Desde tiempos remotos, el
Feng Shui adoptó la imagen de Buda como
símbolo inspirador de autosuperación, vitalidad y sentimientos
nobles. La presencia de distintos tipos de Budas en el hogar ayuda a
recuperar el eje antes de perder el rumbo, nunca más oportuno que en
tiempos difíciles. En las diversas representaciones de Buda (delgado o
de figura voluminosa, sentado sobre sus piernas en actitud meditativa,
sosteniendo diversos objetos, o realizando mudras con las manos) hay
algo que se mantiene imperturbable en la imagen: la sensación de
plenitud infinita.
La palabra proviene del sánscrito y significa “iluminado”, "alguien que
está despierto" en el sentido de haberse "despertado a la realidad".
Puede usarse tanto para referirse al Buda original (siglo VI y V a. de C.)
como a un título o epíteto que se otorga a aquellos individuos que
alcanzan la verdadera sabiduría.
La imagen del Buda es un símbolo inspirador de pensamientos alentadores. Foto:
Shutterstock.
El Buda en casa
Para el Feng Shui, en sus diferentes iconografías, el Buda es un
potente activador, pero no un objeto de devoción en sí. Se lo trata con
respeto dándole un lugar especial desde donde atrae el Sheng Qi (energía
benéfica) al hogar y a los proyectos personales. Su imagen es un símbolo
inspirador de pensamientos alentadores: abundancia, armonía,
serenidad, salud, prosperidad, y como el pensamiento es energía
creadora siempre es magnífico contar en la casa con este tipo de
estímulo cotidiano.
Podemos encontrar dos tipos de estéticas para representar al Buda:
Una más descontracturada y risueña corresponde a la imagen
voluptuosa de Budai o Hotei, un monje chino identificado como
una manifestación de Maitreya (el futuro Buda).
La otra es fiel a la idea del asceta de gran fortaleza interior.
Ambas son bienvenidas, y en estos tiempos de crisis podemos recurrir a
la voluptuosa para activar la aspiración del dinero y la abundancia y a
la otra para mantenernos en nuestro eje emocional y espiritual.
El Buda es un símbolo inspirador de autosuperación, vitalidad y sentimientos nobles. Foto:
Shutterstock.
El Buda asceta
Antes de elegir símbolos y figuras para la casa conviene conocer su
significado para poder darle un sentido auténtico a su presencia en
nuestro entorno.
Si elegimos una versión del Buda asceta en actitud de estar meditando,
veremos algunos rasgos que se repiten más allá del ejemplar que
tengamos. Por ejemplo:
Los párpados entornados son símbolo de concentración
espiritual y de pureza por su semejanza con los pétalos de loto.
La sonrisa esbozada en el rostro sereno representa el
equilibrio y serenidad propios de un ser iluminado.
Los lóbulos alargados de las orejas aluden a la capacidad de
escucha, grandeza, nobleza y sabiduría.
El peinado en moño, protuberancia en la coronilla o Usnisha es
símbolo de meditación, vida espiritual concentrada y sabiduría.
Buda en el hogar. Foto: Shutterstock.
Los mudras de la meditación en los Budas
La imagen del Buda siempre se encuentra realizando algún gesto o
ademán simbólico con las manos, denominado mudra, y existe una
gran variedad de ellos.
Estos gestos son parte de las ceremonias religiosas y prácticas de
meditación que ayudan al logro de determinados estados internos de
armonía. A través de los mudras las imágenes establecen una
comunicación intelectual y afectiva con quien los contempla, y más
aún con quien los ejecuta.
Es interesante que conozcamos el significado del mudra que
nuestro Buda del hogar está ejecutando. Algunos de los básicos que
podemos encontrar son:
Mudra Varada.
Varada
Mudra del cumplimiento de la promesa (o del voto) y de la concesión
de deseos. Es el gesto de dispensar favores e indica la caridad de Buda
o del Bodhisatva. Se realiza generalmente con la mano izquierda, pero
cuando esta porta algún atributo simbólico, este gesto se hace con la
derecha.
Usos Feng Shui: activa la compasión, la capacidad de perdón, y mejora
las relaciones interpersonales.
Mudra Abhaya. Foto: Shutterstock.
Aabhaya
Mudra que erradica los miedos. Es un gesto de protección e
intrepidez, también puede interpretarse como gesto iconográfico de
predicación o exposición de la ley. Únicamente se realiza con la mano
derecha y su posición ha ido cambiando en el curso de los siglos: en las
primeras imágenes está a nivel de los hombros, pero hacia el siglo V
desciende hacia el nivel de la cadera.
Usos Feng Shui: activa la capacidad de accionar con coraje, de concretar
las metas, y erradicar los miedos.
