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Inducción Electromagnética y Corriente

El documento aborda conceptos de inducción electromagnética, incluyendo la relación entre la longitud, el número de espiras y la inductancia en bobinas. Se discuten las propiedades de materiales ferromagnéticos, paramagnéticos y diamagnéticos, así como la ley de Faraday y su aplicación en transformadores. Además, se explica cómo la variación del flujo magnético induce corriente eléctrica en espiras y la influencia de la temperatura en la conductividad de los materiales.
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Inducción Electromagnética y Corriente

El documento aborda conceptos de inducción electromagnética, incluyendo la relación entre la longitud, el número de espiras y la inductancia en bobinas. Se discuten las propiedades de materiales ferromagnéticos, paramagnéticos y diamagnéticos, así como la ley de Faraday y su aplicación en transformadores. Además, se explica cómo la variación del flujo magnético induce corriente eléctrica en espiras y la influencia de la temperatura en la conductividad de los materiales.
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2222

proporcional a R2) se contrarreste con la disminución en el cuadrado del número de espiras en el mismo
valor y la inductancia en vez de crecer permanezca constante.

Mismo radio Igual superficie = S1 = S2 = S.


Longitud del primero = l1 = doble del segundo = 2l2.
Como la longitud del hilo (x) y el radio de cada espira es la misma (R), el número de espiras ha
de ser el mismo N1 = N2 = N.
2 2
0 S1N1 0 SN
L1
l1 L1 l1 l2 l2 1
2
L2 2L1
L2 2 l1 2l 2 2
0 S1N2 0 SN
L2
l2 l2

Como la conductividad de una sustancia disminuye con la temperatura, al enfriarlo la corriente


inducida será menor y el imán bajará a distinta velocidad, es decir en los intervalos de tiempo en que se
fotografía estará en posiciones diferentes en los dos casos.

– - oxford EdUCACIÓN
2211

Supongamos que el imán cae hacia la espira con su polo Sur hacia abajo como se indica en la
figura adjunta, al irse acercando con la aceleración de la gravedad el flujo magnético aumenta y en la
espira se induce una corriente que circula en sentido horario (visto desde arriba), para intentar
contrarrestarlo oponiendo un polo Sur, y que creciente hasta que pasa por el centro de la espira en que
debe cambiar de signo para oponerse a la disminución del flujo magnético del imán que sigue
alejándose con aceleración constante pero oponiendo su cara Norte.

Una gráfica que puede describir la variación del flujo ( ) tiene que
tener en cuenta que a medida que el imán cae con velocidad
creciente el flujo a través de la espiara aumenta en sentido contrario
para intentar detener su caída y al atravesar la espira el flujo cambia
de signo y disminuye.

La intensidad de la corriente inducida variará en sentido


contrario al flujo, curva abierta hacia arriba, como muestra la curva de
color rojo.

2
La inductancia de un solenoide viene dada por la fórmula: = 0 SN . Luego es directamente
l
proporcional a la superficie e inversamente proporcional a la longitud.
El que tenga mayor radio (R) tendrá una superficie mayor S = R2, si después de enrollados
tienen la misma longitud (l) el de mayor radio, mayor superficie, tendrá mayor inductancia pero también
el número de espiras será menor. Como el número de espiras es proporcional al R (longitud de la
circunferencia = R) y también está al cuadrado, puede darse que el aumento de superficie (

– - oxford EdUCACIÓN
2200

Si tenemos en cuenta la ley de Faraday y consideramos la ecuación del flujo magnético:


m = BS cos
es posible variar el flujo y, por tanto, inducir corriente mediante alguno de los siguientes procedimientos:

Variando el campo magnético (por ejemplo intensificándolo o debilitándolo). En realidad, este es el


procedimiento seguido por Faraday y que ya hemos descrito en la .

Variando el tamaño de la superficie atravesada por las líneas de campo. Esto lo podemos conseguir
haciendo que una espira rectangular, por ejemplo, tenga un lado con libertad de movimiento. De ese
modo, modificamos el área de la espira al mover dicho lado.

Variando la orientación de la espira en el campo al hacerla girar. Así, al modificar el ángulo que

forman B y S , cambia igualmente el número de líneas de campo que atraviesan la espira.

