Introducción
El énfasis del proyecto es la corriente arquitectónica regionalista, por lo tanto, se
analizaron dos libros: Regionalismo Arquitectónico; Recopilación de escritos sobre lugar,
identidad, modernidad y tradición de Vicente B. Canizaro, Estudios sobre Cultura
Tectónica de Kenneth Frampton. El propósito es determinar las características de
ubicación, forma, función y tecnología en base a este énfasis. Asimismo, se obtuvo las
siguientes …
Regionalismo
El regionalismo representa una profunda identidad nacional ya que interactúa con
las elites culturales, además de identificar las cualidades específicas de una región.
Incluso aplica las teorías de ciencias sociales en forma práctica fomentando una conexión
con el lugar y una solución a las necesidades locales. Asimismo, las experiencias locales
son bases del diseño arquitectónico. Además, es una resistencia a la variedad de formas
estructurales estandarizadas que debilitan la diferencia local. Sin embargo, establece
conexiones con las nuevas obras y elementos locales y regionales presentes (Canizaro,
2006).
Así pues, la doctrina del regionalismo, claramente, se basa en un modelo social
ideal que podría ser llamado modelo esencialista. De acuerdo con este modelo todas las
sociedades contienen un corazón, o esencia, que ha de ser descubierto y preservado.
Un aspecto de esta esencia reside en el valor consiente de la geografía, del clima, de la
materialidad, las costumbres y el aspecto vernácula de la región. Sin olvidar los
conocimientos de la arquitectura global, que lleva a desarrollar un aspecto propio de una
arquitectura regional (Badell, 2014).*
Por otro lado, los principios de una arquitectura regionalista se basan en la
geografía cultural o etnográfica, en la arquitectura vernácula y tectónica, en la atracción
simbólica y la iconografía local (Canizaro, 2006). Esto quiere decir, que el proyecto no
será un prototipo de modelo común que se puede situar en cualquier zona, sino que será
parte de la identidad de la región. En cuanto a los arquitectos exponentes de la
arquitectura regionalista se encuentran Luis Barragán, en México; Hassan Fathy, en
Egipto; y Alvar Aalto, en Finlandia y en los últimos años Glenn Murcutt, en Australia, a
quien se distinguió con el Premio Pritzker (2001). Estos arquitectos lograron definir un
lenguaje propio de su región.
Regionalismo crítico
El miedo a un acercamiento tan sobresimplificado que surgió a mediados del siglo
XIX, parece haber dejado atrás las más recientes teorías en torno al regionalismo.
Calificando el viejo término “regionalismo” con uno nuevo, “critico”, Kenneth Frampton
(1938) en el libro “Towards a Critical Regionalism” menciona que: “el regionalismo crítico
debe tomar los aspectos progresistas de la arquitectura moderna, agregando valores
relativos al contexto. Se debe valorar la topografía, el clima, la luz, las formas tectónicas
por encima de la escenografía y los sentidos del tacto por encima de lo solamente visual.”
El primer texto que hizo referencia a la idea de región relacionada a una específica
producción arquitectónica, y desde una perspectiva muy en sintonía con la propuesta de
Frampton décadas más tarde, fue el de Lewis Mumford, llamado “The South in
architecture”. Aun así, los escritos de Mumford denotan el empeño y la certeza con la cual
sostuvo sus posiciones.
…” El regionalismo sugiere una cura para muchas enfermedades actuales.
Enfocado en la región, agudizado para la mejora más definida de la vida, cada actividad,
cultural o práctica, servil o liberal, se vuelve necesaria e importante; divorciados de este
contexto, y dedicados a esquemas arcaicos o abstractos de salvación y felicidad, incluso
las mejores actividades parecen inútiles y sin sentido; y son fagocitadas y desvanecidas
en una vasta indefinición”. (Lewis Mumford)
Casi medio siglo después del escrito de Mumford, la dupla autoral de Alexander
Tzonis y Liliane Lefaivre, a quienes Frampton reconoce el término de regionalismo crítico,
publicaron un ensayo sobre la producción arquitectónica contemporánea de un país en
ese momento en vías de desarrollo como Grecia, “La cuadricula y la senda” (1981); en
este ensayo previenen contra la ambigüedad del reformismo regional, como este se ha
manifestado ocasionalmente desde el último cuarto del siglo XIX:
…”El regionalismo ha dominado la arquitectura en casi todos los países en algún
momento en los dos siglos y medio últimos. A modo de definición general, podemos decir
que defiende los rasgos arquitectónicos individuales y locales contra otros más
universales y abstractos. Además, empero, el regionalismo lleva la marca de la
ambigüedad. Por un lado, se le ha asociado con los movimientos de reforma y liberación;
(...) por el otro, ha demostrado ser una poderosa herramienta de represión y chovinismo...
