Importancia de Cuencas Sedimentarias
Importancia de Cuencas Sedimentarias
DE MÉXICO
FACULTAD DE INGENIERÍA
TESIS
PRESENTA
ROBERTO LOZA ESPEJEL
DIRECTOR DE TESIS
ING. JAVIER ARELLANO GIL
Agradecimientos
Con la realización de este trabajo culmina una de las etapas más importantes de mi vida, pues
a través de años de esfuerzo y dedicación llegó el momento de convertirme en un gran ingeniero
geólogo egresado de la máxima casa de estudios, la UNAM de la Facultad de Ingeniería; por tal
motivo me gustaría agradecer a:
Índice
Índice……………………………………………………………………………………………………I
Resumen………………………………………….…………………………………………………..V
Abstract………………………………………………………………………………………..……VII
Capítulo 1. Introducción...................................................................... 1
1.1 Objetivos....................................................................................................................................... 1
I
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
II
Índice
Bibliografía……………….……………………………………………………………………...145
IV
Resumen
Resumen
Una cuenca sedimentaria en términos generales se define como una región de topografía
negativa donde ocurrió subsidencia en la superficie de la Tierra y se acumulan sedimentos que
posteriormente forman sucesiones estratigráficas. Las cuencas se pueden clasificar de acuerdo a
varios criterios, como su forma o tipo de corteza, sin embargo, la mejor clasificación se da por
medio del análisis del límite tectónico al que se asocia cada cuenca (divergente, intraplaca,
convergente, transforme, híbrido y mixto) y a su cercanía a dicho límite, basándose en las
características de la cuenca al momento de la sedimentación.
En un marco tectónico divergente se tienen las cuencas de rift continental y cuencas oceánicas
nacientes, así como en márgenes continentales. En un marco tectónico intraplaca se tienen las
cuencas intracratónicas, plataformas continentales, cuencas oceánicas, cuencas asociadas a islas
oceánicas, montañas submarinas, dorsales asísmicas y mesetas, entre otras. En un marco
tectónico convergente se tiene la mayor cantidad de tipos de cuencas, como son las trincheras,
cuencas de antearco, cuencas de intraarco, cuencas de trasarco, cuencas foreland periféricas,
cuencas foreland de retro-arco, etc. En un marco tectónico transformante se tienen cuencas pull-
apart, transpresivas y cuencas transrotacionales. Por último, en un sistema híbrido se pueden
presentar las cuencas de aulacógenos, cuencas halocinéticas, cuencas de impacto por meteoritos,
etc.
Las cuencas foreland se definen como cuencas sedimentarias que se forman entre el frente de
una cadena montañosa y una zona tectónicamente estable; su formación y evolución se relaciona
con los procesos de acortamiento, exhumación y colapso extensional en la cuña orogénica
adyacente. Su dimensión perpendicular al frente de la montaña varía de entre 100 a 300 km,
dependiendo de la longitud de onda de la compensación isostática, que es función de la rigidez
flexural de la litósfera.
Los principales tipos de cuencas foreland son las de retro-arco y periféricas; las primeras se
desarrollan en un margen tipo Andino, donde la cuenca en la placa inferior es la trinchera, y la
cuenca en la placa superior es la cuenca retro-foreland. Por el contrario, las cuencas foreland
periféricas se desarrollan en ambos lados de las cadenas montañosas, en un margen tipo
Himalayo, donde la cuenca en la placa inferior se le llama pro-foreland y la cuenca en la placa
superior se le llama retro-foreland.
La sedimentación en este tipo de cuencas está dominada por el aporte de sedimentos del
cinturón orogénico asociado, sin embargo también hay sedimentación que proviene del lado
opuesto de la cuenca, particularmente al inicio, en el desarrollo de la cuenca.
V
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
Las cuencas foreland enriquecidas con hidrocarburos son objetivos muy importantes para la
exploración petrolera en todo el mundo, pues estadísticamente este tipo de cuenca presenta la
tasa de éxito más grande en la exploración petrolera, cerca del 62.6% de las cuencas foreland
producen gas y aceite comercial, y 29 de entre las 136 cuencas foreland tienen los campos más
grandes de aceite y gas.
En México se tienen dos ejemplos de cuencas foreland: la Cuenca Retro-Foreland de
Chicontepec y la Cuenca Retro-Foreland de Veracruz, las cuales se originaron gracias a su relación
con la Orogenia Laramide, debido a los esfuerzos compresionales debidos a la interacción de las
Placas Farallón y Norteamericana. Ambas cuencas se clasifican como cuencas foreland de retro-
arco, asociadas a un margen tectónico de colisión océano-continente.
La Cuenca Retro-Foreland de Chicontepec se rellenó principalmente por sedimentos
provenientes de la Sierra Madre Oriental (SMO), de la Plataforma de Tuxpan y del Macizo de
Teziutlán. Presenta diversos atributos estratigráficos y paleo-sedimentarios, dividiéndose en tres
megasecuencias litoestratigráficas: Inferior, Medio y Superior; las cuales se limitan por cuatro
superficies discordantes. La Megasecuencia Media es la principal roca almacenadora de esta
cuenca, pues se conforma de gran cantidad de cuerpos lenticulares areno-arcillosos provenientes
de flujos turbidíticos.
La Cuenca Retro-Foreland de Veracruz, al igual que la anterior se rellenó principalmente de la
SMO por la Sierra de Zongolica, acumulándose los sedimentos dentro de las dos zonas presentes
del foreland: el “wedgetop” y el “foredeep” o antefosa. Las principales acumulaciones de
hidrocarburos en esta cuenca se encuentran en secuencias de areniscas y conglomerados con
facies de canal y abanicos submarinos.
En China, debido a su gran extensión territorial y los múltiples eventos tectónicos a los que se
ha sometido presenta grandes cantidades de cuencas foreland, las cuales representan grandes
yacimientos de hidrocarburos. Regionalmente se dividen en cuencas foreland superpuestas,
retrógradas y reformativas; y cada una de ellas presenta características distintivas del sistema
petrolero.
VI
Abstract
Abstract
A sedimentary basin is defined as a region with a negative topography where occurred a
subsidence in the surface of the Earth and a region where is accumulated by sediments that later
will form stratigraphic successions. The sedimentary basins can be classified according to several
criteria, as its shape or type of crust; however, the best classification is given by the analysis of the
tectonic setting associated (divergent, intraplate, convergent, transform, hybrid and
miscellaneous) and its closeness to that setting, based on the characteristics of the basin at the
time of the sedimentation.
In divergent settings there are the continental rifts, nascent ocean basins and continental
margins. In intraplate settings there are intracratonic basins, continental platforms, active ocean
basins, oceanic islands, seamounts, aseismic ridges and plateaus, among others. In a convergent
setting there are more types of basins, as trenches, forearc basins, intraarc basins, backarc basins,
peripheral foreland basins, retroarc foreland basins, and so on. In transform settings there are
transtensional basins (pull-apart), transpressional basins and transrotational basins. Finally, in a
hybrid setting there are aulacogens, halokinetic basins, bolide basins, etc.
Foreland basins are defined as sedimentary basins that form between the front of a mountain
belt and an adjacent craton; the formation and evolution of this type of basins is related to
processes of shortening, uplift and extensional collapse in the adjacent orogenic wedge. Its
perpendicular dimension to the front of the mountain varies between 100 to 300 km, depending
on the wavelength of the isostatic compensation.
The main types of foreland basins are the peripheral and retroarc foreland basins; the first
ones develop in both flanks of the mountain belt, on a Himalayan margin, where the basin in the
underthrusting plate is called pro-foreland, and the basin in the over-riding plate is called retro-
foreland. In the other hand, the retroarc foreland basins develop on an Andine margin, where the
basin in the underthrusting plate is the trench, and the basin in the over-riding plate is the retro-
foreland basin.
The sedimentation in this type of basins is dominated by the input of sediments of the
orogenic belt associated, however, there are also sedimentation that proceed from the opposite
side of the basin, particularly at the beginning of develop of the basin.
The foreland basins enriched in hydrocarbon, are important targets to the petroleum
exploration around the world, because statistically this type of basin have the highest success ratio
in petroleum exploration; about 62.6% foreland basins produces commercial oil and gas flow, and
29 among the 136 foreland basins have large-scale oil/gas fields.
VII
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
In Mexico there are two examples of foreland basins: Chicontepec Retro-Foreland Basin and
Veracruz Retro-Foreland Basin. These basins were originated mainly by the Laramide Orogeny due
to the compresional forces produced by the interaction of the Farrallon and North American
Plates. Both basins are classified as retroarc foreland basins associated to the tectonic setting of
ocean-continent collision.
The Chicontepec Retro-Foreland Basin was filled mainly by sediments eroded by the Sierra
Madre Oriental (SMO), Tuxpan Platform and the Teziutlan Massif. This basin has distinct
stratigraphic and paleo-sedimentary attributes. This basin is divided by three lithostratigraphic
megasequences: Unit 1, Unit 2 and Unit 3; which are limited by four discordant surfaces. The Unit
2 is the main reservoir rock of this basin, because it conform a lot of lenticular bodies of sands
coming from turbiditic flows.
The Veracruz Retro-Foreland Basin, as well as the previous one, was filled mainly by the
sediments of the SMO by the Sierra Zongolica. The sediments were accumulated within the two
foreland zones that have this basin: the wedgetop and the foredeep. The bigger hydrocarbon
accumulations in this basin are found in the sequences of sands and conglomerates with canal and
submarine fans facies.
In China, due to the large-scale territorial extension and the multiples tectonic events that
have been submitted that region; there are several foreland basins which represent big
hydrocarbon reservoirs. Regionally, those basins are divided into three structural types:
superimposed, retrogressive, and reformative foreland basins, each with distinctive petroleum
system characteristics.
VII
I
Capítulo I. Introducción
Capítulo 1. Introducción
1.1 Objetivos
Describir el origen y las principales características geológicas de las cuencas tipo foreland,
considerando su importancia económico-petrolera, tomando como referencia los siguientes
aspectos:
Lugar de formación
Forma en la que evolucionan
Tipo de sedimentos y espacio de acomodo
Estratigrafía
Dimensiones
Descripción de los yacimientos petroleros
Presentar la clasificación de cuencas sedimentarias actualizada, para poder entender su
formación, evolución, marco tectónico relacionado y tiempo de vida.
Estudiar y documentar ejemplos representativos de yacimientos petroleros nacionales e
internacionales en cuencas foreland.
1.2 Metas
La meta principal es la de realizar un documento en donde se explique detalladamente todos
los aspectos geológicos de una cuenca foreland, para que los alumnos y profesionales
interesados en este tema dispongan de una buena fuente de consulta.
El realizar este trabajo me servirá como meta personal y profesional, ya que con esto tendré
la oportunidad de profundizar y ampliar de manera considerable mis conocimientos tanto de
tectónica de placas como de geología estructural, sedimentología, estratigrafía, análisis de
cuencas y sistema petrolero, principalmente relacionado a las cuencas foreland.
Presentar información actual en español, lo cual es muy importante, puesto que no existe un
documento reciente que hable sobre este tema tan importante, con aplicaciones a la
exploración de recursos naturales, particularmente para los hidrocarburos.
Con el conocimiento y experiencia adquirida con la realización de este trabajo me convertiré
en un ingeniero con grandes capacidades para poder laborar profesionalmente dentro de la
industria petrolera, tanto nacional, como a nivel internacional en compañías extranjeras,
llevando siempre la mentalidad de seguir aprendiendo para crecer personalmente y
profesionalmente, sintiéndome orgulloso de ser mexicano, y de ser egresado de la mejor
universidad mexicana, la Universidad Nacional Autónoma de México, en la Facultad de
Ingeniería.
1
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
1.3.1 Introducción
Las cuencas sedimentarias son regiones de topografía negativa donde ocurrió subsidencia
prolongada en la superficie de la Tierra. Los mecanismos que controlan la subsidencia están
principalmente relacionados con la capa de la Tierra conocida como litósfera (Figura 1. 1), donde
ocurren procesos de deformación en el campo frágil con condiciones térmicamente frías. La
litósfera está compuesta por un número de placas que tienen movimientos relativos en diversas
direcciones una con respecto a otra; por lo que las cuencas sedimentarias existen en un entorno
ambiental de movimiento de placas.
2
Capítulo I. Introducción
Figura 1. 2. Distribución del promedio de velocidades de ondas P y S, así como la densidad (ρ) promedio de la Tierra
(Modificado de Centeno, 2012).
Las velocidades de las ondas sísmicas y la densidad se incrementan rápidamente en la región
que se encuentra entre los 200 y 700 km de profundidad (Condie, 2003). Existen tres
3
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
discontinuidades sísmicas de primer orden que dividen la Tierra en: corteza, manto y núcleo
(Figura 1. 1); estas son: la discontinuidad de Mohorovicic o Moho, definiendo la base de la corteza;
la discontinuidad de Wiechert-Gutenberg, definiendo la interfaz manto-núcleo a 2 900 km; y la
discontinuidad de Lehman, interfaz núcleo interno/núcleo externo a 5 000 km aproximadamente.
El núcleo comprende cerca del 16% del volumen y el 32% de la masa de la Tierra. Estas
discontinuidades son el reflejo de los cambios en composición, fase, o ambas. Otros cambios más
pequeños, pero también importantes corresponden con los cambios de velocidades a 50-200 km,
410 km, y 660 km; dando lugar a las bases para la subdivisión del manto.
[Link] Corteza
Consiste en la región sobre el Moho y varía en espesor desde 3 km en algunas dorsales oceánicas,
hasta 70 km en orógenos colisionales. Es la capa más superficial de la Tierra y se divide en corteza
continental y corteza oceánica, las cuales tienen propiedades físicas y composición química
distintas (Allen y Allen, 2005).
4
Capítulo I. Introducción
Figura 1. 3. Modelo típico de ofiolitas, mostrando el perfil de velocidades de las ondas P (Modificado de Centeno,
2012).
[Link] Manto
El manto representa aproximadamente el 83% del volumen de la Tierra, tiene una densidad de
3.3 a 5.7 g/cm3, y en cuanto a su composición, está formada principalmente por peridotitas
(abundantes en Fe y Mg). Se divide en dos capas: el manto superior y el inferior. El manto superior
se extiende hasta cerca de los 680 km±20 km, y está marcado por una fase de transición. El manto
inferior se extiende hasta el límite exterior del núcleo a 2 900 km, con un incremento en la
densidad con la profundidad (Centeno, 2012).
5
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
causadas por dos transformaciones de estado sólido: de olivino a wadsleyita a 410 km, y de
espinela a perovskita + magnesiowustita a 660 km (Centeno, 2012).
[Link] Núcleo
Es la capa más interna de la Tierra, y forma una esfera de 3 486 km de radio, localizándose
entre los 2 900 y 6 378 km de profundidad. Su densidad calculada varía de 10 a 13 g/cm 3, con una
presión en su centro de un millón de veces más grande que la presión del aire en la superficie, con
temperaturas de más de 6 700°C; su composición es una aleación de hierro con níquel y
elementos ligeros como el azufre y el oxígeno en menores cantidades (Centeno, 2012).
6
Capítulo I. Introducción
Las ondas sísmicas que atraviesan esta zona con una dirección norte-sur, tienen una mayor
velocidad que las ondas que viajan este-oeste; una explicación a este fenómeno es que las
moléculas presentan un arreglo anisotrópico. Su composición es similar a la del núcleo externo.
[Link] Litósfera
Es la capa más superficial de la Tierra y se comporta como un cuerpo sólido y rígido, con un
espesor de 50-300 km, comprendiendo la corteza (la cual resiste esfuerzos como un sólido
quebradizo) y la parte superior del manto. La litósfera se mueve sobre la astenósfera, y su parte
inferior tiene una idéntica composición a la astenósfera.
La base de la litósfera se delimita por una isoterma característica (1 330°C), y es llamada la
‘litósfera termal’ o ‘litósfera mecánica’ (Parsons y Sclater, 1977; Pollack y Chapman, 1977); es
donde las rocas del manto se acercan a su temperatura de solidus. La parte superior de la litósfera
termal puede almacenar esfuerzos elásticos por una escala de tiempo larga, y se refiere a la
‘litósfera elástica’. La litósfera continental tiene un perfil de resistencia con la profundidad, lo que
sugiere que una zona dúctil existe en la corteza inferior, separando la corteza superior frágil.
La rigidez de la litósfera le permite un comportamiento de una placa coherente, pero sólo la
parte superior de la litósfera es suficientemente rígida para retener tensiones elásticas por escalas
de tiempo geológico (~107 años). Debajo de esta litósfera elástica, los procesos de fluencia relajan
eficientemente las tensiones elásticas, por lo que hay una diferencia física y conceptual entre la
litósfera elástica y termal.
Las litósferas oceánica y continental difieren en su resistencia (Figura 1. 4). La parte más fuerte
de la litósfera oceánica se encuentra en el manto entre 20 y 60 km de profundidad, debajo de la
cual se vuelve cada vez más dúctil. La litósfera continental, sin embargo, parece estar muy bien
zonificada reológicamente. En particular, la zona frágil superior sísmicamente activa superpone
generalmente la zona asísmica que se puede deformar por procesos dúctiles. Esta zona dúctil de la
corteza media-baja ha sido invocada como un nivel de desprendimiento de las principales fallas
corticales superiores (Kusznir y Park, 1987).
La resistencia de fluencia se muestra en las gráficas de la Figura 1. 4, las que están en función
de la profundidad. La reología del olivino de la litósfera oceánica proporciona un fuerte núcleo
elástico que se extiende a profundidades de más de 50 km. La reología del cuarzo o cuarzo-
feldespática de la litósfera continental causa una débil capa dúctil a profundidades similares. Una
7
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
Figura 1. 4. Perfiles de resistencia de la litósfera oceánica (a) y continental (b) (Modificado de Allen y Allen, 2005).
8
Capítulo I. Introducción
[Link] Mesosfera
Se le denomina de esta forma a la parte de la Tierra comprendida entre el núcleo, a 2 900 km
de profundidad y la astenósfera, a 350 km. Entre el límite manto-núcleo se encuentra la capa D’’,
donde la velocidad de las ondas P experimenta un descenso importante, por lo que es posible que
desde estas zonas fundidas asciendan plumas de magma a través del manto sólido y lleguen a la
superficie.
9
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
Figura 1. 6. Gráfica de la profundidad contra la presión en las distintas capas de la Tierra (Modificado de Centeno,
2012).
[Link] Endosfera
Corresponde con el límite composicional del núcleo, y consta de una parte interna, con un
comportamiento rígido, como un sólido; y otra parte externa, comportándose como un fluido, en
donde se interpreta la existencia de corrientes de convección, explicando la existencia del campo
magnético terrestre. Estas corrientes estarían provocadas por la diferencia de temperaturas
causadas por la diversa acumulación de elementos radioactivos.
10
Capítulo I. Introducción
material frágil a profundidades asociadas normalmente con deformación por flujo. Este proceso
de subducción es responsable tanto de corteza oceánica relativamente joven, como de la
distribución de los epicentros de los terremotos (Allen y Allen, 2005).
