PLAN RECTOR
SISTEMA PRODUCTO
NACIONAL
CHILE
SEGUNDA FASE:
DIAGNOSTICO INICIAL
BASE DE REFERENCIA
ESTRUCTURA ESTRATEGICA
(Versión para su revisión y validación)
CONTENIDO
1. Encuadre Metodológico
1.1 Definición del método
1.2 Objetivos
1.3. Visión
2. Definición del producto asociado al sistema
3. Definición del objeto de estudio
4. Referencias del Mercado Internacional
5. Referencias del Mercado Nacional
6. Aproximación a indicadores de rentabilidad
7. Identificación de problemáticas
8. Esquema Estratégico
9. Recomendaciones
1. Encuadre metodológico
1.1. Definición del método
En el contexto del desarrollo del Sector Primario el gobierno federal ha
planteado una estrategia conceptualizada en términos de visión participativa y
con enfoque de sistema producto plasmado en la Ley de Desarrollo Rural
Sustentable. La visión participativa se define como el mecanismo de
construcción estratégica por parte de los propios involucrados en los objetivos
de la misma, es decir, la manera en la que va a conseguirse un esquema
rentable en todos los ámbitos de la producción, distribución y consumo del
sector primario es a través de la identificación de la problemática, el
planteamiento de líneas de acción y la concreción de proyectos específicos de
mejora por parte de una entidad representativa de los diferentes agentes
económicos del sistema como responsables y directamente involucrados en el
éxito de la política a implementar en términos de eficiencia.
Las premisas fundamentales de la estrategia de fortalecimiento del
sistema producto son las siguientes:
• Todo el sustento legal, las características definitorias, las
motivaciones y justificaciones de este proyecto se definen como dadas,
plasmadas en la Ley General de Desarrollo Rural Sustentable
• Se determina como autoridad en el sector la Subsecretaria de
Agricultura a través de la Dirección General de Fomento a la Agricultura, esta
instancia será la que dicte las líneas de acción, los procesos para dirimir
controversias y otro tipo de aclaraciones y, ajustes relacionadas con la
estrategia fortalecimientos del Sistema Producto.
• Se caracteriza al Sistema Producto como la interacción de
agentes económicos con fines de rentabilidad enfocados a la producción,
distribución y consumo de un producto susceptible de concretar su valor
agregado en un mercado concebido globalmente. Se tipifica el Comité Sistema
Producto como la entidad ejecutiva de la concepción, diseño e implementación
de la estrategia de fortalecimiento del sistema, dicho comité es convocado y
regulado por la autoridad y tiene como principal característica la
representatividad y la capacidad efectiva de corresponsabilizarse en el logro de
las metas y objetivos planteados en su propia estrategia de desarrollo.
El Plan Rector se define como el documento guía que da dirección a las
acciones del Comité, en términos de efectividad y eficiencia, de todas las
acciones encaminadas a fortalecer la cadena de valor. El Plan Rector se
compone básicamente de un esquema de visión del Sistema Producto, de la
caracterización de los actores participantes, y de la definición de las estrategias
que permitan la consolidación de la visión consensada del Sistema para
finalmente identificar, por parte de los actores, los proyectos que permiten
concretar las estrategias. Los diferentes componentes del Plan Rector
mantienen como hilo conductor el concepto competitividad del Sistema Producto
de forma tal que las acciones que de él se deriven busquen privilegiadamente
obtenerlo. Se acota la competitividad como la característica que le permite a un
Sistema Producto obtener o elevar su posición de rentabilidad en el mercado
meta nacional o internacional. Se reconoce que en el caso de que la obtención
de esta característica implique una transformación radical, esta puede
representar incluso la sustitución total o parcial del esquema de producción. La
rentabilidad se acota conceptualmente como la dimensión de la tasa de retorno
sobre la inversión en cada uno de los eslabones del Sistema Producto en
términos de un criterio de comparación previamente determinado, enmarcado
bajo la perspectiva de rentabilidad sustentable. Esta última se define como
aquella tasa de retorno sobre la inversión que tiene la capacidad de prevalecer
en el tiempo y cubrir todos aquellos elementos de cambio y mejora que permitan
mantener la posición competitiva del SP en el largo plazo.
Es importante remarcar que la estrategia de fortalecimiento de los
sistemas producto deposita en el comité nacional o estatal la capacidad de
gestión implementación evaluación y seguimiento de las acciones de mejora del
sistema
Por esta razón, el método debe incluir de manera explícita el
reconocimiento de las habilidades existentes y potenciales del comité en
términos de gestión; impulsando de manera explícita las acciones pertinentes
para fortalecer sus capacidades para diseñar y concretar acciones de mejora.
Sin lugar a dudas, el comité requiere como condiciones iniciales las siguientes
características:
• El comité requiere estar formado y lidereado por aquellos actores a
quienes se les puede atribuir en lo esencial el funcionamiento económico del
sistema producto en términos de cada uno de los eslabones que lo conforman.
De la misma forma en caso de ser necesario debe poseer la representatividad
regional que facilite que la convergencia de las necesidades particulares de las
diferentes zonas productoras a nivel nacional.
• Debe tener la visión completa del sistema en términos geográficos,
económicos y funcionales
• Debe ser capaz de verse representado en un esquema influyente
para permitir la transformación y fortalecimiento del mismo.
• Debe ser capaz de plantearse una visión de largo plazo que le
permita establecer un esquema deseable en el que se considere la definición
real de las condiciones de rentabilidad por eslabón y actor económico; así como
los mecanismos mediatos e inmediatos para lograrla y considerar las acciones
necesarias para delimitar un mapeo estratégico.
• Debe ser capaz de plantear proyectos específicos en términos de
unidades funcionales y concretas que de manera integrada permitan la
realización de la propia visión.
• Debe ser capaz de llevar a cabo un proceso de evaluación y
seguimiento de las acciones propias y la consecución de proyectos y líneas
estratégicas en aras de lograr la visión definida.
• Debe conocer las variables fundamentales de manera oportuna y
actualizada:
o Variables de oferta. competidores directos, indirectos, ciclos de
producción, esquema de costos, canales proveeduría, canales y formas de
distribución, estructura económica de comercio, etc.
o Variables de demanda. Perfil del consumidor, sensibilidad del gasto de
éste, grado de sustitución de bienes alternativos al producto, sensibilidad de la
demanda a cambios en precio; esto es ante qué cambios de variables
económicas reacciona el consumidor aumentando o disminuyendo su demanda
individual.
o Conocimiento de la tendencia que mantiene el conjunto de precios; así
como el grado de sensibilidad de los diferentes mercados a los cambios que
ocurren en éste.
1.2. Objetivos
1. Integrar al comité del sistema producto a los actores económicos
nacionales de los diferentes eslabones de la cadena de chile.
2. Identificar a las organizaciones relacionadas con el sistema producto
para invitarlas a participar dentro del comité nacional.
3. Definir las acciones específicas de corto, mediano y largo plazo que
permitan fortalecer la cadena productiva.
4. Definir con precisión las necesidades de información para la toma de
decisiones del sistema producto.
5. Facilitar los mecanismos de negociación entre los diferentes eslabones
económicos al interior del sistema producto para fortalecer la cadena.
6. Crear un sistema de calidad y mejora constante para la presentación
de los diferentes productos del sistema.
7. Provocar beneficios duraderos para todos los actores del sistema
producto.
1.3. Visión
Impulsar el fortalecimiento de la cadena a través de consolidar a cada uno
de los sectores involucrados para lograr una correcta comercialización a través
de la mejora continua en calidad del producto y la participación activa de todos
los actores económicos nacionales participantes en los diferentes eslabones.
2. Definición del producto asociado al sistema
El sistema producto chile genera una gran variedad de productos; cada
uno de ellos puede asociarse a usos específicos dentro del campo de la amplia
variedad de condimentos en la alimentación. Es posible bajo ciertas premisas
considerar por separado los diversos tipos de mercado a la que cada especie
está asociada de manera que pueda darse a los tomadores de decisión una
base mucho más fina del comportamiento del consumidor en cada submercado
o nicho de mercado específico; no obstante dicha base de información sería
necesario construirla ex profeso por lo que la primer limitante a superar estriba
en las condiciones actuales de información. En el lado de la oferta, el comité
sistema producto nacional ha identificado la producción por regiones con una
caracterización inicial del producto que se genera a ese nivel.
Región Norte y Noreste: Chihuahua, Sinaloa, Sonora, Nayarit, Durango,
Baja California, Tamaulipas. Tipos de chiles que se producen en la región:
jalapeños, serranos, anchos, bell o morrón y otros de exportación para mercado
en fresco.
Región Centro-Bajío: Aguascalientes, Guanajuato, Puebla, San Luis
Potosí, Zacatecas, Durango. Tipos de chiles producidos en la región: Anchos,
mulatos, pasillas, guajillo y puyas.
Región Sur y Sureste: Veracruz, Oaxaca, Campeche, Quintana Roo,
Tabasco.
