Todo el mundo tiene sus defectos, esas pequeñas
faltas que en ocasiones nos harán sentirnos mal y
que seguro que quieres corregir. Pero como pasa con todo en esta vida, el primer paso para corregir
esos defectos que afectan tus relaciones sociales y emocionales con quienes te rodean es saber de
qué defectos estamos hablando. Por eso antes de descubrir cómo corregir mis defectos tengo que
aprender a identificarlos, y a partir de ahí tomar medidas para hacerles frente.
Aprende a identificar tus defectos
Descubrir los defectos del resto del mundo es muy fácil. Basta con fijarnos atentamente en cómo se
comportan, y enseguida nos daremos cuenta de los errores que cometen. Sin embargo la cosa no es tan
fácil cuando tenemos que analizar nuestros defectos, ya que se trata de cosas que nos parecerán
normales, algo que llevamos haciendo toda la vida. La clave para identificar tus defectos es que te
conozcas bien a ti mismo, algo que evidentemente no es nada fácil, y que puede afectar seriamente a
tu autoestima.
Como no podemos observarnos a nosotros de la misma forma que lo hacemos con el resto, desde un
punto de vista externo, buscaremos nuestros defectos observando a quienes nos rodean. Muchas
veces cometemos los mismos errores que vemos en nuestro entorno, y de ahí podemos sacar nuestros
defectos. Si analizas tu día a día de esta forma pronto encontrarás una serie de actitudes negativas que
tenemos asimiladas, y que deberíamos evitar si queremos corregir nuestros defectos.
Piensa que estas actitudes negativas que tenemos tan interiorizadas son una norma a no seguir, y a
partir de ahí deberíamos hacer el esfuerzo de acabar con ellas. Cuando dejes atrás estos defectos que no
hacen más que perjudicarte te convertirás en una mejor persona, lo que implicará un empujón para tu
autoestima. Además, el resto de la gente te respetará más, te tendrá más cariño y gozarás de una
aceptación social. Pero la cosa es más complicada de lo que parece, ya que para corregir nuestros
defectos hay que completar un largo recorrido.
Cómo corregir mis defectos
Supuestamente ya hemos analizado nuestro interior y tenemos una lista de defectos a corregir a los
que nos vamos a enfrentar. Este es un paso importante, ya que no todo el mundo es capaz de asumir
y asimilar sus defectos. También es importante que estés decidido a dejar atrás esos defectos, ya que
hay gente que, consciente de sus defectos, decide seguir adelante con ellos, tratando de disimularlos si es
posible o de minimizar los efectos que los defectos que tienen en su día a día.
Siendo conocedor de tus fallos te será más fácil trazar un plan de acción en el que aparezcan tus
defectos y la forma en la que piensas superarla. Es importante fijarse plazos realistas, no
podemos corregir defectos en nuestra personalidad de un día para otro ya que igual que se han
formado a lo largo de nuestra vida también tendremos que pasar por un proceso de deconstrucción de
los defectos para que se vayan eliminando o corrigiendo y por un nuevo proceso de construcción que
acabe con la creación.
Aunque nos lo tomemos con cierta calma, hay que ir haciendo un pequeño seguimiento de nuestros
avances, de forma que sepamos en todo momento si vamos o no por el buen camino. Por último, es muy
importante que seas consciente de que aparecerán momentos de dudas y flaqueza. Cuando te veas en
esas situaciones evita que aparezca la culpa, un sentimiento que poco a poco se convertirá en un lastre
tanto para corregir tus defectos como en tu día a día. Solo a partir de la autoestima y de tu amor por
los que te rodean podrás avanzar por el camino correcto hasta cambiar eso que no te gusta de ti.
Espacio para compartir el programa de alcohólicos anónimos, y brindar un poco de
ayuda con relación a esta enfermedad del alma.
lunes, 26 de marzo de 2012
Los defectos de carácter
Cuando escuchamos en las tribunas, nos apadrinamos o leemos la literatura de A.A. y escuchamos
sobre los defectos de carácter muchos de nosotros pasamos a asentir con la cabeza sin conocer el
tema a fondo. A continuación enlisto los defectos de carácter con una pequeña definición o
explicación de los mismos al final una lista en donde muestro las virtudes que se contraponen a
los mismos y las cuales se tienen que practicar si se desea controlarlos.
