La magnetizació n de un material depende del campo magnético aplicado.
Sin embargo, a diferencia de los dieléctricos, que responden todos de la
misma forma (aunque en mayor o menor medida) a un campo eléctrico
externo, los materiales responden de diferente manera a los campos
magnéticos. Por ello, pueden clasificarse en distintos tipos: [ CITATION Dep19 \l
12298 ]
Diamagnéticos
Son materiales (Hg, Ag, Pb,…) en los que aparece una magnetizació n muy
débil que va en sentido opuesto al campo magnético aplicado. Esto provoca
que sean repelidos por los imanes (pero muy ligeramente)
Paramagnéticos
Son materiales (Al, Au, Mg,…) que cuando se les aplica un campo
magnético externo, aparece en ellos una magnetizació n muy débil en
el mismo sentido del campo aplicado.
Ferromagnéticos
Son materiales metá licos (Fe, Co, Ni,…) que pueden presentar una
magnetizació n en ausencia de campo externo (imanes) y que
responden a los campos externos con una elevada imanació n
adicional en el mismo sentido del campo aplicado.
Ferrimagnéticos o ferritas
Son ó xidos como la magnetita que presentan propiedades magnéticas
similares a los ferromagnéticos, aunque al tratarse de ó xidos
presentan una conductividad eléctrica mucho menor que los
ferromagnéticos, que son metales.
Materiales diamagnéticos
Los materiales denominados diamagnéticos se caracterizan por ser repelidos por los imanes (es lo
opuesto a los materiales ferromagnéticos, que son atraídos por los imanes). El fenómeno del
diamagnetismo fue descubierto en septiembre de 1845 por el físico y químico Michael Faraday cuando
observó que un trozo de bismuto era repelido por un imán, cualquiera que fuese el polo. Esa experiencia
indicaba que el campo externo generado por el imán inducía en el bismuto un dipolo magnético de
sentido opuesto.
Pero, ¿qué sucede en los materiales para que ocurra este fenómeno?
El diamagnetismo se puede explicar de forma sencilla si se considera una consecuencia de aplciar la Ley
de Lenz a nivel molecular. Según la teoría electromagnética, siempre que varía el flujo magnético se
genera una corriente inducida y, según esta Ley, "el sentido de las corrientes inducidas es tal que con
sus acciones electromagnéticas tienden a oponerse a la causa que las produce".
Todos los átomos contienen electrones que se mueven libremente y cuando se aplica un campo
magnético exterior se induce una corriente superpuesta cuyo efecto magnético es opuesto al campo
aplicado.
Otra forma de explicar el diamagnetismo es a partir de la configuración electrónica de los átomos o de los
sistemas moleculares. De esta forma, el comportamiento diamagnético lo presentan sistemas
moleculares que contengan todos sus electrones apareados y los sistemas atómicos o iónicos que
contengan orbitales completamente llenos. Es decir los espines de los electrones del último nivel se
encontrarán apareados (por tanto el momento magnético de los espines es prácticamente nulo).
Pero intentémoslo explicar de forma más intuitiva.
Supongamos una sustancia diamagnética formada por átomos, iones o moléculas cuyo momento
magnético total (suma de los momentos magnéticos asociados al movimiento de sus cargas y a sus
spines) es nulo (Figura 1)
Al aplicarle un campo magnético externo Bo, los momentos de las moléculas o átomos se orientan
originando un campo Bm que se opone a dicho campo externo ( Figura 2). Esta oposición de
campos hace que en el interior del material el campo resultante B sea un campo menor al campo
Bm que se origina en el interior del material por la orientación de los momentos de sus moléculas.
Al ser estos campos opuestos ambos se repelen, como se muestra en la siguiente [Link]
característica de estos materiales es que todos los polos magnéticos se repelen , dado que si
cambiamos la orientación del campo Bo de la Figura 2 el campo inducido en el material Bm también
cambiará a una nueva orientación de forma que se oponga al campo Bo.
Uno de los fenómenos más curiosos que presentan los materiales diamagnéticos es la levitación
diamagnética. Como se aprecia en la siguiente figura,un pedazo de grafito pirolítico, que tiene un
diamagnetismo especialmente alto, levita sobre un gran imán de neodimio permanente .
La susceptibilidad en estos materiales suele ser pequeña y negativa, exceptuando como se ha
mencionado los superconductores.
