Manual de Fallas en Rifles de Aire Comprimido
Manual de Fallas en Rifles de Aire Comprimido
Manual de Fallas en
Rifles de Aire Comprimido a Resorte.
Escrito por: Juan Manuel Ferrando
ferrandojuan@[Link]
Reservados todos los derechos, para uso exclusivo del destinatario, prohibida
su reproducción total o parcial sin autorización del autor, hecho el depósito
que marca la Ley 11.723, copia enviada.
Índice
1- Sopapa
2- Reten del cañón
3- Crique
4- Tornillo eje del cañón
5- Agujero del cierre.
6- Resortes defectuosos
7- Trepidación
8- Problemas de Cañón
9 - Conector y Fiador
10- Efecto Dieseling
11- Tiros Irregulares
12- Palanca de carga gastada y con roces
13- Alza y guión.
14- Bomba / Piston
14x Capacidad Cúbica
15 – Balines trabados en el Cañón:
14- Tornillos Laterales.
14- Funcionamiento y Sucesos Durante un
Disparo.
15- Historias de fabricantes
Tipos de Sopapa:
2
En nuestro país, todos los fabricantes de rifles
de aire comprimido se han inclinado hacia el
uso de la sopapa de cuero, a excepción de la
fábrica FARAC, que en sus comienzos, obtuvo
mejores resultados para sus rifles con la sopapa
sintética y desde allí la adoptó.
3
Asimismo existieron siempre fabricantes de
sopapas para infladores de taller y pistones;
ellos eran los que también abastecían a la
industria de los fabricantes de rifles, siempre a
un costo elevadísimo que no conservaba
relación con el costo de producción de las
sopapas mismas.
Entre las de cuero se diferencian las que están
embebidas en parafina y las que solamente
vienen embebidas en aceite de pata, inclinarse
por una u otra es lo mismo, lo único importante
es la calidad del cuero.
Con respecto a las sintéticas, no tienen las
propiedades de auto reparación que tienen las
de cuero, y la menor raya en su superficie
provoca disminución de potencia por pérdida
de compresión.
Lubricación:
4
Los aceites derivados del petróleo degradan al
cuero y con el tiempo lo destruyen.
Se recomienda utilizar unas 3 gotas de aceite en
el cilindro donde trabaja la sopapa al cabo de
cien disparos tanto para una como para otra
clase.
Problemas:
5
resorte cuando se produce el disparo, esto se
produce cuando la sopapa tiene un diámetro
muy mayor al del funcionamiento normal, esto
es consecuencia de dos hechos, uno que haya
sido colocada con su diámetro exterior mayor al
diámetro interior del tubo, o segundo, que un
excedente de cuero en la parte frontal de la
misma engrose el diámetro al hacer tope con el
fondo de la cámara de compresión cuando se
producen los primeros disparos.
Soluciones:
Para resolver el primer problema, debemos lijar
la sopapa en su circunferencia hasta que tome el
diámetro del tubo y pueda ser introducida sin
excesiva dificultad, apenas un poco de fuerza.
El segundo problema se resuelve quitando el
exceso de cuero que existe en la parte frontal de
la misma que sobrepase la parte de la arandela
que sujete toda la guarnición hasta lograr un
plano con un saliente de no más de un
milímetro.
6
desarmar, se lije nuevamente la sopapa y se
rearme. El pulido tiende a frenar al cuero, por
ello, funcionan mejor los cilindros bruñidos.
B: Sopapa Chica.
7
reduce la capacidad cúbica de la recámara de
compresión, y esto va en detrimento directo de
una pérdida de potencia.
Este problema produce dos inconvenientes en el
funcionamiento, el primero es el que describí ut
supra, y el segundo, es una caída del cañón muy
pronunciada al momento del quiebre del rifle.
Una sopapa muy larga no beneficia en nada al
funcionamiento, por el contrario resta potencia
al rifle; una mayor fricción no suma potencia,
como así tampoco podemos concluir que una
sopapa en la tradicional forma de “Vasito” es
mejor a la suma de arandelas de cuero con
tornillo central como traían varios rifles, solo
que el desafío de que un corte perimetral sea de
lados rectos, deja atrás este sistema para ser
adoptado el anterior.
8
corta, motivo por el cual no se producirá la
conexión con el fiador, y llevará al usuario
inexperto a realizar mas fuerza para lograrlo,
torciendo de este modo el cañón hacia abajo y
deformando el tope del tubo cuerpo del rifle.
A medida que una sopapa de cuero va
perdiendo su funcionalidad, el cuero excedente
es arrastrado hacia la parte trasera de la bomba,
transformándose en una especie de grasa muy
pesada.
E- Sopapa Podrida:
9
sopapas en el mercado específicas para rifles de
aire comprimido.
Al mismo tiempo, un abuso de disparos
agregando aceite a la sopapa para obtener el
efecto Dieseling, es muy divertido pero reseca la
sopapa, ya que la temperatura dentro de la
cámara de compresión evapora el aceite que
embebe al cuero, y una no lubricación posterior
al juego condena a la sopapa.
Una sopapa reseca se raja, se corta, y queda un
aro de cuero incrustado en el fondo de la
recámara de cierta dificultad para ser removido.
Generalmente uso una varilla afilada en ángulo
para ensartar ese aro y removerlo. El aspecto de
la sopapa suele ser engañoso, por eso es
recomendable cambiarla sin dudarlo, un trabajo
completo y a conciencia se realiza cambiando
todas las partes que integran la fuerzo a
potencia del rifle.
10
necesariamente destinado a volver a desarmar
el rifle para reajustar el tornillo de la sopapa.
Algunas veces los tornillos pueden ser
demasiado largos y deben cortarse ya que de
otro modo la sopapa quedará flotando.
Todo esto no debería pasarse por alto, ya que al
producirse los primeros disparos, la sopapa se
asienta, y esto significa que su forma cambia de
un “vasito” a un cilindro perfecto, provocando
esto una disminución del largo de la misma que
consecuentemente deja al tornillo de fijación con
la posibilidad de ser reajustado para que el aire,
al producirse el disparo no escape por sus
laterales o por la periferia del tornillo.
Entonces debemos volver a ajustar el tornillo y
eventualmente lijar perimetralmente el cuero de
la sopapa para reducir su diámetro ya que ha
aumentado, esto es Conditio sine qua non y
particularmente en los rifles de aire comprimido
fabricados por Establecimientos Venturini.
G: Apoyo defectuoso.
11
asiento, el émbolo contenedor queda clavado en
un agujero que la sopapa posee en su base, de
un diámetro ferozmente más grande que el
tornillo.
Mientras que el cuero esté bien centrado no
presenta ninguna dificultad, pero muchas veces
he visto ese agujero fuera de centro y al plástico
mordiendo de manera incorrecta otra área,
dejando una importante superficie de fuga. Por
suerte este último año ese problema fue resuelto
por la Cooperativa Reno luego de más de 50
años, al retomar un modelo de sopapa estándar
tradicional.
12
Del mismo modo, si se produjo una lubricación
excesiva en un rifle con buen funcionamiento,
debemos retirar ese excedente procediendo da
la manera anterior.
Una lubricación adecuada de las sopapas de
cuero es de unas 3 gotas de aceite de pata cada
100 disparos.
Se usa el aceite de Pata porque no degrada al
cuero, no lo ataca y su trayectoria de uso en el
cuero se remonta a muchísimos años atrás,
siempre con excelentes resultados. Su obtención
deviene de los vasos de los caballos, las vacas
los toros y otros animales con vaso.
Se exporta desde Argentina a muchos países del
mundo en tambores de 200 litros y para uso
local se fracciona en bidones de 20, 5 y 1 litro, la
reglamentación del SENASA obliga alas
carnicerías a lubricar los ganchos dónde cuelgan
la carne con dicho aceite.
13
como el Rexio y el Saurio 200 introdujeron un
oring de goma en el cierre.
Es fundamental para un correcto
funcionamiento que no haya fugas de presión
de aire por dicho retén, ya que esto baja
dramáticamente la potencia del rifle.
Existen 2 métodos para comprobar un retén
defectuoso:
14
Solución:
La solución es colocar un nuevo retén, de cuero
si tenía cuero o goma si tenía goma. El cuero es
sensiblemente más complicado de colocar,
debemos quitar el viejo con algún cuchillito de
punta finito haciendo fuerza para limpiar todo
el alojamiento que suele tener una profundidad
de entre 3 y 5 milímetros. El cuero suele salir en
pedazos muy pequeños y se debe ejercer
bastante fuerza y tener paciencia.
Luego se coloca el nuevo reten de cuero,
desgastando el diámetro exterior o interior hasta
llevarlo a una medida aproximada a la del
alojamiento; lo presentamos y con un martillo
plano lo golpeamos hasta que asiente bien en el
fondo. Un excedente de cuero va a sobresalir,
este va a ser causante de que el cañón no cierre,
entonces preparamos una lija gruesa pegada a
una tablita plana y comenzamos a dar suaves
pasadas al retén hasta que el caño quede
alineado nuevamente con el cuerpo en perfecto
cierre. No debemos llevar el lijado hasta que el
caño quede en perfecta línea con el cuerpo, es
recomendable que éste quede ligeramente hacia
abajo, apenas unos grados, ya que los sucesivos
15
movimientos de cierre y apertura van a
terminar de repujar el cuero. Colocamos
finalmente unas gotitas de aceite de pata
alrededor y el trabajo queda concluido, pero
puede seguir otros dos inconvenientes que
detallo a continuación.
CAPITULO 3- Crique:
16
un pequeño tornillo en la parte inferior del
cierre, pero también los hay con perno clavado,
o los encontramos también en el block. Aquí
debemos apelar a las cuestiones de la lógica, el
sentido común o consultar alguna fuente del
fabricante.
Algunos rifles poseen un funcionamiento
perfecto pero encuentran gran desgaste en éste
resorte, y no tienen nada de potencia; solo
cambiándolo se vuelve a tener el rifle con
óptimo funcionamiento. El crique debe estar
engrasado y pulido para que la fricción no
desgaste la pieza en donde roza y se aloja, la
que generalmente esta templada o cementada,
dependiendo del material, habitualmente se
utilizaron en la Industria Argentina materiales
como el 12 L14, que tiene contenido de plomo y
que puede solo ser cementada para obtener
dureza, mientras que rifles importados traían
éstas en acero templado. Para tallar el acero se
necesita una máquina fresadora de gran porte y
extrema precisión, mientras que el material
plomado puede ser trabajado con una máquina
que tenga desgastes en su funcionamiento.