Figura 1. 7. Placas litosféricas, mostrando dorsales oceánicas, trincheras, y límites transformes; así como vectores de
movimiento absoluto (Minster y Jordan, 1978). La longitud de las flechas es proporcional a la velocidad de las placas
(Tomado de American Geophysical Union).
Figura 1. 8. Distribución de los focos de terremotos someros, intermedios y profundos (Tomado de NOAA, 2009).
11
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
Figura 1. 9. Mapa de las principales placas litosféricas de la Tierra (Tomado de Condie, 2003).
Las placas modernas varían en tamaño de <104 km2 hasta más de 108 km2, y sus márgenes de
placas usualmente no coinciden con los márgenes continentales (Figura 1. 9). Se reconocen siete
placas principales: Euroasiática, Antartica, Norteamericana, Sudamericana, Pacífica, Africana y
Australiana. Placas de tamaño intermedio (106-107 km2) incluyen las placas Filipina, Arábica, de
12
Capítulo I. Introducción
Nasca, de Cocos, del Caribe y Escocesa. Así mismo, existen más de veinte placas con áreas de 10 5-
106 km2.
Figura 1. 10. Continuación del mapa de las principales placas litosféricas de la Tierra (Tomado de Condie, 2003).
En las figuras 1.9 y 1.10 se muestran las principales placas litosféricas de la Tierra, donde Las
flechas indican la dirección del movimiento, los triángulos indican límites de placas convergentes
(zonas de subducción y orógenos colisionales), y las líneas simples indican límites de placas
divergentes (dorsales oceánicas), así como fallas transformes.
13
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
Figura 1. 11. Tres tipos principales de límites de placas: convergente, divergente y transforme (Modificado de Allen y
Allen, 2005)
Figura 1. 12. Perfiles de topografía axial a través de tres dorsales oceánicas. EPR, East Pacific Rise; MAR, Mid-Atlantic
Ridge. La V y F indican los espesores de las zonas de volcanismo activo y fallamiento, respectivamente (Modificado de
Condie, 2003).
15
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
El valle medio de las dorsales oceánicas varía en carácter geológico debido a la importancia del
cambio de extensión tectónica y volcanismo. En la parte norte de la dorsal del Atlántico Medio, la
extensión y el adelgazamiento de la corteza domina en una sección, mientras que el volcanismo
domina en otra. Donde el adelgazamiento tectónico es importante, el fallamiento expone gabros y
serpentinitas desde los niveles profundos de la corteza. Los rasgos volcánicos varían de largas
cordilleras (con más de 50 km de largo) en secciones del valle medio donde el volcanismo ha
dominado, a pequeños conos volcánicos en secciones dominadas por extensión. La topografía
axial de dorsales de expansión rápida y lenta varía considerablemente (Allen y Allen, 2005). Un
valle axial profundo con montañas en los flancos se caracteriza por dorsales de expansión lenta,
mientras que un relieve relativamente suave, y en algunos casos con un alto topográfico, se
caracteriza por dorsales de expansión rápida (Figura 1. 12).
Los ejes de las dorsales oceánicas no son continuos, pero se compensan por decenas o
centenas de kilómetros por fallas transformes (Figura 1. 9). La evidencia sugiere que las dorsales
oceánicas crecen y mueren por la propagación lateral (Condie, 2003).
16
Capítulo I. Introducción
Figura 1. 13. Sección transversal vertical de las distribuciones de hipocentros debajo de sistemas modernos arco-
trinchera (Modificado de Condie, 2003).
17
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
fracturas, que indican la localización de antiguos sistemas de fallas transformes que han afectado
el piso oceánico. Existen tres tipos de fallas transformes: fallas en zonas elevadas (ridge-ridge), con
valles y zonas elevadas (ridge-trench), y en zonas de valle (trench-trench). Las fallas transformes
en zonas elevadas son las más comunes y pueden conservar una longitud constante como función
del tiempo para una extensión simétrica, mientras que tanto las fallas transformes con valles y
zonas elevadas y las fallas transformes en zonas de valle decrecen o incrementan su longitud así
como evolucionan.
Las fallas transformes continentales largas se forman donde las piezas de la litósfera
continental se comprimen dentro de zonas de convergencia intracontinental, tal como ocurre en
la Falla Anatoliana, en Turquía.
19
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
20
Capítulo [Link]ón de las cuencas sedimentarias
Una cuenca sedimentaria se define como una depresión en la parte externa de la corteza
terrestre, de tamaño variable donde se acumulan los sedimentos, los cuales generalmente se
encuentran ligeramente inclinados hacia el centro. Las cuencas sedimentarias también se definen
como áreas de topografía negativa donde se acumulan sedimentos, que posteriormente forman
sucesiones estratigráficas.
Existen varios modelos conceptuales para definir una cuenca sedimentaria, sin embargo, los
modelos actuales de tectónica de placas son el mejor sistema con los que se puede entender el
origen y características de las cuencas sedimentarias, tomando en consideración que las cuencas
sedimentarias se desarrollan en diversos marcos tectónicos, como son el divergente, intraplaca,
convergente, transforme, híbrido y mixto. Cada marco tectónico tiene variantes, dependiendo del
tipo de corteza que la subyace, su posición estructural, el aporte sedimentario, su herencia y la
tasa de subsidencia (Centeno, 2012).
La subsidencia de las cuencas sedimentarias, condiciona las dimensiones de la cuenca, el
acomodo de los sedimentos y su distribución; dicha subsidencia se debe a uno o a una
combinación de los siguientes factores:
1. Adelgazamiento de la corteza
2. Engrosamiento del manto litosférico
3. Carga volcánica y sedimentaria
4. Carga tectónica
5. Carga subcortical
6. Flujo astenosférico
7. Densificación de la corteza
Las cuencas sedimentarias tienen una gran variación en cuanto a su tamaño, tiempo de vida y
potencial de preservación; por ejemplo, las cuencas de vida corta son formadas en marcos
tectónicos activos, especialmente en corteza oceánica, tienen un potencial de preservación bajo;
en contraste las cuencas de vida larga que se forman en marcos de intraplaca, los cuales tienen el
más alto potencial de preservación (Ingersoll, 2012).
Los rifts continentales pueden evolucionar a cuencas oceánicas nacientes, los cuales
usualmente evolucionan a cuencas oceánicas activas bordeadas por márgenes continentales de
intraplaca, en donde pueden ocurrir tres tipos de configuraciones: plataforma-talud-cuenca (shelf-
slope-rise), transforme (transform) y zonas marginales progradantes (embankment). Los rifts
21
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
continentales que no evolucionan a océanos se convierten en ‘rifts’ fósiles (fossil rifts), que más
tarde serán sitios óptimos para el desarrollo de cuencas intracratónicas y aulacógenos. Si todos los
límites de placas dentro y alrededor de una cuenca oceánica se vuelven inactivos, se desarrollaría
una cuenca oceánica balanceada o estable (dormant ocean basin), subyacida por corteza oceánica
y rodeada de corteza continental (Ingersoll, 2012).
Los lugares para que una cuenca sedimentaria se forme en marcos convergentes, incluyen
trincheras (trenches), taludes de trincheras (trench slopes), antearcos (forearcs), intra-arcos (intra-
arcs), trasarcos (backarcs) y retroarcos (retroarcs). El comportamiento dinámico complejo de los
sistemas arco-trinchera resulta en diversas configuraciones para cuencas relacionadas a un arco. El
más notable es el régimen general de esfuerzo en el sistema de arco-trinchera, con una respuesta
resultante a lo largo y detrás del arco magmático. El ‘rifting’ de intra-arco asociado a arcos
altamente extensionales, comúnmente evolucionan a trasarcos extensionales para formar nueva
corteza oceánica. Los trasarcos de arcos neutrales pueden contener cualquier tipo de corteza
preexistente que se preservó cuando se inició la zona de subducción relacionada. Los arcos
altamente compresionales desarrollan cinturones de pliegues y cabalgaduras de retroarcos y
cuencas ‘retroforeland’ relacionadas; también se pueden desarrollar cuencas ‘hinterland’. En casos
extremos los ‘retroforelands’ rotos se pueden desarrollar en antiguas áreas cratónicas.
En marcos transformantes y a lo largo de complejos sistemas de fallas laterales relacionados,
ocurren cambios en los regímenes de esfuerzo relacionados a irregularidades en tendencias de
falla, tipos de rocas y movimientos de placas, que pueden dar como resultado transtensión,
transpresión y transrotación; con cuencas sedimentarias complejas, diversas y de vida corta
asociadas.
En la actualidad se les está poniendo más atención a las cuencas halocinéticas (‘halokinetic
basins’), relacionadas a la tectónica salina, especialmente a lo largo de los márgenes de intraplaca
con configuraciones en márgenes continentales progradantes (embankment configurations) y las
cuencas por impacto de meteoritos (‘bolide basins’), resultado de impactos extraterrestres.
22
Capítulo [Link]ón de las cuencas sedimentarias
Clasificación de cuencas
Circular
Forma Elongada
Irregular
Geometría de la Simétrica
sedimentación Asimétrica
Controlada por la topografía
Depositacional
Limitada por fallas inactivas
Limitada por una falla en uno de sus
Tipo de límites
Tectónico (limitada márgenes
por fallas activas) Limitada por dos fallas en sus márgenes
Limitada por fallas en todos sus márgenes
Anorogénica: en cratones y plataformas continentales, las cuales
Mecanismo que da lugar a la
se encuentran dominadas por el clima y los cambios eustáticos
cuenca
Orogénica: son controladas por procesos tectónicos
Contraccional
Extensional
Estado de esfuerzos
Transtensiva (pull-apart)
Transpresiva
Oceánica
Tipo de corteza Continental
Intermedia
El límite tectónico al que se
asocia y la cercanía a dicho (Ver Tabla 2)
límite
Tabla 1. Clasificación de cuencas
Los primeros criterios que se tomaron en cuenta para la clasificación de una cuenca
sedimentaria (Dickinson, 1974) son:
1. Tipo(s) del límite de la placa más cercana,
2. Proximidad a los límites de placa, y
3. Tipo de sustrato
Con base a los dos primeros, se sabe si se tiene un marco divergente, intraplaca, convergente,
transforme, híbrido o mixto (Tabla 2). Con cada una de estas categorías puede haber variaciones
dependiendo en el tipo de sustrato (oceánico, transicional, continental, o corteza alóctona), así
como su posición estructural, aporte de sedimento, subsidencia y espacio de acomodo.
La clasificación de las cuencas y su nomenclatura se basan en las características de la cuenca al
momento de la sedimentación. Por lo tanto, muchas sucesiones estratigráficas son
multidimensionales y multigeneracionales en términos de los controles de la tectónica de placas
en su evolución, por lo que una sola sucesión estratigráfica puede representar diferentes marcos
tectónicos. De acuerdo a Dickinson, 1974, “La evolución de una cuenca sedimentaria por lo tanto
puede ser vista como el resultado de una sucesión de marcos de tectónica de placas discretos y las
interacciones de las placas, cuyos efectos se mezclan en un continuo desarrollo”.
23
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
24
Capítulo [Link]ón de las cuencas sedimentarias
sistemas de arco-trinchera
Islas oceánicas,
montañas Abanicos sedimentarios y Complejo Volcánico
submarinas, dorsales plataformas formadas en Montañas Mesozoico de Snow
asísmicas, y mesetas marcos intraoceánicos con submarinas de Mountain (Complejo
(‘oceanic islands, la excepción de sistemas Emperador-Hawái Franciscano del norte
seamounts, aseismic arco-trinchera de California)
ridges, and plateaus’)
Cuenca de antearco Cuencas dentro de una Costa afuera de Gran Valle, Cretácico
(‘forearc basin’) brecha arco-trinchera Sumatra (California)
25
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
26
Capítulo [Link]ón de las cuencas sedimentarias
27
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
Figura 2. 1. Gráfica que muestra el tiempo de vida de las cuencas sedimentarias contra su potencial de preservación
post-sedimentación (Modificado de Ingersoll, 2012).
28
Capítulo [Link]ón de las cuencas sedimentarias
tienen alto potencial de preservación porque son sepultados debajo de depósitos intraplaca
seguidos de rifting. Por otra parte, las secuencias estratigráficas a lo largo de márgenes
continentales intraplaca son parcialmente subducidos, así como son empujados a la trinchera.
Figura 2. 2. Mecanismos de subsidencia para todos los tipos de cuencas sedimentarias (Modificado de Ingersoll, 2012).
29
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
Figura 2. 3. Modelo actualístico de ‘Rift continental’. Corteza continental=líneas dispersas, corteza oceánica=líneas
verticales, manto litosférico y rocas ígneas derivadas=negro, astenósfera y magmas derivados=marrón (Modificado de
Ingersoll, 2012).
30
Capítulo [Link]ón de las cuencas sedimentarias
Las cuencas más comunes asociadas a rifts continentales son desarrollos de un semigraben
(Figura 2. 3) con bloques de techo colgantes de fallas normales (Leeder y Gawthorpe, 1987;
Leeder, 1995; Gawthorpe y Leeder, 2000).
Así como una corteza transicional se forma y los dos márgenes continentales se separan, se
desarrolla una cuenca oceánica naciente (Figura 2. 6) (“golfo proto-oceánico” y “océano
estrecho”) (Dickinson, 1974); y “cuencas y valles por rift proto-oceánico” (Ingersoll, 1988).
31
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
El Mar Rojo es un tipo de cuenca oceánica naciente con expansión del piso oceánico activo,
donde ocurre sedimentación de carbonatos y clásticos a lo largo de los márgenes (Purser y
Bosence, 1998; Bosworth et al., 2005).
Figura 2. 6. Modelo actualístico de la ‘Cuenca oceánica naciente’. Simbología igual que en la Figura 2. 3 (Modificado de
Ingersoll, 2012).
32
Capítulo [Link]ón de las cuencas sedimentarias
Figura 2. 7. Modelo actualístico de ‘Cuenca oceánica plataforma-talud-cuenca’. Simbología igual que en la Figura 2. 3
(Modificado de Ingersoll, 2012).
33
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
Figura 2. 10. Modelo actualístico de ‘Zonas marginales continentales progradantes’ y ‘Cuenca halocinética’.
Simbología igual que en la Figura 2. 3; los cuerpos de sal se representan en color negro (Modificado de Ingersoll,
2012).
Figura 2. 11. Modelo actualístico de las ‘Cuencas intracratónicas’ y la ‘Plataforma Continental’. Simbología igual que
en la Figura 2. 3 (Modificado de Ingersoll, 2012).
34
Capítulo [Link]ón de las cuencas sedimentarias
Figura 2. 12. Modelo actualístico de las ‘Cuencas oceánicas activas’ y las ‘Islas Oceánicas’. Simbología igual que en la
Figura 2. 3 (Modificado de Ingersoll, 2012).
Así como la corteza oceánica se hunde con la edad y distancia desde la expansión de las
dorsales, los depósitos pelágicos y hemipelágicos se acumulan (Berger, 1973). El lodo de carbonato
se acumula por arriba de la Profundidad de Compensación de los Carbonatos (PCC) (~3 000-4 500
[m]), la cual se deprime en áreas con alta productividad biológica; el lodo silíceo se acumula por
encima de la Profundidad de Compensación del Sílice (PCS); y sólo la arcilla abisal se acumula
35
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
Figura 2. 13. Modelo 3D de una cuenca oceánica activa (Modificado de Romero, 2013).
Figura 2. 14. Modelo actualístico de las ‘Cuencas oceánicas pasivas o estables’. Simbología igual que en la Figura 2. 3
(Modificado de Ingersoll, 2012).
Este marco contrasta con las cuencas oceánicas activas, que incluyen por lo menos una dorsal
de expansión activa (ej. Océanos Atlántico, Pacífico e Índico); y con las cuencas oceánicas
remanentes, que son pequeños océanos contraídos, delimitados por lo menos por una zona de
36
Capítulo [Link]ón de las cuencas sedimentarias
subducción (ej. Bahía Bengala y Golfo Huon). El término “pasivo” implica que no existe actividad
orogénica dentro o cerca de la cuenca; y “oceánico”, implica que la cuenca se encuentra subyacida
por litósfera oceánica, a diferencia de las cuencas intracratónicas, que están típicamente
subyacidas por litósfera continental y parcialmente por un rift (Ingersoll y Busby, 1995).
Las cuencas oceánicas pasivas son creadas por dos procesos contrastantes:
1. Cuando la expansión en las dorsales de las cuencas oceánicas nacientes cesa su actividad
(ej. Golfo de México; Dickinson y Lawton, 2001).
2. Cuando las cuencas de trasarco (ya sea extensional o neutral) no se subducen durante la
sutura de los continentes y/o arcos (ej. Mar Negro).
Las cuencas oceánicas pasivas pueden tener tiempos de vida de cientos o miles de años, y
pueden variar considerablemente en cuanto a su tamaño. El moderno Golfo de México, la cuenca
pasiva más grande a nivel mundial, es rellenada rápidamente, principalmente por el aporte
sedimentario a lo largo de su margen norte (la zona marginal continental progradante de la Costa
del Golfo), sin embargo, aún contiene corteza oceánica con una delgada cubierta sedimentaria en
la parte sur (Dickinson y Lawton, 2001).
Cuando una cuenca oceánica pasiva es rellenada hasta el nivel del mar, puede asemejarse
superficialmente a una cuenca intracratónica. La primera, sin embargo, contiene de 16-20 km de
capas sedimentarias en la parte superior de la litósfera oceánica, mientras que la última, contiene
pocos km de capas sedimentarias, subyacidas por corteza continental, con uno o más rifts fósiles
debajo del centro de la cuenca.
Las cuencas foreland se pueden formar por encima de los bordes de las cuencas oceánicas
pasivas durante la deformación contraccional (ej. Márgenes de la cuenca Tarim moderna). Las
cuencas intracratónicas pueden experimentar hundimiento renovado o inversión tectónica (ej.
Mar del Norte moderno), (Cooper y Williams, 1989; Cameron et al., 1992).
37
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
Casi todos los arcos modernos que miran hacia el este (ej. Marianas) son extensionales, con
subducción de la litósfera vieja con ángulos pronunciados. También, casi todos los arcos que miran
hacia el oeste (ej. Los Andes) son compresionales, con subducción de la litósfera joven, con
ángulos bajos. La mayoría de los arcos que miran hacia el sur (ej. Las Aleutianas) son neutrales, con
subducción de la litósfera de edad mediana, con ángulos moderados. No existen arcos que miren
al norte.
El modelo generalizado para los sistemas de marcos tectónicos convergentes se muestra en la
Figura 2. 15, donde se observa que las principales cuencas son la trinchera, la cuenca de antearco,
trasarco y foreland.
Figura 2. 15. Modelo 3D generalizado para los marcos tectónicos convergentes (Modificado de Romero, 2013).
[Link] Trincheras
Las trincheras pueden tener grandes profundidades, y su relleno sedimentario depende de su
posición con respecto a la porción continental.
