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Modos rítmicos en la música medieval

Los modos rítmicos constituían un sistema de patrones de duraciones largas y breves extraídos de la polifonía de la Escuela de Notre Dame en el siglo XIII. Consistía en seis modos basados en pies métricos de la poesía clásica, cada uno con un patrón de valores largos y cortos de las notas. Aunque flexibles en la práctica, los modos rítmicos se impusieron en la escritura musical medieval y fueron desarrollados por teóricos como Juan de Garlandia.

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Modos rítmicos en la música medieval

Los modos rítmicos constituían un sistema de patrones de duraciones largas y breves extraídos de la polifonía de la Escuela de Notre Dame en el siglo XIII. Consistía en seis modos basados en pies métricos de la poesía clásica, cada uno con un patrón de valores largos y cortos de las notas. Aunque flexibles en la práctica, los modos rítmicos se impusieron en la escritura musical medieval y fueron desarrollados por teóricos como Juan de Garlandia.

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Modos rítmicos

En la música medieval los modos rítmicos constituían un sistema


formado por patrones de duraciones largas y breves, que los teóricos
musicales del siglo XIII extrajeron de la polifonía de la Escuela de
Notre Dame y que se acabaron imponiendo en la escritura musical. 

Índice

 1 Historia
 2 Descripción
o 2.1Uso
 3 Teóricos
 4 Referencias
o 4.1Notas
o 4.2Bibliografía
 5 Enlaces externos
Historia
La notación modal, que fue desarrollada por los compositores de
la Escuela de Notre Dame, entre 1170 y 1250, sustituyó al ritmo aún
no medido de la primera polifonía y canto llano por los patrones
basados en los pies métricos de la poesía clásica y fue el primer paso
hacia el desarrollo de la moderna notación mensural. Los modos
rítmicos de la polifonía de Notre Dame son el primer indicio en
música escrita de una duración determinada de las notas desde la
antigua Grecia.
Aunque el uso de los modos rítmicos es el rasgo más característico
de la música tardía de la Escuela de Notre Dame, sobre todo las
composiciones de Pérotin, también predominan en gran parte del
resto de la música del ars antiqua a mediados del siglo
XIII aproximadamente. Los tipos de composición que estaban
impregnados por el ritmo modal son los del organum (los más
célebres, el organum triplum y el organum quadruplum de Pérotin),
el conductus y la cláusula de discanto de Notre Dame. Más adelante
en ese mismo siglo, los motetes de Petrus de Cruce así como
muchos compositores anónimos, que cultivaban las clausulae de
discanto, también utilizaban el ritmo modal, a menudo con una
complejidad mucho mayor que la que podemos encontrar a
principios de siglo. Por ejemplo, hay pasajes en los que cada voz
canta en un modo diferente, igual que si fuese un idioma diferente. 1
Descripción
En la mayoría de las fuentes se recogen seis modos rítmicos, como
ya se explicó en un tratado anónimo de hacia 1240, titulado De
mensurabili musica (anteriormente atribuido a Johannes de
Garlandia, y que ahora se sabe que fue ampliamente corregido a
finales del siglo XIII. Cada modo consiste en un breve patrón de
valores largos y cortos de las notas (longas y breves) que se
corresponde con un pie métrico. Aunque este sistema de seis modos
fue reconocido por los teóricos de la Edad Media, en la práctica sólo
los tres primeros parecen haber sido los modelos estándar del
período modal, siendo el segundo modo menos frecuente que el
primero y tercero. El cuarto modo casi no aparece; por su parte el
quinto y el sexto son difíciles de ver en su ritmo uniforme. El quinto
modo se utiliza normalmente sólo en la voz más baja (o tenor).
N.
Nombre Valores Transcripción moderna
º
larga
-  negra, corchea (medid
1 Troqueo  
brev o en 3/8 o 6/8)
e
brev
2 Yambo   e -  corchea, negra
larga (medido en 3/8 o 6/8)
3 Dáctilo     larga
 negra con puntillo,
-
brev
e - corchea, negra (medido en 6/8)
brev
e
brev
e -
4 Anapesto     brev  corchea, negra, negra
e - con puntillo (medido en 6/8)
larga
larga  negra con puntillo,
5 Espondeo   - negra con puntillo (medido en 3/8
larga o 6/8)
brev
e -
Tribraqui     brev  corchea, corchea,
6
o e - corchea (medido en 3/8 o 6/8)
brev
e
Uso
Teóricamente, según el sistema la melodía del primer modo debía
consistir en continuas repeticiones del esquema larga breve y