Chile Seco
RIEGO
Resumen Nacional 1995 1996 1997 1998
Superficie Sembrada ( Ha. ) 3,411 26,213 44,437 41,585
Superficie Cosechada ( Ha. ) 33,987 25,745 43,646 40,551
Volúmen Producción ( Ton. ) 51,374 41,594 74,454 70,978
Valor Producción ( $ ) 630,709,267 673,154,560.78 1,598,852,509.77 1,836,863,087.78
Rendimiento (Ton. / Ha. ) 1.512 1.616 1.706 1.750
Precio por tonelada 12276.82 16183.97 21474.37 25879.22
Resumen Nacional 1999 2000 2001 2002 TOTAL
Superficie Sembrada ( Ha. ) 57,959 45,476.00 48,285.50 51,601.25 115,646
Superficie Cosechada ( Ha. ) 57,512 45,398.00 44,400.50 50,999.15 143,929
Volúmen Producción ( Ton. ) 87,500.91 76,055.51 76,488.83 81,540.78 238,400
Valor Producción ( $ ) 1,942,678,010.65 2,319,324,906.96 1,951,022,654.82 1,699,657,017.96 4,739,579,425
Rendimiento (Ton. / Ha. ) 1.521 1.675 1.723 1.599
Precio por tonelada 22201.80 30495.16 25507.29 20844.26
TEMPORAL
Resumen Nacional 1995 1996 1997 1998 1999
Superficie Sembrada ( Ha. ) 3,756 3,935 4,402 3,214.00 3,587
Superficie Cosechada ( Ha. ) 3214 3854 3874 2,902 3,550
Volúmen Producción ( Ton. ) 2,423 3,232 3,012 1,673 1,843.00
Valor Producción ( $ ) 33,724,676 60,649,023.38 51,671,769.23 36,168,584.76 51,412,164.97
Rendimiento (Ton. / Ha. ) 0.754 0.839 0.777 0.576 0.519
Precio por tonelada 13918.56 18765.17 17155.30 21625.46 27895.91
Resumen Nacional 2000 2001 2002 TOTAL
Superficie Sembrada ( Ha. ) 4,078.00 3,796.50 2529 18,894
Superficie Cosechada ( Ha. ) 3,677 3,591.00 2,253 6,452
Volúmen Producción ( Ton. ) 1,898.45 2,419.42 1,513.28 12,183
Valor Producción ( $ ) 53,789,764.95 75,610,807.30 58059023.86 233,626,218
Rendimiento (Ton. / Ha. ) 0.516 0.674 0.672
Precio por tonelada 28333.52 31251.63 38366.35
Chile Verde
RIEGO
Resumen Nacional 1995 1996 1997 1998 1999
Superficie Sembrada ( Ha. ) 60,179 65,296 80,773 85,692 78,834
Superficie Cosechada ( Ha. ) 56,398 63,065 78,103 83,503 76,711
Volúmen Producción ( Ton. ) 781,872 850,644 1,258,068 189,458 1,145,045.30
Valor Producción ( $ ) 1,391,164,339 1,844,775,657.35 4,099,514,325.76 4,171,602,704.03 3,779,160,741.61
Rendimiento (Ton. / Ha. ) 13.863 13.488 16.108 2.269 14.927
Precio por tonelada 1779.27 2168.68 3258.58 22018.59 3300.45
Resumen Nacional 2000 2001 2002 TOTAL
Superficie Sembrada ( Ha. ) 68,453.29 71,403.50 59,257.35 370,774
Superficie Cosechada ( Ha. ) 67,078.29 69,362.93 57,221.25 357,780
Volúmen Producción ( Ton. ) 1,070,472.40 1,206,783.48 1,023,292.39 4,225,087
Valor Producción ( $ ) 3,844,819,809.30 3,731,444,843.96 2,987,826,598.90 15,286,217,768
Rendimiento (Ton. / Ha. ) 15.959 17.398 17.883
Precio por tonelada 3591.70 3092.06 2919.82
TEMPORAL
Resumen Nacional 1995 1996 1997 1998 1999
Superficie Sembrada ( Ha. ) 27,400 16,576 12,785 15,813.00 15,179
Superficie Cosechada ( Ha. ) 19478 16129 12207 14,558 14,090
Volúmen Producción ( Ton. ) 135,940 100,493 78,521 95,143 95,490.71
Valor Producción ( $ ) 457,152,949 264,549,659.64 294,740,173.30 437,621,682.33 434,297,483.09
Rendimiento (Ton. / Ha. ) 6.979 6.231 6.432 6.535 6.777
Precio por tonelada 3362.90 2632.51 3753.65 4599.61 4548.06
Resumen Nacional 2000 2001 2002 TOTAL
Superficie Sembrada ( Ha. ) 12,806.56 13,406.30 8293.1 87,753
Superficie Cosechada ( Ha. ) 12,512 12,615.30 7,867 28,648
Volúmen Producción ( Ton. ) 103,316.40 92,692.71 69,101.52 505,588
Valor Producción ( $ ) 488,011,976.05 514,214,536.85 393334227.8 1,888,361,947
Rendimiento (Ton. / Ha. ) 7.632 8.190 11.782
Precio por tonelada 5110.57 4977.09 4243.42
Chile Verde semilla
RIEGO
Resumen Nacional 1996 1997 1998 1999
Superficie Sembrada ( Ha. ) 54 37 58 78
Superficie Cosechada ( Ha. ) 54 37 58 78
Volúmen Producción ( Ton. ) 28 13 20 27.90
Valor Producción ( $ ) 4,746,297.60 457,600.00 103,174,604.40 9,646,889.81
Rendimiento (Ton. / Ha. ) 0.514 0.351 0.345 0.358
Precio por tonelada 170976.14 35200.00 5158730.22 345766.66
Resumen Nacional 2000 2001 2002 TOTAL
Superficie Sembrada ( Ha. ) 58.00 1.50 44.00 227
Superficie Cosechada ( Ha. ) 58.00 1.50 44.00 227
Volúmen Producción ( Ton. ) 19.10 0.27 21.35 89
Valor Producción ( $ ) 8,817,799.85 114,721.00 5,472,885.00 118,025,392
Rendimiento (Ton. / Ha. ) 0.329 0.180 0.485
Precio por tonelada 461664.91 424892.59 256341.22
TEMPORAL
Resumen Nacional 1997 TOTAL
Superficie Sembrada ( Ha. ) 174 174
Superficie Cosechada ( Ha. ) 174 174
Volúmen Producción ( Ton. ) 12 12
Valor Producción ( $ ) 336.00 336
Rendimiento (Ton. / Ha. ) 0.069
Precio por tonelada 28.00
Chile Jalapeño
RIEGO
Resumen Nacional 1996 1997 1998 1999
Superficie Sembrada ( Ha. ) 634 1,821 2,295 1,734
Superficie Cosechada ( Ha. ) 634 1,811 2,197 1,728
Volúmen Producción ( Ton. ) 6,259 39,437 71,363 37,590.80
Valor Producción ( $ ) 19,631,995.90 130,552,568.50 271,511,116.08 115,722,629.36
Rendimiento (Ton. / Ha. ) 9.871 21.776 32.482 21.754
Precio por tonelada 3136.85 3310.41 3804.65 3078.48
Resumen Nacional 2000 2001 2002 TOTAL
Superficie Sembrada ( Ha. ) 4,746.50 5,311.16 5,572.50 6,484
Superficie Cosechada ( Ha. ) 4,548.50 5,201.16 5,458.50 6,370
Volúmen Producción ( Ton. ) 96,373.25 99,687.96 141,486.75 154,649
Valor Producción ( $ ) 373,321,928.57 328,915,060.08 325,511,110.70 537,418,310
Rendimiento (Ton. / Ha. ) 21.188 19.166 25.920
Precio por tonelada 3873.71 3299.45 2300.65
Chile Jalapeño
TEMPORAL
Resumen Nacional 1996 1997 1998 1999
Superficie Sembrada ( Ha. ) 3,630 8,661 12,924.00 10,602
Superficie Cosechada ( Ha. ) 2524 6915 11,324 9,674
Volúmen Producción ( Ton. ) 20,603 61,553 121,228 70,619.54
Valor Producción ( $ ) 64,338,830.70 136,302,903.25 360,298,321.41 169,469,042.80
Rendimiento (Ton. / Ha. ) 8.163 8.901 10.705 7.300
Precio por tonelada 3122.79 2214.40 2972.07 2399.75
Resumen Nacional 2000 2001 2002 TOTAL
Superficie Sembrada ( Ha. ) 14,007.32 9,591.00 12782.5 35,817
Superficie Cosechada ( Ha. ) 10,376 9,585.00 6,070 20,998
Volúmen Producción ( Ton. ) 61,482.90 59,196.00 31,316.90 274,003
Valor Producción ( $ ) 168,411,225.79 110,753,179.50 83859100.87 730,409,098
Rendimiento (Ton. / Ha. ) 6.806 6.414 9.753
Precio por tonelada 2384.77 1801.37 1416.63
Chile Manzano
RIEGO
Resumen Nacional 1995 1996 1997 1998
Superficie Sembrada ( Ha. ) 51 51 65 40
Superficie Cosechada ( Ha. ) 51 51 65 40
Volúmen Producción ( Ton. ) 408 408 470 320
Valor Producción ( $ ) 897,600 2,244,000.00 2,020,000.00 2,080,000.00
Rendimiento (Ton. / Ha. ) 8.000 8.000 7.231 8.000
Precio por tonelada 2200.00 5500.00 4297.87 6500.00
Resumen Nacional 1999 2000 2001 TOTAL
Superficie Sembrada ( Ha. ) 40 68.00 1.00 207
Superficie Cosechada ( Ha. ) 40 68.00 1.00 207
Volúmen Producción ( Ton. ) 244.00 416.00 1.00 1,606
Valor Producción ( $ ) 1,952,000.00 2,912,000.00 10,000.00 7,241,600
Rendimiento (Ton. / Ha. ) 6.100 6.118 1.000
Precio por tonelada 8000.00 7000.00 10000.00
Chile Verde Morrón
RIEGO
Resumen Nacional 1996 1997 1998 1999
Superficie Sembrada ( Ha. ) 46 72 109 91
Superficie Cosechada ( Ha. ) 46 70 44 90
Volúmen Producción ( Ton. ) 539 1,003 893 1,734.20
Valor Producción ( $ ) 3,390,401.63 4,221,845.05 4,084,031.80 6,907,630.70
Rendimiento (Ton. / Ha. ) 11.717 14.329 20.204 19.269
Precio por tonelada 6290.17 4209.22 4573.38 3983.18
Resumen Nacional 2000 2001 2002 TOTAL
Superficie Sembrada ( Ha. ) 239.30 130.10 88.00 318
Superficie Cosechada ( Ha. ) 239.30 120.10 86.00 250
Volúmen Producción ( Ton. ) 6,974.00 2,086.00 1,417.00 4,169
Valor Producción ( $ ) 22,007,850.08 20,763,541.02 8,702,333.21 18,603,909
Rendimiento (Ton. / Ha. ) 29.143 17.369 16.477
Precio por tonelada 3155.70 9953.76 6141.38
TEMPORAL
Resumen Nacional 1995 1998 1999
Superficie Sembrada ( Ha. ) 7 3.00 4
Superficie Cosechada ( Ha. ) 7 3 4
Volúmen Producción ( Ton. ) 42 44 58.40
Valor Producción ( $ ) 84,000 202,400.00 159,782.40
Rendimiento (Ton. / Ha. ) 6.000 14.667 14.600
Precio por tonelada 2000.00 4600.00 2736.00
Resumen Nacional 2000 2001 2002 TOTAL
Superficie Sembrada ( Ha. ) 8.00 13.75 30 14
Superficie Cosechada ( Ha. ) 8 11.50 30 7
Volúmen Producción ( Ton. ) 72.00 40.25 176.00 144
Valor Producción ( $ ) 227,520.00 281,750.00 636000 446,182
Rendimiento (Ton. / Ha. ) 7.300 6.261 1.342
Precio por tonelada 3895.89 3913.19 15801.24
Chile Poblano
RIEGO
Resumen Nacional 1996 1997 1998 1999
Superficie Sembrada ( Ha. ) 261 387 543 607
Superficie Cosechada ( Ha. ) 261 381 536 183
Volúmen Producción ( Ton. ) 3,419 5,806 8,015 1,288.76
Valor Producción ( $ ) 3,390,401.63 4,221,845.05 4,084,031.80 6,907,630.70
Rendimiento (Ton. / Ha. ) 13.100 15.239 14.953 7.042
Precio por tonelada 991.64 727.15 509.55 5359.90
Resumen Nacional 2000 2001 2002 TOTAL
Superficie Sembrada ( Ha. ) 982.25 1,467.00 1,471.00 1,798
Superficie Cosechada ( Ha. ) 969.25 1,455.00 1,469.00 1,361
Volúmen Producción ( Ton. ) 10,110.10 15,413.40 14,003.00 18,529
Valor Producción ( $ ) 22,007,850.08 20,763,541.02 8,702,333.21 18,603,909
Rendimiento (Ton. / Ha. ) 10.431 10.593 9.532
Precio por tonelada 2176.82 1347.11 621.46
TEMPORAL
Resumen Nacional 1996 1997 1998
Superficie Sembrada ( Ha. ) 12 100 80.00
Superficie Cosechada ( Ha. ) 12 100 80
Volúmen Producción ( Ton. ) 84 865 400
Valor Producción ( $ ) 504,000.00 2,768,010.00 2,400,000.00
Rendimiento (Ton. / Ha. ) 7.000 8.650 5.000
Precio por tonelada 6000.00 3200.01 6000.00
Resumen Nacional 2000 2002 TOTAL
Superficie Sembrada ( Ha. ) 80.00 253 192
Superficie Cosechada ( Ha. ) 80 250 80
Volúmen Producción ( Ton. ) 560.00 1,000.00 1,349
Valor Producción ( $ ) 3,117,520.00 4000000 5,672,010
Rendimiento (Ton. / Ha. ) 7.000 4.000
Precio por tonelada 5567.00 4000.00
3. Definición del objeto de estudio
En estricto sentido, el objeto de análisis y acción del Plan Rector está
tipificado en términos del Sistema Producto. De acuerdo a la definición
generalmente aceptada, plasmada en el documento de trabajo sobre la
Estructuración del Programa estratégico de Investigación y Transferencia de
Tecnología en el Distrito Federal, el sistema producto se define como “ la
integración de los agentes y actividades económicas que intervienen en un
proceso productivo, desde la actividad primaria hasta la oferta al consumidor
final, incorporando procesos de empaque, industrialización o transformación que
sean necesarios, para su comercialización en mercados internos y externos.
