que sacó su celular para
comprobar la fecha. Y solo después de reconocer que era un evento
preparado para Taeyang, dio un paso adelante con cara de seguridad.
—¿Por qué utilizan un hanbok?
—Estamos jugando, es para que la bebé se divierta. ¿Te gustaría ponerte
uno también?
—¿Taeyang está feliz?
Solo confiando en el rostro de su madre, que sonreía silenciosamente,
Kang asintió, diciendo que también se cambiaría, y miró a su alrededor en
busca de la persona que más quería ver en el mundo entero.
—¿Qué hay de Jooheon?
—Le dije que podía descansar un rato antes de cenar. Taeyang está
jugando en la biblioteca junto con su abuelo. Hablé con tu papá hace un
rato porque tuvo que salir un momento. Pero si la carretera no está
bloqueada, tardará unos 15 minutos en venir. Tu hermana también estaba
aquí, pero ahora tiene una reunión.
—Vendrá más tarde?
—Dijo que sí. Le prometió a Taeyang una pijamada.
—De acuerdo.
Después de responder, Kang se dirigió a su propia habitación. El cuarto
estaba oscuro a pesar de que el sol aún no se había puesto porque las
cortinas estaban cerradas para Jooheon, que se quedó dormido. Después
de cerrar la puerta con cuidado, se acercó a la cama y se sentó en el
colchón. Lentamente bajó la cabeza mientras miraba a su esposo, quien
solo emitía un sonido de respiración pausada y que, ya sea que estuviera
dormido o no, cuando sus labios tocaron su mejilla, frunció el ceño y
gruñó.
Kang levantó la mano y frotó suavemente las cejas de Jooheon, luego besó
sus labios brevemente.
— Um... ¿Kang?
—Shh... Duerme más.
—¿Hay uno más?
El hombre rio y besó una vez más su boca antes de que comenzara a
bostezar. Luego besó sobre sus ojos innumerables veces y dejó que
Jooheon murmurara, todavía con los párpados cerrados:
—... ¿Y Taeyang?
—Supongo que está jugando con el abuelo.
—... ¿Todavía? Todo el mundo está tan entusiasmado con la niña que
tengo miedo de que comience a pensar que es una verdadera princesa y ya
no quiera quitarse ese vestido. ¿Viste al secretario Park vestido de eunuco?
Parecía menos dormido que antes y mantuvo sus labios en una sonrisa
tenue por un tiempo, luego bostezó de nuevo.
—Solo dile que no exagere.
—Espera un minuto. Voy a cambiarme de ropa e iré de inmediato a ver al
abuelo. Duerme.
—Sí, estuve con ella en la exposición desde muy temprano y... Mis ojos se
siguen cerrando. Por favor, despiértame más tarde.
Estaba realmente cansado, y pronto hubo un pequeño ronquidito saliendo
de sus labios. Kang besó su largo cabello sobre su cabeza y luego se puso
de pie.
—Buenas noches, princesa.
—Sí.
Jooheon no dijo nada porque estaba medio dormido. Si lo hubiera
escuchado con atención, como en otras veces, habría arrojado una
almohada contra él. Kang se rio y luego se dirigió al closet. Miró su hanbok
de durumagi en la parte superior de la cómoda central, se la colocó
durante un buen rato y salió de la habitación, todavía jugando con sus
cordones y las cintas.
—... ¿Qué están haciendo?
Era un hombre con confianza en sus buenos modales, como lo había
criado su abuelo, pero se olvidó por completo de saludarlo al verlo
finalmente frente a él. El anciano, que utilizaba su sombrero y la correa de
ágata a la perfección, sostenía una muñeca en sus brazos que tenía el
mismo hanbok que la pequeña Taeyang-i.
—Lo diré de nuevo. ¿Qué están haciendo?
—Jugando con muñecas.
—¿Delante del tablero?
Frente al anciano que sostenía la muñeca, había un enorme tablero de Go
del que se jactaba con orgullo. Taeyang estaba sentada en el otro extremo
y en los brazos de Taeyang, junto con una piedra negra, había un muñeco
de ballena asesina que nunca había visto antes. Taeyang respondió a la
pregunta de Kang sin quitar la mirada del tablero. No podía permitirse
mirar a su padre en plena partida.
—El rey dragón solicitó matrimonio con la princesa y dijo que la princesa
debía ganar el Baduk para casarse con él.
Era curioso que el rey dragón fuera una orca.
—¿Por qué el abuelo no está jugando a las princesas normales?
