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Amar a Dios: Reflexiones y Acciones

Este documento habla sobre el amor a Dios. Argumenta que decir que amamos a Dios es fácil, pero demostrar ese amor a través de nuestras acciones es más difícil. Pregunta si estamos dispuestos a sacrificar cosas por Dios, como dejar las críticas, perdonar a otros, dejar el pecado, y hacer la voluntad de Dios. También dice que amar a Dios significa reconocerlo como el Señor supremo sobre todas las cosas y dejar el egoísmo. Finalmente, argumenta que para dar fruto a Dios debemos mor
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Amar a Dios: Reflexiones y Acciones

Este documento habla sobre el amor a Dios. Argumenta que decir que amamos a Dios es fácil, pero demostrar ese amor a través de nuestras acciones es más difícil. Pregunta si estamos dispuestos a sacrificar cosas por Dios, como dejar las críticas, perdonar a otros, dejar el pecado, y hacer la voluntad de Dios. También dice que amar a Dios significa reconocerlo como el Señor supremo sobre todas las cosas y dejar el egoísmo. Finalmente, argumenta que para dar fruto a Dios debemos mor
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Predicas Cristianas

AMAMOS A DIOS DE VERDAD


Introducción
Se nos hace fácil decir: “Amo a Dios”, pero yo preguntaría: ¿Sabes realmente
lo que estás diciendo?, o por lo menos tienes claro lo que significa amar a
Dios.
Si muchas veces no podemos describir, o demostrar, el amor que tenemos a
nuestra esposa o a nuestros hijos, ¿como podemos dimensionar, o mostrar, el
amor que le tenemos a Dios aunque sean dos clases diferentes de amor? Pero
si por el amor a mi esposa sería capaz de hacer cualquier cosa, ¿cuánto más
debería ser capaz de sacrificar por Dios? Deberíamos preguntarnos si
realmente estamos demostrando que lo amamos.
Dios nos ama
No hay duda que Dios nos ama, “porque de tal manera amó Dios al mundo,
que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se
pierda, mas tenga vida eterna” Juan 3:16
Por eso hoy quiero que reflexionemos sobre ese amor que decimos sentir por
Dios, y que analicemos cuanto estaríamos dispuestos a hacer por ese amor;
para comenzar, respóndete ahí donde estas, con toda sinceridad:
 ¿Amas a Jesús como para que la crítica y la corrección no te hagan
apartar del camino?
 ¿Amas al Señor para dejar las peleas y discusiones en tu hogar?
 ¿Le amas como para perdonar a aquellos que te hicieron daño?
 ¿Le amas como para dejar todo lo que no edifica y dedicarle más tiempo
a Él?
 ¿Amas Jesucristo como para dejar ese pecado oculto que tanto daño
hace?
 ¿Le amas como para no dejar de servirle?
 ¿Amas a Jesucristo como para tener la humildad de reconocer tus
errores y pedir perdón?
 ¿Lo amas como para que el dinero no sea el pensamiento que gobierna
tu vida?
 ¿Lo amas como para que pase lo que pase, sigas confiando en Él?
 ¿Lo amas tanto que estás dispuesto a hacer su voluntad y no la tuya?
Leamos ahora la palabra de Dios
Éxodo 20:1-6 “Y habló Dios todas estas palabras, diciendo: Yo soy Jehová tu
Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre. No tendrás
dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo
que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la
tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios,
fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la
tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia a
millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.”
Mateo 22:36-38 “Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? Jesús le
dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con
toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento.”
Decir amar a Dios es fácil
Decir amar a Dios es fácil, lo difícil es accionar para demostrar que ese amor
es real y que nos lleva a tratar de ser mejores para Él. Esto es un proceso,
pero debemos ocuparnos de reflejar ese amor que sentimos en nuestras
acciones, en un testimonio vivo de que realmente estamos agradecidos porque
Jesús nos amó primero.
Amar a Dios no es sentir cariño porque a Dios no se le ve, y a las personas a
quienes no se ve es difícil tenerles cariño. Y amar a Dios sobre todas las cosas