La soberbia: Es el principal de los defectos. Se define como el defecto que nos hace creer
que estamos por encima de Dios. Cuando creemos que nadie esta por encima de nosotros, no hay
ley ni poder divino o humano al cual debamos respeto.
La pereza: Es la incapacidad de hacerse cargo de la propia existencia. Se le conoce como
"la tristeza del ánimo".
La lujuria: Apetito desordenado de los placeres eróticos. Es denigrar al acto sexual y a
quien interviene en el a un objeto, quedando solo una vacía, falsa y paradójica sensación de
satisfacción.
La avaricia: Amor desordenado a las riquezas. El desorden radica en el apego, en el
deseo de la acumulación sin deseo de compartir.
La gula: Uso inmoderado de los alimentos necesarios para la vida. La gula tiene un fondo
mas profundo, es el deseo subconsciente del individuo a asimilar todo lo exterior y hacerlo suyo. Es
asimilar, reducir el universo en si mismo negándolo todo y solo aprobando a la persona misma.
La ira: Es el deseo desmedido de venganza. Para tener ese énfasis de “desordenado”,
debe de carecer de sentido o razón alguna. U cuando aun existiendo justificación para la
venganza, esta se desborda y exagera.
La envidia: Desagrado de los bienes ajenos por considerarlos perjudiciales a nuestros
intereses.
Para atacar los defectos, las virtudes . . .
Contra la soberbia, la humildad.
Contra la pereza, la diligencia.
Contra la lujuria, la castidad.
Contra la avaricia, la generosidad.
Contra la gula, la templanza.
Contra la ira, la mansedumbre.
Contra la envidia, el amor fraterno.
Narcoticos Anónimos Trujillo PERU
13 de junio de 2019 ·
*DEFECTO DE CARÁCTER*
*PEREZA*
Es el más “metafísico” de los Pecados Capitales en cuanto está referido a la incapacidad de aceptar y
hacerse cargo de la existencia en cuanto tal. Es también el que más problemas causa en su
denominación. La simple “pereza”, más aún el “ocio”, no parecen constituir una falta. Hemos preferido,
por esto, el concepto de “acidia” o “acedía”. Tomado en sentido propio es una “tristeza de animo” que
nos aparta de las obligaciones , a causa de los obstáculos y dificultades que en ellas se encuentran.
Concebir pues tristeza , abrigar voluntariamente, en el corazón, desgano, aversión y disgusto por ellas, es
defecto de caráter, se opone directamente a la caridad que nos debemos a nosotros mismos . De esta
manera, si deliberadamente y con pleno consentimiento de la voluntad, nos entristecemos o sentimos
desgano de las cosas a las que estamos obligados.
Considerada en orden a los efectos que produce, si la acidia es tal que hace olvidar el bien necesario e
indispensable a la salud, descuidar notablemente las obligaciones y deberes.
Son efectos de la pereza:
La repugnancia y la aversión al bien que hace que este se omita o se practique con notable defecto.
La inconsistencia en el bien, la continua inquietud e irresolución del carácter que varía, a menudo, de
deseos y propósitos, que tan pronto decide una cosa como desiste de ella, sin ejecutar nada.
Una cierta pusilanimidad y cobardía por la cual el espíritu abatido no se atreve a poner manos a la obra y
se abandona a la inacción.
La ociosidad, la fuga de todo trabajo, el amor a las comodidades y a los placeres.
La curiosidad o desordenado prurito de saber, ver, oír, que constituye la actividad casi exclusiva del
perezoso.
En el fondo, la pereza se identifica con el “aburrimiento”. Pero no con ese aburrimiento objetivo que nos
hace escapar de una cosa, de una situación o de una persona en particular. Más bien se refiere al
“aburrimiento” que sentimos frente a la existencia toda, frente al hecho de existir y de todo lo que esto
implica. La vida nos exige trabajo, esfuerzo para actuar según lo que se debe, esfuerzo que no es ni
gratuito ni fácil. Cuando no somos capaces de asumir este costo (este trabajo) y desconocemos aquello
que debemos “hacer” en la existencia, la vida humana se transforma en un vacío que me causa “horror”;
se transforma en un vacío que me angustia y del cual escapamos constantemente casi sin darnos cuenta.