—Bueno, ¿no es genial si la princesa juega también Go?
Cuando el anciano respondió, como si hiciera una pregunta natural, la
niña asintió como si estuviera de acuerdo. Kang perdió sus palabras por
un momento y miró hacia el tablero... Aunque comenzaron con doce piezas
de piedras negras, ya tenía menos de la mitad así que, en este punto,
estaba pensando que la princesa no se iba a casar con la pobre orca. De
todos modos, ambos parecían felices, por lo que Kang abandonó sus
palabras y se dio la vuelta.
La puerta se cerró silenciosamente para no perturbar el juego y comenzó a
retroceder en la misma dirección en la que había estado caminando.
Afortunadamente, ahora que estaban ocupados con el Baduk, podía tener
tiempo para volver con su “princesa”. Quien ya se había casado con él.
—Fin del Extra No. 2—
ESPECIAL: FELICES PARA SIEMPRE
Tenía una voz en su oído y una mano en su cabello.
Se había despertado lentamente y ahora se estaba frotando las cejas
contra aquellos dedos como si ya se hubiera acostumbrado a hacerlo así.
Era obvio de quien eran esas caricias, así que Jooheon también abrió los
ojos y murmuró:
—Buenos días. Te despertaste temprano...
—Está bien, cariño. Dormí lo necesario. Pero hay que levantarnos e ir a
desayunar.
En ambos párpados, un tacto suave, amable y cariñoso, comenzó a pegarle
alternativamente. Jooheon intentó con todas sus fuerzas abrir unos ojos
difíciles de levantar y enderezó un poco más un cuerpo que se sentía
inútil, porque sabía que Kang era el tipo de hombre que se aferraría a él
hasta lograr que se levantara. Era una pena que no pudiera dar otra
excusa cuando escuchó a Taeyang frente a él diciendo:
—¡Abrazo de princesa!
—Mi princesa hermosa. ¿Dormiste bien?
—¡Papá siempre se queda dormido!
Ante las palabras desiguales de Taeyang, Jooheon se rascó la mejilla con
una cara avergonzada. A diferencia de Jooheon, que tenía un nido de
pájaro en la cabeza y una pijama a rayas, Taeyang estaba lista para ir al
jardín de niños. El uniforme que llevaba estaba perfectamente planchado y
sus calcetines, con sus personajes favorito de Disney, estaban en unos
pequeños piececitos que parecía querer irse corriendo por allí. Finalmente,
tenía un lindo peinado trenzado y enrollado en forma de bola de masa en
ambos lados de su cabeza. Kang había estado cocinando y también se
había encargado de que Taeyang estuviera lista para irse mientras él
dormía. Incluso preparó Omurice, y les dibujó un corazón con salsa de
tomate justo en la cima. A la niña le había gustado tanto que, mientras
sostenía una cuchara de plástico, movía las caderas como si estuviera muy
feliz como para poderlo soportar.
—¡Es muy lindo! ¡No puedo comerlo!
—Taeyang es mucho más linda, así que cómetelo rápido. Es lo que hacen
los ganadores, y no quieres ser como el resto de tus compañeritos feos y
llorones, ¿verdad?
—¿Qué le estás diciendo a la niña?
Después de murmurar con voz temblorosa, Jooheon se fue a la mesa para
comenzar a romper audazmente el centro de su propio Omurice. Mezcló
bien los granos de arroz que había tomado con cuidado en su cuchara y
después, se lo metió en la boca para terminar tragándolo de un solo
bocado. Kang era originalmente un buen cocinero, pero después de
comenzar a hacerse cargo del desayuno y las comidas, sus habilidades
mejoraron increíblemente hasta volverse en esta maravilla. Hizo una salsa
de huevo y arroz frito que armonizaban perfectamente en la boca así que,
no fue nada extraño que Jooheon vaciara un cuenco mientras asentía con
la cabeza sin saberlo ante él delicioso sabor. Ni siquiera podía notar que
Kang le miraba comer, con una cara increíblemente cálida.
—Iré a trabajar, pero tú duerme un poco más en cuanto me vaya. No
tienes que apurarte.
—No, tengo que lavarme e ir a trabajar. Me he vuelto demasiado perezoso
estos días. Dormir tanto también es malo.
—Está bien, cariño. Además, si Yeo Joo-heon se vuelve perezoso, significa
que podemos pasar más tiempo juntos en la cama.
