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Violencia de pareja en mujeres mayores en México

El estudio analiza la prevalencia y factores asociados con la violencia de pareja en mujeres mexicanas mayores de 64 años, utilizando datos de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares 2016. Se encontró que el 16.3% de estas mujeres experimentaron algún tipo de violencia en el último año, siendo la violencia emocional la más común, y se compararon los resultados con mujeres más jóvenes. Los factores de riesgo asociados a la violencia fueron similares en ambos grupos, aunque se observaron diferencias en el contexto social más amplio.

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Violencia de pareja en mujeres mayores en México

El estudio analiza la prevalencia y factores asociados con la violencia de pareja en mujeres mexicanas mayores de 64 años, utilizando datos de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares 2016. Se encontró que el 16.3% de estas mujeres experimentaron algún tipo de violencia en el último año, siendo la violencia emocional la más común, y se compararon los resultados con mujeres más jóvenes. Los factores de riesgo asociados a la violencia fueron similares en ambos grupos, aunque se observaron diferencias en el contexto social más amplio.

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Artículos / Articles

SALUD COLECTIVA. 2020;16:e2600. doi: 10.18294/sc.2020.2600


Prevalencia y factores asociados con la violencia
de pareja en las adultas mayores mexicanas

Prevalence and associated factors of intimate partner


violence among elderly Mexican women

Rogelio Rodríguez Hernández1, Esteban Eugenio Esquivel-Santoveña2

1
Autor de correspondencia. RESUMEN Con base en la información de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de
Doctor en Trabajo Social
y Políticas de Bienestar
las Relaciones en los Hogares 2016 (ENDIREH) y desde un marco ecológico, el presente
Social. Profesor investigador, estudio busca conocer la prevalencia y los factores asociados de la violencia emocional,
Departamento de Ciencias física y sexual de pareja durante el último año en las mujeres mexicanas mayores de 64
Sociales, Universidad
Autónoma de Ciudad Juárez. años (n=7.410). Para tener un marco de comparación, se contrastaron los resultados de
Ciudad Juárez, Chihuahua, mujeres de la tercera edad con los de grupos de mujeres más jóvenes. Los resultados
México. * ;
muestran que el 16,3% de las mujeres mayores de 64 años han experimentado algún
2
Doctor en Psicología. tipo de violencia de pareja durante el último año, siendo el maltrato emocional el más
Profesor investigador,
frecuente. Además, dicho grupo de mujeres experimentó la prevalencia más baja de
Departamento de Ciencias
Sociales, Universidad violencia emocional y sexual, comparados con las mujeres más jóvenes. Por otra parte,
Autónoma de Ciudad Juárez. algunos de los factores asociados con la violencia fueron similares en las adultas mayores
Ciudad Juárez, Chihuahua,
México. * y los grupos de mujeres más jóvenes, principalmente, los relacionados con la historia
personal y el entorno inmediato. Por el contrario, los factores del entorno social más
amplio fueron distintos. Los hallazgos se discuten teóricamente y en virtud de su utilidad
para los programas de atención a la violencia.
PALABRAS CLAVES Violencia de Pareja; Envejecimiento; Mujeres; Factores de Riesgo;
México.

ABSTRACT Using information from the National Survey on Household Relationship


Dynamics (Encuesta Nacional de la Dinámica de las Relaciones en los Hogares 2016),
this study examines the prevalence and factors associated with emotional, physical, and
sexual intimate partner violence (IPV) victimization among a representative sample of
elderly Mexican women (n=7,410), using an ecological approach. Prevalence rates and
related risk factors for IPV among younger women served as a basis for comparison and
were contrasted with data from elderly female participants. Results show that 16.3%
of women aged 64 and over had experienced some form of intimate partner violence
during the previous year, with emotional violence as the most commonly occurring form.
Furthermore, there was a significantly lower prevalence of emotional and sexual IPV
among elderly women than among younger women. Some risk factors for IPV victimization
were similar across both groups of women, mainly individuals’ personal histories and
immediate social context. On the other hand, differences were found regarding factors
related to the broader social context. The theoretical and practical implications of the
findings are discussed, specifically with regards to their usefulness in violence prevention
and response programs.
KEY WORDS Intimate Partner Violence; Aging; Women; Risk Factors; Mexico.

Salud Colectiva | Universidad Nacional de Lanús | ISSN 1669-2381 | EISSN 1851-8265 | doi: 10.18294/sc.2020.2600
2
SALUD COLECTIVA. 2020;16:e2600. doi: 10.18294/sc.2020.2600 Rodríguez Hernández R, Esquivel-Santoveña EE.

