CUESTIONARIO DE
PERSONALIDAD
EPI
MANUAL
(5ª Edición revisada)
INTRODUCCIÓN
El “Eysenck Personality Inventory” “EPI” es el resultado del desarrollo de un instrumento
similar, el Maudsley Personlity Inventory” y como él está diseñado para evaluar dos grandes
dimensiones de la personalidad: neuroticismo y extraversión. Estos dos instrumentos son
bastantes similares y se correlacionan en tan alto grado que son válidos para el EPI los resultados
experimentales obtenidos con el primitivo instrumento.
Sin embargo, el Cuestionario EPI presenta, frente al MPI, las siguientes ventajas:
Tiene dos Formas paralelas (A y B) que permiten el retest en un tratamiento
experimental, sin la interferencia de los factores de memoria.
Se ha logrado una mayor independencia entre los dos factores evaluados mediante
una mejor selección de los elementos; la correlación entra ambos factores no es
estadísticamente significativa.
Se ha introducido una escala de “sinceridad” (S) con la que se puede identificar a los
sujetos que tienden a responder en una dirección “deseable”
Se ha elevado la fiabilidad “test-retest”; incluso con períodos de intervalo de varios
meses, se ha llegado a obtener un coeficiente de 0,85, bastante elevado en una
prueba de personalidad de este tipo.
Además, se dispone de una prueba directa de la validez del EPI como instrumento
descriptivo de las manifestaciones de conducta de la personalidad.
La base teórica y validación experimental de los conceptos de neuroticismo y extraversión
han sido presentadas en detalle en varias obras del autor. En pocas palabras, el neuroticismo
señala la hiperacción emocional general y a predisposición a la depresión neurótica bajo los
efectos de “stress”; la extraversión, en tanto que opuesta a la introversión, indica las tendencias
impulsivas y sociables a la exteriorización y la no-inhibición de un sujeto.
Estas dos dimensiones están conceptualizadas como completamente independientes y los
estudios experimentales realizados lo han demostrado en varias ocasiones.
En 1973, y tras un período de varios meses de preparación y estudios, ofrecíamos a los
psicólogos españoles una primera adaptación y tipificación en España del Cuestionario de
personalidad EPI de Eysenck como respuesta a la conveniencia de disponer en nuestros medios
psicológicos de pruebas variadas para explorar la personalidad en sus múltiples aspectos.
El presente Cuestionario era un posa más en nuestro intento de ofrecer un repertorio de
tests amplio y selecto. Acudimos a una de las figuras más representativas en el estudio de la
personalidad, H.J. Eysenck, cuyos trabajos en este campo son ampliamente conocidos. Desde los
primeros momentos de nuestra tarea tuvimos conciencia de las dificultades que implica adaptar
una prueba de personalidad a nuestro medio cultural. Nos animaba, sin embargo, el hecho de que
la misma se dirige a una estructura bastante simple de la personalidad: dos factores ortogonales y
bipolares claramente definidos en la mayoría de los estudios, el neuroticismo y a extraversión.
Cuando, recientemente, tuvimos noticia de los avances y nuevos instrumentos que venían
desarrollando los profesores Eysenck, iniciamos y hemos terminado la adaptación de un nuevo
cuestionario para niños EPQ-J.
Esta segunda edición del Manual presenta, literalmente, todo el contenido de la primera
edición además de los resultados obtenidos en nuestra adaptación española, toda la información
derivada del estudio original de la prueba y de los trabajos realizados para su adaptación en otros
países; este contenido se ha dispuesto y ordenado de acuerdo con la presentación habitual de los
demás Manuales del fondo de distribución de TEA Ediciones. En esta segunda edición
únicamente añadimos un Apéndice (Análisis recientes), con los resultados encontrados en
diversas aplicaciones. Estos datos son discordantes de los obtenidos con anterioridad, y sólo se
presentan a título orientativo.
El valor y medida de nuestro acierto al iniciar la adaptación de este Cuestionario han venido
confirmados por su aplicabilidad en nuestros medios psicológicos, y una muestra de ello ha sido la
necesidad de esta segunda edición; en esas aplicaciones ha ido encontrando ese contraste que le
da el uso práctico.
Ya desde las primeras fases del trabajo nos fueron muy valiosas las aplicaciones y
observaciones recogidas en diversos centros, así como las colaboraciones de personal de estos y
otros organismos. A todos ellos agradecemos la colaboración prestada.
Queremos, igualmente, aprovechar esta ocasión para pedir y agradecer, de antemano,
cualquier colaboración u observaciones que nos puedan prestar todas aquellas personas que
apliquen la prueba; estos datos serían recogidos e incorporados en la próxima edición del Manual.
1. DESCRIPCIÓN GENERAL
1.1 Ficha Técnica
Nombre: Cuestionario de Personalidad EPI
Autores: H.J Eysenck
Adaptación española: M. Sánchez Turet
Administración: individual y colectiva
Duración: variable; aproximadamente unos doce minutos
Aplicación: Adolescentes y adultos
Significación: Evaluación de dos dimensiones de la personalidad, neuroticismo y
extraversión; incluye una escala de sinceridad
Tipificación: Baremos de escolares (varones y mujeres) y profesionales (Varones y
mujeres).
1.2 CARACTERISTICAS GENERALES
Siempre ha sido reconocida por todos los psicólogos la importancia de llegar a una
descripción de las principales dimensiones de la conducta de los individuos; en esta dirección,
renombrados investigadores han dedicado sus esfuerzos a definir los factores fundamentales de
la personalidad.
Una revisión bibliográfica hecha por Eysenck (1960), muestra la solidez y reconocimiento de
la hipótesis de dos dimensiones o factores claramente diferenciados y particularmente
importantes: la extraversión-introversión y el neuroticismo (emotividad o ansiedad) – estabilidad
emocional.
La figura 1 muestra la relación entre estas dos dimensiones y el antiguo esquema de
temperamento de Galeno-Kant-Wundt. En el anillo externo se representan gráficamente los
rasgos que se han obtenido y cuantiosas muestras de sujetos; se ha observado que una gran
parte de a varianza total común de todas estas variables (y de otras que, por falta de espacio, no
han podido ser representadas en el gráfico), puede ser explicada en términos de los dos factores
Fundamentales.
Cuando Eysenck (1947) propuso por primera vez esta hipótesis, se discutió vivamente la
eficacia de dicha estructura; sin embargo, la mayor parte de los esquemas actuales (tales como
los de Cattell y el de Guilford sobre la personalidad han definido factores de segundo orden que se
asemejan a las dos dimensiones fundamentales del esquema de la figura 1. Así, Cattell (1957)
realiza análisis factoriales de la personalidad y llega a definir un “factor general de integración”
(estabilidad emocional) y un “factor de introversión-extraversión”. Sin negar la existencia e
importancia de los factores adicionales a N y E, es necesario admitir que no hay otros dos factores
que contribuyan tanto como ellos a una descripción de la personalidad en el área no cognitiva.
Uno de los postulados básicos en la construcción de este Cuestionario de personalidad es
que el análisis factorial es un método necesario, pero no suficiente, para aislar y definir las
dimensiones principales de la personalidad y para construir los instrumentos destinados a su
evaluación. Los análisis de las correlaciones son importantes, pero no dan más que indicaciones;
como Thurstone ha indicado, “una correlación es una confesión de ignorancia”. Además, sería
posible presentar sus innumerables formas diferentes las relaciones observadas entre los rasgos,
todas ellas matemáticamente equivalentes entre sí, pero muy diferentes desde el punto de vista
psicológico.
Por tanto, es indispensable ir más allá del mero estudio estadístico, y confrontar y
estructurar las dimensiones de la personalidad en el cuerpo principal de la psicología experimental
y teórica. El trabajo presente, llevado así, tiende en conjunto a confirmar la opinión de que el factor
N está en estrecha relación con el grado heredado de labilidad del sistema nervioso autónomo,
mientras que el factor E está en estrecha relación con el grado de excitación-inhibición prevalente
en el sistema nervioso central; este equilibrio es probablemente también hereditario en gran parte
y puede tener como intermediario la formación reticular ascendente. Se admite que los sujetos
introvertidos se caracterizan por un fuerte potencial de excitación y un débil potencial de inhibición,
mientras que en los sujetos extravertidos domina un fuerte potencial de inhibición.
La gran influencia de la herencia sobre N y E ha sido mostrada en varios estudios; tal vez el
más claro sea el de Shields (1962), que encontró una correlación muy elevada entre gemelos
univitelinos idénticos educados separadamente, tanto en neuroticismo como en extraversión y
que, además, era mayor entre gemelos univitelinos educados separadamente que entre gemelos
bivitelinos educados juntos.
Otra línea de estudio unida a la ciencia biológica es la demostración de quela posición de un
sujeto a lo largo de la dimensión extraversión-introversión puede alterarse con el uso de las
drogas. Las drogas estimulantes llevan a los sujetos hacia la introversión y las drogas depresivas
les llevan hacia la extraversión.