Kang inclinó la cabeza hacia él, diciendo que regresaría a tiempo y que
trataría de ser especialmente cuidadoso, se dieron besos en sus frentes y
mejillas y al final, durante 3 segundos únicamente, un beso muy ruidoso
cayó sobre sus labios.
Tan pronto como Kang se separó de Jooheon, Taeyang extendió los brazos
para poder alcanzar a su padre.
—¡Yo también! ¡Yo también quiero decirle “bye, bye” a papá!
—Sí, bebé. Ve con cuidado.
Estuvieron 3 segundos dándose besos en la frente, en las mejillas y sobre
la nariz. Y con cada beso corto en la misma secuencia, lograban convertir
esta rutina en un saludo familiar ya anteriormente conocido como:
“Volveré pronto”. Los pequeños mimos terminaron solo después de que
Jooheon le acomodara el cabello a Taeyang y luego le diera una pequeña
palmadita en el trasero.
Con un rostro de satisfacción, Taeyang salió de la puerta principal, siguió
a su padre y fue en dirección al automóvil.
—El Omurice de Heeju está sobre la mesa así que cuando se despierte, dile
que solo tiene que calentarlo.
—Oh sí. Gracias. Pero no tienes que encargarte de eso todo el tiempo. Con
hacerlo solamente para Taeyang es más que suficiente.
—Heeju es también mi hermana menor ahora.
Jooheon se rio, y Kang se rio también antes de aproximarse con toda la
intensión de tocarle el trasero. De hecho, se lo apretó con las dos manos.
—... ¿Qué haces?
—Tienes que hacer conmigo lo mismo que hiciste con la niña. De lo
contrario, no sería nada justo para mí.
Estaba hablando de la acción de darle una nalgadita a Taeyang hace un
momento. Algo tan absurdo que provocó que Jooheon le diera una
palmada en el trasero de una manera increíblemente fuerte y sonora, pero
que había hecho que Kang saliera de la casa con una cara de satisfacción
tan notable como la que había puesto Taeyang.
Incluso después de que se cerrara la puerta principal, Kang siguió riendo
así que Jooheon tuvo que quedarse quieto por un tiempo considerable
hasta hacer que sus mejillas dejaran de sentirse calientes. Mucha gente
decía que cuando se casaban, sus maridos pasaban entonces a convertirse
en algo parecido a sus “hijos mayores”, pero ¿esto no es demasiado?
Jooheon negó con la cabeza y se dirigió al baño. Pensando que no había
un hijo en el mundo que preparara el desayuno y luego pidiera nalgadas.
Jooheon tenía una ligera carita sonriente ante el pensamiento, pero tan
pronto como miró en dirección a la ducha, la sonrisa desapareció como si
hubiera sido una mentira.
—Este loco…
Creció de una manera pobre, así que siempre tenía que lavarse de la
cabeza a los pies con jabón para la ropa. Debido a ese hábito, incluso
ahora, si no se lavaba con jabón en polvo, no podía sentirse renovado por
lo que el baño de Jooheon estaba equipado con jabón en bolsitas y
toallitas. Siempre que entraba al baño, el jabón aparecía primero en su
campo de visión, quizá porque no iba bien con la bañera de mármol y el
grifo dorado. Pero hoy, el jabón era probablemente el más caro del
mercado. Kang lo hizo. Era natural porque un anillo con un diamante tan
grande como la uña de su pulgar estaba enterrado en el jabón. Y pétalos
de rosas rojas estaban esparcidos completamente alrededor. Por supuesto,
la frase escrita en la tarjeta colocada en ángulo decía: “Do you want to
marry me?”. Y aunque Jooheon vivió toda una vida sin el inglés, podía leer
esa oración y entenderla bajo cualquier circunstancia.
Frente a la terrible falta de armonía, Jooheon cerró y abrió los ojos. Ni
siquiera podía tocar el jabón porque tenía que sacar su teléfono celular.
La voz de Kang salió antes de que sonaran dos pitidos.
—Oh, Jooheon.
—Te dije que te detuvieras con los anillos.
—Oh, no. Me dijiste que no querías que los pusiera en la comida.
—No estaba diciendo que... Solo, ¿por qué estás haciendo esto? ¡Ya no hay
razón!
Decidieron celebrar su boda antes de fin de año porque sería mejor para
que su niña ingresara favorablemente a la escuela teniendo sus apellidos.
