Animalística
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La caza del ciervo, Paul de Vos (siglo XVII). Pintura barroca.
Dos leones atacan a un toro. Frontón del Hecatompedon (ca. 490 a. C.) Escultura
griega del periodo severo.
Las Ocas de Meidum, provenientes de la tumba de Nefermaat e Itet (hacia 2550 a. C.)
Pintura egipcia.
Bisonte de la cueva de Altamira (asociado a la cultura magdaleniense, hace más de
15.000 años). Pintura franco-cantábrica.
Cabra ramoneando un matorral, procedente de Ur (ca. 2500 a. C.), arte sumerio.1
Terraza de los Leones en el Santuario de Apolo en Delos (siglo VII a. C.),
escultura griega arcaica.
Loba capitolina, de datación discutida (siglo V a. C., escultura etrusca o bien
siglo XIV, medieval). Se utilizó como símbolo de Roma. Los niños se añadieron en el
Renacimiento.
Caballos del ejército de terracota del emperador chino Qin Shi Huang (210 a. C.)
Colibrí, una de las líneas de Nazca (datación imprecisa, entre 200 a. C. y 600 d.
C.), arte precolombino.
Toro Farnese, de fecha discutida (escultura helenística del siglo II a. C. o bien
una escultura romana del siglo III).
Caballos de San Marcos, actualmente en la catedral de Venecia, proceden del
Hipódromo de Constantinopla; y su cronología no se ha podido establecer con
certeza.
La tortuga divina, de Zhang Gui, pintor de la dinastía Jin (1115-1234).
Fuente del Patio de los Leones de la Alhambra de Granada. Es una de las escasas
representaciones animalísticas que se realizaron por el arte andalusí, que las
tenía prohibidas por razones religiosas.
Caída de San Pablo en el camino de Damasco, de Caravaggio (1600), pintura barroca
italiana.2 El atrevimiento de Caravaggio en la representación de esta escena
originó una curiosa polémica. Se preguntó al pintor: ¿Por qué has puesto al caballo
en medio y a San Pablo en el suelo? ¿Es acaso el caballo Dios? ¿Por qué? El artista
respondió: No, pero el animal está en el centro de la luz de Dios.3
Cordero identificado como iconografía de Cristo (Agnus Dei), de Zurbarán (1635-
1640), pintura barroca española formalmente emparentada con el género bodegón.
El rapto de Europa, de Jordaens (ca. 1640), pintura barroca flamenca.
La Sagrada Familia del pajarito, de Murillo (ca. 1650), pintura barroca española.4
Naturaleza muerta con liebre, pato, botellas, pan y quesos, de Jean-Baptiste Oudry
(1742). Bodegón francés (los estilos de la época son el Rococó y el Neoclasicismo).
Detalle de Perro semihundido, una de las pinturas negras de Goya (ca. 1820). Inicio
de la pintura contemporánea.
Tigre y caballo, de Eugène Delacroix (1825-1828). Pintura del romanticismo.
Toro de raza Hereford, de James Ward (mediados del siglo XIX).
La animalística o arte animalista es la representación artística de animales.5 La
pintura animalista y la escultura animalista son géneros artísticos de la pintura y
la escultura respectivamente; así como también lo son, en su orden, la joyería
animalista y la fotografía animalista de la joyería y la fotografía.
En la jerarquía de géneros la pintura animalista y la escultura animalista se les
supone un valor inferior a la representación de la figura humana, y se relaciona
con la representación del paisaje y los bodegones.
No debe confundirse la animalística con el animalismo, una ideología (la defensa de
lo que denominan derechos de los animales —no debe confundirse, a su vez, con el
bestialismo o zoofilia—);6 ni con la animalidad (la condición del animal por
contraposición a la del ser humano -humanidad-).7 Tampoco debe confundirse con la
utilización de la piel, pluma y otras partes del cuerpo de los animales para
reproducir su apariencia en vida, lo que da origen a objetos artísticos, en la
actividad denominada taxidermia.
Los animales domésticos y las especies cinegéticas han sido las más representadas
en el arte; siendo la principal el caballo: entre las principales manifestaciones
del arte equino están el retrato ecuestre, la pintura de caza y otros subgéneros de
la pintura de historia. No debe confundirse el arte equino con el arte ecuestre o
equitación.
También hay numerosas representaciones de animales fantásticos, compuestos con
partes de distintos animales, o de animales y seres humanos (teriomorfismo); bien
míticos (Pegaso, centauros, sirenas, Lamassu, Quetzalcoatl, esfinges, quimeras,
grifos, dragones) o simplemente imaginarios (El Bosco).
La utilización de los animales como tema artístico puede tratarlos como figura
única (la Vaca de Mirón, el Rinoceronte de Durero, el caballo Whistlejacket de
Stubbs, el Perro semihundido de Goya o la Cabra de Picasso), figura central entre
otras (el toro en las múltiples representaciones de El rapto de Europa, el corcel
dorado de la orfebrería parisina, el caballo de La caída de San Pablo camino de
Damasco de Caravaggio), o como figuras secundarias (en pareja -la mula y el buey de
las múltiples representaciones de la Natividad, el perro y el pájaro en La Sagrada
Familia del pajarito de Murillo-, en solitario -símbolos iconográficos de muchos
dioses y santos, el perro de Las Meninas de Velázquez-, o en grupos más numerosos
-rebaños de los frescos egipcios y de la Anunciación a los pastores, grupos de
caballos en la pintura de batallas-).
Además de las piezas artísticas concebidas por sus autores como obras terminadas,
se han conservado algunos extraordinarios ejemplos de apuntes, bocetos y estudios
de animales (Pisanello, Leonardo da Vinci, Durero).
Además de la animalística en las artes plásticas hay una literatura animalística
protagonizada por animales,8 en la que, además del género de la fábula, sobresalen
algunas obras de muy distintos géneros y de todas las épocas (El asno de oro
-Apuleyo-, Viaje a occidente -Wu Cheng'en-, Calila e Dimna, Roman de Renart, El
coloquio de los perros -Cervantes-, Moby-Dick -Melville, en la que el animal es más
bien una obsesión que una presencia real- El libro de la selva -Kipling- ¡Adiós,
Cordera! -Clarín-,9 Colmillo Blanco -Jack London-, Platero y yo -Juan Ramón
Jiménez-, Rebelión en la granja -Orwell, una distopía crítica con el estalinismo-,
Equus -Peter Shaffer-, etc.)
También hay un cine animalístico (Born Free, El oso, Free Willy, Gorilas en la
niebla, Parque Jurásico, etc.) especialmente importante en animación (Bambi, La
dama y el vagabundo, 101 dálmatas, El rey león, The Land Before Time, Chicken Run,
Antz, A Bug's Life, Ice Age etc.); al que hay que añadir el cine puramente
documental sobre la naturaleza (documentales de naturaleza: El mundo del silencio,
El hombre y la Tierra, Planeta Viviente, Le Peuple migrateur), para el que la
filmación de animales es parte esencial, como lo es también en los géneros
fotográficos correspondiente (fotografía animalística, fotografía de la vida
salvaje, fotografía subacuática). Algunas memorables escenas de películas de
cualquier género se centran en algún animal (por ejemplo, el caballo en el puente
de Octubre de Eisenstein, imitado por Costa Gavras en Desaparecido).10