Clase 4: “¿Comparemos textos narrativos?
Objetivos de aprendizaje
(OA 04) Analizar aspectos relevantes de narraciones leídas para profundizar su
comprensión: interpretando el lenguaje figurado presente en el texto › expresando
opiniones sobre las actitudes y acciones de los personajes y fundamentándolas
con ejemplos del texto; determinando las consecuencias de hechos o acciones;
describiendo el ambiente y las costumbres representadas en el texto; explicando
las características físicas y sicológicas de los personajes que son relevantes para
el desarrollo de la historia; comparando textos de autores diferentes y justi ficando
su preferencia por alguno.
Concepto Clave: Narración – comparación de textos narrativos – dramatización –
caracterización de personajes.
Inicio Habilidad: Reflexión sobre el contenido. (Recordar – comprender -
analizar).
1. Busca en la sopa de letras elementos de la narración trabajados en esta
Unidad y escribe, brevemente, una definición de cada una en tu cuaderno.
R T E R T Y U I O P
J Y U F I S I C A O
T Y I O P Ñ S A E K
D E S E N L A C E E
E D Y U J N M V B L
S P E R S O N A J E
A S A S F G H Y U U
R I E R G U I O L H
R C S C U I O L F F
O O T I J U T I L D
L L A M B I E N T E
L O S F R Y U J S W
O G S E Y U I O Ñ S
R I Y E T Y U I A F
F C I N I C I O S U
B A O Y G F D A T O
Desarrollo Habilidades: Reflexionar sobre el contenido - reflexionar sobre el texto
– extraer información explícita – extraer información implícita –
reconocimiento de funciones gramaticales y usos ortográficos –
incrementar vocabulario. (Comprender - aplicar – analizar - evaluar –
crear).
2. Lee el título del relato que trabajaremos durante esta sesión y observa la
imagen que lo ilustra. Responde de modo oral: ¿De qué puede tratar?
“La princesa prometida”
3. Lee el siguiente fragmento del capítulo de “La princesa prometida”. En la
novela se dice que esta es una historia contada a William Goldman por su
padre. Recuerda responder de modo oral las preguntas insertas en él.
Capítulo 1: La prometida
Cuando Buttercup cumplió diez años, la mujer más hermosa vivía en Bengala y
era hija de un próspero mercader de té. La muchacha se llamaba Aluthra, y su piel
tenía un tono moreno tan perfecto que hacía ochenta años que no se veía en la
India. (En toda la India solo ha habido once cutis perfectos desde que comenzara
a llevarse un registro detallado). Aluthra acababa de cumplir diecinueve años
cuando la plaga de viruela se abatió sobre Bengala. La muchacha sobrevivió,
aunque no su piel.
1. ¿Cuál era el rasgo de belleza sobresaliente
en Aluthra?
Cuando Buttercup cumplió los quince, Adela Terrell, de Sussex on the Thames,
era, con mucho, la criatura más hermosa. Adela tenía veinte años, y hasta aquel
momento le llevaba tanta ventaja al resto del mundo que era casi seguro que sería
la más hermosa por muchos, muchos años. Pero un buen día, uno de sus
pretendientes (tendría unos ciento cuatro) aseguró que Adela debía de ser sin
lugar a dudas el ser más ideal jamás engendrado. Esa noche, a solas en su
alcoba, se examinó poro a poro en el espejo. (Esto fue después de que inventaran
los espejos). La inspección le llevó casi hasta el amanecer, pero para entonces ya
tenía claro que el joven había emitido una apreciación más que correcta: era
perfecta, aunque ella no había tenido nada que ver en eso.
Mientras se paseaba por la hacienda familiar y contemplaba cómo salía el sol, se
sintió más feliz que nunca. «No solo soy perfecta —se dijo—, sino que
probablemente seré la primera persona perfecta de toda la historia del universo.
No hay ninguna parte de mí que pueda mejorarse. ¡Qué afortunada soy de ser
perfecta y rica y pretendida y sensible y joven y...!» ¿Joven?
La bruma comenzaba a disiparse cuando Adela se puso a meditar. «Está claro
que siempre seré sensible —pensó—, y que siempre seré rica, pero no sé qué
haré para mantenerme siempre joven. Y cuando no sea joven, ¿cómo podré
seguir siendo perfecta? Y si no soy perfecta, pues... ¿qué me quedará? ¿Qué?»
