DIETA HIPOSODICA
Dieta que contiene muy poco cloruro sódico; algunos dietistas la recetan para la
hipertensión y los estados edematosos.
Todos los alimentos en su estado original contienen sal, no obstante, la mayor
parte de la sal que se consume proviene de la preparación posterior (y durante el
procesamiento y la cocción), por lo que es allí donde se debe hacer hincapié en la
restricción de sal.
Normalmente consumimos entre 10 y 15 gramos de cloruro sódico (es decir, sal
común) lo que equivale a 3.900-5.900 mg de sodio (la conversión entre sodio y sal
se hace así: 1g de sodio=2,5 g de sal). La recomendación es que consumamos
menos de 2,4 g (2.400 mg) de sodio cada día. Esto equivale a seis gramos de sal
(es decir, una cucharadita de té) al día, esto incluye toda la sal durante el día (la
que está contenida en los alimentos y la que se ha añadido).
El modelo ideal de dieta hiposódica se basa en:
Carne de res, aves y pescado: Sin sazonar. Cuando quieras dar un sabor
especial a tus platos utiliza especias o hierbas aromáticas, nunca sal
marina.
Frutas y verduras: Tantas como guste ya que son bajas en sodio.
Evitar alimentos procesados: Tales como embutidos, jamón curado,
salchichas…
Mantener a mínimos los productos envasados: En especial las patatas de
bolsa
Eliminar por completo alimentos enlatados: Aceitunas, atún en lata,
anchoas, pepinillos, tomate frito o triturado.
MENÚ PARA DIETA HIPOSÓDICA EN UN DIA
1. Desayuno: Leche con cereales, tostadas sin sazonar ni tomate envasado
con zumo de naranja, tortilla francesa con un par de zanahorias.
2. Almuerzo: Pieza de fruta o yogur
3. Comida: Carne de res estofada con patatas y sin sazonar, carne de ave con
arroz y/o verduras, pescado a la plancha aderezado con especias.
4. Merienda: Pieza de fruta o yogur
5. Cena: Tortilla, bocadillo de filetes de carne sin sazonar, pescado a la
plancha, ensalada sin atún de lata.
Para llevar a cabo una dieta con poca sal tenemos que tener en cuenta las
siguientes recomendaciones:
Para hacer más sabrosa la cocina sin sal, es recomendable potenciar el
sabor natural de los alimentos cociéndolos al vapor (la cocción simple con
agua diluye el sabor de los alimentos), envuelto el alimento en papel de
horno o aluminio, estofados y guisados o a la plancha.
Potencia el sabor de tus comidas sin necesidad de sal: puedes emplear
vinagre, limón, especias como pimienta, ajo, cebolla, puerro, azafrán,
canela, semillas de mostaza; además de hierbas como albahaca, hinojo,
comino, estragón, laurel, menta, perejil, romero, tomillo, etc.
Comprar alimentos frescos (o aquellos productos enlatados “sin sal”) en
lugar de productos enlatados.
Evitar las comidas precocinadas y congeladas, así como la sopa de sobre,
purés instantáneos, cubitos, patatas chips (y demás snacks salados) y
conservas que por lo general contienen mucho sodio.
Leer las etiquetas donde se indica el contenido de cloruro sódico (sal) de la
dieta.
Evitar que los adultos mayores se sientan solos a la hora de consumir sus
alimentos, pues se sienten más motivados cuando se encuentran apoyados
en la compañía.
Repartir los alimentos de 4 a 6 veces al día.