Luego la corriente inducida en la bobina secundaria aparece siempre que el flujo magnético que
la atraviesa varíe y el flujo también cambia si variamos la intensidad del campo magnético de la fuente
que lo genera o variando la superficie de la espira secundaria, no sólo mediante un movimiento relativo
que haga variar el flujo magnético

Al mover la espira entre los puntos A y B el flujo del campo magnético generado por el solenoide
variará y se inducirá una corriente eléctrica variable en la espira.

Si la velocidad de oscilación entre los puntos A y B es constante se producirá una corriente cuya
intensidad variará periódicamente, disminuyendo mientras se acerca desde el punto B y aumentando (
en el sentido contrario) mientras se aleja hacia A y al volver de A a B al contrario, luego una posible
representación podría ser:

– - oxford EdUCACIÓN
1199

aa)) Al aumentar la intensidad de la corriente I, aumenta el campo magnético


B creado por la corriente que es (según la regla de la mano derecha
entrante, como se muestra en el dibujo) y, en consecuencia, también
aumenta el flujo que atraviesa la espira, esta tiende a oponerse a este
aumento (ley de Lenz) de manera que la corriente inducida en el lado de la
espira más próximo al conductor tenga sentido contrario a la que circula por
el conductor, sentido antihorario, o, de otra forma, el campo magnético de la
corriente inducida en la espira tiene que oponerse al aumento del campo
magnético del conductor lineal es decir ha de ser de líneas salientes, polo
Norte.

bb)) Si la espira se desplaza hacia la derecha, el flujo magnético creado por el


conductor lineal que la atraviesa disminuye (aumenta la distancia), la corriente
inducida en la espira se opone a dicha disminución haciendo que el flujo
magnético creado por la corriente en ella inducida se sume al flujo debido al
conductor rectilíneo, es decir debe ir también hacia dentro, con lo que el
sentido de circulación de la corriente inducida en la espira ha de ser opuesto al
caso anterior, sentido horario, será el polo Sur.

cc)) Al acercar la espira al conductor se produce el efecto contrario al


apartado b) anterior y el sentido de la corriente será de nuevo antihorario,
para contrarrestar el aumento del flujo magnético al acercarse al conductor
rectilíneo

dd)) Si se desplaza paralelamente al conductor ( para arriba o hacia abajo)


como el flujo magnético no varía, se mantiene la distancia constante y el
conductor es indefinido, no se induce corriente eléctrica en la espira.

No, depende de cómo se mueva, si el flujo magnético a través de ella no varía a pesar de estar
en movimiento ( apartado d) anterior), no se induce corriente eléctrica en ella.

Como al girar la superficie expuesta al campo cambia, el flujo magnético sí que varía y por tanto
sí se induce una corriente eléctrica.

– - oxford EdUCACIÓN
1188

El faro de una bicicleta (una dinamo) convierte energía mecánica en energía eléctrica, si vamos
despacio el rotor gira despacio y al ser baja la velocidad angular también lo será la intensidad de la
corriente inducida y, por tanto, la bombilla del faro lucirá débilmente.

Como el imán se acerca, la corriente inducida tiende a


oponerse a ese acercamiento, es decir el sentido de la
corriente será tal que el campo magnético asociado tienda a
oponerse al del imán, para evitar su acercamiento, por tanto
dicho sentido deberá ser el del dibujo que hace que el polo
Sur de la espira se enfrente al del imán y lo repela.

Siguiendo un razonamiento similar al del ejercicio anterior, la corriente inducida para oponerse al
alejamiento del imán tendrá el sentido indicado en la figura que hace que el campo magnético asociado
tenga su polo N enfrentado al S del imán para atraerlo y contrarrestar su alejamiento.

aa))
bb))

cc))

dd))

– - oxford EdUCACIÓN
1177

obtenido es extraordinariamente similar al de la velocidad de la luz! Maxwell no tardó en comprenderlo:


aquello que llamamos luz es, en realidad, una perturbación electromagnética que se propaga por el
campo. De este modo, unificó también las teorías del electromagnetismo y de la óptica, unificación que
al poco tiempo obtuvo el aval experimental de Hertz.

Diferentes materiales responden de manera también distinta a estos cambios externos y, en


función de este comportamiento magnético diverso, se pueden clasificar en ferromagnéticos,
paramagnéticos o diamagnéticos.

