LECTURAS DE SUPERACIÓN
PERSONAL
En los últimos días he ido observado con
detenimiento los comportamientos financieros de
muchas de las personas con quienes comparto
diferentes esferas de mi vida: he detectado cómo
administran su dinero en el trabajo, en la
universidad, al salir un fin de semana, en un
día de compras o bien en uno que hace parte de
su rutina. No pretendía encontrar
comportamientos idénticos en relación al manejo
y a la administración que hacen de su dinero,
pero para mi sorpresa encontré un común
denominador que resulta preocupante y que atenta
contra el equilibrio de las finanzas personales
de cada uno de ellos sin importar profesión,
nivel social, nivel educativo ni los objetivos
proyectados.
A este particular fenómeno lo llamo “La esclavitud del dinero” característico de aquellas personas que
trabajan para ganar dinero, pero una vez ganado lo gastan todo e incurren en deuda y deben volver a
trabajar para seguir obteniendo más dinero para poder nuevamente gastarlo y de esta manera crean un
círculo engañosamente repetitivo. Sin darse cuenta están hipotecando no solamente sus bienes materiales
sino tal vez el bien más preciado que tienen: la vida. Al hipotecar su vida están condenados a trabajar hasta
que puedan pagar todas sus deudas - bien pueden ser meses e incluso años- y de esto no pueden escapar. La
cruda realidad es que el dinero por el que trabajan largas jornadas no les pertenece, pertenece a los
acreedores y, casi que por arte de magia, se han convertido indudablemente en “esclavos financieros”.
Los “esclavos financieros” llevan una vida
que gira en torno al dinero y llegan a sufrir
afecciones evidentes en su salud como
dolores de cabeza, náuseas, nerviosismo,
irritabilidad y cansancio mientras que quienes
administran cuidadosamente sus ingresos
gozan de autoestima, tienen el control de sus
vidas, sufren menos presiones y por tanto
disfrutan de una placentera tranquilidad.