El capibara
El Hydrochoerus hydrochaeris, conocido como capibara, chigüiro, carpincho o chigüire, es
un roedor autóctono de América del Sur y habita las zonas de la Selva húmeda Tropical y
Ecuatorial.
Su periodo de mayor actividad es durante el crepúsculo, que es cuando salen de sus
agujeros, y se alimentan de hierba y ocasionalmente de plantas acuáticas, o de caña de
azúcar, sandías o maíz de plantíos cercanos. Ocasionalmente consumen sus propios
excrementos, lo que les permite aprovechar la celulosa que no pudieron digerir en la
primera ingestión.
La mayor parte del día la pasan en agujeros que cavan a las orillas de los ríos o dentro del
agua. Cuando duermen, prefieren la vegetación espesa, donde se mimetizan.
Es el roedor más grande que existe, alcanzando hasta 1.3 metros de largo, y alrededor de 65
Kilogramos de peso. Tiene un cuerpo cilíndrico, cabeza pequeña, patas cortas, siendo las
traseras más largas que las delanteras, y pelaje generalmente rojizo. Las hembras tienen un
tamaño algo mayor que los machos.
Cuando advierten peligro, avisan a los otros emitiendo un sonido semejante a un ladrido, y
escapan trotando rápidamente, dirigiéndose al agua, donde pueden permanecer buceando
hasta por cinco minutos. Menos frecuentemente se ocultan entre la maleza. Su ritual de
apareamiento consiste en que el macho persigue a la hembra, primero en tierra firme, luego
en el agua, y termina en aguas poco profundas, donde consuman el apareamiento, pudiendo
repetirse muchas veces, con la misma o diferente compañía.
No tienen una época especial de celo, por lo que el apareamiento puede suceder en
cualquier época del año, siendo más frecuente entre enero y febrero, naciendo la mayoría de
las crías en abril y mayo. Su gestación dura entre 110 y 150 días, naciendo entre dos y ocho
crías. Dan a luz en cualquier sitio; las crías nacen con pelaje y dientes permanentes, y a los
pocos días pueden comer hierba, haciéndose autónomos alrededor de los cuatro meses.
Los capibaras tienen una vida promedio de entre 8 y 10 años.
Delfín
Tursiops truncatus es uno de los delfinidos más común en el océano y parques acuáticos. Su
principal característica morfológica es la aleta dorsal medianamente curvada y el péndulo
caudal muy grueso. Su cerebro es muy grande, tienen una vista muy desarrollada y sentido
del gusto.
Uno de los comportamientos que más se ha destacado es su sentimiento de unidad dentro
de su grupo, que les hace defender a cualquier miembro que pueda encontrarse en peligro
debido a un ataque de un depredador. Cuando este caso se da, varios delfines acuden en su
ayuda, golpeando violentamente con el hocico al depredador, hasta que consigue que este
se vaya. De la misma manera, también se ayudan en otros aspectos, tanto en su vida diaria
como cuando van a salir a cazar. Los delfines muestran un repertorio de señales vocales
para la comunicación. otras conductas comunes suelen ser los desplazamientos, las
acrobacias aprendidas y las conductas juguetonas y curiosas inherentes a la especie.
Los delfines si ven que una presa puede ser fácil de capturar, se lanzan hacia ella nadando
rápidamente con la ayuda de su aleta caudal, sin embargo, estos mamíferos acuáticos tienen
otras técnicas muy diferentes con el fin de dar caza a sus víctimas. Uno de los métodos que
utilizan para capturar al alimento es nadar muy rápido alrededor del pez o pulpo que
quieran atacar con el fin de confundirlo, ya que estos no saben por dónde van a ser
atacados. Tampoco podrán ver nada, porque mientras nadan alrededor de su presa, van
formando muchas burbujas que imposibilitan la visión del pez, el cual, asustado sale
nadando hacia un lado, momento en el que el delfín decide atacar y devorarlo.
En instalaciones y recintos cerrados tienen una longevidad superior y una mayor actividad
diurna. No duermen como tal si no que permanecen en un estado de reposo. Permanecen el
80% del tiempo debajo del agua, en su hábitat natural frente al 20% en cautividad. Se
han contemplado algunos casos en los que manifiestan. Agresividad. Presentan
comportamientos agonísticos.