Adela frunció el ceño mientras cavilaba desesperadamente. Era la primera vez en
la vida que se veía obligada a fruncir el ceño, y cuando cayó en la cuenta de lo
que acababa de hacer, se quedó sin aliento, horrorizada ante la idea de haberse
estropeado, quizá para siempre, la hermosa frente. Se precipitó otra vez delante
del espejo y se pasó la mañana ante él, y aunque logró convencerse de que
continuaba siendo casi tan perfecta como de costumbre, no cabía ninguna duda
de que ya no era tan feliz como antes. 3. ¿Qué pensamiento hizo infeliz a Adela?
La preocupación había comenzado. Dos semanas más tarde aparecieron las
primeras marcas; las primeras arrugas tardaron un mes y antes de que
promediara el año las tenía a montones. Se casó al poco tiempo con el mismo
hombre que la tildara de sublime, y durante muchos años le dio una vida infernal.
Obviamente, a los quince años, Buttercup no tenía ni idea de todo esto. Y si la
hubiera tenido, le habría resultado completamente incomprensible. ¿Cómo podía
importarle a alguien si era o no la mujer más hermosa del mundo? ¿Qué diferencia
podía existir si solo se era la tercera mujer más hermosa? O la sexta. (Por aquella
época, Buttercup no llegaba a ocupar posiciones tan elevadas, y apenas se
encontraba entre las veinte principales, y eso si solo se tenía en cuenta su
potencial, y no las atenciones especiales que le dedicaba a su propia persona.
Detestaba lavarse la cara, especialmente la zona de detrás de las orejas, y estaba
harta de peinarse y lo hacía lo menos posible. Lo que le gustaba hacer en
realidad, lo que prefería por encima de cualquier otra cosa, era montar su caballo
y burlarse del mozo de labranza). 4. ¿Qué detestaba esta princesa?
El caballo se llamaba Caballo (Buttercup nunca tuvo una imaginación
desbordante) y acudía a su llamada, iba a donde ella lo dirigiese, hacía todo lo que
ella le mandaba. El mozo de labranza también hacía lo que ella le mandaba. Era
ya un muchacho, pero había comenzado a trabajar para el padre de Buttercup al
quedar huérfano a temprana edad, y ella siempre se había dirigido a él del mismo
modo. «Muchacho, alcánzame eso»; «Acércame aquello, muchacho..., date prisa,
holgazán, muévete o se lo diré 5.
a mi padre».
¿Qué «Como
opinas desees».
de la forma en que
Buttercup trataba al mozo?
Era lo único que le contestaba. «Como desees». «Alcánzame eso, muchacho».
«Como desees». «Sécame esto, muchacho». «Como desees». Vivía en una
choza, cerca de los animales y, según la madre de Buttercup, la mantenía limpia.
Incluso leía cuando tenía velas.
—En mi testamento, le dejaré un acre a ese muchacho —le gustaba decir al padre
de Buttercup. (Por aquella época tenían acres).
—Lo echarás a perder —le contestaba siempre la madre de Buttercup.
—Hace años que trabaja como un esclavo y el trabajo esforzado debe
recompensarse.
Entonces, en lugar de seguir con la discusión (por aquella época también
discutían), los dos se volvían contra su hija.
—No te has bañado —le decía el padre.
—Sí me he bañado —respondía Buttercup.
—Pero no con agua —proseguía el padre—. Hueles como un semental.
—He estado cabalgando todo el día —le explicaba Buttercup.
—Has de bañarte, Buttercup —añadía la madre—. A los muchachos no les gusta
que las chicas huelan a establo.
—¡Oh, los muchachos! —exclamaba Buttercup—. ¿Qué me importan a mí los
muchachos? Caballo me quiere y con esto tengo más que suficiente, gracias.
Lanzaba su discurso en voz alta y con cierta frecuencia.
Pero, le gustara o no, habían comenzado a ocurrir ciertas cosas.
Poco después de cumplir los dieciséis, Buttercup cayó en la cuenta de que las
muchachas de la aldea llevaban más de un mes sin dirigirle la palabra. Nunca
había intimado demasiado con ellas, de manera que aquel cambio no le resultó
muy importante, pero lo cierto era que antes, cuando cabalgaba por la aldea o por
los senderos de los carros, la saludaban con inclinaciones de cabeza. Pero ahora,
sin una razón en particular, apartaban rápidamente la mirada cuando ella se les
aproximaba, y no hacían nada más. Una mañana, Buttercup logró abordar a
Cornelia en la herrería e indagó acerca del motivo de aquel silencio.
—Después de lo que has hecho, creí que tendrías la cortesía de no preguntarlo —
le contestó Cornelia.
—¿Y qué he hecho?
—¿Cómo que qué has hecho? Nos los has robado.
Dicho lo cual, Cornelia echó a correr. Pero Buttercup lo comprendió, comprendió a
quiénes se refería.
