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Beneficios de los Mandalas en el Cerebro

Investigación sobre el efecto de los mándalas en el desarrollo cognitivo y espiritual del ser humano

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MANDALAS

¿Avala la ciencia los beneficios de los Mandalas?

El Mandala, vocablo sanscrito que significa “círculo sagrado”, ha sido usado desde hace
miles de años por diferentes culturas como un instrumento de sanación basándose
simplemente en sus experiencias y vivencias. Quien experimenta sus beneficios no
necesita datos estadísticos ni fórmula matemáticas para comprobarlo!

Pero si, existen investigaciones científicas que demuestran los beneficios para la salud
física y mental del trabajo con Mandalas.

Debemos el conocimiento y el uso de los Mandalas en occidente al visionario psicólogo


suizo Carl Jung, pionero en el empleo de los mandalas como instrumento terapéutico.
Comprobó la efectividad de la creación de mandalas no solo en sus pacientes, sino
también experimentándolo en primera persona. Concluyó que cuando se crea un
mandala este es la expresión visual de la psiquis en ese momento, y destacó que el acto
de dibujar un Mandala, además de sacar a la luz y mostrar el conflicto, también
proporciona un sentido de orden e integración al mismo. De ahí su efecto calmante y
sanador.

Por su parte, la arte-terapeuta Joan Kellogg integrando los descubrimientos y estudios de


Jung con su propia investigación y experiencia durante varias décadas, desarrolló un
sistema de evaluación para interpretar los mandalas que creamos según emergen en
ellos ciertos patrones, colores, formas y configuraciones.

Sin embargo, los postulados de Jung han sido frecuentemente criticados por algunos de
ser “demasiado místicos y poco científicos”. El primer intento por avalar científicamente la
teoría de Jung sobre los mandalas fueron realizados en 1987 por Slegelis, pudiéndose
demostrar con un grupo de estudiantes que dibujar dentro de un círculo les hacia
experimentar toda una serie de efectos positivos que no notaban aquellos que dibujaron
dentro de un cuadrado. Este fue el primer estudio en demostrar que efectivamente, la
elaboración de Mandalas genera un efecto calmante, relajante y sanador que induce una
sensación de bienestar general.

Otro hito importante fueron los trabajos de DeLue con niños de entre 5-10 años al
comprobar que después de cinco minutos de estar dibujando Mandalas se producía una
relajación fisiológica medible con diferencias estadísticamente significativas en la
actividad cardiaca y las variaciones de temperatura corporal de estos niños comparados
con el grupo control que no realizaba esta actividad.

A partir de este momento, han sido mucho los reportes científicos que demuestran los
efectos positivos del empleo de los mandalas, por ejemplo, para mejorar la atención en
personas con déficit de atención (Green y colb. 2013), ayudar a procesar conflictos
interpersonales en adultos con discapacidad mental (Schrade y colb., 2011); aliviar el
estrés y la ansiedad (Curry y Kasser, 2005; Walsh y colab., 2005; Sandmire y colab.,
2012), y reducir los efectos del estrés postraumático (Henderson y colab., 2007). Incluso,
se ha demostrado el efecto positivo que tiene el realizar alguna actividad artística
(incluyendo la creación de mandalas) en la disminución de la ansiedad en personas que
se encuentran al cuidado de familiares con cáncer (Walsh y Weiss, 2003; Walsh y colab.,
2007), e incluso en los mismos pacientes que pasan por el proceso de diagnostico y
tratamiento de cáncer. Por ello, algunas clínicas como Mayo Clinic emplean los mandalas
como herramientas para ayudarlos en este proceso.

Existen sin embargo, algunos otros reportes que han intentado corroborar el efecto
positivo de los Mandalas sin éxito aparente (Henderson 2012; Mann, 2013).
Desafortunadamente, a pesar de que muchos de los participantes dijeron sentirse
beneficiados en general cuando participaban en el proceso creativo, los resultados
estadísticos no avalaron las hipótesis.

Cuando se analiza la metodología empleada no extrañan los resultados. Primeramente,


se dan solamente 20 minutos para la creación o coloreado del mandala. Quizás este
tiempo sea adecuado para la técnica de colorear, pero es insuficiente para crear
mandalas, para lo cual se requiere de al menos una hora. Cuando entras en el proceso de
creación el tiempo pasa a un segundo plano y existe solamente la sensación de estar ahí!.
Esto genera una cierta frustación en los participantes que posiblemente se refleje en los
resultados del test de ansiedad. En segundo lugar, la actividad se realiza solo una vez y
se evalúa el efecto inmediatamente al concluir el dibujo. Aunque se pueden obtener
beneficios inmediatos como una mejoría en el bienestar general, el trabajo con los
mándalas no es como tomarse una aspirina para aliviar el dolor de cabeza (incluso en
estos casos, esperas al menos una media hora!). Y finalmente, hay que reconocer lo difícil
que resulta evaluar parámetros de satisfacción y bienestar de forma que se puedan
cuantificar.

Está muy claro que elaborar una metodología para este tipo de estudios puede resultar
complejo, sobre todo contar con un número adecuado de personas sanas interesadas en
colaborar y ofrecer su tiempo para ello. Sin embargo, considero que hay que seguir
realizando esfuerzos para evaluar cuantitativamente los efectos positivos y los beneficios
de la creación de mándalas para la salud y el estado de bienestar general. Esto
contribuirá a que estas herramientas puedan ser usadas y aplicadas en sectores médicos
para beneficio de todos.

LOS MANDALAS Y EL CEREBRO.