Siguiendo estas líneas de pensamiento, las deducciones han sido obtenidas a partir de la
psicología general y experimental, y con referencia a las expectativas de conducta de los sujetos
extravertidos e introvertidos, en una gran variedad de estudios experimentales de laboratorio. Se
han elaborado hipótesis y llevado a cabo trabajos para observar la relación entre extraversión y
condicionamiento, nivel de aspiración, efectos figurales posteriores, encubrimiento, reminiscencia,
vigilancia, error y juicio sobre el tiempo, condicionamiento verbal, dolor privación, tolerancia y otros
muchos aspectos. Las relaciones teóricas entre estas definiciones experimentales de la
extraversión y la comportamental que presenta el EPI tienen su explicación en los párrafos
siguientes, donde se describe la naturaleza de las dos escalas del Cuestionario.
Hay que señalar, en primer lugar, que los modelos descriptivos con los que se define la
naturaleza de N y E en el cuestionario EPI, se refieren a la personalidad en su aspecto fenotípico,
mientras que los tests y estudios experimentales mencionados en los párrafos anteriores apuntan
al aspecto genotípico de la misma.
Las diferencias existentes en los aspectos comportamentales y constitucionales de la
personalidad han sido discutidos en detalle por el autor. La figura 2, tomada de este trabajo,
muestra las relaciones implicadas para la variable E solamente. En el diagrama, los subíndices “B”
y “C” de los fenómenos (F) se refieren a comportamiento (B, de “behavior”) y a la constitución, y
“A” indica las influencias ambientales o de entorno.
Se observará que en el nivel más fundamental (N1) se encuentra el concepto constitucional
del equilibrio, “excitación-inhibición”, que pueden bascular a un lado u otro y motivar diferencias
constitucionales o genotípicas en las dimensiones extraversión-introversión; es posible medirlo
con una cierta precisión en términos de condicionamiento, vigilancia, post-efectos figurales y otras
variables de laboratorio.
La conducta observable (FB) está en función de las diferencias constitucionales (FC) en
interacción con el ambiente (A); esta interacción origina unas diferencias descriptivas, fenotípicas,
de extraversión-introversión, cuya mejor evaluación puede realizarse con la ayuda de
cuestionarios del tipo del EPI.
Esta diferencia entre los tests de laboratorio y los cuestionarios (en cuanto que
estrechamente relacionados, respectivamente, con los aspectos genotípicos y fenotípicos de la
personalidad, no tiene, naturalmente, un carácter absoluto; sin embargo, puede ser útil cuando se
considera la significación de los resultados obtenidos por la utilización de diferentes tipos de
instrumentos de medida.
Neuroticismo-estabilidad (N)
La descripción de este factor bipolar no requiere tanta fundamentación como el de
extraversión; es muy similar a la que ha sido dada por muchos otros autores desde que
Woodworth publicó su “Personal Data Sheet” y Taylor su “Manifiest Anxiety Scale”.
La puntuaciones elevadas en N son indicativas de labilidad emocional e hiperactividad; las
personas que obtienen esas puntuaciones tienden a ser emocionalmente hipersensibles, con
dificultades para recuperarse después de una situación emocional. Estos sujetos se quejan
frecuentemente de desarreglos somáticos difusos y de poca importancia, tales como jaquecas,
trastornos digestivos, insomnio, dolores de espalda, etc., así como manifiestan estados de
preocupación, ansiedad y otros sentimientos desagradables.
Estos individuos están predispuestos a manifestar problemas neuróticos bajo el efecto de
situaciones de “stress”; pero conviene no confundir tales predisposiciones conla verdadera
depresión neurótica; un sujeto puede muy bien obtener una puntuación alta en la escala N y
adaptarse de manera adecuada al trabajo, a la sociedad, a la vida sexual y a la familia.
Extraversión-introversión (E)
De una manera descriptiva, los estudios factoriales han llegado a un cuadro que puede
parecerse (no siendo ciertamente idéntico), al dado por Jung. En los párrafos siguientes se dan
breves descripciones del extravertido típico y del introvertido típico; se les puede considerar como
puntos extremos ideales de un continuo, a los cuales cada sujeto se aproxima más o menos.
Las puntuaciones altas en E, significativas de extraversión, son obtenidas por sujetos que
tienen tendencia a ser expansivos, impulsivos y no inhibidos, que tienen numerosos contactos
sociales y frecuentemente toman parte en las actividades de grupo.
El extravertido típico es sociable, le gustan las reuniones, tiene muchos amigo, necesita de
personas con quienes charlar y no le gusta leer o trabajar en solitario; busca las emociones
fuertes, se arriesga, hace proyectos y se conduce por impulsos del momento; generalmente es un
individuo impulsivo. Le gusta mucho la chanza, tiene siempre dispuesta una rápida respuesta y,
en general, le gusta el cambio; es despreocupado, poco exigente, optimista y le gusta reírse y vivir
contento. Esta persona prefiere el movimiento y la acción; tiende a ser agresivo y pierde
fácilmente la sangre fría. No posee un gran control sobre sus sentimientos, ni es una persona con
la que siempre se pueda contar.
En el otro polo de este factor, el introvertido típico es un individuo tranquilo, retraído,
introspectivo, a quien le gustan más los libros que las personas; se muestra reservado y distante,
excepto con sus amigos íntimos. Tiende a ser previsor, a pensarlo antes de comprometerse y a
desconfiar de los impulsos del momento. No le gustan las sensaciones fuertes, toma en serio las
cosas cotidianas y le gusta llevar una vida ordenada. Controla estrechamente sus sentimientos,
raramente se conduce de una manera agresiva y no se encoleriza fácilmente. Es un poco
pesimista, concede gran valor a los criterios éticos y es una persona en la que se puede confiar.
Sinceridad (S)
Esta escala del EPI es una adaptación de la variable “L” del MMPI. Redactada y adaptada
en principio para su uso en el MPI de Eysenck, ha sido objeto de amplios análisis de elementos y
análisis factoriales durante varios años; algunos han sido publicados. En ellos se ha observado
que esta escala resulta fiable, válida y útil para identificar a los sujetos que tienden a responder en
un sentido deseable.
En la adaptación española se ha cambiado la dirección de esta dimensión de modo que no
apunte hacia insinceridad, sino hacia sinceridad; de esta forma su interpretación se adecúa a la
denominación de la escala, a la vez que se elimina la utilización de un concepto peyorativo
(insinceridad o mentira) cuya significación no está muy clara. Está constituida por una serie de
cuestiones relativas a pequeñas faltas morales o sociales, cuya omisión se sabe que es frecuente
en casi todas las personas, pero cuya confesión pública o en un cuestionario que va a ser leído
puede resultar molesta e inducir a no ser sincero. Estas preguntas, ligeramente embarazosas,
poseen una interconsitencia relativamente alta. Sin embargo, la interpretación de la escala, es
decir, determinar si realmente mide sinceridad o auténtica asimilación de las normas sociales, no
es fácil.
En este sentido, no hay una regla absoluta que defina su utilización en las aplicaciones
prácticas puesto que las muestras estudiadas en la tipificación difieren entre sí en esta dimensión.
No obstante, se puede indicar que, en general, una puntuación directa de 7º menos cuando se
aplican ambas Formas A y B (3 ó 4 puntos cuando se aplica una sola), señala que se ha
producido esa dirección deseable y habrá que considerar con bastante escepticismo las
puntuaciones obtenidas en extraversión y, sobre todo, en neuroticismo. En muchas ocasiones, las
puntuaciones bajas en S invalidan los resultados del Cuestionario.
Aparte de estas consideraciones prácticas, se ha estudiado la tendencia a dar puntuaciones
bajas en sinceridad como un rasgo más de la personalidad, cuyo estudio puede ser importante;
sin embargo, no existe una documentación bibliográfica suficiente sobre el particular.
Distorsión de las respuestas
Es bien conocido que en la aplicación de todo tipo de cuestionarios suelen aparecer
diversas “actitudes de respuesta”, es decir, determinadas tendencias de los individuos a preferir
ciertas categorías de respuestas (por ejemplo, inclinarse por el “SI” o por el “NO”) sin tener en
cuenta el contenido de la frase o pregunta.
En el EPI (Eysenck 1962) se ha eliminado ya, a propósito, la posibilidad de aparición de la
tendencia a dar respuestas “?” (interrogante) a los elementos.
Otra de las actitudes de respuesta, la tendencia a dar contestaciones extremas, no puede
manifestarse en este Cuestionario que emplea sólo la dicotomía “SI-NO”.
El tipo de respuestas de quiescencia ha sido intensamente estudiado en relación con el MPI
(Eysenck 1962) y con el EPI (Eysenck y Eysenck 1963, 1964); se ha observado que tiene en estas
pruebas muy poca importancia. No está ausente, sin embargo, y conviene tenerlo en cuenta con
cierto tipo de sujetos.