Desde luego, el regionalismo critico tiene sus limitaciones. La revuelta del
movimiento populista -—una forma más desarrollada de regionalismo— ha sacado a la luz
esos puntos débiles. No puede surgir una nueva arquitectura sin una nueva clase de
relaciones entre diseñador y usuario, sin nuevas clases de programas. A pesar de estas
limitaciones críticas, el regionalismo es un puente sobre el que debe pasar toda
arquitectura humanística del futuro.
La estrategia fundamental del regionalismo critico consiste en reconciliar el
impacto de la civilización universal con elementos derivados indirectamente de las
peculiaridades de un lugar concreto. De lo dicho resulta claro que el regionalismo critico
depende del mantenimiento de un alto nivel de autoconciencia critica. Puede encontrar su
inspiración directriz en cosas tales como el alcance y la calidad de la luz local, o en una
tectónica derivada de un estilo estructural peculiar, o en la topografía de un
emplazamiento dado.
Crítica hacia el regionalismo
Aunque apoya el intento de regionalismo crítico de adaptar el diseño al clima local,
las condiciones del sitio y los materiales disponibles localmente, considerándolo una
mejora en relación con el estilo internacional del modernismo, el teórico de la arquitectura
Nikos Salingaros critica sus tendencias antirregionales y antitradicionales derivadas de la
Teoría Crítica. Nikos Salingaros afirma que "en la práctica, el regionalismo crítico perpetúa
deliberadamente los lenguajes de forma del modernismo. Sin embargo, entendemos que
el regionalismo tiene que proteger y reutilizar los lenguajes de formas tradicionales. El
verdadero regionalismo tiene que liberarse de cualquier lenguaje de forma global
impuesto por arriba, y de cualquier fuerza de uniformización y conformidad ".
Referencias teóricas
Los referentes teóricos representan un elemento fundamental para el inicio, el
desarrollo y la culminación del proyecto, debido a su función en lo que respecta a los
modelos explicativos, explícitos o no, que guían la investigación del proyecto. Se
analizaron tres arquitectos referentes a la corriente del regionalismo: los mexicanos
Antonio Attolini Lack y Mario Shjetnan, el arquitecto australiano Glenn Murcutt, y el
arquitecto Will Alsop de carácter lúdico. Dichos arquitectos, juegan un papel central en la
construcción del proyecto y de investigación, como insumo para la interpretación de las
fuentes y el trabajo en general, y para el momento propiamente interpretativo de los
hallazgos.
Antonio Attolini (arquitectura regionalista)
Attolini desarrolló su arquitectura de estilo regionalista bajo la influencia de
Barragán y como respuesta de la arquitectura mexicana en contra de los principios
impersonales del estilo internacional.
Attolini, realiza juegos interceptando ejes con distintos ángulos o volúmenes prismáticos
con volúmenes cilíndricos, retoma de Barragán el flujo y la fusión del espacio exterior con
el interior, así como la habilidad para crear atmósferas y ambientes que se van
transformando en el transcurso del día.
El vocabulario arquitectónico de Antonio Attolini Lack está compuesto, igual que el de
Barragán por elementos como luz, color y agua. Los colores utilizados son principalmente
cuatro: blanco, azul-violeta, ocre y terracota; generalmente el blanco es utilizado en
interiores y los otro tres en exteriores; para él la relación entre el interior y el exterior es
muy importante, por lo que abre vanos en puntos específicos permitiendo que el espacio
exterior fluya en el interior. Utiliza el agua en forma de fuentes y estanques, ya que para el
agua es el vino de la arquitectura. No suponen un discurso ante el cual el espectador
deba plegarse, sino un diálogo; establecen un espacio para el pensamiento, la reflexión o
la meditación.