Incluye, además, el abasto de insumos y equipos relevantes, así como todos los
servicios que afectan de manera significativa a dichas actividades, como la
investigación, capacitación y la asistencia técnica, entre otros. El enfoque se
utiliza por diferentes disciplinas, y de acuerdo a las mismas se hace hincapié en
algunos de los aspectos relevantes para éstas. Así, por ejemplo, en enfoques
mercadológicos es frecuente utilizarla para calcular los márgenes de
comercialización e identificar el valor y la participación del productor en cada
eslabón de la cadena agroalimentaria Sirve también para detectar las razones y
causas que originan las diferencias entre los precios pagados al productor y el
precio pagado por el consumidor Otras bondades del enfoque se encuentran en
que permite detectar las posibilidades del productor primario de aumentar su
participación en la generación de valor agregado a lo largo de la cadena. Entre
los usos de planeación estratégica del enfoque éste permite identificar los
problemas que afectan la competitividad y el crecimiento del sector productivo
en cada cadena, desarrollar un sistema de información integral que facilite al
productor la toma de decisiones y servicios a los que puede acceder para
obtener mayor beneficio económico en su ingreso al mercado, así como
proponer lineamientos estratégicos y políticas que permitan el mejor
funcionamiento de las cadenas productivas, consideradas como prioritarias a
partir de su contribución económica - social. En general, se sugiere integrar al
enfoque de cadenas la perspectiva de “redes de valor”, lo que no es otra cosa
que incorporar al concepto los supuestos básicos de la nueva mercadotecnia,
donde el consumidor debe ser el centro de las preocupaciones y los productos
deben ser diferenciados. Es frecuente, así mismo, invocar cierta falta de
competitividad de las cadenas sin “redes de valor”, considerando las tendencias
y las proyecciones los precios en el mercado internacional para los productos
básicos (commodites), en franco estancamiento o descenso hasta el 2010, lo
que se pretende solucionar dando valor agregado a estos productos. Incluso se
comparan dinamismos de importaciones y exportaciones agropecuarias contra
las agroindustriales (donde se incluye el renglón de alimentos, bebidas y
tabaco), argumentando el retroceso de las primeras a favor de las segundas.
También se señala que entre l980-1986 las exportaciones de productos
procesados representaron alrededor del 20%, mientras que entre 1960 y 1998
su participación fue superior a 40%. Finalmente, al menos hay tres maneras de
identificar una cadena, según se tenga en consideración un mercado de
consumo; un estado de transformación o el empleo de una misma materia prima.
En general el enfoque que se adopta en México es el criterio de identificación:
de una misma materia prima, según el cual la cadena se define en función del
producto primario central (trigo, girasol, leche, algodón, coníferas, eucaliptos,
etc.). Este criterio presenta como eje de preocupación el producto primario y el
productor agropecuario, aunque sin perder el interés de conocer las
interrelaciones con los otros eslabones de la cadena:, es decir, los proveedores
de insumos, el sector de transformación, la distribución y el consumidor final.”
Con el fin de tipificar de una forma más operativa el plan rector considera al
sistema producto como el conjunto de actores económicos que mediante la
interacción de mercado realizan un proceso generador de valor, identificado a
través de una estructura insumo producto, proveniente de su interacción y
concretado por un consumidor final sujeto a sus necesidades y capacidad de
pago.
En estricto sentido, el esquema del sistema permite caracterizar los
diferentes eslabones y sus elementos diferenciadores, así como los mecanismos
de interacción en términos de mercado. Cada eslabón es una actividad completa
de mercado en términos de realización del valor agregado mediante un proceso
de transformación productiva concretizada en el mercado.
En el caso específico del chile pueden considerarse como los eslabones
principales que forman el sistema a los proveedores de insumos, los productores
primarios, los comercializadores en mayor escala que llevan el producto al
mercado nacional e internacional, los comercializadores al detalle que ofrecen el
producto al consumidor final y los industrializadores que se encargan
fundamentalmente de algunas transformaciones del producto, el empacado y la
oferta del mismo ante las cadenas de autoservicio y los consumidores finales.
Exportación
Tianguis
EUA
Proveedor de
Insumos
Consumidor
Productor Intermediario Intermediario
Mayorista Minorista
Mano de Obra
Central de Tiendas
Abastos
Tiendas de
Autoservicio
4. Referencias del Mercado Internacional
Actualmente el chile en sus diferentes variedades es la principal especie
mundial; puesto que una de cada cuatro personas consume diariamente chile. El
auge mundial que tienen el chile se debe a la variabilidad de usos y consumos
ya sea fresco (verde y maduro) o en encurtidos, salsas, secos, polvos, etc.
México es centro de origen del chile y tiene la mayor variabilidad de formas,
tamaños, aromas, sabores y colores en el mundo. Actualmente existe una
superficie mundial de más de un millón 250 mil hectáreas de chile. Se produce
alrededor de 20 millones de toneladas; se observa un crecimiento mundial de
consumo anual superior al 10%
El cultivo de chile se ha consolidado con una tendencia creciente en los
últimos 10 años en diversos países del mundo. En donde la producción mundial
de chile fresco para el año 2001 fue de 19’495,034 toneladas encabezando el
grupo China con una producción de 8’238,000 toneladas, seguida de México con
1’670,000 toneladas, cabe señalar que aunque México cuenta con una superficie
de siembra mayor, se encuentra en segundo lugar por el bajo rendimiento que
presenta. Sin embargo, España ubicada en el quinto lugar obtuvo una
producción de 965,200 toneladas con un rendimiento de 41.4 toneladas por
hectárea que es el más alto que se registra para este período. De acuerdo a las
estadísticas de la FAO el mercado internacional fue abastecido principalmente
por España, México y Holanda en 1998, donde México aportó el 26%; junto con
España abastecieron el 58% del mercado mundial. Por otro lado, el
comportamiento de las importaciones mundiales indica que los principales
países importadores son Estados Unidos y Alemania que representan el 50% de
éstas; Canadá, Francia y Reino Unido adquieren chile verde fuera de sus límites
territoriales en menor porcentaje.
La producción de chile se genera en más de noventa y siete países con
una producción promedio de 18,038.2 miles de toneladas, un crecimiento
promedio en la última década de 75% y un volumen promedio de 66,501
toneladas; sobresalen diez países, dentro de los cuales se encuentran ubicados
como principales China y México, la aportación promedio de China fue de
7,719.1 miles de toneladas que corresponden al 43%, le sigue México con el
8%, Turquía con 7%, España el 5%, Estados Unidos, Nigeria e Indonesia 4%,
Egipto y República de Corea 2%.
VOLUMEN DE PRODUCCIÓN MUNDIAL DE CHILE
14,000,000
12,000,000
10,000,000
TONELADAS
8,000,000
6,000,000
4,000,000
2,000,000
0
1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003
AÑOS
CHINA MEXICO TURQUIA
ESPAÑA ESTADOS UNIDOS NIGERIA
INDONESIA EGIPTO REPUBLICA DE KOREA
OTROS
Fuente: FAO, 2004.
El comportamiento de la producción de cada país es variable aunque la
tendencia mundial es creciente; con un crecimiento promedio de 7%, de donde
los principales países registran los siguientes crecimientos: Indonesia 31%,
China 10%, Egipto 8%, Turquía 6%, República de Corea 5% España y Estados
Unidos 3% y Nigeria 2%. El periodo 1993-2003, presenta una superficie mundial
sembrada promedio de 1,407,241 has.; en términos de aportación promedio
China contribuyó con el 30%, Indonesia 12%, México 9%, Nigeria 3%, Turquía
5%, República de Corea 6% España, Ghana 4%, Estados Unidos, Benin y
Egipto 2%.
La dinámica del comportamiento de la superficie sembrada mantuvo una
tendencia creciente del 4%, la mayoría de los principales países sigue el mismo
comportamiento: China con el 9%, México 5%, Nigeria 3%, Turquía 5%, Ghana
23%, Estados Unidos 3%, Benin 9%; sólo República de Corea a la baja en 1%.
En 2003 se registró una superficie de 1,654,487 has. con una aportación por
orden de importancia: China 36%, Indonesia y México 9%, Nigeria 6%, Turquía,
Ghana y República de Corea 5%, Estados Unidos, Benin y Egipto 2%; el 20%
restante los demás países. La superficie cosechada esta directamente
relacionada, naturalmente, con las condiciones que imperaron en la zona de
producción y el manejo del cultivo, de modo que la superficie promedio
registrada es de 16,362,639 has., con porcentajes de aportación de: 14%
Holanda y Noruega, Reino Unido 10%, Kuwait 4%, Israel y Bahrain 3%,
Australia, España, Francia y Japón 2%, Bélgica 1%.
SUPERFICIE MUNDIALSEMBRADA DE CHILE
700,000
600,000
500,000
HECTAREAS
400,000
300,000
200,000
100,000
0
1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003
AÑOS
CHINA INDONESIA MEXICO NIGERIA
TURQUIA COREA GHANA ESTADOS UNIDO
BENIN OTROS
Fuente: FAO, 2004.
SUPERFICIE MUNDIAL COSECHADA DE CHILE
12,000,000
10,000,000
HECTAREAS
8,000,000
6,000,000
4,000,000
2,000,000
0
1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003
AÑOS
HOLANDA REINO UNIDO KUWAIT ESRAEL
AUSTRIA ESPAÑA Bahrain JAPON
BELGICA OTROS
Fuente: FAO, 2004.
Las ofertas de chile a nivel internacional, están conformadas por los
principales países productores, sin embargo existen algunos que no figuran
entre los primero mismos que presentan constancia en su participación.
Las exportaciones de chile en el periodo 1993-2002, registran un
promedio de1,209,579 toneladas, con una participación promedio de: España
con el 29%, México 24%, Noruega 19%, Estados Unidos 6%, Turquía, Canadá y
Hungría 3%, Francia 2%, Austria y China el 1% y el 13% restante los países
restantes.
EXPORTACIONES MUNDIALES DE CHILE POR VOLUMEN
500,000
450,000
400,000
MILES DE PESOS
350,000
300,000
250,000
200,000
150,000
100,000
50,000
0
1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002
AÑOS
ESPAÑA MEXICO NORUEGA ESTADOS UNIDOS
TURQUIA CANADA HUNGRIA FRANCIA
AUSTRIA OTROS
Fuente: FAO, 2004.