cada frase terminaba con un silencio que sustituía a la segunda nota
del esquema. Sin embargo, si una melodía hubiese seguido tal
esquema al poco tiempo se hubiese hecho monótona y en la práctica
el ritmo era más flexible. Cualquiera de las notas se podía
fragmentar en unidades más breves o ambas notas del esquema
combinarse en una sola; de la misma manera se disponía de otros
recursos que aportaban variedad; al igual la medida del tercer modo
podía cantarse sobre un tenor que sostenía notas largas que no
estaban medidas estrictamente o que podían estar organizadas según
el esquema del quinto modo. Los teóricos llamaban “Perfectio” a la
unidad de medida ternaria que asentaba la base de los modos
rítmicos. Esto permitía que un modo se pudiera combinar con
cualquier otro. La división ternaria del tiempo, producía un efecto
parecido al de los metros modernos 6/8 o 9/8. El modo rítmico
requerido se indicaba por la selección y el orden de las notas. Las
ligaduras indicaban grupos de dos, tres o más sonidos, estos eran un
importante medio para portar la información.4
El sistema fue concebido a finales del siglo XII y se utilizaron
combinaciones estereotipadas de las ligaduras para indicar las pautas
de las notas largas (longas) y de las notas cortas (breves), que
permitían al intérprete o ejecutante reconocer cuál de los seis modos
rítmicos había que aplicar a un pasaje determinado. Las notas
ligadas en grupos de 3, 2, 2, 2, etc. indican el primer modo; 2, 2, 2,
2, ... 3, el segundo modo; 1, 3, 3, 3, 3, etc. el tercer modo; 3, 3, 3,...
1, el cuarto modo; 3, 3, 3, 3, etc. el modo quinto y 4, 3, 3, 3, etc. el
sexto.3Así pues, la lectura y la interpretación de la música utilizando
los modos de notación rítmica se basa en el contexto. Después de
reconocer cuál de los seis modos se debe aplicar a un pasaje
de neumas, un cantor normalmente seguirá en ese mismo modo
hasta el final de una frase, o una cadencia. En las ediciones
modernas de la música medieval, ligaduras están representados por
paréntesis horizontal sobre las notas que figuran en él.
Todos los modos se rigen por un principio de métrica ternaria, lo
que significa que cada modo tendrá un número de subdivisiones
divisible entre 3. Se cree que este rasgo puede tener su origen en la
teología en la que la santísima trinidad era símbolo de perfección y,
como toda música busca la perfección, por ello tenía que ser
divisible en 3. Menos especulativa es la posible flexibilidad del
ritmo que permite la variedad y evita la monotonía. Las notas podían
dividirse en unidades más cortas (fractio modi) o dos unidades
rítmicas del mismo modo podían combinarse en una sola (extensio
modi).
Un ordo (plural ordines) es una frase construida a partir de una o
más porciones de un patrón modal y que termina en un silencio.
Los ordines se describen en función del número de repeticiones y la
posición del silencio final. Los "ordines perfectos" terminan con la
primera nota del patrón seguida de un silencio que sustituye la
segunda mitad del patrón, y los "ordines imperfectos" terminan en la
última nota del patrón seguida de un silencio igual a la primera
parte. Los "ordines imperfectos" son prácticamente teóricos y raros
en la práctica, mientras que los "perfectos" son predominantes.
La prosodia en los versos latinos y griegos dependía de la relación
entre las sílabas largas y las breves en cada verso de un poema. A la
unidad formada por dos o tres sílabas se le llamaba pie. El verso
constaba de dos a seis pies
(dímetro, trímetro, tetrámetro, pentámetro, hexámetro). Los
principales tipos de pie eran el yambo ( - --), el troqueo (-- - ),
el anapesto (- - --) el dáctilo (-- - - ), el espondeo (-- - --) y
el tribraquio ( - - - ). Los tipos de verso se organizaban según el tipo
de pie y el número de pies de cada verso.
Teóricos
Entre los escritores que trataron el tema de los modos rítmicos están
el Anónimo IV, que menciona los nombres de los
compositores Léonin y Pérotin, así como algunas de sus obras más
importantes, y Franco de Colonia, quien reconoció las limitaciones
del sistema y fue el primero en proponer un método de notación en
el cual la duración de una nota era representado por su forma
distintiva. Después de Juan de Garlandia, muchos teóricos trataron
de incluir la semibreve en el sistema. Lambertus aumentó el número
de modos hasta nueve.

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