De hecho ‘aburrimiento’ significa originariamente “ab horreo” (horror al vacío). Decíamos que la pereza
es el más metafísico de los pecados capitales parque implica no asumir los costos de la existencia, de
escapar constantemente de hacer lo que se debe, por no saber lo que se debe.
Defectos de carácter
26 marzo, 2019/0 Comentarios/en abuso de
drogas, adicciones, alcoholismo, cáncer, codependencia, depresión, drogadicción, especialistas, padecimientos
coexistentes, reflexiones, rehabilitación, tabaco /por Clinica-SER
“Estuvimos enteramente dispuestos a dejar que Dios nos liberase de nuestros defectos” es la
forma en que ALCOHOLICOS ANONIMOS expone la mejor actitud posible que se puede tomar
para dar un comienzo en este trabajo de toda la vida.
No significa que esperemos ver desaparecer todos nuestros defectos de carácter. Puede que
algunos desaparezcan, pero en cuanto a la mayoría de ellos, tendremos que contentarnos con una
mejoría gradual.
Lo que tenemos que reconocer ahora es que algunos de nuestros defectos son complicados de
dejar. Por ejemplo ¿a quién no le gusta sentirse un poco superior a su prójimo? o ¿cuántos
hombres y mujeres hablan de amor con la boca, y creen en lo que dicen, para poder ocultar la
lujuria en un rincón oscuro de su mente?
Casi cualquier persona podría hacer una larga lista de defectos como éstos, y muy pocos de
nosotros pensarían seriamente en abandonarlos, al menos hasta que nos causaran excesivo
sufrimiento.
La única pregunta que tendremos que hacernos es, “¿Estamos dispuestos?”
En la mente de un alcohólico, experto en la invención de excusas, la palabra “demora” puede
adquirir un significado de futuro lejano. Puede decir no veo por qué he de apresurarme.
Por supuesto, esto no servirá. Es una manera de engañarse a uno. Como mínimo, tendremos que
enfrentarnos a algunos de nuestros peores defectos de carácter, y ponernos a trabajar para
eliminarlos tan pronto como podamos. La demora es peligrosa y la rebeldía puede significar la
muerte.
Para que podamos tener un desarrollo espiritual es necesario que detectemos que defectos
tenemos y en qué momento comenzaron a surgir, para trabajarlos desde raíz, comenzando a ser
honestos con nosotros mismos, aceptando nuestras virtudes pero también nuestras limitaciones.
Una vez que comienzas aceptarte con tus virtudes y defectos comienzas amarte y amar a los
demás, ya no reaccionas ante los hechos sino razonas, sabes que la persona enfrente es una
persona como tú con virtudes y defectos, y alguien que busca la felicidad al igual que tú.
Entonces en lugar de dar odio, emites entendimiento, amor y así puedes encontrar más fácil a Dios
como cada quien lo conciba, porque Dios es amor.
Para lograrlo es crucial, que se busque el trabajo diario y la disciplina en cada defecto de carácter,
un marinero que está en las mareas, se sacrifica y es disciplinado, pero forja un carácter de hierro,
diferente a quien busca una zona de confort donde se repite más de lo mismo esperando
resultados diferentes.
____________
DEFECTOS DE CARÁCTER
Por Psic. Miguel Angel Ordaz
Publicado 20 septiembre, 2016
En Espiritualidad, Sobriedad, Superación
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Hablar de los defectos de carácter puede ser muy complejo y en algunas
personas esto resulta ser bastante incomodo, incluso molesto, ya que no es
sencillo reconocerlos en sí mismo y mucho menos aceptarlos ante otro ser
humano.
En el siglo IV, un monje llamado Evagrio el Póntico, reconocido por poseer
cualidades como escritor, orador y pensador, creó la primer lista de lo que él
nombro; vicios malvados y estos eran: gula o gastrimargia, lujuria o fornicatio,
avaricia o philargyria, tristeza o tristitia, vanagloria o cenodoxia, ira, orgullo
o superbia y apatía o acedia.
Aunque un siglo después Juan Casiano, sacerdote rumano, estableció lo que
hoy conocemos como defectos de carácter, y estos son siete, mismo que el
Papa san Gregorio, los hizo oficial y se usaban como una clasificación en las
enseñanzas del cristianismo y el catolicismo sobre la educación moral.
