CONTENIDOS EXTRACURRICULARES EN EDUCACIÓN FÍSICA Y SU
GENERACIÓN.
RICARDO IVÁN DE JESÚS PEREZ HERASME.
2015-3200848
CONTENIDOS EXTRACURRICULARES EN EDUCACIÓN FÍSICA.
La palabra extracurricular es un término que usamos extendidamente en el ámbito educativo para
dar cuenta de aquello que no forma parte o integra el currículo, es decir, éste no lo comprende.
Aquellas actividades o contenidos que no integran el currículo escolar pero que se desarrollan
normalmente en la escuela la práctica de algún deporte y el aprendizaje.
La existencia de un marco curricular, que da coherencia a todas las áreas, es uno de los elementos
que es preciso resaltar, ya que permite que los planteamientos de la Educación Física desde la
reforma respondan al mismo tratamiento que s el resto de las áreas curriculares. Profundizar en la
comprensión del marco curricular de la reforma implica analizar qué cuestiones abarca el currículo
en este contexto. Los denominados "elementos básicos. Objetivos, contenidos y criterios de
evaluación- tratan de dar explícita respuesta a diversos interrogantes: qué, cómo y cuándo
enseñar y qué, cómo y cuándo evaluar, y lo hacen.
Los contenidos del currículo de Educación Física para la Educación Primaria
se estructuran en torno a cinco grandes ejes:
I. El Cuerpo: Imagen y Percepción. A través de estos contenidos se busca el conocimiento
vivenciado, global y funcional que permite a los alumnos y alumnas hacerse una imagen de sí
mismos. La percepción del propio cuerpo y de su funcionamiento no pueden darse desligados de
su propia percepción del entorno en el que actúa. El niño percibe y, en función de ello, adapta el
movimiento, reestructura la conciencia de su propio cuerpo y de sus posibilidades, y construye las
nociones elementales de referencia espacial y temporal.
2. El Cuerpo: Habilidades y Destrezas. En esta etapa, el aprendizaje motor supone un salto
cualitativo en el desarrollo motor y tiene su base condicionante en los contenidos del apartado
anterior, en lo que se refiere a habilidades de coordinación y perceptivas que los alumnos y
alumnas han venido explorando con un movimiento natural, global y espontáneo. Ahora, las
habilidades y destrezas se refieren a movimientos más elaborados y organizados. Se trata de
desarrollar capacidades físicas y habilidades básicas que posteriormente se integrarán en futuras
prácticas de actividades físicas concretas (habilidades específicas).
3. El Cuerpo: Expresión y Comunicación. Estos contenidos se orientan a conseguir que el alumno y
la alumna mejoren y diversifiquen sus posibilidades expresivas. El gesto y el movimiento
adquieren, dentro de estos contenidos, un marcado acento expresivo y comunicativo. Los
contenidos de este apartado se encuentran en intima relación con los demás, fundamentalmente
con los de El cuerpo: imagen y percepción. La exploración del propio cuerpo, de sus posibilidades
motrices y el reconocimiento de la movilidad de los ejes y segmentos corporales, se aprovecha
para proponer la representación, imitación y creación libre de formas. El desarrollo de las
capacidades perceptivas, relacionadas con el espacio, permite dar entrada a actividades que,
además de trabajar la percepción del espacio, le dan un valor expresivo: trayectorias, ocupación
del espacio, simetrías, valor cultural .
4. Salud Corporal. Los contenidos de la Educación Física presentan características muy apropiadas
para la incidencia sobre la salud de los alumnos y alumnas. La concepción de salud de los
contenidos de este bloque aluden a la relación entre los hábitos de higiene, el cuidado del cuerpo
y las actividades físicas. El fomento de hábitos higiénicos y de salud, como son el cambio de ropa,
el aseo personal, los hábitos alimenticios, etc. relacionados con la actividad motriz, tienen su
extensión en otros que como los hábitos posturales, el calentamiento y la relajación son
específicos de la actividad física.
5. Los juegos. Los juegos constituyen una forma organizada de la actividad motriz, tanto reglada
como espontánea. Tienen una evolución en, a lo largo de esta etapa, que va desde las formas más
espontáneas, del primer ciclo, a formas más regladas y especializadas del último ciclo, donde el
deporte se presenta ya con un elevado peso.
Actividad:
Ajedrez:
Con el ajedrez, pretendemos fomentar la actividad cognitiva de nuestros alumnos. También
podrán construir su propio tablero y fichas para poder jugar en los días de lluvia. Las instrucciones
a seguir serán las siguientes:
1. Construye la base. Toma un cuadrado de madera delgada o de cartón resistente de unos
28 centímetros de lado. Para confeccionar las casillas necesitarás una hoja de papel de tamaño Dan
A4. Dibuja en la hoja un cuadrado de 28 centímetros de lado; divide cada lado en 8 partes iguales,
prolonga las líneas hasta llegar al otro lado del cuadrado. De esta manera construirás las casillas
del tablero de ajedrez.
2. Configura el tablero
Toma un rotulador negro y colorea los cuadrados alternativamente, recorta el cuadrado cuando
termines. Consigue un forro transparente para libros y corta un cuadrado que sea unos centímetros
más grande que el cuadrado del tablero. Despega el forro con cuidado y pégalo sobre la cara
delantera de la hoja con casillas, intenta evitar que se formen arrugas.
3. Forra
Toma de nuevo la base de cartón y aplica pegamento de barra en una de las caras, coloca el
tablero sobre el cartón con cuidado y asegúrate de que quede bien pegado. Haz algunos cortes en
las esquinas del forro trasparente, dale la vuelta al cartón y pega los sobrantes del forro por la
parte trasera.
4. Crea las figuras. Utiliza botones blancos y negros; serán necesario 16 botones de cada
color. Mide el radio de la parte interior de los botones, toma un compás y con esas medidas traza
16 círculos en una cartulina. En el interior de los círculos tendrás que dibujar o describir las
distintas figuras del ajedrez. Repite el proceso para tener las figuras de los dos colores. Recorta los
círculos y pégalos sobre los botones.
Quién soy
Todos los alumnos, sentados en círculo, con los ojos cerrados. Se le indica a un niño que
pregunte en voz alta "¿quién soy?" El resto, sin abrir los ojos, debe adivinar que niño ha hecho la
pregunta. Vale deformar la voz para despistar