INTRODUCCIÓN lado, dicho problema tiene rasgos específicos


en ese grupo etario. Por ejemplo, es posible
que ocurra en condiciones de discapacidad y
La violencia hacia las mujeres por parte de la enfermedad de la mujer, complicando el ale-
pareja masculina es un problema social y de jamiento del maltratador(8). Además, algunas
salud pública en México y en Latinoamérica. de sus secuelas son distintas a las observa-
En este sentido, la prevalencia de violencia das en mujeres más jóvenes. En este sentido,
física y sexual de pareja reportada en la re- un estudio longitudinal mostró que el dete-
gión latinoamericana oscila entre el 23,68% rioro de la salud de las ancianas sometidas
y el 29,51% de las mujeres(1). Por su parte, a la violencia de pareja, durante 16 años,
un estudio llevado a cabo en México por el era más acentuado que el de las mujeres
Instituto Nacional de Estadística y Geografía que no habían sufrido abusos(9). Igualmente,
(INEGI) estimó que el 43,9% de las mujeres hay investigaciones que sugieren una mayor
mayores de 15 años han sido agredidas por mortalidad (no debida a homicidio) en mu-
una pareja masculina a lo largo de su rela- jeres mayores con historias de maltratos(10).
ción(2). La magnitud del problema, por tanto, Sin embargo, al ser menos los estudios con
obliga al continuo desarrollo de acciones pú- este colectivo queda trabajo por hacer para
blicas que lo prevengan y asistan a quienes lo documentar cabalmente su experiencia de
experimentan. violencia. Por lo tanto, el propósito de este
La violencia en las relaciones de pareja estudio es conocer la magnitud y los factores
es un fenómeno complejo y su presencia no de riesgo de violencia de pareja en mujeres
es la misma para todos los grupos de mujeres, mayores de 64 años.
sino que varía por condiciones tales como la
edad, el nivel educativo, la etnia y el estado
marital(3,4). Sin embargo, la investigación no Prevalencia de la violencia de pareja en
ha puesto la misma atención en todos esos adultas mayores
grupos. Concretamente, la violencia de pa-
reja en las mujeres mayores de 60 años ha Los estudios a gran escala sobre la prevalen-
sido relativamente poco estudiada, dado que cia de violencia de pareja en México y La-
la atención se ha dirigido a la violencia y ac- tinoamérica se han centrado en las mujeres
tos de negligencia que reciben las personas en edad reproductiva. Por ejemplo, la inves-
adultas mayores por parte de sus familiares y tigación de la Organización Mundial de la
personas cercanas(5). Salud(4), llevada a cabo en diez países, tomó
Una razón que justifica la necesidad de muestras de mujeres de 15 a 49 años. De
estudiar la violencia de pareja en la vejez forma similar, un estudio recopiló y analizó
se relaciona con el continuo crecimiento de las investigaciones realizadas en América La-
esta cohorte poblacional. En el caso de Mé- tina y el Caribe sobre la extensión del pro-
xico, esto se aprecia en el hecho de que las blema(11), en las cuales es posible notar que
personas de 60 años o más representaban, en recogieron información de mujeres que no
el año 2000, el 6,8% de la población y se es- superaban los 50 años.
pera que, en 2050, sean el 28%(6), por lo que Gran parte de la información sobre la vio-
este aumento plantea desafíos para los servi- lencia de pareja en la vejez proviene de los
cios dirigidos a atender sus problemáticas y países desarrollados. De este modo, un estu-
necesidades, una de los cuales se relaciona dio conducido en Alemania con una muestra
con los maltratos. representativa de mujeres de 66 a 86 años es-
La violencia de pareja en las adultas ma- timó un 1% de mujeres victimizadas por una
yores merece estudiarse de forma separada pareja durante el año previo y un 27% por
de los maltratos de otros familiares, porque la relación actual(12). En tanto, en España una
su existencia puede remontarse a décadas investigación con una muestra aleatoria de
atrás en la historia de la mujer(7). Por otro más de 1.000 usuarias de servicios de salud
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mayores de 55 años determinó que el 29,4% de la mujer incrementaban el riesgo de vio-
habían sufrido violencia de pareja alguna vez lencia. No obstante, lo anterior no ocurría
en la vida(7). Por lo que respecta a EEUU, el en todos los países estudiados. Por su parte,
cálculo para el año 2010 de mujeres de 50 Puente-Martínez, Ubillos-Landa, Echeburúa y
años y más agredidas por una pareja actual o Páez-Rovira(19) documentan factores de riesgo
pasada es de 1,3 por cada 1.000 mujeres(13). para la violencia de pareja en todos los nive-
En Latinoamérica se han realizado inves- les de la realidad social, como el desarrollo
tigaciones con muestras locales y nacionales económico, político y social del país, el nú-
que estiman la prevalencia de violencia de mero de hijos, el consumo de alcohol y haber
pareja en mujeres mayores. En tal sentido, sido testigo de violencia en la infancia.
Taurino, Curcio, Alvarado, Zunzunegui y Cuando se trata de adultas mayores, algu-
Guerra(14) detectaron en mujeres de 65 a 74 nas variables asociadas con la violencia son
años de dos ciudades de Colombia y Brasil similares a las detectadas en las mujeres más
una prevalencia de violencia física de pareja jóvenes. En este sentido, el estudio de Frías(15)
de alrededor del 1% en ambas ciudades, encontró que la experiencia de violencia en
mientras que la violencia psicológica fue del la infancia y el vivir en cohabitación aumen-
19,4% y del 25,7% en las dos localidades, taba la probabilidad de victimización por
respectivamente. En México, Frías(15) emplea una pareja en ancianas mexicanas. Además,
los datos de una encuesta representativa so- existen revisiones de la bibliografía que se-
bre la violencia de género y encuentra que, ñalan, como factores de riesgo de la violen-
para las mujeres de 60 años y más, las agre- cia de pareja en ese colectivo, la ausencia de
siones físicas y sexuales de pareja durante el apoyo social y de programas de protección
último año estuvieron presentes en el 1,45% contra los abusos, la presencia de valores
y el 1,06% de las participantes, respectiva- patriarcales, los bajos niveles de educación
mente. En dicho estudio se aprecia que las de las víctimas, el aislamiento, el ser de raza
mujeres con agresiones físicas de una pareja blanca, el consumo de alcohol, la obesidad y
son casi el doble que las agredidas por fami- la indigencia(20,21).
liares y otras personas. Por el contrario, algunos estudios seña-
Este panorama sugiere que la violencia de lan la existencia de factores de riesgo para
pareja en la tercera edad es menos prevalente la victimización que parecen característicos
que en edades más jóvenes. Sin embargo, del fin del ciclo vital. De tal manera, las dis-
gran parte de la información disponible pro- capacidades físicas y mentales en la mujer,
viene de estudios enfocados en la violencia la partida de los hijos del hogar, el retiro y
física y sexual, mientras los escasos datos al el experimentar actos de violencia por otros
respecto muestran que, en la tercera edad, la familiares aumentan el riesgo de abusos en
violencia emocional es igual de frecuente que las ancianas(20,21).
en edades más jóvenes(12). Además, los mal- No obstante, esos trabajos se han llevado
tratos emocionales pueden generar secuelas a cabo principalmente con muestras estadou-
igual de graves que los de tipo físico(16,17). nidenses, siendo escasos los estudios con mu-
jeres de países en desarrollo, concretamente,
de América Latina. Esto se señala porque los
Factores asociados con la violencia de factores de riesgo son dependientes de los
pareja en la vejez contextos donde tienen lugar. Relacionado
con lo anterior, no se cuenta con la misma
La violencia de pareja es un problema com- información sobre todas las expresiones de
plejo y multidimensional, producto de la la violencia de pareja. Específicamente, la
interacción de elementos personales, situa- violencia psicológica no ha sido del todo
cionales y socioculturales(18). Por ejemplo, el estudiada, aún y cuando, como ya se men-
estudio de la OMS(5) en diez países identificó cionó, afecta el bienestar personal(16,17). Ade-
que la educación, la edad y el estado marital más, existe información que muestra que las
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agresiones emocionales se pueden manifes- éticas durante la recolección de datos, inclu-