Pez payaso
El Amphiprion ocellaris Es un ejemplar muy curioso en el mundo marino, con
características físicas que le distinguen a primera vista del resto de las especies, y una
“amistad” muy singular con las venenosas anémonas. Además, son animales que pueden
cambiar de sexo según sus necesidades y tienen la capacidad de viajar hasta cuatrocientos
kilómetros en busca de su hogar.
En un medio natural, los peces payasos suelen ser muy territoriales y en ocasiones, algo
agresivos. Por lo general, poseen un comportamiento inquieto y curioso. La hembra
dominante es la de mayor tamaño, y cuando esta muere, el macho más próximo al nivel de
jerarquía es capaz de cambiar su sexo para tomar el liderazgo.
Cuando esto sucede, la reciente hembra aumenta de tamaño, y un macho inferior asume la
responsabilidad de ser el nuevo reproductor. Por lo general, las colonias se componen de
una hembra dominante y varios machos de menor tamaño.
La condición hermafrodita de esta especie marina le permite intercambiar de sexo y
reproducirse con facilidad. La temperatura es un factor determinante en la reproducción del
pez payaso, razón por la cual, en condiciones artificiales se suele elevar la temperatura del
acuario para facilitar el proceso.
Durante el desove, el pez payaso adopta una conducta agresiva contra cualquier invasor
accidental. Luego de realizar una limpieza meticulosa del lugar, la hembra deposita
centenares de huevos cerca de la anémona y el macho comienza un período de supervisión
que puede tomar una semana.
Posteriormente, ocurre la eclosión, una etapa donde los padres asumen igual protagonismo,
pues se encargan de ayudar a romper el cascarón para liberar las larvas, que acudirán a la
superficie para alimentarse de fresco plancton. Cabe destacar, que este proceso se realiza
durante la noche, como medida de prevención ante la aparición de posibles predadores.
Poseen una aleta caudal redondeada y una mucosa a lo largo de la piel que le permite estar
en contacto directo con las anémonas sin sufrir las consecuencias de su veneno.
Tigre
Panthera tigris son generalmente animales solitarios con adultos manteniendo territorios
exclusivos. Los territorios de las hembras adultas raramente se solapan, mientras que los de
los machos pueden abarcar los territorios de 1 a 3 hembras. El tamaño de estos territorios es
pequeño (7 o 10 km cuadrados) cuando existe abundancia de presas para su alimentación,
en cambio si las presas del tigre son escasas, dicho tamaño aumenta, llegando incluso a los
500 km cuadrados. Dentro de su territorio, los tigres tienen uno o más cubiles, ubicados
entre la densa vegetación, en cuevas, rocas, árboles huecos o debajo de árboles caídos.
Estos felinos vuelven regularmente a sus guaridas, aunque algunos no muestran
predilección por algún lugar en particular.
caza principalmente entre el anochecer y la madrugada. Sus presas más comunes incluyen
distintas especies de ciervos, cerdos salvajes y búfalos, pero también se alimenta de monos,
aves, peces, cocodrilos e incluso de elefantes y rinocerontes jóvenes. Luego de matar a su
presa, la extraordinaria fuerza del tigre le permite arrastrarla hasta un lugar oculto. En
ocasiones, debido a la caza excesiva por parte del hombre, los tigres no encuentran
suficiente alimento en su hábitat y atacan el ganado doméstico, e incluso a los pobladores
de las aldeas, principalmente de India. Se han dado casos en que los tigres se convierten en
cazadores de seres humanos. Por lo general esto sucede cuando el animal no puede cazar su
alimento habitual, debido a heridas causadas por cazadores o por trampas de cazadores
furtivos, o cuando en alguna zona, sus presas son muy escasas.
La época del celo de estos animales varía según el clima en que viven; en las regiones más
septentrionales de su área de dispersión empieza tres meses después de iniciada la
primavera, mientras que en las más meridionales no depende de ningún período fijo y de
hecho los nacimientos se van produciendo durante todo el año. Cien días después del
apareamiento la hembra da a luz dos, tres y hasta cuatro pequeños; a veces los nacidos son
cinco o seis, pero esto sólo ocurre excepcionalmente. Los recién nacidos vienen al mundo
en lugares inaccesibles, entre la vegetación más densa, y nacen con los ojos cerrados o
semiabiertos; tienen el tamaño de un gato pequeño y son muy graciosos.
En las primeras semanas la madre no abandona nunca a sus pequeños, a no ser que sienta
hambre; cuando más tarde los hijos empiezan a pedir comida sólida se la lleva de la que
consigue en sus correrías.
