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Pérdidas de Potencia en Transformadores

El documento habla sobre los transformadores eléctricos, incluyendo sus componentes principales como el núcleo y los bobinados. También explica las diferentes fuentes de pérdidas de potencia que ocurren en un transformador, como las pérdidas en el hierro debido a histéresis y corrientes de Foucault, y las pérdidas en los bobinados debido a la resistencia del cobre. Además, describe métodos para medir y reducir estas pérdidas.
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Pérdidas de Potencia en Transformadores

El documento habla sobre los transformadores eléctricos, incluyendo sus componentes principales como el núcleo y los bobinados. También explica las diferentes fuentes de pérdidas de potencia que ocurren en un transformador, como las pérdidas en el hierro debido a histéresis y corrientes de Foucault, y las pérdidas en los bobinados debido a la resistencia del cobre. Además, describe métodos para medir y reducir estas pérdidas.
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 Introducción

El transformador es un dispositivo que convierte la energía eléctrica alterna de un cierto nivel


de tensión, en energía alterna de otro nivel de tensión, por medio de la acción de un campo
magnético.
Está constituido por dos o más bobinas de material conductor, aisladas entre sí eléctricamente
por lo general enrolladas alrededor de un mismo núcleo de material ferro magnético. La única
conexión entre las bobinas la constituye el flujo magnético común que se establece en el núcleo.

 Pérdidas de potencia
 En un transformador eléctrico, al igual que en todas las máquinas eléctricas, hay
pérdidasde potencia.
Por tratarse de una máquina estática, no existen pérdidas de potencia de origen mecánico en
un transformador y éstas se reducen a las del hierro del circuito magnético y las del cobre de los
bobinados. Ninguna máquina trabaja sin producir pérdidas de potencia, ya sea estática
o dinámica. En un transformador real tenemos perdidas, tanto en el circuito magnético, como
en el circuito eléctrico.
En el circuito magnético se producen las siguientes pérdidas:
Pérdidas por corrientes de Foucault Pérdidas por histéresis
Pérdidas por flujo de dispersión 
las pérdidas por corriente de foucault y por histéresis son las llamadas pérdidas en el hierro.
Estas perdidas también conocidas por corrientes parásitas se deben a que el flujo alterno,
además de inducir una F.E.M en los devanados del transformador, induce también en el núcleo
de acero una F.E.M, la que produce una circulación de pequeñas corrientes que actúan cobre
una superficie del núcleo y producen calentamiento del mismo. Si el núcleo fuese de acero
macizo, las corrientes de foucault producidas originarían perdidas intolerables.
Por este motivo. Los núcleos de los transformadores se construyen en láminas delgadas de
acero, al silicio que ofrece gran resistencia a las corrientes parásitas, inducidas en el núcleo. Las
laminaciones son destempladas en un horno eléctrico y son recubiertas por una delgada capa
de barniz que aumenta la resistencia a las corrientes parásitas. Las perdidas por histéresis son
producidas  debido a que el flujo magnético se invierte varias veces por segundo, según la
frecuencia produciendo así perdidas de potencia debido a la fricción de millones de moléculas
que cambian de orientación varias veces. Las perdidas en el cobre o en los bobinados del
transformador, se deben a la disipación de calor que se producen en los devanados. Estas
perdidas son proporcionales alas resistencias de cada bobinado, y a través de la corriente que
circula en ellos

 Pérdidas en el hierro (PH)


La potencia pérdida en el hierro del circuito magnético de un transformador puede ser medida
la prueba de vacío. Se alimenta el transformador al vacío, la potencia absorbida en ese
momento corresponde exactamente a las pérdidas en el hierro. En efecto por ser nula la
intensidad de corriente en el bobinado secundario no aparecen en las pérdidas de potencia.
 Por consiguiente se puede afirmar que el total de la potencia absorbida por un transformador
funcionando al vacío bajo a voltaje nominal, representa el valor de la potencia pérdida en el
hierro del circuito magnético. Dichas pérdidas son causadas por el fenómeno de histéresis y por
las corrientes de foucoult, las cuales dependen del voltaje dela red, de la frecuencia y de la
inductancia a que está sometido el circuito magnético.
La potencia pérdida en el núcleo permanece constante, ya sea en vacío o con carga.
depende del valor del flujo, sino también de los estados magnéticos anteriores. En el caso de los
transformadores, al someter el material magnético a un flujo variable se produce una
imantación que se mantiene al cesar el flujo variable, lo que provoca una pérdida de energía
que se justifica en forma de calor.  

