José Félix Ribas
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José Félix Rivas
Elaborado por el pintor Martín Tovar y Tovar
General en Jefe
Años de servicio 1810 - 1815
Lealtad Venezuela
Guerra de independencia de
Conflictos
Venezuela
Información
19 de septiembre de 1775
Nacimiento Caracas, Provincia de
Venezuela
31 de enero de 1815 (39 años)
Fallecimiento
Tucupido, Venezuela
Ocupaciones revolucionario
Padres Marcos José de Ribas
Petronila Herrera
Cónyuge María Josefa Palacios
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José Félix Ribas Herrera (Caracas, 19 de septiembre de 1775-Tucupido, 31 de enero de
1815) fue un militar venezolano y prócer de la Independencia de Venezuela. Destacó en
numerosas contiendas bélicas durante la Guerra de Independencia de Venezuela, pero su
acción más memorable fue en la Batalla de La Victoria, donde derrotó a las fuerzas realistas
de José Tomás Boves y Francisco Tomás Morales con un ejército compuesto de
adolescentes, y jóvenes de la Universidad Real de Venezuela y del Seminario Santa Rosa
de Lima.
Primeros años
Fue el último de los doce hijos de un distinguido matrimonio de la alta aristocracia de
Caracas entre Marcos José de Ribas, de ascendencia española y Petronila Herrera de las
Mariñas. Sus hermanos fueron, María de la Soledad, Marcos, Valentín, María de la
Concepción, Petronila, María de la Luz, María Altagracia, Antonio, Juan Nepomuceno,
María Candelaria y Francisco José. Recibió una educación de calidad desde pequeño y
asistió al seminario, sin embargo, decidió dedicarse a labores agrícolas en sus tierras y
propiedades. A los 21 años, se casó con María Josefa Palacios, tía de Simón Bolívar. El 8
de mayo de 1799, a los 24 años, presenció la ejecución de José María España en la Plaza
Mayor de Caracas, razón por la cual se convirtió en un defensor radical de la causa
independentista y republicana. Para 1808, empezó a asistir a reuniones de carácter
conspirativo en la ciudad de Caracas y se involucró en la Conspiración de 1808, pero fue
hecho prisionero después de su fracaso. En 1810, participó en las reuniones de la Sociedad
Patriótica y junto a su hermano mayor Francisco José Ribas, formó parte de la Junta
Suprema de Caracas.
Carrera militar
Inició en la carrera militar con el grado de Coronel, siéndole encomendado el batallón de
Milicias Regladas de Blancos de Barlovento en 1812. Se combatió bajo las órdenes del
general Francisco de Miranda, y luego asumió la comandancia militar de Caracas. Debido a
la caída de la Primera República, en julio de ese mismo año, se exilio en Curazao, y
después en Nueva Granada junto con Simón Bolívar, con quien realizó la campaña
admirable. Después que finalizará la campaña exitosamente y obtuviera sus primeras
victorias militares en Niquitao y en Los Horcones, fue ascendido a general de división y
comandante general de Caracas, con el que obtuvo un triunfo contundente en la Batalla de
Vigirima el 23 de noviembre de 1813. El 12 de febrero de 1814, previo a los
acontecimientos de la Batalla de La Victoria, pronunció una arenga que fue dirigida a
jóvenes entre 12 y 20 años, inexpertos en la guerra, reclutados a la fuerza por órdenes de
Rivas para enfrentar a José Tomás Boves, aun cuando se daba por perdida la batalla, donde
más del 60% de los jóvenes reclutados murieron:
Soldados: Lo que tanto hemos deseado va a realizarse hoy: he ahí a Boves. Cinco veces mayor es el
ejército que trae a combatirnos; pero aún me parece escaso para disputarnos la victoria.
Defendéis del furor de los tiranos la vida de vuestros hijos, el honor de vuestras esposas, el suelo
de la patria; mostradles vuestra omnipotencia. En esta jornada que va a ser memorable, ni aún
podemos optar entre vencer o morir: ¡necesario es vencer! ¡Viva la República!