Algunos rifles presentan fugas insospechadas
desde el agujero en donde se aloja el Crique, en
17
varias oportunidades tuve que rellenar con
soldadura autógena el fondo de dicho
alojamiento, ya que la mecha que creó la
cavidad dejó al rifle con apenas unas décimas de
material, y la fuerza del resorte del crique fue
debilitando esa pared hasta perforarla. No es
algo que suceda con frecuencia pero no es para
descartar cuando tenemos una fuga que no
podemos encontrar.
Asimismo, el Crique se aloja un agujero que
suele también deformarse, provocando que el
crique no actúe en forma rectilínea, sino
moviéndose hacia los lados sin cumplir la
función de retener al block.
Solución:
No es tarea fácil, lo mas conveniente, si queda
buena pared en el cuerpo o block donde se aloja
el crique, es rectificar el agujero deformado con
mecha de mayor diámetro, y haciendo un nuevo
crique. Otra posibilidad si el rifle no amerita el
trabajo, es darle unos golpes al alojamiento con
el crique en su interior para llevar el material
deformado a su anterior estado, aunque no es la
solución más prolija suele arrojar buenos
resultados, sobre todo cuando la deformación se
debió a una mala lubricación o a alguna mala
18
terminación en la cabeza del crique o del orificio
de alojamiento del mismo.
Gran parte de la fuga de aire al momento del
disparo es provocada por esta pieza floja o con
falta de tensión de su resorte, y al momento del
disparo, es imperceptible la secuencia dónde el
block se abre para dejar perder aire
comprimido, pero es lo que habitualmente
sucede y amerita revisión.
Los rifles que se han producido masivamente en
China y que llevan el modelo B2, copias de
Dianas alemanes, han dejado atrás este
problema gracias a esa traba del cañón desde
un crique que solo puede liberarse con la ayuda
del botón/palanca de apertura del block,
reduciendo totalmente la posibilidad de fuga
antes mencionada, pero son los más propensos a
sufrir deformaciones en su alojamiento en el
cierre.
19
de gota de cebo, otros menos elegantes son
contratuercas cilíndricas con fresadas para
destornillador plano con centro hueco, otros
albergaron tuercas comunes, y los más tristes y
difíciles de remover son los que terminan
clavados con un punto hecho sobre el cierre,
como el rifle Centella, que resulta una misión
imposible, como si hubieran colocado ahí para
que no pueda desarmarse, para hacer del rifle
un descartable, o para vaya uno a saber por qué.
El tornillo
normalmente
debería ser de
acero de muy
buena calidad,
pulido,
templado,
revenido y
pavonado, pero
suele suceder en nuestra industria que algunos
son de materiales de que no siguen este
estándar y con el paso del tiempo compli- can
las cosas.
Un tornillo des- gastado en su parte cilíndrica
hace que el rifle tenga juego en el cierre y debe
20
ser reemplazado. Asimismo, el cierre suele
también tener juego por haber sido desgastado
por el tornillo, o por haber sido concebido con
un agujero de un diámetro mayor al que
necesitaba para trabajar en conjunto con el
tornillo de crique, y esto se debe a que muchas
veces, las mechas utilizadas en el perforado
fueron afiladas de manera incorrecta o por
personal no capacitado. Una mecha por ejemplo
de 7 milímetros puede realizar agujeros de hasta
8mm o más, nunca menos de 7, si corremos su
centro; es así como sucede que un rifle quede
condenado desde su fabricación. Muchos rifles
suelen encontrar solución a este problema con el
Papel España, no es una cosa que nos gusta
tener en nuestro rifle, pero peor es tener un rifle
con juego, que nos lleva a tener que colocar un
retén muy sobresalido para evitar fugas.
21
solucionar ello debemos embujar nuevamente el
agujero, trabajo que requiere un torno y
paciencia.
Los sucesivos disparos con la sopapa rota o sin
balín hacen que la bomba, o el tornillo de la
sopapa golpeen contra el fondo del cierre
deformando el orificio por donde el aire va
hacia el balín, algunas veces la deformación es
tan grande que se tapa dicho orificio o se cierra
dejando pasar muy poco aire.
Solución:
Pasar una mecha soldada a una varilla desde
adentro del tubo para volver a agrandar la
deformación del agujero, también podemos
repasar el agujero desde el exterior pasando una
mecha del diámetro justo que tiene el agujero.
22
inexperto mantiene el rifle cargado y listo para
el disparo durante períodos excesivos de
tiempo, un período aceptable es el transcurrido
entre el momento de la carga y posterior
disparo, no superior a 10 o 15 segundos. Un
resorte que se mantuvo comprimido por 30
minutos o más ya ha perdido gran parte de su
vida útil, y no es posible recuperarlo, al menos
para el usuario. No puede estirarse, es un mito
eso de estirar el resorte, solo van a funcionar
durante 2 o 3 disparos, luego volverá a su
estado anterior, y quedará todo retorcido.
El proceso de recuperación tendría que pasar
por 3 etapas, primero el estirado, luego el
templado y por último el revenido, procesos
complejos por las temperaturas que se deben
alcanzar y la uniformidad de su distribución por
el material.
Para saber el estado del resorte, debemos
comparar su largo con el largo de un resorte
nuevo, la diferencia no debe ser mayor a 20 mm,
una medida menor nos da la pauta de que ya ha
perdido elasticidad.
Sucede a menudo que los rifles son prestados a
algún conocido que necesita exterminar alguna
plaga, y es allí donde perdemos el rastro del
23
uso, ya que no sabemos cómo fue utilizado, en
especial el tiempo que mantuvo el rifle cargado
debilitando al resorte.
Existen variados tipos de resortes, pudiendo
establecerse un rango que va desde resortes
para los rifles que utilizan los niños y que
comienzan en los 15mm de diámetro exterior y
alambre de 2,5mm de diámetro, hasta los más
gruesos y largos que rondan los 24mm de
diámetro exterior con un diámetro de alambre
de 3,25mmy también más.
No hay mucha tinta para derramar en este
punto, la duda nos lleva a cotejar la medida y la
lógica al reemplazo o a conservación del resorte.
Muchos novatos tiene la idea equivocada de
agregar un “Super Resorte” a su rifle para
potenciarlo, y esto no está a la altura de la lógica
del funcionamiento; si bien es sabido que un
resorte débil produce disparos débiles, la carga
para la que está preparado un rifle no admite
resortes muy potente, ya que los alojamientos
de los pernos que sostienen el conjunto
comienzan un proceso de debilitamiento
dramático, que estira el material, lo arrastra,
provocando los más indeseables resultados,
como pueden ser:
24
1: Fisuras en el tubo desde donde el perno de
sujeción del disparador se apoya.
2: Corrimiento del disparador hacia atrás por lo
explicado en el punto anterior que aleja el
momento de la conexión con el conector.
3: Endurecimiento desmedido del fiador y
conector que termina en una rotura anunciada
en una o ambas piezas.
4: Deformación de la cola de la bomba por
exceso en la fuerza para la que fue diseñada,
provocando que se clave durante el recorrido o
que muerda constantemente al resorte.
5: Arqueo de la palanca de carga, perdiendo su
largo original imposibilitando que la bomba
llegue hasta el final del recorrido y por ende que
no se produzca la conexión.
CAPITULO 7 - Trepidación:
25
A- Muchos rifles tienen una chapa en forma de
U con dos agujeros roscados por donde se
sujetan los tornillos laterales de la culata, ésta
chapa suele estar soldada con bronce o con
soldadura eléctrica en la parte del tubo dónde
trabaja la sopapa, algunos inmediatamente
después del inicio de carrera de aquella, y otros
más adelante. La temperatura de dichas
soldadura provoca una deformación del
cilindro, y por ende un obstáculo para el cuero
al momento del disparo, que se traduce en
sacudidas internas que frenan y dejan fugar
aire.
26
propulsar con el pobre arma cualquier cosa que
tienen a mano, y en especial clavos, hasta que
alguno ingresa a la recámara por gravedad,
cuando apuntan hacia arriba en clavo ingresa
directamente al interior, sorteando aun el
agujero inclinado, o quedando atrapados entre
el caño y el cierre.
Solución:
27
tiempos, la tarea más engorrosa fue la de lograr
un cañón terminado, que estuviera bien estriado
y derecho. Someramente voy a detallar esos
procesos ya que no es la idea del libro. Los
primeros rifles de aire comprimido, Mahely y
Kafema, por nombrar los más conocidos,
comenzaron la fabricación a partir de una barra
de acero 1070 Solingen de 32mm de diámetro
exterior y 600mm de largo, que perforaban con
una mecha de extremo a extremo, y si tenían
suerte la mecha salía cerca del centro en el lado
opuesto, sino, ese caño quedaba para la
fabricación de pistolas, luego lo rectificaban por
dentro, posteriormente lo estriaban, lo
torneaban para quitar el excedente de material
(de 32mm a 16 o 15mm) algunos le daban
conicidad, ya que la palanca sobre un cono
aumenta hasta 4 veces la resistencia, y luego lo
enderezaban en un dispositivo especial.
El problema atinente a este proceso radica en el
tiempo empleado para la obtención de un solo
cañón terminado, que encarece el costo del rifle.
Cada fabricante de rifles era a su vez fabricante
de caños, un caño para un rifle de aire
comprimido calibre 5,5mm es exactamente el
mismo caño que para una carabina 22.
28
Problemas:
B- Cañón Torcido:
Dos son los causales de un cañón doblado,
quizás hasta podemos incluir tres. El primero
consiste en una leve inclinación hacia arriba
debida a la inercia que lleva al cañón a no poder
29
detenerse al momento del cierre, lo que
continuado con los años, en caños de baja
calidad o blandos conlleva a que cada vez más
apunten hacia el cielo, al extremo de que la
regulación del alza resulta insuficiente para
corregirlo.
El segundo es un juego que suelen practicar los
niños, se divierten cargando el rifle y con el
cañón quebrado presionan el gatillo. Puede ser
divertido, pero condenatorio del cañón.
Solución:
30
C- Cañón con poca estría:
31
CAPITULO 9 - Conector y Fiador-
32
Muchas veces encontramos desgastes en una u
otra pieza, debido a fallas en el proceso de
endurecimiento de las mismas, siendo la que
más se ha gastado, la más blanda.
Solución:
33
CAPITULO 10 - Efecto Dieseling:
34
En nuestro país, en la provincia de Rosario, los
fabricantes del Rifle de Aire Comprimido Fiume
patentaron un rifle hidroneumático, que
combinaba la neumática tradicional con el
efecto Diésel, agregando al rifle una alcuza
lateral que introducía en la recámara una gotita
de aceite para lograr el efecto, pero éste se
produce de manera errática, no es posible
establecer cada cuanto el aceite se enciende ni
tampoco regularlo; otra aproximación fue
desarrollada por Paco, uno de los hermanos
Ventura de la reconocida FARAC, hizo solo un
ejemplar de esos rifles que tampoco convenció a
su creador al punto que no llegó a ser
producido para la venta.
