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Claves para Mejorar tu Oratoria

El documento habla sobre la importancia de la oratoria y proporciona consejos para mejorar las habilidades de hablar en público. Explica que la oratoria es el arte de expresarse con elocuencia ante un público para transmitir un mensaje de manera efectiva. También identifica cualidades como la autoconocimiento, pasión, claridad y seguridad que debe tener un buen orador, y técnicas como la preparación, el uso de multimedia y la interacción con la audiencia.

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Claves para Mejorar tu Oratoria

El documento habla sobre la importancia de la oratoria y proporciona consejos para mejorar las habilidades de hablar en público. Explica que la oratoria es el arte de expresarse con elocuencia ante un público para transmitir un mensaje de manera efectiva. También identifica cualidades como la autoconocimiento, pasión, claridad y seguridad que debe tener un buen orador, y técnicas como la preparación, el uso de multimedia y la interacción con la audiencia.

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¿Alguna vez te ha tocado hablar en público y te has quedado en

blanco? ¿Te produce ansiedad enfrentarte a un auditorio? No te


preocupes, son miedos muy comunes que se pueden solventar. Hoy os
contaremos qué es la oratoria y algunas claves y técnicas para
mejorarla. Si quieres ser profesionalizarte en este campo oral, no lo
dudes y echa un vistazoa nuestro Máster en técnicas para hablar en
público

¿Qué es la oratoria?
En primer lugar definiremos este concepto. La oratoria es el arte de
expresarnos con elocuencia ante un determinado público. ¿Qué
significa “con elocuencia”? pues es hablar con fluidez y propiedad para
intentar convencer al auditorio al que nos enfrentamos. Por lo tanto
hablar en público no implica solo presentar nuestras ideas, si no que
necesitaremos plasmarlas de una determinada manera.

¿Alguna vez has ido a una presentación y  te has quedado “embobado”


viendo al conferenciante? ¿Te ha cuestionado mucha de tus ideas?
Ésta es la  sensación que produce un buen orador. A continuación os
explicaremos algunas de las cualidades para hablar en público.

Cualidades para tener una buena oratoria


Para ser un buen orador, es necesario poseer una serie de cualidades:

Autoconomiento

Es importante que buen orador se conozca. Que sepa cuales son sus
puntos fuertes y débiles y conocer sus habilidades. Así es mucho más
fácil construir discursos que funcionen.

Personalidad

Tener  una personalidad potente nos ayudará a sentirnos más seguros


con nosotros mismos y a que nos se nos coma el miedo. Además
gracias a nuestros rasgos podemos crear marca y un estilo propio que
nos diferencie del resto de ponentes.

Pasión
Es otra de la cualidades de un buen ponente, la pasión. Se nota
cuando un discurso se transmite con pasión ya que lo deja “grabado”
en todas los asistentes.

Invención

Para hacer una ponencia interesante , es necesario poner a prueba


toda nuestra maquinaria creativa y crear discursos claros pero con un
“push” para no aburrir al auditorio

Conexión

Es importante conocer al público al que nos dirigimos para saber qué


puntos tenemos en común y poder crear vínculos con la audiencia.

Claridad

Relacionado con los puntos anteriores, es importante que el discurso


sea claro y evitar la terminología especializada y el lenguaje confuso.
También es importante usar frases cortas  y metáforas.

Seguridad

Hay que evitar  tener miedo al ridículo y a fallar porque somos


humanos y podemos fallar. Es importante mantener la tranquilidad y
dar la sensación de seguridad al auditorio.

Sensibilidad

Los discursos que más funcionan son los que apelan a los
sentimientos. Para ello es bueno que trabajemos nuestros rasgos de
sensibilidad y utilizarlos. Eso si, tenemos que evitar caer en la
“sensiblería”

Imagen profesional

Una imagen vale más que mil palabras y en la oratoria está más que
presente. Es importante tener una imagen adecuada a la marca
personal de cada uno y también al tipo de ponencia que se va a dar.