Mono
primates simiiformes Conforme crecen, los monos desarrollan y fortalecen habilidades. Su
etapa juvenil está marcada por el juego, una actividad que aparentemente carece de un
propósito de supervivencia, pero que puede ayudar a iniciar y fortalecer sus relaciones
sociales y a aprender todo lo que necesita saber. De hecho, los primates sociales como los
monos se cuentan entre los animales que más juegan.
Y como olvidar esas sesiones de aseo entre ellos. Los miembros de un grupo a menudo se
limpian y quitan los parásitos el uno al otro, ya sea para fortalecer sus lazos sociales, para
construir alianzas o para obtener algunos favores. No es raro que el macho dominante sea
aseado por otros monos de su grupo. Pero el aseo también ayuda a liberar aspectos
negativos de su cuerpo, como el estrés. Los papiones, por ejemplo, son susceptibles a
enfermedades desencadenadas por Los monos son omnívoros, es decir, que van a comer
todo aquello que encuentren. Una de sus características es que son bastante oportunistas,
esto quiere decir que no tienen un alimento fijo en su dieta, sino que van barriendo la zona
en la que viven y se llevan a la boca cualquiCuando se acerca el periodo de apareamiento
en los monos, los machos van a empezar a emitir sonidos graves con el fin de atraer a la
hembra. En algunas especies hay peleas entre varios machos para decidir quién va a ser el
elegido para copular con esta, en otras especies de monos, será habitual que el macho líder
tenga a su disposición varias hembras con las que copulará primero, para luego, si la
hembra quisiese, permitir a otro macho que la monte.
A los pocos meses de gestación, la hembra va a tener entre una o dos crías, no suelen tener
más crías. Los pequeños monos van a estar con la madre durante casi un año, momento que
se unen a la manada, puesto que ya pueden alimentarse solos.
el estrés crónico, y el aseo permite mitigar los efectos negativos. A veces, solo el macho
dominante puede dejar preñada a una hembra, y en pocos casos el grupo tiene una pareja
reproductora, por lo que solo ella puede tener crías.
En los monos existe un dimorfismo sexual, en el que la hembra es algo más pequeña que el
macho, alrededor de un 30% de sus dimensiones.
Cocodrilo
Crocodylus niloticus En tierra (donde suele pasar la estación húmeda) se comporta como un
carnívoro oportunista que captura sus presas cuando se aproximan al agua para beber, a
veces del tamaño de un antílope indio. Entonces, el cocodrilo las engancha por sorpresa con
sus potentes mandíbulas (capaces de romperle una pata o aplastar el cráneo incluso a
un humano de gran tamaño), las arrastra y ahoga en el agua, comiéndoselas luego. Si no
consigue cazar puede también alimentarse de carroña.
El cocodrilo marino tiene la capacidad de mantenerse hasta 2 horas bajo el agua. Para que
esto sea posible ralentiza su metabolismo y modifica el ritmo de su corazón; bajo el agua el
corazón de este animal puede dirigir la sangre casi exclusivamente al centro vital que es el.
El cocodrilo marino tiene la mordida más poderosa del reino animal. En el año 2004 se
realizó una medición de su fuerza de mordida con un ejemplar de 4,5 metros, y el resultado
fue que al cerrarse sus mandíbulas, provistas de 66 dientes, ejercía una presión de 1770 kg,
la mordida más poderosa que se haya medido hasta la fecha, esto quiere decir que su
mordida casi supera la fuerza mandibular de un Tyrannosaurus rex.
Cuando atrapa alguna presa usa distintas formas de matarla según el tamaño de ésta: si es
más pequeña que él la sacude contra el agua y le rompe el cuello; si la presa es más grande,
da un giro para ahogarla y matarla al tiempo que le arranca pedazos, ya que los dientes de
los cocodrilos no están hechos para cortar sino para sujetar y aguantar. La mandíbula se
cierra muy rápidamente frente al menor peso que se apoye sobre ésta.
Cuando es joven, es muy común que se alimente de peces o crustáceos que encuentra
cuando está dentro del agua, sin embargo, cuando ya es adulto es capaz de cazar mamíferos
mayores como caballos, camellos entre otros. Para otras especies de cocodrilos como
los yacarés, solo se alimentarán de pequeños animales.
Son capaces de llevarse a la boca incluso tortugas. El cocodrilo es un animal que prefiere
sorprender a su víctima antes de enfrentarse en campo abierto.
