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Formación y Características del Suelo

El documento aborda la formación del suelo, su fertilidad y conservación, dirigido al personal de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia. Se describen las etapas de meteorización y los factores que influyen en la formación del suelo, incluyendo el material parental, clima, organismos, relieve y tiempo. Además, se analizan los tipos de rocas ígneas y su relación con las características físicas y químicas de los suelos en la zona cafetera.
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Formación y Características del Suelo

El documento aborda la formación del suelo, su fertilidad y conservación, dirigido al personal de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia. Se describen las etapas de meteorización y los factores que influyen en la formación del suelo, incluyendo el material parental, clima, organismos, relieve y tiempo. Además, se analizan los tipos de rocas ígneas y su relación con las características físicas y químicas de los suelos en la zona cafetera.
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aula virtual

cafetera

El suelo:
formación,
for fertilidad
y conservación
aula virtual
cafetera

Los contenidos de estos cursos están dirigidos al personal


de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia.

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de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia.

MÓDULO 1
La formación del suelo
El suelo: formación, fertilidad y conservación
Objetivo

Al finalizar esta lección el estudiante estará en capacidad de definir el término suelo y describir de manera
general, las etapas de meteorización y sus efectos en la formación del suelo. Esto le permitirá comprender cómo
un material rocoso consolidado, improductivo, es transformado en material no consolidado, productivo, con
características y propiedades totalmente diferentes a su material de origen.

Los principales constituyentes de un sistema de producción agrícola son la Planta, el Suelo y el Clima. El
manejo adecuado de estos factores es vital para la producción de los alimentos y las materias primas de origen
vegetal (fibras y madera principalmente), y para la protección del medio ambiente.

El suelo (del latín solum= piso) es un cuerpo natural no consolidado, compuesto de sólidos (minerales y materia
orgánica), líquidos y gases, que cubre la superficie sólida de la Tierra. Se caracteriza por tener capas con
propiedades particulares diferentes a las del material a partir del cual se ha originado, denominadas horizontes.
Es el soporte físico natural para las plantas a las cuales proporciona agua y elementos nutritivos,
principalmente.

El suelo es fundamental para la vida en nuestro planeta; su calidad determina el tipo de vegetación y las
características de los ecosistemas.

La formación del suelo o pedogénesis

El suelo se forma a partir de las rocas situadas en la superficie terrestre, las cuales con el tiempo y bajo la
acción de la meteorización, se desintegran y se alteran por la acción de agentes naturales físicos, químicos y
biológicos.

En general, este proceso se lleva a cabo mediante las siguientes etapas de meteorización:

1. El lecho rocoso se descompone en roca madre bajo la acción de cambios drásticos de temperatura y presión,
ciclos de hielo-deshielo y otras fuerzas del entorno, generando partículas de menor tamaño.

2. Los organismos contribuyen a la desintegración y alteración del material rocoso, aportando materia orgánica
tras su muerte.

3. Los horizontes se forman a medida que el suelo se desarrolla. El horizonte A, próximo a la superficie suele
ser rico en materia orgánica. El horizonte C contiene más minerales y mantiene la semejanza con la roca madre.
En esta etapa, el suelo aún sin alcanzar un completo desarrollo genético, es capaz de sostener una cobertura
densa de vegetación, que contribuirá, con sus aportes orgánicos y la acción de sus raíces, en una mayor
diferenciación del suelo.

4. Como resultado final del proceso evolutivo del suelo, éste expresa su máximo desarrollo con la formación del
horizonte B, ya sea por la acumulación de productos transportados desde el horizonte A u originado a partir de
la meteorización de los materiales en el mismo horizonte.
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Los contenidos de este curso están dirigidos al Personal Técnico del Servicio de Extensión de la Federación Nacional de
Cafeteros, Investigadores de Cenicafé y Docentes de la Fundación Manuel Mejía. Ninguna parte de este documento puede ser
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intelectual de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia.
Objetivo:

Al finalizar esta lección el estudiante estará en capacidad de describir los factores de formación, definir el
material parental, familiarizarse con los principales minerales primarios así como conocer el origen de los tipos
de rocas mediante el estudio de los procesos de su formación e interrelaciones, lo que le permitirá explicar la
ocurrencia de diversos materiales geológicos y cómo éstos pueden influir sobre las características físicas y
químicas de los suelos heredados en su área de trabajo.

Los factores que controlan la dinámica de los procesos pedogenéticos se conocen como Factores de la
Formación y se refieren a los “agentes, fuerzas o condiciones que influyen, han influído o pueden influir sobre
el material del suelo con la potencialidad de cambiarlo”.

El suelo es, por tanto, el resultado de la acción conjunta de los factores de formación, expresado mediante la
función de Jenny:

La acción de cada uno de ellos en la formación del suelo y sus efectos sobre las características de este último,
puede describirse, brevemente, en los siguientes términos:
• Material parental: Considerado como factor pasivo, imprime en las primeras etapas de evolución del suelo,
rasgos característicos tanto en sus propiedades físicas (color, textura, estabilidad estructural, mineralogía,
profundidad ) como en las químicas (pH, cationes de cambio, intercambio iónico y fertilidad potencial).

• Clima: Constituye uno de los factores ambientales más activos en cuanto a la evolución del suelo. Influye en
los contenidos de M.O. y N total, formación de arcillas, desarrollo de color, relaciones de pH, potencial de óxido-
reducción y actividad microbiológica.

• Organismos: Considerado como un factor activo, su actuación sobre el suelo involucra acciones muy
diversas: translocación mecánica de compuestos, transformación, producción y síntesis de substancias,
organización estructural y producción y consumo de nutrientes.

• Relieve: Considerado como un factor activo, su acción incluye procesos asociados con el transporte de
materiales sobre y dentro del suelo, comportamiento del agua sobre y a través del suelo, concentración de sales
solubles, color y espesor del solum.

• Tiempo: Cronológicamente su intervención en la evolución del suelo, es “relativa” ya que su acción va a


depender de la ocurrencia e intensidad de los otros factores ya enunciados. Así mismo, la formación del suelo,
está condicionada al tipo de materiales parentales, su constitución, facilidad de alteración y su grado de
consolidación.

Material parental

Es la roca madre de la cual se origina el suelo. Las rocas son asociaciones de minerales primarios que
componen la fase sólida del planeta.

En la siguiente Tabla, se relacionan los once principales minerales primarios con sus principales representantes,
así como los elementos en forma iónica que aporta al suelo y el tipo de partícula mineral predominante, como
producto de la meteorización de los minerales primarios en mención.

Como se aprecia en esta Tabla, la composición mineralógica de la roca, guarda una estrecha relación con la
fertilidad natural y la textura del suelo; en rocas con presencia abundante de cuarzo y feldespatos (granito,
cuarzodiorita), los suelos presentan altos contenidos de potasio y texturas arenosas y, en aquellas rocas con
predominio de plagioclasas, micas y olivino (basalto, andesitas, diabasa), el suelo se caracteriza por mostrar
altos contenidos de Ca, Mg, Fe y Mn, con texturas arcillosas.

En la composición mineralógica de una roca, puede ocurrir que un mineral predomine sobre los restantes; en
este caso, el nombre de la roca se forma con el nombre de la misma más el del mineral o minerales dominantes
que la componen. Por ejemplo: granito biotítico, esquisto clorito-actinolítico, esquisto talcoso-biotítico, gneis
feldespático.

De acuerdo con su origen, las rocas se clasifican en tres grupos: Ígneas , Sedimentarias y Metamórficas. . Su
formación, puede explicarse mediante el ciclo representado en la siguiente Figura, donde se enseña la génesis
y las interrelaciones entre las mismas.

El ciclo inicia con la presencia del magma, donde están presentes los elementos (Al3+, Si4+, O2 , Fe3+, Ca2+,
Mg2+, Na+, K+), que luego, a través de un proceso de cristalización, dará origen a los diferentes minerales que
harán parte fundamental de las rocas Ígneas. Éstas, pueden ser sometidas a dos procesos fundamentales:

• Erosión. Su acción resulta en la formación de depósitos de sedimentos, los cuales a través de procesos de
litificación, se transforman en rocas sedimentarias. Éstos materiales, se ven sometidos a procesos erosivos y de
metamorfismo.

• Metamorfismo. Debido a las altas presiones y/o temperaturas, los materiales preexistentes se transforman en
rocas Metamórficas, las cuales pueden sufrir procesos de erosión, con la consiguiente formación de
sedimentos.

Finalmente, todas las rocas pueden ser sometidas a procesos que las llevan nuevamente a fundirse a grandes
profundidades y a retornar al estado de magma.