¿Cómo evitar el miedo a hablar en


público?
Lo hemos dicho al principio del post, el miedo a hablar en público es
uno de los más comunes pero no es imposible superarlo. ¿Cómo
superamos la fobia? A continuación os daremos unos trucos.

Practicar

Es importante que ensayes el discurso todas las veces que puedas y


con personas diferentes. Amigos, familia, vecinos, pueden servirte de
entrenamiento para tu discurso.

Respirar

Hacer unos ejercicios de respiración puede aliviar los nervios. Tómate


todo el tiempo que necesites para hacerlo ya que calmará mucho tu
ansiedad.

Buen comienzo

A la hora de hacer el discurso es importante que prestes atención al


inicio ya que es la parte más importante. El comienzo determina como
irá el resto del discurso, así que una buena pregunta o una frase con
gracia puede ser un buen inicio.

Conocer el tema

Parece mentira pero conocer en profundidad el tema de que vas a


hablar te puede dar un plus de seguridad ya que puedes improvisar si
en algún momento te pierdes.

Técnicas para tener una buena oratoria


Una vez trabajado el miedo y la ansiedad a hablar en público, te vamos
a dar uan serie se técnicas para poder practicar.

No memorizar

Es importante que no memorices todo el discurso ya que puedes


quedarte en blanco y te entraría pánico. Así que es importante
centrarte en los datos e historias que quieres contar para sí hacer la
ponencia mucho más natural.

Control de la mente
Aunque a veces parezca difícil, es beneficios poder controlar los
nervios y la ansiedad. Debes recordar que lo importante es que el
público se quede con algo de tu discurso aunque sea solo una o un par
de cosas.

Preparación

Para tener todo controlado, es importante prepararse al máximo.


Conocer a fondo el público y el tema y las oportunidades que tiene te
dará seguridad

Multimedia

Si en tu presentación utilizas algún tipo de diapositiva, debes saber que


son de apoyo y que no hace falta escribir todo el discurso en ellas, si
no que puedes utilizar infografías o imágenes que te complemente la
explicación.

Lenguaje no verbal

Este es uno de los puntos más importantes. Hay que ser consciente de
lo que decimos con nuestro lenguaje no verbal. Los gestos, las miradas
pueden decir lo contrario de lo que intentamos explicar o por otro lado
reforzar nuestro discurso. Un consejo puede ser grabar nuestra
presentación en los ensayos y así corregir los pequeños fallos que
encontremos.

Movimiento

Relacionado con el punto anterior, es favorable que nos movamos a lo


largo del escenario ya que el discurso no nos quedará tan estático y no
aburriremos al auditorio.

Interacción

Para mantener a la audiencia activa e involucrada con nuestra


presentación, es importante que interactuemos con ella. Se puede
lograr pidiendo que hagan un gesto, que respondan o también que
utilicen las redes sociales a favor nuestro,

Estos son unos cuantos conceptos para poder ser un buen orador y
que tus presentaciones tengan efecto. Cómo última recomendación
diremos que hay que dar las gracias a nuestro público ya que
generaremos simpatía que será beneficiosa para nuestros discursos.  
Por último, todo esto se puede mejorar si practicamos y además
vemos conferencias de otros ponentes.

LA IMPORTANCIA DE LA ORATORIA
Las personas somos seres sociales. Toda nuestra vida gira en torno a relaciones y vínculos
de diversa índole. En el trabajo, en casa, en una reunión o en un festejo, siempre estamos
comunicándonos. En tu rol como productor esa comunicación cobra doble sentido ya que
por tu tarea debés hablar todo el tiempo con clientes, empresas y colaboradores, dando a
conocer tus servicios, respondiendo inquietudes y solucionando temas. Entonces, ¿por qué
no hacerlo de la forma más eficaz posible?  Para lograrlo es fundamental apoyarte en la
oratoria, una herramienta que permite facilitar y mejorar la comunicación interpersonal,
tanto para exponer delante de un grupo como delante de una sola persona. “Tener buena
oratoria es fundamental. En la vida todo es comunicación interpersonal; hasta para las
relaciones sociales dependemos siempre de nuestra capacidad para transmitir nuestras
inquietudes y sentimientos. Contar, explicar, vender, comprar, negociar… todo requiere de
una oratoria eficaz”