Tenían prisa por fijar una fecha y el tiempo había demostrado correr tan
deprisa que cuando se dieron cuenta, quedaba menos de un mes para la
ceremonia. Mientras tanto, Kang ya había hecho su propuesta. Como
deseaba hacerlo de manera adecuada y oficial, fue algo encantador en un
yate y varados en una isla extranjera. ¡Una propuesta increíblemente
perfecta! Y en ese momento, también recibió un anillo con un gran
diamante e incrustado todo en oro.
Sí, pensó que todo había terminado con eso, pero tan pronto como
regresaron a Corea, comenzaron a aparecer anillos en toda su comida.
Algo como una propuesta sin fin. Una vez, pensó que su tortilla tenía un
hongo porque el maíz que acompañaba al kimchi parecía tener una bola
blanca encima. Claro, resultó ser un anillo de diamantes. Luego fue en su
cereal, en su sopa y en su carne también, así que Jooheon se enojó
muchísimo. Dijo que sería un gran problema si ni siquiera podía comer lo
que le preparaba y si accidentalmente se lo tragaba, tenía suerte si no
llegaba a morir ahogado. ¿Y qué pasaría si Taeyang se lo comía? Entonces
Kang se disculpó por tener pensamientos tan absurdos y se detuvo,
haciéndole pensar que todo había terminado por fin. Pero evidentemente
ese no era el caso. Jooheon miró el jabón espumoso y se tocó la frente.
Este es un baño que solo utilizaban Kang y Jooheon, así que Taeyang no
tendría posibilidad de encontrarlo o tragarlo. Solo esa parte había estado
bien. Pero...
—¿Puedes dejar de dar anillos en primer lugar? ¿No han terminado ya
todas las propuestas? ¿Acaso cometí algún error o algo?
—¿Cuál sería el error? No es así. No has hecho nada malo.
—Entonces ¿por qué estás haciendo esto? ¿Sabes cuántos anillos tengo
ya? ¡Tengo los suficientes para ponerme dos en los diez dedos! ¿Quieres
que me los ponga también en los pies?
—Oh, entonces ¿debería aumentar el tamaño?
—Lee Kang, no estoy bromeando en este momento.
—...
—¿Por qué estás haciendo esto realmente? Tienes que decirme la verdad.
—No existe tal cosa como una razón. Solo quiero hacerlo. Además, cuando
esto de la propuesta terminó, ya no me quedó nada para decirte lo mucho
que te amo. Solamente estaba el aniversario. ¡Y es muy aburrido esperar!
El aniversario era, lógicamente, una vez al año. Por lo que Kang parecía
muy frustrado por eso.
—¿Entonces podemos celebrarlo cada 100 días?
—¿Qué?
—El aniversario. ¿100 días y luego otros 100 días y así? Sería una vez
cada 3 meses.
Como era de esperar, Jooheon no pudo responder y colgó el teléfono
después de hacer un gruñido impresionante. Levantó la cabeza, sostuvo el
jabón brillante que había estado dando vueltas por sus ojos y primero
decidió que iba a deshacerse de cada uno de los pétalos que estaban
esparcidos por el suelo. Más tarde y con muchísimo cuidado, sacó el anillo
que estaba clavado en el jabón... Ponerlo en cualquier parte y olvidarlo
sería un gran problema, así que era mejor llevar el anillo a la habitación y
pensar con más detalle sobre cuál sería su próximo movimiento. Además,
como ha estado muy cansado en estos días, la hora de ir a trabajar
continuaba postergándose tanto que no debería haber ningún tipo de
problema si se toma algunos “minutos extra”.
Jooheon lavó el jabón del anillo y lo limpió. El vestidor estaba adosado al
baño así que, cuando abrió la puerta solamente lo necesario, la caja de
accesorios que se encontraba en la parte superior de la vieja cómoda fue
visible incluso desde su dirección actual. Jooheon puso el anillo en la caja
de accesorios, ignorando la falta de espacio que ya había provocado ese...
Tonto hombre. Los anillos que se exprimieron, deslumbraron gracias a la
iluminación interior así que Jooheon, quien miró la figura en silencio, dejo
escapar un impresionante suspiro derrotado. Sabía bien que Kang lo
mimaba demasiado y, de alguna manera, era algo natural si consideraba
que se habían vuelto a encontrar después de mucho tiempo y tras
situaciones que habían hecho difícil dar la vuelta a la página. Además,
Kang continuaba sintiéndose culpable por lo que podía entender que el
estándar de “cariñitos” excedía al de los demás esposos. Sin embargo, a
veces se preocupaba de que fuera inestable. También de que estuviera
nervioso y de que estuviera haciendo esto por miedo a que se fuera.