La tendencia a dar respuestas deseables que favorezcan la imagen del sujeto, se ha
estudiado también con algún cuidado y no se ha encontrado que juegue un papel importante en
las condiciones normales de aplicabilidad de la prueba. Como única excepción, se ha encontrado
en las situaciones de selección de personal y en ellas hay que tener un cuidado especial (Eysenck
y Eysenck 1963). Como única excepción, se ha encontrado en las situaciones de selección de
personal y en ellas hay que tener un cuidado especial. Sin embargo, esta actitud puede ser
detectada mediante la escala “S incorporada al Cuestionario EPI. Gómez y Braun (1967)han
estudiado la influencia de unas determinadas instrucciones dadas a los sujetos en los momentos
previos a la aplicación del Cuestionario; el grupo experimental (que había recibido instrucciones
de ”aparecer como un candidato ideal para un puesto de vendedor”), disminuyó
considerablemente sus puntuaciones en N y S, a la vez que las aumentaba en E, mostrando con
ello la sensibilidad del EPI a los defectos de distorsión de las respuestas.
Construcción de las escalas
Las primeras escalas, construidas sobre las bases teóricas indicadas al principio de este
apartado formaron el “Maudsley Medical Questionnaire”. Estas escalas fueron elaboradas a partir
de amplios y repetidos análisis factoriales sobre diferentes grupos de elementos. Además, se
tuvieron en cuenta los análisis publicados por otros autores, la mayor parte de los cuales han sido
recogidos en la obra “The Structure of Human Personality”
En la construcción del EPI se llevaron a cabo unos doce estudios factoriales, uno de los
cuales permitió obtener una matriz cuadrada de 128 entradas que concluía todos los elementos de
las Formas A y B y algunos elementos provisionales.
Los sujetos que componían la muestra de estos estudios eran más ampliamente
representativos de lo que es acostumbrado en estos trabajos; además de estudiantes
universitarios, se incluyeron grupos de sujetos de clase media y trabajadores (que variaban en
edad y sexo), asó como muestras representativas de la población total, que, en general, fueron
examinadas por personal técnico de una empresa consultora de estudio de mercados. En algunas
ocasiones, los sujetos rellenaron los Cuestionarios y, en otras, contestaron a los elementos en el
desarrollo de la entrevista.
La muestra total sobrepasó el número de 30.000, y algunos de los trabajos publicados en
aquella ocasión se citan en la Bibliografía de este Manual.
Es posible que este sea el único Cuestionario que haya incluido todos sus elementos en un
solo análisis factorial; existen algunas razones para utilizar con cautela aquellos cuestionarios que
han sido construidos analizando separadamente sus partes. Este cuidado especial tenido en la
construcción de la prueba, se ha reflejado en la fiabilidad y validez resultantes en muy amplias
aplicaciones.
1.3. APLICACIONES
La evaluación de las dimensiones neuroticismo-estabilidad y extraversión-introversión que
permite el EPI, ha mostrado su utilidad en una gran variedad de situaciones. A continuación se
indican algunas de estas aplicaciones del Cuestionario.
Aplicaciones industriales
Se han llevado a cabo numerosos estudios en análisis de mercados para descubrir los
rasgos de personalidad correspondientes al consumo de diferentes productos y marcas de
artículos, a la lectura de diferentes diarios o revistas, a la participación ante los programas de la
televisión, a la asistencia a espectáculos y a muchas otras actividades. En la mayoría de los casos
se han encontrado diferencias en los rasgos de personalidad. Así, por ejemplo, el hecho de ver la
televisión, muestra una gran relación curvilínea con la extraversión; ambas relaciones son más
fuertes que la existente con inteligencia. Aunque se podría haber previsto a partir de la teoría, se
ha encontrado que los fumadores son más extravertidos que los no fumadores. Se ha descuidado
bastante el establecimiento de un sistema de relaciones entre la personalidad y el comportamiento
del consumidor cuando se realizan estudios de motivación, en los cuales hantenido mayor favor
las poco fiables técnicas proyectivas.
En lo que se refiere a la selección y clasificación de personal, se ha estudiado la relación
entre la extraversión y los diferentes criterios de comportamiento en la situación de trabajos en
serie; las principales constataciones sugieren que los trabajadores más extravertidos estaban
menos adaptados a este tipo de actividad y mostraban una tendencia significativamente más
grande a dejar la empresa. Estos resultados concuerdan con los de P. J. Taylor, que encontró una
correlación de 0,26 entre la escala de extraversión del EPI y la frecuencia de asistencia a la
enfermería, y de 0,23 con el absentismo (sin tener en cuenta las ausencias por enfermedad o
vacaciones). Un estudio sobre la relación entre la extraversión y el número de accidentes, muestra
que los extravertidos son culpables de mayor número de violaciones de las reglas de circulación y
de más accidentes que los introvertidos. Otros estudios han corroborado la relación negativa y
significativa entre la extraversión y la perseverancia en las tareas mentales; los más introvertidos
eran más perseverantes. Los hombres de negocios que han tenido éxito son introvertidos
estables. La relación entre el temperamento y la rapidez y precisión en la tarea, la relación entre la
personalidad y la estimulación en el trabajo, etc., han sido, igualmente, objeto de estudio.
Orientación y consejo escolares
Se han llevado a cabo numerosas investigaciones sobre la relación entre las dimensiones
de neuroticismo y extraversión y el aprendizaje, así como con el éxito en los estudios
universitarios.
Así, por ejemplo, en el caso de estudiantes de diversas especialidades de ingenieros, la
cuantía de fracasos variaba enormemente; el grupo de neuróticos introvertidos tenía el porcentaje
menor de fracasos (21%), y el grupo de extravertidos estables el porcentaje mayor (60%. En otro
estudio se ha observado que los buenos alumnos se caracterizaban por neuroticismo elevado
(alto nivel de conducta autónoma) e introversión (lenta acumulación y rápida disipación de la
inhibición reactiva).
Esta tendencia (relación positiva entre introversión y éxito en los estudios), corresponde a lo
que se podría esperar de, entre otros rasgos, las preferencias del extravertido por la rapidez frente
a la precisión y de sus ejecuciones relativamente mediocres en las tareas que exigen una atención
prolongada en condiciones de monotonía y aburrimiento. La ejecución de los extravertidos
decrece rápidamente en la tarea de vigilancia.
Estos resultados, que tienen una gran importancia en la orientación profesional hacia
determinadas tareas, habían sido previstos y verificados en varias ocasiones por Eysenck (1960).
En relación con el aprendizaje y las diferencias individuales de la personalidad, se ha
comprobado la existencia de una determinada relación entre el neuroticismo y el aprendizaje de
series. Entre la dificultad de la tarea y el neuroticismo se ha observado alguna interacción: la
ansiedad facilita el aprendizaje en las tareas fáciles y lo dificulta en las tareas más complejas.
Las relaciones obtenidas entre la perseverancia y la extraversión-introversión tiene también
implicaciones en el dominio educativo; la primera se relaciona positiva y significativamente con la
introversión en las tareas intelectuales. Por otra parte, es también positiva la relación entre
neuroticismo y riqueza de vocabulario.
Aunque no se ha encontrado ninguna correlación significativa entre la inteligencia y el
neuroticismo y la extraversión, en las Matrices progresivas de Raven aparecía una relación
curvilínea, y los sujetos que obtenían mejores resultados estaban en la zona media de la
dimensión neuroticismo.
Se han encontrado todas las diferencias encontradas entre los extravertidos y los
introvertidos frente a las tareas escolares, y se han encontrado cuatro características principales:
a) en la rapidez de aprendizaje, los introvertidos son más capaces de obtener rápidamente
respuestas condicionadas que los extravertidos; b) los introvertidos neuróticos tienden a ser más
inteligentes que los extravertidos neuróticos; c) ante la disminución de la capacidad de trabajo, los
introvertidos son superiores a los extravertidos en las tareas que exigen atención o un trabajo
sostenido; d) en cuanto a la precisión y rapidez, los introvertidos emprenden las tareas lentamente
y con precisión, mientras que los extravertidos son rápidos e imprecisos.
De la misma forma, aunque con menos evidencia que en la dimensión extraversión-
introversión, se han estudiado las diferencias en el factor neuroticismo entre las tareas escolares,
y se han encontrado tres características: a) existe una relación casi nula entre neuroticismo e
inteligencia; la posibilidad de un mejor éxito escolar en los estudiantes neuróticos puede ser
debido únicamente a una inteligencia superior; b) existe alguna posibilidad de que el neuroticismo
se relacione con el éxito escolar a través de su manifestación en la perseverancia; c) en cuanto a
la rapidez de aprendizaje, los sujetos con una gran medida de ansiedad (neuróticos) tienen más
éxito en las tareas simples, pero tienen dificultades en las tareas complejas cuando han sido
hechas ya asociaciones defectuosas.