Importancia de la Oratoria

Cuando hablamos de la oratoria estamos hablando del arte de la palabra,


de cómo una persona es capaz de transmitir un mensaje hablando,
comunicando a un público, a un grupo de personas o un individuo. La
clave está en la capacidad del emisor para convencer a un receptor.
En la oratoria, la pretensión final es la de contar una historia, exaltar o
motivar a un auditorio, transmitiendo un mensaje, etc. Lo importante de
esto es la capacidad del orador para hacer llegar aquello de lo que habla.
Para ello existen varios elementos que son fundamentales para que lo
que se dice cale en el público.
Por un lado son importantes los conocimientos que tenga la persona
sobre el tema o mensaje que se quiere transmitir. Hay que pensar que la
oratoria viene ya de la tradición griega y que esta era estudiada,
trabajada y puesta en práctica por verdaderos eruditos en la materia, que
en la mayoría de los casos eran políticos, filósofos, etc. Es más, el
dominar este arte era motivo de prestigio en la sociedad en la sociedad
de aquel tiempo.
Pero centrándonos en el tema, la técnica de la oratoria se basa en cierto
tipo de técnicas para que el auditorio centre la atención en la persona
que habla. Por un lado el orador ha de transmitir su mensaje utilizando
siempre la segunda persona, lo que hace que quien escucha se sienta
más cercano a quien habla.
Por otro lado, otro de los elementos que se usa mucho son las frases
hechas, que hacen que la persona se sienta más identificada no sólo con
el orador, si no lo que se dice, asociándola con la cultura popular, muy
importante en cualquier sociedad. A esto también hay que añadir que el
orador ha de utilizar un buen tono de voz, modularla de manera
inteligente, etc., es decir utilizar todos los recursos que le aporta la
lengua, la lingüística y la dicción.
Así mismo, se debe tener siempre en cuenta al auditorio, a su público y,
sobre todo a las personas como individuos únicos. Esto es importante ya
que, en muchas ocasiones del discurso, se dirigirá a una persona en
concreto para realizar preguntas de tipo retórico, llamada de atención,
guiños, etc., lo que conseguirá mantener la atención del espectador.

La oratoria, como dijimos antes, el arte de la palabra, tiene la facultad de


que el mensaje que se quiere transmitir no siempre tiene que ser verdad.
Lo importante es que el mensaje que se transmita sea creíble para el
auditorio que lo escucha y que éste sea convencido.

ORATORIA
Te explicamos qué es la oratoria y dónde se originó este conjunto de técnica
para hablar. Los tipos de oratoria y cómo es un buen orador.

La oratoria es algo natural en el ser humano.

¿Qué es oratoria?
La oratoria no es solo oralidad, es decir, no es el mero hecho de hablar a
otro y otros, sino que involucra una cantidad de técnicas y reglas o
principios que nos permiten expresarnos de manera clara ante un público
numeroso.

La finalidad de la oratoria es transmitir un mensaje sin miedos o


desconfianzas y con desenvoltura. La oratoria está relacionada con la
elocuencia, de poder convencer con nuestras palabras o conmoverá quien
o quienes nos oyen.

Dentro de la literatura, la oratoria tiene que ver con los procesos


literarios cuya finalidad es la de persuadir (como por ejemplo una
conferencia). Un orador debe modificar las emociones de los oyentes, no
sólo brindarles información.

Ahora bien, la oratoria es algo natural en el ser humano, como capacidad


de persuadir o convencer a otro acerca de mi punto de vista u opinión.
Sin embargo, se ha desarrollado como disciplina con sus reglas y sus
características propias.

Ver también: Ciencias de la comunicación

¿Dónde se originó la oratoria?


Sócrates fundó una escuela de oratoria situada en Atenas.

