Prótesis Robóticas, investigación 2019
Nuevas prótesis robóticas controladas con solo pensarlo
El más reciente tiene que ver con el uso de la robótica y los impulsos mentales. Resulta que un
equipo de investigación de la Universidad de Minnesota ha logrado que un usuario moviera un
brazo robótico solo con los impulsos del cerebro. Se trata de todo un avance, aunque por desgracia
tiene que mejorar mucho. Las pruebas se centraban en la asociación mano-ojo, consistiendo en
marcar en un panel la ubicación de un punto luminoso.
Es verdad que el sistema es mucho más cómodo y fácil de usar, pero la dificultad está en el sistema
de señales que usa. El usuario debe tener un implante de conducción ósea o BCI, que envía de
forma rápida y precisa el deseo del usuario a la prótesis, pero es un sistema costoso y difícil de
utilizar, por lo que los trabajadores deben estudiar otras formas para implementarlo.
Otras mejoras en el mundo de los implantes: Mover una prótesis robótica con la mente es todo
un hallazgo. Es preciso y rápido, pero su instalación es algo difícil. Mientras los investigadores
continúan su labor nos quedamos con otros avances de lo más interesantes en este campo como las
prótesis que devuelve el tacto a sus poseedores o una piel electrónica que permite sentir dolor.
Desarrollan prótesis robótica de mano en el IIMAS de la UNAM
Una carcasa de prótesis de mano y brazo que se desarrolla en el Instituto de Investigaciones en
Matemáticas Aplicadas y en Sistemas (IIMAS) en colaboración con la Escuela Nacional de
Estudios Superiores (ENES) de Juriquilla y la Facultad de Medicina, ambas de la UNAM, fue
presentada en la sesión enfocada a Robots como parte de los trabajos previos al Digital Health
Forum que tendrá lugar el 16 y 17 de octubre próximo.
Brayan Báez -doctor adscrito al departamento de Informática Biomédica de la Facultad de
Medicina– expuso sobre los retos que han enfrentado para sacar adelante su proyecto que va
avanzado.
Mostró cómo cuentan ya con prototipos de prótesis total de miembro superior operado por sensores
pisoeléctricos el cual se está probando en pacientes amputados. En este proceso, compartió cómo
han encontrado que se puede mejorar la funcionalidad de las actividades básicas de la vida diaria
con la intención de mejorar la calidad de vida e independencia de pacientes con alguna
amputación. Entre investigadores y especialistas de cada institución han logrado tener
retroalimentación de la prótesis para irla escalando y avanzar a fin de que los sensores tengan
termogencia (detección de temperatura) y capacidad fina de presión.
Otro aspecto determinante que hizo notar es lo importante de que la prótesis se vea lo más natural
posible para que haya disposición de usarla dado que hay un fuerte factor de discriminación por no
tener un miembro y es un aspecto que les han hecho ver los pacientes.
También destacó que a partir de que pudieron recurrir a la impresión en 3D es que pudieron reducir
el costo de la prótesis.
Dijo que el paciente con la mano robótica que diseñaron también puede aguantar cierto peso -hasta
7 kilos- y lo han probado al levantar una bolsa de supermercado.
Explicó que originalmente en un primer prototipo usaron materiales muy sencillos con tubos de
PVC, pero pudieron conseguir recursos para imprimir en impresora 3D con material más adecuado.
La obtención de recursos es de lo más difícil para continuar con su desarrollo.
La idea es terminar de afinar el prototipo lo más funcional posible e ingresar el proyecto en
una empresa incubadora para poder sacar al mercado una versión de prótesis funcional a bajo costo.
Referencias:
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