Underwood y Moore (1995) sintetizaron la naturaleza dinámica de la sedimentación y la
tectónica en las trincheras activas (Figura 2. 15, Figura 2. 16). La cuña de sedimentos de una
trinchera está en equilibrio dinámico cuando la tasa y el ángulo de subducción, el espesor de
sedimento en la placa oceánica, la tasa de sedimentación, y la distribución de sedimento dentro
de la trinchera sea constante. Con el incremento de aporte transversal de sedimentos a la
38
Capítulo [Link]ón de las cuencas sedimentarias
Figura 2. 16. Modelo actualístico de ‘Trinchera, Cuenca de intraarco, Cuenca oceánica extensional de trasarco’.
Símbolos iguales que en la Figura 2. 3; magmas generados por la placa subducida=rojo (Modificado de Ingersoll,
2012).
Figura 2. 17. Modelo actualístico de las ‘Cuencas por trincheras y taludes’, ‘Cuencas de antearco’, ‘Cuencas oceánicas
neutrales de trasarco ’. Símbolos iguales que en la Figura 2. 16 (Modificado de Ingersoll, 2012).
39
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
turbiditas locales relativamente sin deformar, rodeadas por un material acrecionado altamente
deformado de origen variable.
1995). Los depocentros pueden ocurrir en regiones bajas entre volcanes y a lo largo de sus flancos;
aunque estos tienen un potencial de preservación alto, sólo por debajo del nivel del mar (ej.
Generalmente en arcos oceánicos). Además, los depocentros con altos potenciales de
preservación se pueden formar cuando el eje del arco volcánico cambia a una nueva posición en
una plataforma de arco oceánico, creando así una región baja entre la cadena activa y la cadena
abandonada.
Figura 2. 19. Modelo 3D de cuencas asociadas a un margen oceánico convergente (Modificad de Einsele, 1992).
41
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
Figura 2. 20. Modelo 3D de cuencas asociadas a un margen continental convergente (Modificado de Einsele, 1992).
Figura 2. 21. Modelo actualístico de la ‘Cuenca de trasarco continental’ e ‘Intraarco continental’. Símbolos iguales que
en la Figura 2. 16 (Modificado de Ingersoll, 2012).
42
Capítulo [Link]ón de las cuencas sedimentarias
43
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
Figura 2. 22. Modelo 3D de cuencas asociadas a un margen de colisión continental (Modificad de Einsele, 1992).
Las cuencas retroforeland tienden a tener historias más largas que las cuencas proforeland
(Figura 2. 22), debido a que la primera comúnmente inicia durante la subducción de la litósfera
oceánica (ej. Retroforeland de los Andes), mientras que las cuencas proforeland no existen hasta
que la corteza continental superior entra en contacto en las zonas de subducción (colisión
inducida), (Dickinson, 1974; Ingersoll, 1988; Cloos, 1993; Ingersoll y Busby, 1995). Con el fin de
44
Capítulo [Link]ón de las cuencas sedimentarias
aclarar estas distinciones, Ingersoll (2012) propuso que los retroforeland se subdividan en foreland
de retroarco (formados detrás de arcos de margen continental. Ej. Los Andes) y en retroforeland
colisionales (formados por la placa continental por encima durante la colisión continental. Ej.
Cuenca foreland del Sur de los Alpes). El término general “retroforeland” puede ser usado para
cualquier cuenca foreland en la placa superior del margen convergente, mientras los términos más
restringidos pueden ser usados para designar si la corteza oceánica o continental ha sido
subducida en el lado opuesto del orógeno.
Aproximadamente un tercio de los arcos magmáticos se han asociado a forelands de
retroarco, mientras la actividad del arco comúnmente cesa al desarrollo de proforeland y
retroforeland colisionales.
Figura 2. 23. Modelo actualístico de la ‘Cuenca foreland de retroarco’ y la ‘Cuenca oceánica remanente’. Símbolos
iguales que en la Figura 2. 16 (Modificado de Ingersoll, 2012).
Los modelos presentados por Jordan (1981) y Beaumont (1981) demuestran que la actividad
tectónica en cinturones de pliegues y cabalgaduras en cuencas foreland es la primer causa de
subsidencia en cuencas foreland asociadas (Price, 1973). La redistribución sedimentaria, los
procesos sedimentarios autocíclicos, los efectos dinámicos de la circulación astenosférica y los
cambios eustáticos del nivel del mar son importantes como factores modificadores en términos de
45
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
Figura 2. 24. Modelo actualístico de la ‘Cuenca retroforeland colisional’, ‘Cuenca proforeland’ y ‘Cuenca wedgetop’.
Símbolos iguales que en la Figura 2. 16 (Modificado de Ingersoll, 2012).
46
Capítulo [Link]ón de las cuencas sedimentarias
Figura 2. 25. Modelo actualístico de la ‘Cuenca retroforeland rota’, así como de ‘Hinterland’. Símbolos iguales que en
la Figura 2. 16 (Modificado de Ingersoll, 2012).
47
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
48
Capítulo [Link]ón de las cuencas sedimentarias
49
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
Las fallas de rumbo dentro de la corteza continental son propensas a experimentar periodos
alternativos de extensión y compresión como direcciones de desplazamiento que se ajustan a lo
largo de las principales fallas corticales (Figura 2. 27) (Crowell, 1974; Reading, 1980). Por lo tanto,
la apertura y cierre de las cuencas a lo largo de las fallas de rumbo es análoga a escalas más
pequeñas de espacio y de tiempo a la apertura y cierre de las cuencas oceánicas (Ciclo de Wilson).
Este proceso se ilustra claramente en el desarrollo del Neógeno-Holoceno del sur de California.
50
Capítulo [Link]ón de las cuencas sedimentarias
Figura 2. 28. Modelo 3D de una cuenca transtensional (pull-apart), (Modificado de Einsele, 1992).
Figura 2. 29. Modelo actualístico de ‘Cuenca transtensional’. Símbolos iguales que en la Figura 2. 3 (Modificado de
Ingersoll, 2012).
51
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
Figura 2. 30. Modelo actualístico de ‘Cuenca transpresional’. Símbolos iguales que en la Figura 2. 3 (Modificado de
Ingersoll, 2012).
52
Capítulo [Link]ón de las cuencas sedimentarias
Figura 2. 31. Modelo actualístico de la ‘Cuenca transrotacional’ y la ‘Cuenca consecuente’. Símbolos iguales que en la
Figura 2. 3 (Modificado de Ingersoll, 2012).
2.7.1 Aulacógenos
Durante el rifting continental, comúnmente se forman tres rifts con aproximadamente 120°,
probablemente porque esta es la configuración que implica menos esfuerzo (Burke y Dewey,
1973). Independientemente de si los procesos de iniciación son “activos” o “pasivos”, en la
mayoría de los casos, dos brazos de rift continúan a través de etapas de separación continental,
mientras la extensión del piso oceánico no se desarrolla en el tercer brazo (Figura 2. 32),
resultando en un rift fósil (Sengor, 1995).
53
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
Figura 2. 33. Modelo actualístico de un ‘Aulacógeno’. Símbolos iguales que en la Figura 2. 3 (Modificado de Ingersoll,
2012).
Sengor et al. (1978) y Sengor (1995) desarrollaron criterios para distinguir rifts fósiles
formados durante la apertura cerca de los océanos que después se cerraron (aulacógenos) de los
rifts formados debido a la colisión cortical (impactógenos). Ambos tipos de valles de rift tienden a
formar fallas de ángulos altos con cinturones orogénicos; sin embargo, los aulacógenos tienen una
historia de rifting, coincidiendo con la iniciación de una cuenca oceánica vecina antes de la
colisión, mientras que los impactógenos no tienen una historia de rift precolisional.
[Link] Impactógenos
Los impactógenos (Sengor et al., 1978; Sengor, 1995) se parecen a los aulacógenos (rifts con
fallas de ángulos altos en los cinturones orogénicos), pero sin etapas pre-orogénicas (Figura 2. 34).
Los impactógenos son formados típicamente durante un intento de subducción de la corteza
continental (durante la colisión, con otro continente o con un arco magmático). Dos excelentes
ejemplos con estilos y marcos tectónicos contrastantes son el graben Cenozoico medio de Rhine, y
el rift Baikal del Cenozoico tardío. El graben de Rhine se formó como un impactógeno
transtensional proximal al orógeno de colisión Alpino (Sengor, 1976). Éste se formó en la placa
subducida (Europa), en un marco de proforeland. El rift Baikal, que aún está activo, es también
transtensional, pero es distal a la colisión Himalaya (Ingersoll y Busby, 1995). Es parte del foreland
roto colisional del centro de Asia, que es una placa superior a la que se subduce (Figura 2. 34). Por
lo que estos son tipos de miembros extremos de impactógenos: el graben Rhine formado en un
proforeland proximal, mientras que el rift Baikal se formó en un retroforeland distal.
54
Capítulo [Link]ón de las cuencas sedimentarias
Figura 2. 34. Modelo actualístico de un ‘Impactógeno’ y una ‘Cuenca foreland roto colisional’. Símbolos iguales que en
la Figura 2. 3 (Modificado de Ingersoll, 2012).
Figura 2. 35. Modelo 3D de las cuencas halocinéticas (Modificado de Matthews et al. 2007).
55
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
Hudec et al. (2009) revisó los mecanismos de subsidencia para las “minicuencas”, y sugieren
que se pueden ver como modelos a escala menor de las cuencas corticales. Todas las cuencas que
están directamente relacionadas con procesos halocinéticos se dice que son cuencas halocinéticas
(Figura 2. 35).
Figura 2. 36. Modelo de una cuenca por un impacto de meteorito (Modificado de O’Dale, 2010).
Las cuencas por impacto de meteoritos ahora son reconocidas en muchas localidades de la
Tierra: Chicxulub, Bahía de Chesapeake (Shah et al., 2005), el Mar del Norte (Stewart y Allen, 2002,
2005), y el Mar Barents (Dypvik et al., 2004).
56
Capítulo III. Cuencas Foreland
57
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
Dickinson (1974) introdujo formalmente el término de “cuenca foreland” y propuso dos clases
genéticas:
1. Cuencas Pro-foreland: situadas en el arco externo del orógeno durante la colisión
continente-continente (Bally y Snelson, 1980), como la cuenca Indo-Gangética y la Cuenca
Foreland Alpina Norte.
2. Cuencas Retro-foreland: situadas detrás del arco magmático y vinculadas con la
subducción de la litósfera oceánica, como las cuencas Mesozoico-Cenozoico tardío de las
Rocallosas en Norteamérica.
Figura 3. 1. Distribución de cuencas foreland y sus elementos tectónicos principales de los Alpes europeos y regiones
adyacentes (Modificado de Allen et al. 1986).
Las dos clases de cuencas foreland yacen sobre litósfera cratónica y están asociadas con un
acortamiento cortical en zonas tectónicamente activas. Algunos cinturones de colisión son muy
arqueados y las cuencas foreland están espacialmente restringidas, relacionándose a zonas roll-
back de subducción (subduction zone roll-back) y están comúnmente asociadas con una extensión
importante de trasarco (Figura 3. 2). El mar Apenino-Tirreno del mediterráneo oeste, es un
ejemplo de cuenca foreland.
58
Capítulo III. Cuencas Foreland
59
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
60
Capítulo III. Cuencas Foreland
En contraste, las cuencas retro-foreland son relativamente más estables, no son trasladadas a
la cadena montañosa cuando se logra el estado estacionario y se caracterizan por:
1. Una tasa de subsidencia tectónica constante durante el crecimiento de la cuña de empuje,
con subsidencia tectónica nula durante la fase de estado estacionario (acreción-erosión
continua, pero carga constante).
2. Onlap estratigráfico relativamente pequeño impulsado solo por el crecimiento del retro-
wedge.
3. Relleno de la cuenca que registra la fase de crecimiento completa de la cadena
montañosa, pero solo una representación condensada de las condiciones de estado
estacionario.
61
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
Entendiendo las diferencias en las condiciones de los límites tectónicos de los tipos de cuencas
foreland periféricas, viene el análisis de la doble vergencia de las cuñas de empuje, donde una
cuña de empuje evoluciona sobre la litósfera subducida, y la cuña opuesta se desarrolla sobre la
placa superior (Figura 3. 3), (Willet et al., 1993). Johnson y Beaumont (1995) usaron un modelo
numérico para simular la evolución de las cuencas foreland periféricas en cada lado de la
vergencia doble de la cadena montañosa. Naylor y Sinclair, 2008 utilizaron un modelo numérico
mejorado para investigar el registro estratigráfico de las cuencas foreland periféricas. La evolución
temporal de estas cuencas se divide en una fase de crecimiento donde la masa topográfica de la
cadena montañosa se incrementa, y una fase de estado estacionario donde la masa topográfica
permanece constante (Willett y Brandon, 2002). Las condiciones de límite tectónico contrastantes
son exploradas para el lado de la cadena montañosa experimentando subsidencia activa y
acreción (parte pro- sensu Willet et al., 1993) contra el lado que está siendo cabalgado, y que
experimenta una relativa pequeña acreción (parte retro- sensu Willett et al., 1993) (Figura 3. 3).
Figura 3. 3. Diagrama de un orógeno de doble vergencia de estado estacionario (Modificado de Naylor y Sinclair,
2008).
El diagrama mostrado en la Figura 3. 3 ejemplifica un orógeno de doble vergencia de estado
estacionario con base al modelo de Naylor y Sinclair (2008); considerando que:
a) La cuenca pro-foreland yace en la depresión flexural sobre la placa subducida que avanza
hacia el orógeno a una tasa de convergencia regional, v. La cuenca retro-foreland yace en
62
Capítulo III. Cuencas Foreland
63
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
Sinclair, 1997; Allen et al., 2001); la secuencia del Grupo Hecho del sur de los Pirineos es un buen
ejemplo de las variaciones litológicas antes citadas (Labaume, et al., 1985).
Los depósitos tardíos de cuencas foreland son, en contraste, predominantemente de agua
somera o continentales y tipificados con el término “post-orogénico” (Allen y Allen, 2005). Este
tipo de megasecuencia vertical se encuentra en la Cuenca Foreland Alpina Norte de Suiza (Matter
et al., 1980; Sinclair et al., 1991; Allen et al., 1991; Schlunegger et al., 1997), (Figura 3. 4), en
donde se tiene una tendencia de profundización basal, seguida de dos megasecuencias que
indican somerización.
Figura 3. 4. Estratigrafía de la Cuenca Foreland Alpina Norte a lo largo del transecto pasando a través de Zúrich, Suiza
(Tomado de Allen y Allen, 2005).
La estratigrafía de la Cuenca Foreland Alpina Norte a lo largo de una sección transversal que
pasa a través de Zúrich, Suiza, se muestra en la Figura 3. 4. La estratigrafía comprende una
64
Capítulo III. Cuencas Foreland
secuencia de profundización basal desde las Calizas Nummulitic de agua somera a las margas y
turbiditas hemipelágicas derivadas del orógeno Alpino, seguidas de dos grandes ciclos de
somerización y engrosamiento.
Las cuencas retro-foreland como la cuenca foreland Cretácica de las Rocallosas en el oeste de
EUA y las series de cuencas al este de los Andes no difieren fundamentalmente de las cuencas pro-
foreland. Su principal característica distintiva es que evolucionan comúnmente de regiones de
extensión de trasarco, y la composición del relleno sedimentario refleja las grandes cantidades de
rocas plutónicas y volcánicas en el cinturón orogénico. Ejemplos excelentes son la Cuenca
Magallanes de Argentina (Biddle et al. 1986), las cuencas del norte de la Precordillera Argentina,
como la Cuenca Bermejo (Cardozo y Jordan, 2001) y el sistema de cuenca foreland Andino Central
del este de Bolivia (Horton y DeCelles, 1997).
Los procesos clave en el foreland que afectan la sedimentación son la reactivación de
elevaciones de basamento cristalino, como las estructuras Laramídicas en el área de las Rocallosas
de Norteamérica (Beck et al., 1988) y las Sierras Pampeanas de Argentina (Jordan y Allmendinger,
1986).
65
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
Figura 3. 5. Cuatro zonas depositacionales de un sistema de cuenca foreland conforme DeCelles y Giles (1996)
(Modificado de Allen y Allen, 2005).
Figura 3. 6. Interacciones de cinturones de empuje de cuencas foreland (Modificado de Allen y Allen, 2005).
a) Las cuencas pueden ser simples, cuñas asimétricas con onlap estratigráfico en la placa
foreland.
66
Capítulo III. Cuencas Foreland
b) Las cuencas pueden ser complejas como resultado de la segmentación de las mismas
durante el empuje. Algunas cuencas complejas son segmentadas contemporáneamente
con la sedimentación.
c) Mientras otras pueden ser deformadas y luego pasivamente cubiertas con sedimento
sobre la topografía de basamento cabalgada.
d) La minoría de las cuencas pueden ser casi iguales o de una diferencia marcada en el
tamaño y forma. Los foredeeps pueden estar asociados a distintas cuencas piggy back.
e) Las cuencas foreland también pueden ser deformadas después de la sedimentación,
dando lugar a la erosión de parte de las sucesiones de la cuenca foreland.
Los tres posibles mecanismos para originar las fuerzas motrices responsables del acortamiento
cortical son (Allen y Allen, 2005):
i. Deslizamiento por gravedad
ii. Esparcimiento por gravedad
iii. Empuje desviado horizontal
67
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
El deslizamiento por gravedad requiere un gradiente de energía potencial para deslizarse sólo
por gravedad. La fuerza gravitacional actuando en el gradiente debe superar la resistencia al
movimiento del deslizamiento de gravedad para que ocurra. Modelos matemáticos sugieren que
el ángulo solo necesita ser pequeño (unos pocos grados) donde el esfuerzo efectivo normal en la
superficie inclinada es reducido por la presencia de altas presiones de fluido de poro (Hubbert y
Rubey, 1959).
Las cuencas simuladas sólo registran el depocentro “foredeep” (DeCelles y Giles, 1996) y no
consideran la acumulación de sedimento en los marcos de “wedge-top”, “forebulge” o
“backbulge”.
68
Capítulo III. Cuencas Foreland
residencia máxima de cualquier unidad dentro del depocentro foredeep de la cuenca pro-foreland
está dado por el espesor de la cuenca dividido por la tasa de convergencia. El espesor verdadero
de la cuenca está mal representado en el modelo de carga final (Figura 3. 7), además de que la
distribución topográfica está ausente.
En contraste, la cuenca retro-foreland almacena un registro completo de la fase de
crecimiento (Figura 3. 7, b y d).
Los perfiles estratigráficos para modelos de cuencas pro- y retro-foreland se muestran en la
Figura 3. 7, donde se usa el extremo de carga aplicado a x=0; durante (a) y (b) la fase de
crecimiento, y en (c) y (d) la fase de estado estacionario. Los horizontes estratigráficos están
espaciados en intervalos de 3.55 Ma. La duración total de cada corrida es de 71 Ma. Un pozo
perforado en la parte retro- de la cuenca registra toda la fase de crecimiento, mientras que un
pozo perforado en la parte pro- solo considera el registro estratigráfico relacionado con advección
reciente de la cuenca.