Jirafa
Giraffa camelopardalis El comportamiento de las jirafas no es agresivo, sino todo lo
contrario, son animales muy tímidos. Viven en grupos sin jerarquía ni actividades de
coordinación, aunque los ejemplares pueden llegar a defenderse juntos ante una amenaza
inminente. Aunque prefieren huir antes que desafiar a sus enemigos, la gran potencia de sus
patas le permite a la jirafa salir victoriosa ante un combate con un león. No obstante, este
tipo de enfrentamientos raras veces ocurre, ya que la jirafa, al ser tan alta, puede avistar
cualquier peligro con suma antelación, y, además, es capaz de alcanzar los 60 kilómetros
por hora cuando corre.
La reproducción de la jirafa toma lugar a partir de los 6 años de edad, cuando alcanzan la
madurez sexual. Los machos suelen degustar la orina de las hembras para determinar si se
encuentran en condiciones de aparearse, y a partir de este momento, la gestación tomará
entre 14 y 15 meses, dando lugar a una sola cría por parto. Generalmente, la madre da a luz
completamente de pie, aunque las crías caen al suelo protegidas por el saco amniótico.
Para comprender de qué se alimenta la jirafa, debemos conocer que son animales
rumiantes, es decir, que posee cuatro estómagos, y una digestión más lenta que el resto de
los animales. Gracias a sus características físicas, las jirafas pueden acceder a las copas de
los árboles, y dado que su lengua es insensible a las espinas, puede alimentarse de una gran
variedad de frutas y brotes, especialmente aquellos tiernos y jugosos que le ahorran de
beber agua durante días. La alimentación de las jirafas se basa principalmente en la acacia y
la mirra, dos árboles muy comunes en las sabanas africanas. En promedio, una jirafa puede
comer hasta 65 kg de alimentos al día.
La costumbre de rivalizar usando el cuello es algo enigmática. Dos jirafas se ponen una al
lado de la otra, se pegan cabezazos girando el cuello lentamente, pero con fuerza. Sólo raras
veces se hacen daño y los cogotazos constituyen al parecer una lucha ritual, reservada a la
manada de machos, en donde cada uno pretende ejercer dominio.
Oso
Ursidae Actualmente, los osos pardos tienden a vivir en bosques costeros y montañosos,
pero su evolución nos indica que partieron de un hábitat sin árboles, lo que explica a su vez
su respuesta conductual ante las amenazas. Por ejemplo, son más propensos a protegerse
ante cualquier señal de peligro, y aunque su primera línea de defensa es la retirada, algunos
ejemplares, especialmente las madres con sus crías, pueden ser muy agresivos con otros
osos y seres humanos que puedan percibir como amenazas.
Los osos pardos no son buenos trepadores de árboles, aunque es importante que sí pueden
hacerlo en determinadas circunstancias. Por ejemplo, cualquier ejemplar de oso pardo
defenderá agresivamente sus crías en el suelo en lugar de enviarlos a las alturas de un árbol,
como sí sucede en el caso de los osos negros.
Por lo general, los úrsidos son animales muy curiosos que inspeccionan los olores, ruidos y
objetos para determinar si son comestibles o para jugar. Al erguirse, incorporándose en sus
patas traseras, podrán conseguir mayor información de sus sentidos del olfato, la vista y la
audición. Esta postura es una señal de curiosidad, no de agresión.
Además, los osos son habitualmente activos desde el amanecer hasta el anochecer, pero
pueden ser vistos en cualquier momento del día o de la noche. En muchos lugares
frecuentados por humanos, los osos podrán adoptar un comportamiento nocturno a fin de
evitar cualquier interacción con las personas. No obstante, algunos ejemplares se han
habituado a la presencia de los seres humanos con el fin de acceder a algunas fuentes de
comida, como por ejemplo los vertederos de basura.
Además, los osos reaccionan a cualquier elemento nuevo dentro de su entorno. Estos
nuevos objetos o situaciones a menudo asustan a los osos, lo que algunos especialistas
denominan “respuesta ante objetos extraños”. Tras el asombro inicial, los osos procederán a
investigar lo que los alarmó. Sin embargo, esto no se considera un acto agresivo y no debe
ser tomado como tal. Estos animales no siempre se encuentran en alerta. El nacimiento de
los osos tiene relación con las estaciones del año en las zonas templadas y árticas, pero no
en zonas del trópico.