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intelectual de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia.
Objetivo:

Al finalizar esta lección el estudiante estará en capacidad de identificar los tipos de rocas ígneas intrusivas por
inspección directa de acuerdo con la textura de la roca, lo que le permitirá conocer la ocurrencia y distribución
geográfica de estos materiales en su área de trabajo así como inferir sobre las características físicas y químicas
de los suelos heredados.

Las rocas ígneas se forman por el enfriamiento y solidificación del magma y, de acuerdo con la posición donde
ocurre su formación, éstas se clasifican en intrusivas, abisales o plutónicas; hipoabisales o intermedias y
extrusivas, efusivas o volcánicas.

Las rocas ígneas se pueden clasificar también de acuerdo a su contenido en sílice, SiO2, como se puede
observar en la siguiente tabla, donde se presenta, igualmente, la clasificación de algunas rocas representativas
de la zona cafetera colombiana.

Al variar el contenido en SiO2 , varía también la composición mineralógica así como la participación de los otros
elementos en su composición química. El contenido de SiO2 decrece de izquierda a derecha, del 70% en las
rocas ácidas al 48% en las rocas básicas. El K+ disminuye en la misma secuencia y los contenidos en Ca+2,
Mg+2 , Al 3+ , Fe3+ y P aumentan.

Las rocas ígneas, dependiendo de su sitio de formación y su distancia con relación al foco magmático, reciben
diferentes nombres tales como intrusivas o abisales, hipoabisales o intermedias y extrusivas o volcánicas. Esta
equivalencia establece, que a partir de un mismo magma, se originan varias rocas diferentes en textura, pero
iguales en su composición mineralógica y, por ende, en su composición química.

Por ejemplo, el granito y la riolita, son rocas equivalentes, presentan una composición mineralógica similar, es
decir son ácidas, pero difieren en su textura; mientras el granito es de textura gruesa, la riolita es de textura fina.
La misma interpretación se aplica para las otras rocas.
Rocas intrusivas, plutónicas o abisales

Se forman a grandes profundidades, donde las temperaturas son altas y el enfriamiento ocurre de manera lenta,
originándose así rocas con cristales grandes, bien definidos y con una textura granular relativamente gruesa.

Presentan minerales claros (félsicos) en abundancia, con inclusiones (menores de 15%) de minerales oscuros
(máficos). En la composición mineralógica predominan el cuarzo, la ortoclasa y la plagioclasa, aunque pueden
tener piroxenos, anfíboles y biotita.

La cuarzodiorita, roca ígnea intrusiva, de carácter ácida, de textura granular gruesa, se compone principalmente
por cuarzo, feldespatos y algo de mica. El cuarzo y los feldespatos le imparte los tonos claros; los minerales
ferromagnesianos (olivino, piroxenos, biotita), los tonos oscuros.

Las rocas ígneas intrusivas por presentar una textura gruesa y una débil estructura, origina suelos altamente
susceptibles a la erosión; así mismo, el drenaje interno es rápido, lo que favorece la lixiviación de nutrientes.
Característica edáficas e identificación de algunas unidades de suelos

Los materiales ígneos representan el 26,6% de la geología de la zona cafetera colombiana y se localizan
principalmente en las Cordilleras Central y Occidental y, en menor proporción, en la vertiente occidental de la
Cordillera Oriental.

En este grupo de rocas, el granito se constituye en el material de origen de mayor distribución en la geografía
cafetera del país; otros representantes, no menos importantes, son las cuarzodioritas, cuarzomonzonitas,
sienitas y dioritas.

Físicamente, los suelos se caracterizan por presentar texturas contrastantes desde franco arcillo arenosos a
arenosos, sin cohesión y muy susceptibles a la erosión. Dependiendo de las condiciones de clima y topografía,
se observan hacia las partes bajas, suelos poco desarrollados, con una delgada capa de materia orgánica
descansando sobre material fragmentado, con poca o nula retención de humedad, clasificados como Entisoles;
hacia las partes más altas, donde la precipitación es mayor que la evapotranspiración potencial, se originan
suelos más profundos, de texturas arcillosas, con buena retención de humedad, clasificados como Inceptisoles.
Del punto de vista químico, los suelos son muy ácidos, con altas saturaciones de aluminio y bajo contenido de
nutrientes.

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grabaciones o por medio de cualquier sistema de almacenamiento, sin el permiso escrito de la dirección general de propiedad
intelectual de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia.
Objetivo:

Al finalizar esta lección el estudiante estará en capacidad de identificar los tipos de rocas ígneas intermedias o
hipoabisales y extrusivas o efusivas, por inspección directa de acuerdo con la textura de la roca, lo que le
permitirá conocer la ocurrencia y distribución geográfica de estos materiales en su área de trabajo así como
inferir sobre las características físicas y químicas de los suelos heredados.

Rocas hipoabisales o intermedias

Rocas formadas por la solidificación del magma a profundidades intermedias en su recorrido ascendente, hacia
la superficie de la corteza terrestre.

En este clase de rocas, la cristalización es incompleta, condición que determina la formación de unos cuantos
cristales, de tamaños variados, desde un par de centímetros o más, dispersos e incluidos en una matriz de
grano mucho más fino. A estos cristales grandes se les conoce con el nombre de fenocristales y, al material de
grano fino, con el de pasta . A dichas rocas se las denomina pórfidos o porfiritas.

Debido a su textura relativamente gruesa, estos materiales ígneos presentan mediana a alta susceptibilidad a la
erosión, y se hace más crítica por los relieves escarpados (mayores del 75% y más del 100%) de longitudes
muy largas (mayor de 300 m). Igualmente, presentan un drenaje interno relativamente rápido, por lo tanto son
suelos bien drenados.

Caracterización edáfica de los materiales ígneos hipoabisales en la zona cafetera colombiana

Las rocas ígneas intermedias o hipoabisales , se localizan, principalmente, en el extremo sur – occidente de las
vertientes de las Cordillera Central y Occidental y, en la zona centro – norte de las mismas, de manera muy
localizada.

En este grupo de rocas se distinguen, principalmente, las diabasas de naturaleza básica y los pórfidos de
carácter ácido (pórfido diorítico, pórfido granítico, pórfido riolítico) y de reacción básica (pórfidos andesíticos).
El desarrollo del suelo se ve condicionado por las características imperantes del clima y pendiente de cada
zona. Hacia las partes bajas, de pendientes fuertes y climas secos, los suelos no alcanzan el grado de
desarrollo adecuado para las explotaciones agrícolas, ya que son poco profundos, pedregosos y cascajosos,
clasificados como Entisoles y, en otros sectores, donde las condiciones de formación son más favorables, se
evidencia un mayor grado de desarrollo, con suelos más profundos y con mayores posibilidades de uso, pero de
pendientes superiores al 50%, clasificados como Inceptisoles. La fertilidad natural es alta, con elevados
contenidos de Ca2+ y Mg 2+ .

Rocas extrusivas, efusivas o volcánicas

Se forman cuando el magma se solidifica en la superficie terrestre, mediante un proceso de enfriamiento muy
rápido que impide la formación de cristales visibles; en otras palabras, este tipo de rocas, exhiben una textura
fina contraria a la observada para las rocas ígneas intrusivas, donde se destacan las texturas granulares
gruesas.

El principal representante de este grupo de rocas es el basalto, de carácter básico, el cual se constituye, en la
roca efusiva más común en la corteza terrestre, tanto en forma de enormes extensiones subaéreas como en
forma de colada y conos procedentes de la actividad volcánica.

Fisiográficamente, presentan relieves quebrados a escarpados, con pendientes superiores a 60% y longitudes
mayores de 300 metros. En posición de piedemonte (coluvios) se manifiestan en un relieve colinado, con
pendientes inferiores al 60% y longitudes cortas, inferiores a 100 metros.
Caracterización edáfica de las rocas ígneas extrusivas en la zona cafetera colombiana

En la zona cafetera, las andesitas y los basaltos, constituyen los principales representantes de este grupo de
rocas, distribuyéndose, principalmente, en las Cordilleras Central y Occidental del país.

En las partes bajas y altas de la vertiente, los suelos son muy superficiales, cascajosos y pedregosos a través
de todo el perfil, clasificados como Entisoles. En la parte media, con condiciones favorables de clima y relieve,
los suelos son más desarrollados, profundos y de texturas arcillosas, susceptibles a la erosión, clasificados
como Inceptisoles . Del punto de vista químico, la fertilidad natural es media, donde se destaca los altos
contenidos de Ca2+ y Mg 2+.

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Objetivo:

Al finalizar esta lección el estudiante estará en capacidad de identificar los materiales no consolidados,
específicamente, los depósitos de cenizas volcánicas, mediante la descripción de las características del relieve
y la morfología del suelo , lo que le permitirá conocer la ocurrencia y distribución geográfica de estos materiales,
en su área de trabajo así como definir su vocación de uso.

