Clasificación de Costos en Contabilidad
Clasificación de Costos en Contabilidad
Clasificar los costos consiste en agruparlos sistemáticamente por tipos, de manera de reunir en
grupos a los que poseen ciertas características comunes que los diferencian de los agrupados en
las otras categorías.
En tal orden de ideas procederemos a agruparlos sobre la base de distintos criterios que, a nuestro
entender, contemplan mejor el fin que se persigue. Con ello se propende a hacer posible
entender, prima facie, cada concepto representativo, su ubicación como elemento integrante de
las distintas configuraciones que pueden asumir los costos y, fundamentalmente, introducirnos en
la terminología que resulta tan importante manejar con exactitud en esta materia.
En la contabilidad financiera se consideran los costos – gastos en la acepción corriente – en su
aspecto objetivo o funcional, exponiéndolos de manera tal que permitan formular la información
que, según los criterios generalmente aceptados, ella es capaz de suministrar. La contabilidad de
costos, que es analítica por naturaleza, recolecta, agrupa y analiza los datos relativos al costo,
interpretándolos y proyectándolos posteriormente de acuerdo con los requerimientos de la
información que se desea obtener, como única manera de poder conocer en detalle y en conjunto
todo cuanto ocurre en el interior de la explotación. Hace análisis y síntesis a la vez, y su función
consiste en proporcionar información para costear productos, para el planeamiento y el control, y
para tomar decisiones.
Se considera oportuno, antes de continuar, hacer una distinción semántica que permitirá clarificar
conceptos de uso específico y unificar criterios en materia de terminología, a veces empleada con
poca rigurosidad. Es corriente, al hablar de clasificación de costos, referirse a clasificación de los
desembolsos, como si los términos costos y desembolsos fueran expresión de la misma idea.
Por desembolso se entiende a toda salida de dinero por cualquier concepto. Generalmente se lo
toma como sinónimo de “gasto”, pero conceptualmente y desde el punto de vista financiero es el
medio por el cual se atiende a estos, y sea mediante una salida de efectivo o la creación de un
pasivo. Deriva de desembolsar, extraer de la bolsa.
Gasto es el hecho económico que ocasiona los desembolsos. Su realización es necesaria para
atender la adquisición de bienes o servicios como, por ejemplo, la compra de materias primas, la
compra del edificio de la planta industrial, la atención de la nómina del personal y de los seguros
contratados, etc. Todos estos son gastos y, de acuerdo con la acepción de desembolso, pueden ser
sufragados en efectivo o constituyendo una deuda.
Según el criterio expuesto y siguiendo a Lang, puede afirmarse que desde el punto de vista
contable los desembolsos se dividen en dos categorías: para atender gastos de capital y para
atender gastos correspondientes a ingresos. Los primeros consisten en la salida de dinero o la
deuda contraída para atender gastos, con el fin de dotar a la empresa de inversiones en planta y
equipos necesarios para que se halle en condiciones de producir. Son gastos en capital fijo que
beneficiarán a varios ejercicios futuros. Por ejemplo, la adquisición de una máquina, que
representó un gasto atendido por un desembolso efectuado en el pasado, se transforma en costo
a través del cargo por amortización que se va efectuando periódicamente a medida que se va
utilizando en los ejercicios posteriores. Los desembolsos para atender gastos correspondientes a
ingresos son aquellos en que se incurre para obtener los ingresos corrientes que hacen al objetivo
de la organización, y que recién al ser consumidos por el proceso, e insumidos en el producto, se
convertirán en costo aplicable a ingresos, como por ejemplo los gastos efectuados en la compra de
materias primas, en sueldos y jornales, en comunicaciones y demás gastos destinados a la
producción.
El costo por su parte, es el consumo de bienes económicos, factores de la producción ya
adquiridos –gastos-, que se opera en el proceso productivo o distributivo. Cuando se adquieren
bienes de uso, materias primas, cuando se contratan seguros, se incurre en gastos de
organización, se pagan gastos por adelantado, etc.; todos ellos no son en sí mismo costos, sino que
constituyen gastos activables que se convertirán en costos con posterioridad, gradualmente, al
utilizarse o consumirse las materias primas en el proceso productivo, al depreciar las maquinarias
y cargar la cuota parte correspondiente a la producción, cuando se amortizan los cargos diferidos
o cuando se aplican los gastos anticipados al proceso.
Pero cabe señalar que se considerará costo de producción inventariable cuando el consumo de un
gasto de capital o de un gasto correlativo a ingresos sea insumido por el producto, ya que, caso
contrario, se estará en presencia de un consumo del período cancelable por ganancias y pérdidas.
Por su lado la pérdida es el decremento en el valor de un activo a través de una disminución en su
precio. Disminución de una parte de los bienes de la empresa (activos). También el término
pérdida se aplica a resultados negativos globales. Ej.: pérdida por deterioro en el valor de las
mercaderías, perdida por accidentes no cubiertos por seguros, etc.
