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Arquitectura y su entorno ambiental

El documento describe la relación entre la arquitectura y el medio ambiente. Explica que los edificios deben diseñarse teniendo en cuenta factores ambientales como el clima y la exposición solar para aprovecharlos o protegerse de ellos. Da ejemplos de cómo culturas antiguas diseñaron sus viviendas de forma sutil y compleja para responder a las condiciones climáticas, como los pueblos anasazi que construían bajo rocas o los mandan que usaban gruesos muros de tierra. También explica cómo la masa térmica de

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Arquitectura y su entorno ambiental

El documento describe la relación entre la arquitectura y el medio ambiente. Explica que los edificios deben diseñarse teniendo en cuenta factores ambientales como el clima y la exposición solar para aprovecharlos o protegerse de ellos. Da ejemplos de cómo culturas antiguas diseñaron sus viviendas de forma sutil y compleja para responder a las condiciones climáticas, como los pueblos anasazi que construían bajo rocas o los mandan que usaban gruesos muros de tierra. También explica cómo la masa térmica de

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CAPÍTULO 7

La arquitectura como parte del entorno

...en arquitectura es fundamental que exista una proyecto realce el contexto existente, o si, por
correcta relación de la edificación con el el medio físico. el contrario, se busca que resalte sobre éste,
Stanley Abercrombie, Architecture as Art, 1984 en un contraste preciso y deliberado. En se-
gundo lugar, el edificio, una vez terminado,
Otro elemento de nuestra herencia del rena- va a estar sometido a los efectos incesantes
cimiento es la tendencia que tenemos a con- del sol, la lluvia y el paso del tiempo, exac-
siderar los edificios sólo desde el punto de tamente igual que cualquier otro elemento
vista de su importancia social o artística, y del entorno. Hay ocasiones en que el prin-
no (al menos, hasta hace muy poco) como cipal objetivo del arquitecto y el cliente es
objetos con importancia ambiental. Los ar- que el edificio destaque por encima de todo,
quitectos paisajistas son casi los únicos que como en el caso de una exposición provisio-
no incurren en esta falta de perspectiva, ya nal, dándose una importancia muy secun-
que, por trabajar con objetos vivos, su éxito daria a cómo va a responder a los temas
como proyectistas depende de su grado de ambientales. Pero en la mayoría de los
conocimiento sobre si el suelo y el clima de demás casos, léase edificios permanentes, pa-
una zona determinada son los adecuados rece lo más razonable considerar cuidado-
para el tipo de plantas que pretenden utili- samente el impacto que van a tener los
zar. Aunque pueda parecer contradictorio, el elementos ambientales sobre el edificio, así
gran avance experimentado por los sistemas como también el que éste va a ejercer, a su
de calefacción, ventilación y aire acondicio- vez, sobre su microentorno inmediato.
nado hacia principios del siglo XX fue el cul- Las construcciones de los llamados pue-
pable de que los arquitectos del Occidente blos primitivos revelan casi invariablemen-
industrializado empezaran a prestar mucha te unas sutiles y complejas respuestas al
menos atención a temas tales como el aso- medio ambiente. Consideremos, por ejem-
leo, los vientos, las temperaturas dominan- plo, la construcción con gruesos muros de
tes, etc., en la confianza de que la inversión adobe, típica de las casas del suroeste de
en tales sistemas permitía solventar cualquier Estados Unidos, un material y una técnica
problema. Naturalmente, ello tenía un pre- constructiva muy similares a los utilizados
cio, pero en todo caso serían el cliente y el en todo el norte de África, desde el Sahara
usuario quienes, a corto y largo plazo, lo pa- hasta Egipto, y en otras regiones con climas
garían, cosa que no preocupaba demasiado similares. El problema en esos lugares radi-
a los arquitectos. ca en la constante exposición al sol, que en
Pero lo cierto es que, una vez construido, el mes de junio irradia una energía de 31,07
el edificio pasa a formar parte del entorno de calorías/hora/cm2 (2.750 BTU/día/pie2).1 Si
la misma manera que un árbol o una roca. aplicamos este dato a una cubierta de 9,3 m2
Este hecho tiene una doble importancia. En (100 pies2) situada en Alburquerque (Nuevo
primer lugar, significa que el arquitecto debe México), a 35° de latitud, se deduce que la
considerar, en todas las fases del proyecto, cubierta recibe cada día una energía calorí-
cómo va a afectar al entorno el edificio pro- fica suficiente para elevar la temperatura de
puesto, sea en un contexto urbano o en un 4 toneladas (8.000 libras) de agua de 18,9 °C
paisaje natural. En otras palabras, hay que a 37,8 °C (66 °F a 100 °F). Evidentemente, es
plantearse si se pretende que el edificio en una cantidad de calor muy significativa.
128 Los elementos de la arquitectura

7.1. Poblado de la cultura anasazi, Mesa Verde (Colorado), ca. 1100. Estas casas, estrechamente agrupadas, están lo
suficientemente alejadas del borde de las rocas como para que el voladizo de las mismas les proporcione sombra al
mediodía, durante los meses cálidos de verano.