Existe un caso particular de diamagnético con una susceptibilidad magnética bastante grande en
módulo. Son los superconductores, a los que podemos considerar diamagnéticos perfectos. Estos
materiales expulsan las líneas del campo magnético y consiguen un campo nulo en su interior,
creando para ello corrientes superficiales que originan el campo que cancela el exterior. Como
consecuencia de estas corrientes aparecen fuerzas magnéticas que pueden conseguir la levitación
de un superconductor.
también se puede describir este material como uno en el cual el momento magnético permanente
m0 de cada átomo es cero. Tal material es llamado diamagnético. [ CITATION Vig11 \l 12298 ]
[ CITATION Hay06 \l 12298 ]
[ CITATION Pre06 \l 12298 ]
Materiales paramagnéticos
Los materiales paramagnéticos son aquellos cuya suma neta de los momentos magnéticos
permanentes de sus átomos o moléculas es nula (Figura 5). Estos materiales tienen un
comportamiento magnético muy débil.
Si se aplica un campo magnético exterior lo sificientemente elevado, los momentos magnéticos de
los materiales paramagnéticos se tienden a ordenar de forma paralela al mismo (Figura 6). Por
tano, los dipolos se orientan en la misma dirección y sentido que el campo aplicado, por lo que la
susceptibilidad magnética, aunque débil, es positiva, y la permeabilidad relativa es ligeramente
mayor que la unidad. Otra característica que los diferencia de los materiales ferromagnéticos es el
hecho de que cuando se elimina el campo externo aplicado el efecto del paramagnetismo
desaparece. La suma del campo externo y el campo originado por la orientación de los momentos
magnéticos de los átomos del material hace que en el interior de este el campo resultante sea B
(Figura 7).
Sin embargo, el efecto diamagnético sigue actuando sobre los electrones orbitantes y puede
contrarrestar el incremento antes dicho. Si el resultado neto es una disminución en B, el material
sigue llamándose diamagnético. Sin embargo, si hay un incremento en B, el material se
denomina paramagnético. Entre las sustancias paramagnéticas están las siguientes: potasio,
oxígeno, tungsteno, tierras raras y muchas de sus sales, como cloruro de erbio, óxido de
neodimio y óxido de itrio, uno de los materiales más usados en los máseres. Las cuatro clases
restantes de materiales, ferromagnéticos, antiferromagnéticos, ferrimagnéticos y
superparamagnéticos, tienen intensos momentos atómicos. Además, la interacción de átomos
adyacentes causa un alineamiento de los momentos magnéticos de los átomos, en ocasiones
sumándose y en otras restándose exactamente.
Materiales ferromagnéticos
Son materiales metá licos (Fe, Co, Ni,…) que pueden presentar una
magnetizació n en ausencia de campo externo (imanes) y que responden a
los campos externos con una elevada imanació n adicional en el mismo
sentido del campo aplicado.
con una configuración en sus átomos que favorece la interacción entre los dipolos magnéticos, los
cuales se alinean paralelamente dentro de zonas que se llaman dominios. Como estos dominios se
orientan aleatoriamente, no se genera imanación neta en el material
Al aplicar un campo magnético a un material ferromagnético desmagnetizado (Figura 10), dado que
su permeabilidad y la susceptibilidad magnética son superiores a uno, el campo en el interior del
material es mayor al campo magnético aplicado. Esto se debe a que los dominios del material se
orientan con el campo magnético exterior reforzándolo.
Los únicos elementos ferromagnéticos a la temperatura ambiente son hierro, níquel y cobalto, y
pierden todas sus características ferromagnéticas arriba de una temperatura llamada de Curie
Antiferromagnetico
Al igual que los materiales ferromagnéticos y ferrimagnéticos los antiferromagnéticos están divididos
en dominios magnéticos.
Los materiales antiferromagnéticos tienen un estado natural en el cual los momentos magnéticos de
átomos adyacentes son opuestos, de manera que el momento magnético neto es nulo ( Figura 14) .
Este estado natural hace difícil que el material se magnetice, aunque de todas formas adopta una
permeabilidad relativa ligeramente mayor que 1. Es decir, la interacción antiferromagnética hace
que los momentos magnéticos tiendan a disponerse en la misma dirección y en sentido inverso,
cancelándolos si tienen el mismo valor absoluto, o reduciéndolos si son distintos. Ha de extenderse
por todo un sólido para alcanzar el antiferromagnetismo ( Figura 15).
Si el campo magnético externo es muy intenso, algunos de los momentos magnéticos se alinean
paralelamente con él, aún a costa de alinearse también paralelo a sus vecinos (superando la
interacción antiferromagnética). Generalmente, se requiere un campo magnético muy intenso para
que esto suceda.
Como el ferromagnetismo, la interacción antiferromagnética se destruye a alta temperatura. La
temperatura por encima de la cual no se aprecia el antiferromagnetismo se llama temperatura de
Néel. Por encima de esta temperatura los compuestos son típicamente paramagnéticos ( Figura
16).