Ferromagnéticos. En esencia, son aquellos materiales que orientan los momentos magnéticos
atómicos en la dirección y sentido de un campo magnético externo. Es decir, se magnetizan
fuertemente en presencia de un campo magnético. Esta magnetización puede ser permanente (dentro
de un cierto rango de temperatura), como ocurre con algunas aleaciones de hierro que se utilizan como
imanes permanentes. Entre estos materiales, se encuentran el hierro, el cobalto, el níquel, el gadolinio o
el disprosio, aparte de numerosas aleaciones.
Pierre Weiss propuso en 1907 una teoría sobre la constitución interna de los materiales
ferromagnéticos que puede comprobarse experimentalmente. Según este científico, en un material
ferromagnético existen zonas de imantación uniforme, que reciben el nombre de dominios magnéticos,
donde los momentos magnéticos atómicos están fuertemente alineados. El hecho de que un material
ferromagnético no sea un imán permanente se debe a que estos dominios, en su totalidad, no muestran
una orientación preferente. Sin embargo, al aplicar un campo magnético externo, los dominios se
orientan a favor del campo. La orientación de estos dominios genera tensiones en el interior del material
que hacen que los dominios vuelvan a desorientarse una vez que cesa el campo magnético. No
obstante, si el campo aplicado es intenso, los dominios pueden quedar orientados de manera
permanente, como les sucede a los imanes permanentes.

Paramagnéticos. Estos materiales se magnetizan débilmente en presencia de un campo magnético


externo, aunque la orientación de los momentos magnéticos atómicos de estas sustancias está muy
mediatizada por el movimiento térmico de los átomos. Si se retira el campo externo, la magnetización es
nula, debido a que los momentos magnéticos se vuelven a orientar al azar. Ejemplos de este tipo de
sustancias son el aluminio, el sodio, el platino, el uranio, el oxígeno, etc., algunas de las cuales
presentan electrones desapareados.

Diamagnéticos. Frente a un campo magnético externo, estos materiales son repelidos muy
débilmente hacia zonas donde el campo magnético es menos intenso. La estructura interna de estas
sustancias impide la orientación de los momentos magnéticos, y, en ellas, la respuesta de reacción
dada por la ley de Lenz acaba primando sobre el campo externo. En consecuencia, la sustancia es
repelida débilmente. A este grupo pertenecen el bismuto, el cobre, el plomo, la sal, el azufre, el
mercurio, el cuarzo, la plata, el grafito, el diamante y la mayoría de los compuestos orgánicos.

– - oxford EdUCACIÓN
1166

Cuando un transformador hace que la tensión de salida sea mayor que la de entrada, se
denomina elevador, y en caso contrario, reductor.

N
Si no hay pérdidas de potencia, y como P = IV se obtiene: I2 I1 1 .
N2

James Clerk Maxwell (1831-1879) unificó las teorías de la electricidad y el magnetismo en lo que
se denominó electromagnetismo. Lo hizo sobre la base de cuatro ecuaciones representativas que
establecen las relaciones causa efecto entre los campos eléctrico y magnético y las fuentes que los
generan, ya sean cargas, corrientes eléctricas o variaciones temporales de uno u otro campo. Las dos
primeras describen las características de los campos eléctrico y magnético por separado, y las otras
dos, las relaciones de inducción entre ambos. Estas ecuaciones, junto con la que representa la fuerza
de Lorentz, constituyen las cinco expresiones matemáticas que describen los fenómenos
electromagnéticos desde el punto de vista clásico.

La primera es el teorema de Gauss para el campo eléctrico, que establece que el flujo del
campo eléctrico a través de una superficie cerrada es igual a la carga neta contenida, dividida por 1a
constante dieléctrica del vacío:
Q
E ·d S
0
La segunda es el teorema de Gauss para el campo magnético, que establece que el flujo
magnético a través de una superficie cerrada es cero:

B ·d S 0
La tercera ecuación es la ley de Faraday sobre los fenómenos de inducción
electromagnética, aunque Maxwell realiza una interpretación mucho más amplia de la inducción que la
que hemos detallado en esta unidad. Si en nuestra exposición nos hemos centrado en la relación entre
la fuerza electromotriz inducida (y, en consecuencia, la corriente) y la variación del flujo magnético que
la origina, Maxwell va más allá al suponer que:

Un campo magnético variable con el tiempo induce otro eléctrico proporcional a la rapidez con que
cambia el flujo magnético y perpendicular a aquel.