Existen algunas implicaciones de la teoría psicológico-genética, que ha mostrado, con algún
detalle, cómo las actividades disciplinarias de los padres, de los profesores y de los compañeros,
pueden tener éxito como estímulos incondicionados que producen reacciones simpáticas
autónomas en ese tipo de comportamiento asocial e indeseable que la sociedad quiere hacer
desaparecer. De acuerdo con la teoría básica de construcción del EPI, los extrovertidos
inestables, de difícil condicionamiento, tienen predisposición a un comportamiento criminal, en
tanto, que los introvertidos inestables, de fácil condicionamiento, están predispuestos a un
comportamiento neurótico. El introvertido, de condicionamiento “excesivamente fácil”, establece,
de acuerdo con sus previas experiencias, fuertes reacciones del sistema autónomo que acaban
asociándose a estímulos condicionados y provocando síntomas. Al contrario, el extravertido no
tiene tan fácil condicionamiento y no llega a establecer las respuestas condicionadas que son la
base de un comportamiento social. En este campo se ha estudiado la relación entre las
dimensiones de neuroticismo y extraversión y la capacidad de condicionamiento sobre una
muestra de delincuentes encarcelados de la Marina, y se ha encontrado una correlación negativa
(-0,25) con la extraversión y no significativa con el neuroticismo. Esto viene a apoyar la posición
teórica de que los extravertidos, así como los psicópatas, son de difícil condicionamiento.
En el consejo de orientación, las puntuaciones del EPI son útiles como suplemento de una
batería de tests. Las escalas, aunque independientes de la inteligencia, están relacionadas con la
adaptación emocional general y el desarrollo de la personalidad. Los resultados obtenidos en los
estudios citados indican que unos y otros, extravertidos e introvertidos, se adaptan de modo
diferente a diferentes actividades profesionales; igualmente, se han señalado diferencias
importantes en cuanto al éxito escolar, indicando su importancia en la investigación pedagógica y
en la orientación y consejo escolares.
Diagnóstico clínico
En el tratamiento de trastornos del comportamiento, el papel principal del EPI está en el
diagnóstico. Para comprender su función precisa es necesario considerar que los diagnósticos
psiquiátricos corrientes se basan en la analogía de estos trastornos con las enfermedades físicas,
lo que ha llevado a una categorización de los sujetos que tienen tales trastornos en grupos
cualitativamente diferentes.
En lugar de esto, se ha propuesto considerar la clasificación como un problema de
dimensiones más que de categorías. En vez de clasificar a cada enfermo dentro de una categoría
u otra, se le asigna una posición sobre las dimensiones principales de la personalidad. Este
método, aparte de ser más fiable, está más de acuerdo con los datos experimentales; facilita
también la descripción individual del sujeto y evita las categorías cajón desastre del tipo de
neuróticos diversos.
Las dos dimensiones principales de la personalidad en relación con las tareas clínicas son
neuroticismo-estabilidad y extraversión-introversión. Están ligadas a la nosología psiquiátrica de
acuerdo con las consideraciones teóricas ya expuestas. Según esta teoría, los que sufren de
desórdenes distímicos (ansiedad, fobias, obsesiones, depresiones reacciones, etc.), deberían
obtener puntuaciones elevadas en neuroticismo y bajas en extraversión, mientras que los
histéricos y los que presentan un comportamiento psicopático deberían alcanzar puntuaciones
elevadas, a la vez, en neuroticismo y extraversión.
Las muestras clínicas tienden a presentar puntuaciones netamente más elevadas en
neuroticismo y a situarse más bien hacia el polo introvertido enla otra dimensión. Así, por ejemplo,
en una muestra compuesta principalmente por pacientes externos, en tratamiento por un síndrome
de ansiedad, se obtuvieron en l EPI unas puntuaciones medias de N=15,9, mientras el grupo de
control presentaba N= 8,4 y E= 15,5.
Existe una relación muy clara entre el diagnóstico de la personalidad con las dos
dimensiones principales y a terapéutica sobre el comportamiento. Según las bases teóricas
desarrolladas anteriormente, es posible comprender un comportamiento neurótico apoyándose en
la teoría del aprendizaje y deducir en consecuencia un tratamiento apropiado. La elección de este
tratamiento depende en gran medida de la posición precisa del paciente en el esquema de dos
factores bipolares que permiten el EPI.
Se puede considerar, pues, el Cuestionario como un instrumento aplicable de manera
rutinaria a todos los pacientes, externos o internos, para elaborar su diagnóstico. Han sido
realizados muy diferentes estudios para establecer las concomitancias bidimensionales de la
personalidad en campos tales como los efectos de los procedimientos psicoquirúrgicos sobre el
comportamiento, la presencia de acné, el asma de los escolares, la obesidad en mujeres no
casadas, la violación de las reglas de circulación, los accidentes y el cáncer de pulmón en los
varones. Se han estudiado también las diferencias de personalidad entre las madres de niños
agresivos y las madres de niños no agresivos, entre los fumadores y los no fumadores, entre los
alcohólicos y los no alcohólicos, y entre los que presentan enfermedades psicosomáticas y los que
no las tienen.
Actualmente se utiliza cada vez más el EPI en estudios generales sobre diversas formas de
enfermedades mentales o físicas. Los resutados han tenido frecuentemente una importancia e
interés considerables. Así, por ejemplo, se han encontrado relaciones significativas y muy
sugerentes entre el cáncer y la extraversión; los sujetos extravertidos aparecían más
predispuestos a esta enfermedad. En otros estudios, se han elaborado modelos de
comportamiento distímico en los sujetos que sufren de trastornos psicosomáticos. De esta forma
se han estudiado otras enfermedades, y parece razonable sugerir que el pequeño esfuerzo
suplementario que significaaplicar el EPI será ampliamente compensado por lainformación
complementaria adquirida.
Aplicaciones experimentales
Se ha observado que existe una fuerte interacción entre la personalidad y numerosos
fenómenos experimentales, desde el condicionamiento a los post-efectos figurales, desde la
actitud de vigilancia al nivel de aspiración (Eysenck 1960). Es posible que la aplicación sistemática
del EPI en estos estudios experimentales permitiera obtener nueva información y reducir, a la vez,
la varianza-error del estudio. Más aún, se deberían planificar las investigaciones teniendo
presente la existencia de diferencias individuales, de modo que se pudiera hacer mejor uso desde
el principio del conocimiento que se va a cumulando en la determinación de las reacciones
experimentales.
Se han obtenido muchos resultados en los que las puntuaciones del EPI se correlacionaban
con un gran número de variables experimentales, como por ejemplo, la relación ya citada
anteriormente entre la extraversión y el condicionamiento, la fuerte correlación positiva (0,71)
entre la extraversión y el número de palabras pronunciadas en una discusión de grupo, o la
correlación significativa (0,49) entre las puntuaciones E y una escala de búsqueda de
sensaciones.
Los estudios psico-farmacológicos, en los que se busca la interacción de ciertas drogas, sus
efectos comportamentales y las dimensiones de la personalidad, constituyen un campo
experimental muy interesante y en el que tienen aplicación la evaluación que permite el EPI.
Eysenck (1963) ha recogido muchos trabajos realizados en este sentido.
Por tanto, el EPI permite una medida rápida fiable y válida de las dos dimensiones más
importantes de la personalidad y juega un papel importante en todos aquellos estudios donde se
considere que la personalidad y las diferencias individuales influyen de alguna manera. Los
hospitales, las clínicas, las empresas, los centros de estudio y otros organismos tienen problemas
diferentes, manejan muestras diferentes de la población y tienden hacia diferentes soluciones:
posiblemente en todos ellos pueden estudiarse algunos aspectos con la aplicación del EPI.
1.3 MATERIAL DE LA PRUEBA
Manual, con las normas de aplicación, corrección, puntuación e interpretación
Ejemplar, Formas A o B
Plantilla de corrección (válida para ambas Formas).
2. NORMAS PARA LA APLICACÓN, CORRECCIÓN Y
PUNTUACIÓN
2.1 INSTRUCCIONES PARA LA APLICACIÓN
En general, se tendrá en cuenta las instrucciones siguientes:
1. Deben cumplirse los requisitos habituales en la aplicación de pruebas psicológicas del
material, disposición de la sala, condiciones ambientales, motivación de los sujetos, etc.
2. El examinador debe conocer la prueba y su material y atenerse estrictamente a las
instrucciones dadas en el Manual.
3. Es aconsejable que, antes de la aplicación, se explique brevemente a los sujetos el
motivo por el que deben contestar al Cuestionario y se insista en el interés que tiene el
hacerlo bien, de modo que se consiga su aceptación y la disposición adecuada para
responder al mismo con la máxima sinceridad. El contenido de esta observación
preliminar es variable, según la situación y el motivo del examen.
Las instrucciones concretas para cumplimentar el Cuestionario están impresas en la portada
del ejemplar y deben ser leídas por el examinador en voz alta (cuando se trate de una aplicación
colectiva), o bien por el mismo sujeto (si es un examen individual); se explicarán de una forma
sencilla todas las dudas que surjan.
No existe un tiempo límite para la realización de la prueba, la mayor parte de los sujetos
terminan cada una de las Formas antes de los diez minutos.
Cuando se recojan los ejemplares contestados por los sujetos, debe comprobarse si han
anotado los datos de identificación y si se han contestado (Si o NO) todos los elementos; en el
caso de que se haya dejado alguno en blanco, es conveniente llamar la atención del sujeto y
animarle a que los conteste.
