Diseño experimental
El diseño experimental es una técnica estadística que permite identificar
y cuantificar las causas de un efecto dentro de un estudio experimental. En un
diseño experimental se manipulan deliberadamente una o más variables,
vinculadas a las causas, para medir el efecto que tienen en otra variable de
interés. El diseño experimental prescribe una serie de pautas relativas qué
variables hay que manipular, de qué manera, cuántas veces hay que repetir el
experimento y en qué orden para poder establecer con un grado de
confianza predefinido la necesidad de una presunta relación de causa-efecto.
El diseño experimental encuentra aplicaciones en la industria,
la agricultura, la mercadotecnia, la medicina, la ecología, las ciencias de la
conducta, etc. constituyendo una fase esencial en el desarrollo de un estudio
experimental.
Perspectiva histórica
Ronald Fisher es considerado el padre del diseño experimental en sus
estudios de agronomía en el primer tercio del siglo XX. A la lista de los pioneros
de su uso hay que añadir los de Frank Yates, W.G. Cochran y G.E.P. Box.
Muchas de las aplicaciones originarias del diseño experimental estuvieron
relacionadas con la agricultura y la biología, disciplinas de las que procede
parte de la terminología propia de dicha técnica.
Las aplicaciones a la industria textil comenzaron en la década de 1930
en Inglaterra y se popularizaron y extendieron a las industrias química y
manufacturera de Europa y EE. UU. tras la II Guerra Mundial. Es de notar su
uso actual en la industria de la electrónica y los semiconductores.
¿Qué es Diseño factorial?
En estadística, un experimento factorial completo es un experimento
cuyo diseño consta de dos o más factores, cada uno de los cuales con distintos
valores o niveles, cuyas unidades experimentales cubren todas las posibles
combinaciones de esos niveles en todo los factores. Este tipo de experimentos
permiten el estudio del efecto de cada factor sobre la variable respuesta, así
como el efecto de las interacciones entre factores sobre dicha variable.
Por ejemplo, con dos factores y dos niveles en cada factor, un
experimento factorial tendría en total cuatro combinaciones de tratamiento, y se
le denominaría diseño factorial de 2×2.
Si el número de combinaciones en un diseño factorial completo es
demasiado alto para su procesamiento, puede optarse por un diseño factorial
fraccional, en el que se omitan algunas de las combinaciones posibles.
Historia
Los diseños factoriales fueron utilizados en el siglo XIX por Jhon Bennet
Lawes y Henry J. Gilbert de la Estación experimental de Rothamsted.[1] Ronald
Fisher discutió en 1926 que los diseños «complejos», como diseños factoriales,
eran más eficientes que estudiando un factor a la vez.[2] Fisher
escribió: «ningún aforismo se repite tan frecuentemente respecto de las
pruebas de campo, que aquel de que a la Naturaleza debemos hacerle pocas
preguntas, o, idealmente, hacérselas de a una. Quien escribe es un convencido
de que este punto de vista está totalmente equivocado.» Un diseño factorial
permite el efecto de varios factores e incluso interacciones entre ellas que se
determinarán con el mismo número de ensayos que son necesario determinar
de los efectos por sí mismo con el mismo grado de exactitud.
Yates realizó importantes contribuciones significativas hechas,
particularmente en el análisis de diseños, por Análisis de Yates. El
término factorial no se pudo haber utilizado en la impresión antes de 1935,
cuando Fisher la utilizó en su libro El diseño de experimentos.