MEDITACIÓN GUIADA
Antes de empezar busca un sitio tranquilo para hacer tu práctica.
Puedes poner una música tranquila que te acompañe o simplemente seguir con la mente el
recorrido que haremos.
Túmbate boca arriba con ojos cerrados, y visualiza la sala donde te encuentras, siente el espacio,
visualiza paredes y techo y toma conciencia también del suelo, de cómo te sostiene y de cómo te
vas relajando sobre él.
Ahora lleva la atención a tus piernas. Observa la postura en la que se encuentran e intenta buscar
cualquier sensación que puedas sentir en ellas: temperatura, hormigueo… Toma aire y al espirar
relaja completamente tus piernas.
Ahora centra la atención en los brazos y repite el mismo proceso. Observa la postura de los brazos,
observa si notas algún tipo de sensación. Inspira y al exhalar relaja completamente tus brazos.
Ahora lleva la atención a la espalda, observa cómo hay zonas que se funden con el suelo y otras
no, intenta distinguir entre unas y otras. Y sus sensaciones. Inspira y al sacar el aire, suelta la
espalda, relájala al completo.
Observa el tronco ahora, abdomen y pecho. Observa la sensación de la ropa, el peso en tu cuerpo
o cómo el abdomen se hincha y deshincha en cada respiración. Igual que anteriormente inspira y
al soltar relaja esa zona al completo.
Por último toma conciencia de tu cuello y de tu cara. Observa si hay tensión en tus labios, en tus
ojos y por último elimina cualquier tensión de tu frente. Inspira y al exhalar relaja completamente
tu cara.
Observa ahora el conjunto completo de cuerpo, observa su forma, siente su peso e intenta tomar
consciencia del volumen que ocupas en el espacio.
Mueve lentamente tus manos y tus pies, tus piernas y brazos. Empieza a estirarte y a
desperezarte. Masajea un poco la cara, estira bien todo el cuerpo, destensa. Elimina todas las
tensiones. Toma aire y con los pulmones bien llenos reteniendo el aire, estira todo el cuerpo,
cuenta hasta cinco, suelta de golpe el aire y relaja.
Repítelo tres veces más. Relaja el cuerpo y respira de manera natural, pon la atención en la
respiración. Permanece unos minutos más en este punto.
Observa cómo te sientes, cómo sientes el cuerpo, cómo sientes tu mente. Poco a poco ve saliendo
de la relajación y siéntate antes de ponerte de pie.