Cuando la salida del magma hacia la superficie ocurre en forma explosiva, se forma una chimenea por donde se
arrojan fragmentos finos o medianos denominados piroclastos (materiales no consolidados). Con base en su
tamaño, los mismos reciben las siguientes denominaciones: Cenizas (menor de 2mm), Lapilli (entre 64 y 2 mm)
y, Bombas y bloques (Mayor de 64mm).

Los materiales piroclásticos, por tratarse de materiales sueltos, originan suelos con condiciones de alta
productividad, como es el caso de los depósitos de cenizas volcánicas, en tiempos geológicos relativamente
cortos, comparados con aquellos desarrollados a partir de materiales consolidados (rocas ígneas, metamórficas
y sedimentarias), los cuales requieren procesos lentos y prolongados de meteorización para ser transformados,
finalmente, en suelo.

Fisiográficamente, los depósitos de cenizas volcánicas conforman, en algunos sectores del país, extensas áreas
(abanico del Quindío, meseta de Popayán), las cuales se caracterizan por presentar relieves muy suaves, en
forma de pequeñas colinas, de cimas ligeramente planas y vertientes de longitudes cortas (menor de 50 metros)
con pendientes entre 25-50%; también se las encuentra hacia las partes altas, en posición de montaña,
recubriendo diferentes materiales geológicos.

Los materiales parentales relacionados con cenizas volcánicas en la zona cafetera colombiana son, en su gran
mayoría, de naturaleza andesítica, con predominio de feldespatos (plagioclasas), anfíboles, micas, vidrio
volcánico y otros minerales en menor proporción.

La alteración de estos minerales, en especial la del vidrio volcánico, componente esencial de las cenizas, origina
un mineral secundario denominado alófana, compuesto alumino-silicato amorfo (sin estructura cristalina), el cual
imparte propiedades químicas y físicas particulares al suelo, relacionadas con la elevada fijación de fósforo; alta
capacidad de intercambio catiónica y aniónica, esta última en menor proporción; alta retención de humedad;
formación de complejos arcillo-húmicos estables y alta porosidad.

Caracterización edáfica de los suelos de cenizas volcánicas en la zona cafetera colombiana

Los suelos derivados de cenizas volcánicas, se distribuyen, principalmente, en las zonas centro y sur de las
cordilleras Occidental y Central del país. Las mismas representan un 41% del total de los suelos de la zona
cafetera del país.

En términos generales, se caracterizan por su excelente profundidad efectiva, altos contenidos de materia
orgánica, alta retención de humedad, alta porosidad y buenas condiciones de aireación y de infiltración; no
obstante, entre las mismas, se presentan diferencias debido a contrastes en sus características texturales y
estructurales, que influyen en la estabilidad estructural y, por ende, en la susceptibilidad a la erosión,
estableciéndose el siguiente orden, de mayor a menor resistencia a la erosión: Unidad Fresno > Unidad
Chinchiná > Unidad Fondesa > Unidad Montenegro = Unidad Quindío.

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Objetivo

Al finalizar esta lección el estudiante estará en capacidad de identificar la presencia de rocas sedimentarias en
el campo con base en la apreciación textural de las rocas , y su disposición en capas alternas de diferentes
granulometrias, lo que le permitirá conocer la ocurrencia y distribución geográfica de estos materiales en su área
de trabajo e inferir sobre sus características físicas.

Rocas sedimentarias

Las rocas sedimentarias consisten de partículas o fragmentos de diferentes tamaños (arcilla, limo, arena), de
origen diverso (mineral u orgánico), cementadas por otros tipos de materiales como cuarzo y óxidos de hierro y
dispuestas a manera de capas o estratos, en superficies horizontal o inclinadas.

Se forman mediante la compactación y/o cementación (litificación), de los sedimentos producidos por la erosión
de las rocas ígneas y/o metamórficas, y por la precipitación de compuestos químicos y/o de restos orgánicos.

De acuerdo con su textura, las rocas sedimentarias se dividen en:

Rocas clásticas

Las rocas sedimentarias, de naturaleza clástica, se originan por la consolidación de fragmentos de rocas y/o
minerales preexistentes. Las rocas originales se fragmentan y se transportan en el agua y por el viento a otros
sitios, donde se depositan en capas o estratos, con base en el peso específico de sus partículas minerales,
donde los materiales más gruesos (gravas y arenas), ocupan las posiciones más bajas, sobrepuestas por
materiales menos gruesos (limos) y, estos últimos cubiertos por materiales más finos (arcillas), proceso que
imprime la morfología característica de este tipo de rocas, constituyéndose en un criterio para su identificación
en campo. Fisiográficamente, los materiales sedimentarios originan colinas, de cimas agudas, con pendientes
fuertes (> 60%), de longitudes cortas y medias menores de 300 metros . En sus vertientes se observa la
disposición de las capas que constituyen este tipo de rocas, a manera de un costillar.
Las rocas sedimentarias se clasifican con base en el diámetro medio de sus granos constitutivos
distinguiéndose fragmentos con diámetros mayores de 2,00 mm de diámetro como los conglomerados
(fragmentos redondeados) y los aglomerados (fragmentos con aristas angulosas) de diferente composición y
tamaño; las areniscas formadas por sedimentos gruesos (0,05 – 2,00 mm) compuestas predominantemente de
cuarzo y feldespatos y las limolitas y arcillolitas, formadas por sedimentos de granos más finos (< 0,05 mm) y
que contienen cantidades importantes de minerales de arcilla.

En las fotos siguientes, se presentan dos clases de rocas sedimentarias clásticas, una arenisca de grano medio,
material de origen de la unidad de suelos Llano de Palmas (departamento de Santander) y un aglomerado con
cantos angulares, material de origen de la unidad Suroeste, la de más amplia distribución en el suroeste de
Antioquia.

La arenisca de grano medio, contiene moscovita como fuente de potasio. Dependiendo de las condiciones de
clima y relieve, se originan suelos de texturas medias a pesadas, de profundidad efectiva variable, limitada en
algunos sectores, por la presencia de lajas superficiales.

El aglomerado, también denominado brecha, presenta en su mineralogía, feldespatos plagioclásicos, piroxenos,


anfíboles y, en menor proporción olivinos y micas. Los suelos presentan texturas FAr a Ar, relieve de pendientes
variables, en algunas áreas, con fuertes escarpes; en su mayoría son profundos y muy susceptibles a la
erosión.

Rocas no clásticas

Se forman por la precipitación de compuestos de naturaleza química (como las calizas), o por la acumulación de
residuos orgánicos.
Las rocas sedimentarias de origen químico o bioquímico tienen gran importancia comercial, destacándose los
yacimientos carboníferos, petróleo y algunos depósitos de calizas (dolomitas).

Caracterización edáfica de los materiales sedimentarios en la zona cafetera colombiana

En la zona cafetera colombiana, los suelos originados a partir de materiales sedimentarios se localizan,
principalmente, en la Cordillera Oriental, los cuales representan el 19,6% del total de la superficie cafetera del
país. Así mismo, en esta cordillera se encuentran los principales yacimientos de carbón, sal, esmeraldas, fósforo
y petróleo.

Geológicamente, los principales materiales responsables de la formación del suelo, son las arcillolitas, las
areniscas, las lutitas (arcillas en forma de lajas o microlajas) y las calizas.

Con base en las característica de clima y relieve, los suelos expresan diferentes grados de desarrollo genético;
en las partes bajas de las vertientes, con pendientes fuertes y climas secos, se observa un escaso desarrollo del
suelo, con predominancia de fragmentos gruesos en todo el perfil; bajo a nulo contenido de materia orgánica;
bajo grado de cohesión; alta susceptibilidad a los procesos erosivos; profundidad efectiva escasa, baja a nula
retención de humedad y, presencia de déficit hídrico en ciertas épocas del año, estos suelos, se conocen como
entisoles. En condiciones favorables de clima (precipitación mayor de 1.600 mm ) , los suelos alcanzan un
mayor desarrollo genético, de textura arcillosa y buena profundidad efectiva y se conocen como Inceptisoles.

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Objetivo:

Al finalizar esta lección el estudiante estará en capacidad de identificar los tipos de rocas metamórficas con
base en su morfología externa asociada con el tipo de relieve, lo que le permitirá conocer la ocurrencia y
distribución de estos materiales en su área de trabajo.

Rocas metamórficas

Se forman a partir de rocas preexistentes (ígneas o sedimentarias), las cuales sufren cambios en su estructura,
forma y composición debido a las altas presiones y/o temperaturas, así como por efecto de fluidos
químicamente activos.

Fisiográficamente, estos materiales se asocian con vertientes, de cimas agudas, de pendientes fuertes, mayores
del 75 y más del 100% y de longitudes muy largas, mayores de 300 m.