La cuarta es una extensión del teorema de Ampére a campos eléctricos variables:

Un campo eléctrico variable con el tiempo induce otro magnético proporcional a la rapidez con que
cambia el flujo eléctrico y perpendicular a aquel.

Así, un campo magnético no es generado solo por una corriente eléctrica, sino por cualquier
variación de un campo eléctrico.
Pero, además, en la teoría de Maxwell, la atención se centra en el medio y no en los materiales.
Es decir, un campo magnético variable induce un campo eléctrico, haya o no haya conductor de por
medio. El conductor adquiere, pues, el papel de mero «testigo» de ese campo. Igualmente, es el medio
el transmisor de interacciones electromagnéticas. Desaparece la idea de fuerza a distancia y es
sustituida por la de propagación de la interacción en el medio en forma de onda electromagnética. Y aún
hay algo más: al calcular la velocidad de propagación de dichas ondas electromagnéticas, ¡el valor

– - oxford EdUCACIÓN
1155

Si situamos dos bobinas próximas la una a la otra, como se indica en la figura siguiente, y una
de ellas (que llamaremos primaria) está conectada a un generador de corriente alterna, cuando se cierre
el circuito se inducirá una corriente en la bobina secundaria. Si entre las dos bobinas intercalamos un
núcleo de hierro, el efecto de inducción se ve incrementado, pues el campo magnético (y, en
consecuencia, el flujo) se hace más intenso, lo que es debido a las propiedades ferromagnéticas del
hierro, que comentaremos más adelante. De ese modo, las variaciones de flujo son también mayores.

Los transformadores más habituales llevan un núcleo de hierro en forma de cuadros laminados.
La función de este núcleo es aumentar el campo magnético producido en la bobina primaria y «guiar»
sus líneas de campo, de modo que el flujo que atraviesa las espiras de la bobina primaria y las de la
secundaria sea el mismo.

La tensión inducida en la bobina primaria tendrá el mismo valor absoluto que la fuerza
electromotriz aplicada, de modo que podemos escribir:
d m
V1 N1
dt
Si el flujo entre las dos bobinas es el mismo, la tensión inducida en la bobina secundaria es:

d m
V2 N2
dt
Comparando las ecuaciones anteriores, se obtiene:
V1 V2
N1 N2
Es decir:

El voltaje o tensión de salida de un transformador depende del voltaje de entrada y de la relación entre
el número de espiras de la bobina secundaria y la primaria.
N
V2 V1 2
N1

– - oxford EdUCACIÓN
1144

Sí puede generarse corriente continua aprovechándose el fenómeno de la inducción mediante


un conmutador de corriente que hace que la corriente generada (que siempre es alterna) se convierta
en corriente continua por el circuito externo, luego la corriente producida es en realidad alterna que se
hace continua al ser conmutada, mediante el uso de dos (o muchos anillos) en vez de dos anillos
independientes que alternan su conexión a los distintos polos de salida a la misma velocidad que lo
hace la bobina giratoria de la manera que la corriente siempre circula en el mismo sentido.

Para que se “genere” corriente eléctrica ha de haber una energía externa que haga girar la
bobina, esta energía externa puede ser la mecánica (potencial) procedente de la caída de una corriente
de agua (centrales hidroeléctricas) o la energía calorífica que procede de la combustión de combustibles
(carbón o petróleo) en las centrales térmicas o la energía nuclear procedente de la fisión del núcleo de
ciertas sustancias (plutonio) en las centrales nucleares, luego lo único que hacemos es transformar
energía, no se “genera” energía, se transforma (con pérdidas claro, segundo principio de la
termodinámica), el proceso tiene un cierto rendimiento.