Una forma de reducir drásticamente esa prensado y cubierta de adobe [7.2]. Así, cuan-
ganancia de calor es evitar que el sol incida do a primeras horas de la tarde la tempera-
sobre la cubierta, como hicieron los indios tura en la superficie de la cubierta alcanza
pueblo de la cultura anasazi hace 900 años, los 60 °C (140 °F), la temperatura interior de
al construir sus pueblos [de ahí el nombre las habitaciones es de 27 °C (80 °F), subien-
que los españoles dieron a estos indios] bajo do gradualmente hasta unos 29 °C (85 °F) ha-
la protección de grandes rocas, en las lade- cia las nueve de la noche; y cuando, hacia las
ras de los desfiladeros o barrancos (cliff-dwe- dos de la madrugada, la temperatura exte-
llings), como en el caso de Mesa Verde, en el rior desciende drásticamente hasta unos
suroeste del Estado de Colorado [7.1]. Las 15 °C (60 °F), la temperatura en el interior
casas están lo suficientemente retrasadas con habrá descendido suavemente hasta unos
respecto al borde de las rocas como para que 27 °C, alcanzando el mínimo de unos 23 °C
el voladizo de las mismas haga de visera, pro- (75 °F) hacia las ocho de la mañana siguien-
tegiendo sus cubiertas de los rigores del sol te [7.3].2 En la construcción tradicional de
del verano. En cambio, el sol de invierno, más adobe, las ventanas y puertas se hacían deli-
bajo, llega a penetrar hasta el fondo de la cue- beradamente pequeñas, para evitar la entra-
va. Sin embargo, cuando no había ninguna da del aire caliente del exterior al interior,
de esas cuevas en las cercanías, los pueblo relativamente fresco. Naturalmente, si se su-
adoptaban la solución alternativa de dispo- perponen varias de esas habitaciones una so-
ner grandes masas de material entre sus mo- bre otra, las que están en la base permanecen
radas y el sol, con las que conseguían retrasar bastante frescas; tal es el caso de los indios
la absorción del calor, logrando de esta for- pueblo de la familia de los tanos, del valle de
ma los mismos efectos que con la construc- Río Grande, en Nuevo México.
ción tradicional de muros de ladrillo de barro Como descubrieron los inuit (esquima-
La arquitectura como parte del entorno 129

les) del Ártico y los mandan (familia de los El calor generado por el cuerpo humano
siux), la masa de la edificación también fun- es significativo. El ser humano, como cual-
ciona para las bajas temperaturas. Los man- quier otro ser vivo, está en un estado cons-
dan, que vivían a lo largo del río Misuri antes tante de combustión lenta; como sea que el
de la llegada de los europeos, construían organismo humano sólo puede usar alrede-
grandes moradas redondas, con una estruc- dor del 20 % del calor que genera, el resto ha
tura interior de madera sobre la que amon- de ser eliminado. Incluso estando sentado,
tonaban masas de tierra de un espesor de nuestro cuerpo disipa hasta unas 62.000 ca-
hasta unos 45 centímetros (11/2 pies) en el lorías por hora (245 BTU/hora), energía que
punto más alto. Este grueso aislamiento evi- se dispara hasta unas 146.000 calorías por
taba que el sofocante calor de finales de ve- hora (580 BTU/hora) cuando trabajamos o
rano penetrase al interior e impedía que los nos movemos.4 Una persona que realiza un
gélidos vientos invernales hicieran descen- trabajo físico pesado emite en una hora un
der en exceso la temperatura interna (la for- calor suficiente como para calentar 1,8 kilo-
ma baja y redondeada también es la que gramos (4 libras) de agua desde la tempera-
ofrece menos resistencia al viento). En el ex- tura ambiente hasta cerca del punto de
tremado clima ártico no hay ni madera ni tie- ebullición. En el iglú, este calor irradiado por
rra, de manera que la morada invernal de los
inuit está hecha de bloques de nieve com-
pacta que se van superponiendo desde el in-
terior sobre un plano circular, formando una
cúpula: es el iglú [7.4]. El acceso al iglú, que
no se realiza hasta que no está cerrada la cú-
pula y las paredes bien firmes, se realiza a
través de un túnel en forma de bóveda de ca-
ñón, construido también de bloques de nie-
ve apelmazada y se protege del viento
mediante varias pantallas. En este caso tam-
bién el espesor de las paredes ejerce como
barrera térmica y la blancura de la nieve y la
forma de cúpula ayudan a reflejar el calor
hacia el interior del iglú, de tal manera que,
cuando la temperatura exterior fluctúe entre
–24 °C (-10 °F) y –34 °C (-30 °F), la tempe-
ratura interior en la parte más alta del iglú
estará comprendida entre +1,6 °C (+35 °F) 7.2. Diagrama de una típica morada de adobe del
suroeste de Estados Unidos, con un corte en el que se
y +3,9 °C (+39 °F), debido al calor emitido muestra la constitución y el espesor de la cubierta y los
por las lámparas de grasa de ballena y por muros que permiten retardar la ganancia de calor solar
los propios cuerpos humanos [7.5].3 del edificio.