Finalmente entendemos por Inversión al acto mediante el cual se cambia una satisfacción
inmediata y cierta, por una esperanza, que se adquirirá a cambio una adecuada compensación y
de la que soporte el bien en que se invierte. La inversión se hace con la esperanza de una
recompensa en el futuro. La inversión se refiere al empleo de un capital en algún tipo de actividad
o negocio con el objetivo de incrementarlo. Dicho de otra manera, consiste en posponer al futuro
un posible consumo en el presente.
De acuerdo a este criterio, los costos se agrupan según el período de contabilidad a que se
refieren o consumen.
El costo de producción se verifica por el consumo, en el proceso productivo, de bienes y servicios
ya adquiridos que se insumen en el producto elaborado. Ello supone que los desembolsos
representativos de los gastos pueden tener o no coincidencia con el consumo propiamente dicho.
Algunos bienes o servicios se consumirán en el mismo período de contabilidad en que fueron
adquiridos, mientras que otros lo serán en períodos anteriores o posteriores.
La práctica corriente de dividir la vida de las empresas en periodos contables o ejercicios, y
obtener estados financieros y de resultados, impone diferenciar los gastos que se deben cargar
como costos del período corriente de los que han de ser diferidos para períodos futuros. No debe
olvidarse que la contabilidad, y especialmente la de costos, se rige por el principio de
apareamiento de costos, a ingresos, lo que supone inevitablemente imputar a los ingresos de cada
período los costos correspondientes.
En tal orden de ideas los costos, en relación con los desembolsos, o más precisamente, en relación
con el período en el que se produce el consumo, se clasifican en:
Costos cuyo desembolso correspondiente se efectúa en el período, costos cuyo desembolso fue
realizado en períodos anteriores y costos cuyo desembolso tendrá lugar en períodos futuros.
Los primeros constituyen costos del mismo período en el cual el desembolso tuvo lugar. Es decir
que el gasto, que ha ocasionado el pertinente desembolso, se consume en el mismo ejercicio de
cómputo, como, por ejemplo, la energía comprada a terceros.
Los segundos, o costos cuyo desembolso se realizó en períodos anteriores, son aquellos cuyo
consumo se verifica en período posterior al de adquisición y que, por tal motivo, se procede a la
activación del gasto en ocasión del desembolso en espera de ser asignados al costo de producción,
circunstancia que ocurrirá al pasar a fábrica y ser consumidos en el proceso. Estas partidas, que
constituyen rubros del activo, se difieren hasta el ejercicio en que su uso o consumo tenga lugar,
como por ejemplo, las existencias de materias primas, las maquinarias, las instalaciones y demás
bienes de uso, los gastos de puesta en marcha, los gastos anticipados, etc.
Finalmente por costos cuyo desembolso tendrá lugar en periodos futuros se entiende a las sumas
devengadas en el período de cómputo de costos pero cuyo resultado habrá de realizarse en fecha
inmediata posterior. Tal es el caso de los salarios del personal de fábrica (el consumo o el costo se
produce a medida que van devengándose los jornales que se aplican a la producción en proceso,
en tanto que el desembolso se realizara en fecha posterior).
Según esta clasificación, los costos se agrupan de acuerdo con su naturaleza o condición en varios
conceptos que pueden ordenarse de la siguiente manera:
- En cuanto a la función a que se destinan
- En cuanto a la condición objetiva de los bienes o servicios adquiridos
- En cuanto a la forma en que se cargan al producto o departamento
- En cuanto a su grado de variabilidad
Los costos agrupados por función constituyen uno de los procedimientos más eficaces para
controlarlos y reducirlos. Los integran una serie de partidas agrupadas por funciones, cuya misión
es la de posibilitar el análisis de la manera en que cada una de ellas se comporta, pero, a la vez, sin
perder de vista el agrupamiento objetivo o la naturaleza de los costos.
En cuanto a su función, los costos se dividen en costos de producción, de distribución, de
financiación y de administración general.
Los costos de función productiva comprenden todas las fases que se hallan vinculadas con el
proceso de elaboración, desde el momento en que se adquieren los materiales hasta que los
productos terminados salen de fábrica. Generalmente, y según el tipo de organización, abarcan
planeamiento y control de producción, compras, almacenamiento de materias primas, producción
y servicios de fábrica. Cada una de estas funciones puede, a su vez, dividirse en otras sub-
funciones frente a las que se hallan otros tantos responsables.
Los costos de distribución incluyen todas las operaciones que se realizan desde el momento en
que el producto es puesto en el depósito de artículos terminados, en condiciones de ser vendido,
hasta el momento de su entrega a las compradores. Comprende los costos para efectuar las
ventas y entregarlas a los clientes, abarcan de la promoción y el mantenimiento de mercados.