Fig- 2 Ciclo de histéresis


La potencia perdida por histéresis depende esencialmente del tipo de material; también puede
depender de la frecuencia, pero como la frecuencia en una misma zona o país siempre es la
misma, la inducción magnética dependerá del tipo de chapa. A través de la fórmula de
Steinmetz (Fórmula 2.2) se determinarán las pérdidas por histéresis.
El coeficiente de chapa oscila entre 0,0015 y 0,003, aunque baja hasta 0,007 en hierro de muy
buena calidad.  Donde: 

Kh = coeficiente de cada material


F= frecuencia en Hz
Fmax = inducción máxima en Tesla
PH = pérdida por histéresis en W/kg 
n=1.6 para F< 1 Tesla (104 Gauss)
n = 2 para F > 1 Tesla (104 Gauss)
La variación del valor de la potencia pérdida en el cobre es proporcional al cuadrado de la
intensidad es de corriente de carga y a la resistencia de los bobinados.

De la fórmula anterior se deduce que el cambio de frecuencia de 50 a 60 Hz, por ejemplo, hace
que aumenten las pérdidas en el transformador.
La histéresis magnética es el fenómeno que se produce cuando la imantación de
los materiales ferromagnéticos no sólo
I2 = Intensidad en el bobinado secundario.
r1 = Resistencia del bobinado primario.
r2 = Resistencia del bobinado secundario.
Otra forma de determinar las pérdidas en los bobinados de un transformador es mediante la
prueba de cortocircuito.
Para lograr ésto se alimenta el bobinado primario bajo un voltaje de valor tal, que estando
cerrado en cortocircuito el bobinado secundario, sean recorridos ambos bobinados
por intensidades de corriente iguales a sus valores nominales respectivos.
La potencia absorbida por el transformador en estas condiciones corresponde exactamente alas
pérdidas totales en el cobre del conjunto de los dos bobinados.
En efecto las pérdidas de potencia totales es el resultado de la pérdidas en el núcleo (Ph) más
las pérdidas en el cobre de los bobinados (Pcu).

 Pérdidas en el cobre (PC)


Es la suma de las potencias pérdidas en los bobinados de un transformador, funcionando bajo
carga nominal. El valor de esta potencia depende de la intensidad de corriente tanto en el
bobinado primario como en el secundario, la cual varía mucho desde el funcionamiento en
vacío a plena carga.

 Solución a las corrientes parásitas


Las corrientes de Foucault crean pérdidas de energía a través del efecto Joule. Más
concretamente, dichas corrientes transforman formas útiles de energía en calor no deseado,
por lo que generalmente es un efecto inútil, cuando no perjudicial. A su vez disminuyen
la eficiencia de muchos dispositivos que usan campos magnéticos variables, como los
transformadores de núcleo de hierro. Estas pérdidas son minimizadas utilizando núcleos con
materiales magnéticos que tengan baja conductividad eléctrica (como por ejemplo ferrita) o
utilizando delgadas hojas de material magnético, conocidas como laminados.

FLUJOS DISPERSOS
Al tener un entrehierro en un circuito magnético, el flujo se desvía por las cercanías del
entrehierro como se muestra en la figura y la inducción magnética en el entrehierro se
distribuyen forma no uniforme, el flujo que termina cerca de los bordes del entrehierro recibe
el nombre de flujo disperso.

REDUCIR PÉRDIDAS POR HISTÉRESIS


El problema de la dispersión, se da ya que el flujo magnético debe tomar un camino, pero este a
su ves produce un contra flujo que hace que este se pierda, es por eso que para la reducción de
este problema debemos de mejorar el diseño, el mas común de todos los diseños, que por
experiencia a través de varios años se a mantenido es el de un transformador con núcleo
acorazado, siendo la parte del centro el doble de ancha que las partes de los extremos, de esta
manera podemos asegurar que el flujo se divida, pero a su ves cuando este llega hacia el centro
se una, y pueda circular fácilmente.