Estos defectos de carácter o pecados capitales son: Lujuria, Gula, Avaricia,
Pereza, Ira, Envidia y Soberbia.
SOBERBIA.- El principal defectos de carácter, de este se derivan todos los
demás, se define como la creencia de que todo lo que haces y dices es mejor
que los demás; así como, ser capaz de superar lo que digan o hagan otras
personas, es simplemente un deseo de ser el más importante.
LUJURIA.- Es obtener de manera desordenada el placer sexual, lo que en su
máximo esplendor podría incluso actuar en compulsiones sexuales,
trasgresiones, adulterio, entre otras.
GULA.- Ser glotón, comer o beber desmesuradamente; es decir, el consumo
excesivo de manera irracional o innecesaria.
AVARICIA.- Gran ambición de poseer cosas materiales, sin importar lo que
tengas que hacer para obtenerlas, convirtiéndose esto en una variación del
exceso.
ENVIDIA.- Es el deseo de obtener lo que alguien más tiene y tú consideras que
te hace falta.
IRA.- Sentimiento de odio y enojo, combinado con un deseo de venganza,
obviamente estos sentimientos se manifiestan sin medida ni control.
PEREZA.- Flojera que te provoca descuidar tus responsabilidades.
Por supuesto, esto solo es una manera de clasificar tus conductas insanas,
aquellos comportamientos que te han generado problemas en tu vida, en tu
entorno, tanto familiar, laborar, personal, social y hasta en lo emocional.
Por ello también es necesario saber que “para cada defecto de carácter, hay
una virtud que se contrapone” y es necesario poder desarrollar estas virtudes
o cualidades que todo ser humano posee, dentro de sí mismo.
Entonces las virtudes que deberías desarrollar son: Humildad, Castidad,
Mesura o Templanza, Generosidad, Caridad, Tolerancia y Laboriosidad o
Diligencia.
Finalmente para poder estar mental y emocionalmente equilibrado, es
necesario hacer siempre una revisión interna sobre cómo te encuentras y
poder pedir ayuda a las personas o profesionales indicados, que te brindarán
las herramientas que necesitas para lograr tu bienestar en todos los ámbitos
de tu vida.
Hay una enfermedad de las emociones, de la cual no hay quien escape,
al menos, no conozco a nadie que esté libre de culpa, libre de neurosis,
de ira reprimida, rigidez mental, que reprima emociones, no conozco a
nadie que no guarde sentimiento alguno o tenga la sensación de la
culpa, o viva con frustración, a nadie que no viva con angustia,
ansiedad, o algún tipo de miedo.
Claro, que hay un mundo de gente negada que no acepta sus defectos de
carácter, ni tiene la más mínima pizca de humildad para aceptar sus
nefastos patrones de conducta, cómo el meterse en lo que no le importa,
el hecho de estar fastidiando, controlando, manipulando, chantajeando,
la enfermedad de las emociones, se caracteriza por la soberbia, por la
sobrada arrogancia, por demás despotismo, e hipocresía que destilan
infinidad de seres humanos, esto, no es tan solo una situación de alcohol
y drogas, el meollo del asunto es emocional, la sociedad no solamente
está enferma, sino que está tocando un verdadero fondo de ésta crisis
emocional. Yo, soy un enfermo emocional en recuperación, vengo de la
negación y del hundimiento de mi vida en las adiciones.
