UNIVERSIDAD NACIONAL TECNOLÓGICA
Roberto Martínez.
Matricula: 18-0274
Explica las diferencias que encuentres en la discusión que se presenta en el video
sobre la evolución del hombre.
preguntas encontradas en el video.
a. cuando surgió el universo.
Según este modelo, el universo nació hace unos 13.700 millones de años. En ese
pasado remoto no existían galaxias ni estrellas, y la densidad y temperatura eran tan
elevadas que toda la materia se encontraba en forma de plasma.
La idea de que el universo nació de una gran explosión (un Big Bang) aún no cumple un
siglo y fue propuesta nada menos que por un cura. En la década del veinte, con la ayuda
de poderosos telescopios, Edwin Hubble y otros astrónomos descubrieron algo muy
extraño: que las galaxias se alejaban una de otras. Y peor aún, que cuanto más lejos
estaban, más rápido se movían. Pero no es que estuviera creciendo como ir construyendo
nuevas habitaciones en una casa, sino que las distancias iban aumentando entre dos
puntos dentro del Universo. La mejor manera de entenderlo es tomar un globo de
cumpleaños desinflado, dibujar en su superficie unos cinco o seis puntos y luego inflarlo.
A medida que va creciendo, los puntos se van separando más y más. El modelo del
cosmos cambió para siempre, y todas las observaciones fueron confirmando el hecho
asombroso de que vivíamos en un universo que se expandía en todas las direcciones. Y
que había tenido un comienzo. Hasta entonces, desde Aristóteles a Einstein, pasando por
Isaac Newton, se había pensado en un universo eterno, estático y en equilibrio. El propio
Einstein llegó a inventar una fórmula para compensar unas ecuaciones cuyos números no
cuadraban para un universo con esas características. Cuando le demostraron su error lo
llamó “la mayor metedura de pata de mi vida”.
b. y la vida cuando inicio y como.
La ciencia conoce hoy mejor que nunca la composición química y la estructura
molecular de los seres vivos, pero sigue sin poder contestar la pregunta: ¿qué es
la vida? Existe una diferencia abismal entre la materia inerte y la célula más
simple.
Los científicos solo pueden especular sobre las condiciones en la Tierra hace miles de
millones de años. Tienen diferentes opiniones sobre dónde comenzó la vida. Unos
dicen que fue cerca de una chimenea volcánica y otros, que fue debajo del fondo del
océano. Hay incluso quienes afirman que los elementos necesarios para la vida se
formaron en algún lugar del universo y llegaron a la Tierra en meteoritos. El problema
con esta última teoría es que se limita a decir que la vida comenzó en otro lugar, pero
no explica cómo empezó.
Algunos científicos piensan que en el pasado existieron moléculas que dieron origen al
material genético como lo conocemos hoy. En ese caso, se supondría que esas
moléculas tienen más probabilidades de surgir espontáneamente de la materia inerte,
así como de replicarse por sí mismas. Sin embargo, los científicos no han encontrado
pruebas de la existencia de tales moléculas ni han logrado crearlas en un laboratorio.
Algo que distingue a los organismos vivos es cómo almacenan y procesan la
información. Las células transmiten, interpretan y ejecutan las instrucciones
contenidas en su código genético. De hecho, algunos científicos han dicho que la
estructura química de la célula es como una computadora y que el código genético es
como el programa que la controla. Sin embargo, la evolución no explica de dónde salió
la información del código genético.
Las proteínas son moléculas indispensables para el funcionamiento de la célula. Una
proteína típica está formada por cientos de aminoácidos agrupados en un orden
determinado. Además, para funcionar, tiene que adquirir una forma tridimensional
específica. Algunos investigadores reconocen que la probabilidad de que solo una
molécula de proteína se hubiera podido formar por sí sola es increíblemente baja.
“Porque una célula viable requiere miles de proteínas diferentes —escribe el físico
Paul Davies—, no es creíble suponer que se formaron por pura casualidad”
El hombre surgió de lazar.
La especie humana ha evolucionado de otras especies que no eran humanas. Para
entender nuestra naturaleza, debemos conocer sus orígenes y su historia biológica. Esta
historia ha sido reconstruida con la ayuda de muchas disciplinas científicas: la
paleontología, la biogeografía, el estudio comparativo de los organismos vivos, la
antropología y en épocas recientes, la biología molecular.
Los seres humanos, las ballenas, las jirafas, los perros, los murciélagos y los monos,
entre otros, integramos la clase de los mamíferos, cuyas características distintivas son el
tener pelo y alimentar a las crías con leche materna a través de órganos especializados
llamados mamas o glándulas mamarias. Dentro de esta clasificación, los seres humanos
formamos parte del grupo de los primates, que incluye algunas especies como los gorilas,
los orangutanes y los chimpancés. Compartimos con ellos varias características que no
tienen otros mamíferos, como uñas planas en los dedos en lugar de garras, manos, el
dedo pulgar oponible a los demás y, en el caso de los machos, un pene que cuelga libre,
en lugar de estar adherido al abdomen.