Como la mayoría de las ciencias humanas, la oratoria tuvo su origen en


Grecia de la mano de los sicilianos. En Grecia la oratoria era utilizada
con fines políticos y para alcanzar prestigio.

Sócrates fundó una escuela de oratoria, situada en Atenas, y definió


al orador como el hombre instruido y con ideales altos que iba a garantizar
el progreso del estado.

Demóstenes fue el orador que fue considerado el mejor dentro de este


arte. Cicerón fue quien la perfeccionó en la República Romana. Él escribió
varios discursos y tratados que han llegado a nosotros casi en su totalidad.

Tipos de oratoria

Existe en la actualidad una clasificación de los tipos de oratoria según la


finalidad del orador. A continuación se expresan algunos tipos de oratoria:
 Oratoria social. También llamada ceremonial, augural o sentimental, son las
que se desarrollan en un determinado ámbito donde el ser humano participa de una
ceremonia.

 Oratoria pedagógica. Busca transmitir la cultura mediante la palabra hablada,


es decir transmite conocimientos. Es una oratoria didáctica o académica que busca
enseñar.

 Oratoria forense. Se usa dentro de la ciencia jurídica y busca exponer con


claridad los informes de jueces, abogados y fiscales.

 Oratoria persuasiva. Cuando los políticos exponen y debaten ideas políticas y


utilizada principalmente en época de sufragio.

 Oratoria sacra o religiosa. Realiza sermones a partir de la palabra de Dios


utilizando como base la Biblia u otros libros religiosos.

 Oratoria dentro de una empresa (llamada “Management Speaking”). Es


utilizada por hombres de negocios y empresarios a fin de
transmitir objetivos corporativos.

El buen orador
Un orador debe conseguir que el público lo escuche con atención.

La oratoria no es simplemente hablar en público, un buen orador debe


reunir ciertas características que lo hacen distintos al resto de los hablantes
comunes.

 La oratoria siempre se realiza con un orador individual frente a un público


(receptor colectivo).

 El orador debe hablar con claridad, pero además con entusiasmo, eficacia y


persuasión. El lenguaje es su herramienta principal. Un orador debe saber hacerse
escuchar. debe lograr que el público muestre interés y sea reflexivo.

 Debe el orador tener claro el fin de su discurso. Puede ser un discurso


persuasivo, a fin de convencer al público de una opinión, por ejemplo. Además, puede
enseñar, conmover o agradar a su público.

 La apariencia física es muy importante así como el aseo personas. El atuendo


que elije el orador debe estar acorde con las circunstancia dependiendo si es una
ocasión formal o informal.
 Un orador debe mantener una actitud positiva, estar relajado y gozar de
buena salud física y psíquica.

 Además debe poseer mucha capacidad de memoria, ya que la oratoria


requiere un 90% de habla y apenas un poco de lectura de apuntes, de ser necesario.

 Un orador debe ser sincero y congruente, es decir, que haya relación entre lo


que un orador dice y hace. Además, debe ser leal a quien ha confiado en él o ella.

 Un orador debe perder el miedo y los prejuicios a hablar en público, debe


tener soltura y saber estar frente a un público.

Un orador debe conseguir que el público lo escuche con atención, se


sensibilice con él y lo comprenda, y, en caso de ser un discurso persuasivo,
que el oyente se convenza de lo que el orador está diciendo acerca de un
tema.

Última edición: 2 de junio de 2020. Cómo citar: "Oratoria". Autor: María


Estela Raffino. De: Argentina. Para: [Link]. Disponible en:
[Link] Consultado: 27 de marzo de 2021.

Fuente: [Link]

Discurso

El discurso es la expresión formal de un acto comunicativo, que se presenta bajo


manifestaciones diversas (discurso oral, escrito, por ejemplo). Desde el punto de vista
formal, el discurso suele constar de una serie de oraciones, pero desde el punto de vista
del significadotiene una naturaleza dinámica; por ello, no es posible describirlo en términos
de reglas (como el caso de la oración), sino de regularidades. El discurso no es un
producto, sino un proceso cuyo aspecto más destacado es su finalidad comunicativa
(ver Texto). 