Figura 3. 7. Perfiles estratigráficos para modelos de cuencas pro- y retro-foreland (Modificado de Naylor y Sinclair,
2008).
69
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
lineal constante durante la fase de crecimiento (Figura 3. 8, a), con un espesor estratigráfico
incrementándose hacia el orógeno. Durante la fase de estado estacionario, las historias de
subsidencia que estaban encerradas durante la fase de crecimiento simplemente envejecen sin
más subsidencia debido a la desaceleración en la subsidencia a través del tiempo. En contraste, las
cuencas pro-foreland registran una historia parcial de la evolución reciente de la cuenca. Esto
muestra la “clásica” aceleración de las tasas de subsidencia impulsados por la traslación de la
cuenca seguido del perfil flexural de la placa en subducción (Figura 3. 8, b).
Figura 3. 8. Gráficas de historias de subsidencia registradas en pozos localizados a 30, 60 y 90 km de la carga final
(Modificado de Naylor y Sinclair, 2008).
Es importante considerar las historias de subsidencia de las cuencas pro- y retro- foreland un
tiempo después que el estado estacionario se ha alcanzado (Figura 3. 8, c). En este ejemplo, el
rezago entre la última subsidencia registrada en la cuenca retro-foreland y el tiempo actual
delimitan la duración de la fase del estado estacionario. Existe un contraste entre curvas de
subsidencia de cuenca convexa hacia arriba de corta duración en cuencas pro-foreland y curvas de
subsidencia cóncavas hacia arriba de larga duración en cuencas retro-foreland. Una transición de
la fase de crecimiento a la fase de estado estacionario conducida por la convergencia asintótica de
las tasas de levantamiento y erosión puede ser caracterizada por una curva de subsidencia retro-
foreland más gradual y más suave, como se sugiere en la Figura 3. 8, c.
En la Figura 3. 8 se muestran las gráficas de historias de subsidencia registradas en pozos
localizados a 30, 60 y 90 km de la carga final:
70
Capítulo III. Cuencas Foreland
a) Todos los pozos de la parte retro- registran la historia completa de la fase de crecimiento
de la cadena montañosa. No hay curvas de estado estacionario ya que no hay ningún
nuevo espacio de alojamiento durante la fase de estado estacionario.
b) Los pozos de la parte pro- sólo registran el subconjunto moderno de toda la historia ya
que las partes más viejas de la cuenca están siendo continuamente destruidas así como
son acrecionadas en la cadena montañosa. La fase de crecimiento muestra una mayor
aceleración de las tasas de subsidencia debido al componente flexural extra de
subsidencia.
c) Un escenario de cómo se relacionan las curvas del pro- y retro-foreland, ocurre cuando los
pozos de la parte pro- sólo registran la historia parcial de la evolución moderna de la
cuenca. En contraste, los pozos de la parte retro- solo registran la fase de crecimiento y
luego envejecen de forma constante sin más subsidencia.
Figura 3. 9. Escenarios de miembros extremos para el balance de la carga topográfica a lo largo de las placas
(Modificado de Naylor y Sinclair, 2008).
71
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
Los escenarios de miembros extremos para el balance de la carga topográfica a lo largo de las
placas se muestran de manera esquemática en la Figura 3. 9, considerando los siguientes casos:
a) La placa subducida soporta al “pro-wedge” y la placa superior soporta el “retro-wedge”.
Esto lleva a una discontinuidad entre las puntas de las placas.
b) Los “pro- y retro-wedges” se desplazan con respecto a las placas para asegurar que el
vacío entre las placas sea minimizado.
Figura 3. 10. Evolución estratigráfica de cuencas pro- y retro-foreland junto con la carga de la cuña topográfica
(Modificado de Naylor y Sinclair, 2008).
72
Capítulo III. Cuencas Foreland
del espacio cerrado donde la carga topográfica es desplazada lateralmente para cerrar el espacio
entre las placas subducida y superior.
Los horizontes estratigráficos se proyectan debajo de la cadena montañosa como líneas grises
punteadas para resaltar el contraste entre las cuencas; donde las secuencias estratigráficas son
deformadas al mismo tiempo que la cuenca se consume en los frentes de deformación. La
evolución de las posiciones del frente de paleo-deformación se muestra en color rojo.
73
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
pro-foreland (Naylor y Sinclair, 2008). Este es el resultado del grado en que la cuña de empuje
ocupa la deflexión flexural contra el relleno de sedimento; con menos cuñas agudas de empuje, y
con presencia de evaporitas puede ocurrir un desprendimiento de sal, la cuña se puede propagar
para ocupar una gran porción de la depresión flexural (Ford, 2004), y así las cuencas foreland son
relativamente estrechas. Con ángulos agudos más inclinados, como se caracterizan los retro-
wedges, más de la depresión flexural es rellenada con sedimento en lugar que la cuña deformada,
por lo tanto las cuencas son más amplias. Debido a que la cuenca retro-foreland es más amplia,
también es más profunda al frente de deformación que la cuenca pro-foreland. Esto se mantiene
para ambos escenarios de distribución de carga topográfica (Figura 3. 10).
Figura 3. 11. Gráficas cronoestratigráficas que resumen la preservación temporal de la estratigrafía, y la tasa de
migración de la cuenca sobre el foreland (Modificado de Naylor y Sinclair, 2008).
74
Capítulo III. Cuencas Foreland
75
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
Figura 3. 12. Figura contrastando las características de la cuenca pro-foreland y la retro-foreland (Modificado de
Naylor y Sinclair, 2008).
76
Capítulo IV. Ejemplos Representativos de las Cuencas Sedimentarias Foreland
Las cuencas foreland con yacimientos de hidrocarburos han sido siempre objetivos muy
importantes para la exploración petrolera, ya que de estas cuencas se han obtenido abundantes
recursos petroleros en todo el mundo. De acuerdo con estadísticas de Gan (2004), en Song Yan, et
al. (2010), las cuencas foreland tienen la tasa de éxito más grande en la exploración petrolera, del
orden de 62.6%, producen gas y aceite comercial; de tal forma que 29 de ellas, entre las 136
cuencas foreland tienen los campos más grandes del mundo de aceite y gas.
[Link] Ubicación
Geográficamente, la Cuenca de Chicontepec se localiza en la zona centro-oriente de la
República Mexicana, dentro de los estados de Veracruz, Puebla, Hidalgo y San Luis Potosí.
Fisiográficamente, se ubica en la planicie del Golfo de México (Raisz, 1964), limitando al
poniente con el frente del Cinturón Plegado de la Sierra Madre Oriental, al oriente con la Paleo-
Plataforma de Tuxpan (Faja de Oro), al norte con el Arco de Tamaulipas y la Sierra de San Carlos y
al sur con la Faja Volcánica Transmexicana y el Macizo de Teziutlán (Bitter, 1993), (Figura 4. 1).
Geológicamente, esta cuenca pertenece a la Provincia Tampico-Misantla, la cual cubre un área
de 11 300 km2 aproximadamente, presentando un eje axial de ~60 km (80 km max y 40 km min).
Dentro de la cuenca, en su porción central se tiene el Paleocanal de Chicontepec, el cual tiene una
superficie de ~3 785 km2.
77
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
[Link] Fisiografía
La Cuenca de Chicontepec cubre porciones de varias provincias fisiográficas: al este se tiene la
Llanura Costera del Golfo Norte, al oeste, en menor proporción cubre la Sierra Madre Oriental
(SMO) y al sur la Faja Volcánica Transmexicana (FVT), (Figura 4. 2).
En general, la Llanura Costera es una superficie plana con una leve elevación al oriente, en
donde la altitud va del nivel del mar hasta 200 m; este relieve tuvo origen gracias a levantamientos
tectónicos durante el Cenozoico temprano.
La Sierra Madre Oriental es donde inicia el cinturón cordillerano de Norteamérica en EUA,
extendiéndose en el sur del estado de Texas, continuando dentro de México en la Sierra del Burro
y terminando al norte del Cofre de Perote, en donde tiene contacto con la Faja Volcánica
Transmexicana. Este orógeno se compone de un conjunto de sierras menores con estratos
intensamente plegados y fallados, conformados mayormente de rocas marinas del Cretácico y
Jurásico Superior, en donde predominan las calizas, aunque también hay areniscas y lutitas.
La FVT se caracteriza por ser un complejo de rocas volcánicas acumuladas en numerosos
episodios que iniciaron en el Neógeno, y continúan hasta el presente. Uno de sus rasgos
característicos es la franja de estratovolcanes que se extienden de oeste a este, con una dirección
casi lineal (Sánchez, 2013).
78
Capítulo IV. Ejemplos Representativos de las Cuencas Sedimentarias Foreland
Figura 4. 2. Provincias fisiográficas de México, resaltando la ubicación de la Cuenca de Chicontepec (Raisz, 1964),
(Tomado de Sánchez, 2013).
79
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
80
Capítulo IV. Ejemplos Representativos de las Cuencas Sedimentarias Foreland
81
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
Figura 4. 5. Modelo tectónico de la Cuenca de Chicontepec (PEP, 2009), (Tomado de Sánchez, 2013).
82
Capítulo IV. Ejemplos Representativos de las Cuencas Sedimentarias Foreland
83
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
Figura 4. 7. Sección sísmica mostrando las megasecuencias litoestratigráficas de la Cuenca de Chicontepec (Tomado de
CNH-UNAM, 2012).
84
Capítulo IV. Ejemplos Representativos de las Cuencas Sedimentarias Foreland
Figura 4. 8. Mapa de ubicación de algunos campos de la Cuenca de Chicontepec, indicando el relieve, ejes
estructurales y secciones sísmicas regionales (Tomado de CNH-UNAM, 2012).
Figura 4. 9. Sección regional I mostrando los límites de las megasecuencias, así como las trazas sin interpretar de las
fallas subverticales que cortan del basamento a la superficie (Tomado de CNH-UNAM, 2012).
85
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
Figura 4. 10. Sección regional II mostrando los límites de las megasecuencias, así como las trazas de las fallas
subverticales (Tomado de CNH-UNAM, 2012).
Figura 4. 11. Sección regional III mostrando los límites de las megasecuencias (Tomado de CNH-UNAM, 2012).
86
Capítulo IV. Ejemplos Representativos de las Cuencas Sedimentarias Foreland
Figura 4. 12. Sección regional IV mostrando los límites de las megasecuencias (Tomado de CNH-UNAM, 2012).
87
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
Figura 4. 13. Sección sísmica del Campo Palo Blanco, observándose la Cuenca de Chicontepec con secuencias
sedimentarias acuñadas al oriente contra la Paleo-isla de Tuxpan, así como las fallas laterales (Tomado de CNH-
UNAM, 2012).
88
Capítulo IV. Ejemplos Representativos de las Cuencas Sedimentarias Foreland
Figura 4. 14. Modelo en sección transversal de la Cuenca Retro-foreland de Chicontepec (Modificado de Allen y Allen,
2005).
89
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
megasecuencia vertical de la Cuenca Foreland Alpina Norte de Suiza, pues los depósitos más
antiguos de Chicontepec, correspondiendo a la Megasecuencia Inferior son predominantemente
de grano fino debido a depósitos turbidíticos que se acumularon en ambientes de aguas
profundas, por lo que no funciona como buena roca almacenadora. Los depósitos posteriores,
como los de la Megasecuencia Media, aunque son turbidíticos, son más arenosos, formando
lóbulos y canales, los cuales tienen buen potencial almacenador.
Debido a que en esta cuenca, la Plataforma de Tuxpan sirvió como contrafuerte, deteniendo la
litosfera; la longitud perpendicular de la cuenca al frente de la SMO es más corta (de 40 a 80 km)
que la anchura promedio de las cuencas foreland (100 a 300 km), por lo que no se desarrollaron
todas las zonas de depocentros en la cuenca, como el “forebulge” y el “backbulge”, sino
únicamente el foredeep o antefosa, en donde se ubican las tres megasecuencias.
El “wedgetop” tampoco se formó, puesto que la interacción que tiene la cuenca con el
cinturón de la SMO es del tipo simple (Figura 4. 15), tal como en la Cuenca Foreland Alpina Norte.
Figura 4. 15. Cuenca Foreland de Chicontepec, mostrando una interacción simple con la SMO (Loza, 2014).
2.6%. El tipo de kerógeno es del tipo II, derivado de algas marinas. Su nivel de madurez térmica
(ro=0.7-10%) corresponde a la zona principal de generación de aceite, que se alcanzó durante el
Eoceno-Oligoceno. Sin embargo, en menor proporción también son rocas generadoras los
horizontes arcillosos de las formaciones Chicontepec Inferior y Medio.
Las formaciones jurásicas tienen un potencial generador de hidrocarburos líquidos con menor
volumen de gases, mientras que las formaciones del Grupo Chicontepec tienen principalmente
potencial generador de gas con volúmenes menores de aceite.
[Link].2 Migración
Como resultado de esfuerzos laramídicos, a finales del Cretácico ocurrió la principal fase de
expulsión de hidrocarburos de las secuencias jurásicas en la parte occidental de la Cuenca de
Chicontepec, provocando que los hidrocarburos migraran al oriente hasta el Paleógeno.
Este movimiento compresivo ocasionó un levantamiento en la parte occidental de la
Paleoplataforma de Tuxpan y un dislocamiento de las rocas jurásicas y cretácicas, lo que provocó
su exposición subaérea y una consecuente erosión e infiltración de aguas oxigenadas en rocas
carbonatadas del Cretácico Inferior y Superior; como consecuencia, en estas aguas se alimentaron
bacterias de fracciones ligeras de parafinas, degradando los hidrocarburos y contribuyendo a la
migración y acumulación posterior en las rocas almacenadoras.
Figura 4. 16. Sección sísmica del Campo Aragón, mostrando dos zonas de fallas laterales, las cuales son las principales
rutas de migración (Tomado de CNH-UNAM, 2012).
La migración de este sistema ocurrió principalmente en una sola dirección, constituyendo las
fallas laterales las principales rutas de migración (Figura 4. 16, Figura 4. 17), por lo que se presenta
91
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
en esencia en sentido vertical ascendente, comunicando las secuencias generadoras del Jurásico
con las unidades almacenadoras entre las discordancias A y B del Grupo Chicontepec o de la
Formación Aragón del Eoceno Inferior.
Figura 4. 17. Par conjugado de fallas laterales con superficies verticales en el Campo Palo Blanco, ejemplificando las
rutas de migración (Tomado de CNH-UNAM, 2012).
Así mismo, las superficies de las discordancias también ayudaron a la migración de los
hidrocarburos, aunque en menor escala; lo que permitió la carga de cuerpos arenosos en sus
proximidades, como ocurre sobre la discordancia A.
92
Capítulo IV. Ejemplos Representativos de las Cuencas Sedimentarias Foreland
Figura 4. 18. Sección sísmica NW-SE del campo Agua Fría mostrando los cuerpos arenosos de mayor interés
económico (Tomado de López, 2013).
Los horizontes que se encuentran intercalados entre estratos gruesos a medios altamente
cementados se presentan las rocas de mayor interés almacenador, así como en depósitos areno-
limosos de lóbulos canalizados e interlobulares. Se tiene porosidad impregnada de hidrocarburos
en horizontes microfracturados, finamente laminados arcillo-arenosos.
Los cuerpos arenosos que presentan el mayor potencial almacenador con geometrías de
lóbulos, barras de desborde y canales distributarios tienen espesores que varían de 2 a 30 m.
Con ayuda de mapas de atributos de amplitud RMS (Root Mean Square) dentro de unidades
estratigráficas que corresponden a los principales intervalos productores de cada campo se puede
hacer una correlación cualitativa entre las anomalías de amplitud con los intervalos productores,
interpretándose ambientes de depósito como canales principales, canales distributarios y lóbulos
de abanico submarino (CNH-UNAM, 2012). Esto debido a que los mapas de amplitud que
muestran anomalías de alta amplitud se asocian con áreas de mayor arenosidad, por lo que las
mejores zonas para una probable acumulación de hidrocarburos son las zonas rojas y amarillas, las
cuales tienen las mejores propiedades petrofísicas.
Como ejemplo, al centro de la cuenca en el Campo Agua Fría, se obtuvo un mapa RMS dentro
de las discordancias A y B, mostrando una capa con espesor de 60 m en promedio, la cual contiene
muchos intervalos productores importantes, mostrados en colores amarillos y verdes, siendo
interpretados (CNH-UNAM, 2012) como abanicos submarinos con lóbulos y canales distributarios
93
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
correspondientes (Figura 4. 19), los cuales muestran una dirección principal de procedencia de
sedimentos NW-SE. Esas zonas de amplitudes relativamente altas (azul claro y amarillo) se asocian
con facies arenosas de relleno de canal y desbordo, con potencial de tener hidrocarburos.
Figura 4. 19. Mapas de amplitud RMS entre las Discordancias A y B en el Campo Agua Fría (Tomado de UNAM, 2012).
En la Figura 4. 20 se observan los pozos perforados en esta zona, observándose que de los 50
pozos perforados, el 20% se ubican en zonas de baja amplitud, corroborando su nula o baja
producción de acuerdo a las propiedades petrofísicas.
Figura 4. 20. Mapa de atributos RMS del Campo Agua Fría, con los pozos perforados, mostrando áreas perforadas sin
potencial productor (Tomado de CNH-UNAM, 2012).
94
Capítulo IV. Ejemplos Representativos de las Cuencas Sedimentarias Foreland
[Link].5 Trampas
El principal mecanismo de entrampamiento en este sistema se compone de trampas
estratigráficas y mixtas. Su distribución irregular y lateral está dada, como se mencionó
anteriormente, por lutitas intercaladas con areniscas de grano fino de estratificación delgada,
limitando a los desarrollos arenosos en su cima, base y lateralmente, formando las principales
trampas, y como consecuencia las mejores acumulaciones de hidrocarburos, económicamente
hablando.
95
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
Figura 4. 21. Sección sísmica dentro del Campo Agua Fría, mostrando las trampas estratigráficas (Tomado de López,
2013).
Estos cuerpos arenosos, como se mencionó anteriormente al hablar de las rocas almacén, se
pueden observar mediante los mapas de atributos RMS; como ejemplo se tiene en la región norte
de la cuenca en el Campo Palo Blanco un mapa con una ventana de 100 m por encima de la
Discordancia A (Figura 4. 22), en donde la escala de colores va de azul, con amplitudes bajas, hasta
rojo, con amplitudes altas. Las anomalías de amplitud alta se distribuyen de N a S, indicando su
probable dirección de flujo al momento de depósito.
Figura 4. 22. Mapa de amplitudes RMS del Campo Palo Blanco, mostrando lóbulos y canales con potencial productor
de hidrocarburos (Tomado de CNH-UNAM, 2012).
96
Capítulo IV. Ejemplos Representativos de las Cuencas Sedimentarias Foreland
Figura 4. 23. Sección sísmica del Campo Agua Fría, mostrando las trampas mixtas presentes (Tomado de López, 2013).