tar de forma particular en los ancianos(22). yendo las relacionadas con el respeto de la
Por todo lo anterior, tomando los da- privacidad, confidencialidad, bienestar y nor-
tos de una encuesta nacional representa- mas culturales de las informantes(23).
tiva y con una perspectiva ecológica, esta
investigación tiene como objetivo conocer
la prevalencia y los factores de nivel social, Participantes
contextual y personal asociados con el riesgo
de experimentar violencia de pareja en mu- En este trabajo se analizó la información con-
jeres mexicanas de la tercera edad. Concreta- tenida en la ENDIREH 2016 de aquellas parti-
mente, se pretende: 1) estimar la prevalencia cipantes mayores de 64 años que están o han
de la violencia física, emocional y sexual por estado en una relación con un varón, sin im-
parte de parejas recientes en mujeres mexi- portar su estatus relacional, siendo excluidas
canas, con especial atención en las mayores las viudas. Con el fin de conocer las particula-
de 64 años; 2) explorar los factores sociales, ridades de las mujeres elegidas con respecto
de contexto y personales asociados con la a la violencia, se usó la información de parti-
probabilidad de vivir la violencia de pareja, cipantes más jóvenes que tuvieran o hubieran
y 3) contrastar la prevalencia de violencia y tenido una pareja masculina. De tal forma, se
el peso de los factores asociados en las adul- crearon cinco grupos etarios de mujeres: de
tas mayores con la información respectiva de 15 a 29 años (n=27.472), de 30 a 49 años
mujeres más jóvenes con el fin de tener un (n=44.240), de 50 a 64 años (n=18.752) y
marco comparativo. mayores de 64 años (n=7.410). En total, se
analizó la información de 97.874 mujeres.