Mi vida ingobernable
En los últimos 15 años he estado
trabajando mis defectos de carácter y mis nefastos patrones de
conducta. He escuchado argumentos tan mediocres y tan absurdos
respecto a la liberación de ésta característica de un alcohólico como yo,
de un drogadicto, neurótico, maniaco depresivo, celoso, miedoso,
resentido cómo yo y lo que es más, muchos alcohólicos, masters,
padrinos de padrinos, creen que los defectos, únicamente son los 7
pecados capitales, decretados por San Agustín.- Ira.- Lujuria.- Pereza.-
Soberbia.- Envidia.- Gula y Avaricia, por ello, muchos andan valiendo
monjas, viviendo la borrachera seca y dándoles un infierno a sus seres
cercanos, secuestran a sus esposas, porque solamente tapan las botellas,
dejan de consumir, pero no trabajan la parte modular de la enfermedad,
que son sin duda las actitudes, y de igual manera, todo aquel adicto que
sale de un proceso de recuperación, ya sea clínica, un anexo o de un
retiro espiritual, no logran la libertad, ni mantenerse sobrios
precisamente por esa carencia de humildad, al no derrotarse ante la vida
ingobernable y cometen severos daños emocionales, lastiman además de
herir profundamente, hacen y se hacen mucho daño, mientras que en el
grupo, aparentan ser lo que no son, caminan como pavorreales, cuando
en verdad son pescados de la Viga, destilan pestilencia, aunque llenos de
loción, apestan por dentro, como a drenaje profundo y es debido a que
toda la porquería de su ser interior, ahí sigue, adentro, oliendo a pestes,
sin que puedan trascender, son, en ese sentido, envidiosos, chismosos,
criticones, juzgones, burlones, desmeritan a todo aquel que lucha por su
sobriedad, se llenan de argumentos falsos, como supuestos textos del
libro Azul que ellos inventan para justificar su gran vacío, su enorme,
vacío espiritual.
Hay que predicar con el ejemplo
El recaído, vive una muerte anunciada, algunas
adictas en recuperación, se cuidan al no abandonar el centro que las vio
nacer, guardan sus reservas, muestran algún tipo de cambio y dan
servicio interno y externo, luego salen a la calle y en menos de lo que
canta un gallo, se revientan a lo lindo, vuelven al mismo infierno, ahora
con nuevas recetas de drogas y de la escuela que aprendieron, ponen en
práctica las experiencias que escucharon mientras estuvieron anexadas,
lo mismo sucede con niños y jóvenes, recaen y se hunden debido a que
siguen igual de mediocres y así también, muchos que van a los grupos de
auto ayuda, se mantienen limpios, solo por un par de meses, después
vuelven a ser la misma basura de siempre, los mismos nacidos para
perder de toda la vida y son pocos los que salen del hoyo, sí hay gente
limpia y en recuperación, pero, en este negocio, está lleno de recaídos y
una recaída no es arte de la recuperación, quien recae una vez, habrá de
recaer toda la vida y hechos son amores, no buenas razones, muchos
creen que la sobriedad estriba en tener un centro de rehabilitación y se
escudan en ello para seguir siendo los mismos deshonestos de toda la
vida, mentirosos, impuntuales, corruptos y algunos, cambian de
sustancias, la cierto es que la recuperación no se mide por dejar de
consumir, sino por las actitudes.
Características de un adicto
De mi vida ingobernable, me gané la
burla y la crítica de un buen número de mis compañeros de San Agustín,
cuando me dieron tribuna para hablar de mis defectos de carácter,
cuando empecé a trabajar mi interior, fui anotando mis patrones de
conducta y el cúmulo de defectos que yo había encontrado, definiendo
las características de un adicto, después de 15 años, sigo sólido con mis
argumentos y sobre todo, continuo erradicando la actitudes del
cavernícola emocional que está dormido dentro de mí y sé que gracias a
éste trabajo, con toda honestidad, tengo lo que tengo y solo por hoy, no
registro recaídas emocionales, no me deprimo como lo hice por años, ni
explotó en ira, cómo fue mi naturaleza exacta todo el tiempo de mi
existencia, erradiqué mis celos patológicos, enfermizos, dejé de hacerme
daño y de dañar a mi mujer, perdí la pereza mental y física, abandoné mi
despotismo e infinidad de actitudes de soberbia, celebré el mes pasado,
21 años de matrimonio y 22 años de convivir con mi esposa, ahora,
llevamos la fiesta en paz, nos fuimos a Veracruz y propiamente fue una
verdadera luna de mil, dejé de fumar, de hacerme daño, de intoxicarme
con más de 50 cigarros al día, tenía la costumbre de engancharme con la
neurosis de otros, con mi mujer, con cualquiera que me provocara en el
tráfico, con quien me insultara o me golpeará, de inmediato, acción,
reacción, explotaba, ahora no, de repente cómo que me gana y quiero
sacar mi odio contra alguien, pero ya no llego a tanta adrenalina como
para andar mentando madres por todas partes. He cambiado, gracias a
mi estructura emocional.