[Link].6 Sincronía
Por definición, la sincronía se refiere a la ocurrencia de todos los elementos necesarios en
tiempo y espacio para que sea posible la generación y entrampamiento de los hidrocarburos
susceptibles de ser explotados económicamente (Sánchez, 2013).
En esta cuenca se dieron los procesos y elementos necesarios para completar el sistema
petrolero, pues la presencia de rocas jurásicas con alto contenido de materia orgánica y el tiempo
transcurrido permitieron la maduración de la generación de los hidrocarburos. Así mismo, los
esfuerzos a los que se vio sometida la cuenca, formando las fallas laterales, propiciaron a la
expulsión y migración de los hidrocarburos a los cuerpos arenosos del Grupo Chicontepec a inicios
del Cenozoico.
Gracias a la variación en la porosidad y permeabilidad en los cuerpos de Chicontepec, se
originaron condiciones óptimas para el entrampamiento y acumulación de los hidrocarburos. En la
Figura 4. 24 se observa esquemática y cronológicamente los elementos y procesos del sistema
petrolero.
97
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
Figura 4. 24. Esquema mostrando la sincronía del Sistema Chicontepec (Tomado de López, 2008).
98
Capítulo IV. Ejemplos Representativos de las Cuencas Sedimentarias Foreland
Figura 4. 25. División de sectores del Proyecto Terciario del Golfo, Cuenca de Chicontepec, de acuerdo al nivel de
desarrollo de sus campos (CNH-UNAM, 2012).
En la mayoría de los pozos de Chicontepec se tiene un alto contenido de calcita, la cual llega a
cementar los granos de cuarzo en las rocas, reduciendo su porosidad efectiva.
En la Tabla 5 se indican ciertos pozos que se analizaron en el proyecto UNAM-CNH (2012) con
sus unidades productoras principales por campo, así como datos de producción asociados dentro
de los volúmenes de control.
Campo Unidad No. de Rango de Qo
productora pozos producción promedio
principal analizados inicial Qo (b/d)
(b/d)
Tajín A-B
Agua Fría A-B 10 45-215 102
Furbero Brechas 31 11-588 150
Coyotes A-B 40 2-211 20
Miquetla 7
Humapa K-A 42 7-128 31
Palo Blanco Brechas 13 11-43 26
Aragón A-B 10 21-310 76
Tabla 5. Producciones de los campos principales. (CNH-UNAM, 2012)
99
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
Figura 4. 26. Ubicación de las secciones de pozos en el Campo Aragón (Tomado de CNH-UNAM, 2012).
Figura 4. 27. Registros geofísicos de pozo de rayos gamma y resistividad, formando la sección 2 del Campo Aragón
(Tomado de CNH-UNAM, 2012).
100
Capítulo IV. Ejemplos Representativos de las Cuencas Sedimentarias Foreland
Figura 4. 28. Ubicación de las macroperas 1, 2, 3, 4, 5, 6 y 7 en el Campo Humapa (Tomado de CNH-UNAM, 2012).
101
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
Figura 4. 29. Registros geofísicos de pozo de los pozos de la macropera 3 en el Campo Humapa (Tomado de CNH-
UNAM, 2012).
Figura 4. 30. Ubicación de las macroperas 1, 2 y 3 en el Campo Furbero (Tomado de CNH-UNAM, 2012).
102
Capítulo IV. Ejemplos Representativos de las Cuencas Sedimentarias Foreland
Figura 4. 31. Registros geofísicos de pozo de la macropera 2 en el Campo Furbero (Tomado de CNH-UNAM, 2012).
Las macroperas 1 y 2 presentaron mayor producción inicial, con 150 b/d, llegando a ser de 588
b/d, esto debido a que se ubican en la porción de anomalías más altas.
La mayoría de los pozos presentan un alto contenido de calcita, siendo un porcentaje mayor
que el cuarzo. Debido a esto, la porosidad efectiva de las rocas se reduce, pues la calcita llega a
cementar los granos de cuarzo.
104
Capítulo IV. Ejemplos Representativos de las Cuencas Sedimentarias Foreland
[Link] Ubicación
La Cuenca Cenozoica de Veracruz se localiza entre los paralelos 18° 00’ y 20° 00’ de latitud
norte, y entre los meridianos 94° 30’ y 97° 00’ de longitud oeste, ocupando parte de los estados de
Veracruz, Puebla y Oaxaca (Figura 4. 32), pero la mayor parte de la cuenca se ubica en la parte
central del Estado de Veracruz, cubriendo un área aproximada de 20 660 km 2. Es difícil que se
establezcan límites precisos geológicamente, sin embargo, al norte y noreste se encuentra
limitada por la Faja Volcánica Transmexicana, al oeste por el Frente Tectónico Sepultado, al
sureste por el complejo Juárez y el Batolito de la Mixtequita y al sur por la Cuenca Salina del Istmo
(Viniegra, 1965).
Figura 4. 32. Ubicación geográfica de la Cuenca Cenozoica de Veracruz (Tomado de Gutiérrez, 2005).
[Link] Fisiografía
La Cuenca de Veracruz se extiende desde el sur del macizo de Teziutlán hasta su límite sur que
corresponde con un extremo de la Cuenca Salina del Istmo y el complejo volcánico de los Tuxtlas,
por su parte, en la parte oeste se limita por la Sierra Madre Oriental.
Las delimitaciones geológicas no son muy precisas, pero a grandes rasgos su límite norte se
considera el extremo sur de la Cuenca Tampico-Misantla y el macizo granítico de Teziutlán; su
límite oeste es la Sierra Madre Oriental y el límite oriente y nororiental es la línea actual de la
Costa del Golfo de México (curva batimétrica de 200 m).
La Cuenca de Veracruz forma parte de la Provincia de la Llanura Costera del Golfo de México,
presentando una topografía plana con ligera inclinación hacia el Golfo de México, la cual está
105
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
Figura 4. 33. Mapa de los límites geológicos de la Cuenca Cenozoica de Veracruz (Tomada de Hidalgo, 2006).
106
Capítulo IV. Ejemplos Representativos de las Cuencas Sedimentarias Foreland
Durante el Cretácico temprano, el área permaneció como un margen pasivo, en donde ocurrió
una transgresión marina, permitiendo el desarrollo de la plataforma carbonatada de Córdoba y
Orizaba, las cuales se componen principalmente de calizas con algunas evaporitas y dolomías.
En el periodo del Cretácico tardío–Cenozoico temprano tuvo lugar la Orogenia Laramide,
asociada a la convergencia de las placas de Norteamérica y Farallón (Pindell, 1994), produciendo
una deformación de tipo compresional con pliegues y cabalgaduras en dirección NW-SE,
produciendo el levantamiento de la Sierra de Zongolica, que forma parte de la Sierra Madre
Oriental (SMO), (Meneses, 1991) y la subsidencia de la litosfera, formando la Cuenca Foreland de
Veracruz a lo largo del margen oriental del cinturón cabalgado, en donde la subsidencia continuó
hasta finales del Cenozoico, acumulándose secuencias clásticas con espesores mayores a los 10
000 m (Figura 4. 34).
107
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
Figura 4. 35. Evolución tectónica de la Cuenca Cenozoica de Veracruz (Modificado de Vázquez, 2010).
108
Capítulo IV. Ejemplos Representativos de las Cuencas Sedimentarias Foreland
109
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
También se tienen rocas volcánicas (derrames de andesita, brechas y cenizas volcánicas) del
Mioceno, que cubren discordantemente a las secuencias más antiguas. La secuencia estratigráfica
completa está compuesta de cinco unidades estratigráficas Mesozoicas y diez Cenozoicas (Figura
4. 37).
Figura 4. 37. Columna estratigráfica del subsuelo de la Cuenca de Veracruz (Tomado de Varilla, 2009).
110
Capítulo IV. Ejemplos Representativos de las Cuencas Sedimentarias Foreland
manera general se componen de sedimentos de granos gruesos, sin embargo, a medida que estos
se alejan de la fuente de aporte, su granulometría disminuye. No obstante, estos sedimentos se
encuentran interestratificados con limos y arcillas.
Figura 4. 38. Modelo sedimentario de la Cuenca de Veracruz para el Mioceno Inferior (CS: Cañones Submarinos, AS:
Abanicos Submarinos y PC: Piso de Cuenca), (Tomado de Corona, 2010).
111
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
Figura 4. 39. Sección transversal del Cretácico Medio-Superior de la Cuenca de Veracruz, (Tomado de Hidalgo, 2006).
112
Capítulo IV. Ejemplos Representativos de las Cuencas Sedimentarias Foreland
Figura 4. 40. Modelo en sección transversal de la Cuenca Retro-foreland de Veracruz (Loza, 2014).
113
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
Figura 4. 41. Modelo de la Cuenca Retro-Foreland de Veracruz, mostrando sus dos zonas depositacionales (wedgetop
y foredeep), (Loza, 2014).
De la misma manera que el modelo general de las cuencas foreland, la Cuenca de Veracruz es
sinorogénica, formándose al mismo tiempo que el levantamiento de la SMO, en donde los
sedimentos se van depositando en el foredeep o antefosa de la cuenca, la cual es asimétrica y se
extiende desde la cabalgadura frontal, que en este caso es el Frente Tectónico Sepultado, a lo
largo de la cuenca.
La sedimentación de esta cuenca, como lo dicta el modelo genérico, se encuentra dominada
por el aporte de sedimentos del cinturón orogénico, que para este caso es la Sierra de Zongolica.
Estos sedimentos, además de acumularse dentro de la antefosa, también se acumularon en el
wedgetop, sobre el frente tectónico sepultado (Figura 4. 41).
En cuanto a la petrografía de los depósitos, la Cuenca de Veracruz presenta características
similares a los depósitos propuestos por Schwab (1986), pues el depósito temprano de la cuenca
es rico en siliciclastos, mientras que los depósitos posteriores son ricos en fragmentos de rocas
derivados del orógeno de la SMO.
Esta cuenca presenta una evolución estratigráfica característica, relacionando los controles
geodinámicos y el aporte de sedimento, pues los depósitos más antiguos son predominantemente
de grano fino, depositados en ambientes turbidíticos de aguas profundas, pasando a ser depósitos
de grano más grueso para los sedimentos más recientes.
En cuanto a la zonación de esta cuenca, se tienen bien definidos el “wedgetop”, y el
“foredeep” o antefosa, como se puede observar en la sección sísmica regional E-W (Figura 4. 42 y
Figura 4. 41), sin embargo no se tienen las zonas de “forebulge” y “backbulge”.
Debido a que la Cuenca Foreland de Veracruz tiene interacción con el Frente Tectónico
Sepultado, se observa una segmentación en la misma, por lo que es una cuenca foreland compleja
(Figura 4. 43), tal como ocurre en la Cuenca Adriática.
114
Capítulo IV. Ejemplos Representativos de las Cuencas Sedimentarias Foreland
Figura 4. 42. Sección sísmica regional con dirección E-W de la Cuenca Retro-Foreland de Veracruz (Modificado de
Corona, 2011).
Figura 4. 43. Cuenca Retro-Foreland de Veracruz, mostrando una interacción compleja con la SMO (Loza, 2014).
115
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
Figura 4. 44. Características geoquímicas regionales de la Cuenca de Veracruz (Tomado de Corona, 2010).
116
Capítulo IV. Ejemplos Representativos de las Cuencas Sedimentarias Foreland
117
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
[Link].2 Migración
La migración para las rocas generadoras del Mesozoico ocurrió entre el Cretácico Superior y el
Mioceno Superior, siendo principalmente vertical, transportándose por fallas inversas,
discordancias y fracturas; sin embargo, para las rocas del Cenozoico, la migración se desarrolló
durante el Mioceno-Reciente, utilizando como vías de migración fallas normales profundas,
superficies discordantes formadas durante el Mioceno y fallas laterales originadas por la Orogenia
Chiapaneca.
Los gases termogénicos han migrado desde hace 10 M.a. al presente de manera lateral echado
hacia arriba de los intervalos generadores del Cenozoico temprano y Mesozoico, coincidiendo con
fallas profundas, siendo buenas rutas de migración vertical a cualquier nivel estratigráfico. La
existencia de superficies discordantes y fracturas fueron de gran utilidad para la migración del gas
a grandes distancias (más de 100 km).
Los Plays Cenozoicos se conforman por sistemas deltaicos, abanicos submarinos y depósitos
turbidíticos, y a lo largo de toda su extensión se encuentran alineamientos estructurales regionales
con orientación NW-SE, sobre los cuales se localizan los campos de gas seco. La roca almacén son
secuencias de areniscas y conglomerados, con facies de canal y abanicos submarinos. Los cuerpos
de areniscas tienen una permeabilidad media a alta por la buena selección de los granos. Estos
plays almacenan gas que se generó en secuencias del Jurásico Superior, Cretácico Inferior o
Paleógeno. La roca sello son lutitas del Cenozoico.
118
Capítulo IV. Ejemplos Representativos de las Cuencas Sedimentarias Foreland
[Link].4 Trampas
La formación de las trampas en la zona posterior al Frente Tectónico Sepultado se produjo por
procesos de sedimentación originados en la cuenca al ocurrir la Orogenia Laramide, formando un
Cinturón de Pliegues y Cabalgaduras con una antefosa, rellenada por sedimentos siliciclásticos
durante el Eoceno tardío-Mioceno temprano. Por otra parte, durante el Mioceno Medio, la Cuenca
de Veracruz se vio afectada por un sistema de fallas laterales, lo que incrementó su complejidad
tectónica formando trampas mixtas (Figura 4. 46). Los nuevos anticlinales formados causaron que
se formaran acuñamientos de areniscas y lutitas en sus flancos durante su desarrollo, los cuales
posteriormente constituyeron trampas combinadas.
Las trampas estratigráficas en esta cuenca se deben a los cambios de facies, pues las areniscas
y conglomerados que pertenecen al Mioceno constituyen varios sistemas depositacionales entre
los que destacan los abanicos submarinos con facies canalizadas. Por su parte, estas secuencias
sufrieron eventos tectónicos compresivos durante el Mioceno Medio, lo que favoreció la
formación de trampas mixtas, así mismo, las areniscas del Plioceno Medio tienen características de
facies profundas de canal sinuoso.
Figura 4. 46. Sección sísmica mostrando los rasgos estructurales y los límites entre el Frente Tectónico Sepultado y la
Cuenca de Veracruz (Tomado de Vázquez, E., 2010).
[Link].5 Sincronía
En la Cuenca de Veracruz, se consideran actualmente tres sistemas petroleros conocidos o
probados, que se definen por la buena correlación que existe entre la roca generadora y los
hidrocarburos que han generado; estos sistemas se integran por tres rocas generadoras: Jurásico
Superior, Cretácico Inferior y Mioceno. Se tiene producción de hidrocarburos en tres rocas
almacenadoras o plays pertenecientes al Cenozoico (Mioceno Medio, Superior y Plioceno Inferior);
119
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
cada play contiene sus respectivos sellos. Los eventos o procesos orogénicos formaron trampas
estructurales durante el Eoceno, mientras que durante el Mioceno-Plioceno se originaron trampas
mixtas y estratigráficas.
El tiempo de preservación de los hidrocarburos ocurrió a partir del Mioceno al Reciente,
considerándose dos momentos críticos para el área (Figura 4. 47):
1. El primero se dio al culminar la generación-migración de los hidrocarburos en el
Oligoceno-Mioceno
2. El segundo se dio para el tiempo actual de remigración por craqueo secundario del gas
termogénico y generación del gas biogénico durante el Plioceno-Reciente.
Figura 4. 47. Diagrama de sincronía de los elementos y procesos del sistema petrolero de la Cuenca de Veracruz
(Tomado de Vázquez, E., 2010).
120
Capítulo IV. Ejemplos Representativos de las Cuencas Sedimentarias Foreland
aceite. Las reservas remanentes al 1 de enero de 2009 son de 1.2 MMMMpc y 28.5 millones de
barriles de aceite, y se estima un recurso prospectivo de 4 MMMMpc de gas.
Como ejemplo más reciente en esta cuenca, se tienen los yacimientos descubiertos por el
pozo Bedel-1, ubicado al sur de la cuenca (Figura 4. 49). Este yacimiento representa muy bien a la
cuenca, pues la roca almacén es del Mioceno Medio, correspondiendo con cuerpos de areniscas
de grano fino a medio, con clasificación que va de regular a buena.
Figura 4. 49. Mapa de ubicación del pozo Bedel-1 (Tomado de Pemex, 2013).
121
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
Figura 4. 50. Sección sísmica de correlación en profundidad, mostrándose los yacimientos productores de aceite y/o
gas del pozo Bedel-1, así como de Pálmaro-1, Amistad-1 y Gasífero-1 (Tomado de Pemex, 2013).
122
Capítulo IV. Ejemplos Representativos de las Cuencas Sedimentarias Foreland
Figura 4. 51. Mapa de China mostrando las principales regiones petroleras (Tomado de PetroChina, 2013).
123
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
Las cuencas foreland reformativas (sólo se desarrollan durante el periodo Himalayo), como la
Cuenca Norte Qaidam, en contraste, contienen rocas generadoras ricas en materia orgánica
lacustre depositadas durante el Cenozoico tardío.
[Link] Ubicación
Las cuencas foreland de China se encuentran en la parte central de Asia, siendo un mosaico de
elementos tectónicos, incluyendo microcontinentes y prismas sedimentarios de margen pasivo,
arcos magmáticos acrecionados y sus complejos de subducción, fragmentos de ofiolitas e
intrusiones ígneas (Figura 4. 52) (Sengor, 1987).
Figura 4. 52. Mapa esquemático del centro y oeste de China, mostrando las unidades tectónicas principales y la
distribución de las cuencas foreland. TFF: Falla Tanas-Ferghana, KKF: Falla Karakorun, ATF: Falla Altyn Tagh, NP: Pamir
Norte, CP: Pamir Central (Tomado de Song Yan, et al., 2010).
124
Capítulo IV. Ejemplos Representativos de las Cuencas Sedimentarias Foreland
margen sur del bloque de Eurasia (Jia et al., 2003) no están asociadas con la colisión y subducción
entre dos bloques.
1. Roca generadora húmica de capas carbonosas, como las que se tienen en Kuqa.
2. Roca generadora sapropelica de lutitas lacustres, como las que se tienen en la cuenca
Jiuquan.
3. Rocas sapropelicas de calizas marinas, como las que se tienen al oeste de Sichuan
Figura 4. 53. Etapas de desarrollo de la cuenca foreland Kuqa (Tomado de Song Yan, et al., 2010).
En el borde sur de la placa Tarim, la subducción intensa al norte del Paleo-océano de Tethys
durante el Triásico, originó las características tectónicas compresionales y la iniciación de la
cuenca foreland en su ubicación actual (Jia et al., 2003). El Triásico en la cuenca foreland Kuqa
125
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
tiene un espesor de 1 000-2 300 m, con una tasa de sedimentación de 29 a 65.7 m/Ma. La cuenca
Kuqa se transformó en una cuenca afallada bajo marcos tectónicos extensionales durante el
Jurásico, y después en una depresión durante el Cretácico-Eoceno con una baja tasa sedimentaria
(12.5-25 Ma).
