Se inició como orfebre y más tarde, incursionó en la pintura y escultura, nunca renegando de sus orígenes.
Trabajó junto con su hermano, Piero Benci (también artista) en un famoso taller que fundaron en Floren-
cia. Su influencia refleja tanto influencia clásica como interés por la anatomía humana, llegando al punto
como nos cuenta Vasari de llevar a cabo disecciones para tener un mejor conocimiento de anatomía.
Se cree que sus primeros estudios los llevo con su padre o con Andrea Castagno, éste último probable-
mente le enseñó tambien pintura. Esta comprobado que también fue discípulo de Domenico Veneziano
y tuvo influencia de Donatello.
Para él, el arte no es una construcción de lo visible y cognoscible, sino una vía de la experiencia. No parte
de principios teóricos, religiosos o morales sino que recorre su propio camino en el mundo trantando de
captar el significado de las cosas. Establece el concepto de FUROR que es el oscuro impulso que viene
desde lo profundo y nos impulsa a penetrar en los profundo. Con estos argumentos se dibuja una antítesis
entre una concepción del arte como un conocimiento objetivo y visión del mundo contra la concepción
del arte como una expresión subjetiva.
También percibe el arte como una investigación y como tal es importante el modo de investigar (técnica).
Por esta razón desempeña la doble actividad de escultor y pintor que vendrían siendo dos vías operativas
diistintass cuyos datos serían verificado los unos con los otros. La raíz común de los dos procesos será el
diseño. Pero no existe un paralelismo entre las dos disciplinas sino una relación crítica y dialéctica.
Pintura y Grabado
Algunas de las pinturas de Pollaiolo reflejan exceso de brutalidad en sus figuras masculinas. Por el con-
tario, en las figuras femeninas muestra serenidad y una cuidadosa atención de los detalles de los vestidos,
como era la norma en el retrato del Siglo XV.
Junto a Ghiberti trabajó en los relieves de las puertas del baptisterio, de Florencia. En cuanto a sus graba-
dos, estos influyeron en Andrea de Mantegna, y por intermedio de él, en Durero.
Gran parte de su obra pictórica se ha perdido y solo se tiene un grabado de él.
Escultura
Como escutor y trabajador de metal logró su gran éxito. Realizó gran cantidad de pequeños bronces
como son la serie llamada Hércules y Anteo. La exacta atribución de sus obras es dudosa debido a que
su hermano hizó mucho en su colaboración.
En 1484 Antonio fijó su residencia en Roma, donde ejecutó la tumba del Papa Sixto IV en la gruta de la
Basílica de San Pedro, una composición en la que vuelve a manifestar su modo de exageración anatómica
de las figuras. Antes de morir elaboró su última obra: el mausoleo del Papa Inocencio VIII también en
San Pedro. Se dice de él que se anticipó a Leonardo en diseccionar cuerpos para estudiar su anatomía.
Entre sus alumnos destaca Sandro Botticelli.