Un adicto como yo
Soy mitómano, el rey de las mentiras, el hombre del mañana, mañana lo
hago, mañana hablamos, mañana te pago, se me da por especular, aún
no suceden las cosas y yo ya hice toda una novela en mi mente, por
supuesto, que soy don perfecto, don exigente, impuntual hasta las
cachas, indiferente, irresponsable, incumplido, no tengo palabra, así
como digo una cosa, digo otra, hago otra y pienso otra totalmente
distinta, me siento el centro del universo, que el único que tiene derecho
a resentirse soy yo, por supuesto, que soy don ego, soy egocéntrico,
busco la aprobación y el reconocimiento de los demás, claro, soy actor,
dramatizo, de un piojo hago un caballero, de un mitin, hago un mitote,
no acepto la crítica, ni las sugerencias, no me gusta que me marquen el
paso, ni me gobiernen, soy ingobernable, rebelde, irreverente, no cierro
círculos, dejo todo a medias, comienzo a hacer algo con mucho
entusiasmo, luego me desanimo y claudico, pierdo el interés demasiado
rápido, soy raro en la comunicación, me torno hipersensible, no me gusta
el trabajo, ni las obligaciones, me lavo las manos, cuando cometo errores
me justifico, no acepto mis errores ni tengo la humildad de reconocer
que me equivoqué, evado mi sentido de responsabilidad, busco el camino
fácil para hacer las cosas, soy un manipulador fino, soy, también,
neurótico empedernido, exploto en ira, no se manejar mis emociones,
hiero con la lengua, destruyo en un instante, soy indiferente, apático, no
tengo capacidad para el ahorro, soy comprador compulsivo y con toda
honestidad, logré detectar en mí, más de 400 defectos de carácter, de los
cuáles, muchos han salido de mi vida diaria, otros, sigo trabajando en
ellos, pero en definitiva, sé que ésta enfermedad sigue vigente en mí, si
me descuido de inmediato vuelvo a lo mismo debido a que un defecto
encadena a otro y a otros, al menos que quiera regresar al pasado, volver
a ser el mismo mediocre de siempre. Mi vida ingobernable, se encuentra
en la página 278 de mi libro Ayer y Hoy…Volver a empezar.
La inmadurez, otro de los factores
Muchos jóvenes llegan a mi estudio en
busca de salud, algunos van a calentar la banca, pierden su tiempo y su
dinero, aparentan que le están echando ganas, cuando se les olvida que
yo vengo de dónde ellos están, y llegan algunos, con el hígado muy
dañado, jóvenes de 20 a 23 años, otros de menos edad, pero dañados, ya
con sus líneas de expresión en el rostro muy marcadas y en un mes, la
piel cambia favorablemente, lo amarillo de lo blanco de los ojos, cambia
a un color más saludable, dejan de apestar, muchos de nosotros,
marihuanos, cocainómanos, alcohólicos, apestamos cuando estamos
activos, el humor es fuerte y de un olor desagradable y grasoso, éstos
jóvenes, los que quieren, salen adelante, recuperan sus estudios, a sus
parejas, sus vidas, entran al mundo de la sobriedad, trabajando su
neurosis, cambiando radicalmente el pensamiento mediocre del
drogadicto, trabajando sus defectos de carácter y erradicando sus
patrones de conducta equivocados, los cambios, en muchos de ellos, son
sorprendentes y convincentes, mientras que en otros, son las mentiras
de siempre, las justificaciones, la inmadurez, la irresponsabilidad, la
maldita enfermedad, perra enfermedad perversa del alma, que hace
presa fácil a la gente mediocre, de los enanos, hijos de papi, que no
quieren hacer nada por ellos y solo van por pasar lista de asistencia, por
bajar la presión en la casa, van a cubrir el expediente, pero desconocen
lo que hay en la bola de cristal, un futuro desastroso y muy
desagradable, con días y noches no muy gratos que digamos. Los fondos
son crudos, crueles y severos, no hay que decir, de ésta agua no he de
beber, porque todo aquel que siembra vientos, cosecha tempestades…
Árbol que nace torcido…. El que nace para maceta….