La tendencia de las exportaciones presenta altibajos en el periodo de
análisis; sin embargo, registra un crecimiento de 7%. Los principales países
registran los siguientes crecimientos: Austria 80%, China 53%, Canadá 34%,
Francia 18%, Hungría 15%, México y Turquía 10%, España 6%, Noruega 5%,
Estados Unidos 3%. En 2002 el volumen de exportación fue de 1,599,139
toneladas, de las cuales España aporto el 24%, México el 23%, Noruega 18%,
Estados Unidos 5%, Turquía, Canadá y Hungría 3% respectivamente, Francia
2% y Austria 1%, y el 15% restante los demás países. El valor de las
exportaciones esta en relación directa con los volúmenes exportados de modo
que en 1993 el valor fue de 958,595miles de pesos, para el 2002 ascendió a
1,753,980 miles de pesos, de modo que en el periodo de análisis se registra un
valor promedio del periodo de 1,407,981 miles de pesos, las aportaciones
promedio por país son: Noruega 33%, España 27%, México 19%, Estados
Unidos 5%, Canadá, Francia e Israel 2% respectivamente, y República de Corea
y Hungría 1% respectivamente y el 95 restante los demás países exportadores.
El comportamiento del valor de exportaciones de chile presenta altibajos durante
el periodo analizado, sin embargo la tendencia es creciente en 7%,
registrándose los siguientes crecimientos: República de Corea 97%, Canadá
33%, Francia 17%, Hungría 15%, México 12%, Noruega, España y Estados
Unidos 5% respectivamente e Israel 4%.
EXPORTACIONES M UNDIALES DE CHILE VERDE POR
VALOR (M ILES DE $)
600,000
500,000
MILES DE PESOS
400,000
300,000
200,000
100,000
0
1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002
AÑOS
NORUEGA ESPAÑA MEXICO
ESTADOS UNIDOS CANADA FRANCIA
ISRAEL REPUBLIDA DE COREA HUNGRIA
OTROS
Fuente: FAO, 2004.
De acuerdo a las aportaciones al valor de las exportaciones en 2002 se
observan los siguientes porcentajes Noruega 29%, España 23%, México 21%,
Estados Unidos 55%, Canadá 4%, Francia, Israel y República de Corea 2%
cada uno, Hungría 1% y el 9% restante el resto de los países exportadores. En
el periodo de análisis, se tiene registros de constancia en las demandas de chile
de los principales países por este y en algunos mas se registra una tendencia a
incidir en el consumo a partir de 1997. El volumen de importación registrado en
1993 fue de 745,980 toneladas, para 2002 ascendió a 1,517,732 toneladas. El
volumen promedio registrado en el periodo es de 1120011.5 toneladas, con
porcentajes de participación promedio de los principales importadores: 26%
Estados Unidos, 22% Alemania, 8% Francia, 6% Reino Unido, 7% Canadá, 4%
Italia, Austria, Noruega y República Checa 3% cada uno, y el restante 22% los
demás importadores.
IMPORTACIONES MUNDIALES DE CHILE VERDE POR VOLUMEN (TON)
450000
400000
350000
TONELADAS
300000
250000
200000
150000
100000
50000
0
1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002
AÑOS
ESTADOS UNIDOS ALEMANIA FRANCIA REINO UNIDO
CANADA ITALIA AUSTRIA NORUEGA
REPUBLICA CHECA OTROS
Fuente: FAO, 2004.
La dinámica de las importaciones muestra una tendencia creciente del 8%
promedio a nivel mundial; por principales países se tiene que: Austria registra un
crecimiento de 12%, le sigue Estados Unidos con 11%, Reino Unido 9%, Italia y
Noruega 8% respectivamente, Francia 6%, República Checa 6%, Canadá 5% y
Alemania 3%. En 2002 la participación estuvo conformada por Estados Unidos
con el 26%, Alemania 19%, Francia 8%, reino Unido y Canadá 6%
respectivamente, Italia 4%, Austria 3%, Noruega y republica Checa el 3%
respectivamente y el restante 22% por los demás países importadores. Es
destacable la presencia como demandantes de algunos de los principales
productores y de países que figuran como exportadores del producto, esto en
gran parte responde a que la generación de valor agregado se ha desarrollado,
de modo que países como Alemania y Francia en muchos casos optan por
importar los productos primarios, a los cuales le da un proceso de
acondicionamiento nuevamente los ofertan al mercado, de manera que se
obtenga una remuneración económica por la actividad.
5. Referencias del Mercado Nacional
El chile es uno de los cultivos principales de la agricultura de riego en los
estados del centro norte; es en esa región donde se genera el grueso de la
producción nacional de chile seco: Guanajuato, San Luis Potosí, Durango y
Chihuahua y Jalisco; esta representó el 94% de la superficie nacional plantada.
La importancia del cultivo radica en tres cuestiones: su elevada participación en
el valor de la producción agrícola regional; como una de las opciones que
genera uno de los mayores ingresos para los productores y, por ser la principal
fuente generadora de empleos en la áreas de riego ya que por cada hectárea
sembrada, el cultivo emplea entre 150 y 160 jornales. En la actualidad, del total
de la superficie cosechada de chile en México, aproximadamente el 40% se
orienta hacia la producción de secos: Ancho, Guajillo, Mulato, Pasilla y Puya. Sin
embargo, el seco no es de los productos agrícolas de gran dinamismo como las
hortalizas frescas, el chile verde incluido, dado que su crecimiento en cuanto a
superficie, ha sido limitado y la demanda percápita se ha estancado desde 1925
(0.45kg/persona/año). El chile seco que se produce en México, es
principalmente el Ancho en sus dos tipos: Ancho Rojo y Ancho Mulato, le siguen
en importancia el Guajillo, el de Árbol y el Pasilla. El predominio del Ancho se
explica por sus múltiples usos que va desde su consumo en verde como chile
para rellenar hasta su utilización en seco como materia prima en moles y
colorantes. El Guajillo se prefiere por su buen sabor, poco picoso y su intenso
color rojo que le favorece para muchos platillos además de que también es muy
demandado por la industria de los pigmentos. Históricamente la producción se
ha desplazado desde Puebla a Guanajuato. De aquí hacia Aguascalientes y
posteriormente a Zacatecas, San Luis Potosí, Jalisco y Durango. Actualmente el
desplazamiento se presenta al interior de Zacatecas de sur a norte, desde
Loreto- Ojo Caliente-Luis Moya hacia Pánuco, Calera, Fresnillo y Villa de Cos.
Zacatecas es el primer estado productor de chile seco en el país desde
mediados de los años 80. La producción de chile seco se realiza en por lo
menos diez Estados, de los cuales cinco son los que participan de manera
importante, por el volumen de producción y la calidad que presenta. La
producción de chile seco se desarrolla en condiciones de temporal, lo que de
alguna manera proporciona seguridad al productor, sin embargo la dinámica que
muestra la producción nacional no presenta un comportamiento si no creciente,
si estable, esto en gran parte responde a la demanda del mercado de modo que
cuando los precios son bajos el productor se abstienen de sembrarlo y en los
años en que los precios son altos estos tienden a incrementar la superficie.
El volumen de producción que se registró en 1993 fue de 63,772 ton.,
para el 2002 este ascendió a 81,541 ton.; el volumen promedio registrado en el
periodo de análisis es de 66,501 ton., que registro una participación promedio
por Estado de la siguiente manera: Zacatecas 53%, San Luis Potosí 25%,
Chihuahua 10%, Durango 10%, Jalisco 4%, Querétaro y Nayarit el 1%
respectivamente, el 0.2% restante lo aporta Oaxaca, Michoacán y Sonora. En el
periodo se presentan variaciones en mayor grado o menor grado, a nivel
nacional la tendencia es creciente en 17%, donde los mayores crecimientos los
registran Estados que no son importantes por las aportaciones realizadas, de
manera que Nayarit registro un crecimiento de 82%, le sigue Oaxaca con 58%,
Querétaro 66%, Michoacán 54%, Zacatecas 33%, Chihuahua 26%, San Luis
Potosí 8% y Durango 5%. En 2002 las aportaciones más importantes al volumen
de producción fueron las siguientes Zacatecas 54%, San Luis Potosí 21%,
Chihuahua 13%, Durango 6%, Jalisco 3% y Querétaro 2%, que en conjunto
aportan el 99% del total nacional.
VOLUMEN NACIONAL DE PRODUCCION DE CHILE
60,000
50,000
TONELADAS 40,000
30,000
20,000
10,000
0
1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002
AÑOS
ZACATECAS SAN LUIS POTOSI CHIHUAHUA
DURANGO JALISCO QUERETARO
NAYARIT OAXACA MICHOACAN
SONORA
Fuente: SIACON.
El valor de la producción en 1993 fue de 803,443,188 pesos, para el 2002
ascendió a 1,699,657,018 pesos; el promedio del periodo analizado es de
1,387,823,854 pesos, con porcentajes de aportación similares al volumen de
producción, que a continuación se mencionan: 54% Zacatecas, 25% San Luis
Potosí, 8% Chihuahua, 6% Durango, 2% Querétaro y 4% Jalisco. La tendencia a
nivel nacional presenta altibajos durante el periodo analizado, sin embargo es
creciente en 17%; el crecimiento por Estado esta encabezada por Nayarit (82%),
le sigue Querétaro (66%), Oaxaca (58%), Michoacán (54%), Zacatecas (33%),
Chihuahua (26%), Jalisco (16%), San Luis Potosí (8%) y Durango (5%). En
2002, la participación de los Estados presenta variaciones significativas en
algunos casos en las aportaciones al total, quedando de la siguiente manera:
55% Zacatecas, 20% San Luis Potosí, 10% Chihuahua, 6% Durango, 5%
Querétaro, y 3% Jalisco. En 1993 se registro una superficie sembrada de chile
de 43,921 has., para el 2002 ascendió a 51,601 has.; la superficie promedio del
periodo mencionado es de 42,233 has., extensión esta integrada por una
superficie promedio por Estados de: Zacatecas (54%), San Luis Potosí (21%),
Chihuahua (8%), Durango (4%) y Jalisco (2%) que en conjunto aportan el 98%
del total.
El comportamiento a lo largo del periodo analizado presenta altibajos en
mayor o menor grado dependiendo del panorama y las expectativas que se
visualicen en cada estado con respecto a precios de comercialización
principalmente; sin embargo la tendencia a nivel nacional es creciente en 7%,
donde el menor crecimiento lo muestran los estados que no figuran como
principales, de modo que se tiene: 126% Oaxaca, 110% Nayarit, 24%
Chihuahua, 17% Querétaro, 16% Durango, 12% Zacatecas, 11% Michoacán,
5% San Luis Potosí y el Estado de Jalisco con tendencia decreciente en 3%. El
hecho de ser un cultivo en condiciones de riego, conlleva a que no haya
especulación en la obtención de cosecha, sin embargo la presencia de
fenómenos meteorológicos tal como las heladas y granizadas si afectan el
cultivo de manera que la superficie cosechada se puede ver reducida. La
superficie cosechada en 1993 fue de 41,908 has., para el 2002 ascendió a
50,999 has., el promedio del periodo es de 41,212 has. con aportaciones de los
Estados similares a superficie sembrada.