Elefante
Elephantidae los elefantes son animales sociales que viven en manadas. Para comunicarse
entre ellos, emiten una serie de sonidos característicos que les permite transmitir sus
emociones. Cuando un elefante barrita, significa que está asustado o que corre peligro, algo
que quizás emplean además para alertar a los miembros de su grupo.
En el caso de los elefantes africanos de sabana, estos presentan una inteligencia asombrosa,
en parte gracias a las dimensiones de su enorme cerebro. Generalmente, una manada de
estos elefantes se compondrá mayormente de hembras y sus crías, aunque ocasionalmente
pueden hacerse acompañar por un macho adulto. En el caso de los machos, estos pueden
fusionarse con las hembras durante la fase de reproducción, e incluso, se tienen registros de
más de 100 individuos dentro de un solo grupo.
Cuando un elefante se encuentra demasiado viejo y convalece, el resto de la manada suele
acomodarse a su alrededor para acompañarlo durante el tránsito hacia la muerte. Por otra
parte, con respecto a los elefantes asiáticos, los ejemplares del sexo masculino sufren de un
estado llamado must, en el que el animal pierde la cordura y adopta un comportamiento
sumamente agresivo. Generalmente, el must no suele tomar más de un mes.
Los baños de agua son esenciales para refrescarse y limpiarse el cuerpo de restos que
obtuvieron de su medio ambiente. Ellos se realizan baños de lodo o se arrojan tierra sobre
la piel mojada para protegerse de parásitos e insectos con picaduras dolorosas. Una vez que
el lodo o la tierra se secan, se frotan contra árboles o rocas para eliminar todos los pequeños
seres intrusos que se alojaron en su piel.
Must
Es una condición periódica que hasta la fecha no ha tenido una explicación concreta. Es una
forma de “locura” o agresividad que se da repentinamente en cualquier época del año y
exclusivamente en los machos de ambas especies. Cuando se encuentran en esta etapa,
segregan un líquido por las mejillas con un olor muy característico; es así como pueden
identificarse de los demás para tener precauciones.
Hormigas
Formicidae las hormigas se comunican entre sí utilizando las feromonas, sonidos y el tacto.
El uso de feromonas como señales químicas está más desarrollado en las hormigas que en
otros grupos de himenópteros. Como otros insectos, las hormigas perciben olores con sus
largas, delgadas, y móviles antenas. Los pares de antenas le proporcionan información
acerca de la dirección y la intensidad de los aromas.
Como la mayoría de las hormigas viven en el suelo, utilizan la superficie del suelo para
dejar rastros de feromonas que pueden ser seguidos por otras hormigas. En las especies que
se alimentan en grupos, un recolector que encuentra alimento marca un mapa en el camino
de regreso a la colonia; esta ruta es seguida por otras hormigas, las hormigas luego
refuerzan el rastro cuando se dirigen hacia atrás con los alimentos para la colonia. Cuando
se agota la fuente de alimento, el olor se disipa lentamente. Este comportamiento ayuda a
las hormigas a reaccionar a los cambios en su entorno. Por ejemplo, cuando un camino
establecido a una fuente de alimentación está bloqueado por un obstáculo, los cazadores-
recolectores dejan el camino para explorar nuevas rutas. Si una hormiga tiene éxito, deja un
nuevo camino que marca la ruta más corta a su regreso. Los senderos exitosos son seguidos
por más hormigas, reforzando mejores rutas e identificando gradualmente el mejor camino.
Las hormigas utilizan feromonas para algo más que hacer senderos. Una hormiga aplastada
emite una feromona de alarma que envía a las hormigas cercanas en un frenesí de ataque y
atrae a más hormigas de más lejos. Varias especies de hormigas incluso utilizan “las
feromonas de propaganda” para confundir a las hormigas enemigas y hacerlas pelear entre
ellas. Las feromonas son producidas por una gran variedad de estructuras, incluyendo las
glándulas de Dufour, glándulas de veneno y las glándulas en el intestino grueso, pigidio, el
recto, el esternón, y la tibia posterior. Las feromonas también se intercambian, se mezclan
con la comida, y se pasan por trophallaxis, la transferencia de información dentro de la
colonia. Esto permite que otras hormigas puedan detectar a qué grupo de tareas (por
ejemplo, la búsqueda de alimento o el mantenimiento nido) pertenecen. En las especies de
hormigas con castas de reina, cuando la reina dominante deja de producir una feromona
específica, los trabajadores comienzan a plantear nuevas reinas en la colonia.