Nº DE EXPEDIENTE
: 134-2015-0-1714-JM-CI-01
ESPECIALISTA LEGAL: JULIO VALERA.
SUMILLA : RECURSO DE APELACIÒN.
SEÑOR JUEZ DEL JUZGADO MIXTO DEL MÒDULO BÀSICO DE JUSTICIA DE
JOSE LEONARDO ORTÌZ.
TORRES GUEVARRA MARCIANO, con DNI Nº 16651402,
con domicilio real en la calle Carlos Castañeda Nº 310 P.J.
Francisco Cabrera- Chiclayo (referencia portón de tres hojas
plancha estrellada con ventana, color marrón), y con domicilio
procesal en calle Manco Càpac Nº 158 (2do piso Of. 205)-
Chiclayo, en el proceso por reivindicación contra TORRES
GUEVARA SALVADOR, ante Usted Digo:
I.-PETITORIO:
Que dentro del plazo de Ley y de conformidad con lo dispuesto por el 478, inciso
13 del código procesal civil, en concordancia con el art 373 del mismo cuerpo
legal, acudo a su despacho a fin de apelar resolución Nº 09, recaída en la
sentencia, de fecha 12 de octubre del 2018, la misma que declara infundada
la demanda sobre reivindicación de bien inmueble pago de frutos e
indemnización por daños y perjuicios, solicitando se DECLARE FUNDADA MI
RECURSO DE APELACIÒN EN CONSECUENCIA SEA REVOCADA LA
SENTENCIA, la cual deberá declararse fundada en todos sus extremos.
II.- FUNDAMENTACION DE ERROR DE HECHO O DE DERECHO INCURRIDO
EN LA SENTENCIA, AGRAVIO:
1.- Que en atención a los considerandos que fundamentan la apelada, debo
indicar que el magistrado de primera instancia toma como fundamento a un
contrato privado y la sentencia del expediente 326-2006 en el proceso sobre
escritura pública. Y en base a ellos sentencian declarando infundada mi demanda.
SOBRE EL CONTRATO PRIVADO, debo indicar lo siguiente: que el magistrado
manifiesta que en base a dicho contrato, mi representado ha perdido la titularidad
del bien materia de Litis, manifestando que el demandado se encuentra legitimado
para poseer el bien, dejando a salvo el derecho del demandante para iniciar las
acciones legales de saneamiento, división y partición del mismo, amparándose
solamente en un contrato privado que no ha sido verificado su legalidad, más aun
si en base a dicho contrato privado, se demanda a mi patrocinado judicialmente el
otorgamiento de escritura pública, recaído en el expediente 326-2006 y solo se
tiene en cuenta la resolución N° 25 (SENTENCIA), sin tener en cuenta que
mediante resolución 34, se declara la nulidad de las resoluciones 26 en adelante,
requiriendo que se notifique la resolución 25 (sentencia), sin embargo a la fecha
no se ha notificado correctamente la sentencia a mi domicilio real, es más señores
magistrados a la fecha dicha resolución 25 (sentencia), en la que se basa el
juzgador no ha sido declarada consentida conforme a la integridad del expediente
judicial, es decir el juzgador ha obviado analizar en su integridad el expediente
judicial 326-2006, y solo ha tenido en cuenta la resolución 25 (sentencia), sin
embargo no resulta medio de prueba idóneo, más aun si dicha sentencia no ha
sido declarada consentida.
SOBRE LA SENTENCIA, (resolución Nº 25), recaída en el expediente 326-2006,
debo indicar que posterior a dicha sentencia se emitió resolución Nº 34, que
declara la nulidad de todo lo actuado desde la resolución 26. En dicha
resolución también se ordena que se notifique la resolución 22 y 25 (sentencia),
sin embargo dicha resolución Nº 25, nunca fue notificada a mi domicilio real
ubicado en la calle Venezuela (en ese entonces), y actualmente en la calle Carlos
Castañeda Nº 310 P.J. Francisco Cabrera, Chiclayo, precisándose conforme a lo
indicado, ya que se declara nulo todo lo actuado desde la resolución 25 debido a
que mi representado no fue notificado, asimismo a la fecha dicha sentencia no ha
sido declarada consentida.