En el campo de los costos de distribución no existe, como en el área de la producción, una unidad
en torno de la cual se proceda a acumular contablemente los costos; por el contrario, la técnica
consiste en recopilarlos y analizarlos por cada función, en vez de efectuar la contabilización y
apropiación sistemática y rutinaria que se efectúa en aquella.
Los costos de distribución más comunes son:
- De realización de ventas
- De propaganda y promoción
- De deposito
- De transporte
- De crédito y cobranza
Los costos de financiación comprenden las actividades destinadas a proveer el capital necesario
para el mejor desarrollo de todas las operaciones de la firma. La gestión financiera interviene no
sólo en la obtención de créditos, sino que se encarga de la administración de los recursos
financieros, cuidando que la estructura del capital operativo sea la adecuada para la maximización
de beneficios y que las inversiones se realicen dentro del marco del menor costo. Son rubros
contables de esta función los intereses a acreedores comunes, intereses por operaciones con
garantía real, intereses por pago de impuestos, costos de crédito y cobranza, cuando la política de
créditos no depende del departamento comercial, la política de descuento, los incobrables, etc.
Los costos de administración comprenden las funciones de dirección, planeamiento y gestión de la
empresa.
En cuanto al producto, son costos directos aquellos que se pueden identificar como realizados a
cuenta o en beneficio de una orden de producción en particular, en tanto que los indirectos son
los que provienen de la operatoria general de la empresa beneficiando a todos los productos o
procesos y sin constituir, por definición, cargo directo a ningún trabajo específico; se aplican al
producto mediante procedimientos de prorrateo.
Pero es importante señalar que la vinculación del costo con el producto no constituye en todos los
casos la razón determinante del carácter directo o indirecto de aquél. En una empresa dividida en
departamentos también se distinguen estos dos costos, los que constituyen una carga directa de
los departamentos o centros de costos y los costos de asignación directa. Algunos de los costos
indirectos de fabricación, que son indirectos por naturaleza con respecto al producto, pueden ser
directos de algunos departamentos individualmente considerados, y, por lo tanto, cargarse a ellos
sin necesidad de prorrateo previo. De tal manera, estos costos –unidos al resto de las partidas
indirectas que conforman el costo total de operación del departamento-, que se van imputando al
producto a medida que pasan por el departamento, son directos para éste e indirectos para el
producto.
La mano de obra especializada, por ejemplo, que es un elemento directo del costo de una orden
específica que cubre la fabricación de cierto producto, puede convertirse también en costo
indirecto para éste en el caso de una fábrica departamentalizada. En efecto, los sueldos del
personal especializado que atiende las máquinas de la sección bruñido de cilindros, en un
establecimiento de rectificación de motores, constituyen cargos directos de este departamento y
se van aplicando a las distintas órdenes, con los otros costos de operación, a medida que se
procesan en dicha sección.
La razón principal de esta distinción radica en la circunstancia de que cuanto mayor sea la
posibilidad de cargar más costos de manera directa a las órdenes de producción y a los
departamentos o centros, mayor será la exactitud de los costos finales. Como el cargo por los
costos indirectos se hace mediante la aplicación de procedimientos más o menos arbitrarios,
menor será la exactitud del costo total y del unitario cuanto mayor sea el número de partidas que
se traten como indirectas.
Los elementos del costo, según el criterio de directos o indirectos, se agrupan en el siguiente
cuadro:
Costos Constituyen una masa de costos formada por una serie de partidas
Indirectos de de naturaleza diversa que se incurren en beneficio de todo el
Fabricación proceso de producción en general y de ninguna orden de
Indirecta fabricación, departamento o proceso en particular. Se aplican a los
productos o se asignan a los departamentos, mediante el empleo de
bases o índices de distribución que reflejen la manera en qeu cada
uno de ellos usa o se beneficia con estos costos.
El procedimiento de acumulación del costo histórico, resultante o efectivo, es aquel que registra,
clasifica y resume las partidas de los costos en el momento en que se van produciendo y que, a su
vez, permite la obtención de los costos totales y unitarios una vez que se han realizado todas las
operaciones relacionadas con la producción.
Los costos predeterminados son estimaciones de costos realizadas antes de la iniciación de los
procesos o tareas de fabricación, tomando como base para ello condiciones específicas de
funcionamiento de la planta.
Las cifras de costos que así se logran no poseen la exactitud de los costos históricos, pero, en
cambio, tienen a su favor la economía en la rutina administrativa, la posibilidad de conocerlos con
anticipación y, fundamentalmente, en los casos de los estándar, su utilización como instrumento
para controlar la eficiencia de operación.
Los costos predeterminados se clasifican en presupuestos o estimados y en estándar o normales.