¿Qué es un discurso?
Un discurso es una forma de comunicación en la que un emisor
construye un mensaje y lo transmite a un receptor utilizando
un código (que usualmente es el lenguaje) a través de un canal, que puede ser
oral o escrito

Fuente: [Link]

Un concepto de discurso más específico hace referencia a la acción


que ejecuta una persona cuando habla ante un público y emite un
mensaje previamente preparado. Este tipo de discurso busca orientar respecto
a un tema y es desarrollado de manera tal que capte el interés del público.

En los actos políticos, económicos o académicos se suelen efectuar discursos y


muchos se apoyan en recursos informáticos como presentaciones de
diapositivas, vídeos o imágenes.

La palabra discurso también suele relacionarse con la palabra relato, en


referencia al contenido cultural e ideológico que profesa una persona o grupo.
Por ejemplo: cuando se habla de un discurso liberal, marxista o moderno.

Ver además: Comunicación interpersonal

Discurso directo e indirecto


El término discurso también hace alusión a los postulados que
comunican información arrojada por un individuo o grupo. Según sus
características, el discurso puede ser:

 Discurso directo. Oración que expresa y reproduce de manera textual


las palabras de un individuo. Suele expresarse entre comillas, antecedido
por guiones o dos puntos. Por ejemplo: “Quiero jugar a orilla del río” o
Mateo: Quiero jugar a orilla del río.
 Discurso indirecto. Oración que reproduce de manera indirecta las
palabras de un individuo adaptando los tiempos verbales, pronombres
personales y referencias temporales. Suele introducirse con el verbo
decir, expresar, asegurar, entre otros, seguido de la conjunción que. Por
ejemplo: Él dice que quiere jugar a orilla del río (tiempo presente si se
reproduce en simultáneo con el discurso de Mateo) o Él dijo que quería
jugar a orilla del río (tiempo pasado si se reproduce con posterioridad al
discurso original).

Sigue en: Discurso directo e indirecto

Características del discurso


 Preciso. Debe exponer un tema y sus argumentos de manera que
pueda ser comprendido por la audiencia.
 Verificable. Debe basarse en hechos comprobables que justifiquen y
den validez al discurso, salvo en algunos casos como en el discurso
religioso o artístico.
 Especializado. Debe hacer foco en un área y estar dirigido a la
audiencia idónea que pueda interpretarlo y sea de utilidad.
 Original. Debe valerse de sus propios recursos y contar con puntos de
vistas creativos, únicos y novedosos
 Estructurado. Debe organizar la información de manera clara y
ordenada para ser interpretado por los oyentes o lectores.
 Atractivo. Debe llamar la atención de la audiencia, mantenerla activa y,
en muchos casos, motivar a la acción.
 Multi contenido. Puede contar con varios tipos de información y
complementarse con recursos audiovisuales.
 Multi plataforma. Puede transmitirse a la audiencia de forma oral o
escrita.

Partes del discurso


Las partes del discurso clásico fueron establecidas en la Rhetorica ad
Herennium, tratado que reúne los principales lineamientos de la oratoria y el
discurso escrita en el 90 a. C. (aproximadamente) por autor desconocido.

 Exordio. El orador busca captar la atención de la audiencia.


 Narratio. El orador presenta el tema a tratar en el discurso.
 Divisio. El orador desarrolla su punto de vista y defiende su teoría o
argumento sobre la cuestión tratada.
 Confirmatio. El orador expone sus argumentos y las pruebas sobre las
que se fundamentan.
 Refutatio. El orador presenta las pruebas que rechazan los demás
argumentos contrarios al suyo.
 Conclusio. El orador plantea las conclusiones de lo expuesto y los pasos
a seguir.

Además, existe una clasificación ampliamente utilizada que divide al discurso


en:

 Introducción. Se presenta el tema a tratar.


 Desarrollo. Se postulan los argumentos existentes sobre la cuestión.
 Desenlace. Se sintetizan las ideas más relevantes y se destaca el aporte
del análisis de la argumentación expuesto.