Esta enfermedad es de vida o muerte
Yo estuve ahí, en ese laberinto profundo y negro, hundido en el abismo,
muerto en vida, atrapado sin salida, fui mediocre, un don nadie endeble,
débil, un cero a la izquierda y sufrí de soledad, de depresión, de ese dolor
del alma que cala hasta los huesos. Sé por qué tantas personas que
conozco no pueden salir del hoyo y no estoy descubriendo el hilo negro,
simplemente de ahí vengo yo, y he cometido muchos errores al pasar del
tiempo, cuando llegaba un doceavo, una alcohólico conmigo, de
inmediato lo llevaba a un grupo de AA a que le dieran la bienvenida con
aplauso y toda la cosa, luego estaba al pendiente de que el incauto
asistiera cuando menos dos semanas continuas a la junta diaria de
Alcohólicos Anónimos, después, el individuo desaparecía del mapa y
cuando hacía acto de presencia, regresaba a mi estudio hasta las
chanclas, cometí errores cómo el confiar en la palabra de un adicto, en
los argumentos de un borracho, caí en el juego de los fármaco
codependientes, adictos a las pastillas, de los marihuanos, y ahora, he
cambiado la estrategia, no llevo a nadie a doble A, no doy terapia a nadie
que esté activo, primero desintoxico y después los canalizo a un grupo
de auto ayuda o les doy el proceso ambulatorio de recuperación, me da
resultado trabajar las heridas del alma, los defectos de carácter, los
patrones de conducta equivocados y los Doce Pasos de Alcohólicos
Anónimos, he aprendido a comprender la magnitud de ésta enfermedad,
ha respetarla y a continuar luchando por la sobriedad. Lo más triste es
no aceptar la enfermedad y caer en la negación que es sinónimo de
soberbia.
Nunca antes, ni después, siempre justo a tiempo
Crisis creces, la gente debe de tocar sus propios fondos, un matrimonio
en conflicto, que vive cómo en un costal de perros y gatos, llegan a un
fondo de sufrimiento, que los orilla a divorciarse o a reconciliarse
mediante una capacitación emocional, un neurótico o neurótica
manipuladora, toca fondos cuando su víctima se le sale de control, y ese
fondo, la hace cambiar de actitud y de estrategia, a veces, ya es
demasiado tarde, lo mismo sucede sin tener algún tipo de adicción,
debes de tocar fondo para derrotarte, rendirte y comenzar a trabajar la
recuperación, lo mismo es con el ludópata, el bulímico, anoréxico, el
obseso, el sexo adicto, todos los enfermos, tocamos fondos y es cuando
tenemos la oportunidad de crecer y de salir adelante, mientras, cuando
los fondos no han sido suficientes, el enfermo seguirá experimentando
hasta morir.
52. LOS DEFECTOS DE CARÁCTER EN LA
REHABILITACIÓN DE LAS ADICCIONES
16 de mayo, 2012 en Blog by Alcoholic@s y Adict@s en Rehabilitacion
SUPERAR, CAMBIAR, ELIMINAR LOS
DEFECTOS DE CARÁCTER.
La destrucción de la personalidad por el alcohol, las
otras drogas o la conducta adictiva, intensifica los
defectos de carácter hasta niveles desorbitados.
La falta de autocrítica impide que las personas que
padecemos adicciones podamos ser objetivas con
nuestros fallos de carácter.
La Adicción es una forma perversa de proyección del
carácter. Conseguir una restructuración personal
sustentada en el valor y la honestidad en grado
suficiente para afrontar uno a uno los defectos de
carácter llevados a su máxima expresión por el
consumo o la conducta, con el deterioro mental que
ocasiona no es tarea fácil, pero tampoco imposible,
si se dispone de un Programa de Rehabilitacíon
sólido e incisivo.
Todos cuantos se decidieron a hacer un inventario
personal y a COMPARTIRLO con otro ser humano, se
han capacitado a sí mismos para superar, cambiar e
incluso eliminar todas aquellas taras de carácter que
atormentaron sus vidas.
La vergüenza, la culpabilidad y el miedo se ven
superados por la fortaleza que aportan a una
voluntad debilitada el valor, la confianza y el
conocimiento, avalados por la ACEPTACIÓN de la
enfermedad.
Cada fallo o defecto de carácter es identificado y
puesto en situación de superación o cambio en la
medida justa del dolor que ocasiona. Cada día es un
reto ilusionante. Una pequeña meta a superar, con
avances y retrocesos, pero ya enfilada hacia la
madurez emocional.