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Trastorno de Personalidad Antisocial y Delito

Este documento describe el trastorno de personalidad antisocial, incluyendo sus características como un patrón de comportamiento que ignora los derechos de los demás y carece de culpa. Explica que los trastornos de personalidad pueden influir en la conducta delictiva y analiza tres grupos de trastornos de personalidad, señalando que el grupo A que incluye los trastornos paranoide y esquizoide tienen mayor probabilidad de cometer delitos violentos.

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Trastorno de Personalidad Antisocial y Delito

Este documento describe el trastorno de personalidad antisocial, incluyendo sus características como un patrón de comportamiento que ignora los derechos de los demás y carece de culpa. Explica que los trastornos de personalidad pueden influir en la conducta delictiva y analiza tres grupos de trastornos de personalidad, señalando que el grupo A que incluye los trastornos paranoide y esquizoide tienen mayor probabilidad de cometer delitos violentos.

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“Año del Bicentenario del Perú: 200 años de Independencia”

Conducta antisocial de la personalidad


CURSO: PSICOLOGIA JURIDICA.
DOCENTE: Melchor Walter Rodríguez tapia.
CICLO : VIII.
ALUMNOS

 MEREL CHUMBE TERESA RUBI


 JARA IJUMA OMER RAUL
 CANCHUMANTA MONTES KAREN SOFIA
 De AsisLopez Ligia Lerys
 Lopez arias franklin Edson
 Bautista Cacñahuaray Otilia Paola

PUCALLPA-PERU
2021
INTRODUCCIÓN

El trastorno de personalidad antisocial, es un trastorno mental en el cual una persona no

demuestra discernimiento entre el bien y mal e ignora los derechos y sentimientos de los

demás, estos además tienden a hostigar, manipular o tratar a los demás con crueldad o

indiferencia. No muestran culpa ni remordimiento por su conducta.

Este trabajo tratará de explicar cuáles son los trastornos de personalidad, y cuál es la

influencia que esta tiene con las conductas delictivas, porque suelen violar la ley, mentir,

comportarse violenta o impulsivamente y convertirse en delincuentes.


PERSONALIDAD

Vázquez Barbosa, S. (2012), citando a Phares, López, Lafuente y García, señala que la

personalidad:

“Es un patrón de pensamientos, sentimientos y conductas que son únicas y singulares en un

sujeto, características que persisten a lo largo del tiempo y a través de las situaciones que nos

hacen distinguirnos de los demás y que nos llevan a relacionarnos con el entorno. No se trata

de algo individual, sino de un todo integrado con componentes biológicos y sociales, innatos

y aprendidos”1

A razón de esto podemos decir que la personalidad la personalidad se expresa por un estilo

propio y patrones específicos de pensamiento, sentimiento y acción, integra una serie de

rasgos característicos del individuo, siendo algo distinto y propio de cada persona y que se

refleja en la conducta de cada individuo en su entorno social.

TRANSTORNO DE PERSONALIDAD

El Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (1995) dice:

“Un trastorno de la personalidad es un patrón permanente e inflexible de experiencia interna

y de comportamiento que se aparta acusadamente de las expectativas de la cultura del sujeto,

tiene su inicio en la adolescencia o principio de la edad adulta, es estable a lo largo del

tiempo y comporta malestar o perjuicios para el sujeto”.2

Además este mismo manual dice que:

Los rasgos de personalidad sólo constituyen trastornos de la personalidad cuando son

inflexibles y desadaptativos y cuando causan un deterioro funcional significativo o un

malestar subjetivo.3

1
Vázquez Barbosa, S. (2012), trastornos de la personalidad y conducta delictiva. Pág. 3.
2
DSM-IV Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (1995).Pág. 645.
3
DSM-IV. Pág. 646.
Es decir que un trastorno de personalidad, son rasgos de personalidad inflexibles, que

ocasionan problemas por una conducta conflictiva ya sea en el ámbito familiar laboral o

social, generando así estas conductas un importante deterioro en diversas áreas de actividades

comunes del individuo.

CARACTERÍSTICAS DEL TRANSTORNO DE PERSONALIDAD

La principal característica es un patrón permanente de experiencia interna y de

comportamiento que se aparta acusadamente de las expectativas de la cultura del sujeto y que

se manifiesta en Cognoscitiva, afectiva, de la actividad interpersonal o del control de los

impulsos.

El diagnóstico de los trastornos de la personalidad necesita una evaluación de los patrones de

actividad del individuo a extenso plazo, y en diferentes situaciones, además estas

características se hacen presentes a partir del inicio de la edad adulta.

ESTADÍSTICAS:

Barlow y Durand en el año 2001, señalaron que entre el 0.5% y el 2.5% de la población tenia

trastorno de personalidad; los más infrecuentes eran el Esquizoide, Narcisista y Evitación

(representando al 1% de la población general), y los más comunes dentro de la población

general eran el Paranoide, Esquizotípico, Histriónico, Dependiente y Obsesivo-Compulsivo,

estimándose que la tasa se encontraba entre el 1% y el 4% de la población general.