Las disciplinas que estudian el discurso


Al ser un concepto muy amplio varias disciplinas o ciencias estudian y analizan
el discurso. En primer lugar, la lingüística estudia el discurso como forma
de lenguaje escrito u oral, es decir, el texto o conversación. En cuanto a la
comunicación se encargan la antropología y la etnografía.

Para la filosofía, el discurso responde a un sistema social de ideas


o pensamientos y dentro de la psicología, en el área del psicoanálisis, el
discurso se basa en una cuestión lógica.

Los tipos de discursos


Los tipos de discurso se pueden diferenciar según ciertos criterios:

Según la estructura:

 Discurso narrativo. Refiere a hechos que se expresan en


un contexto de tiempo y espacio y que pueden ser reales o imaginarios.
 Discurso descriptivo. Intenta mostrar las características de lo
expresado sin emitir una valoración personal.
 Discurso expositivo. Informa acerca de algo de manera objetiva, clara
y ordenada.
 Discurso argumentativo. Intenta convencer o persuadir acerca de
algo.

Según el área:

 Discurso político. Comunica las bases y propuestas políticas de un


espacio y busca convencer a la audiencia.
 Discurso religioso. Comunica las bases de un credo a través de los
dogmas de fe que rigen una religión para generar fidelidad y captar
seguidores.
 Discurso publicitario. Comunica las particularidades de un bien
o servicio y tiene como objetivo convencer a la audiencia para que lo
adquiera en el mercado.
 Discurso empresarial. Comunica las decisiones, planes o proyectos de
una organización o empresa y busca motivar a los empleados, clientes y
proveedores.
 Discurso académico. Comunica novedades o propuestas dentro del
ámbito de una escuela o universidad, su función es comunicar y generar
comunidad entre los miembros de la organización.
 Discurso artístico. Comunica emociones y sentimientos de carácter
subjetivo, su función es trasmitir y entretener.

Las funciones del discurso


En el discurso se pueden combinar diversas funciones del lenguaje.

Según la postura que toma el hablante, el lenguaje dentro del discurso toma
distintas formas y funciones:

 Función expresiva. Cuando el mensaje apela a expresar un


sentimiento.
 Función apelativa. Cuando el mensaje busca llamar la atención del
oyente y provocar una respuesta.
 Función poética. Cuando el discurso prioriza la forma del mensaje.
 Función informativa o referencial. Cuando el mensaje brinda
información objetiva.
 Función de convencimiento. Cuando el mensaje busca vender un
bien o servicio.
 Función de entretenimiento. Cuando el mensaje busca divertir o
distender.

Más en: Funciones del lenguaje

Ejemplos de discursos
Discurso político:

“(…) Por eso tenemos que empezar por reconocer que, por más leyes que
existan sobre el papel, por más declaraciones maravillosas que figuren en las
constituciones, por más bellas palabras que se hayan pronunciado en las
últimas décadas en las cumbres internacionales o en los pasillos de Naciones
Unidas, las viejas estructuras de poder y privilegio, de injusticia y explotación
nunca desaparecieron del todo”.

Barack Obama

Johannesburgo, 17 de julio de 2018

Discurso religioso:

“Queridos hermanos y hermanas: ¡Feliz Navidad!

En el seno de la madre Iglesia, esta noche ha nacido nuevamente el Hijo de


Dios hecho hombre. Su nombre es Jesús, que significa Dios salva. El Padre,
Amor eterno e infinito, lo envió al mundo no para condenarlo, sino para salvarlo
(cf. Jn 3,17). El Padre lo dio, con inmensa misericordia. Lo entregó para todos.
Lo dio para siempre. Y Él nació, como pequeña llama encendida en la oscuridad
y en el frío de la noche. Aquel Niño, nacido de la Virgen María, es la Palabra de
Dios hecha carne. La Palabra que orientó el corazón y los pasos de Abrahán
hacia la tierra prometida, y sigue atrayendo a quienes confían en las promesas
de Dios”.

