Conclusión
Es evidente que la sustitución de los equipos convencionales por los digitales hará desaparecer
algunos riesgos medioambientales, pero mientras tanto, pido y reclamo desde aquí que cada uno
en su puesto de trabajo tome conciencia del asunto y cumpla con sus obligaciones ciudadanas:
apelo a la administración, para que gestione adecuadamente dichos residuos y para que facilite a
sus trabajadores la información, el entrenamiento y los recursos suficientes para llevarlo a
cabo(6); a los profesionales, para que actúen de acuerdo con una conciencia ecológica y los
segreguen convenientemente y a los gestores o empresas encargadas, para que cumplan con la
normativa y el compromiso establecido de transporte, eliminación y/o tratamiento, registro y
control de estos sin peligrosidad.
El control de estos residuos se debe realizar en todas las fases de la vida del residuo, incluidas las
actividades de gestión propias de la actividad sanitaria, como son la recogida, almacenamiento,
transporte, clasificación y la vigilancia de lugares de depósito o vertidos después del cierre por las
empresas o gestores contratados