Podemos reproducir el efecto Diésel en
cualquier rifle convencional a resorte,
agregando 2 o 3 gotitas de aceite dentro de la
recámara, y luego de 2 0 3 disparos el aceite se
encenderá, obteniéndose una verdadera
detonación, pero con resultados de puntería
errática.
La experiencia del Dieseling es emocionante, el
rifle no recibe daños en su resorte, aunque si en
su sopapa, ya que la ignición del aceite quema
al cuero o fisura el polímero de la sopapa
35
sintética.
No es lo que queremos de un rifle de aire
comprimido, si lo que estamos buscando es
mucha más potencia, pues debemos pasarnos al
campo de las armas de co2 o a un arma de
fuego.
36
tenía en sus manos, seguramente le pudo haber
ocasionado daños que van en su detrimento.
37
resorte y deformando el tubo armazón.
El otro problema es una palanca que por exceso
de fuerza se ha torcido.
Solución:
38
En la ilustración anterior vemos la forma de una
palanca que ingresa dentro de la bomba, y que
tiene una forma cóncava para no tocar al
resorte, asimismo, podes observar las dos guías
laterales fresadas que son las que van a correr
por el canal del armazón, y que por su diseño
no caerán de dicho canal ya que quedan
contenidas dentro de él desde el momento que
han ingresado por el orificio de entrada.
Algunas veces nos encontramos con rifles en los
cuales la cola de la bomba ha pasado por debajo
del extremo de la palanca de carga, entonces el
cañón no cierra porque el extremo toca la cola
de la bomba desde la parte de atrás, para ello,
debemos agrandar el final de la guía del tubo
para que el extremo de la palanca pueda salir,
como si fuese por la misma entrada, Luego
desarmamos el rifle, cilindramos la cola de la
bomba y rearmamos, intentando resolver por
qué el rifle se disparó solo durante el cierre del
cañón. Esto debió suceder por 2 situaciones:
39
2: El conector o fiador están desgastados y el
rifle no retiene la conexión.
Tornillos Laterales:
40
cargarlo, el cuerpo actúa como guillotina
partiendo la culata en dos pedazos, o
provocando una rajadura en la parte donde
trabaja la palanca de carga que llega hasta el
guardamontes.
Es necesario que el destornillador que se emplee
sea específico para ese tornillo, podemos
fabricarlo nosotros partiendo de una varilla de
acero y comprar uno que se ajuste
perfectamente en ancho y espesor a los tornillos.
Dentro de la
culata, en el
ojal por
donde para el
tornillo, tanto
los laterales
como el de
fijación
inferior, se encuentra clavada una pieza
cilíndrica llamada generalmente “Roseta”, allí el
tornillo se apoya, siempre con una arandela
denominada “Estrella” que evita un
aflojamiento del mismo, pero es inevitable.
41
Algunos tornillos, el ser reemplazados deben
ser correctamente medidos, ya que encontramos
dos problemas muy normales, que generan
daños internos difíciles de detectar hasta que ya
es demasiado tarde.
El más frecuente es el tornillo de fijación interior
muy largo que ingresa dentro del tubo y roza o
impide que el resorte corra libremente; cuando
agregamos un segundo resorte a un rifle,
comúnmente llamados suplementarios, el
tornillo original que antes podía sobresalir un
poco hacia adentro, ahora encuentra el alambre
del resorte como obstáculo, la solución lógica es
pasar el tornillo por la piedra para reducir su
largo.
Asimismo los laterales suelen hacer tope con la
palanca de carga por ser demasiado largos,
provocando trabas en el accionamiento o
desgastes irreversibles en los rifles que actúan
con palanca de trabajo paralelo al tubo, como
los rifles chinos que tienen la palanca debajo del
cañón. Idéntica es la solución para estos
tornillos, que deben ser achicados con la mayor
precisión que se pueda.
42
Los tornillos que caracterizan un rifle de buena
terminación, son los ya casi extintos “gota de
Cebo” por su forma cónica en la parte del apoyo
y su frente redondeado, los cuales deben aún
ser con ranura para destornillador plano.
Es normal también ver tornillos de cabeza
cilíndrica hechos de tal modo por el fabricante
del rifle, para preservar características o resaltar
detalles de construcción, y también vemos los
rifles chinos que utilizan pasos muy
estandarizados como 5mm paso fino y 6mm
paso fino con cabeza de gota pero apoyo plano.
Antiguamente, cuando en Argentina se
fabricaban rifles, y existían mas de cuarenta
fábricas de armas, los pasos de los tornillos han
transitado los caminos más caprichosos, siendo
los mas utilizados 3/16 x 5/8 para los laterales
de culata y 7/32 para la sujeción inferior del
43
armazón con la culata. Esto aseguró hasta la
actualidad la venta de repuestos, problema no
menor de las fábricas, que necesitaban una
inyección de dinero extra a la venta para seguir
en funcionamiento, y como anécdota de esto,
recuerdo que en Industrias Marcati, habias
pasado varios años y no se rompía ninguna
pieza de la carabina Bataan 54, entonces, el por
aquellos años fundador Don Gildo Marcati,
contrató a un ingeniero alemán, quién a drede
debilitó ciertas piezas del arma para que se
rompieran y comenzara entonces la venta de
repuestos, de allí que el percutor de dicha
carabina, es una pieza que se cambia
frecuentemente, y que permitió la sobrevida de
la fábrica.
44
alternativas dependiendo de la cantidad de
balines que se hayan trabado.
Con una aguja de tejer de aluminio podemos
expulsar el balín, introduciéndola desde el
orificio de cargo del cañón; esta es la solución
ideal, pero a veces, resulta imposible hacerlo,
para lo que debemos emplear un varilla de un
diámetro un poco menor, con el plano de la
punta pulido para que no raye las estrías.
Generalmente una varilla de 4,2mm, empleada
en la construcción de casas es la opción mas
adecuada, pudiendo cortarse en varios tramos,
que vayan sobresaliendo del cañón unos 2 o 3
cm para que pueda ser golpeada y que vaya
expulsando esa distancia el balín hacia la boca, y
así alternadamente con el resto de las varillas
mas largas hasta que salga por completo.
Pero cuando la cantidad es de mas de 1 o 2, lo
anterior queda descartado de plano y
recurrimos inevitablemente a una mecha de
agujerear una medida menor al diámetro del
cañón, de 4,25 para el .177 o 5,25 para el 5,5. La
mecha debe estar soldada a una larga varilla,
prestando especial atención a la soldadura, ya
que si se parte dentro del ánima, vamos a estar
45
viviendo un problema aun mayor que el
originario.
Inserta en un taladro de mano, girando a pocas
revoluciones, y con los filos laterales de la
mecha matados con banda de lija, la broca
comienza a girar alimentándose de plomo, para
lo que debemos retirarla constantemente y
limpiar el plomo que está siendo expulsado.
Finalizado este proceso, el plomo suele dejar un
anillo alrededor de donde estaba atascado, para
lo cual debemos valernos de otra varilla con
forma de gancho para quitar este excedente.
Finalizado por completo el des atascamiento, se
debe proceder a una limpieza con baqueta para
dejar el ánima lista para el servicio.
46
era imposible remover el plomo con una aguja
como explico ut supra.
Asimismo, dejé un balín flotando sobre el metal
líquido y al cabo de varios días desapareció
completamente, quedando solo polvo.
47
Por su parte el Alza también se ha fabricado con
“Cola de Milano” y también con sujeción a
tonillos.
48
modelo de rifle, moveremos la correderita de
elevación “serruchito o rampa” hacia la posición
en que se baja.
Cuando el disparo acierta hacia los lados –
derecho o izquierdo, necesitamos corregir lo que
se denomina “deriva”, un algunos modelos el
Alza tiene regulación en deriva, y si nos
encontramos ente disparos que aciertan por
ejemplo más a la derecha, debemos correr el
alza hacia la derecha para centrarla. Para los
modelos que no tienen regulación en el Alza,
debemos correr el guión, en el caso de ejemplo,
debemos desplazarlo por su cola de milano pero
hacia la izquierda.
Asimismo, si no encontramos con un rifle que
habiendo ya llevado el alza hasta su mínimo en
la altura, continúa pegando alto, debemos
suplementar la base guión para que el disparo
acierte mas abajo.
49
A: Es la parte por donde miramos. Trazando
una línea recta entre los tres puntos: Alza,
Guión y objetivo.
B: Es la parte flexible en este tipo de alzas, que
hace las veces de muelle para regular la altura.
En este caso podemos observar la rotura en la
parte inferior cercana al anclaje.
C: Es el anclaje, en este caso con cola de milano,
que permite corregir la deriva corriendo el alza
de izquierda a derecha con pequeños golpes.
50
La suma de un Alza más un Guión, se
denomina aparato de puntería, y los hay de
muchas formas y materiales.
Los más modernos vienen con fibra óptica, son
realmente muy luminosos y durante el día
podemos hacer un “encare” muy rápido. Se
denomina encare al acto de alinear los tres
puntos de manera rápida, un aparato de
puntería mal diseñado no nos permite apuntar
con facilidad.
Pero durante la noche, la fibra óptica ya no tiene
la luz que la hace tan bonita y volvemos a tener
un aparato clásico, apagado como el metal,
obscuro.
No existe un aparato de puntería perfecto, cada
usuario tiene preferencia por uno u otro
modelo, la mayoría de las personas prefieren el
guión bolita, y los de la Vieja Escuela prefieren
el pirámide
51
finalidad de ser impulsada por el resorte para
comprimir el aire que impulsará al balín.
52
Este tipo de Bomba es factible de soportar una
fuente de propulsión distinta al resorte
convencional, llamado habitualmente Gas Ram,
Nitro Pistón o lo que en definitiva sería un
Pistón Neumático, como los que se utilizan en
las lunetas de los automotores, pero con
funcionamiento inverso.
53
D: Base o Pie de la Bomba/Pistón.
E: Cuerpo central, generalmente rebajado a
torno para evitar mayor roce.
F: Asiento de Palanca de Carga.
G: Vástago guía del resorte.
H: Conector Central
54
está fatigado, y debe reemplazarse la bomba o
procederse a una reparación consistente en
cortar y soldar un nuevo anillo de base.
Otro problema no menos común es que el
agujero roscado donde se fija el tonillo de la
sopapa se encuentra fuera de centro; esto suele
verse y hace que un rifle tenga muy poca
potencia, ya que la sopapa sea cual sea su
material, trabaja de costado, con una importante
fuga de compresión lateral. Es observable a
simple vista la excentricidad del orificio,
pudiendo corregirse con rellenado mediante
aporte de material con soldadura y nuevo
perforado y roscado en torno con la debida
precaución del trabajo bien hecho.