El costo presupuesto o estimado consiste en el cálculo de los materiales, mano de obra y costos
indirectos de fabricación antes de la iniciación de las tareas de producción, con el objeto de
pronosticar el verdadero costo. Una vez realizado el trabajo y contabilizados los costos efectivos o
históricos y los presupuestos o estimados, se procede a compararlos a fin de corregir las
diferencias que se produzcan entre las estimaciones y los costos resultantes.
Los costos estándar constituyen un método para determinar los verdaderos costos, sin influir en
su cómputo los costos efectivos. Fundamentalmente, consiste en realizar estimaciones
suponiendo condiciones reales y normales de funcionamiento de la fábrica en todos sus aspectos.
Con este propósito se realizan estudios de las cantidades y los precios de las materias primas que
demandarán los productos a fabricar; se analiza racionalmente la mano de obra para determinar,
sobre la base del grado de eficiencia previsto, el tiempo que insumirán los trabajos, así como los
costos indirectos de fabricación en que se incurrirá suponiendo condiciones normales de
operatividad de cada una de las secciones en que se divide la planta.
El costo estándar representa un costo tipo que se considera el verdadero costo del producto,
porque para calcularlo se suponen ciertas condiciones de eficiencia que son perfectamente
alcanzables.
Este aspecto de los costos se halla vinculado con los centros de responsabilidad; su objeto es
considerar la acción del encargado en cuanto al tipo de costos sobre el que puede ejercer
influencia.
De esta manera, en cuanto a la incumbencia de cada encargado, los costos se pueden dividir en
controlables y no controlables.
Los costos controlables son aquellos sobres los cuales el responsable del centro tiene incumbencia
directa, ejerciendo un significativo grado de influencia, de manera que su magnitud pueda
incrementarse o reducirse por su decisión.
Los costos no controlables, por su parte, son los que no pueden aumentarse o reducirse por
decisión de los responsables de los centros, por ser la consecuencia de las inversiones,
compromisos u obligaciones que se hallan fuera de su competencia. Por lo general, dependen de
un nivel jerárquico superior, o bien, constituyen costos que son asignados por distribución de
otros centros, en los cuales el responsable no ha tenido ningún tipo de participación.
Según el tipo de industria, los sistemas empleados para la obtención de los costos pueden ser por
órdenes específicas y por procesos.
Las industrias que operan sobre la base de pedidos especiales o encargo se caracterizan por ser de
producción interrumpida, lotificada o diversificada, respondiendo a órdenes o instrucciones
concretas para producir uno o varios artículos. Para el registro y el control de cada partida se
necesita la emisión de una orden de producción al efecto. En la planta, en un momento cualquiera,
existirá variedad de productos diferentes en fabricación.
En las industrias de proceso continuo, la producción no es diversificada ni se halla expuesta a las
interrupciones que caracterizan a la que opera por órdenes específicas. Por el contrario, el
proceso productivo se desarrolla en masa, de manera continua e ininterrumpida, mediante el flujo
constante de materias primas en una razón de continuidad permanente. En este tipo de industrias,
las tareas son similares y repetitivas, y el volumen de producción se halla compuesto por gran
cantidad de unidades del mismo tipo.
A diferencia del primer sistema, en el que se lleva una hoja de costos por cada producto o lote de
productos similares, en la contabilidad de costos por procesos los costos del material, mano de
obra y costos indirectos de fabricación se van acumulando sistemáticamente en un única hoja de
costos, que se lleva para un período dado, generalmente un mes.
Según el objetivo o la finalidad manifiesta por la cual se obtienen, los costos pueden clasificarse en
aquellos que se destinan al costeo de productos - asignación de costos a las unidades producidas
con el propósito de proceder a la valuación más exacta de los inventarios y, consiguientemente, de
los resultados – y en aquellos otros que se emplean con fines de dirección, con la intención de
mantenerla informada y poder verificar si se adecuan a los objetivos y planes propuestos.
Los costos para costeo de productos – valuación de inventarios y determinación de resultados -, se
dividen, a su vez, en inventariables y no inventariables. Los primeros son los que se trasladan a
períodos futuros como activos, asociándose directamente a la producción a medida que sus
elementos integrantes – considerados gastos hasta ese momento. se consumen en el proceso.
Integran los rubros de producción en proceso primero, y después pasan a ser productos
elaborados en espera de ser vendidos, ocasión en que se transforman en el costo de las ventas.
Por su parte, los costos para fines de dirección son los que se conocen con el nombre de costos
para el planeamiento y control. Este concepto comprende y se vale de los costos y su variación con
el grado de volumen, los costos controlables y no controlables, y los costos para el control de
operaciones.
En general, este tipo de costos proporciona información suficiente para comprobar si los recursos
con que cuenta la organización se aplican efectiva y eficientemente al logro de los planes trazados
y de los objetivos propuestos por la dirección. Este procedimiento comprende tres etapas
diferentes: el planeamiento, la ejecución y la comprobación entre una y otra.