Como un efecto de las altas presiones y/o temperaturas, las rocas metamórficas presentan una morfología
externa característica, que consiste en la presencia de láminas o capas de diferentes espesores, así como
sucesión de bandas con alternancia de minerales de colores contrastantes, (gneis). La roca metamórfica de más
amplia distribución en la zona cafetera colombiana, la constituyen los esquistos.

Esquisto. Consiste en grupos de láminas irregulares, gruesas y paralelas, desprendibles en bloques. Se


componen de cristales planos de micas, clorita verde, horblenda y cuarzo. Los esquistos se originan, por
metamorfismo, a partir de las arcillolitas, una roca sedimentaria.
Caracterización edáfica de los materiales metamórficos en la zona cafetera colombiana

Las rocas metamórficas representan aproximadamente el 12,8% del área total de la zona cafetera del país.
Estos materiales se localizan, principalmente, en las Cordilleras Occidental y Central, asociados con materiales
de origen ígneo y sedimentario. En algunos sectores, las formaciones metamórficas se presentan recubiertas
por depósitos de cenizas volcánicas, provenientes de los volcanes de la Cordillera Central.

Teniendo en cuenta las condiciones de relieve y clima, los suelos presentan diferentes grados de desarrollo; en
las partes más bajas de las vertientes con pendientes fuertes y zonas secas, los suelos muestran bajo grado de
evolución, con predominio de cascajo en todo el perfil, baja estabilidad estructural, muy susceptibles a la
erosión, escasa profundidad efectiva y de mediana a alta fertilidad natural, conocidos como Entisoles; en
sectores de alta pluviosidad (precipitación mayor de 1.600 mm) y relieve más suave, los suelos alcanzan un
mayor grado de desarrollo, de texturas franco-arcillosas y mediana estabilidad estructural, y se conocen como
Inceptisoles.

Un aspecto físico, asociado con los materiales metamórficos, es su alta susceptibilidad a la erosión, la cual se
manifiesta, principalmente, como remociones masales. Esta condición determina que la caficultura deba
manejarse bajo sombra permanente, con la utilización de especies arbóreas (preferiblemente, género Inga ),
con el fin de amarrar el suelo y extraer la humedad en las épocas de invierno, como una manera de proteger y
conservar la estabilidad de las vertientes, contra los procesos erosivos.
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Los contenidos de este curso están dirigidos al Personal Técnico del Servicio de Extensión de la Federación Nacional de
Cafeteros, Investigadores de Cenicafé y Docentes de la Fundación Manuel Mejía. Ninguna parte de este documento puede ser
reproducida o transmitida en ninguna forma o a través de ningún medio electrónico o mecánico incluyendo fotocopias y
grabaciones o por medio de cualquier sistema de almacenamiento, sin el permiso escrito de la dirección general de propiedad
intelectual de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia.
Objetivos:

Al finalizar esta lección el estudiante estará en capacidad de describir el papel del clima en la formación del
suelo mediante la acción de la temperatura y la precipitación sobre el desarrollo genético del suelo lo que le
permitirá explicar la variabilidad en la morfología de los suelos en su área de trabajo e inferir sobre sus
características físicas y químicas.

El agua es esencial en las reacciones químicas (Solución , Hidratación, Hidrólisis y Oxidación/Reducción), que
ocurren durante la meteorización del material parental; así mismo, es el principal medio para el transporte de
solutos y materiales en suspensión, tanto superficialmente como a través del perfil del suelo; por ende, ayuda en
la diferenciación de los horizontes. Cabe resaltar el papel que juega el relieve sobre la velocidad de la infiltración
del agua en el suelo.

La temperatura a su vez, afecta la velocidad de las reacciones bioquímicas (por cada incremento de 10°C se
duplica la tasa). La acción conjunta de la temperatura y la humedad determinan los contenidos de materia
orgánica, en función del balance entre el crecimiento de las plantas y la descomposición microbiana. Bajo
condiciones de alta humedad y temperatura se propicia la meteorización, la lixiviación y el crecimiento de las
plantas. La anterior situación se refleja al comparar el desarrollo de los perfiles “modestos” en zonas frías, frente
a los perfiles profundos del trópico húmedo.

La evapotranspiración potencial (ETP), como un componente derivado de la precipitación, la temperatura y los


vientos, desempeña un papel importante en el desarrollo de los suelos. La temperatura ambiental afecta de
manera directa y proporcional la ETP: a mayor temperatura mayor ETP.

En ese sentido, los excedentes hídricos (Precipitación > ETP), asociados con una baja temperatura ambiental,
determinan procesos de lavado de sales solubles, acidificación, y en muchos casos, incremento en los
componentes orgánicos.

En regiones con déficit hídrico la formación del suelo se ve limitada. Un ejemplo de lo anterior se observa en las
posiciones bajas de vertiente de la zona cafetera colombiana (por debajo de 1.300 m.s.n.m.), en las cuales
prevalecen condiciones de escasa precipitación y altas temperaturas. Allí predominan procesos de
desintegración física de los materiales parentales, dando como resultado suelos pedregosos, con poco
desarrollo y escasa a nula presencia de materia orgánica (taxonómicamente agrupados en el Orden Entisoles).

En el tercio medio (1.300 a 1.500 m.s.n.m.), una mayor cantidad de agua favorece los procesos de alteración
química de los materiales parentales, originando suelos más desarrollados y profundos, con expresión de los
horizontes A y B (Orden Inceptisoles y Andisoles, sin excluir la presencia de Entisoles).

En regiones secas o áridas, de relieve plano o cóncavo, donde la ETP es superior a la precipitación, las sales
solubles ascienden y se acumulan en la superficie del suelo, limitando el crecimiento de las plantas. En las
zonas semiáridas (con mayor precipitación), estas sales (principalmente carbonatos), permanecen a una mayor
profundidad. Este fenómeno no ocurre en la zona cafetera.

En términos generales, al variar la precipitación y la temperatura, dejando constantes los demás factores, se
pueden establecer los siguientes comportamientos:

Al aumentar la temperatura:
• Se incrementa la cantidad de arcilla presente en el suelo (por aumento de la fragmentación del material
parental).

• Disminuye el contenido de materia orgánica y por tanto, los niveles del nitrógeno total.

Al aumentar la precipitación se incrementa:

• La cantidad de arcilla presente en el suelo (por aumento de la descomposición del material parental).

• El contenido de materia orgánica (por mayor desarrollo de la cobertura vegetal y, por tanto, de sus aportes).

• La capacidad de intercambio del suelo, sólo hasta ciertos valores de precipitación, puesto que el exceso de
agua en el suelo incrementa la lixiviación de bases intercambiables (Ca2+, Mg2+, K+ y Na+ ), la acumulación de
iones ácidos (H+ y Al 3+ ), y la formación de arcillas de baja capacidad de intercambio catiónico (CIC).

• La acidificación (incremento de ion H+), acompañada de una desaturación (pérdida de bases intercambiables)

• La profundidad a la cual se acumulan los carbonatos y las pérdidas de sílice del suelo.

• El grado de agregación.
Objetivos:

Al finalizar esta lección el estudiante estará en capacidad de describir el papel de los organismos en la
formación del suelo mediante el estudio de los efectos producidos en el ambiente edáfico, lo que le permitirá
explicar su importancia en el desarrollo de algunas características físicas asociadas con la productividad del
suelo.

El suelo se considera un sistema dinámico en el cual uno de sus componentes exhibe características bióticas y
contribuye notablemente a su formación y evolución. Entre los componentes bióticos del suelo, se encuentran la
vegetación, los animales (incluido el hombre) y los microorganismos del reino Monera, del reino Protista y del
reino Fungi .

La vegetación. El tipo de vegetación predominante en una región está determinado por un proceso de
selección en el cual intervienen el clima, el suelo, la biota y el relieve operando a lo largo del tiempo.

El desarrollo del suelo comienza cuando la vegetación se establece sobre los fragmentos meteorizados; a
través de substancias orgánicas secretadas por sus raíces, las especies vegetales promueven la alteración de
los minerales con la liberación de los nutrientes en forma iónica, los cuales son absorbidos por las especies
vegetales y nuevamente colocados en la superficie del suelo, mediante el aporte y descomposición de sus
residuos orgánicos.

La vegetación está conformada por los organismos que mayor influencia tienen sobre el desarrollo del suelo
(plantas superiores, helechos, musgos, líquenes, setas, algas y hongos). Éstos controlan el aporte de materia
orgánica en él, tanto en lo relacionado con la cantidad, como con la calidad o tipo de materiales adicionados.

La cantidad total de residuos orgánicos (hojas, flores, frutas, ramas y brotes) que caen al suelo y posteriormente
son transformados en humus, varía de acuerdo con el tipo de vegetación y la condiciones climáticas,
especialmente, la precipitación.