es tenerle por supremo. Es decir, estar convencido de que Dios vale más que
nadie y por eso es preferirle a todas las cosas, pues nos dice: “El que tiene mis
mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama” Juan 14:21.
La gloria a Dios
Como cristianos sabemos que dar gloria a Dios es la razón de nuestra
existencia, pero cumpliendo su voluntad, y para esto hay que cumplir los
mandamientos. Recordemos que “vino uno y le dijo: Maestro bueno, ¿qué bien
haré para tener la vida eterna? Él le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno
hay bueno sino uno: Dios. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los
mandamientos” Mateo 19:16-17.
Es decir que los mandamientos no son opcionales, son una condición de
salvación y por eso no cambian ni cambiarán. Y su obligación estará siempre y
en todas partes pues son los deberes del hombre para con Dios, y dan la
respuesta de amor que el hombre está obligado a dar a Dios.
El hombre ha sustituido muchas veces a Dios por el egoísmo, pone su yo como
modelo de vida y dice: “Yo quiero ser más inteligente”; “Yo quiero tener más”;
“Yo quiero sentirme contento”; “Yo quiero ser tal cosa”, y creen que en eso
encontrarán la felicidad que buscan pero que en realidad sólo Dios les puede
dar, y es por eso que debemos saber si estamos amando a Dios como un hijo
ama a un padre, o si vivimos para las cosas del mundo.
Liberamos del egoísmo
Reconocer a Dios como Señor y dueño de todo lo que existe es liberamos del
egoísmo, y reconocer que sólo Dios tiene la respuesta a todas nuestros
anhelos y a todas nuestras peticiones. Amar a Dios es tenerlo en cuenta en
nuestras decisiones, proyectos y problemas. Esto también es adoración y con
ella también alabamos a Dios, pues lo exaltamos y ponemos en el lugar de
privilegio que solo Él se merece.
Naturaleza adámica
En nuestra naturaleza adámica, en la naturaleza caída en el pecado, hay una
ley que impide ver las cosas que Dios tiene para nosotros. Es Dios a través de
Jesús quien nos quita este velo. Nos arranca este velo para comenzar a vivir la
vida verdadera y libre en Cristo, haciéndonos decidir seguir como veníamos, o
morir en nuestra antigua manera de pensar y vivir, para avanzar con la mente
renovada, y guiada por el Espíritu, y…
“si en verdad le habéis oído, y habéis sido por él enseñados, conforme a la
verdad que está en Jesús. En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos
del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y
renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado
según Dios en la justicia y santidad de la verdad” Efesios 4:21-24.
“De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y
muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto” Juan 12:24 Con lo cual
nos está diciendo el Señor que solamente podemos dar fruto agradable y
perfecto a Dios haciendo Su voluntad. Muriendo a lo que sentimos, opinamos,
e interpretamos, para que Dios comience a reinar en nuestras vidas.
Amar a Dios
Este es el principio de un nuevo comienzo en nuestras vidas, esto es amar a
Dios. Pues si nuestra opinión va por encima de lo que Dios nos quiere decir, es
el orgullo el que reina. Cuando Dios se revela y llama al hombre, éste no puede
responder por sus propias fuerzas. Sino que debe esperar que Dios le dé la
capacidad de amar y obrar conforme a los mandamientos. Pero hay cristianos
que muchas veces asumen que a causa de la misericordia de Dios, tendrán el
perdón sin convertirse verdaderamente.
Se peca de esta manera contra el amor de Dios al despreciar su acción y
negar Su fuerza, negándose a reconocerle verdaderamente como Señor,
devolviéndole amor por amor, entendiendo que la tibieza en responder al amor
de Dios comienza con la negación a entregarse verdaderamente, y continúa
con la pereza espiritual que lleva a rechazar el gozo que viene de Dios a causa
del orgullo.
Conducta no acorde a la fe
También hay personas que llevan una conducta no acorde a la fe, y esto les
produce dudas. Pero generalmente estas dudas son interesadas, pues lo que
buscan con esas dudas es justificar su mala conducta. Y mientras sigan
llevándola no podrán superar las dudas, que no es más que una justificación
de su propia conducta.

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