Cuando se trate de sujetos analfabetos, ciegos, etc., el examinador puede leerles
individualmente, sin la presencia de otras personas, el contenido de cada elemento y anotar él
mismo las respuestas obtenidas; no obstante, en ningún caso el examinador alterará la redacción
o formulación de los elementos, ni orientará al sujeto sobre sus respuestas ampliando o
interpretando por su cuenta el contenido verbal de los mismos.
2.2 CORRECCIÓN Y PUNTUACIÓN
La puntuación directa en cada una de las escalas (N, E y S) es el número total, encada una
de las variables, de coincidencias entre las respuestas del sujeto y las existentes en la plantilla de
corrección.
Existe una sola plantilla transparente para su utilización con las dos Formas, A y B. Esta
plantilla está formada por dos partes (una para cada página del ejemplar de la prueba) con tres
columnas correspondientes a las tres escalas.
Para facilitar la corrección, se colocará la plantilla sobre la primera página de respuestas, de
modo que la primera columna de círculos impresos en la plantilla transparente de la escala N se
superponga sobre las respuestas del sujeto y por el primero de los círculos aparezca la letra N
impresa en el ejemplar. A continuación se cuentan las respuestas del sujeto, las cruces, que
aparezcan por los círculos de la plantilla, y su número se anota en el recuadro existente en el
margen inferior del ejemplar. De forma similar se obtiene la puntuación de esta página con las dos
columnas siguientes de la plantilla, escalas E y S, y sus valores se anotan en el margen inferior.
Las tres columnas siguientes de la plantilla están destinadas a la segunda página del
ejemplar del EPI, y su corrección se realiza del mismo modo, anotando los resultados en el
margen inferior.
Finalmente, se suman los valores obtenidos en las dos páginas en cada una de las escalas
y los resultados, las puntuaciones directas (D), se registran en el recuadro existente en el ángulo
superior derecho de la portada del ejemplar.
3. JUSTIFICACIÓN ESTADÍSTICA
3.1 ANALISIS DE ELEMENTOS
Dentro de las fases de adaptación española y una vez redactados los elementos que
reflejan el contenido de los originales, se añadieron algunos más para posible sustitución si los
existentes no resultaban satisfactorios en los análisis de elementos.
De este modo, cada una de las Formas quedó constituida por 69 elementos, que se
aplicaron a dos muestras:
a) 200 varones adultos, bastante variables en cuanto a la edad (ẋ = 33,70 años y Sx =
12,57 años), de los cuales 60 tenían estudios superiores, 73 estudios medios y 67
estudios primarios.
b) 200 mujeres adultas, más variables que los varones en cuanto a edad (ẋ = 36,18 años y
Sx = 14,52 años), de los cuales 57 tenían estudios superiores, 82 estudios medios y 61
estudios primarios.
Separadamente para cada Forma, se realizaron dos análisis factoriales (uno con los varones
y otro con las mujeres) tomando con variables los 69 elementos de cada Forma, según el método
de factor Principal y rotación Varimax.
A partir de la matrices de saturaciones, se pudieron definir 2 factores fundamentales (que en
uno de los análisis llegaron a explicar el 46,02% de la varianza común) y un tercer factor cuyo
valor propio era menor que los anteriores en todos los análisis; por el contenido de los elementos
que tenía mayores saturaciones en ellos, se pudieron identificar los factores definidos como
neuroticismo, extraversión y sinceridad.
Para cada una de las variables (elementos del Cuestionario experimental) se obtuvieron 12
saturaciones, cuatro para cada factor o escala, es decir, un total de 828 saturaciones, de las
cuales e 58% eran estadísticamente significativas al nivel de confianza del 5%. Como las variables
estaban dicotomizados (SI-NO), se calcularon índices “phi” de correlación y para su significación
se utilizó la técnica de “chi-cuadrado”; en estas condiciones, y con una muestra de 200 casos en
cada análisis, el índice de correlación debía ser superior a 0,1386para ser significativo.
A partir de los resultados se eliminaron algunos elementos, se cambió la dirección de
respuesta (SI-NO) en otros y se decidió cuáles iban a formar parte del Cuestionario definitivo, con
24 elementos para la escala N, otros 24 elementos para la escala E y 9 para la escala S, tal como
Eysenck había construido el Cuestionario original.
En general, se ha observado en los estudios sobre muestras de sujetos españoles lo
siguiente:
a) El factor mejor definido ha sido neuroticismo (con una saturación promedio de 0,640),
ligeramente más destacado en las mujeres y en la Forma B.
b) Le sigue en importancia el factor extraversión (con una saturación promedio de 0,615),
bastante destacado en las mujeres y ligeramente en la Forma B
c) Con grandes oscilaciones en los diferentes análisis, sigue el factor de sinceridad (con
una saturación promedio de 0,256). En esta variable, la discriminación ha resultado
mayor en los varones (Forma B con una saturación promedio de 0,607, y Forma A con
0,275) y muy baja en las mujeres (en ambas Formas).
3.2 FIABILIDAD
El coeficiente de fiabilidad es un estadístico que indica la precisión o estabilidad de los
resultados; señala la cuantía en que las medidas de una prueba están libres de los errores
casuales. Así, por ejemplo, un coeficiente de 0,90 quiere decir que, en la muestra y condiciones
utilizadas en el estudio, el 90% de la varianza de la prueba se debe a la auténtica medida, y sólo
el 10% a errores aleatorios.
Existen, en general, dos procedimientos apropiados para calcular la fiabilidad en las pruebas
de tipo cuestionario: la estabilidad en la repetición (test-retest) y la precisión Split-half o de las dos
mitades (consistencia interna). El primero, el más apropiado, se utilizó en los estudios originales
ingleses; se realizó sobre dos muestras de 92 y 27 sujetos, en las cuales el tiempo transcurrido
entre la primera y segunda aplicación fue de un año en la primera muestra y de nueve meses en
la segunda. Los resultados, satisfactorios para una prueba de personalidad, se recogen en la tabla
1, para cada una de las Formas y para todo el Cuestionario.
Tabla 1
Fiabilidad test-restest del EPI (muestras inglesas)
Muestra Neuroticismo Extraversión
A B A+B A B A+B
92 0,84 0,81 0,84 0,82 0,85 0,88
27 0,88 0,91 0,92 0,97 0,80 0,94
La fiabilidad calculada por el procedimiento de las dos mitades se ha obtenido
correlacionando las Formas A y B entre sí sobre una muestra compuesta por 1.655 normales, 210
neuróticos y 90 psicóticos. Para todo el conjunto del Cuestionario (A+B) se ha aplicado la
corrección de Spearman Brown; los coeficientes corregidos vienen dados entre paréntesis. Los
resultados han sido menos satisfactorios que los anteriores, pero suficientes para unaprueba de
personalidad; se recogen en la tabla 2.
Tabla 2
Fiabilidad “Split-halt” del EPI (muestras inglesas)
Muestra Neuroticismo Extraversión
NA x NB A+B EA X EB A+B
Normales 0,81 (0,90) 0,76 (0,86)
Neuróticos 0,87 (0,93) 0,75 (0,86)
Psicóticos 0,91 (0,95) 0,74 (0,85)
En consecuencia, si se van a tomar decisiones individuales a partir de los resultados del
EPI, se deberían aplicar las dos Formas, pero si sólo se van a utilizar para estudios
experimentales, puede bastar la aplicación de una sola Forma.
En un estudio realizado en Francia por K. Ganansia (1971) sobre 100 estudiantes (50
varones y 50 mujeres), se hallaron resultados parecidos a los anteriores: 0,81 para N
correlacionando ambas Formas, y 0,73 para E con el mismo procedimiento.
En los estudios estadísticos realizados por Les Editions du Centre de psychologie Appliquée
de Paris para su adaptación en Francia (1971), se observaron resultados un poco inferiores a los
encontrados por Eysenck: 0,74 y 0,66 para N y E correlacionando ambas Formas, y 0,85y 0,79
cuando se corrigieron los índices con la fórmula de Spearman-Brown.
En los estudios de adaptación española, se ha calculado la fiabilidad con el mismo
procedimiento. Se han utilizado las siguientes muestras: 250 profesionales varones, 239
profesionales mujeres, 245 estudiantes 8diversos cursos) varones y 241 estudiantes (diversos
cursos) mujeres, y un grupo especial de 58 estudiantes del último curso de la Sección de
psicología de la facultad de Filosofía y Letras. Los resultados obtenidos se resumen en la tabla 3,
indicando la media (ẋ) y desviación típica (Sx) de los grupos; encada escala se ha calculado la
fiabilidad (r11) correlacionando ambas formas A y B, así como la fiabilidad de todo el Cuestionario
(A+B) mediante la corrección de Spearman-Brown. Por último, y para el conjunto de todas las
muestras, se ha obtenido la fiabilidad promedio de todos los rxx con la ayuda de la “z” de Fisher.
3.3 VALIDEZ
La utilidad de un cuestionario de personalidad depende, en definitiva, del grado en que es
capaz de detectar en los sujetos las dimensiones que intenta medir. Existen diferentes métodos
para obtener un índice de validez. A continuación se citan algunos aplicados al EPI en las fases
de construcción y en estudios realizados posteriormente.