El apoyo de la palanca suele estar deformado de
manera tal que se ha arrastrado material
componente de la bomba, entonces la palanca
de carga ya no apoya en su asiento original, sino
en otro mas profundo, lo que conlleva a que el
recorrido de la bomba al momento de la carga
sea mucho menor, imposibilitando esto la
conección entre vástago fiador. Se deberá en
este caso rellenar la parte que se ha barrido para
volver a recuperar el recorrido original.
55
La parte final de la bomba donde se aloja la
sopapa, o cubeta como dicen los hermanos
paraguayos, recibe aquí el nombre de cabeza de
la bomba, y generalmente posee una sección
cilíndrica de al menos 12mm de alto donde se
fija el tornillo de la sopapa y también cumple la
función de asiento del resorte en la parte
interna, y allí se enrosca, clava o suelda el
vástago o conector dependiendo de si es una
bomba de carga central con vástago o si la es
con carga lateral directa sobre el fiador, caso
este último en donde su interior estará hueco, y
será mas propensa a deformar el resorte con
forma de zig zag, ya que éste ha trabajado con
una sola guía.
Mucho he escuchado acerca de alivianar o de
agregar peso a la cabeza en cuestión, y este tema
no es menor, ya que tanto una como otra cosa
resultan estériles a la luz de lo que desarrollaré:
Agregado de Peso:
Darle más masa a la cabeza lógicamente se
traduce en agregar más material en uno de los
dos lugares posibles:
56
provocando que al momento de la carga el
resorte esté un poco más comprimido, pero con
un exceso de material que hace imposible que se
produzca la conexión conector Fiador ya que el
resorte se encuentra totalmente comprimido
espira contra espira. Para el caso en que
efectivamente, un resorte que trabajaba con más
separación, soporte el agregado de peso extra
con los suplementos, esa nueva masa deberá ser
absorbida por el resorte, ofreciendo una nueva
resistencia que solo le quitará energía.
57
extremos desbastes, y por el contrario deja
prácticamente obsoleta la pieza completa, la que
se deformará al momento del disparo
produciendo trepidación.
Afinar la cabeza en la parte donde apoya el
resorte conlleva a que el resorte trabaje más
distendido, si se realizara un desbaste de unos
6mm o 9mm en una cabeza que así lo
permitiese, tendríamos que agregar un resorte,
si fuera de 3mm de diámetro de alambre, con 3
espiras mas, pero estaríamos con un vástago
que no tiene apoyo suficiente para ser sujeto en
la cabeza y correríamos riesgo de que se suelte.
Si este obstáculo pudiera ser resuelto de manera
eficiente, tal vez sí se incrementaría la
compresión en la cámara.
58
tomaremos el momento donde la sopapa está en
su posición de disparo, por la distancia hacia el
final del cabezal interno. Ello nos dará la
cantidad de aire que se desplaza.
59
compresión para lograr más potencia, sin
realizar muchas más modificaciones al mismo
rifle.
Un viejo amigo una vez me dijo que si una
persona se decide a fabricar un buen rifle de aire
comprimido, solo debe conseguir un ejemplar
hecho en Alemania que sea de su total agrado,
el cual debe copiar sin cuestionar ni modificar
nada.
Por estar a muchísimos años de llegar a tener el
conocimiento en la materia que tiene el pueblo
armero Alemán, es que se me ha ocurrido echar
un poco de luz sobre el tema, máxime cuando es
muy dificultoso poder conocer todos los
modelos que allí se han fabricado, por
cuestiones económicas por un lado, y porque
existen modelos clásicos que ya se han
convertido en piezas de colección.
60
standards antes enunciados para que dicha
concatenación ordenada y afinada entregue el
máximo de prestaciones a nuestro uso.
Quebramos el cañón, y con él descansando en
su primera posición, procedemos a colocar el
balín en su interior. Es un error conceptual decir
que lo colocamos en la recámara, ya que solo las
armas de fuego poseen un alojamiento para la
vaina con un diámetro mayor al del resto del
cañón, mientas que los rifles de aire
comprimido contemplan una uniformidad de
medida desde el comienzo hasta el final del
ánima. Una vez el balín colocado, continuamos
remontando el cañón hacia que el conector y el
fiador se unen en una delicada secuencia de
roce, empuje y encaste; piezas pulidas y
alineadas convergen en una sincronía
matemática hasta su destino casi final.
En un momento, el perno que sujeta la palanca
de carga comienza a sentir la fuerza que se
traslada desde el block del cañón por su
periferia y hacia su centro, y como con grande
ciencia lo construyeron de un acero
térmicamente tratado, resiste y empuja. Haber
colocado un clavo o un tornillo en su reemplazo
hubiera acortado el recorrido de la palanca de
61
carga, que con moviendo de biela en algunos
casos (Kafemas, Mahelys) o de palanca indirecta
en otros (centellas, churrinches), y este
acortamiento provoca una ansiedad tan
espectacular en el tirador que lo obliga a ejercer
más fuerza para que legue la palanca al final del
recorrido, deformando en ese acto su forma y
marcando el cierre con el block sin lograr
muchas veces que se produzca la conexión.
Pero con el perno correcto, y habiendo vencido
la fuerza mencionada, el extremo de la palanca
comienza a empujar la bomba del rifle hacia
atrás, sí, digo bien, hacia atrás si entendemos
que la parte del rifle en donde situamos el guión
es la de adelante; y durante ese empuje la
sopapa de cuero comienza a desandar el camino
lentamente, camino que seguidamente
emprenderá a una velocidad increíble. Si el
extremo de la palanca está correctamente
mantenido, solo hará el trabajo anterior, de otro
modo, se montará con el resorte produciendo
sonidos desagradables tales como track, track,
track y peor aún, actuará como una limadora
(máquina herramienta) en las paredes fresadas
del tubo por donde normalmente trabaja,
quitando material que ya no podrá ser
62
reemplazado.
Y mientras la bomba se desliza con movimiento
firme, muchos modelos complementarán este
camino con la guía del resorte, por dentro de la
cual el vástago recorrerá un aceitado camino
longitudinal, con apenas unas décimas entre sus
materiales, hasta que por su extremo se asome
en busca del tan esperado fiador.
El resorte, entre tanto se hará sentir si ha sido
reemplazado por otro de diámetro menor,
dando golpes dentro de las paredes internas de
la bomba, o haciendo ruidos de fricción si su
diámetro es cercano al diámetro interior de
aquella. O trabajará en comunión con la
potenciación, gracias el sentido opuesto de sus
espiras, con insignificante roce, si no encuentra
el obstáculos la potencia del tornillo de fijación
de la culata que tantas veces excede su largo y
dificulta el normal deslizamiento de la potencia,
produciendo otro Track, Track, Track.
Otro Perno, al final del rifle, que al momento de
remontar el cañón estaba sujetando todo el
conjunto, comenzará a recibir cada vez más
fuerza hasta el momento anterior da la conexión
en que soportará toda la tensión, en algunos
modelos como los Mahely Senior, contamos con
63
2 pernos, uno hacia el final que sujeta la tapa
interna, y otro que hace de pivot del gatillo; en
el momento en que se acoplan conector y fiador,
la fuerza pasa de uno a otro perno, quedando el
anterior en reposo total. Si los materiales del
tubo son correctos, no se producirá deformación
es en los orificios por donde el perno traba, y el
perno trabaja, asimismo el perno se mantendrá
recto durante toda su vida.
Alza y Guion, alineados con el tercer punto,
nuestro objetivo, nos hacen olvidar todo lo que
está sucediendo dentro de esta sensacional
máquina.
Sucedió al fin, el gatillo está listo para ser jalado
y desconectar el conjunto, y es en ese momento,
luego de varios juegos respiratorios propios de
cada tirador se produce la magia. El dedo índice
se contrae con fuerza y durante unas décimas de
segundo se suceden cosas aún más asombrosas:
la sopapa que estaba reposando y que había
sido “peinada hacia atrás” recibe una
aceleración brutal y se infla, rozando las paredes
internas del tubo en esa carrera por llevar todo
ese aire que estaba reposando, a un cubicaje
menor, que es el que el balín permita antes de
comenzar a moverse dentro de las estrías del
64
cañón. Al unísono, en ese preciso instante, las
moléculas de aire comienzan a sentirse
apretadas y se rozan, ese roce produce energía
calórica a la sorprendente escala de 500 grados
Celsius, suficiente para encender cualquier
aceite y hacerlo arder.
Una desconexión dura no nos permitirá
mantener focalizado el objetivo, el disparo tiene
que sorprendernos para que sea efectivo y
certero.
Pero retomemos, habíamos hablado antes de la
trepidación, y es aquí donde la ilustramos, todo
el proceso anterior se verá afectado si la
aceleración de la sopapa no es progresiva y por
el contrario encuentra obstáculos que producen
freno y fuga, como así también si la sopapa es
muy grande y solo produce roces traducidos en
freno, o muy chica y sucede que no hay
compresión, solo tiros en vacío.
Continuamos con alta temperatura en el interior
de la recámara que puede encender aceite si se
le ha colocado y un importantísimo trabajo de
sellado que está realizando el retén o sello del
cañón. Es en este momento en el que debe
comportarse sin la más mínima fuga, pero sólo
podrá mantenerse plano y estanco, conteniendo
65
esa brutal presión, si el resorte del crique tiene
la tensión correcta para mantener el block
levantado y por ende el sello pegado al cierre
del rifle.
El balín comienza a sentir la fuerza, y la resiste
con su pollera hasta que comienza a ingresar
más hacia adentro, hasta el punto en que ya no
puede contenerse allí, y entonces, copiando las
estrías comienza a girar cada vez más rápido
hasta que abandona el ánima.
Por efecto giroscópico, éste trazará una
trayectoria siempre en forma de parábola, que
lo mantendrá apuntando hacia adelante en giro
permanente sobre su eje, por ello es que los
balines copita son indiscutiblemente superiores
en precisión a distancias de más de 30 metros
que sus compañeros los esféricos.
La sopapa en un gentil descanso reposará sobre
el fondo del armazón, en el cierre.
Quitaremos el dedo del disparador y habiendo
hecho centro en el objetivo nos enorgullecemos
de nuestro bien cuidado rifle de resorte,
compañero de innumerables aventuras y
anécdotas.
66
CAPITULO 15 - Historias de Fabricantes:
A- Kafema.
B- Mahely.
C- Saurio
D- Centella
D- Diana Ind. Arg.
E- PasPer.
F- Farac
G- Barcelona.