En los recluidos estimaron el 15-20%; estando en primer lugar el tipo de Personalidad

Antisocial, luego estaba del Límite y del Paranoide. Estos sujetos solían acumular sanciones

disciplinarias, no se les solía diagnosticar y su evolución era desfavorablemente en prisión.

TRANSTORNO DE PERSONALIDAD Y CONDUCTA DELICTIVA


Un trastorno de personalidad puede angustiar o no, al individuo que lo padece; puede ser

percibido por alguien más, o simplemente el individuo que lo padece se siente a gusto y no

pide ayuda.

Vázquez Barbosa, S. (2012), señala que “un diagnóstico de Trastorno de la Personalidad no

acarrea necesariamente algo patológico, ni tenemos porqué estar hablando de personas

inadaptadas socialmente o problemáticas”4.

Además señala que:

“Es frecuente encontrar dos, tres y hasta cuatro diagnósticos de trastornos de personalidad en

el mismo sujeto (…..) Los trastornos de personalidad tienen determinadas conductas y

actitudes que pueden provocar respuestas recíprocas en los demás”5.

Esbec, E. y Echeburúa, E. (2010). Explica las siguientes realidades:

1) la mayoría de las personas con TP no son violentas ni lo han sido nunca;

2) muchas personalidades anormales son más bien víctimas propiciatorias que delincuentes;

3) ningún TP está asociado necesariamente a conductas violentas de forma permanente; y

4) desde un planteamiento dinámico y motivacional, un TP no explica por sí solo la conducta

violenta.6

Para que sea posible entenderlo, vamos a tocar los tres grupos de transtornos de personalidad

de personalidad Vázquez Barbosa, S. (2012), señala como grupo A, grupo B y grupo C.

GRUPO A: “RAROS Y EXCÉNTRICOS”

Este es un grupo la mayoría de afectados son hombres, que padecen de los trastornos de

paranoide, esquizoide o esquizotipico de la personalidad, ya que se caracteriza por pensar que

4
Vázquez Barbosa, S. (2012), trastornos de la personalidad y conducta delictiva. Pág. 5.
5
Vázquez Barbosa, S. (2012), trastornos de la personalidad y conducta delictiva. Pág. 5.
6
ESBEC, E. y ECHEBURÚA, E. (2010). Violencia y trastornos de la personalidad: implicaciones clínicas y
forenses. Pág. 251.
los demás tienen intenciones malas (desconfían) orillándoles a encerrarse en su propio mundo

en donde se sienten seguros y no en el mundo en el que viven.

Estas personas logran vivir relativamente bien con los demás, siempre que tengan escasos

contactos sociales, y que esta sociedad respete sus estilo de vida. Pero también pueden

presentar trastornos psicóticos, ideas delirantes, creencias extrañas y hasta desconectarse de

la realidad (casos graves).

RESULTADOS EN RELACIÓN AL DELITO

Martínez, López y Díaz (2001) encontraron en 73 sentencias del Tribunal Supremo, que los

imputados fueron diagnosticados con algún de trastorno de la personalidad del grupo A y

que además son los que ejercen mayor violencia.

Esbec y Echeburúa (2010) señalan que este grupo son menos violentos, pero la actitud

suspicaz, el pensamiento extravagante y el aislamiento social de estos sujetos si están

directamente relacionados con los tipos de violencia más grave.

González Guerrero (2007) encontró en 327 sentencias del Tribunal Supremo, la presencia de

delitos violentos, cometidos por sujetos diagnosticados con los trastornos Esquizoide y

Esquizotípico, siendo cometidos además estos delitos con absoluta frialdad y violencia.

Vicens (2006) estudio en 243 pacientes del Hospital Psiquiátrico Penitenciario de Catalunya,

para determinar si existía relación entre la violencia y la enfermedad mental; dando como

resultado que estos pacientes diagnosticados con trastorno de la personalidad del Grupo A, el

11.4% habían cometido delitos violentos, y el 10.9% delitos no violentos.

Por último, López, Lafuente y García (2007) en 236 internos de los Centros Penitenciarios de

Daroca y Zuera (Zaragoza) encontrando que el trastorno de la personalidad más prevalente en

este grupo fue el trastorno Paranoide con una tasa del 41.1%.
En merito a los estudios que estos autores realizaron resaltar el hecho que el tipo de delitos

con violencia más alta los realizaron los de este grupo.

REFERENCIAS
 Vázquez Barbosa, S. (2012), trastornos de la personalidad y conducta delictiva.

Informe Instituto de Ciencias Forenses y de la Seguridad (Universidad Autónoma de

Madrid) ICFS.

 AMERICAN PSYCHIATRIC ASSOCIATION (1994). Diagnostic and statistical

manual of mental disorders (4a. ed.). Washington, DC, EE. UU.: Autor

 ESBEC, E. y ECHEBURÚA, E. (2010). Violencia y trastornos de la personalidad:

implicaciones clínicas y forenses. Actas Españolas de Psiquiatría, vol. 38, número 5,

249-261.

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