SUPERFICIE NACIONAL SEMBRADA DE CHILE
40,000
35,000
30,000
HECTAREAS
25,000
20,000
15,000
10,000
5,000
0
1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002
AÑOS
ZACATECAS SAN LUIS POTOSI CHIHUAHUA
DURANGO JALISCO QUERETARO
NAYARIT OAXACA MICHOACAN
SONORA
Fuente: SIACON.
SUPERFICIE NACIONAL COSECHADA DE CHILE
40,000
35,000
30,000
25,000
20,000
15,000
10,000
5,000
0
1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002
AÑOS
HECTAREAS ZACATECAS SAN LUIS POTOSI CHIHUAHUA
DURANGO JALISCO QUERETARO
NAYARIT OAXACA MICHOACAN
SONORA
Fuente: SIACON.
En el periodo de análisis, se observa que la superficie cosechada
presenta variaciones en el periodo analizado, con fluctuaciones en porcentaje de
95% a 100% con respecto a la superficie sembrada, el porcentaje promedio es
de 98%.
Aparece Zacatecas como el estado con mayor superficie cosechada en
un rango muy superior al resto de los estados. La superficie siniestrada es el
resultado de la presencia de fenómenos meteorológicos, tales como heladas y
Granizadas, la sequía no influye directamente ya que el cultivo cuenta con riego
para su desarrollo, otro elemento de importancia es la presencia de plagas y
enfermedades, que cada día toman mas relevancia por la hecho de convertir las
regiones en monocultivo o con tendencia a este. Durante el periodo analizado,
se registro superficie siniestrada en siete municipios con porcentajes del
intervalo de 0.6% a 6.8%, con un promedio del periodo de 2.2%. Los municipios
que registran porcentajes menores son tres: Zacatecas, Durango y Nayarit, y
con porcentajes superiores, destacándose San Luis Potosí con el mayor
porcentaje y con una diferencia de hasta 4.2% con respecto a Chihuahua que
registra la menor siniestralidad del grupo, Jalisco y Querétaro.
SINIESTRALIDAD PROMEDIO EN CHILE SECO EN EL PERIODO 1998-2004 (%)
8.0%
7.0%
6.8% Siniestralidad
6.0% Siniestralidad
Promedio
5.0% 4.3%
4.0% 4.3%
3.0%
2.2% 2.6%
2.0%
1.0%
0.6% 0.9% 0.3%
0.0%
Fuente: SIACON .
Los rendimientos están en función del manejo que se le proporcione al
cultivo a si como a las condiciones climatológicas que hayan imperado en la
zona de producción. De modo que cada estado tiene una productividad
diferente. En 1993 el rendimiento promedio nacional fue 1.5 ton/ha., rendimiento
superado por dos Estados San Luis Potosí y Michoacán, para 2002, el
rendimiento fue de 1.6 cantidad que coincide con el promedio del periodo
analizado y que en los dos casos es superado por Chihuahua y San Luis Potosí.
El rendimiento a nivel nacional presenta una ligera tendencia creciente de 1%,
donde los Estados que contribuyen a este registran los siguientes crecimientos:
Querétaro 14%, Jalisco 8%, Zacatecas y Oaxaca 2% respectivamente y con
tendencia decrecientes Durango 12%, San Luis Potosí y Chihuahua 5%
respectivamente, Michoacán 3%. y Nayarit 2%.
RENDIMIENTO DE CHILE DE PRINCIPALES ESTADOS PRODUCTORES
4.0
3.5
3.0
TON/HA
2.5
2.0
1.5
1.0
0.5
0.0
1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002
AÑOS
CHIHUAHUA QUERETARO NACIONAL
SAN LUIS POTOSI ZACATECAS DURANGO
JALISCO NAYARIT MICHOACAN
OAXACA SONORA
Fuente: SIACON 1982-2002.
El precio medio rural, es un elemento que nos indica el valor aproximado
de la producción en determinada zona de producción, corresponde al ingreso
que percibe el productor por su producto. Dicho ingreso esta influido
directamente por la calidad de la producción de manera que a mayor calidad, es
mejor el precio de venta. En el periodo analizado se registra un precio promedio
de $19,770 pesos; a lo largo de los años se tiene una variabilidad en el precio de
hasta 36% menos del promedio (1998) y de 54% más del promedio (2000); a
pesar las fluctuaciones tendencia es creciente en 8% a nivel nacional, el
crecimiento por estado es de 41% para Michoacán, 30% Querétaro, 18%
Chihuahua, 11% Zacatecas, 10% Oaxaca, 8% San Luis Potosí y Jalisco
respectivamente, solo dos Estados registran tendencias a la baja, Nayarit y
Durango 23% y 13% menos respectivamente. Es destacable la diferencia del
precio del estado de Zacatecas con el resto de las Entidades, esto se debe a
que la calidad de su producción de chiles es la mejor a nivel nacional.
PRECIO MEDIO RURAL DE CHILE DE PRINCIPALES ESTADOS
PRODUCTORES
120,000
100,000
PESOS/TON.
80,000
60,000
40,000
20,000
0
1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002
AÑOS
MICHOACAN QUERETARO OAXACA
SONORA DURANGO ZACATECAS
NACIONAL SAN LUIS POTOSI JALISCO
CHIHUAHUA NAYARIT
Fuente: SIACON 1982-2002.
La temporada alta o de mayor oferta de chile seco en el país se da entre
los meses de septiembre y diciembre, época en que los mayoristas hacen las
transacciones de mayor magnitud. Posteriormente, entre enero y febrero se
tiene una temporada media que corresponde a la época donde los mayoristas
compran gran cantidad de chile para guardar y vender durante el resto del año.
Finalmente existe una temporada baja que se extiende entre marzo y agosto en
donde la oferta es más reducida. La Central de Abasto del Distrito Federal
(CEDA del D.F. en adelante), ubicada en la Delegación Iztapalapa al oriente de
la Ciudad de México, constituye el principal centro acopiador y distribuidor de
chile seco del país. Zacatecas fue el principal estado proveedor para ese año.
Las variedades más negociables de chile seco en la CEDA de Iztapalapa, por
orden de importancia son: Guajillo, Ancho, Pasilla y chile de Árbol; del volumen
acopiado en la CEDA de Iztapalapa, ésta entidad federativa del Centro Norte del
país aportó el 52.8% del total. En segundo lugar aparece Aguascalientes con el
15.1% y el restante 32.1 % corresponde a varios Estados. La magnitud de chile
seco que ha entrado a la CEDA de la Ciudad de México en los últimos años,
sólo se puede estimar en forma indirecta en base a la información proporcionada
por los mayoristas, la comercialización a través de la Central de Abastos de
Iztapalapa se aproximó al 50% y el resto por medio del consumo directo y otros
centros de distribución en todo el país. El Estado de Zacatecas es el principal
proveedor tanto para CEDA de Iztapalapa como para el resto del país. Le siguen
en importancia Guanajuato y Aguascalientes, aunque cabe aclarar que ésta
última entidad más que producir el chile seco lo triangula de otras áreas vecinas,
por ejemplo de Ojo Caliente; Zac., Lagos de Moreno, Jal. y Villa de Ramos,
S.L.P. De Zacatecas llega la totalidad del chile Guajillo o Mirasol y gran parte del
Ancho rojo y del Pasilla, aunque la producción proveniente de San Luis de la
Paz, Gto., le representa una fuerte competencia. La producción de chile de árbol
se origina en la región de Yahualica, Jal., la Huasteca Hidalguense, pero sobre
todo del Estado de Nayarit. Además, se importa desde algunos países asiáticos
especialmente de la India, Pakistán y Turquía. Gran parte del chile de árbol
importado viene «despatado», es decir sin el pedúnculo floral que lo une a
planta, lo cual hace que sea más demandado por los taqueros del Distrito
Federal. Las importaciones de éste tipo de chile, en general ya se daban desde
mediados de los años ochentas, pero es a partir de 1991 cuando se incrementa
de manera muy significativa las compras al exterior. Para ese o empresa
comercial puede introducir desde el exterior sin restricción alguna la cantidad
deseada. De hecho, lo han estado haciendo desde 1991. Lo que sí se sabe, es
que no todo el volumen importado corresponde al chile de Árbol, ni la totalidad
ha entrado a la Central de Iztapalapa. La mayor parte de los bodegueros de la
Central de Abastos afirman que sólo el chile seco del extranjero es el de árbol y
en menor medida el chile morita. El resto de las variedades que se oferta al
consumidor en la CEDA es producto nacional. El Guajillo, el Ancho rojo, el
Mulato y el Pasilla, son chiles que sólo los produce México y por lo tanto son
insustituibles.
A pesar del bajo precio de los chiles introducidos del exterior éstos no han
podido desplazar a las variedades nacionales porque no contienen el nivel de
calidad en cuanto a sabor y consistencia para la fabricación de los moles y
salsas. Incluso, llega a suceder que cuando la diferencia en el precio es
moderada, por ejemplo entre el chile de árbol nacional y el importado, el
consumidor prefiere el primero por ser de mejor calidad. Para el primer semestre
de 1994, la existencia de chile importado fue inferior a la del año anterior debido
a que en 1993 hubo una abundante oferta de chile seco nacional y los bajos
precios prevalecientes en México no justificaron las importaciones. Es decir, las
cantidades adquiridas de Asia dependen de la disponibilidad y precios de los
chiles secos de México. En México existen once grandes centros distribuidores y
consumidores de chile seco: 1) la Ciudad de México que es el corazón del
comercio nacional, 2) Puebla que es el centro distribuidor hacia el Sureste más
preponderante, 3) Jalapa principal abastecedor del Golfo centro y otras regiones
del sur como Tabasco y Península de Yucatán, 4) Guadalajara que surte las
regiones del occidente de México y parte de la costa del Pacífico, 5) Monterrey
eje de la distribución hacia el norte y ciudades vecinas con Estados Unidos, 6)
Poza Rica lugar que reparte el chile seco a la región del Golfo norte, 7) Morelia
que provee a Tierra Caliente y resto de Michoacán, 8) Oaxaca que junto con
Puebla suministra todo el chile seco que consume el Sureste de México, 9)
Teloloapan, Gro. que aprovisiona a ésta cabecera municipal, que es uno de los
dos más importantes centros fabricantes de moles, 10) San Pedro Atocpan,
Estado de México, que de igual manera abastece a toda su industria molera y
11) Tepeaca, Pue., que surte a la región de Tehuacán, Pue., para la
condimentación de la carne de chivo o «chito».
Para abastecerse de chile seco, los mayoristas de la CEDA de Iztapalapa
utilizan todas las formas posibles. El mecanismo más extendido es la compra en
campo y a pie de secadora. Para llevar a cabo este tipo de transacción se valen
de dos medios. Un mecanismo es por medio de la compra directa en el campo
que se realiza mediante el envío de agentes o empleados a las regiones
productoras. Este es el método al que recurre, por ejemplo Abascal de manera
preferente, de ahí que sea común ver la convergencia de un elevado número de
compradores en las secadoras de Calera, Zac., o de San Luis de la Paz, Gto.
Sin embargo, el instrumento predominante es la compra a los intermediarios
regionales con los cuales existe una antigua y probada relación, utilizando para
ello la vía telefónica. Esta relación vía telefónica con los intermediarios locales
evita a los mayoristas tener depósitos en las propias regiones abastecedoras y
con ello reducen los costos de almacenamiento. Sin embargo, el instrumento
predominante es la compra a los intermediarios regionales con los cuales existe
una antigua y probada relación, utilizando para ello la vía telefónica. Esta
relación vía telefónica con los intermediarios locales evita a los mayoristas tener
depósitos en las propias regiones abastecedoras y con ello reducen los costos
de almacenamiento.