H- Rubí
I- Condal
J- Cigarra
K- Fiume
L- Gacela
M- Churrinche
N- Dakota
O- Barcelona
P- Aerojet
Q- Llama
R- Rexio
S- Combate
67
T- AeroJet
A- KAFEMA
68
manivelas de las fresas y los tornos, haciendo
disparadores o ajustando rifles.
Enrique: “allá por los años 1930 se establecieron
oficialmente como fábrica acá en Buenos Aires,
sus fundadores eran dos Alemanes, Kramer, ex
empleado de la firma Diana de Alemania y
Pfeffer, el mejor culatero que tuvo la Argentina.
Llamaron a su fábrica KAFEMA, por las
iniciales de sus nombres y el de un tercero que
invirtió el dinero, llegaron a tener 32 empleados.
Fabricaron el rifle AK C45, Arno Kramer en el
año 1945 y AK 58 de caño más largo, ambos en
calibre 4,5mm. En el año 1962 fabricaron el AK
62 que fue el primero en calibre 5,5mm.
En los años 80 con mi socio, ya habiendo
comprado Kafema, fabricamos el IS 80, esta
designación correspondía también nuestros
nombres: Izuel y Schack, teníamos 8 empleados
y nosotros 2 también trabajábamos.
Mientras estuvieron los alemanes al frente
fabricaban alrededor de cien rifles por mes o
cada dos meses durante cincuenta años, no se
exactamente cuántos se produjeron pero creo
que esa cuenta arroja unos cincuenta mil rifles,
tal vez muchos más.
69
Todos los ajustes del rifle los hacían a lima, eran
muy meticulosos con el trabajo, “esta es la
propaganda de nuestro rifle” decía Kramer
alzando un Rifle KAFEMA con un castellano
bastante rústico pero entendible.
Recuerdo que una vez, un conocido de Kramer
vino a Argentina en viaje de placer y él lo fue a
buscar al aeropuerto, entonces le mostró los
lugares más típicos de Buenos Aires y luego me
pidió permiso para traerlo a recorrer la fábrica.
Pare ese entonces ya éramos nosotros los
dueños, y por supuesto que le dije que sí.
Cuando su amigo, (Ingeniero de Diana
Alemania) vino a nuestra fábrica fue consultado
aquí acerca de la utilización de nuevos
materiales para la sopapa, a lo que respondió,
también con un castellano básico “en el país del
cuero quieren usar plástico” nosotros solo
usamos cuero en rifles de mucho valor y ustedes
que lo tienen barato lo quieren reemplazar”…”
- Mientras me contaba la historia, nos separaba
una máquina de alinear caños, una especie de
prensa alta con un timón en forma inclinada.
“Esta es la máquina de alinear los caños,
Kramer le pagó el viaje a un conocido de él en
Alemania que sabía utilizarla y que también
70
sabía construirla. Entonces vino aquí, la fabricó,
y desde 1930 todos los caños pasaron por ella.
Cuando nos hacemos cargo de la fábrica,
Kramer nos enseñó a IS a utilizarla, nos ponía a
prueba con caños mal enderezados y con caños
bien terminados, hasta que estuvo seguro que
ya habíamos entendido como usarla. Esto lo
hizo bajo la más estricta confidenciabilidad y
criterio, ya que era y es un Top Secret en
cualquier fábrica de armas, y es uno de los
oficios mejores pagos, incluso más que
cualquier tornero o fresador calificado.
Por esas cosas de la vida le comento a mi Amigo
y después socio, Izuel, que los alemanes tenían
la fábrica en venta, y ahí nomás apareció el
dinero. Recuerdo que fuimos al banco con sacos
y los llenamos de fajos de billetes por todos los
bolsillos, nos subimos a un taxi y vinimos a la
fábrica, Kramer y Pfeffer querían vender porque
ya estaban viejos. Entonces nos reunimos para
hacer el negocio y nos dijeron que antes de
vender la fábrica, nosotros teníamos que
respetar una condición que ellos nos iban a
imponer. –bueno, no se hace la venta pensamos
con mi socio- Pero lo que ellos querían era tan
insólito como difícil de creer, la cláusula
71
indicaba que ellos seguirían trabajando
indeterminadamente de manera gratuita a las
órdenes de los nuevos dueños para no terminar
rotundamente con tantos años de trabajo, a lo
que sin pensarlo mucho accedimos. Nosotros
llegábamos a la fábrica a eso de las ocho de la
mañana todos los días, y Kramer y Pfeffer ya
estaban trabajando desde las seis de la
mañana…
Ese día que les dimos el dinero, adquirimos por
contrato la maquinaria, marcas y patentes, pero
seguimos pagándoles el alquiler durante dos
años hasta que les compramos la propiedad.
Recuerdo que Kramer hizo un paquete con
papel de diarios y dentro estaban todos los
billetes de la venta, era grande, con el tamaño
de dos cajas de zapatos, entonces la abrazó y se
fue caminando vestido de obrero a la parada del
colectivo y dijo: Quien va a sospechar de un
obrero con un paquete de papel de diarios, y así
fue que llegó a su casa sin problemas.
Pfeffer fallece primero aproximadamente dos
años después que nosotros adquiriéramos la
fábrica.
Recuerdo que la estriadora era manual, la
operaba José Tavera, un Medio Oficial, con un
72
volante manual y trabajaba por arrastre de
viruta en varias pasadas, entonces decidí
motorizarla, y mientras lo hacía, Kramer miraba
con aire de negación y decía en su tosco
castellano “Eso No Sirve! No va a Funcionar!!”
Pero funcionó muy bien, y más adelante
introduje el sistema de presión en reemplazo del
de arrastre de viruta, como lo hacían en la
fábrica de Carabinas Saurio, que si bien allí
estaba en una fosa y trabajaba vertical por
cuestiones de espacio, aquí se adaptó la vieja
estriadora horizontal con ese sistema.
Recuerdo a varios trabajadores, Evalt
Houserber, era un austríaco Ajustador y
pavonador, José Tabera, fresador tucumano; el
“Torito Barrios” que usaba el balancín y se
venía desde La Plata; el culatero, descendiente
de árabes, flaco, alto y de bigote, callado y muy
buena persona, él copiaba las culatas en el fondo
y luego subía a terminarlas bajo el techo de
chapa ardiente en verano, y lo hacía sin
ventilador y apenas tomando media botellita de
Seven Up de esas chiquitas de vidrio a la hora
del almuerzo, decía que estaba acostumbrado al
calor y que no lo sufría, también recuerdo a
Abdala Juarez, a quién le habían cambiado el
73
apellido cuando llegó a la Argentina.
Algunos rifles Kafema fueron vendidos con el
nombre “El Militar” para una armería que
estaba en el sur, en Tres Arroyos, a veces me
llegan reparaciones de esos rifles.
El mayorista y distribuidor Pablo Llosas trajo
toda la matricería del rifle Llama Gabilondo,
copia del Diana Modelo 50, nosotros se la
compramos completa, recuerdo que cargamos
un camión grande en la calle Paracas en
Barracas y fabricamos alrededor de quinientos,
algunos para el Tiro Federal Argentino, otros
para Angel Baraldo y también para Las
Colonias, aún tengo varios para armar.
Mi socio Ricardo dejó de trabajar en la fábrica
hace unos dos años, yo voy a seguir haciendo
los rifles Kafema, como siempre, los armo por
completo y los vendo, siempre estoy
haciéndolos.”
B- MAHELY / RENO:
74
contada por Antonio Carlos Sanchez, “coco”.
Fue entonces que el 12 de marzo de 2014 me fui
hacia el fondo de la fábrica Reno, atravesando
las líneas de producción, y allí estaba él,
cortando unos cañones con una vieja máquina.
Con esa paz que lo caracteriza y siempre
dispuesto a compartir su experiencia con los
que se apasionan por este oficio.
- Coco, contame todo lo que quieras contar y lo
que recuerdes de Mahely, desde sus orígenes, y
allí en un viaje hacia el pasado comenzó a
recordar de esta manera:
75
German Rivera que era Ajustador y Raul
Fernandez que era Fresador.
La fábrica se mudó al fondo de la casa de Raul
Fernandez, en la calle Chaco al 500, siempre
tomaban pibes para que aprendan el oficio, para
el año 48 el galpón les quedó chico, se
compraron un terreno en la calle ¿nombre????
donde la fábrica encontraría su esplendor y su
muerte, y se mudaron ese año hacia allí.
Comenzaron a crecer cada vez más y a fabricar
muchísimas cosas, ya eran seis los socios, y
había que cambiarle el nombre a la fábrica.
Según Abelardo Gonzalez, quien tenía un amigo
que era Paraguayo, siempre le insistía que se
llamara MAHELY, que significa Viento
Indomable.
Una vez se reunieron en un asado, y decidieron
hacer una competencia de puntería con un rifle
de aire comprimido, el que pegara más cerca
elegiría el nombre de la fábrica. En dicha
comida estaba el Paraguayo, quien también
participó, y oh casualidad, fue el que más cerca
dio en el blanco, y allí nació el nombre
MAHELY.
En los tiempos de Perón la fábrica tuvo sus
mayores progresos, la producción se vendía
76
antes de estar terminada, compraron oficinas en
Capital Federal en la calle Mexico, también
compraron un campo de una hectárea en
Florencio Varela donde los obreros practicaban
deportes y se reunían con la familia. Se
compraron Televisores y llevaron la marca
Mahely, cuchillos, artículos de marroquinería,
carabinas, miras telescópicas, revolveres, etc.
Con respecto a los rifles de aire comprimido, se
fabricaron 5 modelos:
Mahely “Cadete” desde 1950 hasta 1960
Mahely “Pistola” desde 1950 a 1960
Mahely “Senior” desde 1960 hasta 2005, ahora
Reno Coop
Mahely “Junior” desde 1960 hasta 2005
Mahely “R01” 1990 hasta 2000, fue copia de un
rifle español, nunca funcionó bien, tenía poca
potencia, pero los dueños querían seguir
fabricándolo pese a que les decíamos que era
una basura.
Mahely “Master” desde 1970 hasta 2005 ahora
Reno Super
No puedo dejar de recordar a mis compañeros
de trabajo, muchos de los cuales están
trabajando hoy aquí:
Hector García, Juan Dileo, Carlos Ligouri, y
77
Antonio Corrales: encargados de máquinas,
Roberto Gallina Estriador (nunca me voy a
olvidar cuando íbamos a cazar con Roberto, que
tipo divertido), Paseti Raul, Rafael Masela y
Mariano Segura, Torneros, Carlos Molina
Ajustador, Ituarte y Eduardo Lentino,
encargados de Carpintería, Juan José Laspiña,
Matricero, Gonzalito Enrique, Balancín, Marcelo
Ortega, Ajustador.