METODOLOGÍA
Variables

La fuente de información para este estudio es Siguiendo el marco ecológico(18), las variables
la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de predictoras se seleccionaron considerando
las Relaciones en los Hogares 2016 (ENDI- la representación de cada uno de los niveles
REH 2016), efectuada por el INEGI en Mé- ecológicos. En cuanto a la historia personal,
xico y cuyo propósito fue explorar, en una se incluyeron los años de escolaridad, poseer
muestra representativa de mujeres mexicanas un trabajo remunerado (variable dicotómica
de 15 años o más, la experiencia de violencia con dos categorías: “sí” y “no”) y el estado
en varios ámbitos de la vida cotidiana, como marital (variable nominal con tres catego-
las relaciones de pareja. Las secciones del rías: “casada/en cohabitación”, “separada o
proyecto de interés para esta investigación divorciada” y “soltera”). Además, se crearon
fueron la experiencia de violencia de pareja índices con la sumatoria de las respuestas de
en el último año y las características de las las participantes a los reactivos sobre la expe-
participantes en cuanto a su perfil general, riencia de violencia en la familia de origen
historia de victimización y entorno social. durante la infancia, tal y como es definido en
En total, en el proyecto se recolectó infor- la encuesta. De esta manera, se elaboró un
mación de 111.256 mujeres, aunque en este índice referente a ser testigo de violencia en
trabajo se descartaron quienes no hubiesen te- la infancia y otro sobre la experiencia de vio-
nido relaciones de pareja con varones, cuyos lencia física y emocional en la niñez. Cada ín-
registros estuvieran incompletos y las viudas; dice se formó con dos reactivos, presentando
por tanto, se analizaron los datos de 97.874 valores comprendidos entre dos y seis, donde
participantes. Además, es preciso señalar que los niveles más altos indicaban una mayor
en la ENDIREH se capacitó al personal ope- victimización. La consistencia interna alcan-
rativo en el cumplimiento de consideraciones zada fue del 0,76 y 0,7, respectivamente.
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Las variables del microsistema estuvie- cuenta la operacionalización que se hace en
ron relacionadas con el entorno inmediato; la encuesta.
concretamente, con el apoyo social perci- En el caso del macrosistema se incluyó
bido y victimización por familiares en el ul- un índice con una variable explorada en la
timo año. En el primer caso, con los reactivos encuesta que busca reflejar la percepción
de la sección de la encuesta sobre capital de equidad de género en la sociedad, com-
social, se creó un índice formado con la su- puesta por nueve reactivos referentes a las
matoria de las respuestas de la participante opiniones de la participante sobre los roles
sobre la posibilidad de solicitar ayuda a las masculinos y femeninos (rango: 9 a 18),
personas cercanas en caso de problemas donde puntajes más altos indican percepcio-
económicos, situaciones relacionadas con nes de papeles de género más equitativos y
las labores diarias, necesidad de consejo, de mayor libertad para las mujeres (consis-
enfermedad y preocupaciones (el rango de tencia interna: 0,67).
puntajes iba de cero a seis y mayores pun- Por otra parte, las variables para este estu-
tajes reflejaban un mayor apoyo social). La dio fueron la experiencia de violencia física,
confiabilidad obtenida de dichos reactivos emocional y/o sexual durante el último año
fue de 0,92. En el caso de la violencia fami- por parte de una pareja masculina. De tal ma-
liar, se construyó un índice con la suma de nera, la ENDIREH 2016 incluye reactivos so-
las respuestas de la participante en los siete bre la frecuencia vivida en los últimos doces
reactivos correspondientes a agresiones físi- meses de actos de violencia física, emocional
cas y emocionales cometidas por familiares y sexual. El formato de respuesta de esas pre-
durante el último año (consistencia interna: guntas fue de tipo Likert (“no ocurrió”, “una
0,71). El rango correspondiente iba de 7 a 28, vez”, “pocas veces”, “muchas veces”). El que
donde mayores puntajes representaban más la participante respondiera distinto a “no ocu-
violencia. La definición de esta variable y su rrió” a por lo menos uno de esos reactivos se
operacionalización se toma tal y como apa- consideró un caso de violencia.
rece en la encuesta.
Para el exosistema, las variables incluidas
fueron el estrato socioeconómico (variable no- Estrategia analítica
minal con cuatro categorías: bajo, medio bajo,
medio alto y alto), la pertenencia indígena (va- Se estimó el porcentaje de mujeres en los
riable dicotómica con dos categorías: “sí/en cuatro grupos que experimentó violencia de
parte” y “no”) y la residencia de la participante pareja emocional, física y sexual (IC 95%).
(variable dicotómica con dos categorías: “ru- Asimismo, se usó estadística descriptiva para
ral” y “urbana”). Otra variable fue la condición calcular la presencia de los factores sociales,
de actividad de su pareja (variable dicotómica contextuales e individuales en las partici-
con dos categorías: “cuenta con empleo y/o va pantes. Para explorar las diferencias de esos
a la escuela”, y “no cuenta con empleo ni va factores en los grupos de mujeres se usó el
a la escuela”). Asimismo, se elaboró un índice chi cuadrado en las variables nominales, la
de aislamiento social sumando las respuestas prueba Kruskal-Wallis en las variables ordi-
de las participantes ante seis preguntas sobre nales, y el análisis de varianza de un factor en
su participación en reuniones con vecinas y las variables numéricas. Para la exploración
familiares, y en actividades religiosas, comu- de los factores asociados con la violencia de
nitarias, deportivas o de diversión (el rango de pareja en cada uno de los grupos se empleó
puntajes iba de 6 a 12, donde mayores punta- la regresión logística binaria, y se obtuvo el
jes significaban un mayor aislamiento). El coe- odds ratio (OR) con intervalos de confianza
ficiente alfa de Cronbach para estos reactivos del 95%. El programa informático para reali-
fue de 0,6. Al igual que con todas las variables zar los análisis fue el SPSS 24 para Windows.
relacionadas con la violencia, aquí se tomó en
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RESULTADOS menores puntuaciones en el apoyo social