El intermediario regional es quien almacena y envía el producto a los
mayoristas cuando es necesario. Estos últimos, son quienes pagan el flete.
También se da el caso de mayoristas que compran chile en verde y lo secan en
sus propias deshidratadoras Para el acopio del producto tienen una persona
destacada en campo. Un método de abastecimiento complementario para los
grandes mayoristas es la compra a los intermediarios y coyotes que se instalan
en el andén A en donde se distribuye la mayor cantidad de chile seco que
ingresa a CEDA a través de intermediarios. Por ejemplo, se compra a estos
camioneros chile sólo de primera calidad que luego se revende al menudeo.
Prácticamente todos los mayoristas tienen algunos clientes fijos y otros de
carácter ocasional. Sin embargo, muchos de los mayoristas de provincia
mantienen sus canales de comercialización en las propias regiones productoras.
Por otra parte, el suministro de la principal materia prima a los fabricantes de
moles de San Pedro Actopan, estado de México se efectúa directamente en su
comunidad, lugar hasta donde llegan los embarques desde Guanajuato y
Zacatecas. Algo similar ocurre con los productores de Teloloapan, Guerrero. A
nivel nacional, estas dos comunidades son las más prestigiadas en la fabricación
de pasta para mole rojo. La industria de carácter familiar de moles produce
alrededor de una tonelada por semana por núcleo lo que nos da una idea del
importante volumen consumido dentro de la industria casera regional, sobre todo
del ancho. En la elaboración de 100 kilogramos de de mole se consume
alrededor de 22 kilos de chile seco de diversos tipos. Solamente en Teloloapan
existen entre 40 y 50 familias que se dedican a la elaboración de pasta, además
de 4 a 5 fábricas con una capacidad individual de 10 toneladas por semana.
Entre éstas últimas destacan: «Fábrica de Moles Emperador», «Moles
Guerrero» y «Moles Teloloapan». En el comercio del chile seco, se acostumbra
otorgar crédito a los compradores procedentes de tianguis y mercados que
pueden ser de hasta 30 días y de 60 a los autoservicios y muy a pesar de las
carteras vencidas que mantienen con la banca en los últimos años. De lo
contrario no pueden vender, aunque hay excepciones. La comercialización de
chiles en el ámbito nacional se realiza en por lo menos 45 centrales, durante el
periodo 1998-2004, considerando el precio promedio por variedad a lo largo de
los años, se observa que el mas alto fue para el chile pasilla con un promedio de
$46.00/kg., le sigue el chile ancho con $53.25/kg., chile guajillo $36.00/kg., chile
puya $34.00/kg., y el de árbol $30.00/kg. El comportamiento de los precios,
registro una tendencia variable con porcentajes de 24% menos y 35% mas del
promedio de las variedades seleccionadas ($38.00/kg.), de manera global se
refleja un decrecimiento de 2% en el periodo analizado.
PRECIO PROMEDIO DE CHILES SECOS EN PRINCIPALES CENTRALES DE
ABASTO EN EL PERIODO 1998-2004
70
60
50
PESOS/KG
40
30
20
10
0
1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004
CHILE ANCHO CHILE DE ARBOL CHILE PUYA
CHILE GUAJILLO CHILE PASILLA PROMEDIO NACIONAL
Fuente: SE-SNIM, 2004.
El comportamiento de los precios promedio durante los meses del año,
tiene un comportamiento similar en las variedades analizadas a excepción del
chile de árbol que tiene un comportamiento estable durante todo el año; los
meses de abril a septiembre se registran los mejores precios, con el valor más
alto en el mes de junio. El chile pasilla registra los precios más altos con las
variedades analizadas, esto en gran parte se debe a que el volumen que se
produce es poco, esto se deduce por el bajo registro de precios en las
principales centrales de abasto. Los chiles ancho como se ha comentado, son
los de mayor demanda, por lo que el precio promedio mas alto del periodo
analizado es de $60.90/kg. en el mes de junio. la tendencia a lo largo de los
meses presenta altibajos y de manera global el comportamiento es decreciente
en 8%. El chile guajillo registra una tendencia a la baja 9%; los precios promedio
mas altos los registra en mayo y agosto, con un valor de $39.00/kg. y el precio
mas bajo en noviembre, que coincide con la época de cosecha. El chile puya
registra el precio mas alto en el mes de mayo $39.00/kg. y el mas bajo en enero
con $28.00/kg. la tendencia en el precio promedio es decreciente en 8%. El chile
de árbol es el que refleja el comportamiento mas estable durante los meses del
año, sin embargo tiene una ligera tendencia a incrementarse en los meses de
junio a septiembre con un precio de $31.00/kg., la tendencia que presenta es de
baja en 8% durante el periodo analizado.
PRECIOS PROMEDIO DE CHILES SECOS SEGUN MES DEL AÑO EN LAS PRINCIPALES
CENTRALES DE ABASTO (1998-2003)
60
50
40
PESOS/KG
30
20
10
0
Ene Feb Mar Abr May Jun Jul Ago Sep Oct Nov Dic
CHILE ANCHO CHILE DE ARBOL CHILE PUYA
CHILE GUAJILLO CHILE PASILLA PROMEDIO NACIONAL
Fuente: SE-SNIM, 2004.
El mercado de chile se dividen en dos tipos, como producto final (para el
consumo doméstico) y como insumo (como materia prima para industria). Las
variedades más negociables de chile seco en las Centrales de Abasto por orden
de importancia son: Guajillo, Ancho, Pasilla, chile de Árbol y Mulato. Variedades
que se producen en el Estado. En gran medida responde a las costumbres tales
como el mole, las salsas y guisos que requieren de requieren de algún chile en
especial por el sabor y color. Dependiendo de este son las características que
se demanda el consumidor, a continuación se enumeran las características
deseables por el mercado que intervienen en la cadena; las variedades del
producto para consumo humano son: tamaño de fruto: ancho y guajillo (mirasol)
más de 10 cm de largo y 6 cm de ancho. Forma: ancho: dos lóculos, poco
cajete, acorazonada. Guajillo: alargado. Textura: Ancho, aspecto rugoso.
Guajillo: liso. Color: Ancho y guajillo: rojo oscuro. Pungencia: se prefieren los
frutos de pungencia intermedia. Pericarpio: se prefiere el pericarpio grueso, lo
cual un mayor Peso y está relacionado con el sabor y aroma. Pedúnculo: se
prefieren frutos con pedúnculo. Valor nutritivo: Ancho, Alto contenido de vitamina
C, y bajo En grasas totales. Guajillo: Alto contenido en Vitamina A,
Carbohidratos y proteínas. Pasilla: alto contenido de carbohidratos, proteínas y
grasas totales. Valor agregado del producto natural: tipo de corte, grado de
maduración, selección, lavado, tipo de deshidratación, Libre de organismos
dañinos, que sea del año (nuevo) y empaque. Valor agregado del producto
natural: producción orgánica.
Chile seco para la industria: como subproductos tales como: Pastas de
mole, Chile en polvo, Capsicina, Oleoresinas, Aceites esenciales y Pigmentos.
Excentos de organismos dañinos. Excentos de residuos químicos dañinos.
Producto preferentemente deshidratado con energía solar o con productos no
contaminantes y que no afecten el aroma y sabor.
6. Aproximación a indicadores de rentabilidad
En estricto sentido el criterio de rentabilidad está determinado por la
diferencia entre el precio que el mercado o en otras palabras el consumidor
inmediato está dispuesto a pagar y los costos en los que el agente económico
incurrió para generarlo y llevarlo al mercado. En términos prácticos en un
sistema producto existe un margen de rentabilidad en cada uno de los eslabones
concretizado por el eslabón inmediato posterior. Una cadena balanceada está
definida cuando todos los márgenes de rentabilidad son consistentemente
positivos en el largo plazo.
El SIAP ha generado una variable que representa la distribución del
ingreso generado al final de la cadena entre el productor; es decir nos lleva a
conocer la participación que éste tiene en el precio o ingreso medio realizado al
final de la cadena. Es evidente que esta forma de percibir y analizar la
participación de uno de los eslabones del sistema producto no implica
necesariamente la situación en términos del margen que cada eslabón incluso el
de los productores recibe en el mercado, es necesario entonces consensar con
el comité una estructura ponderada de costos por eslabón o al menos el de los
productores y comercializadores directos para compararlo con un modelo
prospectivo del precio; dado que las variaciones por presentación, calidad,
estacionalidad no permiten asumir trayectorias medibles que constituiría el
primer proyecto a realizar según se muestra en el listado correspondiente en el
Plan Rector Primera Fase.
MÁRGENES DE COMERCIALIZACIÓN DE ALGUNAS VARIEDADES DE CHILE
01/09/2004
PRECIO PRECIO PRECIO PARTICIPACIÓN
CULTIVO ORIGEN PROMEDIO PROMEDIO PROMEDIO DEL
AL AL PRODUCTOR
AL PRODUCTOR MAYOREO CONSUMIDOR EN EL PRECIO
$/KG $/KG $/KG FINAL%
CHILE
JALAPEÑO CHIHUAHUA 2.69 5.4 14.07 19
CHILE
POBLANO GUANAJUATO 3.47 8.68 13.05 27
7. Identificación de problemáticas
Existe una alta aceptación en el mercado internacional del chile producido
en México; fundamentalmente por sus ventajas de producción climáticas,
amplias variedades y sabor de los productos. Actualmente existe demanda de
productos de calidad para fresco e industria de proceso; creciente demanda de
chiles menores: habanero, de árbol, costeño, pico de pájaro, piquín y otros.
1. Solo cinco estados de diecisiete tienen un Consejo Estatal constituido
2. No se conoce el tipo de chile, volumen y época de cosecha de los
productores por estado
3. Falta conocer a los comercializadores tanto regionales, nacionales y
exportadores
4. Se necesita conocer a cada una de las industrias procesadoras y la
capacidad que tienen cada una
5. Se necesita un manejo integrado de plagas,
6. Prevención y control de enfermedades
7. Costos altos de las semillas
8. Sobreoferta de la producción
9. Altas pérdidas por enfermedades de la raíz del chile
10. Bajos rendimientos y calidad
11. Falta por desarrollar cursos, seminarios y talleres
12. Falta desarrollar tecnologías de cosecha y manejo post-cosecha
13. Selección, enfriamiento y empaque
14. Se necesita la búsqueda de un producto alternativo como la extracción
de pigmentos, capsicinas y vitaminas
15. Faltan Huertos piloto de alta tecnología
16. Falta realizar un estudio de rentabilidad del cultivo
17. Faltan Normas de Calidad para la cosecha
18. Altos costos de semillas
19. Altos costos de producción
20. Alta concentración de la producción por temporada y especie
provocando sobreoferta.
21. Empleo de tecnologías tradicionales de producción y métodos de
secado
22. Bajos rendimientos
23. Baja calidad
24. Altas pérdidas por enfermedades de la raíz
25. Sobreoferta
26. Producción de secado y humedad residual
27. Urge cambio tecnológico.
8. Esquema Estratégico
Una vez planteada, la problemática, el comité define las estrategias y las
líneas estratégicas a desarrollar para concretar en el tiempo su visión. La primera
fase del plan rector determina un calendario de acciones en el corto mediano y
largo plazos, con acciones concretas inmediatas, así como un principio de
planificación para los proyectos.