Posteriormente en el Neógeno-Cuaternario, una colisión intensa entre las placas de India y
Asia remoldearon significativamente gran parte del centro de Asia (Guo et al., 2003), convirtiendo
a Kuqa en una cuenca foreland rejuvenecida. Con la depositación de más de 6 000 m de
sedimentos del Neógeno-Cuaternario, la cuenca Kuqa tiene una forma asimétrica con plegamiento
desde el norte.
Figura 4. 54. Sistema de acumulación de hidrocarburo (Tomado de Song Yan, et al., 2010).
126
Capítulo IV. Ejemplos Representativos de las Cuencas Sedimentarias Foreland
1. Grupo I: pre-Pérmico-Pérmico
2. Grupo II: Triásico-Jurásico Medio-Inferior
3. Grupo III: Jurásico Superior-Cretácico-Eoceno
4. Grupo IV: Neógeno
Entre los cuatro tipos de roca generadora-sello, el grupo III es el más importante para la
acumulación de gas y aceite, seguido por el grupo II y el IV. La roca sello principal en la cuenca es
yeso, sal y lutitas del Eoceno. Las rocas almacén principales son las areniscas del Eoceno y las
areniscas cretácicas Bashijiqik, las cuales se encuentran distribuidas extensamente en la cuenca
(Jia et al., 2002).
El grupo III es el objetivo principal de exploración en los cinturones estructurales de Kelasu y
Qiulitague, siendo los campos de gas principales para el grupo III: Kela 2, Kela 3, Dabei 1, Dina 2,
mientras que para aceite es el campo Quele 1.
El grupo II, formado por las formaciones Kezilenuer y Yangxia tiene importantes yacimientos
de gas en el cinturón estructural de Yiqikelik; el campo de gas Yinan 2 es un buen ejemplo (Song et
al., 2006).
Figura 4. 55. Distribución de los hidrocarburos en la cuenca foreland Kuqa (Tomado de Song Yan, et al., 2010).
127
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
La evolución de las dos etapas de la cuenca foreland controlaron los periodos múltiples de
acumulación de hidrocarburo; el intenso tectonismo de la cuenca foreland rejuvenecida permitió
la acumulación enriquecida de gas durante el Cenozoico tardío. La siguiente figura muestra la
distribución de gas y aceite en la cuenca foreland Kuqa y los periodos principales de acumulación
de hidrocarburos.
Figura 4. 56. Distribución de las rocas generadoras de aceite y gas del Triásico en la cuenca oeste de Sichuan (Tomado
de Song Yan, et al., 2010).
128
Capítulo IV. Ejemplos Representativos de las Cuencas Sedimentarias Foreland
Las fases múltiples de la evolución de la cuenca dan lugar a las secuencias de relleno y las
rocas generadoras, rocas almacén y rocas sello correspondientes (Figura 4. 54). La cuenca foreland
oeste de Sichuan se ligó por la falla Longmenshan en el oeste (Figura 4. 56), y se puede dividir en
cinturón de empuje, depresión y cinturón levantado (Figura 4. 57). El estilo estructural es diferente
en los segmentos sur, medio y norte del cinturón de empuje del oeste de Sichuan, por la
superposición diferencial del tectonismo Cenozoico tardío (Figura 4. 58), sugiriendo un
remoldeamiento relativamente intenso en el sur. Las capas del Triásico Superior, como las rocas
generadoras principales en el “foredeep”, fueron el resultado de una rápida tasa sedimentaria
durante el desarrollo de la cuenca foreland periférica en el Triásico tardío (Wu et al., 2008).
La compresión continuó y el empuje desde el Jurásico tardío dio lugar a la formación de
cinturones plegados de empuje durante el Cretácico y Cenozoico, lo que explica la geometría de la
cuenca foreland al día de hoy (Figura 4. 58).
Figura 4. 57. Mapas mostrando la evolución de la cuenca oeste de Sichuan y los periodos de acumulación de
hidrocarburos (Tomado de Song Yan, et al., 2010).
Las rocas generadoras en la cuenca foreland oeste de Sichuan incluyen rocas marinas del
margen continental pasivo (Paleozoico-Triásico temprano) y las capas de carbón se desarrollaron
en la cuenca foreland del Triásico tardío. La primera se desarrolló en facies marinas o marinas-
terrestres alternadas con buen contenido orgánico, incluyendo a las secuencias del Cámbrico
129
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
temprano, Silúrico temprano, Pérmico Superior y las formaciones Leikoupo del Triásico medio. Sin
embargo, las rocas generadoras del margen continental pasivo no contribuyeron mucho a la
acumulación de aceite y gas; el gas relacionado se encontró en el cinturón de acreción y cinturón
levantado de la Cuenca Central Sichuan; el único ejemplo actual es el yacimiento de gas de la
Formación Leikoupo en el campo de gas Zhongba (Figura 4. 54 y Figura 4. 56). La roca generadora
principal en la cuenca foreland oeste de Sichuan pertenece a la Formación Xujiahe del Triásico
Superior (Qin et al., 2005), caracterizada por lutitas oscuras, carbonosas.
Generalmente la lutita generadora tiene un espesor de 300-1 000 m, con un espesor máximo
de 1 400 m en el depocentro (Figura 4. 56), con un promedio de carbono orgánico de 1.95-65 wt%
y una intensidad alta de generación de gas (Figura 4. 56 y Figura 4. 57). Las capas de carbono en la
roca generadora tienen un espesor aproximado de 2-10 m, el máximo es de 28 m. La mayoría de
las rocas generadoras efectivas son altamente maduras, con una reflectancia de vitrinita (Ro) alta
de >1.7% (Qin et al., 2005). La roca generadora altamente madura del Triásico Superior es
ventajosa para la generación de gas en masa, y la intensidad de generación de gas máxima es
equivalente a 200x108 m3/km2 (Figura 4. 56 y Figura 4. 57).
Figura 4. 58. Secciones transversales del segmento norte (a), segmento medio (b) y segmento sur (c) en la cuenca
foreland oeste Sichuan (Tomado de Song Yan, et al., 2010).
Los yacimientos del margen continental pasivo son un conjunto de rocas carbonatadas de
facies de plataforma, distribuidas en el cinturón de acreción y el cinturón levantado, con rocas de
baja porosidad y permeabilidad. La porosidad promedio de la Formación Leikoupo del Triásico es
cerca del 5%.
Las rocas almacén, están compuestas de areniscas de facies fluviales-lacustres se formaron
durante el desarrollo de la cuenca foreland en el Triásico tardío. Debido a una tasa de depositación
rápida, las rocas almacenadoras del Triásico Superior son más compactas que las del Jurásico. Las
130
Capítulo IV. Ejemplos Representativos de las Cuencas Sedimentarias Foreland
rocas almacén del Triásico Superior tienen una porosidad promedio de 3-8% y una permeabilidad
promedio de 10x10-3 μm2, mientras que la porosidad promedio del yacimiento Jurásico es de 5-
13%. La capacidad de la roca almacenadora en la cuenca foreland oeste de Sichuan se mejoró de
manera importante por las microfracturas.
Las dos rocas sello más importantes son las lutitas de la Formación Xujiahe del Triásico
Superior y la Formación Suining del Jurásico (Figura 4. 54). Las lutitas de la Formación Xujiahe son
las más importantes, pues forman la roca sello a nivel regional, con un espesor consistente de una
sola unidad estratigráfica de más de 100 m. Estas lutitas se caracterizan por una baja porosidad y
permeabilidad. Las lutitas de la Formación Suining actúan como roca sello en la depresión, con un
espesor de más de 200 m en el sur, adelgazando hacia el norte. Estas dos formaciones son buenos
horizontes para la acumulación de hidrocarburos en la cuenca foreland Sichuan.
Figura 4. 59. Modelo de formación para los reservorios de aceite y gas en la cuenca oeste Sichuan (Tomado de Song
Yan, et al., 2010).
Existen tres grupos donde se reparte la acumulación de hidrocarburos (Figura 4. 54), los cuales
son:
1. Grupo de margen continental pasivo: las rocas carbonatadas de las facies de plataforma
Pérmica y las capas de carbón de las facies alternadas marina-terrestre actúan como rocas
generadoras; las rocas carbonatadas del Triásico Medio-Inferior actúan como rocas
almacenadoras; las lutitas del Pérmico Medio y Triásico Superior actúan como rocas sello.
Un yacimiento de gas en este grupo se encontró en el campo de gas Moxi en la Formación
Sinian Dengying a lo largo del cinturón levantado (Zhang et al., 2004).
131
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
1. El hidrocarburo se derivó desde las rocas generadoras antes que la cuenca foreland se
desarrollara, siendo entrampado en las paleoestructuras a lo largo del paleocinturón
levantado durante el periodo Indosinio (Figura 4. 57).
3. Durante la edad tardía del periodo Yanshan, la Formación Penglaizhen atrapó el gas
húmedo altamente maduro del quinto miembro de la Formación Xujiahe en el
segmento sur.
132
Capítulo IV. Ejemplos Representativos de las Cuencas Sedimentarias Foreland
un evento tectónico más fuerte en el segmento sur. De esa manera, existen dos
periodos de acumulación de hidrocarburos: uno es del tiempo tardío del periodo
Indosiano de la roca generadora Pérmica y el otro es del periodo Yanshan de la roca
generadora del Triásico Superior (Figura 4. 57).
Figura 4. 60. Mapa geológico esquemático de las unidades tectónicas y estructuras compresionales transformes de la
cuenca Qaidam (Tomado de Song Yan, et al., 2010).
133
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
2. En el área Nanbaxian y el sur de la séptima estructura Lenghu, con espesor 500-1 200 m
(Figura 4. 61). El Jurásico Medio se distribuye principalmente al este del cinturón
estructural Lenghu y el área norte de la estructura Nanbaxian, con un espesor de 250-500
m, especialmente en el área del campo de aceite Yuqa (Figura 4. 62).
Figura 4. 61. Sección este-oeste del norte de la cuenca Qaidam, mostrando el modelo de la acumulación de
hidrocarburo (E: Eoceno, N: Neógeno, Q: Cuaternario), (Tomado de Song Yan, et al., 2010).
Figura 4. 62. Mapa mostrando la distribución del paleolevantamiento y el gas y aceite del norte de la cuenca Qaidam
(Tomado de Song Yan, et al., 2010).
Las areniscas del Jurásico y Cenozoico son las rocas almacenadoras principales de aceite y gas.
Los tipos de areniscas del Jurásico incluyen arenisca lítica, arenisca lítica feldespática, arenisca
feldespática y arenisca cuarcitica. Los tipos de arenisca del Cenozoico incluyen arenisca
feldespática, arenisca feldespática lítica y arenisca lítica, caracterizadas por tener una porosidad y
permeabilidad media.
134
Capítulo IV. Ejemplos Representativos de las Cuencas Sedimentarias Foreland
Figura 4. 63. Evolución de las rocas generadoras jurásicas en la cuenca Qaidam (Tomado de Song Yan, et al., 2010).
Las rocas generadoras del Jurásico tuvieron su etapa de madurez durante el Cenozoico tardío y
cantidades abundantes de aceite y gas de tipo condensado migraron verticalmente a las rocas
almacén disponibles. El tectonismo intenso de la edad final del periodo Himalayo llevó a la
formación de los yacimientos secundarios de aceite y gas en estratos del Neógeno.
135
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
136
Capítulo V. Conclusiones
Capítulo 5. Conclusiones
137
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
138
Capítulo V. Conclusiones
las cuencas foreland periféricas se desarrollan en ambos lados de las cadenas montañosas,
resultando de una colisión continente-continente en un margen tipo Himalayo o Alpino,
donde la cuenca en la placa inferior se le llama pro-foreland y a la cuenca en la placa
superior se le llama retro-foreland.
Las cuencas retroforeland tienden a tener historias más largas que las cuencas proforeland
debido a que la primera comúnmente inicia durante la subducción de la litósfera oceánica,
mientras que las cuencas proforeland no existen hasta que la corteza continental superior
entra en contacto en las zonas de subducción.
Las cuencas pro-foreland se caracterizan por: subsidencia tectónica acelerada, impulsada
principalmente por la translación del relleno de la cuenca hasta la cadena montañosa y
por la tasa de convergencia; por el onlap estratigráfico en el margen cratónico y por un
relleno de la cuenca que se relaciona a la erosión de la cadena montañosa.
Las cuencas retro-foreland son relativamente más estables, no son trasladadas a la cadena
montañosa cuando se logra el estado estacionario y se caracteriza por: una tasa de
subsidencia tectónica constante durante el crecimiento de la cuña de empuje, con
subsidencia tectónica nula durante la fase de estado estacionario; un onlap estratigráfico
relativamente pequeño impulsado solo por el crecimiento del “retro-wedge”; y por un
relleno de la cuenca que registra la fase de crecimiento completa de la cadena montañosa.
Las cuencas foreland son sinorogénicas, donde el volumen de sedimentos se deposita en
una depresión de la cuenca en la antefosa (“foredeep”), extendiendo desde la cabalgadura
frontal a lo largo de la placa foreland.
La sedimentación en este tipo de cuencas está dominada por el aporte de sedimentos del
cinturón orogénico, sin embargo, también hay sedimentación que proviene del lado
opuesto de la cuenca, particularmente al inicio, en el desarrollo de la cuenca.
El relleno temprano de las cuencas foreland es rico en cuarzo y pobre en feldespato,
originado esencialmente de fuentes cratónicas, mientras que después los depósitos son
más ricos en fragmentos de roca derivados de las fuentes orogénicas.
Las cuencas foreland presentan una evolución estratigráfica que está relacionada con los
controles geodinámicos en la subsidencia y el aporte de sedimento. Los depósitos más
antiguos de cuencas foreland son predominantemente de grano fino, usualmente
sedimentos turbidíticos que se acumularon en profundidades de aguas de ambiente de
talud y cuenca, que pasan en algunos casos a carbonatos de aguas someras depositados
cerca del “forebulge” flexural.
Los depósitos tardíos de cuencas foreland son predominantemente de agua somera o
continentales y tipificados con el término post-orogénico.
El sistema de cuenca foreland contiene principalmente cuatro zonas depositacionales
siendo a partir del frente topográfico en adelante: el “wedgetop”, “foredeep”, “forebulge”
139
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
y “backbulge”, sin embargo, no siempre se presentan las cuatro depozonas en una cuenca,
siendo el “foredeep” el más común.
La cuenca pro-foreland registra subsidencia acelerada sobre un intervalo relativamente
corto de la orogénesis. En contraste, la cuenca retro-foreland registra la historia completa
de la cuenca con una subsidencia uniforme inicial durante el crecimiento de la cadena
montañosa, y por lo tanto del “retro-wedge” de empuje, seguido de subsidencia nula
durante el estado estacionario cuando el “retro-wedge” no acreciona material muevo.
Las cuencas foreland con secuencias que contienen yacimientos de hidrocarburos son
objetivos muy importantes para la exploración petrolera en todo el mundo. Con base en
estadísticas, las cuencas foreland tienen la tasa de éxito más grande en la exploración
petrolera, cerca del 62.6% de las cuencas foreland producen gas y aceite comercial, y el 29
de entre las 136 cuencas foreland tienen los campos más grandes de aceite y gas.
Para México, a partir del Cretácico Superior comenzó un periodo de esfuerzos
compresionales, conocido como Orogenia Laramide, originando la formación del cinturón
de pliegues y cabalgaduras de la Sierra Madre Oriental, compuesto de rocas mesozoicas;
como resultado, después del frente deformado se originaron importantes cuencas
foreland, tales como la Cuenca de Chicontepec y Veracruz.
Durante el Paleoceno-Eoceno se produjo una subsidencia por flexura de la corteza al
oriente del cinturón, formando la antefosa (foredeep) de la cuenca foreland de
Chicontepec, actuando como contrafuerte la Plataforma de Tuxpan.
Grandes eventos erosivos después de la formación de la Cuenca de Chicontepec y las
características ambientales originaron corrientes de turbidez submarinas, debido a la
fuerte pendiente originada por el basculamiento Laramídico, dando lugar al Paleocanal de
Chicontepec, desarrollándose canales y lóbulos, así como depósitos de gravedad en
abanicos submarinos.
La erosión del Orógeno de la Sierra Madre Oriental durante el Cenozoico Inferior, aportó
sedimentos siliciclásticos y calcáreos de la parte noroccidente y occidente de la cuenca,
mientras que del oriente, la Paleo-plataforma de Tuxpan aportó sedimentos calcáreo-
arcillosos; y al sur del paleo-cañón, el Macizo de Teziutlán aportó sedimentos derivados de
rocas metamórficas; estos sobreyacen discordantemente al paleo-relieve laramídico del
Mesozoico.
El Grupo Chicontepec del Paleoceno-Eoceno Inferior, dentro del Paleocañón de
Chicontepec presenta diversos atributos estratigráficos y paleo-sedimentarios, los cuales
se dividen en tres megasecuencias litoestratigráficas: Inferior, Medio y Superior,
correspondiendo con las unidades 1, 2 y 3 respectivamente.
Las megasecuencias se limitan por cuatro superficies discordantes respectivamente: la
discontinuidad basal del límite Cretácico-Cenozoico y las Discordancias A, B y C, las cuales
140
Capítulo V. Conclusiones
141
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
142
Capítulo V. Conclusiones
143
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
De acuerdo a PEP, los campos más importantes de gas para la Cuenca de Veracruz son:
Playuela, Lizamba, Vistoso, Apertura, Arquimia y Papán, cuyas secuencias almacenadoras
se relacionan con el proceso de formación de la Cuenca Retro-Foreland.
La producción histórica máxima que se ha tenido en esta provincia es de 1 010 millones de
pies cúbicos diarios. La producción acumulada total al 1 de enero de 2013 es de 3 424.9
MMMpc de gas y 81.9 millones de barriles de aceite.
En el centro y oeste de China, las cuencas foreland representan uno de los más
importantes yacimientos de hidrocarburos, y para distinguirlas a nivel regional se
dividieron en tres tipos estructurales: cuenca foreland superpuesta, retrógrada y
reformativa, cada una con características del sistema petrolero distintivas.
Las cuencas foreland superpuestas, como la Depresión Kuqa de la Cuenca Tarim, se
caracterizan por dos etapas de desarrollo temprano y tardío de la cuenca foreland;
típicamente contienen por lo menos dos capas generadoras de hidrocarburos, una
depositada en el desarrollo temprano del foreland y otra en la etapa tardía.
Las cuencas foreland retrógradas, como la Cuenca Oeste Sichuan, se caracterizan por tener
rocas generadoras asociadas con sedimentos depositados durante etapas tempranas del
desarrollo de la cuenca.
Las cuencas foreland reformativas, como la Cuenca Norte Qaidam, contienen rocas
generadoras ricas en materia orgánica lacustre, depositadas durante el Cenozoico tardío.