140
140

120
TEMPERATURA (∞F)

100 105

85

80 7.3. Diagrama de tiempos y


75 temperaturas para una casa
de adobe en el que se
60 65 demuestran las propiedades
6 HORAS MEDIODÍA 18 HORAS MEDIANOCHE 6 HORAS
de aislamiento térmico
SUPERFICIE DE LA CUBIERTA proporcionadas por las
TEMPERATURA EXTERIOR
TEMPERATURA INTERIOR gruesas masas de adobe.
130 Los elementos de la arquitectura

el cuerpo es muy necesario para calentar la circular el fluido hacia otras zonas, una masa
habitación, pero en los edificios situados en térmica (depósito de agua o una masa de
climas templados o cálidos, el calor así emi- roca) para almacenar ese calor desplazado y
tido pasa a formar parte de la carga de calor un sistema secundario adicional a base de
interno que es preciso evacuar al exterior. conductos de aire o tuberías de agua, para
A partir de la década de 1970 los arqui- transportar el calor desde la masa térmica de
tectos e ingenieros han empezado a adap- almacenamiento hasta las habitaciones don-
tar muchos de los principios aplicados en de se precise. Además, se requieren dos sis-
esas arquitecturas primitivas, ingeniando temas de sensores eléctricos para poner en
nuevos –aunque, en realidad, antiguos– me- funcionamiento, o para cortar, el sistema de
dios de caldear los edificios. Sobre todo en recogida y el sistema secundario cuando se
el caso de las viviendas, es posible usar un desee. Como puede fácilmente intuirse a tra-
sistema pasivo de calefacción solar, en el vés de esta explicación, se trata de una com-
que se disponen masas térmicas expuestas al pleja red de sistemas conectados entre sí, que
sol, como pavimentos de ladrillo o muros de puede fallar en cuanto se estropee alguno de
albañilería, para absorber el calor solar e irlo sus elementos.
irradiando hacia el interior del edificio du- La solución más inmediata para mante-
rante la noche, sin intervención de recursos ner fresco un edificio, como ya apuntaban
tecnológicos. Si se desea un control más pre- los indios pueblo, es mantenerlo alejado de
ciso, cabe emplear un sistema activo de ca- los rayos directos del sol, pero el desarrollo
lefacción solar, usando paneles colectores del invento del aire acondicionado por par-
para absorber la radiación solar, un fluido te de Wallis Haviland Carrier (1876-1950),
que circule en tubos a través de los paneles durante 1902-1906, hizo que los arquitec-
para recoger este calor, bombas para hacer tos se olvidasen temporalmente del aprove-
chamiento de los medios pasivos para reducir
las ganacias de calor solar, hasta que la lla-
mada crisis del petróleo de 1973 y el consi-
guiente despertar de una nueva sensibilidad
hacia los problemas ecológicos volvieron a
poner de actualidad el tema. De hecho, en un
edificio es posible mantener unas tempera-
turas interiores confortables aumentando el
flujo de aire a través del mismo, eliminando
el calor e induciendo en el cuerpo humano
la sensación de frescor a través de la evapo-
ración del sudor; en otras palabras, evitando
7.4. Dibujo de un iglú la entrada de los rayos solares al interior y
esquimal. dejando circular el aire a su través. Esto es

+40
39
35
33
28
27
+20
21
TEMPERATURA (∞F)

–10

–20

7.5. Diagrama de tiempos


–36
y temperaturas para un
–40
iglú en el que se muestran 6 HORAS MEDIODÍA 18 HORAS MEDIANOCHE 6 HORAS
las propiedades de
TECHO (TEMPERATURA DEL AIRE)
aislamiento térmico de la PLATAFORMA DE DORMIR
NIVEL DEL SUELO
nieve prensada. TEMPERATURA EXTERIOR
La arquitectura como parte del entorno 131