Jooheon extendió la mano y tocó los anillos como si nunca los hubiera
sentido en su vida. Las joyas talladas eran frescas, pero duras, y en
momentos así deseaba que su corazón se endureciera justo igual. ¿Cuándo
dejará de procurarse tanto por Kang?
—¿Qué diablos intenta...? Si hubiera dicho solo “Vamos a casarnos” o
“Hagámoslo” hubiera estado bien igual. ¿Cuánto más cree que...?
Jooheon dejó de tocar el anillo ante un pensamiento repentino. Tal vez
podría detener esta propuesta interminable de una vez por todas.
✤✤✤✤✤✤
“Hoy, Heeju va a ir por la niña al colegio así que ven al café de inmediato”.
Recordando el mensaje que había recibido durante el día, Kang suspiró sin
su conocimiento.
Cuando entró al café con paso ligero, el personal le saludó como de
costumbre antes de que comenzara a ver ahora su reloj. A las 5:30 pm era
la hora en que los oficinistas salían siempre a comer, pero casi no había
nadie. La rutina de Jooheon era pasar por casa durante estos tiempos
vacíos, comer con Taeyang y finalmente regresar al café para cumplir con
su horario. Era rutina de Kang recoger a Jooheon a tiempo, así que...
—¿A dónde fue Jooheon?
—El jefe seguramente está en el segundo piso.
Cuando Kang se acercó al mostrador, el personal se puso rígido y
respondió en una única y rápida línea. Fue difícil familiarizarse con los
empleados de su esposo, tal vez porque la primera imagen que tenían de él
era la de un acosador loco con problemas de salud. Sin embargo, el
próximo mes adquiriría oficialmente el puesto de jefe y esposo por lo que
debería hacer algo para cambiarlo.
Kang fue directamente al segundo piso, con una sonrisa de negocios en la
cara. Se arregló la ropa y se detuvo frente a la puerta que se usaba como
oficina. Tocó el timbre sin dudarlo y esperó. Por supuesto que conocía la
contraseña de la cerradura de la puerta, pero aún le gustaba hacerlo así.
Sin embargo, no había ninguna señal dentro del cuarto. Fue cuando volvió
a presionar el timbre que las notificaciones de mensajes sonaron en su
bolsillo. Era un mensaje de Jooheon.
“Solo entra”.
Parecía demasiado ocupado para abrir la puerta. ¿Pasó algo así en el café
alguna vez? Mientras buscaba recuerdos dentro de su cabeza, Kang giró la
cerradura de la puerta con un movimiento torpe de su mano derecha y
después de abrir y casi empujar la madera, se congeló sin dar un solo
paso. Dentro de la oficina estaba oscuro. No estaba lo suficientemente
oscuro, pero era lo necesario como para hacer creer que era la última hora
de la noche. Había persianas en todas las ventanas y como para iluminar
la oscuridad, colocaron velas en medio de la oficina.
Jooheon se paró a un lado.
—...
—¿Puedes entrar rápido y cerrar la puerta?
El rostro de Jooheon estaba teñido de rojo así que, a pesar de que no podía
entender qué estaba pasando en esta situación, Kang siguió
constantemente las palabras de su esposo y entró por la puerta principal
antes de cerrar con un fuerte golpe. Cuando se quitó los zapatos y miró
hacia abajo, había pétalos de rosa esparcidos desde la puerta principal
hasta las velas.
—... ¿Estos no son mis pétalos?
—¡Porque no tuve tiempo de comprar flores! Muy bien, ven aquí rápido.
Después de eso, Jooheon extendió una mano hacia Kang. El hombre
parecía ser muy cuidadoso para no pisar los pétalos así que dio un paso a
la vez y, a medida que se acercaba más y más, el rostro rojo brillante de
Jooheon se hizo evidentemente más claro. Tenía el cabello bastante bien
arreglado y era la primera vez que veía que se ponía un traje nuevo. El
labio inferior lo tenía sujeto por sus dientes y sus pestañas no dejaban de
revolotear. Los ojos le brillaban con una luz diferente a la habitual,
iluminados con la vela parpadeante. Era una distancia que podría alcanzar
si extendiera la mano... Y tan pronto como lo pensó, levantó sus dedos
hacia Jooheon para acariciarle la mejilla.
Pero Jooheon fue más rápido que Kang.
Jooheon se arrodilló y empujó una caja roja entre sus manos para después
proceder a abrir la tapa. Era un reloj.