2.- En atención a ello el magistrado de primera instancia solo tomo en
consideración de la sentencia y no tuvo la mayor diligencia de verificar la
integridad del expediente judicial. Por ello señores magistrados, se ha vulnerado la
tutela jurisdiccional efectiva y el debido proceso contenido en el art. I, del título
preliminar del Código Procesal Civil, precisando que el debido proceso tiene por
función asegurar los derechos fundamentales consagrados en la constitución
dando a toda persona la posibilidad de recurrir a la justicia para obtener la tutela
jurisdiccional de los derechos individuales, a través del procedimiento legal, en el
que se de oportunidad razonable y suficiente de ser oído, de ejercer el derecho
de defensa, de producir pruebas y de obtener una sentencia que decida la
causa dentro de un plazo establecido en la ley procesal. Asimismo se atenta
contra el derecho al debido proceso, cuando se incurre en arbitrariedad fáctica
cuando se emite decisiones que fracturan el examen de los medios de prueba,
porque lejos de ser analizados en conjunto en el fallo se los aisló y dejo como
cabos sueltos, haciéndoles perder su eficacia, asi como cuando atribuyen al
medio probatorio o al hecho objeto de prueba un alcance o sentido que lo priva del
que en verdad tenia, conforme a la casación N° 2356-2001-San Roman, el
peruano 01/04/2002 pg. 8569. Asimismo se deberá tener en cuenta el art. III del
título preliminar del Código Procesal Civil, el cual precisa “El juez deberá atender a que
la finalidad concreta del proceso es resolver un conflicto de interés o eliminar una
incertidumbre, ambas con relevancia jurídica, haciendo efectivos los derechos
sustanciales, y que su finalidad abstracta es lograr la paz social en justicia (…) es decir
la finalidad concreta de la proceso es resolver un conflicto de intereses, mediante
una sentencia motivada, pronunciándose en decisión expresa y precisa sobre la
cuestión controvertida, haciendo efectiva los derechos sustanciales y no se puede
llegar a ese resultado con elementos insuficientes para formar convicción en el
juzgador, conforme a la CAS. N° 1114-98- Lambayeque, el peruano 01/12/2000
p, 6621. En consecuencia queda claro señores magistrados
que se ha vulnerado la finalidad concreta de proceso, no
habiéndose motivado correctamente la sentencia, ya que el
juez de primera instancia se valió de medios de prueba
insuficientes para tomar una decisión judicial que perjudica a
mi patrocinado a toda vista.
III. FUNDAMENTACION, PRECISION DEL AGRAVIO Y SUSTENTACIÓN DE LA
PRETENSIÓN INPUGNATORIA:
SE VULNERÓ EL DEBIDO PROCESO, conforme a la tutela jurisdiccional efectiva y
el debido proceso contenido en el art. I, del título preliminar del Código Procesal Civil,
en el presente caso “cuando se incurre en arbitrariedad fáctica cuando se emite
decisiones que fracturan el examen de los medios de prueba, porque lejos de ser
analizados en conjunto en el fallo no se tomaron en cuenta o se les aisla.
SE VULNERÓ LA FINALIDAD CONCRETA DE LA PROCESO, conforme a l art.
III del título preliminar del Código Procesal Civil, ya que la finalidad concreta de la
proceso es resolver un conflicto de intereses, mediante una sentencia motivada,
pronunciándose en decisión expresa y precisa sobre la cuestión controvertida,
haciendo efectiva los derechos sustanciales y no se puede llegar a ese resultado
con elementos insuficientes para formar convicción en el juzgador, en el presente
caso resultan insuficientes el contrato privado y la sentencia recaída en la
resolución 25, del expediente 326-2006, sin tener en cuenta si dicha sentencia ha
sido declarada consentida o hay medio impugnatorio pendiente en dicho proceso.
V.- FUNDAMENTACION JURIDICA
Art 478, inciso 13 del código procesal civil, en concordancia con el art 373 del mismo
cuerpo legal.
art. I, del título preliminar del Código Procesal Civil, toda persona tiene derecho a la
tutela jurisdiccional efectiva para el ejercicio o defensa de sus derechos o intereses con
sujeción al debido proceso.
Art. III del título preliminar del Código Procesal Civil, el cual precisa “El juez deberá
atender a que la finalidad concreta del proceso es resolver un conflicto de interés o
eliminar una incertidumbre, ambas con relevancia jurídica, haciendo efectivos los
derechos sustanciales, y que su finalidad abstracta es lograr la paz social en justicia (…)
POR TANTO: Al juzgado solicito conceder la apelación interpuesta para efecto que
se revoque (o se anule) la resolución recurrida y resuelva declarando la elevación del la
correspondiente apelación.
Jose Leonardo Ortiz, noviembre del 2018.