7.6. Celosías islámicas de piedra calada. Ustad Abdul Qasim, mezquita de Masjid-i Sah, Isfahan (Persia, actual Irán),
1611-1638.

precisamente lo que han hecho, con una de- Pese a la transparencia y ligereza visual
licadísima gracia, las arquitecturas islámi- que ha proporcionado el vidrio a la arqui-
cas de Irán (antigua Persia) y del norte de la tectura, hay que reconocer que también ha
India [7.6]. En esos cálidos climas, las ven- sido fuente de numerosos problemas de ga-
tanas no se cierran con vidrio, sino con ce- nancias térmicas. La luz solar, incluyendo la
losías de mármol labrado, lo que, además de franja infrarroja invisible del espectro, atra-
reducir significativamente la entrada de luz viesa fácilmente el vidrio, pero una vez que
(creando un dibujo moteado en el interior incide sobre una superficie de la habitación,
del edificio), fomenta la circulación del aire. el calor generado no puede volver a atrave-
Estos recursos de proyecto se usaron pro- sarlo para salir al exterior. El resultado es
fusamente en las mezquitas de Isfahan (Irán) una ganancia gradual de calor, como ya se
y en las tumbas de los grandes mongoles en descubrió –y aprovechó– desde hace tiempo,
Agra, en la India. Análogamente, en el pro- en los invernaderos y otros edificios de vidrio
yecto de la embajada de Estados Unidos en similares empleados para resguardar las plan-
Nueva Delhi (India), el arquitecto Edward tas tropicales del invierno. Pero lo cierto es
Durell Stone utilizó bloques de hormigón pre- que este efecto se produce en todo tipo de edi-
fabricado para evitar el acceso de la luz so- ficio, sea o no un invernadero. Una vez más,
lar directa a la envoltura interior de vidrio; la solución está en evitar que el sol incida so-
además, proyectó un generoso alero en la cu- bre el vidrio, manteniendo, a la vez, las vistas;
bierta para proteger la fachada del sol directo. para ello pueden usarse elementos salientes
132 Los elementos de la arquitectura

21 dic.

21 marzo
21 sep. 21 junio

7.7. Frank Lloyd Wright, casa Frederick C. Robie, Chicago, 1908-1909. Sección de la sala de estar en la que se
muestra el alero y la inclinación de los rayos solares al mediodía, a mediados de verano, en los equinoccios
(21 de marzo y 21 de septiembre), y en los solsticios de verano y de invierno (21 de junio y 21 de diciembre).

de la pared, por encima o a los lados de la los hermanos Keck se basaron en una expe-
ventana, según sea la orientación de ésta. riencia que tuvieron en la construcción de
Además, estos elementos salientes deben es- una casa de vidrio proyectada por George
tar en proporción con la latitud del edificio. Fred Keck para la exposición El siglo del pro-
Los toldos de lona son un buen ejemplo de greso, celebrada en Chicago en 1933. Keck
ello. observó que, durante la construcción, hacia
Frank Lloyd Wright empleó muchos de finales del invierno de 1932, los obreros que
esos dispositivos en sus prairie houses, cons- trabajaban en el interior se tenían que que-
truidas entre 1900 y 1910. En su casa Robie dar en manga corta, ya que la caja de vidrio
(1907-1909), en Chicago, no tuvo otra alter- actuaba como un invernadero.
nativa que orientar el edificio a levante y a Más o menos por esa misma época, el
poniente, dada la estrecha configuración del arquitecto francés Le Corbusier tuvo una ex-
solar; la fachada principal está orientada al periencia similar cuando estaba constru-
sur y consiste en una sucesión continua de yendo en París un gran bloque de muchos
balconeras de vidrio que van del suelo al te- pisos (1929-1933), orientado al sur, para
cho [20.4]. Wright proyectó un generoso ale- el Ejército de Salvación [7.8]. Esta Cité
ro de cubierta, calculando la profundidad del du Refuge iba a tener una arquitectura
voladizo de manera que el sol en el solsticio completamente racionalista y científica, con
de verano (21 de junio) no llegara a incidir una forma purificada al máximo y unas fun-
sobre el borde inferior del vidrio [7.7]; de la ciones analíticamente estudiadas; el propio
misma manera, en la fachada oeste dispuso Le Corbusier había llegado a hablar de una
un gran voladizo para evitar que el sol bajo “usine du bien” o “fábrica de bondad”. El ala
del atardecer incidiera sobre las ventanas de de dormitorios iba a ser una caja de vidrio
poniente.5 George Fred Keck y William Keck, herméticamente sellada, sin aberturas.6
dos hermanos arquitectos de Chicago, si- Desgraciadamente, el doble acristalamiento
guieron la misma estrategia en una serie de y el equipo de refrigeración especificados por
casas construidas desde mediados de los años Le Corbusier fueron eliminados para redu-
treinta hasta los años setenta de este siglo, cir costes. El edificio se inauguró el invierno
empleando orientaciones sur y calculando de 1933, pero cuando llegó el verano, se con-
cuidadosamente los voladizos de la cubier- virtió en un auténtico horno. Le Corbusier
ta, para evitar la incidencia directa del sol so- no echó en saco roto la lección, ya que, en
bre la fachada hasta la llegada de los meses 1936, cuando proyectó el Ministerio de
más fríos del año. Para el desarrollo de los Educación en Río de Janeiro (Brasil), una lo-
sistemas pasivos de caldeo de sus edificios, calidad con un clima tropical, añadió unas
La arquitectura como parte del entorno 133

