ESTE
ES
UN
DOCUMENTO
SECRETO
MEDITANDO
SOBRE
MIS
APRENDIZAJES
DE
EGBE
ESENCIA,
INTERRELACION,
ALCANCES
E
IMPLICACIONES.
Advierto
que
posiblemente
ègbé
sea
uno
de
los
temas
mas
complejos
y
fundamentales
de
la
cosmogonía
Yoruba.
No
pretendo
aquí
expresar
conclusiones
absolutas.
La
diversidad
de
linajes
y
tierras
Yorubas
con
sus
propias
reglas
y
metodologías
no
permiten
establecer
dogmas
o
verdades
absolutas.
Siempre
he
pensado,
como
mis
sabios
amigos,
que
en
nuestra
religión
las
verdades
son
relativas:
es
decir;
con
relación
a
tierras
y
linajes.
Estuve
pensando
como
entender,
cómo
diferenciar
y
justificar
el
mundo
de
los
seres
(espiritismo),
en
comparación
con
el
mundo
de
ègbé
y
el
mundo
de
egungun
a
la
manera
de
entenderlos
los
yoruba
y,
a
la
manera,
de
entenderlo
en
occidente.
Realmente,
se
me
hacía
muy
complejo
descifrar
el
problema,
sin
llegar
a
develar
completamente
el
misterio
que
no
debo
saber,
ni
debo
hablar.
ÈGBÉ
VS
SERES
DEL
ESPIRITISMO
Mi
primera
pregunta
era,
¿si
el
alma
produce
los
ègbé,
después
que
la
persona
muere
y
esa
alma
por
ser
un
doble
y
desprendimiento
regresa
a
la
matriz
de
ègbé,
en
donde
quedan
entonces
los
seres
conocidos
en
el
espiritismo
occidental’?
De
alguna
manera,
tomando
en
cuenta
ciertos
aprendizajes,
me
plantee
la
hipótesis
lógica
de
que
egungun,
(la
línea
ancestral)
era
la
matriz
que
producía
los
ègbé.
De
ahí
salía
un
alma
pura,
“orisa”
de
la
cual
comenzaba
a
desprenderse
los
pares
celestiales
y
terrenales
(orun
y
aye).
Lo
que
se
daba
en
llamar
“un
alma”
que
se
multiplica.
Esto
me
hizo
pensar
que
la
línea
genética
espiritual,
familiar
y
descendencia
partían
de
egungun
(orisa
de
los
ancestros).
La
otra
explicación
que
guiaba
mi
razonamiento
era
que
entonces
al
morir
una
persona
mientras
el
alma
no
se
depurara
completamente
en
su
paso
hacia
lo
celestial,
eran
los
llamados
“espíritus”
que
comúnmente
conocemos
en
occidente.
Meditaba
que
estos
espíritus
pasaban
un
tiempo
largo
de
depuración
y
en
ese
proceso
tenían
la
misión
dada
por
Olódùmarè
de
acompañar
a
personas
vivas
que
pertenecen
a
su
fraternidad
en
el
cielo
y
es
lo
que
conocíamos
como
el
cuadro
espiritual
en
occidente
(
casi
siempre
indios,
médicos,
congos,
monjas,
etc).
Para
mi
estos
“espíritus”
tienen
una
visión
de
lo
inmediato
y
del
mediano
plazo
y
esas
visiones
las
transmitían
a
sus
medios
receptores
y
transmisores
(médiums
o
personas
con
estados
de
consciencia
alterados).
Y
establecía
que
aquellos
entidades
que
comunicaban
mensajes
de
muy
largo
plazo
eran
entidades
muy
evolucionadas
capaces
de
ver
al
futuro
más
lejano
y
que,
por
lo
tanto,
esos
eran
casi
“orisas”.
En
este
sentido,
estaba
pensando
en
ègbé
cualquiera
que
fuese
su
tipo
o
categoría.
De
esta
manera,
me
hacia
sentido
como
transitaba
esa
lógica
y
el
lugar
que
tenían
los
“espiritus”,
(a
la
manera
occidental)
en
su
interrelación
con
ègbé
y
egungun,
encontrando
así
una
relación
lógica.
Pero,
la
lógica
no
siempre
es
lo
exacto.
Esto
que
meditaba
puede
ser
un
camino.
Pero
en
un
análisis
e
intercambio
con
un
hermano
que
ha
investigado
el
asunto
y
con
la
perspectiva
de
su
linaje
en
Ota,
-‐oluwo
que
tiene
mi
máximo
respeto
por
su
sabiduría,
obara
tura
ifa
ola-‐
me
mostró
un
camino
parecido,
pero
a
la
inversa.
ESPIRITU
VS.
ALMA
Primero,
algo
muy
importante
es
que
estableció
una
diferencia
entre
espíritu
y
alma.
El
espíritu
es
lo
eterno,
lo
incorruptible
(es
el
aliento
de
oldumare
que
anima
la
vida)
El
alma
es
transitoria
(emi);
es
el
ropaje
que
viste
al
espíritu
en
su
bajada
a
la
tierra.
La
conclusión
es
“lo
que
se
multiplica
es
alma
y
no
el
espíritu.”
El
alma
es
lo
que
desciende.
Egbe
orun
y
aye
representan
al
espíritu.
La
persona
nacida
representa
el
alma
desprendida
o
el
doble
de
ese
espíritu.
Segundo,
en
coincidencia
con
una
explicación
aportada
por
el
hermano
Henderson,
ifá
tólá,
el
alma
en
su
descenso
busca
a
iwa
(comportamiento)
y
ori
(destino).
El
espíritu
queda
arriba,
queda
en
su
ègbé.
¿Que
es
ègbé
entonces?.
Es
la
fuente
para
la
producción
de
nuevos
espiritus.
Es
la
fuente
de
renovación
para
garantizar
que
la
tierra
sea
poblada
por
seres
buenos
y
salvarla
del
predominio
de
la
maldad.
Es
lo
que
garantiza
cierto
equilibrio.
De
ahí
que
una
persona
hija
de
ègbé
es
un
espíritu
nuevo
que
nace
,
por
primera
vez
,y
como
tal
su
alma
encarnada
en
humano
debe
iniciarse
para
evitar
ciertas
“consecuencias”.
Eso
lo
determinan
los
sacerdotes
de
ègbé
o
ifa.
De
esto
se
encarga
Òsún
como
productora
de
espíritus
nuevos,
tema
a
profundizar
en
algún
momento.
EGBE
LA
FUENTE
DE
CREACION
DEL
ESPIRITU
De
manera
que
ègbé,
y
no
egungun
(en
este
otro
camino)
es
la
matriz
de
donde
nace
nuestra
línea
genética
ancestral.
Y
entonces
egungun
se
convierte
más
bien
en
el
receptor
de
los
espíritus
reciclados.
Es
decir,
muere
la
personas,
(coinciden
ambos
caminos,)
mientras
ese
espíritu
se
desprenda
del
ropaje
“alma”
pasa
por
un
proceso
de
depuración
hasta
que
llega
al
ceno
de
egungun-‐reciclado-‐.
No
vuelve
como
espíritu
a
egbe.
Aunque
tiene
su
matriz
en
egbe,
se
refugia
en
egungun
para
reencarnar
a
la
tierra.
Ègbé
solo
produce
nuevos
espíritus.
Esto
explica
porque
es
necesario
ituto
para
tratar
de
que
el
alma
ascienda
rápidamente
y
no
se
quede
errante.
Las
almas
que
quedan
errantes
se
convierten
en
los
seres
oscuros
que
conocemos
en
occidente
hasta
que
logren
alcanzar
los
estratos
de
orun
y
formar
parte
de
egungun
en
espera
de
su
reencarnación.
Luego
entonces,
tomando
en
cuenta
éste
último
camino,
que
se
basa
en
la
fundamentación
de
un
linaje,
se
generaría
como
otra
gran
pregunta.
¿se
mantiene
el
concepto
de
doble
espiritual?.
Creo
que
si.
Lo
que
explicamos
no
altera
en
nada
la
multiplicación
del
espíritu
en
almas.
Solo
que
toman
trayectorias
diferentes.
No
regresan
a
egbe;
regresan
a
egungun
y
ègbé
vuelve
a
producir
espíritus
nuevos
pero
pertenecen
a
una
misma
línea.
De
ahí
que
se
forman
los
ancestros
y
familias.
El
espíritu
que
no
reencarna
más
en
almas
es
porque
ha
alcanzado
un
alto
grado
de
depuración
fundiéndose
con
su
espíritu
original
(ègbé)
y
alcanzando
la
condición
de
orisa.
Esta
es
la
esencia
que
es
necesario
entender.
Después
vienen
las
particularidades
y
los
tipos
de
ègbé
que
son
otro
tema.
IMPLICACIONES
• Las
mujeres
con
problemas
de
fertilidad
pueden
ser
debido
a
que
estén
produciendo
constantemente
seres
disfuncionales
o
problemáticos:
criminales,
asesinos,
delincuentes.
De
ahí
que
haya
que
realizar
los
rituales
que
se
aconseje
por
ifa,
sacerdotes
de
ègbé.
• Los
casos
con
defectos
físicos
responden,
como
explicaba,
la
yeyé
ègbé
a
almas
que
no
han
podido
depurar
maldiciones
y
causas
ancestrales.
Por
eso
aunque
no
sean
hijos
de
ègbé
requieren
iniciarse
como
si
fueran
un
espíritu
nuevos.
• Algunas
de
las
problemáticas
más
profundas
hay
que
buscarlas
en
egungun
en
su
relación
con
ègbé
por,
el
primero,
receptor
de
espíritus
reciclados.
Egungun
ayuda
a
la
depuración
del
reciclaje.
• Egungun
y
ègbé
son
dos
patas
de
la
mesa
que
requieren
tratamiento
en
equilibrio
con
ori
y
el
orisa
guía.
ADVERTENCIA
Esta
no
es
una
exposición
definitiva.
Es
una
base
para
entender
todo
la
esencia
y
posteriores
derivaciones
de
las
categoría
de
ègbé
y
sus
funciones.
Los
rituales
de
ègbé
responden
a
las
tradiciones
de
cada
linaje
y
hay
diferencias
entre
todos
por
lo
que
no
se
puede
establecer
una
metodología
común,
sino
seguir
la
línea
de
un
linaje.