En esencia, el funcionamiento de un motor es justamente el contrario que el de un alternador y


se basa en un principio físico estudiado en el tema anterior: el efecto de un campo magnético sobre una
espira por la que circula corriente. Recordarás que, en ese caso, sobre la espira actúa un par de fuerzas
que tienden a orientarla perpendicularmente al campo.
Cuando a una espira que se halla en un campo magnético se le suministra corriente continua, el
par de fuerzas que surge (si la superficie de la espira no está orientada de forma perpendicular al
campo) hará que la espira comience a oscilar alrededor de la posición de equilibrio estable hasta que se
oriente finalmente con su momento magnético a favor del campo (al igual que la aguja de una brújula,
que comienza a oscilar hasta que se estabiliza).
Ahora bien, si a esa misma espira se le suministra corriente alterna de la frecuencia adecuada,
de manera que, cuando el momento magnético esté en la dirección y sentido del campo, la intensidad
invierta su sentido (con lo que se invierte también el momento magnético), y así sucesivamente, la
espira nunca logrará alcanzar una posición de equilibrio, sino que girará continuamente buscando una
estabilidad que nunca alcanza.
Al igual que en los generadores, en los rotores suelen utilizarse conjuntos de espiras o bobinas.
Estos mecanismos pueden transmitir su rotación a cualquier conjunto mecánico, como ruedas, hélices,
etcétera.
El mismo principio que nos permite diseñar generadores de corriente continua o alterna hace
posible construir motores que funcionen con corriente continua o alterna. Para que una espira gire de
forma ininterrumpida con corriente continua, basta con utilizar el sistema de conmutador que se usó en
el generador de corriente continua como conexión al circuito generador de la corriente. Podemos, pues,
concluir que:

Un motor, al contrario que un generador, transforma energía eléctrica en energía mecánica.

– - oxford EdUCACIÓN
1133

Podemos decir que el fenómeno de la autoinducción es el equivalente electromagnético de la


inercia en mecánica. Si esta es el factor de oposición a la variación del estado de movimiento, aquella
constituye el factor de oposición a la variación del «estado de corriente». Así, al igual que la velocidad
de un cuerpo varía gradualmente al ejercer una fuerza, también lo hace la intensidad al abrir o cerrar un
circuito.

Puesto que el flujo magnético es proporcional al valor del campo, y este, en el caso de ser
producido por una corriente, es proporcional a la intensidad, podemos concluir que el flujo del campo
magnético es proporcional a la intensidad de corriente que origina el campo. Dicha proporcionalidad es:

m =

El coeficiente se denomina inductancia del circuito o coeficiente de autoinducción del circuito.

En función de esa proporcionalidad, la fuerza electromotriz de autoinducción se puede expresar


del siguiente modo:

inducida -
t t
O, en términos diferenciales:
d
inducida
dt
Por consiguiente, la fuerza electromotriz de autoinducción es directamente proporcional a la
inductancia del circuito y a la rapidez con la que varía la intensidad.

De la expresión anterior se deduce cómo medir la inductancia de un circuito:


inducida
L=
d
dt
La unidad de la inductancia en el Sistema Internacional es el henrio (H), en honor al físico
norteamericano J. Henry:
1V
1H =
1A / 1s

Pero, como se desprende de la proporcionalidad entre el flujo del campo magnético y la


intensidad de la corriente del circuito:
1Wb
1H =
1A

– - oxford EdUCACIÓN
1122

el dispositivo hace que la espira esté girando continuamente, estaremos consiguiendo una corriente
inducida que cambia su sentido de forma alternada. Este tipo de corriente es denominado corriente
alterna. Por su parte, el dispositivo que hace girar la espira induciendo dicha corriente recibe el nombre
de generador de corriente alterna o alternador. Teniendo en cuenta que E = IR, podemos comprobar
que la intensidad de la corriente también varía de modo sinusoidal, según la siguiente expresión:

I = I0 sen t

La experiencia de Faraday demuestra que un campo magnético variable induce una fuerza
electromotriz. También sabemos que toda corriente eléctrica genera un campo magnético que, como ya
se vio en la unidad anterior al tratar la ley de Biot y Savart, es proporcional a la intensidad que circula.

Podemos ahora preguntarnos: si variamos la intensidad que circula por un circuito, modificando,
en consecuencia, su campo magnético asociado, ¿se producirá también una fem inducida en el propio
circuito? La respuesta es afirmativa y nos la da la propia ley de Faraday, que solo habla de «variaciones
del flujo magnético», sin especificar las causas que las originan.
Toda corriente de intensidad variable que circule por un conductor induce una fuerza
electromotriz en el propio conductor que se opone a la variación que la produce. Este fenómeno se
denomina autoinducción.