celosías de lamas verticales delante de las na, sino a toda la fachada, a la estructura mis-
ventanas, bautizándolas como brise-soleils, ma del edificio. Además, el edificio está pro-
‘parasoles’. tegido por una gran cubierta ondulada que
De la misma manera que se puede impe- hace las veces de gigantesco parasol, soste-
dir la incidencia directa de los rayos de sol nida en volandas sobre grandes pilares y bajo
sobre el vidrio, también se pueden utilizar la cual penetran libremente la luz y el aire,
los vientos dominantes para enfriar un edi- llegando a todas las partes de la estructura y
ficio. Cuando Le Corbusier proyectó la Unité enfriando la cara inferior de la cubierta [7.9;
d’Habitation de Marsella en 1946, empleó las 7.10, página 126].
terrazas para crear brise-soleils horizontales Probablemente, la causa que movió a Le
y verticales, y como las viviendas tenían fa- Corbusier a adoptar unos sistemas de con-
chada a ambos lados del edificio, sus mora- trol ambiental más integrados en la arqui-
dores podían establecer fácilmente una tectura de sus últimos edificios haya que
ventilación longitudinal de las mismas con buscarla en una cierta desconfianza por su
sólo abrir las ventanas de las fachadas opues- parte hacia los sistemas de aire acondicio-
tas [4.15]. Y en 1950, cuando se le invitó a re- nado complicados. Su colega y contemporá-
alizar los planos para la ciudad de neo, Mies van der Rohe, no compartió nunca
Chandigarh, la nueva capital de Punjab, su esa inquietud y mantuvo durante toda su
primera preocupación fue la de responder obra las formas acristaladas puras y su con-
a la naturaleza del entorno, un clima tórri- siguiente dependencia de los sistemas me-
do. En el edificio del Tribunal Supremo em- cánicos. Cuando, en 1948, proyectó sus dos
plea una retícula de profundos brise-soleils bloques de apartamentos de Lake Shore Drive
cuya función se extiende no sólo a la venta- [4.19, 20.14, 20.15], en Chicago, pudo reali-

7.8. Le Corbusier, Cité de Refuge (residencia para el Ejército de Salvación), París, 1929-1933. Al igual que la casa
Robie, la residencia de Le Corbusier para el Ejército de Salvación se desarrolla según el eje este-oeste, de manera que su
importante fachada sur está muy expuesta a los rayos del sol. El arquitecto había previsto contrarrestar las ganancias
de calor solar mediante un doble acristalamiento y un sistema de aire acondicionado, medidas ambas que finalmente
no se instalaron.
134 Los elementos de la arquitectura

7.9. Le Corbusier, edificio del Tribunal Supremo, Chandigarh (Punjab, India), 1951-1956. En este clima semitropical,
Le Corbusier empleó el parasol indio tradicional para preservar al edificio de los rayos solares directos. La gigantesca
doble cubierta ondulada está sostenida en volandas sobre grandes pilares, para que la brisa circule libremente entre ella
y el edificio, enfriando su cara inferior.