Validez factorial
La validez factorial es la correlación existente entre una escala o dimensión que pretende
medir. Existen numerosas confirmaciones con el análisis factorial de la existencia de factores de
segundo orden de neuroticismo y extraversión. Los esquemas teóricos desarrollados en los
primeros apartados de este Manual han sido demostrados empíricamente en varios estudios
independientes.
Bendig (1960) estudió factorial de un gran número de instrumentos de medida de
neuroticismo y ansiedad, entre os cuales se encontraba el primitivo MPI. Sus resultados
confirmaron la existencia de dos factores independientes que él definió como emotividad y
extraversión-introversión. En este estudio el factor de emotividad era una mezcla de escalas de
ansiedad y neuroticismo, que tendían a confirmar que se trataba de un solo factor tal como es
medido por la escala correspondiente del MPI y del EPI. Se obtuvieron saturaciones factoriales de
0,78 0,79 y 0.78 en tres subescalas extraídas de la de extraversión del MPI; en los tres subgrupos
de la escala de neuroticismo del MPI se hallaron saturaciones entre 0,64 y 0,78 sobre el factor de
emotividad.
Estos resultados de Bendig sugieren que la escala N del MI mide un factor de segundo
orden que comprenden manifestaciones que unos (Cattell, 1957) han denominado ansiedad y
otros (Eysenck, 1956) han llamado neuroticismo. En el párrafo dedicado a validez paralela se
hace referencia a la relación existente entre la ansiedad y el neuroticismo.
Partiendo del esquema de las dos dimensiones de la personalidad, Hildebrand (198) analizó
factorialmente una gran batería de tests cognitivos y pruebas de personalidad aplicados a 145
neuróticos hospitalizados y 25 sujetos normales, y sus resultados definieron los factores de
neuroticismo, extraversión-introversión y factor “g” de inteligencia general.
En un reciente análisis de gran amplitud, Eysenck y Eysenck (1968)presentan una prueba
más de la existencia y ortogonalidad de las dos dimensiones; las correlaciones entre las esclas
son prácticamente nulas.
Cuando se introducen en el estudio otro concepto, tales como el de rigidez, añaden muy
poco a la varianza que se predice.
También se han utilizado otros métodos estadísticos, como el análisis canónico, en el
análisis de las dimensiones nosológicas que contribuyen a definir diversas categorías de
diagnóstico. Con esta metodología se ha llegado también a definir las dimensiones de
neuroticismo y extraversión.
Validez de construcción
En la construcción del Cuestionario se ha partido del esquema teórico presentado
anteriormente; dicho esquema sugiere que los neuróticos distímicos, es decir, las personas que
manifiestan ansiedad, depresión, síntomas obsesivos-compulsivos, etc., obtendrán puntuaciones
elevadas en neuroticismo y bajas de extraversión, mientras que los psicópatas y los histéricos
deberían obtener puntuaciones elevadas en neuroticismo y sus puntuaciones elevadas en
extraversión lo serían más que las de los distímicos.
Se ha encontrado que los histéricos y los psicópatas eran significativamente más
extravertidos que los distímicos, y que todos los neuróticos tenían puntuaciones más elevadas en
neuroticismo que los grupos normales. Sobre este aspecto de la validez, pueden observarse
algunos resultados en la tabla 11 del apartado de “Normas interpretativas”.
Validez paralela
Si se acepta que las escalas que miden las dimensiones de neuroticismo y extraversión
definen factores principales en el campo de la personalidad, no es de extrañar que se obtengan
correlaciones elevadas entre las escalas N y E del MPI y otras medidas destinadas a evaluar
estas dimensiones.
En la muestra original de 400 sujetos utilizada para el análisis de elementos en la
construcción del MPI, la escala E tenía una correlación de 0,79 con la de Ratimia de Guilford, y la
escala N una correlación de 0,92 con la de Disposición cicloide.
Hay que señalar que la dimensión neurótica del EPI se relaciona con las escalas de
ansiedad de otros cuestionarios. En la tabla 4 se indican las correlaciones encontradas, sobre una
muestra de 82 varones enrolados en la Marina, con las escalas de neuroticismo (N.S.Q.) y
ansiedad (S.A.F.) de Cattell.
Tabla 4
Correlaciones con otras medidas de neuroticismo y ansiedad de Cattell (muestra
extranjeras).
Variables NA NB N.S.Q. S.A.F.
EPI A+B 0,77 0,77 0,42 0,70
EPI Forma A 0,81 0,41 0,67
EPI Forma B 0,34 0,62
N.S.Q. de Cattell 0,41
En otras escalas de ansiedad, tales como la de Taylor (M.A.S.: Escala de ansiedad
manifiesta) hay frecuentemente una mezcla de neuroticismo e introversión, de modo que no
representan un concepto unifactorial. En un estudio sobre los hábitos del fumador, se ha
relacionado la Forma A del EPI con la escala de ansiedad de Cattell en una muestra de 146
sujetos, y se obtuvo una correlación de 0,74 en la escala N, comparable con la de 0,67 indicada
en la tabla 4.
Se ha correlacionado también el EPI con el cuestionario M-A-A-C-L- (Multiple Affect
Adjective Check List), aplicando este en las dos condiciones sobre las cuales se ha tipificado: que
el sujeto responda a las cuestiones tal como piensa hoy y como opina en general, es decir, el
reflejo del estado actual y del rasgo o modo de ser. Los resultados se recogen en la tabla 5, en la
que se observa claramente que el EPI se relaciona con los rasgos, pero no con los estados
específicos de los afectos.
Se ha estudiado también la correlación entre la dimensión de neuroticismo del EPI y las
escalas basadas en otros conceptos de salud mental. Así, se ha correlacionado con un
Cuestionario de Orientación personal de Shostrom, basado en gran medida sobre los conceptos
comprensivos de Maslow y Rogers. Todas las correlaciones con la escala de neuroticismo del EPI
fueron negativas, y la más elevada (-0,57) se presentaba con Time Competence (una escala que
mide la orientación del sujeto hacia el presente por oposición con la orientación hacia el pasado y
futuro, el sentido de culpabilidad, la ansiedad, etc. ...). Las correlaciones con extraversión fueron
generalmente positivas y más bajas, aunque significativas, y la más alta (0,39) aparecía con una
escala de Espontaneidad. Todo lo anterior sugiere que los neuróticos identificados con el EPI son
significativamente menos conscientes de ellos mismos y se aceptan menos que los normales.
Se ha podido disponer de una comunicación personal de M. Zuckerman (1965), en la que ha
estudiado las correlaciones entre EPI y otros cuestionarios de personalidad (MMPI, M.A.S. y
A.C.L.). Los resultados se encuentran en la tabla 6 que viene a continuación.
Otro estudio de correlación con el Cuestionario Psicológico de California (CPI de Gough,
1957), apunta signos complementarios a favor de las dos dimensiones del EPI. Se han encontrado
correlaciones positivas entre extraversión y las escalas de “presencia social”, “aceptación de sí
mismo”, “sociabilidad” y “dominancia” del CPI; los índices eran negativos entre neuroticismo y las
escalas de “bienestar”, “tolerancia” y “eficacia intelectual” del CPI. Estos resultados se encuentran
en la tabla 7.
Por último, se han encontrado correlacionado las escalas del EPI con los dos factores
principales del CPI sobre una muestra mixta de varones y mujeres; el primer factor presentaba
una correlación de -0.27 con N y de 0,46 con E, y el segundo de -0,26 con N y de -0,04 con E. Por
tanto, en este estudio una escala factorial se encuentra más en relación con la extraversión y la
otra más con la estabilidad emocional (el opuesto de N neuroticismo).
En los estudios de adaptación española, se han realizado estudios similares con dos
muestras de estudiantes de los últimos cursos de la enseñanza secundaria. La primera estaba
formada por 66 alumnos, varones y mujeres, de 6º de Bachillerato y C-O-U. y la segunda por 130
alumnos varones de 5º y 6º de bachillerato de diversos colegios. Las variables estudiadas han
sido las del C.E.P. Control-estabilidad, extraversión, paranoidismo y sinceridad), del Cuestionario
de adaptación del Bell (inadaptación familiar, salud, social y emocional) y del Cuestionario e
Bernreuter (neuroticismo, autosuficiencia, introversión, dominancia, desconfianza en sí mismo y
sociabilidad). Los resultados se resumen en la tabla 8.
Los resultados obtenidos parecen congruentes con las dimensiones evaluadas con el EPI:
se han encontrado correlaciones significativas con aquellas variables que de algún modo están
implicadas en los otros Cuestionarios, tales como las del CEP, la inadaptación social y emocional
del Bell, y el neuroticismo e introversión el Bernreuter.