TIPO DE VEGETACIÓN Ton / ha / año


Bosque tropical pluvial 113-225
Bosque monzónico 55
Bosque tropical 28
Pasto pequeño de pradera 1,8
Matorral desértico o cactus Valores insignificantes

(Fuente: Hardy, 1.970)

En las condiciones del Bosque tropical pluvial, la presencia de humus (formación y transporte de complejos
organominerales solubles) y la elevada precipitación, acentúan los procesos de lixiviación química, con la
formación de suelos muy meteorizados, extremadamente ácidos, muy pobres en bases (Ca2+, Mg2+ y K+ ) y con
abundante Al3+ de cambio; en el otro extremo (Matorral desértico), la baja precipitación, da como resultado,
escasez de humus con la formación de suelos de pH básicos, con elevados contenidos de bases (incluido el
sodio) y limitados en sus condiciones físicas, por los altos contenidos de arcilla.

En uno u otro caso, la fertilidad del suelo, afecta la calidad de los residuos orgánicos aportados al suelo. La
hojarasca aportada por los bosques de coníferas es bastante resistente a la descomposición y fuertemente
ácida, lo que estimula el transporte de la materia orgánica, Fe3+ y Al 3+ en profundidad y su acumulación en las
capas inferiores del suelo, proceso denominado podzolización y que contribuye a la diferenciación del perfil del
suelo, con la formación del horizonte B, mientras que las especies vegetales que prosperan en suelos básicos,
presentan altos contenidos de cloruro sódico, por lo que el aporte de sus residuos orgánicos, contribuyen a la
salinización de tales suelos, pero su efecto es pequeño, debido al escaso crecimiento anual de esta especies
vegetales.

En la zona cafetera colombiana, Cenicafé evaluó el aporte de residuos orgánicos en dos agroecosistemas,
siendo mayor en cafetales con sombrío de guamo (11,2 [Link]-1año-1) que en aquellos a plena exposición solar
(4,6 [Link]-1año-1). El efecto sobre las propiedades físicas del suelo, mostró, igualmente, diferencias significativas,
siendo más favorables para el crecimiento de las raíces, en el sistema bajo sombra, debido a un aumento en la
porosidad total, una menor densidad aparente, mayor retención de humedad, menor resistencia a la penetración
y valores de temperatura del suelo, inferiores a las comparadas en el sistema de café a plena exposición solar.

Los animales. Diferentes clases de animales influyen en el suelo y en su formación principalmente:

• Reduciendo, de manera significativa, el volumen de los residuos vegetales.

• Abriendo canales en el suelo y subsuelo, mejorando así el drenaje y la aireación.

• Mezclando la fracción orgánica con la fracción mineral del suelo.

En la siguiente Tabla se presenta una clasificación de los animales y vegetales (*) del suelo, de acuerdo con su
tamaño, y su relación con la formación del suelo.

CLASIFICACIÓN Y REPRESENTANTES CONTRIBUCIÓN EN LA FORMACIÓN


TAMAÑO (mm) DEL SUELO

Microfauna: < 0,2 Bacterias *, algas*, hongos*, Meteorización de rocas y minerales;


nemátodos y protozoarios . transformaciones del nitrógeno en el suelo.

Mesofauna: 0,2 – 4,0 Colémbolos , caracoles, babosas y Habitan en la hojarasca superficial e inician
cochinillas . la descomposición de los residuos
vegetales. No afectan la estructura del
suelo.

Construcción de canales para el drenaje, la


Macrofauna: > 4,0 Miriápodos , isópodos , lombriz de aireación y el crecimiento de las raíces;
tierra, arañas e insectos superiores mezcla de tierra con la producción de
arcillas húmicas; formación de agregados;
transporte de tierra de partes profundas a
la superficie del suelo, alterando su
composición química.

Megafauna Armadillo, topo y roedores Construcción de canales para el drenaje, la


aireación y el crecimiento de las raíces;
exponen el suelo a los procesos erosivos
mediante la destrucción de las plantas.
Los microorganismos del suelo, contribuyen de manera eficaz en la formación de la materia orgánica, mediante
la descomposición de todos los residuos de plantas y animales muertos. Como resultado de este proceso
microbiológico, los depósitos orgánicos son modificados para formar complejos orgánicos resistentes, de
coloraciones oscuras, que conforman la materia orgánica o la fracción humus del suelo, cuyo papel en el
desarrollo evolutivo del suelo está asociada con la formación y transporte de substancias organominerales,
mecanismo fundamental en la diferenciación genética del perfil del suelo, con los fenómenos de intercambio
iónico, con la estabilidad estructural, con la retención de humedad y disponibilidad de algunos nutrientes y como
substrato energético para los procesos relacionados con la descomposición y mineralización de substancias
orgánicas.

El hombre. Su acción puede ser más efectiva que la de los otros organismos. En muchas ocasiones propicia la
pérdida del suelo, mediante prácticas inadecuadas de uso y manejo. Pero también puede sostener y mejorar las
características del suelo, mediante el ejercicio de prácticas racionales.

En la sección Documentos, Ud. encontrará el siguiente material

LECTURA FUNDAMENTAL

INSTITUTO GEOGRÁFICO AGUSTIN CODAZZI.. 1985, 1992. Evaluación de raíces y macroorganismos del
suelo en campo.

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Los contenidos de este curso están dirigidos al Personal Técnico del Servicio de Extensión de la Federación Nacional de
Cafeteros, Investigadores de Cenicafé y Docentes de la Fundación Manuel Mejía. Ninguna parte de este documento puede ser
reproducida o transmitida en ninguna forma o a través de ningún medio electrónico o mecánico incluyendo fotocopias y
grabaciones o por medio de cualquier sistema de almacenamiento, sin el permiso escrito de la dirección general de propiedad
intelectual de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia.
Objetivos:

Al finalizar esta lección el estudiante estará en capacidad de definir el término relieve y su efecto en la formación
del suelo mediante la descripción de sus componentes, su acción en el transporte de materiales y
comportamiento del agua, lo que le permitirá tomar decisiones relacionadas con la definición del uso de suelo y
su manejo tendientes a conservar y/o mejorar las condiciones de productividad de los suelos en su área de
trabajo.

El relieve hace referencia a las diferentes formas del terreno presentes en la superficie terrestre (montañas,
colinas, cordilleras, valles, terrazas, abanicos, conos volcánicos) y se describe con base en la Pendiente, cuyos
componentes, son: Grado, Longitud y Forma.

Clases de pendientes según el Grado (Fuente: IGAC, 1985)

Clases de pendiente
Grado %
Sencillas (laderas) Complejas
0 -1 Plano (a nivel) Plano (a nivel)
1-3 Casi plano Casi plano
3-7 Ligeramente inclinado Ligeramente ondulado
7 - 12 Inclinado Ondulado
12 - 25 Fuertemente inclinado Fuertemente ondulado
25 - 50 Moderadamente escarpado Moderadamente escarpada
50 - 75 Escarpada Escarpada
> 75 Muy escarpada Muy escarpada

Clases de pendientes según la Longitud (Fuente: IGAC, 1995)

Corta < 50 m
Media 50 a 150 m
Larga 150 a 300 m
Muy larga > 300 m

La Forma de la pendiente, describe el aspecto externo del terreno, en términos de: Rectilínea, Cóncava y
Convexa. Esta característica está muy relacionada con los procesos de erosión - acumulación y las condiciones
de drenaje en los suelos.

En la zona cafetera colombiana, las pendientes onduladas y de longitudes cortas a medias, se asocian
principalmente, con los depósitos de Cenizas Volcánicas; las pendientes sencillas, de longitudes medias a
largas, con Materiales Sedimentarios, y de longitudes muy largas, con Rocas Metamórficas. En los Materiales
Ígneos, puede darse una combinación de ambas clases de pendientes, con longitudes largas y muy largas .

Los elementos más importantes del relieve son: la pendiente (grado y longitud) y la posición fisiográfica.

Con base en el grado, se distinguen los siguientes tipos de relieve:


La pendiente afecta de manera variable el desarrollo genético del suelo y, por ende, sus características físicas y
químicas.

En terrenos planos o ligeramente planos, se favorece la acumulación de la materia orgánica en la superficie del
suelo; el agua se infiltra fácilmente, arrastrando consigo, en profundidad, partículas de arcilla y sales en
suspensión, promoviendo la alteración y formación de los horizontes A y B, con la acumulación de arcilla en este
último horizonte; los suelos son más profundos y los carbonatos se concentran en las partes inferiores del perfil
del suelo; en consecuencia, el pH en los primeros horizontes tiende a ser menor que en las capas inferiores del
solum.