 Pérdidas en el circuito eléctrico


  Hasta ahora solo hemos mencionado, los problemas que presenta un transformador real en su
circuito magnético. Este en su circuito eléctrico solo presenta un tipo de problema, este
problema es la resistencia interna de la bobina, ya que por el efecto joule esto se nos convierte
en potencia perdida, la cual es una potencia que no nos genera ningún tipo de trabajo, y lo
único que hace es consumir recursos. La resistencia interna de la bobina se la pude calcular por
medio de la siguiente formula: 
  Es decir que la resistencia interna, va a depender de la densidad del material, de su longitud y
además del calibre del conductor. Para dar solución a este tipo de problema, la única manera es
de reducir la resistencia interna de la bobina, para lograr este objetivo se tiene varias
alternativas, como:
Utilizar el material de mejor densidad, ya que si la densidad es mejor vamos a
bajar significativamente la resistencia interna.
También podemos hacer la geometría mas conveniente, para que la longitud de la bobina sea la
menor posible. Por experiencia se sabe que un cuadrado siempre nos va a dar el menor
perímetro.
Otra alternativa es que la sección del conductor sea lo mas grueso posible, ya que como
podemos apreciar en la formula es inversamente proporcional. Con estas pequeñas pautas
podemos mejorar las perdidas ocasionadas en el circuito eléctrico de nuestro transformador.

 Métodos para observar las pérdidas


ENSAYO EN VACIO
El ensayo en vacio nos proporciona a través de la medida de la tensión, intensidad y potencia
en el bobinado primario, los valores directos de la potencia perdida en el hierro y deja abierto el
bobinado secundario por lo que este no será recorrido por ninguna corriente y no se tendrá en
cuenta los valores de las perdidas en el cobre.
Entre los datos más importantes a tomarse en vacio debemos tomar en cuenta:
•Perdidas en el Hierro: Esto observamos a través de la lectura del watímetro en el bobinado
primario.
•La intensidad al vacio que observamos a través del amperímetro.
•Relación de transformación
•Impedancia
•Potencia aparente
•El ángulo de desfase
Tenemos además que tomar en cuenta algunas consideraciones cuando se producen pérdidas,
estas pérdidas tienen bastante importancia cuando se produce su explotación, ya que por ella
mismo se produce un consumo de energía incluso cuando el transformador no tiene consumo.
También se ha comprobado que las que las pérdidas en el hierro son aproximadamente
proporcionales al cuadrado de la inducción, debido a esto a los usuarios nos interesarían
inducciones muy bajas para disminuir las pérdidas pero por curioso que parezca los fabricantes
de los transformadores intentan obtener el valor más elevado como puedan.
EFECTO JOULE
Se conoce como Efecto Joule al fenómeno por el cual si en un conductor circula corriente
eléctrica, parte de la energía cinética de los electrones se transforma en calor debido a los
choques que sufren con los átomos del material conductor por el que circulan, elevando
la temperatura del mismo.
En este efecto se basa el funcionamiento de diferentes electrodomésticos como los hornos, las
tostadoras y las calefacciones eléctricas, y algunos aparatos empleados industrialmente como
soldadoras, etc., en los que el efecto útil buscado es, precisamente, el calor que desprende el
conductor por el paso de la corriente.
Sin embargo, en la mayoría de las aplicaciones es un efecto indeseado y la razón por la que los
aparatos eléctricos y electrónicos necesitan un ventilador que disminuya el calor generado y
evite el calentamiento excesivo de los diferentes dispositivos como podían ser los circuitos
integrados. E inclusive las lámparas incandescentes que producen más energía calorífica que
lumínica.
CAUSAS DEL FENÓMENO
Los sólidos tienen generalmente una estructura cristalina, ocupando los átomos o moléculas los
vértices de las celdas unitarias, y a veces también el centro de la celda o de sus caras. Cuando el
cristal es sometido a una diferencia de potencial, los electrones son impulsados por el campo
eléctrico a través del sólido debiendo en su recorrido atravesar la intrincada red de átomos que
lo forma. En su camino, los electrones chocan con estos átomos perdiendo parte de su energía
cinética, que es cedida en forma de calor.
Este efecto fue definido de la siguiente manera: "La cantidad de energía calorífica producida
por una corriente eléctrica, depende directamente del cuadrado de la intensidad de la corriente,
del tiempo que ésta circula por el conductor y de la resistencia que opone el mismo al paso de la
corriente".
Mediante la ley de Joule podemos determinar la cantidad de calor que es capaz de entregar una
resistencia, esta cantidad de calor dependerá de la intensidad de corriente que por ella circule,
del valor de la resistencia eléctrica y de la cantidad de tiempo que esté conectada, luego
podemos enunciar la ley de Joule diciendo que la cantidad de calor desprendido por una
resistencia es directamente proporcional al cuadrado de la intensidad de corriente al valor la
resistencia y al tiempo.