Validez en grupos previamente identificados y calificados
Utilizando el método de grupos previamente identificados, Eysenck y Eysenck (1936), han
mostrado que cuando se pide a jueces independientes que clasifiquen a diversos sujetos en
grupos de extravertidos o introvertidos, estables o inestables y estos contestan al cuestionario
EPI, los resultados obtenidos en la prueba presentan diferencias claras y previsibles entre los
grupos extremos previamente determinados por los jueces. En otras palabras, los sujetos que dan
a los demás la impresión de ser extravertidos, introvertidos, estables o inestables, se reflejan de
manera similar en el EPI.
Una demostración parecida se había realizado con el MPI. Se observó que la media del
grupo se sujetos calificados por los jueces como extravertidos, alcanzaba una puntuación en la
escala E de la prueba, y se alejaba alrededor de dos desviaciones típicas de la media de las
puntuaciones típicas de la media de las puntuaciones obtenidas por el grupo más introvertido. En
el caso de la escala de neuroticismo, la diferencia entre ambas medias de las puntuaciones (de
los grupos calificados como más estables e inestables), era de una desviación típica y media.
Otro método utilizado para probar la validez del EPI ha consistido en tener las
autoevaluaciones de los propios sujetos en una escala de siete puntos sobre la dimensión
extraversión-introversión. Dicotomizando tanto las autoevaluaciones como las puntuaciones en el
Cuestionario se obtuvieron los grupos-criterio significativamente diferentes entre sí. Al observar los
resultados, se encontró que los autocalificados de introversión eran un poco más conscientes de
su posición sobre el continuo psicológico que los extravertidos.
En un estudio sobre la frecuencia verbal y la extraversión, se halló una correlación de 0,71
entre las puntuaciones E y el número total de palabras pronunciadas en el curso de una primera
reunión de consejo vocacional con pequeños grupos; se concluyó que la escala E del EPI
predecía adecuadamente la sociabilidad en las primeras reuniones de grupos en las tareas de
consejo. En un estudio similar, se ha observado que los que no participan en las discusiones de
clase obtienen puntuaciones significativamente más elevadas en neuroticismo que los que
participan voluntariamente; pero no se encontró ninguna relación significativa con la escala E.
3.4. INTERCORRELACIONES DE LAS ESCALAS
Aunque N y E han sido concebidos como vectores ortogonales (es decir, dimensiones
independientes) de la personalidad, generalmente se han encontrado pequeñas correlaciones
negativas en el MPI; en los grupos de normales, estas correlaciones varían de -0,01 a -0,20 y se
pueden elevar a -0,40 en grupos de neuróticos.
Ocasionalmente se ha interpretado lo anterior como una prueba de la no independencia de
los dos factores; pero no es acertado el razonamiento. Según el contenido de los elementos que
componen un cuestionario, aparecerán correlaciones entre N y E de diverso signo (tal como
sugiere la figura 1; así, si existe un mayor número de preguntas o elementos que se sitúan en el
sector melancólico, aparecerá una correlación negativa entre N y E, mientras que si ese peso de
los elementos se sitúa en el sector colérico, la correlación será positiva. El MPI tenía claramente la
primera tendencia, y en la construcción del EPI se ha procurado que los elementos se repartan
equitativamente en los dos sectores.
En la tabla 9 se recogen los resultados del EPI sobre muestras de sujetos ingleses; para
todo el Cuestionario, los valores son muy próximos a cero tanto en los sujetos normales como en
los neuróticos y psicóticos.
Tabla 9
Intercorrelaciones de las escalas N y E del EPI
(muestras extranjeras)
Variables Normales Neuróticos Psicóticos
Forma A+B -0,06 -0,09 -0,09
Forma A -0,01 -0,04 -0,05
Forma B -0,12 -0,16 -0,22
Muestra (N) 2.000 210 90
En los estudios realizados sobre estudiantes universitarios americanos se obtuvo -0,01 para
la Forma A (N= 1.003), y -0,11 para la Forma B (N=239).
Farley (1967) ha estudiado esta relación en siete muestras inglesas, conuntotal de 1.478
sujetos, y los coeficientes obtenidos, no significativos, variaban entre 0,12 y -0,16 con un valor
medio de-0,04.
En los estudios de adaptación española, se ha analizado esta ortogonalidad de los dos
factores en las muestras citadas en el apartado de Fiabilidad (profesionales: varones y mujeres;
estudiantes: varones, mujeres y de Psicología), así como en las citadas en el de Validez paralela
(estudiantes de 5º-6º y de 6º -C.O.U.). Los resultados promedio para cada Forma (a partir de a “z”
de Fisher).
Los resultados españoles de la Forma A siguen en la línea de los obtenidos en otros países
(ninguno de los índices es significativo al nivel de confianza del 5%). En la Forma B han
aparecido, como en los primeros estudios del MPI, algunos índices negativos, y el promedio de
todas las muestras es ligeramente significativo al 5%. En cuanto al Cuestionario total (Formas
A+B), aunque han aparecido algunos índices negativos, no es significativo el promedio de todas
las muestras. Por tanto, ha quedado mejor definida la ortogonalidad de las dos dimensiones con la
Forma A.
En resumen, se puede afirmar que el EPI presenta alguna ventaja frente al anterior MPI en
cuanto a la independencia de las dos dimensiones, sobre todo cuando se utilizan sus resultados
para las aplicaciones prácticas del Cuestionario. Sin embargo, esto no implica que existan
realmente y separadamente las dos entidades (N y E); lo único que se afirma es que los
resultados empíricos son compatibles con la hipótesis de ortogonalidad de los dos factores.
3.4 INFLUENCIA DE LAS VARIABLES EDAD, SEXO Y CLASE SOCIAL
En general, se ha observado una tendencia ligeramente significativa a que las puntuaciones
en N y E descienden al aumentar la variable edad, tal como lo muestran los índices de correlación
d la tabla 11. Las razones son de tipo especulativo, pero cuando los resultados se utilizan para
hacer comparaciones se deberían tener en cuenta, sobre todo en estudios experimentales. Es
conveniente, por tanto, cuando se disponga de aplicaciones suficientes, elaborar baremos
diferentes para distintos grupos de edad.
En los estudios de adaptación española se tomó un grupo de 238 estudiantes de 5º y 6 y
C.O.U., a los cuales se les había aplicado la Forma A, y las correlaciones obtenidas fueron de
0,14 para N y 0,06 para E, que no son significativas al nivel de confianza del 5%. No es de
extrañar que esto sea así, pues el grupo comprendía solamente jóvenes, con una variabilidad muy
pequeña en edad (Sx= 1,37 años). En otro grupo, formado por 111 profesionales adultos, cuya
edad tenía una variabilidad mayor, se obtuvo un índice de correlación de -0,13 con N y de -0,10
con E, en la Forma A.
Las correlaciones con la variable sexo no son elevadas, porque los elementos del
Cuestionario que ofrecían grandes diferencias entre ellos fueron eliminados en la elaboración del
EPI. Sin embargo, las mujeres tienden a tener una puntuación más elevada en neuroticismo y más
baja en extraversión. En los grupos estudiados, tanto españoles como extranjeros, estas
diferencias oscilan de unas muestras a otras.
En relación con la variable clase social se observa una tendencia general de los niveles
bajos a obtener puntuaciones más elevadas en N, mientras que en la escala E no se han
encontrado diferencias. Por otra parte, los sujetos de centros urbanos presentaban puntuaciones
más elevadas en ambas dimensiones, frente a los de centros rurales.
4. NORMAS INTERPRETATIVAS
4.1 RESULTADOS OBTENIDOS ENMUESTRAS EXTRANGERAS
Como se ha dicho anteriormente, la evaluación de las dos dimensiones principales de la
personalidad, neuroticismo-estabilidad y extraversión-introversión, ha tenido una gran aplicabilidad
en una amplia variedad de situaciones.
Se ha considerado que podría tener algún interés para los aplicadores del cuestionario en
sujetos españoles el disponer de los estadísticos obtenidos en diferentes muestras extranjeras,
sobre sujetos normales, neuróticos y psicóticos, y en grupos muy específicos. De esta forma,
pueden comparar los resultados o diferencias obtenidas en sus aplicaciones prácticas y juzgar
sobre la significación de los mismos.
En la tabla 12 se recogen los resultados de K. Ganansia en la Facultad de Nanterre
(Francia).
En 1969, sobre una muestra de casi 1.000 estudiantes, varones y mujeres, de diversas
especialidades de estudio.
En la tabla 13 se presentan los resultados obtenidos en las muestras de sujetos ingleses
utilizadas en la tipificación.
En la adaptación francesa del Centre de Psichologie Appliquée (1971) se empleó una
muestra de casi 1.300 sujetos, clasificados de la siguiente forma: población activa varones (N=
709), población activa mujeres (N= 233) y población escolar secundaria (N=355). En la tabla 14 se
presentan los estadísticos representativos de los grupos que componían la muestra de la
población activa, según el grupo profesional y el sexo.
4.2. DESCRIPCIÓN DE LOS GRUPOS NORMATIVOS ESPAÑOLES
En los estudios de tipificación del EPI en la población española, se ha atendido
fundamentalmente alas grandes áreas de aplicabilidad del Cuestionario: centros industriales y
centros escolares.