Mudra Vitarka. Foto: Shutterstock.
Vitarka
Mudra de la enseñanza, o de la exposición de la ley y del
apaciguamiento. La mano (generalmente la derecha) está levantada, la
palma hacia afuera, el dedo pulgar toca el dedo índice o del corazón (a
veces el anular) que están flexionados. Tiene múltiples variaciones.
Usos Feng Shui: activa el poder de liderazgo, y la sabiduría para
conducir los proyectos.
Mudra Namaskara. Foto: Cheng Wei / Shutterstock.
Namaskara
Es el gesto del saludo y la veneración y, probablemente, el más antiguo
de todos los mudras. También es un ademán habitual de saludo y
agradecimiento en India. En él las palmas se mantienen unidas a nivel
del pecho. Es un mudra que nos enseña a agradecer tanto los
obstáculos como los beneficios.
Usos Feng Shui: esclarece la mente, y ayuda a equilibrar el Yin-
Yang interno.
Mudra Bhumisparsa. Foto: Shutterstock.
Bhumisparsa
Mudra del alcance de la tierra o de tocar la tierra. Se realiza con la
mano derecha, pendiente de la rodilla derecha, con la palma hacia
adentro y los dedos extendidos hacia abajo tocando o señalando el suelo.
Este mudra simboliza la victoria sobre los demonios, sobre el mal y las
pasiones.
Usos Feng Shui: este Buda es una cura potente para ubicar en zonas
bloqueadas del ambiente que están reflejando obstáculos en la vida
personal. Ayuda a crecer en alguna de las aspiraciones vitales.
Mudra Dhyana. Foto: Shutterstock.
Dhyana
Mudra de la concentración o de la meditación. Muy común en las
imágenes sedentes. Presenta múltiples variedades. El gesto básico tiene
las manos sobre el regazo, una encima de la otra, con las palmas hacia
arriba. Significa el poder de trascender las apariencias y llegar a la
verdad de las cosas.
Usos Feng Shui: activa la aspiración del autoconocimiento y capacidad
espiritual.
Mudra Dharmachakra. Foto: Shutterstock.
Dharmachakra
Con frecuencia el Buda es representado con este mudra de la vuelta de
la rueda de la Ley. Se vincula a la sabiduría y a la búsqueda de
iluminación. Su rasgo fundamental es el armado de un círculo perfecto
mediante la unión de los dedos índice y pulgar que se unen por las puntas
formando el infinito.
Usos Feng Shui: activación de la salud y la longevidad, la capacidad de
cambio y autosuperación.
En la oficina podemos ubicar al Buda sobre el escritorio. Su presencia resulta protectora y
estimulante. Foto: Shutterstock.
Dónde ubicar los Budas en el hogar según el Feng
Shui
Debemos buscar un lugar especial para nuestro Buda del hogar.
Nunca hay que enfrentarlo a la puerta de entrada. Se lo debe
orientar a 45 grados de la misma, mirando hacia ella.
Los budas no deben estar en dormitorios matrimoniales, ni en la
cocina, ni en los baños, ni enfrentados a las puertas de estos
ambientes.
Tampoco van apoyados en una pared lindante a un baño.
En la sala de estar del hogar podemos usarlo para activar la
aspiración de los benefactores (clientes, protectores, contactos,
facilitadores) que es el Suroeste, y activa estrategias
de prosperidad.
Otro lugar adecuado es la zona del Oeste, área de los hijos y de
la creatividad, con mudra de Varada que activa la compasión.
Los budas también pueden situarse en el exterior, en
algún rincón especialmente preparado del jardín o incluso del
balcón. Muchas fuentes de agua incluyen la figura del Buda, y
resultan, si están bien ubicadas, sumamente auspiciosas.
También una oficina es un lugar donde podemos ubicar al
Buda, sobre el escritorio mirando a la puerta de entrada en un
ángulo de 45 grados. Su presencia resulta protectora y
estimulante.
Materiales de los Budas
En cuanto a los materiales, las figuras de Buda pueden estar realizadas
en resina, cerámica, piedra, madera, metal, en colores neutros y en
dorado.
Los budas dorados son ideales para activar el metal y
fundamentalmente el dorado es el color de la abundancia y de la
jerarquía.
Los budas de piedra o madera tallada resultan piezas sobrias y
elegantes que ayudan a activar aspectos más espirituales y
profundos.
También existen láminas y colgantes con la imagen de
Buda que podemos usar para activar su protección en nuestro
entorno.
Lo importante es no abusar de este tipo de objetos e iconografía, porque
en lugar de activar la energía favorable podrían bloquearla por el
exceso. Si lo deseamos, podemos armar un lugar para meditar frente
a nuestro Buda del hogar, y entrar en sincronía con su energía.
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