 Conclusiones
Toda máquina eléctrica tiene pérdidas de potencia, ya sea estática o dinámica. A diferencia de
un transformador ideal, el transformador real tiene perdidas tanto en el circuito magnético
como en el circuito eléctrico.
 La corriente en vacío de un transformador con acero no es sinusoidal, esta curva de corriente
magnetizante puede ser descompuesta en una serie de armónicos, esta serie solo contiene
armónicos de orden impar, primero, tercero, quinto, etc. Para el diseño, es necesario tener en
cuenta varios parámetros, y necesidades en la cual vaya a ser aplicado el mismo. Se debe
trabajar con tablas para de esta manera saber los valores normalizados de los diferentes
componentes. 

 Bibliografía
[Link] capitulo/[Link] 
[Link]
[Link]
[Link] invest/ntgc/crealabcp/temas/[Link]
[Link]
 
Corriente de Foucault
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La corriente de Foucault (corriente parásita también conocida como "corrientes torbellino o


turbillonarias", o eddy current en inglés) es un fenómeno eléctrico descubierto por el físico
francés Léon Foucault en 1851. Se produce cuando un conductor atraviesa un campo
magnético variable, o viceversa. El movimiento relativo causa una circulación de electrones, o
corriente inducida dentro del conductor. Estas corrientes circulares de Foucault
crean electroimanes con campos magnéticos que se oponen al efecto del campo magnético
aplicado (ver Ley de Lenz). Cuanto más fuerte sea el campo magnético aplicado, o mayor
la conductividad del conductor, o mayor la velocidad relativa de movimiento, mayores serán
las corrientes de Foucault y los campos opositores generados.
En los núcleos de bobinas y transformadores se generan tensiones inducidas debido a las
variaciones de flujo magnético a que se someten aquellos núcleos. Estas tensiones inducidas
son causa de que se produzcan corrientes parásitas en el núcleo (llamadas corrientes de
Foucault), que no son óptimas para la buena eficiencia eléctrica de éste.
Las corrientes de Foucault crean pérdidas de energía a través del efecto Joule. Más
concretamente, dichas corrientes transforman formas útiles de energía, como la cinética, en
calor no deseado, por lo que generalmente es un efecto inútil, cuando no perjudicial. A su vez
disminuyen la eficiencia de muchos dispositivos que usan campos magnéticos variables, como
los transformadores de núcleo de hierro y los motores eléctricos. Estas pérdidas se pueden
minimizar considerablemente.
En alta frecuencia: utilizando núcleos con materiales magnéticos que tengan baja
conductividad eléctrica (como por ejemplo ferrita)
En baja frecuencia: utilizando delgadas hojas de acero eléctrico, apiladas pero separadas
entre sí mediante un barniz aislante u oxidadas tal que queden mutuamente aisladas
eléctricamente. Los electrones no pueden atravesar la capa aislante entre los laminados y, por
lo tanto, no pueden circular en arcos abiertos. Se acumulan cargas en los extremos del
laminado, en un proceso análogo al efecto Hall, produciendo campos eléctricos que se
oponen a una mayor acumulación de cargas y a su vez eliminando las corrientes de Foucault.
Cuanto más corta sea la distancia entre laminados adyacentes (por ejemplo, cuanto mayor
sea el número de laminados por unidad de área, perpendicular al campo aplicado), mayor
será la eliminación de las corrientes de Foucault y, por lo tanto, menor el calentamiento del
núcleo.