—Lee Kang, ¿quieres casarte conmigo?
—...
—...
—...
—¿...Fue demasiado?
—¡No! No, no es eso, estoy... Muy sorprendido. Wow.
—¿Entonces tu respuesta es...?
Un rostro joven se superpuso al rostro de Jooheon, mirándole con un
semblante ligeramente nervioso. Tenerlo de frente le hacía pensar en el
Jooheon de antes, un chico de 19 años que debió estar mucho más
nervioso de lo que estaba ahora. Debió ser muy difícil para él, debió estar
avergonzado. Tan pronto como recordó también el rostro que le había
dicho que tenían una hija, el interior de sus párpados se calentó como
fuego.
—Lee Kang, tú... ¿Estás llorando?
—No, no. Bueno... Es que me encanta, Jooheon. Gracias. Realmente estoy
muy agradecido por esto.
Jooheon dejó el reloj en el suelo y se levantó de un salto. Agarró la cara de
Kang con ambas manos y lo besó bajo los párpados húmedos. Sonrió... Los
ojos que estaban abiertos gradualmente se doblaron y se doblaron hasta
cerrarse y la boca abierta se convirtió en una forma de media luna,
curvándose hacia arriba. Una sonrisa impresionante se extendió sin
saberlo por la cara del hombre frente a él.
—Si hubiera sabido que te encantaría lo suficiente como para llorar, lo
habría hecho desde antes. No había entendido lo querías...
—¿De qué estás hablando?
—Tú también querías recibir una propuesta. ¿No es verdad? Así que, es mi
manera de demostrarte que te amo mucho también.
—... No quise decir eso.
—¿Eh?
Un momento de silencio fluyó entre las dos personas que se abrazaban con
fuerza.
—Entonces... ¿Por qué seguiste dándome un anillo?
—Porque ninguno te gustaba. Traté de hacerlo hasta que pudieras sentirte
cómodo con alguno.
—¿No lo usé? ¡Me los puse! No, ha sido varias veces que me he puesto
hasta 3 en una sola mano.
—Cuando vas a la cafetería, no te los pones...
—… Lee Kang, ¿cuál crees que es mi trabajo?
La mirada, cargada de cariño honesto, llegó hasta su cara. Jooheon era el
dueño de un gran café que siempre tenía muchos clientes. Cuando estaba
ocupado, preparaba el café y servía los postres así que, por supuesto, no
debería tener accesorios en sus manos para manipular nada de esto.
Kang volvió a poner los ojos en blanco hacia el otro lado.
—... Ni siquiera los utilizas el fin de semana.
—El café está más concurrido el fin de semana.
—Cuando condujimos juntos la semana pasada...
—Primero pasé por el café.
—Te lo quitas todo el tiempo.
Antes de que terminara de hablar, las cejas de Jooheon se pusieron todas
arrugadas.
—Kang, el anillo vale lo de una casa. ¿Estás diciendo que tengo que
llevarlo siempre?
—No es lo suficiente para una casa, aproximadamente es para... ¿Una
oficina?
A diferencia de Kang, que nació en una cuna de diamantes, Jooheon era
una persona que sufría por perder incluso una pieza por valor de 5.000
wones. Cuando Jooheon levantó los ojos con fiereza, Kang fingió que no
podía verlo y en silencio apoyó la cabeza en el hombro de Jooheon. Como
si un gato se acercara y se frotara la cabeza contra él. Entonces, Jooheon
lo abrazó y comenzó a acariciarlo. Kang envolvió sus brazos detrás de la
espalda de Jooheon y lo abrazó también para que no pudiera alejarse...
Mientras sentía la suave sensación de la chaqueta del traje con las yemas
de los dedos, levantó suavemente el dobladillo y se adentró para tocar
también su camisa.
—Lee Kang.
—¿Eh?
—¿Qué estás haciendo?
Sin darle una respuesta, volvió la cabeza y besó donde se conectaban sus
orejas y sus mejillas. Luego agarró suavemente la barbilla de Jooheon con
la otra mano y lo levantó para morderle ligeramente el labio superior y
luego el labio inferior también. El aliento que brotó de su boca fue tan
dulce que sintió como si su garganta se quemara. Kang rápidamente
invadió su interior y envolvió por completo su lengua.
—Espera, espera un segundo...
Jooheon giró la cabeza para evitarlo y golpeó ligeramente el pecho de Kang.