Teniendo en cuenta la ley de Lenz, la fuerza electromotriz de autoinducción se opone siempre a


la variación que la ha originado. Esto quiere decir que si aumentamos la intensidad que circula,
incrementando, en consecuencia, el flujo del campo magnético que atraviesa el circuito, la fuerza
electromotriz de autoinducción se opondrá a dicho aumento. Esto se traduce en que el incremento de
intensidad nunca es instantáneo, sino que se produce de forma gradual debido a la fuerza electromotriz
de oposición.
Las variaciones de intensidad que dan lugar al fenómeno de autoinducción se producen como
mínimo, en las siguientes circunstancias:
Aparece una fuerza electromotriz de autoinducción siempre que se cierra o abre un circuito.
En el momento del establecimiento o desaparición de la intensidad de la corriente, esta varía, por lo que
se induce una fuerza electromotriz contraria al aumento de intensidad al cerrar el circuito y tendente a
mantener la intensidad de la corriente al abrir el circuito. Por esta razón, al cerrar un circuito, se tarda un
cierto tiempo en lograr el máximo de intensidad e, igualmente, al abrirlo, la intensidad no se hace cero
de un modo inmediato.
Aparece una fuerza electromotriz de autoinducción en los circuitos de corriente alterna, donde
la intensidad, como hemos visto, varía de modo sinusoidal en función del tiempo. La autoinducción es
casi despreciable si los hilos del circuito son rectilíneos. Sin embargo, el fenómeno de autoinducción en
un circuito de corriente alterna puede aumentarse intercalando una bobina y más aún si esta está
enrollada alrededor de un núcleo de hierro. De ese modo, las variaciones de flujo magnético a través de
las espiras de la bobina se hacen más ostensibles, y la fuerza electromotriz de autoinducción es mayor.

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1111

Supongamos una espira colocada de modo que su superficie esté orientada de forma
perpendicular a un campo magnético uniforme y que se hace girar en el seno de dicho campo.

Como puede comprobarse en la figura anterior la variación del flujo magnético se debe, en este
caso, a las distintas orientaciones que va adquiriendo la espira.

En la figura primera el flujo es máximo y de valor BS, ya que B y S forman un ángulo de 0°. Al
girar la espira 90°, el flujo pasa a ser nulo (segunda). Si seguimos rotando la espira hasta que B y S
formen 180°, el flujo pasará a ser mínimo y de valor -BS (tercera). Posteriormente, cuando el ángulo
valga 270°, el flujo volverá a ser cero (cuarta), para alcanzar de nuevo el valor máximo al completar una
vuelta (quinta). Como podemos comprobar, un giro completo de la espira en el seno del campo
magnético
produce variaciones continuas del flujo.

Imaginemos un dispositivo que haga girar periódicamente la espira con una velocidad angular .
En ese caso, el ángulo girado será función de dicha velocidad angular, según la expresión = t. De
ese modo, podemos expresar el flujo magnético en un instante dado de la siguiente forma:

m = BS cos = BS cos t

Así pues, la fuerza electromotriz inducida al girar la espira con dicha velocidad angular será:

d m d(BS cos t )
inducida BS sen t
dt dt

El valor máximo de la fuerza electromotriz inducida se obtiene cuando sen t = 1, en cuyo caso:

inducida = BS

De este modo, podemos escribir que:

inducida = 0 sen t

Si lo que hacemos girar es una bobina constituida por N espiras, la fuerza electromotriz inducida
será:

inducida =N 0 sen t

Es decir, la fuerza electromotriz presenta una variación sinusoidal. Esto significa que su signo
cambia cada semiperíodo y, en consecuencia, también se modifica el sentido de la corriente inducida. Si

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1100

La ley de Lenz es un ejemplo más del fenómeno de acción y reacción mediante el cuál los
sistemas en equilibrio (físico o químico) tienden a mantener su estado. En el fondo es una consecuencia
de la ley de conservación de la energía, de manera que el sistema tiende a reaccionar ante cualquier
modificación que se le produzca oponiéndose a dicha modificación. Como ejemplos podemos poner:

Ley de Le Chatelier en el equilibrio químico:

Cuando un sistema en equilibrio experimenta una transformación, dicho sistema evoluciona, para
alcanzar un nuevo equilibrio, en el sentido en que se opone a la transformación.