En primer lugar es necesario plantear el concepto metodológico del mapeo
estratégico. Estos once criterios son comunes a todos los sistemas producto y
permiten un seguimiento homogéneo de la estrategia aunque sea diferente en
términos específicos El objetivo de este apartado consiste en dotar al comité
nacional de una guía de acción precisa que le permita avanzar en el
fortalecimiento del sistema producto como una entidad económica articulada e
integral. Las propuestas de acción parten de una visión generada en las previas
interacciones con el comité y están sujetas a su propia validación. El plan se
construye con base en el mapeo estratégico inherente a todas las actividades
desarrolladas previamente por el comité y asigna un valor numérico a la
realización de las diferentes actividades y/o concreción de proyectos específicos
que el comité lleve a cabo, de tal manera que en el transcurso del tiempo el
comité tenga un indicador numérico de su propio avance. Las estrategias que
caracterizan todo el esquema de fortalecimiento son:
I. Fortalecimiento de la base de conocimiento para la toma de decisiones.
Este conjunto de acciones está dirigido a que el comité posea aquellos
elementos de información y conocimiento indispensables para ejercer
acciones ejecutivas encaminadas a la resolución de problemáticas y/o a
la potenciación de los procesos que generan valor dentro del sistema.
Las acciones de desarrollo de conocimiento deben ser puntuales,
dirigidas y claramente orientadas a explicar y validar el comportamiento
de fenómenos que de alguna forma afecten a la rentabilidad. Es claro
que el primer requisito es tener una clara referencia de por qué se
realiza o no la ganancia en un proceso económico específico.
II. Perfeccionamiento del modelo de gestión y organización del comité.
Estas acciones están dirigidas a dotar al comité, como órgano ejecutivo
de la estrategia de fortalecimiento del sistema producto, de las
habilidades, competencias y herramientas indispensables para poder
diseñar, implementar y evaluar acciones integradas, encaminadas a
garantizar la generación de excedentes por parte de todos y cada uno
de los eslabones que conforman el sistema. Este conjunto estratégico
asegura que el comité posee las características de representatividad,
resolución de controversias, convergencias de intereses que requiere
una entidad ejecutora; a través básicamente, del desarrollo de
cualidades de liderazgo, trabajo colaborativo y administración por
objetivos.
III. Desarrollo del esquema de evaluación y seguimiento. Cualquier acción
concreta planteada en una estrategia debe ser capaz de someterse a un
proceso de evaluación, el cual consiste básicamente en confrontar las
acciones con las metas para dar un criterio de eficiencia a las propias
acciones. En estricto sentido un proyecto plantea la consecución de
objetivos previamente determinados mediante el uso de recursos
específicos, los indicadores de evaluación y seguimiento dan muestra
sistemática de este hecho y permiten medir el grado de acercamiento
entre lo planeado y lo realizado. Es evidente que en la estrategia de
fortalecimiento del Sistema Producto el indicador relevante de última
instancia es el propio índice de rentabilidad, de tal manera que todas las
acciones en algún momento y de alguna forma deben ser capaces de
reflejar su intervención en el crecimiento de la propia variable de
ganancia en el sistema.
IV. Perfeccionamiento del proceso productivo en los eslabones del
Sistema Producto. Estas acciones se refieren al perfeccionamiento y
mejora de cualquier proceso de transformación al interior de los
diferentes eslabones del Sistema Producto. La ciencia, la tecnología, la
mejora en procesos administrativos, la innovación en logística, en
empaque y embalaje, en mecanismos de distribución, procesos físicos o
químicos y mejora genética, todos son ejemplos de desarrollo e
innovación tecnológica, la cual no solo debe generarse en los centros
especializados, sino debe ser capaz de ser transferida de forma
eficiente a los agentes económicos. Como una especificación, se
incluyen las estrategias de innovación tecnológica, los procesos de
mejora en sanidad e inocuidad diferentes a los normativos, es decir,
todas aquellas campañas y procesos de mejora en la producción
asociados al combate de plagas y otras afectaciones biológicas a los
cultivos.
V. Asignación eficiente de recursos auxiliares de no mercado. Uno de
los principios fundamentales de la intervención gubernamental en los
sectores productivos reza que dicha intervención debe ser puntual,
focalizada y temporal, siempre y cuando haya evidencia contundente
que el mercado no es capaz de resolver la problemática inherente que
pone en riesgo la existencia o el nivel de rentabilidad en particular. Bajo
ese esquema, los tomadores de decisiones tienen la capacidad de
definir cuáles son esos elementos, riesgos o problemáticas que ponen
en peligro la rentabilidad y que el mercado tajantemente nunca va a
resolver. La claridad en la evidencia de esta necesidad de intervención
de no mercado da a la argumentación del comité una solidez
incuestionable y en sí mismo una herramienta de argumentación a su
favor.
VI. Encadenamiento productivo. Estas acciones se refieren a proyectos
que tienen por objeto, el perfeccionar la forma en la que los diferentes
eslabones de un sistema se relacionan para llevar a cabo sus funciones
productivas. Conceptualmente, el eslabonamiento productivo se basa
en la idea de que la función de rentabilidad de cada eslabón, es decir, la
capacidad real de obtener ganancias, depende directamente del
comportamiento de las ganancias de los otros eslabones de la cadena.
Por esta razón adquiere importancia fundamental la definición, diseño y
seguimiento de un indicador de rentabilidad para cada uno de los
eslabones del Sistema Producto, así como las diferentes tipificaciones
al interior del mismo. En algunas ocasiones es necesario plantear
acciones que fortalezcan de manera explícita, la interacción entre los
mismos.
VII. Desarrollo de infraestructura básica. Toda actividad productiva
requiere elementos externos que garanticen la competitividad media de
su actividad económica. Comunicaciones, puertos, ferrocarriles, agua,
electricidad, son elementos que el conjunto económico debe poner a
disposición del agente en particular para que este lleve a cabo su
actividad productiva. Las condiciones medias de la infraestructura
determinan la denominada competitividad y productividad media del
entorno, las cuales son definitivas en términos de rentabilidad en
economías globalizadas.
VIII. Planeación de mercado. Toda acción que predetermine las
condiciones de la demanda, la oferta y el precio con el fin de favorecer
el aseguramiento de la rentabilidad media se denomina planeación de
mercado. Este proceso en algunos casos está disponible para el
tomador de decisiones en términos de asociación y las ventajas de las
negociaciones al interior del sistema: Control de la producción,
expansión de la demanda existente, apertura de mercados, son
actividades relacionadas con esta estrategia.
IX. Desarrollo y perfeccionamiento de los mecanismos de
financiamiento y cobertura de riesgo. Toda actividad productiva requiere
recursos para emprender, ampliar o redimensionar el proceso
productivo. La existencia de un mercado de fondos prestables,
desarrollado y competitivo es una condición de difícil obtención en el
sector primario, ya que la amplitud en el espectro de riesgo y las
complicaciones jurídicas para la enajenación de garantías provocan
imperfecciones crónicas en el mercado crediticio en el sector primario.
La evidencia internacional demuestra la sistemática intervención de
mecanismos de no mercado en el diseño e implementación de políticas
crediticias para el sector agropecuario. Por esta razón, es de obvia
necesidad el plantear estrategias que coadyuden al aseguramiento de
los fondos prestables para inversión de la actividad primaria. Sin lugar a
dudas el sector primario está caracterizado por la sistemática presencia
de un riesgo no acotado. Esto significa que la realización del valor
agregado, y por ende de la ganancia, está crónicamente atada a la
realización de riesgos no dimensionables. La recomendación
estratégica en la mayoría de las economías desarrolladas es la creación
de mecanismos de cobertura que de alguna manera prelimiten el
tamaño y el impacto de algún evento aleatorio desastroso para la
cadena en su conjunto o de uno de sus eslabones en particular. Es
verdad que en México existe poca experiencia de este tipo de
mecanismos que permitan delimitar el tamaño e impacto de un riesgo al
proceso de producción, sin embargo, es necesario adoptar acciones
concretas que al menos den al tomador de decisiones un marco
referencial para tomar decisiones bajo incertidumbre.
X. Marco legal y regulatorio. En algunos casos muy puntuales los
sistemas producto requieren de instrumentos normativos y legales que
faciliten la realización de su actividad productiva. En algunos casos
patentes, denominaciones de origen, normas de calidad y
reglamentaciones precisas sobre alguno de los procesos productivos,
son condiciones necesarias para garantizar el funcionamiento
homogéneo de un mercado en particular. De la misma manera, en un
mercado globalizado existen prácticas desleales de comercio que
generan información asimétrica en el mercado y en su caso pueden
poner en peligro la factibilidad competitiva del Sistema Producto en el
largo plazo. Ante cualquiera de estas circunstancias, es necesario tomar
acciones a través de la conceptualización, diseño y en su caso decreto
de alguna normatividad pertinente.
El sistema producto mango se ha planteado hasta ahora el siguiente
conjunto de acciones estratégicas enmarcadas en ocho de los diez esquemas
centrales, subdivididas en 23 líneas estratégicas.
I. FORTALECIMIENTO DE LA BASE DE CONOCIMIENTO PARA LA TOMA DE
DECISIONES
I.1. Análisis de la dinámica y sensibilidad del precio
I.2. Análisis de la demanda
I.3. Análisis de la producción
I.4. Crear certidumbre en la información compartida entre los miembros del
Sistema producto
I.5. Analizar casos de desabasto de otro sistema producto
II. PERFECCIONAMIENTO DEL MODELO DE GESTIÓN Y ORGANIZACIÓN
DEL COMITÉ
II.1 Fortalecimiento del proceso de representatividad.
II.2 Fortalecimiento de las habilidades gerenciales
II.3. Mecanismos de coordinación entre el nivel nacional y el estatal o
regional
II.4. Constitución de los Comités Estatales
III. DESARROLLO DEL ESQUEMA DE EVALUACIÓN Y SEGUIMIENTO
III.1. Esquema de generación e indicadores de desempeño
III.2. Generar un esquema de supervisión y evaluación.
IV. PERFECCIONAMIENTO DEL PROCESO PRODUCTIVO EN LOS
ESLABONES DEL SISTEMA PRODUCTO
IV.1 Investigación para mejorar el proceso productivo
IV.2. Aplicación tecnológica para incrementar la producción
IV.3. Desarrollo de nueva tecnología
IV.4. Fortalecimiento del control de sanidad vegetal
V. ASIGNACIÓN EFICIENTE DE RECURSOS AUXILIARES NO DE MERCADO
V.1 Identificación de la problemática del Sistema Producto Nacional que
requiere para su solución el uso de recursos externos a los actores
económicos del sistema
VI. ENCADENAMIENTO PRODUCTIVO
VI.1 Generar un convenio de colaboración con las agencias aduanales para
favorecer la correcta identificación de las distintas especies
VI.2. Impulsar negociaciones al interior del sistema producto para tomar
decisiones de comercialización acordes a la situación del mercado nación
IX. DESARROLLO Y PERFECCIONAMIENTO DE LOS MECANISMOS DE
FINANCIAMIENTO Y COBERTURA DE RIESGO
IX.1. Conseguir que el sistema producto facilite el acopio de recursos
creando un sistema de financiamiento propio, identificación de apoyos y
su aplicación a las actividades priorizadas por el comité del S-P.