Orígenes de las corrientes de Foucault[editar]


Si se hace oscilar un péndulo constituido por una placa de cobre entre los polos de
un electroimán, se observará que se va frenando hasta pararse por completo, produciéndose
este efecto más rápidamente cuanto mayor sea la intensidad del campo. Al tratarse de una
placa de cobre, material no magnético, el frenado del péndulo no es debido a la atracción de
los polos del imán.
Lo que sucede es que en la placa, al cortar el flujo entre las piezas polares, se induce
una fuerza electromotriz, según predice la ley de Lenz. Como el cobre es un buen conductor y
la placa ofrece una gran sección al paso de la corriente, su resistencia óhmica es pequeña y
las corrientes inducidas intensas. Estas corrientes se oponen a la acción del origen que las
produce, esto es, la propia oscilación del péndulo, por tanto, actúan de freno.
La energía cinética del péndulo en movimiento, por el principio conservación, se transforma en
calor por el efecto Joule.
Otros ejemplos claros donde aparecen este tipo de corrientes inductoras lo podemos observar
en la mayoría de maquinaria eléctrica, dinamos, motores de corriente
continua, alternadores, transformadores y en cualquier máquina donde exista un flujo de
inducción.
En general, las corrientes de Foucault son indeseadas, ya que representan una inútil
disipación de energía en forma de calor.

Aplicaciones[editar]
Eléctricas[editar]

Contador por corriente de Foucault

Las corrientes de Foucault son usadas para aumentar el efecto en convertidores de


movimiento a electricidad como en los generadores eléctricos y los micrófonos dinámicos.
También pueden ser usados para inducir un campo magnético en latas de aluminio, lo que
permiten que éstas sean fácilmente separables de otros elementos reciclables.
Los superconductores permiten una conducción perfecta, sin pérdidas, que crean corrientes
de Foucault iguales y opuestas al campo magnético externo, permitiendo de esta manera
la levitación magnética. Por la misma razón, los campos magnéticos dentro de un medio
superconductor serán exactamente cero, independientemente del campo externo aplicado.
Una de las aplicaciones prácticas de las corrientes de Foucault es la utilizada en
los medidores de consumo eléctrico, donde el disco corta líneas de fuerza, al girar, accionado
por el campo de un imán. Las corrientes, que se producen en el disco, generan una fuerza
opuesta a la que acciona. Este frenado de corrientes de Foucault permite calibrar los
contadores, modificando la posición del imán. Este mismo dispositivo sirve para el ajuste de fin
de velocidad de los gira discos y el amortiguamiento de los instrumentos de medida.
Algunos tacómetros tienen un imán que gira a la velocidad que se trate de medir frente a un
disco metálico móvil. Las acciones electromagnéticas, debidas a las corrientes de Foucault, lo
accionan en sentido de rotación del imán. Gracias a un muelle de retorno, se consigue
inmovilizar el disco en una posición de equilibrio, que es función de la velocidad del imán.
Las corrientes de Foucault se emplean aún en ensayos no destructivos para detectar
discontinuidades superficiales y medir conductividad eléctrica en metales no magnéticos.