Ley de Hooke en cuerpos elásticos:

Si un sistema elástico en equilibrio, se le aplica una fuerza, el sistema reacciona con una fuerza
restauradora de sentido contrario que tiende a devolverlo a su posición de equilibrio que es proporcional
al alargamiento producido. F = - Kx

Principio de la inercia en dinámica:

Si sobre un sistema la resultante de las fuerzas que actúan es nula, permanece en reposo o
moviéndose con velocidad constante. Si se altera el sistema de fuerzas el sistema se opone tendiendo a
alcanzar una nueva posición de equilibrio.

El principio de conservación de las distintas formas de energía:

En un sistema en equilibrio la energía total del sistema no varía, se puede transformar de una forma a
otra pero si se altera el equilibrio este reaccionará en el sentido en que alcance una nueva situación de
equilibrio.

Si tenemos en cuenta la ley de Faraday y consideramos la ecuación del flujo magnético:


m = BS cos
es posible variar el flujo y, por tanto, inducir corriente mediante alguno de los siguientes procedimientos:

Variando el campo magnético (por ejemplo intensificándolo o debilitándolo). En realidad, este es el


procedimiento seguido por Faraday y que ya hemos descrito en la .

Variando el tamaño de la superficie atravesada por las líneas de campo. Esto lo podemos conseguir
haciendo que una espira rectangular, por ejemplo, tenga un lado con libertad de movimiento. De ese
modo, modificamos el área de la espira al mover dicho lado.

Variando la orientación de la espira en el campo al hacerla girar. Así, al modificar el ángulo que

forman B y S , cambia igualmente el número de líneas de campo que atraviesan la espira.

También conseguiremos inducir una corriente variando dos o todos los factores citados

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99

V1 V2 N 5
V2 V1 2 220 V 5,5 V
N1 N2 N1 200

Inducción magnética es el fenómeno consistente en inducir una corriente eléctrica mediante un


campo magnético variable.

Primero constató que si usaba dos bobinas que no se tocaban entre sí pero superpuestas, una
conectada a una batería y la otra a un galvanómetro, al conectar o desconectar la batería, en la otra
bobina se producía una débil inducción de corriente que era detectada por el movimiento de la aguja del
galvanómetro. Fenómeno que no ocurría mientras la batería permanecía conectada.
En el siguiente paso desplazaba una de las bobinas por el interior de la otra o desplazaba la de
fuera y observaba que el galvanómetro acusaba una corriente inducida por la variación del flujo
magnético.
El último paso fue constatar que el fenómeno de la inducción ocurría si se prescindía de la
bobina conectada a la batería y la variación del flujo magnético a través de la bobina conectada al
galvanómetro se producía moviendo un imán por el interior de la bobina.

La fuerza electromotriz, , que da lugar a la corriente eléctrica inducida en un circuito es igual a


la rapidez con que varía el flujo magnético a través del mismo:

inducida
t

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88

aa))
bb))

aa)) V1 V2
N2
V
N1 2 3000
9V
123 espiras
N1 N2 V1 220 V

bb)) I1·V1 I2 ·V2 V 9


I1 I2 2 0,5 0,0205 A = 20,5 mA.
V1 220

V1 V2 N2 V2 3
N1 N2 N1 V1 220
V1 V3 N3 V3 12
N1 N3 N1 V1 220

Se trata de un transformador variable que pueda variar la relación de las de espiras en el


secundario en la cuata parte (para pasar de 3 V a 12 V) y las relaciones de espiras del secundario al
primario que se dan más arriba.

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77

N 500
aa)) B 0I 4 ·10 7 ·4 0,0084 T.
L 0,3
bb)) = NBS = NB( r2) = 500·0,0084·( ·0,012) = 0,0013 Wb.

cc)) 0,0013
0,00033 H.
I 4
dd)) I
- 0,00033·180 0,06 V.
t t

vueltas 2 rad 1 min rad


2000 · · 209,4
min 1vuelta 60 s s

máx = NBS = 100·0,8·1,5·10-2·209,4 = 251,28 V

rev 2 rad rad


30rps 30 · 188,5
s rev s

máx = BS = 5·10-5·0,031·188,5 = 0,0003 V

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