Las cuencas foreland superpuestas se caracterizan por formarse gracias a los esfuerzos
compresionales originados por la intensa subducción del Paleo-océano de Tethys debajo
de la placa Tarim durante el Triásico, y posteriormente un moldeamiento por la colisión
intensa entre las placas de India y Asia, convirtiendo las cuencas en cuencas foreland
rejuvenecidas.
El rejuvenecimiento de las cuencas foreland Chinas, permitió la acumulación enriquecida
de gas durante el Cenozoico tardío.
Las cuencas foreland retrógradas en China se caracterizan por tener un conjunto de rocas
carbonatadas de facies de plataforma, distribuidas en el cinturón de empuje y el cinturón
levantado, así como no presentar cuencas foreland rejuvenecidas, pero sí yacimientos de
gas ajustados por el tectonismo del periodo Himalayo (Paleógeno).
Las cuencas foreland reformativas se caracterizan por presentar etapas múltiples de
tectonismo, dando lugar a los cinturones de empuje rejuvenecidos y las estructuras de
empuje transformante, debido al movimiento izquierdo transforme de la Falla Altyn.
144
Bibliografía
Bibliografía
A
Allen, P.A. y Allen, J.R. (2005). Basin Analysis. Principles and Aplications. 2da edición. Blackwell
Publishing, Oxford.
Allen, P.A., Burgess, P.M., Galewsky, J. y Sinclair, H.D. (2001). Flexural-eustatic numerical model for
drowning of the Eocene perialpine carbonate ramp and implications for Alpine geodynamics.
Bulletin Geological Society of America, 113, 1052-1066.
Allen, P.A.; Homewood, P. y Williams, G.D. (1986). Foreland Basins: An Introduction. Foreland
Basins. International Association of Sedimentologists. Blackwell Scientific Publications, Oxford.
Allen,P.A., Crampton, S. y Sinclair, H.D. (1991). Inception and early evolution of the North Alpine
Foreland Basin, Switzerland. Basin Research, 3, 143-163.
Alvarez, L.W., Alvarez, W., Asaro, F., and Michel, H.V. (1980). Extraterrestrial cause for the
Cretaceous-Tertiary extinction. Science, 208, 1095–1108.
Arellano Gil, Javier (2013). Geología Petrolera de Sistemas Depositacionales Clásticos de Aguas
Profundas (Turbiditas). Apuntes de la asignatura Geología del Petróleo. Facultad de Ingeniería (FI),
UNAM. Inédito.
Atwater, T. (1970). Implications of plate tectonics for the Cenozoic tectonic evolution of western
North America. Geological Society of America Bulletin, 81, 3513–3535.
Atwater, T. (1989). Plate tectonic history of the northeast Pacific and western North America, in
Winterer, E.L., Hussong, D.M., and Decker, R.W., eds., The eastern Pacific Ocean and Hawaii. The
geology of North America, vol. N. Boulder, CO, Geological Society of America, 21–72.
B
Bally, A.W. y Snelson, S. (1980). Realms of subsidence. En: Facts and Principles of World Petroleum
Occurrence (Ed. Por A.D. Miall). Canadian Society Petroleum Geologists Memoir. 6, 9-75.
Barazangi, M. y Dorman, J. (1969). World seismicity map compiled from ESSA Coast and Geodetic
Survey epicenter data, 1961-1967. Bulletin Seismology Society America, 59, 369-380.
Beaubouef, R.T., and Friedmann, S.J. (2000). High resolution seismic/sequence stratigraphic
framework for the evolution of Pleistocene intraslope basins, western Gulf of Mexico: Depositional
models and reservoir analogs, en Weimer P., Slatt R.M., Coleman J., Rossen N.C., Nelson H., Bouma
A.H., Styzen M.J., Lawrence D.T., eds., Deepwater reservoirs of the world, 20th Annual Research
Conference Proceedings. Society of Economic Paleontologist and Mineralogists, Gulf Coast Section,
Houston, TX, 40–60.
Beaumont, C. (1981). Foreland basins. Geophysical Journal of the Royal Astronomical Society, 65,
291–329.
Beck, R.A., Vondra, C.G., Filkinds, J.E. y Olander, J.D. (1988). Syntectonic sedimentation and
Laramide basement thrusting, Cordilleran foreland: Timing of deformation. En: Interaction of the
Rocky Mountain Foreland and the Cordilleran Thrust Belt (ed. C.A. Schmidt y W.J. Jr. Perry), Memoir
Geological Society of America, 171, 465-487.
Berger, W.H. (1973). Cenozoic sedimentation in the eastern tropical Pacific. Geological Society of
America Bulletin, 84, 1941–1954.
Bertotti, G., Picotti, V., and Cloetingh, S. (1998). Lithospheric weakening during “retroforeland”
basin formation: tectonic evolution of the central South Alpine foredeep. Tectonics, 17, 131–142.
Biddle, K.T., Uliana, M.A., Mitchum, R.M. Jr, Fitzgerald, M.G. y Wright, R.C. (1986). The stratigraphic
and structural evolution of the central and eastern Magallanes Basin, southern South America. En:
Foreland Basins (ed. P.A. Allen y P. Homewood), Special Publication International Association of
Sedimentology, 8, 41-61.
145
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
Bitter Mark, R. (1993). Sedimentation and Provenance of Chicontepec Sandstones with Implications
for Uplift of the Sierra Madre Oriental and Teziutlán Massif East Central Mexico. Gcssepm
Foundation 13th Annual Research Conference Proceedings.
Bohannon, R.G., and Parsons, T. (1995). Tectonic implications of post-30 Ma Pacific and North
American relative plate motions. Geological Society of America Bulletin, 107, 937–959.
Bond, G.C., Kominz, M.A., and Sheridan, R.E. (1995). Continental terraces and rises. En Busby, C.J.,
and Ingersoll, R.V., eds., Tectonics of sedimentary basins. Oxford, Blackwell Science, 149–178.
Bosworth, W., Huchon, P., and McClay, K. (2005). The Red Sea and Gulf of Aden basins. Journal of
African Earth Sciences, 43, 324–378.
Bradley, D.C., and Kidd, W.S.F. (1991). Flexural extension of the upper continental crust in collisional
foredeeps. Geological Society of America Bulletin, 103, 1416–1438.
Burg, J.P., Guiraud, M., Chen, G.M. y Li, G.C. (1984). Himalayan metamorphism and deformations in
the North Himalayan Belt (southern Tibet, China). Earth and Planetary Science Letters, 69, 391-400.
Burke, K, y Dewey, J. K. (1973). Plume generated triple junctions: key indicators in applying plate
tectonics to old rocks. Journal of Geology, 81, 406-433.
Burke, K. (1972). Longshore drift, submarine canyons, and submarine fans in development of Niger
delta. American Association of Petroleum Geologists Bulletin, 56, 1975–1983.
Busby-Spera, C.J. (1988a). Evolution of a Middle Jurassic back-arc basin, Cedros Island, Baja
California: evidence from a marine volcaniclastic apron. Geological Society of America Bulletin, 100,
218–233.
Busby-Spera, C.J. (1988b). Speculative tectonic model for the early Mesozoic arc of the southwest
Cordilleran United States. Geology, 16, 1121–1125.
Busby-Spera, C.J., Mattinson, J.M., Riggs, N.R., and Schermer, E.R. (1990). The Triassic-Jurassic
magmatic arc in the Mojave-Sonoran Deserts and the Sierran-Klamath region: similarities and
differences in paleogeographic evolution. Geological Society of America Special Paper, 255, 325–
338.
C
Cameron, T.D.J., Crosby, A., Balson, P.S., Jeffrey, D.H., Lott, G.K., Bulat, J., and Harrison, D.J. (1992).
United Kingdom offshore regional report: the geology of the southern North Sea. HMSO for the
British Geological Survey, Londres, 152 p.
Cardozo, N. y Jordan, T. (2001). Causes of spatially variable tectonic subsidence in the Miocene
Bermejo Foreland Basin, Argentina. Basin Research, 13, 335-358.
Carrapa, B. (2009). Tracing exhumation and orogenic wedge dynamics in the European Alps with
detrital thermochronology. Geology, 37, 1127–1130.
Carrapa, B., and Garcia-Castellanos, D. (2005). Western Alpine back-thrusting as subsidence
mechanism in the Tertiary Piedmont basin (western Po Plain, NW Italy). Tectonophysics, 406, 197–
212.
Centeno García, Elena (2012). Interior de la Tierra. Apuntes de la asignatura de Tectónica. Facultad
de Ingeniería (FI), UNAM. Inédito.
Chiang, C-S., Yu, H-S., and Chou, Y-W. (2004). Characteristics of the wedge-top depozone of the
southern Taiwan foreland basin system. Basin Research, 16, 65–78.
Christie-Blick, N., and Biddle, K.T. (1985). Deformation and basin formation along strike-slip faults.
Society of Economic Paleontologists and Mineralogists Special Publication, 37, 1–34.
Clague, D.A. (1981). Linear island and seamount chains, aseismic ridges and intraplate volcanism:
results from DSDP. Society of Economic Paleontologists and Mineralogists Special Publication, 32,
7–22.
Cloos, M. (1993). Lithospheric buoyancy and collisional orogenesis: subduction of oceanic plateaus,
continental margins, island arcs, spreading ridges, and seamounts. Geological Society of America
Bulletin, 105, 715–737.
CNH-UNAM (2012). Apoyo técnico especializado para el Modelo Geológico, Estructural,
Sedimentario y de Yacimientos de los campos del Paleocanal de Chicontepec denominados: Furbero,
146
Bibliografía
Coyotes, Palo Blanco, Humapa, Miquetla, Aragón, así como de la actualización de los modelos en
función de la nueva información respecto a los campos Tajín y Agua Fría. UNAM, Facultad de
Ingeniería, noviembre 2012 (Inédito).
Condie, Kent C. (2003). Plate Tectonics and Crustal Evolution, 4ta edición. Ed. Butterworth
Heinemann, Gran Bretaña.
Cooper, M.A., and Williams, G.D., eds. (1989). Inversion tectonics. Geological Society of London
Special Publication, 44, 375 p.
Corona Baca, Martin Alfonso. (2010). Estratigrafía de Secuencias de la Cuenca Cenozoica de
Veracruz. Tesis de Licenciatura. México, UNAM, FI.
Cox, A. (1973). Plate Tectonics and Geomagnetic Reversals. W.H. Freeman, San Francisco.
Crampton, S.L. y Allen, P.A. (1995). Recognition of forebulge unconformities associated with early-
stage Foreland Basin development – example from the North Alpine Foreland Basin. Boletín de la
AAPG, 79, 1495-1514.
Critelli, S., and Le Pera, E. (1994). Detrital modes and provenance of Miocene sandstones and
modern sands of the southern Apennines thrust-top basins (Italy). Journal of Sedimentary Research,
A64, 824–835.
Crouch, J.K., and Suppe, J. (1993). Late Cenozoic tectonic evolution of the Los Angeles basin and
inner California borderland: a model for core complex-like crustal extension. Geological Society of
America Bulletin, 105, 1415–1434.
Crowell, J.C. (1974a). Sedimentation along the San Andreas fault, California. Society of Economic
Paleontologists and Mineralogists Special Publication, 19, 292–303.
Crowell, J.C. (1974b). Origin of late Cenozoic basins in southern California. Society of Economic
Paleontologists and Mineralogists Special Publication, 22, 190–204.
Crowell, J.C. (2003a). Evolution of Ridge basin, southern California: an interplay of sedimentation
and tectonics. Geological Society of America Special Paper, 367, 247 p.
Crowell, J.C. (2003b). Tectonics of Ridge basin, southern California. En Crowell, J.C., ed., Evolution of
Ridge basin, southern California: an interplay of sedimentation and tectonics. Geological Society of
America Special Paper, 367, 157–203.
Crowell, J.C. and Link, M.H., eds. (1982). Geologic history of Ridge basin southern California. Libro
22. Pacific Section, Society of Economic Paleontologists and Mineralogists, Los Angeles, 304 p.
D
DeCelles, P.G. y Giles, K.A. (1996). Foreland Basin systems. Basin Research, 8, 105-123.
DeRito, R.F., Cozzarelli, F.A. and Hodge, D.S. (1983). Mechanism of subsidence of ancient cratonic
rift basins. Tectonophysics, 94, 141–168.
Dewey, J.F. (1980). Episodicity, sequence and style at convergent plate boundaries. Geological
Association of Canada Special Paper, 20, 553–573.
Dewey, J.F., and Burke, K. (1974). Hot spots and continental break-up: implications for collisional
orogeny. Geology, 2, 57–60.
Dickinson, W.R. (1974). Plate tectonics and sedimentation. En: Tectonics and Sedimentation (Ed. Por
W.R. Dickinson), Pub. Esp. 22, 1-27. Society of Economic Paleontologists and Mineralogists, Los
Ángeles.
Dickinson, W.R. (1974a). Sedimentation within and beside ancient and modern magmatic arcs.
Society of Economic Paleontologists and Mineralogists. Special Publication, 19, 230–239.
Dickinson, W.R. (1976a). Plate tectonic evolution of sedimentary basins. American Association of
Petroleum Geologists. Continuing Education Course Notes Series. 1, 62 p.
Dickinson, W.R. (1976b). Sedimentary basins developed during evolution of Mesozoic-Cenozoic arc-
trench system in western North America. Canadian Journal of Earth Sciences, 13, 1268–1287.
Dickinson, W.R. (1981a). Plate tectonic evolution of the southern Cordillera. Arizona Geological
Society Digest, 14, 113–135.
Dickinson, W.R. (1981b). Plate tectonics and the continental margin of California. En Ernst, W.G.,
ed., The geotectonic development of California. Rubey, vol. 1. Englewood Cliffs, NJ, Prentice Hall, 1–
28.
147
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
Dickinson, W.R. (1995). Forearc basins. En Busby, C.J., and Ingersoll, R.V., eds., Tectonics of
sedimentary basins. Oxford, Blackwell Science, 221–261.
Dickinson, W.R., and Lawton, T.F. (2001). Carboniferous to Cretaceous assembly and fragmentation
of Mexico. Geological Society of America Bulletin, 113, 1142–1160.
Dickinson, W.R., and Lawton, T.F. (2003). Sequential intercontinental suturing as the ultimate
control for Pennsylvanian Ancestral Rocky Mountains deformation. Geology, 31, 609–612.
Dickinson, W.R., and Seely, D.R. (1979). Structure and stratigraphy of forearc regions. American
Association of Petroleum Geologists Bulletin, 63, 2–31.
Dickinson, W.R., and Snyder, W.S. (1978). Plate tectonics of the Laramide orogeny. Geological
Society of America Memoir, 151, 355–366.
Doglioni, C., Mongelli, F. y Pialli, G. (1998). Boudinage of the Alpine Belt in the Apenninic back-arc.
En: Results of the CROP03 Deep Seismic Reflection Profile (ed. G. Pialli, M. Barchi y G. Minelli),
Memorie della Societa Geologica Italiana, 52, 457-468.
Dorobek, S.L. (1995). Synorogenic carbonate platforms and reefs in foreland basins: Controls on
stratigraphic evolution and platform/reef morphology. En: Stratigraphic Evolution of Foreland
Basins (ed. S.L. Dorobek y G.M. Ross), SEPM (Society for Sedimentary Geology) Publicación especial,
52, 127-147.
Dypvik, H., Sandbakken, P.T., Postma, G., and Mork, A. (2004). Early post-impact sedimentation
around the central high of the Mjolnir impact crater (Barents Sea, Late Jurassic). Sedimentary
Geology, 168, 227–247.
E
Einsele, G. (1985). Basaltic sill-sediment complexes in young spreading centers: genesis and
significance. Geology, 13, 249–252.
Einsele, G. (1992). Sedimentary Basins. Evolution, facies, and sediment budget. Springer-Verlag.
Alemania.
Escalera Alcocer, José Antonio (2010). Estrategia, logros y desafíos de la exploración petrolera en
México. Trabajo de ingreso a la Academia de Ingeniería.
F
Ford, M. (2004). Depositional wedge tops: interaction between low basal friction external Orogenic
wedges and flexural foreland basins. Basin Research, 16, 361-375.
G
Galloway, W.E., Ganey-Curry, P.E., Li, X., and Buffler, R.T. (2000). Cenozoic depositional history of
the Gulf of Mexico basin. American Association of Petroleum Geologists Bulletin, 84, 1743–1774.
Gawthorpe, R.L., and Leeder, M.R. (2000). Tectono-sedimentary evolution of active extensional
basins. Basin Research, 12, 195–218.
Graham, S.A., Dickinson, W.R., and Ingersoll, R.V. (1975). Himalayan-Bengal model for flysch
dispersal in Appalachian-Ouachita system. Geological Society of America Bulletin, 86, 273–286.
Guo Lingzhi, Zhu Wenbin, Ma Rruishi, Sun Yan y Wang Feng (2003). Discussion on the structural
coupling. Geotectonica et Metallogenia, 27(3): 197-205.
Gurnis, M., Eloy, C. y Zhong, S. (1996). Free-surface formulation of mantle convection; II, Implication
for subduction-zone observables. Geophysical Journal International, 127, 719-727.
Gutierrez Paredes, Hilda Clarisa (2005). Áreas de proveniencia de los clásticos del Mioceno Medio y
Superior de la Cuenca de Veracruz. Tesis de Maestría. UNAM, FI.
H
Hamilton, W. (1979). Tectonics of the Indonesian region. United States Geological Survey
Professional Paper 1078, 345 p.
Hidalgo Caraveo, Faviola Margarita (2006). El sistema petrolero de la Cuenca de Veracruz. Tesis de
Licenciatura. México, UNAM, FI.
Hoffman, P.F., Dewey, J.F., and Burke, K. (1974). Aulacogens and their genetic relation to
geosynclines with a Proterozoic example from Great Slave Lake, Canada. Society of Economic
Paleontologists and Mineralogists Special Publication, 19, 38–55.
148
Bibliografía
Horton, B.K. (2012). Cenozoic evolution of hinterland basins in the Andes and Tibet. University of
Texas, Austin, EUA. En: Tectonics of Sedimentary Basins: Recent Advances. (eds. Cathy Busby,
Antonio Azor). Blackwell Publishing Ltd. 30 Jan 2012.
Horton, B.K. y DeCelles, P.G. (1997). The modern foreland basin system adjacent to the central
Andes. Geology, 25, 895-898.
Horton, B.K., Hampton, B.A., LaReau, B.N., and Baldell on, E. (2002). Tertiary provenance history of
the northern and central Altiplano (central Andes, Bolivia): A detrital record of plateau-margin
tectonics. Journal of Sedimentary Research, 72, 711–726.
Howell, P.D., and van der Pluijm, B.A. (1999). Structural sequences and styles of subsidence in the
Michigan basin. Geological Society of America Bulletin, 111, 974–991.
Hubbert, M.K. y Rubey, W.W. (1959). Role of fluid pressure in mechanics of overthrust faulting.