Mecánicas[editar]
Las corrientes de Foucault son usadas para frenar al final de algunas montañas rusas. Este
mecanismo no tiene ningún desgaste mecánico y produce una precisa fuerza de frenado.
Típicamente, pesadas placas de cobre extendiéndose desde el carro son movidas entre pares
de imanes permanentes muy potentes. La resistencia eléctrica entre las placas genera un
efecto de arrastre análogo a la fricción, que disipa la energía cinética del carro.
Efecto de frenado[editar]
Aunque la pérdida de energía útil resulta casi siempre indeseable, a veces tiene algunas
aplicaciones prácticas. Una de ellas es en algunos trenes y vehículos pesados, como
autocares y camiones, cuyos frenos se actúan a base de inducir corrientes de Foucault (eddy
current brake). Durante el frenado, las llantas de metal en las ruedas están expuestas al
campo magnético de un electroimán, que genera corrientes de Foucault en los núcleos y
llantas de las ruedas. Las corrientes de Foucault encuentran resistencia mientras circulan a
través del metal, y disipan energía en forma de calor, haciendo que las ruedas disminuyan su
velocidad. Cuanto más rápido giren las ruedas, más fuerte será el efecto, resultando que a
medida que el tren disminuye su velocidad, también lo hará la fuerza de frenado,
consiguiéndose un frenado suave proporcional a la velocidad de las ruedas.
Si se coloca un disco de aluminio, que gira de forma libre, frente a un imán, el campo
magnético producido por el imán reduce sensiblemente la velocidad de rotación del disco, es
decir, produce un par de frenado proporcional a la velocidad del disco. Este efecto de frenado
es también debido a las corrientes de Foucault, y se aplica en numerosos aparatos de medida,
como por ejemplo, en los vatihorímetros o contadores de energía eléctrica. Hay que
puntualizar que esta acción de frenado sólo se manifiesta en planos perpendiculares a las
líneas de inducción, ya que los circuitos abrazan la mayor parte del flujo, experimentando el
máximo efecto de las variaciones cuando está de forma perpendicular.

Efectos colaterales[editar]
Las corrientes de Foucault son la causa principal del efecto pelicular en conductores que
transportan corriente alterna.
Pérdidas de energía[editar]
Las corrientes de Foucault, como ya se ha comentado, tienen por efecto transformar parte de
la energía en calor. Dicho calor producido en la masa metálica sólo se utiliza en los hornos
eléctricos de alta frecuencia, por lo que, en general, supone una pérdida de energía. Para el
estudio de estas pérdidas, se considera a una chapa de longitud b, anchura x y grosor a,
sometida un campo variable de valor:

donde ω es la pulsación y Bm la inducción máxima.


En esta circunstancia el flujo a través de la superficie de dicha espira es:
Donde S es la superficie que atraviesa el flujo, cuyo valor es
Por lo tanto es posible escribir la ecuación anterior en la forma:
Por otra parte, se sabe que la fem inducida en la espira es:
Derivando se tiene:
Si se toma en la chapa una espira diferencial, su resistencia será
y despreciando 2x frente a 2b, escribiremos:
La potencia en la espira será,
siendo Eef la tensión eficaz, cuyo valor en función del máximo, Em, es
Por lo tanto la potencia perdida será:
Y la potencia total perdida a consecuencia de las corrientes de Foucault:
Si se reemplaza ahora ω por , se obtiene
o, lo que es lo mismo:
en donde , es el volumen de la carga.
De todo lo expuesto se deduce que las pérdidas en vatios por metro cúbico debidas a las
corrientes de Foucault serán:
Dado el carácter perjudicial de las corrientes de Foucault, por los motivos ya apuntados, es
necesario tomar las siguientes precauciones:

 todas las masas metálicas sometidas a variaciones de inducción deben ser laminadas
y colocadas en paquetes paralelos. De esta forma se evita el recorrido de las corrientes de
Foucault engendradas en planos perpendiculares a los flujos;

 los remaches y tornillos que unen las chapas no deben cerrar circuitos conductores
que abracen flujo variable;

 los soportes metálicos de las bobinas han de ser cortados por medio de una incisión
paralela a las líneas de inducción, o bien utilizar sustancias no conductoras.
Reducción de las corrientes[editar]
Si el ejemplo del péndulo lo repetimos, modificando la estructura de las placas de cobre, es
decir, se hiende la pieza de forma vertical con numerosos cortes, se podrá comprobar que el
frenado del péndulo ha disminuido significativamente. Esto no quiere decir que las corrientes
hayan desaparecido, sino que debido a la limitación de la banda donde actúa, limitado por los
cortes realizados, éstas se ven muy mermadas.
Para disminuir el desarrollo de las corrientes de Foucault se emplea el sistema de construir los
núcleos de hierro en lugar de macizos, mediante chapas o láminas superpuestas con un
espesor de 0.2 a 0.6 mm, aisladas unas de las otras con barniz o papel. Las chapas se hacen
con un acero al silicio de alta resistividad, de modo que la intensidad de la corriente inducida
disminuye y las pérdidas alcanzan así un valor admisible. Esta construcción no produce la
disminución del flujo magnético, pues se dispone siempre según el plano que recorren las
líneas de fuerza.
La calidad de estas láminas en cuanto a las pérdidas por histéresis y corrientes de Foucault se
caracteriza por la potencia en vatios (W), disipada por kilo de plancha sometido a una
inducción alternativa de una tesla, a razón de 50 ciclos de imantación por segundo.
La siguiente tabla da los valores de las pérdidas específicas en W/kg, para diversas calidades
de planchas magnéticas que existen en el mercado.