percibido y en la percepción de equidad en
los roles de género.
En relación con los indicadores descriptivos Por otra parte, en la prevalencia de vio-
de los predictores, las mujeres ancianas ten- lencia se estimó que casi la cuarta parte del
dieron a estar menos empleadas, pertenecer total de participantes (24,7%) vivió alguna
en mayor medida a un grupo indígena, vivir forma de violencia de pareja en el último año,
en el campo y tener una pareja sin empleo, aunque en las adultas mayores la prevalencia
que las mujeres más jóvenes (Tabla 1). Asi- fue menor, con un 16,3%. En cuanto a los ti-
mismo, las mujeres mayores tuvieron 5,5 pos de violencia estudiados, como se aprecia
años de escolaridad, alcanzaron menores en la Tabla 2, se observaron en las adultas
puntajes en ser testigo de violencia en la mayores porcentajes de violencia emocional,
infancia y fueron el segundo grupo con me- física y sexual del orden del 15,5%, 5,9% y
nor puntuación en experiencia de violencia 0,9%, respectivamente, siendo los más bajos
en la niñez; en tanto, en ellas se obtuvieron de todos los grupos. Además, en todos los

Tabla 1. Características de las mujeres participantes según grupos de edad y variables analizadas
(n=97.874). México, 2016.
Variables 15 a 29 años 30 a 49 años 50 a 64 años +64 años
(n=27.472) (n=44.240) (n=18.752) (n=7.410)
% % % %
Cuenta con trabajo remunerado* 34,7 50,0 36,7 13,7
Estado marital*
Casada/en cohabitación 60,1 80,8 78,3 79,8
Separada o divorciada 6,3 11,7 16,8 15,7
Soltera 33,6 7,4 4,9 4,5
Pertenencia indígena* 26,4 26,9 27,3 28,9
Residencia*
Rural 25,3 23,4 23,0 28,9
Urbana 74,7 76,6 77,0 71,1
Pareja trabaja y/o estudia* 87,2 85,5 63,6 30,6
Estrato socioeconómico*
Bajo 20,8 18,3 16,8 20,7
Medio bajo 53,9 52,9 49,5 49,0
Medio alto 18,5 19,5 24,5 2,3
Alto 6,7 9,3 9,2 7,9
   
Edad 23,0 38,7 56,0 71,7
Años de escolaridad* 9,8 9,1 7,6 5,5
Testigo de violencia en la infancia* 2,87 3,04 2,94 2,75
Experiencia de violencia en la niñez* 2,78 2,98 2,97 2,94
Apoyo social percibido* 5,65 5,46 5,26 5,06
Victimización por familiares en el último año* 7,31 7,21 7,10 7,14
Aislamiento* 9,50 9,46 9,39 9,57
Percepción de equidad en los roles de género* 16,10 15,71 15,02 13,97

Fuente: Elaboración propia a partir de la Encuesta Nacional de la Dinámica de las Relaciones en los Hogares 2016 (ENDIREH).
Nota: Para comparar las variables nominales se empleó el test de chi cuadrado, en las ordinales la prueba Kruskal-Wallis, y en las varia-
bles numéricas el análisis de varianza de un factor.
*Valor de p < 0,001.
Prevalencia y factores asociados con la violencia de pareja en las adultas mayores mexicanas 7