zar por fin un sueño que acariciaba desde liosa energía calorífica durante las largas no-
1919: unas fachadas enteramente acristala- ches de invierno.
das. No obstante, para reducir los costes, se Philip Johnson, arquitecto asociado a
eliminó el equipo de aire acondicionado es- Mies en el proyecto del edificio Seagram,
pecificado en el proyecto. Con objeto de compartía a la sazón sus mismos criterios
atemperar las ganancias caloríficas del ve- puristas. Anteriormente, en 1949, ya había
rano, se instalaron unos paneles practicables construido una caja de vidrio para sí mismo,
en cada crujía de ventana, pero fueron colo- la llamada casa de Cristal [7.13], en New
cados en la parte inferior de la pared-venta- Canaan (Connecticut). Johnson, como Mies,
na, en lugar de hacerlo en la parte superior. no quería comprometer la forma con la adi-
En 1954, con la ayuda de una compleja ma- ción de parasoles, pero descubrió un modo
quinaria de aire acondicionado instalada en natural de tener su burbuja transparente sin
la cubierta de su edificio Seagram de Nueva asarse en su interior. Emplazó su casa jus-
York [7.11], Mies realizó por fin la caja se- to al este y al norte de un grupo de añosos
llada que Le Corbusier había intentado con- robles de hoja caduca; durante el verano, el
seguir en su Cité de Refuge para el Ejército espejo follaje sombreaba la casa, mientras
de Salvación. Para la época en que se pro- que en invierno, con la caída de la hoja, el sol
yectó el edificio Seagram, los sistemas me- se filtraba a través de las desnudas ramas,
cánicos de transporte vertical, iluminación, ayudando a calentarla. Así pues existía un
calefacción y aire acondicionado suponían medio de crear una arquitectura abstracta
más de la mitad del presupuesto de los nue- que estuviera, sin embargo, amablemente re-
vos edificios. Era, por así decirlo, como si conciliada con el entorno.
el propio edificio fuera el sistema mecánico, Los edificios no sólo están expuestos al
envuelto en una membrana. Basta contem- sol, sino también al viento, y tienen un efec-
plar una vista nocturna del edificio Seagram to recíproco sobre el comportamiento de éste.
[7.12], para comprender hasta qué punto la Cuando el aire en movimiento encuentra un
nueva arquitectura era transparente a la ener- obstáculo, se desvía por encima y a los lados
gía radiante. Tales edificios se comportaban del mismo, según el camino de mínima re-
como excelentes esponjas de energía radiante sistencia. En el lado de barlovento se genera
durante las primeras horas de la tarde del ve- una zona de alta presión, mientras que a so-
rano y como magníficos radiadores de va- tavento se produce una succión o depresión.
La arquitectura como parte del entorno 135

7.11. Ludwig Mies van der Rohe en colaboración con 7.12. Edificio Seagram, Nueva York. Esta vista nocturna
Philip Johnson, edificio Seagram, Nueva York, 1954- revela hasta qué punto el edificio es transparente a la
1958. Este edificio está totalmente sellado y la regulación energía radiante. Durante el día, la luz solar penetra y
de su temperatura interna se ha confiado a unos extensi- atraviesa el edificio con la misma facilidad con que la luz
vos sistemas de calefacción y aire acondicionado. artificial se escapa durante la noche.
136 Los elementos de la arquitectura

7.13. Philip Johnson, casa Johnson o casa de Cristal, New Canaan (Connecticut), 1945-1949. Aunque las paredes de
esta casa, que el arquitecto construyó para sí mismo, sean enteramente de cristal, en verano recibe la sombra de los
árboles situados al oeste, mientras que en invierno se mantiene templada por el sol que se filtra a través de las ramas
desnudas del arbolado de hoja caduca.

Tenemos ejemplos de la utilización de es- riales constructivos a disminuir; así, edificios


tos efectos en los edificios. Conforme as- como el Palacio de Cristal de Londres y los
ciende el viento para sobrepasar la cúpula grandes tinglados para las estaciones ferro-
del Panteón de Roma, aumenta su velocidad viarias, empezaron a comportarse cual bur-
y crea una presión negativa o succión, de- bujas flotando en viento.7 Casi de improvi-
bida al efecto Venturi, que aspira el aire de so, las fuerzas laterales producidas por el
la abertura del óculo situado en la cúspide. viento empezaban a superar a las fuerzas ver-
Por medio de un cuidadoso estudio de los ticales generadas por la gravedad. Las fili-
vientos dominantes y de la forma y orienta- granas de hierro del Palacio de Cristal de
ción del edificio, se pueden aprovechar los Londres (1851), de Joseph Paxton, hubo de
desplazamientos de la masa de aire exterior ser rigidizada mediante riostras diagonales,
para ventilar y refrigerar con efectividad el que convirtieron el edificio en una inmensa
interior. En Irak y Paquistán las casas de la cercha [19.20]. Cuando, hacia la década de
arquitectura popular disponen de tolvas de 1880, se construyeron los primeros rasca-
aire para captar los vientos dominantes y pro- cielos en Chicago, sus arquitectos retomaron
porcionar ventilación. las técnicas de Paxton y unieron las barras
Mientras los edificios fueron relativa- de acero de sus estructuras con riostras dia-
mente de poca altura y estuvieron construi- gonales, creando una espina dorsal de celo-
dos con gruesas paredes, la masa del propio sía a través del centro del edificio. Mucho
edificio se bastaba por sí sola para resistir las más adelante, a mediados de la década de
fuerzas laterales. En los edificios de poca al- 1960, nació una nueva generación de rasca-
tura de albañilería las fuerzas laterales pro- cielos, de un centenar de pisos y unos 300 me-
ducidas por las presiones eólicas son menos tros de altura (1.000 pies), concebidos por
significativas que las fuerzas verticales debi- sus arquitectos e ingenieros como ménsulas
das a la gravedad. Este aserto fue aplicable verticales cuya principal misión era la de re-
con carácter general hasta mediados del si- sistir la presión lateral del viento. Con esta nue-
glo XIX, es decir, hasta el momento en que el va filosofía estructural, los edificios dejaron de
volumen de los edificios empezó a aumentar ser esqueletos arriostrados, para convertirse
desmesuradamente y la masa de los mate- en tubos rígidos.8 Un ejemplo de ello es el ras-
La arquitectura como parte del entorno 137