El arquitecto, a pesar de ser admirado por los entusiastas de la arquitectura regionalista,
siempre fue comparado con otros influyentes de la corriente, que conlleva a criticas
constantes sobre su trabajo y como éste inició su auge bajo la influencia de Barragán.
Sin embargo, Attolini es uno de los principales influyentes de la corriente regionalista en
México, siendo uno de los más interesantes en la evolución de este lenguaje
arquitectónico del siglo XX mexicano. Por lo que, de la arquitectura de Antonio Attolini, se
retoman los espacios que permiten a las sensaciones profundas del ser humano conducir
al establecimiento de atmósferas sensoriales, como aspecto fundamental en el diseño de
la experiencia arquitectónica del proyecto, para fomentar un espacio más recreativo a la
comunidad. Algunos elementos que conducen a este establecimiento sensorial que
retomaremos del arquitecto son: el uso de las dobles alturas, de tragaluces y el
planteamiento estratégico de la entrada de luz a espacios interiores, con el fin de crear
relación con el exterior e interior y fomentar un contexto seguro para la comunidad.
Glenn Murcutt (arquitectura regionalista)
Glenn Murcutt, un arquitecto australiano ganador del premio Pritzker 2002, ha
mostrado su gran comprensión de la vida basada en un modelo de regionalista
australiana. Demuestra las infinitas posibilidades de variación de diseño utilizando nuevas
estrategias ambientales; sin embargo, muestra una notable sensibilidad para la creación
de lugares mediante el uso de estos sistemas de una manera que visualmente y
funcionalmente representan una región específica. Según las teorías de Frampton, este
tipo de arquitectura regional es la solución a la mercantilización global y la auto
indulgencia que representa el este movimiento:
"Su precepto cultural sobresaliente es la creación de un lugar; el modelo general
que se empleará en todo desarrollo futuro es el enclave, es decir, el fragmento acotado
contra el cual la incesante inundación de un consumismo sin lugar, alienante, se
encontrará momentáneamente controlado." (Frampton, 482) Romper todos los lazos con
doctrinas arquitectónicas rígidas, y en su lugar centrarse en la comunicación cultural y las
sensibilidades ambientales regionales ha demostrado ser una fórmula exitosa para
Murcutt.
La articulación de Marcutt de la idea de regionalismo crítico se ve reforzada por la
importancia del lugar como fuente de contenido. Su lema, "tocar la tierra ligeramente', lo
convence de diseñar sus obras con ciertas metodologías a su enfoque de diseño para
encajar en las características del paisaje australiano, tales como: estudiar las diversas
condiciones del sitio, como la dirección del viento, movimiento, temperatura, vegetación y
entorno luminoso; la forma de los edificios debe ser estrecha y larga para permitir una
buena ventilación transversal; voladizos profundos; económico y multifuncional; levante
los edificios del suelo, tocando la tierra ligeramente; influencia de los estilos tradicionales;
y materiales como el vidrio, la piedra, la madera y el acero se incluyen a menudo en sus
obras.
Aunque los edificios de Glenn Murcutt son únicos, cabe mencionar también, que el
hecho de construir mayoritariamente viviendas exentas y en parajes de una belleza
intrínseca extraordinaria obliga a realizar un tipo de arquitectura distinta a la que se
realizaría en entornos urbanos. De hecho, una de las críticas más recurrentes en
referencia a la arquitectura de Murcutt es, de hecho, que esta arquitectura no tiene cabida
en un entorno urbano y que él se distancia de esta problemática sin aportar nada nuevo
fuera del entorno rural.
El interés de este arquitecto para el proyecto es la correspondencia de sus obras a
su entorno. Su lema -toca la tierra a la ligera-, nos convence a retomar sus pautas de
diseño, tales como: la influencia de los estilos tradicionales de la comunidad, estrategias
bioclimáticas, edificios estrechos y encajar en el contexto, con el fin de tomar las
características del paisaje de Vista Hermosa, y solidificar la relación íntima entre el
entorno construido y natural. Se aspira a explotar plenamente las cualidades regionales
que menciona el arquitecto, en donde todos los sentidos deben incorporarse en la
experiencia del edificio que pertenece a un lugar específico, tal es el caso: Vista Hermosa.