Papa Francisco
Roma, 25 de diciembre de 2019.

Discurso empresarial:

“(…) Apple siempre ha tenido la disciplina para tomar la decisión audaz de dejar
cosas. Dejamos de lado el diskette cuando aún era popular con muchos
usuarios. En vez de hacer las cosas de manera más tradicional y diversificarnos
y minimizar los riesgos, produjimos la unidad óptica, que le encantaba a alguna
gente. Cambiamos nuestro conector pese a que mucha gente le encantaba el
conector de 30 pines. Algunas de estas cosas no fueron populares por bastante
tiempo. Pero uno tiene que estar dispuesto a perder de vista la costa y salir.
Aún lo hacemos”.

Entrevista a Tim Cook, CEO de Apple.

Discurso académico:

“(…) Estas divagaciones, muy generales, tienen también pleno sentido en las
comunidades universitarias. La universidad española se ha transformado
profundamente en el último cuarto del siglo XX, creándose en los colectivos
universitarios un fuerte dinamismo social, consecuencia de algunos factores de
cambio muy significativos. En primer lugar, la práctica universalización de
la enseñanza universitaria. En muy pocos años, hemos pasado de 28
universidades y trescientos y pico mil estudiantes en 1975 a 77 universidades
en la actualidad y cerca de 1.400.000 estudiantes, con un máximo superior al
millón y medio de estudiantes en el año 2000”.

Javier Uceda, Rector de la Universidad Politécnica de Madrid.

Madrid, septiembre 2010.

Discurso artístico.

Si yo te odiara, mi odio te daría


en las palabras, rotundo y seguro;
¡pero te amo y mi amor no se confía
a este hablar de los hombres tan oscuro!

Tú lo quisieras vuelto un alarido,


y viene de tan hondo que ha deshecho
su quemante raudal, desfallecido,
antes de la garganta, antes del pecho.

Estoy lo mismo que estanque colmado


y te parezco un surtidor inerte.
¡Todo por mi callar atribulado
que es más atroz que entrar en la muerte!

Fuente: [Link]

Orador parlanchín.
Este tipo de oradores hablan y hablan y hablan, aunque a veces no dicen nada. Les gusta
escucharse demasiado. Habla sin apenas detenerse, sin pausas, acelerado. Cuenta historias y
cosas que pierden el hilo y el sentido y al cabo de unos minutos las retoma sin orden ni
control. Improvisa demasiado. No deja claro de qué está hablando o cuál es el centro del
discurso. Una vez que ha terminado el público (además de agradecerlo) suele quedarse con
la sensación de que no le ha quedado claro nada de lo que ha escuchado.

Orador pesimista.
Pesimista y a la defensiva. Todo es negativo, desde la preparación del discurso, su ejecución
y sus consecuencias. Por supuesto también el discurso en sí es negativo y pesimista. Expone
los temas desde el punto de vista de la negación, lo contrario, lo rechazable, lo malo. Está a
la defensiva y preparado ante cualquier pregunta, duda o ser cuestionado. El discurso es
agotador, y el público acaba influenciado por ese aire negativo y depresivo.

Orador optimista.
Este es todo lo contrario. Todo es superchuli, mega fantástico. Todo es bueno, todo vale.
Sonríe mucho. Parece feliz. Es positivo y lo transmite. Su energía es buena y da buen rollo.
Suele pecar de exceso de optimismo. Con este tipo de oradores el público se divide entre los
que les encanta y los que ven en él un iluso.

Orador agresivo.
Desde que entra hasta que sale. Pisa fuerte, tiene carácter, impone respeto y, lo peor, temor.
Capta la atención de la gente en base a su negatividad, pesimismo y tono de voz enfadado.
Su argumentación se centra en los aspectos negativos y expone sus teorías al respecto. A
veces hace reflexionar porque dice en voz alta lo que otros callan, y a veces provoca
rechazo ante tanta agresividad.