EN el año 2000 se funde Mahely, y el resto es
historia conocida, nos indemnizan con las
máquinas y formamos un tipo de sociedad muy
sencilla llamada cooperativa, donde
continuamos fabricando los Mahely durante el
tiempo que los antiguos dueños nos
permitieron, hasta que tuvimos que darle un
nuevo nombre a la cooperativa, y se nos ocurrió
“RENO”.
Algunas Anécdotas:
En 1980, el compañero Etchecolas se suicidó en
la fábrica, nos contaba siempre que tenía
problemas familiares, una día llegó muy
temprano en la mañana, se sentó en el banco de
prueba de las pistolas calibre 22, encendió un
cigarrillo, y cuando terminó de fumarlo, tomo la
pistola de pruebas y se pegó un tiro en la
78
cabeza.
Juan Dileo estaba probando una carabina y le
pegó en el estómago al hijo de Gonzales, por
suerte fue un accidente con suerte, se salvó.
Me vienen anécdotas muy divertidas a la mente,
fue muy lindo trabajar en Mahely y mucho
mejor Ahora en Reno.
C- SAURIO:
79
fábrica estaba ubicada Beguerestein 2448,
pasando Viamonte, luego se mudaron a la calle
25 de Mayo 1531 de Lanús.
Se hicieron 2 modelos de rifle, uno que era copia
de un rifle francés, que fue el primer modelo y
se fabricó hasta 1958, luego vino el Saurio 200.
Unos de los hijos, Daniel Froglia, armaba las
alzas y los gatillos con santa paciencia, ya que
tenían cola de milano, y había que limar
cuidadosamente y después pintar de blanco los
fondos.
Recuerdo dos compañeros, a Aldo y a Forino,
quien luego compraría la matricería para hacer
las pistolas y carabinas.
Entre 1995 y 1998 murieron los patrones y
quedé solo yo.
Se habrán fabricado como máximo 3000 rifles
Saurio 200, el caño era embujado, las culatas las
fabricábamos nosotros, en la máquina que luego
adquiere Pelusa, otro legendario fabricante de
culatas, casi para todos los rifles, ahora las de
Shark, y que actualmente usa, copiaba de a 4 o 5
culatas al mismo tiempo, también hacíamos los
pavonados.
F- FARAC
80
Fábrica Argentina de Rifles de Aire
Comprimido, es una de las historias más
impactantes, en ese sentido una anécdota me
viene a la mente, hace unos años un señor
español con el cual hice un negocio me dejó
unas palabras muy bonitas, me confirmó el
negocio por teléfono y me dijo: “Palabra de
Dios”, “Por mí Muerto”.
Dos hermanos: Francisco Alvite, alias PACO
nacido en 1934, y José Ventura Alvite Zubiela 9
años menor, fueron unos compañeros de vida
que hicieron los rifles más elaborados,
detallistas y siempre costosos de la historia de
los rifles de aire comprimido Argentinos.
En un almuerzo con José Ventura, el 6 de marzo
del año 2014, reviví esa historia de inmigrantes
llena de pasión, esmero, lucha y dedicación: voy
a escribirla como si ustedes mismos estuviesen
escuchando las palabras de José , quien con un
acento español no muy marcado, igualmente es
inconfundible: “Sucedió allá por los años 1949,
la familia entera vino tras la guerra de España a
instalarse en la prometedora Argentina. Papá de
profesión relojero, fue empleado de la casa
Scasani durante varios años, hasta que
81
compramos un terreno en Villa Madero e instaló
su propia relojería. Papá tenía un torno de
relojero de banco, grande, y Paco, mi hermano
se lo hizo pelota. Paco aprende relojería con
ayuda de papá. A los 18 años, Paco ve en el cine
la película Winchester del 73 y eso cambió
nuestra vida para siempre.
Paco comienza a fabricar un rifle de aire
comprimido basado en lo que había visto en la
película. Papá no tenía muchos recursos para
ayudarlo económicamente, era un trabajador,
pero gracias a un amigo de papá, le consiguió
un caño del ferrocarril con su interior de 4,5mm.
A partir de allí, Paco elabora todo un rifle, con el
levador de balines cuadrado, todo hecho a lima,
que fue así por no tener herramientas, único con
alimentador de 80 balines tipo Winchester este
rifle llevó el nombre de Alvite e Hijo, y nunca
pude volver a ver otro.
El vecino de enfrente, de apellido Brown, al ver
que Paco prometía mucho con su modelo de
rifle, le pide dinero a un cuñado para invertir en
el proyecto de Paco y allí comienza la sociedad
fabricando 30 rifles por mes.” Detengo el relato
y le pregunto: el vecino de enfrente estaba
medio loco o qué? –“No, la que hacía Paco era
82
realmente sorprendente. Se formó una sociedad
y se compró una sierra, una fresadora, una
amoladora y una perforadora; en la fresadora
Paco hizo un dispositivo para perforar los
caños, que aún está en el taller. Tuvimos
siempre el problema con los balines Diablo,
entonces Paco y Papá con plomo de cañería
hicieron una barra fundida, la cortaron en
daditos y luego le daban esfericidad, y como los
rifles ya no se trababan hicieron una máquina
para producir las esferas, que es la que usamos
en la actualidad, uno de nuestros secretos
mejores guardados, solo puedo decirles que
usamos plomo puro, y que nuestras esferas
FARAC son las mejores. Hacíamos incluso las
culatas.
El suegro de Brown, del vecino de enfrente,
quería entrar en la sociedad, pero como no lo
dejamos, nos pidió que le devolviéramos toda la
plata y, entonces papá sacó una hipoteca para
pagarle, y allí tuvimos que empezar todo de
nuevo. En el año 1960 fallece papá. La sociedad,
hasta entonces Alvite y Brown se divide, Brown
se juntó con unos amigos y comenzaron la firma
Ri Brown, esos rifles tenían la culata finita y en
el cabezal trasero a rosca con el nombre impreso
83
RiBrown. Los personajes de esta sociedad se
llamaban: Pedro Le Peti, Jorge Cravo, Julio
Escalco y el Dr. Parpaglione, se establecieron en
la calle Pilcomayo en Valentin Alsina, en la casa
de Julio Escalco y comenzaron a fabricar el
RiBrown con muchos problemas de
alimentación por no contar con los balines
esféricos. Mientras tanto Paco y yo hacíamos el
rifle Alvite e Hijos. Unos años después nos
comenzaron a comprarnos balines esféricos a
granel, me acuerdo que Julio Escalco venía en
moto a buscar los balines. Brown un día le pide
a Paco si no quería asociarse con él, y Paco le
dijo que sí (acá es donde me vienen las palabras
del español), pero que quería una cláusula en el
contrato, que establecería que si la sociedad no
funcionaba se la quedaba Paco. El Sr. Brown era
una persona decente y de palabra, todos los
demás no. Un día Pedro Le Peti vendió un rifle
Ribrown y justo Paco lo vio. A la tarde cuando
se fueron todos fue a la caja y se encontró que
no estaba la factura de esa venta ni tampoco el
dinero, pero se quedó con la duda, y por esas
suertes con desgracia el comprador vuelve con
el rifle porque presentaba una falla, entonces
Paco le pregunta si le habían hecho factura, y el
84
cliente dijo que no. Entonces pide la renuncia de
Petit y a la semana se hace una reunión social y
ahí Paco obtiene el 100% de la sociedad, marcas
y patentes, esto sucede en el año 1967/8.
Hasta el año 1972 nos mudamos a la calle
Enrique Fernandez y Cnel Delia, allí nace el
Valiant de cañón fijo y se continúa produciendo
el Ribrown, luego nos trasladamos a la
ubicación actual de la calle Wadalupe 2557. En
el año 1974 aproximadamente se comenzó a
fabricar el Ribrown de caño intercambiable que
se hizo hasta el año 1983 más o menos, luego el
nuevo modelo de Valiant. En 1976 se comenzó a
desarrollar el Ribrown de quiebre y se comenzó
a vender en 1978 hasta la actualidad junto con el
Super Valiant de caño intercambiable. En el
2008 Fallece Paco…
En el 2008, mi sobrino Andrés Circosta, hijo de
mi hermana Amalia Alvite Zubiela comienza su
experiencia en la tradición familiar con un
modelo de rifle de Co2 que lleva el nombre de
Valiant Co2, todo un éxito.”
H- Establecimientos Venturini.
85
430 días después de escribir la primer
línea del manual, pude al fín logar
comunicación telefónica con Fernando
Venturini, hijo del mismo Venturini, mito y
leyenda que por esas cosas de la vida aquí hoy
vamos a develar. No puedo dejar de agradecer a
Gabriel Sanchez, nieto de Don Demarco, una
prestigiosa armería en la provincia de Sal Luis,
quien mantuvo encendida la llama de la espera
y cuando fue oportuno me consiguió el teléfono
de Fernando, con el que me comuniqué de
inmediato para acercarles hoy una de las
historias que estuvo rodeada de misterios y
falacias que hoy vengo a revelar.
Corría la noche del 31 de enero de 2015, cuando
disqué los teléfonos de Fernando, a quien he
conocido en persona en San Luis, El Volcan,
donde tuve oportunidad de estrechar la mano
de su Padre “Don Venturini”, en el ocaso ya de
su vida, hace casi unos 20 años atrás, en una
visita con mi ya finado viejo…
Pausado, con acento de provincia y una
generosidad mayúscula, comencé como en los
otros casos las preguntas de rigor, y la charla
fluyó, transitando por los caminos del pasado,
por donde los inmigrantes dejaron sus huellas,
86
forjando lo que creían iba a ser un futuro, ese en
donde nos encontramos hoy con solo el
recuerdo de sus obras de arte, creadas en
combinación de madera y metal, esperando a
ser descubiertos en los roperos de nuestros
abuelos, en áticos olvidados, en sótanos
obscuros, en armeros celosamente cuidados, y
en lugares insólitos hacia donde se dirige
nuestro inevitable destino.
Allá lejos y hace tiempo, corrían los años 1916,
la Primera Guerra Mundial se había desatado, y
fue por ello que al momento de nacer, Don
Venturini recibe el nombre con el que se
estilaba nombrar a los niños de la guerra:
GUERRINO MARCELO VENTURINI, quien
con 6 meses de vida pierde a su padre en el
frente de batalla, en Austria, y del que no tiene
noticia alguna por los siguientes 20 años.
Proveniente de Verona, y con 16 años de edad
pisa el suelo argentino, donde sin dudas ha
dejado marcas eternas, y se reúne con sus
“paisanos “ italianos, casi todos de Verona, y es
entonces donde aprende el oficio de armero.