Conforme la pendiente se inclina, el comportamiento del agua se modifica; es mayor la escorrentía que la
infiltración, lo que origina procesos de erosión hídrica superficial, cuya acción reduce los contenidos de materia
orgánica y el espesor de los horizontes superficiales; en consecuencia, lo suelos son menos profundos,
acompañado normalmente, de una mayor concentración de carbonatos en la superficie del suelo.

Vertientes erosionales. Se caracterizan por tener pendientes fuertes (>70%) y longitudes prolongadas (en
muchas ocasiones superiores a 300m). Estos relieves están asociados normalmente con la presencia de
materiales metamórficos e ígneos, pero con diferencias en la forma de las cimas, siendo estas últimas más
aplanadas. Constituyen la mayor parte de la geografía cafetera del país, en donde predominan los procesos de
erosión y movimientos masales.

Colinas. Presentan relieves ondulados a fuertemente ondulados, con pendientes variables (no mayores del
30%), y longitudes cortas (50 a 150m). Este paisaje se asocia con depósitos de cenizas volcánicas y con
materiales sedimentarios; estos últimos de relieves más fuertes, longitudes medias y de cimas agudas.

Valles y coluvios. Corresponden a posiciones de depósitos localizadas preferiblemente en el piedemonte de


las vertientes erosionales. Son de relieve casi plano a inclinado, y predominan en ellos, procesos de
acumulación de materiales transportados de sitios diferentes.

El relieve ejerce tres acciones fundamentales en la formación y evolución del suelo:

A. Transporte : Debido al efecto de la fuerza gravitacional, ocurre el transporte de todo tipo de materiales,
desde las partes más altas hacia las más bajas. Dependiendo de su posición en el paisaje, los materiales se ven
sometidos a la acción de la erosión o de acumulación; procesos que afectan, en uno u otro caso, la dinámica e
intensidad de los procesos pedogenéticos, responsables de la evolución y formación del suelo.

El agua es el agente de transporte más poderoso. Su capacidad erosiva varía con la velocidad (a mayor
volumen de agua, mayor cantidad de carga y de arrastre) y con las características de la pendiente (grado y
longitud).

La pérdida de los materiales, su transporte y posterior acumulación (resultantes de los procesos erosivos),
guardan una estrecha relación con las características del relieve. En las partes más elevadas de la ladera de la
zona cafetera (filos), con pendientes fuertes (grado igual o mayor de 30°), el suelo está sometido a una intensa
erosión. Hacia las partes más bajas (grado inferior a 5°), se reducen las pérdidas y se incrementa la
acumulación de los materiales.
Sobre un mismo material de origen, y dependiendo del clima y de la vegetación, es posible observar, en una
misma vertiente (de pendientes y longitudes variables) de la zona cafetera colombiana, la presencia de perfiles
de suelo en diferentes grados de evolución.

Hacia las partes altas, en relieves planos o ligeramente planos, se favorece la acumulación de la materia
orgánica y en mezcla con material mineral, origina el horizonte A; gracias a la acción del agua en profundidad y
a través de procesos de alteración química y transporte de sustancias, ocurre la formación del horizonte B, el
cual descansa sobre un horizonte C; cuando el relieve se hace más inclinado, el agua escurre sobre la
superficie del suelo, no infiltra, predominan procesos erosivos superficiales y como resultado de ello, se forma
un horizonte A delgado y al interior del perfil, predomina material grueso y cascajoso, lo que origina perfiles tipo
A/C o A/R. Hacia las partes bajas predominan los suelos con horizontes gruesos tipo A/C y en muy baja
proporción, perfiles tipo A/B/C, poco evolucionados.

B. Característica hídricas. El relieve afecta la dinámica del agua en el suelo (sobre y a través de él), ya que
modifica las tasas de infiltración, escurrimiento, percolación y formación de capas freáticas. Tal modificación
está estrechamente ligada al efecto del relieve sobre la textura, la cual determina el grado de permeabilidad del
suelo y, por tanto, su capacidad de drenaje.

En las áreas planas el drenaje es vertical y más rápido que en las laderas, donde el agua escurre
superficialmente. Por otro lado, el suministro de agua procedente de las capas freáticas depende de la posición
del suelo en el relieve. En general, en la zona cafetera no se encuentran capas freáticas superficiales, razón por
la cual el aporte hídrico de estas fuentes es nulo o muy escaso.

C. Microclima edáfico. Así como la altitud, conjuntamente con la latitud y la continentalidad, modifican los
elementos del clima, también la inclinación y la orientación del relieve modifican las características del
microclima edáfico. En efecto, la intensidad de las radiaciones recibidas por unidad de área depende de la
inclinación, orientación y la duración del tiempo de incidencia de las radiaciones solares: En consecuencia, se
produce una modificación del desarrollo de la vegetación y de la actividad microbiana.

LECTURA COMPLEMENTARIA

INSTITUTO GEOGRAFICO AGUSTIN CODAZZI - IGAC. Suelos de Colombia. Origen, evolución, clasificación,
distribución. Santafé de Bogotá (Colombia), IGAC, 1995. 632 p. Esp
Objetivos:

Al finalizar esta lección el estudiante estará en capacidad de describir el factor tiempo en la evolución del suelo
mediante su interacción con otros factores de formación lo que le permitirá explicar e identificar, con base en el
grado de desarrollo de los suelos, la ocurrencia geográfica de los diferentes tipos de suelos en su área de
trabajo.

El tiempo requerido para que un suelo desarrolle las diferentes capas, llamadas horizontes, depende de la
interrelación de muchos factores, tales como el clima, la naturaleza del material parental, los organismos y el
relieve.

La acción del tiempo en la formación del suelo inicia al momento en que una roca queda expuesta a merced de
los agentes ambientales que la meteorizan; cuando la inundación de un río deposita una nueva capa de
sedimentos; cuando un glacial al fundirse descarga materiales, o cuando una retroexcavadora realiza cortes y
rellenos para adecuar un terreno.

Medida en términos de los estándares de la duración de la vida humana promedio (75 años en un país de
mediano desarrollo), la velocidad de formación de los suelos es muy lenta. Cuando el material parental es suelto
e inestable (como en el caso de las cenizas volcánicas), el desarrollo del suelo es más rápido que cuando es
duro (constituido por minerales estables como el granito). Las temperaturas y humedades ambientales altas
aceleran más la tasa de formación del suelo, en comparación con las temperaturas y humedades ambientales
bajas. La velocidad de formación del suelo se reduce con el paso del tiempo: Al comienzo del proceso la tasa es
rápida y se torna más lenta cuando el suelo alcanza estadios evolutivos más desarrollados.

Al hablar de un suelo “joven” o “maduro” no se refiere a la edad cronológica en años, sino al grado del desarrollo
del perfil. Para la formación de un horizonte orgánico se requieren cientos de años y se necesitan cientos de
miles de años para llegar a contar con un suelo profundo y “maduro”.

En la zona cafetera colombiana, con base en el desarrollo genético del suelo y la clasificación taxonómica
americana, se distinguen:

• Suelos jóvenes. Corresponden al Orden Entisol, los cuales se caracterizan por presentar una primera capa,
delgada (< 10 cm), de color ligeramente oscuro, denominada horizonte A, que descansa directamente sobre el
horizonte C o sobre la roca (R). Representan el 15,2 % de los suelos cafeteros del país.

• Suelos relativamente jóvenes. Corresponden a los órdenes Inceptisol (32,5%) y Andisol (41%), cuyo perfil
presenta un horizontes A, espeso, de color oscuro, seguido de un “incipiente” horizonte B, que a su vez,
descansa sobre el horizonte C. Estos suelos, son los de mayor distribución en la zona cafetera del país.

• Suelos maduros. Corresponden al Orden Alfisol y Ultisol. En estos suelos, el horizonte A descansa sobre un
horizonte B genéticamente diferente, tanto del A como del C. Estos suelos, incluyendo los del grupo “senil”,
participan con el 11,3 %, del total de los suelos cafeteros del país.

• Suelo senil. Corresponde al Orden Oxisol. Se caracteriza por presentar un color rojo (altos contenidos de
hematita) a través del perfil y por la ausencia casi total de minerales primarios, debido al intenso grado de
meteorización que han sufrido. Su presencia es muy baja en la zona cafetera del país.
Objetivos:

Al finalizar esta lección el estudiante estará en capacidad de describir la importancia de los procesos globales
en la formación del suelo mediante el conocimiento de su naturaleza y modo de acción lo que le permitirá
comprender y explicar las diferentes morfologías de suelos existentes bajo diversos ambientes en su área de
trabajo.

Bajo la acción de los factores de formación del suelo (material parental, clima, relieve, organismos y tiempo), en
una etapa incial se diferencian sus constituyentes, y en la etapa final estos se alteran y evolucionan para
originar el suelo.