Luego dejó que le agarrara las manos y lo aproximó hasta que pegaron
nariz con nariz... Jooheon suspiró al ver que los ojos de Kang se
profundizaban gradualmente y se llenaban de calor.
—Espera… ¡Las velas! ¡Deberíamos apagar las velas primero!
Ante ese grito urgente, Kang dejó de moverse y volteó hacia la mesa.
Jooheon rápidamente se soltó de sus brazos y comenzó a apagar las velas
para no provocar un accidente.
—Tienes que hacerlo así, es mejor tener cuidado.
—...
Luego, Jooheon, quien miró a su esposo, se rascó la mejilla por un
momento y murmuró con una voz que pareció ser increíblemente chiquita:
—Y pues... Tengo un sofá aquí y, cuando lo abres, se convierte en una
cama. Ya sabes. Podemos...
Kang se detuvo un momento y luego, silenciosamente comenzó a apagar
las velas que también estaban detrás de los dos. Jooheon se rascó la
barbilla con una cara confundida, preguntándose si tal vez no lo había
oído, pero ¿no se acelera gradualmente la mano de Kang mientras las
apaga? En un instante, Kang, que apagó todo ante la mirada atenta de
Jooheon, se acercó a su nariz y se rio con ganas. De alguna manera, la
saliva se le fue sin su conocimiento y, debido a que el sonido de tragar fue
más fuerte de lo esperado, Jooheon se sonrojó. Kang besó la mejilla
caliente de Jooheon y murmuró, con sus labios tocándose:
—Usemos el sofá más tarde. Ahora estoy un poco desesperado.
Después, intentó abrazar la espalda de Jooheon así que lo levantó, lo puso
en el piso y subió su ropa hasta descubrirle el estómago... Jooheon recordó
sin pensarlo una escena que vio en el National Geographic Channel. Un
puma, que había trepado a un árbol para cazar un perezoso. Si es así,
¡¡¿eso lo convierte en el maldito perezoso?!! Cuando Kang se inclinó, una
sombra oscura cayó sobre su cara. Mordió ligeramente el lóbulo de la oreja
de Jooheon...
—Primero tengo que hacerme cargo de esto, mi amado señor Joo-heon Yeo.
—¿Sabes que a veces te escuchas como un pervertido? Porque lo haces.
—Soy un pervertido, te casaste con un pervertido.
Jooheon se rio y apretó profundamente los labios de Kang con los suyos.
Cuando soltó todos los botones de su camisa, sus manos lo tocaron tanto
que el calor le hizo dar un brinco.
✤✤✤✤✤✤
Cuando abrió los ojos, la habitación estaba increíblemente oscura.
Jooheon parpadeó un par de veces más, luego buscó a tientas y encontró
su teléfono celular. Comprobando la hora, descubrió que eran las 11:30
pm. Ni siquiera podía recordar cuándo se había quedado dormido.
En ese momento, alguien de repente le envolvió los brazos alrededor de la
cintura y lo abrazó. Evidentemente era Kang.
—Duerme más, mi amor Debes estar cansado.
—Ujum... ¿Y Taeyang?
—En la casa de mis padres. Le dije que pasaríamos por ella mañana por la
mañana.
Jooheon extendió la mano y acarició la cara de Kang, exhalando un
suspiro tan fuerte como lo había escuchado hacer a él. El tiempo pasó
rápidamente, y ahora iban a casarse dentro de un día. Ya no solo ante lo
civil. Ambos decidieron invitar solo a sus parientes cercanos y amigos
íntimos, pero había mucho que preparar igual. Tenían que revisar el
trabajo de remodelación de la casa de luna de miel porque iban a irse de
luna de miel larga, también había que ver las cosas para el café y la
compra de su nuevo departamento. La mayoría de sus problemas se
podían resolver utilizando mano de obra profesional con el poder del
dinero, pero todavía no había nada concreto. De hecho, en este momento
no parecía ni siquiera ser un buen momento para él. No había hecho nada
diferente, pero de alguna manera su resistencia disminuyó por completo y
a menudo se dormía como un pollo enfermo, en cualquier lugar. Incluso
hoy, cuando estaba cenando con Kang y Taeyang... Fue el último recuerdo
de hecho, escucharlos.
¿Cuándo se quedó dormido?
—¿Cuándo me dormí?
—Justo después de la cena. Estábamos viendo la televisión y tan pronto
como te sentaste en el sofá de la sala para acompañarnos, te quedaste
dormido. ¿Estás bien? ¿Tienes hambre?