Espesor
Pérdida específica (W/kg) Pérdida específica (W/kg) Espesor (mm)
(mm)

3.0 0.5 1.3 0.35

2.6 0.5 1.1 0.35

2.3 0.5 1.0 0.35

2.0 0.5 0.9 0.35

1.7 0.5 0.5 0.35

1.5 0.5

En los núcleos de hierro utilizados en las bobinas de alta frecuencia, la disposición clásica
en láminas, que se ha visto antes, ya no es suficiente, por lo que, estos núcleos están
construidos con hierro especial, de polvo comprimido y aglomerado con barniz aislante, de
tal manera que cada grano de hierro se encuentra aislado de sus más próximos, siendo
ésta la única forma de reducir las pérdidas en el hierro, hasta conseguir un valor
aceptable.
 

¿Qué son las corrientes parásitas?

Las corrientes parásitas se producen cuando un conductor atraviesa un campo magnético variable,
o viceversa. El movimiento relativo causa una circulación de electrones, o corriente inducida dentro
del conductor. Estas corrientes circulares crean electroimanes con campos magnéticos que se
oponen al efecto del campo magnético aplicado. Cuanto más fuerte sea el campo magnético
aplicado, o mayor la conductividad del conductor, o mayor la velocidad relativa de movimiento,
mayores serán las corrientes parasitas y los campos opositores generados.

En los núcleos de bobinas y transformadores se generan tensiones inducidas debido a las


variaciones de flujo magnético a que se someten aquellos núcleos. Estas tensiones inducidas son
causa de que se produzcan corrientes parásitas en el núcleo (llamadas corrientes de Foucault),
que no son óptimas para la buena eficiencia eléctrica de éste.

Las corrientes parasitas crean pérdidas de energía a través del efecto Joule. Más concretamente,
dichas corrientes transforman formas útiles de energía, como la cinética, en calor no deseado, por
lo que generalmente es un efecto inútil, cuando no perjudicial. A su vez disminuyen la eficiencia de
muchos dispositivos que usan campos magnéticos variables, como los transformadores de núcleo
de hierro y los motores eléctricos.

Estas pérdidas son minimizadas utilizando núcleos con materiales magnéticos que tengan baja
conductividad eléctrica (como por ejemplo ferrita) o utilizando delgadas hojas de material
magnético, conocidas como  laminados. Los electrones no pueden atravesar la capa aisladora
entre los laminados y, por lo tanto, no pueden circular en arcos abiertos. Se acumulan cargas en
los extremos del laminado, en un proceso análogo al efecto Hall, produciendo campos eléctricos
que se oponen a una mayor acumulación de cargas y a su vez eliminando las corrientes parasitas.

 Mientras más corta sea la distancia entre laminados adyacentes (por ejemplo, mientras mayor sea
el número de laminados por unidad de área, perpendicular al campo aplicado), mayor será la
eliminación de las corrientes de Foucault y, por lo tanto, menor el calentamiento del núcleo.