Etapa inicial: Comienza con la fragmentación de las rocas (material parental) y descomposición de los restos
de los organismos que las han ido colonizando. La desagregación del material permitirá la circulación del aire y
del agua, favoreciendo la actividad biótica y la posterior alteración química.

Los minerales contenidos en las rocas se alteran, en tamaño y composición constituyendo la fracción sólida del
suelo. Los iones liberados, producto de la alteración mineral, pasan a la solución del suelo formando geles, o se
recombinan para formar nuevos minerales, denominados minerales secundarios.

Los restos de los vegetales y animales sufren intensas transformaciones químicas, dando lugar a un nuevo
material orgánico, el humus, que a su vez, forma complejos estables con la materia mineral del suelo.
Simultáneamente, con la descomposición de los residuos orgánicos, se da la producción y liberación de
substancias más simples como el agua, CO2, N, P y S.

Etapa final: Los constituyentes formados o liberados durante la etapa inicial (minerales, humus, geles, gases,
agua y soluciones), se mezclan entre sí, se transforman, y quedan sujetos a la acción de los procesos de
formación , los cuales determinan el desarrollo y la evolución del suelo.

Los Procesos de Formación se clasifican en dos niveles: globales y específicos .

Procesos globales o básicos

Se agrupan en cuatro categorías, de acuerdo con sus efectos en el suelo: Adiciones, Transformaciones,
Translocaciones y Pérdidas.

1. Adición. Es el aporte de materiales que contribuyen al desarrollo del perfil del suelo, procedentes de fuentes
externas , tales como residuos orgánicos de vegetales y animales, el polvo de la atmósfera, las sales solubles
provenientes de las aguas subterráneas y los fertilizantes.

2. Transformaciones. Se distinguen dos tipos de procesos: la fragmentación y la alteración química.

- Fragmentación. Sinónimo de desintegración, es el proceso de meteorización física mediante el cual el


material original del suelo se rompe bajo el efecto de agentes físicos, entre los cuales están incluidos:

z Congelamiento y deshielo. La fuerza de expansión del agua al congelarse es suficiente para dividir
cualquier mineral o roca. El agua al congelarse puede ejercer una presión de 150 toneladas por pie
cuadrado (146 [Link]-2).
z Calentamiento y enfriamiento. Las diferencias en temperatura en una roca o en una masa de suelo
aumentan su expansión y contracción. Los esfuerzos resultantes fracturan los materiales. Los cambios
de temperatura también ocasionan la exfoliación, desprendimiento o escamación de una capa entera o
superficie de un mineral o roca.
z Humedecimiento y secado. El humedecer y secar el suelo lo expande y lo contrae, causando ruptura; la
abrasión entre las partículas del suelo produce partículas más finas.
z Trituración. Hace referencia a la fricción que se origina entre las rocas y las partículas de suelo que se
mueven por acción del agua, del viento o la gravedad, constituyéndose en un desintegrante muy
efectivo.
z Acción de organismos. (plantas, animales, hombre). Las raíces de la plantas fracturan las rocas así
como las excavaciones constantes producidas por los animales. El hombre acelera la meteorización
física, arando y cultivando, lo cual rompe minerales y rocas en fragmentos muy finos. La eliminación de
la cobertura vegetal, también expone al suelo a las fuerzas erosivas (trituración) del agua y el viento.

- Alteración química. La meteorización química es causada por los minerales más solubles que cambian su
estructura, originando una fácil fragmentación. Los cambios por solubilidad son causados por solución
(generalmente en agua), hidrólisis y carbonatación. Los cambios estructurales generalmente son ocasionados
por hidratación, oxidación y reducción.

z Solución. Se refiere a la disolución de un sólido en sus iones por la acción disolvente del agua.
z Hidrólisis. Reacción química de los iones H+ y OH- del agua que se intercambian con los cationes y
aniones de los minerales, llegando en casos extremos a destruir por completo a los minerales.

z Carbonatación. Es la reacción de un mineral con el ácido carbónico (H2CO3), el cual los disuelve más
fácilmente que el agua, acompañados de la formación de bicarbonatos solubles, compuestos
responsables de la lixiviación de las bases en regiones húmedas.

z Hidratación. Es la incorporación de moléculas de agua en la estructura cristalina de un mineral o una sal,


originando con ello otro distinto, más suave, más débil y más fácil de descomponer.

z Oxidación/reducción. Consiste en la alteración química de los materiales del suelo por pérdida
(oxidación) o ganancia (reducción) de electrones de sus iones constituyentes. Los minerales, en
presencia de oxígeno, se oxidan, mientras que en suelos saturados de agua, se reducen.

El material orgánico del suelo también puede sufrir grandes transformaciones, tal como sucede con la materia
orgánica cuya alteración conduce a dos procesos diferentes: La mineralización y la humificación.

z Mineralización. Los sustratos orgánicos, mediante la acción de los microorganismo del suelo, son
transformados en sustancias inorgánicas simples: N, S, P, S, CO2 y agua.
z Humificación. Se refiere al proceso de descomposición parcial de sustancias orgánicas y la síntesis de
algunos compuestos que son específicos del humus, el cual consiste en un complejo de aminoácidos y
de substancias lígnicas (complejo ligno-proteínico), carbohidratos (celulosa, hemicelulosa) y un pequeño
porcentaje de grasas, ceras y resinas.

3. Translocación. Es el movimiento de materiales orgánicos e inorgánicos desde un horizonte a otro. Los


principales agentes de la translocación son el agua y los organismos del suelo.

4. Pérdidas. Se producen como consecuencia de la extracción o remoción definitiva de cualquier componente


del suelo, ocasionada por el lavado (lixiviación), la erosión superficial de materiales (escorrentía) y la extracción
de nutrimentos por el cultivo.
El estudio de los Procesos Globales de formación, incluye aspectos relacionados con la evolución y dinámica de
los suelos, entre ellos:

• Procesos de translocación y pérdida, derivados de mecanismos participantes en las migraciones de


materiales en el suelo, y responsables de la formación de los horizontes A y B.

• Las migraciones, que pueden ocurrir en sentido ascendente, descendente y oblicuo; abarcan suspensiones y
formas solubles, afectadas por factores tales como el clima, el tipo de humus y la dinámica química del medio.

En términos generales, los suelos de la zona cafetera colombiana, se caracterizan por ser relativamente
jóvenes, correspondiente a los Ordenes Inceptisol y Andisol; en ellos, predominan, esencialmente:

• Procesos de construcción. Incluye los procesos de acumulación de materia orgánica, que origina la
formación del horizonte A, generalmente, de color oscuro y espeso (0-30 cm) y, en menor extensión, los
procesos de transformación, con el desarrollo, in situ, de un horizonte B incipiente .

• Procesos de pérdida. Dadas las características de clima (alta precipitación) y de relieve (fuertes pendientes),
predominan procesos de erosión química (translocación) y física, estos últimos, acentuados por las malas
prácticas de manejo del suelo que conlleva a importantes pérdidas de su capacidad productiva.

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Los contenidos de este curso están dirigidos al Personal Técnico del Servicio de Extensión de la Federación Nacional de
Cafeteros, Investigadores de Cenicafé y Docentes de la Fundación Manuel Mejía. Ninguna parte de este documento puede ser
reproducida o transmitida en ninguna forma o a través de ningún medio electrónico o mecánico incluyendo fotocopias y
grabaciones o por medio de cualquier sistema de almacenamiento, sin el permiso escrito de la dirección general de propiedad
intelectual de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia.
Objetivo

Al finalizar esta lección el estudiante estará en capacidad de describir la importancia de los procesos específicos
en la formación del suelo mediante la acción de los diversos mecanismos y su expresión a través de rasgos
característicos como el color del suelo, la presencia de organismos, de fragmentos y acumulación de arcilla, lo
que le permitirá explicar las diferencias observadas entre las diferentes capas del suelo.

Comprende todos aquellos procesos que ejercen efectos muy concretos o especiales en el suelo. Pueden ser
agrupados de acuerdo a las categorías globales. Los más relevantes en la zona cafetera colombiana son:

1. Procesos específicos de adición

• Literización. Es la acumulación de capas de hojarasca (litter), sobre la superficie del suelo, desarrollado bajo
ambientes boscosos o semi-boscoso, las cuales se identifican como horizontes o capas O.

• Cumulización. Es la adición de partículas minerales a la superficie del suelo, tales como los aportes de
materiales aluviales, producto de los desbordamientos de los ríos; el enriquecimiento con piroclastos
provenientes de la actividad volcánica o la acumulación de materiales transportados por fuerzas gravitacionales
o eólicas.