Existen varias figuras de costos para ser usadas por la dirección en el proceso de toma de
decisiones. A manera de ejemplo se pueden citar las siguientes:
- Costeo directo
Se ha visto como las materias primas y la mano de obra directa varían en estrecha relación con
el grado de actividad y cómo los costos indirectos de fabricación participan de un doble
carácter. Algunos son proporcionales al volumen, mientras que otros permanecen constantes
a cualquier nivel de este, siempre que se mantenga dentro de los límites de la capacidad de
planta que se tuvo en cuenta al presupuestarlo.
Estas características de variabilidad y fijeza son las que aprovechan los métodos de obtención
de costo por absorción y costo directo o variable.
En el sistema de costos por absorción, completo o tradicional, todos los elementos variables y
fijos componen el costo de fabricación e integran, por lo tanto, el costo inventariable del
producto. De esta manera, el costo del artículo fabricado se halla formado por el costo primo
más todos los costos indirectos de fabricación que le son aplicados mediante algunos
procedimientos de prorrateo propios de la contabilidad de costos.
Con el nombre de costeo directo o variable se distingue a otro método por el cual se imputa a
los productos solamente los costos que varían en relación con el volumen, de manera que el
valor de los inventarios y el costo de las ventas forman únicamente con los costos variables de
producción. Los costos indirectos de fabricación fijos se tratan como costos del período y se
atribuyen a la cuenta de resultados, sea cual fuere el volumen de la producción realizada. Se
los considera costos de capacidad por representar aquellos que son necesarios para mantener,
durante un período, la estructura de la fábrica a cierto grado de capacidad productiva.
- Costos futuros
Son predeterminaciones de los costos que se espera habrán de regir en el futuro. Este tipo de
costos, proyectado para dos años o más, constituye un elemento de juicio importante para
determinados fines de la gerencia, especialmente para presupuestaciones relacionadas con
proyectos de mejoras en planta y el equipo. Se diferencias de los costos presupuestados o
estimados y de los estándar, porque, de esto, los primeros son estimaciones del costo
resultante, mientras que los segundos son los que deberían ser los costos trabajando en
ciertas condiciones de eficiencia, convirtiéndose así en los verdaderos costos.
Los costos futuros, en cambio, son los que se proyectan para períodos por venir; las
proyecciones pueden preverse para plazos cortos, pero cuando se lo hace para períodos mas
largos se tropieza con imponderables de variado orden.
- Costos incrementales
Este tipo de costos, también llamado diferenciales, surgen cuando se estudian nuevos
proyectos. Cualquier proyección que signifique un aumento o disminución del volumen físico
de la producción impone considerar el mayor o el menor costo que ello importa. El
incremento del costo total, consecuencia del aumento del volumen, constituye un costo
diferencial; o bien, el costo diferencial está dado por el aumento que experimentará el costo
total entre dos cifras de volumen de producción. Si se trata de un aumento de la actividad
puede denominárselo costo incremental, pero si está proyectando una disminución de la
actividad se denominan costos decrementales.
- Costos de oportunidad
Son los resultantes de una alternativa abandonada. Si se tienen dos alternativas y se opta por
una de ellas, el costo de oportunidad estará dado por el de la alternativa dejada de lado.
Supóngase que a una empresa dedicada al embotellamiento de bebidas de producción propia,
que tiene una línea de llenado que opera a menos de su capacidad productiva, se le ofrece la
posibilidad de prestar el servicio de embotellamiento a terceros a razón de $ 18 el cajón. La
empresa estudia la posibilidad de expandir su propia producción, proyectando un adicional de
$ 18 por cajón en concepto de costo de oportunidad, de manera que el rendimiento que se
logre cubra dicho importe y deje un margen razonable.
- Costos imputados
Estos costos, figurativos o de cómputo como también se llaman, no son reconocidos como
tales por la contabilidad. Esta trabaja sobre la base de partidas contractuales o efectivamente
incurridas, y los costos imputados o figurativos no revisten este carácter. Generalmente se
hallan representados por un cargo por el empleo de una factor cuyo uso no ha sido convenido
contractualmente con el suministrados y se los llama imputados, figurativos o de cómputo,
porque se los considera integrando cierto tipo de costos exclusivamente para decisiones
mediante el agregado de ciertas partidas a los costos efectivos con el fin de obtener la figura
de costos deseada.
El interés del capital en los costos es un tipo definido de costo imputado.
Esto está íntimamente relacionado con los elementos del costo de un producto y con los
principales objetivos de la planeación y el control. Las dos categorías, con base en su relación con
la producción son:
COSTOS PRIMOS: Son todos los materiales directos y la mano de obra directa de la producción.
Estos costos se relacionan en forma directa con la producción.
Costos primos= MD + MOD
COSTOS DE CONVERSIÓN: Son los relacionados con la transformación de los materiales directos
en productos terminados, o sea la mano de obra directa y los costos indirectos de fabricación.
