ÁCIDO KOJICO
El ácido kojico proviene de hongos naturales de Japón (Aspergillus oryzae), que se
obtienen durante la fabricación de la salsa de soja y del saké. Es una sustancia blanquecina
formada por microscópicos cristales. Su uso se ha extendido al área estética, siendo
utilizado como ingrediente en muchos productos cosméticos. Este acido es producido por
especies de hongos, como la penicilina, el acetobacter y el aspergillus. Es utilizado en la
cosmética para aclarar la piel ante manchas producidas por la edad, alteraciones
hormonales o por exposición solar.
El ácido kójico tiene aplicación para el tratamiento de hiperpigmentaciones, en el que
actua inhibiendo la melanogénesis. Por una parte, inhibe una tirosinasa por quelación del
cobre que contiene, y por otra induce una reducción de la eumelanina en las células
hiperpigmentadas. Dentro de los alimentos que podemos encontrarlo están: el miso, la salsa
de soja y el motivo o sake (bebida alcohólica).
VENTAJAS
Propiedades despigmentantes: Una de las principales características del ácido kójico es que
funciona como un aclarador de la piel dando muy buenos resultados en los tratamientos de la
hiperpigmentación. Por ello tiene aplicación en cremas, lociones, y pomadas para los melasmas, la
lentiginosis, las manchas del embarazo, las manchas por uso de píldoras anticonceptivas, las
manchas de la vejez, para aclarar las pecas, etc. Es un agente blanqueador que puede formularse
junto con alfa-hidroxiácidos (salvo en pieles sensibles) para potenciar esta acción.
Propiedades antioxidantes: Sirve para frenar la acción de los radicales libres, tiene propiedades
antimicóticas y antibacterianas y también se están investigando sus potenciales propiedades
anticancerígenas.
Conservante natural: la industria alimenticia también aprovecha las propiedades del ácido kójico
utilizándolo como un conservante natural que previene el oscurecimiento de algunas frutas o evita
que algunos alimentos, como carne o mariscos, cambien de color.
DESVENTAJAS
Piel más vulnerable frente a rayos ultravioletas: Al disminuir la melanina y sus consecuencias en
la epidermis, el usuario puede verse más vulnerable ante las quemaduras solares. Hay que tener en
cuenta que la melanina trabaja para proteger la piel de los rayos UV, tan perjudiciales para el
organismo. Por eso, si se disminuye la producción de esta, posiblemente la epidermis sufrirá
quemaduras solares durante los periodos de calor.
Enrojecimiento y descamación: En personas alérgicas al ácido kójico cabe la posibilidad de
exteriorizarse una dermatitis. Sus efectos son el enrojecimiento de la zona aplicada y la
descamación. Ante la duda, es preferible adquirir productos cosméticos cuya base no sea este
componente, para asegurarse así una menor reacción de posibles síntomas adversos. Es siempre
recomendable controlar la aplicación de este ácido, usando dosis pequeñas.
Sequedad en la piel: La sequedad de la epidermis quizás sea el efecto menos importante, ya que se
puede solucionar mediante el uso de cremas hidratantes. A veces esta proviene de una leve
dermatitis, por lo que es imprescindible que el usuario determine la necesidad de seguir con este
tratamiento o suspenderlo. Siempre es aconsejable preguntarle a un especialista.
Ampollas y dolor: Estos son síntomas comunes a una dermatitis severa, propia de personas con una
piel extremadamente sensible. Ante reacciones de este tipo, lo recomendable es acudir a un médico
estético y pedir consejo. Para estos casos, hay tratamientos idóneos como el Biofacial 24 horas, que
actúa como regenerador cutáneo.