2. Procesos específicos de transformación

• Mineralización. Es el proceso mediante el cual se transforman los compuestos orgánicos en inorgánicos. Se


realiza principalmente a través de la actividad microbiana del suelo y su intensidad se reduce con la disminución
de la temperatura ambiental. En términos generales, se puede observar la siguiente tendencia en la intensidad
de la mineralización en las regiones del país: Páramos < Sabana de Bogotá < Zona cafetera < Valles
interandinos.

• Humificación. Es la transformación de los materiales orgánicos frescos en humus . Este proceso, en buena
medida, es responsable de la acumulación de la fracción estable de la materia orgánica en el suelo y del color
oscuro de la parte superficial.

• Melanización. Es el proceso que imparte la coloración oscura, más o menos negra, que adquieren los
horizontes A de los suelos, y resulta de la impregnación de los restos orgánicos en la masa del suelo. Éste es
utilizado como criterio de diagnóstico en la caracterización de los suelos originados de cenizas volcánicas
clasificados taxonómicamente como Melanudans (Orden Andisol), muy comunes en la zona cafetera.

• Rubefacción. Es la deshidratación de los óxidos de hierro, determinada por condiciones de buena aireación
que genera tonalidades rojizas en el suelo. Ocurre a menudo en los suelos rojos de la zona cafetera colombiana
Al unirse los óxidos de hierro formados en este proceso con la materia orgánica se presentan coloraciones
pardas y el proceso se denomina marronización o braunificación . En estados avanzados de oxidación de
hierro el suelo se torna rojizo y el proceso se define como ferruginación.

• Ferralitización. Es un enriquecimiento del suelo con compuestos muy estables, principalmente óxidos e
hidróxidos de hierro y aluminio, de cuarzo y también de arcillas como la caolinita . Es considerado un proceso de
alteración máxima y tiene lugar en algunas regiones tropicales, donde las precipitaciones son muy altas y e
drenaje favorece el lavado de las bases intercambiables. Este proceso ocurre en los suelos agrupados en el
Orden Oxisol, comunes en los Llanos Orientales de Colombia.

• Gleización. Es la formación de compuestos ferrosos, como consecuencia de la ausencia de oxígeno en el


suelo (condiciones anaeróbicas o de encharcamiento). Una manifestación de la gleización es la aparición de
colores gris y/o gris - verdoso en el suelo bajo drenaje imperfecto o en presencia de niveles freáticos
superficiales permanentes o fluctuantes. No es frecuente en la zona cafetera, limitándose sólo a pequeñas
áreas con drenaje imperfecto, generalmente asociado a las depresiones del relieve.

• Endurecimiento. Hace referencia a la reducción de la porosidad del suelo por efecto de la compactación, del
colapso de la estructura, de la cementación o del taponamiento de algunos poros por partículas finas u otros
materiales sólidos. Su ocurrencia es más frecuente en potreros.

• Esponjamiento. Proceso contrario al endurecimiento, mediante el cual se incrementan los espacios porosos
del suelo, principalmente debido a la actividad de las plantas, los animales y/o del hombre.

3. Procesos específicos de translocación

En los procesos de translocación, y teniendo al agua como medio de transporte, se distinguen dos etapas:

• Eluviación. Es la movilización, transporte y pérdida de materiales, de un horizonte superior a uno inferior.


Generalmente ocurre del horizonte A al B.

• Iluviación. Representa la acumulación, ganancia o enriquecimiento de sustancias, en alguna porción del perfil,
generalmente, en el Horizonte B.

z Iluviación de arcilla. Migración mecánica de arcilla de los horizontes superficiales a los horizontes
profundos del perfil. Este proceso se da en los suelos de los llanos orientales agrupados en el Orden
Oxisoles.

Las sustancias se pueden movilizar bajo tres formas: como iones disueltos (lixiviación), en forma de complejos
organometálicos y en suspensión (iluviación de arcilla).

Algunos procesos edafogenéticos específicos, relacionados con una determinada translocación, y propios de la
zona cafetera colombiana, son:

• Lixiviación. Es la pérdida ocasionada por el lavado de iones disueltos en la solución del suelo, ocasionada
por la acción del agua, constituyéndose así, en la principal causa de la acidificación de los suelos por la
remoción de las bases intercambiables (Ca2+, Mg2+, K+ y Na+). Este proceso tiene mayor importancia en los
suelos de climas húmedos.

• Desbasificación. Ocurre como consecuencia del lavado, produciéndose la lixiviación de los cationes
adsorbidos (Ca, Mg, Na y K), en el complejo de cambio del suelo y su reemplazo por iones hidrógeno, también
llamado hidrogeniones (H+), provocando así la desaturación y acidificación del medio. Ocurre en regiones de la
zona cafetera colombiana, asociadas con precipitaciones altas, normalmente por encima de los 1.600 mm de
lluvia anual.

4. Procesos específicos de pérdida

• Erosión. Se refiere a la pérdida superficial del suelo, causada principalmente por el agua, el viento y la fuerza
gravitacional. La magnitud de la erosión depende del tipo del suelo, así como la cantidad e intensidad de las
lluvias y del viento, la cobertura vegetal, la longitud y el grado de la pendiente, entre otros.

• Movimiento masal. También llamado derrumbe, ocurre cuando una porción considerable de suelo se
desprende por el efecto de la fuerza gravitacional. En la mayoría de los casos se debe a excesos de agua que
satura grandes masas de suelo.

Common questions

Con tecnología de IA

Intrusive igneous rocks like granite form granular soils that rapidly drain, increasing susceptibility to erosion. The basaltic extrusives, forming basic soils, facilitate medium nutrient fertility with high magnesium and calcium levels. Intrusive rocks support varying soil textures, affecting root penetration and moisture retention, critical for coffee agriculture. Soil formation from these rocks heavily depends on weathering rates, climatic conditions, and topography .

Granite and rhyolite have similar mineralogical compositions, being silica-rich and classified as acidic rocks. However, their textures differ due to their formation processes: granite forms as intrusive rock with coarse texture due to slow cooling at depth, while rhyolite forms as extrusive rock with fine texture due to rapid cooling at the surface .

In Colombian coffee regions, soil classification is influenced by climate, altitude, and parent material. Low precipitation and high temperatures produce poorly developed Entisoles. In mid-altitudes, greater water availability promotes deeper Inceptisoles with more organic matter. These soils' acidity and aluminum saturation can limit agricultural potential, although Entisoles are generally less fertile, requiring proper management to improve productivity .

Sedimentary rocks undergo erosive and metamorphic processes. Metamorphism transforms pre-existing materials under high pressures and temperatures into metamorphic rocks. These rocks can then undergo erosion, forming sediments again. Subsequently, all rock types can undergo processes that cause them to melt at great depths, returning to a state of magma .

Volcanic pyroclastic materials, like ash, lapilli, and bombs, are loose and contribute to high soil productivity by enhancing nutrient availability and improving soil structure. Their unconsolidated nature facilitates rapid weathering and nutrient release, which is beneficial for plant growth. These materials' physical characteristics vary by size, with ash being less than 2mm and bombs exceeding 64mm .

Mineralization transforms organic substrates into inorganic substances (N, P, S, CO2, water), facilitating nutrient recycling in soils. Humification involves partial decomposition and synthesis of complex humus compounds like lignin and proteins, which stabilize organic matter in soil, improving its structure and fertility. Both processes are crucial for maintaining a balanced nutrient cycle and soil health .

Translocation involves the movement of materials (organic and inorganic) within soil, forming distinct horizons. In coffee regions, water and organisms sense this. It creates nutrient-rich horizons, yet intense rains lead to leaching and soil nutrient loss. These dynamics result in prominent A and B horizons and affect soil's water and nutrient retention ability, directly impacting crop yield potential and soil management strategies .

Chemical weathering processes, including hydrolysis, carbonatation, and oxidation-reduction, alter mineral structures. Hydrolysis decomposes minerals through ion exchange, carbonatation dissolves minerals into bicarbonates, and oxidation changes minerals by gaining/losing electrons. These change minerals, increasing soil's solubility, influencing its capacity to retain nutrients and water, thereby affecting plant growth and soil fertility .

Physical weathering, through temperature fluctuations, freezing/thawing, and biological activities, breaks down parent rock into smaller particles, enhancing soil texture and porosity. This process increases fertility by exposing more mineral surfaces for chemical weathering, releasing nutrients needed by plants. However, excessive fragmentation can reduce moisture retention and organic matter, impacting soil fertility negatively .

Increases in temperature lead to more clay in soils due to parent material fragmentation, and reduce organic matter, lowering nitrogen levels. Higher precipitation enhances clay content through greater decomposition of parent materials, increases organic matter, but also causes leaching of nutrients, acidification, and creates poorly structured clays with low cation exchange capacity .

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