¿Cómo salvas a tu hijo de esta conducta cuando no tienes control de lo que
el otro diga de ti?
1. Sé constante en tu amor y tu conducta. Ver el ejemplo tiene mayor impacto
que lo que el niño pueda escuchar.
2. Facilita la comunicación con tu hijo para que te cuente sus dudas, sus
miedos y lo que le ocurra, y tengas la oportunidad de disipar sus dudas.
3. No le hables mal tú de tu ex cónyuge. No le crees conflictos de lealtad.
Permítele conocer a su padre o madre por sí mismo. Los niños son
inocentes, pero no tontos. Son muy perceptivos y se van dando cuenta de
quién es quién.
4. Mantente pendiente de las interacciones de la otra parte con tu hijo, y los
comentarios de tu hijo. Si es muy pequeño, observa sus inquietudes y
ansiedades.
5. Si notas cambios en su conducta, con tu familia o contigo, intenta conversar
con la otra parte. Si te lo niega e insiste en sus acciones, considera manejar
la frecuencia de las visitas paterno-filiales y su dinámica.
6. Lleva a tu hijo a evaluar por un profesional de la conducta especialista en
niños.
7. Maneja la ira que te cause cualquier campaña de descrédito. Tus objetivos
tienen que ser la salud mental de tu hijo, tu mejor relación con él y una vida
feliz y balanceada en tu hogar.