IX.1 Diseño de un seguro para la producción y transporte del chile; pólizas
de cobertura, riesgo; sociedad mutualista que permita la cobertura de
riesgos en el trayecto, retrasos, accidentes, robos, etc.
X. MARCO LEGAL Y REGULACIÓN
X.1. Establecer los estándares de calidad de las distintas variedades
físicas o visuales y organolépticas
X.2. Creación de una marca colectiva que esté respaldada por cánones
de calidad
X.3. Promover una política arancelaria que favorezca la protección de la
producción de chile
El Mapeo plantea un conjunto de proyectos simplemente desarrollados de
forma enunciativa. Se recomienda a cada comité desarrollar un esquema de
prioridades que den un orden en el tiempo a los proyectos bajo un formato
sistemático de diseño, implementación y evaluación de proyectos ejecutivos. El
contenido formal mínimo que debe poseer un proyecto ejecutivo se puede
enunciar de la siguiente manera
A. Temporalidad: se refiere a la definición precisa del inicio y terminación
del proyecto
B. Exogeneidad: se refiere a la enumeración precisa de todos aquellos
elementos, procesos, circunstancias y otros referentes directamente
involucrados en el éxito o fracaso del proyecto que no están bajo el
control del realizador directo del mismo. La medición del grado de
exogeneidad es uno de los requisitos objetivos para medir la factibilidad
real del proyecto. Una medición equivocada del mismo puede desviar
todos los resultados proyectados en el tiempo y generar una visión
general de fracaso.
C. Plan de trabajo: un proyecto debe detallar con toda precisión los
requerimientos y acciones necesarios para su realización precisados
con toda exactitud en tiempo y características en un cronograma
midiendo sus grados de holgura, así como las rutas críticas del proyecto
en particular.
D. Recursos: en una economía de propiedad privada toda acción de
cambio y mejora requiere del uso de recursos económicos, por lo tanto
todo proyecto también debe conceptualizarse como una corrida
financiera en donde se especifique básicamente fuentes y destinos,
necesidades de disposición de efectivo y al menos algún indicador de
tasas implícitas de rendimiento y retorno comparativo. Como parte de un
proyecto susceptible de ser financiado por el sector público, la
identificación precisa del balance entre recursos públicos y privados en
cada proyecto se vuelve una decisión prioritaria sobre todo bajo las
premisas relacionadas con la focalización, restricción y eficiencia de los
recursos públicos, es decir, cada vez el sector gubernamental debe ser
más cuidadoso en asegurarse que los recursos empleados tengan el
mayor impacto dentro de la economía.
E. Responsable: El proyecto en su conjunto y cada una de las partes que
lo conforman debe tener especificado el nombre del responsable
específico de llevar a cabo las acciones determinadas por el proyecto.
Tiene graves complicaciones de efectividad el no precisar tiempos en
las facultades, los recursos y la responsabilidad de las acciones
específicas que conlleva un proyecto.
F. Indicadores de desempeño: cada proyecto debe diseñar indicadores
cuantitativos y/o cualitativos que muestren los avances del proyecto en
el tiempo de manera objetiva. Un indicador es una dimensión
consistente y cuantificable de un fenómeno en particular. Consistente
por que se mide siempre de la misma forma y cuantificable por que nos
da una dimensión comparable en el tiempo. Un indicador debe ser de
sencilla estimación y lectura. Cada proyecto posee un número particular
de indicadores dependiendo de la naturaleza y enfoque del mismo.
Algunos ejemplos pueden ser productividad, rentabilidad, retorno al
productor, participación en el mercado meta, competitividad en el precio,
participación en el mercado global, entre otros.
Del trabajo previo con el comité se enlista el enunciado de proyectos que
debe ser ordenado y sistematizado en un esquema ejecutivo. A continuación se
enlista la primera relación de proyectos, identificando previamente con número
romano, la pertenencia a una estrategia específica, y con número arábigo la
línea estratégica en particular. Antecedidos por una P cada proyecto enunciado
en espera de definir la matriz de seguimiento específico.
I.1. P: Análisis de la dinámica y sensibilidad del precio
I.2. P: Análisis de la demanda
I.3. P: Análisis de la producción
I.4. P: Crear certidumbre en la información compartida entre los miembros del
Sistema producto
I.5. P: Analizar casos de desabasto de otro sistema producto
II.1 P: Fortalecimiento del proceso de representatividad.
II.2 P: Fortalecimiento de las habilidades gerenciales
II.3. P: Mecanismos de coordinación entre el nivel nacional y el estatal o regional
II.4. P: Constitución de los Comités Estatales
III.1.P: Esquema de generación e indicadores de desempeño
III.1.P: Establecer las prioridades productivas del sistema producto y sus
respectivos indicadores de desempeño
III.2. P: Generar un esquema de supervisión y evaluación.
IV.1 P: Investigación para mejorar el proceso productivo
IV.2. P: Aplicación tecnológica para incrementar la producción
IV.3. P: Desarrollo de nueva tecnología
IV.4. P: Fortalecimiento del control de sanidad vegetal
V.1. P: Identificación de la problemática que implica intervención gubernamental
V.2.P: Identificación de la problemática que requeriría financiamiento de
organismos no gubernamentales
VI.1. P: Generar un convenio de colaboración con las agencias aduanales para
favorecer la correcta identificación de las distintas especies
VI.2.P: Impulsar negociaciones al interior del sistema producto para tomar
decisiones de comercialización acordes a la situación del mercado
nacional
VII.1.P: Identificación de necesidades de infraestructura y sus posibilidades de
generación.
VIII.1. P: Planeación y diseño de la oferta nacional
IX.1.P: Conseguir que el sistema producto facilite el acopio de recursos creando
un sistema de financiamiento propio, identificación de apoyos y su
aplicación a las actividades priorizadas por el comité del S-P.
X.1.P: Diseño de un seguro para la producción y transporte del chile; pólizas de
cobertura, riesgo; sociedad mutualista que permita la cobertura de riesgos
en el trayecto, retrasos, accidentes, robos, etc
X.2.P: Establecer los estándares de calidad de las distintas variedades físicas o
visuales y organolépticas
X.2.P: Creación de una marca colectiva que esté respaldada por cánones de
calidad
X.3.P: Promover una política arancelaria que favorezca la protección de la
producción de chile
9. Recomendaciones
Dados los objetivos establecidos para que el plan rector sirva al comité
nacional se sugieren las siguientes acciones para ser realizadas en el periodo
más breve que al sistema le sea posible.
I Mecanismos de coordinación entre el nivel nacional y estatal .
Definición del concepto de integración entre el nivel nacional y el estatal
Convocatoria e incorporación de los mecanismos de integración entre el
nivel nacional y el estatal.
II Fortalecimiento de las habilidades gerenciales
Taller para el desarrollo del trabajo colaborativo y el liderazgo.
Taller para el diseño y evaluación de proyectos para el fortalecimiento de
la competitividad
Taller para la toma de decisiones bajo incertidumbre
Taller para la formación y definición de una visión estratégica
III Sensibilización y formación de la cultura de evaluación
Taller para la definición de una estructura de evaluación y seguimiento
Validación del esquema de evaluación y seguimiento del comité nacional
sistema producto
Por lo que una vez validado el plan rector sería prioritario realizar una
calendarización de proyectos a realizar que contemplen los horizontes de corto,
mediano y largo plazo.
Es fundamental reconocer que el criterio guía de toda la estrategia es el
conocimiento a profundidad de los agentes, las características de rentabilidad y
funcionalidad de cada uno de los eslabones con el fin de focalizar las estrategias
y los proyectos a agentes objetivos determinados. Por tal motivo se requiere de
una mayor documentación de información sobre las principales variables,
principalmente precios y características de la demanda especificando los nichos
de cada producto y los perfiles de los distintos consumidores, que contribuyan a
elaborar un diagnóstico completo sobre la situación del sistema producto chiles
así como proyecciones confiables de corto plazo, en conjunto esta información
permitirá elaborar un plan de acción sólido. Más aún, se recomienda elaborar
indicadores de rentabilidad que permitan medir el logro de los objetivos. Los
proyectos requieren de un plan de acción así como de un indicador de monitoreo
del avance de los mismos. Sin embargo, el primer paso necesario en el comité
tiene que ver con el fortalecimiento de la organización, la sensibilización hacia el
resto de los actores, la inclusión de verdaderos representantes del conjunto
nacional y el convencimiento de que el fortalecimiento del sistema producto
implica beneficios para cada uno de los actores.
El Comité del Sistema Producto Chile presenta un grado de integración
nacional incompleto, al dejar de lado la representatividad cabal del sistema tanto
en el sentido geográfico como en lo referente a la participación de todos los
eslabones; por lo tanto, existe una urgente necesidad de convocatoria de un
abanico más amplio de los diferentes eslabones del sistema. Aunque existe
participación de algunos sectores industriales, es fundamental ubicar el sistema
como un complejo de mercado con las características propias en cada región
para hacer congruentes las estrategias y focalizarlas en términos de
necesidades específicas.
El comité no presenta un grado homogéneo de sensibilización con
respecto al objetivo fundamental de la estrategia, es decir, no visualizan un
fortalecimiento de la rentabilidad de cada uno de los eslabones en el largo plazo
como la meta final del esfuerzo del trabajo del conjunto. En estricto sentido el
comité no se vislumbra como la convergencia formal de los diferentes estratos
estatales lo que se refleja en que no hayan podido definir una línea de acción
nacional que colabore con las estrategias puntuales de cada uno de los estados.
El riesgo inherente consiste en que las acciones se descalifiquen con los
trabajos específicos de los comités estatales.
Existe evidencia de que los participantes del comité no perciben con
claridad el concepto de Sistema Producto y la forma en que la estrategia puede
beneficiarles en su desarrollo como empresarios; de tal forma que perciben
muchos esquemas sobre o subvaluados de lo que su trabajo dentro del comité
representa. El sesgo más peligroso radica en que encuentren todo este trabajo
como un mero requisito para allegarse de recursos públicos y no como el
mecanismo que les permita hacer factible su negocio en el largo plazo. No hay
evidencia de que los tomadores de decisiones al interior del comité ejerzan un
trabajo colaborativo y coordinado para obtener objetivos concretos, lo que
implica la posibilidad de que el comité como tal no pueda ejercer funciones
ejecutivas y o de seguimiento ante programas de trabajo concretos.
El comité no tiene un estudio de las condiciones generales del mercado,
que refleje las características de competitividad que la producción nacional tiene
en el entorno global, además hacen falta dos elementos fundamentales, uno de
actualización y otro de focalización. El primero, debe garantizar que el comité
está recibiendo información actual, básicamente de los elementos básicos de
mercado: demanda y precio. El segundo, pone relevancia en tipificar los
elementos fundamentales que se requieren para entender la dinámica del propio
mercado, lo que permite en un esquema de recursos escasos aprovecharlos de
forma eficiente. No existe evidencia de ningún tipo de mecanismo de evaluación
y seguimiento, mucho menos de información precisa sobre el comportamiento
de la rentabilidad media de cada eslabón, sus diferenciales entre regiones y los
diferentes grados de desarrollo tecnológico en la propia cadena, ni de
indicadores en esta línea que permitan tomar decisiones.