0% encontró este documento útil (0 votos)
257 vistas1 página

Anécdota divertida de Mozart y Haydn

Mozart tenía un gran sentido del humor y una nariz grande de la que a menudo bromeaba. Para gastar una broma a Franz Joseph Haydn, Mozart le hizo una apuesta sobre unos compases que había compuesto que parecían imposibles de tocar. Cuando Haydn no pudo continuar porque faltaba una nota, Mozart se sentó al piano y tocó la pieza completa, incluyendo la nota suelta usando su nariz para completar la broma.

Cargado por

apadeba
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
257 vistas1 página

Anécdota divertida de Mozart y Haydn

Mozart tenía un gran sentido del humor y una nariz grande de la que a menudo bromeaba. Para gastar una broma a Franz Joseph Haydn, Mozart le hizo una apuesta sobre unos compases que había compuesto que parecían imposibles de tocar. Cuando Haydn no pudo continuar porque faltaba una nota, Mozart se sentó al piano y tocó la pieza completa, incluyendo la nota suelta usando su nariz para completar la broma.

Cargado por

apadeba
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

“Mis Lecturas de 5º y 6º “

218-MOZART
Antes de comenzar la lectura:
1.- ¿Conocéis algún músico famoso?
2.- ¿Sabéis qué es la música clásica?
3.- ¿Habéis oído hablar de Mozart?

MOZART

Wolfgang Amadeus Mozart tenía un gran sentido del


humor, y también una extraordinaria nariz. Él bromeaba a menudo
sobre las dimensiones de su apéndice nasal.
Con el fin de gastar una broma al compositor Franz Joseph Haydn, le
hizo la siguiente apuesta:
- Maestro, ¿a que no podéis tocar estos compases que he compuesto?
Haydn se sentó al piano y empezó a ejecutar aquellas notas, sin
problemas…, hasta que tuvo que pararse y dijo:
- No puedo continuar, porque aquí en medio hay una nota para la que
me faltan dedos, ya que tengo ambas manos ocupadas.
Mozart rió divertido, y le dijo:
- Dejadme…
Se sentó y tocó su propia creación, y cuando llegó a la nota que
quedaba suelta y no había forma de tocarla por estar todos los dedos
ocupados, agachó la cabeza y la tocó con su nariz. Tras esto, ambos
rieron, y dijo Haydn:
- Tocáis con toda el alma, pero también con todo el cuerpo, sin olvidar
la nariz…
Carlo Frabetti, Anécdotas de la Historia

53

También podría gustarte