Una vez iniciado consigue su primer trabajo en
la primer fábrica de escopetas de la República
Argentina : Crucelegui Hnos , allí desempeña
87
una de las tareas mejor remuneradas y más
complejas del mundo armero, era Ajustador de
Blocs y Básculas de escopeta; ese trabajo lo
realizaba durante el día, y por la tarde se lleaba
trabajo a su casa.
Soltero y joven, vivía en un hotel con su
hermano, y corrían los tiempos en donde se
conocía el sueldo real de el presidente de la
República, y el contaba orgulloso que ganaba
más dinero que el mismo Presidente.
Cenaba todos los días afuera, y había logrado
tanta estabilidad que contó años después que le
resultaba más económico utilizar una sola vez
las medias y descartarlas en la basura, que
mandarlas a lavar, y así compraba medias por
docenas.
La fábrica Hispano Argentina, dónde se
fabricaban motores, gana una licitación del
Ejercito Argentino consistente en ajustar y
reparar Fusiles Mauser, averiguan quien sabía
de armas y entonces concurren a Crucelegui
Hnos, de allí va en préstamo Don Venturini,
como hoy los futbolistas van de un club a otro.
Al tiempo La Hispano Argentina gana otra
licitación para el desarrollo de una pistola
calibre 45, y arreglan con Crucelegui Hnos para
88
que Venturini se quede de manera permanente.
Allí nace la pistola Ballester Rigaud,
participando activamente en la primer etapa de
prototipo y piezas terminandas, quedando
exhausto al momento de las pruebas, donde
realizaba 1000 (un mil) disparos diarios. Corrían
loas años 1942.
Se fue de allí y por su cuenta inaugurá un taller
armero de 3mts x 3mts con un techo de 2 mts de
alto de chapa, en la calle Santa fe y Sarmiento.
En verano mojaba el techo para frenar el calor.
Allá por el año 1947 Nace Fernando Venturini.
De esa primer fabriquita, recuerda Fernando un
torno que los acompañó hasta el final de los
tiempos al que cariñosamente llamaros “el
abuelo”.
En ese taller comienza a incursionar en el
“menaje”, que eran todos esos utensillos que se
usan en una casa, como destapadores,
sacacorchos, eje con rulemanes para puertas de
alacenas, etc,.
“ recuerdo que mi madre contaba que una
noche, eran las 3 de la mañana y papá se
levantó, le dijo a su esposa que ya había
resuleto como hacer el sacacorchos, entonces fue
89
al taller y allí nació el sacachorcho hecho de una
pieza de metal fresado”
Corrían los años 1955 y estaba en auge la
bicicleta, y había muchos armadores que
compraban las piezas, las soldaban y pintaban y
la vendían, entonces Venturini comienza a
fabricar la parte más difícil de la bicicleta, la caja
pedalera, que fabrica durante años haciendo
miles de unidades.
En el año 1960 fabrica el primer revolver Rubi
calibre 22, del que Fernando es poseedor, y que
lleva el número 01.
Por qué la Marca RUBI?
Cuando desarrollaba el revolver necesitaba
ponerle un nombre, entonces, hablando con
Pablo Llosas, quién importaba el revolver Rubí
Extra de España y tenia varios miles vendidos y
un cierto prestigio, decide colocarle ese nombre.
El Sr. Juan Digiacomi, de la calle Moreno en
Capital Federal, le ofreció a mi padre comprarle
una cantidad importante de rifles de aire
comprimido con la marca Slavia, ya que él los
importaba desde Checoslovaquia y aquí no
estaba registrada la marca, mi padre hizo una
copia casi exacta, respetando las modificaciones
basicas que pide la ley, así nace entonces el rifle
90
de aire comprimido “Rubi, de Establecimientos
Venturini”, y el “ Slavia 620 Industria
Argentina” que es exactamente el mismo.
“ MI padre era un tipo muy duro, las cosas eran
blanco o negro, no toleraba imperfecciones.
Nunca fabricó basura, lo hizo bien y con
garantía de por vida, y esto no era poco, ya que
el apellido de toda la familia estaba en cada
arma. Teníamos un sector especializado en
atender garantías, donde no se cobraba nada
por la reparación de cualquier tipo que fuere y
en cualquier producto hecho por mi padre.
Corría los años 1960 y Don Venturini viaja con
toda la familia a Europa de vacaciones durante
6 meses.
Uno de los objetivos principales del viaje era
poder identificar la tumba de su padre, que al
fin encuntra en un campo de prisioneros de
guerra en la ciudad de Aschag, Innsbruck
Austria, que estaba cuidado y mantenido a un
nivel superlativo, como un cementerio privado
de mucha categoría.
Durante ese viaje se hospedan en la casa de el
hermano de Venturini, y a quince kilómetros de
allí se encontraba el pueblo llamado de Cologna
Veneta.
91
Allí había una especie de quermese, y Fernando
se entretenía disparando con un rifle de c02, el
que se alquilaba por alunas liras con unos cinco
disparos. Allí Don Venturini le gusta la idea,
adquiere una unidad que lleva a Buenos Aires y
queda en la caja fuerte por 7 años, hasta que en
1967 se comenzó su fabricación.
Es la famosa carabina Golondrina, a repetición,
mas compleja de fabricar que el mismo revolver,
ya que tiene muchas mas operaciones de freza y
requiere mucha precisión, el primer tiempo
venían muchas con problemas propios del mal
uso y del desconocimiento de las armas en
general por parte del os usuarios, entonces se
decidió aumentar considerablemente su precio,
y ya no hubo mas casos de garantias por este
motivo.
“Fuimos los primeros en fabricar rifles de CO2
en el país”, la culata de plástico fu muy
rechazada por el público en general, pero la
garantía cubría el 100% de la culata, si una
persona venía con los pedazos de una culata
aunque estuviera incompleta se le daba una
culata nueva.
La matriz de inyección media un metro de largo
por 40 centrimetros, era gigante, “ no se porque
92
mi padre eligió ese nombre para la carabina de
CO2”.
El taller de Menaje le quedó chico, entonces
adquiere una propiedad en la calle Hipolito
Yrigoyen 1951 en la localidad de Martinez.
El ´dia que mi padre lo inauguró hizo un asado
para toda la familia y dijo “ acá tengo para cien
años, pero enseguida le quedó chico también,
construyó un primer piso, e incorporó nueva
maquinaria, llegamos a tener 500 maquinas y
215 empleados, (-es por este número que
duplicado en días llevo desde que comencé el
Manual).
Sigue con las pedaleras de manera mas
profesional y continú con el desarrollo del
revolver, incorpora dos socios, el Sr. Rossi de Bs.
As. entendido en mecánica y el Sr. Marino,
fundando Venturini S.A. con mayoría de
acciones en cabeza de mi padre.
La fábrica trabajaba de 6 am hasta las 14, luego
se hacían horas extras
Los rifles de aire comprimido se hicieron
siempre con ese mismo modelo, los primeros
tenian sopapa de cuero y un solo resorte, los
posteriores tenian una sopapa sintetica y un
segundo resorte de potenciación..
93
Los caños eran trafilados en frío sin costura, la
firma Dalmine Siderca, era una importante
acería reunió a los principales fabricante de
rifles y les pidió que para poder seguir
abasteciéndolos que estandarizaran un
diametro, sino no iba a poder ser posible tanta
variedad. Los cañones los terminábamos
cónicos.
Las culatas eran de todo tipo de madera, Nogal,
soila, guindo, laurel, mermelero, y fabricábamos
alrededor de 300 rifles por mes hasta los años
1980. En el año 1966 compró otra fábrica en San
Isidro, ahora un supermercado de mas de 2500
metros cuadrados, en la calle Diego Palma 555.
El Aire comprimido se produjo hasta el año
1982. En ese año se hizo un remate, por las
consecuencias de las medidas de Martinez de
Hoz, y mi padre se fundió porque quiso, porque
tenía empleados con más de 30 años de servicio
que eran de la familia. “yo le preparé a una nota
para presentar ante el ministerio de trabajo
donde por “motivos fundados” se podía
indemnizar al personal al 50%, pero papá la tiró
dentro de la caja fuerte y la cerró, no quería
dejar a la gente en la calle, eran mas de 200
94
persona. Siguió y se fundió, se hizo un remate y
se perdió casi todo.
“recuerdo un torno de cincuenta centímetros
entre puntas, un torno de relojero hermoso, mi
papá se lo regaló al síndico”.
Se muda a Munro a un pequeño galpón de 10 x
40 en donde se fabricaban escopetas y carabinas
solamente, ya con restricciones legales que
dificultaban la producción hasta el año 1997,
donde afectado por la muerte de mi madre, se
cancela el contrato, se carga lo que quedaba y
papá viene a San Luis.
M- CHURRINCHE:
95
llena de grafito y la imagen viva de Osvaldo
lubricando con él los cargadores. Tres tiros en
un largo polígono y si hacían centro y no se
trababan, a la caja, con el papelito de la garantía,
de otra forma, y no quiero exagerar el relato,
Gomez se acercaba la carabina al oído, la
accionaba lentamente y allí encontraba el
defecto y lo arreglaba. Por esto, es que la
historia merece ser contada por él.
-Osvaldo, contame un poco lo que recuerdes de
Marcati, de los rifles de aire, de los churrinches,
contame todo lo que te acuerdes.
- “Bueno, la fábrica quedaba en su actual
ubicación, Giribone 551 de la Ciudad de
Avellaneda, no puedo decirte con exactitud
cuántos rifles hicieron, pero casi todos los días,
el segundo piso de la fábrica estaba lleno de
churrinches uno al lado del otro, te hablo de
cientos y cientos, y estoy seguro que hay
muchos vendidos en Chile y Uruguay porque
tengo memoria que para esos lados fueron
vendidas varias partidas, gracias al churrinche
se pudo fabricar la carabina Bataan Super 54.
Yo entré en la fábrica en el año 1958, tupizaba
las culatas con maquinaria propia de la fábrica.
Fui el primer encargado de la carpintería, me
96
acuerdo que allí trabajaron Arce, Raúl Quintana
a quien habían levantado en la dictadura, y el
último fue Berini y su hijo. Para esa fecha ya se
fabricaba el Churrinche x11, posteriormente se
hizo un modelo llamado 73 con una culata más
ergonómica, diferente a la de madera plana del
modelo anterior, y tiempo después, en 1967,
desarrollé junto con Gildo Marcati el
Churrinche x9. Marcati sabía mucho, pero
mucho de todo, fue él quien inventó la primera
ametralladora Halcón.
Esto venía de su tío, a mi entender, el primer
armero que tuvo el país, Don Adriano Marcati.
Los primeros churrinches tenían el cañón de
bronce con el ánima lisa, se hacía todo
completamente en la fábrica, recuerdo que el
que trefilaba el cuerpo del caño se llamaba
Natalio, luego los cañones fueron estriados por
Don Antonio Mogia, leyenda que aún continúa
con su descendencia, allí le hacían un micro
estriado. Yo aparte de trabajar en todos los
sectores, fui jefe de personal.