Orador gracioso.
Los hay de dos tipos. Los que lo son y los que se creen que lo son. Pero, ¿qué es gracioso y
qué no es gracioso? Lo que para uno lo es, para otro no. Lo que a algunos les parece de
buen gusto y apropiado, a otros les parece irrelevante y fuera de todo. Así que cuidado.

Este tipo de orador, gracioso o no, cree que lo es (a veces es así). Y por lo general suele
abusar de esa gracia salerosa. Todo su discurso es un chiste, o casi. De esta forma es fácil
perder cierta credibilidad y el público tiene la sensación de que ha acudido a un monólogo
de humor que a una conferencia.

Orador simple.
Este es muy neutro en todo. Simple. No se complica. Su presentación es simple. Su discurso
es simple. Su forma de actuar es simple. Él es simple. Es correcto, pero simple. Comunica,
pero no transmite emociones. Por lo tanto, es bastante probable que sus resultados y las
reacciones del público, independientemente del tema, serán simples.

Orador simpático.
No lo confundas con el gracioso, el simpático puede no serlo. Comienza con una gran
sonrisa, mira a los ojos y busca la complicidad del público. Son personas muy positivas y
son capaces de transmitirlo. Entretiene y suele caer bien. Si es un orador sincero, se gana a
los asistentes de inmediato.

Orador histriónico.
Demasiado teatrero. Exagera sus gestos, sus movimientos, su tono de voz, sus argumentos.
Busca los extremos para explicar y contar.

Suele esperar reacciones del público (como en el caso del orador gracioso) que a veces
llegan y otras no.

Orador narcisista.
También conocido como el orador yo, mi, me, conmigo. Él es el centro de atención y de su
propio discurso. Todo lo que cuenta es en base a él, le ha ocurrido, lo ha inventado, es
experto.
Su actitud es ciertamente prepotente. Trata de mostrar seguridad y lo hace siendo narcisista.

Aprende sus movimientos, sus gestos. Sabe cuál es su lado bueno.

Se cree que el público debe casi reverenciarle y lo tiene en un segundo plano en su charla.

Orador seco.
No es simple, es seco. Habla, dice, cuenta, expone, pero con una sobriedad que llega al
exceso. Es correcto, pero no transmite. No hay pasión, no llega, aunque su discurso suele
ser interesante.

Es frío, distante. Habla, pero no comunica. No gesticula, apenas se mueve.

Este tipo de oradores pareciera que están obligados a hablar en público, y que no les gusta
nada hacerlo. Da la sensación de que quieren terminar lo antes posible.

Orador documentalista.
Todo lo que haga o diga está basado en hechos reales, datos, cifras, estudios, libros de
historia, artículos, tesis o cualquier otra fuente que corrobore sus argumentos.

Aunque los que lo hacen bien provocan curiosidad, el exceso puede provocar la reacción de
«para esto me hubiera comprado un libro.»

Orador sabelotodo.
No es excesivamente narcisista (que también), pero sabe de todo, todo y todo. No hay tema
que no dominen. Si alguien les pregunta, improvisan e incluso mencionan algo que
confirme sus palabras.

El peligro es que en muchas ocasiones todo es inventado.

El orador sabelotodo no sabe de todo, pero se lo cree.

Orador vergonzoso.
Lo es de verdad. Es introvertido. No suele compartir secretos o confidencias. No se expone
más que lo necesario. No busca que el público interactúe, y en el caso de que lo hagan sus
respuestas son cortas, breves, concisas.

Su tono de voz es bajo, apagado. Sus movimientos son lentos y cerrados.

Por norma general son nerviosos, tienen miedo escénico y están deseando acabar.

Orador disperso.
Este tipo de orador es una mezcla de narcisista, seco, documentalista, vergonzoso, y tal vez
alguno más.
Son despistados. Van a su aire y tratan de seguir un guion, aunque siempre se les va de las
manos.

Saltan de un tema a otro sin sentido y en ocasiones llegan a perderse al enlazar un tema con
otro y con otro y con otro, hasta llegar a un punto en el que realmente no saben dónde están.

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