cacielos de fachadas inclinadas del Hancock manera que lo hacen los grandes macizos de
Center (1965-1970), en Chicago [7.14]. la naturaleza, como las montañas. En cierto
Los edificios de gran tamaño, en especial modo, los rascacielos son como montañas
los grupos de rascacielos, tienen también efec- artificiales y están sometidos a un continuo
tos locales sobre la distribución de los vien- desgaste por el calor, las heladas, la acción
tos. Cuando el viento se acerca a un edificio galvánica y todos los demás agentes de la na-
alto, parte de la masa de aire se eleva sobre turaleza. Pero, además, están sometidos a la
el mismo, creando una corriente ascendente, despiadada agresión de los agentes químicos
o tiro, a barlovento, y una corriente descen- contenidos en la contaminada atmósfera de
dente, o succión, a sotavento. Como resulta- las ciudades. Por consiguiente, es misión del
do, en ciertas condiciones, se pueden llegar a arquitecto elegir los materiales y estudiar sus
producir unos vientos de tipo huracanado a uniones de tal manera que el edificio pueda
ras de suelo que conviertan el andar en una resistir dignamente esos ataques durante el
tarea casi imposible. A veces, la presión ne- máximo tiempo posible. Los egipcios de la
gativa puede ser tan grande como para arran- IV Dinastía ya tuvieron en cuenta este as-
car las hojas de las ventanas de sus quicios. pecto y construyeron el Templo del Valle para
Desde este punto de vista, los rascacielos su faraón Kefrén en granito rojo, para que le
afectan al movimiento del aire de la misma acompañara durante toda la eternidad; el re-

7.14. Skidmore, Owings & Merrill, John Hancock Center, Chicago, 1965-1970. En los edificios de gran altura, la
presión lateral del viento se convierte en un factor de diseño estructural más significativo que las cargas gravitatorias;
de ahí que, como en el caso del Hancock Center, sea necesario rigidizar los pilares exteriores mediante riostras diagonales.
138 Los elementos de la arquitectura

7.15. I. M. Pei, torre


John Hancock, Boston,
1966-1975. El fracaso
del estilo internacional
queda ilustrado
gráficamente por las
hojas de contrachapado
empleadas para
sustituir a las lunas de
vidrio succionadas por
las turbulencias del
viento.

sultado no puede ser más obvio: el Templo teriales y métodos de construcción nuevos,
del Valle ha venido desafiando a las fuerzas cuya durabilidad a largo plazo no está san-
de la naturaleza durante más de cuatro mil cionada por la práctica. Un buen ejemplo de
quinientos años. ello es el de la torre John Hancock, emplaza-
La civilización moderna proyecta sus edi- da en la Copley Square de Boston, proyecta-
ficios con unas expectativas de vida mucho da por el estudio de I. M. Pei entre 1966 y
más cortas. En primer lugar, por lo gene- 1967. Construida entre 1965 y 1975, junto
ral, no esperamos que los edificios duren para al grupo de torres del Prudencial Center, te-
siempre o, por lo menos, los clientes no es- nía unas ventanas con doble acristalamiento
tán dispuestos a pagar el sobreprecio de unos y una película metálica reflectante en la hoja
materiales que duren mucho más de lo que de vidrio interior. Lamentablemente, el siste-
se tarda en amortizar la hipoteca del edificio. ma de cerramiento empleado fue un fracaso
En segundo lugar, utilizamos muchos ma- y, durante 1972 y 1973, las calles circundan-
La arquitectura como parte del entorno 139