Costos de conversión= MOD + CIF.
Costos cuyo desembolso correspondiente se efectua en el período
Costos cuyo desembolso fue realizado en períodos anteriores
Costos cuyo desembolso tendrá lugar en períodos futuros
En el análisis económico se distingue entre el corto y el largo plazo. El corto plazo es un período en
el cual varía el costo total al alterarse la relación entre los factores fijos, que se mantienen
constantes, y los variables; la empresa se halla en condiciones de ajustar su volumen de
producción alterando la cantidad de los factores variables, pero no puede incrementar su
capacidad de planta. El largo plazo se refiere a la estructura de costos durante un período
suficientemente amplio como para que ningún factor pueda considerarse fijo, o sea que todos
ellos pueden ser ajustados, resultando en consecuencia, todos los costos variables. Nos
referiremos solamente al comportamiento de los costos en el corto plazo.
De manera general, puede decirse que las determinantes de cuales dependen los costos son la
técnica de producción, la eficiencia de los factores fijos y variables que se utilicen, y los precios
pagados por los factores productivos. Cuando se produce un cambio en estas determinantes se
modifica toda la curva de costos. Así, por ejemplo, un aumento en el precio de los factores
producirá una elevación en las curvas de costos, y una menor cuota horaria en el precio de la
mano de obra traerá aparejada una disminución de esas mismas curvas.
Toda modificación en los costos, provocada por un cambio en una de las determinantes, se
representa como un desplazamiento hacia arriba o hacia debajo de las diversas curvas
representativas de los costos fijos, variables, totales y marginales, pero, en cambio, la exacta
naturaleza o el perfil de las curvas dependerán del volumen de producción.
Para estudiar el comportamiento de los costos se supone:
a) Que sólo varía el volumen, permaneciendo constante los otros factores
b) Que algunos factores de la producción son constantes, razón por la que algunos de los
componentes de los costos revisten el carácter de fijos.
c) Que es necesaria una cierta cantidad de factores variables para que los factores fijos
operen con eficiencia.
d) Que algunos factores variables no pueden adquirirse en unidades fraccionadas.
e) Que cada unidad sucesiva de factores variables posee el mismo grado de eficiencia que la
anterior.
f) Que la técnica de producción es siempre la misma.
g) Que los precios de los factores de producción son constantes.
De esta forma, las curvas que se obtengan solamente mostrarán los costos que prevalecerán en
cada uno de los niveles del volumen de producción.
El gráfico I muestra el caso del costo total proporcional al volumen de producción, en el cual cada
unidad de insumo variable agrega, al costo total, el mismo importe que la unidad anterior. Se trata
de costos constantes por unidad de insumo variable.
El gráfico 2 indica el caso típico de producción a rendimientos decrecientes, que provoca costos
crecientes por unidad de insumos variables. El costo crece a medida que aumenta el volumen de
producción porque cada unidad adicional de insumo variable añade menos al producto que la
unidad anterior, lo que equivale a decir que cada unidad de producto requiere más unidades de
factores variables.
La curva del costo total en el gráfico 3 está indicando producción a rendimientos crecientes –
costos decrecientes por unidad de insumos variables -. Cada unidad adicional de insumos variables
que es puesta en producción agrega más al producto que la anterior. Lo que equivale a decir que
cada unidad adicional del producto manufacturado necesita menos unidades de insumos variables
que la unidad precedente, con lo cual el costo baja.
Las funciones de costos más comunes son las que combinan ambas fases de los rendimientos
crecientes y decrecientes tal como muestra el gráfico 4, ya que es poco probable que se
experimenten únicamente rendimientos en una sola dirección.
La curva del costo fijo se mantiene constante a cualquier nivel de producción, ya que la empresa
en el corto plazo no tiene tiempo de variar la capaciad de planta.
La curva del costo variable tiende a crecer a medida que aumenta la producción, porque ésta
requiere mayor cantidad de insumos variables. El gráfico 4 ilustra el perfil típico de una curva del
costo variable. Hasta cierto volumen de producción, la tasa de crecimiento es de sentido
decreciente a medida que aumenta el volumen de producción; ello se debe a que, operándose a
rendimientos crecientes, cada unidad adicional de insumo variable aporta más al producto que la
unidad anterior. Pasado ese volumen, el incremento del costo variable se opera a una tasa
creciente, lentamente al principio, y despúes, cuando es más notorio el efecto de los rendimientos
decrecientes, mucho más rápidamente. En esta etapa, los insumos variables que se ponen en
proceso van agregando cada vez menos al producto.
La curva del costo total tiene un perfil parecido a la del costo variable, pero como es consecuencia
de la suma del costo fijo y del variable se hacen sentir en ella los efectos del costo fijo en relación
con el volumen, de manera que en los tramos en que éste comienza a crecer, la pendiente del
costo total es menos pronunciada.