—Oh, no te preocupes, estoy bien.
Quitó la mano de sobre la cara de Kang y se la puso completamente en su
propio rostro. Ahora no tenía hambre, pero era cierto que había tenido
bastante a últimas fechas. Afortunadamente, su apetito se mantenía al
margen de la comida que le daba Kang, por lo que no pasaba hambre
nunca. En los últimos meses, Kang había estado a cargo de la cocina así
que ahora lo estaba haciendo engordar.
A pesar de que todavía no tocaba fondo, después de analizarlo a detalle,
llegó el momento de pensar que debería hacerse un chequeo médico. Un
pensamiento inadvertido salió de su boca.
—Quiero una limonada.
—¿Limonada?
—Sí... De repente se me antojó.
No le gustaba mucho el sabor amargo, así que esto fue extraño. A Taeyang
le encantaban las bebidas ácidas, así que Kang las preparaba con
frecuencia. Jooheon rara vez probaba ese tipo de sabores tan amargos.
¿Cuándo fue la última vez que bebió limonada? Jooheon, que buscaba
recuerdos, tembló.
—¡Ah!
—¿Qué pasa, cariño? ¿Algo te dolió?
—No, no.
Kang se levantó de su asiento y encendió la lámpara de dormir junto a la
cama. La tenue luz anaranjada reveló el rostro de Kang, mirándole
ansiosamente.
—... No. Es que debo estar nervioso. Es mañana la boda.
—Va a ser una comida con mi familia. No tienes que estar nervioso.
Su gran mano cubrió suavemente su frente y luego barrió su cabeza.
Cuando Jooheon se rio tímidamente de su toque amoroso, Kang inclinó la
cabeza y le besó la punta de la nariz.
—Te daré limonada de inmediato, ¿está bien? La bebes y te duermes.
Debido a Taeyang, todo tipo de naranjas y limones verdes estaban metidos
en la alacena. Entre ellos, estaba el Lemon Cheong, que era el favorito de
Taeyang.
Jooheon se levantó mientras miraba todavía la parte superior de Kang,
saliendo de la cama y también de la habitación. Una luz se filtró por la
puerta que se abría porque aparentemente, la cocina se había quedado
iluminada todo este tiempo.
Cuando Jooheon, quien también salió de la pieza, pasó por el pasillo y
entró a la cocina, Kang ya había hecho toda la limonada y estaba poniendo
una pajita de metal en ella.
Jooheon tomó el vaso y se sentó a la mesa, Kang se sentó justo a su lado.
—También practiqué mientras te despertabas.
—¿Qué practicaste?
—Hacer mis votos matrimoniales...
Dado que se trata de una boda pequeña celebrada por la familia,
decidieron hacer tiempo para leer cartas. Kang y Jooheon se escribieron
cartas el uno al otro, y la familia escribiría cartas a la pareja. Fue esta
carta lo que más molestó a Jooheon de todos los procedimientos de
preparación. Es decir, no podía escribir una sola carta ni hacer nada con
solo un papel en blanco al frente. Había muchas cosas que quería decirle a
Kang y, de todos modos, le parecía raro hacerlo. Escribirle fue entonces,
una tarea increíblemente difícil de hacer. Más aún, porque al parecer Kang
había terminado muy rápido.
—Entonces léelo.
—Para mí amado Jooheon.
Jooheon abrió los ojos a la primera frase cursi que apareció sin tener
tiempo de preparación, aunque el contenido de la carta era sencillo.
Jooheon cerró los ojos lentamente mientras bebía y escuchaba. Hablaba
sobre la primera vez que se conocieron, lo lindo que le pareció, lo mucho
que quería ser importante para él y así, innumerables páginas pasaron
una y otra vez. Cada una más bonita que la anterior.
—Vivamos felices para siempre, mi amor. Juntos los tres.
Después de leer, la boca de Jooheon que todavía sostenía un popote, fue
besada brevemente un par de veces más. Cuando sus ojos se encontraron,
naturalmente se rio.
Las páginas de la vida por las que otros pueden pasar fácilmente, nunca
han sido fáciles para los dos. Hubo momentos en los que era doloroso y
momentos en que se ahogaban... Jooheon inclinó la cabeza y se apoyó en
el hombro de Kang. Cerró los ojos en silencio por la dulzura de la limonada
que salía de la pajita y también, por su beso.
Quizá, necesitaba revisar su carta un par de veces más antes de leerla
también.
—Fin del Especial—