Dentro de cada uno de estos grupos, y teniendo en cuenta las indicaciones recogidas de los
resultados sobre muestras extranjeras, se han separado varones y mujeres,para elaborar una
tipificación independientes.
La cuantía de los grupos finales es la siguiente:
Profesionales, varones … … 250
Profesionales, mujeres … … 239
Escolares, varones … … 245
Escolares, mujeres … … 241
La composición detallada de estos grupos viene indicada en la tabla 15; al final de la misma
se han indicado las características de todos los varones y mujeres reunidos, así como las de un
grupo de 25 casos patológicos recogidos durante la tipificación. Para cada grupo y variable se
ofrecen la media (primera línea, en negrita) y desviación típica.
4.2 INTERPRETACIÓN DE LAS PUNTUACIONES
Una vez determinadas las características del sujeto cuyas puntuaciones se van a intrpretar,
es fácil buscar en la cabecera de las tablas de baremos que vienen a continuación el grupo
normativo más idóneo.
En cada tabla, las puntuaciones directas en las escalas del EPI aparecen en la parte central;
en la primavera y última columnas se representan los centiles correspondientes a cada línea.
La puntuación centil indica el tanto por ciento del grupo normativo al que un sujeto es
superior en los rasgos apreciados por el Cuestionario.
Cuando una puntuación directa no aparezca expresamente indicada en las tablas, deberá
hacerse la interpolación y asignarle un centil comprendido entre los correspondientes a los valores
inmediatamente superior e inferior registrados. Las tabas de baremos no presentan todos los
centiles; se ha considerado que una mayor especificación en los mismos daría la impresión de
una exactitud que el error de medida no garantiza.
En el apartado 1.2 de la Descripción general de este manual, se ha desarrollado con detalle
la naturaleza de cada una de las escalas. A continuación se ofrece, para cada una, un breve
resumen de su interpretación:
Neuroticismo (N): Una puntuación alta indica labilidad emocional e hiperactividad;
son sujetos que tienden a ser hipersensibles, que se quejan de desarreglos difusos y
manifiestan preocupación, ansiedad y depresión. Una puntuación baja señala una
mayor estabilidad emocional.
Extraversión (E): Una puntuación alta indica una mayor extraversión social del sujeto;
son personas que tienden a ser expansivos, impulsivos y no inhibidos, que les
gustan los contactos sociales y las actividades de grupo. Una puntuación baja señala
una mayor introversión, propia de personas tranquilas, retraídas e introspectivas, a
quienes les gustan más los libros que las personas, la vida ordenada y la seriedad
aun en cosas cotidianas.
Sinceridad (S): Una puntuación alta indica mayor autenticidad en el sujeto al
contestar al Cuestionario. Una puntuación baja no señala una persona mentirosa o
insincera, pero puede invalidar la aplicación de la prueba.
Estudios complementarios sobre el EPI-A
La introducción de los procesos de mecanización en la correlación y obtención de
puntuaciones derivadas ha permitido, en estos últimos años, la acumulación de grandes muestras
de datos del EPI Forma A, así, como la posibilidad de nuevos análisis que probablemente
aparecerán en forma de artículos en revistas especializadas o comunicaciones en reuniones
científicas; así, por ejemplo, la reconsideración de la escala de Sinceridad (o distorsión
motivacional en otros cuestionarios) más como “una actitud inteligente” del sujeto cuando se
encuentra en situaciones de selección de personal que como una nota peyorativa en la medida de
su personalidad.
En este condensado apartado se destacan los siguientes resultados:
a) Se ha replicado en 968 varones y 2.112 mujeres el trabajo de Luengo Martín, el
desdoblamiento de las escala E en los dos grandes componentes indicados por los
autores Eysenck y Eysenck 1963):
IMPULSIVIDAD, con 11 elementos (11, 3, 5, 8, 3, 22, 34, 39, 46 y 56)
SOCIABILIDAD, con 13 elementos (15, 17, 20, 25, 27, 29, 32, 37, 41, 44,49, 51 y
53)
b) En una muestra de más de 1.000 adolescentes, la Extraversión se relaciona
positivamente con las medidas antisocial (A) y delictiva (D) del Cuestionario A-D,
pero el Neuroticismo parece independiente de ellas.
c) El índice de atracción de los elementos de Sinceridad es más elevado entre los
varones (N=918) que entre las mujeres (N= 1.926), y en ellos la medida es más
consistente (índice de homogeneidad corregido)
d) El análisis factorial de los 9 elementos S del EPI-A es muy similar en ambos sexos y
define dos subescalas: una relacionada con conductas que implican a otras
personas, y otra con los aspectos más propios e íntimos de la persona. Ambas están
en la base de la relación positiva entre S y N, pero la segunda es el principal
componente de la relacionadas con la impulsividad que con la Sociabilidad
e) En relación con la edad (en 15.160 varones y 18.191 mujeres), la Sinceridad
aumenta ligeramente de los 15 a los 22 años, y a partir de ese momento decrece
paulatinamente hasta los 50-55 años. En todos los subgrupos de edad, el promedio
es siempre inferior en las mujeres.
Algunos de los resultados de los citados análisis se incorporan al proceso de corrección
mecanizada, sobre todo el indicado en el punto a).
APENDICE
ANALISIS RECIENTES CON EL EPI-A
Desde su primera edición se han realizado diversos estudios y las variables de Eysenck han
sido introducidas en investigaciones y experimentos muy diversos, algunos de cuyos frutos han
sido tesis doctorales, Memorias de Licenciaturas o artículos en revistas científicas.
Nosotros hemos recogido algunas muestras, cuyos estadísticos pueden servir a los usuarios
de alguna utilidad comparativa con los que ellos obtienen en sus aplicaciones prácticas: están
resumidos en la tabla A-1.
Hemos tomado las dos muestras más grandes; en la primera (A) disponíamos, además, de
20 variables aptitudinales y cinco e rendimiento de los sujetos (8º EGB); en la segunda (C),
teníamos también sus puntuaciones en un inventario de hábitos de estudio (IHE) y un cuestionario
de intereses ([Link] cada una de estas muestras se calcularon las matrices de
intercorrelaciones (un total de 540 índices) y se sometieron a análisis factoriales (rotación oblicua
Quartimin directa).
1. EPI-APTITUDES-RENDIMIENTO
El EPI mantiene su ortogonalidad (rNE = 0,051). N se relaciona (sólo al N.c. del 5%) con
Memoria de Formas (0,137), Psicomotricidad de Rupp (-0,148); E no correlaciona
significativamente con ninguna otra variable, y S se relaciona (sólo al 5%) con Memoria de Formas
(0,163), memoria Lógica (0,131) y la aptitud verbal del PMA (0,145), y llega a 0,368 con la
Inestabilidad EPI-N)
Las variables del EPI son las que menos adecuación presentan a la muestra dentro de toda
la batería (28 variables). Se extrajeron ocho factores (67% de la varianza común), y sólo en el V
(5,35% de la varianza común) comienza a tener peso alguno de las variables de personalidad.
Este factor V parece ser la inestabilidad (con peso en Sinceridad y memoria de Formas), La
extraversión aparece en el factor VII (un tipo de memoria) y en el VIII (no identificado).
2. EPI-HÁBITOS-INTERESES
Se mantiene la ortogonalidad (rNE = 0,039). N se relaciona al 1% con los intereses
mecánicos (-0,175), y sólo al 5% con los intereses Literarios (0,140) y Musicales (0,132); E no
correlaciona al 1% con los intereses, y S se relaciona al 1% conlos intereses Musicales (0,191) y
de Asistencia Social (-0,165) y los hábitos de Planificación del estudio (-0,165) y los hábitos de
Planificación del estudio (-0,270), y sólo al 5% con los intereses Artísticos (0,124) y los hábitos de
condiciones ambientales del estudio (-0,140). Es extraño que, aunque significativa el 1%,no haya
sido mayor la correlación entre la sinceridad del EPI y la del IHE (sólo 0,264). EPI-S se relaciona,
como en la muestra A, con la Inestabilidad (0,277).
Las variables del EPI, aunque presentan buena adecuación alamuestra dentro de toda la
batería (19variables), son las que tienen menos correlación múltiple con todas las demás. Se
extrajeron seis factores (60% de la varianza común), y en los tres últimos tienen peso las variables
de Eysenck. El factor IV (8,75% de la varianza común) viene definido por la Inestabilidad
(saturación de 0,690), los intereses mecánicos (-0,611) y Literarios (0519) y la Sinceridad del EPI
(0,433). El factor V presenta saturaciones en Extraversión (0420) y los intereses Artísticos (0,318)
y al Aire Libre (-0,376); en él son positivos los pesos de la Sinceridad del EPI (0,227) y del IHE
(0,384) y la variable Verificación del Kuder-C (0,698). El factor VI se define en gran medida por los
intereses humanitarios de Asistencia Social (0,923), y son negativos los de EPIS-S (-0,466) y los
intereses Artísticos (-0,315), Musicales (-0,284), Administrativos (-0,245) y Mecánicos (-0,219)