Para comprender mejor la estructura de costos de una empresa industrial ideal, resulta más
ventajoso representar las curvas de los costos medios total, variable, fijo y marginal. Cada uno de
los costos medios resulta de dividir el costo total por el número de unidades producidas o el
volumen.
Si vemos la gráfica 5, la curva representativa del costo fijo medio es de pendiente negativa en toda
su extensión, porque el total de los costos fijos, que son constantes, se va distribuyendo en mayor
número de unidades de volumen. En los primeros tramos de esta curva, cuando las unidades
producidas son pocas, la incidencia del costo fijo por unidad de producto disminuye muy
rápidamente, para desacelerarse lentamente a medida que el volunen crece.
El comportamiento del costo variable medio se halla condicionado por la conducta del producto
medio físico, entendiendo por tal el producto por unidad de factor-volumen dividido por la
cantidad de factores variables puestos en el proceso. Si el producto medio físico aumenta a
medida que se agregan insumos variables, el costo variable medio disminuirá, ya que, conforme se
producen unidades adicionales de producto, disminuye la cantidad de insumos variables que se
necesitan por unidad producida. Cuando el volumen de producción llega a un nivel en el cual los
factores fijos y variables son eficientemente utilizados, se operará a costos variables medios
constantes, puesto que cada unidad adicional de insumos variables añade el mismo importe al
costo total que la unidad anterior. Finalmente, si el producto medio físico disminuye, el costo
variable medio crecerá. Ello se debe a que su tasa de crecimiento resultará menor que la tasa de
crecimiento de los factores variables. En esta etapa se opera a rendimientos decrecientes.
Al hallarse el costo total medio formado por la adición de los costos medios fijos y variables, su
comportamiento se ve influenciado por los cambios que se operen en sus dos componentes.
Inicialmente disminuirá con rapidez por la fuerte tendencia decreciente del costo fijo y la eficiencia
creciente del factor variable. A medida que el volumen de producción llegue a cierto nivel, la
disminución será mas lenta, hasta llegar al punto más bajo de su escala decreciente,
posteriormente comenzará a crecer porque el producto medio físico tiende a decrecer al trabajar
con rendimientos decrecientes y, además, por no ser tan notoria la incidenca unitaria de los costos
fijos.
Como los costos fijos permanecen constantes a cualquier volumen de producción, el costo
marginal está dado solamente por los costos variables, hallándose representado por el aumento
en el costo total como consecuencia de elaborar una unidad adicional de producto. Es decir que el
costo margina es el aumento de los costos variables, correspondiente a una unidad adicional de
producto.
En general, el costo marginal disminuye inicialmente hasta llegar a un volumen de proucción
anterior al máximo de capacidad, para revertir la tendencia a partir de ese momento y comenzar a
crecer.
Cuando el costo variable medio desciende – productividad creciente – el costo marginal es menor
que aquél y que el costo total medio. Ello es así porque cada unidad adicional de producto lleva
menos costos variables que la anterior. La curva del costo marginal cortará las curvas de los costos
variables medio y total medio en sus puntos mas bajos , igualándose a estos. Por último, al crecer
el costo variable medio, en la ona de productividad decreciente, el costo marginal es mayor que
los costos variable medio y total medio, porque cada unidad adicional de isnumos variables añade
menos al producto que la anterior.
Los costos semi-variables son parcialmente variables y parcialmente fijos, oscilando menos que
proporcionalmente en relación con el volumen. Ello se debe sobre todo a la indivisibilidad de
ciertos insumos variables. Las partidas de estos costos permanecen constantes, como un costo
fijo, entre ciertos niveles de producción, pero experimentan cierta alteración a medida que el
volumen pasa de un nivel a otro. El gráfico 7a demuestra cómo se representa gráficamente los
costos semi-variables totales, y el gráfico 7b indica la forma que asume el perfil de la curva
representativa de los costos semi-variables unitarios.
Los costos fijos son aquellos cuyo importe total no variará con los cambios que se operen en el
volumen de la producción, siempre que éste se mantenga dentro de los límites de la capacidad
programada.
El costo fijo total, indicado en el gráfico 8 a, aparece como una recta paralela al eje de las x, que
representa el volumen, en cambio, el costo unitario (gráfico 8 b) toma el aspecto de una curva que
decrece rápidamente en los primeros tramos de la actividad, aplanando su pendiente a medida
que aumentan las unidades de volumen. Ello está dado por la condición constante del costo fijo
total y por la circunstancia de ser absorbido cuantitativamente en menor proporción a medida que
aumentan las unidades producidas.