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Tabla 2. Prevalencia de violencia de pareja en el último año, en mujeres, según grupos de edad. México, 2016.
Tipo de experiencia de Total 15 a 29 años 30 a 49 años 50 a 64 años +64 años
violencia (n=27.472) (n=44.240) (n=18.752) (n=7.410)
% IC 95% % IC 95% % IC 95% % IC 95%) % IC 95%
Violencia emocional 24,0 23,7-24,3 28,2 27,6-28,7 25,0 24,6-25,4 18,9 18,3-19,4 15,5 14,6-16,3
Violencia física 7,0 6,8-7,1 7,1 6,8-7,4 7,5 7,3-7,8 5,9 5,6-6,3 5,9 5,3-6,4
Violencia sexual 2,1 2,0-2,2 2,1 1,9-2,3 2,6 2,4-2,7 1,7 1,5-1,9 0,9 0,7-1,1
Cualquier tipo de violencia 24,7 24,5-25,0 28,9 28,3-29,4 25,7 25,3-26,1 19,6 19,1-20,2 16,3 15,4-17,1

Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de la Encuesta Nacional de la Dinámica de las Relaciones en los Hogares 2016 (ENDIREH).

grupos de mujeres la violencia emocional es nocer la asociación entre la ocurrencia de vio-


la más frecuente (en total, 24% de las partici- lencia y las variables personales, situacionales
pantes la sufrieron), estando en casi la totali- y sociales. En la Tabla 3 se presentan los re-
dad de los casos de violencia, mientras que la sultados. En los cuatro grupos de mujeres esos
sexual es la que obtiene los porcentajes más análisis fueron estadísticamente significativos.
bajos (2,1% de prevalencia). Los resultados revelan algunas similitudes
En otro orden de ideas, se efectuaron cua- y diferencias entre las adultas mayores y los
tro análisis de regresión logística, uno para grupos de mujeres más jóvenes con respecto
cada grupo de participantes, con el fin de co- a los factores asociados con la victimización.

Tabla 3. Factores asociados con la violencia de pareja en el último año, en mujeres, segun grupos de edad. México, 2016.
Variables personales, situacionales y sociales 15 a 29 años 30 a 49 años 50 a 64 años +64 años
(n=27.472) (n=44.240) (n=18.752) (n=7.410)
OR IC 95% OR IC 95% OR IC 95% OR IC 95%
Años de escolaridad 1,00 0,99-1,01 1,00 0.99-1,00 1,00 0,98-1,01 1,00 0,98-1,00
Cuenta con un trabajo remunerado 1,03 1,00-1,10 1,11** 1,06-1,17 1,14** 1,05-1,23 1,48** 1,23-1,79
Estado marital
Casada/en cohabitación1 1,00 1,00 1,00 1,00
Separada o divorciada 1,16** 1,04-1,30 0,54** 0,50-0,59 0,27** 0,24-0,32 0,17** 0,12-0,22
Soltera 0,84** 0,79-0,89 0,58** 0,52-0,64 0,38** 0,30-0,48 0,15** 0,09-0,27
Testigo de violencia en la infancia 1,18** 1,15-1,20 1,16** 1,15-1,18 1,18** 1,14-1,21 1,20** 1,14-1,26
Experiencia de violencia en la niñez 1,22** 1,20-1,25 1,25** 1,23-1,27 1,23** 1,20-1,27 1,23** 1,16-1,29
Apoyo social percibido 0.88** 0,85-0,90 0,91** 0,89-0,92 0,89** 0,87-0,92 0,90** 0,86-0,94
Victimización por familiares en el ultimo año 1,18** 1,16-1,20 1,17** 1,15-1,20 1,17** 1.13-1,20 1,23** 1,16-1,31
Estrato socioeconómico
Bajo1 1,00 1,00 1,00 1,00
Medio bajo 1,19** 1,10-1,30 1,14** 1,06-1.23 1,15* 1,00-1,30 1,18 0,96-1,46
Medio alto 1,28** 1,15-1,40 1,23** 1,12-1,36 1,10 0,94-1,30 1,29 0,99-1,70
Alto 1,19* 1,03-1,37 1,04 0,93-0,16 1,05 0,86-1,28 1,23 0,87-1,74
Pertenencia indígena 0,99 0,93-1,06 0,94* 0,90-0.99 0,98 0,89-1,07 0,92 0,79-1,06
Residencia urbana 1,18** 1,09-1,29 1,16** 1,08-1,24 1,11 0,99-1,25 1,10 0,91-1,32
Pareja trabaja y/o estudia 1,43** 1,30-1,57 1,35** 1,25-1,50 1,19** 1,09-1,30 0,99 0,86-1,14
Aislamiento 1,07** 1,05-1,10 1,10** 1,09-1,12 1,09** 1,05-1,12 1,04 0,99-1,09
Percepción de equidad en los roles de género 0,99 0,97-1,01 1,02* 1,00-1,03 0,99 0,97-1,01 0,98 0,94-1,01
Fuente: Elaboración propia a partir de la Encuesta Nacional de la Dinámica de las Relaciones en los Hogares 2016 (ENDIREH).
*Valor de p≤0,05; **Valor de p≤0,01. OR: Odds ratio.
1
Valor de referencia.
8
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En cuanto a las variables referidas a la historia DISCUSIÓN