Los materiales antiferromagnéticos son conocidos por la humanidad desde hace centenares de
años y se usan en numerosas aplicaciones, desde en motores eléctricos hasta en el
almacenamiento de información en discos duros.
Ferrimagneticos o Ferritas
Las ferritas tienen una alta permeabilidad magnética, lo cual les permite almacenar campos
magnéticos con más fuerza que el hierro. Las ferritas se producen a menudo en forma de polvo, con
el cual se pueden producir piezas de gran resistencia y dureza, previamente moldeadas por presión
y luego calentadas, sin llegar a la temperatura de fusión, dentro de un proceso conocido como
sinterización. Mediante este procedimiento se fabrican núcleos para transformadores, bobinas y
otros elementos eléctricos o electrónicos.
El polvo de ferrita se usa también en la fabricación de cintas para grabación; en este caso, el
material es trióxido de hierro. También es utilizado como tóner magnético de impresoras láser,
pigmento de algunas clases de pintura, polvo de inspección magnético (usado en soldadura), tinta
magnética para imprimir cheques y códigos de barras y, a su vez, con dicho polvo y la adición de un
fluido portador y un surfactante o tensoactivo es posible fabricar ferrofluido casero. [ CITATION
Wik201 \l 12298 ]
Las sustancias ferrimagnéticas también muestran un alineamiento antiparalelo de momentos
atómicos adyacentes, pero los momentos no son iguales. Por lo tanto, se origina una respuesta
grande al campo magnético externo, aunque no tan grande como en materiales ferromagnéticos.
El grupo más importante de materiales ferrimagnéticos es el de las ferritas, en las cuales la
conductividad es baja, varios órdenes de magnitud menores que la de los semiconductores. El
hecho de que estas sustancias tengan una resistencia mayor que los materiales ferromagnéticos
genera corrientes inducidas mucho menores en el material cuando se aplican campos alternantes,
como en el caso de núcleos de transformadores que operan a altas frecuencias. Las corrientes
reducidas (corrientes de hedi) conducen a bajas pérdidas óhmicas en el núcleo del transformador.
La magnetita de óxido de fierro (Fe3O4), la ferrita de níquel-zinc (Ni1/2Zn1/2Fe2O4) y la ferrita
de níquel (NiFe2O4), son ejemplos de esta clase de materiales. El ferrimagnetismo también
desaparece a temperaturas mayores que la temperatura de Curie
Aplicaciones
Ferromagneticos
Los materiales ferromagnéticos blandos son muy utilizados en los núcleos de todas las
máquinas eléctricas (transformadores, motores, generadores, etc.). También se utilizan en
motores de imanes permanentes, donde canalizan el flujo magnético creado por los imanes
permanentes.
Los materiales ferromagnéticos blandos también se utilizan para las piezas ferromagnéticas de
los polos magnéticos, para canalizar y amplificar los campos producidos por el imán
permanente o el solenoide. Los interruptores electromagnéticos también utilizan dichos
materiales.
Antiferromagneticos
Una revisión realizada por investigadores de los institutos
de Física ASCR en la República Checa e ICN2 en España
describe los enfoques utilizados hasta ahora para leer y
almacenar datos en materiales antiferromagnéticos, una
alternativa a los ferromagnéticos donde se graban
habitualmente los bits de información. La ventaja de los
primeros es que son insensibles a los campos magnéticos
externos.
Superpara magnéticos.
Un tercer aspecto de la presente invención es el uso del material superparamagnético anterior en
adaplicaciones diversas tales como retención, adsorción, absorción, intercambiador iónico, catalizador,
soporte de catalizador, procesos de separación, procesos de concentración, separación cromatográfica,
liberación controlada y dirigida de fármacos, terapia de hípertermía, tratamiento de aguas,
descontaminación de suelos, adsorción de gases contaminantes, eliminación de substancias tóxicas y
radiactivas, así como cargas en polímeros para producir plásticos y cauchos magnéticos, paneles para
apantallamiento electromagnético, fase activa de sensores magnéticos, etc. [ CITATION Fer20 \l 12298 ]
Departamento de Fisica aplicada III. (25 de Marzo de 2019). Obtenido de
[Link]
Hayt, W. H. (2006). Teoría Electromagnética. México: McGraw Hill.
Herranz, F. (13 de Enero de 2020). Ciencia para llevar. Obtenido de [Link]
para-llevar-csic/tag/superparamagnetismo/
Pontevedra, V. (11 de Octubre de 2011). Universidad de Vigo. Obtenido de
[Link]
#ini
Prevención Intengral. (2006). Obtenido de [Link]
2006/seleccion-materiales-ferromagneticos-blandos-para-realizar-pantallas-del
Wikipedia. (14 de Noviembre de 2020). Obtenido de [Link]