5.
El Comping
Se puede interpretar el término inglés comping como acompañamiento o
complemento. Involucra a los acordes, ritmos y contramelodías que en este caso el
pianista utiliza para apoyar y respaldar un solo o línea melódica.
El comping es un calificativo inglés para referirse a lo que hace el
pianista al acompañar o complementar lo que hace el solista, y en
los momentos en que toca toda la agrupación. El papel de lo que
hace el comping es el de proporcionar un estímulo armónico y
rítmico al solista, subrayar las vueltas, lo puentes, etc., de fortalecer
la forma del tema y de no meterse con el solista. Se puede lograr
esto con un máximo de notas (Art Tatum, McCoy Tyner) o con un
mínimo de notas (Count Basie, Gil Evans). Muchos pianistas se
entrometen demasiado con el solista, hasta abrumarlo, mientras
que otros tocan con tanta timidez que el solista queda sin
inspiración. ¿Cómo lograr el término medio? La primera regla es
ESCUCHAR al solista–fácil de decir, difícil de hacer. Lo más común
es que te metas en tu mundillo, olvidándote de que tu papel
principal es el de ser plato de segunda mesa. Procura encontrarte
ese término medio entre la osadía y la moderación, alternando entre
el hacer un comping agresivo y el mantenerte al fondo, hasta que
los dos extremos comiencen a tender hacia el centro, logrando así
una síntesis. (Levine, El Libro del Piano Jazz, 2003, pág. 223)
En los casos específicos que se estudian a continuación, el comping se centra en
el patrón rítmico a utilizarse para los acordes, o voicings, de mano izquierda.
El modo de complementar las líneas melódicas, ya sea durante la melodía de un
tema o durante la improvisación, que habitualmente se interpretan con la mano
derecha, es tocando los acordes pertinentes a los cambios armónicos del tema con
un patrón rítmico, aplicando distintas técnicas para este comping con la mano
izquierda.
A continuación se exponen cuatro variaciones de comping para los acordes de
mano izquierda, implementados a los cuatro patterns estudiados anteriormente. Se
interpretarán siempre bajo el concepto de la corchea con swing.
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• Comping 1:
Un patrón muy utilizado para iniciar la práctica de este concepto se interpreta
tocando los acordes en los tiempos débiles de los tiempos uno y tres de cada
compás.
De esta forma el primer acorde se toca en el tiempo “y” del primer tiempo del
compás, y el segundo acorde en el tiempo “y” del tercer tiempo del compás.
Modelo No. 1
• Comping 2:
En este ejemplo se anticipan en medio tiempo los acordes, de esta forma el último
acorde de cada compás pertenece a la armonía del siguiente. Este tipo de comping
Modelo No. 2
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también es muy utilizado, dando como resultado una sonoridad muy contundente a
las frases melódicas:
• Comping 3:
Este patrón rítmico de comping está basado en el denominado ritmo del Charleston,
popular en los 1920s, pieza compuesta por el pianista James P. Johnson. Se
estructura en una negra con puntillo en el tiempo 1 de cada compás, seguida una
corchea en el tiempo “y” del tiempo 2 del compás:
Modelo No. 3
• Comping 4:
El imitar en el comping de mano izquierda la rítmica de la línea melódica de la mano
derecha es un recurso ampliamente utilizado y estandarizado por el pianista Bill
Evans.
Duplicando la misma frase rítmica en ambas manos se consigue una sonoridad
poderosa, con mucho peso y elegancia, precisa para este pattern:
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Modelo No. 4
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