tes y los bloques adyacentes a la imponente dobles por hojas sencillas de vidrio templa-
torre se vieron azotados periódicamente por do reflectante de media pulgada de espesor.
imprevistas lluvias de fragmentos de vidrio En 1975, el Ayuntamiento de Boston permi-
[7.15]. Algunos expertos atribuyeron las ro- tió la ocupación del edificio con el nuevo
turas de los cristales al calor generado entre acristalamiento, pero el litigio no se resolvió
las hojas de vidrio, debido a la presencia de hasta 1981, con un acuerdo entre las partes
la lámina metálica interior, mientras que fuera ya de los tribunales.9
otros se decantaron por atribuirlas a unos Este reciente y espectacular ejemplo de
marcos incorrectos, que permitían que los las carencias de los nuevos materiales y tec-
vidrios fueran succionados por las turbu- nologías es sólo un caso más de un viejo pro-
lentas corrientes de aire generadas en tor- blema. Ya antes de nuestra era, Vitruvio
no al edificio. Tras una serie de demandas alertó a los arquitectos romanos sobre los pe-
judiciales, alternadas con los correspon- ligros de usar materiales o métodos cons-
dientes recursos, se sustituyeron los vidrios tructivos inadecuados.

NOTAS

1. La BTU es la unidad calorífica del sistema dera y disponiendo arbotantes exteriores. Robert
británico y se define como el calor necesario para Mark, de la Universidad de Princeton, ha realiza-
elevar 1 °F la temperatura de una masa de agua de do diversos experimentos para medir los efectos
1 libra entre 39,2 y 40,2 °F (equivale a 1.055,06 ju- del viento sobre maquetas de las catedrales góti-
lios o 252 cal/g). La cifra de 2.750 BTU por pie cua- cas; véase Mark, Robert, Experiments in Gothic
drado en un día claro del mes de junio en Structure, Cambridge, Massachusetts, 1982.
Alburquerque se ha extraído de Brown, G. Z., Sun, 8. Véase Condit, Carl W., “The Wind Bracing
Wind, and Light, Nueva York, 1985, p. 21. of Buildings”, en Scientific American, nº 230, fe-
2. Estas estadísticas se citan en Fitch, J. M., brero, 1974, pp. 92-105.
American Architecture: The Environmental Forces 9. Para una revisión de este célebre fracaso
That Shape It, 2ª ed., Boston, 1972, p. 269. constructivo, véase Ross, Steven S., Construction
3. Estas cifras se citan en Fitch, J. M., op. cit., Disasters: Design Failures, Causes, and Prevention,
pp. 266-267 Nueva York, 1984, pp. 274-287.
4. Estas cifras se citan en Brown, G. Z., op. cit.,
pp. 38.
5. Las cualidades ambientales de la casa Robie
se analizan en Banham, Reyner, The Architecture
of the Well-Tempered Environment, 2ª ed., Chicago, BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA
1984, pp. 115-521; versión castellana: La arquitec-
tura del entorno bien climatizado, Ediciones Brown, G. Z., Sun, Wind, and Light: Architectural
Infinito, Buenos Aires, 1975. También es conve- Design Strategies, Nueva York, 1985; se trata
niente consultar este libro para conocer el desa- de un libro guía para los que están aprendiendo
rrollo del aire acondicionado por Wallis H. Carrier. a proyectar, lleno de datos esenciales y ejem-
6. Sobre el análisis de las partes funcionales plos históricos, que concluye con un glosario
de la Cité du Refuge para el Ejército de Salvación, de términos y una extensa bibliografía.
véase Von Moos, Stanislas, Le Corbusier: Elements Butti, Ken, y Perlin, John, A Golden Thread: 2500
of a Synthesis, Cambridge, Massachusetts, 1979, Years of Solar Architecture and Technology,
pp. 154-157; sobre sus carencias ambientales, véa- Nueva York, 1980.
se Banham, R., op. cit., pp. 155-158. Véase tam- Fathy, Hassan, Natural Energy and Vernacular
bién, Taylor, Brian B., Le Corbusier: The City of Architecture, Chicago, 1986; estudio realizado
Refuge, Paris, 1929-1933, Chicago, 1987. por uno de los arquitectos adalides del retor-
7. El problema de tales fuerzas laterales ya no a los procedimientos constructivos tradi-
había aparecido con anterioridad en las catedra- cionales.
les góticas. Las altas cubiertas, en ocasiones le- Fitch, James Marston, American Building: The
vantadas a 35 o 40 metros del suelo, estaban Environmental Forces That Shape It, 2ª ed.
sometidas a vientos cuya velocidad podía alcan- Boston, 1972.
zar un valor triple al de la velocidad a ras de sue- Stein, Benjamin, Reynolds, John S. y McGuinness,
lo. El problema se solía resolver arriostrando William J., Mechanical and Electrical Equip-
interiormente las armaduras de cubierta de ma- ment for Buildings, 7ª ed., Nueva York, 1986.

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