Bulletin Geological Society of America, 70, 115-166.
Hudec, M.R., Jackson, M.P.A., and Schultz-Ela, D.D. (2009). The paradox of minibasin subsidence
into salt: Clues to the evolution of crustal basins. Geological Society of America Bulletin, 121, 201–
221.
I
Ingersoll, R.V. (1988). Tectonics of sedimentary basins. Geological Society of America Bulletin, 100,
1704–1719.
Ingersoll, R.V. (1997). Phanerozoic tectonic evolution of central California and environs.
International Geology Review, 39, 957–972.
Ingersoll, R.V. (2008a). Subduction-related sedimentary basins of the U.S.A. Cordillera. En Miall,
A.D., ed., The sedimentary basins of the United States and Canada. Sedimentary Basins of the
World, vol. 5. Amsterdam, Elsevier, 395–428.
Ingersoll, R.V. (2008b). Reconstructing southern California. En Spencer, J.E., and Titley, S.R., eds.,
Ores and orogenesis: Circum-Pacific tectonics, geologic evolution, and ore deposits. Arizona
Geological Society Digest 22, 409–417.
Ingersoll, R.V., and Busby, C.J. (1995). Tectonics of sedimentary basins. En Busby, C.J., y Ingersoll,
R.V., eds., Tectonics of sedimentary basins. Oxford, Blackwell Science, 1–51.
Ingersoll, R.V., and Rumelhart, P.E. (1999). Three-stage evolution of the Los Angeles basin, southern
California. Geology, 27, 593–596 (Corrección, 27, 864).
Ingersoll, R.V., Dickinson, W.R., and Graham, S.A. (2003). Remnant-ocean submarine fans: largest
sedimentary systems on Earth. En Chan, M.A., and Archer, A.W., eds., Extreme depositional
environments: mega end members in geologic time. Geological Society of America Special Paper,
370, 191–208.
Ingersoll, Raymond V. (2012). Tectonics of sedimentary basins, with revised nomenclature.
Department of Earth and Space Sciences, University of California, Los Ángeles, California. En:
Tectonics of Sedimentary Basins: Recent Advances. (eds. Cathy Busby, Antonio Azor). Blackwell
Publishing Ltd. 30 Jan 2012. pp. 2-43.
J
Jia Chengzao, Gu Jiayu y Zhang Guangya (2002). Geological constraints of giant and medium-sized
fields in Kuqa depression. Chinese Science Bulletin, 47: 49-55.
Jia Chengzao, Wei Guoqi, Li Benliang, Xiao Ancheng y Ran Qigui (2003). Tectonic Evolution of Two
Epochs Foreland Basin and its control for natural gas accumulation in Middle-Western China. Acta
Petrolei Sinica, 24(2): 13-17.
Johnson, D.D. y Beaumont, C. (1995). Preliminary results from a planform kinematic model of
Orogen evolution, surface processes and the development of Clastic Foreland Basin Stratigraphy. En:
Stratigraphic Evolution of Foreland Basins (Ed. Por S.L. Dorobek y G.M. Ross), Pub. Esp. 52, 3-24.
Society of Economic Paleontologists and Mineralogists, Los Ángeles.
Jordan, T.A. (1995). Retro-arc foreland and related basins. En: Tectonics of Sedimentary Basins (Ed.
Por C.J. Busby y R.V. Ingersoll), 331-363. Blackwell Science, Oxford.
Jordan, T.E. (1981). Thrust loads and foreland basin evolution, Cretaceous, western United States.
American Association of Petroleum Geologists Bulletin, 65, 2506–2520.
149
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
Jordan, T.E. y Allmendinger, R.W. (1986). The Sierras Pampeanas of Argentina; a modern analogue
of Rocky Mountain foreland deformation. American Journal of Science, 286, 737-764.
K
Kanamori, H. (1986). Rupture process of subduction-zone earthquakes. Annual Reviews of Earth and
Planetary Science, 14, 293–322.
Karig, D.E. (1970). Kermadec arc-New Zealand tectonic confluence. New Zealand Journal of Geology
and Geophysics, 13, 21–29.
Karig, D.E., and Moore, G.F. (1975). Tectonically controlled sedimentation in marginal basins. Earth
and Planetary Science Letters, 26, 233–238.
Karner, G.D. y Watts, A.B. (1983). Gravity-anomalies and flexure of lithosphere at mountains ranges.
Journal of Geophysics Research, 88, 449-477.
Kinsman, D.J.J. (1975). Rift valley basins and sedimentary history of trailing continental margins. En
Fischer, A.G. and Judson, S., eds., Petroleum and global tectonics. Princeton, NJ, Princeton
University Press, 83–126.
Kusznir, N.J. y Park, R. G. (1987). The extensional strength of the continental lithosphere: its
dependence on geothermal gradient, and crustal composition and thickness. En: Continental
Extensional Tectonics (eds. M.P. Coward, J.F. Dewey y P.L. Hancock), Special Publication Geological
Society of London, 28, 35-52.
L
Labaume, P., Séguret, M, y Seyve, C. (1985). Evolution of a turbiditic foreland basin and analogy
with an accretionary prism: example of the Eocene South Pyrenean basin. Tectonics, 4, 661-686.
Lawton, T.F. (1994). Tectonic setting of Mesozoic sedimentary basins, Rocky Mountain region,
United States. En Caputo, M.V., Peterson, J.A., and Franczyk, K.J., eds., Mesozoic systems of the
Rocky Mountain region, USA. Rocky Mountain Section, Society for Sedimentary Geology, Denver, 1–
25.
Leeder, M.R. (1995). Continental rifts and proto-oceanic rift troughs. En Busby, C.J., and Ingersoll,
R.V., eds., Tectonics of sedimentary basins. Oxford, Blackwell Science, 119–148.
Leeder, M.R., and Gawthorpe, R.L. (1987). Sedimentary models for extenstional tilt-block/half-
graben basins. Geological Society of London Special Publication, 28, 139–152.
Li Yong (1998). On coupling relationships between Longmenshan foreland basin and Longmenshan
orogenic belt. Bulletin of Mineralogy Petrology and Geochemistry, 17(2): 77-81.
Lonsdale, P. (1975). Sedimentation and tectonic modification of the Samoan archipelagic apron.
American Association of Petroleum Geologists Bulletin, 59, 780–798.
López Aguirre, Daniel. (2008). Orígen, evolución e importancia económica petrolera de la Cuenca de
Chicontepec. Tesis de Licenciatura. México, UNAM, FI.
López Beltrán, Osvaldo Joaquín (2013). Evaluación Petrolera y Métodos de Explotación del Campo
Agua Fría en la Cuenca de Chicontepec. Tesis de Licenciatura. México, UNAM, FI.
Loza Espejel, Roberto. (2014). Características e importancia económico-petrolera de las cuencas
sedimentarias foreland, con ejemplos representativos. Tesis de Licenciatura (Ingeniero Geólogo).
México, D.F., UNAM, FI.
M
Malinverno, A. y Ryan, W.B.F. (1986). Extension in the Tyrrhenian Sea and shortening in the
Apennines as result of arc migration driven by sinking of the lithosphere. Tectonics, 5, 227-245.
Mancktelow, N.S. (1985). The Simplon Line: A major displacement zone in the western Lepontine
Alps. Eclogae Geologicae Helvetiae, 78, 73-96.
Marsaglia, K.M. (1995). Interarc and backarc basins. En Busby, C.J., and Ingersoll, R.V., eds.,
Tectonics of sedimentary basins. Oxford, Blackwell Science, 299–329.
Martínez M. et al. (2005). Modelo sismoestratigráfico de la porción norte de la Cuenca Terciaria de
Veracruz, México. Inédito.
150
Bibliografía
Matter, A., Homewood, P., Caron, C., van Stuijvenberg, J., Weidmann, M. y Winkler, W. (1980).
Flysch and Molasse of western and central Switzerland. En: Geology of Switzerland, a Guide Book
(ed. por R. Trumpy). Swiss Geological Commission, 261-293.
Matthews, Wendy et. al. (2007). Controls on fluviolacustrine reservoir distribution and architecture
in passive salt-diapir provinces: Insights from outcrop analogs. AAPG Bulletin. V. 91, no. 10, pp.
1367-1403.
Meneses Rocha, J.J. (2001). Tectonic evolution of the Ixtapa Graben, an example of a strike-slip
basin of southeastern Mexico: Implications for regional petroleum systems. En: C. Bartolini, T.
Buffler, y A. Cantu-Chapa, eds., The western Gulf of Mexico Basin: Tectonics, sedimentary basins
and petroleum systems. AAPG Memoir 75, p. 271-291.
Mervine, Evelyn (2011). Why are there Earthquakes and Volcanoes in Japan? In Response to:
Magnitude 8.9 Earthquake & Tsunami in Japan. AGU Blogosphere.
Miall, A.D. (1995). Collision-related foreland basins. En: Busby, C.J., and Ingersoll, R.V., eds.,
Tectonics of sedimentary basins. Oxford, Blackwell Science, 393–424.
Miall, A.D. (2008). The southern midcontinent, Permian basin, and Ouachitas. En Miall, A.D., ed.,
The sedimentary basins of the United States and Canada Sedimentary Basins of the World, vol. 5.
Amsterdam, Elsevier, 297–327.
Minster, J.B. y Jordan, T.H. (1978). Present-day plate motions. Journal of Geophysical Research, 83,
5331-5354.
Molnar, and Atwater, T. (1978). Interarc spreading and Cordilleran tectonics as alternates related to
age of subducted oceanic lithosphere. Earth and Planetary Science Letters, 41, 330–340.
Moore, G.F., and Karig, D.E. (1976). Development of sedimentary basins on the lower trench slope.
Geology, 4, 693–697.
N
Naylor, M. y Sinclair, H.D. (2007). Punctuated thrust deformation in the context of doubly Vergent
Thrust Wedges: implications for the localization of uplift and exhumation. Geology, 35, 559-562.
Naylor, M. y Sinclair, H.D. (2008). Pro- vs. retro-foreland basins. Basin Research, 1-19.
Nicholson, C., Sorlien, C.C., Atwater, T., Crowell, J.C., and Luyendyk, B.P. (1994). Microplate capture,
rotation of the western Transverse Ranges, and initiation of the San Andreas transform as a low-
angle fault system. Geology, 22, 491–495.
Nicolas, A. (1985). Novel type of crust produced during continental rifting. Nature, 315, 112–115.
Nilsen, T.H., and Sylvester, A.G. (1995). Strike-slip basins. En Busby, C.J., and Ingersoll, R.V., eds.,
Tectonics of sedimentary basins. Oxford, Blackwell Science, 425–457.
NOAA (2009). Recuperado el 6 de septiembre de 2013. Página web: [Link]
O
O’Dale, C. (2010). Impact Crater Explorations.
Obispo González, Dacía (2013). Estudio diagenético de los estratos del Mioceno Superior en el
subsuelo del campo petrolero Papan en la Cuenca Terciaria de Veracruz, México. Tesis de Maestría.
México, UNAM, FI.
Ori, G.G. y Friend, P.F. (1984). Sedimentary basins, formed and carried piggyback on active thrust
sheets. Geology, 12, 475-478.
P
Padilla y Sánchez, R.J. (1985). Las Estructuras de la Curvatura de Monterrey, Estados de Coahuila,
Nuevo León, Zacatecas y San Luis Potosí. Universidad Nacional Autónoma de México, Revista del
Instituto de Geología, vol. 6, núm. 1, p.1-20.
Parsons, B. y Sclater, J.G. (1977). An analysis of the variation of ocean floor bathymetry with heat
flow and age. Journal of Geophysical Research, 82, 803-827.
Pemex Exploración y Producción (PEP), (2005). Proyecto Chicontepec. Región Norte.
Pemex Exploración y Producción (PEP), (2009). Digitalización y Actualización de la Cartografía
Geológica de una Porción de la Cuenca de Chicontepec. Tomo I, Informe.
151
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
Pemex Exploración y Producción (PEP), (2011). Bloque Altamira. Resúmen Ejecutivo, Activo Integral
Poza Rica-Altamira.
Pemex, (2013). Las reservas de hidrocarburos de México. Publicación anual al 1 de enero de 2013.
PetroChina (2013). Recuperado el 13 de noviembre de 2013. Página web:
[Link]
/
Petróleos Mexicanos (Pemex), (2008). Planeación de la Perforación en el Proyecto Aceite Terciario
del Golfo Periodo 2008-2013. Inédito.
Petróleos Mexicanos (Pemex), (2010). Programa de Perforación del Pozo Tlacolula-19. Información
de carácter confidencial.
Petróleos Mexicanos (Pemex), (2012). Las Reservas de Hidrocarburos de México. Publicación anual.
Pindel, J.L. (1994). Evolution of the Gulf of Mexico and the Caribbean. En: S.K. Donovan, y T.A.
Jackson, eds., Caribbean geology: An introduction. Kingston, Jamaica, UWI Publishers, p. 12-39.
Pollack, H.N. y Chapman, D.S. (1977). On the regional variation of heat flow, geotherms and
lithospheric thickness. Tectonophysics, 38, 279-296.
Price, R.A. (1973). Large-scale gravitational flow of supracrustal rocks, southern Canadian Rockies.
En DeJong, K.A., and Scholten, R., eds., Gravity and tectonics. New York, John Wiley and Sons, 491–
502.
Purser, B.H., and Bosence, D.W.J., eds. (1998). Sedimentation and tectonics in rift basins: Red Sea:
Gulf of Aden. New York, Chapman and Hall, 663 p.
Q
Qin Shengfei, Zhao Mengjun, Song Yan, Liu Shaobo, Hong Feng y Zhang Chaojun (2005). The gas
accumulation process in Western Sichuan Foreland Basin. Earth Science Frontiers, 12(4): 517-524.
R
Raisz, Erwin. (1964). Landforms of Mexico. Cambridge, Mass., EUA. Office of Naval Reaserch,
Geography Branch.
Reading, H.G. (1980). Characteristics and recognition of strike-slip fault systems. International
Association of Sedimentologists Special Publication, 4, 7–26.
Ricci Lucchi, F. (1986). The Oligocene to Recent foreland basins of the northern Apennines. En:
Foreland Basins (ed. P.A. Allen y P. Homewood), Special Publication International Association of
Sedimentologists, 8, 105-140. Blackwell Scientific, Oxford.
Ritts, B.D., Weislogel, A., Graham, S.A., and Darby, B.J. (2009). Mesozoic tectonics and
sedimentation of the giant polyphase nonmarine intraplate Ordos basin, western North China block.
International Geology Review, 51, 95–115.
Romero, Marcos (2013). Geología de Exploración. Diplomado en Geociencias. Halliburton, México,
D.F. Inédito.
Royden, L. (1993). The tectonic expression of slab pull at convergent plate boundaries. Tectonics, 12,
303-325.
S
Salvador, A. (1991). Triassic-Jurassic. En: Salvador, A. (ed.).The Gulf of Mexico Basin. Boulder,
Colorado, Geological Society of America, The Geology of North America, v. J., p. 131-180.
Sánchez Guzmán, Luis Daniel. (2013). Evaluación Geológico-Económica de un Sector de Chicontepec.
Tesis de Licenciatura. México, UNAM, FI.
Santillán Piña, Noé y Aguayo, C.J.E. (2011). Facies sedimentarias turbiditicas del Terciario Inferior en
la Cuenca de Chicontepec, Centro-Oriente de México. Ingeniería Investigación y Tecnología. Vol. XII,
Num. 3, p. 337-352.
Schlunegger, F., Jordan, T.E. y Klaper, E.M. (1997a). Controls of erosional denudation in the orógeno
on foreland basin evolution: The Oligocene central Swiss Molasse Basin as an example. Tectonics,
16, 823-840.
152
Bibliografía
153
Características e importancia económico-petrolera de las cuencas sedimentarias foreland,
con ejemplos representativos
Trop, J.M., and Ridgway, K.D. (1997). Petrofacies and provenance of a Late Cretaceous suture zone
thrust-top basin, Cantwell basin, central Alaska Range. Journal of Sedimentary Research, 67, 469–
485.
U
Underwood, M.B., and Moore, G.F. (1995). Trenches and trench-slope basins. En Busby, C.J., and
Ingersoll, R.V., eds., Tectonics of sedimentary basins. Oxford, Blackwell Science, 179–219.
V
Varilla Abad, Sergio (2009). Evaluación petrolera y métodos de explotación en la Cuenca de
Veracruz. Tesis de Licenciatura. México, UNAM, FI.
Vázquez Covarrubias, Emilio (2010). Los gases de la Cuenca de Veracruz: origen, distribución y
perspectivas exploratorias. Tesis de Maestría. IPN, ESIA.
Vázquez Morín, Ángel. (2008). Evaluación Petrolera y Métodos de Exploración en la Cuenca de
Chicontepec. Tesis de Licenciatura. México, UNAM, FI.
Vine, F. y Matthews, D.H. (1963). Magnetic anomalies over ocean ridges. Nature, 199, 947-949
Viniegra O., Francisco (1965). Geología del Macizo de Teziutlán y de la Cuenca Cenozoica de
Veracruz. Boletín de la Asociación Mexicana de Geólogos Petroleros, Vo. XVII, Números 7-12, p.
101-163.
W
Wernicke, B.P. (1992). Cenozoic extensional tectonics of the U.S. Cordillera. En Burchfiel, B.C.,
Lipman, P.W., and Zoback, M.L., eds., The Cordilleran orogen: conterminous U.S. The Geology of
North America, G-3. Boulder, CO, Geological Society of America, 553–581.
Wheeler, H.E. (1964). Baselevel, lithosphere surface, and time-stratigraphy. Geological Society of
America Bulletin, 75, 599-610.
Willett, S.D. y Brandon, M.T. (2002). On steady states in Mountain Belts. Geology, 30, 175-178.
Willett, S.D.; Beaumont, C. y Fullsack, P. (1993). Mechanical model for the tectonics of doubly
Vergent Compressional Orogens. Geology, 21, 371-374.
Wilson, J. T. (1965). Transform faults, oceanic ridges and magnetic anomalies SW of Vancouver
Island. Science, 150, 482-485.
Worrall, D.M., and Snelson, S. (1989). Evolution of the northern Gulf of Mexico, with emphasis on
Cenozoic growth faulting and the role of salt. En Bally, A.W., and Palmer, A.R., eds., The geology of
North America: an overview. The Geology of North America, A. Boulder, CO, Geological Society of
America, 91–138.
Wu Shixiang, Jin Zhijun, Tang Liangjie y Bai Zhenrui (2008). Characteristics of Triassic Petroleum
Systems in the Longmenshan Foreland Basin, Sinchuan Province, China. Acta Geologica Sinica, 82(3):
554-561.
Z
Zhang Lin, Wei Guoqi, Wang Zecheng, Wu Shixiang y Shen Yuhong (2004). Analysis of formation
mechanism of Sinian Dengying Formation in Gaoshiti-Moxi structure belt in Sichuan basin. Natural
Gas Geoscience, 15(6): 584-589.
154