Marcati era socio de Alfredo García, Mateo,
Silva y Hugo García.
Yo participé directamente del desarrollo del x9,
e incorporé el eje del conector cuadrado, la
97
matricería la desarrolló CLAUSS, un alemán
que trabajaba en la fábrica, y hacía que los
procesos de fabricación fueran rápidos para
tener mayor producción en menor tiempo.
Hacíamos todo en la fábrica, desde las culatas
que eran de madera de Guindo, una madera
traida del sur, hasta el pavonado. La sopapa de
cuero estaba remachada para ahorrar pasos, se
estampaba en el balancín. Altamirano
Segundino estaba encargado de la sala de
pavonado, recuerdo que muchas veces
jugábamos con los rifles en las líneas de
producción y en una oportunidad recibí un
balinaso en la nuez de un churrinche 73.
Luego estuve 10 años sin ir a la fábrica, allí se
produjo el churrinche x25 que fue muy similar
al Mahely Junior, eso fue por los años 1980.”
En los 80 también se fabricó un Churrinche de
Modelo X91, el cual tiene una gran
particularidad que echa por tierra a todas las
pruebas de taller: Es similar al Churrinche x9,
pero lo particular es que tiene 2 resortes
bestiales, uno de 28mm de diámetro exterior
con 4mm de diametro del alambre – una
Bestialidad- y por dentro otro resorte de
19,5mm de diametro es}xterior con 3,25 mm de
98
espesor de alambre. Cargarlo presenta bastante
dificultad por la resistencia de los resortes, pero
su potencia no es superior a la de su antecesor
Churrinche X9, que entrega casi la misma
potencia con un resorte de 20mm de diámetro
exterior y 3mm de alambre, pero con solo 26
vueltas. Ello no hace mas que confirmar que el
secreto está en la cantidad de CM3 que
despalaza la sopapa en la recámara.
Pantera y Combate:
99
copia de ningún rifle (no puedo recordar porque
le puse ese nombre), su cañón era
completamente de acero perforado en fábrica
partiendo de un barrote de alta calidad, tenía un
taller completísimo, con dos tornos, una
fresadora grande, agujereadoras de banco,
cepillo y muchísimos dispositivos y matrices, la
mayoría fabricados por mi.
En la fabrica hacía todo el rifle completo, hasta
el pavonado en un sala especial, los cañones y el
cuerpo los pulía a espejo y quedaban con un
acabado hermoso, el estriado me lo hizo
siempre Don Antonio Moggia, recuerdo haberle
llevado miles de cañones para estriar, siempre
fue una excelente persona y tengo un gran
recuerdo suyo y de sus hijos Claudio y Jorge, no
puedo creer que haya fallecido… como pasa el
tiempo.
Varias madrugadas he estado en la fábrica de
Don Antonio esperando que me entregara las
partidas de cañones, porque ellos trabajaban de
madrugada y dormían de día, es difícil creerlo
pero era así, a eso de las ocho de la noche abría
Don Antonio el taller y unas horas después
comenzaban a llegar clientes de todo el País.
100
La fábrica de mis Rifles estuvo siempre en
Vicente López, Provincia de buenos Aires, unos
años después del Pantera fabriqué el Combate,
ese nombre siempre me gustó y cuando tuve
oportunidad hice el rifle, aún tengo registrada la
marca y la renuevo cuando esta por vencer el
plazo.
Habré fabricado unos tres mil Rifles de Aire
Comprimido en total, es muy difícil sacar la
cuenta justa, pero creo que no muchos más de
esos, varias partidas se las vendí a Pablo Llosas,
a Ángel Baraldo y otros cientos lo vendí yo
mismo.
Las culatas me las fabricó siempre mi amigo
Pedro Polidoro, un culatero de la calle Oliden
770 en Piñeiro, Avellaneda, hace poco tiempo
estuve con él, ya casi cumple los ochenta años
Don Pedro. Las maderas eran misioneras y de
excelente calidad, las mismas que usaban en
Industrias Marcati.
Ahora sigo haciendo reparaciones de Rifles de
Aire Comprimido solamente, cualquier marca y
modelo, no voy a dejar de hacerlo porque me
gusta mucho y lo se hacer muy bien.”
Y así nos despedimos, rememorando aquellos
años y viendo éstos nuevos, repasando
101
personajes, hablando de los vivos y de los que
se han ido, en fin de lo que hablamos todos. Es
una suerte haber podido hablar con él y
compartir con ustedes su historia.
102
fabricar el primer modelo de Rifle de Aire
Comprimido todo en chapa.
La fábrica creció durante varios años hasta que
Don Peraso falleció, luego sucedió el
fallecimiento de Pastorino, y la fábrica queda
bajo la administración del hijo y la madre de
Pastorino, para el año 1968 se mudan a la calle
Agüero (ahora Crisólogo Larralde) 190 de
Avellaneda.
En el año 1970 se fabrica la primer partida de
pistolas Robin Hood, unos años después se
fabrica el Rifle Robin Hood modelo 73, ya con
partes de inyección de antimonio, y en el año
1984 nace la Pistola Robin Hood modelo 84, con
alza de regulación micrométrica, copia de una
Pistola Italiana.
La inyección de Samac se hacía cerca de la
estación de Plátanos, camino a La Plata, y en
Agüero se hacían las operaciones de
Mecanizado y también estriado de los cañones.
No puedo saber el número de Rifles que se
hicieron, fueron muchos años de fabricación,
pero estoy seguro de que fueron miles.
Los primeros Rifles tenían la sopapa de cuero, y
luego se pasó a una de plástico inyectado.
103
En la calle Agüero había tornos, fresadoras,
agujereadoras de banco, máquinas de
operaciones rápidas, y allí se pulía y se pintaba.
Las culatas se compraban a un culatero de San
Vicente, aunque los primeros Rifles de la calle
Agüero tenían culatas fabricadas allí mismo.
En 1994 la fábrica cerró definitivamente y se
perdió todo, las máquinas y la mitad de las
matrices fueron a remate, y las otra mitad de las
matrices de inyección de Samac y plástico
quedaron en las fundiciones y nunca nadie las
reclamó.”
Y así de triste termina la historia de PASPER, un
clásico regalo de nuestros padres cuando
éramos niños y nos iniciábamos en esta pasión.
T- Aerojet:
Grande fue mi
sorpresa hoy 10
de abril de
2014, cuando
llamé a Don
Aurelio
Lomoro y su
esposa que
104
atendió el teléfono me dijo que había fallecido.
Su deceso fue el 10-12-13, y seguramente la
historia que hoy les acerco hubiera sido
diferente, ya que va a ser de puros recuerdos,
pero bueno, el destino es tan incierto como cada
cosa que sucede en nuestras vidas.
En conversación con ella me dijo que solo él
sabía cosas del rifle, que ni su hija que vive en
España ni ninguna otra persona me podría
informar, así que apelando a mi memoria, viajo
casi veinte años atrás en mis recuerdos, cuando
tuve la suerte de conocerlo en persona en su
taller, de estrechar su mano y de oír una vez
más otra historia fascinante.
105
Un descendiente de inmigrantes Italianos muy
alto y con cara de pocos amigos, resultó ser
luego de una extensa charla un profesor para los
que nos iniciamos en esta disciplina. Sus
consejos, las críticas hacia los rifles que se
fabricaban (recuerdo que en ese momento el
fallecido Luis Menaldi comercializaba sus
primeros co2 y allí me enteré que Lomoro era
su referente de consultas técnicas) van a quedar
siempre en mis recuerdos. Como no podía ser
de otra manera, luego de contarme muchísimos
mañas en la reparación de escopetas,
rectificados, cierres, juegos en los movimientos,
etc, trajo su ejemplar de Aerojet, del que ahora
no recuerdo cuantos fabricó, pero eso sí, que los
hizo él solo, con la santa paciencia que lo
caracterizaba, la dedicación y la prolijidad
reflejada en su taller armero, dónde cada
herramienta en su sitio, todo colgado y
organizado meticulosamente, daba el aspecto de
un quirófano más que de una casa de reparación
de escopetas.
Durante la charla, varias personas trajeron
escopetas para ajustar, y era sorprendente
escuchar el precio que pasaba por dichas
106
reparaciones, pero así y todo la gente dejaba sus
armas a reparar.
Recuerdo que era un rifle hermoso, con finas
terminaciones y con la hechura de “la vieja
escuela” y con esto me refiero a los segrinados,
al pavonado de piezas súper pulidas por un
experto, al cañón estriado con arrastre de viruta
y muchos detalles más. Lo hizo con intención de
competir con los rifles importados, con una
versión nacional, copiando varios aspectos del
Rifle de Aire Comprimido Diana 36, ya que para
ese entonces en el país no se fabricaban rifles
con terminaciones de alta gama, pero por esa
cosas que tiene la Argentina, no se fabricó en
masa y las pocos ejemplares que se hicieron, por
suerte sobreviven entre nosotros los nostálgicos.
Lo guardaba en un estuche de madera
acolchado, con mucho cariño, y durante un
buen rato estuvo hablándome de las virtudes de
ese rifle tan hermoso.
Muchas veces me invade el deseo de fabricar mi
propio rifle, como le pasará seguro a más de
uno que lee esto, de asociarme, de fundar una
marca de hacer leyenda, pero nuestro querido
país nos pone cada vez mas lejos de lograr ese
tipo sueños.
107
Lomoro, en donde quiera que estés aprovecho
para dejarte un saludo inmenso y darte las
gracias por haber hecho que hoy, varias
personas estemos compartiendo tu historia.
CBM
108
completa, con tornos, fresadoras, balancines y
hasta una estriadora, y fabricó varios miles de
unidades, recuerda que durante los años 1980 y
1990 vendía 100 pistolas mensuales. Llegado el
1 a 1 y la crisis, no se podía competir con la
importación china, y poco tiempo antes del año
2000 dejó de fabricarla.
En la fábrica se hacía la pistola por completo,
incluso los cañones y su estriado que hubo
aprendido en la ex Mahely de Coco y Roberto
Gallina.
Oriundo de la zona de Valentin Alsina, Lanús,
dónde parece que nos criamos todos, aún
continúa reparándolas y haciendo pistolas de
co2 y rifles tambien de co2 a pedido. Allí fue
donde con gran asombro encontre al creador de
una pistola de Co2 con chachas de Pistola
Saurio, similar a un rifle shark, pero que tiene su
sistema de carga del martillo por el alza.
Decidió fabricarlas sin nombre, pero muy chico
es el mundo.
109









