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La roca en el camino: una reflexión

El rey colocó una gran roca en medio de un camino para probar la generosidad de quienes pasaran. Un mercader y una dama sortearon la roca sin ayudar a un anciano que no podía pasar. Una campesina usó su fuerza y un bastón para quitar la roca y dejar libre el camino para el anciano. El rey nombró a la campesina como su nueva ministra por su acto de ayuda desinteresada.

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La roca en el camino: una reflexión

El rey colocó una gran roca en medio de un camino para probar la generosidad de quienes pasaran. Un mercader y una dama sortearon la roca sin ayudar a un anciano que no podía pasar. Una campesina usó su fuerza y un bastón para quitar la roca y dejar libre el camino para el anciano. El rey nombró a la campesina como su nueva ministra por su acto de ayuda desinteresada.

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“Mis Lecturas de 5º y 6º “

232- LA ROCA DEL CAMINO


Antes de comenzar la lectura:
1º.- Cuando se nos presenta alguna dificultad en nuestras vidas, ¿cómo debemos actuar?

LA ROCA DEL CAMINO

En medio de un camino, el rey, con gran esfuerzo, empuja una enorme


roca.
REY. (Hablando solo.) Necesito un ministro que sea generoso y
emprendedor. Para encontrarlo, he colocado esta roca obstaculizando
el paso. Quien la retire será el elegido.
El rey se esconde tras unos arbustos. Entra un mercader.
MERCADER. ¡Una roca! ¡Qué escándalo! (Con aires de importancia.) Si
el rey supiese que yo tenía que pasar por aquí, habría mandado quitarla.
En fin, la sortearé.
El mercader sortea la piedra y se marcha. Entra una dama.
DAMA. ¿Y esto? ¡Una roca me impide el paso! Tendré que sortearla y…
¡se me estropeará la ropa! (Con movimientos exagerados, se levanta la
falda.)
La dama sortea la roca y se aleja quejándose. Entra un anciano con un
bastón.
ANCIANO. ¡Qué piedra tan grande! (Con tono lastimero.) ¡Ya casi no
tengo fuerzas para moverme! ¡No podré retirar la piedra para continuar
mi camino!
Entra una campesina.
CAMPESINA. Buenos días señor. ¿Le
ocurre algo?
ANCIANO. Esta roca me cierra el paso y no
puedo atravesar los matorrales. ¡Tendré
que volver por donde he venido! ¡Con lo
cansado que estoy…!
CAMPESINA. Espere un momento.
Intentaré quitarla para dejar el camino libre. ¿Por favor, me deja su
bastón? (Utiliza el bastón como palanca y, con un enorme esfuerzo,
consigue retirar la roca.) ¡Uf! ¡Ya puede pasar!
En ese momento, el rey sale de su escondite.
REY. (Se dirige a la campesina.) Buena mujer, eres la única que ha
pensado en los demás y ha retirado el obstáculo del camino. Vendrás
conmigo a palacio y serás mi ministra.

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