Posiblemente, muchos de los beneficios asociados al trabajo con los Mándalas se deban
a efectos sobre algunos mecanismos cerebrales. ¿Podría considerarse el proceso de
creación de Mándalas una herramienta para el equilibrio cerebral?
El cerebro es un órgano muy complejo, y como es fácil suponer, la interacción entre sus
diferentes partes y zonas es sumamente compleja. Por ello, para el tema que nos ocupa,
nos enfocaremos solamente en dos áreas: la corteza cerebral y el sistema límbico.

La corteza cerebral es la zona que rodea los hemisferios cerebrales. Evolutivamente, es


la parte más joven del cerebro y sus regiones tienen funciones muy específicas. Su capa
más externa se denomina neocortex y está involucrada en funciones superiores como el
control de los movimientos voluntarios, la valoración emocional, la experiencia afectiva, el
pensamiento consciente, el lenguaje, el juicio, la conducta, la memoria y la consciencia
del yo. Una de sus zonas: el lóbulo frontal, es especialmente importante en la formación
de la personalidad y la inteligencia.

Cuando recibe un estímulo, la corteza lo analiza, lo correlaciona con otras experiencias, lo


integra en el contexto y finalmente elige la respuesta adecuada. Para hacerlo, trabaja
coordinadamente con el sistema límbico, el sitio donde se archivan nuestras emociones y
recuerdos, y constituido por una serie de vías nerviosas que incorporan estructuras
localizadas en el interior de los lóbulos temporales. Uno de sus componentes: la
amígdala, se considera la base de la memoria afectiva y es la encargada de condicionar
los sistemas ejecutivos y de control emocional que localizados en el neocortex. Funciona
como un centro de control y protección que filtra y regula la información que se envía
hacia la corteza a partir de los recuerdos almacenados y clasificados.

Está reconocido que la creación de Mandalas propicia conectar con estados inspirados de
creatividad. ¿A qué se debe ello? Pues en primera instancia, a que ayuda a conectarnos
con el hemisferio izquierdo del cerebro: esa parte relacionada con lo intuitivo, las
sensaciones, lo sensual, el espíritu libre, la imaginación sin límites, el movimiento, los
colores, etc. Además, el calmar la mente permite que el hemisferio derecho también
pueda involucrase en el proceso creativo sin estar sobre-estimulado como es usual. Esto
es muy importante pues para ser realmente creativos se necesita también planificación y
ejecutar eso que hemos imaginado, sentido o vivido.

¿De qué forma la creación de Mandalas ayuda a calmar la mente y propicia la atención, la
paciencia y mejora el nivel de concentración en general? Se ha podido demostrar que en
situaciones de estrés y bajo ciertas condiciones emocionales, la amígdala se estimula
demasiado y no funciona con normalidad: no deja pasar todo el influjo nervioso y las
señales sensoriales que llegan, no las clasifica de forma adecuada, en fin, no se
gestiona bien la información recibida lo cual bloquea y afecta las funciones del neocortex,
que no cuenta con todos los detalles para tomar las decisiones acertadas.

Probablemente, el trabajo con los Mandalas ayude a relajar la amígdala, pues durante el
proceso de creación se despiertan nuestros sentidos, cambia nuestra percepción sobre
las cosas y las situaciones que nos rodean. Ello nos permite expresarnos e interactuar
mejor con el mundo exterior, pues si la amígdala se encuentra relajada puede filtrar
adecuadamente los estímulos hacia la corteza cerebral para que esta pueda hacer una
valoración adecuada y tomar las respuestas correctas y necesarias.
Y finalmente, hay que enfatizar que el proceso de creación de Mandalas está considerado
como un tipo de meditación activa debido a que permite una interiorización de la
consciencia, induce la quietud y silencia la consciencia mental ordinaria. Y está muy bien
demostrado el efecto de la meditación en la activación de ciertas zonas del cerebro .
 El círculo significa lejanía, extensión, pero también seguridad, lo absoluto, el
verdadero yo.
 El cuadrado representa la estabilidad y el equilibrio.
 El triángulo se relaciona con el agua, la vitalidad y la transformación.
 La cruz es símbolo de decisiones. Se puede identificar con los puntos
cardinales, pero también como las diferentes direcciones.
 La espiral significa vitalidad y se relaciona con las energías curativas.
 El corazón es la unión, el sol, el amor y la felicidad.
 La estrella simboliza la espiritualidad y la libertad.
 Con el laberinto se busca el centro de uno mismo.
 La mariposa, simboliza la auto renovación del alma. Transformación y muerte.
 El pentágono representa la silueta del cuerpo humano y los símbolos de la tierra,
el agua y el fuego.
 El hexágono, la unión de los contrarios.

EL SIGNIFICADO DE LOS COLORES DE LOS MÁNDALAS

Por supuesto, cada color tiene su propio significado en un mándala.

 Blanco: el color perfecto. Es iluminación, pureza, nada.


 Negro: se relaciona con la muerte, el misterio o la ignorancia.
 Gris: color de la neutralidad, la sabiduría y la renovación.
 Verde: significa naturaleza, crecimiento y esperanza.
 Azul: implica tranquilidad, alegría, satisfacción y paz.
 Rojo: amor, pasión y sensualidad.
 Amarillo: color del sol, de la luz y de la simpatía.
 Naranja: energía, dinamismo, ambición, ternura, valor.
 Rosa: aspectos femeninos e infantiles, dulzura, altruismo.
 Morado: amor al prójimo, idealismo y sabiduría.
 Verde: naturaleza, equilibrio, crecimiento, esperanza.
 Violeta: música, magia, espiritualidad, transformación, inspiración.
 Oro: sabiduría, claridad, lucidez, vitalidad.
 Plata: capacidades extrasensoriales, emociones fluctuantes, bienestar.

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