A los muchachos.
A los muchachos de la aldea.
A esos obtusos, esos cabeza de chorlito, esos mentecatos, esos ligeros de
cascos, esos aburridos, esos simplones, esos lelos, esos estúpidos de los
muchachos.
¿Cómo podían acusarla a ella de robárselos? ¿Por qué iba nadie a quererlos?
Para lo único que servían era para incomodar, fastidiar e importunar.
6. ¿Qué opinaba Buttercup de los hombres?
«Buttercup, ¿quieres que te cepille el caballo?» «No, gracias, ya lo hace mi mozo
de labranza». «Buttercup, ¿puedo salir a cabalgar contigo?» «No, gracias, me
divierto más yo sola». «Crees que nadie te llega ni a la punta del zapato, ¿no es
así, Buttercup?» «No, no lo creo. Lo único que ocurre es que me gusta cabalgar
sola».
A lo largo de su decimosexto año de vida, incluso este tipo de conversaciones
provocaban tartamudeos y sonrojos y, con un poco de suerte, algún comentario
sobre el tiempo. «Buttercup, ¿crees que lloverá?» «No lo creo, el cielo está
despejado». «Pero puede que llueva» «Supongo que sí». «Crees que nadie te
llega ni a la punta del zapato, ¿no es así, Buttercup?» «No, lo único que creo es
que no va a llover, eso es todo».
Por las noches, en bastantes ocasiones, se congregaban en la oscuridad, no lejos
de su ventana, para reírse de ella. Buttercup no les hacía caso. Con frecuencia,
las risas daban paso al insulto. Ella no les prestaba atención. Si se excedían en
sus burlas, el mozo de labranza se encargaba de ellos; salía sigilosamente de su
choza, les propinaba una paliza a unos cuantos, y todos huían despavoridos.
Buttercup nunca olvidaba darle las gracias por su ayuda. «Como desees». Eso era
todo lo que le contestaba.
Extraído de: [Link]/capitulo/cap1
4. Responde las siguientes preguntas, marcando la alternativa correcta.
La palabra “sigilosamente”, destacada en el texto se puede reemplazar
por:
a) silenciosamente.
b) rápidamente.
c) sorpresivamente.
d) decididamente.
La palabra “despavoridos”, destacada en el texto se puede reemplazar
por:
a) felices.
b) silenciosos.
c) atemorizados.
d) furiosos.
La palabra “propinaba”, destacada en el texto se puede reemplazar
por:
a) Compraba.
b) Regalaba.
c) Daba.
d) Vendía.
¿Cuál es el núcleo del predicado de la siguiente oración del texto: “Ellas
apartaban rápidamente la mirada”?
a) Ellas.
b) apartaban.
c) rápidamente.
d) La mirada.
5. En tu cuaderno: Responde las siguientes preguntas acerca del relato.
¿Qué es lo que más le gustaba hacer a Buttercup?
¿Qué ocurría con Buttercup y sus hábitos de higiene? ¿Qué le decían sus
padres?
¿Por qué crees que los jóvenes de la aldea estaban enamorados de ella?
Subraya todos los adjetivos calificativos y frases con las que se describe el
lugar donde se ambienta la historia. Haz una lista en tu cuaderno y luego,
elabora un dibujo que lo represente.
6. Para comentar con tus compañeras y compañeros: ¿Qué reflexión sobre la
belleza se puede realizar, a partir de los personajes femeninos de este relato?
A continuación trabajaremos en grupo las actividades 7 y 8 de esta guía.
7. En grupos: Completen la siguiente tabla comparativa sobre los textos que
hemos leído durante este mes.
La princesa
Indicador El rey pico de tordo El rey rana
prometida
Autor
Personajes que
intervienen
Descripción física y
psicológica de los
protagonistas
Problemas que
enfrentan los
protagonistas y forma
en que los resuelven.
Una característica del
personaje y una
consecuencia que se
derive de ella.
Valores que se
transmiten
8. Seleccionen a su personaje favorito de alguna de las narraciones leídas y
caracterícenlo mediante una dramatización de alguno de los momentos de la
historia.
9. Presenten al curso las respuestas de trabajo grupal realizado para las
actividades 6 y 7.
Habilidad: Reflexionar sobre el contenido. (Recordar - evaluar).
Cierre
10. Responde las siguientes preguntas.
¿Qué aprendiste sobre la comparación de textos narrativos?
¿Cómo se puede elaborar una comparación de textos narrativos?
¿Para qué puede servirte este aprendizaje?
Para hacer en : Trae hojas de block, y lápices de colores para la
próxima sesión.