Fallecimiento
Luchó vigorosamente en la Batalla de Urica donde las fuerzas del ejército republicano
fueron derrotadas, pero José Tomás Boves fue asesinado. Luego, fue derrotado nuevamente
en un intento desesperado de ofrecer una última resistencia a Francisco Tomás Morales en
la Quinta Batalla de Maturín. Después de esto intentó huir, pero fue traicionado por un
esclavo llamado Concepción González, y posteriormente capturado en los alrededores de
Valle de la Pascua. El 31 de enero de 1815, sometido a numerosas vejaciones por parte de
sus captores, fue fusilado a los 39 años en la Plaza Mayor de Tucupido, estado Guárico. Su
cuerpo fue desmembrado y su cabeza fue enviada a Caracas, donde las autoridades realistas
la frieron en aceite y la colocaron en exhibición dentro de una pequeña jaula para desalentar
a los patriotas.1
Legado
En 1987, fue creada la "Ley de Condecoración de la Orden José Félix ", para premiar ''
aquellos ciudadanos
que brindaran una contribución destacada al país en los ámbitos de la cultura, el arte, la
ciencia, el deporte y la música, entre otros. 2 En 2003, el expresidente Hugo Chávez nombró
a una de las misiones bolivarianas "Misión Ribas" en su honor. Desde el 19 de septiembre
de 2005, reposa en el Panteón Nacional un cofre con los restos simbólicos de José Félix
Ribas, en homenaje a este prócer venezolano. También, existen dos municipios
venezolanos, el Municipio José Félix Ribas del estado Aragua, y el Municipio José Félix
Ribas del estado Guárico.
LA RELACIÓN NATURALEZA-SOCIEDAD Y SU EVOLUCIÓN HACIA EL AMBIENTE
La naturaleza ha sido objeto de uso, apropiación y explotación para el ser humano y para la
sociedad y esto ha impactado de manera negativa en las condiciones de los recursos
naturales necesarios para la vida. El abordaje de esta problemática se llevará a cabo
mediante la revisión de los inicios y la evolución de la relación naturaleza-sociedad, así
como la manera en que estos elementos determinaron una tendencia en el uso y manejo con
la generación de impactos negativos que aún hoy no se han podido mitigar.
En este aparte se caracteriza la relación sociedad-naturaleza a partir de las diferentes
interacciones históricas de este fenómeno en las que se reconocen el establecimiento de las
comunidades sedentarias, el crecimiento de las zonas urbanas, la industrialización, la
capitalización de la naturaleza y la globalización.
Desde el punto de vista de los procesos civilizatorios, en principio, la relación que existió
entre el hombre y la naturaleza fue recíproca y de mutua transformación en las diversas
culturas, representada en una concepción integradora (Martínez, 2001, p. 4) "y unificadora
del contenedor y del contenido [que] en lugar de establecer jerarquías, instaura lazos de
continuidad y reciprocidad entre lo viviente y lo inerte, como elementos conformadores de
una cultura, donde todo se re-crea y se renueva (Grillo, 1993, p. 15)" (Flórez & Mosquera,
2013, p. 86). "Desde la aparición de la especie humana, el hombre está transformando la
naturaleza (…) como cualquier otro viviente, el hombre toma recursos para asegurarse su
supervivencia y devuelve la materia empleada" (Corte Constitucional, 2012, p. 28).
Dicha concepción refleja vínculos equivalentes en el que nadie, nadie es autosuficiente y en
el que se logra la completitud por el concurso de todos (Rengifo, 1993, p. 168),
constituyéndose en los derechos de un grupo humano, compuesto por la población de
determinado lugar, una especie de perfecta comunidad, quienes son los sujetos activos o
pasivos de los derechos humanos, específicamente de los llamados derechos de tercera
generación que afectan toda una colectividad y que, por consiguiente, no deberían tener la
definición de "tercera generación", en razón a que, es cuestionable su división en la medida
que todos los derechos interactúan entre sí y son interdependientes. (Flórez & Mosquera,
2013, p. 86)
"Preponderantemente, las sociedades nómadas conformadas por tribus recolectoras y
cazadoras dependían completamente de las dinámicas ambientales y por lo tanto sostenían
una conexión directa entre el orden natural y su bienestar" (Flórez & Mosquera, 2013, p.
85). En la época primitiva el ser humano necesitó de la naturaleza para sobrevivir. Esta
relación se caracterizó porque el hombre se proveía de ella mediante lo que cazaba y lo que
recolectaba. La agricultura y el sedentarismo determinan características particulares en la
interacción ser humano-naturaleza, la cual se orienta hacia la necesidad de proveer una
mayor cantidad de alimentos y mejores condiciones de vida para las poblaciones crecientes,
lo que incide en el cambio del uso del suelo, la afectación de la diversidad biológica en las
plantas y los animales, el consumo de materias primas para la vivienda y la vestimenta.