personal, se identificaron patrones similares
en los cuatro grupos de mujeres. De esta ma-
nera, poseer un trabajo remunerado aumentó Este estudio pretende contribuir al enten-
el riesgo de violencia en las mujeres ancianas dimiento de la violencia de pareja en las
y los otros grupos, con excepción de las mu- mujeres de la tercera edad en el contexto
jeres de 15 a 29 años (OR=1,03; p>0,05). mexicano. Como ya se mencionó, el creci-
En las adultas mayores, poseer un empleó miento de esta población y la escasez de in-
aumentó la probabilidad de victimización en formación sobre el tema de la violencia en
un 48%. la vejez hacen necesaria una investigación
En el estado marital, las mujeres separa- como esta, que pueda servir de fundamento
das y solteras mostraron un menor riesgo de en el diseño de políticas y programas orien-
ser agredidas en comparación con las casadas tadas a prevenir y atender la violencia de
en todos los grupos etarios, con excepción género en las relaciones de pareja, conside-
de las mujeres divorciadas de 15 a 29 años rando los desafíos particulares enfrentados
(OR=1,16; p<0,01). Concretamente, en el por las personas mayores.
grupo de las ancianas, las probabilidades de En cuanto a su prevalencia, los datos in-
violencia fueron menores en un 83% en las dican que la violencia de pareja está presente
divorciadas y en un 85% en las solteras, con en todas las etapas de la vida, incluyendo la
relación a las casadas. Por lo que respecta a tercera edad, en una alta proporción de las
la escolaridad, en ningún grupo estuvo aso- mujeres. Si bien los porcentajes de victimi-
ciada con el riesgo de victimización (OR=1; zación decrecen con la edad, esta investi-
p>0,05). Asimismo, ser testigo de violencia gación muestra que el grupo de las adultas
en la infancia aumentó la probabilidad de mayores continúa experimentando los tres
violencia en las adultas mayores en un 20% tipos de violencia explorados. Algunos de
y la experiencia de violencia en la niñez, en estos hallazgos son parecidos a los de otros
un 23%. estudios que distinguen los maltratos de pa-
En las variables referidas al microsistema reja de los cometidos por otras personas y
hubo hallazgos parecidos. Así, en todos los realizados a nivel internacional y nacional
grupos, el apoyo social percibido disminuyó con muestras nacionales representativas. Por
el riesgo de violencia en alrededor del 10%, ejemplo, en ancianas alemanas (de 66 a 86
mientras que la victimización física y emo- años) Stöckl y Penhale(12) documentaron una
cional ejercida por familiares en el último prevalencia de violencia emocional similar y
año aumentó el riesgo en un 23% en las an- de violencia física y sexual inferior a la de
cianas, aunque también lo incrementó en to- esta investigación. En tanto, en el estudio de
dos los grupos de mujeres. Frías, con datos de la ENDIREH 2011 para
Por otra parte, en las variables relativas adultas mexicanas de 60 años y más(15) se
al exosistema, las adultas mayores mostraron aprecian porcentajes de violencia sexual de
algunos patrones particulares: el estrato pareja semejantes y de violencia física me-
económico, residir en un contexto urbano nores que los obtenidos en este estudio. Esto
(OR=11; p>0,05), que la pareja no tuviera último puede ser indicativo del poco avance
actividad académica o laboral (OR=0,99; de las acciones en México para abordar el
p>0,05) y el grado de aislamiento (OR=1,039; problema en cuestión para este colectivo.
p>0,05) no mostraron relación con las agre- Asimismo, en el caso de la violencia fí-
siones, a diferencia de la mayoría de los grupos sica reciente se observó que su prevalencia
más jóvenes. Aunado a lo anterior, la percep- fue menor en los grupos de mujeres mayores.
ción de equidad en los roles de género no tuvo Al respecto, la bibliografía ha evidenciado que
relación con la victimización en las ancianas las agresiones físicas recientes de pareja son
(OR=0,976; p>0,05), ni en otros dos grupos más prevalentes en las mujeres más jóvenes
de mujeres. en muchos países(4,11). En esta investigación,
Prevalencia y factores asociados con la violencia de pareja en las adultas mayores mexicanas 9