En cada una de las representaciones gráficas que se exponen, figuran los costos totales y el
comportamiento de los costos unitarios desde el enfoque de la contabilidad de costos. Como
puede verse en el gráfico 9a, el costo fijo se mantiene constante cualquiera sea la cantidad de
unidades producidas, en tanto que el costo variable aumenta proporcionalmente al volumen. Por
su parte, el costo total, formado por la suma de costos fijos y variables, nace a la altura de los
costos fijos, para elevarse paralelamente a los variables. La zona comprendida entre el eje de las x
y la curva del costo fijo forma la parte fija del costo total, y el área que va desde el costo fijo a la
curva del costo total, la parte variable del mismo.
El gráfico 9b indica los perfiles de cada una de las curvas de costos unitarios. La curva del costo
unitario fijo tiene el mismo comportamiento que en economía, pero las curvas de costos unitarios
variables y totales se diferencian de las que se han desarrollado en el gráfico 5. En efecto, en esta
curva los costos variables medios y total medio asumen la forma de U, mientras que en la
contabilidad (grafico 9), el costo variable, al ser proporcional al volumen, se mantiene, por lógica
consecuencia, constante por unidad de producto. A la vez, el costo total unitario declina
persistentemente por hacerse sentir en él los efectos combinados de los costos por unidad fijas y
variables.
(Carlos M Gimenez Capítulo 1.5)
Puede enunciarse de forma sencilla con el hecho de que a medida que se aumenta la cantidad
producida de un bien, la utilidad marginal de ese bien tiende a disminuir.
De esta manera, si una de las variables permanece constante (X) y la otra cambia (Y), se pueden
elaborar análisis y modelos matemáticos que, en general, refuerzan la idea de que la
"competencia perfecta" es el objetivo último de la Economía como ciencia, porque en ella todos
los mercados se encuentran en un estado óptimo o de equilibrio y, por ende, la utilización de los
recursos sociales es el idóneo (no hay desperdicio de recursos, ni una mala asignación de los
mismos para satisfacer las necesidades de las personas).
La llamada Ley de los Rendimientos Decrecientes es uno de los pilares conceptuales que permiten
llegar a estas conclusiones, de las que se deriva la idea de que el gobierno no debe intervenir en
ningún ámbito de la vida económica, porque lo único que ocasiona son distorsiones
(desequilibrios) en los mercados, que afectan negativamente a la sociedad.
• PRODUCTO FISICO TOTAL (PFT) o (PT): Es la cantidad máxima de un bien que se puede
obtener de diferentes combinaciones de factores (trabajo y capital) por unidad de tiempo.
• PRODUCTO FÍSICO MARGINAL (PFM) o (PMg): Es la producción extra creada como
resultado del empleo de una unidad adicional de un factor de producción. En este caso es
la cantidad adicional en que incrementa el producto total cuando se emplea una unidad
adicional de trabajo (factor variable). Matemáticamente el PFM es la pendiente (o
derivada) de PFT.
• PRODUCTO FISICO MEDIO (PFMe) o (PMe): Es la producción promedio generada por cada
unidad de factor productivo (en este caso el trabajo, el factor variable).
RELACIONES ENTRE LAS CURVAS DE PRODUCCION:
• La curva de PFT o PT es cóncava hacia arriba hasta el punto de inflexión, y a partir de ahí
será cóncava hacia abajo.
• En el punto de inflexión el PFM o PMg alcanza su punto máximo.
• Cuando la curva de PFT o PT alcanza su punto máximo el PFM o PMg es igual a cero.
• La curva de PFMe o PMe alcanza su punto máximo cuando interseca a la gráfica de PFM o
PMg.
Cuando por lo menos un factor es fijo, una empresa experimentará un producto físico marginal
decreciente conforme emplea una mayor cantidad de un factor variable (por ejemplo, mano de
obra), esto a partir de un cierto punto (punto de inflexión).
1. La primera etapa: se caracteriza porque el PFM (PMg) es mayor que el PFMe (PMe). Va
desde la producción de cero unidades hasta el punto en que el PFMe (PMe) es máximo e
igual al PFM (PMg).
2. La segunda etapa: en esta etapa el PFMe (PMe) es mayor que el PFM (PMg). Empieza
donde termina la primera y finaliza donde el PFM (PMg) es igual a cero (cuando PFT (PT) es
máximo).
3. La tercera etapa: en esta etapa el PFM (PMg) es negativo.
Los productores se ubicarán en algún punto de la segunda etapa, que es donde alcanzan la mayor
eficiencia.
Optimo ténico y Optimo económico:
El óptimo técnico es donde la función de producción – relación que ilustra las posibilidades de
producción de una cierta tecnología a partir del empleo de niveles sucesivos de insumos –
encuentra su máximo rendimiento, en términos de volumen de producción física.
El óptimo económico, mientras tanto, hace referencia al nivel de producción donde se maximizan
los beneficios (ingresos totales – costos totales). Depende del precio del o los productos que
genera la empresa y de su estructura de costos.
Rendimientos a escala: