UNIVERSIDAD NACIONAL DE SAN AGUSTÍN
FACULTAD DE FILOSOFÍA Y HUMANIDADES
ESCUELA PROFESIONAL DE ARTES
ASIGNATURA: INSTRUMENTO PRINCIPAL
DOCENTE: EMILY RODRIGUEZ QUIROS DE VICTORIA
INVESTIGACIÓN FORMATIVA: LOS MODOS ESCALÍSTICOS DE LA MÚSICA
ALUMNO:
Dhalin Dandy Parqui Alférez
Arequipa, 18 de Diciembre de 2020
Índice
Introducción ................................................................. ¡Error! Marcador no definido.
Los Modos.................................................................... ¡Error! Marcador no definido.
Modo Lidio ................................................................ ¡Error! Marcador no definido.
Figura 1: Modo Lidio según Platón......................... ¡Error! Marcador no definido.
Modo Sintonolidio .................................................... ¡Error! Marcador no definido.
Figura 2: Modo Sintonolidio según Arístides Quintiliano ........ ¡Error! Marcador no
definido.
Figura 3: Modo Sintonolidio ................................... ¡Error! Marcador no definido.
Modo Dorio ............................................................... ¡Error! Marcador no definido.
Figura 4: Modo Dorio según Arístides Quintiliano .. ¡Error! Marcador no definido.
Modo Frigio............................................................... ¡Error! Marcador no definido.
Figura 5: Modo Frigio según Arístides Quintiliano .. ¡Error! Marcador no definido.
Modo Mixolidio ......................................................... ¡Error! Marcador no definido.
Figura 6: Modo Mixolidio según Arístides Quintiliano ............. ¡Error! Marcador no
definido.
Figura 7: Modo Mixolidio según Arístides Plutarco . ¡Error! Marcador no definido.
Modo Jastio o Jónico: ............................................. ¡Error! Marcador no definido.
Figura 8: Modo Jónico según Arístides Quintiliano ¡Error! Marcador no definido.
Figura 9: Modo Jónico ........................................... ¡Error! Marcador no definido.
Tabla 1: Correspondencia entre modos relajados y melancólicos ... ¡Error! Marcador
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Modos griegos y modos eclesiásticos ....................... ¡Error! Marcador no definido.
Características de los modos eclesiásticos medievales ....... ¡Error! Marcador no
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Auténticos ................................................................ ¡Error! Marcador no definido.
Tabla 2: Modos Auténticos ..................................... ¡Error! Marcador no definido.
Plagales .................................................................... ¡Error! Marcador no definido.
Tabla 3: Modos Plagales ........................................ ¡Error! Marcador no definido.
Tabla 4: Modos Eclesiásticos ................................. ¡Error! Marcador no definido.
Distribución de los modos .......................................... ¡Error! Marcador no definido.
Figura 10: Modo Dórico.......................................... ¡Error! Marcador no definido.
Figura 11: Modo Hipodórico ................................... ¡Error! Marcador no definido.
Figura 12: Modo Frigio ........................................... ¡Error! Marcador no definido.
Figura 13: Modo Hipofrigio ..................................... ¡Error! Marcador no definido.
Figura 14: Modo Lidio ............................................ ¡Error! Marcador no definido.
Figura 15: Modo Hipolidio ...................................... ¡Error! Marcador no definido.
Figura 16 : Modo Mixolidio ..................................... ¡Error! Marcador no definido.
Figura 17: Modo Hipomixolidio ............................... ¡Error! Marcador no definido.
Figura 18: Modo Eólico .......................................... ¡Error! Marcador no definido.
Figura 19: Modo Hipoeólico ................................... ¡Error! Marcador no definido.
Figura 20: Modo Jónico ......................................... ¡Error! Marcador no definido.
Figura 21: Modo Hipojónico ................................................................................ 19
Conclusiones ............................................................................................................ 20
Referencias bibliográficas ....................................................................................... 21
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Introducción
El siguiente trabajo de investigación se llevará a cabo con el objetivo de
conocer más a fondo los modos escalísticos griegos. Los modos son un concepto
musical que puede ser útil para la improvisación o en la teoría musical en general.
Ayudan a comprender porque determinadas piezas musicales tienen una sonoridad
concreta y facilitan el camino a la hora de obtener sonidos característicos cuando se
intenta componer o improvisar. Muchas veces puede ser difícil de comprender, pero
esto puede ser debido a los nombres que se utilizan para denominar los 7 modos
diferentes debido a su origen y es por ello que las palabras pueden sonar
desconocidas.
Para comprender los modos hay que tener claro previamente el concepto de
“Intervalo” que trata la distancia que hay entre dos notas, a lo largo de este
artículo hablaremos de intervalos entre notas y entre una nota y la tónica del modo.
En un principio se puede afirmar que los modos constituyen la base teórica
para clasificar los distintos tipos de escalas según sus relaciones interválicas. Además
de ello, se han utilizado como método para analizar las relaciones melódico-
armónicas, es decir, con la finalidad de justificar las escalas empleadas y su
funcionalidad y a la sonoridad del acorde.
Es así como esta investigación es entender más a fondo los modos en
cualquier actividad musical creativa, un recurso elemental y básico para organizar el
sonido. Nos enfocaremos en los 8 modos, 4 auténticos: Dórico, Frigio, Lidio, Mixolidio;
y sus correspondientes 4 plagales: Hipodórico, Hipofrigio, Hipolidio, Hipomixolidio.
También hablaremos de los 4 modos incluidos: Eólico, Hipoeólico, Jónico, Hipojónico.
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Los Modos
La palabra modo no tiene ningún equivalente en griego. Lo que se conviene en
mensionar como modos en la música griega, es el conjunto de características que
permiten reconocer un tipo de organización musical. El aspecto de la octava o escala
es un elemento importante, pero a él hay que añadir otros elementos, fórmulas
características, timbre o tesitura particular, procedimientos de ornamentación propios
de cada mono, entre otros aspectos.
Así determinado, un modo es fácilmente reconocible y adquiere una
personalidad que permite atribuirle una función social, religiosa o mágica.
Subrayemos que esta manera de entender los modos representa una noción
arcaica, aun para los musicógrafos griegos más antiguos, y no tienen mucho que ver
con los aspectos de octava. A estos aspectos se les habrían adaptado más tarde con
mayor exactitud de los mismos nombres de los modos.
Es probable también que con el tiempo los modos acabaran siendo solo estilos
musicales: el dorio, el majestuoso; el frigio, marcial; el lidio y el jastio, relajados y
sensuales; el mixolidio y el sintonolidio, tristes y melancólicos.
Arístides Quintiliano es el único testimonio de los modos en enarmónico,
género muy estimado hasta la conquista macedónica. Estos modos son:
Modo Lidio
Platón lo considera relajado y propio de los banquetes. Se llama también lidio
relajado. El signo + representa la subida de un ¼ de tono.
Figura 1
Modo Lidio según Platón
6
Modo Sintonolidio
Propio de las lamentaciones, según Platón. Arístides Quintiliano Lo describe de
esta manera:
Figura 2
Modo Sintonolidio según Arístides Quintiliano
Parecen ser dos tetracordos disjuntos con el segundo diatónico y defectivo (sin
parámesa y paréneta):
Figura 3
Modo Sintonolidio
Estos dos tetracordos disjuntos se emparientan con el aspecto dorio.
Modo Dorio
Tiene todas las buenas cualidades: grave, virtuoso, tranquilo, majestuoso,
enérgico, “verdaderamente griego”. Corresponde al aspecto Dorio, pero Aristides
Quintiliano le añade un tono al grave:
7
Figura 4
Modo Dorio según Arístides Quintiliano
Modo Frigio
Se le considera viril, entusiasta y dionisiaco. Arístides Quintiliano reduce en un
tono el segundo tetracordo, pero esta operación es necesaria en el armónico:
Figura 5
Modo Frigio según Arístides Quintiliano
Modo Mixolidio
Platón lo considera apto para las lamentaciones y Aristóteles suave y dulce. Su
mezcla con el dorio convenía a la tragedia. Se llama también sintono – jastio. Arístides
Quintiliano nos transmite su forma arcaica (con tetracordos irregulares):
Figura 6
Modo Mixolidio según Arístides Quintiliano
Plutarco, en cambio, nos atestigua que “en el mixolidio el tono disjuntivo no se
situaba donde todos lo creían, sino el agudo”. Si seguimos su indicación, tenemos:
8
Figura 7
Modo Mixolidio según Arístides Plutarco
Esta escala corresponde al aspecto mixolidio enarmónico (Octava de SI).
Modo Jastio o Jónico: es similar al Lidio. Aristides Quintitiano da su forma:
Figura 8
Modo Jónico según Arístides Quintiliano
Parece corresponder a dos tetracordos conjuntos, siendo el segundo diatónico
y defectivo. Esta forma se parece al aspecto Mixolidio (o síntono – jastio):
Figura 9
Modo Jónico
En resumen, los modos dorios y mixolidios coinciden exactamente con los
aspectos homónimos. El Lidio y el frigio coinciden con una ligera variante con los
aspectos hipolidio y frigio, respectivamente. (Picasso, 2012)
Para Platón, los modos dorio y frigio son casi idénticos al haber añadido un
tono al dorio en el grave. La única diferencia consiste en un tono menos en el agudo al
frigio. Observemos también que solo en estos modos hay un tono en el grave que
precede a los dos tetracordos disjuntos. Todos los otros modos empiezan
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directamente con un tetracordo (incompleto en el lidio). Así pues, los modos
“relajados” y “melancólicos” se corresponden paralelamente:
Tabla 1
Correspondencia entre modos relajados y melancólicos
Relajados Melancólicos
Sintono – lidio (segundo
Tetracordos disjuntos Lidio tetracordo diatónico y
defectivo)
Jastio (segundo tetracordo
Tetracordos conjuntos Mixolidio (sintono – jastio)
diatónico y defectivo)
Nota. Esta tabla nos permite comparar las características de los modos en base a los
tetracordos.
Modos griegos y modos eclesiásticos
Los modos son conocidos como una disposición de sonidos representados en
escritura musical por medio de notas, tomando en cuenta una organización particular.
El origen de los modos puede ser de una escala (diatónica, cromática, etc.) y ser por si
mismos escalas, (Fubini, 2007).
Los modos griegos, como los conocemos tienen a la escala diatónica como
origen, por lo que pueden explicarse fácilmente a partir de dicha escala, (Gonzales,
2011). Actualmente los modos se utilizan en variedad de géneros musicales,
principalmente de carácter popular y es de vital importancia para los intérpretes que
incluyen la improvisación en la ejecución de sus instrumentos. Sin embargo los modos
incluyen características en su formación, más allá de la teoría, tienen relación con
ámbitos más espirituales y morales.
La evidencia histórica no permite plantear una línea directa hacia su
nacimiento, dado que la información existente no es completa y es por ese motivo que
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surge la necesidad de dilucidar su procedencia y el criterio lógico utilizado en su
creación.
Según Piccaso (2012), en su tratado de música, Boecio pretende describir los
modos conocidos en el medioevo, pero confunde nombres con los modos griegos
originales, pese a que realmente surgen de ellos. En el caso del griego Dórico, Boecio
lo considera Frigio, el Frigio como Dórico y así otra serie de errores. Por esta
necesidad de diferencias ambos modos y sus periodos, se denomina Modos
Eclesiásticos Medievales a los modos pseudogriegos. Es importante resaltar, que si
bien los modos eclesiásticos tuvieron un origen en los modos griegos, no son todos, ya
que solo se considera a los que pertenecen al género diatónico. Por ese motivo es
necesario, revisar el origen griego de estos modos para comprender posteriormente la
teoría modal medieval.
Para empezar, la teoría musical griega es mucho más compleja de lo que
generalmente se cree. Los griegos manejaban tres géneros: diatónico, cromático y
enarmónico. Los modos medievales provienen de los modos griegos del modo
diatónico, ya que éstos fueron los únicos que pudieron comprender, en su ignorancia
al respecto, los padres de la Iglesia en el colapso del mundo helénico greco-latino que
constituye el fin de la Edad Antigua y el principio de la Edad Media. Afortunadamente
para nosotros, los otros dos géneros, el cromático y el enarmónico, sobrevivieron en
las culturas orientales, principalmente la Bizantina y la Islámica, mientras que en el
occidente latino se consideraron a estos últimos géneros como heréticos. Por eso el
sistema musical medieval occidental es básicamente diatónico.
Para comprender la lógica subyacente a estas escalas es necesario
remontarnos al Siglo VI AC, cuando Pitágoras hace sus descubrimientos en Acústica,
e inicia la especulación teórica de la Música. Pitágoras divide la cuerda del monocordio
en varios segmentos iguales y descubre que las divisiones más sencillas, basadas en
números enteros y racionales, son las que producen los sonidos más agradables o
“armoniosos”. Hay que aclarar que la palabra griega armonía o armonía tenía un
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significado diferente al que hoy le damos. Armonía, para los griegos y los medievales,
denota cierta perfección emanada de proporciones sencillas y bellas, a la manera de
Platón. Un sonido armónico es un sonido bello porque está basado en proporciones
perfectas.
Pitágoras descubre que al dividir exactamente la cuerda entre dos segmentos
iguales, a la mitad de ella se obtiene el diapasón u octava (el doble de la frecuencia),
intervalo llamado plusquamperfectum por Gioseffo Zarlino (1517-1590) en el Siglo XVI,
porque siendo el mismo sonido era, sin embargo, uno más agudo, pero conservando
una consonancia perfecta (pluscuamperfecta), ya que ambos sonidos, aunque
diferentes, son el mismo, pero a una distancia de octava, en otro registro, principio y
fin de una serie de sonidos diferentes. Por tanto, la octava contiene una proporción de
2:1 ó 1/2. El siguiente intervalo consonante medido por Pitágoras con este método, es
el diapente o quinta, con proporción de 3:2 ó 2/3, y siendo éste el primer intervalo
consonante en el que hay dos sonidos realmente diferentes (con diferentes nombres) y
es, por tanto, la consonancia por excelencia. Al diapasón y al diapente le sigue el
diatessaron o cuarta, con proporción de 4:3 ó 3/4. Para nosotros la cuarta es la
inversión de la quinta, pero esto no era así para los antiguos, quienes los
consideraban como diferentes y característicos en sí mismos, pues cada uno de ellos
contaba con su propia proporción.
Redondo (2006) indica que es importante aclarar que existe erróneamente la
idea de que en la antigüedad las escalas tuvieron como base la serie armónica natural,
sin embargo, esto es poco probable al menos al referirnos a os griegos quienes
tuvieron como base el sistema de proporciones el cual proviene de la división
pitagórica de la cuerda, además de esto, es ya sabido que los armónicos naturales
fueron reconocidos recién hasta el siglo XVI.
Así pues, Pitágoras identifica cuatro sonidos consonantes: Pitágoras reconoce
así estos cuatro sonidos consonantes: unísono (origen de los demás), octava, quinta o
diapente y cuarta o diatesarón. Es así que todos los demás sonidos existentes eran
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considerados como disonantes ya que sus proporciones no eran perfectas e
involucraban números irracionales,(Steve-Feubel, 2009).
Tomando como punto de partida estos elementos Pitágoras elabora una escala
diatónica la cual se basa en la quinta, primer intervalo consonante y va agregando
quintas ascendentes a partir de un sonido fundamental en donde 12 quintas, en un
ámbito de 7 octavas, nos dan los doce sonidos de la escala cromática, y 7 quintas nos
dan la escala diatónica. Su sistema de afinación contaba con tonos grandes y
pequeños, semitonos y semitonos menores o hemionos, y con terceras mayores. Se
utilizó hasta el siglo XVI.
Existían en los modos Eclesiásticos Medievales, un ámbito de octava, y
estaban organizados a partir de una 5ta, cuya primera nota recibía el nombre de
finales, y de una 4ta, estos intervalos se encontraban unidos de forma conjunta.
Existían especies de 8tva, 5ta, 4ta, la especia de 8tva dependía de las especies que
tuvieran la 5ta y la 4ta. Estas especies señalaban el lugar q ocupaban los dos
semitonos de 8va o el semitono de la 5ta.
Las cuatro especies de quintas son: t, t, t, s; t, t, s, t; t, s, t, t y s, t, t, t. Las tres
especies de cuartas son: t, t, s; t, s, t y s, t, t. Por esto los modos constituidos a partir
de una 5ta y una 4ta, que fueron creados de cualquier grado de la escala diatónica,
constan de algunas 4tas y 5tas que pertenecen a estas especies. Por ejemplo, un
modo que parte de re (dórico) está construido con la quinta con especie t, s, t, t y la
cuarta con especie t, s, t. Un modo que parte de la (eólico) compartirá la misma quinta
de dórico (t, s, t, t), pero tiene la cuarta s, t, t. Esta cuarta es la misma que tiene el
modo frigio, pero la quinta de éste es s, t, t, t. Evidenciamos entonces la gran
importancia de las 5tas y 4tas en la estructura modal, al igual que la relevancia del
lugar que es ocupado por los semitonos en esta misma.
Podemos intentar comprender que el carácter moral que le atribuían los
griegos a sus modos partía del efecto psicológico que estos les producían al
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escucharlos, debido a la colocación de semitonos en un entorno en el que los
intervalos eran desiguales, esto debido a la afinación pitagórica.
De igual manera, es probable a causa de estos supuestos efectos, platón haya
alejado a la música de su república. Sin embargo, la afinación pitagórica, así como los
supuestos atributos morales de los modos, pasaron a la edad media, pero aún hay
quienes intentan encontrar estos atributos, empero nuestro sistema es distinto al
pitagórico.
Características de los modos eclesiásticos medievales
• Todos son diatónicos.
• Tienen un ámbito de octava.
• El ámbito de octava consta de una quinta y una cuarta.
• La primera nota de la quinta recibe el nombre de “finalis”, el cual funciona como
una especie de tónica.
• La nota que marca el límite de la octava se llama “ambitus”.
• Existen los modos auténticos y plagales. Los auténticos sitúan la cuarta
sobre la quinta, mientras que los plagales contienen una cuarta bajo la quinta.
En la Edad Media se usaron 8 modos, 4 auténticos y sus correspondientes 4
plagales. Estos modos se numeraron, correspondiendo números impares a los
auténticos, y pares a los plagales.
Auténticos
Tabla 2
Modos Auténticos
Número Nombre Ambitus Finalis
I Dórico Re Re
III Frigio Mi Mi
V Lidio Fa Fa
VII Mixolidio Sol Sol
Nota. En esta tabla se pueden ver las características de los modos Auténticos.
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Plagales
Tabla 3
Modos Plagales
Número Nombre Ambitus Finalis
II Hipodórico La Re
IV Hipofrigio Si Mi
VI Hipolidio Do Fa
VIII Hipomixolidio Re Sol
Nota. En esta tabla pueden apreciarse los modos Plagales y sus características.
En estos ocho modos está fundamentada la casi totalidad de la música escrita
en Europa Occidental desde el Siglo VI hasta el XVI: diez siglos de música escrita
sobre los Modos Eclesiásticos Medievales.
Tabla 4
Modos Eclesiásticos
Número Nombre ambitus finalis
IX Eólico La La
X Hipoeólico Mi La
XIII Jónico Do Do
XIV Hipojónico Sol Do
Nota. En esta tabla se pueden observar las características de modos eclesiásticos.
Distribución de los modos
Los historiadores debaten el momento en que el canto gregoriano fue
establecido como la música litúrgica de la Iglesia Católica. Algunos atribuyen el
nombre al papa San Gregorio el Grande otros al papa Gregorio II. Se les llama modos
gregorianos a las escalas o modos utilizados en esta música de carácter monofónico.
Los modos gregorianos estuvieron en uso durante la Edad Media y el Renacimiento.
Durante el Renacimiento se fueron transformando poco a poco en nuestras escalas
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mayores y menores. El número de modos varía de acuerdo a la época y el tratadista.
Llegaron a existir 12 modos gregorianos (Hoppin, 1978).
Los modos gregorianos tienen una final nota sobre la cual la melodía termina y
encuentra reposo. Su función es similar a la de la tónica en las escalas mayores y
menores. Además, tienen una dominante. La dominante es una nota sobre la que se
insiste mucho a través de la melodía.
Los modos se dividen en dos categorías: los modos auténticos y los modos
plagales. Cada modo plagal está asociado a un modo auténtico. Ambos modos tienen
las mismas notas y comparten la misma final. La diferencia entre un modo auténtico y
su relativa plaga es la nota dominante y el ámbito que determina la nota más grave y
aguda del modo.
Los tratados sobre canto gregoriano adjudican a los modos auténticos los
números impares I, III, V y VII. Sus relativos plagales reciben los números pares, II, IV,
VI y VIII. El relativo plagal del I modo auténtico es el II, el del III es el IV, etc.
Algunos teóricos usan los nombres griegos de dórico, frigio, lidio y mixolidio
para los modos auténticos, I, III, V y VII respectivamente. A los plagales se le añade el
prefijo hipo al nombre de su relativo auténtico, siendo el II modo el modo hipodórico, el
IV hipo frigio, etc, (Colmenares, 2019).
Luego de varios siglos de estar olvidados, variantes de estos modos han vuelto
a utilizarse tanto en la música clásica como en el Jazz.
Figura 10
Modo Dórico
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Figura 11
Modo Hipodórico
Figura 12
Modo Frigio
Figura 13
Modo Hipofrigio
17
Figura 14
Modo Lidio
Figura 15
Modo Hipolidio
Figura 16
Modo Mixolidio
Figura 17
Modo Hipomixolidio
18
Figura 18
Modo Eólico
Figura 19
Modo Hipoeólico
Figura 20
Modo Jónico
19
Figura 21
Modo Hipojónico
20
Conclusiones
Los modos derivan de alguna escala y lo que se busca de cada uno es una
sonoridad distinta, un color distinto o una sensación distinta.
Un modo es fácilmente reconocible y adquiere una personalidad que permite
atribuirle una función social, religiosa o mágica
Los modos dorios y mixolidios coinciden exactamente con los aspectos
homónimos. El Lidio y el frigio coinciden con una ligera variante con los aspectos
hipolidio y frigio, respectivamente.
Es muy importante percibir que, aunque todos los modos estén contenidos en
un mismo conjunto de notas, según donde se conciba su centro tonal, la escala posee
una sonoridad y cualidades diferentes. Para ello se ha de pensar en las notas como
grados desde la tónica y reconocer cada modo por las cualidades sonoras de sus
intervalos.
A pesar de su nombre cuando hablamos de los modos griegos no estamos
hablando de algo antiguo. Es un sistema moderno con el cual podemos analizar las
escalas para entender su funcionamiento dentro del contexto armónico.
Actualmente los modos se utilizan en variedad de géneros musicales,
principalmente de carácter popular y es de vital importancia para los intérpretes que
incluyen la improvisación en la ejecución de sus instrumentos.
No debemos entender los modos griegos simplemente como algo técnico sino
como emociones y sensaciones. Debemos experimentar con ellos y con los elementos
que componen nuestra música pues nos permitirá lograr diferentes y variadas
sensaciones que le darán un nuevo carácter a nuestra música.
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Referencias bibliográficas
Anónimo (2015). Los Modos Griegos
Colmenares, G. (16 de Noviembre de 2019). Los modos ecleciásticos. (Santos, Ed.) 1-
14. Obtenido de [Link]
ECLESIASTICOS-docx
Fubini, E. y Criado, C. (Ed. y Trad.) (2007). Música y Estética en la época medieval.
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Hoppin, R. H. (1978). La Música Medieval (Vol. 2). (E. Akal, Ed., & P. R. Lopez, Trad.)
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Picasso, J. (Ed y Trad.) (2012). Tratado de música – Boecio. Fondo editorial UCSS.
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Rodriguez, J (1997) Referencia: Modos gregorianos. Recuperado el 14 de Diciembre
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Steve-Feubel, J,(2009).Los Modos Eclesiasticos. España. Obtenido de
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