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ese hallazgo parece confirmarse; sin embargo, divorciada aumenta su riesgo. Por el contra-
es posible notar que la disminución de ese rio, en este trabajo, tener más grados de esco-
tipo de violencia en los grupos de mujeres laridad no se asociaba con la victimización,
mayores fue menos acentuada que en el caso mientras estar divorciada bajaba su riesgo en
de las agresiones emocionales y sexuales. Por todos los grupos de mujeres, exceptuando en
su parte, la violencia sexual apenas apareció las más jóvenes.
en la experiencia de las mujeres ancianas, lo En tanto, entre las mujeres mayores de
cual puede deberse a la falta de sensibilidad 65 años y las pertenecientes a los otros gru-
del instrumento empleado para captar esta pos etarios se observaron diferencias en las
violencia en las adultas mayores. variables de contexto. De tal forma, en las
Otro resultado es que las agresiones mujeres mayores, el nivel socioeconómico,
psicológicas fueron experimentadas por las la pertenencia indígena, el vivir en una ciu-
adultas mayores en un mayor porcentaje que dad, la falta de empleo en la pareja y el grado
la violencia física y sexual, confirmando lo de aislamiento no guardaron relación con la
encontrado por otros estudios(7,14 ). Incluso, violencia padecida, a diferencia de los gru-
casi triplican la proporción de las agresiones pos de mujeres más jóvenes. Asimismo, es
físicas y están presentes en casi la totalidad de notarse que percibir equidad en los roles
de los casos de violencia, por lo que se debe de género (elemento del macrosistema) no
poner especial atención a esto debido a los mostró ser un factor protector frente a la vi-
riesgos que genera cuando se presenta en olencia en las adultas mayores ni en ningún
conjunto de agresiones emocionales, físicas otro grupo. Otras investigaciones han tenido
y sexuales(7). Al igual que con la violencia fí- resultados semejantes en mujeres jóvenes(24).
sica y sexual, la prevalencia más baja de mal- Estos hallazgos sugieren diferencias en
tratos emocionales se dio en las participantes las motivaciones y factores de riesgo repor-
ancianas. Lo cual pone en evidencia que, por tadas entre la violencia de pareja que expe-
mucho que disminuyan las agresiones en los rimentan aquellas mujeres provenientes de
últimos años de la vida, la violencia emocio- muestras clínicas o seleccionadas y aquellas
nal sigue siendo la principal forma en que las mujeres provenientes de la población en ge-
mujeres son agredidas por su pareja. neral y/o en estudiantes en los países menos
Por otro lado, hubo semejanzas y dife- desarrollados(25). De tal manera, mientras que
rencias en los factores asociados a la victimi- en las primeras tienen una mayor importan-
zación en la vejez y las edades más jóvenes. cia las variables del macrosistema, en las
En el caso de las semejanzas, los resultados segundas impactan factores ubicados en dis-
arrojaron pocas diferencias a través de los tintos niveles ecológicos.
grupos en las variables relacionadas con la La principal limitación del estudio está
historia personal y el microsistema. Es de no- en el uso de una fuente de información se-
tarse que la historia de victimización en la cundaria, lo que provoca no poder trabajar
infancia, ya sea por haber recibido golpes, con todas las variables de interés ni controlar
insultos o haber presenciado violencia en el la manera en que se miden. Otro aspecto que
hogar, tuvo relación con la violencia de pa- constituye una limitante del presente estudio
reja en los cuatro grupos de mujeres, lo que y de la encuesta en sí es la falta de un ins-
es prueba del largo alcance que tienen esas trumento que indague las dinámicas diádicas
experiencias tempranas a lo largo de la vida, violentas recíprocas en la pareja como fac-
incluso en la vejez. tor de riesgo para una mayor victimización
Por otra parte, este estudio no confirma (escalada de violencia), lo que ha sido mos-
lo encontrado en otros estudios realizados trado en otros trabajos(25). En tercer lugar, el
a nivel internacional con respecto a la es- diseño transversal de la investigación impide
colaridad y el estado marital(4), en los cuales establecer relaciones causales de los hallaz-
la escolaridad aparece como un factor que gos. A pesar de las anteriores limitaciones,
previene la violencia, mientras que el estar este trabajo presenta evidencia sólida sobre
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la presencia de violencia de pareja en la ve- todas las etapas de la vida. Para la interven-
jez y algunos factores asociados que le son ción se recomienda que los protocolos de
específicos, los cuales se recomienda sean detección de violencia también se dirijan a
explorados en futuros trabajos para su mejor las mujeres mayores y que exploren todos
comprensión. los tipos de victimización. Además, las in-
En cuanto a los estudios futuros sobre el tervenciones deben trabajar desde modelos
tema, se sugiere replicar la investigación para integrales, que consideren el abordaje de los
confirmar los resultados obtenidos e incluir elementos del contexto inmediato de la mu-
las agresiones emocionales como una dimen- jer mayor y sus necesidades específicas, con
sión importante de la violencia de pareja en el fin de ser más efectivos.

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FORMA DE CITAR
Rodríguez Hernández R, Esquivel-Santoveña EE. Prevalencia y factores asociados con la violencia de pareja en las
adultas mayores mexicanas. Salud Colectiva. 2020;16:e2600 doi: 10.18294/sc.2020.2600.

Recibido: 16 oct 2019 | Versión final: 1 abr 2020 | Aprobado: 8 abr 2020 | Publicado en línea: 11 may 2020

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