Energías Renovables II
M.C. Luis A. Salazar
Sesión 6
Producción a partir de métodos fermentativos
La fermentación oscura consiste en la obtención de
biohidrógeno a partir de residuos orgánicos, en ausencia de
luz, y por la acción combinada de un consorcio de bacterias
anaeróbias.
La fermentación oscura es una tecnología basada en la
recuperación del hidrógeno que se genera durante las
primeras etapas de la digestión anaerobia, evitando que
sea consumido para las bacterias metanogénicas.
El proceso de la digestión anaerobia se compone de 4 etapas diferenciadas:
1) Desintegración e hidrólisis,
2) Acidogénesis
3) Acetogénesis
4) Metanogénesis
durante las cuales la materia orgánica va transformándose en distintos
compuestos intermedios hasta convertirse en biogás (metano y dióxido de
carbono).
El proceso posee una microbiología compleja, en la que intervienen distintas
poblaciones microbianas con una relación simbiótica entre ellas.
Algunas grupos de bacterias fermentadoras tienen la capacidad de producir
hidrógeno a partir de azúcares simples por medio de tres rutas:
1° Método: Fermentación butanodiolica:
Se requiere de los géneros: Serratia, Enterobacter y Bacillus.
Produce: Butanodiol, etanol e hidrógeno.
2° Método: Fermentación ácido-mixta:
Se requiere de los géneros: Escherichia, Salmonel, Shigella, Proteus, Yersina,
Photobacterium y Vibrio.
Produce: Variedad de ácido (acético, láctico, fórmico, etc.), etanol e
hidrógeno.
3° Método: Fermentación butírica:
Se requiere de los géneros: Clostridium y Sarcina
Produce: Un elevado rendimiento de hidrógeno junto con ácido butírico,
acétaico y dióxido de carbono.
Digestión anaerobia
La digestión anaerobia tradicional se desarrolla en “digestores” donde
en un mismo espacio físico se lleva a cabo todo el proceso biológico
descrito anteriormente, incluyendo las cuatro etapas, con tiempos de
retención hidráulicos variable en función de la tipología de sustrato que
se alimenta a los digestores, así como de otros factores como la
temperatura, velocidad de carga orgánica, etc.
Es un proceso multietapa en el cual los residuos de una serie de
organismos sirven de alimentación a otros. Tiene lugar en ambientes
anaeróbicos, normalmente en digestores, en presencia de poblaciones
de bacterias.
La digestión anaeróbica consiste en tres procesos básicos:
1. La celulosa es rota por enzimas para formar compuestos
orgánicos solubles.
2. Los compuestos orgánicos solubles se convierten en H2, CO2
y acetatos a través de bacterias productoras de ácido.
3. El CH4 se genera a partir de estas substancias que provienen
de bacterias productoras de metano.
Digestión anaerobia de doble etapa
La digestión anaerobia en doble etapa, consiste en separar, de manera física,
las etapas microbiológicas: en un primer digestor, el digestor hidrolítico, se
llevarían a cabo las dos primeras etapas, la hidrólisis y la acidogénesis de la
materia orgánica, y en el segundo digestor, digestor metanogénico,
alimentado con el efluente del digestor hidrolítico, tendría lugar principalmente,
las otras dos etapas, la acetogénesis y la metanogénesis.
Dependiendo de las condiciones de operación concretas que se apliquen en el
primer digestor (hidrolítico) como pH, tiempos de retención hidráulico,
temperatura, etc., se conseguirá optimizar la producción del biohidrógeno a
partir de los residuos orgánicos, teniendo lugar la fermentación oscura.
¿Cuáles son los beneficios de este proceso?
Los beneficios principales que esta tecnología podría
presentar respecto a otras tecnologías es:
• Incremento en la estabilización de la materia orgánica y
reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.
• Incremento de la producción de energía renovable,
aumentando su competitividad en el mercado respecto a otras
tecnologías.
Con este proceso en dos etapas, se obtienen dos
fuentes de energía renovable: el hidrógeno y el metano.
Debido a que el poder calorífico del hidrógeno es 2,6
veces superior al del metano, la energía total obtenida
de la combustión de ambos gases siempre es superior a
la obtenida de la digestión anaerobia llevada sola en un
solo paso, y en la que el hidrógeno termina
transformándose en metano.
Bibliografía recomendada
1. Suárez Alcántara, Karina. (2008). Un poco de todo sobre el
Hidrógeno. México. Academia Mexicana de Ciencias.
2. Fernández, A. y Cano, U. (2014). El hidrógeno: el cambio a una
economía sustentable. Revista de divulgación científico-
tecnológica del Gobierno del Estado de Morelos.
3. González Velasco, J. (2009). Energías Renovables. Barcelona,
España: Reverté.
4. Camps M., Marcos F., (2008) “Los biocombustibles” colección
energías renovables 2ª ed. Ciencias y técnicas. Barcelona esp.