Mario Schjetnan
Mario Schjetnan es una de las figuras más emblemáticas de la arquitectura
paisajista latinoamericana. Surge de la generación de finales del siglo XX de arquitectos,
paisajistas y urbanistas que se vuelven conscientes de la gravedad ambiental del
desarrollo urbano y sus consecuencias sobre la vida en el planeta y sus habitantes.
El diseño de las ciudades está deshumanizado. En México, como en otros países,
dar prioridad a los edificios y a los autos deja de lado la integración de los espacios con el
arte, la naturaleza y las personas. Ha dejado de verse a la ciudad como objeto de cultura
(Schjetnan 2012). Siendo así, el mismo arquitecto, fundamenta su labor en la premisa de
que el diseño ambiental, tanto rural como urbano, debe ser transformado a través de un
proceso creativo que debe involucrar al cliente y al usuario final y que al mismo tiempo
debe establecer un balance con la naturaleza y tomar en cuenta la cultura loca, el clima y
el entorno.
Ahora bien, en la intervención de la 2da sección del parque plan maestro para la
rehabilitación del Bosque de Chapultepec, bajo la dirección del arquitecto Schjetnan, ha
tenido un juicio en el aspecto del mantenimiento. La falta de este, y el abandono en la
segunda sección de Chapultepec es evidente en todas sus áreas. Y aunque esto está
relacionado con la política, es importante destacar que, cualquier espacio abierto debe
tener implícita su capacidad de sobrevivir.
Sin embargo, son interesantes los aspectos que intervienen en el desarrollo
urbano que el arquitecto Schjetnan abarca en su libro “Principios de diseño urbano
ambiental”, en el cuál, previo un análisis se retoman algunos de sus principios que
fundamentan la toma de decisiones en el proceso de diseño basados, como bien dice
Schjetnan, en los valores humanos, postulando al habitante y a la comunidad objetivo
como el principio y el fin del diseño del proyecto. Algunos de los criterios que maneja el
arquitecto que más despertó interés para el proyecto son: el manejo adecuado y
estratégico del clima y vegetación, que respondan fielmente a las condiciones de Vista
Hermosa, siendo el principio y el final del ecosistema mismo; la cultura y tradición,
elementos que ha conjuntado el arquitecto para la construcción de parques, plazas y otros
entornos urbanos; los espacios abiertos, fundiendo la arquitectura y el paisaje,
constituyéndose lugares propios para el juego y desarrollo de la comunidad.
Will Alsop (arquitectura lúdica)
Los proyectos del inglés Will Alsop toman en cuenta a la sociedad y al
medioambiente, sus propuestas son una arquitectura menos estricta, menos
metodológica, más humana, basándose en lo lúdico, su argumento principal para crear su
arquitectura vitalista y creativa. Alsop mezcla una buena dosis de creatividad en sus
edificios dotándolos de elementos muchas veces inauditos, propios de un lenguaje lúdico,
con el objetivo de crear espacios de trabajo y de vida. Así, lo lúdico penetra en cada
sector del trabajo constituyendo el principio rector de su actividad que aspira a liberar la
arquitectura del enfoque que la confina dentro del dominio exclusivo de los arquitectos
profesionales.
Will Alsop es un arquitecto singular, autor de edificios radicales, sin embargo, sus
edificios no son del gusto de todos. El arquitecto es cuestionado por la baja calidad en sus
obras al punto de llegar a ser muy fantasiosas, y por producir incomodidad en los usuarios
por la saturación del color y formas orgánicas.
Sin embargo, el arquitecto Alsop, comparte ideologías creativas que fundamentan
el complemento lúdico que aspira el proyecto centro integral y recreativo. Se retoma, la
necesidad que expresa el arquitecto de que el color debe estar manifestado en su
totalidad en el edifico, vestirlo de colores fuertes y puros para lograr una arquitectura más
alegre, dotando de vida cromática a la comunidad de Vista Hermosa.
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