Fuente:  [Link]

3.4.1. Pérdidas por corrientes parásitas o de Foucault El núcleo en los transformadores de


potencia, está formado por láminas de acero, el grosor de estas láminas varía en un rango de 0,23
– 0,46 mm y se apilan, hasta llegar a una anchura de aproximadamente un metro, en el taller de
laminación. El acero utilizado para este fin lleva un contenido de silicio en torno al 3% para
aumentar la resistividad, un mayor contenido en silicio aumentaría la fragilidad del acero lo que
sería perjudicial a la hora de manipularlo. Utilizando ciertas aleaciones especiales, procesos de
laminado y ciclos de templado adecuados, se consigue una mejor orientación de los granos que
conforman el acero, mejorando las propiedades magnéticas del material como conseguir una
mayor permeabilidad en la dirección de laminado. Por lo tanto es necesario tener en cuenta esta
orientación en relación con la dirección del flujo a la hora de diseñar el núcleo. Aunque la delgadez
de las láminas de acero y su alta resistividad son características deseadas para reducir las pérdidas
por corrientes de Foucault, el alto grado de orientación de los granos del material, superior al 95%,
provoca la formación de dominios magnéticos paralelos a la dirección de laminación como se
observa en la figura 3.7

Figura 3.7 Esquema de los dominios magnéticos en un acero fuertemente orientado


eléctricamente. Las flechas hacia arriba y hacia abajo muestran la dirección de magnetización,
mientras que las flechas en dirección horizontal muestran la dirección en que se mueven las
paredes del dominio como consecuencia del incremento de la magnetización, siendo “v” su
velocidad. Las líneas verticales, llamadas paredes del dominio, son estrechas zonas de transición
entre dos regiones donde el vector rota 180º. Durante medio ciclo de corriente alterna los
dominios orientados hacia arriba aumentan de tamaño a expensas de los orientados hacia abajo,
alternándose después. Por esto es necesario que las paredes se muevan en la dirección indicada
en la figura al aumentar la magnetización. El movimiento de las paredes genera pérdidas por
corrientes de Foucault. Se ha comprobado cómo estas pérdidas son mucho más significativas que
las calculadas de manera clásica suponiendo una mezcla homogénea de los dominios ascendentes
y descendentes. Estas pérdidas provocadas por el movimiento de las paredes dependen del
tamaño de los dominios cuando el núcleo aun no ha sido magnetizado, donde tanto los dominios
ascendentes como los descendentes tienen el mismo tamaño. Esto es debido a que el movimiento
de las paredes es nulo ya que la velocidad de movimiento depende de la magnetización, que en
ese momento es cero. Cuanto mayor sea el tamaño y cuanto mayor sea la velocidad de
movimiento de las paredes del dominio, más aumentaran las pérdidas por corrientes de Foucault
provocadas por este efecto. Para disminuir estas pérdidas es necesario reducir el tamaño de los
dominios. En la práctica se consigue con láser o con un lápiz mecánico, pasándolo por los dominios
cada cierto espacio, perpendicularmente a la dirección de magnetización. De esta manera se
introducen tensiones localizadas en la superficie sin necesidad de que las hendiduras hechas con el
láser o el lápiz mecánico tengan que ser profundas. El tamaño del dominio dependerá de la
distribución de estas tensiones en la superficie. Es importante tener en cuenta que el rayado de la
superficie debe hacerse después del recocido del acero, porque si se hiciera antes, al recocer las
láminas se suavizarían las tensiones conseguidas mediante el rayado. La Figura 3.8 muestra un
ejemplo de estos dominios orientados en el acero, antes y después de ser rayados con el láser.
Figura 3.8 Efecto del rayado mediante láser en las paredes de los dominios de una porción de
acero eléctricamente orientado. A la izquierda antes del rayado. A la derecha después del rayado.
Mediante técnicas ópticas especializadas, como la utilizada para obtener la figura anterior, se
pueden observar los dominios en el acero. Cómo se puede apreciar en la figura, el tamaño de los
dominios se ha reducido gracias al rayado con el láser y en este ejemplo las pérdidas por
corrientes de Foucault se han reducido en torno a un 12%.

Pérdidas por histéresis y por


corrientes parásitas
29 JUEVESOCT 2015

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La histéresis es la tendencia de un material a conservar una de sus propiedades, en
ausencia del estímulo que la ha generado. Podemos encontrar diferentes
manifestaciones de este fenómeno. Por extensión se aplica a fenómenos que no
dependen sólo de las circunstancias actuales, sino también de cómo se ha llegado a
esas circunstancias

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